viernes, 27 de diciembre de 2013

Uruguay: Congreso del gobierno. A la medida del candidato oficial

EN LUCHA

Se anunciaba el "choque de modelos". Estaban en discusión un "nuevo proyecto estratégico de país" y el "mayor papel del Estado". Los ejes se ponían en "transformar la matriz productiva" y avanzar en la "distribución de la riqueza". La intención, según los principales jefes del partido de gobierno, era "evitar la tendencia creciente a la primarización de la economía y desarrollar cadenas de complementación productiva con los países vecinos, de mayor valor agregado y con una fuerte apuesta a la innovación tecnológica". (Brecha, 8-11-2013).

La prensa, tanto la adicta como la opositora, pintaban un escenario de "confrontación". Por fin, la madre de todas las batallas tendría lugar entre los "dos equipos económicos". Unos defenderían la continuidad del actual rumbo liberal, subordinado a los intereses de las corporaciones patronales y a las condiciones que dictan las instituciones financieras internacionales. Otros empujarían un "giro a la izquierda" para "profundizar los cambios" y así "reducir la desigualdad social" en un eventual tercer gobierno progresista.

La payasada duró algunos meses. Alimentó ilusiones en aquellos militantes honestos que todavía ven al Frente Amplio como una fuerza de izquierda, y abrió expectativas sobre lo que se afirmaba sería un "verdadero debate". Hasta que la realidad volvió a imponerse con todo su peso. Una veces reunido en la casa de Tabaré Vázquez y otras veces en el mismo garaje del Palacio Peñarol, el núcleo de funcionarios y dirigentes conocido como "grupo de la gobernabilidad" (Frente Liber Seregni, Partido Socialista, Movimiento de Participación Popular, Partido Comunista) negoció las "diferencias" y terminó acordando. A nombre de la "representación" que ostentan. Pablo Ferreri, mandamás de la Dirección General Impositiva (DGI) y figura clave del astorismo, da cuenta del maridaje: "Yo hago un balance muy positivo (.) Empezamos a los gritos y terminamos a los besos". (Brecha, 29-11-2013) Un nítido retrato de familia.

Puesta en escena

Los delegados "de base" se fueron enterando con el paso de las horas. A través de rumores, chismes o informes "confidenciales" conocieron el "esfuerzo de negociación política" que hacían sus dirigentes para arribar a un "consenso". Continuaron prendidos de la farsa oratoria y en la creencia que se les reconocería algún poder de decisión. Hasta esperaron, con evidente resignación, la dilucidación de las interrogantes que tanto dirigentes progresistas como medios periodísticos fueron plantando en la "opinión pública": ¿Lograrían Tabaré Vázquez y el astorismo dar continuidad a su hegemonía en términos de política económica? ¿Se impondrían la propuestas "antineoliberales" aunque más no fuera en "cuestiones sociales" y otras de valor simbólico que "hacen a la identidad frenteamplista"? ¿La candidatura de la senadora Constanza Moreira, expresaba una alternativa programática y no solo el "descontento" de una franja (por cierto, muy minoritaria) de la militancia progresista?

El resultado no trajo sorpresas. A despecho de que obtuvo el apoyo del 67,5% de los 1.290 congresales presentes a la hora de votar -superando apenas los dos tercios que se requieren para ser designado como candidato oficial del FA y con más de un centenar de abstenciones-, Tabaré Vázquez consiguió una contundente victoria política. No sólo porque tendrá la última palabra en cuanto a la elección de su candidato a vicepresidente, sino el completo aval para decidir respecto a las cuestiones que realmente importan. Era lo que pretendía y es lo que se llevó. En ese cuadro, el Frente Liber Seregni (lo que es igual a decir jefatura económica del gobierno Mujica y de Vázquez para el caso que este triunfe en las elecciones de 2014), se posiciona como el bloque decisivo. Sobre todo cuando se trata de tomar las decisiones económicas estratégicas. Se entiende entonces que Danilo Astori, otro de los grandes triunfadores, muestre una visión ecuánime de lo ocurrido en el Congreso: "Ganamos todos porque no ganó nadie en particular, eso hubiera sido la negación de nuestra historia y nuestra esencia unitaria". (Búsqueda, 28-11-2013)

El V Congreso Extraordinario del Frente Amplio, distinguido con el nombre de "Hugo Cores", fue lo que debía ser: un congreso del aparato de gobierno. Dicho de otra manera: un cónclave de funcionarios y dirigentes que resuelven lo que se hace y lo que no. En esta lógica manipuladora y antidemocrática, las "líneas de demarcación" entre gobierno y partido desaparecen.

