jueves, 18 de julio de 2013

Venezuela: Las tres R y la lucha contra la corrupción

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Las recientes detenciones de funcionarios de relieve de diferentes organismos públicos nacionales, acusados de incurrir en hechos de corrupción administrativa, deben estimular entre los sectores revolucionarios la necesidad de acompañar activamente al Presidente Nicolás Maduro en la lucha frontal contra tal flagelo, independientemente de la jerarquía y de la militancia partidista que tengan quienes deban ser investigados por este delito contra el patrimonio público.

Se trata entonces de articular esfuerzos que hagan realidad la unidad del pueblo organizado y el gobierno, a fin de detectar los posibles focos de corrupción que existan en las diferentes Misiones sociales y en cualquier instancia gubernamental, sobre todo, considerando el estilo de vida adoptado por aquellos que se dicen revolucionarios, pero actúan como un burgués común y corriente.

Hace falta, por tanto, retomar las tres R (revisión, rectificación y reimpulso) que propusiera en su momento el Comandante Hugo Chávez, de manera que se produzca una mayor efectividad en el combate a la corrupción, tal como se desprende de lo realizado hasta ahora por el Presidente Maduro Moros, sin limitarse a la difusión de chismes o rumores infundados, sino entablando una verdadera batalla por el adecentamiento del proceso revolucionario bolivariano socialista, de modo que no existan más obstáculos en su profundización y consolidación. Al respecto, se debe recordar que, precisamente, el desborde de la corrupción administrativa de los gobiernos conservadores de AD y COPEI fue una de las causas que originaron y justificaron las dos insurrecciones cívico-militares de 1992, por lo que en la actualidad ésta representaría una grave amenaza que, si no se contiene a tiempo, afectaría seriamente la estabilidad democrática de Venezuela.

Es así que se requiere promover -en todo nivel y en todo momento- una contraloría social que someta a revisión exhaustiva a todas las instituciones públicas (sean municipales, regionales y/o locales), de manera que se genere una amplia confianza respecto al estricto cumplimiento de las leyes, como también en lo relacionado con la viabilidad, el avance y la consolidación del proyecto revolucionario bolivariano socialista. De ahí que resulte imprescindible para ello que los diversos sectores populares revolucionarios asuman sin temor ni condicionamientos de ningún tipo el protagonismo en la lucha contra este comportamiento asocial y contrarrevolucionario, aplicándole todo el rigor de las leyes venezolanas a quienes caigan en él, incluyendo el decomiso inmediato de los bienes y dinero mal habidos, tanto los que se hallan a su nombre como de sus familiares inmediatos.

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Globalización del diagrama del control

Raúl Prada Alcoreza (especial para ARGENPRESS.info)

No solo se puede hablar de una globalización económica, la relativa a la expansión mundial del capitalismo, sino también de una globalización cultural; esto es la modernidad. Sin embargo, tenemos que atender también a la globalización de formas de poder. Ciertamente se ha estudiado la globalización de la forma del Estado-nación, aunque no se la haya visto desde la perspectiva de la globalización.

Sin embargo, lo que ahora se presenta, en pleno proceso, de globalización es una forma de poder vinculada a lo que hemos llamado el diagrama del control. Se trata de lo que parece ser una marcha impredecible hacia el control total por parte de los estados y gobiernos del mundo. No se trata sólo de la expansión desorbitada del Estado policial, dado, en distintos momentos intermitentes del siglo XX, sino de algo más. Se trata del control absoluto en sus distintas formas variadas y distribuidas. Control como disciplinamiento, empero, compensado con simulaciones de libertades; flexibilizaciones, sin embargo, compensadas con el incremento descomunal de las vigilancias y los registros. Control como bio-poder; es decir, como intervención en los ciclos de la vida; en la reproducción, en la migración, en la salud, en la seguridad; también, en la genética. Control como manejo de los públicos, mediante la intervención masiva de los medios de comunicación, afectando a los imaginarios e induciendo necesidades. Control como espionaje monstruosamente masivo y detallado, aboliendo los espacios de privacidad. Se trata de un estado de cosas donde todo el mundo es sospechoso y susceptible de ser considerado enemigo público. Este diagrama de poder del control ya es compartido por los estados del mundo, tanto por los gobiernos de “derecha” como por los gobiernos de “izquierda”, tanto por los gobiernos conservadores como por los gobiernos progresistas. Ambos usan la heurística, la instrumentalidad, de este diagrama de poder del control. Por eso, podemos hablar de una globalización de este diagrama de poder, así como también de una forma de poder montado sobre la base del espionaje, la manipulación y la infiltración. Ya no hay diferencia en cuanto al uso del método. Los estados, en la medida que hay que defenderse, lo usan; incluso usan los procedimientos inventados por, supuestamente, el otro lado, el conservador, como ocurre con los dispositivos extralegales y extraterritoriales de la guerra infinita contra el terrorismo, ideados por el gobierno de Estados Unidos de Norteamérica después del 11 de septiembre de 2011.

Lo que pasó en Chaparina, la represión policial a la VIII marcha indígena, incluso la infiltración policial y la agitación para llevar a cabo presiones físicas, como las ejercidas por el grupo de mujeres, que presiona al Canciller a ir delante de la marcha para romper el bloqueo de los policías y el bloqueo de los colonizadores, nos muestra la opción del gobierno progresista boliviano; el uso de la fuerza, de la violencia simbólica y física, del espionaje y de la infiltración, para someter a los movimientos sociales anti-sistémicos, que se oponen a lo que consideran regresiones del gobierno, respecto a los objetivos del “proceso” y los mandados constitucionales. Los dirigentes indígenas fueron descalificados como aliados a la derecha, incluso se los ha acusado de haber tenido contactos con la embajada estadounidense, así como estar comprometidos en venta de madera y otros negocios. Es decir, se ha ventilado sobre ellos una guerra sucia. Posterior a la VIII marcha indígena, después de haber aprobado la Ley 180, en defensa del TIPNIS, ley arrancada por la victoria política de la VIII marcha, el gobierno recula. El propio presidente pide abrogar la ley firmada por él. Se prepara todo un montaje; se organiza una contramarcha con el CONISUR, un consejo, en realidad de afiliados a la Federación Sindical Campesina del Trópico de Cochabamba, que pertenecen al polígono siete, la zona de avasallamiento del TIPNIS. La contramarcha de productores de coca pide abrogar la Ley. Llegados a La Paz con acuerdan el gobierno una consulta espuria, que no cumple con la estructura normativa y conceptual de la consulta con consentimiento, previa, libre e informada, constitucionalizada y acordada en convenios internacionales. El gobierno no puede lograr su cometido, la ejecución adecuada de la consulta espuria, pues sólo llega a consultar a familias, en condiciones altamente coercitivas; no pude realizar consulta a las comunidades. Esta es una derrota clara del gobierno. No contentos, el “mariscal del TIPNIS, como se lo llama al actual ministro de la presidencia, monta una escenificación patética, un congreso de corregidores en el territorio indígena del TIPNIS con la dirigencia del CONISUR, que no pertenece al territorio indígena comunitario. La reacción de las comunidades no se hizo esperar, en defensa de su territorio, intervienen, impiden la realización de este montaje, someten al dirigente Gumersindo Pradel y sus acompañantes a la justicia comunitaria, incluyendo azotes, expulsándolos del territorio comunitario. El gobierno, ante estos hechos elocuentes, acusa y procesa a los dirigentes del TIPNIS, por intento de homicidio. El órgano judicial se presta a este juego desorbitado y da curso al proceso; los dirigentes del TIPNIS no se presentan a declarar, donde presumiblemente los iban a apresar, y la fiscalía los declara rebeldes y emite mandamiento de apremio.

En contraste, el gobierno boicoteo el juicio a los responsables de la represión en Chaparina, encubrió a los que dieron la orden, los dignatarios de Estado y el gabinete, llegando al ridículo de declarar que fueron los mismos policías los que tomaron la arbitraria decisión de intervenir la marcha pacífica. Los que dieron la orden, que todo el mundo los conoce y sabe que fueron los que dieron la orden, no tuvieron el valor de asumir su responsabilidad. Ahora, que las comunidades del TIPNIS aplican la justicia comunitaria, alzan las manos al cielo y montan un juicio, que adolece, de principio a fin, de contar el apego a la ley; este juicio peca de nulidad de pleno derecho. Todo esto lo hacen sin inmutarse, como si bastara su indiferencia ante flagrantes contradicciones y paradojas, se juzga a las víctimas. Esta actitud de indolencia y desprecio de las leyes y la Constitución no podría explicarse sin recurrir a la globalización del diagrama del poder del control. La pregunta es: ¿Por qué se da esta globalización de una forma de poder, de la que llamamos diagrama de control?

La respuesta parece obvia; la mundialización que se experimenta desde el siglo XVI, sino es antes, de acuerdo a la interpretación de Andre Gunder Frank, viene acompañada por la expansión colonialista del modo de producción capitalista y del sistema-mundo capitalista, de las formas del Estado moderno, sobre todo, a partir de un momento, del Estado-nación. La modernidad también difunde diagramas de poder, así como estataliza otros diagramas de poder, que tenían características locales y regionales. El Estado-nación se estructura primordialmente sobre la base de las distintas estrategias disciplinarias, cartografías, saberes, instituciones, que se inscriben en el cuerpo, modulándolo. No se hicieron esperar las políticas de población, demográficas, reproductivas y migratorias, tipificadas por Michel Foucault como bio-poder . Tampoco la difusión del diagrama del control se hizo esperar; apareció con lo que llamaremos, metafóricamente, la “revolución” de las comunicaciones; la radio, la televisión, el cine, la tecnología digital, la informática y la cibernética. Una revolución que no impacta tanto, aunque no lo deje de hacer, en el modo de producción, como lo hace, en su momento, la revolución industrial, sino, para seguir de una manera compulsiva con la composición económica aceptada, generando formas intensivas y expansivas en la distribución y el consumo. Haciéndola a la primera más rápida y extensa, convirtiendo a la segunda en consumo de imágenes, más que de productos, en consumo de estándares, más que de bienes, en consumo de modas, más que de necesidades. El diagrama de control no tiene como objeto a los individuos, como es el caso del diagrama disciplinario, no tiene como objeto las poblaciones, como es el caso del bio-poder, en su sentido inicial, sino tiene por objeto a los públicos. Captura públicos construyendo mundos; mundos como grandes escenarios para los públicos clasificados; mundos interpretados desde imaginarios monitoreados desde la pantalla. Este diagrama de control se encuentra constantemente preocupado por evaluar la conducta de los públicos capturados; se hace periódicamente seguimientos de los comportamientos, de las inclinaciones, de las tendencias, de los ranquin; se efectúan estadísticas de opinión. La obsesión por los públicos es tal que se restaura el modelo de la vigilancia, asociado al diagrama de la disciplina; solo que ahora se trata de una vigilancia en un espacio abierto, no en un espacio cerrado, como en el caso de la cárcel. La vigilancia en los espacios abiertos es la vigilancia en las redes de comunicación; pero, también vigilancia de los lugares de concentración y de los corredores de flujos. La vigilancia se ejerce sobre las ciudades, en los lugares de trabajo, en las escuelas, en las universidades. La vigilancia se convierte en vigilancia de los y las ciudadanas; todos son sospechosos. Se trata de un panoptismo de otro tipo; no solo porque se ilumina todo, se evita dejar algún resquicio de oscuridad o sombra, sino porque la mirada y la escucha es constante. Se trata de la expansión desmesurada del espionaje; todos son objeto de espionaje. La sociedad es espiada por el Estado. Los satélites artificiales han convertido a la tierra en un planeta contantemente observado; hay satélites de observación meteorológica, del medio ambiente, de la geografía, de la geología, de los recursos; pero también satélites espías con objetivos militares y de inteligencia. Estos artefactos sumados a otros, diseñados específicamente para vigilar, escuchar, interceptar, es decir, espiar, han transformado el diagrama del control, en tanto vigilancia, que se han borrado los límites entre lo público y privado.

