miércoles, 6 de marzo de 2013

¡Hasta siempre, Comandante!

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Es difícil resignarse ante la muerte de un líder que despertó pasiones, emociones y conciencias entre millones de personas como nunca había ocurrido antes, tanto en Venezuela y en nuestra América como en el resto del mundo. Un líder que supo interpretar las necesidades, el sentimiento y las esperanzas de un pueblo que fuera engañado, humillado, marginado y masacrado a lo largo de cuarenta años por las elites gobernantes.

Un líder que reavivó la confianza en el socialismo como alternativa revolucionaria frente a la depredación, el intervencionismo militar, las injusticias y las desigualdades generadas por el capitalismo cuando muchos aceptaron sin chistar el veredicto de sus apologistas al desmoronarse la Unión Soviética. Un líder, en fin, que supo comprender la trascendencia de su papel histórico y lo asumió a plenitud -sin mezquindad y a tiempo completo- en beneficio de aquellos que jamás perdieron la fe respecto a que él sabría y haría mucho por dignificar sus condiciones de vida. Por eso, decir que Hugo Chávez Frías ha muerto es una mala jugada de quienes, de una u otra forma, le acompañamos en este arduo camino de construir la patria nueva y la revolución bolivariana socialista. Sería concederles la razón a aquellos que, enceguecidos por sus apetencias personales de poder, mantuvieron posiciones de evidente lacayismo, subordinados siempre a los intereses del imperialismo gringo, con la vana ilusión de parecerse a sus amos capitalistas.

En retribución a esa dedicación de Chávez en hacer realidad los anhelos republicanos, independentistas, igualitarios, integracionistas, ciudadanos y democráticos de Francisco de Miranda, Simón Bolívar, Simón Rodríguez y Ezequiel Zamora, además de otros próceres de la amplia geografía latinoamericana y caribeña, a los cuales se sumaran (sin contradicción) los contenidos en el socialismo revolucionario; los chavistas tienen ante sí el reto de mantener, profundizar y consolidar los cambios necesarios para que la revolución bolivariana socialista no naufrague y no se pierda ese gran esfuerzo hecho por el Presidente. Para ello es fundamental que se alcance la unidad orgánica de los revolucionarios sobre un programa común, sin los sectarismos partidistas que desde siempre han obstaculizado este propósito que -ahora más que nunca- es harto necesario para la continuidad del proceso revolucionario bolivariano. Dicho propósito, sin embargo, no podrá cumplirse sin que exista sinceridad de parte de todas las organizaciones sociales y políticas que respaldaron a Chávez en cuanto a la promoción, activación, formación teórica y organización autónoma del poder popular, con énfasis especial respecto al pleno ejercicio de la democracia participativa y protagónica, en una primera fase, para luego convertirse, en una fase posterior, en democracia directa, transformando radicalmente todas las estructuras de la sociedad existente.

Ahora sólo nos resta exclamar ¡Hasta siempre, Comandante!, reafirmando con ello el compromiso revolucionario que debe caracterizarnos a quienes hemos luchado por forjar una sociedad de nuevo tipo bajo los ideales del socialismo revolucionario, poniendo todo nuestro empeño en que dicha sociedad (incluyente, de unidad en la diversidad e internacionalista) sea algo posible y no simple discurso de demagogos y oportunistas.

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Hugo Chávez. El que abrió la cancha

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

Los procesos políticos en cualquier nación de América Latina han estado históricamente distorsionados por la intervención extranjera. Es así que uno de los grandes logros de Hugo Chávez como presidente de Venezuela fue haber abierto la cancha en la región del predominio casi absoluto de Estados Unidos. El concepto de que “Chávez abrió la cancha” es del sociólogo y político argentino Eduardo Bustelo Grafigna.

Pocas veces en el contexto de la región, la preocupación de Estados Unidos había estado más centrada en el fenómeno de la revolución bolivariana que encabezó Hugo Chávez. Para Estados Unidos representó el epítome del llamado peligro populista que antecede a la insurgencia. Según el SSI (Strategic Studies Institute. Pentágono), Venezuela es central en el control estratégico de América del Sur y el sur del Caribe. Desde su última reelección, el punto rojo en el mapa insurreccional del Pentágono se puso más reluciente aún y comenzó a titilar como si fuera una alerta roja permanente.

Más allá del petróleo, su ubicación geográfica privilegiada la convierte en enclave estratégico. También es conocida la trayectoria europea para tener influencia en ésta zona. El cruce de intereses europeos se observó nítidamente en las editoriales y columnas de opinión del diario El País de España que estuvo en la vanguardia mediática para contener la llamada influencia chavista en la región.

Consolida su ideario por la revolución bolivariana, cuando vence en la elección presidencial de 2006, con un 63.8 %, contra un 36.9 % del opositor Manuel Rosales. Aún así, los medios de oposición descalificaron la aplastante victoria a que se habrían distribuido listas de personas que perderían sus privilegios si no votaban por Chávez.

Sin embargo, pasó más que eso. Venezuela comienza a crecer económicamente con una tasa bordeando el 10%. El país es reconocido internacionalmente no sólo por su riqueza petrolera, sino por su capacidad de negociar y establecer proyectos de integración.

Hubo costos también. En función de la actividad económica, Venezuela optó por destinar una parte importante de su copiosa liquidez al capital financiero, a la inversión externa y a estimular el consumo suntuario desactivando en parte la manufactura local. Esta política generó desequilibrios que derivaron en disminución de empleos y un mayor gasto social para amortiguar. En todo caso fue la ruta elegida por la mayor parte de las economías que acumulaban volúmenes importantes de liquidez y que por las tendencias del mercado mundial no podían transformarse bruscamente en economías manufactureras. Después vino la crisis de 2008, que también Venezuela la sufrió aunque pudo absorberla por su petróleo.

El país no obstante estuvo siempre en la mira de la seguridad estratégica de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Desde la batalla contra España (1898), para obtener la posesión de Cuba, Estados Unidos ha querido echar mano de Venezuela. Juan Vicente Gómez, comandante general del Ejército permanece en el poder 25 años (1908-1933) es el que coloca a Venezuela finalmente en una posición de dependencia de Estados Unidos.

Aunque nunca ocupada territorialmente por Estados Unidos, como República Dominicana en distintos períodos, o Cuba 1898-1908), Venezuela a partir de la explotación petrolera, comienza a ser invadida en todos los sectores de su economía y tejido social. Recibe una gran cantidad de inmigrantes de Europa, Estados Unidos y América Latina que se integran a la industria petrolera y ramas subsidiarias. Venezuela crece y se hace más cosmopolita convirtiéndose en uno de los países más complejos de la región.

Sobre Hugo Chávez se dijo de todo. Que fue un factor de desestabilización en la región fue lo más suave. Que tenía conexiones con el terrorismo internacional ha sido la más grave, como fueron los argumentos de los políticos de la derecha chilena contra la candidatura de Venezuela para ocupar una posición en el Consejo de Seguridad de la ONU

Internamente los detractores lo acusaron de haber polarizado el país. Teodoro Petkoff, miembro de la ultra izquierda de los años 60, era un furibundo anti Chávez como muchos otros miembros de la ultra izquierda venezolana. Con todo, la “vía de Chávez” nunca fue la “vía de Cuba”. Alberto Garrido un analista político venezolano la descartaba: “Chávez es un pragmático. Si ve que lo de Cuba no funciona para Venezuela, el no lo aplica. No tiene nada que ver con que admire a Fidel Castro”.

El gran legado de Hugo Chávez es como reformador político. Su mayor aporte es haber quebrado el sistema de los dos partidos que marginaba a gran parte de la población y aceleró el proceso de empobrecimiento. En este sentido abre el verdadero proceso democrático quizás como en ningún otro país de la región. Las afirmaciones del encargado regional de la agencia estadounidense Human Rights Watch, José Vivanco, en cuanto a que Venezuela no es democracia se desacreditan por el propio proceso democrático bolivariano abierto y discursivo. Vivanco, un abogado chileno, se resiste a reconocerlo por un subjetivismo propio de un anti reformista (o anticomunista), que distorsiona su racionalidad y no tolera una contestación al modelo existente.

Los partidarios señalarán que su mayor contribución fue hacer sentir a la gente más excluida que participaba en las decisiones. Claramente, la mayoría que apoya a Chávez piensan “que es su gobierno”. A pesar de que algunos analistas digan que Chávez polarizó, es claro que el fenómeno se debe más a la frigidez política de la social democracia convencional y la derecha para solucionar problemas políticos y sociales que ellos mismos fabricaron vía corrupción e incapacidad de generar mayor equidad y participación política efectiva, no de papel.

Hugo Chávez desordenó y reordenó “la cancha” de la política internacional en la región como nadie lo había hecho desde la década de 1960. En gravitación quizás solo comparable a Fidel Castro y su equipo con su revolución. Partidario o no de sus políticas, el que analiza debe reconocer esa nueva realidad que dejó Chávez.

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Por Chávez… por Nuestra América

Alejandro L. Perdomo Aguilera (especial para ARGENPRESS.info)

Chávez, ejemplo de virtud y de entereza, imagen inmortal del sueño bolivariano, de la unión de Nuestra América, de la esperanza y el valor de los pueblos que claman día a día por el triunfo de la segunda y verdadera independencia.

Chávez es pasado, presente y futuro; sus ideas y sus sueños quedarán inmortalizados en las mentes y los corazones de muchas generaciones; porque demostró con su vida, que la lucha por la emancipación no morirá jamás, que el ansia de los hombres y mujeres de Nuestra América, por una vida más digna y plena, ameritan toda la consagración, el amor y el valor de nuestros pueblos. Chávez es, por su vida y su legado, la prédica con el ejemplo, la luz en el horizonte del símbolo de la unidad de Nuestra América.

Sí…, Chávez ha muerto, pero también ha nacido, germina en una tierra divina, donde habitan los próceres de nuestras emancipaciones. Está allí porque tiene el valor único, de haber reavivado en las nuevas generaciones el sueño bolivariano; porque demostró que sólo los que sueñan con lo imposible, logran lo posible. Sus luchas por la verdadera liberación derribaron fronteras, transgredieron tabúes e invadieron espíritus; forjando la unidad, como la plata en las raíces de los andes, para las luchas contra los hegemonismos, las castas y la desesperanza.

Sí…, Chávez ha muerto, pero seguirá vivo, porque se ha convertido en el alma de la segunda independencia, porque desplegó la llama de la revolución, regando la esperanza y el amor por toda la Madre América.

Desde esas últimas comparecencias, cuando enfrentó con valor y nobleza la realidad que le confrontaba, habló con pasión, desde el torrente de su corazón, para que jamás murieran sus ideas, para que su pensamiento y sus esfuerzos por una vida mejor para nuestros pueblos, continuara encarnada en las nueva generaciones.

Adiós Chávez, con amor sincero y respeto pleno, te escribe uno más de este hermano pueblo cubano, que hoy sufre con Nuestra América, la terrible perdida de tu presencia física, pues siempre estarás en nuestros corazones.

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Hugo Chávez, Hasta la Victoria Siempre

Gustavo Robles (especial para ARGENPRESS.info)

Hugo Chávez ha muerto. Estaba intentando escribir algo al respecto, pero no sabía muy bien por dónde empezar. Lo primero que tengo que decir es que estoy conmovido, más allá del desenlace previsible y temido, y de las críticas que pueda hacerle desde mi postura ideológica. Es que con el Comandante bolivariano no cabían medias tintas: podemos decir sin temor a equivocarnos que la realidad política de América Latina desde 1998 lo tiene como ineludible referencia, y aún la del mundo entero.

