miércoles, 10 de abril de 2013

Los tramposos delirios de los tecnócratas del Banco Mundial

Juan Luis Berterretche (especial para ARGENPRESS.info)

En el Prólogo del nuevo documento del Banco Mundial para América Latina, se nos anuncia que han dejado de utilizar las categorías “demodé” sobre la pobreza. Los percentiles del nivel de ingreso, o la obtención de una vivienda adecuada con la posibilidad de acceder a servicios esenciales sirven como referencia, pero lo principal es clasificar a la población en función de un nuevo y ambiguo concepto: la seguridad económica: “entendida como una baja probabilidad de volver a caer en la pobreza”.

Se nos adelanta que el documento en sus páginas “se propone una nueva definición de la clase media basada en la seguridad económica, que se aplica a la mayoría de países de la región.” /1 (negritas nuestras)

Esta categoría es algo que tiene más que ver con la “estabilidad económica futura” que con un dato objetivo del nivel real de la población en el presente. Nos dicen que por encima de determinado ingreso usted deja de ser pobre y pasa a una categoría intermedia aún amenazada por las oscilaciones económicas -los vulnerables- una condición que es preámbulo de su ingreso a la clase media. En el nivel “vulnerables” lo principal es que habría dejado de ser pobre.

Y que en perspectiva está su posibilidad de ingresar a la “nueva clase media”. Porque “la clase media en América Latina creció y lo hizo de manera notable: de 100 millones de personas en 2000 a unos 150 millones hacia el final de la última década.” Una afirmación que se basa en algo que todavía no han demostrado: la existencia de esa supuesta “nueva clase media”. Aquí lo importante es determinar entre que niveles de ingreso definen a esos tres sectores que abarcan al 98% de la población continental. Y no si esa situación será estable o no en un futuro indeterminado. Algo que los economistas del Banco Mundial no se han caracterizado por prever.

Para aquellos que buscan y no encuentran en su país esa nueva “clase media emergente” nos alertan que: “Desde luego, la clase media emergente varía de un país a otro, aunque hay un cierto número de elementos en común. Así pues, las personas que pasan a formar parte de la clase media tienen un nivel educativo superior al de los que han dejado atrás. También es más probable que vivan en zonas urbanas y tengan un empleo en el sector formal. En el caso de las mujeres de clase media, es probable que tengan menos hijos y que estén más integradas en la fuerza laboral que las mujeres de los grupos pobres o vulnerables.” En esta afirmación los términos claves son “más probable” y “probable” porque no afirman nada de manera taxativa. En la primera frase se subordina el “empleo en el sector formal” a vivir en “zonas urbanas”. En la segunda se somete la pertenencia a la supuesta “clase media” a que las mujeres “tengan menos hijos” y “estén más integradas en la fuerza laboral”.

De inmediato el entusiasmo sobre la situación continental se desborda y contradice todos los estudios económicos serios que analizan nuestra realidad: “... América Latina y el Caribe han emprendido el camino para convertirse en una región de clase media...” para luego hacer depender este promisorio futuro de la voluntad de los dirigentes políticos latino americanos: “...aún queda mucho por hacer. Los líderes regionales tendrán que seguir dedicando una atención especial en materia de políticas a esa tercera parte de latinoamericanos que siguen siendo pobres y, a la vez, trabajar en aras de la seguridad y la prosperidad de los vulnerables.” (negritas nuestras)

Para los “pobres” el Banco Mundial ya ha expresado sus recomendaciones: una política asistencial que, como ya se pudo evidenciar, retorna en beneficios electorales para los “progresistas” que la aplican, como “fome cero” o “bolsa familia” /2 en Brasil o el MIDES en Uruguay o los CCT (conditional cash transfers - transferencias condicionales de dinero) /3 en México, Jamaica, Honduras, Nicaragua, etc. Y sobre todo que descomprimen algo las tensiones sociales y disciplinan a los excluidos o empobrecidos y los hace más dependientes de la institucionalidad.

“Nueva clase media es una necedad sociológica”

El forjador de la fórmula propagandista del surgimiento de una supuesta “nueva clase media” fue el ex-presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Para la filósofa Marilena Chauí /4 “la supuesta creación de una nueva clase media es una necedad sociológica ya que lo que hubo fue una ampliación de la clase trabajadora”. Y agrega: “En el capitalismo existen dos clases: burguesía y proletariado/clase trabajadora.” Para ella la clase media no cumple una función económica especial en el capitalismo, sino un rol ideológico “como correa de transmisión de las ideologías de las clases dominantes”. Y afirma: “hasta los intelectuales pertenecen hoy a la clase trabajadora”...”técnica y ciencia no son hoy más que fuerzas productivas”. Esta posición con matices es mayoritaria entre varios cuadros intelectuales disidentes del PT e incluso en sus filas. Y es contradictoria con la posición oficial del gobierno.

El gobierno de Lula da Silva y sus políticas asistenciales de lucha contra la pobreza y la miseria, aumento relativo del salario mínimo, alguna protección social y créditos para los sectores de menores ingresos, generaron un gran dinamismo económico y una ampliación del mercado interno. Dinamismo muy oportuno en medio de la gran crisis económica global del imperialismo. Todo ello se dio sin la ruptura de la institucionalidad burguesa, como ya lo anunciara la Carta a los Brasileños, firmada por Lula durante la campaña electoral de 2002. Estas políticas que incluyeron la universalización de la electricidad, el acceso a la universidad a través de cupos sociales y raciales y una fuerte creación de empleo provocaron un relativo ascenso social de las capas más pobres y excluidas históricamente de la sociedad.

Y aquí es importante remarcar que esta orientación se hizo posible y se apoya en algunos de los principales cambios económicos impulsados durante los dos ejercicios de corte neoliberal de Fernando Henrique Cardoso. En efecto, las privatizaciones de los servicios del Estado (transporte, salud, educación, seguridad, limpieza, mantenimiento, obras públicas, telecomunicaciones, energía, etc.) tanto crearon una nueva burguesía de servicios hija de las privatizaciones -y sus coimas correspondientes a la clase política-, como un nuevo proletariado mayoritariamente de servicios, con puestos de trabajo de menores salarios y menos garantías y derechos que los del anterior proletariado industrial. Este proceso de privatización ni se frenó ni revirtió, continuó ampliándose durante las presidencias de Lula y la actual de Dilma Rousseff.

El 15 de agosto de 2012 -por ejemplo- la presidenta Dilma lanzó el Plan Nacional de Logística (PNL) para la construcción de autopistas y ferrovías por la forma de otorgar “concesiones” a empresarios y corporaciones. El PNL tiene los mismo objetivos y procedimientos que los Programas de Aceleración del Crecimiento (PAC I y II). Son planes privatizadores que favorecen en primer lugar a las grandes constructoras globalizadas del país. Todas las obras públicas han sido privatizadas y en especial la infraestructura de los Juegos Panamericanos de julio 2007 en Rio de Janeiro -con las sobre-facturaciones correspondientes- y las del Mundial de Futbol de 2014 en Brasil (en ejecución) y los futuros Juegos Olímpicos del 2016 en Rio de Janeiro. En las obras de los estadios a usar en el 2014, participan también los capitales delictivos. La constructora Delta que obtuvo la participación en la construcción de varios estadios tiene como socio oculto al “bicheiro”/5 Carlinhos Cachoeira relacionado amistosamente a todo el espectro partidario del Congreso brasileño y a varios gobernadores estatales.

Todo el sistema de transporte público en los municipios, estados y la Unión está estructurado en base a empresas concesionarias o permisionarias, así como los contratos del Estado con las empresas de energía eléctrica, de telefonía y telecomunicaciones. De igual forma se privatizaron (y extranjerizaron) la explotación del subsuelo por las mineras, la explotación petrolera con las aparcerías público-privadas o el sistema privado de radio y TV.

Es este nuevo subproletariado que asciende socialmente y se integra al proletariado el que ha dado los triunfos electorales al PT. Se trata de los brasileños más pobres -en general excluidos del mercado capitalista-, que tenían una relación distante con Lula (e incluso temían sus políticas por las campañas de los grandes medios contra el líder sindical) y no apoyaban al PT, cuya base se concentraba en los trabajadores organizados de grandes ciudades como San Pablo y entre los sectores medios progresistas /6.

Para el politólogo y ex-vocero de la Presidencia de la República André Singer, esta transformación en la sociología electoral del PT se relaciona con un cambio fundamental en el electorado y abre un ciclo político amplio. Singer hace un paralelismo de lo ocurrido en Estados Unidos en el gobierno de Franklin Delano Roosevelt en 1932, con Brasil en 2002, una típica elección de alternancia devino en una nueva mayoría. En el contexto de un nuevo ciclo marcado por una agenda asistencialista de “lucha contra la pobreza”, el lulismo sería el encuentro de Lula, en tanto líder, con una fracción de clase, el subproletariado. Mediante el empleo formal, el sub-proletariado alcanza la condición proletaria y así el lulismo constituye la ruptura real de la articulación anterior, al separar al subproletariado de la burguesía, y abre posibilidades inéditas a partir de esta novedad histórica, con lo que crea un “nuevo bloque de poder” /7. De acuerdo con Singer, ese subproletariado como fracción de clase, a pesar de ser mayoritario, enfrenta dificultades para crear sus propias organizaciones. Sin embargo, emerge con fuerza en la política con el gobierno de Lula y, por su tamaño, se torna decisivo en las elecciones, sobre todo en el Nordeste.

A diferencia de varios intelectuales del PT, la Secretaría de Asuntos Estratégicos de la Presidencia de la República (SAE/PR) define como “clase media” a quienes alcanzan un ingreso per cápita mensual de entre 291 y 1.019 reales (entre 141 y 500 dólares o entre 5 y 17 dólares diarios). De esta forma, 54% de la población brasileña pertenecería a esta supuesta “clase media”, y 30 millones (15% de la población) pasaron en la última década a un ingreso mensual per cápita superior a 250 reales (125 dólares o 4 dólares diarios)/8. Esto se reitera en un estudio de la SAE, Vozes da classe média, realizado en colaboración con la Caixa Econômica Federal y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), y con el apoyo de la Confederación Nacional de las Industrias (CNI) /9. Sobre la base de estos números la presidenta Rousseff se refiere de manera constante al objetivo de transformar Brasil en un país con una población de clase media /10.

El énfasis en la expresión «nueva clase media» y en su supuesto peso en la población -hoy estaría integrada por más de la mitad de los habitantes de Brasil- oculta que se trata de una supuesta “clase media” que tiene como ingresos entre menos de la mitad (36%) de un salario mínimo y uno y 1/2 salario mínimo que, para 2013, es de 678 R$ (unos 340 dólares), un valor incapaz de cubrir las mínimas necesidades de una familia tipo.

¿Por qué esa insistencia en la “nueva clase media”?

Por un lado los cuadros petistas y sus “intelectuales” anti-marxistas -o renegados del marxismo- pretenden borrar toda política de clase en los gobiernos del PT. Dándole el título de “clase media” a ese sector sumergido del subproletariado, ansioso por acceder a necesidades mínimas, fue fácil impulsarlos a un consumismo aturdido. Por otra parte la institucionalidad absorbió la mayoría de la militancia petista que hacía trabajo de esclarecimiento entre los trabajadores y el ascenso de ese subproletariado quedó huérfano de pensamiento y análisis político y no fue más allá de un “lulismo” primitivo, que le rinde electoralmente al PT. La fragmentación e institucionalización de las centrales sindicales acompañó el proceso de despolitización como clase.

