jueves, 2 de mayo de 2013

Islandia vuelve al pasado

Ernesto Carmona (desde Madrid, especial para ARGENPRESS.info)

Con 38 de los 63 escaños (60%) del parlamento unicameral, la derecha islandesa derrotó el 28 de abril al gobierno progresista que estaba sacando al país del chrash en que lo sumergió en 2008 la conducción de los mismos neo-conservadores que ganaron el sábado y gobernarán por 4 años: el Partido de la Independencia (PI), 19 bancas y el 26,7% de los votos (3 puntos más que en las anteriores elecciones) y el Partido Progresista (PP), otros 19 escaños y el 24,4% de los sufragios (9,6 puntos más que en la contienda precedente), según los cómputos finales en esta nación isleña del Atlántico norte con apenas 103.000 km² y algo más de 331 mil habitantes.

En otras palabras, los votantes sacaron del poder a quienes capearon la crisis, la coalición de la Alianza Social Demócrata y el Movimiento Izquierda-Verde, y repusieron en el poder a quienes sumergieron a la isla en el crash de 2008, el euro-escéptico PI, que se hace llamar de “centro derecha”, y el PP, que se define como de “centro izquierda”, de acuerdo a los nuevos significados del léxico en boga en la política mundial, donde las derechas de todo el mundo disfrazan su ideología y las izquierdas tampoco son hoy lo que fueron ayer.

Curiosamente, esta buena noticia para los propagandistas del neoliberalismo también fue bastante ignorada por los grandes medios, tal como fueron ocultadas las medidas y reformas impulsadas silenciosamente por el gobierno saliente de socialdemócratas e izquierdistas-verdes. Por ejemplo, en octubre 2012 el 81% de los islandeses aprobó un referéndum para reformar la Constitución de 1944 y declarar propiedad pública los recursos naturales. Ante la pregunta “¿En la nueva Constitución desea Ud. que los recursos naturales no sean de dueños privados y sean declarados de propiedad nacional?”, el 81% de los sufragantes voto que sí, que sus recursos naturales sean de propiedad pública. Con socialdemócratas y ecologistas la economía creció 1,6% en 2012 y el desempleo bajó del 12% al 5% en dos años. Estas, y otras noticias ocultadas, fueron nominadas por el Proyecto Censurado 2013-2014, de la Universidad Sonoma State de California, cuyo ranking de las 25 noticias más censuradas se dará a conocer en septiembre.

“Incluso gente que perdió su casa ha votado por los partidos de antes de la crisis”, comentó a la prensa Sturla Jónsson, de 47 años, desempleado que capeó la crisis en Noruega y postuló a un sillón parlamentario en la contienda del 28 de abril. Para Thora Kristin Thorsdottir, profesora de Sociología en la Universidad de Islandia, entrevistada en Reykiavik por Oscar Gutiérrez Garrido, de El País de España, la mayoría de los votantes tiene la expectativa de volver a lo que “son las expectativas que la gente tenía antes”: tres automóviles es mejor que dos, una casa de 100 metros cuadrados y, si se puede, celebrar bodas con 200 invitados. “La gente culpa al actual Gobierno de no protegerles”, dijo Thora. Los socialdemócratas se desplomaron al 12,9%, dos puntos por encima de la Izquierda-Verde.

La deuda de los hogares asciende al 100% del PIB. Todos los habitantes deben un préstamo. El 90% de las hipotecas están indexadas según la inflación, que ronda el 4%. Como Berlusconi en Italia, la campaña del PP tocó las sensibles fibras electorales de conservación de la vivienda propia con promesas de renegociar con los acreedores de la banca el pago de parte de la deuda familiar. “Los bancos que cayeron tienen la responsabilidad de la crisis de la deuda, y creemos que los hogares tienen derecho a reclamar al menos una parte del daño”, escribió en publicidad por e-mail Eygló Thora Hardardóttir, secretaria del PP.

Pero la banca no da señales de aprestarse a negociar. “No está bien prometer algo que no está en su mano”, escribió Kolbeinn Óttarsson, del diario conservador Frettabladid. “Pero la gente necesita escuchar buenas noticias y siempre se cree en la solución mágica”. La varita de Bjarni Benediktsson (PI) ofreció bajar impuestos y reducir la carga de la deuda asociada a los precios.

Con manga ancha, los bancos islandeses otorgaron generosos préstamos vinculados a moneda extranjera más débil, para que los islandeses salieran de compras y acumularan una deuda 10 veces mayor al PIB. Se desplomó la corona, la unidad monetaria local y un país entero se mordió la cola en 2008. Pero la crisis se olvidó rápido. “Islandia no es un país en crisis, pero la gente se siente traicionada, le prometieron seguridad y bienestar”, dijo Kolbeinn Stefansson, investigador en Ciencias Políticas.

Gente como Jon Svan Sverrisson, pequeño empresario de imprenta entrevistado por El País, dijo que “la gente cree que nada ha cambiado en este tiempo, que la coalición de izquierda no hizo lo suficiente con la deuda”."Los partidos tradicionales [PP y PI] no perdieron demasiado con el colapso y han sido capaces de convencer a los islandeses de que pueden arreglar sus problemas”.

“La gente quiere saber quién se está llevando el dinero”, piensa Elena Martínez, española que trabaja en una granja islandesa de discapacitados. “La crisis es política y sigue en marcha: por eso hay ahora 15 partidos”. Aunque solo dos, el Partido Pirata (5,1%) y Futuro Brillante (8,3%) lograron asegurarse una banca en el parlamento.

Las noticias sobre Islandia fueron censuradas en gran parte porque el gobierno que acaba de perder las elecciones estuvo dispuesto a encarcelar a los responsables de los bancos que flamearon la crisis. Hoy, sólo dos banqueros siguen entre rejas: Ragnar Z. Gudjónsson y Jón Thorsteinn Jónsson, ex directivos altos de la entidad de ahorro Byr, condenados a cuatro años y medio de prisión, la sentencia más dura dictada por el tribunal supremo desde la creación de la fiscalía especial que persigue a los culpables del crash financiero de 2008.

“Hay muchos que no están en la cárcel”, dijo a El País Andri Thor Sturluson, periodista que sigue de cerca la redada judicial a la banca. El ex primer ministro Geir Haarde fue el primer político sentado en el banquillo por su responsabilidad en la crisis, en abril de 2012, pero fue declarado inocente en tres de los cuatro cargos en su contra. El tribunal sólo lo halló culpable de no convocar al gobierno para analizar la grave situación que vivía el país.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

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“Veinte señales de que la próxima ‘gran depresión’ ya ha comenzado en Europa”

PRENSA OBRERA (especial para ARGENPRESS.info)

- La tasa de desempleo ha subido, en Francia, al 10% y el número de pedidos de seguro por desempleo se encuentra en un récord.

- El desempleo en Europa en su conjunto registra un récord del 12%.

- Hace dos años, la tasa de desempleo en Portugal era del 12%; ahora es alrededor del 17%.

- La tasa de desempleo en España ha alcanzado el récord del 27%. Incluso durante la depresión de los años 30, en Estados Unidos, el desempleo no había llegado a ese nivel.

- La tasa de desempleo, en España, entre los jóvenes menores de 25 años, ha alcanzado la tasa inimaginable del 57,2%.

- La tasa de desempleo en Grecia ha alcanzado la tasa del 27,2%. Incluso durante la depresión de los años 30, en Estados Unidos, el desempleo no había llegado a ese nivel.

- La tasa de desempleo en Grecia entre los menores de 25 años ha llegado al escalofriante 59,3%.

- La venta de automóviles en Francia fue, en marzo, un 16% inferior a la del año precedente.

- La venta de automóviles en Alemania fue, en marzo, un 17% inferior a la del año precedente.

- En los Países Bajos, la deuda de los consumidores es del 250% de su ingreso disponible.

- La producción industrial de Italia se hundió a un descomunal 25% en los últimos cinco años.

- Las firmas que han presentado pedidos de quiebra, en España, es aún mayor que el año previo.

- Desde 2007, el valor de los préstamos incobrables ha aumentado, en Europa, un 150%.

- Los retiros de depósitos, en Chipre, se duplicaron en marzo respecto de febrero pasado, a pesar de que los bancos estuvieron cerrados la mitad del mes.

- Debido al derrumbe absoluto de la vivienda, en España hay tres millones de unidades habitacionales vacantes.

- Las cosas van tan mal en España que edificios enteros se encuentran tomados por gente sin vivienda.

- El hambre infantil en Grecia ha alcanzado tales proporciones que los maestros informan que los niños hambrientos le piden comida a sus compañeros de aula.

- En Italia, la deuda pública supera el 136% del PBI.

- El 25% de los activos bancarios en Gran Bretaña se encuentran en bancos cuya relación activo-capital es de 40 a 1.

- El gigante bancario alemán, Deutsche Bank, tiene 55 billones de euros (más de 72 billones de dólares) expuestos a los productos financieros derivados. Pero el PBI de Alemania es, solamente, de 2,7 billones de euros.

De un bloguero, Michel (29/4).

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Obama montado sobre su caballo rojo

Marco A. Gandásegui (h) (especial para ARGENPRESS.info)

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, se reunirá el sábado con los mandatarios de los 8 países miembros del Sistema de Integración Económica Centroamericana (SIECA) en San José de Costa Rica para revisar la política militar en la región. No hay una agenda clara por parte de los países de la región. Sin embargo, Obama tiene muy claro sus objetivos. En primer lugar, quiere asegurar que la región se mantenga firmemente en el “patio trasero” de la política militar de Estados Unidos. En segundo lugar, quiere dejar su huella política en las iniciativas del Pentágono. En tercer lugar, Obama pretende crear una gran alianza entre países con políticas neoliberales contrarias a ALBA, MERCOSUR y otras iniciativas en la región.

La reunión ofrecía la oportunidad para abordar los temas de “migración ilegal, inseguridad, contención del crimen organizado y lucha contra el narcotráfico”. Todos estos temas fueron vetados.

La única que habla sobre las drogas es Laura Chinchilla, presidente de Costa Rica, quien insinuó que Centroamérica debería plantearle a Estados Unidos que la actual guerra contra las drogas ha fracasado y pone en peligro la seguridad de toda la región. La única mujer presidente en la región puntualizó que “si seguimos haciendo exactamente lo mismo nunca podremos cantar victoria”.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció a última hora que viajaría. Su indecisión se debe a dos razones. Por un lado, Costa Rica mantiene una disputa fronteriza con el país vecino y reclama su soberanía sobre una isla en el rió San Juan. Por el otro, el encuentro con Obama tampoco es de su agrado. Estados Unidos le declaró la guerra a Nicaragua en la década de 1980 y Obama no ha querido reconocer el enorme daño material y moral que ese país le causó a la Patria de Sandino.

Obama viajará a Costa Rica con el fin de recordarle a los mandatarios que desde 2007 el gobierno de Estados Unidos invirtió, según su presupuesto, 500 millones de dólares para la llamada Iniciativa de Seguridad Regional. Esta suma no incluye 160 millones de dólares que el Pentágono destina al despliegue de sus fuerzas armadas en la zona. Tampoco se sabe qué cantidad de dinero ha sido canalizada por otras vías desconocidas a Honduras, Guatemala o Panamá.

