martes, 12 de marzo de 2013

Perspectivas de la diplomacia estadounidense en el segundo mandato de Obama (2013-2017)

Alejandro L. Perdomo Aguilera (especial para ARGENPRESS.info)

La diplomacia de Estados Unidos se halla en un proceso de reconfiguración en aras de una proyección exterior que mejore la credibilidad de las acciones imperiales de ese gobierno. La difícil situación económica que vive el país y las problemáticas que ha enfrentado el presidente Obama en el Congreso, le trazan grandes retos para su último mandato.

En el plano internacional, la creciente importancia de los BRICS, particularmente de China y Rusia en el orden económico, político y diplomático (países miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU) aumentan las presiones para la diplomacia estadunidense, avocada a una mayor eficiencia.

En el Medio Oriente y África Norte no cesan los conflictos y contradicciones. Las presiones sobre Irán en torno al desarrollo de la energía nuclear de ese país y la injerencia en la crisis interna de Siria, reflejan las limitadas capacidades de influencia del hegemón en el orden político-diplomático y cultural.

Entretanto, en Latinoamérica y el Caribe no cesan los problemas de seguridad asociados al tráfico ilícito de drogas y otros delitos conexos, con una peculiar incidencia en México, Centroamérica y el Caribe.

Ante tales circunstancias, la diplomacia resulta un pilar fundamental en la política exterior y de seguridad nacional estadounidense para los próximos años. Pero esta diplomacia, adquiere un sentido más abarcador, que comprende a cada ciudadano estadounidense en el exterior como un diplomático de las formas de vida y las lógicas de pensamiento. Siguiendo esos objetivos, se han realizado varios cambios en el Departamento de Estado y Agencias afines como la Agencia Estadounidense de Ayuda al Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), orientando su trabajo hacia aquellos aspectos que pueden validar el predominio de ese país.

Con ese fin se ha potenciado la diplomacia transformacional, la cual supone un trabajo más concentrado en la influencia ideológica y cultural del Estado-Nación. En ese sentido se combinan los instrumentos del poderío nacional , en interés de conquistar las mentes y los corazones de la sociedad civil internacional.

Para esta cooptación, resultan básicos los instrumentos ideológicos, culturales e informacionales, expresados a través del control de los medios de comunicación y las Tecnologías de la Informática y las Comunicaciones (TICs) para la conformación de matrices de opinión favorables a los intereses hegemónicos de la elite del poder (Wright Mills, 1957)

La posibilidad que tienen los medios de incluir temas en la agenda internacional, a partir de la construcción de consensos, los convierten en un actor de peso en las dinámicas político-diplomáticas, al punto poder identificarse una diplomacia de los medios. Este tipo de diplomacia resulta básica en el trabajo hacia la sociedad civil, en aras de exportar el modelo de vida y de gobierno estadounidense, como paradigma de la gobernanza y la democracia global.

Desde esa lógica de pensamiento, se comprende a la Diplomacia, como parte inherente a la renovación del liderazgo internacional del hegemón, en su concepción como superpotencia . En los últimos años se ha establecido el smart power y las tres D (entendiendo a la Diplomacia y el Desarrollo como complemento de la Defensa) como el método por el cual Estados Unidos intenta proyectar una política exterior y de seguridad más efectiva.

En el actual contexto histórico, la práctica diplomática recuerda las premisas de Hans Morgenthau, al definir la diplomacia como el arte de combinar los distintos elementos del poderío nacional de mayor impacto en el interés nacional. (Morgenthau, 1992) Lo tristemente célebre, es que los llamados intereses nacionales, suele atentar contra la soberanía, la integridad territorial y la autodeterminación de otros pueblos.

No obstante, el escenario que reflejan las condicionantes domésticas e internacionales de ese país amerita de la cooperación de otros actores internacionales. Para esos propósitos, se internacionalizan los principios y conceptos de la elite del poder estadounidense, como referentes para la existencia de una adecuada gobernanza mundial.

Como complemento de este trabajo, se recalcan las amenazas globales sobre las que la diplomacia debe trabajar desde el Departamento de Estado, la USAID, la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) y las Organizaciones No Gubernamentales (ONGs). En las acciones diplomáticas se aprecia un creciente uso de contratistas y subcontratistas, y del sector privado económicamente fuerte en los países de interés. Este fenómeno viene dado por la consideración de que al privatizarse elementos estratégicos de la seguridad y la economía de otros estados nacionales, se reducen las opciones que puedan realizar los gobiernos nacionales para mitigar la influencia estadounidense.

Los errores diplomáticos de la Administración de W. Bush (2001-2009), ameritaron por parte del gobierno demócrata de Obama (2009-2017) una serie de cambios en las concepciones del ejercicio diplomático, los cuales se han expresado tanto en documentos rectores del gobierno (en la Estrategia de Seguridad Nacional de 2010 y la Primera Revisión Cuadrienal de Diplomacia y Desarrollo del mismo año, QDDR) como en la nueva estructura y formas de trabajo del Departamento de Estado y la USAID, si bien se aprecian las continuidades lógicas de la proyección internacional de ese Estado-Nación.

En la ejecución de una política internacional más certera, la QDDR ( The First Quadrienal Diplomacy and Development Review, 2010) propone una nueva estructura organizativa y de coordinación para reaccionar rápidamente en situaciones de crisis, conflictos y desastres naturales a nivel global. Asimismo sucede con el trabajo realizado en las embajadas, para otorgar una mayor efectividad a las fundaciones y ONGs que trabajan en función de los intereses estadounidenses. Para ello, se prepondera el uso del llamado “poder civil” que comprende la combinación de las acciones diplomáticas con el trabajo de los especialistas en desarrollo, trabajadores humanitarios y de otra índole, bajo la justificación de “prevenir y responder a las crisis y los conflictos”.

Para dar cumplimento a estos objetivos se proponen algunos cambios en el Departamento de Estado, entre los que se destacan la creación del cargo de Subsecretario de Seguridad de Población Civil, Democracia y Derechos Humanos. Este se responsabiliza de la dirección de una nueva Oficina de Operaciones para Crisis y Conflictos. Con esta Subsecretaría se incrementa la capacidad de reacción de ese gobierno en momentos críticos.

También se creó el cargo de Coordinador especial para Sanciones y Finanzas Ilícitas, abogando por que el Congreso sustituya al Coordinador Especial para Antiterrorismo con una Oficina de Antiterrorismo. Además, se creó el cargo de Subsecretario para Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, que acoge la nueva Oficina de Asuntos Internacionales de Energía.

Con estos cambios la política de influencia en el exterior se perfecciona, ajustando las prioridades departamentales hacia aquellos elementos que resultan más efectivos para la demonización mediática. Por ello, los temas vinculados a la seguridad civil, la democracia y los derechos humanos, resultan básicos para la nueva burocracia.

Conforme a estos intereses, en Naciones Unidas se impulsan las agendas de los derechos humanos, la seguridad humana y la responsabilidad de proteger, con una clara inclinación a los intereses geoestratégicos del gobierno estadounidense y otras potencias centrales. Estas medidas actualizan la proyección exterior del imperio a las nuevas circunstancias internacionales, que continúan alentando el Complejo de Seguridad Industrial ; sólo que esta vez bajo un apoyo más coordinado y elocuente del Smart power y las tres D.

Al trabajo de la USAID también se le han realizado reformas, que están encaminadas hacia una mayor interconexión con el Departamento de Estado y el de Defensa. Las acciones de la USAID son orientadas hacia sectores específicos de las sociedades de interés. En este sentido, la diplomacia ciudadana se aprecia como un pilar para la asistencia al desarrollo, según los presupuestos de ese gobierno.

Sintéticamente pudieran resumirse los términos y prioridades en que se proyecta la diplomacia estadounidense desde la USAID en: la promoción de la participación del sector privado, estimular la discusión sobre temas internacionales afines a los intereses del hegemón y el trabajo con los sectores claves para incentivar el modelo democrático y el paradigma de vida de los Estados Unidos (Lineamientos USAID 2011-2015)

La confirmación de John Kerry como Secretario de Estado conlleva al análisis de los cambios y continuidades de la diplomacia estadounidense en la segunda administración de Obama, aunque se considera que permanecerán los elementos priorizados de la política exterior y de seguridad.

Entre las áreas que ha identificado J. Kerry, como básicas para el trabajo diplomático, ha destacado la necesidad promocionar la “democracia” al estilo estadounidense a partir de las TICs. Al respecto el Secretario de Estado comentó que ante los cambios producidos por las nuevas tecnologías, y el crecimiento de su uso por los “jóvenes, las contiendas sectarias y el extremismo religioso”, considera que se debe “hacer un mejor trabajo invitando a la gente a adoptar los valores que siempre nos han inspirado” (Kerry, 2013)

Respecto a Latinoamérica y el Caribe, Kerry señaló a Colombia como un ejemplo de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y la región. Las tendencias político-diplomáticas manifiestan rasgos de continuidad en cuanto a los temas priorizados hacia el Hemisferio Occidental. Ello está en concordancia con los criterios que manifestara el ex Subsecretario de Estado para la región, Arturo Valenzuela, al considerar:

“los conceptos sobre los que se sustenta el QDDR guiarán también nuestra estrategia de “participación dinámica”, que pretende impulsar los intereses de Estados Unidos en colaboración con toda América Latina, y a la vez reconoce la importancia de adecuarse a diversas necesidades e intereses.” (Valenzuela, 2011)

Con ella se reafirma el trabajo en lo que Valenzuela denominara como las cuatro prioridades principales: “promover las oportunidades sociales y económicas para todos, afianzar un futuro de energía limpia, garantizar la protección y seguridad de todos los ciudadanos y crear instituciones eficaces de gobernabilidad democrática.” (Valenzuela, 2011) En correspondencia con estos intereses se fortalecen las herramientas diplomáticas de las instituciones multilaterales y regionales como la Organización de los Estados Americanos (OEA).

En otro orden, la diplomacia estadounidense incrementa las acciones para mitigar las relaciones entre Irán y América Latina y el Caribe, incrementando las acciones político-diplomáticas para demonizar al gobierno iraní, atemorizando a la sociedad internacional, sobre el desarrollo nuclear que realiza ese país. Al respecto el presidente Obama precisó: “Hay una coalición unida exigiendo que ellos cumplan con sus obligaciones, y haremos lo que sea necesario para impedir que obtengan un arma nuclear” (Obama, 2013)

En cuanto a la postura exterior contra Corea del Norte, el presidente estadounidense declaró: “El régimen en Corea del Norte debe comprender que sólo logrará seguridad y prosperidad cumpliendo con sus obligaciones internacionales. (…) permaneceremos firmes en respaldo de nuestros aliados, fortaleceremos nuestras propias defensas de misiles, y estaremos a la cabeza del esfuerzo mundial por tomar acción firme en respuesta a estas amenazas.” (Obama, 2013)

Desde otra perspectiva, se busca un mayor entendimiento con Rusia. Debe recordarse que “el presidente negoció el nuevo tratado START con Rusia que reducirá los arsenales nucleares desplegados a unos 1.550 para el año 2018” (Kellerhals, 2013)

La región de Asia Pacífico continúa siendo priorizada para el trabajo diplomático. En ese sentido, se trabaja para el fortalecimiento del comercio con la región a través de la Alianza Transpacífico. También se busca el incremento financiero y comercial con la Unión Europea (UE). Sobre estos aspectos Obama declaró:

“(…) tenemos la intención de completar las negociaciones para una Alianza Transpacífica. Y, esta noche, (13 de febrero) estoy anunciando que iniciaremos conversaciones para una Alianza Transatlántica de Comercio e Inversión amplia con la Unión Europea, porque el comercio que sea libre y justo a través del Atlántico sustenta millones de empleos americanos bien remunerados.” (Obama, 2013)

Las Alianzas Transpacífica y Trasatlántica, resultan de sumo interés para la política exterior y de seguridad estadounidense, por las potencialidades que tienen para consolidar los intereses económico, comerciales, financieros y geoestratégicos de Estados Unidos, particularmente en el Pacífico. En este aspecto, deben considerarse las alianzas que logra Washington en el Hemisferio Occidental, para asegurar su proyección hacia el Pacífico con los gobiernos de México, Colombia, Perú y Chile (Alianza Pacífico).