Por otro lado con esa mistificación de “nueva clase media” no sólo se la desliga del proletariado también se pretende ocultar la desigualdad como un rasgo estructural del capitalismo brasileño, que continúa siendo muy acentuado. A pesar de los elogios de las “instituciones internacionales” a los gobiernos del PT por las mejoras a sectores populares, la más clara lectura de la situación social de Brasil se puede sintetizar en pocas cifras: mientras que por su PIB el país alcanzó el 6º lugar en la economía mundial, ocupa la 84º posición entre 189 países en el Índice de Desarrollo Humano mundial. El IDH, con limitaciones, mide relativamente el grado de desigualdad del país. En la atención de salud ocupa el lugar 72º y en atendimiento médico infantil ocupa el 35º lugar entre 161 países. El desempeño brasileño en salud es 40% más bajo que la media internacional. Así que ese sexto lugar en la economía mundial no se refleja directamente sobre el bienestar de la población.

Las “políticas compensatorias” de la pobreza no consiguieron evitar que la desigualdad se propague entre las futuras generaciones. Según la ONU, el 58% de la población brasileña mantiene el mismo perfil social de pobreza entre dos generaciones.”...” El 20% más rico de la población se queda con casi 60% de los ingresos, y el ingreso promedio del 10% más rico es 40 veces superior al del 10% más pobre, sin olvidarnos de la profunda desigualdad en la estructura agraria, en la cual 40.000 propietarios concentran 50% de las áreas cultivables /11. Su estructura agrícola es la misma desde que el Brasil era imperio. ”Brasil es, además, un país donde 30% de las viviendas no poseen ‘condiciones mínimas’: agua tratada, saneamiento por red o fosa séptica, recolección de residuos y electricidad”/12. Y donde se observa la continuidad de un arraigado racismo institucional: a pesar de la considerable mejoría en el ingreso de la población negra, en los últimos diez años la tasa de homicidios dentro de este grupo aumentó, mientras que entre la población blanca disminuyó/13. Y esa situación se agrava en las grandes ciudades con la deplorable “guerra contra las drogas”. Además, nueve de cada diez puestos de trabajo creados en el sector formal cuentan con una remuneración inferior a tres salarios mínimos. El rendimiento promedio real trimestral de los asalariados, volvió a crecer luego del desastroso resultado de la década de 1990, pero no acompaña la velocidad de las ganancias patronales en productividad.

Lo que permitiría cierta reducción a largo plazo de la desigualdad es especialmente el acceso a la educación de calidad. En Brasil, por cada 100 habitantes sólo 9 poseen un diploma universitario. En el otro extremo de la educación, está la baja escolaridad de la población relativamente pobre en el medio rural, donde el 35,7% de la población adulta que vive en el campo tiene menos de un año de estudio y 69,4% no completaron la antigua primaria (4to. año escolar). Pero no sólo en el campo se encuentran las deficiencias educativas: a fines de julio de 2012, IBGE divulgó un dato alarmante sobre la inclusión de niños y jóvenes en la educación: 3% del total de niños y niñas brasileñas de 6 a 14 años se encuentran fuera de la escuela lo cual representa casi 1 millón de excluidos de los bancos escolares. Si incluimos el contingente de 4 a 5 años y de 15 a 17, el porcentaje aumenta para 8% o sea 3,8 millones de niños y adolescentes. Ningún Estado del país consiguió hasta hoy incluir todos los niños de 6 a 14 en la escuela.

Pero quizá el principal freno a la superación de la desigualdad en Brasil ha sido el abandono por el PT de su consigna de Reforma Agraria, para favorecer los mono-cultivos de commodities para exportación. La reforma agraria es imprescindible para la transformación de la propiedad de la tierra, que garantice la soberanía alimentaria y la salud popular, evitando el éxodo rural y la favelización en los grandes centros urbanos.

En contrapartida de estos guarismos de desigualdad social hay sectores que progresaron. El número de millonarios alcanzó en Brasil/2011 los 165 mil, 10 mil más que en 2010, un crecimiento de 6,2 por ciento, el mayor en términos porcentuales registrado en esta materia en las principales economías del planeta. Brasil está a la altura de Italia en la cantidad de millonarios /14.

En Brasil la libre movilidad de capitales, los planes de crecimiento económico y desarrollo infraestructural con inversión estatal privatizada y el impulso mundializante a las empresas y bancos, es un excelente ambiente de desenvolvimiento del capital imperialista. Entre el año 2003 de inicio del gobierno del PT y 2011, se concretaron 4724 fusiones y adquisiciones de empresas en el país. Con una tendencia permanente a aumentar estas transacciones año a año y con una aceleración que se hace evidente al comparar el primer trimestre de los dos últimos años. Casi el 50% de estas operaciones implicaron capitales extranjeros (la mayoría de USA, Francia, Inglaterra y Alemania) comprando empresas brasileñas. Mientras, las transnacionales estadounidenses y europeas continúan el saqueo por medio de remesas de lucro y dividendos a sus matrices, del pillaje cambiario, la expoliación de la deuda pública y las diferencias de tasas de interés que aprovechan los capitales especuladores.

Estas impactantes realidades de la verdadera situación económica-social del país es lo que intenta encubrir esa algarabía oficial alrededor de una supuesta “nueva clase media” en Brasil. Y los tecnócratas del Banco Mundial comprendiendo la “pillería” del PT adoptaron la idea y la generalizaron para todo el continente.

El Banco Mundial: y la mítica “nueva clase media” continental

En un evento denominado “Café com Conjuntura” realizado en el Departamento Intersindical de Estatística e Estudos Socioeconômicos – DIEESE - filial Santa Catarina, en el mes de marzo de este año, con la concurrencia de varias decenas de dirigentes de las centrales sindicales y de las federaciones y confederaciones de trabajadores, intervine sobre la “nueva clase media” de Latino América y el Caribe, según el Banco Mundial. Cuando suministré las cifras que encuadrarían esa “nueva clase media” entre: 10 y 50 dólares diarios de ingreso o entre 600 -menos de un salario mínimo actual en Brasil- y 3000 reales mensuales, hubo sólo sonrisas. Es que en realidad son caracterizaciones y cifras que no se pueden tomar en serio. Una engañifa para que los pobres se conformen con su miseria, otorgándoles un falso estatus que les daría cierto prestigio de ubicación social. Algún sindicalista me señaló que recién por encima de los 3000 R$ mensuales de ingreso podría hablarse de “clase media”, pero ninguno de ellos “recordó” que la franja donde ubica la supuesta “nueva clase media” el gobierno del PT, es más desvergonzada que las caracterizaciones del Banco Mundial /15.

Para los tecnócratas del Banco Mundial: “Tras décadas de estancamiento, la población de clase media en América Latina y el Caribe ha aumentado en un 50% —de 103 millones de personas en 2003 a 152 millones (o un 30% de la población del continente) en 2009. Durante este periodo, a medida que los ingresos de los hogares crecían y la desigualdad tendía a disminuir en la mayoría de los países, el porcentaje de la población pobre disminuyó notablemente, del 44% al 30%. En consecuencia, actualmente los porcentajes de la población de clase media y de pobres en América Latina están igualados. Esta situación contrasta con la que prevaleció (durante un largo periodo) hasta hace casi 10 años, cuando el porcentaje de pobres equivalía aproximadamente a 2,5 veces el de la clase media.”

Lo importante es, en primer lugar, cómo el Banco Mundial clasifica de acuerdo a sus ingresos a los distintos sectores de la población continental: Si situamos el umbral de pobreza moderada para la región en US$4 al día, como suele hacerlo el Banco Mundial...”el 68% de la población continental se ubica por debajo de un ingreso de 10 dólares diarios y esos más de dos tercios de latinoamericanos se dividirían en un “30,5% de la población que vive en la pobreza (entre 0 US$ y 4 US$ al día) y un 37,5% que vive entre la pobreza y la clase media (entre 4 US$ y 10 US$). Este segundo grupo es un segmento de la población que corre el riesgo de volver a caer en la pobreza, con una probabilidad estimada superior al 10%.” Por eso el BM los nombra como “vulnerables”. Resumiendo: entre 0 y 4 dólares de ingreso diario son denominados pobres (30,5%), entre 4 y 10 dólares de ingreso diario serían vulnerables (37,5%) y por encima de los 10 hasta los 50 dólares de ingreso diario estaría la “clase media” que abarcaría un 30% de la población continental. Hasta ahí tenemos 98% del total. El 2% restante pertenece “a la clase de ingresos superiores (que vive con más de US$50 al día), y a ellos nos referiremos indistintamente como los ricos o la élite.”

Esta clasificación es un mamarracho sociológico, que sólo sirve para enchufarnos la mentira de una “nueva clase media” continental. Por debajo de 10 dólares diarios (o 600 R$ mensuales en Brasil, menos de un salario mínimo) debería considerarse directamente sobrevivencia en la miseria del sub-proletariado. Reconociendo que con 4 dólares diarios o menos se está en la categoría de la inanición Y por encima del salario mínimo se trata de un extenso proletariado que incluso puede tener ingresos superiores a los 50 dólares diarios en sus capas privilegiadas de tecnócratas, burócratas o intelectuales (como afirma Chauí). De modo que más del 30% de la población o es indigente o excluida de cualquier acceso a las necesidades mínimas, otro 38% son trabajadores pobres que ganan menos de un salario mínimo. Y ahí ya alcanzamos más de los dos tercios de la población continental.

El término de “vulnerables” para los que tienen entre 4 y 10 dólares diarios de ingreso, los coloca en un nivel donde el peligro son los posibles futuros cambios económicos y no su actual situación miserable. Les aconsejaría a esos tecnócratas del BM que sobrevivieran por un año con el ingreso de los “vulnerables”, recomendándoles para su día a día que sólo se preocuparan de posibles oscilaciones económicas futuras que pudieran afectarlos. Con seguridad todos ellos reciben bastante más de 50 dólares diarios de ingreso, lo que permite y estimula hacer esas divagaciones despiadadas al servicio del Capital.

Para una definición actual de clase trabajadora en América Latina y el Caribe recomiendo la posición de Ricardo Antunes /16, en su “ensayo sobre la afirmación y la negación del trabajo” donde definió con amplitud a la clase trabajadora actual como la-clase-que-vive-del-trabajo. En primer término, esta definición remarca el carácter de clase, es decir la define por el lugar que ocupa en la producción y no por atributos propios separados de su ubicación subordinada en la relación de producción capitalista. Esta definición de clase trabajadora “incluye la totalidad de aquellos que venden su fuerza de trabajo teniendo como núcleo central a los trabajadores productivos” pero incluyendo también a los que el marxismo definía como “improductivos” por no crear plusvalía. En esta noción ampliada de clase trabajadora, debemos incluir al conjunto de hombres, mujeres y niñas/os que venden su fuerza de trabajo en cambio de un salario, sin diferenciar si se trata de trabajo material o “inmaterial” o intangible. Se trata ent
onces de una clase más heterogénea más complejizada y más fragmentada. Lo que implica divisiones y contradicciones objetivas existentes que se expresan en conflictos de intereses, determinados por la división social del trabajo y por las tasas diferenciales de explotación. Esto dificulta la formulación de consignas que unifiquen la acción de los diversos sectores. Es esa heterogeneidad de la actual clase trabajadora que intentan atizar documentos como el del Banco Mundial.

