lunes, 8 de abril de 2013

9 de abril

Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

En febrero de 1948 el líder popular Jorge Eliecer Gaitán encabezó una multitudinaria manifestación que en completo silencio recorrió el centro de la capital y terminó con la lectura de la “Oración por la paz”, un llamado en el que se pedía al gobierno conservador de entonces poner fin a la guerra civil que desangraba al país y estaba orquestada directamente desde las instancias oficiales. Poco menos de dos meses después, el 9 de abril, un sicario le asesinó a tiros provocando un alzamiento popular en todo el país que la tradición llamaría desde entonces “El Bogotazo”. Carentes de dirección y de líderes el levantamiento fue sofocado sin que se sepa a ciencia cierta cuántos miles de hombres y mujeres humildes fueron acribillados por las fuerzas militares.

Las raíces históricas del actual conflicto armado en Colombia se pueden encontrar fácilmente en aquellos acontecimientos. Seguramente es más que una anécdota que luego del asesinato de Gaitán, en una pequeña localidad de la región andina un adolescente que ve a parte de su familia asesinada por las huestes oficiales y los paramilitares de entonces se ve impelido a buscar refugio en las montañas formando guerrillas campesinas para salvar su vida. Se llamaba Pedro Antonio Marín, nombre que luego cambiaría por el de un dirigente sindical comunista asesinado por la policía en Bogotá, Manuel Marulanda Vélez. El mismo se volvería luego militante comunista y pasaría a la historia del continente como uno de los líderes agrarios más destacados y al que todos conocemos con el sobrenombre de “Tirofijo”.

El próximo martes 9 de abril cientos de organizaciones populares desfilarán de nuevo por Bogotá y por muchas otras ciudades y aldeas del país en una nueva “Marcha por la paz” y con la misma exigencia de entonces: el fin de la guerra civil. Esta vez el mensaje no va dirigido a un gobierno de corte fascista como aquel entonces sino precisamente a uno que ha aceptado dialogar con los guerrilleros y se ha comprometido con el país a encontrar una salida negociada del conflicto.

La marcha será un apoyo decidido a los diálogos del gobierno y las FARC-EP, exigiéndoles que no se levanten de la mesa de conversaciones hasta no llegar a un acuerdo de paz. Se pide igualmente al gobierno que acepte una tregua y que se adelanten ya medidas de humanización del conflicto además de sumar al proceso a los demás grupos guerrilleros que aunque han manifestado públicamente su disposición al diálogo aún no han recibido noticia alguna del ejecutivo.

El momento es particularmente delicado pues al parecer en La Habana las autoridades y los insurgentes ya han concretado acuerdos sobre la cuestión agraria y se aprestan a finales de este mes a debatir el segundo punto de la agenda pactada, la reforma política. Contra estos avances la reacción de la extrema derecha ha sido especialmente dura y se teme que los intentos por sabotear estos diálogos se multipliquen. Si las cosas no marcharan razonablemente bien esta reacción casi histérica de los sectores más belicistas de la extrema derecha no se hubiese producido. Pero por eso mismo es necesario que no solo en Colombia sino en todo el mundo se produzcan manifestaciones de apoyo al proceso de paz y en concreto a la “Marcha por la paz” del próximo 9 de abril.

Nunca estuvo tan cerca una solución política al conflicto armado en Colombia. Por ello, todo gesto de apoyo será una muestra de solidaridad con las gentes de este país andino que soportan una guerra cuyo balance no puede ser más dramático: más muertos, ejecutados, desaparecidos y torturados que la suma de las víctimas de las dictaduras militares del sur del continente; millones de desplazados (primer o segundo país del mundo en desplazados según la ONU); millones de hectáreas de tierra arrebatadas violentamente por los terratenientes a los campesinos; miles de dirigentes sindicales, defensores de derechos humanos y activistas sociales asesinados por la fuerza pública o por grupos paramilitares; índices de pobreza que afectan a casi el 65% de la población y un 15% de gentes en la miseria total, todo ello en contraste con el grosero atesoramiento de riqueza en manos de unos pocos.

Una voz por la paz, multitudinaria y festiva recorrerá Bogotá y muchos lugares más de la geografía colombiana el próximo martes 9 de abril. Será una marea humana que con esta acción busca apoyar los diálogos de paz en Cuba y recuperar calles y plazas para las mayorías, sometidas durante tantos años al silencio.

Jorge Eliecer, el “indio” el “negro” como le llamaba la oligarquía de entonces a modo de insulto, estará en espíritu este martes en Bogotá junto con las mayorías populares que abogan por una salida civilizada del conflicto armado. La voz de Gaitán estará allí presente en la memoria de todos, con su lenguaje directo, su discurso comprometido, su palabra encendida y su consecuencia de llegar hasta el final en defensa de la dignidad de los de abajo y la paz para todos.

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Lo que vendría luego del 14-A en Venezuela

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Superada favorablemente la coyuntura electoral del 14 de abril de 2013 con la elección de Nicolás Maduro como nuevo Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, los sectores populares organizados tendrían que asumir responsablemente, en lo inmediato, la construcción de nuevas instancias organizativas de poder de carácter socialista, de manera que existan realmente las condiciones objetivas y subjetivas que garanticen y propicien el avance y la profundización del proyecto revolucionario bolivariano, tal cual lo anheló y aupó siempre el Comandante Hugo Chávez.

Pero ello no puede, ni debe, improvisarse. Tiene que ser producto de la convicción y del compromiso revolucionario de cada venezolana/venezolano que quiera darle la necesaria continuidad a dicho proyecto, tomando en cuenta que su principal impulsor ya no podrá orientarlo físicamente aunque existe un legajo amplio de escritos e intervenciones públicas que servirán, indudablemente, para suplir tan importante falta. .

Ciertamente, la nueva fase del proyecto bolivariano socialista que se inicia luego del 14-A con Nicolás Maduro de Presidente constitucional de Venezuela requiere tapizarse de un alto contenido revolucionario, popular, democrático y participativo, puesto que a la revolución política y social iniciada bajo el liderazgo de Chávez debe sucederle otra que forzosamente tendrá que suscitarse en todos los ámbitos institucionales, económicos, culturales, sociales, militares y políticos, de manera que la revolución socialista sea un hecho concreto, tangible e irreversible, a pesar de los intereses en su contra, tanto de parte de los chavistas por conveniencia en posiciones de gobierno y de dirección partidista como de parte de sus adversarios declarados. Es obvio que en esta nueva fase se generará una inédita dinámica de lucha, sacando a flote muchas contradicciones que será imperativo enfrentar y vencer, de modo que haya una rebelión y un poder constituyente popular en constante ebullición que contribuya a desmantelar las viejas estructuras que caracterizan al Estado burgués-liberal que aún subsiste en Venezuela. Sin embargo, no se puede ignorar que hay personeros del chavismo por conveniencia que pretenden limitar esta eventualidad, haciendo uso de sus prerrogativas como dirigentes políticos y gobernantes, dado que entienden la magnitud de la misma cuando está planteada la autogestión y el autogobierno de los sectores populares mediante la construcción de las comunas, algo que se reflejará inevitablemente en el surgimiento de unas nuevas relaciones de poder, en las cuales prevalezca el interés colectivo por encima del individual y se exprese considerablemente el ejercicio de la democracia participativa, protagónica y directa, como elemento esencial del socialismo bolivariano.

Así, no obstante las deficiencias observadas respecto al aparato burocrático del Estado vigente y la escasa o nula formación político-ideológica de una porción importante de dirigentes político-partidistas y gobernantes chavistas, Venezuela sería entonces, luego del 14-A, escenario de una ardua lucha revolucionaria por echar abajo el viejo régimen heredado del Pacto de Punto Fijo. Habría que fomentar, en consecuencia, posiciones anticapitalistas, antimperialistas y antiburocráticas radicales entre el pueblo, de forma que las mismas ayuden a definir el rumbo a seguir para hacer de la revolución bolivariana socialista una realidad cotidiana y permanente contra la cual se estrellen todos los planes conspirativos de la ultraderecha (ya sea interna o externa). De igual manera, mediante ello se evitarían las desviaciones propiciadas por los reformistas, consolidándose contrariamente los cambios revolucionarios y rompiendo con todo aquello que entorpezca la emancipación integral de los sectores populares.

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Inundaciones, modelo productivo y usos de los recursos públicos

Julio C. Gambina (especial para ARGENPRESS.info)

Por estas horas todos hablan de la tormenta que asoló la Capital Federal, el Gran Buenos Aires, y especialmente a la ciudad de La Plata, con un saldo elevado de 50 muertes evitables y miles de afectados con secuelas aún no evaluadas, no solo económicas, sino humanas, de salud, e incluso culturales.

Lo mejor provino de la solidaridad social. Lo peor de la imprevisión pública ante situaciones de catástrofes.

Por muchas razones, entre otras el cambio climático, resulta recurrente que se presenten situaciones catastróficas, no solo en Argentina, sino en el mundo.

Un imperativo de la época es analizar las consecuencias del cambio climático y prevenirlas y más aún, combatirlas.

Eso nos lleva al modelo productivo hegemónico a escala mundial que degrada a la naturaleza, que la agrede en múltiples formas, con monocultivos, e industrialización acompañada de organismos genéticamente modificados, todo con el afán del crecimiento para satisfacer objetivos de lucro empresario, más que en atender necesidades alimentarias de la población.

Es por ello que buena parte de la producción del agro se utiliza para producir energía. Así, la energía disputa con la alimentación la utilización de la producción agraria. Es una mayor producción disputada para alimentar personas o máquinas. La consecuencia sobre la naturaleza es gravosa, afectando el metabolismo natural y la huella ecológica, con lo que se consume más naturaleza que la que se puede auto reproducir.

Pero esa rentabilidad acrecida es también utilizada en el negocio inmobiliario con fines especulativos, sin planificación del hábitat para el vivir bien de la población en su conjunto. El proceso de urbanización resulta de la aplicación de ganancias al negocio de la construcción, más como resguardo de inversión que para satisfacer la necesidad de techo de una población cercana a los 5 millones de personas. Lo curioso es que existen tantas construcciones vacías, producto de la valorización inmobiliaria, como demandantes de vivienda propia sin posibilidad de acceso. En rigor, no solo ladrillos, sino que también se orientan las inversiones hacia el parque automotor que inunda de hormigón el espacio público.

Las inundaciones y sus consecuencias sociales son adjudicadas a la naturaleza, y es cierto, pero convengamos también que esa naturaleza está condicionada por el tipo de modelo productivo y de desarrollo en curso.

Como siempre el interrogante es ¿qué hacer? Obvio que la mirada se asienta sobre el Estado, en tanto sujeto que establece las normas de funcionamiento de la sociedad.

Algunos se sorprenden por la crítica de los afectados por las inundaciones a los gobernantes, sin reparar en la sensación de abandono que sienten los perjudicados directos. Estos dirigen la bronca hacia la ausencia del Estado, sus funcionarios o representantes, en el lugar de los hechos, aún cuando se ven escasos contingentes de ayuda municipal, provincial o nacional, con efectivos de policía, ejército o gendarmería.

No alcanza lo que hay. Hace falta planificar con antelación la disposición de recursos financieros y personal para atender la logística ante catástrofes, algo inexistente en la Argentina.

Es que el Estado no tiene como principal función satisfacer este tipo de demandas sociales, sino que es una institución para resguardar el orden capitalista, especialmente reformado en la década del 90´ para atender las necesidades del capital más concentrado. Los cambios operados en materia de intervención estatal en los últimos años no atacan el núcleo duro de la regresiva reestructuración del decenio pasado.