Además, su viaje responde al hecho que Estados Unidos aumentará su presupuesto militar para Centro América. En el Senado de ese país el secretario de Estado, John Kerry, anunció que el incremento será significativo. En esa oportunidad le reiteró a los senadores que América latina sigue siendo el “patio trasero” de Estados Unidos. En cada uno de los países de la región Estados Unidos tiene una presencia militar significativa.

En el caso de Panamá, en estos momentos, el Comando Sur de Estados Unidos desarrolla operaciones en dos provincias en el marco de una operación que llama “Horizontes Abiertos”. Según el Comando Sur estas operaciones se inauguraron hace 30 años cuando el general Manuel A. Noriega era el jefe de las Fuerzas de Defensa de Panamá (FDP). En 1989 Estados Unidos invadió a Panamá y secuestró a Noriega acusándolo de traficante de drogas ilícitas. Fue condenado a 20 años de prisión en Estados Unidos.

En la actualidad, la operación “Horizontes Abiertos” pretende realizar ejercicios militares en diferentes puntos de Panamá. Tendrá su sede en la antigua base ‘Sherman’ de los Infantes de Marina, en la salida caribeña del Canal de Panamá. Según el Comando Sur, rebautizaron la base militar con el nombre de ‘Cristóbal Colón’.

En una operación militar complementaria, el comando Red Horse (‘Caballo Rojo’) - de la Fuerza Aérea de Estados Unidos - está construyendo un campamento para alojar a 500 efectivos militares en el área de Metetí, en la provincia del Darién, vecina con Colombia. En este sector se realizarán maniobras militares de Estados Unidos a partir de junio de 2013. El Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT), un aparato militar creado en Panamá, mantiene un control ferreo sobre las comunidades rurales del Darién bajo el pretexto que está vigilando los movimientos de las FARC.

Obama, en vez de visitar a Centro América para ver de cerca como avanzan los operativos del Comando Sur en la región, debería prestarle atención a los problemas de integración. Por lo menos, ponerse al tanto del Tratado de Libre Comercio (TLC) que tiene Estados Unidos con la región. En la actualidad, el comercio con Centro América asciende a 40 mil millones de dólares. En 2005 representaba 27 mil millones de dólares. Lo impactante es que mientras que las exportaciones de Centro América a Estados Unidos se mantuvieron estables, las de Estados Unidos hacia la región casi se duplicaron. En cinco años el saldo comercial negativo para Centroamérica casi se quintuplicó. El TLC ha sido un fracaso para la región. Para Obama un gran éxito.

Más aún, las inversiones directas de Estados Unidos en la región tampoco han crecido como creyeron los promotores del TLC, a pesar de los privilegios y exenciones. En el último lustro pasaron de 3 mil millones de dólares a 4 mil millones. Es una lástima que Obama no incluya en la agenda de la cumbre estos temas de vital importancia para la región. En cambio, aparece como guerrero montado sobre su ‘caballo rojo’ en los bosques húmedos del Darién.

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¿Hasta cuándo y qué hay que esperar para que crezca el empleo?: “Ojos que no ven, empleo que no se siente"

Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP)

Claudio Lozano (Unidad Popular) coordinador del trabajo que se adjunta concluye que “el 1° de Mayo del 2013, luego de años de vigencia del autodenominado modelo de inclusión social nos sigue devolviendo un cuadro laboral no solo signado por los salarios bajos (8 de cada 10 trabajadores ganan menos de $6000) sino también con profundos límites en materia de creación y calidad de empleo.

Demostramos ya en un trabajo anterior que los trabajadores solo percibían como pago apenas 2 horas de las 8 que trabajan. En este señalamos que finalizado el año 2012, lo que se observa es una situación de estancamiento en la generación de empleo, a la cual se arriba como resultado de la destrucción de empleo formal en el sector privado compensado apenas por la creación de empleo en el sector público y el aumento del cuentapropismo y la informalidad.

En el año 2012 se destruyen 109.000 puestos de trabajo (81.000 en el sector formal) que son compensados por la creación de 134.000 empleos no asalariados de carácter dominantemente informal. Así las cosas el estancamiento en el empleo, el deterioro en la calidad del mismo, en el marco de un universo donde prácticamente el 50% de la fuerza laboral está fuera del circuito formal, y el deterioro del poder adquisitivo definen las condiciones de la conflictividad social vigente, determinan los nuevos límites del consumo gubernamental y hablan, a las claras, del agotamiento de los rendimientos sociales del modelo oficial.”

En dicho informe se analiza la generación de empleo en términos de volumen, calidad y composición sectorial para observar los límites que tiene el actual modelo; se observa que el cuadro ocupacional hoy vigente es prácticamente el mismo que el de un año atrás y se demuestra que el discurso oficial que afirma “la inclusión social por vía de trabajo de calidad” no encuentra sustento en los propios datos oficiales que produce el INDEC a través de la EPH.

Este trabajo fue realizado con la participación del equipo de investigadores del IPyPP, integrado por Ana Rameri, Agustina Haimovich, Mora Straschnoy y Laura Pacífico con la co-coordinación de Tomás Raffo.

El informe

En las vísperas de un nuevo 1ero de Mayo, el material que ponemos a disposición pretende presentar el análisis de la última información disponible en materia del denominado “mercado” laboral.

En el mismo nos centraremos en el análisis de la generación de empleo (en términos de su volumen, calidad y composición sectorial) que nos permitirá observar los profundos límites que tiene el actual patrón de acumulación de capitales, o si se prefiere “el modelo”, para producir aquello que en el discurso oficial se sostiene muy fácilmente: Inclusión social por vía de trabajo de calidad.

Veremos, con los elementos que ponemos a disposición, que esta afirmación no encuentra sustento en los propios datos oficiales que produce el INDEC a través de la EPH (que dicho sea de paso, no está ajena al proceso de manipulación de estadísticas que realiza la intervención oficial sobre el organismo, lo que implica que la presentación de estas estadísticas supone siempre una visión sesgadamente optimista de la situación social). Sin embargo, alertamos que en este material no tocamos un tema central en lo relativo al cuadro ocupacional vigente, el referido al precio del uso de la fuerza laboral, o si se prefiere, el análisis del mapa salarial, su nivel, la evolución de su poder adquisitivo en relación con el excedente producido, etc.. No lo hacemos, porque recientemente hemos elaborado un material con información detallada sobre el mismo (“La discusión salarial en la Argentina Actual. Marzo 2013” que puede consultarse en la pagina web del Instituto: www.ipypp.org.ar), al que remitimos a modo de complemento.

Como se verá a continuación, y en profundidad en el desarrollo del material, el cuadro ocupacional hoy vigente es prácticamente el mismo que el de un año atrás. Se trata de un mercado laboral relativamente congelado respecto al 2011, lo que supone prácticamente ninguna novedad sustantiva en términos de generación de empleo. Sin embargo, al interior de este congelamiento ocupacional, se observan importantes movimientos, siendo el principal la caída del empleo privado, principalmente el vinculado con el segmento formal, que es contrarrestado por el empleo público, principalmente de carácter provincial. Al interior de la caída del empleo privado sobresale la contracción de aquellos sectores que comandaron la reactivación del empleo en los primeros años de la Post Convertibilidad (nos referimos la Construcción y sus servicios relacionados, así como a la Industria Manufacturera). Son estas importantes modificaciones (congelamiento del empleo global, retracción del empleo privado en los sectores otrora dinámicos, y la expansión del empleo público) las que hay que tener en cuenta a la hora de analizar críticamente la presentación que sobre el mercado laboral realiza la visión oficial. Dicha visión, sostenida por la propia Presidenta y sus principales colaboradores en la gestión económica, se resume en la idea de que “Si bien es cierto que no estamos teniendo un crecimiento del empleo tan fuerte, la Argentina tiene un buen mercado laboral, porque en un mundo donde lo que crece es el desempleo, nuestro país no destruye empleo”.

Como se expuso en la breve reseña anterior, hay muchos aspectos que esta visión deliberadamente no quiere ver, y a los que podemos agregar los que remiten al plano de la compasión internacional (como por ejemplo que los problemas del estancamiento del empleo datan desde el 2007 previo a la crisis mundial, que Argentina ya realizó el ajuste brutal en el 2002 que hoy afrontan las economías más débiles de Europa, etc.) pero lo central que queremos remarcar es que lo que la visión oficial nos dice sin decir, es que no hay nada que cambiar en el funcionamiento económico del país. Que todo lo que hay que hacer es esperar que la economía retome la senda del crecimiento sostenido del empleo que supo tener en los primeros años de la Convertibilidad.

Es contra esta visión de la espera pasiva, que pretendemos arrojar elementos de información y análisis, que permitan hacer frente a dos efectos significativos que conlleva la presentación oficial. El primero de ellos remite a que las tendencias observables en materia de empleo y que la visión oficial no quiere ver, ameritarían un debate en profundidad respecto a cómo plantear un cambio de estrategia económica que permita absorber las demandas irresueltas en materia de empleo. En este sentido, la visión oficial inhibe la capacidad de generar este debate y con ello pone en suspenso las necesarias rectificaciones de política económica que harían falta para reactivar el empleo. Por tal motivo es que jugamos con el sentido del conocido dicho popular “ojos que no ven…empleo que no se siente”.

Y en segundo lugar, pero no menos importante, es preguntarnos respecto al lugar al que nos lleva la espera que nos pide la visión oficial. Al respecto podemos preguntarnos ¿Cuánto tiempo y sobre todo, Qué es lo que hay que esperar para que el empleo vuelva a tener un crecimiento vigoroso como los primeros años de la Post Convertibilidad? No se puede responder esta pregunta sin considerar las condiciones que hicieron posible el crecimiento de aquellos años. No fue sino la puesta en marcha del lento mecanismo de la recesión económica iniciada a mediados de 1998 y su brutal devaluación en el 2002 los que, por vía de la destrucción del empleo y la caída del salario real, gestaron las condiciones de extrema regresividad distributiva sobre los que se montó el proceso de acumulación de capitales y con ello el significativo crecimiento del empleo.

Es esto, entonces lo que hay que esperar? Para los que suscribimos este material, se trata de alertar sobre este peligroso camino de la espera pasiva a la que nos dirige la visión oficial, e interpelar, una y otra vez, sobre la necesidad de encarar, antes que después, las necesarias Reformas Estructurales (papel del Estado en el proceso de inversión, cambio en el esquema de rentabilidades que hoy privilegian la obtención de rentas extraordinarias en base a la sobreexplotación de los recursos naturales, nuevo proyecto de reindustrialización, piso de ingresos para el conjunto de ocupados, etc.) que nuestra economía demanda.

Síntesis y Conclusiones

Las tasas básicas del mercado laboral al finalizar el año 2012 continúan arrojando en términos de generación de empleo una situación de estancamiento. La tasa de empleo creció ínfimamente pasando del 43% al IV trimestre del año 2011 a ser el 43,1% al finalizar el año 2012. Como contrapartida, la tasa de desocupación continúa estancada en torno al 7% desde el año 2007 denotando incluso un leve aumento durante el último año al pasar del 6,7% al 6,9%.

En términos poblacionales, durante el año 2012 se generaron 212 mil puestos de trabajo que a pesar de estar en línea con el promedio anual de generación de empleo de la etapa iniciada en el 2007 –que oscila los 235 mil por año- resulta un dato alentador en relación al magro crecimiento que tuvo la actividad económica durante ese año que fue de apenas el 1,8%. Sin embargo, la creciente necesidad de inserción laboral contrastó con la escueta capacidad de generación de empleo, implicando un aumento en la población desocupada en 38 mil personas.