No solamente es ignominioso, por la torpeza, sino también ilegal, inconstitucional, además de represivo, el juicio a los dirigentes del TIPNIS, sumando a los dirigentes de lo que ha quedado de la CIDOB, pues la otra CIDOB, la oficialista, no deja de ser un montaje, con dirigentes puestos a dedo. Es como decimos parte del diagrama de poder del control, la parte de la vigilancia absoluta, la parte de la subordinación y sumisión de todas las organizaciones sociales, la parte de la simulación; en este caso, de lo grotesco en la implementación de juicios espurios, juicios que no tienen juicio, que no responden al procedimiento, sino que responden a la orden, nuevamente, del ejecutivo, contando con el órgano judicial sometido, convertido en apéndice del gobierno, en el brazo de ejecución formal del poder. Esta parte de la composición del diagrama de control recuerda a los antiguos métodos de violencia represiva, de castigo, de domesticación por látigo; empero, al articularse en la “estructura” del diagrama de control, adquieren otra connotación. Acompañados por la publicidad y propaganda desbordantes, por el dominio de los medios de comunicación de masa, que tienen por objeto de poder a los públicos, que modulan, por así decirlo, los imaginarios, entonces aquellos procedimientos retomados adquieren la dirección que toma el control en los confines de la modernidad. Se trata de bio-poder, ahora en sentido amplio, de la apropiación de la vida, de su incorporación al estómago de la maquinaria de la vorágine capitalista. En el caso del TIPNIS es la destrucción de los ciclos de vida, del ecosistema, de los ciclos comunitarios, arrasando los bosques, el corazón de la producción del agua, que es el ecosistema del TIPNIS, destruyendo la vida comunitaria, ampliando la frontera agrícola del cultivo excedentario de la hoja de coca, construyendo una carretera que conecta a dos comunidades del interior del TIPNIS, pues la amplia mayoría de las comunidades se encuentran en los alrededores de los ríos Isiboro y Sécure, carretera que favorece a los comerciantes de Villa Tunaria y San Ignacio de Moxos y a los ganaderos de Rondonia, que quieren llevar su carne de res al mercado del pacífico. Carretera al servicio de la exploración de hidrocarburos, pues en núcleo del TIPNIS ha sido concedida a PETROBAS y PDVSA, sin consulta previa, pues se trata de territorio comunitario indígena y parque. Se trata del control geopolítico del IIRSA, la estrategia de integración económica y comercial de Sud América, diseñada por la burguesía internacionalizada brasilera. El gobierno boliviano sirve como agente de esta burguesía y como dispositivo de su geopolítica. El diagrama de poder de control en las periferias adquiere un carácter más abigarrado, más saturado, responde a geopolíticas regionales, no sólo a la geopolítica mundial de control, que es el sentido supremo de la estrategia de dominación del sistema-mundo capitalista, en la comisura de su propio crepúsculo. La geopolítica de control del TIPNIS es también una geopolítica del Estado-nación restaurado, en contra de los gérmenes del Estado plurinacional comunitario y autonómico, que se encuentra en los territorios indígenas, en los movimientos anti-sistémicos que vuelven a emerger, en la Constitución Política del Estado de Bolivia. Es la geopolítica de una burguesía local recompuesta, articulando a la antigua burguesía nacional y las incorporaciones de los nuevos ricos, una nueva burguesía con características nativas, comerciante, campesinos ricos, colonizadores ricos, cocaleros ricos, cooperativistas ricos. Esta geopolítica nacionalista identifica como enemigos a los pueblos indígenas, a sus comunidades, a sus territorios y ecosistemas. No es pues casual que intereses, que antes eran encontrados, como los relativos a los terratenientes y, en contraposición, como los relacionados al campesinado, se hayan aparentemente aliado, contra los territorios indígenas y la propiedad comunitaria. En realidad se trata de los intereses de los campesinos ricos, no de la gran mayoría de los campesinos, a quienes se ha acallado, por medio de la manipulación y la selección de dirigentes sumisos. Resulta que el vicepresidente promueve la revisión, por parte del Congreso, de la Constitución aprobada en Oruro; la revisión congresal suspende la reforma agraria, que se encontraba en la Constitución. Más tarde, ahora, en pleno periodo electoral, el gobierno promueve y el Congreso servil acata, la suspensión de la función económica social, suspende el saneamiento de tierras, favoreciendo a los terratenientes. ¿Quiénes son los cómplices de semejante retroceso, anulando al propio movimiento campesino, que tiene como base precisamente la reforma agraria?; nada más ni nada menos los dirigentes llunk’u campesinos y los congresistas serviles, que son lastimosamente la mayoría.

La suerte de los dirigentes del TIPNIS está en manos de la resistencia a esta local imposición del diagrama del poder del control, la suerte de la reconducción del “proceso”, que está desquiciado, y conducido al abismo por el gobierno, que es un contra-proceso , está en manos de los movimientos sociales anti-sistémicos, los cuales no han podido emerger en plenitud, tampoco articularse como bloque. El dejar que esto avance, que la composición local del diagrama de control avanece, es convertirnos en cómplices de la descomunal dominación mundial de Estado de excepción prolongado, cómplices de la geopolítica del sistema-mundo capitalista, en la comisura de su crepúsculo, cómplice de la geopolítica regional del IIRSA, que nos convierte en área de dominación del nuevo ciclo hegemónico del capitalismo, vanguardizada por la potencia emergente de China. Convirtiendo a América latina nuevamente en el espacio continental del modelo extractivista colonial renovado.

Una nota es indispensable. El gobierno popular dice que se enfrenta al imperialismo, que es anti-imperialista; sólo que lo hace con el fantasma del imperialismo, la imagen del imperialismo que corresponde a los tiempos anteriores a la segunda guerra mundial; no se enfrenta al imperialismo de carne y hueso, al imperialismo contemporáneo, que ha cambiado de forma y de estructura. Este imperialismo, que corresponde a la dominación y hegemonía absoluta del capitalismo financiero y de la malla de empresas trasnacionales, es más bien al imperialismo que sirve el gobierno popular. Sus políticas monetaristas, sus seudo-nacionalizaciones, por medio de compra de acciones, sus entregas del control técnico de las empresas nacionalizadas, la entrega de sus reservas fiscales a bancos del imperialismo, la emisión de bonos soberanos en el sistema financiero intenracional, hablan de ello. Lo que ha ocurrido con el caso Snowden y la clausura del espacio aéreo al avión del presidente boliviano, no es más que roces y amagues en el reordenamiento de la organización del imperio, del orden de dominación mundial, bajo el encuadre del diagrama de poder del control. Estas desavenencias de gobiernos, uno el gendarme del imperio, el otro, gobierno progresista de un país periférico, no son más que contingencias en la marcha descomunal del diagrama de poder del control, hacia el Estado de excepción mundial prolongado. Estas desavenencias muestran que ninguno de sus gobiernos, de sus asesoramientos, de sus servicios de inteligencia, comprende lo que pasa, esta marcha desbordante del diagrama del poder del control. Todavía mantienen las imágenes del periodo de la guerra fría. Se trata de representaciones anacrónicas que no corresponden al presente. No se pude esperar otra cosa de estos gobiernos, agenciamientos concretos del poder del Estado-nación, aunque uno sea imperialista y el otro sea subordinado, construido a fines del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX. Sus “estructuras” y representaciones responden a la gravitación de este largo periodo. Las “estructuras” políticas y las formas de representación del presente están en ciernes, emergiendo de las nuevas experiencias. Las cabezas de estos gobernantes siguen peleando guerras pasadas, cuando asistimos a la marcha descomunal del diagrama del poder de control mundializado.

Otra anotación. Un diagrama de poder, lo que hemos llamado diagrama, interpretando las cartografías de poder investigadas por Foucault, no es el resultado del diseño de élites conspiradoras, como es la imagen que tienen algunos críticos de la dominación imperialista. No es ninguna variante de la teoría de la conspiración la que explica la conformación de mapas de poder. Al contrario, las élites conspiradoras no son más que uno de los componentes del diagrama de poder. Élites que se ilusionan con sus conspiraciones, que casi nunca les sale, pues enfrentan múltiples contingencias y la complejidad de la “realidad”. El diagrama de poder, la cartografía de fuerzas, los mapas de agenciamientos y dispositivos, se arman como articulación de composiciones en el acontecimiento político, social, económico y cultural. Se trata de efectos molares no controlados, en principio, aunque, después, cuando se toma consciencia de ellos, se busca controlarlos, aunque sólo se lo logra en parte. Teniendo en cuenta esta reflexión, si bien tiene el peligro de que suene extraño y hasta paradójico, el siguiente esquema, un tanto exagerado, puede servir para comprender este fenómeno y esta fenomenología del diagrama de poder: Se puede decir que todos somos “cautivos” del diagrama de poder, aunque unos, la minoría dominante, lo haga de manera privilegiada, y los otros, las grandes mayorías, lo hagan de una manera sufriente, como explotados, discriminados, marginados, subordinados, condenados, colonizados. La ultra-burguesía hedonista de la dominación mundial se ilusiona con un poder que no posee, empero lo ejerce, cree que la acumulación compulsiva y los placeres mundanos a los que se entrega, que por cierto cada vez son más caros, satisfacen su deseo, que no es otra cosa que el deseo del deseo, que no se satisface nunca. Esta ultra-burguesía mundialmente dominante, altamente privilegiada, de una manera abismal, en comparación, no es otra que clase dominante, subjetividad exaltada, propietaria de medios de producción, de tecnologías, de tierras inmensas, de conocimientos patentados, del capital acumulado y de la acumulación de capital. Domina, pero no posee el poder; el poder la inviste como dominante, así como inviste a los demás como dominados. De esta interpretación, obviamente, no se puede sacar ninguna conclusión de que al ser la burguesía parte de diagramas de poder que no controla, aunque sólo lo haga en parte, es de alguna manera, en algún momento de lucidez, aliada de las resistencias, las luchas emancipadoras y liberadoras de las dominaciones, en la lucha contra el poder, contra sus múltiples formas; de ninguna manera. La teoría de la lucha de clases está plenamente vigente, la lucha contra las burguesías está vigente. La conclusión es otra; hay que sacarse de la cabeza la teoría de la conspiración, sus interpretaciones, sus tesis y sus hipótesis. La teoría de la conspiración no ayuda en estas luchas, convierte la lucha contra las dominaciones y el poder en una lucha contra los conspiradores, encogiendo los alcances de las luchas, restringiendo las “finalidades” de las luchas sociales. Entre ellas, la más importante, no puede ser otra cosa que la destrucción del poder, de las “estructuras” de poder, de la economía política del poder , que diferencia poder de potencia, liberando la potencia social creativa.