A la puesta en escena del aparato progresista, ni siquiera le faltaron los ribetes teatrales. Cada bloque y sub-agrupamiento tenía un discurso preparado, una oferta edulcorada dirigida a "las bases". Sin dejar de pensar en los caudales electorales a retener. Aunque todos -más allá de las retóricas y los énfasis de cada quién- sabían de antemano lo que no se podía cuestionar: las reglas impuestas por los gerentes de la mundialización capitalista; los "derechos de propiedad" de empresarios industriales y banqueros, terratenientes y multinacionales; la "gobernabilidad democrática" que da sustento institucional al régimen político de dominación; la existencia misma de los aparatos judiciales, policiales y militares, que galvanizan el "Estado de derecho". Es decir, nada subvierta el curso "normal" del proceso de acumulación y reproducción del capital. O el "buen clima de negocios". De allí que ninguno de los documentos presentados para el "verdadero debate", rozaba líneas de ruptura con la política económica que, desde marzo 2005, se viene ejecutando. Y que ha sido debidamente certificada por el FMI y el Banco Mundial.

Mal que les pese a muchos frenteamplistas, el balance de las administraciones nacionales y municipales del FA muestra, de forma categórica, que las discusiones y las resoluciones congresales no superan el contorno de esas "instancias orgánicas". Por eso, lo programas aprobados son apenas "marcos referenciales" o "grandes líneas de acción", que nada tienen que ver con el plan de gobierno que luego se aplica. Bastaría recordar que el Congreso del 2008 había aprobado entre otros puntos, la eliminación de las AFAP, la creación de un Frigorífico Nacional y la rebaja del IVA. No obstante, ni Vázquez ni Mujica cumplieron con esos "mandatos programáticos".

La candidatura de la senadora Constanza Moreira no cambió esa perversa ecuación. Como admiradora de Lula y de Mujica, íconos según ella de la articulación "en clave socialdemócrata" (En Perspectiva, 9-11-2009), le "suena raro" decir "giro a la izquierda". (Búsqueda, 7-12-2013) Parece razonable, porque sus propuestas no van en esa dirección. Ni siquiera se pronuncia por la derogación de las AFP: "no hay condiciones", dice. Porque el país está acostumbrado a los "gradualismos". (Búsqueda, 7-12-2013). Al terminar el Congreso no dudó en aclarar: "Hoy es una gran día, votamos programa y candidatos. Quiero decirles que respetaré el programa punto por punto y coma por coma", recordando que había defendido la despenalización del aborto y la participación de las mujeres. (El País, 30-11-2013) Su "confrontación" con Vázquez se limitará a cuestiones puntuales, de estilo, de tolerancia. De ningún modo propone un cambio "radical". En todo caso, expresa una "corriente de opinión", de grupos y militantes "desencantados", que piensan en una vuelta al FA de sus orígenes. Sin que ello represente una ruptura con la "disciplina partidaria". La propia senadora es un ejemplo patente que la "disidencia" tiene una raya infranqueable: ha votado todas y cada una de las leyes que el gobierno envió al parlamento. Las más "progresistas" y las más "derechistas". En última Rendición de Cuentas, por ejemplo, su mano se levantó para respaldar el mensaje del Poder Ejecutivo, rechazado por maestros y profesores. En la huelga docente, estuvo del otro lado.

A su favor, hay que reconocerlo, vale el reclamo de una "renovación generacional". Los datos surgidos de la Secretaría de Organización del FA le dan toda la razón. Se trata de una "estructura" envejecida y conservadora, donde los jóvenes brillan por ausencia: un 66% de los delegados al Congreso tenía más de 50 años. Apenas 8 delegados menos de 30 años.

En junio, siguiendo las normas constitucionales, los partidos legales realizan sus "elecciones internas". A padrón abierto y adhesión simultánea. En ese momento, cientos de miles de simpatizantes del Frente Amplio depositaran su voto. La inmensa mayoría no se habrá enterado ni del "verdadero debate", ni de las tramoyas de garaje, ni de lo que resolvió el congreso. Tampoco habrá leído siquiera la tapa del pesado documento de 71 páginas titulado "Bases Programáticas. Tercer Gobierno Nacional del Frente Amplio 2015/2020". Pero se pronunciará, masivamente, a favor del candidato oficial, favorito de todas las encuestas para ganar en octubre. La senadora recibirá algunos miles de adhesiones, luego de hacer, según su "comando político", una campaña financiada "a lo Obama": por "intermedio de pequeños aportes a título personal" (Brecha, 20-12-2013). O sea, creyéndose el cuento de que fueron las "redes sociales" y no las grandes corporaciones patronales las que pusieron los cientos de millones de dólares para que Obama llegara a la Casa Blanca.