A modo de ejemplo podemos anotar que en el mismo momento que se evaluaban los daños por la inundación, se disponía de más de 3.300 millones de dólares de las reservas internacionales para cancelar deuda con los organismos internacionales. Las cancelaciones de deuda pública constituyen el gasto más importante del país, por encima de la contribución presupuestal a la salud y a la educación, y prácticamente nada a la prevención ante catástrofes como la ocurrida.

Duele la comparación con países como Cuba, acostumbrada a tifones y huracanes con las consabidas consecuencias sobre bienes físicos, pero con un detallado programa para salvaguardar la vida. Es un logro planificado por años, que en nuestro país no existe.

Es hora de discutir el privilegio del gasto público. Se puede estudiar cómo actúan otras sociedades y aplicar esas conclusiones para que él “nunca más”, no solo remita a procesos dictatoriales, sino que exprese nuevas funciones del Estado, en todos los ámbitos, para privilegiar el vivir bien de toda la población, antepuesto al objetivo de la ganancia, la acumulación y la dominación capitalista.

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El discurso oficialista ha muerto en medio de las inundaciones

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

“Agitadores violentos”. La acusación emitida sin anestesia por Alicia Kirchner a los vecinos inundados de la ciudad de La Plata, secundada por el gobernador Scioli y el intendente Bruera, saca de la profundidad de sus propios pensamientos el costado más reaccionario de estos recientes conversos al “progresismo” y su apego al discurso de los dos demonios. “Infiltrados” en los barrios que seguramente “no quieren que se los ayude”; el travestismo de parte de estos funcionarios kirchneristas no resistió un temporal y la natural secuela de reclamos de los vecinos que lo perdieron todo. Tan tranquila que estaba de vacaciones cortas en París.

Pero la indignación de los kirchneristas no se agota en acusar a los vecinos platenses, que luchan por su supervivencia en medio de una catástrofe planificada y evitable, sino que asume una dimensión superior, dirigida a la propia naturaleza, a la que acusa de no tener un comportamiento acorde a sus necesidades electorales y discursivas sobre el supuesto “modelo de bienestar, nacional y popular”.

Copiando el discurso, que el derechista Macri da cada vez que se inunda la Capital Federal; el gobernador Scioli excusó su responsabilidad en semejante tragedia, porque la lluvia del martes 2 de abril no tuvo una conducta normal y esperable. Para Scioli, entonces, todo se explica por un comportamiento de la naturaleza desviada en relación a la media, una ruptura normativa excepcional y por lo tanto no ajustada a sus presupuestos políticos y económicos.

La verdad es que si toda esta situación no fuera tan desoladora y angustiante, la reacción de los funcionarios frente a la catástrofe daría risa.

Scioli, la ministra Kirchner y el intendente Bruera exigen de la naturaleza la misma mesura y disciplinamiento que se les exigen a los vecinos en sus reclamos. La idea de los funcionarios, es que la naturaleza se adapte a los presupuestos políticos y económicos y que no les complique sus aspiraciones electorales.

Como se ve, aun en condiciones de extrema emergencia el funcionario no rinde su discurso, se indigna y exige que el clima encaje en el ajuste y a la subejecución de los presupuestos para la urbanización y la falta de obras necesarias para evitar las inundaciones. Intentan reducir los acontecimientos naturales a una normalidad dictada por decreto, resolución o proyecto de ley. La indignación en contra del fenómeno natural se da por violar el acuerdo político. La naturaleza tiene un comportamiento “violento y agitado”, alejado del deseo votado por las mayorías. “Nadie está preparado para esto” se justifican: CFK, el gobernador, Alicia Kirchner y el intendente Bruera.

¿Será así?

Instantáneas de una jornada trágica

El centro

El aguacero del martes trágico comenzó aproximadamente a las 16.30 hs. Si tenemos en cuenta la información oficial, y de algún estudio de último momento de la no menos oficialista Universidad de La Plata, cayeron 300 mm. de agua en aproximadamente cinco horas, lo que da, a razón 60 mm. por hora.

A las 17 hs la avenida 7 desde 72 hasta plaza Rocha ya estaba cubierta de cordón a cordón, 7 y 44 tenía a esa misma hora 30 cm de agua, en 1 y 60 ya flotaban los autos, lo mismo en 13 a la altura de Parque Saavedra. Ni hablar de la zona norte y la cosa no hacía mas que empezar. Media hora de lluvias y las bocas de tormentas y sumideros escupían agua lodosa y todo tipo de desperdicios que inundaban las calles y apenas habían caído, de acuerdo a los cálculos oficialistas, 30 mm de lluvia.

18 hs. Una hora después el panorama ya apuntaba para tragedia. Con 90 mm de lluvia, plaza Italia estaba cubierta con mas de 80 cm de agua, plaza Rocha intransitable (por lo menos 60 cm) igual que plaza Moreno y el resto del centro platense. Los centenares de funcionarios precarizados de “control urbano” que el intendente Bruera tiene como eje de su recaudación propia, mediante la aplicación de multas y estacionamientos medidos, estaban invisibles. Ni un solo patrullero o algún funcionario del estado a la vista para indicar un corredor seguro para autos y peatones.

Fueron los propios vecinos, descalzos y en el mejor de los casos con alguna capa de lluvia los que irían armando retenes en las calles mas inundadas, cumpliendo con la función de indicar e informar que esas calles no se podían tomar por el riego de vida que involucraban.

18.30 hs. La mayor parte de los automovilistas giraban sin destino tratando de buscar alguna salida a esa trampa mortal en que se habían convertido las calles. Radio Provincia, pasaba música y no daba información alguna: el intendente Bruera se bañaba de sol en Brasil.

A las 18, 30 hs, 7 y 32 (acceso norte al centro de la ciudad) ya era un río con más de 1,20 metros de agua, la situación era igual de dramática en 32 a la altura de 25 (estadio único).

19 hs. Tolosa sucumbía, La Fabela, el Mercadito, El Churrasco, La loma, La cumbre y en el resto de los barrios de norte y el oeste platense la lluvia empezaba a cobrarse victimas fatales, hasta concluir en una suma incierta, 51 personas muertas de acuerdo a datos oficiales, aunque extraoficialmente algunos arriesgan algunas decenas mas, muchos de ellos niños.

19.30 hs. En el centro la cosa iba para peor: en 13 y 38 tres personas intentaron pasar una soga que permitiera cruzar la calle, los arrasó la corriente. Lo mismo en 12 y 41; 68 y 13, 8 y 34 solamente para citar algunas esquinas. El panorama era desolador, los autos flotaban o se hundían, con sus balizas prendidas, en medio de lo que antes había sido una calle y ahora se convertía en una trampa mortal.

El centro de la ciudad de La Plata viene siendo desde hace años una burbuja inmobiliaria. El intendente Bruera hizo aprobar una ordenanza municipal que consistió en autorizar a las constructoras la realización de edificios de mayor altura a lo estipulado antes que él gobernara el municipio.

Las torres de 15 a 20 pisos ensombrecieron la “Ciudad de los tilos”, en contraposición de todas las recomendaciones de ambientalistas y urbanistas independientes.

Las nuevas torres de la era bruerista, no fueron acompañadas de las obras necesarias que permitieran el desalojo de aguas y cloacas. Todas se conectaron a los mismos caños, todas se surtieron de las mismas tomas de agua y del tendido eléctrico. Los desagües pluviales, tienen en el centro de la ciudad la misma antigüedad que su fundación, ninguna obra a acompañado la construcción de las torres nuevas, colocando al centro de la ciudad frente al inminente colapso de todos los servicios.

El negocio para las constructoras es redondo los perjuicios para los vecinos es masivo.

Cuando la gente de La Plata dice “esto nunca lo vi”, refiriéndose al nivel alcanzado por el agua, no debe desconocer la cantidad de nuevos desagües incorporados a las cañerías de pluviales, con mas de cien años, que antes recibían desagües de casas bajas y ahora de torres de mas de 15 pisos. Donde antes habitaba una familia o dos... ahora habitan cientos.

La falta de mantenimiento en los desagües pluviales es otra de las razones de la inundación. El barro y los desperdicios escupidos por las bocas de tormentas y sumideros que deberían conducir el agua, son los que explican que a menos de una hora de comenzada la lluvia el centro ya hubiera colapsado. Lo demás viene por consecuencia.

El bruerismo y el Concejo Deliberante de la ciudad, aceptaron el negociado inmobiliario con las constructoras conspirando contra las vidas y los bienes de los vecinos.

Los barrios

La Plata está surcada por varios arroyos y multitud de zanjones a cielo abierto: El gato, Carnaval, Maldonado, El pescado, arroyo Pérez, etc. a la vera de los cuales se asientan miles de familias.

En la mayoría de los casos los lotes y terrenos de estos asentamientos poblacionales están en las cuencas mismas de los arroyos e inclusive a la orilla de los mismos. El negocio inmobiliario hizo la venta de estos predios en forma legal ya que los vecinos cuentan con títulos de propiedad de sus lotes, pese a estar en terrenos inundables, lo que da cuenta de una complicidad histórica de la municipalidad y la provincia para que las inmobiliarias vendan tierras indiscriminadamente en zonas inundables. Ya son 26 años de diferentes gobiernos peronistas en la provincia y en el municipio.

El problema de la vivienda y de la falta de trabajo hace que muchas familias construyan sus viviendas en las mismas laderas de los arroyos, riachos y zanjones. También, han sido recuperados terrenos extensos a basurales y bañados para asentar barrios enormes en condiciones de precariedad absoluta. Las lluvias del martes trágico han hecho visible lo invisible, lo negado en una ciudad que aspiraba a ser considerada patrimonio universal. El centro de La Plata alberga a un tercio de los 650 mil habitantes del municipio, otro tercio se nucléa en los barrios periféricos y en las localidades de los Hornos, Tolosa, Gonet, Ringelet, City Bell y Villa Elisa; el último tercio en la periferia de la periferia. Son barrios en crecimiento dinámico, populosos y cargados de carencias y asimetrias.

Solamente en Villa Elvira, uno de los sectores mas afectados por la inundación y las muertes, habitan cerca de 100 mil personas.

Los arroyos de la Plata están en un total abandono, no hay drenajes ni recolección de residuos lo cual complica el curso natural del agua.

Los escurrimientos naturales tapados, para evitar gastos o por corrupción al autorizar el final de obra a la altura de las autopistas BS AS La Plata, sobre los arroyos Carnaval y El gato dieron lugar a las catastróficas inundaciones en el norte de la ciudad en 2007.

Lo mismo vale para las actuales inundaciones en las zonas de Villa Elvira a Tolosa, de Barrio Jardín a La Loma o de Melchor Romero a ruta 11.

La falta de drenaje en arroyos y zanjones, hace que estos funcionen como una canaleta tapada que, primero, desborda atacando las zonas aledañas y luego una vez que la presión del agua remueve el tapón o lo supera, el agua busca su curso natural de golpe, arrasando con lo que tiene enfrente.

Las familias obligadas a radicarse en zonas inundables por falta de vivienda y trabajo, no son parte de una catástrofe natural, son producto de una política planificada por el poder, que permite proveer de mano de obra barata a los capitalistas e inflar el negociado inmobiliario.

La actualidad

Las inundaciones han dado lugar al piquete y el piquete ha dado lugar a la represión y la represión al acuerdo político. El abroquelamiento de camarillas que se mostraban hostiles entre si, hasta ayer nomás, tiene un significado único: el desbordamiento de los controles sociales de punteros e instituciones sociales han colocado a los vecinos damnificados por la perdida de familiares, compañeros y amigos y bienes, en un estado de deliberación y movilización.

