martes, 23 de abril de 2013

¿Brotará socialismo del chavismo?

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

Desde hace varios años Venezuela es el principal laboratorio latinoamericano de transformaciones políticas y sociales. En toda la región se observa con gran expectativa que sucederá con el chavismo sin Chávez. Es indudable que el país ingresará en etapas muy diferentes si el proceso se radicaliza o estanca.

Variedad de conspiraciones

La derecha intentó desconocer un acto comicial realizado con el “mejor sistema electoral del mundo”. Esta calificación pertenece al ex presidente norteamericano Carter, que ponderó las virtudes del voto electrónico, la fiscalización internacional, el poder electoral independiente y las auditorías incorporadas. Esta transparencia fue confirmada en la reciente elección por comités de expertos y observadores de organismos mundiales. Capriles no aportó ninguna prueba de fraude, exigió verificaciones que ya fueron realizadas y propuso formas de conteos que recrearían las anomalías del viejo sistema manual.

La reducida diferencia a favor de Maduro (50,75 % frente 48,98%) no es tan inusual. Se registró en otras elecciones venezolanas (1968, 1978) y en varias norteamericanas (Kennedy triunfó sobre Nixon por 49.7 % a 49.6 % en 1960). Numerosos comicios recientes (por ejemplos italianos) se han definido por algunos miles de votos.

Lo que no perpetró Maduro fue el fraude realizado por George Bush en el 2000, para apropiarse de la victoria de su rival Gore (48,4 % frente 47,9%), mediante una maniobra del colegio electoral de la Florida. Cuando Chávez perdió por escaso margen en el 2007 reconoció de inmediato la derrota. Maduro había anticipado que con un solo voto de diferencia en su contra entregaba el gobierno y con el mismo margen a su favor asumiría de inmediato. Conocidos los resultados definitivos se limitó a cumplir su promesa.

El intento golpista irrumpió de inmediato con 8 asesinatos, decenas de heridos, incendios en las sedes chavistas y asedios al Poder electoral. Este operativo fascista fue ensayado durante una campaña electoral que incluyó sabotajes de usinas, jaqueos de computadoras, desabastecimiento de alimentos, encarecimiento de productos básicos y gran despegue del dólar paralelo. También ingresaron desde Colombia grupos paramilitares para ultimar militantes del oficialismo.

Capriles intentó crear el escenario de des-gobierno requerido para repetir los derrocamientos de Lugo (Paraguay) y Zelaya (Nicaragua). Contó con el aval de la embajada estadounidense y el sostén de la diplomacia española. Los dos países demoran el reconocimiento del nuevo presidente y fueron instigadores directos del fracasado golpe de Carmona, en abril del 2002.

Pero no resulta fácil repetir esa asonada frente a la gran experiencia de resistencia que acumula el pueblo venezolano. La derecha ha perdido el soporte financiero que les aseguraba el manejo indirecto de la petrolera estatal (PDVSA) y enfrenta el rechazo mayoritario de los gobiernos sudamericanos.

Pero lo más importante fue la contundente reacción de Maduro que denunció el pacto a escondidas propuesto por Capriles. La oposición a ese contubernio fue acompañada de una explícita caracterización de clase de su adversario, como exponente de la burguesía venezolana. Los medios de comunicación presentaron este retrato como un cliché propagandístico, sin advertir que esclarece el contenido social de la disputa en curso.

La derecha se ha envalentonado y unificado en torno a un líder. Apostará al asedio, al desgaste y a la provocación. Incentivará el caos económico, la desestabilización política y la presión armada. Tiene un libreto que habría aplicado con la misma intensidad, si la victoria de Maduro hubiera sido más amplia.

Este boicot empalmará con un metódico trabajo para imponer el llamado a una elección revocatoria dentro tres años. Harán funcionar a pleno los medios de comunicación, para demostrar cuán autoritario es un gobierno que supera todos los récords de elecciones cristalinas. Difundirán las terribles persecuciones que sufren los opositores con mayor libertad de insulto del planeta.

La derecha seguirá tanteando a los militares que se encuentran en la mitad del sándwich creado al interior de las Fuerzas Armadas. La jerarquía y la oficialidad inferior que sostienen al chavismo están cortadas por viejas capas de uniformados, con privilegios y negocios de todo tipo. Ellos conforman el sustento más peligroso de la “boli-burguesía”.

Resultados sorpresivos y confirmatarios

Maduro consiguió 7.575.506 votos y Capriles 7.302.641. Sufrió una pérdida aproximada de 685.000 sufragios en comparación a los obtenidos por Chávez en octubre pasado, mientras que su contrincante sumó una tanda de 670.000 papeletas. El 50,75% logrado se sitúa lejos de la primera victoria presidencial chavista (56,2%) y también por debajo de la última elección (54,4%).

El retroceso fue impactante porque todos esperaban una holgada diferencia de 8-12 puntos a favor del oficialismo. Estos pronósticos eran compartidos por la derecha y las encuestadoras. Pero si se evalúa lo ocurrido con cierta distancia de esa expectativa, lo llamativo es la vitalidad del chavismo, que ha ganado 17 de las 18 elecciones realizadas en los últimos 14 años. Se ha votado a un ritmo inédito. Con un régimen de concurrencia no obligatorio, la participación en las últimos dos llamados se aproximó al 80% de la ciudadanía.

No hay que perder de vista que se logró una victoria muy especial por la ausencia de Chávez. El fantasma de la derrota padecida por el sandinismo en 1989 quedó despejado. Cualquier político del mundo envidaría al partido que obtiene el triunfo número 17, sin su figura dominante.

Hay dos lecturas posibles de los cómputos finales, dada la leve caída registrada en el número de concurrentes (80 a 78%). La primera destaca que el chavismo no logró arrastrar a las urnas al segmento popular que lo acompañó en octubre pasado, mientras que la derecha sí pudo incrementar su propia afluencia. La mayor abstención porcentual en los barrios humildes corroboraría esta evaluación. La segunda visión atribuye los resultados a un desplazamiento de votos del oficialismo hacia la oposición. En cualquier caso hay un repunte de derecha y una caída del chavismo.

Este viraje indica que se leyó mal las consecuencias electorales del fallecimiento de Chávez. El respaldo emotivo arrollador se daba por descontado, sin que la pérdida del comandante podía provocar también desanimo y desamparo. Aprovechando este clima Capriles recurrió a una increíble usurpación y se presentó como un sustituto confiable del proceso bolivariano.

Pero el simple registro del vaivén electoral (fuerte recuperación en octubre y simétrica caída en abril) no debe oscurecer, la declinación general del voto chavista desde el 2007. Esa caída obedece a causas muy conocidas y detalladamente enunciadas por Maduro en el acto de cierre. Inflación ascendente, estampida del dólar, carencia de los productos no provistos por la red oficial (MERCAL), enriquecimiento de los banqueros y enormes ganancias de los intermediarios importadores.

La visible corrupción perdura con el amparo de los burócratas que manejan gran parte de la estructura oficialista. El mal endémico de la ineficiencia persiste en todos los niveles de la administración pública y la explosión de delincuencia abruma a la población.

En este escenario de dificultades el chavismo cuenta con un significativo margen para remontar la cuesta, antes de la confrontación que impondría un eventual revocatorio. Mantiene una sólida mayoría en la Asamblea Nacional (95 sobre 165 integrantes) y comanda 20 de las 23 gobernaciones.

El escenario económico no presenta, además, las aristas catastróficas que difunden los economistas neoliberales. Chávez demostró una y otra vez como se pueden recuperar los votos perdidos en este tipo de circunstancias. El punto de partida es revisar los errores sin flagelarse. La necesidad de introducir correcciones es obvia, pero el sentido de estos cambios es mucho más polémico.

Dos actitudes, dos perspectivas

Radicalizar el camino abierto hace 14 años o contemporizar con la derecha son las dos opciones contrapuestas que enfrenta el chavismo. El mismo dilema afrontaron muchos antecesores latinoamericanos del proceso venezolano. Debieron definir la profundización o disolución de proyectos revolucionarios, nacionalistas, antiimperialistas o reformistas.

Chávez siempre se inclinó por el primer camino, confrontando con los partidarios del status quo. La radicalización permitiría renovar las energías de una transformación que ya agotó su primera etapa. La alternativa conservadora desmoralizaría en cambio a la masa chavista, sin atraer a la derecha.

El primer rumbo exige dialogar con todos sin pactar con la burguesía. El segundo curso conduce a un acuerdo con los enemigos a costa de los propios seguidores. La audacia que demostró la revolución cubana es un antecedente de rupturas que abren horizontes. El vergonzoso final del MNR boliviano o del APRA peruano ilustra, por el contrario, el desmoronamiento que sucede a la capitulación.

Las dos perspectivas estarán en juego en la forma de encarar las asfixias económicas de corto plazo que imponen la inflación, la devaluación y el déficit fiscal. Estas desventuras son consecuencia de un sabotaje capitalista, que multiplica los beneficios de los grupos enriquecidos al amparo del poder. Si no se penaliza a tiempo a esos sectores habrá que recurrir al ajuste antipopular en forma explícita o encubierta.

Hasta ahora se contrarresta el desabastecimiento con mayor provisión de bienes, en el circuito de comercialización oficial. Pero la tolerancia hacia los especuladores termina neutralizando esa compensación. Los nuevos porcentajes de aumento salarial (35-48%) mantienen el poder de compra de los trabajadores, pero no corrigen el círculo vicioso creado por una inflación desbocada y convalidada con alta emisión. No es necesario enfriar la economía, ni retornar al libre mercado para reducir la carestía. Se puede actuar directamente sobre la formación de precios con medidas de control, fiscalización del beneficio y punición impositiva de los acaudalados.

La definición económica central gira en torno al fondo petrolero y la distribución de sus divisas. Durante un largo tiempo se aceptaron mecanismos de intermediación bancaria que engordaron a los financistas, sin reducir la especulación cambiaria. Ahora se ha introducido un sistema de subastas más transparente, pero los grandes capitalistas continúan lucrando con las divisas. Obtienen dólares al precio oficial y los comercializan en el mercado negro. No sólo hay problemas técnicos con la gestión de la subasta. Es indispensable tornar efectivo el monopolio estatal del comercio exterior para ordenar del manejo del excedente comercial.

Las mejoras del ingreso popular son tan evidentes que la propia derecha ya las reconoce como un mérito del chavismo. Eluden explican por qué sus gobiernos nunca ensayaron algo parecido. Fue el desplazamiento de esas administraciones reaccionarias lo que permitió derramar la renta petrolera hacia abajo. Pero es evidente la fragilidad del aumento actual del consumo sin la correspondiente inversión. La ampliación genuina del poder de compra exige avances significativos en la malograda industrialización de una economía rentista.

En el plano político los dilemas igualmente acuciantes. Existe un generalizado cuestionamiento de la corrupción y el castigo de los que acumulan dinero mal habido, definirá si el proceso recupera sustento popular. Maduro anticipó la creación de un cuerpo especial y secreto para destapar malversaciones. Pero una nueva ética de la honestidad exige la intervención directa de los militantes chavistas y una gran sensibilidad oficial para facilitar las denuncias.

La iniciativa de unificar las misiones en un nuevo sistema puede resultar también muy útil, si al mismo tiempo se fortalece la acción por abajo en las comunas y en los sindicatos. El anuncio de ir a las fábricas y a los barrios para construir legitimidad popular abre un camino de rencuentro con los votantes perdidos.