Para el mejoramiento de la credibilidad, se continúa el retiro de las tropas estadounidenses de Afganistán, intentando reducir los cuestionamientos sobre las pretensiones de ese país en el Medio Oriente, si bien persisten los objetivos iniciales de dominación. Sobre este aspecto, el presidente Obama comentó: “(…) podemos decir con confianza que los Estados Unidos terminará su misión en Afganistán, y logrará nuestro objetivo de derrotar el núcleo de al Qaeda. (…), puedo anunciar que durante el próximo año, otras 34,000 tropas estadounidenses en Afganistán regresarán a casa (…) nuestra guerra en Afganistán terminará a finales del año que viene.” (Obama, 2013)

Siguiendo los objetivos prioritarios para la consolidación del liderazgo estadounidense; la política exterior promueve la democracia representativa y la economía de mercado. En este sentido se reconoce la necesidad de una interdependencia, que perpuetúe el liderazgo estadounidense sobre el sistema-mundo. Para ello se basan el smart power y las tres D, sobre lo cual la ex Secretaria de Estado, Hillary Clinton, apuntó: “Con el poder inteligente, la diplomacia será la vanguardia de la política exterior (Clinton, 2009).”

Las perspectivas que arrojan las primeras declaraciones J. Kerry, luego de tomar posesión en el cargo de Secretario de Estado, dejó sentadas sus intenciones para la política exterior y de seguridad en los próximos 4 años al afirmar: “(…) aunque prefiero resolver los conflictos de manera pacífica, mi trayectoria también me ha enseñado que, cuando se agotan los recursos, debemos estar preparados para defender nuestra causa y hacer lo necesario para combatir el extremismo, el terrorismo, el caos y el mal; y lo seguiremos haciendo” (Kurata, 2013)

Estas declaraciones reflejan, que si bien se ejercerá una política ajustada a cada realidad y al contexto histórico de la sociedad internacional, el hegemón continuará usado el hard power en aquellas circunstancias que lo consideren “necesario”.

En líneas generales, pudiera caracterizarse la diplomacia estadounidense, por la preservación y consolidación del régimen imperial, basado en un uso efectivo de los instrumentos del poderío nacional. Para este objetivo, se trabaja en una diplomacia de complemente los temas de seguridad, otorgándole credibilidad a través de la promoción del desarrollo y una relación con el exterior más ajustada a la realidad de cada país.

Así las cosas para la diplomacia en el segundo mandato de Obama (2013-2017), donde el liderazgo y la hegemonía estadounidense se enfrentarán a los interesantes cambios que concurren en la sociedad internacional.

Bibliografía:
(5 de diciembre de 2012). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2012/12/20121207139711.html#axzz2LwVoUW3E
(5 de enero de 2012). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2012/01/20120105150318x0.8185803.html#ixzz2LwVyCOvm
Ayerbe, L. F. (s.f.). y poder inteligente. Continuidades y cambios en las agendas latinoamericanas de George W. Bush y Barack Obama La diplomacia transformacional. Obtenido de http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas/ficha.php?entidad=Textos&id=10119&opcion=documento
Bagley, B. (1989). La política exterior estadunidense y la guerra contra las drogas: Análisis de un fracaso político. En B. Bagley, La política exterior estadunidense y la guerra contra las drogas: Análisis de un fracaso político.
Beardsworth, R. (2009). U.S.-Cuba Functional Relationships a security imperative. En S. Stephens, 9 ways for US to talk to Cuba and for Cuba to talk to US (págs. 21-32). Washington, DC: The Center for Democracy in the Americas.
Castro, S. (11-13 Junio, 2001). El Conflicto Cuba-Estados Unidos: Notas sobre su Estado Actual. La Habana: Centro de Estudios Sobre Estados Unidos, Universidad de la Habana .
Chomsky, N. (s.f.). Noam Chomsky. Obtenido de www.rebelion.org
Clinton, H. (15 de diciembre de 2010). Obtenido de http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2012/192366.htm
Domínguez, J. I. (2009). «La política de los Estados Unidos hacia Cuba durante la segunda presidencia Clinton»,. En J. I. Domínguez, La política exterior de Cuba (1962-2009) (págs. pp. 459-86). Madrid: Editorial Colibrí.
García, N. (2008). De Ford a Bush. La Habana: Editora Política.
Jacobson, R. (20 de diciembre de 2012). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2012/12/20121220140233.html#axzz2LwVoUW3E
Kaufman, S. (s.f.). Recuperado el 6 de diciembre de 2012, de http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2012/192366.htm
Kellerhals, M. D. (13 de febrero de 2013). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/article/2013/02/20130213142533.html#axzz2LwVoUW3E
Keplak, H. (abril-septiembre 2010). “Cuba y los Estados Unidos en las esferas de defensa y seguridad”. Revista Temas .
Kurata, P. (11 de febrero de 2013). Kerry dice que cumplirá con la promesa de la democracia de Estados Unidos. Washington. Recuperado el 25 de febrero de 2013, de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/article/2013/02/20130211142402.html#axzz2LwVoUW3
Luis M. Rosales. (20 de septiembre de 2012). Obtenido de http://www.cubadebate.cu/especiales/2012/09/20/la-ned-sigue-apotando-al-duro-en-la-subversion-contra-cuba
Morgenthau, H. (1992). Política entre las naciones. La lucha por el poder y la paz. . Buenos Aire: Grupo Editor Latinoamericano, GEL.
Obama, B. (30 de enero de 2013). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2013/01/20130130141641.html#axzz2LwVoUW3E
Obama, B. ( 13 de febrero de 2013). Obtenido de http://iipdigital.usembassy.gov/st/spanish/texttrans/2013/02/20130213142498.html#axzz2LwVoUW3
Oficina de Programas de Información Internacional del Departamento de Estado de Estados Unidos. Sitio en la Web:. (s.f.). Obtenido de http://www.america.gov/esp
Perdomo, A. (18 de octubre de 2012). El poderío nacional de los EE.UU y la diplomacia contra las drogas en Latinoamérica. . Obtenido de www.rebelion.org
(2010). Sitio Oficial del Departamento de Estado. Leading Through Civilian Power. The First Quadrienal Diplomacy and Development Review, Washington. Recuperado el 7 de octubre de 2011, de www.state.gov/qddr
Sitio Oficial del Departamento de Estado. (2012). Obtenido de http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2012/192366.htm
Sitio Oficial del Departamento de Estado. (2012). Obtenido de http://www.state.gov/j/tip/rls/tiprpt/2012/192366.htm
Sitio Oficial del Ministerior de Relaciones Exteriores (MINREX). (2012). Obtenido de www.cubaminrex.cu
Valenzuela, A. (6 de enero de 2011). Obtenido de En: http://spanish.panama.usembassy.gov/sp010611.html
Wright Mills, C. (1957). La Élite de Poder. México DF: Fondo de Cultura Económica.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La catástrofe griega en tres generaciones de trabajadores

James Petras (ANRED)

James Petras analiza en este artículo a las tres generaciones que hoy conviven bajo el mismo techo en Grecia: abuelos, padres e hijos, al tiempo que afirma que "la prolongada depresión capitalista –que nunca acaba y sigue empeorando- ha provocado una profunda ruptura en el ciclo de vida y en las experiencias vitales".

Introducción

Grecia se enfrenta al sexto año de la peor crisis económica europea con un desempleo del 30% (el 52% en el caso de los jóvenes) que está deshaciendo su tejido social; el índice de suicidios se ha disparado y más del 80% de la población ha visto reducido su nivel de vida.

Las relaciones familiares e intergeneracionales han quedado muy resentidas y las certezas anteriores han desaparecido. Se producen protestas masivas a diario causadas por la incertidumbre, el miedo y la ira. Se han convocado más de una docena de huelgas generales en las que han participado desde escolares a octogenarios que luchan desesperadamente para conservar los últimos restos de dignidad y su supervivencia material.

La Unión Europea y sus colaboradores griegos saquean el tesoro público, liquidan el empleo, los salarios y las pensiones, ejecutan hipotecas de hogares y elevan los impuestos. Los presupuestos familiares se reducen a la mitad o la tercera parte de niveles anteriores.

Cada vez es más habitual que tres generaciones convivan bajo el mismo techo, y a duras penas sobrevivan con las pensiones menguadas de los abuelos y algunos hogares están al borde de la miseria. La prolongada depresión capitalista –que nunca acaba y sigue empeorando- ha provocado una profunda ruptura en el ciclo de vida y en las experiencias vitales de abuelos, padres e hijos. Este artículo se centrará en ello.

La ruptura intergeneracional se puede comprender mejor en el contexto de las diferentes "experiencias de vida" de las tres generaciones. Nos centraremos en las experiencias laborales, políticas, familiares y de tiempo libre.

Experiencia laboral: los abuelos

Las familias de los abuelos procedían en la mayoría de los casos de áreas rurales o pequeñas ciudades y emigraron durante el periodo posterior a la guerra civil (1946-49), asentándose muchos de ellos en los suburbios pobres de Atenas. La mayor parte de los miembros de estas familias apenas había completado la educación secundaria y encontraron trabajos mal pagados en empresas textiles, de construcción y públicas. Apenas existían sindicatos y los pocos que había eran semiclandestinos y estaban sometidos a una dura represión por los regímenes derechistas apoyados por EE.UU. A finales de la década de los sesenta, los abuelos se comenzaron a inclinarse por los partidos de "centro-izquierda" y reactivaron la actividad sindical. Esto fue especialmente notorio entre los trabajadores de las factorías de montaje y del sector público y en las industrias de electricidad, telecomunicaciones, puertos y transportes. El golpe de estado de 1967, apoyado por Estados Unidos, y la junta militar resultante (1967-1973) tuvieron como resultado la prohibición de la actividad sindical y las negociaciones colectivas, por un lado, y la estimulación del crecimiento económico basado en la inversión extranjera y el clientelismo corporativo por el otro.

La lucha clandestina contra la dictadura, la revuelta estudiantil, la infame masacre de la Universidad Politécnica (1973) y la caída de la dictadura militar tras su golpe abortivo en Chipre "radicalizaron" a los abuelos. La legalización de los partidos políticos y los sindicatos produjo un resurgir de las organizaciones obreras, de sus luchas y avances sociales. La caída de la Junta trajo consigo un aumento de los salarios. La incorporación a la Unión Europea y el flujo masivo de "fondos de cohesión social" produjeron una expansión del empleo en el sector público y un aumento del clientelismo de los partidos políticos que se extendió mucho más allá de los tradicionales regímenes derechistas.

La seguridad del empleo, las pensiones y el aumento de las indemnizaciones por despido crearon una mano de obra relativamente segura y estable, excepto en los sectores manufactureros, perjudicados por las importaciones de los "socios" europeos más industrializados.