Lo que ellos denominan clase media no es más que la capa superior de la clase trabajadora con diferencias importantes entre los que ganan algo menos de un salario mínimo en Brasil (10 dólares diarios) y los que reciben 3, 4 o más salarios mínimos.

En el 2% restante están los capitalistas (que quizá no lleguen al 0,1%): dueños de fábricas y grandes empresas o corporaciones, banqueros y especuladores financieros, terratenientes usurpadores de grandes territorios, empresarios de la agro-industria o las mineras; y su gente de confianza: directores de empresa, altos funcionarios de las corporaciones, administradores de los bancos, burócratas gubernamentales, políticos profesionales, etc.

Queriendo borrar la memoria

Cuando hablan de las décadas de estancamiento en América Latina y el Caribe y los altos porcentajes de pobreza que arrasaban los países hasta hace 10 años lo mencionan como si se tratara de hechos ajenos a la actuación del Banco Mundial y sus compinches imperialistas. “Olvidan” el incremento de las deudas públicas de los países en la década del 70 que ellos promovieron aprovechando la corrupción de las dictaduras militares que ellos mismos instalaron junto con el FMI, el BID y el gobierno de EEUU. Se consideran no comprometidos con el saqueo de las tasas de interés de la Deuda Pública en la década de los 80 con la que fundieron varios países.

Relacionan la mejora en la desigualdad social del continente con el crecimiento en el PIB de varios países, sin asumir que la política del Banco Mundial respondía al Consenso de Washington que aconsejaba los programas de ajuste estructural (PAEs) que destruyeron varias economías latinoamericanas y con el que la troika de Europa y el FMI están destruyendo las economías europeas.

Y casualmente olvidan, también, que para que hubiera esos cambios continentales limitados, pero favorables en LA, la población debió derrocar con movilizaciones multitudinarias 11 presidentes que respondían a la orientación económica del Banco Mundial y sus cómplices financieros internacionales y rechazar el nefasto plan de saqueo, ALCA, promocionado por ellos.

Obviando toda esa trayectoria funesta del banco, terminan el documento aconsejando un cambio en el “contrato social continental” cuyo defecto principal sería una seguridad social limitada para los sectores de menor ingreso y dispendiosa para una élite de mayores recursos, a la vez que proveen malos servicios públicos de salud y educación para el 70% de la población. Lo que, para ellos, conduce a la clase media hacia servicios privados y profundiza la desigualdad. Con absoluta hipocresía desconocen su responsabilidad tanto respecto al vaciamiento de los recursos de la seguridad social, como en relación a las privatizaciones de los servicios públicos que dejaron desatendidos a los más pobres.

Este documento del Banco Mundial debe leerse en conjunto con el documento de Naciones Unidas sobre la “urbanización de Latino América y el Caribe, “ONU Habitat”, de 2011 /17 ya que son complementarios. El documento de los tecnócratas de Naciones Unidas tiene el objetivo de convencernos que en las ciudades latinoamericanas están las mejores oportunidades en trabajo, salud y educación para los “favorecidos” emigrantes de las zonas rurales del continente. El documento del Banco Mundial lo reafirma: la atractiva “nueva clase media” es principalmente urbana.

Sería ingenuo no relacionar toda esta cháchara de los tecnócratas internacionales con la actual ofensiva imperialista territorial sobre el continente. Las agro-industrias y sus corporaciones complementarias de herbicidas, fertilizantes, semillas transgénicas y maquinaria agrícola y las mineras a cielo abierto, propiedad en su mayoría de transnacionales, están contaminando y destruyendo la biodiversidad del continente. Pretenden continuar en conflicto con las comunidades indígenas y los campesinos sudamericanos y del Caribe y seguir provocando el desplazamiento forzoso de la población rural continental. Esta agresión imperial quiere ser disimulada tras la cortina de humo de los "promisorios cambios sociales" continentales.

La población en barrios marginales en Latinoamérica y el Caribe significaba el 30,8% como porcentaje de la población regional total en 2007 /18. Es decir poco menos de un tercio de la población urbana en la región, ya vivía entonces en barrios marginales (favelas, villas miseria, poblaciones jóvenes, cantegriles, etc. como se los llama en distintos países) que han seguido creciendo sin descanso. Una urbanización que en realidad es la expansión de tugurios en los márgenes de las ciudades.

Que un tercio de la población urbana de Latinoamérica viva en barriadas miserables, sin servicios públicos, en viviendas precarias, y con la inseguridad de estar en la línea de fuego cruzado de “la guerra contra las drogas” es un detalle menor. El BM ahora completa las fantasías. Hay una prestigiosa “nueva clase media” latinoamericana que en su mayoría es urbana y posee todos los atributos de tranquilidad frente a los vaivenes y barquinazos de las economías nacionales. Y con una estupenda denominación que le aporta un halo de superioridad sobre los “vulgares trabajadores”. Si además Ud. logró comprar a crédito una TV de más de 40 pulgadas ya se puede sentir con propiedad como integrante de la supuesta “nueva clase” pergeñada por los sabidillos tecnócratas del Banco Mundial. Mientras tanto, América Latina y el Caribe sigue siendo el continente más desigual del planeta, según Naciones Unidas.

Y, con la colaboración de la mayoría de las élites latinoamericanas, a través de la violencia, el fraude, la opresión y el saqueo que se despliegan abiertamente sin ningún intento de ocultarlo, las prácticas depredadoras del imperialismo continúan.

Como contrapartida la población latinoamericana y del Caribe ha acumulado una gran experiencia en cómo defenderse de la piratería de sus élites aliadas al imperialismo y resiste decidida y consciente que la última palabra la tienen los innumerables movimientos que están batallando hoy en nuestra América por mejorar el presente y defender el futuro de nuestras sociedades.

Notas:
1) Ferreira, Francisco H. G., Julian Messina, Jamele Rigolini, Luis-Felipe López-Calva, Maria Ana Lugo, y Renos Vakis. 2013. Panorámica General: La movilidad económica y el crecimiento de la clase media en América Latina. Washington, DC: Banco Mundial.
2) Casi la mitad del Presupuesto Federal de Brasil programado para el año 2013 -exactos 42%- está destinado al pago de la deuda pública brasileña. De los 2,4 billones (millones de millones en español o trillones en inglés y portugués) de reales, 900 billones (unos 450 mil millones de U$S) se gastarán en el pago de intereses y amortizaciones de la deuda, en cuanto están previstos por ejemplo, 71,7 miles de millones para Educación o y 87,7 para la Salud o sea una doceava parte y un décimo respectivamente del monto reservado para el pago de la deuda pública. Para la reforma agraria se dispondría de 5 mil millones, es decir 180 veces menos. En nueve días de pago de la deuda pública se supera el monto previsto para un año entero del programa “Bolsa Familia” que atiende cerca de 13,5 millones de familias. Y que se calcula que aportó unos 30 millones de votos al PT. Los datos presupuestarios/2013 fueron obtenidos en la nota de Maria Lucia Fattorelli, coordinadora de la Auditoria Ciudadana, para Brasil de Fato, 17 09 2012.
3) El Banco Mundial publicó, en agosto de 2003, su primer exhaustivo análisis del impacto de los programas de CCT en México, Brasil, Honduras, Jamaica y Nicaragua, concluyendo que ellos son “un medio efectivo para promover la acumulación de capital humano en los hogares pobres”, y que muestran “clara evidencia de éxito en cuanto a aumentar la tasa de inscripción escolar, mejorar la atención de salud preventiva y elevar el consumo en el hogar”.
4) Marilena Chauí es Profesora titular del Departamento de Filosofía de la Universidad de São Paulo (USP) y ex-secretaria de Cultura de la Prefectura Municipal de São Paulo (1989-1992), bajo la gestión de Luiza Erundina. Es una intelectual destacada por su militancia petista -fue fundadora del PT- en la lucha anti-dictatorial. Sus declaraciones fueron en el Fórum Café con Ideas en el Centro Cultural Oscar Niemeyer, del Gobierno de Goiás, el 13 de marzo 2013.
5) “Bicheiro” es el sobrenombre con que se conoce a los empresarios del juego clandestino. En la actualidad son los banqueros de las máquinas caza-níqueles ilícitas distribuidas en las favelas de Brasil. El nombre proviene del “jogo do bicho” una quiniela y lotería clandestina muy popular que identificaba los números con imágenes de diferentes animales.
6) Jean Tible,¿Una nueva clase media en Brasil? El lulismo como fenómeno político-social Revista Nueva Sociedad Nº 243, enero-febrero 2013.
7) André Singer: Os sentidos do lulismo: reforma gradual e pacto conservador. Companhia das Letras, San Pablo, 2012, p. 13-29.
8) Moreira Franco y Ricardo Paes de Barros: O que define a classe media, en Valor, 9/7/2012.
9) Secretaría de Asuntos Estratégicos, Presidencia de la República: Vozes da classe média, Brasilia, 2012.
10) Ver por ejemplo, Financial Times, 2/10/2012 y El País (España), 18/11/2012.
11) Alexandre de Freitas Barbosa (ed.): O Brasil real: a desigualdade para além dos indicadores. Outras Expressões, San Pablo, 2012, p. 139.
12) O Estado de S. Paulo, 29/11/2012, p. A28.
13) Julio Jacobo Waiselfisz, O mapa da viole?ncia 2012: A cor dos homicídios no Brasil, Cebela ) Flacso.
14) Fueron consideradas millonarias las personas que disponen de al menos un millón de dólares para invertir.
15) Ya que está muy por debajo (entre 291 y 1019 reales). Comienza por debajo de la mitad de un salario mínimo (menos de 5 dólares diarios) y llega a uno y medio salario mínimo (16 dólares diarios).
16) Ricardo Antunes, Os Sentidos do Trábalho, BOITEMPO Editorial, São Paulo, 1999.
17) ONU-Habitat El estado de las ciudades de América Latina y El Caribe, 2011.
18) UN-HABITAT “SATATE OF THE WORLD” S CITIES 2006/07” P. 16.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina: La violencia sexual como delito de lesa humanidad

Sofía D’Andrea (SINPERMISO)

De acuerdo con el Informe Nacional sobre Desaparición de Personas, las mujeres constituyeron un 33% del total de los desaparecidos/as, de las cuales el 10% estaban embarazadas (un 3% del total). Por otro lado, a pesar de no contar con registros completos; se estima que un tercio de las personas que pasaron por los centros clandestino de detención y las cárcel éramos mujeres. Digo éramos porque voy a hablar en primera persona como parte del colectivo de detenidas durante el terrorismo de estado.

María Sondereger, investigadora a cargo de la cátedra de DDHH de las Universidad. de Quilmes, unos años atrás, abordó una práctica sistemática, que aparecía subsumida en la figura de tormentos, para empezar a hablar de Violencia Sexual. Ella explicaba: “Fue necesaria una transformación de los marcos sociales de memoria para que se empezaran a crear las condiciones para “nuevos” recuerdos: la incorporación de la perspectiva de género en la investigación de ataques sexuales en situaciones de conflicto armado o en procesos represivos internos permitió identificar una práctica reiterada y persistente de violencia sexual” y aquí hay un punto para aclarar; los ataques sexuales lo sufrieron hombres y mujeres pero los efectos fueron diferentes. En el caso de ellos buscaban destruirlo avanzando sobre aspectos que hacen a la identidad masculina, feminizándolo. Los detenidos poco hablan del tema, hasta donde se sabe no se cuenta con estudios específicos, pero hay coincidencia en afirmar que silencio se explica por la vergüenza. La vergüenza en las víctimas fue un sentimiento común, pero en nosotras, además, operó la Culpa, que no se evidencia en los hombres.