Hay condiciones favorables para introducir estas correcciones en el apasionado clima de Venezuela. Allí no impera la indiferencia, ni el hartazgo con la política que se observa en tantos países. El nuevo piso forjado en la conciencia popular permite encarar por ejemplo las iniciativas humanistas que Maduro sugiere, para lidiar con el complejo problema de la inseguridad. Ha convocado a la reintegración social de “todos los muchachos que dejen las armas” y se opone a la violenta persecución de los marginados, que instrumentaría la derecha.

No es sencillo tampoco radicalizar el proceso, atrayendo al mismo tiempo a gran parte de la clase media que se alinea con la derecha. La receta clásica de los socialdemócratas es el travestismo. Implementar “lo que la gente quiere” luego de haber absorbido los mensajes de los medios de comunicación. Esa adaptación trasformaría al chavismo en otro caso más de domesticación institucional.

Si se quiere evitar este entierro, no queda otra alternativa que perfeccionar la disputa ideológica iniciada hace 14 años. Persuadir y persuadir con nuevos argumentos es el sendero a recorrer. Demostrar como la derecha empuja a la clase media a actuar contra sus propios intereses persiste como el gran desafío del chavismo.

Legados y convicciones

El proceso bolivariano puede brindar una gran lección a los veteranos de la izquierda latinoamericana que perdieron el espíritu revolucionario. Si se revisan las fallas sin desazón, el lugar vacante que ha dejado Chávez encontrará sustitutos más colectivos.

No hay que olvidar cómo el gestor del cambio actual se sobrepuso a varias experiencias fallidas. Y al igual que Fidel después de Moncada siguió adelante luego del fracaso de su alzamiento inicial. Esa firmeza lo convirtió en un líder de masas al cabo de un breve encarcelamiento. Posteriormente supo afrontar el golpe del 2002 con la misma resolución y entregó sus últimas energías vitales a la batalla contra Capriles. Sin ese coraje Maduro no estaría hoy al frente del gobierno.

Chávez mutó siguiendo los vientos de la acción revolucionaria y por eso sus convicciones nacionalistas evolucionaron hacia la izquierda. Desde 1999 se embarcó en un curso radical que lo distanció de las clases dominantes y lo enlazó con las clases oprimidas.

Las confusas relaciones que estableció al principio con los militares derechistas de Argentina (“carapintadas”), indujeron a muchos analistas a observarlo como un golpista más del pelotón latinoamericano. El mismo equívoco suscitó su coqueteo inicial con la Clinton y la Tercera Vía del social-liberalismo. Pero su reacción frente a la embestida derechista despejó rápidamente cualquier duda sobre sus preferencias políticas. Optó por una convergencia con la izquierda que fue acelerada en su encuentro con Fidel.

Chávez se nutrió del patriotismo radical que personificaban Torrijos y Velazco Alvarado. Pero alentó una participación popular antiimperialista muy superior a esos antecesores. Contraviniendo la trayectoria dominante del nacionalismo latinoamericano impulsó la movilización social. Propició la creación de 100.000 círculos bolivarianos, la ocupación de PDVSA, la organización de los reservistas y la expansión de los consejos comunales. Esta confianza en el sujeto popular lo distanció del clásico arbitraje de Perón o Vargas. Dejó de lado el bonapartismo militar e introdujo la mayor democratización de la historia venezolana.

Su vaga aceptación juvenil del socialismo desembocó en un proyecto de reformas avanzadas sin el techo tradicional del nacionalismo burgués. Como tenía muy presente la tragedia de Salvador Allende, no se replegó ante las amenazas fascistas. Al contrario, concibió una estrategia de contragolpe frente a la derecha, junto a ensayos de transformación pacífica con resguardo armado. Su obsesión por el triunfo se gestó evaluando las derrotas sufridas por todos revolucionarios latinoamericanos desde Zapata y Sandino hasta Farabundo Martí.

Esta conducta le permitió a Chávez aguar la fiesta neoliberal, confrontar con el imperialismo y recuperar el proyecto socialista. Incurrió en numerosos errores, como la entrega de dirigentes guerrilleros a Colombia y la reivindicación de varios dictadores del mundo árabe. Pero inauguró el proyecto que ahora pueden culminar sus discípulos, si avanzan hacia la realización del socialismo.

Los dirigentes chavistas consideran que están embarcados en esa construcción y lo demuestran con discursos, proclamas y carteles desplegados por todo el país. Las denominaciones aplicadas a muchos emprendimientos confirman esa expectativa (empresas socialistas, partido socialista, salud socialista). La generalizada utilización de un concepto pos-capitalista es muy familiar al chavismo, que nutre sus filas de militares, intelectuales y activistas formados durante los años 70, bajo el influjo guerrillero y variadas influencias ideológicas comunistas.

Los dogmáticos descalifican este perfil resaltando la distancia que separa a los enunciados socialistas de su concreción. Suponen que ambos parámetros deben marchar al mismo ritmo, sin explicar por qué razón ellos mismos despliegan tanta propaganda marxista sin ningún atisbo de materialización. Proclamar el ideal socialista es un primer mérito, en la medida que define cual es la meta ambicionada y qué distancia habría que recorrer para alcanzarla.

Los sectarios repiten también los sarcasmos cínicos contra el socialismo bolivariano que emiten los críticos derechistas. Nunca se preguntan por qué razón el chavismo rescató el ideal socialista. En el pasado era muy frecuente reivindicar formalmente esa meta, como una cobertura demagógica para cualquier proyecto político. Este disfraz era necesario por el impacto generado por las revoluciones rusa, china, cubana y vietnamita. Todavía subsisten muchos partidos liberales, derechistas e incluso fascistas que preservan su mote socialista inicial. Pero esa moda quedó mayoritariamente sepultada con el desplome de la Unión Soviética.

Ningún movimiento popular reclama hoy a sus dirigentes que adopten definiciones socialistas. Este pronunciamiento no brinda réditos en ningún terreno. El prestigio intelectual y la penetración electoral que suscitaba esa identificación se ha diluido. Sólo cabe por lo tanto una interpretación de las razones que indujeron al chavismo a retomar el socialismo: la convicción. Aunque los descreídos no puedan entenderlo, ese parámetro guía la conducta de los militantes y dirigentes embarcados en la batalla por la emancipación.

Aprendizajes e innovaciones

Cualquier luchador latinoamericano sabe que una construcción socialista exige lidiar con dos novedades contemporáneas: la URSS ya no existe y las viejas dictaduras regionales han sido reemplazadas por sistemas constitucionales. El proceso revolucionario debe transitar por senderos más complejos que el pasado. La insurrección, el foco o la guerra popular prolongada ya no aportan respuestas a la forma de actuar en el terreno electoral y al desafío de conseguir aliados externos para resistir el acoso imperial. Frente al nuevo escenario hay que innovar con la misma audacia que en su época tuvieron Lenin, Mao y Fidel.

Los sectarios recluidos en su micro-mundo ni siquiera se plantean estos problemas. No perciben los problemas que emergen de cualquier interacción con la realidad. En octubre pasado se opusieron por igual a Chávez y a Capriles, presentando una candidatura insignificante (Chirino). Esta vez optaron por la abstención, argumentando que Maduro y su reaccionario contrincante “son lo mismo”. Minimizan el peligro golpista porque consideran que el chavismo es tan nefasto para el pueblo como su adversario. Con semejante despiste sus planteos solo aportan una graciosa nota de color al panorama venezolano.

Es importante comprender los nuevos rumbos de la lucha por el socialismo. En el siglo pasado los revolucionarios no enfrentaban la problemática intervención en el sistema electoral burgués. Actuaban en un persistente contexto de guerras y dictaduras, sin necesidad de abordar la disputa por los votos. Las dificultades para trabajar por una construcción socialista en este terreno son muy conocidas por cualquier de militante de izquierda, que haya participado en alguna elección. El régimen constitucional otorga a los dueños del poder económico y mediático privilegios siderales, que son potenciados por el predominio de la ideología convencional.

Los méritos del chavismo en este terreno han sido mayúsculos. Le ganó diecisiete votaciones a las clases dominantes. Pero es ilusorio suponer que esa secuencia se repetirá ad infinitum en una elección tras otra, sin padecer cansancio y desgaste.

Está probado que el socialismo no podrá emerger de la simple continuidad de secuencias electorales. Los socialdemócratas que alguna vez creyeron en esa posibilidad, ya no destinan ni un minuto a recordar la justificación de esas creencias. Simplemente actúan aceptando las pautas que fijan las clases opresoras. Si se quiere evitar esa degradación hay concebir como se podría integrar el sufragio periódico actual a una futura democracia socialista. Ese tránsito requeriría alguna modalidad de ruptura revolucionaria.

El instrumento potencial de esa transformación es el poder popular que acompaña al chavismo desde su nacimiento. Estos organismos paralelos y articulados al esquema institucional presentan múltiples modalidades de consejos, comunas, círculos, sindicatos y partidos. Hasta ahora no consolidaron una forma definida y tampoco maduraron un desarrollo autónomo, en gran medida por la tutela impuesta desde arriba. La ausencia de Chávez exige ahora potenciar el protagonismo colectivo.

Las carencias del poder popular pueden ser fatales, puesto que allí se concentran los embriones de la construcción socialista. Ese poder es el gran resguardo de continuidad del proyecto revolucionario, frente a los imprevisibles vaivenes de la disputa electoral. Por esta razón cuando se cierra un acto comicial no sólo hay que contar los votos obtenidos. Se necesita saber cuánto se avanzó en la organización de la estructura popular.

Chávez siempre supo cuán necesario es prepararse para confrontar con clases dominantes decididas a defender sus privilegios por medio de la fuerza. No alcanza con impedir la designación de un Pinochet al frente del ejército para impedir el drama sufrido en Chile en 1973. Las estructuras populares defensivas son indispensables para condicionar el comportamiento de las fuerzas armadas en situaciones críticas. La conducta de esa institución en gran medida depende de la capacidad popular para actuar en forma directa y organizada contra los fascistas.

El sorprendente devenir de la historia ha reintroducido la batalla por el socialismo en un país petrolero. Este escenario era inimaginable para los marxistas del siglo XX, que se acostumbraron a localizar los procesos revolucionarios en países carentes recursos. Venezuela es la contracara de ese modelo. No afronta ninguna de las restricciones que por ejemplo atormentan a Cuba.

La combinación de plan y mercado requerida para una transición socialista en un país exportador de combustible será muy distinta a la exigida en una economía carente de divisas. Hay ciertas medidas comunes a cualquier proyecto anticapitalista (bancos, recursos naturales y comercio exterior nacionalizados).

Pero dada la estatización del petróleo, el mayor desafío que afronta Venezuela es la gestión de ese recurso y no la ampliación ulterior de la propiedad pública. Es vital cambiar la matriz productiva con expansión industrial y reducir las importaciones de bienes de consumo. El éxito económico del chavismo se medirá en este plano.

Movimientos sociales del ALBA

La victoria de Maduro es un trago amargo para la diplomacia estadounidense, que ansía librarse de la crítica chavista a todas sus tropelías. Esas denuncias empañan el reacomodamiento táctico que promueve Obama para atenuar la imagen belicista de la primera potencia. El triunfo bolivariano obliga a Estados Unidos a perfeccionar el maquillaje de sus invasiones, asesinatos selectivos y torturas en Guantánamo.