El repudio recibido por los funcionarios que se acercaron “a ayudar” en la desgracia que los tiene como responsables, es el toque de alerta que llevó a la movilización de todas las fuerzas represivas. La gendarmería, el ejercito, la policía y una muchedumbre de punteros sciolibrueristas están dispuestos a acallar las voces del pueblo inundado, para constituirse como el único discurso valido.

En la noche del jueves 4 de abril se produjeron conatos de represiones en Berisso, camino Centenario y Villa Elvira en contra de los piquetes de vecinos que reclaman ayuda alimenticia, agua y luz. Los punteros sciolibrueristas y los “chicos” con remeras de la cámpora corren de centro en centro de evacuados buscando el rédito político que les puede otorgar la miserable condición en que han quedado los damnificados. Sin embrago, encuentran repudio y criticas a su gobierno.

La ruptura que implica la salida represiva contra el pueblo, el ocultamiento de información sobre las victimas y el intento de coptación de la ayuda humanitaria por parte de los punteros “progresistas gubernamentales”, no tiene vuelta atrás. Es una ruptura definitiva que marca una crisis entre “ellos y nosotros” como se escucha decir a los vecinos organizados en los barrios.

Pacto para reprimir las luchas

La primera ofrenda a este pacto conspirativo fue el levantamiento del paro docente.

Baradel declaró que las razones para solidarizarse con Scioli “son más que obvias”, encontrando de esta manera, en medio de esta situación excepcional, una excusa gigante para entregar la lucha.

Pero ¿cuántos son los docentes que lo perdieron todo en estas inundaciones y cuantos de ellos tendrán que reconstruir su vida en medio de descuentos y salarios congelados?

Baradel ha decidido que los docentes resignen su lucha en función de una calamidad cuyos responsables son los mismos que ajustan los sueldos de los trabajadores de la educación. ¿Acaso los reclamos docentes, para Baradel, no son parte de los reclamos que hoy realiza el pueblo platense?

El Frente Gremial ha acordado con el sciolismo que los maestros deben estar exceptuados del reclamo popular y que es necesario “suspender” las medidas de fuerza (no en La Plata donde de hecho la mayoría de las escuelas no funcionan) sino en toda la provincia para no colocarse al margen de la sociedad.

Baradel y Petroccini han decidido que los trabajadores del magisterio abandonen su posición de huelguistas, que reclaman por un mejor nivel de vida, para volverse servidores de los responsables de esta desolación.

El docente que se inundó, que perdió todo, que falleció, según Baradel, debe volverse un servidor público al servicio de un gobierno que confisca su salario. Puede verse que el “más que obvio” de la burocracia celeste, demuestra de la misma forma (obvia) que la política de los sindicatos gira sobre si misma, al no tener en cuenta la situación de las bases, de lo profundo, de lo calamitoso por lo que pasan los propios trabajadores.

La ideología de la burocracia se enrolla con la del poder, actuando como punteros de los responsables de las calamidades que sacuden al pueblo. Eso es lo único “más que obvio”.

Nota: sospechosamente el servicio de Internet en amplias zonas de La Plata está cortado desde el mismo martes trágico.

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Entrevista a Mario Diamonte, miembro de la Asamblea de Saavedra: ¡¿Qué clase de bestias nos gobiernan?!

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)
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Mario Hernandez (MH): Demorados por el tránsito comenzamos “Plan B(aires)”. Tenemos en el teléfono a Mario Diamonte de la Asamblea de Saavedra. Decir buen día es una formalidad. Te tuvimos personalmente en FM La Boca hace 15 días en “Fe de erratas” y lamentablemente lo que conversamos en esa oportunidad se hizo realidad a partir de la inundación que afectó a la CABA y particularmente a tu barrio, Saavedra.

Mario Diamonte (MD): Me acordaba cuando me pediste volver a entrevistarme la conversación que tuvimos hace poquitos días que anticipaba esta situación. Nosotros pudimos anticiparlo y quienes gobiernan la Ciudad y el país fueron absolutamente incapaces de hacer nada para prevenirla.

MH: Una imprevisión total, una falta de planes de contingencia y encima con los funcionarios de vacaciones (Macri, R. Larreta, Chain), a pesar del alerta meteorológico.

MD: Eso aumenta la indignación de la población. Desde la Asamblea habíamos reiterado que una próxima inundación iba ser más grave aún y preguntamos a las autoridades si necesitaban un muerto para hacer algo, ahora tienen varios y lo único que hicieron fue montar un show mediático, pasarse la pelota entre el gobierno nacional y el de la Ciudad, deslindando responsabilidades, nadie tiene la culpa, la tienen los muertos.

MH: Inclusive no se tomaron medidas tan elementales, dada la época del año, como limpiar de hojas y basura los sumideros para reducir el impacto de las lluvias.

MD: Es así. Los sumideros los limpiaron los vecinos. No solo eso. Macri estaba de vacaciones sabiendo que se avecinaban tormentas.

MH: El Jefe de gabinete, Rodríguez Larreta, también.

MD: Montaron una conferencia de prensa seis horas después de que la tragedia se había instalado. Fueron incapaces de montar un sistema de prevención y atención. No solo estaban de vacaciones Macri y Larreta, no había un solo funcionario, un solo equipo de asistencia, no tuvieron ningún sistema de prevención. Nada de nada. Después todo fue absolutamente improvisado, caótico y, por supuesto, tardío. Tarde y mal.

MH: ¿El miércoles a la noche estuvo la Presidenta en el barrio Mitre, en Saavedra?

MD: Sí.

MH: ¿Qué pudieron recabar de esa visita?

MD: Como siempre en estos casos hay muchas versiones. Vecinos que estuvieron, al principio pensaron que era Macri porque se trataba de una comitiva oficial, con una custodia importante, un Audi, muchos vecinos se abalanzaron para reclamar y cuando se encontraron que se trataba de Cristina vacilaron. De todas maneras, le hicieron muchos reclamos. Entró en el barrio y estuvo en un par de casas, en general fue poco feliz, por supuesto hubo gente que la aplaudió, se trata de la Presidenta de la Nación, no de alguien que dijera tengo la solución, no generó un clima de distensión en el barrio, pero imaginate que la situación ahí es terrible, en barrio Mitre y en todos los barrios afectados. La gente perdió absolutamente todo. Todo. Hay tantas notas periodísticas que reiterarlo es redundante, pero estamos a cuatro días y hay gente que todavía no tiene nada.
Primero hubo que comenzar a organizar la solidaridad, reparto de colchones, frazadas, comida, las cosas más elementales.
Vos te acordarás que conversábamos que la gente vivía angustiada frente a cada lluvia en el barrio. Los cuadros de estrés, de crisis nerviosas, de deterioro de la salud, no solo cuando ingresa el agua, sino durante todo el proceso, es un tema de todos los días.

La especulación inmobiliaria en Saavedra es brutal

MH: No sé si es el caso específicamente de Saavedra, pero desde hace diez años entrevisto a Gustavo Desplats de la Protocomuna de Caballito y él, en relación a su barrio, viene insistiendo en la problemática que tiene que ver con la especulación inmobiliaria, con la construcción con una falta total de planificación que se desarrolla en la Ciudad y cómo esto afecta los servicios, entre otros, el de desague. ¿Esta problemática también se vive en Saavedra? En anteriores oportunidades hemos hablado de la incidencia de Tecnópolis, del Shopping DOT, del vallado que han hecho en el río, pero nunca tocamos el tema del crecimiento inmobiliario. ¿Esto ha sucedido en Saavedra?

MD: Absolutamente.

MH: Agregaría la pregunta sobre la destrucción los espacios verdes que también influyen en las inundaciones.

MD: La especulación inmobiliaria en Saavedra es brutal, tanto es así que hace un par de meses salió un gráfico mostrando dónde había aumentado más el precio de los terrenos. Saavedra ocupa el 2º lugar. La especulación se empezó a desarrollar en aquellos barrios donde todavía no existía. En primer lugar Villa Urquiza, Saavedra en segundo.

MH: Dos de los barrios más afectados por las inundaciones.

MD: Totalmente, con la dificultad para los especuladores inmobiliarios que en Saavedra no se pueden construir edificios de más de tres pisos, pero es aluvional el proceso de liquidación de viejas viviendas para construir PHs, edificios de tres pisos, etc. Se violan constantemente los códigos de edificación, se hacen construcciones subterráneas que están prohibidas.
Otro tema terrible es el DOT. Yo lo vi con mis propios ojos. El DOT, como consecuencia de un fallo judicial por una demanda que habían iniciado los vecinos del barrio Mitre y la intervención de un Juez, terminó en una resolución judicial que lo obligaba a la construcción de un reservorio. ¿Sabés en qué consiste? En la esquina de las calles Arias y Posta, que sería el extremo oeste del predio que utiliza el DOT hay un estacionamiento al aire libre, porque el resto son subterráneos en el extremo opuesto sobre la calle Melián, en ese lugar iba a funcionar el reservorio, que es una hilera de 2 o 3 bolsas de arena. Esta gente pretendía controlar, en realidad no pretendían nada, el ingreso del agua con bolsas de arena. ¿Qué sucedió? El agua se acumuló contra los portones del estacionamiento, se formó un dique que hizo estallar los portones y el agua bajó a barrio Mitre como un alud. Fue terrible.
Las autoridades no pueden eludir su responsabilidad. Uno de los funcionarios que en época de Fernando De la Rúa autorizó la construcción del DOT es García Espil, que ahora es el presidente de la Sociedad de Arquitectos y hace recomendaciones de lo que no hay que hacer. El cinismo y la tomadura de pelo son terribles.

En la Ciudad se subejecuta el presupuesto para prevenir inundaciones

El tema de los espacios verdes lo hemos conversado mucho. Acá no se hacen las obras que se tienen que hacer con argumentos que incluso son contradichos por noticias que están apareciendo ahora en los diarios, de que se subejecuta el presupuesto para la prevención de inundaciones. Terrible. Tenían el dinero y no lo usaban.

MH: De 244 millones de pesos solo usaron 26 millones.

MD: Pero ejecutaban un presupuesto millonario en obras que son negociados y además contradicen las recomendaciones en zonas inundables, por ejemplo, poner cemento donde hay pasto.

MH: Como el proyecto que votó la Legislatura porteña para Caballito a fin de año que autoriza la construcción en lo que iba a ser un “corredor verde” al costado de las vías del ferrocarril.

MD: Todo esto son concesiones a los especuladores inmobiliarios que son los verdaderos dueños de la Ciudad y gobiernan detrás de las bambalinas.

MH: Recordaba que cuando secuestraron a Mauricio Macri, a comienzo de los ’90, el teléfono que le dio a los secuestradores para que se comuniquen con la Policía Federal era el de Caputo. ¿Mirá que relación tan estrecha entre ambos?

MD: Absoluta. Caputo se adjudica los principales negocios de obras en la Ciudad, entre ellos, la construcción del DOT.

Se trata de un crimen social como Once, Cromagñón o las inundaciones en Santa Fe en 2003

MH: Y el otro gran constructor es el primo hermano, el hijo de Tonino Macri, hermano de Franco, fallecido hace unos años atrás. Una última pregunta. Leí que se estaba discutiendo la posibilidad de un corte total de la G. Paz por tiempo indeterminado.

MD: Te agradezco la pregunta y te explico un par de cuestiones. Primero, vamos a los reclamos: asistencia inmediata a todos los afectados que son miles. Que los funcionarios pongan a disposición de la gente sus propias fortunas, que saquen el dinero del presupuesto, que hagan lo que quieran, pero que resuelvan los problemas.
Segundo, documentos de identidad para todos porque mucha gente los perdió.
Tercero, inmediato plan de obras que tiene que ser nacional, no solo de la Ciudad que, por supuesto, tiene que hacer el suyo, pero este es un país federal, no tenemos una muralla china entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.