Para poder comprender la direccionalidad de los "castigos" aplicados a las mujeres detenidas y cómo operó culpa es necesario remitirse al discurso de la dictadura. Él reúne la mirada del catolicismo ultramontano, donde las mujeres somos la puerta de entrada al infierno (que sólo se redime con la maternidad y la sumisión al hombre); esta premisa se combina con las doctrinas contrainsurgentes que destilan odio al espíritu emancipatorio e igualitario de las revoluciones modernas. Los golpistas reforzaron la concepción patriarcal en las relaciones de género, consagraron un estereotipo de mujer ligado exclusivamente a su función procreadora cuyo papel principal debía ejercerse dentro de la familia, núcleo fundamental del orden y de conservación del statu quo. De acuerdo a este discurso, la mujer es mujer en tanto madre. Por ende las presas éramos doblemente transgresoras, no estábamos consagradas a lo hogareño ni éramos esposas convencionales, habíamos abandonado la reclusión en lo privado para lanzarnos a lo público y además cuestionábamos los valores del sistema político.

Al otro lado es bueno recordar que las instituciones militares son constitutivamente formadoras de guerreros como forma suprema de hombría, organizadas jerárquicamente, basadas en la subordinación por rangos, asentada en la sumisión de uno por otros e impregnadas por la violencia.

Esta caracterización la resalto porque desde ese lugar se disponía de nuestros cuerpos. Los castigos, torturas y la violencia sexual tenían intención disciplinadora sobre el conjunto de las mujeres.

En una investigación realizada por el Cladem e INSGENAR -Instituto de Genero y Desarrollo- de Rosario, volcada en el libro “Grietas en el Silencio”, se recabó el testimonio de 18 mujeres y 4 varones víctimas de violencia sexual. Fruto de ese trabajo, una de sus autoras, Analía Aucía, tipificó las prácticas inherentes a la violencia sexual que, simplemente, voy a enumerar: La desnudez continua; la humillación; el exhibicionismo; la lascivia; el forzamiento a la pornografía; la violación; el embarazo o aborto forzado y la esclavitud sexual son las prácticas que emergen de los testimonios recabados para la investigación.

Por su parte, en la misma obra, la psicóloga Cristina Zurutuza, se pregunta contra qué perfil de mujeres y quienes realizaban estas atrocidades. La inferencia es que la Violencia Sexual se ejerció contra el conjunto de las mujeres: adolescentes, casadas, adultas incluso mayores, con y sin militancia, incluso embarazadas. La practicaban: guardias, carceleros, miembros de los Grupos de Tareas, oficiales, tripulación, comandantes y hasta jueces militares. La función apuntaba a “dejar de ser”. No sólo sacar información sino operar sobre la subjetividad para moldear un nuevo sujeto

Nosotras quedamos a disposición de las FFAA en Centros Clandestino de Detención y en cárceles; de los primeros, algunas quedaron con vida aunque los testimonios conocidos surgen de quienes fuimos legalizadas y trasladadas a penitenciarías. Las mujeres estuvimos concentradas en la Unidad de Devoto en Buenos Aires; casualmente, no hace mucho se conocieron disposiciones internas de ese centro, una de 1977 denominada “Recuperación de Pensionistas” y otra de 1979 que evidencian la finalidad sujetar los cuerpos apresados hasta en los más mínimos detalles. También la cárcel de Devoto, fue utilizada para mostrarnos como objeto de exposición, con motivo de llegada de Organismos externos de DDHH y la Cruz Roja para monitorear las denuncias internacionales.

De acuerdo a la lógica patriarcal, la guerra es para los hombres, como en toda guerra, las mujeres nos transformamos en un botín preciado para los dominadores. La combinación entre ser mujeres ostentadas y ser mujeres rehenes fortaleció la idea de la dictadura militar de asentarnos como trofeos propios.
En cuanto al sentimiento de culpa, enraizado en nosotras; los argumento esgrimidos por los agentes de aquel estado tenían ligeras variantes. A las madres apresadas se les atribuía haber cometido, prácticamente, un acto de “filicidio” por no haberse abocado a sus hijos e hijas y haber incursionado en política. Al resto de las mujeres se las culpaba de haber cometido actos de abondono y deserción respecto de otros vínculos como el de hija, esposa o hermana.
En un espacio de reflexión las ex presas políticas concluimos en que “lo que buscaban los militares era hacernos creer que nosotras buscábamos la muerte, eramos las que nos hacíamos torturar, las que abandonábamos a nuestros bebés y a nuestros deberes y responsabilidades como mujeres, como madres, como miembros de una familia de origen y la constituida por decisión propia”. Paralelamente rondaba la percepción de que nos violaban porque nosotras, en cuerpo de mujer, éramos una tentación irrefrenable. Muchas cargaban con esa culpa.

Para completar el panorama diré, que el discurso adoptado por la represión hacía y hace una exaltación de la maternidad, pero a la vez se ejerció una operación de exterminio sobre las militantes madres, apropiándose inescrupulosamente del linaje de niños y niñas nacidos en CCD. Si bien en la cárcel legal esta subversión de sentidos no tomó esa forma extrema, también el centro de la mortificación coincidió con la pauta de género, ya que si una mujer podía emular a los hombres en la lucha y en las cuestiones de estado, debía ser confinada, obstruidas sus facultades intelectuales, y retirados sus pequeños hijos o hijas, aún lactantes, de las celdas o despojadas de su descendencia.

Entre las ex detenidas persiste el ocultamiento y el silencio sobre la violencia sexual sufrida en aquella etapa; quienes estamos dispuestas a hablar de esto, encontramos en la palabra la posibilidad de liberarnos de lo sucedido; pero, a la vez, sostenemos que quienes pertenecieron al aparato represivo deben ser juzgados por violación, no solo por tortura, porque muchos violaron y otros fueron cómplices de esos ataques, todos lo sabían.
Finalmente, aunque perdurarán por siempre las cicatrices, creemos que la reparación llegará con la Justicia.

Sofía D’Andrea es periodista argentina. Este fue el texto de su ponencia en el panel “Lesa Humanidad: delitos contra la integridad sexual” organizado por la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la Universidad de Congreso, Mendoza 26 de marzo de 2013.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Otro crimen social más y van…

Eduardo Grüner (IPS Karl Marx - INDYMEDIA)
.

1.

Otra vez. No terminamos de procesar lo de Once, y siguen los muertos. A esta altura ya es una perogrullada decir que –si bien todos los muertos son indignantes porque son todos igualmente víctimas de la perversión del sistema- son siempre los trabajadores, los pobres, los sectores marginados y excluidos los que sufren las peores consecuencias: no solo porque son más vulnerables y están más desprotegidos por las deficiencias edilicias, la escasez de infraestructura o la precariedad (cuando no directa inexistencia) de sus servicios asistenciales; también por su carencia de recursos simbólicos, de acceso a la opinión pública, de organización social, en fin, por el hundimiento en aquello que clásicamente Oscar Lewis llamaba cultura de la pobreza . Una “cultura” que se ha terminado transformando en una verdadera “segunda naturaleza”, que les impide hacer frente adecuadamente a la “primera”, cuando esta se derrumba sobre sus cabezas, y que ninguna AUH alcanzará, y cada vez menos, a paliar. Es una consecuencia perfectamente lógica del capitalismo, desde ya: el capitalismo no es únicamente un modo de producción extractor de plusvalía, sino –como efecto multiplicado de su “base económica”- un sistema sociometabólico (como lo llama Istvan Meszarós) que afecta a la totalidad de la vida de todos los que vivimos atrapados en sus mallas, pero de manera especialmente dramática a los “humillados y ofendidos” por necesidad del sistema: desde el deterioro de las condiciones de vivienda hasta la caóticamente desigual distribución del espacio urbano, desde la peligrosidad de las redes de transporte a la sobrecontaminación del aire o la superpolución sonora, y por supuesto la insuficiencia de elementales defensas eficaces contra las inundaciones y otras catástrofes “climáticas”, los efectos de un sistema en el cual –como decía el Marx de los Grundrisse – “el hombre es apenas un medio , y el fin es la reproducción de la ganancia”, se hacen sentir de manera trágica sobre aquellos hombres y mujeres que son más medios que otros. Si hay capitalismo, no hay “catástrofes naturales”: los desastres meteorológicos también son una materia prima y un escenario de la lucha de clases. Siempre hay que estar repitiendo estas generalidades, porque siempre corren el riesgo de quedar desplazadas de la vista por las disquisiciones ad infinitum o las discusiones bizantinas (con todo el debido respeto a la exquisita cultura bizantina) a propósito de quien / es detenta / n las responsabilidades particulares e inmediatas. Pero, atención: al mismo tiempo hay que saber que, en sí mismas, son generalidades que corren su propio riesgo, inverso al anterior: el de transformarse en abstracciones verdaderas, sí, pero que terminen diluyendo en la generalización las responsabilidades particulares e inmediatas, que efectivamente existen. Las sociedades capitalistas no son todas iguales: Amsterdam, por caso, es una ciudad virtualmente construida sobre el agua, y donde llueve mucho; nunca se ha sabido que un día de precipitaciones pluviales excesivas causara medio centenar de muertos. Aquí no se trata de postular las ventajas de un mundo “primero” sobre otro “tercero”, mucho menos de afirmar que hay capitalismos “mejores” que otros –después de todo, un país de imperfectísimo “socialismo” y de desarrollo económico y tecnológico incomparablemente menor no digamos ya a Holanda, sino a la Argentina, como Cuba, ha podido capear con menos pérdidas humanas temporales y huracanes mucho peores que las lluvias de Buenos Aires o La Plata: simplemente, les importa un poco más eso que se llama “la gente”-. Pero sí se trata de decir que, si todo capitalismo es por definición “salvaje”, en el nuestro el salvajismo descontrolado de las complicidades entre las clases dominantes, el Estado y los cómicamente denominados “representantes” del pueblo y de la clase política transforma a esa entente (lo supimos siempre, lo supimos de nuevo hace poquito por Once, lo seguimos sabiendo hoy mismo) en una horda “objetivamente” –y a veces muy subjetivamente- embarcada en la siniestra serialidad de los “crímenes sociales”.

2.