El desdén hacia el marxismo y el leninismo, la instalación a nivel mundial de esa rara acepción "del siglo 21" al socialismo, pero sobre todo casos como el del compañero Julián Conrado y la intromisión en la lucha de clases de nuestro país a favor del proyecto kirchnerista que claramente nada tiene que ver con el socialismo sino todo lo contrario, hacía que todo marxista con coherencia ideológica se incomodara ante esas posturas de Chávez.

Pero hay que saber leer los procesos. También hay que tomar en cuenta el tremendo huracán de sentimiento antiimperialista que desató y encausó la irrupción del líder venezolano, aún en los tiempos en que el neoliberalismo se pavoneaba soberbiamente en nuestro continente. Chávez fue el emergente del enorme descontento popular después de décadas de sufrimiento por la aplicación a rajatabla de las políticas del Consenso de Washington en los países de la región. Y lo hizo desde un discurso que asumía nada menos que a la Cuba Revolucionaria como guía continental para esa lucha, tal vez más en el plano de lo simbólico que en el ideológico, pero suponía un tremendo golpe a la comodidad de los “señores” que se creen los dueños de la Tierra. Hay que rescatarle la capacidad para construir poder y ponerse a la vanguardia de los sectores más humildes, para colocarse en el centro de la discusión política mundial desde un país subdesarrollado, para ubicarse a la cabeza de la resistencia latinoamericana al neoliberalismo, y para ganar todas las elecciones en las que se presentó, a pesar de lo cual la burguesía internacional lo tildó temerariamente de “dictador”.

Chávez marcó una huella indeleble en la historia de Nuestramérica. Hay un antes y un después de su figura. Sin él, las corrientes antiimperialistas que hoy se desarrollan en estas tierras sureñas marginadas de los placeres del Norte poderoso, no hubiesen sido posibles. Habrá que cuidar estos procesos de soberanía de los pueblos y radicalizarlos, porque cualquier paso atrás sería catastrófico para los que soñamos con un mundo diferente al desigual que hoy vivimos.

Sin temor a avergonzarme, puedo decir que, después de la desazón por la caída de la Unión Soviética, hubo dos hechos que yo sentí como aire fresco cuando parecía que todo estaba perdido: uno, la irrupción en la Selva Lacandona del Ejército Zapatista. La otra, en 2005 en Mar del Plata, cuando en medio de la lucha contra el ALCA, rodeado de mandatarios que se oponían al acuerdo continental propuesto por Bush desde identidades no definidas y pacatas, hubo alguien que desde las tribunas del estadio mundialista se atrevió a gritar una palabra que el establishment quiso borrar de la consciencia mundial: “Socialismo”, dijo Hugo Chávez.

Nunca me voy a olvidar de aquél momento histórico. Como tampoco de los discursos memorables en las Naciones Unidas, denunciando el “olor a azufre” que había dejado Bush a su paso. Aire fresco. Y eso merece el máximo de los respetos, al menos de mi parte

Hugo Chávez estaba ubicado claramente del lado de la lucha de los pueblos por su liberación. Era un compañero con el cual podía no compartirse sus políticas y hasta discutir su postura ideológica, pero los que hoy festejan su muerte están en las metrópolis imperiales y los que lloran son los más humildes de estas tierras

Compañero Chávez, Hasta la Victoria Siempre.

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Chávez: Muere el Hombre pero nace la Leyenda

Rudis Flores (especial para ARGENPRESS.info)

Tu muerte es la expresión de la última batalla que no pudiste vencer, tu muerte no tenia hora ni tarjeta de invitación y llegó en el momento en que tú pueblo alcanza un nivel de madurez sobre la construcción de la patria grande. Hoy miles y cientos de revolucionarios en todo el mundo te lloran y lamentan tu partida, están dispuestos a defender tus ideas, proyectos, tus sueños al igual que los de Bolívar, Martí y a escribir aun con su sangre desde distintas trincheras que alumbran la construcción de un nuevo tipo de sociedad.

Nunca un pueblo tuvo cosas tan sagradas que defender como su revolución, su patria, sus derechos, hoy más que nunca tu pueblo necesita tus ideas, tu virtud y todo lo que te hizo hasta hoy luchar contra la injusticia social, contra la oligarquía y la incesante forma de agresión de la política exterior del imperio.

Luchaste por los pobres, por los explotados, los oprimidos, por un mundo mejor, asumiste tu responsabilidad histórica, no miraste de qué lado se vive mejor sino de qué lado está el deber y que ese es el único hombre práctico cuyos sueños de hoy serán las leyes del mañana, le enseñaste el camino a tu pueblo y a los latinoamericanos, hoy nuestra responsabilidad es doblemente mayor y tenemos que cumplirla.

Desde joven demostraste impecablemente tu dolor ante la injusticia, soportaste las envestidas más grotescas del imperio, supiste encarnar en el corazón del pueblo que después del golpe de estado supo defender a su presidente y demostró la maduración de tu gente envestida de valor y fuerza contra quienes intentaron derrocarte.

Te convertirás en el guía eterno de tu pueblo y tu semilla germinara en todo el continente, tu legado no caducara jamás, en la medida que tu pueblo avance se agrandara la fuerza inspiradora de tu espíritu revolucionario, de tus sentimientos de unidad y solidaridad con nuestra América, de tus principios morales profundamente humanos, patrióticos y socialistas.

Es imposible no derramar una lágrima, te llora todo un pueblo y el mundo entero, ahora no estás físicamente, pero resucitaras en la sonrisa de los niños, de los campesinos, de la mujeres, de los trabajadores y en la patria grande que tu soñaste.

¡““ VIVA VENEZUELA!”” ¡““ VIVA AMERICA LATINA!”” ¡““VIVA CHAVEZ!””

¡HASTA LA VICTORIA SIEMPRE COMANDANTE!

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Hugo Chávez o el testimonio de una batalla inconclusa

Miguel Mazzeo (LA HAINE)

Hugo Chávez está bienaventuradamente muerto para el imperialismo y sus animales dóciles desparramados por todo el orbe.

Esos mismos que ya habían escrito su muerte en 2002, esos que nunca se cansaron de prodigarle insultos y odio de clase en sus versiones más descarnadas.

El comandante Hugo Chávez está desoladoramente muerto para el pueblo pobre, para los oprimidos, los luchadores, los soñadores, de Venezuela y Nuestra América. El desamparo se puede leer en sus rostros, en sus ojos empozados de tristeza.

Sus ampulosidades verbales, sus contradicciones, sus transacciones (algunas inevitables para quien ejercía el gobierno de un Estado periférico en este contexto histórico), las coexistencias pactadas que toleró, los funcionarios y figuras indefendibles que buscaron anular toda praxis antisistémica de los y las de abajo y que él, en ocasiones, arropó equívocamente, no deberían ocultarnos las porciones de Chávez más nuestras: los puntos de fisura en la dominación que él hizo posible, los ejercicios de des-alienación y las experiencias de contra-hegemonía que alentó (directa o indirectamente), las porciones de patria que puso a disposición de hombres y mujeres del pueblo que nunca habían tenido patria, el "nosotros" libertario que ayudó a fundar con cascadas de palabras y de acciones, su histórica contribución a la diversificación y enriquecimiento del campo popular en Venezuela y en Nuestra América.

En síntesis: el campo de posibilidades políticas que desbrozó para los y las de abajo, el proceso popular constituyente que supo inaugurar, las posiciones que ayudó a conquistar para los y las que luchan por la justicia y la dignidad en cualquier rincón del planeta. Algo que jamás le han reconocido los y las que se jactan de su inmunidad a las pasiones plebeyas, los y las que se detienen al borde la vida para conservar la fidelidad a algún pensamiento estático y cosificante o a los modelos pulcros como un teorema.

Por supuesto, estos aspectos son ignorados también por quienes entienden y practican el chavismo -dentro y fuera de Venezuela- como un camino apto para conservar los pilares del antiguo régimen, un camino que tapizan con retóricas inflamadas pero invariablemente negadoras de la lucha de clases. Se trata de aspectos sistemáticamente obviados por quienes ven en el chavismo una trinchera para conservar e incrementar sus privilegios; por quienes quieren hacer pasar lo contradictorio por lo distinto; por quienes quieren ocultar los actos de entrega y dominación con una boina roja, con retórica y épica revolucionaria; por quienes defienden nacionalizaciones a medias y desde arriba y un anticapitalismo en cuenta gotas y en los márgenes del sistema.

Empoderamiento y democratización desde abajo versus cooptación y clientelismo. Revitalización insurgente versus delegación y mediación estatista.

Socialismo de Nuestra América versus "posneoliberalismo" y perpetuación del capital globalizado bajo sistemas más o menos progresistas.

Así de paradójica continua la historia de Venezuela. Así de inconcluso permanece este proceso histórico. Así de indefinido lo deja Chávez. Pero... ¿Por cuánto tiempo? No hace falta ejercer el oficio de los augures para percibir que las tendencias libertarias, revolucionarias, antiimperialistas, anticapitalistas (y defensoras del poder popular como camino y meta), no podrán convivir por mucho tiempo con el proyecto del imperio y las clases dominantes, un proyecto que, en lo sustancial, no es antagónico con el de la "boli-burguesía" o la "burocracia bolivariana", un proyecto extractivista y rentista, (o neo-desarrollista, en el mejor de los casos).

Las alternativas no abundan. Todo indica que si no se dan pasos acelerados y significativos en pos de una transición al socialismo, el destino inmediato será el de una restauración imperialista, que podrá asumir los clásicos perfiles conservadores y reaccionarios o que podrá reivindicar horizontes de "desarrollo" y de "integración social" revestidos de parafernalia pseudo-socialista, incluso sin abjurar de algunas líneas de continuidad respecto del chavismo.

Acaba de morir el hombre que irradiaba fulgores, que encendió chispas de conciencia, que supo alentar el sueño de una vida más abundante en trabajadores, campesinos, estudiantes, vagabundos y poetas.

Acaba de morir el dirigente político herético que desde el lugar menos pensado, en el momento menos esperado, en medio de la inhospitalidad de la posguerra fría, corporizó -desde un gobierno, desde un Estado!- el sueño revolucionario, al tiempo que alentó la integración regional y la multipolaridad.

Acaba de morir el gran comunicador que más allá de las mistificaciones asumió un rol político clave para reinstalar la causa del socialismo en Nuestra América y el mundo, recuperando el valor estratégico del socialismo, reinstalando la idea de su vigencia histórica, retomado el proyecto de traducir Marx a Bolívar, socialismo a Patria, socialismo a Nuestra América. Nada más y nada menos que la cifra de cualquier proceso revolucionario auténtico en este costado del mundo, y no una "contradicción restallante" según la letanía de la izquierda dogmática y eurocéntrica. La izquierda sin sujeto y sin destino, convencida de la incompatibilidad entre el socialismo y la utopía de libertad, soberanía y unidad de los libertadores de Nuestra América.

Raro bonapartismo este que ayudó a convertir a un conjunto de organizaciones y movimientos de la sociedad civil popular en el eslabón más débil de la cadena de colonización y dominación.

Raro bonapartismo este que ayudó a que los oprimidos del país descubran su identidad como clase junto con sus capacidades para transformar la realidad. Raro bonapartismo este, aún considerando la flexibilidad de tan gastada e inútil categoría teórica. Raro y heréticamente descarriado.

Raro populismo este, si cabe la utilización de otra categoría igual de imprecisa y amplia. Raro, porque cabalgó (y cabalga) sobre una contradicción, y uno de sus polos abriga una potencialidad emancipatoria.