MH: Y en el caso particular de Saavedra se vincula con una situación que también afecta al municipio de V. López en la provincia de Buenos Aires.

MD: La cuenca del Medrano tiene 54.000 has., de las cuales 1.700 corresponden a la Ciudad. La inundación abarcó a todos los partidos, 3 de Febrero, San Martín, Villa Maipú estaba absolutamente inundado, por supuesto que Tecnópolis y el DOT influyen pero Villa Maipú está lejos. ¿Nadie prevé nada en lugar de pasarse la pelota? Pero es pedirle peras al olmo. Es una reflexión en voz alta, pero se necesita esta obra y alguien la tiene que hacer.
Retomemos el programa. Indemnizaciones a todo el mundo. Algo cambió. Con los funcionarios de la Comuna 12 hemos estado trabajando codo a codo. Hay que reconocerlo. Hay que decir las cosas como son. Estuvimos hasta cualquier hora de la noche/madrugada trabajando.
Los vecinos tienen que reclamar el formulario para pedir los subsidios. Lo elemental, que es poco, pero lo que hay debemos utilizarlo. Se van a recibir todos, aun con carencias. No van a existir los requisitos draconianos de anteriores situaciones.

MH: El Jefe de Gobierno manifestó que tenían que estar al día con el ABL y no tener ningún tipo de deuda pendiente.

MD: No. Se van a recibir todos, pero con $ 8.000 se compra una heladera. Vos viste las imágenes, pero yo lo vi personalmente, las heladeras flotando en las calles no solo de barrio Mitre sino en todo Saavedra. Este problema hay que resolverlo y además tienen que caer las cabezas de los funcionarios responsables porque ahora se han producido muertes.

MH: Se trata de un crimen social como el de Once, Cromagñón o las inundaciones en Santa Fe en 2003.

MD: Exactamente. ¡¿Qué clase de bestias nos gobiernan?!
Una de las posiciones que estamos planteando y trascendió en Clarín de ayer por el facebook de la Asamblea fue la que mencionaste, pero nosotros el sábado a las 17:00 vamos a hacer una gigantesca asamblea en Parque Saavedra, en la lomita, que seguramente va a resolver algunas medidas de lucha importantes consensuadas entre todos por los reclamos que estamos formulando y para coordinar la organización de la solidaridad.
Esto lo han destacado todos los medios y hay que reiterarlo. Lo que no hicieron las autoridades de la Ciudad, provinciales y nacionales, lo hizo la gente. En el barrio Mitre cuando veían que era imposible detener el agua, hay varias casas que tienen primer piso y todos los vecinos se asilaban ahí, iban y rescataban a quienes no podían salir salvo la señora que falleció en su propio domicilio. Fue dantesco. Estamos retomando lo que fue este gigantesco gesto de solidaridad para organizarnos mejor.

MH: Seguramente voy a volver a ponerme en contacto para conocer las resoluciones de la asamblea.

MD: Estoy a tu disposición. Te agradezco que me hayas llamado. Saludo a tus oyentes y espero no tener que hacer nuevamente una entrevista de estas características.

MH: Yo tampoco.

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Tragedia hídrica o… ¿Irresponsabilidades?

Roberto Fermín Bertossi (especial para ARGENPRESS.info)

Ante este culposo estrago hídrico precipitado sobre Buenos Aires con las pavorosas secuelas absurdas de decenas de personas muertas como de decenas de miles de argentinos que lo perdieron todo, incluso su salud y ganas de vivir; así y no obstante todo eso (poco menos casi una réplica del desastre santafesino del año 2003) luce magnifica una enorme solidaridad maravillosa y espontanea proveniente de las mejores entrañas de nuestra sociedad civil.

Ahora bien, nos urge cohesionar, mancomunar, liderar y expandir semejantes energías ciudadanas civiles sobre todo, frente a tanta ajenidad de la clase dirigente política responsable nacional, provincial y municipal; ante flagrantes faltas de ecuanimidad para coparticipar los ingresos públicos comunes provenientes vg., de la soja, etc., como para prever lo previsible conforme a elementales tendencias ecológicas, demográficas y ante lo horroroso de la ausencia de todo apropiado plan estratégico de desarrollo territorial; casi cero inversión en mantenimiento y cero puro en materia de expansión de infraestructuras troncales primarias y secundarias; todo eso mientras subsisten bastardas pugnas personalistas no comunitarias en función de expectativas electorales insaciables sin escrúpulos ni reparos que tienen atrapados a demasiados ciudadanos contribuyentes/usuarios indefensos los que, en tanto tales, son traducidos una y otra vez con diferentes eufemismos como única variable de ajuste y cofre inagotable de financiamiento de toda ineficiencia pública.

Nuestra sociedad civil debe lograr la liberación de seculares cautiverios como son tanta corrupción, inflación, inseguridad, intereses sectoriales corporativos e inefables desencuentros entre dirigentes políticos y gobernantes de turno.

Para ello, cada uno y cada cual de todos los todos del todo social, desde su propio quehacer, así como cada civil a partir de su instrucción educativa, deberán superar con éxito la grieta cada vez más grande entre ciudadano y gobierno; gobiernos padre y madre de una realidad que paulatinamente incrementa su ´hostilidad´ provocando el aislamiento dañino e inaceptable de la dimensión humana.

Cada ciudadano supone que, en tanto argentino, está comprendido por una República con sus tres podres complementados e integrados desde su esfera de influencia y decisión especificas traducido mediante la preeminencia y alcurnia de nuestra Constitución nacional.

En nuestro aparato de gobierno están unos pocos que tienen el poder, otros pocos que no tienen tanto poder pero certifican alguna que otra ley que le bajan y aquellos que no tienen poder real ni hacen leyes sino alguna que otra arreglada interpretación hermenéutica no siempre imparcial pero siempre en el predeterminado contexto del caso judicializado.

Confiamos que esta vez todos y cada uno de los responsables directos e indirectos, por acción u omisión de este estrago culposo sea condenado de modo ejemplificador y rápidamente por una Justicia de pantalones largos como que, asimismo y simultáneamente, cada uno de los familiares de las víctimas y todos los damnificados, sea indemnizados cabal y generosamente más allá de su carácter o condición de querellante

Finalmente, una extraordinaria alteración de la vida en sus aspectos individuales y colectivos, agravados por complejidades, artilugios, componendas y chicanas que se suman cada día que pasa, reclama la vigencia de un nuevo Montesquieu y de una nueva justicia con servicios tan innovativos como operativos para lograr la plena vigencia de la ciudadanía en cuanto tal, en todo su noble sentido y alcance cabal.

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Félix Herrero: “La refinería es una bomba de tiempo”

DIARIO HOY - INFOSUR

El especialista en energía, Félix Herrero, aseguró que “si la tormenta se hubiera centrado más en la Planta hubiera sido un desastre”. Piden más medidas precautorias.

La Refinería que tiene la empresa de YPF se ha convertido en una suerte de bomba de tiempo que, en caso de explotar, podría provocar una tragedia con pocos precedentes. Lo sucedido el último martes cuando, en medio del temporal, se registraron unas ocho explosiones en las plantas de Coque y Toping -siete cortas y una larga- fue sólo una muestra de las consecuencias que trae aparejado la ausencia de inversiones y de un plan preventivo para resguardar a la población de los barrios que circundan al polo petroquímico.

La magnitud del siniestro fue tal que, según altas fuentes consultadas por este diario, fueron asignadas todas las dotaciones de bomberos de La Plata, Berisso y Ensenada. Esa fue la razón por la cual, cuando los barrios comenzaron a inundarse, no había personal de rescate disponible, lo que dejó a cientos de vecinos librados a su propia suerte, en lo que fue la peor tormenta que se recuerde en la historia de la ciudad.

En diálogo con Hoy, el exdirector de Yacyretá y referente en materia de energía de Proyecto Sur, Félix Herrero, aseguró que “ha sido muy grande la explosión en la planta de Coque y en una torre de refinería de Toping, pero no sabemos todavía las causas, no se explicaron las fallas de mantenimiento”.

“No es muy común que una lluvia torrencial provoque estos incendios, por eso YPF tiene que explicar la situación en vez de hablar con tantas empresas internacionales, tiene que cuidar esta Planta”, dijo Herrero, quien advirtió además que “si la tormenta se hubiera centrado más en la Planta que en Tolosa hubiera sido un desastre. Somos un país con ciudades vulnerables y la situación es grave”.

Para concluir, el especialista manifestó que, de cara al futuro y con el fin de prevenir cualquier tipo de catástrofe de dimensiones similares, “hay que tomar medidas precautorias, pensar que este tema del cambio climático puede generar problemas en todo el mundo”.

“También hay que elevar las medidas de seguridad: si yo calculo que puedo tener una inundación de unos 20 metros, tengo que prever unos 25 metros. Si llueven 450 milímetros en cuatro horas, tengo que prever 500. Se debe tener una capacidad de reflexión sobre esto y sobre los accidentes”, concluyó.

YPF suma gastos por la tragedia. El temporal que azotó a la ciudad también dejó importantes secuelas en lo que respecta al abastecimiento de combustibles. Y esto generó más de un dolor de cabeza para los usuarios que salieron con sus autos a socorrer a los familiares o conocidos que peor la pasaron en estas horas.

Frente a la caótica situación -cuyo foco estuvo centrado en las explosiones en la Refinería de Ensenada, controladas en las primeras horas del miércoles-, la petrolera nacional YPF decidió desembolsar una cifra superior a los 200 millones de dólares para poner en marcha la importación inmediata de dos cargamentos de gasoil y dos de naftas.

La decisión tomada por la gestión de Miguel Galuccio no hace más que poner al descubierto la crítica situación que atraviesa el país en lo que respecta a la política energética, en donde poco se hace para proteger y desarrollar a las principales refinerías argentinas y la importación de combustibles de origen extranjero es una constante.

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Muerte de noche y sola bajo el agua negra

Silvana Melo (APE)

Es que acá se muere la gente de a centenares. Y de a medios centenares. Y nunca es por casualidad. Jamás por azar.

Se mueren incendiadas y ahogadas en un boliche. Se mueren voladas en pedazos por una bomba. Por dos bombas. Se mueren aplastadas por un tren que juntó cuatro vagones en uno y dejó los huesitos y la piel y los sueños devastados. Se mueren inundados, ahogados, arrasados por el alud, aterrados por el agua que sube y que sube y que llega a los hombros y nadie escucha. Nadie.

En La Plata se mueren de a medio centenar –o más, seguro que más- porque llovió lo que nunca. 300 milímetros en una tarde jamás. Pero también por otras mil causas. Mil o en realidad tres o cuatro razones terribles, perversas, demoledoras.

Que a arquitectos, construidores y hacedores de asfaltos y rascacielos les molesten los ríos y los arroyos y los sometan a entubamientos. Y a los ríos y a los arroyos “no les gusta –como dice Rodolfo Livingston- correr dentro de las cañerías”. Añoran sus años de orillas verdes, pájaros y cielo. Entonces asoman, salen, escupen y estallan por cualquier alcantarilla.