La presencia de un continuador de Chávez al frente de una economía petrolera representa, además, un grave problema para el imperio, que siempre computó al crudo venezolano como un insumo propio. Le resulta intolerable que su principal abastecedor latinoamericano maneje cuotas de producción en forma soberana y acuerde contratos de largo plazo con China.

Estados Unidos no ha podido tumbar el proceso bolivariano al cabo de catorce años. Este fracaso obedece también a la capacidad exhibida por América Latina para impedir la repetición del desangre perpetrado en Medio Oriente y África. La enorme trascendencia de este logro no ha sido debidamente valorada. Si la región padeciera masacres étnicas, guerras sectarias o matanzas separatistas, actualmente sólo discutiríamos la forma de emerger de esas tragedias.

El país necesita apoyarse en un bloque geopolítico latinoamericano para contrapesar la presión imperial. Es el respaldo que no tenía Cuba en los años 60. Incluso con varios gobiernos derechistas en su interior, UNASUR, CELAC y otros organismos pueden cumplir ese rol de escudo protector. Pero lo ocurrido con Lugo en Paraguay demuestra que ese resguardo no sustituye la decisión interna de confrontar con el golpismo.

Venezuela no es un integrante más de la alianza sudamericana y su gobierno presenta un perfil diferenciado de cualquier administración de centroizquierda. Esta singularidad reapareció durante la elección del primer sucesor de Chávez.

Maduro es un “presidente obrero” muy distinto a Lula, tanto por su militancia socialista, como por la distancia que ha mantenido de la socialdemocracia. No recurrió hasta ahora al discurso amigable con los poderosos. Al contrario, confrontó con el “burguesito Capriles que desconoce la vida del trabajador”. ¿Persistirá o se diluirá ese mensaje?

El planteo de Maduro también contrasta con la indiferencia hacia la meta socialista, que predomina entre la mayoría de los presidentes progresistas. Algunos mandatarios -como Cristina Kirchner- son incluso abiertamente hostiles a ese ideal. Suelen contraponer la bandera roja con el estandarte celeste y blanco, como si fueran símbolos en conflicto.

El chavismo ha transformado el panorama de la izquierda latinoamericana y rehabilita la batalla por el socialismo continental. Pero no existe hasta ahora un organismo de confluencia para esa acción. La nueva articulación de los movimientos sociales del ALBA, que se está promoviendo para aglutinar organizaciones populares a escala regional, podría cumplir ese papel. Pero debería reunir agrupaciones construidas desde abajo con autonomía de los gobiernos.

Esa confluencia estaría exenta de las restricciones que rodean a la acción gubernamental. Su función no sería consolidar acuerdos geopolíticos, asociaciones estatales, alianzas o convenios económicos. Trabajaría en las prioridades de los movimientos sociales y podría alzar la voz en los temas conflictivos. Desde un ALBA de los pueblos hay espacio para la solidaridad con Haití sin envío de tropas, para cuestionar a las transnacionales de cualquier sub-potencia y para objetar las fantasías del “capitalismo regulado”.

Los movimientos sociales ALBA tienen la oportunidad de cubrir el vacío dejado por el declive del Foro Social de Porto Alegre. Podría avanzar en la superación de esa experiencia adoptando el perfil de lucha que eludió ese precedente. El momento es promisorio y la rendija comienza a abrirse para la gran tarea de convertir el sueño de Bolívar en una emancipación socialista.

Claudio Katz es Economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Bibliografía:
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-Boron Atilio, “Maduro: una victoria necesaria”, ALAI, 15-4-2013
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-Guerrero Emilio Modesto, Chávez, el hombre que desafió a la historia, Peña Lillo, Buenos Aires, 2013
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-Pérez Borge Stalin, Gómez Gonzalo, García Juan, Zuleika Menéndez, Marín Alexander, Carcione Carlos, “De qué estamos hablando: Chávez y el liderazgo de la revolución bolivariana”, www.rebelion.org, 4-1-2013.
-Stedile Joao Pedro, “Brasil y ALBA de los pueblos”, www.ivoox.com/j, 10-4-2013
-Verzi Rangel Álvaro, “Venezuela: Todo lo parecido al 2002 no es ninguna coincidencia”, elquepiensagana.wordpress, 7-4-2013
-Zuñiga Simón Andrés, “Devaluar o no devaluar… ¿Este es el problema?”, www.rebelion.org, 8-2-2013.

Resumen
El proceso bolivariano ingresa en una etapa de definiciones. La derecha ensayó una presión golpista sin las condiciones del 2002. Intensificarán las campañas destituyentes, tentarán a los militares e impulsarán el revocatorio. El oficialismo logró una ajustada victoria remontando los inesperados efectos del fallecimiento de Chávez y sorteó el fantasma de la derrota sandinista. Padece una declinación de votos por causas muy conocidas, pero tiene margen para remontar la adversidad.
La radicalización renovaría las energías y la opción conservadora desmoralizaría al chavismo. Son dos cursos opuestos para afrontar la ineficiencia, la corrupción y la inseguridad. Chávez se sobrepuso a situaciones más difíciles girando a la izquierda e incentivando la acción popular. No aceptó el techo del nacionalismo burgués y rehabilitó el proyecto socialista. Sus discípulos pueden retomar esa conducta.
La desaparición de la URSS y el fin de las dictaduras obligan a reconsiderar la estrategia socialista. Se impone combinar la acción electoral con la construcción del poder y el resguardo defensivo, tomando en cuenta la peculiaridad de una economía petrolera.
La victoria de Maduro afecta la estrategia de maquillajes imperiales y refuerza la necesidad de proteger a toda la región de las tragedias que soporta África y Medio Oriente. La articulación de movimientos sociales del ALBA ofrece un nuevo ámbito de aglutinamiento por abajo por la emancipación socialista.

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Rupturas y secuencias: La voluntad “pacífica, cristiana y democrática” de la oposición

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Le guste o no a la oposición derechista encabezada por Henrique Capriles Radonski, la voluntad mayoritaria del pueblo venezolano se expresó a favor de Nicolás Maduro Moros en la elección presidencial del 14 de abril de 2013. Esto no lo podrá cambiar jamás, así genere actos de vandalismo, muertes y agresiones de todo tipo que pudieran desembocar, eventualmente, en un cruento golpe de Estado, tal como ocurriera hace once años atrás contra el Presidente Hugo Chávez Frías.

Así, desde el instante que el Consejo Nacional Electoral emitiera el boletín de los resultados electorales, la oposición derechista ha demostrado un patrón de conducta reñido con los ideales que afirma defender, ya que sus objetivos inmediatos de agresión lo han constituido los Centros de Diagnóstico Integral (CDI), en donde personal cubano presta servicios médicos, y los Mercados de Alimentos (Mercal); siendo éstos destinados a la atención de los sectores populares de limitados recursos económicos. El colmo de esta situación desestabilizadora es que Capriles Radonski y sus seguidores han terminado por calificar a los chavistas de fascistas, violentos y mentirosos, utilizando los diferentes medios de información de su propiedad que difunden sin ningún pudor noticias tendenciosas, convirtiéndolos en una caja de resonancia sin mucha diferenciación.

De igual manera, la telefonía celular e Internet se han visto inundados de rumores y mensajes abiertamente discriminatorios mediante los cuales se estimula el resentimiento y la violencia de opositores fanatizados que no han dudado en agredir y asesinar a militantes del chavismo en diversas localidades de Venezuela ante la indiferencia de sus dirigentes, sobre todo de Capriles Radonski, quienes han manejado un doble discurso ante la opinión pública, confiando en que sus prédicas lograrán el efecto largamente deseado: la caída del proceso revolucionario bolivariano.

No obstante, la mayoría del pueblo venezolano ha mantenido una posición de defensa de su voluntad soberana. En muchos casos, se ha movilizado para resguardar los CDI, haciéndose presente en plazas y calles, demostrando un alto nivel de conciencia política revolucionaria frente a la cual se ha estrellado la provocación y la manipulación opositora. Asimismo, los anuncios hechos recientemente por el Presidente Nicolás Maduro Moros permiten confiar en que no quedará impune la ola de violencia y asesinatos generada por el mensaje desestabilizador de la oposición derechista. Ello contribuiría, sin duda, a restablecer la paz interrumpida y a resguardar la continuidad del hilo constitucional en Venezuela. Sin embargo, hay que acotar que -paralelamente a las medidas a tomar por el nuevo mandatario nacional para enfrentar la estrategia golpista de la oposición- éste debe proceder a una revisión, a una rectificación y a un reimpulso de lo que han sido los logros del proceso revolucionario bolivariano durante la gestión del Presidente Hugo Chávez Frías; especialmente tomando en cuenta las denuncias y las sugerencias de las organizaciones de base, más dispuestas éstas a profundizar y a ampliar dichos logros que el actual estamento gobernante chavista. En esto último radicaría su mayor éxito y la derrota definitiva del fascismo en el país.

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Las contradicciones en el seno de la Izquierda colombiana

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Quien desde la llamada Izquierda colombiana se oponga a una Constituyente que, refrende los acuerdos alcanzados en la Habana y las Farc-EP y los demás acuerdos alcanzados con el ELN y el EPL, para finalizar el histórico conflicto social armado de Colombia, pues sencillamente no ha comprendido el “ABC” de la Solución Política; pues una es parte integrante e inseparable de la otra ¿Cómo se va a reconciliar el Estado colombiano con sus ciudadanos, si no es desmontando las dos patas que soportan el conflicto interno? Una, la estructura de la tenencia de la tierra y dos, la máquina del Terror del Estado.

Pero además, si para oponerse a ella, argumenta que las elecciones para elegir a los constituyentes pueden ser ganadas por AUV y sus 7 enanitos, pues no ha hecho un análisis concreto de la situación concreta actual en perspectiva. No ha entendido el novedoso momento político que se está viviendo en Colombia a partir del auge de la movilización social Unitaria y Organizada desde la base popular cada vez más politizada y consiente, organizando múltiples procesos Constituyentes locales y regionales y, pidiendo paz con justicia social democracia y soberanía, es decir que por su tradicional ceguera electorera, desconfía profundamente de la gente del común en su marcha irreversible hacia la segunda independencia.

Es precisamente el torrente unitario movilizado en calles y carreteras de Colombia, exigiendo paz con justicia social y soberanía, lo que ha hecho aflorar las contradicciones larvadas durante tantos años en el seno del bloque de Poder Dominante, y que a partir del “bogotazo por la paz”, del nueve de abril pasado, le han abierto a la Gente del Común un panorama totalmente nuevo e inédito, que de saberse utilizar para continuar avanzando, puede conducir a una situación insospechada como por ejemplo, un masivo y contundente Paro Cívico Nacional; el que no es posible visualizar con la tradicional inercia de los cálculos electoreros. “La única arma efectiva contra la guerra es la huelga”, decía el escritor y periodista italiano Curzio Malaparte.