¿Qué rumbos tomará ahora la Revolución Bolivariana? ¿Será el Chávez símbolo tan importante como el Chávez de carne y hueso? ¿Podrá el joven mito conjurar la dispersión? ¿Se invocará su nombre como bandera del proyecto revolucionario y libertario original o será el signo del simulacro de socialismo que impulsan las corporaciones y la burocracia? ¿Se invocará su nombre sólo como sostén de proyectos liberadores o su nombre podrá ser invocado en vano y servir de soporte para una América Latina ajena, de factoría, estancia, fundo, shopping center, zona franca y cuartel policial? ¿Qué harán ahora el imperio y las clases dominantes para eliminar las ansias del pueblo venezolano de dirigirse a sí mismo?

No debemos olvidar el proceso histórico con el que se entrelaza indisolublemente la figura de Chávez. Un proceso histórico que arranca, cuanto menos, en el Caracazo de 1989 y que tiene un pico muy alto en puente Llaguno, cuando el golpe de 2002. Mencionamos los hitos más imponentes e históricamente determinantes, pero no pasamos por alto la existencia de infinidad de hitos pequeños, cotidianos y a veces imperceptibles. Este proceso histórico, seguramente, encontrará nuevos cauces. Porque aunque resulte una obviedad, no hay que olvidar que Chávez es también el nombre de una experiencia histórica realizada por el pueblo venezolano, una experiencia que está más abierta que nunca. Chávez es el testimonio de una batalla inconclusa. El sentido presente y futuro de su figura se dirimirá en la práctica, en la lucha de clases y en la lucha de calles.

De todas maneras, hoy nos resultan agobiantes los análisis históricos "macro". Hoy no nos sirven de consuelo las visiones totalizadoras. Hoy, nosotros, presuntamente inmunizados frente a las patologías caudillescas y las figuras volcánicas, no podemos evitar sentirnos abrumados por la angustia ocasionada por la perdida de una voluntad individual demasiado radiosa y excepcional. Hoy no podemos esquivar la certeza de sabernos más solos en un mundo que nos parece un poco más desencantado que ayer.

Hoy nuestro corazón endeble añora su presencia.

Mañana mismo, seguramente, habrá que comenzar a llenar este vacío: con pueblo brillando con luz propia, con pueblo organizado, unido y conciente, con discusión en la base, con formas de mando populares y democráticas, proyectando las mejores praxis antisistémicas desarrolladas por el pueblo venezolano en los últimos 25 años.

Hasta la victoria siempre, querido comandante.

Miguel Mazzeo (Escritor. Docente de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa). Militante del Frente Popular Darío Santillán de Argentina).

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España y Chávez: la historia no nos absolverá

Pascual Serrano (EL DIARIO)

Los trece años de presidencia de Hugo Chávez en Venezuela y el desarrollo de la revolución bolivariana pasarán a la historia como el mayor fenómeno político mundial del que más cosas han contado los medios de comunicación para, paradójicamente, desinformar de la realidad. Comencemos por las odiosas comparaciones.

Mientras en España votábamos a gobiernos que han llevado a un 21,1% de la población por debajo del umbral de pobreza (1) y disparaban al 45% la pobreza infantil (2), el Hugo Chávez estigmatizado en nuestros medios reducía la pobreza de Venezuela un 44%, según datos de la CEPAL, lo que suponía que cinco millones de venezolanos dejaron de ser pobres.

Venezuela ocupó, por cuarto año consecutivo, el primer puesto regional en apoyo a la democracia, con un 77% de respaldo popular que se demuestra con una participación electoral de más del 80 %, el 55% de la cuál votó a Chávez en las últimas elecciones presidenciales. En 1998 la participación era tan solo del 54%. En España, en cambio, un 86% asegura que la situación política es mala o muy mala y un 93% de españoles está a favor de modificar la Constitución (3). En las últimas elecciones generales la abstención, junto con el voto nulo y el blanco, sumaron el 30%, y Mariano Rajoy fue presidente del gobierno por el apoyo a su partido de tan solo el 22% de los españoles.

Mientras Hugo Chávez subió el gasto social al 60% de todos los ingresos nacionales percibidos, en España, en 2010, fue del 25,7% del PIB (4). Cuando España se ha convertido en el país con más desigualdad social de la eurozona (5), Venezuela, entre 1998 y 2008, vio una disminución del 17'9% de esta desigualdad social, según la CEPAL.

Mientras 14 millones de venezolanos acceden a alimentos subsidiados por el Estado y el 61% de la población venezolana compró este año alimentos en puntos de venta del Estado (6), en España aumenta el IVA de los alimentos del 8 al 10% y decenas de miles de ciudadanos dependen de la caridad de comedores sociales privados para subsistir.

Durante 2011 el gobierno venezolano ha repartido 146.022 viviendas entre los más empobrecidos. En España, según el Consejo General del Poder Judicial, se producen 526 desahucios diarios ( Público, 2-10-2012). (7)

Gracias a estas políticas, Hugo Chávez ha sido el líder político que más apoyo ha ido logrando en la urnas y en la calle de su país durante más de una década pero, curiosamente, es el que ha sufrido en España más editoriales críticos, más insultos, más acusaciones de dictador, más mentiras y más conspiraciones mediáticas para derrocarle. Al final los medios lograron su objetivo: que Hugo Chávez tuviera una mala imagen en España. Según el Barómetro del Real Instituto Elcano de diciembre de 2010 (8), Chávez era con diferencia el líder peor valorado por los españoles: recibe un 1,7 en una escala de 10. Pero no son los españoles quienes deben elegir al presidente venezolano, son los venezolanos, y éstos no eran rehenes de los medios españoles porque podían apreciar cada día sus políticas. No es la primera vez que la valoración de un líder político es muy diferente fuera que dentro de su país. Mientras los ciudadanos soviéticos maldecían a Mijaíl Gorbachov, al que responsabilizaban del derrumbe de su confederación y el fin de las ayudas estatales, la opinión pública internacional, gracias a la campaña mediática mundial, veía en el último presidente soviético el hombre que llevaba la democracia a la Unión Soviética.

Sin duda la opinión pública que posee más rigor y conocimiento del líder es la que vive bajo sus políticas y no la que las conoce a través de medios de comunicación. Por tanto podemos afirmar que las víctimas del crimen mediático no han sido ni Hugo Chávez ni los venezolanos. Han sido los ciudadanos españoles, a los que se les ha negado la posibilidad de conocer y comprender lo que sucedía en Venezuela.

En la historia de Venezuela, de toda América Latina, y en el recuerdo de todos los hombres y mujeres del mundo que hayan buscado la verdad entre las tinieblas desinformativas de los grandes medios, Hugo Chávez quedará como el líder que mejoró como nadie las condiciones de vida de los venezolanos más desfavorecidos, que impulsó de un modo ya irreversible la unidad latinoamericana y que dio ánimos y esperanzas a la humanidad de que un mundo más justo, fuera del capitalismo, es posible. Por eso los venezolanos le seguían votando y su revolución seguirá adelante. Muchos españoles se habrán quedado sin saber todo eso. Ese es el crimen mediático del que la historia no nos absolverá.

Notas:
1) http://www.eldiario.es/economia/poblacion-espanola-debajo-umbral-pobreza_0_60894005.html
2) http://noticias.terra.es/la-pobreza-infantil-se-dispara-un-45-por-ciento-en-espana-por-la-crisis,26bb98fcd6a1b310VgnCLD2000000dc6eb0aRCRD.html
3) http://politica.elpais.com/politica/2012/10/06/actualidad/1349540108_595750.html
4) http://www.lavanguardia.com/economia/20121127/54355885796/el-gasto-social-en-espana-fue-del-25-7-en-2010.html
5) http://economia.elpais.com/economia/2012/10/10/actualidad/1349901592_959130.html
6) http://www.correodelorinoco.gob.ve/nacionales/61-poblacion-venezolana-compro-este-ano-alimentos-puntos-venta-estado/
7) http://www.publico.es/espana/443284/nuevo-record-de-desahucios-526-diarios-en-el-segundo-trimestre-de-2012
8) http://www.realinstitutoelcano.org/wps/portal/rielcano/contenido?WCM_GLOBAL_CONTEXT=/elcano/elcano_es/barometro/oleada25.

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El Sistema Eléctrico Argentino

MORENO

El origen de la crisis

No resulta novedoso proclamar que el sistema eléctrico de nuestro país está en una coyuntura crítica. Casi todos los técnicos del sector -con excepción de los responsables de algunas empresas y los funcionarios oficiales- aún con diagnósticos diversos, vienen denunciando el deterioro creciente del servicio, la difícil ecuación económica que afecta a las finanzas del Estado y de subsectores de la actividad, y las vacilaciones e incongruencias que caracterizan a las políticas aplicadas por las autoridades. Tampoco es novedad para los usuarios que sufren los cortes y las caídas de tensión en el suministro por lo que, particularmente este verano, sus manifestaciones de protesta han ido creciendo en intensidad.

Hoy día no es un secreto para nadie que, si bien el deterioro se hizo evidente en la última década, las raíces de la crisis están en las reformas aplicadas en la década de los ´90. La generación y el transporte troncal de energía eléctrica fueron entonces librados al mercado, dejando de ser un servicio público. Dentro de la política global de privatización de las empresas del Estado, se desmembraron Agua y Energía Eléctrica, Hidronor, Segba; se vendieron -o se concesionó la explotación- de la gran mayoría de las plantas generadoras (1); se fragmentó la distribución en el área metropolitana de Bs As y la operación de transporte en alta tensión; se multiplicaron las empresas pero se redujo drásticamente el personal, sobre todo técnico, y se eliminaron las escuelas de formación y capacitación; se privatizaron distribuidoras provinciales.

La nueva normativa, que se iniciara con la sanción del Marco Regulatorio del sector -ley 24065-, fijó reglas de operación y comercialización que favorecieron a las empresas, las que hicieron grandes ganancias desde los primeros años de los ´90 (2); la destrucción de la integración vertical dio origen a un esquema de no regular la generación y sí hacerlo con el transporte y la distribución, donde aumentos en la base se trasladaban hacia el consumidor final. En ese período la instalación de equipos de ciclo combinado y de turbinas de gas recompuso por algún tiempo la potencia disponible, pero luego no se invirtió en nuevas máquinas porque, en general, las empresas aplicaron las utilidades a operaciones financieras o las remitieron a sus casas matrices en el exterior. Se produjeron cambios en la propiedad de las empresas, que se fue concentrando, y hacia fines de los ´90, ya no operaba la tan especial ´libre competencia´ en la generación, ni la prohibición para una misma firma de poseer intereses simultáneamente en los distintos subsectores de generación, transporte y distribución.

Tras años de crecimiento económico y aumento de la demanda de energía, la salida de la convertibilidad monetaria a principios del 2002 y la conmoción de la economía que generó, alteraron aún más el equilibrio del sector en su conjunto, por los reajustes irregulares en la asignación de costos y distribución de cargas impositivas entre los distintos sectores y en las tarifas. Así el marco regulatorio eléctrico, que fuera fijado en el marco de la convertibilidad, fue reglamentado y modificado innumerables veces, y también ignorado o violado en disposiciones y acuerdos con las empresas del sector. (3)

La falta de inversiones suficientes en el sector llevó a un deterioro progresivo del servicio, tanto en la potencia disponible como en la confiabilidad y calidad del suministro. Simultáneamente se iba produciendo la caída en la extracción de gas natural, mientras aumentaba su peso como principal fuente primaria en la generación eléctrica, sin olvidar que, desde mediados de los 90,´se intensificaron las exportaciones.