Que a la tierra le indigna que la agoten, la maltraten y la servilicen, que le talen los bosques y le llenen los ríos y los aires de veneno y entonces se vuelve desierto en los pies y se pone tropical en la panza, con lluvias arrasadoras en tiempos mínimos. Pero a los construidores y hacedores de asfaltos y rascacielos les encanta elevar torres a las nubes y hacer muchísimo dinero con viviendas hacia arriba para los que pueden comprarlas porque las de abajo ya se inundaban antes y las torres frenarán todavía más el camino de salida del agua que cae a millones de milímetros y el agua enloquece y sube y entra en las casas de la gente hasta el techo y se le lleva la heladera, la historia, los colchones, la vida.

En La Plata la gente se murió de a medio centenar. O más. Tal vez bastante más. Se murió horriblemente, sola, a la noche, cuando el agua subió aceleradísima, sin avisarle a nadie. Y los que pudieron se subieron al techo o se treparon a cualquier altura. Pero no había nadie. Sólo una soledad espantosa. Porque los que pudieron irse se fueron. Y lo que no podían, se murieron. Gritaron desde sus piernas endebles, desde sus sillas, desde el horror de no poder moverse de ese lugarcito que fue el abrigo, la casa de la vida y que ahora se transformaba en la trampa de la muerte. Gritaron y lloraron porque a los 80, a los 90, no puede ser la vida tan injusta como para irse así, tan solos, tan desamparados, con el agua ya a punto del cielorraso. Gritaron como Lucila Ahumada, que a los 82 había sobrevivido a la dictadura más sangrienta, había sobrevivido a no ver nunca más a su hijo ni al cuerpo de su hijo, había sobrevivido a no conocer jamás a su nieto nacido en cautiverio. Pero se la llevó el agua maldita, negra y oleosa que le entró como los monstruos, pateando la puerta, y subió a 1,70 y la dejó solita, muerta y más solita que nunca. Gritaron y los vecinos de los techos los escuchaban pero no podían. Y los teléfonos de emergencia no existían. Ni los bomberos ni la policía ni la gendarmería ni la prefectura ni una lancha ni un bote ni un acorazado de guerra oxidado y semihundido. Nada. Ni la gendarmería ni la prefectura, tan dispuestas siempre al control social, a la caminata conurbana, al espionaje de las organizaciones, al disciplinamiento de los indomables. Ninguno se enteró hasta las 8 de la mañana del otro día, cuando los muertos ya estaban muertos, por medio centenar. O más. Seguramente más.

Entonces apareció Bruera mintiendo con foto falaz que estaba recorriendo centros de evacuados. Y estaba en Brasil.

Entonces fue la Presidenta. Y les dijo que ella ya sabía lo que era inundarse y perderlo todo.

Entonces fue Scioli. Y Alicia Kirchner. Y la gente les fue diciendo, a todos, que se fueran un poco. Que los dejaran en paz. Y que la reconstrucción sería con ayuda concreta y real y no con presencias fatuas ni imágenes idílicas ni rebotes mediáticos. Que necesitan sus casas y que de la canilla salga agua y que puedan encender la luz y que esté la heladera y la foto de aquella fiesta y el cd de León Gieco y la laptop y los osos amarillos y rojos y que los vecinos no les quieran vender lo que ya no sirve y que a 500 metros no les cobren el agua como si fuera zumo de oro y que puedan secarse las esperanzas colgadas de los muebles en la calle y que no los olviden más y que no los humillen más.

Porque el Estado ya no estuvo cuando había que salvar la vida y los que personalizan el Estado se culpabilizan mutuamente con cinismo electoral y recorren sólo los territorios amigos aunque los muertos sean todos muertos y la mayoría viejos, castigados a palos por la vida, solos de toda soledad, quebrados de terror en el último aliento.

Se muere la gente a centenares acá. Y nadie aprende nada, a pesar de que el país se mueve traccionado a sangre. Pero nadie aprende nada. Porque seguirá lloviendo a mares y a océanos, porque el cielo cambió y la tierra cambió. Pero seguirá muriéndose la gente y quedándose sin casa y sin historia. Con el cielo y la tierra en insurgencia. Y el poder, exclusivo y excluyente, comiendo allá lejos su cena bendita.

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Inundación en La Plata: Papeles y oficinas bajo el agua

OTROS CÍRCULOS

El archivo personal de Chicha Mariani es el más afectado. La sede de la ANSES, que concentra expedientes de jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares, está en emergencia por agua y “peligro de derrumbe”. El fondo documental de la DIPPBA, fuera de peligro. Muchas oficinas públicas siguen sin teléfono.

Al archivo que atesora Chicha Mariani, la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo, lo tapó el agua. Un equipo voluntario de personas vinculadas a la “casa de la calle 30” —donde “fuerzas conjuntas” asesinaron en noviembre de 1976 a la nuera de Chicha y cuatro militantes más, y robaron a la bebé Clara Anahí Mariani Teruggi— al que se sumaron archivistas y militantes de distintos espacios se encuentra trabajando activamente para tratar de recuperar parvas de fojas judiciales, fotos, cartas y otras valiosas pruebas recolectadas por Chicha en más de 36 años.

Lucía Abbattista, una de las coordinadoras del operativo de rescate de esta documentación, señaló esta tarde que entre las principales necesidades se encuentran: cajas secas, carpetas, folios y otros artículos de librería. Las donaciones se reciben en la calle 47 entre 17 y 18, Nº 1122 y ½. Se trata de uno de los barrios céntricos más afectados por el temporal, una zona que hoy era un tapiz de muebles, libros y álbumes de fotos expuestos al sol.

En tanto, expedientes vinculados a jubilaciones, pensiones, pagos de asignaciones familiares y salarios se mojaron en la sede platense de la ANSeS, ubicada en 9 entre 58 y 59, según informaron hoy trabajadores de la dependencia, que la describieron “en estado de emergencia por la inundación”. Las instalaciones eléctricas “están bajo el agua, al igual que distintos artefactos electrónicos, lo que representa no sólo la pérdida de información sino riesgo para los trabajadores por el contacto de la electricidad y el agua”, dijeron, y hablan incluso de riesgo de derrumbe porque hay paredes de durlock. Los trabajadores, como en todos lados, se distribuyen por estas horas para reconstruir las casas de allegados más afectadas por el agua, por lo que no habrá atención al público en esta oficina por una semana más.

A salvo

El fondo documental de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires, un voluminoso registro del espionaje político e ideológico practicado por más de medio siglo, desclasificado y único en su tipo en el país, no fue afectado directamente por el extraordinario aguacero que sigue comprometiendo la vida cotidiana en la región. A pesar de que los papeles yacen en la planta baja de la casa ubicada en 54 entre 4 y 5 (una de las sedes de la Comisión Provincial por la Memoria, que en el presente gestiona ese archivo para brindarlo a la Justicia, a familiares, víctimas e investigadores), no entró agua al depósito donde están los documentos, Patrimonio Histórico de La Plata y Memoria del Mundo de la Unesco. Sin embargo, como en la casa de 54 está pendiente una reforma estructural, se llovió completamente el auditorio del primer piso, situado justo arriba del depósito, y esta tarde seguía goteando.

En tanto, desde el Centro de Arte Experimental Vigo, ubicado en la calle 15 nº 1187, que también alberga valiosa documentación, informaron que el agua no los afectó. Y el Reservorio Histórico de Geodesia — Bien de Interés Histórico Nacional— también se salvó, porque no está en planta baja.

DNIs y SUBE

Para quienes perdieron sus documentos de identidad en la tormenta, la Jefatura de Gabinete provincial y el Ministerio del Interior de Nación montaron en el centro de La Plata un “operativo gratuito de documentación”. Por Twitter, Pablo Bruera difundió que en las “Unidades Móviles de Documentación, de 1 y 59, y 46 entre 4 y 5, se entregarán 10.000 tarjetas SUBE gratuitas, con $ 7 de carga para viajar”.

En un día de sol pleno, las veredas de los barrios de clase media se tapizaron de libros, documentos, fotos, ropa, sillones, muebles y colchones. En las periferias continuaron las deudas —donaciones que no llegan— y las protestas. En muchos organismos públicos aún no se restablecieron las líneas de teléfono. Y por toda la ciudad siguen andando camiones de Ejército y Gendarmería.

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Desaparecidos / Inundaciones: “No juguemos al teléfono descompuesto, nos están confundiendo”

OTROS CÍRCULOS

La Dirección de Personas Desaparecidas ruega responsabilidad y seriedad. Es la otra dependencia febril, además de la morgue, por estas horas. Confirman que siguen recibiendo llamados y chequeando datos. Y aseguran que no están buscando a chicos pero no descartan que haya nenes desaparecidos y algún fallecido. La DDI sigue sosteniendo que los rastrillajes por los nenes de 13 y 94 son negativos.

“De reunión en reunión” para coordinar estrategias, chequear datos y actualizar casos, y atajando un bombardeo de llamados en las dos sedes, el equipo de la Dirección de Personas Desaparecidas del Ministerio de Justicia Seguridad es un hervidero por estas horas. No pueden dar cifras de cuántos desaparecidos están buscando, pero sobre todo, no les parece pertinente. Saben que es todo muy fluctuante -que la mayoría de los denunciados reaparece-, están desbordados y encima reciben “chistes”.

Naturalmente, están al tanto de los trascendidos sobre desaparecidos (llamados, tráfico explosivo en las redes sociales) e intentan esclarecerlos, por eso piden con urgencia que los medios lleven un mensaje de responsabilidad y serenidad. “Es una locura. Hay personas realmente desaparecidas, un joven que falleció, electrocutado, es para tomarlo en serio, es un sacudón grande, y algunos difunden cosas que no corresponden y hasta hacen chistes”, dicen, con referencia a una “joda” que circuló por Facebook: “Un grupo de chicos publicó la foto de un amigo y los familiares se enloquecieron —resumen desde la sede de calle 55—. Estamos jugando como los locos. A los desaparecidos verdaderos los estamos buscando. Trabajando en serio”.

El resto, está claro, los aliena y les quita tiempo: “No juguemos al teléfono descompuesto: nos están confundiendo”, ruegan.

Aún no funciona el teléfono de la Dirección de Menores Desaparecidos (Secretaría de Derechos Humanos), como en muchas dependencias públicas de la capital bonaerense (hasta hace un rato no andaba nada en la Torre II). Por estas deficiencias en las comunicaciones, por el desborde de la coyuntura y por desinformación, todo está confluyendo en Personas Desaparecidas, que por el marco legal sólo se debería abocar a adultos. Desde allí, en un clima de muchísima actividad, los empleados —“enloquecidos, cansados, pero orgullosos de poder ayudar y también ocupándonos de nuestras familias”— insisten: casi no están manejando búsquedas de menores por el momento, pero “es probable que haya chicos desaparecidos, por el arroyo. Y algún fallecido. Pero no sabemos nada ni quiénes”.

Con referencia al trascendido de un grupo de entre 5 y 10 chicos que estarían desaparecidos y buscados por la zona de 13 y 94, respondieron que está haciendo el seguimiento el 911, que están al tanto del rumor pero no tienen datos. La fuente es “una señora que se acercó a colaborar al comedor de 13 y 94”.

En la DDI de La Plata afirman que “se hicieron rastrillajes con resultado negativo” y “es una falsa alarma”.

Por otro lado, Personas Desaparecidas informa que es una falsa alarma el caso de un nene de 8 años que se estaba difundiendo como desaparecido por las redes y llegó hasta el ministerio de seguridad. “Es una confusión. Es una mamá que había ido a buscar agua. Lo estaban dando por desaparecido”, afirman.

Y agregan que en la Copa de leche de 13 y 94 necesitan con urgencia insulina y que a partir del alud de casos que por estas horas pasan por la Dirección, lo que evidentemente se está necesitando en todos lados es agua mineral, camionetas para repartos y difusión de medidas de higiene para el agua que se ingiera.