Por lo tanto, la tendencia de destrucción de empleo que se había extendido por los seis meses que van del IV trimestre del año 2011 y el I trimestre del 2012, en el que se habían perdido cerca de 328 mil puestos de trabajo se revierte durante los trimestres II Y III del 2012 a partir de la generación de más de 450 mil puestos de trabajo –magnitud ésta que supera ampliamente al promedio anual de la etapa en el que se inserta-. De todos modos, la evolución trimestral del último período del año 2012 vuelve a experimentar una caída en el nivel de empleo cercana a los 24 mil puestos de trabajo menos.

Fue objeto de análisis del presente material también, analizar la composición del empleo generado, para detectar los sectores y los tipos de empleo que lograron amortiguar la tendencia contractiva del empleo al iniciar el año 2012. Según la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que dispone de datos correspondiente a la primera mitad del 2012, en donde se verifica ya un saldo positivo en materia de empleo –de apenas 25 mil puestos de trabajo- como resultado de dos trayectorias opuestas, la aparición de 134 mil nuevos empleos no asalariados y la destrucción de 109 mil puestos de trabajo asalariado de los cuales la mayor parte correspondió al sector formal (81 mil de los 109 mil, es decir el 74%). En concreto, y por lo menos para la primera parte del año, la categoría ocupacional que “salva” la caída del empleo fueron las formas de empleo no asalariadas que surgen en un contexto de destrucción de puestos de trabajo formales.

A partir de otra fuente de información, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), que suministra información sobre la cantidad de trabajadores que los empleadores incluyen en sus declaraciones juradas, es decir el segmento formal / registrado de los asalariados, es posible ampliar el período de análisis que brinda hasta el momento la EPH. La clasificación del empleo en este caso tiene una apertura en relación al sector de actividad. De esta manera, se observa que durante el año 2012 la cantidad de empleo asalariado creció un 0,8% generando 61.872 puestos de trabajo más. En relación a lo descripto para la primera parte del año, por lo tanto se observa que el conjunto de los asalariados registrados dejó de caer para mostrar un ínfimo crecimiento. De todos modos, a primera vista es posible concluir que continúan siendo las categorías no asalariadas y/o los asalariados informales las formas de empleo que crecieron con mayor fuerza en el año 2012 (aproximadamente de 150 mil puestos que resulta de la diferencia entre los 62 mil puestos de trabajo formal y los 212 mil empleos nuevos).

Al verificar la recomposición del empleo asalariado formal experimentada en el período enero – septiembre 2012, se observa que hay un sector que “salva” la caída de esta categoría: el sector público. Concretamente los 61.872 puestos de trabajo nuevos son el resultado de una caída de 7.520 del sector privado y un crecimiento de 69.392 del sector público de los cuales 44 mil tienen origen en el Sector Público Provincial (representando el 64% de este aumento).

Por otra parte, durante el último año también cobra un relevante dinamismo la evolución en la cantidad de ocupados que se desempeñan en empresas públicas –si bien, alcanza a explicar sólo el 14% del empleo en la esfera pública, la planta de ocupados creció significativamente, un 50%- como resultado de la adquisición mayoritaria por parte del Estado del paquete accionario de YPF a partir del año 2012 pero que en términos consolidados, estaría reflejando tan sólo una redistribución del empleo que afecta a la composición pública-privada del empleo. A través de la caída del empleo en el sector privado, es posible determinar los sectores mayormente expulsores de empleo: Construcción que transitó el período con una destrucción de 28.388 puestos de trabajo formales, la Industria con 6.262 puestos menos y los Sectores Primarios con una pérdida de 5.192 empleo registrados. Cabe destacar que Construcción e Industria que lideran la caída del empleo formal, fueron los que lideraron el crecimiento del empleo en los primeros años de la Post Convertibilidad.

Del conjunto de sectores productores de servicios, el único expulsor de empleo fue el sector que está estrechamente vinculado a la actividad de la Construcción, las Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con una caída de 11.365 puestos. Por ende, el complejo de la Construcción, que incluye a la Construcción en sí como a las actividades inmobiliarias presenta una caída de cerca de 40.000 empleos formales en el período.

En concreto, la dinámica laboral que adquirió al menos el segmento formal de los asalariados durante el año 2012 tiene dos características:

1) Agudiza la situación laboral de estancamiento en la generación de empleo que comienza en el año 2007: puesto que todos los sectores de actividad desaceleran aún más sus tasas de incorporación de empleo o directamente presentan caídas (destrucción de empleo) durante el año 2012 –con excepción del sector de Energía, Gas y Agua que apenas sube 0,5 p.p.-.

2) Acentúa el cambio en el esquema de composición sectorial en la generación de empleo que había tenido comienzo a partir de la nueva etapa iniciada con el año 2007 pero que en 2012 aparece con más fuerza. Durante la recuperación económica que caracteriza la primera etapa de la post-Convertibilidad (2003-2006), en materia de empleo, los sectores líderes fueron prácticamente dos: Construcción e Industria Manufacturera que explicaron el 37% del empleo total generado y que junto a los servicios conexos (Comercio y Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler) concentraron el 63% de los nuevos ocupados de la etapa de mayor generación de empleo. Sin embargo, a partir de año 2007, no sólo se desacelera la generación de empleo sino que también comienza a operar un cambio en la asignación sectorial del empleo generado, a partir de una desaceleración más aguda en la incorporación de puestos de trabajo de los sectores productores de bienes en relación a los sectores destinados a brindar servicios. De esta manera, durante el período 2007-2012 prácticamente el 88% de los nuevos puestos asalariados formales lo explica el sector servicios ocupando un lugar importante dentro de los mismos, las actividades relacionadas con la Administración pública, defensa y seguridad social obligatoria, explicando tan sólo este sector el 28,4% de los nuevos asalariados registrados. En este sentido, el año 2012 acentúa la tendencia anterior puesto que, durante el mismo, los sectores de bienes no sólo desaceleran más sino que caen en términos de generación de puestos de trabajo (en un 2,3% en promedio) y los servicios sólo aumentan por la incidencia del sector público (que crece en un 2,7% y de no haberse dado hubiese significado también la caída del sector productor de servicios).

El empleo al interior de la Industria Manufacturera durante el año 2012 también tuvo efectos importantes de considerar en la dinámica laboral:

1) Por un lado, al igual que sucede en el resto de la economía, se observa una agudización del estancamiento iniciado en la segunda etapa: la tasa anual de generación de empleo formal durante la primera etapa (2003-2006) fue del 8%, la correspondiente a la segunda etapa (2007-2012) cayó al 1,4% y al año 2012 fue de apenas 0,9%.

2) En el caso del empleo industrial, los sectores más dinámicos en la generación de puestos de trabajo continúan teniendo similar perfil sectorial en la primera y segunda etapa a pesar que todos ellos han visto descender su tasa anual de crecimiento y el año 2012 comienza a presentar una ruptura respecto a lo anterior. De las cinco ramas más dinámicas, tres están presentes en ambos períodos: “Fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicación”, “Fabricación de vehículos automotores, remolque y semirremolques” y “Fabricación de maquinaria y equipo n.c.p.”, sectores éstos que, al menos en la práctica global, son portadores de una cuota importante de conocimiento y cambio tecnológico que se materializan por vía de una dosis creciente de insumos importados. Al año 2012, sin embargo sólo uno de los tres sectores continúa integrando el grupo de los más dinámicos, “Fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicación” denotando un cambio de los sectores impulsores de empleo que ante un contexto contractivo en términos de la producción, queda acotado a ramas asociadas con la química, la metalurgia y el sector petrolero.

3) Sin embargo, el cambio en el perfil sectorial se da en relación a los sectores que tuvieron mayor impulso en el crecimiento de la producción: mientras en la primera etapa de la post-Convertibilidad (2003-2006) existía una significativa vinculación entre las ramas dinámicas en términos de producción y la más dinámicas del empleo, en la segunda etapa (2007 en adelante) se experimenta una disociación siendo que a pesar de mantenerse como los más dinámicos en empleo los sectores asociados con la “metalmecánica del ensamblaje” los sectores que aceleran por encima del promedio industrial sus tasas de crecimiento están mayormente asociados con la elaboración de manufacturas intensivas en el uso de recursos naturales como alimentos y bebidas, el sector productor de tabaco y la industria del cuero. Durante el contractivo año 2012 se intensificó la especialización de la industria hacia las ramas relacionadas con ventajas naturales siendo que todos sectores vinculados con la metalmecánica han tenido un menor volumen de producción.

Hasta aquí el análisis del segmento formal del empleo. Sin embargo, los niveles vigentes de precariedad e informalidad de la fuerza laboral vuelven acotada a cualquier lectura sobre la dinámica laboral que se centre única y exclusivamente en el segmento formal de los asalariados. De todos modos, las conclusiones resultan ser muy similares en diversos aspectos aunque complementan las conclusiones alcanzadas:

- En la primera etapa (2002 – 2006) se crearon en total casi 3 millones de puestos de trabajo. Los servicios contribuyeron con el 60,9% de los nuevos puestos de trabajo, mientras la producción de bienes aportó el 38,3%. El 36% del empleo creado se concentró en el Comercio, seguido de la Construcción y la Industria manufacturera, que explican cada una alrededor de un 18%. En esta misma etapa, la cantidad de puestos de trabajo asalariados del segmento formal crecieron en una cantidad menor (exactamente lo hicieron en 1,8 millones) explicando, la diferencia entre ambas magnitudes, el surgimiento de nuevos puestos de trabajo de otra índole como categorías informales o no asalariadas.

- En la segunda etapa (2006 – 2011), los puestos de trabajo creados no alcanzan los 1,2 millones. En este período, los servicios incrementaron su importancia en la creación de empleo, explicando el 64,3% de la misma. La producción de bienes, en cambio, explicó menos del 32%.

- A la inversa de la primera etapa, la cantidad de puestos de trabajo generados del sector formal de los asalariados (1,5 millones) es superior a la constatada por el conjunto de los ocupados (1,2 millones), lo que demuestra, ante un contexto de estancamiento en la generación de nuevas oportunidades de empleo, que se experimentó un proceso de formalización de parte de la fuerza laboral. Este proceso de agregación de formalización es enteramente determinado por los servicios, ya que en los bienes, a pesar de tener un crecimiento del empleo menor, convivió con aumentos de empleo no registrados.

- En la segunda etapa los sectores que explicaron buena parte de la generación de empleo fueron: Administración pública y defensa concentra casi el 20% de los puestos de trabajo creados, seguida de Transporte, almacenamiento y comunicaciones (18,5%) y de Industria manufacturera (15%).

- La preponderancia del sector público como generador de puestos de trabajo formales también se traduce en un crecimiento total de empleo por lo que no se trata de una mera formalización –al año 2011 se verifican 231.626 puestos de trabajo más-. Sin embargo, incluyendo la dinámica ocurrida en la primera etapa, donde fue la única rama de actividad donde se destruyeron puestos de trabajo (menos 102 mil puestos), se constata que el cuadro ocupacional actual (al 2011) apenas supera en 129 mil la cantidad de puestos de trabajo habida en el año 2002, aunque mejora notablemente el índice de informalidad. Una explicación posible de la caída durante la primera etapa radica en el proceso de desarticulación y de salida de los planes de empleo, en especial del Plan Jefes/as de Hogar, que estaban asociados a contrapartidas laborales relacionadas con tareas de la administración pública.

