viernes, 27 de diciembre de 2013

Los vaivenes de Lázaro Cárdenas, el radicalismo de Múgica y la sucesión de 1940 que cambió el rumbo

Pedro Echeverría (especial para ARGENPRESS.info)

1. Muchos piensan que si Lázaro Cárdenas, el menos peor presidente de México, hubiese apoyado a Francisco J. Múgica para sucederlo en el cargo en 1940, la historia de México hubiese sido muy distinta porque él si hubiera seguido la línea de centro izquierda de Cárdenas y que inclusive tenía todo para radicalizarla en beneficio de los trabajadores mexicanos. Cárdenas tuvo muchos puntos positivos: la expropiación petrolera de manos extranjeras; la expropiación de tierras y su conversión en ejidos; el asilo político a perseguidos en España y otros países, la creación de la CTM y la CNC, etcétera. Múgica, por todos sus antecedentes, era la única persona que podía garantizar que gobiernos como Ávila Camacho y luego Alemán Valdez se entregaran atados a la derecha y al imperialismo yanqui.

2. Cárdenas, como luego de su Presidencia demostró en los 40, 50 y sesenta: tuvo una ideología progresista que enseñó en varias ocasiones, pero siempre fue dominado por los regímenes de gobierno del PRI que le sucedieron. Mientras apareció en público apoyando a la revolución cubana, al Movimiento de Liberación Nacional y condenando al imperialismo por sus intervenciones en América, aceptaba comisiones de los gobiernos priístas en turno y hacía declaraciones que derrumbaban lo que antes lo habían hecho parecer progresista. Pero aunque Cárdenas hubiese querido que su sucesor sea Múgica, la realidad es que después de la expropiación del petróleo y estallido de la segunda guerra las condiciones de México y del mundo cambiaron y, al parecer Cárdenas estaba ya totalmente débil.



3. Casi de un tirón, como lector con tiempo privilegiado, me “devoré” el libro de 300 páginas sobre la vida política de Francisco Múgica, escrito por el investigador michoacano Héctor Cevallos Garibay. Su personaje político tuvo mucha influencia en la formación del gobierno mexicano, pero a mí lo que mucho más me interesó es el contexto político en que se desarrolló: la revolución mexicana en sus dos etapas, la discusión sobre la Constitución de 1917, la época del cardenismo, la implantación del México urbano y pro-yanqui durante el alemanismo. Como lector de historias, aunque sean las mismas escenas leídas en Katz, Córdova, Gilly o Meyer, los argumentos del autor escritos en 2002, me han parecido claros y convincentes. Me interesó el capítulo de la Revolución Constitucionalista y el del Viraje hacia la derecha.

4. Múgica (1884-1954) es conocido como el repartidor de tierras a los campesinos de la hacienda “Los borregos” en 1913, como diputado líder de la fracción de izquierda obregonista, impulsor de artículos sociales (3,27 y 123) de la Constitución de 1917, pero también como el candidato presidencial de Cárdenas que no fue. Sin embargo, después de la lectura del libro, puede concluirse que Mújica es un personaje que gobernó en diferentes momentos en Yucatán, Tabasco, Veracruz y Michoacán, además de ocupar cargos encargos de gobierno. Según el historiados Katz, Múgica en 1915 realizó profundas reformas económicas y sociales en Tabasco, pero Carranza lo obligó a devolver tierras a los hacendados.

5. Múgica era 11 años mayor a Cárdenas y los dos nacieron en Michoacán. Cuando Múgica y Salvador Alvarado imponen en 1915 la revolución mexicana en Tabasco y Yucatán y sus medidas radicales, sobre todo la repartición de tierras en Tabasco, son desautorizadas por Carranza, el jefe de la revolución constitucionalista, Cárdenas hacía apenas dos años que se había incorporado a las fuerzas armadas. Múgica se enfrenta en 1916-17 en el seno de Congreso Constituyente a los derechistas terratenientes apoyados por Carranza y encabeza a los jóvenes radicales para construir una Constitución –que aunque defensora de la propiedad privada capitalista- tuviera algunos artículos con rasgos sociales avanzados. Cuando Cárdenas surge como candidato aceptado por Calles, Múgica sigue siendo un radical.

6. No sabía que Múgica se pasó 18 meses sin comunicarse con Cárdenas. No se sabe cuál fue la causa. “Se llegó al extremo de que los grandes amigos se dejarán de hablar, pues Múgica se negó a tratarlo más porque él había sido agraviado”. Cárdenas lo buscó y 15 días antes de morir Múgica de cáncer, en abril de 1954, Cárdenas logró reconciliarse haciéndole visitas continuas. Múgica, aunque no fue un declarado socialista, fue ideológica y prácticamente, un político que entregó su vida buscando una sociedad justa y honrada. Cárdenas, aunque para el pueblo fue el menos peor de los presidentes, no pudo liberarse del aparato de gobierno y del partido que lo hizo presidente. El poder del PRI es el poder del sistema. Pareciera se seguirá imponiendo su herencia, su tradición, su fuerza a quienes han pasado por él sino no hay un corte radical.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.