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La Plata tras la inundación: Hermetismo en la morgue

Josefina López Mac Kenzie - Laureano Barrera (LA PULSEADA - OTROS CIRCULOS)

Crónicas

En el predio donde se identifica a las víctimas fatales del temporal, que los datos oficiales clausuraron en 51, había movimiento y tensión ayer por la tarde. Ambulancias. Autos. Familiares. Y en la esquina un piquete, porque los barrios de atrás del Cementerio no habían recibido nada: “No queremos pedir sino exigir”, dijeron los que perdieron lo poco que tenían.

La reja blanca es la frontera entre la verdad oficial y el sentido común. La custodian dos mujeres y un hombre. Es la entrada a la morgue policial de La Plata, ubicada en 72 y 136. Un punto de secreto y tensión al fondo de una ciudad que se va oreando en la desorganización.

Reja adentro, en el jardín que rodea a la sala de autopsias, hay una hilera de ambulancias y autos, y racimos de personas que hablan bajo o callan. Algunas uniformadas (Policía Científica, médicos, cuidadores municipales) y otras de civil (personal administrativo, funcionarios o familiares). Todas esperan.

—Manejate con lo que te digan en Prensa. Ellos saben. Ellos filtran y te dicen —plantea una empleada administrativa en la puerta de la sala de autopsias. Está nerviosa.

—Hay barrios que no recibieron asistencia ni pudieron ser relevados aún, y rumores de que los muertos son como 90…

—Preguntá en Prensa del Cementerio. Ellos tienen todo. Yo no te dije nada.

—¿Pero hay más muertos o no?

—Yo no te dije nada. Y no sé qué cifras se manejan. Estoy acá. Y vos no podés estar acá.

Un odontólogo involucrado en el reconocimiento de los cuerpos sale a respirar al jardín. Ambo azul, papel con anotaciones, birome y toda la palidez del mundo: “Recién entro a mi turno. Hice 5 en lo que va de la tarde”.

“Hizo” 5.

De la morgue no saldrán más datos. Sólo climas.

—¿Trajiste el DNI? ¿Tenía obra social? —le dice un empleado al familiar de alguien que acaba de ser identificado.

—Trabajo no tenía. Y no tengo su ropa.

—Consigan una cochería que trabaje con Pami.

En la última conferencia de prensa, ayer el gobernador Daniel Scioli clausuró en 51 el número de víctimas fatales, de entre 20 y 96 años, producto del extraordinario temporal que azotó a La Plata. Sin embargo, el hermetismo que blindaba ayer la entrada de la morgue, el hecho de que hay barrios enteros que no recibieron asistencia ni pudieron ser relevados, y la hiperactividad vehicular en el predio, invitan a desconfiar.

La reja se cierra con candado y ya sólo se abrirá para vehículos oficiales y para familiares, que llegan desesperados por datos, después de deambular centros de evacuados, oficinas públicas y medios. Y hacen la pregunta (la contraseña para pasar la reja blanca) aterrados por las respuestas posibles.

—Hola, vengo a buscar a mi mamá, que no la encuentro por ningún lado —él tiene unos 20 años y llegó en moto con una chica. La reja se abre. Entran. Y salen a los 10 minutos. Su mamá es Liliana Canossini y no está en la morgue. Al salir, cuando va a sacar la moto para cruzar la reja blanca, le llega un mensaje de texto con la mejor noticia.

Entra una ambulancia. Sale otra. Entra Policía Científica. Sale un auto con tipos de traje.

—Mi marido… No estoy segura —llora Stella Maris, que el día anterior ya estuvo varias veces en la morgue pero sigue sin su esposo, desaparecido en 44 y 134, y sin información. Un rato más tarde confirmará que su esposo, Hugo Jurado (Juan Rodolfo, según la lista leída en la conferencia de prensa), es uno de los fallecidos.

Hiperactividad y silencio reja adentro.

Leyla, de treintaypico, llega a buscar a su hermano, de 21, que se ahogó por 138 y 526, en Las Quintas. “Le tiraron soga pero no pudo”, cuenta. Ella no estaba. Ahora está abatida pero sin incertidumbre: sabe que el cuerpo está allí. Antes estuvieron los cuñados, lo reconocieron y se fueron a buscar los papeles necesarios para el trámite.

Pero tardan en llegar porque la ciudad está “toda cortada de piquetes de mierda”. Fuegos que mapean burdamente las periferias adonde no llegaron las donaciones ni los subsidios.

Al rato llega a toda velocidad, en un auto blanco, otro hermano del chico de 21 años. En cuero, con tatuajes triperos, desfigurado del llanto. Lo frenan en la reja: “Ponete la remera”. Se cubre, entra y sale sacado, sube al auto y se aleja, acelerador a fondo, gritando, llorando y vivoreando el auto por la avenida 72: “¡Sí, ahí está mi hermano, muerto ahí!”.

—¿Es posible que haya 90 muertos, como se está diciendo extraoficialmente?

—¡Y… sí…! —afirma el guardián de la reja.

—¿Pero entraron todos acá?

Le va a preguntar a una de las guardianas. Lo manda a callar.

Equipos de profesionales del Centro de Protección de los Derechos de la Víctima, del ministerio de Justicia y Seguridad, visitaron también la morgue, uno de los lugares adonde son enviados para ofrecer contención a víctimas y familiares. Algunos de ellos confiaron que “hay barrios enteros donde el Estado nunca apareció”. Un indicio de que la cifra de muertos puede tender a la suba.

La Pulseada no encontró al director del Cementerio, Pablo Mazzola, ayer a la tarde, para consultarle sobre inhumaciones vinculadas a la inundación. Andaba “de operativo, ayudando gente por el barrio, y lo llamaron”, explicaron dos empleados en las oficinas semivacías de la administración.

En tanto, como en las redes sociales los pedidos de paradero oscilaban entre 20 y 100, esta revista se comunicó con la Dirección de Personas Desaparecidas del ministerio de Justicia y Seguridad, cuyo director Alejandro Inchaurregui estaba llamando personalmente a todos lados para esclarecer situaciones, en un caos agravado por el desmadre de las líneas de teléfonos fijos y celulares, aún no resuelto. Inchaurregui se refirió a una situación “muy fluctuante” y dijo que a la mayoría de los casos se los iba localizando con vida: se habían reportado, habían podido volver desde la noche que pasaron en un auto o en un techo, por ejemplo. Scioli actualizó en la conferencia de prensa que por desaparecidos hubo “110 llamados”, de los cuales 106 fueron personas halladas y 4 se reportaron como muertos.

Paula Bravo entra por la reja blanca con su marido, un nene y un bebé. Está angustiada. Salen al rato. Aliviados pero tensos. Alan Franco (18) no está en la morgue. Pero no saben dónde está. Empezaron por ahí porque esperaban lo peor. Ahora, a rastrillar listados y centros de evacuados. Es cierto que no lo veían hacía una semana, porque no les quería dar la dirección de la pensión donde estaba, en Altos de San Lorenzo, porque el barrio “estaba complicado”. Pero no descartan que sea víctima de la inundación. Alan es así: 1,85, 75 kilos, trigueño, pelo castaño oscuro. “Ojos grandes, tipo turco”, agrega el marido de Paula. (N d la R: Alan apareció recién. Volvió solo a lo de su mamá).

También había trascendido ayer que 10 chicos estaban desaparecidos en la zona de 13 y 90. Con la Dirección de Personas Menores Desaparecidas de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia no fue posible comunicarse durante la tarde de ayer.

Enfrente y al fondo

La diagonal 74, que llega al Cementerio, es por estas horas una recta semioscura y dantesca que conecta la inusualidad del casco urbano desolado con el olvido habitual de los márgenes. Colas en las veredas para comprar en supermercados y almacenes, que temen por saqueos y atienden tras las rejas. Veredas y ramblas tapizadas de basura, escombros, objetos que ahora son basura o chatarra, álbumes de fotos, colchones, sillas y cuadernos secándose. Cartoneros revolviendo la humedad. Carretillas de basura saliendo de las casas.

Sirenas. Helicópteros.

Enfrente de la morgue, Lautaro y unos amigos del barrio frenan autos, piden algo de dinero, les advierten que no se puede avanzar. Los tapó el agua, pero no los espanta. Cuentan que entre ayer y anteayer vieron entrar a la morgue varias ambulancias y una 4 x 4. Ese movimiento tampoco los espanta, ni los atrae tanto como el piquete propiamente dicho, que está un poco más al fondo de la 72, llegando a 137. Lo armaron vecinos que no recibieron ninguna ayuda aún. Y dicen que no se van hasta que no llegue luz, agua, ropa, medicamentos, colchones. Anoche había cortes también en 13 y 606, 7 y 96, 122 y 92, 31 y 526, 80 y 137, entre otros puntos.

—¡Colchones, gatooo! —les gritan los chicos a los camiones camuflados del Ejército, que avanzan por la 72 hacia la línea de cubiertas encendidas.

La llegada del Ejército atrae a las guardianas de la reja blanca, que salen a observar:

—Ahora no actúan… Actuaban en el ’76 y ahora no —se embronca una de ellas, la más severa. No le cierra que dos militares deban descolgarse del camión camuflado y, para avanzar, negociar con piqueteros que exigen igualdad en el reparto de la ayuda en las periferias—. Si los militares no sacan a estos negros…

En el piquete, Aníbal, Martín y un hervidero de mujeres, hombres y chicos en protesta calcula a las apuradas que hubo 15 muertos en la zona. No dan precisiones. No saben. No pueden. No están al tanto de las listas de muertos, desaparecidos o evacuados. No tienen nada. De nada.

—En 72 y 140 pasaban cuerpos hinchados, lo tengo patente —describe Martín, que la pasó feo pero se concentra en el ahora—: No tuvimos respuesta, va todo para Tolosa, necesitamos remedios, subsidios, ropa. Somos gente de trabajo. Y no queremos pedir sino exigir.

—Lo que venga —agrega Aníbal, que tiene un negocio de celulares y una panadería, y perdió todo salvo los equipos que estaban a más de 1 metro y medio de altura.

—Un amigo policía me dijo que hay 150 muertos. Y ésa es la posta. Porque ellos están ahí sacando la gente —agrega otro integrante del piquete.

—¡¿Qué te pasa, negro cabeza?! ¡Negros del orto! —les escupe una trabajadora de la morgue, quizá médica u odontóloga, que recién llega para atravesar la reja blanca.

Dos días después del comienzo del desastre, la morgue es el termómetro de la incertidumbre y del miedo a la verdad. De ambos lados de la reja.

—Esto no es nada… Todavía falta… —suelta cerca de las 20 la guardiana más dura. Hay cinco perros flacos echados en el suelo, del lado de adentro. Parecen tristes. Inofensivos al lado de semejante custodia.

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La Plata después de la tragedia: las organizaciones sociales y el rol del Estado

EL SOL ONLINE - LA RETAGUARDIA

Al menos 51 muertos y más de 4000 evacuados dejaron hasta ahora las inundaciones en La Plata; lejos, la peor de su historia. A la vez, miles de personas perdieron prácticamente todo. Falta de obras e infraestructura, crecimiento desmesurado de los barrios y una lluvia inédita, colapsaron la capital de la provincia de Buenos Aires. En este marco se vio una postal repetida ante cada emergencia, la ausencia del Estado y la presencia de la ayuda y solidaridad del pueblo y de las organizaciones sociales. El Frente Popular Darío Santillán-Corriente Nacional (FPDS-CN) es una de esas organizaciones. Dialogamos con Nicolás Marcioni, quien se encontraba en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez de La Plata organizando las donaciones recibidas para los damnificados.