1. Trayectoria del mercado laboral hasta el año 2012

La dinámica que asumió el empleo durante el último año permite vislumbrar una profundización de la tendencia iniciada a partir de 2007, mostrando las serias dificultades que tiene el patrón de acumulación de capitales vigentes en nuestro país para reeditar los motores del crecimiento que impulsaron la etapa de recuperación económica iniciada a fines del año 2002.

El sendero de recuperación del salario, del empleo durante los primeros años contrasta con el cuadro social vigente en el cual imperan altas tasas de inflación que atentan contra el poder de compra del salario . En términos de generación de empleo, de todo el período iniciado en el año 2003 hasta la actualidad, el 68% del empleo generado se concentra en los primeros cuatro años, mientras que los posteriores seis años que van desde el año 2007 al 2012 sólo aportan el 32%. La desaceleración de la nueva etapa queda plasmada al constatar que el promedio anual de generación de empleo pasa de 747 mil en el período 2003-2006 a 235 mil puestos de trabajo creados.

En este marco, el año 2012 incluso estuvo por debajo de la ya escueta generación de empleo de la segunda etapa, aportando tan sólo 212.161 nuevos puestos de trabajo. Concretamente, los indicadores del mercado laboral del último trimestre del año 2012 reflejaron que la tasa de actividad ascendió al 46,3% (17.496.867 personas que trabajan o buscan trabajo) mientras que la tasa de empleo rondó el 43,1%, es decir, hay casi 16,3 millones de ocupados. La desocupación, por su parte alcanzó al 6,9% de la población económicamente activa (lo que significó más de 1,2 millones de desocupados) y la subocupación afectó al 9% (casi 1,6 millones de subocupados). De esta primera foto del cuadro laboral surge sin dudas el profundo desaprovechamiento de la energía social productiva que caracteriza al patrón de acumulación puesto que subutiliza en términos de jornada (ya sea porque no trabajan nada o porque trabajan menos horas que las necesarias) al 15,9% de la fuerza laboral disponible.

El cuadro de situación al finalizar el año 2012 en relación con el mismo período del año anterior, es decir la trayectoria del mercado laboral durante el último año, denota un leve aumento (del 0,5%) de la tasa de actividad como resultado de la combinación de un aumento de la tasa de empleo (0,4%) y de un aumento superior, en términos relativos, de la tasa de desocupación (del 1,9%) que pasó de una tasa de 6,7% al 6,9% implicando un incremento en la población desocupada de 38.757 personas.

De esta manera, durante el año 2012 si bien se generaron nuevos puestos de trabajo, los mismos no fueron suficientes como para absorber la mayor oferta de fuerza laboral, es decir, el aumento de la población activa. La variación más notable se encuentra en la subocupación, que evidencia un incremento del 5,6% en su tasa, lo cual en cantidad equivale a casi 106 mil nuevos subocupados (demandantes de más horas de trabajo). De esta manera, la subutilización laboral se eleva en un 4%, pasando del 15,3% al 15,9%; en términos absolutos, esto significa que la cantidad de trabajadores cuya fuerza laboral se encuentra subutilizada creció en más de 144 mil durante el año bajo análisis.

También puede observarse la evolución trimestral en la creación de puestos de trabajo, por un lado, y de desocupados por el otro. De allí surge que la reducción de puestos de trabajo correspondiente al 4to trimestre 2011 y 1er trimestre 2012, que totalizó una pérdida de 328.518 puestos de trabajo, fue compensada durante los siguientes dos trimestres con la generación de más de 450 mil empleos. Sin embargo, luego vuelve a reducirse en el último trimestre del 2012, aunque en menor medida, llegando de esta manera a una cantidad de ocupados de casi 16.295.000. En lo que respecta a la desocupación se observa que, durante los tres primeros trimestres de 2012 fue creciendo la cantidad de desocupados hasta llegar a adicionar 180.113 personas a la población desocupada, para luego presentar una reducción de 141 mil que, como tal, no compensa el incremento anterior y lleva el total de desocupados a más de 1,2 millones. Hay que tener en cuenta a la hora de analizar la caída de 141 mil desocupados del último trimestre del 2012 que se opera en el marco de una caída del empleo de 24 mil puestos de trabajo menos. Por ende, la caída del desempleo se debe al efecto “desaliento” (consistente en no ir a buscar trabajo y pasar a la inactividad), lo que supone una oferta laboral en estado latente que nuevamente hará crecer la PEA ante la menor señal de recomposición del empleo, lo que hará más difícil la reducción del desempleo.

Es interesante observar lo que ocurre al interior del heterogéneo mundo de la fuerza laboral. El sistema de estadísticas públicas ofrece una primera clasificación que permite discernir las relaciones laborales de dependencia de las que se desarrollan de manera autónoma, al tiempo que distingue si la relación de dependencia se da de manera formal o informal. Sin embargo, no es posible realizar esta lectura para todo el año 2012 ya que sólo se dispone, hasta el momento, de la información desagregada correspondiente a la Encuesta Permanente de Hogares para la primera parte del año (los primeros seis meses). De todos modos, aporta elementos para comprender parte de lo sucedido en el período analizado.

Se observa que la destrucción de 222 mil puestos de trabajo en el primer trimestre del año 2012 y la generación de 247.050 puestos de trabajo nuevos en el siguiente trimestre, dio como resultado la creación neta de 25.036 puestos de trabajo durante los primeros seis meses del año 2012. Sin embargo, este acotado crecimiento se debió a dos trayectorias opuestas: la aparición de 134 mil nuevos empleos no asalariados (entre los que se incluye el cuentapropismo -generalmente de subsistencia-, los trabajadores familiares y una parte pequeña del mundo de los empresarios ) y la destrucción de 109 mil puestos de trabajo asalariado de los cuales la mayor parte correspondió al sector formal (81 mil de los 109 mil, el 74%).

Sin embargo, como expusimos anteriormente, el tercer trimestre del año 2012 adicionó un volumen nada desdeñable en la generación de empleo en torno a los 210.905 puestos adicionales que pudo haber modificado la trayectoria laboral descripta para las distintas categorías ocupacionales. Como no es posible verificar, por lo menos desde la clasificación anterior, la dinámica recorrida en la segunda parte del año 2012, incorporamos otra fuente de información, que también es publicada por el INDEC, como es la cantidad de puestos declarados por el SIPA, y que por lo tanto permite incorporar sólo la lectura del segmento formal de los asalariados para completar el análisis laboral del año 2012.

2. La dinámica laboral del segmento formal del empleo asalariado

La fuente mencionada permite observar la evolución que durante el año pasado tuvo la cantidad de asalariados registrados formales, según sector (privado o público). De esta manera resulta que, en términos generales, la ocupación del segmento asalariado formal tuvo un crecimiento ínfimo (0,8%), generándose menos de 62 mil puestos de trabajo. Sin embargo, este leve crecimiento se explica por un incremento aún mayor del sector público (4,7%) que generó más de 69 mil puestos, permitiendo compensar la caída de 7.520 puestos en el sector privado (-0,1%).

Estos resultados permiten avizorar que la posterior generación de empleo, correspondiente a la segunda etapa del año 2012 –y más precisamente al tercer trimestre- permitió atenuar la caída de la categoría asalariada de los ocupados -descripta por la EPH- para la primera parte del año. Sin embargo, ello no alcanzó a revertir el cuadro de estancamiento en la generación de empleo al interior del segmento formal de los trabajadores que durante el último año quedó estancada en 0,8%.

Cabe mencionar que, si bien la fuente citada no permite realizar una lectura para las categorías no asalariadas y para aquellos asalariados pertenecientes al segmento informal, es posible verificar que dada una generación de aproximadamente 212 mil puestos de trabajo (según EPH) y una creación marcadamente inferior de aproximadamente 61 mil puestos de trabajo asalariados con relaciones laborales formales (según SIPA), la diferencia entre ambas cifras es un volumen significativo que, a primera vista, correspondería a la generación de formas de empleo no asalariadas y/o informales.

Se debe distinguir la evolución del empleo asalariado privado formal según rama de actividad. De allí surge que la caída del 0,1% en el total, lejos de ser una variación homogénea, presenta considerables diferencias entre las distintas ramas. En primer lugar, mientras los sectores productores de bienes sufren una reducción en sus puestos de trabajo del 1,7% (esto es, casi 37 mil puestos de trabajo menos), los sectores productores de servicios crecen en un 0,7%, lo cual equivale a 29.108 puestos de trabajo más.

Por otra parte, cuando se observa la variación absoluta de los puestos de trabajo al interior de los sectores productores de bienes, surge que la mayor reducción se explica por la Construcción (donde se destruyen más de 28 mil puestos), seguida de la Industria Manufacturera (con más de 6 mil puestos menos). Sin embargo, en términos relativos la caída más pronunciada se explica en el sector de la pesca, cuyo empleo se reduce en un 11,8%. Por otro lado, los únicos sectores que presentan un crecimiento en el empleo son la Explotación de minas y canteras (4,2%), y Electricidad, gas y agua (3,5%), generando alrededor de 2 mil puestos de trabajo cada uno.

En lo que hace a los sectores productores de servicios surge que, en términos absolutos, el sector que más puestos de trabajo ha generado es Enseñanza, servicios sociales y de salud (casi 18 mil puestos más), seguido del Comercio, que adicionó 5,8 mil puestos. Sin embargo, en términos porcentuales, el sector que más creció fue Administración Pública y Defensa (en este caso, Obras Sociales), cuyos puestos de trabajo aumentaron un 9,2%.

Por su parte, el sector público también presenta un comportamiento diferenciado en intensidad y muestra un crecimiento en casi todas las jurisdicciones, con excepción de algunas cuya caída es muy leve (Organismos descentralizados, Poder judicial y Actividades no clasificadas). De este modo, el mayor crecimiento absoluto se explica por el Sector Público Provincial, el cual crea más de 44 mil puestos, seguido del Sector Público Nacional, que genera casi 15 mil puestos.

Al interior de este último, se destaca la creación de empleo generada por las empresas públicas, en la cual probablemente incida la posesión mayoritaria por parte del Estado del paquete accionario de YPF que, sin embargo, debe ser analizado como una redistribución del empleo que afecta a la composición pública-privada del empleo y no como puestos de trabajo nuevos del período. En este caso, el plantel crece en casi 10 mil trabajadores (lo cual en términos porcentuales implica un 50,8%). Por su parte, la creación de empleo en las Universidades Nacionales (3.179 puestos de trabajo) también aporta una cuota importante.

Concretamente, de no haber sido por el crecimiento del sector productor de servicios tanto en la esfera pública como en la privada, el volumen del empleo asalariado del año 2012 hubiese sido marcadamente inferior al que tuvo vigencia en el año 2011.

El año 2012 contuvo una dinámica laboral que aparece inserta en la coyuntura actual como una expresión agravada de lo que viene sucediendo desde el año 2007. Sin embargo, la modificación con respecto a la etapa anterior vino dada, no sólo por la variación en las cantidades, sino también porque quedó planteado un esquema de composición sectorial del empleo muy distinto al de la etapa de recuperación iniciada en el 2003.

