viernes, 13 de diciembre de 2013

Los islamistas ganan terreno y adeptos en Siria

RIA NOVOSTI

El asalto del Frente Islámico a las bases y arsenales del Ejército Libre Sirio en el norte del país, que obligó a Washington y Londres a suspender la ayuda a la oposición siria, pone de relieve el alarmante hecho de que los islamistas están ganado terreno y partidarios en Siria, escribe hoy Nezavisimaya Gazeta.

Decepcionados con el escaso apoyo de Occidente, cada vez más grupos rebeldes se pasan al lado de los radicales islámicos que reciben una financiación mucho más generosa y armamento de países del Golfo. Las fugas del bando de los moderados se deben también a que los dirigentes de la Coalición Nacional Siria no están presentes en el campo de batalla y ni siquiera en el país.

Como resultado, el Ejército Libre Sirio (ELS) cuenta ahora con apenas 40.000 hombres, frente a los 150.000 de hasta hace poco. Mientras tanto, solo una de las guerrillas fundamentalistas, el Frente Islámico, tiene 45.000 combatientes. La radicalización de los rebeldes ha obligado a la Casa Blanca a dejar de entregarles ayuda militar, pese a las protestas del Congreso, donde tanto los republicanos como los demócratas reclaman el aumento de esos envíos.

El mismo proceso podría arruinar no solo la conferencia Ginebra 2, sino que también el futuro arreglo político, puesto que el conflicto sirio se está transformando claramente en una guerra de todos contra todos. Los rebeldes están divididos en al menos tres grupos enemistados entre sí que en un principio habían luchado hombro a hombro contra Asad. Son el bando prooccidental moderado (ELS); el yihadista (Frente Islámico, que agrupa principalmente a milicias salafistas); y el vinculado a Al Qaeda que tiene entre sus filas sobre todo a muyahidines llegados desde el exterior (Frente Al-Nusra y Estado Islámico de Irak y Levante).

De esta forma, Estados Unidos tiene que balancear entre esas tres corrientes. ¿Está dispuesta la Casa Blanca a apoyar grupos como El Frente Islámico para frenar el avance de Al Qaeda en Siria ante el debilitamiento del ELS? ¿Debería enviar ayuda militar también a otras guerrillas además del ELS? Los expertos estadounidenses aseguran que es imprescindible, porque, en caso contrario, Washington perderá toda influencia en el conflicto sirio.

“La Administración está ante el dilema de apoyar a grupos moderados o a los eficaces”, resume The New York Times. Y los contactos de Washington con los islamistas sirios aumentan. Según otro diario, The Wall Street Journal, recientemente hubo una reunión con representantes del Frente Islámico para convencerles de que tenían que ir a Ginebra 2. Si estos esfuerzos prosperan, los yihadistas pueden aspirar a participar en el Gobierno de transición.

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