Hubiera sido patético, ridículo y hasta risible –si no fuera por la abyecta obscenidad que implica en medio de otra de esas “tragedias inevitables”- ver en los medios a funcionarios del gobierno nacional, de los provinciales y / o municipales, etcétera, invocando a una climatología “imprevisible” y simultáneamente pateándose entre ellos las responsabilidades, deméritos, ineficacias o inoperancias (¿en qué quedamos?: o es igualmente imprevisible para todos, o si hubo inoperancia es que se podía prever). Desde luego que nadie pretende –sería absurdo- que admitan en voz alta que la culpa es de ese capitalismo pluscuamsalvaje que ellos encarnan a plena conciencia y satisfecha corrupción, y con el cual todos -hay grados, como siempre, pero sin diferencias de “naturaleza”, valga la expresión- se han complicado a imagen y semejanza de sus padres y abuelos (porque se trata de una auténtica tradición nacional). Ni nadie pretende –sería impensable- que confiesen públicamente que los impuestos que pagan los ciudadanos, o los dólares con los que practican una retención obsesiva-anal, lejos de invertirse en las obras de infraestructura que pudieran protegerlos mejor contra los “imprevistos”, se usen para seguir pagando (con intereses, como Dios manda) a los fondos buitres (¿se ve la extrema finura de la perversión? al igual que al obrero, no contentos con extraerle plusvalía, se le hace pagar IVA para comprar la mercancía que él mismo elaboró, al pobre tipo que le aumentaron 500 por ciento el ABL lo ahogan , literalmente, porque su dinero fue a parar a las arcas imperialistas que, mediante las correspondientes “correas de transmisión” locales, van a seguir explotando a sus parientes, a su clase, a su pueblo, a su nación). Nadie pretende –sería inconcebible- que reconozcan que la propia lógica, ella sí “inevitable”, de los ultrasalvajes negocios inmobiliarios y la especulación con las tierras urbanas de las que son socios por acción u omisión impiden -no es solo un tema de “voluntad política”- una planificación racional de las estructuras urbanas que solo sería presuntamente posible bajo el control estricto y autónomo de los ciudadanos, los usuarios y los sectores populares más “afectables”. Nadie pretende –sería ingenuo- que expliciten las conexiones (no tan) “secretas” entre este desastre “ecológico” y la “ecología” económica y política que dirige a la megaminería y el genocidio de los Qom. Nadie pretende –sería inimaginable- que se autocritiquen de estar transformando una gran tragedia nacional causada por ellos mismos (continúan las finuras perversas) en un repugnantemente mezquino tironeo para ver quién consigue mejor posición negociadora en la Sociedad de Irresponsabilidad Ilimitada que continuará sin cambios sustanciales después de las elecciones de octubre. Nadie pretende nada de eso. Y sin embargo, nada de eso se puede dejar de decir. No se puede dejar de decir que, si no bastaban los hechos sociales para dejar en claro los límites infranqueables de los múltiples “relatos” con que nos atosigan, ahora llegó la mismísima naturaleza para anegar con su furia las imposturas –queridas o no, tanto da- de unos y otros socios de la gran estafa. Con los “derechos humanos” atragantados de las aguas servidas y las miasmas de nuestras polis, ¿dirán ahora que la Naturaleza misma está entrando en Plaza de Mayo “vestida de rojo”? ¿Estarán pensando en aplicarle la Ley Antiterrorista?

3.

Ahora bien: si se me permite parodiar afectuosamente una probadamente eficaz campaña publicitaria, ¿quién podrá decir todo esto? Para volver al principio de esta nota: ¿quién podrá reconectar aquellas “generalidades abstractas” con estas “particularidades concretas”, enunciando con rigor y consecuencia las articulaciones entre ambas que hagan reconocibles e irrefutables los límites “narrativos” –y desde luego fácticos- de la fina perversión que nos rodea? Respuesta obvia: Nosotros, la Izquierda. Y absolutamente nadie más. Ya sé que en estos mismos momentos se está haciendo, que partidos, organizaciones, agrupamientos están produciendo sus declaraciones y documentos en esta dirección, “más allá de sus diferencias”. Pero justamente, ante una circunstancia como la presente –así como sucedió ante Once o ante Mariano Ferreyra-, se debería estar más acá de las diferencias. Se requiere una movilización conjunta de todas las energías de la izquierda –al menos la agrupada en el FIT, si no fuera posible por ahora más amplitud- que “saque a la calle”, por así decir, esta discusión por todos los medios posibles (desde los propiamente “mediáticos” a los actos públicos, desde los manifiestos unitarios a las asambleas en fábricas, barrios, universidades, etcétera) para mostrar que, en efecto, solamente la izquierda está en condiciones de denunciar con argumentos sólidos todo lo que este nuevo episodio condensa en materia de responsabilidades tanto “coyunturales” como “estructurales”, y todo lo que significa como nueva insistencia de una materialidad siniestra que ya ningún “relato” alcanza para desviar de la vista. ¿Sería esto, además de muchas otras cosas, también una “campaña política” con vistas a octubre? Claro que sí. Solo que con la radical diferencia de que permitiría dejar nítidamente establecido que esta campaña no es por una mayor porción de la torta asesina, sino para demostrar que la única manera de que la “torta” no siga matando es cambiando de cuajo los ingredientes y, sobre todo, la receta. Que de no ser así, seguirán ocurriendo “tragedias inevitables”. Y que eso, ni un milagro del Papa nacional y popular podrá evitarlo.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Testimonios de la inundación: Falta de planificación, otra cara en la tragedia

ACTA

Un viaje por las barriadas de La Plata y cuatro testimonios que representan a miles de compatriotas que perdieron todo y aun así siguen poniendo el pecho a la adversidad.

Mariel - Barrio San Carlos


Mario - Arroyo del Gato, Ringuelet


Faustino - Comunidad Qom


María de los Angeles - Ringuelet


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Catástrofe bonaerense: La Matanza también padeció inundación, aunque lo quieran ocultar

ACTA

La situación en la Matanza es grave, quedan alrededor de 400 personas evacuadas por la inundación, de un total de 1.000. Los medios de comunicación no mostraron la tragedia y los entes oficiales minimizan la situación.

Se inundaron los barrios de Laferrere, La Palangana, Luján, La Loma y San Cayetano, entre otros, que comprenden el distrito hasta el kilómetro 38. Si bien las autoridades dicen que no hubo que lamentar víctimas fatales, es oficial que murieron tres personas a causa de descargas eléctricas.

Esto es habitual en la zona, caen dos gotas de agua y se inunda todo -explicó Juan Severo de la Mesa Regional de la CTA La Matanza.

–No hay obras para resolver la situación y tampoco se planifica desde el Estado municipal, por lo que la mayoría de todos estos terrenos son ganados al río, y se convierten en humedales, reservorios de agua.

Ante la elevación del río Matanza, en el barrio La Palangana el nivel del agua sobrepasó los dos metros, por lo que no se veían las casas, según afirmaron los vecinos. Las victimas de la zona, acostumbradas a esa problemática, se refugian en diversos lugares para salvar sus vidas. "Se autoevacuan, contó Severo, no esperan que vengan las autoridades, van directamente por su cuenta a la escuela del barrio de Lujan.

Por su parte, el intendente Fernando Espinoza declaró: "son mujeres y chicos que están siendo asistidos desde el Estado con Programas Sanitarios y van a seguir hasta que puedan volver a sus hogares a donde los acompañaremos y ver cuales son las necesidades que se les presenten cuando lleguen ahí."

El municipio se hizo presente en la zona de conflicto, pero aisló a los inundados al impedir el ingreso de periodistas y referentes sindicales a la escuela. Esto evitó que la población conociera la verdadera situación del distrito, ya que no se visibilizó a través de los medios.

En ese sentido, la CTA La Matanza empezó a debatir con los compañeros y damnificados las distintas alternativas para resolver las habituales inundaciones. "A este municipio desde que volvió la democracia lo gobierna el mismo partido, por lo que no pueden decir que tienen que pagar la deuda de otro gobierno. Sin embargo, todavía no hicieron nada por quienes más lo necesitan, y los chicos de ahí siguen padeciendo muchas enfermedades",finalizó Juan Severo.

Situación similar se vive en el partido de Ezeiza, donde cientos de personas fueron victimas de la inundación, pero no se comunicó a través de los medios de información ni los entes oficiales.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Inundación: La hora de las responsabilidades

Milva Benítez (COSECHA ROJA)

En La Plata, ahora que las calles han dejado de ser ríos torrentosos, se multiplican las presentaciones legislativas y judiciales. A la polémica sobre cuántas personas fallecieron a causa de las inundaciones, se suma el debate sobre la responsabilidad de los funcionarios para prevenir y asistir a los vecinos tras la tragedia. La lluvia los encontró solos frente a la peor catástrofe hídrica sufrida por la ciudad de las diagonales.

Ayer apenas pasado el mediodía, el abogado Martín Berasategui denunció al intendente Pablo Bruera por homicidio culposo e incumplimiento de los deberes de funcionario público. Consideró que el Ejecutivo municipal estuvo al tanto del “riesgo certero” que corría la población y “omitió realizar las acciones tendientes” para evitar la tragedia. A Berasategui lo acompañan otros abogados y representa a más de 50 vecinos. “Nos ayudamos entre nosotros, porque el municipio recién llego pasado el mediodía”, dijo.

El Colectivo de Investigación y Acción Jurídica (CIAJ) solicitó que se aparte al titular de la fiscalía Nº 5, Juan Cruz Condomí Alcorta, de la causa que investiga todas las muertes que provocó el temporal. En el escrito presentado esta mañana, la titular del CIAJ, Sofía Caravelos, requirió que se indague si el fiscal incurrió en maniobras deliberadas para acotar el registro de fallecidos. Hace foco en el caso de Juan Carlos García, “la víctima 52”. El caso lo dio a conocer el titular del Juzgado Contencioso Administrativo N°1, Luis Arias. García murió “de un modo traumático como consecuencia del temporal”, dice el comunicado de CIAJ. Condomí Alcorta no respondió las reiteradas consultas de Cosecha Roja.

El CIAJ también advirtió que los familiares de García fueron autorizados a enterrarlo sólo con un certificado médico. En su escrito transcribieron el testimonio de un encargado de la funeraria Ríos, donde se realizó el velatorio: “Viene Virginia de la UFI N° 5 y le dice que no van a hacer oficio porque no hay causa penal. Llama al registro civil y le dijo que van sin oficio”. Esta omisión dejó a García fuera de la lista oficial de muertos (confeccionada por el Ministerio de Justicia y Seguridad provincial). Requieren entonces que se constate si se trata de un caso aislado o “una metodología utilizada por la Fiscalía y el Ministerio de Seguridad en relación a las muertes no contabilizadas”.

La posibilidad de que la lista de fallecidos por las inundaciones continué aumentado está latente. Esta mañana, mientras desmalezaban un cañaveral, vecinos del barrio Los Hornos encontraron un nuevo cuerpo. A tres cuadras de allí (calle 70 entre 136 y 137) vivía Nilda Luján Godoy, la mujer de 65 años que estaba siendo buscada por sus familiares desde hace 7 días. Al cierre de esta nota, su reconocimiento aún estaba pendiente. El subsecretario de Política Criminal e Investigaciones Judiciales bonaerense, César Albarracín, sostuvo que por las características del cadáver hay una alta probabilidad de que sea Godoy. En declaraciones al canal platense QM, una vecina de la familia advirtió que si bien la policía bonaerense estuvo a cargo del rastrillaje, la habían estado buscando en unos túneles que pasan por el barrio. Las pesquisas de la bonaerense también fueron cuestionadas. Por eso Caravelos solicitó que “las causas iniciadas por averiguación de causales de muerte no sea delegada a personal del Ministerio de Seguridad provincial.”

Uno de los casos excluidos de la lista oficial había sido difundido ayer por Cosecha Roja. Cristian Mendoza, un joven paraguayo de 18 años que murió junto a sus dos abuelos en Villa Elvira. Mientras, en una conferencia de prensa, el gobierno provincial explicó que había otros 37 muertos por causas ajenas a la inundación. Una de ellos es Guillermo Plombino, que murió de un paro cardíaco en la cama 7 del Hospital Español. Su mujer, Elaine, habló con Cosecha Roja: “Él era un hombre enfermo y con problemas, pero podía haber vivido con un tubo de oxígeno, o trasplantado. Tenía esperanzas”, dijo.