Este aspecto del abandono de la lucha de masas en beneficio de las próximas elecciones que hay que estar preparando constantemente, es más serio y tiene más implicaciones de lo que se cree y, no es lo único que separa a la llamada “Izquierda colombiana”. También nos separa su concepción maoísta de la contradicción (ya superada en el resto del mundo) que solo ve en blanco y negro la unidad y lucha de los dos contrarios, sin analizar sus complejas relaciones, interacciones e intermediaciones, es decir, el proceso complejo de cómo se unen y luchan estos contrarios:

Claro que Uribe Vélez, es el representante epónimo del latifundio ganadero pre-.moderno y violento. Que Pastrana representa a los corruptos beneficiados con los millonarios negocios, (en dólares) de la guerra geoestratégica del Plan Colombia: (Araujo, Banpacífico, Dragacol, ect). Que el fanático religioso Ordoñez representa los intereses nacionales y trasnacionales de los jerarcas de negro del Opus Dei y de Tradición Familia y Propiedad. Que JM Santos representa los negocios financieros de la oligarquía santafereña en su más aquilatada expresión y que además, todos juntos están unidos en torno al credo superior del Neoliberalismo.

Pero también es cierto que, no solo por asuntos económicos sino por el proceso de paz de la Habana y la movilización popular, han entrado en lucha abierta e irreconciliable. Ya no es por debajo de la mesa, soterrada e hipócrita, como venía sucediendo desde el pacto de Sitges firmado entre Laureano Gómez y Alberto Lleras. Pacto en las alturas que (entre otras cosas) hoy es imposible volver a repetir.

Pero hay más: La concepción del conflicto interno colombiano ha trazado una cicatriz mental en sus cerebros. Mientras JM Santos reconoce con objetividad que” existe desde hace muchísimo un conflicto interno que se debe resolver políticamente” y así sea simbólicamente, desde el frente de la embajada de los EEUU en Bogotá apoya el “bogotazo por la paz”; Uribe Vélez y los demás, cegados por su anticomunismo pro-gringo, insisten tozudamente en negarlo, argumentando que en Colombia hay una amenaza terrorista -comunista contra la democracia, que hay que derrotar militarmente.

Y después del incidente de la filtración a Uribe Vélez, de las coordenadas militares donde se encontraba el comandante Pablo Catatumbo, no hay duda de que JM Santos tiene al provocador ministro de guerra Pinzón en ese puestico, porque es el único que le puede evitar un Golpe Militar instigado por AUV y sus 7 enanitos.

Así pues que, No es el asunto teórico del rechazo al Neoliberalismo (implementado desde hace más de 40 años por la oligarquía colombiana y en lo cual no hay dentro de la izquierda diferencias sustanciales) lo que nos separa. Es la incomprensión de la Salida Política, de la cual forma parte inseparable la Constituyente. El “electorerismo miope” en remplazo de la lucha de masas y la desconfianza en ellas, hacedoras de la Historia; junto con la distorsión maoísta del análisis concreto de la situación concreta actual en clave estratégica, tan recomendado por Lenin, lo que está por resolverse en la praxis. Es decir en veremos.

La lucha contra el Neoliberalismo trasnacional no puede convertirse en un muro metafísico que nos impida por el momento, avanzar hacia la Paz con justicia social y democracia con quienes quieran marchar en ese sentido, como lo acaba de decir la máxima autoridad del Polo Democrático en el foro de la Universidad Nacional. Estaríamos cayendo en el otro extremo del idealismo trotskista: Si las FARC –EP no tiene un programa obrero y socialista, No son revolucionarias, ni nada.

Post Scriptum: La adivinanza de la valla de Facho Santos tiene una respuesta real: Quien ha matado más policías es el régimen oligárquico colombiano, que convirtió a la Policía Nacional en un destacamento contraguerrillero, quitándolo del ministerio del Interior (donde debe estar) para enviar esos colombianos rasos a matar a sus hermanos de clase y, a morir sin pena ni gloria en las selvas colombianas. Pero no solo ha enviado esta guardia pretoriana comandada por Santoyo, el Papero y otros fantoches rateros con charreteras, sino a soldados rasos comandados por el general Rito Alejo y los tantos otros héroes condecorados, paracos y cobardes que siguen en la impunidad. Ojo Fachito, que las Victimas son consecuencia. La causa eficiente (para que me entienda) es el Terror del Estado.

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Nuevos desafíos para el pueblo paraguayo

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

Muchas enseñanzas, curiosidades y algunas sorpresas, han dejado las elecciones generales cumplidas en Paraguay este domingo 21, con un triunfo arrollador de Horacio Cartes, candidato del Partido Colorado pero no funcional al mismo, y cuya conducta independiente del viejo, burocrático y costoso aparato orgánico, es un factor nada pequeño que, en meses, podría desembocar en fuertes colisiones internas.

Varios elementos dejan presagiar que el flamante Presidente podría reinstalar un régimen autocrático, retornando en cierta forma, aunque con estilo moderno, a los métodos de su admirado General Alfredo Stroessner, desplazado por la corrupta jerarquía del Ejército en 1989, después de haberlo apuntalado durante 35 años, con el apoyo desembozado de Estados Unidos.

En esos puntos, ni tampoco en el ideológico, habría diferencias entre Cartes y la cacofónica y cavernaria máquina tradicional colorada, pero un elemento que probablemente estará muy presente en sus relaciones es que el virtual Jefe del Ejecutivo Nacional no es el patrón orgánico del Partido, a diferencia de todo el período anterior, de casi un siglo, aunque su peso jerárquico y financiero, sin dudas será resolutivo en el momento de las grandes decisiones.

Todo ello en términos de hipótesis, muy distinto al cuadro objetivo de victorias pírricas protagonizadas por el gran perdedor de estos sufragios, el Partido Liberal, que ha tenido a casi toda la población de espectadora ante su desastrosa y corrupta gestión de los últimos diez meses, desde su Golpe de Estado contra el gobierno democrático presidido por Fernando Lugo, pasando por el pacto electoral de un mes atrás con el Partido Unace, de extrema derecha, hasta llegar a esta final electoral que también podría interpretarse como el epílogo del plan iniciado el 22 de junio pasado.

En cualquier análisis frío, habría margen para concluir que la actual dirigencia liberal es sinónimo de obsolescencia. Alienada por su avaricia de poder, e incapaz de consultar y respetar la opinión de sus bases, convirtió su impericia e ineficiencia en involuntaria influencia para que más del 30 por ciento de los inscriptos, no pasara por las urnas.

Cierto es que esa abstención, de un millón 300 mil habilitados, 200 mil más que los votos a Cartes, no sólo es fruto de la traición liberal a su propio compromiso con la voluntad de cambios expresada por la mayoría de los paraguayos que, con su aporte de afiliados, eligieron a Lugo en abril del 2008. La derrota tiene otros parientes.

A esa resta de participación, se debe sumar otros tres elementos. 1) el pacto Liberal-Unace, fue repudiado en las urnas por afiliados de ambos partidos, 2) el luguismo fue sancionado por quienes se han sentido decepcionados por la tibieza de su política y, aunque su líder fue electo primer Senador del Frente Guasu, que pasó de dos a cinco curules en la Cámara Alta, su candidato presidencial sólo reunió poco más del 3.0 por ciento del electorado, y 3) sería un error pensar que el millón 100 mil votos que dieron el triunfo a Cartes, fueron para el Partido Colorado, sino que probablemente el mayor porcentaje, con claros signos de incredulidad, optó por ilusionarse un poco con la promesa del favorito de imprimir “Nuevos Rumbos” al país.

Las empresas encuestadoras, sin ningún control estatal, fueron otro factor que incidió fuertemente en la sicología de sectores del electorado, incluso estimuló a indecisos, cumpliendo a cabalidad su misión de manipular las voluntades a favor de Cartes, (incluso alguna cuyo dueño es afiliado liberal), al difundir las impresiones de boca de urnas desde las primeras horas del escrutinio, con el anuncio de que la ventaja era grande entre los dos postulantes con más chances.

A media mañana del domingo, el Vicepresidente del Tribunal Superior Electoral, Juan Manuel Morales, de la vieja satrapía colorada, fue más lejos, al convocar a la prensa para anunciar esa tendencia que, en su indecoroso juicio, “proseguirá así hasta el final de la jornada”. Ese pisoteo a reglas constitucionales, ratifica la vigencia en Paraguay del viejo matonaje estronista.

Hay una coincidencia general entre analistas, que Lugo graficó oportunamente en sus declaraciones de inmediato a difundirse los resultados finales, de que “el Partido Liberal perdió las elecciones el día que fracturó la institucionalidad”, hace 10 meses, aplicando un perverso libreto golpista, cuyos autores hay que buscarlos entre la oligarquía vernácula y sus guías intelectuales que operan desde embajadas extranjeras y las corporaciones financieras dueñas del agro-negocio y el extrativismo minero.

Comparando la participación ciudadana en las urnas, entre ésta elección y la del 2008, hay motivos suficientes para concluir que la dirigencia liberal fracasó en su estrategia desde que ocupó la Vicepresidencia con Lugo, debido a su desesperación por ocupar el primer puesto. Federico Franco, a los 15 días de asumir, dijo a compatriotas residentes en Nueva York que “por ahora está él”, palabras que ya presagiaban el plan golpista.

El quiebre institucional, tras un anormal juicio político, fue precedido en una semana por una masacre de veinte campesinos y siete policías, en un enfrentamiento montado para acusar a Lugo de mal cumplimiento de sus funciones. El escenario fue un campo ocupado ilegalmente desde hace décadas por la familia Riquelme, cuyo jefe fue Blas, Senador colorado durante años y uno de los personajes paraguayas más siniestro. Sin pruebas, permanecen en la cárcel desde entonces una docena de labriegos y otros cincuenta andan escondidos, acusados de delincuentes por el Ministerio Público.

Amigo y correligionario de Riquelme, Lino Oviedo, verticalista dogmático, supo construir, con demagogia y mucha trampa, una importante masa de adherentes, la tercera del país, codiciada por todas las otras fuerzas de la derecha, con las que el exGeneral estaba siempre en negociaciones sin llegar nunca a un acuerdo, debido a su incontrolable ambición de comandar todo, colisionando sucesivamente con el hambre de poder de los viejos aparatos de los partidos Colorado y Liberal.

Al no conseguir el puesto de presidenciable en todas las tentativas de alianza, Oviedo se resistió hasta último momento a confiar su electorado cautivo a otro emblema, en particular a su partido de origen, el Colorado, cuyo flamante Presidente ha sido indirectamente aludido, junto con ciertos barones del narcotráfico y alguna potencia extranjera (léase Estados Unidos), por la ratificada Diputada Fabiola Oviedo (hija), como principal autor intelectual de la explosión del helicóptero que terminó con la vida del líder, hace un mes.

El retorno del Partido Colorado a la conducción del Ejecutivo Nacional, y con ello la reafirmación de su posesión del poder, que nunca perdió a pesar de su derrota electoral del 20 de abril del 2008, que abrió la esperanza de acabar con seis décadas de absolutismo frente a la Alianza Patriótica para el Cambio, encabezada por Lugo, deja ver claramente que el atentado o accidente que hace un mes acabó con la vida de Oviedo, ha incidido fuertemente, por planificación o no, en los cambios últimos de la vida política paraguaya y quizás fue parte del plan aplicado desde el 22 de junio pasado.

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Aborto: el panorama en el territorio nacional (Parte I)

Laura Salomé Canteros (MARCHA)

La interrupción voluntaria de los embarazos sigue siendo delito para el Código Penal. No obstante, las prácticas inseguras y clandestinas son una cotidianeidad para las mujeres argentinas. En esta primera entrega, el panorama en Salta, Tucumán, Mendoza y La Pampa.