Ciertamente no se puede decir que no hay contradicciones entre los Estado-nación del centro mutante del sistema-mundo capitalista y los Estado-nación de las periferias de este sistema-mundo. Las hay, a veces llegan a momentos de intensidad como cuando los gobiernos nacionalistas y populistas del siglo XX nacionalizaban empresas privadas del capital internacional. Antes hubo contradicciones entre las nacientes repúblicas y las coronas coloniales. Sin embargo, no hay que olvidar que al final se conformó la geopolítica del sistema-mundo capitalista, una dominación mundial basada en la configuración de los Estado-nación. Los Estados nación del centro del sistema-mundo aprovechaban su situación para centralizar y concentrar la acumulación ampliada de capital, los Estado-nación periféricos terminaron convertidos en administradores de la transferencia de recursos naturales a los centros industriales. El margen de maniobra que les quedaba era disputar los términos de relaciones de intercambio. Ahora, en los confines de la modernidad, en los límites del sistema-mundo capitalista, los Estado-nación progresistas entran en contradicción con los Estado-nación imperiales. Lo que se disputa, otra vez, es la relación de los términos de intercambio, pues los gobiernos progresistas están encaminados a intensificar y expandir el modelo extractivista, no de cambiarlo. Estas contradicciones son transitorias, si tenemos en cuenta la marcha a un nuevo modelo de dominación mundial que llamamos del Estado de excepción mundial prolongado, que corresponde al diagrama de poder del control mundializado. Si la secuencia histórica fuese esta, si las resistencias y las luchas de los pueblos no logran detenerla, los gobiernos progresistas serán una figura fugas en el camino. Los Estado-nación periféricos experimentaran transformaciones que los articulen a la integración del Estado de excepción mundial, respondiendo a la globalización del diagrama de poder del control. Los Estado-nación del centro mutante del sistema-mundo capitalista también experimentaran transformaciones, convirtiéndose en el centro administrativo, de dirección, de esta fabulosa maquinaria del panoptismo mundial, del control globalizado, y del espionaje total, permanente y minucioso.

¿Qué fueron los llamados estados socialistas en todo este decurso histórico? No se puede negar que, al principio, fueron un inmenso gasto heroico, la movilización descomunal de las voluntades contra la “realidad” y contra la historia. No disputaron la relación de los términos de intercambio con las potencias capitalistas, sino que se propusieron la revolución mundial. Sin embargo, en la medida que la correlación de fuerzas quedó clara, se optó por la coexistencia pacífica, es decir, a la convivencia entre “socialismo” y capitalismo. Este acomodo carcomió, por dentro, a los estados “socialistas”, los cuales terminaron implosionando. El caso de China no es de una implosión, pero si de una conversión, llamado socialismo de mercado, que no es otra cosa que su adecuación al capitalismo, en condición de potencia industrial emergente. Esta potencia industrial forma parte, ahora, del centro del sistema-mundo capitalista; es la segunda potencia industrial y tecnológica, en camino de convertirse la primera potencia. Algunos despistados creen ver en esto un avance en el proyecto; ¿en qué proyecto? ¿Socialista? Estos despistados parecen desconocer que la batuta de la hegemonía capitalista siempre ha cambiado, de ciclo largo en ciclo largo; del norte de Italia, pasó a los países bajos, Holanda, de Holanda a Gran Bretaña y de Gran Bretaña a Estados Unidos de Norteamérica. Cada uno de estos ciclos largos ha caracterizado una forma y una “estructura” capitalista; comercial, por acciones, revolución industrial, revolución administrativa y organizacional, revolución científica tecnológica. La emergencia capitalista de China parece anunciar un nuevo ciclo largo del capitalismo, bajo su hegemonía, que probablemente caracterice una nueva forma y una nueva “estructura” en los modos de acumulación. Empero, como todo capitalismo no puede ser sino una forma de dominación sobre las fuerzas de trabajo y sobre la naturaleza. De esta proyección histórica no se puede esperar ninguna emancipación, menos ninguna liberación. El camino emancipatorio y de liberación no es por la preservación del capitalismo, lleve quien lleve la batuta, sea potencia “occidental” o sea potencia “asiática”. La emancipación y la liberación son de los pueblos del mundo respecto de la dominación capitalista, comprendiendo todas sus formas de explotación.

Una tercera nota es indispensable; sobre los fundamentalismos. El fundamentalismo musulmán es mas bien resistencia que emancipación; resistencia basada en el fundamento religioso. Resistencia al dominio y hegemonía “occidentales”, defensa de la cultura, la lengua, las instituciones tradicionales y la religión. Como resistencia local y hasta regional tiene perspectiva de mediano alcance; en la medida que no se trata de un proyecto emancipatorio, que convoque al resto, no se abre una perspectiva de largo alcance. El secreto de las revoluciones democráticas y socialistas fue el proyecto emancipatorio, humanista, con pretensiones universales, convocando a todos, incluyendo a todos. Por esta razón tuvieron repercusiones de alcance mundial, pudieron cambiar el mundo, aunque el proyecto socialista solo lo hizo en parte y duro un mediano plazo.

El fundamentalismo, si todavía podemos hablar así, “indianista”, no es solo de resistencia, pues se propone la emancipación de las comunidades, pueblos y naciones indígenas; empero, se trata de una emancipación y de una convocatoria restringidas, a no ser que ocurra que el proyecto indígena comunitario se convierta en una convocatoria a todos. En este caso se convierte en un proyecto emancipatorio, en pleno sentido de la palabra. Lo sugerente del proyecto indígena es que se propone la defensa de la madre tierra, comprometiendo a las sociedades humanas y a los pueblos a defender los derechos de los seres y los ciclos vitales. Esta convocatoria se dio en la Conferencia Mundial de los Pueblos contra el Cambio Climático de Tiquipaya-Cochabamba, se propuso la internacional de los pueblos en defensa de la madre tierra y contra el capitalismo. En este sentido el proyecto de defensa de la madre tierra, proyecto civilizatorio llamado vivir bien, se convierte en una perspectiva mundial alternativa. En la medida que el “indianismo” se circunscribe en un fundamentalismo es resistencia, queda localizado y su perspectiva es de corto alcance, en el mejor caso, de mediano alcance.

Asistiendo a la marcha hacia la globalización del diagrama de poder mundial y de la imposición del Estado de excepción mundial prolongado, las alternativas no pueden ser sino emancipatorias y liberadoras; es decir de convocatoria mundial, a todos los pueblos. Las resistencias quedaran en el camino como acciones heroicas, pero pasajeras. Bajo estas consideraciones, los pueblos están como empujados a coordinar y articular sus luchas, a conformar una internacional de los pueblos. Ahora bien, haciendo un rápido diagnóstico de lo que pasa, podemos ver que los pueblos han salido a las calles, han ocupado las plazas, se han insubordinado contra sus gobiernos, en un caso autoritarios, en otro caso, neoliberales. Empero, estos levantamientos parecen encontrarse escasamente politizados; las contradicciones entre pueblos y gobiernos, llega a cambios de gobiernos, que resultan ser parte de un circulo vicioso, son la expresión del mismo problema, la usurpación de la representación popular. Estos levantamientos populares no han logrado construir una alternativa a la forma de gobierno, una alternativa a la forma de Estado. La llamada primavera árabe es un ejemplo de este drama. La movilización popular ha sido aprovechada por grupos de poder que se encaminan a restaurar lo mismo o, peor aún, se encaminan a proyecciones neoliberales demoledores. La movilización popular también ha sido aprovechada por servicios de inteligencias de potencias “occidentales” que se han inmiscuido en los conflictos. En Europa los levantamientos populares, calificados como movimientos de “indignados”, no han derivado en cambios de gobierno; no han contado con la fuerza para hacerlo; tampoco han logrado la politización requerida. Quedaron, hasta el momento, como movimientos reivindicativos y defensores de derechos adquiridos. Los movimientos de “indignados” en Estados Unidos de Norteamérica han quedado como en el inicio, controlados desde el principio de los estallidos. En otras palabras, los pueblos, amenazados por la turbulencia del sistema financiero internacional, por su lógica especulativa e inflacionaria, por su valorización ficticia, por la estrategia de deuda infinita, sistema financiero que hecha a la calle de las casas a los moradores cuando no pueden pagar sus deudas, todavía se encuentran en una fase pre-política, abusando del término. Sin embargo, el conflicto ya se ha dado y a escala mundial. La tarea de los y las activistas consiste en apoyar la politización de los pueblos, en los escenarios de los nuevos levantamientos y movilizaciones, coadyuvando a la coordinación de las luchas y la conformación de una internacional de los pueblos. La propuesta, en perspectiva, parece ser la enunciada en los foros sociales, como gobernanza mundial de los pueblos , acompañada o, mas bien, sustentada por la construcción civilizatoria alternativa, democrática, participativa y pluralista, llamada vivir bien, por la Conferencia Mundial de los pueblos en Tiquipaya-Cochabamba.

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México: No se privatiza, solo se entrega a los privados

Gerardo Fernández Casanova (especial para ARGENPRESS.info)

Soy egresado de la UNAM: mi padre pagó doscientos pesos anuales de colegiatura y recibí una educación de excelencia; mi compañero Mario Molina recibió el Premio Nobel de Química y muchos otros son profesionales exitosos. No dudo que hoy la UNAM siga ofreciendo una formación profesional de calidad, no obstante las campañas de desprestigio, y por lo mismos doscientos pesos anuales, pero sólo un diez por ciento de los aspirantes logra ingresar, el resto tendrá que ir a una escuela privada de un alto costo (y de dudosa calidad) o quedarse al margen de la posibilidad educativa por falta de recursos económicos, pero también al margen de la posibilidad de trabajar por la falta de empleos en el país.