Particularmente, en la etapa donde se experimenta este nivel de estancamiento en el empleo, una lectura sobre el segmento de los asalariados formales permite reflejar que el sector impulsor del empleo es el productor de servicios, ya que durante el período 2007-2012 se generaron 1.510.064 puestos de trabajo registrados de los cuales el 87,8% correspondieron al sector servicios, concentrándose más de la mitad en tres actividades: Administración Pública, Defensa y seguridad social obligatoria (28,4%), Comercio (16,3%) y Servicios Inmobiliarios, empresariales y de alquiler (11,1%). Al interior de la producción de bienes se observa que, a diferencia de lo sucedido en la primera etapa, la industria manufacturera y la construcción, que fueron los principales impulsores de la recuperación del mercado laboral luego de la crisis, perdieron aquel vigor a partir de la etapa iniciada con el año 2007, situando las tasas de crecimiento anual del empleo del 2,9% en el caso de la industria y del 2,3% para la actividad de la construcción.

El rol del Estado como empleador adquiere especial importancia en esta etapa cuando se constata que el 28,8% del volumen de empleo generado desde el año 2007 hasta la actualidad tuvo origen en la ampliación de planta de ocupados del sector público (cuadro Nº 9). Dentro de este, resulta de especial importancia la dinámica asumida por el Sector Público Provincial –que explica el 16,8% del total de empleo generado desde el año 2007- y en menor medida el Sector Público Nacional a través del crecimiento del empleo en los Organismos descentralizados, empresas públicas y administración central.

El diferencial entre la tasas de crecimiento anual del empleo registrado a partir del 2007 a que rondó el 4% en relación a la correspondiente al sector productor de bienes que osciló el 2,6%, da cuenta de la pérdida de preponderancia de las ramas productoras de bienes en el empleo total. En el mismo sentido que se infiere lo anterior, es preciso registrar también que, si bien el sector de los servicios adquiere especial importancia, la mayoría de sus actividades desaceleran el crecimiento del empleo habido en la primera etapa 2003-2006.

Concretamente, tanto la actividad comercial como los servicios inmobiliarios y empresariales que explican una parte importante de los puestos de trabajo generados en la última etapa, relentizan el crecimiento experimentado al descender su tasa anual de generación de empleo del 11,8% al 4,9% y del 17,4% al 4,3%, respectivamente. En concreto, con excepción de los servicios vinculados a la Administración pública –que incrementa la tasa anual de generación de empleo del 5,1% al 10,5%-, todos los servicios desaceleran el ritmo de incorporación de empleo al igual que el resto de la economía.

En este sentido, el año 2012 aparece como un recrudecimiento de lo anterior y lo opuesto de lo sucedido en la primera etapa de crecimiento, puesto que el empleo en los sectores productores de bienes directamente cae en un 2,3%, mayoritariamente explicado por la destrucción de puestos de trabajo de la Construcción –que había explicado el 12,9% de los nuevos ocupados de la primera etapa- y de la Industria Manufacturera –que explicó el 16,8% del nuevo empleo de la primera parte de la post-Convertibilidad-. A su vez, los sectores primarios también denotan una caída importante –de 22.440 empleos- que posteriormente es aminorada por la generación de puestos de trabajo experimentada en los últimos tres meses del año, finalizando el 2012 con una pérdida de 5.192 empleos.

Por el lado de los servicios, la desaceleración en la generación de empleo se convierte en caída, sobre todo en el caso de aquellos servicios que tuvieron especial importancia en la generación de puestos de trabajo de la primera etapa. De este modo, el Comercio, que de la mano de la reactivación del consumo experimentado en los primeros años de la postconvertibilidad había concentrado el 14,9% del empleo generado, a septiembre del 2012 experimenta una caída del 0,6%; y, los Servicios Inmobiliarios, empresariales y de alquiler asociados al proceso de valorización financiera en torno a la construcción de viviendas, que concentraron en el período 2003-2006 el 14,9% del empleo generado, caen un 3% durante el año 2012.

3. Al interior de la Industria Manufacturera…

Analizando el comportamiento del nivel general de la Industria manufacturera se observa, tanto para el índice de volumen físico (IVF) como para el índice de obreros ocupados (IOO), una marcada caída en la tasa de crecimiento anual de la segunda etapa (2007-2012) respecto de la primera (2003-2007). Mientras que en los primeros cuatro años la producción presenta una tasa de crecimiento promedio anual de 15% y la evolución de generación de puestos de trabajo asalariados de 8%, en los siguientes seis años estas tasas alcanzan un promedio anual de 6,7% y 1,4% respectivamente.

Ahora bien, la situación empeora si dentro de la segunda etapa nos concentramos en el crecimiento de la industria en 2012 respecto de 2011, ya que el IOO presenta una tasa de crecimiento ínfima del 0,9% y el IVF una caída del 1,3%.

Nótese que en la primera etapa, los sectores industriales tienen un crecimiento en su nivel de actividad que equivale al doble del crecimiento del empleo (16% y 8% respectivamente) lo que denota el sostenido crecimiento de la productividad laboral en la industria en estos años. En la etapa posterior, en el marco de un crecimiento menor, el crecimiento del nivel de actividad en lugar de ser el doble del crecimiento del empleo es de cerca de 5 veces superior (6,7% vs 1,4%) lo que demuestra que en el marco del menor crecimiento se acelera la tasa de explotación laboral al interior de la industria.

Si tomamos la primera etapa (2003-2006) y observamos ambos índices, lo que se ve es que el sector que creció a mayores tasas fue “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones”, con un crecimiento promedio anual del 95,9% del IVF y 28,8% del IOO. Acompañan con destacado crecimiento “fabricación de instrumentos médicos, ópticos y de precisión, fabricación de relojes” con una tasa del 30,4% para el IVF y del 8,9% para el IOO; “fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques” con 30,8% y 16,9%; “fabricación de productos minerales no metálicos” con 25,8% y 12,8%; “fabricación de maquinaria y equipo n.c.p.” con 24,4% y 15,2%; y, “fabricación de metal excepto maquinaria y equipo” con 17,8% y 11,7%. La rama “fabricación de prendas de vestir; terminación y teñido de pieles” con una tasa del 12,1% para el IOO y del 12,2% para el IVF cobra especial dinamismo en relación al empleo aunque en términos de producción se ubica por debajo del nivel general de la industria. Por lo tanto, al concentrarnos en la generación de empleo, las ramas industriales más dinámicas son aquellas que en relación al resto son portadoras de una cuota importante de conocimiento y cambio tecnológico con elevados coeficientes de importación de insumos–incluyendo la industria automotriz-, la relativa a los insumos de la Construcción –como los minerales no metálicos- y la industria textil.

Para la segunda etapa el nivel de actividad de la industria se desacelera a menos de la mitad del crecimiento experimentado en la primera parte de la post-Convertibilidad llevando la tasa anual de crecimiento del 15% al 6,7% de un período al otro. De esta manera, el impacto en materia laboral se refleja en el período iniciado con el año 2007 con el surgimiento de un escenario de estancamiento en la generación de puestos de trabajo registrados al descender a apenas un 1,4% la tasa anual de creación de empleo.

En cuanto al IVF los sectores que más crecieron fueron: “Curtido y terminación de cueros, fabricación de artículos de marroquinería, talabartería y calzados de sus partes” (12,1%), “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones” (11,6%), “elaboración de productos alimenticios y bebidas” con 11,4%; “elaboración de productos de tabaco” con 10,8%, revirtiendo su caída de la primera etapa; y, “fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques” con 8,8%. Ahora bien, de estos cinco sectores que crecieron por encima del promedio de la industria en términos de producción, sólo dos han sido dinámicos en términos de empleo: “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones” y “fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques”. Este dato no es menor puesto que en la primera parte del período de la post-Convertibilidad, se destaca la existencia de una estrecha vinculación entre el avance acelerado de la producción de los sectores más dinámicos con la aceleración en la generación de puestos de trabajo. En esta segunda etapa no sólo cobran importancia industrias relacionadas con los recursos naturales sino que a la vez se evidencia la disociación entre producción y empleo.

En cuanto a aquellos sectores industriales más dinámicos en cuanto a la generación de empleo de esta segunda etapa se destaca: “fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques” con un 6%; “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones” con un 5,5%; “fabricación de sustancias y productos químicos” con 4,1%; “fabricación de productos de caucho y plástico” y “fabricación de maquinaria y equipo n.c.p.”, ambos con 2,8%. Cabe destacar que a pesar de constituirse como los sectores dinámicos en materia de empleo, los mismos han crecido a una tasa menor que en la primera etapa. Particularmente, las industrias de “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones”, “fabricación de vehículos automotores, remolques y semirremolques” y “fabricación de sustancias y productos químicos” han ampliado los márgenes de absorción de mano de obra de su ecuación productiva, o en otros términos elevaron la elasticidad empleo – producto sectorial, a pesar de haber desacelerado fuertemente el nivel de producción de sus respectivas actividades.

Por último, vamos a estudiar el comportamiento de estos índices por sector industrial para 2012. Es decir, veremos cómo estas variables se comportaron en 2012 respecto de su comportamiento en 2011. En este caso, lo que se observa es un comportamiento industrial contractivo. En cuanto al IVF, hay sólo cinco sectores que presentaron tasas de crecimiento positivas, estos fueron: “elaboración de productos alimenticios y bebidas” al 5,6%, “fabricación de prendas de vestir, terminación y teñido de pieles” al 5,8%, “curtido y terminación de cueros, fabricación de artículos de marroquinería, talabartería y calzado y de sus partes” al 3,1%, “fabricación de coque, productos de la refinación del petróleo y combustible nuclear” al 2,2% y, “fabricación de sustancias y productos químicos” al 2,1%. Es decir, el año 2012 denota un comportamiento que fortalece la especialización industrial vigente basada principalmente en la elaboración de manufacturas intensivas en recursos naturales a la cual le resultó absolutamente insuficiente el mayor impulso que tomaron durante los primeros cuatro años del período post devaluatorio aquellas ramas intensivas en conocimiento y elaboradoras de capital productivo .

En cuanto a la generación de empleo, la situación observada es lisa y llanamente de estancamiento con apenas un crecimiento del 0,9% para el nivel general de la industria. Los sectores que mostraron un comportamiento más favorable en empleo fueron: “fabricación de equipos y aparatos de radio, televisión y comunicaciones” con una tasa de crecimiento de 7,7%, “fabricación de sustancias y productos químicos” con una tasa del 5,3%, “fabricación de coque, productos de la refinación del petróleo y combustible nuclear” con una tasa del 4,8% y, con una del 3,3% “fabricación de productos elaborados de metal excepto maquinaria y equipo” y “fabricación de instrumentos médicos, ópticos y de precisión, fabricación de relojes”.

Sin embargo, el comportamiento contractivo de ramas que tienen especial incidencia en el empleo total de la industria como la textil, curtiembre y edición e impresión (que concentran el 21,5% del empleo asalariado registrado ampliando aún más su incidencia al considerar otras categorías ocupacionales como el segmento informal del empleo), ha neutralizado el impacto favorable de las ramas más dinámicas en empleo, a lo cual se adiciona el estancamiento de ramas también de especial incidencia en la tracción del empleo industrial como la industria de Alimentos y Bebidas, la industria metalúrgica y la automotriz –que concentran el 38% del empleo registrado industrial-.

Las tasas descriptas para la dinámica laboral del sector industrial durante el último año parecerían estar mostrando una agudización de la tendencia señalada para la segunda etapa, donde los sectores industriales muestran limitaciones para continuar la expansión experimentada en la mayoría de ellos durante la primera etapa. Aún los sectores que han mostrado tasas positivas para ambos índices para ambos períodos muestran dificultades para continuar expandiéndose como lo hicieron durante los cuatro años siguientes a la devaluación que significó el abandono de la convertibilidad.

