viernes, 27 de diciembre de 2013

OMC: Azevedo el conciliador

Umberto Mazzei (especial para ARGENPRESS.info)

La Conferencia Ministerial de la OMC en Bali concluyó con un acuerdo, algo mirado como imposible seis meses antes. El acuerdo es un monumento a la habilidad diplomática y la creatividad estratégica del nuevo Director General de la OMC, Roberto de Azevedo. Es un acuerdo que avala a cuantos votaron a favor de un diplomático al timón de la OMC, en lugar de un burócrata. El acuerdo confirma la preferencia universal por la vía multilateral en lugar de la segregación implícita en los acuerdos preferenciales.

El Sr. Pascal Lamy, predecesor de Azevedo, se formó en la escuela francesa, que desde Enrique IV tiene una visión centralista y jerarquizada de la política; una visión que contagió a la Unión Europea. El paso de Lamy por esas burocracias, donde llego a ser Jefe de Gabinete del Presidente de la Comisión Europea, Jacques Delors y luego Comisionado Europeo para el Comercio, no lo ayudó a desarrollar el diálogo como método. Su largo paso por la OMC fue constelado de gestos autoritarios. La Unión Europea quiso repetir ese estilo con la candidatura del Sr. Herminio Blanco, un burócrata mexicano de tradición similar.

Azevedo se impuso con el apoyo de muchos países en desarrollo, algunos desarrollados y de la Sociedad Civil, que tuvieron razón. Es que la formación y experiencia diplomática debiera ser la norma para representar y dialogar en un ambiente multilateral, como los organismos internacionales de Ginebra. Para dirigir alguno con éxito es necesario tener, también, dotes de conciliador y pueda que de psiquiatra, porque hay casos de psicoterapia. En diplomacia el Brasil tiene una de las mejores escuelas y uno de los mejores equipos, donde la conciliación es un arte. No es fruto de la casualidad, porque Brasil suma varios Brasiles, creados por etapas de su historia, que deben gobernarse juntos, escuchando, comprendiendo y conciliando.

Los temas que llegaron a Bali

En Ginebra, en el trabajo preparatorio para la Conferencia Ministerial de la OMC, se vio que en algunos temas de desarrollo, como el Mecanismo de Monitoreo para mejorar el Trato Especial y Diferenciado y el paquete para los Países Menos Adelantados –PMAs-, donde con un poco de flexibilidad y “ambiguedad creativa” se podía lograr un consenso. En Agricultura hubo un impasse difícil y en Facilitación del Comercio, hubo muchas diferencias y distantes sobre el texto propuesto.

El principal problema en Agricultura era la decisión de la India de mantener un espacio político vital en materia de soberanía alimentaria. Un problema que se arrastra desde la Ronda Uruguay, por los subsidios a las exportaciones agrícolas de Estados Unidos y la Unión Europea y cuya eliminación es el mandato base de la Ronda Doha. El Acuerdo de Agricultura permite ciertas flexibilidades en defensa de la producción nacional, bajo la etiqueta “de minimis”, que es de un 10%, pero con la India llegaban al 40%. Los países exportadores querían reducir esa defensa. Se discutía si permitir y por cuanto tiempo, la aparente violación de un acuerdo cuya base para calcular cantidades son cifras obsoletas del 1986. La India se mantenía firme en su aspiración

Facilitación de Comercio es sobre armonizar técnicas y procedimientos aduaneros. Es una iniciativa que puede ser útil en la lucha contra la corrupción aduanera que parasita el comercio de muchos países; el problema es que se trata de armonizar el resto del mundo con el sistema de los Estados Unidos. En la Ministerial de Singapur (1996), los países desarrollados propusieron 4 temas de negociación, que fueron rechazados. Uno de ellos es Facilitación del Comercio, que en 2004, se aceptó para negociar a cambio de …. La negociación se realiza bajo la jurisdicción del Consejo del Comercio en Mercancías. Se propuso un texto cuya negociación no avanzaba y que aún tenía unos 600 desacuerdos (corchetes) para la Ministerial fracasada del 2011. Se nombró en 2012 a un par de embajadores más enérgicos para asistir en la negociación y los desacuerdos se redujeron a unos 60. Intervino el director general y se redujeron a una docena, pero irreductibles.