Es importante entender lo que esto significa y sus causas: significa que la educación es una simple mercancía a la que se puede acceder sólo si se cuenta con el dinero necesario para comprarla; la causa es la decisión gubernamental de abandonar su compromiso histórico por la educación pública gratuita, conforme a los dictados del modelo neoliberal. Pero para entenderlo a cabalidad habrá que ponerse en los zapatos de un padre que ve frustrado su anhelo de educar a sus hijos, o de un joven que ve cancelada su expectativa de futuro; no es cosa de fraseología técnica elegante, sino de verdadero coraje: clara invitación a la violencia y a las conductas antisociales. En la medida en que se limitan los recursos para la educación pública se traslada la actividad hacia la educación privada; a eso se le llama privatización, aunque el gobierno lo niegue o le llame de cualquier otra forma elusiva y confusa, como modernización, por ejemplo.

Otro ejemplo de modernización es el del campo mexicano. Antes de ella un campesino ejidatario con cinco hectáreas de temporal sembradas de maíz tenía crédito del Banrural, semillas de Pronase, extensionismo de la SARH, fertilizantes de Fertimex y precios de garantía que le pagaba la Conasupo, todo a precios accesibles y no sin incluir una tajada de corrupción; con todo esto la cosecha aseguraba la alimentación para la familia y la atención de otras necesidades. La modernización eliminó al Banrural, la Pronase, el extensionismo, a Fertimex y a la Conasupo; el crédito agrícola dejó de existir, las semillas hay que comprarlas a las trasnacionales, igual que los fertilizantes, ambos de importación, y la cosecha hay que entregarla a un moderno acaparador que fija los precios conforme a la Bolsa de Chicago o francamente a su antojo. Hoy las mismas cinco hectáreas sólo sirven para morirse de hambre o emigrar. Pero no se trató de una privatización, tan sólo se modernizó.

Así pueden agregarse ejemplos en casi todos los ámbitos de actividad en los que la modernización que, sin llamarla privatización, entregó a las fuerzas del mercado y a la iniciativa de los particulares la realización de las operaciones básicas y estratégicas. Ninguno se salva, en todos los resultados han sido retroceso y sufrimiento, hambre y desolación. Con todo y estos nefastos resultados se insiste en mantener el mismo modelo y la misma política.

Ahora por enésima vez se insiste en impulsar la modernización de Pemex y de la producción energética. Se anuncia en el extranjero para satisfacción de los futuros inversionistas y se envuelve en velos aquí para confusión de los mexicanos. La fórmula es la misma: desinversión, desprestigio por corrupción, despido o jubilación de expertos valiosos, expoliación fiscal, declaración de incapacidad financiera y tecnológica. Resultado: hace falta la intervención de la iniciativa privada porque el estado es incapaz. La expectativa, a la luz de todos los otros ejemplos, será la pérdida de la actividad para los intereses nacionales, la pérdida de la capacidad de impulsar a otros sectores de la economía y el encarecimiento de la energía.

No se trata de ideologías ni de posturas partidarias, se trata del futuro del país y de sus habitantes. Las experiencias expuestas no son subjetividades sino ejemplos palmarios de la nocividad de la política privatizadora o “modernizadora”. No lo podemos permitir.

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Paraguay: Un país extraviado

José Antonio Vera (especial para ARGENPRESS.info)

Una imagen, recurrente en las primeras planas de diarios y noticiosos televisivos, muestra a un hombre grande, robusto, cuando apreta fuerte una mano débil y pequeña de un pequeño hombre, que entrega humildemente sus dedos para que el poderoso los estruje mirándolo con una sonrisa sobradora. Ellos son el Embajador de Estados Unidos en Paraguay, James Thessin y el Canciller producto del golpismo saliente, Félix Fernández Estigarribia.

La foto, que “vale más que mil palabras”, expresa antiestéticamente el servilismo, la venalidad institucional y el entreguismo en un solo paquete, cuyo contenido ocultan esas amplias sonrisas de satisfacción y agradecimiento que, desde siempre, ofrece a los pies del amo la inconsciencia colonizada.

Ese papel de sometidos lo viene cumpliendo el gobierno ilegítimo del Partido Liberal que asaltó la Presidencia de la República el 22 de junio del año pasado, presidido por Federico Franco, representante de una de las fracciones más borroneadas de la impresentable cúpula partidaria, quien en víspera del final de su usurpado mandato, este 15 de agosto, está acelerando sus patrañas de mandadero angurriento y amoral.

Paraguay es un país que simula una pieza de teatro dividida en cuatro actos: 1) el período colonial, donde en 1747 destacó una rebelión comunera, encabezada por José de Antequera y Castro, 45 años antes que la insurrección en la Gran Granada, 2) la República, de las más avanzadas en América, que comenzó en 1813, con José Gaspar Rodríguez de Francia, hasta su muerte en 1840 y la prolongación del proceso que fue ahogado en 1865, con la invasión de Argentina, Brasil y Uruguay, en la Guerra de la Triple Infamia, y 4) más de un siglo de vaivenes y sobresaltos institucionales.

Desde el final de esa invasión, formalmente en 1870 pero proseguida de múltiples formas por varias décadas, incluyendo la formación de los dos mayores partidos, el Colorado y el Liberal, creación de Brasil el primero y Argentina el segundo, en estos últimos 143 años, este pueblo ha vivido sin identificar su ADN cultural, alienado y acomplejado por su origen indígena-campesino no asumido. Esa guerra destrozó el país, enterrando su identidad, la cual apenas intuyen hoy algunos esfuerzos de rescate.

Su raíz lingüística, el guaraní, ha estado sometido desde siempre, como si encerrara alguna vergüenza, agravada por signos chovinistas que utilizan dañinamente el bilingüismo como muestra de superioridad cultural respecto a los países vecinos, sin conciencia de que esa lengua del pueblo originario más numeroso de este territorio, recién comienza a ser reivindicada por unos pocos pensadores en una lucha difícil contra el yopará, que es el vínculo oral omnipresente en la población paraguaya.

El Estado es un territorio ocupado por una oligarquía sin patria, obsecuente con los dictados del imperio, que aprovecha la división, indefinición ideológica e improvisación programática de las pocas fuerzas políticas alternativas, incapaces de capitalizar la voluntad de cambios que reclama la ciudadanía, harta del dogal institucional y de la corrupción del binomio colorado-liberal.

Respecto al futuro inmediato del país, el desnorte reina, a pocas semanas de asumir formalmente la Presidencia, en la práctica el empresario Horacio Cartes ya se posesionó, aparecen algunos indicios que, en grueso, marchan contra los intereses populares y las buenas relaciones que Paraguay necesita cultivar con el mundo y, en especial con las naciones vecinas, miembros del MERCOSUR.

Basta observar la campaña insultante, arrogante y soberbia que impulsan los grupos más rancios del empresariado, de los partidos políticos y los medios de comunicación falseada, contra los gobiernos vecinos, en una postura cretina que les impide ver que el país, comercial y económicamente, depende en buena medida del bloque regional, reforzado con el reciente ingreso de Venezuela, que rompió el rechazo de los últimos cinco años del parlamento paraguayo, servil a la estrategia estadounidense de destruir la integración. En buena medida, Paraguay es tributario en los servicios de educación y salud de Argentina y Brasil.

Después de un balbuceo inicial del Presidente electo, que hasta llegó a ilusionar la ingenuidad respecto a un posible apoyo suyo a la ampliación del MERCOSUR, que hubiera sido un buen cálculo de conveniencia para Paraguay y de posesión personal, posibilitando el retorno al grupo tras un año de suspensión a causa del Golpe de Estado, Cartes fue cambiando de posición y se sumó al coro denigrador de Venezuela y del bloque, empleando en los últimos días frases muy descalificadoras, poco recomendables para estimular una vecindad de cooperación.

Esa misma ambivalencia del próximo Presidente, se expresa en la política interior, en la que un día se pronuncia contra la idea de aplicar un gravamen a la agroexportación, semanas después ordena a su peonada parlamentaria que apoyen el proyecto y, cuando el Senado se pronuncia obediente, da marcha atrás y deforma la decisión, en beneficio directo de las corporaciones transnacionales del agronegocio, que en los primeros cinco meses de este año, han producido por cerca de 6.000 millones de dólares, aportando sumas ridículas al fisco.

La única señal clara, entonces, en este país confuso, con miseria ideológica y gran corrupción política y administrativa, es que Cartes está reinstalando la figura del Tendotá, ese personaje todopoderoso que encarnó perversamente el General Alfredo Stroessner al frente de la tiranía Partido-Ejército-Oligarquía, entre 1954 y 1989, fecha ésta última que marcó la decisión de Estados Unidos de desprenderse de sus peones más gastados en la región, suplantándolos por hombres de su confianza, bajo el viejo mandamiento de que “serán hijos de puta, pero son nuestros hijos de puta”.

Desde hace más de un siglo, Paraguay es un enclave dependiente de las potencias extranjeras y siempre muy codiciado, primero por sus excelentes tierras y sus frutos abundantes de soja, maíz, girasol, trigo y el algodón de fina calidad, producto que habría inspirado al imperio británico para impulsar a los tres países invasores en la Guerra de la Triple Alianza, “de la infamia”, como la calificó Eduardo Galeano.

Londres tenía dos claros objetivos: 1) hacerse de esa fibra que tanto necesitaba para su poderosa industria textil y 2) endeudar a los tres gobiernos lacayos, con préstamos que les concedió para financiar el conflicto, en una operación que numerosos expertos han calificado de estafa colosal, porque esos Estados belicosos apenas recibieron menos de la mitad de libras esterlinas que registraban los documentos de los créditos, pero se vieron forzados a pagar el 100 por ciento que nunca les llegó.

Aplastada la República Popular, el país quedó sin brújula hasta el día de hoy en un escenario ocupado en el medio siglo inmediato por numerosos Golpes de Estado, con mandatarios que duraban 24 horas o 30, 90 días, gozando apenas durante unas dos décadas de un pequeño número de dirigentes ilustrados, pero comandado el resto por lo más rancio del Partido Colorado, con buenos tramos de humillante colaboración liberal, y bajo la batuta de la Casa Blanca hasta hoy.

El próximo 15 de agosto, jueves, el sospechoso empresario Cartes, con la pompa de todo ritual vacío del pueblo pensante y evolucionado, recibirá la banda presidencial de manos ilegítimas, en una ceremonia que mostrará la superficialidad y mediocridad institucional conocidas, preparada para ocultar los innúmeros vicios y delitos de las cúpulas oligárquicas y partidarias, tarea que cumplen a satisfacción los medios de la comunicación alienante, expertos en confundir a la ciudadanía.