La última década

En 2004, la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (CAMMESA) advirtió a las autoridades del área sobre la crisis que sobrevenía en el sector, y que involucraba al suministro de gas, cuya producción estaba cayendo (4). El Gobierno nacional elaboró entonces un Plan Energético 2004-2008 en el cual comprometía: la ejecución de diversas obras en generación, transporte y distribución; la aplicación de un plan de ahorro de energía; medidas de normalización de los mercados mayoristas de electricidad (MEM) y del gas (MEG); consolidación de acuerdos para importación de gas (con Bolivia), fueloil (con Venezuela) y energía eléctrica (con Brasil).

En lo que concierne a la generación, hasta varios años después la potencia instalada creció mas lentamente que la demanda (5), a pesar de que se encararon -como obras principales por su potencia- la terminación de la central nuclear CNA II y la elevación de la cota de Yaciretá (la cota de 83m de Yaciretá se alcanzó en 2011, y CNA II no está aún operativa). En los últimos años se incorporaron centrales de turbogas y centrales de gas en boca de pozo y se convirtieron centrales en ciclos combinados. También hubo incorporación de autoproducción por parte de grandes empresas industriales y de extractoras de gas, que alimentan al Sistema Interconectado una vez satisfecho su consumo (6). Pero seguramente la peor medida adoptada en los últimos tiempos es el plan de Generación Distribuída, por el que se incorporan equipos móviles alimentados con fuel oil o gasoil-de pocos megawatt de potencia, bajo rendimiento, fuertes emisiones al ambiente- que se instalan en zonas o ciudades para cubrir el déficit de generación (7). La mayor parte de toda la potencia incorporada aumenta la dependencia del gas y los combustibles líquidos (8).

Se han incorporado algunas obras hidroeléctricas menores, pero recién ahora se aprecian progresos en las gestiones sobre Garabí-Panambí (compartida con Brasil, en el río Uruguay), Los Blancos (en Mendoza) y las centrales Kirchner-Cepernic (río Santa Cruz), mientras se posterga Chihuido, en el río Neuquén. Sobre la central en el brazo Aña Cua -en Yaciretá- y sobre Corpus (también sobre el Paraná y compartida con Paraguay) parece haber solo declaraciones. En los últimos años se ha puesto en marcha el programa de expansión de energías renovables (GENREN): se han inaugurado varios parques eólicos (principalmente en Chubut, Santa Cruz, Buenos Aires) y hay muchos otros en proyecto, pero su contribución a la oferta global es todavía poco relevante; mucho menor aún es la de los generadores solares y con biocombustibles.

Hoy día apenas se satisface la demanda de potencia, en particular la máxima de pico que, entre 2002 y 2012, aumentó más del 60%, llegando a 22.000 MW este año, mientras que la potencia incorporada, casi toda financiada por el Estado, sólo aumentó un 30% (9).

Y casi nada se ha hecho para moderar la demanda; el plan de Uso Racional de la Energía Eléctrica (PUREE, en dos etapas, 2004 y 2005) solo consistió en aplicar premios y castigos al ahorro o aumento del consumo comercial y residencial con pautas muy discutibles e incomprensibles para la mayoría de los usuarios, lo que no produjo consecuencias significativas, lo mismo que incentivar el uso de lámparas de bajo consumo, o de limitar la iluminación pública. Luego el plan PRONUREE (Programa Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía, decreto 140/2007) estableció muchas líneas de acción en el corto y mediano plazo y para muchos sectores del consumo, pero poco y nada de ello se implementó y los resultados fueron prácticamente nulos.

En el transporte en alta tensión, dentro del Plan Federal de Transporte de ampliación del Sistema Argentino de Interconexión (SADI) y con el Fondo Fiduciario de Transporte Eléctrico Federal (FFTEF) se concretaron varias de las obras programadas: la 3ª. línea de Yaciretá y las interconexiones NOA-NEA, Choele Choel a Pto Madryn a Pico Truncado, Comahue-Cuyo y la línea “minera” La Rioja-Recreo. Menos se ha logrado en la distribución troncal (en 133kV y 220kV), gestionada a través de seis empresas, las Distros Troncales, con jurisdicción en distintas regiones o provincias, lo que en ocasiones dificulta los acuerdos sobre las obras y su financiación.

La distribución en baja tensión es el subsector más sensible al malestar de los usuarios: los cortes y caídas de tensión en el suministro son originados en su mayor parte por las fallas en el equipamiento -subestaciones, cámaras, cables- y, de no ser así, igualmente la empresa distribuidora es responsable del correcto suministro de electricidad, por ser un servicio público y por estar fijado en los contratos originales Hoy día las protestas más frecuentes y virulentas de los usuarios de servicios públicos son generadas, principalmente en el AMBA, por las fallas del servicio eléctrico y las deficiencias en las reparaciones que, la mayoría de las veces, se deben al escaso personal dedicado, a su condición de tercerizados y su consecuente escasa experiencia profesional. Y este verano en el AMBA, ante los cortes, proliferan los grupos generadores portátiles en viviendas colectivas y pequeños comercios y talleres.

La dispersión de empresas distribuidoras en todo el país, de larga historia, se vio agravada luego de las privatizaciones. En particular, la distribución en el área metropolitana (AMBA) y La Plata, que quedó a cargo de Edenor y Edesur, y de Edelap, respectivamente -partiendo de una situación precaria- se fue deteriorando aceleradamente ante el crecimiento del consumo, como resultado de la baja inversión. Fallas importantes en las obras (recordemos el incendio de la subestación de Edesur recién estrenada en 1999 y el prolongado apagón que le siguió) y en la prestación de los servicios de mantenimiento ante fallas, no fueron castigadas debidamente por el ente regulador (ENRE) (10).

La economía del sector

La tendencia de las políticas del Gobierno Nacional ha sido en general, por un lado tratar de sostener la rentabilidad privada, principalmente en el mercado de generadores y transportistas; por otro en la última, tratar de no provocar rechazo de los usuarios hacia el Gobierno, evitando aumentos importantes de tarifas -o retrotrayéndolos-, sobre todo en el sector residencial. Políticas con objetivos similares se desarrollaron en el subsector eléctrico, y en el de los hidrocarburos, principal fuente primaria de la generación eléctrica. Y se han convertido en una pesada carga para el presupuesto nacional, amén de alentar a empresas del sector eléctrico a amenazar con abandonar el sector sino se las subsidia, cada vez más.

A los costos en exceso originados en una estructura sectorial plagada de empresas innecesarias que no compiten, es innegable que aumentaron los costos. Para alentar mayor producción de gas se ha aumentado el precio que deben pagar las usinas eléctricas, pero la diferencia es subsidiada a través de Cammesa; también se subsidia la importación de electricidad y el fueloil -que algunas usinas consumen cuando se les restringe el gas- parte del cual también se importa, por falta de capacidad de refinación en el país (11). También han aumentado los costos laborales, como resultado de los ajustes de los salarios otorgados en el sector ante el proceso inflacionario.

Paralelamente las tarifas al consumidor, se han ajustado de manera desigual; los consumidores industriales y comerciales han tenido aumentos mayores que los residenciales. Especialmente en el área de Buenos Aires y La Plata, hasta ahora, se habían contenido los aumentos a los usuarios residenciales; mayores tarifas de base, o el agregado de impuestos con diversas aplicaciones, o el castigo por aumento de consumo, fueron casi siempre rechazados enérgicamente por la mayoría de los usuarios. Lo mismo sucedió más tarde con la anulación de los subsidios -al consumo domiciliario de gas y electricidad- que se intentó en 2011, y luego se suspendió (12). Actualmente las distribuidoras del AMBA, Edesur y Edenor, se presentan en situación de alto endeudamiento (13), que las propias empresas y los técnicos y políticos que las apoyan atribuyen exclusivamente a que las tarifas pagadas por los usuarios del área metropolitana no cubren los crecientes costos. La diferencia con la situación en otras ciudades y zonas del país depende de las tarifas de otras distribuidoras -y también de las cargas impositivas- que fijan los gobiernos provinciales, considerando también la generación de unidades de su propiedad (14).

Para las finanzas públicas la importación de energía y los subsidios directos a las empresas del sector se ha convertido en un problema de primera magnitud. La importación de energéticos -en parte destinada a usinas eléctricas (el 45% del gasoil) y sin impuestos- ascendió en 2012 a 7383 millones de dólares. El gasoil, el gas natural licuado, el gas natural y el fueloil han ocupado el 2º, 3º, 5º y 6º lugar, respectivamente, en la lista de los productos importados. Los subsidios al sector eléctrico se estimaron en $17.000 millones en 2012.

El último año

El año pasado, ante la difícil situación económica - con la pérdida del superávit fiscal y comercial- el Gobierno Nacional pareció adoptar cambios significativos en la política energética. La toma del control del 51% de YPF S.A. y la sanción de la ley 26741 de Soberanía Hidrocarburífera, anunciaban como objetivos el ejercicio de la soberanía en el sector, el aumento de la producción de gas y petróleo con vistas a la reconquista del autoabastecimiento, la recuperación por el Estado del control y de una mayor renta del sector.

Pero pronto diversos hechos y declaraciones oficiales pusieron en la duda la orientación del cambio, principalmente la reafirmación del carácter de empresa mixta, la pertenencia del dominio jurisdiccional del subsuelo en manos de las provincias, el mantenimiento del objetivo exportador y la integración del directorio de YPF -con personas de orientación privatizadora y provincialista-, el diagnóstico sobre la responsabilidad de Repsol en la gestión de vaciamiento llevada a cabo en YPF y la ausencia de cargos legales a los responsables y la enunciación de la participación privada en proyectos importantes del sector. (15) Luego el decreto 1277/12 que reglamentó la ley 26741, avanzó en la concepción soberanista, centralizando el control del sector, definiendo un plan de inversiones y designando una comisión de planificación y coordinación (16). Paralelamente, la nueva dirección de YPF presentaba su plan de trabajo en el corto y mediano plazo siguiendo los dictados de la ley, e inició conversaciones con distintas petroleras para lograr mayores inversiones en exploración y explotación (17). Por ahora la financiación de la expansión de YPF la sostienen prioritariamente los préstamos del ANSES y adelantos del Tesoro Nacional, y para acrecentar sus ingresos YPF ha aumentado el precio de las naftas y emitido títulos en el mercado de capitales. Nada se ha hecho tendiente a la transformación de los contratos de concesión vigentes en convenios de explotación, ni se ha avanzado en la realización de estudios de nivel e independientes destinados a la determinar el potencial hidrocarburífero del país, tanto en lo referido a las reservas convencionales como no convencionales y, en este último caso, sobre las consecuencias económicas, sociales y ambientales que podrían derivar de su eventual explotación..

Producir más gas es una de las prioridades que se fijó YPF; no obstante en el lapso transcurrido desde la asunción del nuevo directorio, la producción total del país, así como la propia- descendió, por lo que recientemente se creó un nuevo plan de incentivos, en remplazo del anterior “Gas Plus” que no logró aumentar la producción. (18)

Para mejorar las cuentas de la electricidad, asi como las de gas, se han creado cargos fijos en las facturas bimestrales -de montos crecientes con el consumo, de hasta $300- con el fin, se dice, de constituir un fondo para que las empresas inviertan en nuevas instalaciones; pero la experiencia no permite ser optimista sobre el proceder de las empresas.

La situación de las distribuidoras de electricidad del AMBA es tan crítica que el Gobierno, a través de Cammesa que administra los subsidios, está ejerciendo un mayor control sobre las mismas (19). La Comisión de Planificación y Coordinación les ha pedido información detallada sobre los costos, y ha trascendido que se buscaría cambiar la estructura de precios marginales por otra de “costo plus” (precio=costo+ganancia razonable) como la que regulaba los precios de Segba antes de la privatización.