En 1981, el triunfo del movimiento socialista panhelénico, el Pasok, puso en marcha una legislación social populista y aumentos salariales que sirvieron de sustituto de una auténtica socialización de la economía. Los beneficios económicos y de seguridad social fueron constantes, acumulativos y produjeron un aumento en los niveles de vida. Los abuelos se apuntaron a los sindicatos, sus dirigentes negociaban mejoras salariales y de las condiciones laborales y afrontaban el futuro con un relativo optimismo: un retiro cómodo, una mejor educación para sus hijos, un modesto apartamento ya pagado y un coche pequeño. Estaban deseosos de disfrutar de su tiempo libre con familiares, amigos y vecinos. O al menos eso parecía en vísperas de la Catástrofe Griega de 2008.

Como veremos, el progreso económico griego se levantó sobre cimientos podridos: préstamos de la UE obtenidos gracias a cuentas fraudulentas, un tesoro público saqueado por los cleptócratas de los dos principales partidos e inversiones "públicas" en proyectos mastodónticos improductivos con socios empresariales corruptos. En pocas palabras, los "años dorados" del retiro confortable de los abuelos estaban basados en la ilusión de que medio siglo de avances sociales y laborales darían por fruto una vida digna.

Los padres: trabajar y disfrutar pagando luego

Los padres nacieron en la ciudad, tuvieron una educación mejor que los abuelos y recibieron la enorme influencia del espíritu consumista que penetró en Grecia. Entraron a formar parte del mercado laboral a comienzos de los noventa. Se consideraban a sí mismos más "europeos", menos nacionalistas, con menor conciencia de clase y menor participación en las luchas sociales que la generación anterior. Su interés por los deportes y las celebridades así como por su propio avance social impidió que participaran en las grandes luchas sociales de los abuelos. Disfrutaron de mejoras salariales mediante negociaciones de arriba abajo. No prestaron atención al grotesco enriquecimiento de la cleptocrática élite política socialista e ignoraron el aumento de la deuda, tanto pública como personal, que "financiaba" sus vacaciones en el extranjero, la segunda vivienda y los coches alemanes de importación. Pagaban generosamente a los tutores que preparaban a sus hijos para las pruebas de entrada a la universidad. Su futuro estaba asegurado por las estadísticas oficiales cada vez más optimistas (falsificadas) y las evaluaciones positivas de los expertos de la UE. Los sindicatos y las asociaciones empresariales se centraban exclusivamente en los aumentos de salario, de ingresos, de créditos baratos y de acceso a los últimos juguetes tecnológicos del momento.

Los padres hablaban inglés, eran partidarios de una integración europea aún mayor y rechazaban las dudas y las críticas de los abuelos hacia la OTAN y las guerras promovidas por Israel, a las desigualdades dentro de la UE y a los efectos de la liberalización económica. Ignoraron las críticas vertidas contra los estrechos vínculos entre los cleptócratas del Pasok, los banqueros propios y extranjeros, los propietarios de yates y los plutócratas millonarios.

El cinismo era su "reacción moderna" ante la omnipresente corrupción y el creciente endeudamiento. Mientras ellos tuvieran lo suyo, ¿por qué desafiar al statu quo? Con la llegada de la Catástrofe Griega, los padres lo perdieron todo: empleo, seguridad social, casas, coches y vacaciones. Los que habían sido "europeístas" se convirtieron de repente en críticos virulentos de los eurobanqueros –la Troika-, que ordenaban a los padres sacrificar todo lo que poseían para salvar a los gobernantes cleptocráticos, los millonarios evasores de impuestos y los banqueros endeudados. La catástrofe económica fue erosionando hasta hacer añicos la conciencia consumista "europea moderna" de los padres de clase media y trabajadora con movilidad ascendente.

Primero sufrieron sucesivos recortes salariales y luego perdieron la seguridad del empleo, cuando se produjeron despidos masivos con y sin indemnización.

La consternación, el miedo y la incertidumbre dieron paso a la certeza de estar frente al pelotón de ejecución financiero. Fueron conscientes de estar atrapados en una interminable caída libre. Se echaron a la calle y descubrieron que toda su generación y toda su clase estaban desarraigados y desechados. Los padres descubrieron que no valían nada y que tenían que manifestarse y luchar para reafirmar su propia valía.

Los hijos: ¿quién trabaja?

La inmensa mayoría de los hijos está desempleada: a comienzos de 2013, más del 55 % no ha tenido nunca un empleo. Su número aumenta día a día y semana tras semana, mientras familias enteras se empobrecen y los hogares se desintegran. La asistencia escolar ha disminuido, mientras las posibilidades de empleo se desvanecen y el espectro del desempleo masivo de larga duración acecha cada día. Las posibilidades de que los jóvenes formen parejas estables y nuevas familias han desaparecido.

Se ha multiplicado la "cultura de la calle" y los salones recreativos se han convertido en un lugar de encuentro más que de juego. Se ha reducido la asistencia a conciertos pop y se acude masivamente a las manifestaciones de protesta. Ahora, la creciente politización y radicalización de los hijos comienza en la escuela media y se profundiza en las escuelas técnicas y secundarias y en la universidad.

Muchos jóvenes cercanos a los treinta nunca han tenido empleo, ni se han marchado de casa de sus padres o sus abuelos, por lo que no pueden planear un matrimonio futuro o formar una familia. La falta de experiencia laboral supone la ausencia del compañerismo ligado al trabajo y de afiliación sindical. En su lugar ha cobrado importancia la solidaridad informal del grupo de semejantes. Las perspectivas de trabajo se centran en la emigración, o en la búsqueda ajetreada de un trabajo ocasional miserable o en unirse a la lucha. Hoy en día vagabundean por las calles llenos de ira, desesperación y una profunda frustración. A medida que pasan los años, los hijos cada vez votan más por la Izquierda (Syriza) pero están hartos de la ineficaz oposición parlamentaria, las manifestaciones rituales y los foros sociales sin trascendencia, por los que desfilan conferenciantes radicales locales y extranjeros que exponen teorías sobre la crisis, pero que siempre han tenido un trabajo y un sobre a fin de mes. La inmensa mayoría de jóvenes sin empleo cree que "prometer no cuesta nada". Los intelectuales, los políticos de nueva izquierda y los griegos del extranjero no tienen nada que ver con su experiencia cotidiana ni les ofrecen soluciones tangibles. Por eso los hijos se han unido a la guerrilla urbana anarquista. De momento, son pocos los hijos desempleados que han acudido a la llamada neonazi del Amanecer Dorado. Pero no simpatizan mucho con el apoyo de la Izquierda a los inmigrantes en busca de empleo, especialmente cuando en sus barrios sufren los abusos de camellos y proxenetas albaneses, de Oriente Próximo y de los Balcanes.

Experiencia política: los abuelos y el legado radical

La trayectoria política de los abuelos difiere enormemente de la de su progenie. Muchos de sus propios padres habían sido guerrilleros en el movimiento de liberación nacional dirigido por los comunistas que llegó a contar con un millón de miembros (ELAS-ELAM). Lucharon contra el ejército ocupante de los fascistas italianos y los alemanes nazis y tomaron parte activa en la guerra civil. Tras la intervención angloamericana y la derrota de los insurgentes, cientos de miles de griegos fueron enviados a campos de concentración o de trabajos forzados, donde muchos murieron. Una salvaje represión cayó sobre campesinos y habitantes del mundo rural que fueron expulsados de sus tierras. Sus propiedades fueron confiscadas y millones emigraron a las ciudades en busca de anonimato y empleo. Cuando el partido comunista fue prohibido, muchos de sus miembros y antiguos miembros se unieron a los "partidos progresistas", la EDA, en busca de una alternativa.

Los abuelos tuvieron su bautismo político con el renacimiento de la "política populista" a comienzos de los sesenta, promovida por el partido de Unión de Centro. Tras el golpe de Estado de 1967, tuvieron que hacer frente a seis años de gobierno militar respaldado por Estados Unidos (1967-1973). Bajo la junta militar, algunos abuelos participaron en actividades políticas y sindicales clandestinas. Cuando ésta cayó, la mayoría de los abuelos se unieron al partido socialista recién creado por un radicalizado Andreas Papandreu. El decenio posterior a la Junta fue un periodo de intenso debate político donde proliferaron los libros, conferencias, revistas, periódicos, foros y acontecimientos culturales populares de inspiración marxista, anteriormente prohibidos. Mikis Theodorakis, el gran compositor comunista, atraía a sus conciertos a decenas de miles de personas, incluyendo muchos trabajadores, evocando escenas parecidas a los actos en los que Pablo Neruda leía poesía a miles de trabajadores y campesinos en Chile. En las elecciones de 1981, los abuelos votaron en abrumadora mayoría por la izquierda: el Pasok consiguió más del 50 % de los votos y los comunistas casi el 15 %. Casi dos terceras partes de los griegos y más del 80 % de los trabajadores votaron por el socialismo (¡o eso es lo que ellos creían!). Los abuelos celebraron la derrota de la extrema derecha y el fin de más de medio siglo de gobiernos nazis, norteamericanos y militares derechistas. Los abuelos tenían grandes esperanzas en que Papandreu cumpliera su promesa de "socializar" la economía. Veían en la ascendencia electoral de la izquierda un preludio de la ruptura con la OTAN y una transición hacia un estado del bienestar socialista independiente. A pesar de la celebración de diversas conferencias socialistas y sindicalistas de asistencia masiva sobre "autogestión obrera de una economía socializada" y de la quiebra de montones de empresas privadas endeudadas, Papandreu afirmó que "la crisis" impedía "una inmediata transición al socialismo"; defendió la recuperación de la derecha capitalista, pues según él solo entonces podrían ponerse en marcha políticas socialistas. Con ello, ignoraba el hecho de que fue la propia crisis capitalista la que condujo a su elección. Muchos abuelos se sintieron defraudados, pero Papandreu, con hábiles discursos propios de demagogia de balcón, propuso una serie de importantes aumentos salariales, legalizó y amplió los derechos laborales y puso en marcha y mejoró las prestaciones sociales y las pensiones. Los abuelos se conformaron con las reformas populistas y la moderación del proceso político. A partir de mitad de los ochenta, los abuelos siguieron votando socialista, aunque ahora solo para mantener los beneficios económicos y la ampliación de la coberturas sociales en sanidad y pensiones.

Bajo el liderazgo de Papandreu, el Pasok degeneró hasta convertirse en un "tábano" sin trascendencia dentro de la OTAN. Su entusiasta incorporación a la CEE y el mantenimiento de las bases militares norteamericanas en su territorio acabó con los últimos vestigios de antiimperialismo de los abuelos. Estrecharon su campo de mira y se centraron en el Pasok como una maquinaria política clientelista, necesaria para asegurar el empleo y garantizar sus pensiones.

Con la llegada de la catástrofe económica en 2008 y los recortes sociales salvajes puestos en marcha por el absolutamente inepto, corrupto y reaccionario George Papandreu hijo, los abuelos sintieron las primeras ondas sísmicas de inestabilidad y la amenaza de perder sus pensiones seguras de vida. En 2010, abandonaron por completo su apoyo al Pasok. El descubrimiento de casos de corrupción y el recorte de un 35 % de las pensiones empujó a los abuelos a las calles en protestas masivas. Posteriormente, una mayoría votó por el nuevo partido de izquierdas, la coalición Syriza.

Los abuelos han recorrido un círculo completo: la nueva radicalización coincide con el retorno de un gobierno derechista autoritario, bajo el dictado colonial de la Troika europea. Pero ahora sus pensiones tienen que mantener a tres generaciones. Una vez más, la búsqueda de un nuevo partido político cobra tanta urgencia como durante el periodo inmediatamente posterior a la caída de la junta militar.