Aparte de los invitados extranjeros y las personas que por su función oficial deberán asistir al acto, la animación del espectáculo, como lo enseña la tradición, estará a cargo de la apoltronada masa de dóciles parlamentarios, viejos y jóvenes burócratas de los aparatos partidarios, los hurreros contratados y los grupos del funcionariado estatal, algunos por voluntad y otros arreados, en un total estimado en unos 350 mil, el 70 por ciento colocado por los colorados, el 25 por los liberales y el resto de origen diverso.

La sola novedad en el ceremonial, será la presencia de agentes de Israel en la escolta personal y familiar, hecho que obliga a reflexionar acerca del verdadero grado de libertad, respecto a Estados Unidos y al sionismo, de que gozará Cartes en su quinquenio de mandamás.

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Lafferriere: "Este modelo es neocolonial y depredador"

OBSERVATORIO ANTIIMPERIALISTA MANUEL UGARTE

Durante un encuentro para recordar el Día de la Independencia, el economista argentino Luis Lafferriere calificó al modelo actual de neocolonial, extractivista y depredador de las riquezas naturales. Aseguró que las políticas del gobierno pusieron proa hacia un colapso energético, y que se alinean con un proyecto criminal, pergeñado desde el imperialismo, que no descarta eliminar a la mitad de la población mundial.

Profesor universitario y economista, Luis Lafferriere es un motor permanente de los encuentros sobre economía y sociedad desde una perspectiva crítica del capitalismo.

Convocado para hablar sobre la independencia, se preguntó ante un grupo de jóvenes reunidos en la sede de Agmer Paraná, en la capital de Entre Ríos, por el significado de la independencia, y el para qué de esa independencia.

Ubicó el tema dentro del contexto más general del sistema capitalista mundial, que es el modo de organización que domina en todo el planeta, salvo casos muy excepcionales. Y apuntó que como forma de organización, el capitalismo genera dinámicas que terminan causando graves daños sociales y ambientales. En el caso de nuestro país, además de capitalista, dijo, “se insertó como Nación de manera dependiente y subordinada a los polos de poder mundial”.

Luego de analizar las distintas variables que demuestran la dependencia a la que está sometido el territorio argentino, el cambio de “un amo por otro” en la historia regional, afirmó que en los últimos lustros el sistema ha crecido a altas tasas, pero apoyado en sectores que afectan negativamente el ambiente, “dominados por un modelo neocolonial extractivista depredador, es decir, sostenido en el saqueo de las riquezas, lo cual conduce a una sociedad sin futuro”.

“Aquí las que deciden son las corporaciones extranjeras dedicadas a los agronegocios, la armaduría automotriz, la extracción de minerales a gran escala e hidrocarburos. Esos son los sectores clave, dependientes de corporaciones transnacionales y depredadoras del ambiente, que en sintonía con la economía mundial nos conducen al precipicio, donde el calentamiento global, el colapso energético, la creciente escasez de recursos vitales, entre otros, son algunos de los elementos más preocupantes en el presente y el futuro próximo”.

Dónde meterlos ni con qué alimentarlos

“En pocos años se pierden riquezas que a la naturaleza le llevó millones de años conformar; vuelan montañas para la megaminería, usan cantidades astronómicas de agua y la contaminan, para proyectos que duran dos o tres décadas. Ese es nuestro horizonte, no vamos a tener suelos, minerales, hidrocarburos”, alertó.

Puso como ejemplo lo que ocurre con la industria de autos en la Argentina.

“La armaduría automotriz se basa en seguir consumiendo combustibles fósiles. Ya llegamos al cenit de la producción de petróleo, vamos hacia un colapso en la producción, y nos muestran como proyecto estratégico la armaduría (el 80 % de los componentes es importado); plantean duplicar la cantidad de autos para el año 2020, y ya hoy no tenemos dónde meterlos ni con qué alimentarlos”.

Para Lafferriere, el gobierno argentino actual, lejos de buscar la proclamada independencia y la sustentabilidad “está encolumnado como periferia subordinada en el capitalismo mundial que llegó a una etapa depredadora, y eso se ve en la megaminería, la fractura hidráulica para extraer gas no convencional, la agricultura con transgénicos y agrotóxicos, y el consumismo basado en el gasto de combustibles fósiles”.

Según el estudioso argentino, “la ganancia, la competitividad y el crecimiento como bases del capitalismo están dando en la actualidad sus peores resultados: la destrucción de la vida”.

Lafferriere, oriundo de Entre Ríos, aseguró que el capitalismo, al que adscriben los gobernantes argentinos, se sostiene en el saqueo de las riquezas y en una democracia formal, condicionada, al servicio del modelo. “Ahora en política se trata de ver quién gestiona mejor este modelo”, cuestionó.

En este camino, “el capitalismo cambia de formas, pero siguen vigentes las grandes tendencias estructurales, donde los centros captan los excedentes y nuestros países son saqueados. La última etapa es la extracción de los recursos naturales, en magnitudes que superan los límites planetarios”.

Sobramos 4 mil millones de personas

Para el economista, en la actualidad estamos “peor que en los tiempos de la argentina agroexportadora, porque son los tiempos del saqueo a escala gigantesca, pero a costa de la destrucción de la biodiversidad y de la capacidad de producir alimentos varios y de calidad. Solo se insiste en la monoproducción de bienes transgénicos, que deja enormes ganancias a las corporaciones extranjeras que dominan los mercados a escala mundial”.

“Este sistema repite – dijo-, con otras formas, la dependencia de políticas que llegan desde los países imperialistas, es decir, una constante en la Argentina. En esta dinámica demencial, suman problemas sobre problemas, con el consumo de energía y la destrucción del ambiente, mientras sostienen 4 mil millones de personas pobres en el mundo, de los cuales 1.500 pasan hambre todos los días, según el último informe de la FAO (Organización de la Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura). Aquí se sigue la corriente de un sistema donde el 15 por ciento de la población del mundo consume el 80 por ciento de los recursos y es responsable de igual porcentaje de la contaminación producida”.

“Para los dueños del mundo el problema de los recursos escasos no es desconocido, pero la causa no radicaría en el modelo irracional de sobreproducción y consumo desenfrenado: para ellos sobramos 4 mil millones personas”, alertó. ¿Y cómo se desprenderán de esos 4.000 millones? La respuesta de Lafferriere fue categórica: “impulsan un proyecto neomalthusiano: guerra, peste y hambruna, es decir, un proyecto criminal”.

“Se trata de un plan siniestro de los grupos que basan su poder en las finanzas, el comercio internacional y la fuerza bélica para la depredación de las riquezas. Cada día mueren de hambre entre 30 y 50 mil personas en el mundo, una ciudad por día. En esta lógica no tenemos futuro, esta es la dependencia y se expresa de distintas maneras, con la destrucción de humedales y glaciares, la matanza de abejas (síntoma de grave crisis y anuncio de desertificación), el calentamiento global, el agotamiento de la energía o, en el plano social, el hacinamiento en las ciudades. Ya falta agua para 3.000 millones de personas”.

Dijo que gran parte de la dirigencia política de todo el mundo, incluido nuestro país, plantea resolver los problemas del hambre y la pobreza con más crecimiento y más producción, pero eso es parte del círculo vicioso que nos conduce a un callejón sin salida. “En la Argentina, los sectores de mayor crecimiento son expulsores de mano de obra (además de depredadores del ambiente), pero esas consecuencias nefastas han sido tapadas o maquilladas por un tiempo a través de empleo estatal, subsidios y consumo desenfrenado de bienes que no son esenciales, pero nada de eso es sustentable y el fin de ciclo puede conducirnos a situaciones alarmantes desde el punto de vista social”.

“A 200 años de la Declaración de la Independencia es posible e indispensable cambiar el rumbo. Vamos a un colapso energético. Rompimos las barreras del espacio, la distancia, el tiempo, y esta forma de vida no es sustentable. Por eso, no hay independencia sin un cambio civilizatorio, que nos lleve a una sociedad donde convivamos en armonía entre nosotros y con la naturaleza”, manifestó Lafferriere.

Explicó que para llegar al estado actual de las cosas, los grupos de poder actuaron por etapas, mediante la instalación de dictaduras y democracias formales, hasta entregar la economía a grandes corporaciones que hoy son las que dominan con su producción a escala, con mínima ocupación, como puede constatarse en la producción de la Argentina, y en Entre Ríos en particular, donde desembarcaron los agronegocios. “En vez de tener producción diversificada, pequeña escala campesina, diversos productores, buscan un solo producto con pocas empresas que producen a gran escala, y destruyen la diversidad productiva”, afirmó.

Dos aberraciones del capitalismo

Sostuvo que durante la historia reciente de la Argentina hubo propuestas liberales, estructuralistas o desde la teoría de la dependencia, y subrayó que la actual etapa es la más inquietante porque el sistema expresa su decadencia en la depredación de las riquezas y arrojando a millones de seres humanos a la marginalidad y el hambre.

Pese a todo, aseguró que distintas personas y organizaciones sociales cultivan formas y modos de superar la tendencia actual, muchas fundadas en antiguas sabidurías de este suelo que desde los sectores de poder han menospreciado durante siglos.

Lafferriere insistió en la necesidad de estudiar el devenir del capitalismo para comprender la paradoja argentina, y en ese sentido recordó que los economistas críticos afirman que este sistema “se cimenta en dos aberraciones: la primera, que el capitalismo exige que seamos competitivos, lo que conduce a la búsqueda de la máxima ganancia como prioridad, de modo que el que no gana, no es competitivo y muere. La segunda: que necesitamos un constante crecimiento, el mayor posible, aunque eso deprede el ambiente”.

Es decir, “la ganancia y el crecimiento, dos aberraciones que marcan la esencia de esta forma de vida en nuestra sociedad, y sin embargo, las hemos naturalizado, e incluso admitimos como normal que la actividad económica busca el lucro, la ganancia, y la política busca el crecimiento. Máxima ganancia y máximo crecimiento son las metas de la economía convencional que se estudia con exclusividad en casi todo el sistema educativo. Después vendrá para esos economistas el debate sobre si queremos un estado más o menos presente, con mayores o menores regulaciones”.

En eso se basó el economista para afirmar que en el país, tanto el oficialismo como algunos sectores de la llamada oposición proponen, para salir de la debacle, más de lo mismo. “Pero la sociedad deberá comprender que haciendo más de lo mismo sólo se lograrán los mismos o peores resultados que los ya conocidos”.

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Acuerdo YPF- Chevron: Precisiones e interrogantes

Claudio Lozano (CAMINO POPULAR, especial para ARGENPRESS.info)

Luego de la firma del acuerdo entre YPF y Chevron, realizada finalmente el martes 16 de julio por la tarde, es importante poner el foco en algunos datos relevantes y en interrogantes que son altamente preocupantes a la luz del desarrollo de los acontecimientos.