Qué hacer

En el MORENO creemos que las políticas aplicadas hoy no conducen a la recuperación de la soberanía energética que hará posible que la energía se convierta en un bien social en Argentina. Se mantiene una estructura de protección de los intereses de grandes monopolios: siguen rigiendo normas que mantienen estructuras de precios y un sistema de concesiones por largos períodos, obsoleto ya en casi todo el mundo. El ritmo y la orientación de las inversiones responden, no a las necesidades del país y de una política de integración regional, sino a los intereses y las estrategias globales de las grandes multinacionales, para captar la mayor parte de la renta energética y disponer libremente de ella (20).

La gestión actual no responde cabalmente a una planificación global del sector energético que abarque todo el país, por las potestades de las distintas provincias y la dispersión de empresas. Además no existe una conducción unificada, porque distintos funcionarios -de YPF, la Secretaría de Energía, el Ministerio de Planificación, la Secretaría de Comercio Interior- interaccionan entre sí con grandes dificultades, ya que tienen visiones encontradas sobre las políticas a aplicar, o compiten por apoyos políticos.

Para cambiar el rumbo se requiere un control integral del sector por parte del Estado Nacional, con una planificación global y una gestión unificada en grandes empresas estatales, con la colaboración de todas las provincias y el control de organismos oficiales autónomos con participación popular. En el MORENO sostenemos que se debe estatizar el 100% de YPF, renegociar o anular los contratos eliminando la figura de concesión, derogar la Ley Corta, reformar los marcos regulatorios de la electricidad y el gas, prohibir las exportaciones de petróleo y derivados, realizar una auditoría global de reservas convencionales y no convencionales, y un estudio profundo del impacto social y ambiental de las explotaciones.

Pero para hacer posible este cambio de rumbo, debe existir la voluntad política de encararlo; si la hubiera, el pueblo lo apoyará, y será posible fijar nuevas reglas del juego y las empresas las aceptarán; la experiencia de las nacionalizaciones en Bolivia o en Ecuador, muestran que un gobierno genuinamente democrático y popular, tiene el poder para hacerlo.

Buenos Aires, 5 de marzo de 2013

Hugo Palamidessi
Vicepresidente

Gustavo Calleja
Vicepresidente

Hugo Rizzuto
Vicepresidente

José Rigane
Presidente

Notas:
1) No fueron privatizadas las centrales nucleares (a pesar de que se intentó) ni la parte argentina de las hidroeléctricas binacionales Yaciretá y Salto Grande; algunas usinas menores quedaron en jurisdicción de provincias.
2) La imposición de la teoría marginalista, por la cual el costo de operación de la máquina mas ineficiente que está entregando energía fija el precio que se paga a todas las unidades, produjo superganancias que favorecieron especialmente a los generadores.
3) La ley 24.065 ha sufrido, desde 1992, 274 modificaciones.
4) La producción de gas comenzó a declinar en 2004 y sigue disminuyendo desde entonces.
5) En 2004 la potencia instalada era aprox. de 23000 MW; en 2008, 26200; en 2009, 26900; en 2011, 29000 MW. (según cifras de CAMMESA). En todo momento suele haber una parte de esa potencia que está indisponible, o es poco confiable para entrar rápidamente en línea respondiendo a la demanda.
6) Unos 3800 MW instalados en 2010.
7) Hay cerca de 1400 MW instalados en generación distribuída.
8) En la generación térmica (66% del total de la electricidad) el gas participa en un 60%, y el gas oil mas el fueloil en un 25%.
9) Algunas centrales de ciclo combinado se financiaron en parte con un fondo acumulado por Cammesa, por deuda con generadoras por energía entregada y no cobrada en su momento.
10) En esa oportunidad hubo fuertes reclamos para que se le retirara la concesión a Edesur, lo que se justificaba plenamente. Desde el período set. 2004 a ag. 2005 al período set 08 a ag. 2010, las horas de interrupción del servicio en el área CABuenos Aires-Gran Buenos Aires, aumentaron más de un 80% ; en la zona abastecida por Edesur crecieron casi 4 veces (las estadísticas publicadas por el Ente Nacional de Regulación de Electricidad -ENRE- llegan hasta agosto de 2010).
11) El precio del gas producido en el país subió en agosto de 2012, para las usinas, de u$4,10/ MBTU a u$5,20/MBTU, y el gas “nuevo” (plus) se subsidia a u$7,50/MBTU; el gas importado cuesta ahora desde u$11/MBTU (GN de Bolivia) hasta u$18/MBTU (GNL por barco). Los precios de importación de gas y líquidos aumentaron, en parte, en consonancia con el precio internacional del petróleo (WTI) que promedió los u$35 el barril entre 1987 y 2003 y luego subió constantemente, llegando a un pico de más de u$ 130 en 2008; actualmente el precio oscila alrededor de u$ 95/b.
12) Sobre las tarifas y la reacción de los usuarios, ver G.Calleja-“Tarifas y modelo” y H.Palamidessi “Tarifas: ni justas ni razonables”
Infomoreno No. 289 en www.morenoenergia.blogspot.com.
La anulación -o la renuncia voluntaria del usuario- la establecieron las resoluciones de la S.de Energía (1301/2011) y del Enargas 1982/2011)
13) Estas empresas, que gestionan el 40% de la distribución en el país, declararían pérdidas de unos 550 a 600 millones de pesos cada una en 2012.
14) En las boletas de Edesur y Edenor -como propaganda de los subsidios en el AMBA- se comparan tarifas: p. ej. en Santa Fe se paga 5 veces más, y en Córdoba casi 6 veces más que en CABA, por un consumo residencial promedio de 400 kwh/bimestre.
15) Se denunciaron políticas y decisiones que perjudicaron a YPF durante la administración de Repsol -la mayoría aprobadas en su momento por el director delegado del Gobierno Nacional- (Ver DeVido,J-.Kiciloff,A.“Informe Mosconi”), pero no se adoptaron sanciones ni se iniciaron acciones legales
16) El decreto anuló la libre disponibilidad de los hidrocarburos y de las divisas generadas por su exportación, y otras disposiciones que desregulaban el comercio de hidrocarburos, decretadas durante el gobierno de Menem.
17) YPF firmó compromisos de asociación y financiación con Chevron, Axion (ex PAE) Se tiene especial interés en la explotación de petróleo y gas de esquistos (shale oil/gas). Para incentivar la participación, concedió aumentar a u$70/barril el precio interno del petróleo.
18) La Resolución 1/2013 de la Comisión de Planificación y Coordinación Estratégica del Plan Nacional de Inversiones Hidrocarburíferas, establece que el Estado subsidiará la producción de gas “nuevo”, pagando la diferencia entre el precio real de mercado y los u$ 7.50/MBTU que cobrará la petrolera.
19) No se descarta transformar los subsidios y acreencias en aportes de capital, para tomar paulatinamente la mayoría accionaria.
20) Hay incluso otras motivaciones; por ejemplo, con el acuerdo firmado con YPF, Chevron busca apoyo para eludir el embargo a sus activos en Argentina que solicita la justicia ecuatoriana, por los daños ambientales en ese país causados por Texaco, empresa comprada posteriormente por Chevron.

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La escuela, el salario y una lucha que no tuerce destinos

Silvana Melo (APE)

Mientras la escuela ya dejó, hace tiempo, de buscar la llave para desactivar la fatalidad y el desencanto, la mitad de los maestros de la provincia de Buenos Aires gana menos de 3 mil pesos. Un dato frío, despojado, objetivo, que coloca a la escuela en el polvoriento camino de las disputas. En las que pierde brillo y lentejuelas. Y suma a sus trabajadores a los ocho millones (la mitad de los 16 millones de ocupados del país) que intenta sobrevivir cada mes con menos de 3 mil pesos en el casillero de las retribuciones. La educación, que debería ser el rayo alterador de destinos, la soga para enlazar y torcer los rumbos preasignados, la demoledora de mandatos, es en realidad la pariente pobre del sistema. Devastada por la demolición consecutiva de todos los que la pensaron mujer, pequeña y marginal para someterla y alejarla de aquellos a los que amenaza con liberar. Y la confinaron con su valijita en el cuartito al fondo del gallinero.

Es complicado encender el motor de la transformación, enarbolar a la educación como bandera antidestino (Violeta Núñez) y sostener una familia con menos de tres mil pesos.

Entonces la lucha arranca cada marzo. Y no es una lucha por poner en marcha ese motor que está frío y no responde, sino que es el combate por el salario, las paredes en pie y un calefactor en el aula. Donde finalmente la escuela tantas veces se vuelve replicante de los vicios y los cimientos sistémicos más perversos. De la desigualdad y la distribución inequitativa del conocimiento. Que después es desigualdad sin retorno en el rodamiento social.

Paulo Freire decía, en 1998, que “la diferencia entre (los analistas posmodernos) y yo es que yo no acepto de ninguna manera renunciar a la lucha. Y, por eso, no caigo en el fatalismo que carga el neo-liberalismo en su discurso. Yo no creo que la lucha sea inviable. Lo que constato es que la lucha a la antigua no va más”. Eran los tiempos de la muerte de las ideas, del fin de la historia, de la lucha cesante. Cuando no había botón que activara el sentido. Cuando apareció la fatalidad, para dominar vastísimos sectores sociales ya re-signados. Puestos en un espacio del que –se han convencido a través de generaciones- no se emerge.

Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) que difunde el INDEC pone en vidriera datos del tercer trimestre de 2012, que pueden presumirse peores. El número, cruzado con una cifra de batalla de la UDOCBA y otra de investigación de la UBA, confluye en el embudo de un conflicto eternamente irresuelto por la paga. Que supera las fallas estructurales, el deterioro de la formación docente, la frecuente falta de compromiso de muchos trabajadores de la educación (a quienes tanto les costó asumirse como tales) y la vocación expulsiva de la escuela hacia lo que genere diferencia o ruptura.

Los docentes de la provincia de Buenos Aires están encerrados en el sector más injusto de la estadística. La cifra lanzada por un dirigente de la Unión de Docentes de la Provincia de Buenos Aires (UDOCBA) –que aseguró que “el 50% de los compañeros sobrevive con $2900 de sueldo como todo concepto”- fue legitimada puntillosamente por el portal www.chequeado.com, que ejerce un imprescindible periodismo de datos: el salario inicial de un maestro es de 2900 pesos y es lo que cobra el 50%. La referencia salarial, en general, es un maestro con diez años de antigüedad que trabaja una jornada simple: 4092 pesos. De ese salario, calcula el Suteba, lo que cobra efectivamente el docente son 3317 pesos.

En la pirámide salarial del país, Buenos Aires está muy abajo: en el puesto número 18 entre todas las provincias argentinas. Es decir, 2.500 pesos por debajo de Santa Cruz (la mejor paga) y apenas 460 pesos por encima de Formosa. Que es la más pobre, la más injusta y, por supuesto, la que peores salarios paga a sus docentes.

La escuela es la triste princesa de los desencantos. Compleja, pobre y estigmatizadora. Las aulas de la provincia de Buenos Aires están repletas de trabajadores que intentan sobrevivir con salarios magros. Y no de idealistas, militantes ni vocacionales que dan su vida por sostener a un pibe y enamorarlo. La universalidad educativa en los papeles choca brutalmente con la aridez territorial donde centenares de miles de chicos abandonan la secundaria, cesanteados por un sistema que no los contempla. Y los docentes forman parte de ese sistema.

Los cambios ministeriales en la Provincia han sido claros: la ex senadora Nora de Lucía es una experta en economía que fue parte integrante de Hacienda y Producción en la misma gobernación de Scioli. Su visión de la educación, por lo tanto, es fervientemente economicista. Un guiño del sistema a la fatalidad.