Los derechos sexuales y reproductivos son como aquellos de los que deberían gozar todas las personas independientemente de su clase social, sexo, identidad de género, práctica sexual, etnia y edad. Es el derecho a obtener información y orientación completa sobre sus cuerpos, sus funciones y procesos reproductivos para que puedan tomar decisiones y favorecer el auto- conocimiento; de disfrutar de una vida sexual saludable y placentera o de ejercer su preferencia sexual libres de discriminación, coacción o violencia; de elegir si tener o no tener hijos/as y con quien tenerlos, el número de hijos/as y el espaciamiento entre sus nacimientos; de acceder a una atención gratuita e integral de la salud sexual y reproductiva; de acceder a métodos anticonceptivos seguros y de calidad y elegir el que más se adapta a sus necesidades, criterios y convicciones; de obtener los métodos anticonceptivos en forma totalmente gratuita; a la intimidad, igualdad y no discriminación en la atención de la salud sexual y reproductiva.

La Campaña nacional por el derecho al aborto legal, seguro y gratuito es un entramado de personas y organizaciones de consenso y acción unitaria multisectorial surgido en el Encuentro Nacional de Mujeres realizado en Rosario, Santa Fe en el año 2003. A través de su movilización e intervención en los ámbitos legislativos, su proyecto de ley de interrupción voluntaria de los embarazos cuenta con el apoyo de los más diversos actores y sectores de la política y la sociedad actuales.

El Seminario que antecedió a la reunión plenaria de la Campaña, organizado el pasado viernes 5 de abril en la sede del anexo del Congreso de la Nación, se tituló “La Campaña en el contexto actual: debates, experiencias y nuevos desafíos”. Allí se realizó un balance anual, examen diagnóstico y muestreo inmejorable de la situación de los derechos sexuales y reproductivos en el país y de la lucha por el aborto legal, derecho inalienable de las mujeres a decidir sobre sus propios cuerpos.

El panorama en el norte argentino: Salta y Tucumán

En Salta el informe de las representantes de la Campaña rondó alrededor de la denuncia sobre la innecesaria judicialización de los abortos no punibles (ANP) que sufren las mujeres, situación que se repite en varias provincias. Recordemos que los ANP son aquellas situaciones previstas por el artículo 86 del Código Penal de la Nación, norma que regula los casos en los que se autoriza el aborto eximiendo de pena al/la profesional de la salud y a la mujer que lo lleva adelante cuando hay peligro para la vida o la salud de la mujer, cuando el embarazo es producto de una violación o cuando el embarazo sea producto del atentado al pudor sobre una mujer "idiota o demente".

Estas interpretaciones que determinan las interrupciones legales están contempladas no solo en el fallo “F.A.L. s/ medida autosatisfactiva” de marzo de 2012 de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sino que también figuran en la Guía técnica para la atención integral de los abortos no punibles dictada en 2007 por el Ministerio de Salud de la Nación y están en consonancia además con normas y tratados internacionales de jerarquía constitucional.

Se resaltó asimismo una situación igual de preocupante: la posible declaración de la Ciudad de Salta como “pro vida”, propuesta del edil Aroldo Tunini (del Bloque Salta Federal). Este proyecto de ordenanza significaría la violación de los derechos adquiridos ya que, entre otras medidas, incluiría la prohibición del “uso, distribución, difusión o promoción” de la anticoncepción hormonal de emergencia, que previene embarazos no deseados; suspendería “en forma inmediata” los protocolos de atención de los abortos no punibles; y fijaría una asignación económica para incentivar a las víctimas de violación que resultan embarazadas a continuar con la gestación. La Comisión de Legislación del Concejo Deliberante de la Ciudad de Salta debe expedirse al respecto aunque al parecer, por el absoluto repudio de las organizaciones de derechos humanos no tendría posibilidad de prosperar.

En Tucumán la disertación de la abogada Soledad Deza como voz de la Campaña explicitó, a modo ilustrativo de la situación en la provincia, la historia de “María Magdalena” (llamada así para preservar su identidad). Esta joven de 26 años fue denunciada a principios del año pasado por una jefa de guardia y una residente de la Maternidad Nuestra Señora de las Mercedes de San Miguel de Tucumán, hoy ambas acusadas penalmente por el delito de violación del secreto médico y por violencia de género en sus modalidades física, obstétrica, psicológica e institucional según la Ley 26.485 de Protección Integral hacia las Mujeres.

“María Magdalena” había ingresado al instituto con un problema ginecológico, acompañada por su pareja y por su madre. Las dos médicas la acusaron de haberse provocado un aborto y llamaron a la Policía, que la interrogó estando convaleciente. Según consta en la denuncia le practicaron un legrado sin anestesia y la intimidaron con frases agresivas. Hoy, a pesar de la probada irresponsabilidad de las profesionales de la salud, “María Magdalena” continúa imputada por el delito de aborto.

Tucumán es una de las provincias argentinas que aun no adhirió al Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación Responsable (Ley 25.3673) a pesar de no tener normativas provinciales. No cuenta con protocolos de atención a los ANP (a cambio si hay cinco proyectos legislativos para no permitirlos) y tiene denuncias de que no se cumple la Ley de Educación Sexual Integral ni en las instituciones de enseñanza pública ni privada.

Córdoba

En la provincia mediterránea la situación de irrespeto por los derechos de las mujeres es continua. Es la única provincia del país que dictó un protocolo de atención de los abortos no punibles que está suspendido por una cautelar presentada por grupos anti derechos ante la justicia provincial.

La Pampa

Por su parte, las integrantes de La Pampa contaron la experiencia positiva de articulación de la enseñanza superior con los derechos sexuales y reproductivos poniendo en eje la problemática social de la clandestinidad del aborto. A partir de la creación de una Cátedra dentro de la Universidad provincial se dictan contenidos sobre educación sexual integral, acceso a la anticoncepción y la contracepción y maternidad y paternidad adolescente.

En la próxima entrega, un análisis de la situación de los derechos sexuales y reproductivos en Neuquén, Bahía Blanca, Córdoba, la provincia de Buenos Aires y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Laura Salomé Canteros es miembra de la Red PAR - Periodistas de Argentina en Red por una Comunicación no Sexista.

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Gramsci y el Tyrannosaurus Rex

Miguel Bonasso

Las antinomias de Antonio Gramsci

Lo que está ocurriendo en la Argentina resulta una encarnación espectacular de los conceptos básicos de Antonio Gramsci: sociedad civil y sociedad política. El gran teórico del comunismo italiano se hubiera maravillado ante la representación casi perfecta de sus antinomias en la gran marcha nacional del 18-A.

Por un lado, la sociedad civil (pluriclasista) saliendo a la calle para reclamar o defender diversos derechos cívicos en una reivindicación polimorfa pero única, por el otro la parte opositora de la sociedad política dividida, desorientada, marchando detrás de aquellos a quienes debería representar sin poder lograrlo.

Completando el cuadro, la parte oficialista de la sociedad política enojada ante la manifestación de la sociedad civil, procurando reducir el número de manifestantes en un estúpido regateo que vuelve a descalificarla.

Las dos categorías centrales del pensamiento gramsciano siguen sin encontrarse.

El teorema de Sandler vuelve a evidenciarse: la argentina es una sociedad con gran energía política y muy escasa cultura política.

En el pasado ese desencuentro entre sociedad civil y sociedad política produjo resultados lamentables. La formidable energía tectónica que se liberó el 29 de mayo de 1969 en el Barrio Clínicas de Córdoba no logró ser encauzada por los sectores más radicales y terminó bajo el ala de Juan Perón que la malversó en beneficio de la reacción, hasta que su muerte (más que previsible) dejó al país a merced de los asesinos.

El estado asambleario de la ciudadanía, que estalló en mil colores tras la jornada heroica del 20 de diciembre del 2001, se fue miniaturizando al compás del infantilismo izquierdista, hasta que el duhaldismo primero y el kirchnerismo después vinieron a ocupar el centro de la escena.

Más inteligentes que Duhalde, Kirchner y Cristina acoplaron a su gestión algunas de las reivindicaciones de aquel gran diciembre que tumbó al estólido y perverso De la Rúa. Reivindicaciones que tenían que ver –curiosamente- con la calidad institucional de la República. Aunque la desocupación y el corralito jugaron un papel protagónico en el estallido, también pesó de manera decisiva el clamor para que se acabara la impunidad (respecto al genocidio y la corrupción) y el cambio de una Corte Suprema de letrina por un tribunal superior que hiciera honor a su altura jurídica.

El cumplimiento (parcial) de estas reivindicaciones cívicas fue recompensado con el respaldo ciudadano. Kirchner, que había sacado el 22 por ciento de los votos en los comicios del 27 de abril de 2003, saltó rápidamente a un 70 por ciento del apoyo popular en todas las encuestas.

Prodigioso capital que descendió vertiginosamente en la “guerra gaucha” del 2008 y su secuela electoral del 2009 y luego logró ser recompuesto, tras su muerte y el irresistible ascenso al 54 por ciento.

¿Qué es lo que ocurrió, entonces, entre aquel resultado electoral y el repudio de grandes sectores ciudadanos que se evidenció en las marchas del 13S; el 8N y el 18A? El cansancio ciudadano ante la comprobación de que persiste la cópula entre política y negocios. La evidencia de que la corrupción mata e impide la construcción de un verdadero Proyecto Nacional. La aplastante convicción de que los sinvergüenzas van al sector VIP de las discotecas y no a la cárcel. Que el Estado es un botín para los políticos y la división de poderes una cuasi ficción que se intenta perfeccionar –para mal- acabando de una buena vez con el escaso margen que le resta a la justicia.

Resulta algo simplista decir que una cosa fue la era de Néstor y otra totalmente diferente la de Cristina, como si la pareja presidencial no conformara una díada político-ideológica que construyó a medias lo que suele llamarse el Modelo K. Una suerte de peronosaurio patagónico que ya ha cumplido diez años de edad.

La creación del Peronosaurio los unifica más allá de algunas diferencias entre los primeros años de Néstor y los últimos de Cristina, como el superávit fiscal de Kirchner y el déficit de su viuda. O el aplauso ante una corte de juristas respetados que ahora ha sido reemplazado por los destemplados improperios de la señora Bonafini contra esos mismos juristas.

Lo que hoy apesta ya estaba en germen en el gobierno de Néstor. Los testaferros afilaban los cuchillos para el festín de las licitaciones. Más que para gestar una “nueva burguesía nacional”, para armar en las sombras el Grupo Económico K: las garras, las fauces y el sistema digestivo del Peronosaurio.

Con un nuevo esquema de la asociación obligatoria, que logró superar al diezmo menemista: “vas a ganar todas las licitaciones pero yo voy a tener el diez por ciento de tu empresa”.

Este el secreto a voces que no alcanza a descubrir la justicia federal de Comodoro Py, donde los allanamientos parecen un travelling de Tarkovsky. La urdimbre real de la podredumbre política, tapada por la eclosión cloacal de las malas fariñas, la tv basura, los desorientadores de opinión y las hetairas que evocan la decadencia del menemismo y su epítome: el jarrón de Cóppola. ¿Hasta cuando, joven, hasta cuando?

Esta es la clave que oculta el incienso de los “intelectuales K”. El acertadísimo reemplazo de los eructos de Gostanian por los razonamientos alambicados de “filósofos” como Forster ante la mirada comprensiva de Feinman el Malo, convenientemente cristinizado por el olio sagrado de Cristóbal López y sus tres mil tragamonedas.