Los padres y las políticas de movilidad descendente

Los padres alcanzaron su mayoría de edad política durante el apogeo del clientelismo electoral. En los noventa votaron al Pasok, aunque sin los ideales o las ilusiones de sus padres, los abuelos; tampoco participaron en ninguna lucha histórica. Votaron a los candidatos y los partidos que les facilitaban acceso al crédito y a préstamos a bajo interés al tiempo que les adjudicaban concesiones lucrativas dentro de una administración pública muy politizada. Los padres no solían abordar los aspectos ideológicos de mayor calado. Creían que los debates sobre "capitalismo frente a socialismo" eran un anacronismo. Estudiaron inglés y utilizaban anglicismos en su discurso y sus escritos. No volvieron a prestar atención a las consecuencias negativas de la pertenencia a la OTAN y a la Unión Europea. Los grandes temas eran los Juegos Olímpicos que organizaría Grecia y cómo sacar el máximo provecho de los presupuestos desorbitados y el gasto generalizado. Los dirigentes del Pasok dieron ejemplo escamoteando su parte de cada contrato de construcción, amañando las cuentas, evadiendo impuestos y asesorándose con Goldman Sachs sobre cómo acumular deudas y convertir los déficit en superávit. Cuando estalló la crisis económica, los padres no estaban preparados. En un principio intentaron racionalizarla, con la esperanza de que "la crisis" sería temporal, que llegarían nuevos préstamos para su rescate; que ellos –especialmente el sector público- no se verían afectados. Cuando la Catástrofe se instaló, los padres abandonaron su apatía e indiferencia: las decisiones políticas que se tomaban ahora afectaban a sus salarios, sus beneficios sociales y su capacidad de hacer frente a las hipotecas y las deudas de sus tarjetas de crédito. La conformidad cínica se vio reemplazada en primer lugar por la incertidumbre y la ansiedad. Cuando el régimen del Pasok dejó caer la guillotina y refrendó los despidos masivos de trabajadores públicos y la reducción de salarios, los padres empezaron a protestar ante "sus" líderes y, ante la carencia de resultados, les castigaron en las urnas. La mayor parte se desplazó hacia la izquierda, apoyando a Syriza, con la esperanza tanto de regresar al pasado como de construir un nuevo futuro socialista.

Los hijos y la política del "No future"

Los hijos han alcanzado la mayoría de edad política sin ninguna experiencia previa de lucha o de movilidad ascendente. Están atascados al fondo o en perpetuo descenso. Al no haber tenido nunca trabajo ni oportunidad alguna, pasan a la acción para afirmar su existencia, su presencia y su capacidad de reaccionar ante las sucesivas oleadas de ataques salvajes a su vida cotidiana respaldados por la UE. Se unen a padres y abuelos en marchas multitudinarias que afirman la solidaridad intergeneracional. Pero solo ellos llevan la carga de no haber pertenecido nunca a ningún partido político o sindicato ni haber experimentado "la buena vida". Nunca recibieron préstamos ni favores políticos, pero ahora se les exige que sacrifiquen su futuro con el fin de enriquecer a los acreedores, los evasores de impuestos y los cleptócratas. Su sabiduría política se basa en el conocimiento visceral de que toda la clase política está podrida; y tienen sus propias dudas sobre aquellos políticos que abandonaron el Pasok, se unieron a Syriza y ahora dicen ser sus salvadores. Dieron la espalda a esos politólogos y periodistas que hablan una lengua y elaboran un discurso completamente al margen de su experiencia cotidiana. Se preguntan, francamente, si el lenguaje fabulado de un filósofo italiano muerto (Gramsci) podrá sacarles de la catástrofe. Los teóricos extranjeros vienen, se van, y la vida cada vez se hace más desesperada. Algunos creen que solo quienes arrojan un cóctel Molotov pueden aportar cierta luz temporal al oscuro túnel de su experiencia diaria. Los hijos más combativos participan en batallas callejeras y se apuntan al bloque negro (black bloc). Los menos audaces buscan en Internet formas de reubicarse; piensan que es preferible emigrar a los centros imperiales que sufrir toda la vida en esta colonia saqueada y devastada.

Los abuelos: El regreso a la familia extendida

La comida del domingo era un sello distintivo de la época de los abuelos: la familia se juntaba alrededor del cordero asado con patatas, una ensalada campesina con queso feta y aceitunas y dulces de postre.

Los abuelos mantuvieron la costumbre hasta que la Catástrofe acabó con otra "estupenda tradición familiar", como con el resto de cosas placenteras. Tres generaciones viviendo juntas, bajo un mismo techo, de una sola fuente de ingresos (la pensión menguante del abuelo) no es una situación que permita mantener buenas relaciones. Los ahorros disminuyen, las deudas se acumulan y la frustración provoca conflictos y rencores. Ocasionalmente, la ira se dispara contra los seres más próximos. La falta de independencia produce discusiones; los préstamos familiares no se devuelven. Las comidas se convierten en el momento para contar las penalidades. Las bromas ligeras, el buen humor y las historietas desaparecen en un miasma de preocupaciones sobre la próxima comida, el precario presupuesto familiar y la búsqueda infructuosa de empleo.

Las comidas han pasado a ser un momento para reflexionar sobre las tensiones de la supervivencia cotidiana.

Los padres: La familia como precaria red de seguridad

Los padres se preguntan, ¿qué pasará cuando muera mi padre y desaparezca su pensión? ¿Cómo podemos sobrevivir cinco personas cuando el régimen, presionado por la Troika, ha reducido a la mitad la pensión de mi padre? ¿Cómo pueden vivir dos familias con 500 euros al mes? Lo único que separa a muchos padres de la miseria absoluta es la familia extendida, pues los recortes sociales han reducido las pagas por desempleo y los ahorros están agotados.

Antes de la Catástrofe, los padres y sus mujeres se juntaban con otras parejas en la taberna, el viernes o el sábado por la noche, para escuchar música tradicional y disfrutar una buena mesa repleta de aperitivos, una garrafa de buen vino y muchas risas. A diferencia de los abuelos, que eran clientes del panadero y el carnicero del barrio, los padres hacían la compra en supermercados y centros comerciales multinacionales, signos de "modernidad europea" y buena "relación calidad-precio" y pagaban con sus tarjetas de crédito.

Las vacaciones en Londres son ya un lejano recuerdo. La casa familiar en el Egeo hace tiempo que se vendió para poder pagar deudas. Como mucho, pueden aspirar a una escapada de fin de semana a las atiborradas y contaminadas playas de Ática huyendo de los calores de agosto.

Los hijos: La familia está donde la encuentras

Las familias se han convertido en algo sombrío, ya no son un refugio frente al duro mundo exterior: en casa siempre hay motivos para quejarse. Los hijos vienen y se van. Escuchan música solos en su habitación. ¿Quién quiere llevar a la novia a un dormitorio diminuto, bajo la mirada de desaprobación de la abuela y caras largas por todas partes? Se van a la esquina, bajan al centro de Atenas, al barrio de Exarchia (1) y pasan el rato en un portal o un salón recreativo, o se echan al hombro una bandera negra en una manifestación contra toda la podrida mierda, contra los ladrones, banqueros y acreedores. Si su profesor se atreve a hablar de "democracia y deberes cívicos" –muy pocos lo hacen, pues incluso sus empleos están en peligro- una tímida risilla da paso a un tsunami de carcajadas e insultos; las clases se interrumpen y los compañeros de colegio se juntan para compartir ratos de amistad íntima, ausente en la sombría austeridad de sus hogares desintegrados.

¿Quién anima a su equipo de fútbol? ¿Quién se burla del farsante Papandreu, de la cara de cerdito de Venizelos (2), de los vampiros Stournaras y Samaras (3)...? Los políticos apestan como un pescado podrido al que no se acerca ni el gato más hambriento. Los hijos asisten a los mítines de Syriza. Todo está muy bien, hacen claras denuncias con llamadas a la acción... pero ¿otra manifestación? ¿Otro llamamiento para "captar jóvenes”? Los hijos piensan: "Nos sentamos por aquí, nunca en las primeras filas; les escuchamos, parecen conocerse unos a otros; hablan en códigos que solo comprenden ellos... Así que salimos, damos vueltas, nos fumamos un porro, gorroneamos una cerveza, o nos juntamos con los amigos y hablamos de lo nuestro".

El paternalismo, el patriarcado y la devoción filial están acabados. Las relaciones ocasionales sin perspectivas a largo plazo son la nueva realidad.

El ocio: Los abuelos y el café como refugio

Los abuelos tienen sus cafés favoritos en el barrio. En sus paseos dejan atrás montones de locales clausurados (más de 160.000 quiebras desde el inicio de la Catástrofe). En estos días, una taza de café es el pase que permite sentarse a una mesa, con un mazo de cartas manoseadas que aún muestran cierto color en los reyes y las reinas. Hubo un tiempo en que, en el trascurso de una tarde, un abuelo podía invitar a copas de ouzo (4) y surtidos de aperitivos –queso Kasseri y aceitunas- a sus compañeros de juego. Luego los golpes del dominó y los movimientos rápidos de las fichas de backgammon resonaban en el ruidoso café, lleno de humo. Ahora, el camarero se mueve entre los parroquianos buscando alguna propina olvidada en una mesa. Incluso los camareros profesionales se encuentran desorientados para sobrevivir en una habitación llena de supervivientes. ¿Dónde está la generación que reemplace a los abuelos? Los padres no tendrán una pensión que pague la posibilidad de sentarse en una mesa a tomar un café.

El ocio: Los padres y el final del ocio en Europa

Hubo un tiempo en que los padres pasaban largas horas en Internet, leyendo publicidad de consumo con un fondo de música pop cantada en inglés, mientras planeaban las excursiones de fin de semana. Los domingos veían los partidos de fútbol en la tele, para discutirlos el lunes en el almuerzo con los colegas o compañeros de trabajo. No era una vida lujosa, pero era una rutina cómoda. El tiempo libre, que se pasaba con los amigos o la familia, los compañeros de trabajo y los vecinos, suponía un agradable respiro de las tensiones del trabajo diario, una escapada hasta la playa o a alguna posada rural a cenar el fin de semana.

Ahora, con la Catástrofe, el tiempo libre es forzoso y abundante: no hay trabajos estresantes, no hay ni trabajo ni dinero. Las monedas tintinean al fondo del bolsillo, quizá suficientes para comprar un litro o dos de gasolina para poder llamar a puertas cerradas que no contestan o que tienen clavadas anuncios de quiebra. ¿A quién ir a ver y dónde acudir?

Hay otro acto político donde se puede saludar a los amigos, envidiosos de quienes todavía tienen trabajo o de quienes reparten invitaciones para la comida. Hay marchas de protesta y se vive la cordialidad y solidaridad del momento. Hay explosiones de abucheos a los trajeados cleptócratas, agazapados en el Congreso o deslizándose subrepticiamente por la puerta de atrás después de aprobar otra pena de muerte –la llaman "orden de austeridad"- condenando al suicidio a otra docena de personas la próxima semana. El tiempo libre ahora no es placentero, es preocupante: ¿quién pagará las facturas médicas de los abuelos, las inyecciones de insulina, los honorarios escolares de los hijos, los gastos del coche? Bueno, al menos los pagos de la hipoteca ya no cuentan: el apartamento ha sido embargado. El padre está "liberado" de esa obligación, por eso duerme con su esposa en una habitación libre de casa de los abuelos. Esas veladas haciendo el amor se han convertido ahora en noches insomnes de profunda ansiedad. Cuando al fin se duerme inquieto, tiene pesadillas paranoicas –o reales- de persecuciones por oscuros laberintos, corriendo por todos lados sin dirección aparente, sin conocer las calles, los edificios o la gente. El propósito de la vida se ha desvanecido, junto con los recuerdos de excursiones felices y planes futuros. Ahora, la necesidad principal es encontrar trabajo, eso lo domina todo. El padre tiene que afrontar que se acaban sus prestaciones de desempleo. ¿Tendrá que hacer cola junto con su familia, para conseguir un plato de sopa? ¿De Syriza o de Amanecer Dorado? ¿Cuál de los partidos ofrece un muslo de pollo con la sopa?