Hoy por hoy, la lucha no incluye la transformación educativa, sino la mejora salarial. Que es imprescindible. Pero no cambiará la vida de los chicos si llega sola. No transformará. No torcerá rumbos. No revolucionará el patio de atrás para que sea el de adelante.

Sólo dejará a los chicos sin clases. Afuera. En la calle. Con otra soledad y otro desamparo.

Los docentes están encerrados en el sector más injusto de la estadística. Pero también están entrampados en el engranaje sistémico que construye futuros diferenciados. Años de destrucción pensada y sistemática los tomaron de rehenes, los formatearon y los convirtieron en cómplices.

“Si yo pudiese influenciar más, convidaría al magisterio y a sus dirigentes a re-examinar las tácticas de lucha. No para abandonarla. Yo sería la última voz en decir “No luchen” a los profesores. Yo quisiera morir dejando un mensaje de lucha. Tengo la certeza de que no es posible el fatalismo. Puedo concluir que la huelga ya no tiene el sentido que solía tener, y por eso quiero saber cuál es su sustituto. Lo que no podemos hacer es cruzarnos de brazos”, decía Paulo Freire en 1998. Mientras se velaba a las ideas, se cerraban las puertas de la historia y el destino estaba clavado en la frente de todos.

La lucha de estos tiempos deberá vencer la propuesta inaceptable del Gobernador que envía un tercio del aumento propuesto al 2014. Pero fundamentalmente deberá desactivar la cruz y la fatalidad. Y encender el corazón libertario que la educación perdió en las desgracias del camino. Cuando vuelva a ser libre hará libres. Y ésa será su revolución.

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La justicia: Acceso y democratización. Temas pendientes

FJA

El discurso presidencial de apertura del año legislativo da un nuevo y mayor impulso a un antiguo reclamo popular, que desde hace años brega por una profunda reforma judicial que salde el déficit democrático de la magistratura y del sistema mismo de justicia en nuestro país. Sin perjuicio de un análisis específico de los proyectos de ley en los que plasmen ese ímpetu oficial, se puede coincidir con el planteo de que se impone una mayor participación ciudadana en el diseño y composición del Poder encargado de impartir justicia. Sin embargo no perdemos nunca de vista que el modelo judicial no es ajeno ni independiente del modelo de país. Ambos aspectos se correlacionan.

Si esto es así, el problema del acceso y la democratización de la justicia no pueden analizarse sólo en el marco del sistema judicial existente, sino en el contexto social, económico, político y cultural en el que se inscriben las instituciones del poder judicial cuanto la gente, en su conjunto, que requiere resolución de conflictos con sentido de equidad y ajustado a la Constitución y las leyes, y en este contexto muchas de estas últimas promueven lo contrario (ej.): (sistema impositivo en el que se exime de pagar impuestos a multinacionales y se grava el trabajo).

De ahí, que las desigualdades que determinan las relaciones económicas y sociales (la inequitativa distribución de la riqueza, los diferentes poderes adquisitivos, etc.), las diferencias culturales, entre otras cuestiones inciden objetiva y subjetivamente en el modo en que se resuelve la efectivización judicial de los derechos y garantías.

Son lamentablemente mayoritarios los juristas, doctrinarios y politólogos que desconocen esta relación y que analizan el problema desde un punto de vista intrínseco de la justicia que tenemos, como si los diseños ideales y las instituciones reales exclusivamente referidos al sistema judicial, puedan resolver la cuestión con autosuficiencia. Por el contrario, nosotros, sostenemos que no existe posibilidad de un sistema judicial inclusivo en una sociedad que margina, que excluye, que segmenta con sentido negativo.

Por tanto, en lo que se refiere al acceso a la justicia comienza con un Estado que cumple plenamente con los derechos y garantías que establece la Constitución Nacional y los tratados internacionales, especialmente aquellos que refieren a los derechos humanos. Porque en tanto exista pobreza, marginación, empobrecimiento, privilegios, nadie puede decir que hay acceso a la justicia porque existe excelencia judicial.

¿Qué decir, entonces, cuando en lugar de eso, desde el Poder Ejecutivo Nacional se niega el cumplimiento de sentencias judiciales que, como en el caso de los jubilados y pensionados, constituye un abierto conflicto de poderes? ¿Qué decir de una Presidenta que habla de la industria del juicio y sin embargo toma decisiones automáticas que generan juicios automáticos por diferencias en las liquidaciones de los jubilados, atorando la capacidad de los tribunales y a despecho de lo que solicitara al respecto la Corte Suprema de Justicia de la Nación? ¿Qué decir de la mayoría de los jueces que rechazan el restablecimiento del sistema de porcentualidad salarial derogado en su momento por la dictadura genocida y posteriormente por Menem-Cavallo, consagrándose así la más inequitativa relación salarial entre jueces y trabajadores judiciales de todos los tiempos. ¿Qué decir de la Corte de Justicia de la Nación que fundamentó ante la OIT que a los trabajadores judiciales no les corresponde discutir sus derechos y remuneraciones salariales en paritarias?

Y eso que, en cuanto a la excelencia judicial, también estamos lejos.

La crisis del sistema judicial es muy antigua. O quizás debamos decir que a ciertas crisis le sucedieron otras y otras. O que ciertas crisis fueron resueltas en beneficio de los sectores del privilegio y eso supone más crisis para los sectores populares.

Por ejemplo, al ya deteriorado sistema judicial del siglo veinte, que formó parte del Estado terrorista construido a mediados de los setenta, le sobrevino una etapa post dictadura plagada de contradicciones, en la que más del 90 por ciento de los jueces eran los mismos que en la época dictatorial, y de allí se pasó a un nuevo avance del neoliberalismo que, recetas del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, terminó de empeorar las cosas. Quizás la máxima expresión de ese desastre haya sido la nefastamente famosa Corte Menemista, de la mayoría automática, que fue puesta en la picota por las enormes movilizaciones de masa del 2001 y 2002.

Ese sistema judicial se correspondió, como anillo al dedo, al modelo de sociedad capitalista vigente en nuestro país.

Quien quiera definir a la justicia desconociendo pues esa inscripción más general en el sistema social, político, económico y cultural, se coloca en una tesitura absolutamente abstracta y a la vez estéril. Porque ambas desigualdades se potencian: la desigualdad social se potencia con la desigualdad del sistema judicial.

Con eso no queremos decir que primero hay que transformar toda la sociedad y, luego, recién, pensar en el sistema judicial. Hay una dialéctica en el proceso transformador que tiene que apuntar a desarrollar acciones en ambos niveles, que coadyuvarán a conseguir el objetivo que perseguimos.

Sin ir más lejos, hoy estamos empeñados en evitar la destrucción del fuero laboral. El concepto inicial de la creación del fuero laboral fue el de instituir un espacio protectorio de los trabajadores, que resuelva sus conflictos de derechos con las patronales, de manera que atienda especialmente a la desigual relación de fuerzas que se establece entre las clases sociales que concurren a la justicia. Así se atendía precisamente a ese derecho de acceso a la justicia para una masa enorme de población, que hoy sigue siendo la mayoritaria desde el punto de vista numérico, que son los trabajadores.

Con idas y venidas, con avances y retrocesos, durante los últimos cuarenta años (por establecer un corte temporal relativamente adecuado), asistimos a un progresivo deterioro del fuero que no es resultado meramente de un abandono, de un dejar de hacer, sino de una política expresa de eliminar la idea y el hecho de ese fuero específico.

El último golpe en contra del fuero laboral le ha sido asestado recientemente con la sanción de la nueva Ley de Riesgos del Trabajo, en virtud de la cual se le resta competencia a favor del fuero civil. Un fuero que no tiene aquellas compensaciones a la desigual relación que existe entre patrón y trabajador.

¿Qué se está afectando en ese caso? El acceso a la justicia.

Porque no se resuelve el acceso a la justicia con solo lograr que un trabajador pise el suelo de los tribunales, sino que se resuelve cuando ingresa a un espacio en el que sus derechos puedan ser garantizados, conforme a lo que disponen las leyes y la Constitución.

A partir de la sanción de la nueva ley de riesgos, el acceso a la justicia para los trabajadores se ha tornado difícil, mucho más que antes.

Así mismo, por citar otros temas dentro de una lista enorme de ellos, los fenómenos de tercerización y privatización de la justicia, impulsados sobremanera durante la embestida neoliberal de los ‘90, fueron otros agravantes de la ya devaluada justicia argentina.

Quizá, el ejemplo paradigmático es el de la mediación. Instituir instancias privadas y onerosas, previas a la llegada a los tribunales, solo podía beneficiar a los sectores pudientes en perjuicio de aquellos que ya les resultaba difícil llegar y pagarle a un abogado.

A espaldas de esta realidad, la mediación privada se extendió por todo el país y no solo persiste hasta la actualidad sino que aún se pretende extenderla. El Estado debe abandonar la búsqueda de la verdad aras de un proceso judicial económico. En el fuero penal las reformas de los códigos procesales en el sentido de garantizar los derechos de las víctimas y procesados en acuerdo con los tratados internacionales de los DD.HH. fueron bienvenidas, pero detrás de esos nobles objetivos se introdujo el pensamiento neoliberal de limitar del Estado y concebir como “antieconómica“ la obligación de los Jueces, Fiscales y Defensores de averiguar la “verdad real“, eximiéndolos de semejante objetivo, desnaturalizando el proceso donde el juez se limita a ser un árbitro entre las habilidades de fiscales y defensores-tornando ilusorio en muchos casos la posibilidad de satisfacción alguna. También se introduce el concepto Justicia como mercancía y así se consideran penas tasadas en dinero para quienes cometen delitos aberrantes.

En realidad el problema de garantizar acceso a una justicia democrática, es el problema de los sectores más vulnerables, o diríamos mejor si dijésemos vulnerados.

No es el problema de las multinacionales, ni de las grandes corporaciones, ni de las clases sociales que concentran la mayor riqueza. Ellos no solo tienen garantizados sus derechos, sino que son dueños de los derechos de los demás. Y si alguien pone el riesgo sus posesiones, tienen dónde recurrir, desde los tribunales internacionales corporativos, como el CIADI, hasta los jueces locales elegidos con listas escritas sobre servilletas.

Cabe aclarar que nuestro saber no solo se construye y construyó desde nuestra condición de pertenecer a la clase trabajadora, condición asociada también a nuestra capacidad de relacionarnos con la comunidad y sus organizaciones por lo que conocemos los padecimientos de nuestro pueblo en los tribunales, donde la mayoría de los jueces terminan siendo el reaseguro de un sistema de dominación que favorece a los poderosos y que en muchos casos hacen prevalecer el derecho de propiedad a los derechos humanos.

Los que suscribimos este documento somos militantes de la CTA, en muchos casos, desde su fundación en los ‘90, desde su primer Congreso en el Luna Park encontraremos valiosas conclusiones en sus resoluciones asumidas por miles de compañeros que en plurales debates, acompañaron a la Federación Judicial Argentina y a numerosos organismos de Derechos Humanos, construyendo, propuestas para democratizar la justicia, al mismo tiempo que se promovían iniciativas para terminar con las desigualdades que, cómo decíamos, determinan las relaciones económicas y sociales. Fue así que, se lograron avances en la selección de los magistrados en Chubut, Santa Cruz y Entre Ríos y también en diciembre del 2001 junto a los Abogados Laboralistas, las Madres Línea Fundadora, la Asamblea de vecinos de Plaza Lavalle y numerosas organizaciones sociales y personalidades, instalamos el “que se vayan todos” contra la Corte menemista. Durante más de dos años semanalmente nos movilizamos hasta que se logró la remoción, la renuncia de los que garantizaban la mayoría automática, modificándose sustancialmente el perfil de la Corte de la Nación.

