viernes, 27 de diciembre de 2013

El asesinato de Benazir Bhutto. Significado de una investigación (Parte I): El acecho a las naciones

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

El 27 de diciembre de este año se cumplen seis años del asesinato de Benazir Bhutto (27 diciembre 2007), que continúa empañando el pathos político de una nación que es nuclear e inestable. La malograda líder del Partido del Pueblo de Pakistán, es la primera mujer -y la mandataria más joven al asumir con 35 años- en gobernar un país musulmán. Primera Ministra en dos ocasiones (1988-90 y 1993-96), poseedora de un potente carisma y de una popularidad transversal, fue una de las personalidades políticas que quizás pudo haber cambiado los destinos políticos de Pakistán y por qué no, de la región.

A continuación publicamos en tres partes la entrevista realizada el martes 19 de noviembre en Santiago de Chile al diplomático chileno Heraldo Muñoz, Subsecretario General de la ONU y Director Regional para América Latina y el Caribe del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Él es autor del libro “Getting Away with Murder” o Escapándose del Asesinato, (WWW Norton; 2013), lanzado recientemente en Nueva York con amplia cobertura de prensa.

La narración describe lo que debe haber sido la tarea más riesgosa de su vida: Encabezar una misión de Naciones Unidas para descubrir la estratagema que hizo posible el asesinato de Benazir Bhutto. El que hasta hoy aparezca un muchacho de 16 años como el culpable directo en un acto suicida que tomó la vida de la hoy legendaria líder Pakistaní, es la punta del Iceberg de un complejo entramado político que la investigación pudo revelar y que ahora sale a luz pública con este libro.

Benazir Bhutto representaba el personaje de la política que sabía demasiado y que para las coordenadas que se estaban jugando en Pakistán, era dispensable, así de brutal. Los peligros de un estado dentro del estado con fuentes propias de financiamiento, fue un tema recurrente en su libro “Hija del Oriente” (Daugther of the East; 1997). Se anticipó en su diagnóstico de los estados paralelos o “con doble cuerpo”. Plantea la necesidad de la recuperación de la situación de paralelismo en los poderes públicos infectados con el fanatismo yihadista, una de las tendencias más violentas dentro del islamismo politizado que usa el terrorismo como instrumento protagónico para sus objetivos. Se desarrolla el fenómeno durante la dictadura del general Zia-ul-Haq (1978-1988), y forma parte de la estrategia de Estados Unidos para combatir la ocupación soviética en Afganistán. Falleció en un accidente aéreo cuyas causas todavía se desconocen y que llevó las vidas del embajador estadounidense en Pakistán, Arnold Raphel, del general Herbert M. Wassom, agregado militar en la embajada y 28 oficiales pakistaníes, entre ellos el general Akhtar Abdur Rehman, general en jefe de las FFAA de Pakistán.

Ese día 27 de diciembre, cuando llegó al Hotel Serena en Islamabad para reunirse con Hamid Karzai, el Presidente de Afganistán, cerca de mediodía, jamás hubiera pensado que sus horas estaban contadas. En 2007 los atentados ocurrían con una frecuencia sin precedentes, alrededor de uno por semana. Los objetivos incluían políticos, empleados de agencias de inteligencia, soldados, paramilitares y civiles. Bhutto había sido atacada ese mismo año 2007 en Karachi en octubre cuando regresaba de su exilio en Dubai. Mientras se salvaba milagrosamente, fallecían más de ciento cuarenta personas. Ese día cuenta la prensa que había dicho: "No tengo miedo de la muerte".

La investigación como el libro que da cuenta de su proceso, es mucho más que dejar estampado un hecho político y delictual extremadamente significativo para la reconciliación en Pakistán y para las obligaciones de Naciones Unidas en cumplir la Carta del organismo. La investigación y su correlato en el laberinto y la compleja trama que revelan, posee una riqueza de elementos constitutivos para el análisis de la situación política actual en el mundo. Es un espacio donde se cruzan los mismos instrumentos de la guerra fría- supremacía a toda costa, cruces de agendas, operaciones encubiertas, terrorismo expandido, permanente acecho, objetivos despiadados - ahora vertidos en caparazones más elaboradas y sofisticadas o, como en el caso que este asesinato exhibe, la brutalidad más simple de un acto suicida.