“Estamos sufriendo una cantidad impresionante de fallecimientos, de gente que inclusive hoy ha aparecido en los autos, que pasó toda la noche en vehículos o arriba de los árboles sin recibir ningún tipo de ayuda”, así describía la situación el miércoles por la noche, Nicolás Marcioni, del FPDS-CN, en diálogo con La Retaguardia.

En el momento en que se daba la entrevista telefónica, había diez cortes en la periferia platense por parte de vecinos que se habían autoconvocado, pidiendo que vuelva la luz a los barrios, ya que más de la mitad de la ciudad estaba todavía sin electricidad. Además, reclamaban algún tipo de ayuda o que se acercara alguna autoridad estatal para poder contener todas las necesidades de la población.

Marcioni afirmó que sí hubo mucha presencia de efectivos de Prefectura y del Ejército pero con un despliegue y nivel de militarización similar al de un operativo antidisturbios: “es muy llamativo el despliegue que han hecho – explicó – aunque en realidad saliendo de las arterias o avenidas principales, entrando de lleno en los barrios que estuvieron hasta las tres, cuatro de la tarde bajo el agua, la presencia del Estado fue casi nula. Sí tal vez con la militarización y presencia de bomberos en lo que eran las grandes arterias, pero después en los barrios muy poco, y la gente acercándose y pidiendo ayuda donde podía porque realmente era un desamparo muy grande”. Marcioni destacó la presencia y solidaridad de un gran número de vecinos: “aún no teniendo ninguna participación en organizaciones o instituciones de los barrios se han acercado; la verdad es que el laburo ha sido impresionante. Dentro del desastre y la desazón general, un nivel de solidaridad muy grande de toda la gente, porque me parece que eso es lo que está permitiendo un poco sacar adelante la situación que es bastante triste. Me parece que estas cosas nos ponen a prueba en términos de pueblo, sociedad, para hacernos reaccionar y poner la realidad delante de manera de tener que dar respuesta con nuestras propias manos. Acá en la región por lo menos está gran parte de la sociedad, de La Plata, Berisso, Ensenada, movilizada, porque además a esto se sumó toda la situación de incertidumbre con el tema de los estallidos en la planta de YPF, que un poco quedó en segundo plano con el asunto de la inundación, pero que para todos los barrios aledaños fue gravísimo. Nosotros tenemos compañeros en los barrios cercanos como Mosconi, El Dique, que estaban como locos, sin saber lo que pasaba. En todas estas situaciones se estuvo laburando mucho, a pulmón, con lo que hay; evidentemente hay muchas ganas, mucho esfuerzo. Se está reclamando tanto al Estado municipal que estuvo prácticamente ausente, como al provincial, con Daniel Scioli a la cabeza, que salió a hacer grandes declaraciones pero que en la cancha no se lo ha visto ni a él ni a su gente. Reclamamos que se pongan los pantalones y den una respuesta respetuosa a la gente”, señaló.

Respecto al rol del Estado, el militante del FPDS-CN consideró: “la gente necesita del Estado y todos necesitamos; en un punto tenemos que luchar para que así sea, que el Estado se encargue de reinvertir en obras sociales, en infraestructura, en la cantidad de cosas que la misma gente que vive en sus barrios conoce qué es lo que hace falta, hay que escucharla un poco más, porque al momento de cobrarnos los impuestos a todos, desde el IVA para los alimentos, no necesitamos tener un vehículo nuevo para estar aportando impuestos, entonces todos estamos contribuyendo a estos años en que el Estado ha recaudado una cantidad de dinero muy importante, lo que no está mal en tanto eso vuelva justamente a la gente y no tenga que sufrir estos padecimientos en muchos casos por falta de infraestructura en los barrios, por mantenimiento, muchas veces por no poner el oído a los reclamos que los vecinos tienen;, no estamos hablando de cosas insólitas, sino cosas básicas”.

En cuanto al trabajo que su agrupación y otras organizaciones de base están realizando, Marcioni especificó que están conformando brigadas para dirigirse a los barrios más afectados, como Tolosa, Ringuelet, Melchor Romero, Los Hornos, y lo que se llama El Mercadito: “a partir de esas brigadas vamos a hacer, por un lado, un relevamiento de salud y un poco de acompañamiento a los vecinos, y llevar agua potable, leche en polvo, colchones, frazadas, que es lo que todo el mundo perdió, y digo todo el mundo porque acá no hubo distinción de clases; en general han sido y somos perjudicados en estos casos siempre los sectores populares, pero acá el agua se filtró en todos lados, y la verdad que es mucha la gente perjudicada, más de cien mil personas. Los próximos días vamos a estar laburando de lleno con eso”.

Las personas que quieran acercarse a colaborar o dejar donaciones pueden hacerlo en el Centro Social y Cultural Olga Vázquez, ubicado en calle 60 entre 10 y 11, en La Plata, cuyo teléfono es: 0221-450-4776. En la Ciudad de Buenos Aires, se encuentra la Casa Popular Nuestra América, en Maza y Juan de Garay. Apenas dos de los cientos de lugares donde se reciben donaciones para los damnificados. Los principales elementos que se necesitan son colchones, frazadas, leche en polvo, alimentos no perecederos, agua potable, ropa, y artículos de limpieza.

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Ex fábrica Campomar. Placa por la Memoria: Sin investigación no habrá justicia

AGENCIA WALSH

El sábado 6 de abril, la Comisión Vecinos de Lanús por Memoria, Verdad y Justicia, junto a vecinos e integrantes de diferentes organizaciones sociales y políticas, colocaron una placa cerca del portón principal de la exfábrica Campomar, señalizándola como Centro Clandestino de Detención.

Esto ocurre después de que la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata resolviera el rastreo con georadar por parte de Gendarmería sobre el terreno no edificado, descartando la relevante posibilidad de hallar pruebas en los edificios que aún quedan en pie de la ex fábrica. Leopoldo Schiffrin, el único juez que realizó la inspección ocular en octubre pasado, firmó dicha resolución en disidencia, y señaló que la investigación no se termina con la búsqueda de huesos sino que es "prerrequisito indispensable investigar con todos los medios posibles la fábrica en su conjunto durante tres meses y buscar más testimonios, sobre todo, de sobrevivientes, antes de tomar cualquier medida".

Ante la inminencia de la demolición de la ex fábrica Campomar para que la empresa Electroingeniería construyera allí un barrio de torres, en agosto de 2012 se formó la Comisión de Vecinos de Lanús por Memoria, Verdad y Justicia en Campomar, que reunió diez testimonios de vecinos que aseguran que la ex fábrica funcionó como centro clandestino de detención, tortura, fusilamiento y enterramiento de cuerpos, durante la última dictadura cívico-militar. Con estos testimonios, la Comisión Provincial por la Memoria pidió una medida cautelar de no innovar sobre el predio y la Cámara Federal de La Plata resolvió que fuera por treinta días; extendiéndola luego por treinta días más.

En diciembre pasado un sobreviviente de este centro clandestino, luego de haber prestado declaración ante la Justicia en dos oportunidades, se presentó como querellante en la causa. Dicha querella aún no fue aceptada ni rechazada por la Cámara.

En enero de 2013 llegaron empleados municipales al predio con máquinas excavadoras y palas mecánicas con las que removieron los escombros del lugar exacto en el que el 19 de octubre de 2012, el juez Schiffrin había realizado una inspección ocular y tomado testimonio judicial a tres vecinos del barrio, que acreditaron haber encontrado allí dos cráneos, entre 1980 y 1984.

Ante el silencio del gobierno nacional, provincial y municipal, exigimos que se cumpla la ley, investigando como se debe, para que todos sepamos lo que pasó en Campomar en la noche más terrible de nuestra historia.

Comisión de Vecinos de Lanús por Memoria, Verdad y Justicia.

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Argentina: Homenaje a Carlos Fuentealba (I)

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

A seis años del cruel asesinato del docente neuquino Carlos Fuentealba, insistimos con multiplicar voces desde abajo...

Hay que detener el crimen educativo que se llevo a Carlos y viene por más si no le decimos !basta!

1- Jose Escobar- Suteba Escobar (Buenos Aires): "No se mata a un trabajador por defender sus derechos".


2- Alejandra Gervasoni - Agmer Paraná (Entre Ríos): "La justicia es lerda para los trabajadores".


3- Sandro Arrién Docente-Periodista San Eduardo (Santa Fe): A Fuentealba lo mata el Estado.


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Un viaje hacia las utopías revolucionarias (LXXVII): "Prohibido prohibir” y “la imaginación al Poder”

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

En los últimos días de enero de 1968, el Secretario de Trabajo de la Dictadura, Rubens San Sebastián, anunció la convocatoria al Confederal de la Central Obrera para el 28 de marzo de ese año.

En esos meses la tendencia "vandorista” logra la reunificación de las dos alas de las "62 Organizaciones "-una parte del sindicalismo peronista y aparece el sector de los "participacionistas”; verdadera cuña del gobierno militar en el Movimiento Obrero.

Por otro lado surge un conjunto de sindicatos y dirigentes que responden a sus bases y se oponen, frontalmente, al régimen militar, liderados, entre otros por Raymundo Ongaro, Agustín Tosco, Jorge Di Pasquale, y Julio Guillan.

Asimismo hace una tímida entrada en escena un ramillete de dirigentes -conducidos por el Secretario General del Sindicato de Viajantes de apellido Almozny-, que pretenden dividir a la CGT.

Desde ese momento y en relación al citado Confederal que elegirá el nuevo Consejo Directivo se van delineando dos posiciones claramente diferenciadas.

Por un lado los que sostenían que lo fundamental era que las resoluciones de este fueran reconocidas por el gobierno militar, por lo que planteaban de que sólo debían participar en el mismo las organizaciones "normalizadas” o sea que no estuvieran intervenidas y, por otra parte, quiénes sostenían que debían realizarse al margen de las disposiciones legales vigentes.

Mientras este debate cruzaba a todo el movimiento obrero organizado a lo largo del territorio nacional, nosotros en nuestra ciudad habíamos ido conformando un núcleo de sindicatos que se alineaban con el sector combativo liderados por Luis Maria González del Sindicato de Obreros y Empleados del Transporte Automotor de Pasajeros, el "petiso Ula” de la Asociación de Trabajadores del Estado, Vanegas del Sindicato de Empleados de Farmacia y Sixto Ortiz de Panaderos.

Así también se fortalecía el Frente Unico de Resistencia -FUR- en el que participaban compañeros de diferentes procedencias ideológicas -peronistas, radicales, comunistas, socialistas y cristianos- que acordaban con un programa claramente antidictatorial.

En lo personal, sin resentir la actividad de asesor de diferentes organizaciones sindicales y del movimiento de base que había surgido en el obrador del túnel subfluvial Paraná-Santa Fe dirigido por Mario Broin, me seguí ocupando con Mario Arnau, de la defensa de José Trevisán; imputado de un crimen horrendo que no había cometido.

Mario estaba concentrado en la búsqueda de las pruebas que necesitábamos para destruir una confesión extraída mediante torturas.

Mediante un contacto en un barrio, cercano a la Base Aérea, logramos detectar a una joven que había sido novia de nuestro defendido.

Su testimonio era muy importante ya que destruía la versión policial que presentaba a José como un pedófilo.

Por supuesto que en la primera entrevista se negó a que la ofreciéramos como testigo, ya que estaba muy atemorizada por el castigo social que podía recibir, al "defender” a un asesino.

En la burda "confesión” preparada por los instructores de la policía para justificar que una persona normal pudiera cometer semejante crimen, le hacían ingerir ginebra en grandes proporciones.