El ocio: los hijos y la lucha en la calle

Era divertido ir por ahí después de la escuela: los chistes, los porros, los abrazos y besos en público... Los viajes en ferry con mochilas y los ratos estudiando con los amigos... los exámenes, los cursos difíciles y la ansiedad por tener que elegir una carrera dentro de unos años. Esas "preocupaciones" han desaparecido. La catástrofe ha eliminado el "curso difícil", las dudas a la hora de escoger carrera... ahora hasta los profesores se han ido de las aulas –una liberación involuntaria- los despidos han reducido las ofertas. El futuro de los hijos está echado a perder... así que cualquier "carrera" puede servir.

"Los mayores ladrones no son los que roban un banco, sino los dueños del banco", contaba un estudiante de filosofía a una multitud de hijos mientras les enseñaba cómo fabricar un cóctel Molotov. Otro estudiante, éste de ciencias exactas, calculaba el número de veces que los académicos revolucionarios locales y extranjeros habían mencionado la "crisis" en una hora y planteaba una ecuación que equivalía a cero resultados positivos. La pérdida de perspectivas de futuro y el peso de una vida hogareña sombría están eliminando cualquier resto de respeto por un sistema político y legal que impone miseria, indignidad y humillaciones para poder pagar a los acreedores extranjeros. "Les pagamos, de modo que puedan sentarse al sol en nuestras playas, comprar nuestras casas, comer nuestra comida, bañarse en bolas en nuestro océano y decirnos que somos perezosos y que nos merecemos la miseria que tenemos".

Los hijos tímidos, joviales o asustadizos están creciendo rápidamente. La madurez empieza a los quince. La asistencia a manifestaciones antes aún. Luego las ideas políticas radicales. ¿Y después qué, "hombrecito"?

Los hijos forman un ejército cada vez mayor de desempleados y están madurando rápidamente. En la actualidad están dispersos. Algunos quieren salir, irse de Grecia... pero la mayoría se quedarán. ¿Conseguirán organizarse e ir más allá de la actual oposición electoral, diseñar un nuevo movimiento radical que rompa con el podrido sistema electoral represivo? ¿Se convertirán en los militantes de un nuevo movimiento de resistencia heroico? ¿Cuál de los nietos escalará las paredes del parlamento desafiando a los colaboradores coloniales y a sus amos de la Troika? ¿Quién levantará la bandera de una nueva Grecia libre, independiente y socialista?

Notas del Traductor:
1) Barrio estudiantil del centro de Atenas, núcleo de movimientos contestatarios y anarquistas.
2) Vicepresidente y Ministro de Finanzas de junio de 2011 a marzo de 2012, líder actual del Pasok (sucesor de Papandreu).
3) Respectivamente, ministro de finanzas y primer ministro actual (y líder del partido Nueva Democracia).
4) Licor con fuerte sabor dulce y olor a regaliz usado en bodas y fiestas familiares.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Ana Quiroga y una crítica de la vida cotidiana en Buenos Aires

LA RETAGUARDIA

Vivir en Buenos Aires es complicado. Algunas cuestiones tienen que ver con la vida urbana en general, y otras son particulares de nuestra ciudad en este momento histórico.

Ana Quiroga, directora de la Primera Escuela Privada de Psicología Social que fundó Enrique Pichon-Rivière, de quien fue compañera y discípula, nos ayudó a pensar el tema y a reflexionar más profundamente. En esta extensa charla con La Retaguardia, Quiroga echó luz sobre la vida cotidiana en las grandes ciudades, las características de las relaciones interpersonales hoy, la construcción de mundos privados y aislados, pero también sobre la necesidad de juntarse con otros, encontrando el protagonismo y la propia potencia transformadora. Por eso pasamos por relatos que dan cuenta del rol del psicólogo social en situaciones de crisis como las masacres de Cromañón y la de Once. Imposible no preguntarle sobre la importancia y trascendencia del pensamiento de Pichon-Rivière, de quien asegura: “si Pichon hubiera tomado un vino con todas las personas que dicen que tomaron un vino con él, no hubiera escrito ninguna letra, ni hubiera atendido a ningún paciente”.

Ana Quiroga ha escrito y publicado gran cantidad de libros: Psicología de la vida cotidiana en coautoría con Enrique Pichon Rivière, Enfoques y perspectivas en Psicología social, Matrices de aprendizaje, Apuntes para una teoría de la conducta y Crítica de la Vida Cotidiana, junto a Josefina Racedo, entre otros. La crítica de la vida cotidiana es un concepto primordial en la psicología social pichoniana, y a lo largo de la entrevista Quiroga da cuenta de eso, y sus reflexiones nos estimulan a poner en cuestión la propia cotidianeidad.

Fernando Tebele: En general, todos coincidimos en que llevamos una vida fea pero no nos detenemos a profundizar este pensamiento, esa sensación, de por qué vivimos así como si alguien nos obligara.

Ana Quiroga: El cotidiano es un tiempo, un espacio, un ritmo, una serie de códigos y de hechos que nosotros practicamos sin reflexionar. De vez en cuando hay que parar y pensar por qué existen estas situaciones de tanta exigencia, tensión. Algo que al psicólogo social le debería importar es cómo son nuestras relaciones con los otros y con nosotros mismos, cómo estamos experimentando la presencia del otro, nuestras propias vicisitudes y en eso inciden mucho las exigencias vitales a las que pareciera que no podríamos dejar de responder. La pregunta es ¿tenemos que vivir así? ¿tenemos que responder a todo? ¿tenemos que no fallar nunca? ¿este es el único modo posible de vivir? Estas son cuestiones que creo que todos en algún momento pensamos. La psicología social como disciplina que analiza la relación entre el orden social y lo subjetivo, no puede menos que interrogarse necesariamente cómo es eso en el plano de lo personal, lo grupal, lo institucional, la vida comunitaria. Mirando la ciudad que es tan bella en tantas cosas, y que en momentos detestamos tanto, que sentimos tanta bronca de vivir como estamos viviendo; una de las cosas que desde el punto de vista psicológico yo pienso y me interrogo, y nos interrogamos muchos, es por qué pareciera que nos vamos convirtiendo en un espacio de coexistencia de mundos privados, como que cada uno está absorto en su propio mundo, comunicado con su propio mundo y no teniendo percepción ni significación del que está ahí al lado, del otro, de quien también nos aislamos. Pensemos en el celular: cómo caminamos por la calle, cruzamos, etc., cómo nos sentamos en un café delante del otro con el que nos hemos encontrado y estamos mandando mensajitos. Entonces, ¿qué está pasando en el plano de los vínculos?: este es un gran tema para todas las personas y es un trabajo en el que nosotros operamos en particular. El universo de las relaciones interpersonales es nuestro campo específico.

Eugenia Otero: El mundo moderno nos promete una híper-comunicación constante que por ahí no es tal.

AQ: Claro, eso es muy común oírlo, tan comunicados y a la vez tan aislados y tan solos. No es que nadie se relaciona con nadie, sino que ese mundo privado se abre muy poco a la presencia de un otro que es desconocido, pero que va a mantenerse desconocido si no hablamos, no nos miramos, si no recorremos nuestro espacio y aquellos que viven con nosotros en ese espacio.

EO: Y a la vez pareciéramos abrirnos mucho al otro, con esto de mostrar lo privado del mundo de cada uno en el facebook por ejemplo: nuestras fotos, nuestros viajes, nuestros hijos están al alcance de todos.

AQ: Pero hay algo de como si en todo eso. ¿Y eso por qué nos preocupa?, ¿porque nos preocupa desde una idea del bien y del mal? Nos preocupa desde el tema de la salud, el padecimiento, de los sentimientos. ¿Qué es lo que nos hace sentir que no está tan bueno Buenos Aires?, para tomar un ejemplo, porque no es solo Buenos Aires. Es el estado permanente de los padecimientos que hacen a la ansiedad y a la depresión. No estoy hablando de enfermedades sino de padecimientos cotidianos que nos van dañando, quitando posibilidades de felicidad, de otro tipo de vida.

EO: Vos decías recién que no es solo en Buenos Aires, y pensaba que seguramente tiene que ver con algo que se da en el mundo en general porque es el mundo capitalista y que tiene que ver con las profundas desigualdades a las que estamos acostumbrados: una parte de la sociedad que vive vulnerada y que tiene problemas de vivienda, de agua, de servicios básicos y de acceso a la salud y a la educación. ¿Qué impacto tiene esto en la subjetividad de todos nosotros, estemos o no en esa situación?

AQ: Podemos decir sí, el mundo capitalista que ha entrado en una crisis que no resuelve. Entonces aparecen una serie de salidas sustitutas, pero donde los conflictos más profundos que son la desigualdad, las dificultades para elaborar un proyecto, para realizarse, para encontrarse con el otro, que el otro no sea un antagonista o un rival sino alguien que puede sentir como un próximo, como cercano, identificarme, eso tiene mucho que ver con un tipo de subjetividad, con un tipo de persona que es totalmente funcional a ese mundo capitalista y que surge también de los intentos de sobrevivir. Pero sobrevivir y vivir no son la misma cosa.

EO: Pensaba, en relación a qué tipo de subjetividad se va creando, en la formación en psicología social que propone justamente lo contrario a lo que es este paradigma social.

AQ: Propone una posibilidad de no aturdirse respecto a lo que uno siente, conectarse con uno mismo pero de una manera que también pueda conectarse con los otros. Una de las cosas que nosotros vemos en quienes se acercan a trabajar y formarse en los espacios de escuela de formación, pero también en los espacios donde nosotros intervenimos ya como profesionales, es en la necesidad del encuentro con el otro, las vivencias dolorosas de aislamiento y soledad, y la necesidad de juntarse. Y a la vez por esta estructura que uno ha ido construyendo a lo largo de años como estructura de personalidad nos cuesta mucho. Entonces se vive como una contradicción entre la necesidad de cercanía y esa situación de retracción sobre sí mismo, de desconfianza hacia el otro, de dificultad para aceptar a lo que es diferente, todo esto son cosas que nosotros trabajamos en distintos espacios, en la formación, en la intervención, etc.

EO: Esto debe notarse en los grupos, porque no es lo mismo la sociedad de hoy y las personas que conforman los grupos en la formación hoy que aquellas que estaban acostumbradas a encontrarse con otras en el club, en la organización del barrio, que estaban acostumbrados a salir a la vereda y saludar al vecino. Somos otras personas diferentes de aquellas.

AQ: Es muy diferente y quienes tenemos ya muchos años en este trabajo hemos notando esa diferencia y hemos sido muy desafiados porque en determinado momento nos costaba comprender cómo era que se había cambiado tanto lo grupal y la vivencia y el encuentro con el otro, y por qué costaba tanto trabajo. Ahora, es un trabajo para que se diera ese encuentro que a la vez era buscado, y en la medida en que se transita se logra, pero hay que ir rompiendo las cosas que nos están incrustadas, que no son naturales.

Quiroga asegura que cuando se logra esa ruptura es posible disfrutar de la solidaridad, la identificación, el sentir con el otro, acompañarse. Señala que existen ejemplos sociales muy importantes de estos encuentros con otros y que acompañarse sostiene a las personas en situaciones muy penosas. Mencionó quizás uno de los más recientes: los familiares y amigos de las víctimas y sobrevivientes de la tragedia de tren en la Estación de Once.