En lo que respecta al acuerdo en sí, ambas compañías han conformado un joint venture para encarar trabajos de exploración, desarrollo de campos y extracción en un área cercana a los 400 km2, lo que representa algo más de un 3% de las áreas concesionadas a YPF en la formación Vaca Muerta. En efecto, la empresa capitaneada por Galuccio, tiene unos 12.000 km2 en concesión sobre un total de 30.000 km2, que es toda el área de la formación Vaca Muerta. Para el desarrollo integral del área de 400 km2, YPF ha calculado que se demandarían unos 15.000 millones de dólares de inversiones en cinco años. La proyección implica, además, la perforación de unos 2.000 pozos sólo en estos pocos kilómetros cuadrados, con un horizonte de extracción de más de 60.000 barriles de crudo por día y más de 3 millones de m3 de gas asociado, lo cual podría representar- hacia 2017- algo así como un cuarto de la extracción diaria que YPF vuelca al mercado (entre 180.000 y 200.000 barriles por día). Estos números, señalan la magnitud del escenario ultraextractivista que se montaría. Aunque, esto mismo, hoy por hoy, es ciencia ficción, ya que, como decimos frecuentemente, no tenemos prospectos serios de reservas probadas en el área y, por ello mismo, no disponemos de una previsión seria sobre el rendimiento productivo de esos pozos. Vamos, entonces, a lo que está más cerca de la concreción a partir de lo firmado.

En efecto, ambas compañías han previsto una inversión inicial de 1.240 millones de dólares en un área de 20 km de lo que se denomina Loma La Lata Norte y Loma Campana. Allí YPF ha comenzado desde fines de 2012 a enviar equipos de perforación; hoy, de hecho, hay unos 14 en funcionamiento y se prevé que sean 20 hacia fines de 2013. En este contexto, si el acuerdo empieza a desandarse, Chevron volcaría unos 750 millones de dólares iniciales que serán, en parte inversión propia de activos y, por otro lado, resarcimiento de la inversión encarada hasta ahora en soledad por YPF. Es decir, Chevron coloca inicialmente unos 500 millones de capital y resarce a YPF con otros 250 millones. En concreto, esta primera parte del acuerdo debería avanzar en el segundo semestre de 2013 y en 2014.

Por otro lado, es importante tener en cuenta que la empresa con la que se ha firmado este acuerdo, afronta un escenario complejo, por lo menos, desde dos puntos de vista. Por un lado, el diferendo en Ecuador abierto a fines de los '90 por graves fenómenos de contaminación y degradación de suelos y recursos hídricos en las explotaciones que Chevron-Texaco desarrollaban en la selva amazónica. Esta demanda asciende hoy a los 19.000 millones de dólares y se recordará que una instancia judicial en Argentina había tomado la decisión de proceder al embargo de los activos de Chevron en la Argentina y, ante ello, primero la Procuraduría General de la Nación y luego la Corte Suprema de Justicia de la Nación, fallaron favorablemente a la posición de Chevron afirmando que el embargo no procedía y que esta se trataba de una razón social diferente a la que empresa contra la que se accionaba en Ecuador. Obviamente, el Gobierno estaba detrás de esta operación, antecedente necesario para viabilizar el acuerdo. Pero, más allá de esta cuestión puntual pero relevante, la empresa Chevron ostenta uno de los peores registros en términos de la sustentabilidad de toda su operatoria y demuestra que allí donde hay inexistencia de controles o extrema laxitud en el tipo de regulación gubernamental, la empresa sólo acumula un resultado de suma cero, en el que gana todo y nuestras comunidades pierden a costa de un extractivismo salvaje.

El otro aspecto crucial sobre Chevron, está vinculado a su desempeño en el eslabón upstream, es decir, extracción de petróleo y gas en la Argentina en los últimos años. En un horizonte general de caía productiva acelerada en materia de extracción de gas y petróleo, en el que todas las compañías han tenido resultados negativos, Chevron no ha sido la excepción. Según lo publicado por la misma Secretaría de Energía, entre 2009 y 2012, la extracción de petróleo de Chevron declinó en un 35%, ostentando uno de las peores performances entre todas las empresas, incluso, si se la compara con Repsol cuando todavía controlaba YPF. En ese lapso, la caída global en extracción petrolera orilló el 20%. Este dato es muy relevante, más aun si se tiene en cuenta que Chevron se ubica entre el tercer y cuarto lugaren extracción de petróleo, con un control de alrededor del 10% del mercado. Por su parte, en gas también tuvo un retroceso del orden del 10% en el período 2009-2012, aunque aquí la magnitud del desastre de todos los operadores es manifiesta, ya que en estos últimos cuatro años acumulamos una pérdida de casi el 60% en extracción de gas. Téngase en consideración, que la cuencua en la que Chevron ha operado mayormente en los últimos años, la del Golfo San Jorge, es la que tiene todavía los mejores estándares de extracción y reservas en todo el país. Por eso mismo, su pésima performance productiva es aún más estridente que la de Repsol, que era dominante en la cuenca neuquina y que fue, justamente, la que se expolió en los ’90 y la que, en consecuencia, ha tenido la mayor declinación desde la primera década del Siglo XXI en adelante.

Pasemos ahora al plano más que inquietante de los interrogantes y dudas que este acuerdo genera.

En primer lugar, hay un aspecto crucial que está vinculado con las concesiones y el manejo de las potenciales subdivisiones que se harían conforme a lo que se expone en el Decreto 929/2013, como así también la problemática del plazo de esas concesiones y la creación del nuevo registro de concesiones de petróleo y gas no convencional. Esta sola cuestión es, de por sí, muy problemática, ya que nos remite a lo estructural del panorama de opacidad y corrupción que hay detrás del negocio hidrocarburífero, ya que después de más de dos décadas de desmanejo, agravado por las renegociaciones de las concesiones que otorgaron las provincias a partir de la famosa Ley Corta de 2006, no sabemos el desempeño productivo, las inversiones efectivamente realizadas y el horizonte de reservas con las que se cuenta en todas las cuencas en actividad en Argentina. Es por ello, que sostenemos que sigue siendo fundamental una auditoría integral de activos y reservas en todos los campos y de todas las empresas operadoras.

Ahora, en este caso puntual, nos preguntamos:
a- En el área sobre la que se comenzará a encarar con mayor intensidad la perforación y extracción- los 20 km2 iniciales y toda la extensión de 400km2- era Repsol YPF la que ostentaba los títulos de concesión, pero, ante la expropiación consumada en 2012 y, por cierto, no finiquitada como trámite administrativo, jurídico y, por ende, como acto político soberano en todo su sentido, ¿ no se corre el riesgo de que Repsol retome con mayor vehemencia su ofensiva, reclamando la nulidad del acuerdo ya que se estaría encarando un proyecto extractivo en un área que está en litigio? No es una cuestión menor dado el panorama de alarmante inconsistencia e irresponsabilidad con el que actúa esta administración.

b- Ligado al interrogante antes planteado, ¿qué reaseguros habrá planteado Chevron en caso que un potencial reclamo de Repsol avance y logre enrarecer todo el proceso? Este costado del asunto es válido, dado el poco margen de maniobra que tiene la Argentina en esta particular coyuntura, ya que, al no haber cerrado el proceso expropiatorio y, por ende, reafirmado su voluntad soberana, ha quedado al arbitrio de los intereses de los demás jugadores. Y, ante este escenario, lo que es indudable es que Chevron no va a compartir "costos adicionales" y será nuestro país el que cargue con otro costado ruinoso del acuerdo.

c- Otro elemento relevante es el plazo de las concesiones. El Decreto emitido recientemente, se atiene a lo que marca la Ley 17.319 de Hidrocarburos, del año 1967, que, a la sazón, es la única ley vigente en la materia en la Argentina, aunque, en las últimas tres décadas, ha sufrido más de 200 modificaciones, desregulación mediante. En efecto, el plazo general de concesiones es de 25 años según la mencionada legislación, que puede extenderse por otros diez. Estos son los plazos que toma el Decreto como punto de referencia para las nuevas concesiones de no convencionales y para otras que puedan negociarse. Ahora, ¿ cuál es el papel de la provincia de Neuquén de cara a este acuerdo? Esto es crucial, ya que según nuestra Constitución reformada y la famosa Ley Corta, al ser las provincias las que ostentan el dominio originario de los hidrocarburos, son las que pueden, también, decidir sobre la extensión y plazos de las concesiones. Por ende, en la Argentina del revés y del desatino normativo que hemos acumulado en estos años en materia hidrocarburífera, el Poder Ejecutivo neuquino debe avalar el acuerdo, pero también debe precisar información sobre el estado temporal de las concesiones en esa área. Oficiosamente, se sostiene que el acuerdo avanzaría sobre una concesión de 35 años, como era de imaginarse, remedando los buenos viejos tiempos de los '90, que siguen incólumes. Si se avanza con este plazo, es porque, posiblemente, estemos ante un escenario que en la jerga se denomina como concesión "corta", es decir, que sean áreas en las que habría que llamar próximamente a un nuevo proceso licitatorio, con todo lo que ello significa. Este aspecto, siempre ha sido el costado más oscuro de la política de desregulación hidrocarburífera y el kirchnerismo no ha hecho otra cosa que agravar la situación con el juego que le abrió a las provincias. El resultado de todo ello, es el desconcierto, la opacidad y falta de transparencia y las fuertes incertezas.

El segundo gran tema que hay que plantear, es el de la evaluación de los proyectos de inversión que los operadores deben presentar a partir del régimen que se ha creado. Este es otro de los grandes asuntos capitales sin respuestas concretas en los últimos años. De hecho, cuando hace un año se emitió el Decreto 1277/2012, por el que se reglamentó la Ley de Soberanía Hidrocarburífera de mayo de 2012, se estableció una Comisión de Planificación y Coordinación que está a cardo del Viceministro de Economía, Axel Kicillof e integrada por el Secretario de Energía, Daniel Cameron y el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. En lo concreto, y en la actualidad, es este organismo el encargado de monitorear todo el proceso de planificación, formulación técnica de proyectos exploratorios y extractivos de petróleo y gas y es el que debería encargarse de seguir el desarrollo de los procesos de inversión de todas las compañías operadoras en todo el país. Claro, que esta tarea debe encararla junto a la Organización Federal de Estados Provinciales Productores de Hidrocarburos, la OFEPHI, en cuyo marco se instaló en mayo de 2013, una comisión que tiene como tarea fundamental el seguimiento y evaluación de los proyectos de inversión.