Progresistas y fascistas conviviendo en el vientre del Peronosaurio Patagónico en transición -cada vez más notoria y acelerada- hacia el Tyrannosaurus Rex. Hacia la absolutización del poder.

Así, frente a un sector de la sociedad política cada vez más ávido de poder y otro sector –el opositor- fragmentado e ineficiente, emerge nuevamente la reacción multiforme de la sociedad civil expresando con nitidez su rechazo ante la degradación del Estado de Derecho, que alcanzaría niveles insoportables con una nueva reelección en el 2015.

Reacción imprescindible pero insuficiente.

¿Cómo traducir esa energía en propuesta política? ¿Cómo superar el escepticismo justificado de la sociedad civil frente a los vicios e ineptitudes que caracterizan a vastos sectores de la sociedad política?

El mero amontonamiento de dirigentes no garantiza el éxito. El fracaso total de la Alianza es la mejor demostración de que la unidad por la unidad no sirve. Retroceder hacia una construcción política que tuviera como objetivo excluyente desplazar al poderoso de turno (llámese Menem o Cristina) sin definir simultáneamente las grandes metas programáticas que la fuerza emergente pretende alcanzar, sólo conduciría a una nueva frustración colectiva.

Al mismo tiempo, es indudable que el proyecto continuista no será electoralmente derrotado sin una imprescindible sumatoria de votos. Ya. Con la urgencia del caso. No se avizora un 2015 victorioso sin un 2013 que levante una primera barrera contra el avance autoritario del gobierno.

¿Cómo lograr dos objetivos que parecen antagónicos? Es un tema arduo, difícil, que trasciende los modestos límites de esta reflexión puntual sobre el pasado 18 de abril, pero que nos convoca a todos los que pretendemos vivir en un país donde la justicia social y la libertad no sean términos antitéticos.

No sobra el tiempo, pero aún es posible intentar una política de grandeza y desprendimiento como la que la sociedad civil está reclamando. Los dirigentes más honestos y decididos de la sociedad política deben ponerse a la altura de este momento histórico, en el que hacen falta más que nunca las ideas superadoras y los compromisos éticos de cara a la sociedad civil.

El país necesita más que nunca un gran frente que trascienda las fronteras partidarias y se proponga erradicar para siempre el vínculo perverso entre negocios y política.

Es imprescindible derrotar al grupo faccioso que pretende eternizarse en el poder, pero de poco nos serviría si no derrotamos simultáneamente a la corrupción que mata, se disfraza y se multiplica como una hidra de mil cabezas. No sólo en la sociedad política sino también en la sociedad civil.

Como cualquier cambio cultural, no será rápido ni fácil. Pero, como reza un proverbio oriental todo comienza con un primer paso.

Tal vez con un Pacto. Que no puede ser el de Olivos, sino el que sellaron los ciudadanos en las calles de la República.

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De Billiken y la infancia en dictadura

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Con Paula Guitelman conversamos sobre su "viejo" pero actual libro "La Infancia en dictadura. Modernidad y conservadurismo en el mundo de Billiken" como un modo de pensar qué leímos y leen los pibes y adultos de ayer y hoy.



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Argentina: Biodiesel para todos

Virginia Toledo López (MARCHA)

En la semana pasada el gobierno anunció el inminente incremento del corte nacional de gasoil con biodiesel. La medida, que venía siendo reclamada, refuerza la alianza con el agronegocio.

La industria de biodiesel surge en nuestro país a comienzos del nuevo milenio, en el contexto del boom de los agrocombustibles a nivel mundial, como consecuencia del fuerte cuestionamiento a los hidrocarburos por su impacto en el clima, por el previsible cenit de su producción y su continuo encarecimiento. El sector empresarial del agro argentino vislumbró, en los constantes records de su producción sojera, un insumo para la generación de biodiesel. Su producción masiva comienza vinculada a proyectos de escala media y grande, con un fuerte sesgo exportador.

El mercado interno del biodiesel sería creado con la sanción de la Ley 26.093 en el 2006, en tanto establecía la obligación de mezclar en un 5% todos los combustibles comercializados en el país a partir del año 2010. Asimismo, Argentina se consolidó como el quinto productor y el principal exportador mundial de biodiesel hacia febrero de 2010, cuyo principal destino era el mercado europeo.

A mediados del 2012 el gobierno nacional adoptó una serie de medidas que alteraron las reglas de juego. Por un lado, se aumentaron las retenciones al biodiesel (llevadas ahora al 24,2%, cifra que continúa siendo menor a las del grano y aceite de soja, con un 35% y 32% respectivamente). Por otra parte, se dispuso un “Régimen de importación temporaria de porotos de soja”, principalmente desde Paraguay y Bolivia, con el objetivo explícito de disminuir capacidad ociosa en la industria de biodiesel (que en el 2012 ascendía al millón toneladas anuales) incrementando (en un 20%) la producción nacional. De esta forma, al tiempo que se adoptan regulaciones para reactivar la industria, se proyecta una mayor recaudación a partir del cobro de las retenciones en un producto cuya competitividad internacional -hasta ese momento- continuaba siendo fuerte (el 66% de la producción se destinaba a Europa y el 33% se consumía en el país). Finalmente, se comunicó la baja del precio interno del biodiesel (cuyo valor pasaba de 5195 a 4405,3 pesos la tonelada, similar al precio internacional), lo que fue rechazado (por los entes representantes del sector y por algunos gobernadores con plantas elaboradoras del agrocombustible), por el perjuicio que significaba para las pequeñas empresas (que producen sólo para el Cupo Nacional).

Mientras tanto, en nuestro país crecía la discusión pública sobre los impactos negativos de la expansión agroindustrial, favorecida por la difusión de investigaciones científicas sobre los efectos del glifosato en las cadenas tróficas (como la del Doctor Carrasco); por las frecuentes denuncias por contaminación (cuyo caso emblemático es el juicio de las madres de Ituzaingó-anexo, con veredicto en 2012); la concientización sobre el desmonte, que llevarían a la propuesta de la Ley de Bosques sancionada tras una ardua discusión en el 2007; la continuidad de los desalojos a campesinos y campesinas (incluyendo la muerte de Cristian Ferreira en 2011 y de Miguel Galván en 2012, del Mocase-VC).

Paralelamente, las promisorias expectativas en relación al mercado externo con las que surgió la industria comenzaron a diluirse. La progresiva desconfianza de la Unión Europea (UE) con los agrocombustibles decantó, a fines de 2008, en el establecimiento de medidas para su importación, según su contribución a la reducción de gases de efecto invernadero. Además, en lo que va del 2013 se registró un retroceso abrupto en las exportaciones (durante marzo cayeron 70% respecto del mismo mes del año anterior), como consecuencia de denuncias de dumping por parte de la UE. Situaciones a las que se agrega el cese de las importaciones de biodiesel por parte de España (que ascendían a las 400 mil toneladas) en abril de 2012, como represalia por la expropiación del 51% de las acciones de YPF. La fragilidad devenida de la concentración en los mercados importadores resultó evidente.

Finalmente, es necesario considerar las crecientes dificultades vinculadas a la disponibilidad de combustibles en el país. El gasoil es el más utilizado, con un consumo de 12 millones de m3 anuales. Históricamente los principales sectores demandantes de gasoil han sido el agropecuario y el transporte. A partir del 2004 se agregan las centrales eléctricas, debido a las restricciones en la oferta de gas natural. Este panorama derivó en que el país importe combustibles con el fin de satisfacer la creciente demanda nacional.

La reciente elevación en el corte nacional de biodiesel al 10% no debe sorprendernos, considerando: a) el firme compromiso del gobierno nacional con la industrialización de la agricultura (plasmada en el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial 2012-2020); b) el sostenido fomento a la producción de biodiesel desplegada por la administración kirchnerista a lo largo de su década gobierno; d) el déficit energético y la fuerte demanda de gasoil por parte del sector del transporte a nivel nacional; y, e) las contrariedades surgidas en el mercado europeo para con los agrocombustibles argentinos.

El fomento al consumo interno del biodiesel parece convenir tanto al agronegocio, que nunca logró colocar su grano estrella más que en segmentos marginales del mercado nacional y que atravesaba dificultades en la colocación externa del biodiesel; como al gobierno nacional, en cuanto implica el agregado de valor a materia prima producida en el país, concordando con el ethos neodesarrollista, mientras que alivia presión a la creciente demanda energética. Es así que una industria surgida al calor de promisorias expectativas de negocios externos, impulsada por las grandes empresas del agronegocio, nacionales y extranjeras, ampliamente beneficiadas con las políticas gubernamentales de las últimas décadas, hoy encuentra su respaldo en el mercado interno, a través de una política que reafirma el apoyo sistemático del gobierno kirchnerista a un modelo agrícola ampliamente cuestionado por sus impactos ambientales, sociales, energéticos y culturales.

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Los fantasmas y los pibes de Villa Ocampo

Carlos del Frade (APE, desde Villa Ocampo, norte de Santa Fe)

El futuro repite el pasado en estos arrabales del mundo, como dice la letra una de bella canción brasileña.

Las venas abiertas siguen existiendo por los diversos caminos del continente.

La ruta 11, la que va del sur al norte por el lado del Paraná en la provincia de Santa Fe es, quizás, uno de esos senderos en donde la historia persiste en su destino de pesadilla y en su porfiada obstinación para alumbrar esperanzas.

Villa Ocampo está en el departamento General Obligado, besándose con el Chaco y Corrientes, en el territorio que antes formó para del imperio multinacional de La Forestal.

No queda quebracho colorado. Un ecocidio que jamás tuvo responsables y siempre presenta la factura de los costos que siguen pagando las actuales generaciones. Cuando la noche se va, hay brumas y explotan los primeros colores rosados y amarillos del amanecer. Los arbolitos que se ven no tienen nada que ver con aquellos viejos y nobles productores del tanino, los durmientes y los palos tenaces para sostener los alambrados que marcaban la posesión de los terratenientes.

Villa Ocampo durante décadas vivió de la caña de azúcar y el algodón. Fue después del exilio de La Forestal.

Centenares de pibas y pibes ganaron sus primeros pesos en esas zafras pero ahora, desde la escuela secundaria, dicen que no saben qué van a hacer porque no hay qué hacer en la ciudad del norte profundo santafesino.

Hace pocas semanas, Villa Ocampo se inundó cuando cayeron casi doscientos milímetros y hubo casi un centenar de evacuados en la ciudad donde viven veinte mil personas. “Necesitamos ampliar los desagües, por eso estamos pidiendo que nos manden la máquina retroexcavadora para duplicar la capacidad de esos canales”, declaró el intendente, Enrique Paduán.

Pero Villa Ocampo tiene otro problema: no hay empresario que se haga cargo de la nueva zafra, “justo ahora que la caña se ve tan linda, tan alta”, dice una maestra que piensa en sus pibas y sus pibes que no podrán rebuscarse unos pesos en la zafra.

“En una reunión de la mesa azucarera y de desarrollo regional, la empresa INAZA anunció que no está en condiciones financieras de poder realizar la zafra 2013 en el Ingenio Arno de nuestra ciudad, lo que obliga a buscar otras alternativas para su concreción”, decían los diarios regionales.

Se buscan inversores privados pero no aparecen.

Y eso se siente en las miradas y las preguntas de las chicas y los chicos de la secundaria. ¿Qué va a pasar en Villa Ocampo si no se cosecha el azúcar?.