AQ: El irse organizando de los familiares no hace que ese dolor desaparezca porque es un dolor personal, pero el hecho al que asistimos la semana pasada (en referencia al acto realizado en Plaza de Mayo por el primer aniversario) de recibir tanta empatía y solidaridad que también existe en la sociedad ayuda. Nosotros lo vimos también en Cromañón, trabajando, interviniendo directamente con los familiares, acompañamos, trabajamos en grupo, etc.

EO: ¿Cómo se interviene desde la psicología social en situaciones de tremenda crisis como la tragedia de Once o la masacre de Cromañón?

AQ: Específicamente, en relación a Cromañón, nosotros empezamos a ocupar un espacio en la Plaza donde estaban los familiares que iban a ver ese lugar, esa Plaza donde habían muerto sus hijos, sus hermanos, y lo que hacíamos era simplemente estar y poco a poco ir acercándose y contando que uno no estaba implicado desde el punto de vista de la amistad, ni de lo co-sanguíneo, pero sí como persona y que los queríamos acompañar, y empezaba una búsqueda de sostén y de comprensión. Por otro lado, los familiares se organizaban y empezaron a darse cuenta del sufrimiento y de su necesidad de ser acompañados desde un punto de vista psicológico, no individual solamente, sino grupal frente a todas las vicisitudes, el dolor, poder intercambiar también entre ellos lo que les pasaba en su casa, con sus otros hijos, también estaban los sobrevivientes, la culpa.
Vimos cómo esa forma de agruparse y de juntarse los ayudaba a posicionarse de otra manera ante lo que estaba ocurriendo. Eso es una situación límite, pero en el día a día también el poder encontrarse con otro y sostenerse en otro es una necesidad básica.

FT: Cuando en el poder hay un gobierno claramente de derecha también suele pasar que en realidad sobrecargamos esta actuación de los gobiernos de derecha: está todo mal, todo horrible, y sin embargo cuando hay algunas cosas que pueden estar bien impulsadas, como por ejemplo el andar en bicicleta por la ciudad, uno se encuentra a veces con algunos reparos desde lo personal…

AQ: Lo que viene de arriba se instala y nosotros lo sostenemos, y no estamos dispuestos a ciertas transformaciones. Además, me parece que las personas que se ubican en un pensamiento de izquierda frente al pensamiento de derecha, si vamos a pensar que todo es absolutamente malo estaríamos en una cosa que de alguna manera contradice lo que se supone que la izquierda tiene de más abierto. También habla del grado de armado de dilemas, es decir que el otro es antagonista y solo antagonista, y no es así. Uno puede recibir algo bueno a pesar de esa diferencia que por ahí es radical, profunda, pero no quiere decir que el otro sea el demonio, y nosotros nos demonizamos recíprocamente.

FT: Hoy la Argentina es igual en sí misma un dilema permanente.

AQ: Yo creo que el modo en que se transita esta etapa tan particular, de esta crisis del capitalismo, que empezó hace mucho e intentó resolverse a través de la globalización y de los modelos neoliberales, y después se fueron dando otras cosas, pero no se resuelve, va llevando cada vez más a una situación de antagonismo y de dilemas pero con dificultades para resolverse.

Quiroga aclara que no quisiera tener una visión exclusivamente pesimista, ya que considera que existen movimientos que van en un sentido contrario. En este sentido, se extiende sobre el caso de los familiares de las víctimas de Once.

AQ: Obviamente podría estar significado y politizado en alguna medida esa presencia, pero sobre todo había una presencia por identificación, la gente decía “a mí me pudo haber pasado, o le pudo haber pasado a mi hijo”. Es decir, sentía que ese otro era un semejante.
Y después, ya en términos de política internacional, a mí me parece muy interesante que los países sudamericanos, con las diferencias que tenemos y con las particularidades que cada uno tiene, estemos tratando de establecer lazos y de construir un cierto grado de unidad de Latinoamérica. Todos estos hechos me parecen muy interesantes. Me parece que lo que nos desorganiza bastante es que los centros de poder que han sido históricamente hegemónicos están en una situación de estallido permanente.

EO: Hablábamos antes de la vida urbana en general, y por ahí hay cosas que tienen que ver particularmente con la vida en Buenos Aires. Hay algo que me preocupa en los últimos tiempos y que tiene que ver con esta cosa del progreso que nos trae cosas teóricamente buenas pero que por otro lado nos quita algunas que están muy ligadas a la identidad de la ciudad y por lo tanto están también profundamente ligadas a cómo nos fuimos constituyendo como sujetos. Pensaba por ejemplo en que nos están quitando los árboles de la Avenida 9 de julio, que ya no vamos a poder subir más a los vagones de madera del subte A, ¿qué impacto real tiene esto sobre las personas?

AQ: La nostalgia es un sentimiento legítimo. Pensando en los árboles, esos palos borrachos hermosamente florecidos, si comparamos Buenos Aires con otras ciudades de la Argentina, por ejemplo Tucumán que por algo se llamó el Jardín de la República, donde los árboles están siempre con alguna floración y nosotros en nuestra ciudad tenemos muy pocos árboles en floración. Eso habrá sido responsabilidad de Thays y de los que diseñaron la cuestión de los árboles en Buenos Aires, pero son imágenes que nos acompañaron toda la vida, y que de pronto por un aparato que quizás resuelva aspectos del tránsito nos quitan eso, entonces habría que ver si era necesario, por ejemplo, en función del progreso destruir otras cosas. A mí me parece que esto también es un tema que en Buenos Aires se marca mucho porque ahora pareciera que algunos lugares se cuidan más, pero hace unos años uno tenía la sensación de que Buenos Aires era una ciudad donde salvo el Cabildo no guardaba absolutamente nada de su historia.

EO: Y muchos barrios en los que las famosas casas chorizo de Buenos Aires han sido transformadas en casas más nuevas, y las puertas altas se cambiaron por puertas petisas, y las ventanas altas se cambiaron por horizontales y las fachadas han sido remodeladas para que parezcan algo más nuevo.

AQ: Sí, sin una valoración de la significación de la historia de esa casa.

Ana Quiroga trabajó durante mucho tiempo con Enrique Pichon-Rivière, fue su discípula. Este médico psiquiatra, que había nacido en Suiza pero vivió desde sus primeros años en Argentina, fue una de las personas que introdujo el psicoanálisis en nuestro país, y dejó importantes desarrollos teóricos, además de una metodología de trabajo y una concepción de sujeto que pone el acento en lo vincular, en el lugar del otro y del orden social en la constitución subjetiva. Resulta prácticamente inevitable consultarle a Quiroga sobre Pichon y su relación, aprendizaje y trabajo junto a él.

AQ: Hace un rato miraba un libro que acaba de salir que es una serie de reportajes a mujeres latinoamericanas y donde hay un reportaje a mí. La persona que me entrevistó pone en el prefacio que es muy difícil hablar de uno sin hablar de quien acompañó un tramo de su vida y que fue su maestro. Entonces yo hablo de Pichon pero también hay cosas que guardo un poco en la intimidad. Pichon persona es un mito que mucha gente inventa. Todo el mundo viene y te dice “ah, porque yo me tomé un vino con Pichon”. Si Pichon hubiera tomado un vino con todas las personas que dicen que tomaron un vino con él no hubiera escrito ninguna letra, ni hubiera atendido a ningún paciente. También me cuesta un poco el relato acerca de Pichon porque me da temor entrar en esa mitología o de pelearme con esa mitología, entonces por ahí siento que no conté todo pero que hay otros que cuentan cosas que no son ciertas.

FT: También pasa con aquellos que generaron un pensamiento que es que una vez que no están aparecen todos sus interpretadores. Aparecen un montón de líneas que uno no entiende cómo puede estar todo eso comprendido siendo la baseel pensamiento de una sola persona ¿Esto también ocurre con Pichon?

AQ: Si, pero hay algo que lo explica de alguna manera, que es que Pichon tuvo un pensamiento que no fue siempre el mismo, él siguió un trayecto en su pensamiento. Fue un desarrollo, un camino, donde partiendo de determinadas posiciones, que básicamente fue el psicoanálisis, ese trabajo, esa inclusión del orden social tan fundandemente en el orden de lo psíquico le fue marcando otra línea de pensamiento. Entonces hay quienes toman el Pichon de una época y otros que toman el Pichon de otra. Yo me siento ligada a la época de transformaciones profundas de Pichon, cuando yo lo conocí ya era la década del `60 y estaba armando una nueva postura que venía gestándose de años atrás. Después hay interpretaciones, hay líneas, sesgos, hay cosas emocionales también como no poder aceptar que Pichon se incluyera en tal tema o en tal línea de pensamiento. Es decir, no es alguien que tiene una fórmula matemática única y entonces no hay mucho espacio para la interpretación, sino que realmente Pichon hizo un despliegue. Yo me quedo con el Pichon que conocí y vi desarrollarse, pero hay otros que eligen otro Pichon.

EO: Tampoco haríamos honor a lo que aprendimos y leímos de él si le dijéramos que si automáticamente a todo lo que planteaba Pichon. Valen también los desarrollos que cada uno pueda hacer, también discutiendo con el maestro de alguna manera.

AQ: Es muy interesante lo que decís porque me pasa que a veces me acorralan con algún tipo de pregunta, por ejemplo qué diría Pichon hoy de la pedofilia o del feminicidio, qué diría hoy del enfrentamiento con el Islam, y lo que les puedo contestar es qué se yo. Haber sido discípula de alguien, haber sido su compañera no hace que vos tengas su cabeza, su emoción, etc. Uno puede imaginar, hacer algunas hipótesis, pero además es cierto que el pensamiento de Pichon no lo podés aplicar mecánicamente, sino que hay que seguir procesándolo. Pichon hubiera renegado de cualquiera de sus discípulos, y renegaba de hecho, que en vez de seguir pensando a partir de él lo repitieran.

La primera escuela privada de Psicología Social nace en 1953 pero como Escuela de Psiquiatría Social. En aquel momento, su objetivo era la formación de posgrado de psicoterapeutas, partiendo de una concepción del hombre como ser esencialmente social articulado con su contexto en forma indisoluble. Se trabajaba con una concepción innovadora de la problemática salud-enfermedad, integrando en su análisis los determinantes biológicos, psíquicos y sociales que hacen a estos procesos. Luego de distintas experiencias, Pichon-Rivière reformula su esquema conceptual, y diseña un nuevo rol que es el de operador en tareas de desarrollo social y en el campo de la promoción de salud, insertándose en los ámbitos de los grupos, las organizaciones y distintos espacios comunitarios. En este marco, se produce un replanteo institucional y la Escuela de Psiquiatría Social se transforma en la actual Escuela de Psicología Social. Esto ocurre en 1967, año en el que Ana Quiroga se incorpora a su dirección.

FT: ¿Cuáles son las dos o tres razones que le darías a una persona para que estudie en esta Escuela?