Pasada la elección interna el juego de la "pluralidad" y la candidatura "alternativa" habrán terminado. Toda la tropa -incluida la "corriente de opinión" que posa de crítica- se alineará tras el "único candidato que asegura la victoria". Y la posibilidad de seguir

El giro que no fue

Si se repasa el destino de las pocas mociones que intentaban un "giro a la izquierda", la conclusión es una sola: el más absoluto de los fracasos. Todas quedaron sometidas a las exigencias de Vázquez y los operadores del Frente Liber Seregni. La pretensión de aumentar el Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas (IRAE), darle "progresividad" al Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF), y eliminar la no-imposición tributaria en las zonas francas (que de ahora en más se llamarán zonas económicas especiales), corrieron la peor de la suertes. Igual le fue a la propuesta de establecer un 6% para la educación en el Producto Interno Bruto (PIB).

En materia de política internacional sucedió algo similar. Una moción que cuestionaba algunos aspectos de los Tratados de Inversión -como el reconocimiento del arbitraje del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias relativas a Inversiones (CIADI), una institución del Banco Mundial-, y hasta otra moción que declaraba que las Islas Malvinas ¡eran argentinas! fueron rechazadas. Obviamente, como en todo cónclave frenteamplista, no faltaron los saludos a la bandera: declaraciones de fe antiimperialista y compromisos con la "integración latinoamericana". Esto quiere decir que el Frente Amplio seguirá cortejando a la Venezuela bolivariana (a cambio de petróleo y otras ayudas económicas) o "preocupado" por la situación en Haití (sin mover un dedo para que las tropas uruguayas de ocupación se retiren inmediatamente). Mientras tanto, buscará zafarse de las "contradicciones" que hunden al Mercosur. Las fichas se pondrán en el casillero de la Alianza para el Pacifico (Chile, Colombia, México, Perú), que tiene como director de orquesta a Estados Unidos; en los acuerdos con China y la Unión Europea; en "profundizar los lazos comerciales" con Israel, ejemplo de "nación emergente" que respira "ejecutividad" e "innovación". (El Empresario, 22-11-2013)

Hasta el más fanático de los "ultraizquierdistas" se hubiera alegrado de un verdadero "giro a la izquierda". Así empezara por lo básico. Es decir, por una serie de medidas que apuntaran hacia un poco más de "justicia social", contemplando las necesidades más urgentes de esos 800.000 trabajadores (50 % de la fuerza laboral) que gana entre 7.900 y 14.000 pesos mensuales. Por ejemplo: aumentar el salario mínimo nacional a 25.000 pesos (media canasta familiar); duplicando las asignaciones familiares; eliminando el IVA de la canasta básica y de las tarifas en los servicios públicos; rebajando a la mitad el precio del transporte público; reduciendo y congelando el valor de los alquileres de aquellos hogares cuyo ingreso no alcanza media canasta familiar.

Tanto mejor si ese "giro a la izquierda" hubiera sido acompañado de medidas contra el capital local y extranjero. Por ejemplo: cesando los beneficios fiscales a los empresarios (U$S 1.674 millones anuales, según el ministro de economía Fernando Lorenzo); aumentando la "carga impositiva" de los conglomerados sojeros, forestales y ganaderos, en relación a su patrimonio y a sus ganancias; repartiendo las tierras que posee el Instituto Nacional de Colonización; repudiando la fraudulenta deuda externa que, solamente por concepto de intereses, transfiere anualmente U$ 1.100 millones hacia los centros financieros internacionales.

Ni siquiera tan poco se propuso. La verdad es que hasta el mote de "reformista" le queda muy holgado al Frente Amplio de hoy. Por esa razón no podría darse un "giro a la izquierda". Su programa es, simplemente, capitalista. Su "modelo de desarrollo", basado en la agro-exportación, es el mismísimo que instalaron blancos y colorados en pleno auge del neoliberalismo. Es más, los cuatro pilares que dan formato a la "matriz productiva" que impera en el país se mantienen intocados: ley forestal (1987), ley de zonas francas (1987), ley de puertos (1992), y ley de inversiones (1997). Por el contrario, desde marzo 2005, el patrón agro-exportador ha profundizado la primarización (término que alude al incremento de la participación de los productos con escaso valor agregado en las exportaciones) de la economía.

Los datos sobre la concentración-extranjerización de la tierra y los de propiedad industrial y comercial, así como los volúmenes de producción de soja, carne, arroz y pasta de celulosa, confirman que los gobiernos del Frente Amplio asumieron como propia la herencia programática legada. A lo sumo, la discusión en los think tank progresistas transcurre en cómo superar la dependencia del valor de los commodities y en cómo llegar a la etapa de un "segundo salto" para afianzar el proyecto "neodesarrollista". La única opción que encontraron ya se conocen: las megainversiones. Empezaron con Botnia (UPM). Luego vino Montes del Plata. Le siguen Aratirí, el puerto de aguas profundas en Rocha, y la Regacificadora. Fracasaron apenas en "modernizar" AFE y en rematar Pluna.