Elaine declaró el lunes en el juzgado contencioso administrativo de Arias, que investiga si existe una cifra negra de muertes en la nómina oficial. Ante el juez, contó que su esposo había sido internado con la enfermedad de EPOC, pero que estaba mejorando. “El día anterior a la inundación, tuvimos el mejor parte. Le estaban probando unos minutos sin respirador y respondía muy bien”, dijo.

La mañana siguiente, Elaine subió cuatro pisos por escalera para ver a su esposo. Encontró el pasillo en penumbras, y la sala de terapia vacía. Le dijeron que Guillermo había muerto a las 8. Scioli remarcó en conferencia de prensa que en los hospitales no faltó la luz. Guillermo tenía 51 años, y tres hijos.

Esta no es la primera vez que la ciudad queda bajo el agua y esto también es objeto de revisión judicial. Entre 2002 y 2010 hubo otras cuatro inundaciones. “En los últimos años se han observado tormentas intensas con mayor frecuencia (…) esta repetición de eventos puede servir a la consideración de un plan de manejo de la emergencia con mayor veracidad”, advertía en 2003 el Departamento de Hidráulica de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata. El estudio había sido pedido por las autoridades locales. “Esto prueba que las autoridades locales sabían que esto podía pasar”, explicó Berasategui.

Ahora, a requerimiento de la Subsecretaria de Recursos Hídricos de la Nación, el Departamento de la Facultad de Ingeniería está trabajando en un informe técnico sobre lo sucedido. “Estamos estudiando lo que pasó con datos sobre la cantidad de lluvia, cómo funcionó el sistema de desagote, la contaminación, los proyectos que se presentaron y los antecedentes”, precisó el director de la carrera de Ingeniería Hidráulica, Sergio Liscia. Y anticipó que los resultados se conocerán en 30 días.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Emergencias socioambientales, cambio climático y la (in)capacidad de respuesta del Estado en Área Metropolitana

Gonzalo Basile (ACTA)

Pasados los primeros días de la inundación de las más importantes en décadas en cuanto a letalidad y afectación de infraestructura con cifras por lo menos de 59 muertes, más de 2500 evacuados y cientos de miles de hogares afectados de la Ciudad de Buenos Aires, la ciudad de La Plata y alrededores, La Matanza, todos distritos híper-poblados de la República Argentina; consideramos necesario entrar a una dinámica técnico-política (no oportunista) de análisis de situación.

Surgen por lo menos 3 dimensiones a analizar y problematizar en este sentido: 1- Las Emergencias socioambientales y respuesta tanto inmediata como post-emergencia, 2- La capacidad del Estado y políticas públicas; y 3- El Cambio climático y la determinación socioambiental de la vida.

Como definición, este evento climático extremo no fue ni es una catástrofe natural ni un desastre ni una tragedia. De "natural" no tuvo ni tiene nada, la naturaleza está exenta absolutamente de responsabilidades. Hace años que desde la salud colectiva latinoamericana trabajamos en la concepción de Emergencias sociambientales y la necesidad de Gestión Integral, considerando cómo la destrucción del ambiente como el Cambio Climático impactan negativamente en la vida y la salud de nuestras sociedades, incluyendo la generación cada vez más recurrente de emergencias. Las descripciones de "naturalizar" este tipo de emergencias expresa sólo relatos de la impotencia y limitaciones en cómo enfrentarlas en cuanto a su gestión integral de prevención, preparación y respuesta.

La primera dimensión es qué hacer en esta etapa de emergencia como en post-emergencia. De un análisis rápido pareciera ser sustancial impulsar en primer lugar, Equipos de respuesta rápida de Atención Primaria de la Salud y Atención Integral de la Infancia pueden realizar estrategias de cuidado centradas en la familia, la comunidad y los barrios afectados, los equipos de salud no pueden sólo "esperar" a responder a los daños de la emergencia en los Hospitales y Centros de salud pública. En segundo lugar, la Vigilancia Epidemiológica en abordaje integral del "Vuelta a Casa" con medidas integrales de protección (accidentes, desinfección y Kits de limpieza, tratamiento de residuos sólidos) y en los Centros de Evacuados con alerta temprana de problemas de salud-enfermedad, agua segura, saneamiento, alimentación. En tercer punto, la Prevención de Enfermedades prevalentes en inundaciones para evitar brotes epidémicos tanto inmediatas (IRAS como Influenza-Gripe, Bronquiolitis, neumonías, otras; en EDAS y Hepatitis), en enfermedades vectoriales como Dengue y Leptospirosis por presencia de vectores(ratas y mosquitos Aedes), como la Salud Mental con el trauma impactando en cuadros de depresiones y angustia por pérdidas humanas y materiales como Stress pos-trauma. Otra cuestión a considerar es la seguridad alimentaria y refuerzo nutricional en niños/as y adultos lo cual implica que las donaciones sólo basadas en harinas y carbohidratos no deberían ser aconsejables (Fideos, Arroz, Polenta, otras), sino como construir patrones alimentarios saludables. Por último, la preocupación es el saneamiento ambiental con tratamiento inmediato de residuos sólidos, tratamiento de excretas en las zonas inundadas, entre otras medidas de salud ambiental. Estamos pensando en por lo menos de 3 a 6 meses de intervención.

La segunda dimensión es la (in) capacidad del Estado de la Ciudad y Provincia de Buenos Aires. Una recurrente falacia que escuchamos por estas horas es la "ausencia del Estado". Es falso. Ausencia es que el Estado no estaba, pero en realidad la administración pública del Área Metropolitana se encontraba muy presente pero priorizando otras políticas como un Estado penal con más fuerzas seguridad y patrulleros, un Estado del marketing permanente con carreras deportivas y campañas de visibilidad-propaganda o un Estado promotor del rentismo-inmobiliario que colapsa la infraestructura sociosanitaria(Agua, Saneamiento, Suelo-Tierra), y deja la planificación del espacio público urbano al Mercado. Aquí sus resultados más crudos y desgarradores. Por allí se escucho decir que "nosotros somos los mejores" de América Latina. Falso. Hoy países y ciudades con muchos menos recursos en PBI per cápita que la Ciudad de Buenos Aires que tienen políticas públicas y estrategias integrales más efectivas. Aprender humildemente de casos como el de Cuba, o de experiencias aprendidas en Centroamérica y el Caribe que todos los años padecen etapas de lluvias, inundaciones, deslizamientos, huracanas-ciclones nunca viene mal.

Pareciera ser que la mayoría de las familias y personas afectadas en general no sólo que no contaban con planes de contingencias, sino que tuvieron una especie de "agujero negro" donde entre 10 a 12 horas estuvieron solos/as respondiendo cómo les parecía al temporal (se encerraban en los autos, se quedaron en la casa, no evacuaron y se ahogaron por ejemplo). Las edades y ubicación nos marcan algunas tendencias, por ejemplo mayores de 70 años y cercanos a la Autopista Buenos Aires-La Plata parece donde prevalece las mayores tasas de mortalidad, zonas que todos conocían como inundables. El Estado (Ciudad-Provincia) en el mejor de los casos se comenzó a movilizar "espontánea" e "improvisadamente" a las 12 a 24 horas después. Eso es mucho tiempo en una emergencia de este tipo. Aunque puedan estar redactados en lógica de "plan de normas"(un papel), esta claro que no existió una capacidad de planificación estratégica de Gestión Integral pública para Planes PMR efectivos de Prevención, Preparación y Respuesta ante Emergencias Socioambientales sabiendo que son problemas climáticos que ambos distritos pueden tener año a año. Tampoco funcionaron (y no sabemos si existen) sistemas de información de alerta temprana efectivos. Por ejemplo, un sistema meteo-climático y hidro-climático que nos permitiera notificar tempranamente cuando una lluvia intensa o un incremento del cauce de un río o arroyo puede afectar a determinadas poblaciones en zonas en riesgo. Es notorio que no existen ni funcionaron planes de contingencias ni barriales ni tampoco municipales y provincial. O sea, un plan que todos y todas conocemos, y sabemos qué hacer, cuáles son las rutas de contingencia y evacuación, dónde albergarnos, cuáles son refugios disponibles y seguros, qué hacer y qué no.

El sistema de salud pública tampoco estuvo a la altura de las necesidades y circunstancias. Sólo se encargó de "atender" con su sistema de emergencias médicas clásico en Hospitales, digamos que hizo "enfermología" de traslados pero no tiene ni tuvo capacidad de prevención, preparación ni de respuesta ante Emergencias socioambientales donde no se puede "esperar" a los enfermos-damnificados sino ir a los territorios, barrios y lugares a trabajar directamente con la población al instante ocurrido desde dimensiones preventivo-promocionales y de vigilancia de la salud como en atención rápida.

Preocupa la falta de rectoría del Estado en el área Metropolitana en la emergencia y post-emergencia, pensando Ciudad-Provincia como un mismo espacio territorial de ciudadanía unificando sistema de salud, sistemas de emergencias, de integración del transporte. Las importantes campañas, colectas y acciones colectivas solidarias desbordaron y traspasaron la respuesta fragmentada, desorganizada del Estado de Ciudad y Provincia. Preocupa que estas colectas masivas con buenas intenciones pero con riesgos de ser acciones por momentos demasiado caóticas y con lógicas de caridad-beneficencia, pueden ser contraproducentes, poco útiles y hasta peligrosas en términos de seguridad sanitaria. En estas instancias necesitamos un COE (Comité Operativo de Emergencias) como voz rectora de qué hacer, qué no, pautas de respuesta. Ni siquiera tenemos comunicados públicos-oficiales de recomendaciones e informes de situación diarios. O sea, lo de Ciudad y Provincia un desastre.

En la dimensión de políticas públicas, hay que humanizar las respuestas del cuidado de las familias y hogares considerando su dolor y situación actual, debería primar un diálogo con los vecinos/as con mecanismos de participación ciudadana para definir necesidades, problemas y prioridades locales. Respetando los rostros, las voces y saberes de cada barrio, zona y localidad afectada. También para comenzar a construir una cultura de resiliencia en las familias en esos mismos barrios para producir patrones de desarrollo protectores y saludables de las emergencias socioambientales.

En definitiva y resumen, hay que poner fuertemente en debate y discusión el sistema de emergencias en el área metropolitana. Como trabajar en gestión integral en prevención, preparación y respuesta ante Emergencias socioambientales, en planes de contingencias y sistemas de información de alerta temprana. El impulso de una ley nacional de Gestión Integral de riesgos y PMR como parte de un sistema integral de emergencias podría ser útil para comenzar a instalar esto en la agenda política y pública de nuestra sociedad civil y de los Gobiernos locales.

En definitiva, la dimensión del Cambio Climático y determinación socioambiental de la vida es el último eje a analizar. Los recientes inundaciones y deslizamientos en Río de Janeiro (Brasil), las del estado de Vargas(Venezuela), las de Santa Fe en 2003 y otras provincias NOA-NEA(Argentina), en Beni en 2009 (Bolivia), las sequías en el Gran Chaco con inseguridad alimentaria (Paraguay-Bolivia), las modificaciones de comportamientos de las pandemias de Dengue y Malaria en el Cono Sur, las etapas invernales con muertes por frío en Puno(Perú) y los eventos climáticos extremos en Centroamérica y el Caribe con huracanes, ciclones, inundaciones de impacto, nos hablan de las "consecuencias" del Cambio climático en la vida y salud de nuestros pueblos y sociedades latinoamericanas. Esto vino para quedarse, y por la cumbre de Río+20 lamentablemente parece que aún estamos lejos que la humanidad antropocéntrica y los Estados estén a la altura de las respuestas necesarias. La destrucción intensiva y acelerada del ambiente y el ecosistema, la expoliación sobre la Naturaleza mediante, no necesitamos más evidencias científicas que claramente comienza a tener impacto en la vida y la salud.