AQ: Primero tendría que preguntarle por qué quiere estudiar esta carrera. Le preguntaría qué cosas se pregunta. Pero si está inquieto por cuestiones laborales, por ejemplo, porque a pesar de todo lo que estamos diciendo de la fragmentación, el aislamiento hay situaciones laborales en las que si o si tenemos que interactuar con otros y trabajar grupalmente o comprender los fenómenos institucionales, entonces le diría que esto es un instrumento que a partir de tu propia experiencia y de una teoría te va a dar instrumentos para pararte mejor ante un grupo o en un grupo, o en una institución o desarrollar una vocación comunitaria, también eso para formarte va a implicar que vos reflexiones sobre tu vida, tu historia, sobre quién sos, profundices lo que es tu identidad, y eso no es un hecho sin importancia porque una de las cosas que esta vida o este ritmo de esta cotidianeidad actual nos disocia mucho de nuestra propia identidad e historia, y así como no conservamos el sentido de las casas y los espacios por ahí también sepultamos aspectos de nuestra vida que han sido significativos y que si los comprendemos podemos entendernos mejor nosotros y entender mejor al otro.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El conflicto social y la respuesta gubernamental

Hugo Blasco (ACTA)

La X es una letra que habitualmente se utiliza en Matemáticas y en Física para designar a una variable de la que no se conoce su valor. En el caso del Proyecto X la incógnita no existe porque se trata de una más de las tantas expresiones de la dictadura que persisten en las estructuras del Estado y en particular las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

Existen leyes nacionales que prohíben tareas de “inteligencia” sobre organizaciones sociales, sindicales, políticas, religiosas. Existen también leyes complementarias en las provincias.

Sin embargo al mejor estilo de la DIPBA (Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires), que funcionara hasta hace pocos años atrás y cuyos archivos están bajo la órbita de la Comisión Provincial por la Memoria y que han servido y sirven como prueba documental en los juicios contra el terrorismo de Estado, la Gendarmería Nacional ha realizado tareas ilegales de inteligencia.

La respuesta del Gobierno nacional hasta ahora ha sido negar los hechos y descalificar a los denunciantes a pesar de las evidencias.

Pero esta actitud del Ejecutivo Nacional no es diferente a la que adoptan gobiernos provinciales, como el de la provincia de Buenos Aires, que realiza inteligencia policial sobre trabajadores que se encuentran en conflicto.

Fotografías, filmaciones, informes sobre actividades de militantes populares, sus hábitos de vida, núcleos familiares, orientación ideológica y política, etc., etc.

Igual que la DIPBA.

La cuestión no es sólo abundar sobre lo que ya sabemos y ha merecido numerosas denuncias y causas penales a las cuales hay que apoyar decididamente.

Corresponde caracterizar el por qué de tales tareas de inteligencia.

Porque, ¿para quién hacen la inteligencia?, ¿quién les provee los medios tecnológicos para realizarla?, ¿ante quién se reportan?.

La lucha permanente y sostenida de los trabajadores pone en aprietos al poder económico y al poder político que lo representa.

Se nos ponen límites que no están dispuestos a ceder. Por lo tanto la única respuesta que tienen a mano es la represión. Y esa tarea indigna necesita del apoyo oficial que responde a los interrogantes que nos hacíamos más arriba.

También necesita de un Poder judicial que la legitime y en tal sentido los miles de militantes populares procesados a lo largo y ancho del país así lo demuestra.

Repudiamos toda forma de represión explícita y/o encubierta y exigimos el castigo correspondiente a sus responsables políticos y materiales.

Hugo Blasco es Secretario de Derechos Humanos de la CTA.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina, Provincia de Buenos Aires, Junín: Detrás de la pueblada

COSECHA ROJA

El temporal de la mañana había sido inusualmente furioso. Karen Campos se pasó la tarde del último sábado sacando el agua del quiosco junto a dos compañeras. Desde hacía un año que trabajaba en Carlitos, el local de la esquina de Borges y Siria de la ciudad de Junín, provincia de Buenos Aires. “Vamos, entreguen la guita que esto es un asalto”, fue la frase que rompió la monotonía. Eran las diez de la noche. El hombre encapuchado alzaba un revolver calibre 32. Karen estaba cerca de la caja, le tocó el hombro y le dijo: “Tranquilo, llevate todo, llevate todo”.

El dueño del quiosco les había dado un spray de gas pimienta y una picana eléctrica. “Mientras el tipo juntaba la plata de la caja escuché el ruido de la picana y el disparo -dice Pamela, una de las tres chicas que estaba en el local- Fue todo junto. Le tiró en el pecho. Cuando sentí el ruido de la picana, me agaché. Después vi que ella se dio vuelta, nos miró y dijo ‘ay, ay’ y cayó en los brazos de su madre. Desde que el ladrón entró al local me parecía que de ahí no salíamos vivas”. El disparo le había perforado un pulmón y la arteria aorta, lo que le produjo una hemorragia interna. Tenía 17 años, trabajaba para ayudar a su familia. Y hoy habría empezado el último año de la secundaria.

Pueblo chico, infierno grade. Aunque la comisaría 2° estaba a menos de 100 metros, los oficiales tardaron al menos 10 minutos en llegar. Otros 20 tardó la ambulancia de Intermed. Mientras Karen agonizaba camino al hospital, familiares, vecinos y amigos comenzaron una marcha espontánea para pedir más seguridad.

La muerte de Karen es la tercera que se registra en lo que va del año, y se suma a los ocho asesinatos que se registraron desde marzo de 2012: unas 11 muertes violentas en los últimos 12 meses. Demasiado para un lugar a 270 kilómetros de la Capital que 10 años atrás se vanagloriaba de tener el espíritu imperturbable de un pueblo del interior.

“La mayoría de los homicidios del último año”, explicó una fuente del gobierno local que pidió reservar su identidad, “fueron por ajustes de cuentas y temas relacionados con la venta de droga. Hay un núcleo de pibes de los barrios marginales que están hasta las manos. Ese es el problema central. Hace 10 años que Junín dejó de ser un lugar tranquilo. Hoy te roban de caño a plena luz del día. A alguien que entra armado a un quiosco en pleno centro no le importa ni su propia vida. Se consigue cocaína o paco en cualquier esquina. Está claro que hay zonas liberadas por la policía, que en vez de ser parte de la solución, es parte del problema”.

“Quiero justicia por favor para que esto no vuelva a repetirse. Para que no le hagan más daño a la gente. ¿Cuántas muertes más debemos esperar? Por el cuerpo de mi hija, pido justicia para todos, no sólo para Junín porque esto pasa en todos lados”, dijo Walter Campos, el padre de Karen, y pidió que la manifestación fuera en paz.

Cuando la gente que estaba frente a la comisaría se enteró de la muerte de Karen, la situación se salió de control. La multitud arrasó el vallado de protección como si fuera una ola: lo levantaron por el aire y lo tiraron contra las paredes del destacamento. De entre la multitud empezaron a volar piedras y bombas molotov. Una movilera de TN terminó hospitalizada con un piedrazo en la cabeza. Un policía disparaba contra la gente apostado desde la ventana del segundo piso de la comisaría. La puerta de entrada de la dependencia, y tanto el primer como el segundo piso de la municipalidad ardieron. Más tarde, el fuego se extendió a varios locales comerciales sobre la calle principal y a los patrulleros y autos particulares estacionados en la puerta. Hasta que la guardia de infantería salió agrupada detrás de los escudos decidida a avanzar contra los manifestantes por la calle Siria: un grupo de 30 oficiales avanzando abrazados contra las piedras que silbaban en la noche bonaerense. Al avance policial lo siguieron más balas de goma y las bombas de gas pimienta.

“Lo que pasó es que a la marcha en reclamo de seguridad se sumaron los pibes de los barrios marginales que aprovecharon la situación para vengar a sus muertos y arrasaron todo. En Junín la venta de drogas es algo común, que se ve en todas las esquinas como si fuera algo natural. La policía libera las zonas para facilitar la venta. Todo el delito está fogoneado por un grupo de criminales que están hasta las manos, que te matan por nada”, agregó la fuente gubernamental. “Acá estamos hablando de un fuerte problema social vinculado a las zonas marginales con las adicciones y a la policía”, explicó.

Hoy la ciudad amaneció repleta de policías: unos 200 oficiales de la bonaerense custodiaban la plaza principal y los edificios municipales que fueron incendiados en la pueblada. Por el crimen de Karen ya detuvieron a un sospechoso, apodado El Pelado, que tiene 17 años y vivía en el Barrio La Celeste. Pero la calma no volvía a las calles del pueblo.

A la noche del lunes 11 de marzo, los vecinos de Junín volvieron a manifestarse. La reivindicación que los aglutinaba era el pedido de seguridad, aunque no se conocieron medidas específicas exigidas para tal cosa. Marchas iguales se repitieron en el barrio de Mataderos de la Capital Federal y en Capilla del Señor, en la provincia de Buenos Aires; ambos lugares tuvieron recientemente muertos por hechos de la llamada “inseguridad”. En este último pueblo bonaerense los vecinos realizaron una fogata frente a la intendencia además de apedrearla y a continuación se enfrentaron a la policía, que respondió con gases lacrimógenos y balas de goma.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Malvinas

Carlos del Frade (APE)

Ciento ochenta años atrás la bandera argentina tremoló en las Malvinas de la mano de trabajadores explotados. “Antonio Florencio Rivero había nacido en Arroyo de la China, provincia de Entre Ríos, el 27 de noviembre de 1808 y fue llevado a las islas para trabajar como peón por el gobernador Luis Vernet alrededor de 1827. En la rebelión que restauró temporalmente nuestra soberanía (iniciada del 26 de agosto de 1833) lo acompañaron otros dos gauchos y cinco indios. Sus nombres eran: Juan Brassido, José María Luna, Manuel González, Luciano Flores, Felipe Zalazar, Manuel Latorre y Manuel Godoy. Pasaron a la historia como "Los ocho de Malvinas" y con justicia pueden ser considerados los primeros combatientes por nuestros derechos soberanos en el Atlántico Sur””, cuenta el periodista y escritor Armando Fernández.

“Las voces inglesas los acusan de delincuentes, los señalan como “indios y gauchos asesinos”, poco más que animales. Pero la historia argentina tampoco se ha puesto de acuerdo en cómo tratarlos. La academia ha cerrado la discusión creyendo a pie juntillas los expedientes británicos. Para el revisionismo, en cambio, Rivero fue el primer defensor de la soberanía nacional en las islas Malvinas”, escribe Hernán Brienza.

A Sergio Paz le decían el “Tachi” porque desde muy pibe tocaba cualquier lata para producir música a su manera. Del tachín tachín quedó el sobrenombre: el “Tachi” Paz. Tenía menos de veinte años cuando la dictadura le puso un fusil automático liviano 7.62 en sus manos y le dijo que era su única novia. Lo mandaron a las Malvinas, esas islas de las que le hablaron sus maestras cuando pensaba que efectivamente la felicidad era para todos y no la propiedad privada de unos pocos.

Cuando volvió a Rosario lo ocultaron como si fuera un enfermo contagioso. Nadie le dio trabajo y durante años no tuvo pensión. Pero el Tachi tuvo cuatro hijos hasta que sintió que no podía más.

Bajó del colectivo cerca del centro y caminó hasta el Monumento Nacional a la Bandera. Fue hasta lo más alto y desde allí se tiró al vacío del llamado altar de la patria. Todo un símbolo. El que había dado la vida por la patria decidía perderla porque la patria no había hecho casi nada por él. El Tachi Paz dejó de hacer ruido.

Las cifras dicen, más de treinta años después, que 649 pibes murieron en aquella guerra, 323 en el hundimiento del crucero Belgrano y el resto en las islas combatiendo contra los ingleses apoyados por la logística de Estados Unidos. Y hubieron otros números: alrededor de 400 decidieron suicidarse porque en el país que aplauden a los veteranos de guerra los días 2 de abril y 20 de junio suelen olvidarse los restantes 363 días del año. Aunque ahora hay mejores pensiones y cobertura social.

En la guerra de Malvinas el 20 por ciento de los pibes muertos eran descendientes de pueblos originarios y el 30 por ciento era peones rurales. Las mayorías que siempre pusieron el cuerpo y la sangre en la guerra por la emancipación. Una constante en los 200 años del sueño colectivo inconcluso llamado Argentina.