El futuro repite el pasado en estas huellas abiertas que dejó La Forestal.

El 19 de abril se cumplieron cuarenta y cuatro años del llamado “Ocampazo”, la gran movilización de los trabajadores de los ingenios azucareros de Villa Ocampo y Las Toscas que luego generaron la “marcha del hambre”, casi el prólogo de todos los “azos” de aquel año 1969.

En aquellos volantes y documentos de la época se lee la necesidad de expropiar los ingenios para que los estados municipales fueran capaces no solamente de llevar adelante la molienda, sino también de conservar una fuente de trabajo para distintas generaciones.

Aquella memoria de lucha se hace presente en estos días de inundaciones y anuncios funestos que dejan amarga al azúcar que no será recogida.

En Villa Ocampo, norte profundo de la provincia de Santa Fe, siguen abiertas las heridas dejadas por La Forestal pero también insisten los fantasmas rebeldes que siguen clamando por un presente donde todos tengan el derecho de ser felices y no solamente unos pocos.

Fuentes: Entrevistas del autor, Periódico “Paralelo 28”, Villa Ocampo, jueves 18 de abril de 2013 y “El Litoral”, diario de Santa Fe, jueves 18 de abril de 2013.

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Argentina, Neuquén: El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) respaldó el pedido de muerte digna

RIO NEGRO ON LINE

Es por el caso de Marcelo Diez, en estado vegetativo desde 1994. En la institución donde lo atienden pedirán que haya una derivación.

El Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Neuquén se expidió ayer en favor de la muerte digna de Marcelo Diez –quien permanece en estado vegetativo desde 1994– y expresó que el caso debe resolverse en el ámbito intrafamiliar y no judicialmente de acuerdo a las leyes que rigen en nuestro país. Sus hermanas, desde 2009, reclaman que le retiren los soportes vitales.

El caso de Diez, quien nació hace 48 años, apunta a cerrar un intenso debate que ha incluido a sus hermanas (sus padres fallecieron), al obispo neuquino Virginio Bressanelli, juristas y profesionales de la medicina.

Marcelo Diez desde hace varios años es atendido en el centro asistencia Lucha Neuquina Contra el Cáncer (Luncec) donde –se supo– aceptarán la decisión de la justicia pero pedirán que su cumplimiento se haga efectivo en otro nosocomio.

Andrea Diez, hermana de Marcelo, expresó un "enorme alivio" por la sentencia mientras que el abogado Lucas Pica dijo que esta decisión "le devuelve un poco el sentido común a la justicia" y que al fin "Marcelo podrá desandar el camino hacia la paz".

Los vocales del Tribunal Superior de Justicia Evaldo Moya y Oscar Massei entendieron que de acuerdo a la nueva ley nacional de derechos del paciente el tema debe resolverse en el ámbito familiar.

Los pedidos de muerte digna habían sido rechazados sucesivamente por la jueza de Familia Beatriz Giménez y por los camaristas Federico Gigena Basombrío y Patricia Clerici. Ayer, el TSJ definió dejar sin efecto las sentencias dictadas en instancias anteriores y define que "no corresponde que este tribunal se expida respecto de la petición expresada (por las hermanas de Marcelo) ya que "tal cuestión no requiere de autorización judicial y, consecuentemente, deberá tramitar dicha petición conforme a las prescripciones de la nueva ley de Derechos del Paciente".

Con todo, una vez que Luncec sea notificada y la decisión esté firme (no hay indicios de que puede haber una presentación ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación de la defensoría de incapaces) , el abogado de la familia Diez pedirá que se retiren los soportes vitales a Marcelo, una acción que puede alimentar otro debate si es que la institución se opone y pide el traslado.

"No hay desconexión, hay que dejar de darle alimento y medicamentos cuando enferme, por ejemplo de una gripe", dijo una fuente a este diario. Otra fuente comentó que por "el afecto que tiene todo el personal no queremos que la muerte de produzca en la institución",

En octubre de 1994 Marcelo Diez fue embestido por un Renault 12 sobre la Ruta 22 cuando iba en moto a la casa de sus padres. Estuvo muy grave pero hubo indicios de recuperación hasta que una infección intrahospitalaria le produjo daños irreversibles. Fueron sus padres quienes lo cuidaron en su casa hasta que fallecieron. En el 2009 sus hermanas pidieron que dejen de suministrarle antibióticos pero nunca lograron que se cumpla la solicitud.

"El fallo le devolvió el sentido común a la justicia"

"Es un fallo muy claro y contundente y avala el pedido de la familia de Marcelo en contra de algunos pedidos de sectores conservadores de la sociedad neuquina", sostuvo el abogado Lucas Pica quien representa a las hermanas Adriana y Andrea Diez.

"Creo además que este fallo le devolvió el sentido común a la justicia neuquina", fue más allá el letrado quien desde hace cinco años representa a las hermanas de Marcelo.

"Hay una enorme valentía en la decisión de los jueces, y hay contundencia, era lo que esperábamos, es un tema muy doloroso para todos y esta decisión va a servir para que otras personas no tengan que pasar por esto", fue más allá el abogado.

"Se falló a derecho", completó Pica en su análisis. Y en esa línea adelantó que una vez que el fallo quede firme notificará a las autoridades de Luncec para que los profesionales de la institución cumplan con la decisión de la justicia.

Pica explicó que la única acción judicial que puede frenar la decisión del TSJ es la presentación de un recurso extraordinario federal ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Pero sólo puede hacerlo la defensora de pobres e incapaces en representación de Marcelo.

"Podrá descansar en paz"

"Es poco lo que puedo decir en este momento, luego del enorme alivio de esta sentencia. Solo quiero decir que con esta sentencia del tribunal el caso de Marcelo es el último en ser judicializado en Argentina, y que nunca mas los familiares de ningún paciente en su estado deberán acudir a la justicia cuando médicos o instituciones quieran hacer valer su opinión personal y sus fundamentalismos sobre la vida de terceros", expresó Andrea Diez ayer en la cuenta de Facebook que se identifica "Marcelo no hubiera querido ésto, déjenlo ir". Allí, la mujer, que vive en el exterior agradeció en nombre de su hermano.

"Marcelo podrá descansar también por lo que ustedes han hecho. Gracias a los que presentaron amicus, a los médicos e instituciones que presentaron dictámenes, a los que conocieron a Marcelo y dijeron que no hubiera querido esto, a los abogados Lucas Pica y Nacho Maglio, a los que con impulsaron y sancionaron la ley de muerte digna, a los periodistas que acompañaron, a todos los que me estoy olvidando: gracias. Haremos una lista de agradecimiento públicas en las próximas horas", sostuvo Andrea Diez.

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Conferencia de prensa en la sede de la Central: La CTA, la CGT y la Multisectorial se movilizan al Congreso en repudio a la Reforma Judicial

ACTA

Este martes a las 17,30 en la sede de la CTA (Lima 609) se llevará a cabo una conferencia de prensa con la presencia de Pablo Micheli. El Secretario General de la CTA detallará las razones de la movilización conjunta que realizará el miércoles a las 13,30 al Congreso de la Nación para repudiar la aprobación de la Reforma Judicial.

La semana pasada, la CTA, a través de un trabajo realizado por el Observatorio Jurídico, dejó sentada su clara posición en contra de la reforma que de ninguna manera facilitará el acceso a la justicia de los sectores populares: “Los procesos judiciales, luego de sancionadas estas leyes, continuarán siendo lentos, caros, inaccesibles e inentendibles para la gran mayoría de la población”.

En el informe se detalla además que luego del análisis pormenorizado de algunos de los proyectos se revelan serios retrocesos a la posibilidad de tutelar judicialmente los derechos sociales. Por poner un ejemplo, el artículo 17 de este último proyecto se refiere a la “Tutela urgente del interés público comprometido por la interrupción de los servicios públicos”. Allí se establece que: “Cuando de manera actual o inminente se produzcan actos, hechos u omisiones que amenacen, interrumpan o entorpezcan la continuidad y regularidad de los servicios públicos o la ejecución de actividades de interés público o perturben la integridad o destino de los bienes afectados a esos cometidos, el Estado nacional o sus entidades descentralizadas que tengan a cargo la supervisión, fiscalización o concesión de tales servicios o actividades, estarán legitimados para requerir previa, simultánea o posteriormente a la postulación de la pretensión procesal principal, todo tipo de medidas cautelares tendientes a asegurar el objeto del proceso en orden a garantizar la prestación de tales servicios, la ejecución de dichas actividades o la integridad o destino de los bienes de que se trate”.

"La amplitud de este artículo es tal que sus efectos podrían proyectarse sin mayores límites hacia el ejercicio del derecho de huelga de las organizaciones sindicales y los trabajadores que se desempeñan en vastos sectores de la economía, se trate de servicios públicos o de las difusas “actividades de interés público”. Esta norma da por tierra con los avances que había significado, en nuestro país, la sanción de la ley 25.877 que solo permite establecer límites al ejercicio del derecho de huelga en el caso de los servicios esenciales, por definición mucho más restringidos. Asimismo, su alcance es aún mayor que el decreto 2.184/90, dictado por el gobierno menemista para limitar el ejercicio del derecho de huelga.

"Este artículo ha sido criticado en forma unánime, incluso por aquellos sectores más cercanos al Gobierno Nacional, por lo que posiblemente su redacción sea modificada. Al respecto, de nada servirá agregar que solo tendrá efectos en casos de ’ilegalidad manifiesta’. Tarde o temprano, quienes definan el alcance de esta ’ilegalidad manifiesta’ serán los mismos jueces que hoy son cuestionados por su actitud corporativa y lejana a los intereses populares. Tan sólo basta preguntarse por la situación de aquellos trabajadores y comisiones internas que lleven adelante medidas de fuerza al margen de la decisión del sindicato con personería gremial, o aquellos que decidan utilizar otras formas de acción distintas de la abstención de tareas. En estos casos, no es difícil suponer que más de un juez estará dispuesto a otorgarles a dichas acciones el carácter de ’manifiestamente ilegales’.

"Este proyecto, de ser sancionado en los términos planteados por el Poder Ejecutivo, consagra una virtual razón de Estado: se dificulta al extremo la promoción de medidas autosatisfactivas, se torna prácticamente imposible suspender los efectos de un acto administrativo, se imponen límites temporales que son inferiores a la duración de los procesos judiciales (ningún proceso judicial culmina en seis meses o un año, en muchos casos como consecuencia del comportamiento procesal de la representación jurídica del Estado), se le otorgan efectos suspensivos a la apelación deducida por el Estado, se imponen cauciones reales (solo podrán acceder a una cautelar quienes tengan dinero), etc.

"En el discurso oficial, el objetivo de esta reforma es impedir que las corporaciones recurran al Poder Judicial para limitar las políticas decididas por los órganos de gobierno. Sin embargo, no hay nada en el proyecto que restrinja su aplicación al accionar de estas corporaciones, y las restricciones implican barrer con una herramienta que ha sido muy utilizada para tutelar los derechos de los sectores más vulnerables de la sociedad. Las medidas cautelares que este proyecto ataca son aquellas que habitualmente se utilizan para tutelar el derecho a la salud, para cuestionar las erróneas liquidaciones de jubilaciones y pensiones que realiza la ANSES, para reinstalar a un trabajador despedido por su actividad sindical, para impedir el desalojo de una comunidad campesina, para frenar incrementos de tarifas en los servicios públicos, para impedir afectaciones al medio ambiente, etc.