Un psiquiatra, que colaboraba con nosotros -Barbagelata- nos dijo que en estas condiciones no podría tener erección alguna, menos arrastrar a un chico que, pese a su corta edad, indudablemente ofreció resistencia; como luego se comprobó en la autopsia.

En ese contexto local y nacional nos movíamos a la vez que estábamos atentos a lo que pasaba en el resto del mundo.

En el otro extremo en la península Indochina el Frente de Liberación de Vietnam infligía serias derrotas a los agresores yankys, mientras el mundo observaba, azorado y sin respuesta, los bombardeos, efectuados por los Estados Unidos con aviones B-52, sobre Hanoi y Haiphong; en territorio de la Republica Popular de Vietnam del Norte.

Al mismo tiempo se extendía la guerra revolucionaria a Laos y Cambodia.

Crecían los movimientos revolucionarios y anticolonialistas en las colonias portuguesas en Africa -Angola, Mozambique y Guinea Bissau-; se consolidaba el gobierno revolucionario en Argelia y se generaban movimientos independentistas en Libia, Tunez, Marruecos, Irak y Siria.

Por su lado en la "ciudad luz" -París- se iba conformando un movimiento de obreros y estudiantes que con las consignas "Prohibido Prohibir” y de “la Imaginación al Poder”, iba a sacudir al capitalismo de los países centrales de Europa.

Ese era el escenario en ese primer tercio del año 68. Que pasó en el Confederal de la CGT. ¿Como logramos articular la defensa de Trevisán?. Cuales fueron las repercusiones de aquel estallido en el corazón de la vieja Europa?. Serán algunos de los temas que abordaremos en la próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es ex Director del Diario "El Mundo " y de las revistas "Nuevo Hombre " y "Diciembre 20”.

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Argentina: Juicio UNRC. Investigarán a la Aceitera General Deheza y a la multinacional De Smet

Katy Garcia (PRENSA RED)

El Juicio por la explosión en la Planta Piloto de la Facultad de Ingeniería de la UNRC tuvo un giro inesperado previo a la sentencia. El Tribunal, además de fijar condenas, resolvió anular el sobreseimiento de Javier Boretti, empleado de la multinacional De Smet tal como lo había solicitado el fiscal Maximiliano Hairabedián. La sentencia abre una puerta a la investigación acerca de las responsabilidades de estas empresas en la producción del siniestro.

“Ha sido una sentencia ejemplar. En primer lugar por las condenas que han demostrado que existe una cadena de responsabilidades que, justamente, fueron las que se omitieron y produjeron en alguna medida las condiciones para que ocurra el estrago, en aquella mañana nefasta de 2007”, afirmó, el abogado Claudio Orosz, tras conocer el fallo.

Asimismo destacó que “culmina una etapa de impunidad” porque el dictamen abre otras instancias de investigación. Por caso citó a “la empresa De Smet que fue la que montó la planta piloto con toda la infraestructura”, a la Aceitera General Deheza que trasladó el hexano y que lo colocó “de una manera casi bochornosa, clandestina” y además porque se investigará al ex rector Oscar Spada que “ahora tendrá que dar explicaciones ante la justicia”, señaló.

Eugenio Biafore también querellante en la causa indicó que una vez conocidos los fundamentos seguramente permitirá dar “otro salto y ampliar esta línea de investigación para avanzar hacia otro juicio”.

En este sentido, Cecilia Saroff, titular del gremio docente -único querellante en la causa que provocó seis muertos y cuantiosas pérdidas materiales-, le dijo a este medio que están conformes con la decisión de los jueces. Al mismo tiempo observó que la mayoría de los abogados defensores que criticaron la ausencia de responsables de las empresas en el banco de los acusados, ahora, que el ministerio público habilitaba un camino, no acompañaron. “Nosotros queremos llegar a la verdad y el único camino que existe es este”, subrayó.

Tras los alegatos quedó claro que el Ministerio Público, la querella y la defensa coincidían en que “los verdaderos responsables” no estaban en el banquillo. Fue el fiscal Hairabedián quien sorprendió a la audiencia esta mañana con un pedido de “nulidad absoluta del sobreseimiento de Javier Boretti “, empleado de la empresa belga De Smet. La solicitud fue acompañada por la querella, no así por la defensa.

El juicio que acaba de concluir con el dictado de sentencias y la promesa de profundización de la investigación que alcance a otros actores fundamentales en la experimentación que culminó en tragedia, instala, además, un fuerte debate hacia dentro y fuera de los claustros. Entre ellos, las continuidades del modelo neoliberal de los noventa, la precarización laboral, las articulaciones con empresas, la propiedad de las patentes en la producción científica, el modelo de universidad vinculada a los intereses nacionales, etc.

Declaran nulidad absoluta

El fiscal explicó que luego de escuchar al defensor Valverde decidió buscar la manera de solicitar la nulidad. “Todo buen alegato, a uno lo hace pensar”, afirmó y explicó que le llamó la atención la descripción “sobre la introducción y traslado del hexano”, acción realizada por Javier Boretti, representante de la empresa cuya participación en la tragedia fue directa. El empleado de la multinacional que estaba imputado durante la instrucción terminó siendo absuelto “por prescripción”.

“Entiendo que esto no se corresponde con lo que mandan las leyes porque hay una disposición del Código Penal que dice que cuando hay un delito cometido por un funcionario público en ejercicio de la función, la prescripción se suspende, no corre, para todos los que hubiesen participado, sean o no funcionarios”, explicó. Desde esa perspectiva dijo que el sobreseimiento era de una “injusticia notoria” porque cuando se produjo no estaba prescripta la acción penal. Boretti estaba imputado y fue absuelto. “Pero la verdadera injusticia es que se lo sobreseyó en contra del artículo 67 del Código Penal”, enfatizó.

El fiscal ya había alegado que la empresa De Smet era más responsable de lo sucedido que los propios acusados porque “supuestamente tenía experiencia para montar el experimento que finalmente falló; introdujeron en un lugar cerrado 2600 litros de hexano, sin que estén dadas las condiciones, sin autorización otorgada por las autoridades de control y fueron sobreseídos”, sostuvo. No obstante aclaró que “habrá que determinar quiénes”.

Tras un cuarto intermedio que se extendió hasta pasadas las 13, el presidente del tribunal Fabián Asís, acompañado por los vocales Carlos Lascano y Vicente Muscará, leyó la sentencia condensada en 10 puntos. En todos los casos las penas asignadas se resolvieron por unanimidad excepto la condena referida al ex vice decano Carlos Bortis que se decidió por mayoría. (link).

En relación a la petición del Fiscal dictaminó: “declarar la nulidad absoluta” de lo resuelto por la Cámara Federal de Apelaciones, en mayo de 2012, cuando dispuso el sobreseimiento de Javier Boretti. Insta a profundizar la investigación “respecto a la conducta de los responsables de la Aceitera General Deheza S.A. (AGD) encargada de comprar y trasladar el hexano que produjo el siniestro. Al mismo tiempo determinó que se analice la conducta de la empresa De Smet en la instalación y readecuación de la planta piloto y que se revise la responsabilidad del ex rector Oscar Spada.

La tragedia produjo la muerte de los docentes Gladys Baralla, Miguel Mattea, Liliana Giacomelli, Damián Cardarelli, Carlos Ravera, y del estudiante Juan Politano y la destrucción de las instalaciones de la planta. Los imputados que fueron procesados bajo la figura penal de estrago culposo agravado por la muerte de personas, ocupaban cargos directivos y estaba bajo su órbita la firma del convenio, la autorización de los experimentos, el ingreso de los 13 toneles de hexano al predio y además debían controlar que se cumplieran las disposiciones que la ley de Higiene y Seguridad del Trabajo y de manejo de tóxicos establece para este tipo de emprendimientos.

Durante el debate quedó claro que hubo un convenio entre la Fundación y la empresa belga para realizar investigaciones en la producción de aceites en semillas de soja con el uso de grandes cantidades de hexano. Los investigadores que participaban de los ensayos pertenecían al Grupo de Investigación y Desarrollo de Productos y Oleaginosas (Gidpo) dirigido por el reconocido científico Miguel Mattea, depositario de todas las responsabilidades en los errores cometidos. La única sobreviviente y además imputada es Liliana Ruestch que finalmente resultó absuelta tal como lo pidió la querella y el ministerio público.

Debate intra y extramuros

Sin lugar a dudas la realización de este juicio propone hacia delante un debate amplio. Gustavo Grofman, docente de ciencias sociales y miembro del gremio de docentes de la Universidad Nacional de Rosario, analiza que este proceso “marca un precedente, un antes y un después, en lo que para nosotros los docentes universitarios es un punto fundamental y que son nuestras condiciones laborales que se vinculan con el modelo de universidad vigente”, expresó.

El dirigente gremial agregó que por primera vez luego de lo ocurrido se logró que los rectores de las universidades nacionales se dispusieran a discutir los convenios colectivos de trabajo. Asimismo, y ante una pregunta de este medio manifestó que la lógica de los noventa continúa. “No hubo cambios sustanciales”, dijo, aunque reconoció que hubo algunas modificaciones. En ese marco observó que hoy “se intenta negociar estabilidad laboral por el mantenimiento del modelo de universidad de los noventa” donde el concepto de autonomía está fuertemente ligado al eufemismo de la “responsabilidad empresaria”.

En igual sentido opinó el abogado Darío Ávila quien afirmó que este juicio “nos interpela como miembros de la comunidad universitaria y nos desafía a discutir cual es el rol de las universidades públicas”, reflexionó.

Y alertó sobre los intereses corporativos. “En este caso, participaron una empresa multinacional y también concurrían intereses provinciales como la AGD dejando al descubierto mecanismos con un perfil netamente mercantilista. Se vaciaron las universidades y se da este fenómeno de transferencia de servicios a terceros, la instalación de figuras que operan desde adentro de las universidades, captan a empresas que acuden con recursos para que se hagan los trabajos de investigación en provecho propio y afectando incluso los derechos de patentes”, analizó.

Hacia dentro de la comunidad universitaria parecería que hay una división entre los que tomaron partido a favor de los imputados a quienes ven como víctimas y no como funcionarios que tejieron una trama de informalidades, no respetaron las leyes, y permitieron que suceda la explosión, y los que apoyan la decisión gremial de ir hasta el fondo desde el principio.

Los que ayer eran funcionarios públicos – luego imputados-, hoy se reivindican como docentes afiliados a un gremio que “no los defiende” y “gasta su dinero”. Cuando en realidad el sindicato de docentes tuvo la valentía de transformarse en querellante para conocer la verdad, en defensa de la base gremial, para que nunca más ocurran tragedias evitables como fueron caracterizadas por el Ministerio Público y la querella y que se evidenció en la sentencia.

Fabriccio Politano, hermano del Juan el estudiante muerto durante el desastre, dio un paso adelante en torno a este debate. En una carta abierta a la comunidad universitaria expone las posturas asumidas antes y ahora y plantea preguntas incómodas, imprescindibles de responder y tal vez así poder cerrar las heridas y avanzar. (ver texto completo en http://www.agd.org.ar/)

La sala de audiencias resultó chica para la gran cantidad de público asistente que luego se dirigió a la sala de prensa para seguir por circuito cerrado la audiencia. Acompañaron al sindicato de docentes de Río Cuarto, dirigentes de varios gremios como Sandra Mutal (ADIUC), Oscar Mengarelli (ATE), Guido Dreizik de CTA capital, entre otros.

Los fundamentos estarán disponibles para su lectura el quinto día hábil próximo.

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