En conclusión, la industria manufacturera mostró a nivel general tasas positivas de crecimiento tanto en lo que refiere al índice de volumen físico como al índice de ocupación obrera a lo largo de todo el período (2003-2012). Sin embargo, cuando se divide al período por etapas (2003-2007, 2007-2012) o cuando se observa lo ocurrido en el último año de la serie, los resultados demuestran una significativa variabilidad al interior del período analizado. Lo que se observa para el total de la industria (tanto para nivel general como para cada una de sus ramas) es una reducción en las tasas anuales promedio de crecimiento de la segunda etapa respecto de la primera etapa. Esto nos muestra que las condiciones en las que se desenvolvió este sector fueron más favorables hasta 2007 y que a partir de allí se exponen límites precisos para que este sector continúe su expansión. El estudio del 2012 por separado, demuestra que ese año es una profundización de la tendencia iniciada en 2007; es decir, que no se visualizan señales de superación de los límites señalados sino, por el contrario, se manifiesta un estancamiento y hasta un retroceso en la mayor parte de las ramas.

4. UNA LECTURA QUE INCLUYE AL RESTO DE LOS OCUPADOS

Los niveles vigentes de precariedad e informalidad de la fuerza laboral vuelven acotada a cualquier lectura sobre la dinámica laboral que se centre única y exclusivamente en el segmento formal de los asalariados. De todos modos, las conclusiones resultan ser muy similares en diversos aspectos:

- En la primera etapa del período post convertible (2003-2006), la cantidad de ocupados tuvo un crecimiento, en promedio, del 6,3% anual. En cambio, en la segunda etapa el total de ocupados desaceleró fuertemente el ritmo de crecimiento pasando a una tasa anual de apenas el 1,6%.

- El empleo en sectores productores de bienes, por su parte, aumentó muy por encima del promedio en la primera etapa (11,2% anual). Dentro de los mismos, las ramas más dinámicas fueron la construcción, cuyos ocupados crecieron en un 17,6% anual, y la industria manufacturera, que registró un incremento del 8,9% anual, los cuales concentraron nada menos que el 37,1% del total del empleo generado.

- También algunos de los sectores productores de servicios jugaron un rol importante en la generación de empleo de la primera etapa: particularmente el sector de Comercio asociado al repunte del consumo privado y a la reactivación económica en general explicó por sí solo nada menos que el 14,2% del total de empleo generado. También el sector relacionado con los Servicios Inmobiliarios, empresariales y de alquiler, de la mano del crecimiento exponencial del sector de la Construcción, concentró el 11,9% del crecimiento del empleo. Se destaca también la importancia del sector de Servicios de hotelería y restaurantes (19,4% anual) como generador de empleo asociado al turismo y al consumo del sector de altos ingresos, que al no tener tal dinamismo como generador de empleo asalariado formal, sugiere que una parte importante de la generación de empleo de este sector estuvo vinculada con relaciones laborales informales.

- En términos de incremento absoluto, en la primera etapa se crearon en total casi 3 millones de puestos de trabajo. En esta etapa, los servicios contribuyeron con el 60,9% de los nuevos puestos de trabajo, mientras la producción de bienes aportó el 38,3%. El 36% del empleo creado se concentró en el Comercio, seguido de la Construcción y la Industria manufacturera, que explican cada una alrededor de un 18%. En esta misma etapa, la cantidad de puestos de trabajo asalariados del segmento formal crecieron en una cantidad menor (exactamente lo hicieron en 1,8 millones) explicando, el residuo entre ambas magnitudes, el surgimiento de nuevos puestos de trabajo de otra índole como categorías informales o no asalariadas.

- En la segunda etapa, los puestos de trabajo creados no alcanzan los 1,2 millones. En este período, los servicios incrementaron su importancia en la creación de empleo, explicando el 64,3% de la misma. La producción de bienes, en cambio, explicó menos del 32%. A la inversa de la primera etapa, la cantidad de puestos de trabajo generados del sector formal de los asalariados (1,5 millones) es superior a la constatada por el conjunto de los ocupados (1,2 millones), lo que demuestra, ante un contexto de estancamiento en la generación de nuevas oportunidades de empleo, que se experimentó un proceso de formalización de parte de la fuerza laboral. Este proceso de agregación de formalización es enteramente determinado por los servicios, ya que en los bienes, a pesar de tener un crecimiento del empleo menor; este convivió con aumentos de empleo no registrados.

- Por esta razón, a diferencia de las conclusiones anteriores, en la segunda etapa, los puestos de trabajo en producción de bienes continuaron creciendo por encima del promedio. Sin embargo, los sectores de bienes en general se vieron afectados por una desaceleración en la generación de empleo con respecto a la etapa anterior (crecieron al 2,1% anual). Durante estos años, las ramas de mayor dinamismo fueron Electricidad, gas y agua (un 8,5% anual) y las Actividades Primarias (6,4% anual). Sin embargo, ambas ramas de actividad tienen muy bajo peso en el empleo (al año 2011 representaban el 0,6% y el 1,6% del total de ocupados, respectivamente).

- En la segunda etapa los sectores que explicaron buena parte de la generación de empleo fueron: Administración pública y defensa que concentra casi el 20% de los puestos de trabajo creados, seguida de Transporte, almacenamiento y comunicaciones (18,5%) y de Industria manufacturera (15%).

- La preponderancia del sector público como generador de puestos de trabajo formales también se traduce en un crecimiento total de empleo por lo que no se trata de una mera formalización –al año 2011 se verifican 231.626 puestos de trabajo más-. Sin embargo, incluyendo la dinámica ocurrida en la primera etapa, siendo que consistió en la única rama de actividad donde se destruyeron puestos de trabajo, destrucción que en esta etapa superó los 102 mil puestos (una caída del 2,1% anual), se constata que el cuadro ocupacional actual (al 2011) apenas supera en 129 mil la cantidad de puestos de trabajo habida en el año 2002, aunque mejora notablemente el índice de informalidad. Una explicación posible de la caída durante la primera etapa radica en el proceso de desarticulación y de salida de los planes de empleo, en especial del Plan Jefes/as de Hogar, que estaban asociados a contrapartidas laborales relacionadas con tareas de la administración pública.

Cabe mencionar que no es posible obtener similar lectura sobre el año 2012 puesto que los inesperados cambios de metodología sin procesos paulatinos de transición de una clasificación anterior hacia la nueva realizados por el INDEC, complican de sobremanera la tarea de llevar a cabo un continuo análisis sobre la realidad económica y social de nuestro país y en este caso en particular, sobre la inserción sectorial del empleo a partir de la fuente de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

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Entrevista a Guillermo Pacagnini, secretario general de la CICOP: “Lo que no se invierte en salud, se paga en vidas”

Inés Hayes (ACTA)

Todavía es de noche y hace frío. Son las 6 de la mañana y en la sala de espera del hospital ya hay decenas de personas esperando para sacar un turno. Un bebé de pocos meses toma la teta mientras su mamá sostiene también a otro nene de tres años que descansa sobre sus piernas.

Los insumos básicos escasean y los médicos y enfermeras trabajan más horas de las que sus cuerpos se lo permiten. No es una pintura de Berni, es la realidad que viven a diario los hospitales y centros de salud de la provincia de Buenos Aires desde hace años.

En entrevista con el periódico de la CTA, Guillermo Pacagnini, Secretario General de la CICOP (Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires), detalló estas y otras cuestiones sobre la situación de la salud pública en la provincia más densamente poblada del país.

-Además del Posadas, ¿cuál es la situación del resto de los hospitales bonaerenses no solo en relación a la precarización laboral sino también en relación a la falta de insumos?

Más allá del Posadas que es una suerte de capital sanitaria de la precarización y por eso libra una dura y heroica lucha, en los hospitales provinciales, desde el emblemático conflicto del 2005 donde logramos un triunfo importante sobre la precarización y posteriormente la recuperación, aunque acotados, de los concursos, mantenemos niveles que no superan el 10%. Por el contrario, los municipios son los eslabones débiles: desfinanciados, ajustados y bajo el autoritarismo de los punteros intendentes, supera el 50%. Ahora, por la crisis estructural bonaerense y la política restrictiva nacional, hay una severísima crisis de insumos. El Fiorito (Avellaneda) estuvo semanas con la admisión cerrada en la Terapia Intensiva por falta de bicarbonato (un “suero” elemental); el Niños de La Plata con faltantes de insumos de los más elementales para una guardia y el Eva Perón de San Martín lleva tres meses sin oncológicos (interrumpiéndose tratamientos contra el cáncer ¡!). Se trata de tres hospitales interzonales de alta complejidad, cabeceras de zonas sanitarias o de derivación provincial.

Mejor no imaginarse la suerte de los hospitales del segundo cinturón. Asimismo hay obras esenciales paralizadas como la emergencia en el Eva Perón. Caminar entre escombros parece que no es insalubre en tierras de Scioli. Con el déficit presupuestario como denominador de estos males, hay una crisis crónica que se está agudizando con una dinámica muy peligrosa. Se apela al trueque de insumos entre hospitales, para salir del apuro. El insumo, así como otra infraestructura, hace no sólo a la atención, sino a las condiciones de trabajo y salud laboral del trabajador del equipo de salud. La carencia de insumos compromete seriamente la salud de la población y del trabajador.

-En relación a la formación universitaria, ¿los estudiantes que se reciben, lo hacen con una formación humanista o más bien mercantilista de la salud?

Sin dudas mercantilista. A lo cual se agrega el deterioro de los contenidos científicos también y la ausencia de la formación profesional continua de postgrado a cargo del Estado. Ello atenta contra la calidad del recurso humano y su compromiso con la salud pública. Desde la CICOP nos proponemos profundizar la acción sobre los residentes, profesionales en formación, para pelear por recuperar vacantes e integrarlos posteriormente al sistema en planta permanente. Pero desde ya que todo remite a un cambio más global, hacia un cambio de raíz en el modelo económico y social orientado a las necesidades de los trabajadores y el pueblo y no a la inversa como sucede ahora. Para que haya no sólo los cambios en salud que reclamamos, sino también un cambio en la enseñanza universitaria.

-¿Se puede comparar la situación actual de la salud pública con la vivida durante el Menemismo? Si es así, ¿en qué sentidos?

En la década del ’90 se pretendió dar un salto de calidad en los planes del Banco Mundial de apelar a vías de financiamiento alternativas al presupuesto estatal, tales como los aranceles directos o encubiertos, mecanismos de autogestión, privatizaciones y a la racionalización de personal y a su precarización. Ello se institucionalizó en leyes y decretos, muchos de los cuales fueron derrotados con la lucha, terminando derogados o nunca aplicados. La “joya sanitaria de la abuela” no pudo ser robada, como hicieron con otras empresas del Estado. La defendimos como conquista popular, pero quedó malherida.