"El otro proyecto que afecta directamente la situación de los trabajadores es la creación de nuevas instancias judiciales, las cámaras de casación, que también trae recuerdos de épocas que creíamos superadas, y que no contribuirá a hacer más ágil el funcionamiento del Poder Judicial. Todo lo contrario. Los procesos serán más largos y más costosos, y nada impedirá que finalmente arriben a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Esto resulta tan evidente que hasta aquellos que públicamente defienden la reforma, puertas adentro aceptan que sin una reformulación integral de los códigos procesales y del papel de la Corte en nuestro sistema judicial, esta reforma carece de todo sentido.

"Por otra parte, la mayor prolongación de los procesos judiciales operará, como ya lo hace en la actualidad, como un mecanismo extorsivo a favor de los sectores dominantes, principalmente en las relaciones entre trabajadores y empleadores. A mayor extensión en el tiempo, mayores incentivos para que el trabajador se vea forzado a aceptar un ofrecimiento conciliatorio por parte de su empleador, cualquiera sea el monto que éste disponga.

"Lamentablemente, estos dos proyectos ya forman parte de un camino iniciado con la Ley Antiterrorista y con la modificación a la ley de riesgos del trabajo: el camino de leyes regresivas y contrarias a los intereses de los sectores populares. El agravante, en esta ocasión, es la pérdida de una oportunidad real de discutir las reformas necesarias para poner al Poder Judicial al servicio del pueblo, y no de las corporaciones".

El documento realizado por el Observatorio Jurídico de la CTA, fue firmado por Ricardo Peidro, secretario Adjunto y Pablo Micheli, secretario General de la CTA.

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Chile: Trabajadores del cobre realizan protesta de advertencia

PL

Trabajadores que prestan servicios a la estatal Corporación Nacional del Cobre (Codelco) de Chile, a través de otras empresas, bloquearon hoy los accesos a seis yacimientos del mineral, en protesta por la precarización del empleo.

Según informó a medios noticiosos el presidente de la Confederación de Trabajadores del Cobre (CTC), Cristián Cuevas, las manifestaciones tienen lugar en las minas Chuquicamata, Gabriela Mistral, Ministro Hales, El Salvador, Andina y El Teniente, desde zonas del norte hasta la región de Bernardo O'Higgins.

Los trabajadores se oponen a lo que consideran bajos sueldos, a causa de la subcontratación, y reclaman que se establezca una mesa de negociación para dar respuesta a sus demandas, que incluyen mejorías en la atención de salud y en las condiciones laborales, entre otros temas.

En los accesos a las minas, los obreros colocaron barricadas para impedir el paso de todo vehículo que intente penetrar en los yacimientos.

El 9 de abril, unos 30 mil trabajadores paralizaron las minas, en demanda de mejores pensiones, beneficios de salud y mayor estabilidad laboral de los empleados subcontratados, entre otros reclamos.

Durante 24 horas quedaron congeladas las labores en las divisiones de Codelco, la principal productora del metal nivel mundial, y varios yacimientos privados.

Además de las mejoras en las pensiones y en salud, los obreros reclamaron mayor estabilidad laboral para los empleados subcontratados, que reciben un 70 por ciento menos en salarios que los de plantilla.

La huelga fue convocada por la Federación de Trabajadores del Cobre y la Federación Minera de Chile y es considerada histórica, al sincronizar sus acciones uno gremio de Codelco con sindicatos de empresas privadas.

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Paraguay: Economía y Mercosur temas en transición de gobierno

Javier Rodriguez Roque (PL)

La designación inmediata por el presidente electo de Paraguay, Horacio Cartes, de un equipo para la etapa de transición del poder conllevó el énfasis en temas de economía y Mercosur como intereses del futuro gobierno.

Apenas 24 horas después de su victoria electoral, Cartes se presentó la víspera en la residencia presidencial para una breve reunión con el actual gobernante Federico Franco a fin de comunicarle la integración del grupo de sus allegados a cargo de iniciar los ajustes previos a su toma de posesión.

A pesar de que esa ceremonia está señalada para el próximo 15 de agosto, la urgencia en la puesta en marcha del mecanismo destinado a servir de nexo entre los gobiernos entrante y saliente pareció indicar la preferencia por Cartes de fijar ciertos límites desde ahora al accionar de Franco.

Esto podría parecer lógico teniendo en cuenta las diferencias que, en los mencionados acápites, tiene con la actual administración y los pronunciamientos públicos hechos por el mandatario electo sobre asuntos sensibles para el actual ocupante del Palacio de López.

En su primer día, tras el triunfo electoral, por ejemplo, Cartes resaltó en actos públicos y encuentros con la prensa, su disposición a hacer todo lo posible por el regreso al Mercosur y Unasur, quienes suspendieron a Paraguay por la expedita destitución del presidente Fernando Lugo.

Esta posición y una mención de saludo a Venezuela en una de las entrevistas, afectaría virtualmente los intentos de Franco y su cancillería de continuar, en nombre de Paraguay, la ola de ataques al país bolivariano y a su presencia en los bloques integracionistas.

Otro caballo de batalla de Franco, el acuerdo que ha querido imponer con la multinacional canadiense Río Tinto Alcán puede ser tema de debate entre los equipos para la transición, pues Cartes se pronunció más de una vez sin interés por tan criticado negocio.

En fin, más allá de especulaciones, el veloz nombramiento por parte del candidato vencedor de sus representantes ante el actual gobierno puede interpretarse como la comunicación de que el consenso para las decisiones futuras deberá ahora estar a la orden del día.

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Elevar la producción de alimentos: Prioridad del gobierno cubano

Masiel Fernández Bolaños (PL)

El Gobierno cubano prioriza desde hace varias décadas la producción de alimentos en un contexto marcado por el alza de los precios a nivel internacional, con el fin de reforzar y garantizar uno de los derechos esenciales de su pueblo: la seguridad alimentaria.

Adolfo Rodríguez, director general del Instituto Nacional de Investigaciones Fundamentales de la Agricultura Tropical (INIFAT), perteneciente al Ministerio de la Agricultura, afirmó que mientras más se logre obtener en el país es mejor, pues aunque no se pueda cultivar de todo por el clima, hay que luchar en la sustitución de importaciones.

Ninguna nación del mundo, remarcó, logra autoabastecerse de forma total de todos los renglones alimentarios.

Sin embargo, es importante tratar de alcanzar el mayor grado posible de abastecimiento en ese sentido.

Mientras más logremos ser autosuficientes en la producción de alimentos, tendremos mayor sustentabilidad de todo tipo: económica, social y ambiental, opinó el funcionario.

En tal dirección, agregó, laboran entidades como el Ministerio de la Agricultura que trabaja en pro de la sustentabilidad alimentaria, un tema complejo y que comprende diversas aristas.

Escenarios para organizar las acciones

Hay tres grandes escenarios en la agricultura cubana, precisó el también director del Programa Nacional de la Agricultura Urbana y Suburbana.

Por un lado, está la convencional que engloba a las grandes siembras con vista a garantizar, en la mayor medida posible, el suministro de los renglones fundamentales a las grandes ciudades y asentamientos poblacionales.

El directivo apuntó que una de las estrategias más importantes en esa modalidad es el correcto escalonamiento de las siembras para poder aprovisionar a la industria de manera gradual, un aspecto en el que se avanza.

Hay que potenciar ese escalonamiento a fin de evitar grandes picos de cosecha y lograr el abastecimiento a lo largo de buena parte del año, indicó.

Una modalidad recurrente

El segundo escenario es la agricultura suburbana, la cual persigue incrementar la producción de alimentos en torno a las ciudades y los poblados, empeño en el que se trabaja desde hace varios años.

Rodríguez explicó que de los 168 municipios de Cuba, 156 tienen organizados el programa de la agricultura suburbana en base a un proyecto de la Empresa Nacional de Proyectos Agropecuarios.

Es un proyecto a cinco o seis años vista, que tiene en cuenta las características del municipio: población, suelo, condiciones sociales, económicas, logísticas, entre otras.

Resaltó el optimismo existente al respecto, ya que priorizan la agricultura integralmente a través de 30 subprogramas que contemplan los reinos vegetal y animal, y el apartado de los suelos y los abonos orgánicos. El experto destacó que Cuba, si ha hecho algún aporte en este ámbito, es que ha avanzado algo en lo que denominan el modelo de gestión.

Lo que en otros países se conoce como agricultura familiar se parece bastante a la agricultura suburbana que desarrollamos en la isla, aclaró.

Algunos especialistas latinoamericanos, han elogiado el modelo de gestión en dicha materia, porque a veces lo que falta es el cómo, un aspecto en el que Cuba acumula una experiencia de 15 años.

El directivo se refirió al hecho de que el país apoya con asesores en algunas naciones del área como México y Uruguay.

Además, destacó la entrega de tierras en usufructo, lo cual ayuda también a cierto regreso al campo, teniendo en cuenta la tendencia mundial de migrar hacia las ciudades.

En las ciudades

Rodríguez expuso que el tercer escenario es la agricultura urbana, orientada a producir alimentos dentro de las ciudades, aunque en Cuba también se extiende a la periferia inmediata de las mismas.

Una gran parte de los vegetales que se producen hoy en el país, sobre todo los vegetales de hoja y los condimentos frescos, provienen de la agricultura urbana.

Ese tema, al que cada vez se le presta más atención en el mundo, también es muy importante porque llega a la mayoría de las familias cubanas a partir de diferentes variantes desarrolladas, subrayó.

Acorce con el funcionario, se trata de un escenario que vino para quedarse, porque no entra en contradicción con la modalidad convencional.

Hay que pensar un poco más hasta en el hecho de que los arquitectos presten mayor atención a la necesidad de tener ciudades más verdes, principalmente cuando vayan a ejecutar obras de remodelación y de reconstrucción, agregó.

Centros de enseñanza en la mira

Durante varias décadas el gobierno cubano ha brindado especial atención al abastecimiento de alimentos en todos los niveles de enseñanza.

En dicho sentido, continúan los trabajos para perfeccionar los huertos escolares, lo cual es apoyado por un fuerte movimiento que llega a todos los municipios del país, y valoró como indispensable elevar el consumo de vegetales y frutas.

Para incentivar la vocación en las guarderías, se instrumenta la siembra de la fresa porque es una planta que a los niños les llama mucho la atención, además de que es sabrosa.

Unido a ello, se fomenta un plan especial de 102 cooperativas agropecuarias especializadas en el tema de los frutales, cuya mayoría está en el ámbito geográfico de la agricultura suburbana.

Rodríguez precisó que con el objetivo de aumentar la expectativa de vida es esencial mejorar la dieta, lo que también es un problema social y educacional.

Manifestó que aunque han logrado que la gran mayoría del pueblo cubano consuma más vegetales, hay que trabajar para incentivar el consumo de algunos menos conocidos, pero que tienen muchas bondades nutricionales.

Reconoció el optimismo existente, pese a los obstáculos aún por enfrentar, caracterizados por la complejidad del panorama de la economía mundial y -en el caso de Cuba- con la agravante del bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos desde hace más de medio siglo.

Pese a que falta camino por recorrer, aumentar la producción de alimentos y garantizar la seguridad alimentaria como un derecho humano básico es una prioridad para el país, reiteró.

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