¿Cuál es la ideología que puede penetrar en un niño de 16 años, o en sus padres, parientes y maestros más cercanos que permite un acto de esta naturaleza. El libro de Heraldo Muñoz basado en su investigación motiva en varias direcciones. Los márgenes de la nación moderna y sus significados, han sido determinados especialmente por el progreso económico. Preceptos como igualdad, libertad y fraternidad que representaban una nueva cultura al despuntar el capitalismo, fueron absorbidos por diferentes narrativas. La noción de cultura quedó suspendida en la idea de construir nación como categoría sociológica empírica perteneciente a una entidad cultural holística. Los márgenes de la posibilidad más amplia se estrellaron en el empirismo que, no es falso o inútil, solo que es insuficiente. Otro determinante o requisito en “el hacer nación”, como cultura, se ve disperso por la apariencia inasible de su contexto. La posibilidad de la cultura en su significado más inclusivo en el acto de “construir” personas y naciones, ha quedado relegada al determinante del poder a toda costa, sin contemplaciones. Benazir Bhutto no es la única víctima de este proceso de incautación de la política. Hay una humanidad detrás que se ha dejado cooptar por esos determinantes.

Entrevista Parte I

JFC. Heraldo, muchas gracias por este tiempo. Hay tres puntos centrales: ¿Cómo surge esta investigación del asesinato de Benazir Bhutto? ¿Cuál es la relevancia para la ONU, para el país y para la región? Y finalmente los resultados. También está el tema de colocar a un diplomático chileno a cargo de la comisión investigadora. Este tipo de tareas con un nivel de alta sensibilidad política se destina a funcionarios de otras nacionalidades, cuyos estados son gravitantes en política global.

HM: La investigación surge por presión del Partido del Pueblo de Pakistán (P.P.P), fundado por el padre de Benazir Bhutto, Zulfikar Ali Bhutto, y por la idea que existía en ese momento, después del asesinato, de que no había ninguna instancia interna en Pakistán en condiciones de hacer una investigación profunda, transparente y que iba a poder llegar a la verdad del asesinato, por lo tanto inmediatamente después del asesinato el P.P.P. le pide a N.U…

JFC: Directamente… ¿es posible?

HM: Bueno, lo hacen políticamente, mandan cartas,

JFC. No a través del gobierno…

HM. No… No es a través del gobierno, porque en ese momento el gobierno era nada menos que el de Pervez Musharraf y que era uno de los principales sospechosos desde el punto de vista del P.P.P. De modo que es una apelación directa que hace el partido al Secretario General de Naciones Unidas. Se lo hacen a distintas autoridades; de hecho le escriben a muchos presidentes del mundo. En el archivo encontré una carta que le mandan a Michelle Bachelet cuando ella era Presidenta de Chile, de modo que se le escribe a todos los presidentes para que los presidentes apoyen esta demanda, pero es de un partido a final de cuentas.
Entonces, pasa el tiempo y cuando se produce el cambio de gobierno, y llega Azif Alí Zardari, el viudo de Benazir lo primero que hace virtualmente es escribirle una carta, ya como Presidente de la República, Jefe de Estado, demandándole una investigación. Le demanda una investigación como la que se hizo en el Líbano, de modo que sea una investigación que establezca responsabilidades penales, una investigación bastante profunda, esperando una reacción del Secretario General y de sus asesores, es decir: “mire, vamos a ver…”

JFC. ¿Era Kofi Annan…?

HM. No, ya era Ban Ki-moon. La presión continúa, ya no solo es una carta sino varias. La respuesta es OK, vamos a establecer una comisión que investigue los hechos y circunstancias del asesinato pero que no tenga las características de un tribunal y, por lo tanto, que pueda investigar, pero que su responsabilidad sea establecer los hechos y circunstancias; esas son las palabras precisas. Sin fijar responsabilidades penales como lo haría un tribunal y Pakistán acepta. Todo esto toma bastante tiempo, estamos hablando de un asesinato que ocurre en diciembre del 2007 y esto que se solicita ya es a fines del 2008, de hecho a comienzos del 2009.
Yo estaba en enero del 2009 de vacaciones en Valdivia y recibo una llamada telefónica urgente del que era el jefe de gabinete del Secretario General. Me explica que el Secretario General ha aceptado esta solicitud del gobierno de un estado miembro de N.U de investigar el asesinato de Benazir Bhutto y el Secretario General me pide que yo encabece esta Comisión Investigadora. Entonces por teléfono le pido más detalles. Me dice que va a ser una Comisión Investigadora, que habría un equipo asesor, que habría dos comisionados que servirían junto a mi si yo aceptara. Por supuesto un equipo de protección, de seguridad, un equipo asesor, un Staff suficiente y luego podríamos conversar sobre los detalles.
Le dije que me sorprendía mucho esto. Yo era embajador de Chile en ese momento y tenía que consultarlo con la Presidenta Michelle Bachelet y con el Canciller Alejandro Foxley. Le dije que me diera 24 horas para yo poder contestar, porque no podía contestar una solicitud de esa naturaleza. Tenía que consultarlo…