El kirchnerismo, no incorporó la salud ni al doble discurso, ni en la Nación ni en la provincia y no tocó uno solo de los engranajes que logró colocar el menemismo. Virtualmente el sistema está casi colapsado porque crujen los tres pilares en los que se asienta: la financiación, el recurso humano como centro de la infraestructura y la organización en niveles de atención. El sistema está desfinanciado (Buenos Aires tiene el presupuesto más bajo en términos relativos del país, un 6,4%), despoblado (los planteles mínimos no están cubiertos y los planteles necesarios se desconocen) y fragmentado (no sólo no existe un sistema único con un plan sanitario, como el que postulamos, sino que ni siquiera hay coordinación entre las unidades sanitarias barriales, los hospitales zonales y los de cabecera interzonales). Si bien no hay arancel directo, subsisten mecanismos indirectos en los municipios y la tercerización de servicios de apoyo como la limpieza, con personal ultraprecarizado. Recuperando la coparticipación que el gobierno nacional se lleva a su caja política, estableciendo un sistema tributario progresivo y repudiando la deuda pública, la provincia tendría los recursos para financiar un sistema único de salud pública, gratuita y de calidad como el que proponemos. Ni Cristina ni Scioli, tienen la voluntad política de hacerlo.

-¿Se tienen cifras confiables sobre mortalidad infantil, hambre y pobreza en la provincia de Buenos Aires?

En absoluto. La corresponsabilidad de los gobiernos nacional y provincial, no sólo se da en el ajuste sino en la ausencia de estadísticas confiables. Si uno se remite a las cifras que comunican, en la Ciudad creció más del 25% y en la Provincia bajó modestamente. Sin embargo hay dos problemas. Quisiera saber qué es lo que pasa si consideramos el “área metropolitana” donde hay una distorsión ya que en la ciudad allí se atienden una mayoría de población “en tránsito” y proveniente de la provincia. Las mediciones de consultoras marcan que la pobreza e indigencia subieron aunque el gobierno sigue falseando la ubicación de la línea de pobreza e indigencia. Cada vez que calculamos la canasta para las paritarias, nos encontramos con el mismo problema.

Las estrategias permanentes de nuestro sindicato son la defensa del nivel de vida de los compañeros del equipo de salud y también del sistema público. Convencidos que lo que no se invierte en salud, se paga en vidas. De pacientes y también de trabajadores. Y que nuestro compromiso aportó cualitativamente a que hoy hospitales y centros de salud sigan en pie.

-¿Cuáles son los principales desafíos para CICOP de este año?

Tres prioritarios: desarrollar la lucha por el pliego de reclamos con salario y condiciones de trabajo como ejes fundamentales; defender el sistema de salud público que atraviesa una grave crisis y seguir avanzando en la organización de la CICOP en cuanto a su incidencia en el escenario sociopolítico y sanitario, promoviendo el modelo sindical democrático que practicamos y aportando a la construcción de la CTA.

El fuerte conflicto bonaerense en curso nos encuentra respondiendo a los tres de manera simultánea: paramos y movilizamos por romper el techo paritario y contra el pérfido mecanismo de ajuste salarial en cuotas, a la vez instalamos en la prensa la crisis sanitaria, reclamando un presupuesto de emergencia para insumos, reparación edilicia y otras cuestiones; y lo hicimos mediante una amplia consulta en la base profundizando la democracia sindical y coordinando en el marco de la CTA hacia otros gremios de la CGT para golpear unitariamente con mayor fuerza.

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María Godoy: "Está demostrado que fumigando con glifosato se envenena o matan a las personas"

Andrés M. Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

María Godoy nos cuenta qué son las Madres de Ituizangó Anexo (de Córdoba) y su pelea contra el modelo sojero y los agrotóxicos. Es cuestión de vida o muerte aprender de su lucha en tiempos de Monsantos y Cía.



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Argentina: Un fallo que proclama el monopolio capitalista del negocio audiovisual

Gabriel Solano (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

El fallo de la Cámara Civil y Comercial Federal a favor de Clarín no se limitó a declarar la inconstitucionalidad de una parte de una ley -en este caso la de medios. Mediante la aprobación de ciertos artículos y la nulidad de partes de otros, los jueces han armado una nueva ley de medios. Mientras el gobierno intenta convertir a la Justicia en una dependencia del Ejecutivo, la Justicia pretende sustituir al Congreso. La llamada ‘crisis de poderes’ (en realidad un final de régimen político) tiene doble vía.

Si el Ejecutivo y sus escribanos habían redactado una ley a medida del desguace de Clarín y de la proliferación de sus alcahuetes en los medios, el fallo de la Cámara sanciona su propio régimen audiovisual a medida: el que consagra el monopolio capitalista de los medios como el único compatible con la libertad de expresión. Ocurre que la dominación de Clarín en la TV por cable es defendida por los jueces como una condición de la independencia económica necesaria para resistir las presiones del Estado o gobiernos de turno. Dicho de otro modo, la condición de la libertad es la apropiación de los medios por el capital, y en segundo lugar que esa apropiación sea cuasi monopólica. Solamente el monopolio privado asegura, dicen la troika judicial, la libertad frente al Estado. De un plumazo, los magistrados han abolido el derecho a la libre expresión individual (queda subordinada a los monopolios mediáticos) e incluso derogan la potestad del Estado para asegurar la competencia en el negocio de los medios.

Según los jueces, la libertad del ciudadano está asegurada por el derecho al ‘zapping’, o sea a preferir el canal con mayores recursos para entretenerlo y ‘hacerle la cabeza’. Pero Clarín no llegó a la posición dominante que goza como consecuencia de una selección ejecutada desde el living familiar, sino mediante el sometimiento de los canales independientes, que convirtió en sucursales o repetidoras. La Cámara omitió esgrimir el único argumento que habría podido justificarla: que la orden de desinversión a Clarín apunta al intento oficial de transferir el monopolio mediático a los amigos del gobierno -a crear otros monopolios que la misma Cámara podría defender en el futuro con los mismos argumentos con que hoy defiende a Clarín.

A la Corte

Asistimos a un nuevo capítulo del choque entre el gobierno y la Justicia. Si el gobierno apela el caso irá directamente a la Corte Suprema, con pronóstico negativo. Pero, en este caso, la Corte no habrá producido un fallo sino una ley, esto porque la organización del sistema audiovisual es potestad del Congreso, no de los jueces. Los K, curiosamente, no han planteado este enfoque, porque de hacerlo estarían obligados a desacatar el fallo o advertir a la Corte que lo haría si ella confirma a la Cámara. El gobierno, al igual que la Cámara, opina que la condición de la libertad de expresión es el monopolio de los medios; sólo difiere en quiénes deben ser sus titulares. Por eso no desacata.

Denunciamos el carácter reaccionario del fallo de la Cámara, que (repetimos) condiciona la vigencia de la libertad de expresión al monopolio de los medios. Nosotros, por el contrario, la condicionamos a la abolición del monopolio capitalista de los medios, en su forma privada o estatal, otorgando la gestión de los medios a las organizaciones populares del trabajo y la cultura, con un presupuesto especial que sea votado en forma periódica por la ciudadanía.

Advertimos que el fallo se arroga facultades del Congreso y por eso avanza en la crisis política. Señalamos la capitulación completa del gobierno, que renuncia al desacato del fallo, porque quiere preservar el monopolio capitalista de los medios y evitar una confrontación consecuente con la camarilla judicial.

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“Los trabajadores no pueden ser egoístas, tienen que ser solidarios”

ANRED

En 1971, Hugo Crosatto ingresó en Mercedes Benz, una de las empresas que promovió y se benefició con el golpe de Estado de 1976. Nos cuenta cómo fue el proceso de sindicalización a través de varios hechos y anécdotas que rescatamos el 1º de mayo, como punto de partida para acercar la política a los trabajadores.

Hugo Crosatto comenzó a trabajar en Mercedes Benz en 1971. Allí estuvo hasta julio de 1976, a meses de iniciado el golpe cívico-militar en la Argentina. En un principio, era independiente, no estaba en ningún partido político y era crítico del Justicialismo. Sin embargo al “sufrir en carne propia el sistema de producción, de explotación, de presión”, se interiorizó en el sindicalismo. Señala que “el año 71 era una época muy politizada. En la fábrica había montoneros, Partido Comunista Revolucionario, Partido Comunista, Partido Conservador, Justicialistas, Radicales, Partido Socialista y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT). Yo me incliné por el PRT porque fue el que planteaba seriamente la toma del poder”. Así, empezó a conectarse con compañeros que pensaran lo mismo, aunque no era necesario que fueran afines al PRT: “Lo importante era que se definieran antiburocráticos, antiimperialistas y que tuvieran una visión del clasismo como deberían tener lo trabajadores”, afirma.

“Nos propusimos ganar el cuerpo de delegados y la comisión Interna”, rememora. En 1973 lograron el objetivo, ganándole a José Rodríguez, líder del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA). Acercarse a los trabajadores no politizados no fue fácil. Hugo lo reseña de este modo: “Veíamos que nuestros compañeros rechazaban los panfletos porque eran infinidad. Entonces todos los días había una visión distinta, una forma de combatir al capital distinta y eso los abrumaba. Además algunos los ponían en el compromiso de que tenían que fijar posición. Entonces dijimos ‘vamos a entrar independientemente’.” El PRT colaboró con la impresión del material y se realizó un primer volante firmado como Cuerpo de Representantes Obreros y Empleados de Mercedes Benz de la Argentina. Al día siguiente, “nos acercábamos y les preguntábamos a los compañeros ‘qué estás leyendo, quién lo firma, qué te parece’. Y nos decían que estaba bien pero que además tendrían que haber afirmado o agregado tal cosa. Así, nuestros propios compañeros nos daban la letra para el segundo volante”.

“No nos iban a corregir, para mal de ellos y bien de nosotros”

De todos los años de trabajo sindical, Hugo recuerda sobre todo 1975. Con las negociaciones paritarias a punto de iniciarse, la empresa -en complicidad con SMATA- despide a la Comisión que los trabajadores habían elegido para llevar adelante la discusión salarial y comienza la misma a espaldas a los obreros. “Pero el 75 era un año convulsionado. Veníamos con esa vorágine, con esa efervescencia dentro de la planta” –dice Hugo- “Había un punto que era muy importante: el de la recategorización, punto que había comenzado aquella comisión que despidieron y que había quedado estancado. Comenzamos con baja de productividad y trabajo a desgano. El 8 de octubre realizamos una asamblea y nombramos nueve representantes, entre los cuales estaba yo. Comenzamos a discutir con el gremio, nos dicen que no nos respaldan y que nos dan vía libre. La asamblea decidió darle otra oportunidad al gremio. Hicimos una nueva asamblea en la playa de estacionamiento. Estábamos esperando a que viniera el gremio cuando llega un compañero y nos dice que en la ruta 3 venían los del sindicato y le dispararon”.

Los trabajadores continuaron con la lucha que tuvo su correlato por parte de la patronal con 117 telegramas de despido. A los cesanteados se les negó el ingreso a la planta pero contaban con el respaldo de sus compañeros. Se continuó con la huelga y desde otras fábricas expresaron su solidaridad bajando las persianas. Hubo actos y manifestaciones frente al Ministerio de Trabajo y a la Casa Central de Mercedes Benz. Así lograron la reincorporación de los despedidos y el reconocimiento de la Comisión Interna. “Hicimos la recategorización del personal y se cobró con retroactividad al año 74. Obligamos a la empresa a que diera barbijos; bajamos el horario de relevamiento técnico de 8 a 6 horas; el personal tercerizado pasó a planta permanente, también los del comedor; los obligamos a realizar los estudios de salud completo”, asevera Hugo y afirma: “Como comisión funcionamos hasta mayo del ‘76. Con el golpe militar, todas las empresas se hincharon el pecho. Se había acabado la actividad gremial”.