 Es decir, habría doble estructura de control institucional, todo de reciente creación en esta visión administrativista sui generis propia de estados de Excepcionalidad con la que el kirchnerismo encara el manejo de la función pública. Sin embargo, los resultados no aparecen, no se ven ni se comunican, si es que existen. Lo único palpable, es que el desempeño de las empresas sigue deteriorándose, y ya acumulamos 120 meses de caída consecutiva en extracción de petróleo y hoy extraemos 40% menos que lo que teníamos en 2003, mientras que sacamos un 30% menos de lo que teníamos en gas en el mismo año.

Este Decreto, el 929/2013, pone, entonces, el foco en la Comisión creada hace un año, pero, no es menor la inconsistencia que implica el instrumento, ya que, justamente, su instauración se debía a la invocación oficial según la cual el Estado volvería a tomar el control y la planificación del sector hidrocarburífero para propender a recuperar una política de autoabastecimiento y de soberanía, para lo cual se habían comenzado a ensayar políticas parciales que iban en esa dirección. Pero, ahora, ante este nuevo Régimen de inversiones creado por Decreto, se impulsan instrumentos y, lo que es más grave, escenarios de previsibilidad leídos en clave de "seguridad jurídica", "señales de precios", "incentivos", destinados a los grandes actores empresariales del sector, que, mal que mal, han comunicado explícitamente que el nuevo régimen creado va por el buen camino. Es decir, recrea la atmósfera de negocios que, de la mano de las desregulación de los '90, destruyó al sector hidrocarburífero en la Argentina.

Imaginamos, entonces, que la citada Comisión, sobre la que ya hemos elaborado un pertinente pedido de informes a nivel legislativo en mayo de 2013, tendrá mucho trabajo por delante.

Por último, un tercer aspecto que, muy probablemente, sea parte de las cláusulas secretas del acuerdo. Nos referimos a la jurisdicción que se debió establecer en cado de diferendo o controversia. Los inquietantes rumores refieren que se ha invocado la jurisdicción de los tribunales de Nueva York, lo cual, de confirmarse, no haría más que mostrar las reales intenciones de un Gobierno que, pour la gallerie, nos habla de recuperar la soberanía hidrocarburífera y, por debajo de la mesa, se "inclina" ante la firma de un nuevo y vergonzante acuerdo enmarcado en la entrega de soberanía. En ese sentido, nada nuevo bajo el sol, estaríamos ante una reedición de los '90, en estado de "casi pureza", lo cual no asombra si se tiene en cuenta que este Gobierno, después de una década, no ha movido un dedo para reveer los famosos Tratados Bilaterales de Inversión, que son la "madre del borrego" en lo que respecta a renuncia de jurisdicción y cesión de soberanía.

En definitiva, se pueden evaluar muchos más aspectos y el panorama es realmente preocupante. Tanto es así, que el mismo Gobierno no ha podido "vender" este acuerdo recurriendo a las típicas muestras de fervor "nacional y popular" con las que nos abruma en los últimos tiempos. Muy por el contrario, se anunció en una muy protocolar reunión con los CEOs de Chevron y con un simple y escueto comunicado de YPF. A buen entendedor, pocas palabras.

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Chevron y la fractura de la soberanía

Silvana Melo (APE)

Habrá que explicarles alguna vez a los que están naciendo qué se hizo con el suelo hecho para sostenerse, para pararse, para que ande la libertad. Habrá que contarles la mitología de los pueblos soberanos, la leyenda de la independencia y la quimera del río azul que la araucanía consideraba Ñedken, arrogante y audaz.

El decreto 929 del Gobierno Nacional y la firma de la sociedad de YPF con Chevron es una amarga confirmación de que nada ha cambiado en el país en veinte años. Una desmentida brutal a Heráclito: la Argentina se baña dos veces en el mismo río. Pero antes lo fractura y lo contamina.

Con la sutileza de ahorrarse colocar a un empresario multinacional como ministro de Economía, el Gobierno reparte como naipes en juego los recursos naturales que se agotan y los deja en manos de quienes exprimirán la tierra y el río hasta volverlos desierto, los harán volar, los contaminarán y los dejarán temblando en los pies de la gente. Las leyes mineras del menemismo y el decreto cosido como una blusa a perfecta medida de Chevron responden a la misma matriz filosófica. La riqueza enajenada y con beneficios de patronal concedidos a las empresas multinacionales (a la Barrick, a Chevron, a Monsanto y a todas las que quieran venir a servirse de tan generoso plato) corresponden a una idea determinada de país. Con jefes inapelables en las sombras. Y un escenario colorido donde el poder de cartón hace creer que las decisiones de la médula pasan por Moreno o Kicillof. Habrá que explicarles a los que están llegando quién es la marioneta y quién el que le mueve los brazos.

El decreto 929 autoriza a empresas que realicen una inversión directa en moneda extranjera de mil millones o más (Chevron invertirá 1200 millones) en los primeros cinco años a exportar sin retenciones y con libre disponibilidad de los fondos que generen esas exportaciones. Es decir, nadie les exige que aunque sea una parte de esas divisas se queden en el país a cuya tierra someterán al fracking, fractura hidráulica, hidrofractura. O vejación profunda. Como las megamineras vuelan los cerros y someten a las rocas a la lixiviación por cianuro. Todas necesitan de un volumen de agua dulce monumental, arrancada a los árboles, a los peces y a la vida humana. Sin gestión del agua residual ni de la proliferación de químicos, generalmente devueltos a la ronda inocente del ecosistema.

Un año atrás el decreto 1277 declaraba la soberanía hidrocarburífera. La soberanía parece ser una esclava que pasa de manos. La nacionalización gloriosa y festiva de YPF devolvió el petróleo a manos de empresarios nacionales. No del Estado. Ahora las cosas vuelven a su curso natural. Es el tiempo de desnacionalizar. Y volver a secuestrar la soberanía. Para que no hable tonterías en los discursos vacíos. (El contrato con Chevron estará atado a la jurisdicción legal de Estados Unidos- La Nación, 17/07/2013).

El decreto apareció un día antes de la firma del convenio con la ex Standard Oil y socia fagocitadora de Texaco. Días antes, la Corte Suprema ponía fin al embargo determinado por Ecuador, donde el paso de Chevron dejó una marea de contaminación de futuro impredecible. “Se instaló en 1964 en la Amazonía ecuatoriana y explotó distintos yacimientos hasta 1990. En 26 años derramó 103 millones de litros de crudo, contaminó 63 mil millones de litros de agua y 480 mil hectáreas, afectando gravemente a 30 mil personas -aborígenes y campesinos-, que habitan la zona. (…) La Corte Suprema levantó un embargo de 19 mil millones de dólares pedido por la justicia de Ecuador por contaminación en ese país.” (Darío Aranda). No hay inocentes en esta historia.

Desde el sur hasta los nortes la Ñuke Mapu, la Pacha, la madre de todos los pájaros y todos los frutos les temblará en los pies. Habrá que explicarles. Que el Grupo Rockefeller es el dueño de Chevron y a la vez se relaciona con la explotación de petróleo en Malvinas y a la vez está ligado a los intereses de los agroquímicos y Monsanto y a la vez a la insaciable Barrick Gold.

En Vaca Muerta, en las profundidades cercanas al río Neuquén, hay gas y petróleo que yacen en los fondos abismales. En tiempos en que los recursos se agotan, no se cambian las matrices, no se piensa en modificar las fuentes de la energía que mueve las cosas. Entonces se buscan los hidrocarburos no convencionales. Es decir, aquellos que son de acceso complejo.

Para eso, aparece el fracking. O hidrofractura. Neuquén ya convive con el primer pozo horizontal multifractura. Y en Vaca Muerta vendrán a quebrarles la tierra a lo hondo y a lo ancho. A la comunidad originaria Gelay Ko, cerquita de Zapala, se le mueren los animales. El agua dejó de ser pura y se enferman más. A los mapuches que ayer rodeaban los pozos de Vaca Muerta les mutilarán su espacio y les intoxicarán el aire y el agua. La tierra, la Ñuke, les temblará bajo los pies.

El fracking es un terremoto debajo de la tierra generado por explosiones. Primero se produce una fractura vertical para quebrar las rocas que contienen hidrocarburos en sus poros. Luego, el quiebre es horizontal. Para lograrlo, se utiliza un enorme volumen de agua dulce en mezcla con 203 químicos. Cada excavación requiere 30 millones de litros de agua: el consumo diario de una ciudad de 80.000 habitantes. Si un pozo de petróleo convencional necesita 100.000 litros de agua, uno no convencional se lleva 3.500.000 (Marcelo Sarlingo, antropólogo y magister en Gestión Ambiental del Desarrollo Humano)

El modelo vorazmente extractivo que hoy aparece con el rostro maquillado de Chevron –pero que es Monsanto, Cargill, Barrick, Osisko y más-, lastima con la misma ferocidad la soberanía y el ambiente. El fracking, además de dejar agujeros vacíos en la entraña de la tierra (como en los cerros volados y la lixiviación con cianuro), además de obligar bajo tortura a la tierra a entregar sus vísceras más secretas y valiosas, sacudirá esa intimidad. Es un terremoto subterráneo. Que producirá veneno en el agua y sismos futuros en la necesidad de reacomodamiento del adentro fracturado.

Mientras tanto, la resistencia está en pie. Y será la diadema a mostrarles a los que están naciendo. Habrá que explicarles y decirles que es posible resistir. “Tal como lo muestran diferentes ordenanzas municipales que prohíben el fracking: Cinco Saltos, en Río Negro, picó en punta, superando incluso el veto de la intendenta; en Entre Ríos, ya son 10 los municipios que prohibieron esta técnica y en Mendoza, cuatro departamentos (…) Una medida cautelar en Chubut, presentada por representantes de pueblos originarios, logró frenar la exploración de un pozo de fracking (…). La Confederación Mapuche del Neuquén dio a conocer un comunicado en el que rechazan el pacto entre Chevron e YPF, y afirma que no dejarán ingresar a la empresa, prófuga de la justicia ecuatoriana, a sus territorios ancestrales” (Maristella Svampa, documento de Plataforma 2012).

Habrá que explicarles a los que están llegando qué se hizo con el suelo que les temblará en los pies. Con el aire y el agua hechos para la vida. Con la tierra que les mienten soberana.

Habrá que crecerlos en la resistencia. Para la libertad.

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Relatos y mentiras

Darío Aranda (ACTA)

La presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó ayer: “Ni qué hablar de la recuperación de YPF. Y yo sé que a muchos ayer el acuerdo importantísimo que firmamos con una de las principales petroleras del mundo, Chevron (…) les molestó a algunos. Y pasaron algunas cosas (…) sé que algunos se subieron a torres de YPF (…)".