JFC. ¿No fueron a través del ministerio? …

HM .No, fue directo…. A mí me honraba esta confianza que ellos estaban depositando pero era funcionario del Gobierno de Chile y por lo tanto tenía que consultar.
Hablé con la Presidenta Bachelet pensando que ella podía decir “esto puede ser demasiado delicado” y la reacción de ella fue: “Mira, es excelente. Habla bien de ti y de Chile y a me parece que tienes que aceptar”.
De modo que yo no tenía ninguna excusa para decir que no, excepto el posible temor que me generaba una situación muy compleja, por decir lo menos. Por lo tanto le respondí inmediatamente al jefe de gabinete: “Dígale al Secretario General que estoy disponible”. “Ya”, me dijo, “porque lo vamos a anunciar de inmediato, vamos a anunciar que tú estás liderando esto y después vamos a ver quiénes son los otros comisionados”. Así fue y el Secretario General anunció mi nombre y a los pocos meses se anunció que los otros dos comisionados serían el ex Ministro de Justicia de Indonesia Marzuki Darusman y el ex Subjefe de la Policía de Irlanda, Peter Fitzgerald, que serían mis dos compañeros comisionados.
Luego viene el equipo, el jefe de gabinete y ahí comienza el trabajo; es el origen de la misión. Fue bastante sin precedentes este nombramiento, porque al menos yo no recuerdo ningún embajador en ejercicio (ante la ONU) que haya sido nombrado para una responsabilidad de esta naturaleza. Como tu bien dices, primero, generalmente son de países europeos, no de países relativamente pequeños, medianos…

JFC. Países que gravitan políticamente con fuerza.

HM. Países que gravitan políticamente con fuerza y generalmente ex cancilleres, ex primeros ministros, ex embajadores, generalmente de niveles…

JFC. Personas que han sido negociadoras también.

HM. También personas que han sido negociadoras… A mí me llamó mucho la atención, al final yo pensé que era porque el Secretario General conocía el trabajo que yo había hecho…
Yo nunca había tenido una responsabilidad semejante, investigar, ser Jefe de una Comisión…

JFC. Fuiste subsecretario, fuiste embajador en la ONU, pero estar en este filo de la responsabilidad y del límite de lo complejo…

HM. Ser presidente de una Comisión Investigadora del asesinato nada menos que de una ex Primera Ministra de un país como Pakistán, de un país nuclear, que es una potencia en muchos sentidos y por lo delicado que era y es la circunstancia en ese país, me parecía una enorme responsabilidad por eso que me sorprendió. Probablemente fue porque yo había ocupado cargos cuando estuve en el Consejo de Seguridad como Presidente del Comité de Sanciones contra Al Qaeda y los Talibanes, y el Secretario General conocía mi trabajo como embajador en N.U. Pienso que buscaban cierta capacidad política, porque no necesariamente querían un experto en policía. Para eso yo tenía muy buenos asesores en el equipo, sino lo que se necesitaba era contar con un buen criterio político en una situación que lo ameritaba…

JFC. Y, que cualquier error en el proceso podría gatillar otra situación…

HM. La situación (mal manejada), podía tornarse muy difícil y complicada para N.U. Creo que la idea de seleccionar alguien con alguna experiencia política era lo más importante.

Hay otro factor que me parece también significativo: Chile. ¿Por qué el embajador de Chile? Por qué, lo pensé mucho. Podía haber cuestiones de formación y experiencia personal, pero lo de Chile era muy significativo. Porque Chile no tenía una agenda oculta respecto a Pakistán. Cualquier país europeo podría ser sospechoso de estar demasiado cercano a alguna de las potencias que siempre han tenido gravitación en Pakistán. Léase Reino Unido o cualquier país europeo y para qué vamos a hablar de EEUU. Por otra parte, países cercanos podían tener alguna relación o con Pakistán o con los vecinos: la India. Por lo tanto alguien de América del Sur, de Chile, de un país democrático con prestigio, pero que no tiene ningún interés estratégico en Pakistán, era una gran ventaja. No hay agenda oculta que pueda tener un chileno en Pakistán, no voy a estar pensando cómo puede beneficiar a mi país, a mis intereses nacionales. Pese a que en ese momento había una inversión de envergadura del grupo Luksic en Pakistán, conjuntamente con una compañía minera canadiense para un desarrollo minero. Cosa que al final no se materializó. Nosotros no tenemos embajada, no tenemos presencia histórica, de modo que eso también ayudaba.

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