Cuando en estas horas el gobierno británico lleve adelante el referéndum para que los 1.672 habitantes de las Malvinas reafirmen su voluntad de considerarse ingleses, los fantasmas de los pibes como el Tachi Paz volverán a agitarse en algún lugar.

También sería interesante que más allá del rechazo a esta falacia que provoca la administración de Londres, el gobierno nacional afecte intereses reales y concretos que los ingleses tienen en el territorio continental: tierras, acciones en bancos, mineras y laboratorios que suelen experimentar con chiquitas y chiquitos empobrecidos de las provincias, como el caso de GlaxoSmithKline, aquel que entre 2003 y 2008 probó una vacuna en el cuerpito de centenares de pibes y casi veinte de ellos murieron.

Del otro lado del referéndum de los kelpers anidan las historias de los hijos del pueblo y las tantas hipocresías que los usaron. En estas horas de inflación nacionalista habría que reparar en estas crónicas.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Pareciera que la violencia también es para todas y todos, como lo es el fútbol

Alejandro Frias (MDZOL)

La madre de Daniel García, asesinado en Uruguay por hinchas de Morón y Tigre, dejó su cargo en la ONG Salvemos al Fútbol, entre otros motivos, porque “el Estado busca que renunciemos, y su forma de presionar es con la inacción y la indiferencia”.

En las últimas semanas, la violencia en el fútbol ha tenido un importante rebrote, con balaceras, cuchilladas, e incluso invasiones de hospitales y centros de asistencia para recuperar a barrabravas.

Todas esas noticias están en los diarios. No hace falta mucho para encontrarlas, y tampoco hace falta remontarse demasiado en el tiempo para toparse con el más reciente hecho de extrema violencia relacionado con el fútbol, pues el domingo fueron acuchillados hinchas de River.

Salvemos al Fútbol (SAF) se llama la ONG que fundó Mónica Nizzardo y que buscaba reducir, hasta eliminar si eso fuera posible, la violencia en el deporte que cada semana convoca a miles de fanáticos.

Pero el 2 de enero de este año, Nizzardo renunció a la presidencia de la ONG, pero días antes había publicado en su blog una durísima carta que encabezaba diciendo: “Me siento una estúpida. ¡Basta! ¡Me cansé! No hay vuelta atrás. AÑO NUEVO VIDA NUEVA. La extrema perversidad del fútbol argentino no tiene solución…”.

En esa carta (que se puede leer completa haciendo clic aquí), Nizzardo no escatimaba en la distribución de culpas en esto de la violencia en el fútbol, y agregaba: “CFK minimizó la violencia del futbol, desligando la responsabilidad de los problemas de las tribunas a los árbitros y metiendo en la misma bolsa a los amantes del fútbol y a los delincuentes del futbol, confundiendo fanatismo, con negocios espurios. No puedo creer que sus términos fueran inocentes, sino más bien que tenían un interlocutor directo: el Sr. Cantero, sentado frente a ella, en primera fila junto a Grondona, ubicación tampoco nada casual”.

En su lugar asumió Liliana Suárez, madre de Daniel Hernán García, quien tenía 19 años en 1995, cuando fue asesinado (el 11 de julio de ese año) por hinchas de Deportivo Morón y Tigre, luego del partido que Argentina y Chile disputaron en Paysandú, Uruguay, por la Copa América.


Foto: Liliana Suárez junto al cartel que no le dejaron exponer en un partido de la Copa América que se jugó en Argentina. / Fuente: MDZOL

A propósito del rebrote de extrema violencia relacionada con el fútbol de las últimas semanas, MDZ Online se comunicó con ella. Pero nos encontramos con una sorpresa: Liliana Suárez ya arregló su apartamiento del cargo de presidenta de SAF, y aunque en la página oficial de la organización figura aún en ese cargo, nos explicó que esto se debe a una situación de tiempos legales, pero que su desvinculación ya está anunciada.

Por eso, Suárez nos atendió, pero aclarando que ya no hablaría como representante de SAF, sino como una madre que seguirá luchando por la justicia y porque la gente pueda ir a la cancha en paz. Y en cuanto a los motivos de su renuncia, estos no se distancian mucho de los expuestos por Nizzardo. “Me agotó tener que denunciar y que no tengamos nunca respuesta”, explicó Suárez, y fue más allá al sostener: “El Estado busca que renunciemos, y su forma de presionar es con la inacción y la indiferencia”, y luego agregó: “De cualquier modo, yo sigo trabajando como familiar de víctima. Voy a realizar otro tipo de labor que a mí me llene un poco el alma y me gratifique, como trabajo con chicos y demás, de alguna manera apuntando a la educación, porque el camino de las denuncias, si no llega nunca a nada, me agota”.

- La renuncia de Mónica Nizzardo también llegó por motivos similares.

- Exactamente. Igual, considero que Mariano Vergés [ex juez y vicepresidente de la SAF] seguirá. Yo esto [de la renuncia] ya lo hablé con la gente, pero de cualquier manera el camino de lucha va a seguir. A mí me mataron un hijo, y esta lucha jamás la voy a abandonar.

- ¿Duele la ausencia del Estado en esta problemática?

- Sí, por cierto. Esto a una la bajonea absolutamente. El Estado no se hace cargo de esta problemática, porque vemos que hay un silencio rotundo y nadie hace absolutamente nada, no se dice nada, como si la violencia en el fútbol no existiera. Pareciera que la violencia también es para todas y todos, como lo es el fútbol, y lamentamos no sólo los fines de semana, sino también durante la semana, todos estos hechos que son tan lamentables, y vemos organismos inoperantes, y cuando pasan cosas como la de este fin de semana con River, dicen que no tienen relación con el fútbol porque es en la calle… Señores, ¡háganse cargo! El fútbol es un gran negocio en el cual comparten las ganancias unos cuantos, y quienes están al frente de todo esto son barras multifuncionales a dirigentes deportivos, políticos, sindicales. El barrabrava trabaja de eso y tiene protección del funcionario político de turno, y la verdad es que esto agota, porque nosotros, como familiares, no somos recibidos, no nos tienen en cuenta jamás, no somos escuchados, es como que siempre estamos en un discurso que no se cambia nunca, y siempre decimos lo mismo, siempre apuntamos a los mismos responsables, porque los responsables no cambian nunca.

- En estas semanas hubo un rebrote de la violencia en el fútbol. ¿Hay alguna relación con que sea un año electoral?

- Lamentablemente, el año pasado fue un año en el cual hubo trece víctimas, y en lo que va de este año ya van tres víctimas, más lo heridos, y las tres víctimas son las que se confirman, porque tampoco podemos saber con exactitud si no hay más, porque si forman parte de la barra, normalmente van a lugares privados y después no se da a conocer nada más de ellos. Yo no sé si tendrá que ver con el año electoral, todo puede ser, la política con el fútbol están muy de la mano, y entre los grandes responsables está también Fútbol para Todos. Si bien yo estoy de acuerdo con que todo el mundo pueda disfrutar del fútbol, no estoy de acuerdo con los negociados y con la asociación de la AFA con el Estado.

- Y se sabe que hay barrabravas que asisten a actos políticos y demás, e incluso en las anteriores elecciones se desplegaron banderas de candidatos en las tribunas.

- Por supuesto, y eso no es gratis. O sea, la barra que despliega una bandera no lo hace gratuitamente.

- A eso me refería con la pregunta anterior, quizá ya se están peleando por una torta de dinero que saben que va a venir.

- Puede ser. A mí me pasó cuando fue la Copa América que se realizó acá. Yo quise ir con una bandera que rezaba “Justicia para Daniel García”, y solicité tanto a la AFA como a todos los organismos que me debían dar la autorización para entrar, y en la AFA me respondieron que por un tema de seguridad y de organización no podía ser, pero que quizás en otro partido me iban a permitir. Estuvimos en la AFA haciendo una manifestación por esta respuesta que nos dieron, y nos aseguraron que no iba a haber ningún tipo de bandera presente en la cancha, solamente banderas argentinas y de los otros países. Pero cuando vuelvo a mi casa, oh sorpresa, veo     que se despliega un telón impresionante que decía “De Narváez - Mónica López”, que era desplegado por la ONG Hinchadas Unidas Argentinas, que es la ONG de las barras de los distintos clubes, y claro que eso que desplegaron no es gratis, o sea, otra mentira más, otra burla más a una bandera que simplemente pedía justicia, así que no tengo ninguna duda de que en este año electoral puedan ocurrir esas cosas.

A continuación, una grabación de la bandera desplegada en el partido inaugural de la Copa América, entre Argentina y Bolivia, a la que se refiere Liliana Suárez.



- No es el mismo caso, pero la AFA también se planteó si hacer o no el minuto de silencio por las víctimas de la tragedia de Once, aunque finalmente se hizo, porque también es un tema muy político.

- Por supuesto. Yo creo que en todos los casos está metida la política, y a veces una se siente como con esa falta de respeto. Acá nos tenemos que unir todos y, sea por violencia en el fútbol o por lo que fuere, tenemos que estar todos unidos. Las causas que quedan todas impunes es porque la Justicia no condena a nadie, nunca hay responsables, y si los hay no son condenados, porque el amiguismo y las conexiones siempre los resguardan y los protegen, y así estamos. Entonces estoy bastante desesperanzada de que se termine la violencia del fútbol.

- ¿Qué opinás acerca de jugar sin hinchada visitante, como se está sugiriendo en estos días?

- La solución no es esa. De pronto, el que no recibe en su cancha a la hinchada visitante, el dirigente, tal vez esté un poco más tranquilo, pero es una aspirina para un problema grave. A veces pienso que si nuestros dirigentes no están capacitados para cuidarnos por unos minutos de fútbol, entonces que se dediquen a otra cosa. Por otro lado, también pienso que si no toman las medidas de seguridad porque no están capacitados, bueno, que se pare el fútbol, que tampoco lo veo como solución, pero se cerrarían un poco los negocios, la fuente de financiación a estos barras. En definitiva, una está sumamente cansada. Yo digo que si es una solución para que no haya más víctimas, bueno, que se pare, a ver qué es lo que causa, si se toman medidas en serio, si se responsabilizan, si es una llamada de atención, porque ya una no sabe qué más pensar, qué decir, qué hacer. Pero si va a ser un castigo para el hincha genuino, el que va a disfrutar de un partido, estaremos castigando a esa persona, y los energúmenos estos seguirán libres y sin ningún tipo de problemas. En todo caso, sería como para llamar la atención para ver si de una vez se ponen de acuerdo y toman esto como un problema bastante complejo.

- ¿Has recibido amenazas directas últimamente?

- Últimamente no. La verdad es que uno lo que hace lo hace con mucha fuerza y ahínco, y lo peor que me pudo haber pasado ya me pasó, que es perder un hijo, así que nada me asusta. Además, creo que no estoy haciendo nada descabellado, simplemente una pelea y una lucha por un fútbol en paz, para que la gente pueda ir a la cancha y para que la mamá, si su hijo fue a disfrutar un partido de fútbol, no llore, sino que lo espere y que su hijo vuelva a la casa. Al principio tuve ciertas amenazas, porque lo de mi hijo también tenía que ver con la política, y eso que fue en el año 95, pero esas vinculaciones ya existían, porque las personas señaladas eran del grupo de choque de Juan Carlos Rousselot, el ex intendente de Morón, y los de Tigre también eran trabajadores municipales, así que, como verás, ya había una estrecha relación política-fútbol, porque esto viene de años, aunque actualmente lo vemos muy blanqueado, y vemos cómo las relaciones están cada vez más aceitadas.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.