El problema es la democracia en todos los sentidos. Democracia social, económica, política. Democratización de la justicia en ese marco.

A partir de ese enfoque global, puede establecerse un extenso menú de alternativas específicas que pasan tanto por desmantelar los avances del neoliberalismo, depurar el pasado terrorista de nuestro sistema judicial, establecer formas participativas y democráticas en la determinación del diseño del sistema judicial tanto como de los que deben integrar sus tribunales.

Así, el tema de la democratización es en realidad el tema de una justicia para todos, en el marco de una sociedad para, de y por todos.

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, 4 de marzo de 2013.-

Víctor Mendibil, Hugo Blasco, Carlos Ordoñez, José Luis Ronconi, José Rigane, Julio Gambina, Elia Espen, Carlos Chile, Matías Fachal, Guillermo Díaz, Gabriel Martinez, Carla Rodriguez, Néstor Jeifetz, Manuel Gutiérrez, Julio Bertomeu, Marcos Wollman, Julio Acosta, Gustavo Teres, Beatriz Rajland, María Elena Saludas, Eduardo Smith, Leandro del Greco, Mariano Randazzo, María Teresa Nuñez, siguen las firmas.

FJA: Federación Judicial Argentina.

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Argentina: Elección popular de los miembros del Consejo de la Magistratura

Irina Santesteban (LA ARENA)

En su discurso inaugural del período de sesiones del Congreso Nacional, la presidenta Cristina Fernández anunció que enviará un proyecto de ley para que los miembros del Consejo de la Magistratura sean elegidos por el voto popular.

En Argentina los jueces no son elegidos por los ciudadanos -como los presidentes, legisladores o gobernadores-, sino que son seleccionados por un mecanismo previsto en la Constitución Nacional, a través de un órgano colegiado denominado Consejo de la Magistratura, que a nivel nacional está integrado por diputados y senadores, como "órganos políticos resultantes de la elección popular", jueces de todas las instancias, abogados de la matrícula federal y "otras personas del ámbito académico y científico".

Así lo dispone el artículo 114 de la Constitución Nacional, el cual no especifica cómo deben ser designados los miembros de ese órgano, pues no surge del texto de nuestra Carta Magna que los jueces, abogados o académicos deban ser elegidos -como sucede actualmente- por sus propios colegios o asociaciones.

En consecuencia, el proyecto de ley que la presidenta Cristina Fernández anunció el pasado viernes, impulsando la elección por el voto popular de la totalidad de los integrantes del Consejo de la Magistratura, no contradice el texto constitucional ni hace necesaria una reforma para ser puesto en vigencia. Sólo hace falta que esa iniciativa sea aprobada en el Congreso de la Nación, en ambas Cámaras, con las mayorías simples de cualquier otro proyecto de ley ordinario.

En conflicto

Pero el anuncio de la presidenta dista mucho de ser "ordinario", pues se hace en medio de una fuerte disputa entre el gobierno y sectores del Poder Judicial, entre ellos, la propia Corte Suprema de Justicia. El principal punto de conflicto se desató con las cautelares que trabaron la aplicación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, desde hace más de tres años. Esta situación fue criticada en un principio por los ministros de la Corte, pero luego, cuando esas medidas llegaron a esa instancia, fueron convalidadas "hasta que se resuelva la cuestión de fondo". Como el Poder Judicial en Argentina no se caracteriza por su celeridad, esta "cuestión de fondo" suele demorar varios años.

Así sucedió con una resolución que beneficia al diario La Nación, respecto al pago de una deuda que reclama la AFIP y que le ha otorgado al diario de los Mitre un beneficio del que no gozan otros colegas que se acogieron a moratorias y pagaron deudas similares. En ese marco, que el ministro más anciano de la Corte Suprema, Carlos Fayt, esté casado con una hermana del editor de La Nación, da muchos motivos para la desconfianza que muchos ciudadanos argentinos expresan en la imparcialidad de la Justicia.

Sin embargo, sin ruborizarse, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, en el discurso que pronunció con motivo del acto por los 150 años de ese tribunal, dijo que "es necesario que se nombren más jueces y que éstos hagan esfuerzos para que no haya demoras. El juez pasivo debe dejar paso al juez activo".

Democratizar la justicia

A fines del año pasado, en el discurso que pronunció la presidenta en Plaza de Mayo el 9 de diciembre, con motivo del Día de los Derechos Humanos y de cumplirse 29 años del retorno a la democracia después de la dictadura militar, anunció que había que "democratizar el Poder Judicial". A los pocos días, luego de conocerse la sentencia absolutoria de todos los acusados por el secuestro de la joven tucumana Marita Verón, en un caso emblemático de presunta trata de personas y promoción a la prostitución, la presidenta recibió a la madre de Marita, Susana Trimarco, y expresó su deseo de que la Justicia se democratice.

Ahora la iniciativa se anuncia en forma de un proyecto de ley, y aunque no se refiere a la elección de los jueces, sí lo hace respecto al órgano encargado de la selección de los magistrados.

Aunque habrá que esperar a conocer el proyecto respecto a si estos consejeros serán elegidos al mismo tiempo que los diputados y senadores, por lista completa o "sábana" o si será un mecanismo diferente, la iniciativa ha levantado revuelo y ha generado rechazos en la oposición.

El constitucionalista Gregorio Badeni la ha calificado, lisa y llanamente, como un proyecto de neto contenido "populista", que va a modificar el carácter de nuestro sistema democrático. Para Badeni, la Constitución Nacional establece que nuestro régimen de gobierno es una "democracia constitucional" y que con este proyecto se estaría avanzando hacia una "democracia populista". Va más allá cuando afirma que "detrás del declamado objetivo de democratizar el Poder Judicial, se busca evitar más sentencias adversas e ir hacia un nuevo sistema político: la democracia popular" (La Nación, 5 de marzo). Está claro que para Badeni la calificación de "popular" sería opuesta al carácter "constitucional" de una democracia, contradiciendo hasta el origen de este vocablo, que como nos enseñan en la escuela primaria, significa "el gobierno del pueblo".

Politización

Uno de los integrantes del actual Consejo de la Magistratura, el diputado nacional radical por Córdoba, Oscar Aguad, ha sido uno de los más críticos de este proyecto. Expresó que un proyecto de esa naturaleza es "inconstitucional" y que se estaba "politizando" al Poder Judicial, crítica que han compartido varios de los que se oponen a la iniciativa presentada por la presidenta.

Escudarse en una supuesta "imparcialidad" o "neutralidad" política del Poder Judicial, para criticar la elección por voto popular de quienes deben seleccionar a los jueces, no es ingenuo. En realidad, para estos sectores se trata de mantener un status quo, y asegurarse así que la mayoría de los jueces designados con el actual sistema provengan de la llamada "corporación judicial".

No es cierto que los jueces sean "apolíticos", y en la propia Corte Suprema, uno de sus ministros, ha sido legislador y funcionario del Partido Justicialista. El cordobés Juan Carlos Maqueda fue diputado y senador por ese partido, y funcionario provincial en la primera gobernación del actual mandatario cordobés José Manuel de la Sota.

Los radicales tampoco pueden sorprenderse de la "politización" de la Justicia. Durante el extenso mandato del gobernador Eduardo Angeloz, en Córdoba el Poder Judicial fue el reducto adonde se designaban sin concurso los amigos y militantes del gobierno de entonces. Un caso paradigmático fue el del presidente del Tribunal Superior de Justicia durante el primer mandato de Eduardo Angeloz, Roberto Lousteau Bidaut, que renunció a ese cargo para presentarse como primer candidato en la lista de convencionales para la reforma de la constitución provincial, en 1986, que permitió la reelección de Angeloz. Años después, una interpretación curiosa del texto constitucional efectuada por una Cámara Civil, autorizó su re-reelección, y el "Pocho" tuvo su tercer mandato. No fue muy feliz porque tuvo que renunciar y entregar el poder anticipadamente, con la provincia en llamas, pero esa es otra historia.

Lousteau Bidaut no sólo fue convencional electo en una boleta radical, sino que terminada la Convención Constituyente y aprobada el nuevo texto de la Carta Magna cordobesa, volvió al Tribunal Superior de Justicia y fue su presidente durante varios años más.

¿Con qué autoridad critica el diputado radical Oscar Aguad, una supuesta "politización" del Poder Judicial con el proyecto anunciado por la presidenta?

Más amplio y plural

El problema es si con la elección por voto popular de los consejeros habrá un Poder Judicial más democrático. Lo que sí es seguro, es que el órgano encargado de elegir a los jueces tendrá una integración más amplia, pues sus miembros no serán designados por sus respectivos estamentos sino por todos los ciudadanos.

El abogado y profesor de Derecho de la Información de la UBA, Damián Loreti, fue uno de los participantes de las jornadas que se realizaron la semana pasada en la Biblioteca Nacional para debatir reformas al sistema judicial. En un reportaje a Radio Provincia (de Buenos Aires) explicó que no se trata de "democratizar la justicia" sino el Poder Judicial, que no es lo mismo.

Y criticó a quienes defienden la supuesta constitucionalidad de "algunas prácticas" que en realidad han sido frecuentes en la designación de los jueces, pero que no están previstas ni en la Carta Magna ni en otras leyes. En ese marco, se refirió a la figura de los jueces subrogantes, y de funcionarios designados "a dedo", que no han merecido críticas de quienes hoy parecen escandalizarse con la propuesta de la presidenta.

Loreti también se refirió al ingreso al Poder Judicial, que salvo excepciones en algunas provincias, no es por concurso, sino por lazos familiares o amistad con los jueces encargados de la designación de sus empleados. Criticó que no haya una normativa clara en cuanto a la capacitación y perfeccionamiento de los jueces y magistrados, que permite que éstos asistan a cursos o seminarios financiados por empresas privadas, que en ocasiones tienen juicios en sus mismos tribunales.

Sagrada familia

Desde esta columna hemos expresado que es necesario que los Consejos de la Magistratura, tanto a nivel nacional, como los que existen en las provincias, sean integrados por ciudadanos y no sólo por los integrantes de la "sagrada familia judicial". Porque la designación de los jueces es un tema que interesa a la ciudadanía en general, y no sólo a los abogados.

Desde los sindicatos que agrupan a los trabajadores y trabajadoras judiciales se viene proponiendo desde hace muchos años que en los Consejos de la Magistratura se prevea la participación de los empleados de la Justicia, junto con representantes de otras organizaciones de la sociedad civil, como los organismos defensores de los derechos humanos, de los campesinos, del medioambiente, de las minorías sexuales, etc.

El proyecto de ley deberá determinar si se sigue con la actual integración de abogados, jueces, legisladores y académicos del derecho. Por las palabras de la presidenta, se puede deducir que lo ampliará a otras profesiones, incluso al común de los ciudadanos.

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Argentina. Proyecto X: se confirma el espionaje oficial

Claudia Ferrero (APEL)

Hace un año, los trabajadores de Kraft y dirigentes políticos, junto a diversos organismos de derechos humanos, denunciamos ante la justicia federal la existencia de tareas de inteligencia ilegal sobre trabajadores, organizaciones sociales y partidos políticos. La respuesta de gendarmería a nuestro requerimiento lo confirmó: el jefe de la fuerza, Héctor Bernabe Schenone, admitió la existencia de una unidad especial destinada a espiar a dirigentes sociales y opositores, que denominó como Proyecto X. Por su parte, la Ministra de Seguridad, Nilda Garré, salió a negar la existencia de este programa de espionaje interno y declaró que el tal ´proyecto X´ era solamente un software.