El congreso del gobierno acaba de ratificar ese proyecto de "país productivo". Donde las transnacionales se apropian de la riqueza nacional en sociedad con los grandes grupos empresariales locales.

Sucesión continuada

Ya lo había afirmado el ministro del Interior, Eduardo Bonomi. Hay que ver al gobierno Mujica como "una continuidad en relación con el gobierno de Vázquez". No solo porque tienen el mismo programa, sino porque las "correlación de fuerzas en la sociedad" no permite hacer un "giro a la izquierda". (Búsqueda, 8-8-2013). Así que un eventual segundo gobierno de Vázquez será una continuidad del presidido por Mujica. Los presidentes se suceden. El programa no se mueve un centímetro.

El miércoles 4 de diciembre, en el departamento de Maldonado, Vázquez lo confirmó: "Va a haber continuidad del equipo económico en el tercer gobierno del Frente Amplio, para tranquilidad de todos los ciudadanos". (Búsqueda, 19-12-2013). Ni que decir para los patrones. Porque la conducción económica continuará en la línea de Astori (que podría ser nuevamente ministro de Economía) y ejecutada por los técnicos del Frente Liber Seregni.

El candidato oficial no trae cartas escondidas bajo la manga. Su decisión "apunta a los votantes de centro y centro-izquierda, así como al sector empresarial" que ve a Astori como una figura clave en esa continuidad. (Búsqueda, 19-12-2013). No obstante, realizó dos anuncios: promete bajar el IRPF sobre el aguinaldo y el salario vacacional; y cobrarle el Impuesto de Primaria a los "productores rurales". El progresismo lleva más de ocho años anunciando la rebaja de dos puntos del IVA ¿cumplirá esta vez? Para que nadie fuera acusarlo de girar demasiado a la izquierda", hizo otro anuncio más: que "declarará de ser necesario" servicio esencial a la educación si se insiste con las huelgas y los paros docentes. (En la mira, VTV, 19-12-2013). Es decir, irá un poco más lejos que Mujica en eso de mantener el orden y la autoridad.

Nada fuera del libreto. El Frente Amplio es una fuerza del campo burgués. Lo que es sinónimo de contrarrevolución. Su funcionalidad es reconocida desde las corporaciones patronales hasta las instituciones de la mundialización capitalista. Ni sus políticas de asistencia social para "combatir la pobreza", ni la "agenda de nuevos derechos" -despenalización del aborto, matrimonio igualitario, regulación del mercado de la marihuana-, modifican su función en el orden establecido. Gobierna con los instrumentos del Estado capitalista. Cuando se trata de perseguir, torturar y asesinar jóvenes, invadir barrios pobres, limpiar las calles de indigentes y reprimir protestas sociales, lo hace con el mismo celo institucional (jurídico y policial) que cualquier otro gobierno. Cuando se trata de contener "desbordes sociales" echa mano de su apéndice sindical: el aparato del PIT-CNT, especializado en desarticular luchas, romper huelgas y aceptar la política de precariedad salarial. A cambio, le paga con prebendas materiales, incorporándolo al mostrador de los negocios, al tráfico de influencias y al sórdido mundo de la corrupción. Como se ha visto recientemente en el caso del Plan de Vivienda Sindical.

Superada la instancia congresal, el partido de gobierno está en condiciones de organizar la maquinaria electoral. Su militancia se encargará de darle base popular. Ya tiene candidato oficial. El programa lo afinará el "grupo de la gobernabilidad". A la medida de lo que Tabaré Vázquez decida. La hipótesis más probable es que el progresismo renueve el mandato. Aunque no la única. Blancos y colorados muestran que tienen poco para ofrecer de nuevo o mejor en términos económicos y sociales, pero siguen en la pelea. Así lo indican todas las encuestas que pronostican una segunda vuelta electoral y la posibilidad de que el progresismo pierda la mayoría parlamentaria. Pero la "debilidad de la derecha", como dice el senador Enrique Rubio, continúa siendo el principal "aliado" del Frente Amplio. (La Diaria, 13-9-2013)

Parece alcanzar. Sobre todo para una capa social parasitaria de funcionarios y burócratas que, desde la gestión del Estado, usufructúa el beneficio de ejercer el poder. En democracia, claro. "La mejor de las porquerías", según la definición de Winston Churchill que Mujica citó en la entrevista con CNN. (15-12-2013) El jefe tupamaro apenas cambió el lugar de las palabras: "porquería sí...pero la mejor".

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