Pero, antes, en abril del 76, los militares entran a la fábrica y se llevan a un obrero de su puesto de trabajo: “Lo primero que hacemos es ir a la oficina de la patronal y hacerlos responsables por la vida del compañero. Ellos lo niegan; les decimos que como empresa privada tenían toda la autoridad como para negar el ingreso a personal ajeno y salimos a buscarlo. Fuimos a las comisarías de González Catán, Cañuelas, San Justo. Después fuimos al Regimiento 3 de La Matanza. Ahí nos atendió un coronel a cargo que nos dijo que ‘De ninguna manera, no hay orden por parte del gobierno de levantar a ningún trabajador’. Organizamos una manifestación al Regimiento, vamos 700, 800 compañeros. A los cinco, seis días, lo pudimos recuperar”.

Crosatto sostiene que esa debería haber sido “la actitud que tendríamos que haber tomado todos, todas las capas sociales de la Argentina. La cosa fue paulatinamente descendiendo. Yo tuve que dejar la fábrica. A los demás los fueron a buscar al domicilio. Cuando vos dejas que toquen a uno, después se llevan a uno más. Y llegaron a ser 14. Todos fueron a Campo de Mayo y desaparecieron por ser ‘irrecuperables’.Mercedes Benz siempre estuvo ligada al clasismo y teníamos como referente a Agustín Tosco. No nos iban a corregir, para mal de ellos y bien de nosotros. Y eso es lo que les molestaba”.

Cabe señalar que en el convenio colectivo de 1975 firmado entre la empresa y Smata –y, como se marcó, a espaldas de los obreros- el artículo 29 habla de un aporte al gremio del 1% del valor de venta en concesionarios de todos los productos de Mercedes Benz. A su vez, en el inciso "F" se explícita que ese aporte se destinaría a erradicar a los elementos negativos. “Con esto queda claro que las grandes empresas financiaron a la represión. Mercedes Benz donó aparatos de neonatología para la maternidad clandestina del hospital de Campo de Mayo, donde nuestras compañeras embarazadas tenían sus bebes y se los apropiaban, mientras que a ellas las asesinaban”, asegura Hugo y prosigue: “El subcomisario de la comisaría de San Justo, Ruben Lavallen, responsable directo de la detención de nuestros 14 compañeros detenidos desaparecidos, fue un apropiador. La primer nieta recuperada, Paula Logares, la tenía este represor, que estaba bajo el mando del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército. Después de secuestrar y asesinar a nuestros compañeros, Mercedes Benz lo pone como jefe de seguridad de la fábrica. En todas las empresas había personal de las fuerzas represivas. Estábamos infiltrados por todas las fuerzas de seguridad y por la burocracia sindical y todos bajo el mando del 601”.

Respecto al papel del sindicato, como quien diría, para muestra basta un botón: “El 4 de Noviembre de 1975, SMATA saca una solicitada, firmada por Rodríguez, que decía que Mercedes Benz era una cueva de subversivos, que la Comisión Interna era apadrinada por la subversión. Eso, en épocas de la Triple A, era una condena a muerte”, reflexiona Hugo y sostiene: “Yo fui con otros compañeros a SMATA. Nos dijeron: ‘Así como a ustedes los apoya la izquierda, a nosotros nos apoya la derecha. Si yo levanto el teléfono, ustedes mañana son boleta’. Nosotros seguimos y como represalia el gremio nos sacó la cobertura social. Así sufrimos la perdida del embarazo de una compañera o le negaron el cambio de un marcapasos a un compañero”.

“Guerrilleros industriales”

En 1975, el gobierno peronista dispuso la intervención militar ante una larga huelga obrera en una siderúrgica y el entonces presidente de la Unión Cívica Radical, Ricardo Balbín, denunció ese movimiento legítimo como “guerrila industrial”. Hugo, orgulloso, expresa: “Se ve que Balbín nunca trabajó. Si él le llama guerrilla a que los trabajadores nos organizáramos, a que quisiéramos tener nuestros representantes, a que quisiéramos ser democráticos, a que las decisiones fueran a través de asamblea, a que no viniera nadie a negociar nuestro salario a espaldas nuestras, si eso es ser guerrilla, entonces yo era guerrilla”.

Estos guerrilleros industriales buscaban formas de ganar tiempo y espacio dentro de la fábrica, maneras de llegar a más trabajadores, de lograr un primer acercamiento, de hacer política. “Cuando nosotros teníamos necesidad de sabotear la producción, le decíamos al personal de mantenimiento, a nuestros compañeros, ‘hoy tenés que romper la máquina dos horas’. El compañero sacaba un fusible, alguna pieza. La máquina dejaba de funcionar” –cuenta y continúa el relato- “Llamábamos al capataz y le decíamos ‘miré se paró’. El capataz miraba, tocaba, llamaba a mantenimiento y le decía ‘mírela y apúrese porque necesitamos la producción’. El compañero de mantenimiento miraba y le respondía: ‘Y por lo menos dos horas’. El capataz se agarraba la cabeza. Y nosotros, entonces, en los talleres tomábamos mate, estábamos juntos, charlábamos con los compañeros”.

Otra anécdota que recuerda Hugo tiene que ver con la solidaridad entre los distintos sectores de la fábrica. Así relata que “una vez fui a discutir un aumento. Previamente le dije a un compañero de otra área que me consiguiera el precio del chasis del año pasado y el actual. Yo llevé mis recibos de sueldo de enero del 75 y del 76. Estábamos discutiendo, el tipo lloraba, nos decía que no tenía un peso Entonces le decíamos, ‘Discúlpeme, yo ganaba 100 pesos en enero del 75 y en el 76 ganó 200. Tengo un incremento salarial del 100 %. Ahora, el chasis valía 40 mil pesos y hoy vale 400 mil. Si usted me explica cómo con esa diferencia no puede aumentarnos el salario, yo le creo’ y el tipo se rajaba. ¿Pero eso por qué? Porque los empleados saben quién maneja la empresa: los trabajadores. Entonces hay que llegar o hacerles entender a los empleados que ellos también son trabajadores. Y que cuando las cosas estén mal los van a echar como a cualquiera. Entonces, no digo que salgas con una bandera o una ametralladora, pero por lo menos apóyanos, infórmanos, tenemos al tanto de cuánto valía esto, de cuánto vale ahora, en qué invierten la plata”.

Como reflexión final, Hugo piensa y afirma que “hay que concientizar al trabajador. Nosotros decíamos: ‘Compañeros estos tipos tienen personas a las que le pagan un salario por 8 horas al día para explotarnos mejor. Entonces nosotros tenemos que estar esas 8 horas por día pensando cómo rebatimos eso’. Hay que combatirlo permanentemente. No podés darles un centímetro de ventaja porque te pasan por arriba. Yo quiero que los trabajadores piensen en sus pares y que no haya egoísmos. No puede ser que un compañero porque le dan un manguito más mire por arriba del hombro a otro y se crea que es un ser superior. Son compañeros equivocados, hay que hacérselos entender”. Y concluye: “El egoísmo es la diferencia planteada por la burguesía capitalista para dividirnos. Los trabajadores no pueden ser egoístas, tienen que ser solidarios, básicamente solidarios”.

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Dignidad

Carlos Del Frade (APE)

“…cedida la palabra al trabajador, el mismo expresa que su despido fue discriminatorio por hablar con el delegado Germán Tonero y ratifica su reclamo de reincorporación…La empresa ha actuado legalmente por lo cual rechaza el término de “injustamente despedido”, niega la existencia de despido discriminatorio alguno en el caso, niega que haya sido despedido por hablar y esta es la primera vez que sale a la luz la eventual e hipotética causa del despido…reiteramos que el despido es sin causa…”, se puede leer en el expediente número 01604 – 0128890-5 del Ministerio de Trabajo de la provincia de Santa Fe, delegación Rosario.

El acta es del primero de marzo de 2013 y la empresa es nada menos que la General Motors. La multinacional ganó, utilidades netas, 274 millones de pesos durante el año 2012 de acuerdo a sus propios balances. A razón de 761 mil pesos diarios; 31 mil pesos por hora; 528 pesos cada sesenta segundos de ganancias netas. Cifras que la ubicaron como la empresa número 46 entre las mil que más ganaron en la Argentina durante el bicentenario de la creación de la bandera, aquel símbolo parido por los ideales de un general rebelde que quería ver flameando en la vida cotidiana de los habitantes de estos arrabales del mundo a la bandera de la igualdad.

La General Motors despide por hablar con un delegado.

La multinacional que tiene ganancias y tecnología del primer mundo y del tercer milenio impone prácticas típicas del siglo diecinueve.

Narciso Canteros fue feliz el lunes 22 de setiembre de 2003.

Los medios masivos de comunicación hablaron de él. Hasta lo fotografiaron.

Durante años había visto morir albañiles como él sin que nadie recordara sus nombres.

Un artista construyó un par de manos que simbolizaban la fuerza y la habilidad de los obreros de la construcción.

El miércoles 24 de setiembre, bien temprano, recibió el telegrama de despido.

La empresa adujo ciertas reformas presupuestarias.

Narciso dice que está prohibido pensar y que semejante desafío a la patronal se paga muy caro.

Ahora el hombre que peleó durante años para que los obreros muertos tengan un recuerdo forma parte de la legión de desocupados del Gran Rosario.

Diez años después, Narciso Canteros fue tapa de los diarios “La Capital” y “El Ciudadano”. Se lo mostraba jubiloso, saltando sobre una red y con su casi legendario caso amarillo de albañil.

“Referente de Manos a la Obra, se tiró al vacío para probar una red”, fue el título repetido.

Narciso era reconocido.

Primera plana para él y su obsesión: la seguridad de sus compañeros de la construcción, los que pueblan las estadísticas cada vez más groseras de accidentes laborales fatales.

“Narciso Canteros, líder de la ONG, saltó desde seis metros y demostró que la malla puede salvar vidas. Ahora resta que en el Palacio Vasallo se imponga el sistema como obligatorio en Rosario. Gritaba de emoción segundos después de las 12.20” del martes 23 de abril de 2013, sostenía la crónica periodística.

“Es que había logrado un objetivo autoimpuesto desde hacía mucho tiempo: demostrar la resistencia de las redes anticaídas que él mismo venía propiciando para los edificios en construcción. Así fue que el responsable de la organización Manos a la Obra se arrojó sobre la malla de polipropileno desde una altura de seis metros bajo la supervisación de un equipo del Instituto de Mecánica Aplicada (Imae) de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)”, apuntaba “La Capital”.

-Esto es para los familiares de los amigos que ya no están - dijo y sostuvo que si se hubiese usado este dispositivo de seguridad algunas de esas muertes habrían sido evitables. Se refería a los albañiles que se precipitaron desde diferentes obras en construcción.

Esa de tapa en los diarios locales que los mostraron a Narciso Cantero, albañil de toda la vida, arrojándose a una red que pensó para cuidar la vida de sus compañeros, es un reconocimiento y un triunfo de la dignidad de los trabajadores.

Cuando lo conocimos, a principios del tercer milenio, nos contó que fue despedido porque quiso recordar a los compañeros muertos y la patronal prohibía la memoria.

Narciso sintetiza en su cuerpo y en su vida la siempre existente conciencia de clase, a pesar de los pesares, las mentiras, las patronales y las burocracias varias.

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