El incremento de temperaturas (se estima de 2 a 5 grados), imaginemos lo que significan en cambios civilizatorios y climáticos. La suba del nivel del océano, deshielos mediante. El aumento exponencial de precipitaciones significan desbordes de ríos, inundaciones de barrios bajos, deslizamientos en urbanizaciones de montaña y cerros. La generación de eventos climáticos extremos (huracanes, ciclones, sequías). Todos ellos producen cambios de comportamientos epidemiológicos también extremos (ver frontera del Dengue, Malaria, otros). Asimismo, estas emergencias siempre afectan más a las poblaciones, grupos y personas en situaciones de precariedades de la vida, con NBI, con condiciones malsanas de sobrevivencia. Si algo "sorprendió" de esta inundación en la opinión y sensibilidad pública de Argentina, quizás fue que la afectación fue transversal a varias clases sociales, pero no podemos desconocer que siempre los que padecen año a año este tipo de emergencias son los más empobrecidos y excluidos de nuestros países.

Las urbanizaciones caóticas, inequitativas y malsanas presentes en nuestras grandes ciudades, significan pensar como esas situaciones socio-demográficas producen impactos ambientales con la generación masiva de desechos, la sobredemanda de infraestructura social y pública (agua, saneamiento, cloacas, otros), espacios públicos que impulsan patrones de consumo malsanos y de inseguridad alimentaria. Malas edificaciones sin control sanitario y de emergencias en las mismas (ejemplo de cocheras en subsuelos de zonas bajas, viviendas en zonas inundables, otras). Ciudades que producen selvas de cemento y llevan a la extinción a los espacios verdes saludables. Los modelos urbanísticos-rentísticos como el que prima sobre todo en la Ciudad aunque también en la Provincia de Buenos Aires, generan emprendimientos inmobiliarios privados para ganancia del capital pero sin previsiones-planificaciones de planeamiento urbano, inversiones en servicios públicos necesarios (agua, tratamiento de basura, otros). El Mercado como siempre asume que él no tiene responsabilidades sociales sino de negocios, y deja al Estado como único responsable. El Estado en Ciudad y Provincia de Buenos Aires esta "muy presente" como garante de este modelo de desarrollo rentista malsano y socioambiental insustentable.

Por último, también es importante incluir que en el territorio nacional se produjo una inmensa deforestación masiva por la frontera expansiva de la sojización, que implican destrucción de biodiversidad, expulsiones de poblaciones rurales a potenciar urbanizaciones malsanas e inequitativas en ciudades, nuevas morbi-mortalidades y además favorece uso intensivo del suelo-tierra y agrotóxicos con un impacto negativo sobre el ambiente y el calentamiento global del clima. La Provincia de Buenos Aires es centro y corazón de ese modelo.

En resumen, no se trata sólo de un debate sobre la infraestructura por decirlo simplificadamente (la obra pública tal o cual, las grandes edificaciones y desagües), sino de construcción de una nueva cultura ciudadana preventiva y sustentable. Tenemos que pensar-accionar cómo prepararnos y dar respuestas integrales ante las consecuencias (las emergencias socioambientales) de nuestra depredación humana, pero en algún momento tendremos que poner en el centro de nuestras preocupaciones civilizatorias las "causas de las causas". Para algunos el capitalismo. Para otros el neoliberalismo. La primacía del Mercado sobre la naturaleza y la Vida. Para todos y todas, la crucial urgencia de modelos de desarrollo sustentables y saludables para proteger la vida.

Gonzalo Basile es Presidente de Médicos del Mundo. Consultor internacional en Emergencias en América.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Santa Fe, La Plata: Diez años después

Carlos del Frade (APE)

Hay números que dicen cosas y otros que sirven para no decir nada o ahogar razones.

El 29 de abril de 2003 las aguas del Salado se tragaron la tercera parte de la ciudad de Santa Fe, la capital del segundo estado argentino.

Desde entonces hay cifras distintas. Para el estado provincial hubo 23 muertos.

Para los sobrevivientes, 161. Una gran diferencia que se mantiene hasta el presente.

La Municipalidad de Santa Fe, mientras tanto, prepara una serie de eventos para los diez años de aquel crimen hídrico como coincidieron dirigentes sociales, políticos y hasta investigadores de la Universidad Nacional del Litoral.

El gobernador de entonces, hoy senador nacional, Carlos Reutemann, jamás tuvo que molestarse en responder a la justicia, palabra enorme a esa serie de trámites que se realizan en los tribunales santafesinos donde los integrantes de la Corte Suprema siempre fueron gentiles, muy gentiles con el poder político de turno.

Sin embargo los sobrevivientes insisten en su reclamo de justicia y creen que el ex corredor de Fórmula 1 algún día tendrá que defenderse de la acusación de no haber avisado que se venía el agua y de tal forma, haber evitado muchas muertes. Tres funcionarios de poca envergadura fueron procesados pero están y siempre estuvieron libres.

“A las nueve de la noche nos subimos a la canoa, éramos veintidós, y por enfrente de la cancha de Colón se golpeó contra un palo y se rompió. Me desesperé porque mi hijo Elvio, de cinco años, gritaba: “¡Mamá!”. Y se lo llevaba la corriente. A mi bebé lo tenía una señora. Se lo pedí y como me tragaba el agua para adentro de la cancha yo lo solté, lo solté y él estaba vivo cuando lo solté. Lloraba y todo. Lo único que pedía en ese momento era que salvaran a mis hijos porque yo me estaba ahogando. Ese es el último momento en que lo vi a Uriel. Se iba y yo no podía hacer nada. Estuve doce horas adentro de la cancha, estuve cinco horas prendida a las columnas que están detrás de la tribuna con el agua hasta el cuello aguantando la corriente, con bichos que se te prendían y no se qué más. Yo también veía que eran mis últimos momentos, yo me veía morir ahí porque nadie me escuchaba”, contó Vanesa Fernández, de solamente veintitrés años y mamá de tres hijos. El más chico, Uriel, de doce días, fue arrastrado por la corriente. Cuatro días después del caos encontraron su cuerpito sin vida, es una de las tantas crónicas santafesinas diez años después.

-Me pesan los 51 muertos – dijo y repitió por estos días el titular de la cátedra de Hidrología de la Universidad Nacional de La Plata, Pablo Romannazzi que en el año 2007 había alertado sobre la necesidad de ampliar conductos y dejar de pavimentar y levantar edificios. “No se hizo nada o casi nada”, remarcó en estos tiempos donde la ciudad de las diagonales soportó una lluvia de casi 400 milímetros en menos de seis horas y que generó la cifra oficial de 51 víctimas y 350 mil afectados en forma directa o indirecta.

Tal como sucedió en Santa Fe, también en La Plata empiezan a mentir sobre la cantidad de vidas ausentes. Sin embargo es necesario preguntarse por qué ahora pondrían atención sobre esos seres humanos que cuando estaban vivos ya eran invisibles para el poder.

Como en Santa Fe, también en La Plata comienza a hablarse de juicio contra el intendente, Pablo Bruera, tal como sucedió con Marcelo Álvarez.

Y de igual manera a lo verificado en la ciudad a la vera del Salado, en la capital de la provincia de Buenos Aires los más castigados, como siempre, fueron los castigados permanentes del sistema, los empobrecidos, aquellos que en los últimos treinta años dieron vuelta la demografía de la ciudad e hicieron que el 65 por ciento de la población esté ahora en esos barrios periféricos donde el agua se tragó todo.

Diez años después, La Plata repite la matriz del desprecio: inversiones no hechas, obras inconclusas, advertencias desoídas, boom inmobiliario para pocos, mezquindades y corrupciones políticas varias y muertes todavía no denunciadas.

Todavía falta el pico de la crecida: el estrago psicológico, aquello que explotó en Santa Fe a los dos meses de la irrupción del Salado.

Cuando la fenomenal solidaridad de distintos sectores de la Argentina deje un espacio para reflexionar aparecerá con nitidez la contundencia de la peor de las tormentas, aquélla que no tiene nada que ver con la naturaleza, sino con la naturaleza indiferente de una política siempre al servicio de pocos. Esa tormenta parece que continúa.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

¿Federalismo de ida?

Roberto Fermín Bertossi (especial para ARGENPRESS.info)

La construcción del federalismo en cuanto tal tiene sus raíces en las comunas, pueblos y ciudades del interior frutos de los movimientos españoles de colonización que fueron fundando a través de las corrientes del norte, del oeste y del Río de la Plata. Estas ´raíces primeras fundacionales´ fueron expandiendo sus zonas de influencia abonando las futuras regiones territoriales que conformaron después las provincias argentinas.

Los órganos de gobiernos locales –principalmente los cabildos- proporcionaron entonces al futuro federalismo, una base comunal/municipal/provincial y por eso mismo, nuestro federalismo no se explica ni predice por construcciones racionales ni como una réplica de otros federalismos vg., el norteamericano.

Ante diferentes mezquindades propia de autocracias, que podrían haber sido la causa eficiente directa o indirecta de tragedias y desastres recientes; de aprietes a provincias y municipios acorralados que vienen reaccionando inconstitucional e impropiamente incrementando confiscatoria e irrazonablemente sus tributos y tarifas municipales/ provinciales; pues, así las cosas, no nos queda más que advertir que estamos ante una intervención federal impositiva de hecho aún con crecimientos económicos nacionales inéditos pero sin ´derrame civil federal´.

El principio tributario de finalidad exige que todo tributo coparticipable (federalismo de ida y de vuelta) contenga como objetivo central un propósito de interés general. La tributación constitucional no debe ni puede tener como objeto explicito ni implícito enriquecer al estado nacional, sino lograr un beneficio colectivo, común, publico, general.

Se puede afirmar que la legitimidad de la tributación radica en el bien común al cual se destinará federalmente toda la recaudación nacional. No se omita que el fin y el límite del estado es el bien común de todos los todos del todo social argentino.

Concomitantemente por su parte, así como toda tasa presupone para cada contribuyente, obtener una contraprestación aproximadamente equivalente al costo del servicio prestado, si el estado no cumple con la prestación a su cargo, el contribuyente podría no abonar la tasa o puede repetir su pago por incumplimiento de la finalidad propia de esta clase de tributos.

Existencia de finalidad concreta, justificación en el servicio prestado, razonabilidad/proporcionalidad entre lo que se paga y lo que se recibe, son tres premisas fundamentales que corroboran el principio de finalidad de tasas, tributos, retenciones y más.

En otro orden, las provincias conservan todo el poder no delegado por esta Constitución al Gobierno federal.

Las comunas, municipios y provincias argentinas (al menos las 14 existentes al año 1853/1860) son históricamente preexistentes al estado federal ya que éste surgió o se instrumentó después, a partir de las mismas.

Paradójicamente y ante un flagrante federalismo de ida (pero no de vuelta), cuando se trata de tributos que son de competencia concurrente entre estado federal y provincias, no es inconstitucional que por vía de adhesión las provincias declinen su facultad impositiva, y en compensación, entren a participar de la recaudación que obtiene el estado federal a través de su propia potestad impositiva concurrente; y ello porque en tal hipótesis las provincias no han delegado “su” poder impositivo al estado federal, ni éste lo recibe de ellas, sino que simplemente las provincias dejan de ejercer una competencia que, aún concurrente con el estado nacional, les es constitucionalmente propia y no están obligadas a usar.