Sin embargo, el juez Oyarbide ordenó el allanamiento de la base de Gendarmería ubicada en Campo de Mayo. Ahora, la pericia de los discos rígidos secuestrados en ese momento confirman y permiten ampliar la denuncia en cuanto a la existencia de una red de espionaje sobre organizaciones gremiales, políticas, sociales, y de derechos humanos, llegando a contener informes sobre barrios enteros, como aquellos que denominan informes sobre "Villas".

La información reunida por gendarmería versa sobre las actividades realizadas por organismos de derechos humanos reclamando por la aparición de Jorge Julio López, por Luciano Arruga, contra la concentración y extranjerización de la tierra, etc. También contiene cuadros que ordenan la información bajo el título de "Calendario de Movilizaciones", que abarca a varias provincias y organizaciones, como las de los familiares de Cromagnon, Madres de Plaza de Mayo, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), y agrupaciones de trabajadores desocupados. La información contenida en estos archivos no apareció nunca antes en ningún medio de difusión público, lo que lleva a concluir que para obtener dicha información se utilizan diversas formas de espionaje (escuchas ilegales) o infiltración de tales organismos por agentes de inteligencia. Otro cu! adro, titulado "Cronogramas de Medidas de Lucha" refiere a los trabajadores de Kraft Terrabusi y a las movilizaciones al puente Pueyrredón -"los días 26 de cada mes". Por todo esto, el pasado viernes 28 de febrero, las organizaciones que patrocinamos la denuncia solicitamos al juez la indagatoria de cinco comandantes de gendarmería y a dos civiles, como primer paso para avanzar sobre los hechos, y llegar a los responsables políticos como Nilda Garré, entre otros.

Exigimos el desmantelamiento de todos los programas de "inteligencia interior", infiltración y delación de las organizaciones populares.

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Argentina, Córdoba: Sonia Torres le pidió a los represores un acto de humanidad

Katy García (PRENSA RED)

Comenzó la etapa testimonial en el juicio La Perla que por acumulación reúne a 16 causas. Se investigan crímenes de lesa humanidad ocurridos entre 1975 y 1977. Declaró la presidenta de Abuelas de Mayo, filial Córdoba, Sonia Torres, querellante en la causa por el secuestro y desaparición de su hija Silvina Parodi – embarazada de seis meses y medio-, de su esposo Daniel Orozco y del nieto nacido en cautiverio. También lo hicieron María Teresa Sánchez, abogada de Abuelas y ex presa política, y Adriana Ochoa, hija del militante sindical Hugo Estanislao Ochoa cuyos restos fueron encontrados en una fosa común y restituidos a la familia por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

“Quiero pedirles a los señores que van a ser hoy juzgados que en un acto de terrible humanidad nos digan a qué familia entregaron a nuestros nietos y donde están los huesitos de nuestros hijos”, les dijo Sonia Torres a los imputados.

La querellante brindó un extenso testimonio sobre lo vivido por su hija y yerno. “Antes que nada, me gustaría identificarme como la mamá de Silvina, la segunda mama de Daniel y la abuela de mi nieto. Eso soy desde hace tantos años”, comenzó diciendo.

Silvina (20), había cursado el secundario en el colegio universitario Manuel Belgrano, y era estudiante de Ciencias Económicas. Su esposo, Daniel Orozco (23) estudiaba Ciencias Económicas y trabajaba en la empresa Minetti. Ambos militaban en el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Fueron secuestrados en barrio Alta Córdoba, por una patota que saqueó la casa y robó dinero.

Contó el periplo sufrido por el matrimonio y la búsqueda incesante del nieto que la llevó a transformarse en Abuela de Plaza de Mayo junto a otras madres que también buscaban a sus hijos y nietos como Irma Ramacciotti y Otilia Argañaraz.

Desde ese evento la familia no paró de golpear puertas y hacer diligencias para dar con ellos. Inclusive hablaron con militares como Sasiaiñ, con el director de la Cárcel, y con médicos como el doctor Elías que averiguó y les transmitió que “el embarazo estaba normal “. Este médico –contó- fue secuestrado mientras operaba en el Hospital de Urgencias y su cadáver apareció camino a Chacra de la Merced.

Por diferentes vías le llegó la información de que Silvina fue vista en La Perla y que tuvo un varón. Otra de sus hijas, Giselle, voluntaria en la Casa Cuna, solía llevar niños a su casa para cuidarlos el fin de semana. “Tu mamá ya tiene mucho trabajo con el hijo de Sivina”, le había dicho. Ella le advierte que no saben nada de su hermana desde que la secuestraron. “Mirá, están en el buen Pastor”, relató que dijo la religiosa. Pero al final le informaron que “la habían llevado al sur”.

También recurrieron a miembros de la Iglesia Católica como el Capellán del Ejército, padre Luchessi y al cura Sixto Castellanos que tenía dos hermanos obispos quienes hicieron las gestiones pero sin resultados.

Otra vez, un médico de confianza, Pedro Funes Lastra, le dijo: “Hemos encontrado tu nieto”, pero con el correr de las horas le hizo saber que se había equivocado.

Ante preguntas del Tribunal acerca de su conocimiento sobre el destino de los nietos apropiados señaló que existen varias hipótesis. Entre ellas la que vincula a “familias infértiles de militares que esperaban los nacimientos de nuestros nietos para apoderárselos como propios y matar a nuestras hijas.”

“El cruento y terrible atentado que sufrieron mis hijos ha destruido mi corazón y el de treinta mil familias de nuestro país. Su recuerdo es el pilar por el que luchamos y que nos sigue sosteniendo”, sostuvo con voz quebrada.

También expuso la tremenda discriminación sufrida. “Los vecinos, después del secuestro de silvina, se cruzaban de vereda. Yo no los juzgo, porque los militares habían metido a sangre y fuego que eran subversivos”, afirmó.

Lo voy a encontrar

En otro tramo de la exposición se dirigió a su nieto para contarle que lo buscan desde que estaba en la “pancita” y para decirle quiénes eran sus padres y porqué luchaban. “No tengas miedo de buscarme: yo quiero contarte por qué desparecieron a tus padres. Ellos estaban en la vereda del frente y pensaban distinto a los militares. Por eso los secuestraron” (…)

“Mi hija era ex alumna del Belgrano. Se recibió en el 74. En el 75, Transito Rigatusso, que era el director, presentó una lista de jóvenes revoltosos al III Cuerpo de Ejército y al cabo de un tiempo los secuestraron a todos. A todos los llevaron a La Perla, yo sé que mi hija estuvo ahí. No sabían que los iban a matar. En las duchas se sacaban las vendas y jugaban. Yo en una entrevista lo acusé a Rigatusso de haberlos entregado y él me hizo una querella por daños y perjuicios”, recordó. También sufrió una golpiza el 13 de marzo de 2006, en su casa, que le afectó la audición.

A lo largo del tiempo supo que Silvina fue vista en el campo de concentración La Perla por las hermanas Olivera y por Elmer Fessia.

“Yo sé que lo voy a encontrar antes de irme y ese día sabrá quiénes fueron sus padres”, anheló esta mujer que sigue luchando por encontrar a su nieto y a todos los que aún permanecen con sus identidades robadas. Y que se retiró con un fuerte y emotivo aplauso por el público presente.

Abogadas amenazadas

María Teresa Sánchez, abogada querellante en la causa del nieto nacido en cautiverio de Sonia Torres, denunció que en 1999 recibió amenazas de muerte por medio de una carta. Los vecinos le avisaron que un auto bordó permanecía estacionado frente a su domicilio y le dieron el número de patente.

Cuando averiguó en el registro del automotor se enteró que pertenecía al imputado Luis Manzanelli. Hizo la denuncia correspondiente en la fiscalía y la jueza Garzón de Lascano ordenó un allanamiento en el domicilio del represor. Allí encontraron una cámara y fotos de su casa tomadas desde el automóvil. Sonia Torres también lo vio frente a la farmacia de su propiedad, pero no se dio cuenta de quién se trataba. Asimismo, fue amenazado el abogado Elvio Zanotti, y la abogada que lo reemplazó, Mariana Paramio, recibió una golpiza en el estudio jurídico.

La ex presa política, narró ante el Tribunal presidido por Jaime Díaz Gavier y conformado por Julián Falcucci, José Camilo Uriburu y Carlos Ochoa, los hechos ocurridos el 24 de febrero de 1976 cuando fue secuestrada en su domicilio y luego trasladada al D2 donde fue golpeada y torturada. “Pensá bien lo que vas a decir por lo que tenés en la panza”, le dijo un hombre “morrudo y retacón”, aludiendo a su embarazo de siete meses y medio.

Allí se hallaba su esposo, a quien torturaban y amenazaban que la matarían. “Ese lugar era como un descenso al infierno”, dijo en referencia al D2. Después fue trasladada a la Unidad Penitenciaria 1 (UP1) donde permaneció detenida.

Golpe a la militancia sindical

Por la tarde declaró Adriana del Valle Ochoa, hija de Hugo Estanislao Ochoa, militante de la Juventud Peronista y delegado del Sindicato de Empleados Públicos (SEP). La testigo afirmó que su padre fue secuestrado el 12 de noviembre de 1975, a las 4 de la madrugada. Irrumpieron sin orden de allanamiento a los golpes y a los gritos. La provincia ya estaba intervenida y los llamados Comandos Libertadores de América azolaban.

Esa noche, estaba programada una asamblea en el gremio conducido por Raúl Ferreyra. Allí denunciaría “la presencia de personas armadas, ajenas al sector, que cargaban nafta en vehículos que no pertenecían al área donde trabajaba como chofer”.

La testigo, que en esa época tenía 16 años, recordó que en 1977, junto a otras personas que también buscaban a sus seres queridos, fueron hasta una fosa Común ubicada en el cementerio San Vicente y vieron “personas semienterradas” vestidas. Dijo que lloraban en silencio y buscaban con la mirada alguna prensa conocida. Pero fue en 2005, cuando se extrajo sangre y el equipo de Antropólogos identificó el cuerpo y se los entregó.

Recapituló que esa noche estaban su madre y dos de sus hermanos de 9 y 11 años. “No lloren que lo llevamos para averiguación de antecedentes”, les dijo uno de los parapoliciales. Nunca más lo vieron. “Esa fue la última vez que escuché a mi padre”, manifestó, conmocionada. Una hermana mayor que vivía al lado vio como lo introducían en uno de los tres autos.

“Desde ahí comenzamos un calvario. No entendíamos que estaba ocurriendo. Vinimos al Cabildo, nos atendió Telleldin, de mala gana. Le decían a mamá qué tanto problema te haces… se habrá ido con otra…”. Al otro día, cuando acompañó a su madre a la casa de Gobierno le pareció ver a uno de los integrantes de la patota que participó del operativo.

Ochoa había sido amenazado porque dijo que “iba a destapar la olla”. “Mi padre fue un gremialista, un hombre que defendía al obrero”, remarcó. La testigo aseguró que la ausencia del padre “destruyó la familia, nos dejaron desbandados, pero seguimos. Yo me uní a los Organismos (de derechos humanos) en esta lucha; y, llegar a esta instancia, que se haga justicia me llena un poco este gran vació”, estimó.

Uno de los sectores más castigados durante la represión ilegal, ha sido el movimiento obrero organizado. Miles de delegados, comisiones internas y dirigentes sindicales fueron secuestrados y desaparecidos.

Este miércoles declararán tres integrantes de la Agrupación HIJOS.

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