En ese estado de cosas el dilema era delegar la negociación en Bali a los ministros o cerrar la negociación. Azevedo optó por lo segundo. Eso dejó a todos descolocados, como cuando se tira de una cuerda y la sueltan. En seguida Australia, Nueva Zelanda, Chile, México y otros países supuestamente neutrales pidieron al Director General que reanudase la negociación hasta llegar a Bali.

La ministerial y el suspenso de Cuba

Al final el acuerdo en la Ministerial dependía de Cuba, cuyo texto contra la discriminación – que aludía al bloqueo norteamericano de su comercio- había sido borrado del texto. Es curioso que en las Naciones Unidas, Cuba obtenga la condena universal – con la excepción de Israel- contra el bloqueo de Estados Unidos, pero que en la OMC el apoyo, sobre el mismo tema, se reduzca a unos pocos, casi sólo los países del ALBA.

Cuando le tocó hablar a Cuba hubo un silencio tenso. “Cuba esta dispuesta a negociar” dijo su Vice-Ministra. Gran aplauso, porque se creyó que Cuba había aceptado el texto. En realidad debió decir “Cuba no acepta el texto, pero esta dispuesta a negociar, aquí, en Bali”. Es que en los organismos internacionales, lo que no es rechazo explicito se considera aceptación. Cuba tuvo que intervenir de nuevo para aclarar el malentendido. Al final, en una madrugada de pulso directo con Estados Unidos, Cuba obtuvo que en la introducción de la Declaración Ministerial se mencionara la frase que quería. Luego, en un documento conjunto, los países del ALBA aceptaron esa solución.

Incertidumbres

De acuerdo a Inside US Trade, una publicación norteamericana especializada, el Sr. Michael Punke, Asistente del Representante de Estados Unidos, dijo que no será necesario presentar al Congreso el Acuerdo sobre Facilitación del Comercio para su ratificación. Eso deja una grave duda sobre su legalidad en Estados Unidos y la posibilidad de recurrir ante las autoridades estadounidenses en caso de incumplimiento por sus aduanas. Es posible que el Sr. Punke piense que no es necesaria la ratificación porque los compromisos de reforma son para copiar el sistema que ya esta operando en su país.

El problema es que la Constitución de Estados Unidos exige que los acuerdos internacionales o cualquier modificación a esos acuerdos, debe ser ratificado por el Congreso, para que sea aplicable en el país. Así, puede suceder que los demás países modifiquen su legislación y queden obligados por sus propias leyes, pero sin poder recurrir los incumplimientos u atropellos en base a ese acuerdo ante los tribunales americanos. En pequeño, puede repetirse el caso de la Sociedad de las Naciones, donde Estados Unidos propuso su creación y luego quedó afuera.

Otro asunto es la posibilidad de que algunos miembros queden de facto o legalmente fuera del acuerdo en Facilitación del Comercio. Lo acordado es una reforma del acuerdo sobre la OMC existente y el Consejo General debe aprobar primero un “protocolo de reforma” para que sea parte del acuerdo. No se sabe que modificaciones sufrirá en ese segundo proceso para reducirlo a lenguaje legal y será oportuno estar muy atentos. Algunos miembros pueden quedar desvinculados de la reforma, porque los países tienen derecho a rehusar las reformas posteriores al acuerdo original.

Conclusiones

Fue una Ministerial exitosa porque demostró que la vía multilateral es la vía más ecuánime, equilibrada y conveniente. India obtuvo una Cláusula de Paz de duración indefinida para su Agricultura. El resultado sobre Facilitación del Comercio tiene una elasticidad como para acomodar a todos. En especial, que los países en desarrollo no están obligados a cambiar sus sistemas aduaneros si no se les dan fondos para cambiar su legislación y aplicar los cambios. También se aceptó para ellos un mecanismo de monitoreo en Trato Especial y Diferenciado. El ALBA, que en la ministerial del 2011, bloqueó un texto burdo e inconsulto, tuvo otra vez protagonismo y logró un acomodo creativo. Después de Bali, hasta quienes votaron contra Azevedo para Director General, ahora están encantados con él. El gran triunfo fue del Sistema Multilateral de Comercio que esta vez funcionó, bajo la batuta de su nuevo Director.

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