Cuando hablamos de un federalismo de ida hacemos referencia a todos esos tributos, coparticipables en la recaudación fiscal que exige y recauda el estado nacional de comunas, municipios y provincias pero que finalmente de una u otra manera no coparticipa, esto es, no vuelven ni se devuelven a comunas, municipios y provincias (al menos, no a todas equitativa y ecuánimemente) la parte propia e intransferible que les corresponde haciendo añicos puntualmente los incisos 2), 18) y 19) del artículo 75 y cc. de nuestra Constitución nacional.

Finalmente debemos denunciar que más allá del desvío de fondos o apropiación indebida de los mismos por parte del estado nacional, la transformación del régimen impositivo en el derecho constitucional material exhibe en los hechos una pronunciada modificación de nuestro federalismo, con debilitamiento de las autonomías municipales/provinciales y reciproco acrecimiento sin causa ni legitimidad del tesoro nacional.

Si en espíritu y en verdad la Nación Argentina adoptó para su gobierno en el artículo 1° de su Constitución nacional la forma representativa republicana federal, defender la coparticipación es medular para regenerar y restaurar el federalismo ante demasiados sacrilegios cometidos por tanto autoritarismo/centralismo, corrupción e ineficiencia, traducidos en cada aborigen, campesino y minifundista abandonado, en cada maestro, médico y peón rural despreciado, en cada inundado, en cada uno de los estrellados en el Once, en cada ex combatiente, en cada uno de “los habitantes de la calle” y más, mucho más.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Homenaje a Carlos Fuentealba III: Y en el principio fue Sócrates

Andres Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

A seis años del cruel asesinato del docente neuquino Carlos Fuentealba, CONTRAPUNTOS Y LA DEUDA ETERNA insisten con multiplicar voces desde abajo...

Hay que detener el crimen educativo que se llevo a Carlos y viene por más si no le decimos !basta!

5- Darío Balvidares, autor de "La novela educativa o el relato de la alienación".


Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Petróleo surgente y pobreza estructural en Gral. Mosconi

Marco Díaz Muñoz (COPENOA)

En Campamento la Tablilla, ubicado a unos 10 kilómetros de Gral. Mosconi el petróleo surge de forma natural desde pozos abandonados que datan de la década del 30. Mientras la mayoría la población del norte de la provincia de Salta continúa viviendo en la extrema pobreza, trasluciendo la inacción de gobiernos de turno que priorizan el beneficio económico a multinacionales petroleras en detrimento de la población.

José “Pepino” Fernández y Eduardo Paliza son dos ex trabajadores de la histórica Y.P.F. hoy son dirigentes de la Unión de Trabajadores Desocupados de Gral. Mosconi, organización que resiste y lucha contra la pobreza y el hambre, creando alternativas laborales intermedias con la finalidad de la generación de puestos de trabajo genuino en le zona. La U.T.D. defiende el medio ambiente y denuncia a políticos inescrupulosos y corruptos, que se enriquecen con el dinero público.

Fernández y Paliza narran en un reportaje realizado por el periodista Marco Díaz Muñoz sobre un pozo de petróleo surgente en Campamento La Tablilla, la realidad del saqueo de los recursos naturales y la inequidad en la distribución de las ganancias de esos recursos no renovables.

.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Bolivia asegura contar con argumentos sólidos para demanda a Chile

PL

Bolivia aseguró hoy contar con argumentos sólidos para llevar su demanda marítima contra Chile ante el Tribunal Internacional de Justicia de La Haya y romper así el círculo vicioso de diálogos entre los gobiernos.

El embajador designado para llevar el proceso ante el organismo internacional, Eduardo Rodríguez Veltzé, afirmó que el país cuenta con un expediente sólido, basado en numerosos elementos de orden jurídico y del Derecho Internacional.

En entrevista con la cadena de televisión CNN, el embajador señaló que el enclaustramiento de Bolivia afecta su desarrollo, una situación agudizada por el incumplimiento por parte de Chile del Tratado de Paz y Amistad de 1904 para favorecer el comercio naval boliviano.

"A mí me parece muy importante considerar las condiciones onerosas que ha tenido Bolivia como consecuencia de este injusto encierro por el que todavía sufre", señaló.

El expresidente de la Corte Suprema de Justicia consideró que en varias oportunidades ambos países avanzaron en dirección a lograr una solución del tema; sin embargo, esos intentos de diálogo nunca llegaron a término.

"Los dos países avanzaron en sucesivas oportunidades en ofrecimientos para lograr una salida útil y soberana, incluso con el concurso de otras potencias; pero esto se ha convertido en una especie de círculo vicioso", dijo.

En 2011, el presidente Evo Morales anunció la decisión de su país de acudir a la Corte de La Haya para reclamar su derecho de una salida soberana al mar, ante el fracaso de un diálogo bilateral entre La Paz y Santiago.

Bolivia demanda a la nación vecina una salida propia al océano Pacífico desde la guerra de 1879, cuando perdió a manos del país trasandino todo su litoral: 400 kilómetros de costas y 120 mil kilómetros cuadrados de territorios ricos en recursos minerales.

Los gobiernos boliviano y chileno mantienen suspendidas sus relaciones diplomáticas desde 1962, aunque las restablecieron durante tres años, entre 1975 y 1978.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Escándalo por presos indultados se agrava en Perú

PL

El escándalo de la libertad dada por el expresidente Alan García a más de cinco mil presos se agudizó hoy al revelarse que uno de los funcionarios que tramitaba esas gracias integró una banda de narcotraficantes.

La revelación de un diario local de que Manuel Huamán, expreso por narcotráfico, tramitaba indultos y conmutaciones de penas, fue calificada como muy grave por el presidente de la comisión investigadora de posibles casos de corrupción durante el gobierno de García, Sergio Tejada.

Añadió que el descubrimiento desvirtúa los ataques conservadores que pretenden desacreditar a la comisión que preside y atribuirle objetivos políticos y no moralizadores.

La información del diario El Comercio pone en cuestión el alegato del expresidente, de que las pesquisas en torno al tema solo buscan inhabilitarlo para facilitar la supuesta candidatura de la primera dama, Nadine Heredia.

García alega que liberó solo a reclusos de poca monta, para aliviar las cárceles y por compasión, pero el mismo rotativo revela otro caso de un traficante de alto vuelo que volvió a delinquir tras salir libre por conmutación de pena.

Fredi Miguel Rodríguez fue liberado en 2009 y dos años después fue capturado con un cargamento de una tonelada de droga y volvió a la cárcel.

Tejada recordó que el grupo de trabajo que preside ha encontrado que la mayoría de los liberados por conmutaciones de penas o indultos cumplían sentencias por narcotráfico o robo agravado (atraco a mano armada), incluidos 400 traficantes de alta peligrosidad.

Huamán era asesor de la Comisión de Gracias Presidenciales e integraba el grupo de 40 promotores encargados de visitar las cárceles y tramitar conmutaciones e indultos, labor que no figura entre las funciones de la comisión.

La revelación se sumó a denuncias de un traficante preso y un parlamentario, en el sentido que las conmutaciones (reducciones) de penas se dieron a cambio de sobornos de diez mil dólares por año de carcelería reducido.

El abogado Miguel Facundo Chinguel, quien presidió la Comisión de Gracias Presidenciales bajo el gobierno de García, admitió que el expresidiario Huamán cumplió funciones de promotor y tramitador de indultos.

Alegó que estaba rehabilitado tras cumplir su condena y calificado para esa tarea, sin comentar el hecho que Huamán y otros tres miembros de la citada comisión formaron juntos un estudio de abogados.

Tejada consideró significativo que Facundo se ha negado a declarar ante la comisión investigadora y hasta lo ha amenazado con enjuiciarlo.

La posibilidad de que funcionarios menores hayan incurrido en acciones indebidas fue aceptada por dirigentes del Partido Aprista, de García, al cerrar filas en defensa de este.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Denuncian planes de la oposición venezolana para desconocer las elecciones

PL

El primer vicepresidente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PUSV), Diosdado Cabello, denunció hoy los planes de la oposición para desconocer los resultados de la elección presidencial del 14 de abril.

El también presidente de la Asamblea Nacional indicó que la derecha está desesperada ante la cercana derrota en los comicios y por ello acuden a otra agenda.

En ese sentido, reveló la existencia de una presunta Junta Patriótica que ya emitió documentos donde pretenden desconocer la actividad del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Cabello aseguró que en los cálculos políticos del opositor Henrique Capriles estaba el no presentarse como candidato a las elecciones, tomando en cuenta el costo negativo para sus aspiraciones.

Sin embargo, viajó a Nueva York (Estados Unidos) y regresó siendo aspirante de la denominada Mesa de la Unidad Democrática (MUD), añadió.

En la actual coyuntura, dijo, está la vertiente electoral donde la derecha se encuentra lejos del triunfo y por ello acuden a la opción de la violencia.

Por ello estamos denunciando esta situación, para evitar que ocurran hechos de violencia y ver si entran en razón, pues una elección se gana o se pierde si creen en la democracia.

No está en juego cualquier cosa, estamos por luchar para que este país siga siendo pacífico y trabaje con normalidad, por ello si hay algunos sectores que quieren la violencia como expresión distinta a la democracia, estamos obligados a dar respuesta, afirmó.

Tenemos a todos los implicados ubicados y en el momento de actuar aplicaremos acciones contundentes pues "se acabo el tiempo de pasar la pagina", advirtió.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Centroamérica y República Dominicana con un déficit de empleo de 10.5 millones

CERIGUA

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Secretaría de la Integración Social Centroamericana (SISCA) firmaron recientemente un acuerdo de entendimiento con el fin de reforzar el apoyo brindado a los Ministerios de Trabajo en Centroamérica y en República Dominicana e impulsar la generación de empleo productivo y trabajo decente en la región.

De acuerdo con estimaciones de la OIT, 10.5 millones de personas representan el déficit primario de empleo decente en Centroamérica y en República Dominicana, 1.1 millones de habitantes se encuentran desempleados y otros 9.4 millones trabajan en la informalidad.

La OIT y SISCA acordaron impulsar conjuntamente iniciativas de intercambio de informaciones y publicaciones, investigaciones especializadas, cooperación técnica y capacitación, para tratar de revertir la precaria situación en el ámbito del empleo en la región.

El acuerdo abarca otros ámbitos como la realización de encuentros, seminarios y congresos, con el propósito de dialogar sobre las estrategias de intervención y los avances, destaca un comunicado de la OIT.

El documento fue suscrito en el marco de la Reunión de Ministros de Trabajo de Centroamérica y República Dominicana, realizada recientemente en Costa Rica, así como en los múltiples mandatos de los Jefes de Estado y de gobierno de los países miembros del Sistema de Integración Centroamericana (SICA), principalmente los que abordan los asuntos laborales y de trabajo.

El concepto de trabajo decente enfoca las oportunidades de un trabajo que sea productivo y que genere un ingreso digno, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias; además mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social, añade el boletín de la OIT.

El trabajo decente también abarca la libertad para que las y los empleados expresen sus opiniones, se organicen y participen en las decisiones que afectan sus vidas, igualdad de oportunidades y trato igual para hombres y mujeres.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.