"Pero no hacían esas cosas cuando Repsol se llevaba toda la guita de la Argentina y no invertía un solo mango acá, no hacían nada, eh, no pasaba nada de eso, nadie se quejaba”. (17 julio 2013)

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El Pueblo Mapuche denuncia la contaminación de Repsol desde 1995 en Loma la Lata.

- La Defensoría de Menores de Neuquén (a pedido de las comunidades), en representación de los niños de las comunidades, inició una causa civil en 1997 para exigir al gobierno.

- En abril de 1997, la Justicia hizo lugar al pedido y ordenó al gobierno de Neuquén la provisión inmediata de agua de manera permanente, realizar estudios médicos a todos los niños y tomar las necesarias para asegurar la preservación del ambiente (nunca lo hizo).

- El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) publicó en 1998 un informe ambiental sobre la contaminación petrolera en Añelo y Pehuenches (en cercanías a Loma La Lata). Confirmó la contaminación.

- En noviembre de 2001 se presentó en la Universidad Nacional del Comahue un estudio del laboratorio alemán Umweltschutz Nord. La investigación, de más de mil páginas, focalizó el trabajo en el impacto de la explotación hidrocarburífera sobre el ambiente y la salud en Loma La Lata.

- Las comunidades Paynemil y Kaxipayiñ escribieron el 6 de diciembre de 2002 a los tres poderes del Estado. Exigieron que se cumpla el derecho básico a la consulta a las comunidad (vigente en Constitución de Neuquén, Nacional y Convenio 169 de la OIT). Dirigida al presidente Fernando de la Rúa, al ministro de Economía (José Luis Machinea), a la secretaria de Energía (Débora Giori), a los presidente de la Cámara de Senadores y Diputados de Nación, y a la Corte Suprema.

La carta explicitó la contaminación que la comunidad denunciaba hacía una década y cuestionaba la prórroga de concesiones hasta 2027.

No tuvieron respuesta.

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Alcanza con abrir un buscador y se confirma que el Pueblo Mapuche denunció a Repsol muchísimas veces, y nunca fue escuchado por ningún Gobierno.

http://www.pagina12.com.ar/2001/01-05/01-05-03/pag16.htm

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La Presidenta miente ante el sufrimiento de un pueblo y miente frente a comunidades mapuches que cuentan muertos por la explotación petrolera.

La Presidenta miente. Y muchos aplauden…

Darío Aranda es periodista y escritor.

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El acuerdo con Chevron consagra un nuevo saqueo escandaloso como el de 1994

Nicolás del Caño (MDZOL)

El acuerdo firmado ayer, por el cual la multinacional estadounidense se compromete a una inversión de 1.240 millones de dólares en el yacimiento de Vaca Muerta, consagra un nuevo saqueo escandaloso como la privatización de 1994 de la que fueron promotores los Kirchner y Oscar Parrilli (secretario general de la presidencia), quien fuera el informante de la bancada del PJ de aquel proyecto privatizador. Es evidente que no hay (ni hubo) pelea alguna por la “soberanía energética” cuya crisis fue “heredada” pero no resuelta al cabo de la “década ganada”.

Mencionemos algunos puntos centrales de este acuerdo que “garantiza la soberanía energética”.

- A partir del quinto año, las firmas gozarán “del derecho a comercializar libremente en el mercado externo el 20% de la producción de hidrocarburos líquidos y gaseosos producidos en dichos Proyectos, con una alícuota del 0% de derechos de exportación”. Es, decir, prácticamente se le entrega el 20% del conjunto de la producción nacional a una multinacional imperialista sin ningún tipo de contraparte.

- Además, el decreto establece que las empresas que adhieran a este régimen "tendrán la libre disponibilidad del 100 por ciento de las divisas provenientes de la exportación de tales hidrocarburos, en cuyo caso no estarán obligados a ingresar las divisas correspondientes a la exportación del 20 por ciento de hidrocarburos". Este mecanismo es la contraparte directa del brutal cepo cambiario que imponen a millones de personas. Mientras ningún “ciudadano de a pie” puede comprar dólares con alguna libertad, este nuevo régimen les permite a las empresas gozar del beneficio de hacer lo que quieran con los mismos: reinvertirlos o enviarlos a sus casas matrices. Es decir se garantiza la continuidad de la “fuga de capitales” tantas veces negada.

- Por otro lado, el Estado está obligado, por medio del nuevo decreto, a “resarcir a las firmas” si, para sostener el auto-abastecimiento local, éstas no logran exportar ese 20% sobre el que tienen el conjunto de los beneficios antes señalados. Así, el auto-abastecimiento se sigue “garantizando” a costa de fenomenales gastos del tesoro nacional. Si hasta ahora fue el resultado de las importaciones de combustible, a partir del 5º año de vigencia de este acuerdo, será el resultado de pagarles a las multinacionales que producen (y ganan) en terreno nacional

Pero lo que implica un salto aún mayor lo constituye el hecho de que no se trata de un acuerdo puntual sino de una modificación del régimen de inversiones en hidrocarburos. Es decir, el decreto 929 garantiza una base para las futuras inversiones de las multinacionales imperialistas que puedan llevar adelante una inversión superior a los 1.000 millones de dólares, garantizando todos estos beneficios y la posibilidad de concesiones en áreas específicas por 35 años. Es evidente que el estado, con este acuerdo, está demostrando su absoluta debilidad siquiera para imponer una reglamentación mínimamente exigente.

Cuando se anunció la nacionalización de YPF (que no era más que la nacionalización del 17% del total de la producción de petróleo del país) desde la izquierda dijimos que lejos de defender la soberanía nacional se preparaba una nueva entrega a las multinacionales y que no resolvía el problema fiscal estructural que limita las posibilidades de inversión en exploración y extracción. Precisamente, ese es ahora el argumento tanto del gobierno como de la oposición. Hay dos argumentos que utilizan para justificar la alianza con Chevron. El primero es que aportan los dólares en un proyecto que requiere un enorme esfuerzo inversor y el segundo que traen conocimiento y tecnología.

Es innegable que las inversiones que no se hicieron en tecnología ni durante los 90’ ni durante la “década ganada” no se pueden realizar en un año y con importantes franjas de la producción en manos de empresas privadas. Pero “los dólares” que aporta Chevron podrían ser obtenidos tanto de las mismas empresas que se hallan en la rama del petróleo y el gas, como de retenciones más altas a las mineras o a los sectores de los grandes capitalistas del agro. Los verdaderos ganadores de la década kirchnerista fueron los terratenientes y grandes empresarios capitalistas que se llevaron en estos diez años una renta agraria cercana a 7.500 millones de dólares. Si esa renta hubiese sido efectivamente apropiada por el estado, se trataría de una cifra 6 veces superior a la inversión que ahora compromete Chevron. Es decir, “los dólares” están y estuvieron todos estos años, pero en manos de las grandes corporaciones a las que el gobierno no quiso tocar.

Contra esta política de entrega, desde el Frente de Izquierda exigimos la anulación inmediata del acuerdo y sostenemos la necesidad de la estatización del conjunto del petróleo, la minería y el gas bajo el control de los trabajadores en permanente consulta con las organizaciones defensoras del medio ambiente y las comunidades originarias que se ven afectadas por las prácticas de las empresas petroleras. Junto a esto denunciamos los daños al medioambiente que genera el fracking que forman parte de las prácticas de Chevron, a quién se le impuso un embargo por los daños causados a los pueblos originarios de Ecuador.

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Los K organizan una Side paralela, dirigida por los espías del Ejército

Alejandro Guerrero (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

La desintegración del gobierno y la guerra de servicios.

El asesinato de un espía de la Side por parte del grupo de asalto Halcón, de la policía bonaerense, ha puesto al desnudo la descomposición de las fuerzas armadas, las de seguridad y los servicios de inteligencia.

La Secretaría de Inteligencia (SI, ex Side) siempre ha sido una cueva tenebrosa de camarillas continuamente enfrentadas entre sí, usinas de rumores y conspiraciones de todo tipo, vinculadas todas ellas con el hampa y, sobre todo, con distintos servicios internacionales de espionaje.

Ocurre que, ahora, el conflicto explotó hasta aparecer en la tapa de los diarios. Héctor Icazuriaga, el “señor 5″, como la jerga de los servicios llama al director de la Side, es un dibujo. El gran “pesado” de la SI es, desde hace mucho tiempo, Jaime Stiusso, director de Operaciones, ingeniero en electrónica, eficaz pinchador de teléfonos. Él fue el encargado, por cuenta de Néstor Kirchner, de organizar una red de espionaje, de escuchas telefónicas y de conspiraciones. Gustavo Béliz, ex ministro de Seguridad, aseguró en su momento que Stiusso y Kirchner armaron en la SI una “agencia paralela, una Gestapo”. Según declaraciones judiciales de Béliz, él le advirtió al presidente fallecido que Stiusso lo convertiría en un rehén. “Vos no te metas”, le habría contestado Kirchner. De ser cierta esa versión del ex ministro, ahora se ve hasta qué punto la advertencia era pertinente.

Mientras Icazuriaga y el director de Reunión Interior, Fernando Pocino (protector de Sergio Schoklender, es el que aparece en una foto junto a Hebe de Bonafini en una obra de Sueños Compartidos), mantienen su solitaria “lealtad” a CFK, Stiusso y el subjefe de la Secretaría, Francisco Larcher, habrían “caído en desgracia en Olivos” (La Nación, 14/7). En verdad, es al revés: Olivos cayó en desgracia en el despacho de Stiusso. La interna K golpea ahora con fuerza en la interna de la SI, al punto que -según suponen en la Rosada- Poncino se habría reunido varias veces con Sergio Massa en los últimos tiempos. “Ese hijo de puta nos desinformó durante varios meses”, dijo, furioso, un ministro (ídem). Una fracción de los servicios habría seguido entonces el camino del ex titular de la UIA, José De Mendiguren, y de otros capitalistas y punteros que apoyaron a los K: un cambio de frente, en la perspectiva del relevo político de la camarilla oficial.

De la CIA y el Mossad

¿Cuándo decidió Stiusso abandonar a CFK, como hicieron tantos otros? Todo indica que el conflicto interno en la SI, que se desarrollaba sordamente desde hacía mucho, estalló con la firma del frustrado acuerdo con Irán. Stiusso, junto con el fiscal Alberto Nisman, fue el autor de la trama que involucraba a los iraníes en el atentado a la Amia. Ese “trabajo” fue hecho sobre la base de informes que le suministraron la CIA y el Mossad, con los cuales Stiusso está vinculado al punto que ya no se sabe bien para qué servicio trabaja.

Precisamente, estos últimos topos temían que el acuerdo con Teherán -e investigaciones posteriores- los obligaran a “revelar sus fuentes”; o sea, sus vínculos con los servicios extranjeros. En principio, mentideros periodísticos aseguran que de las oficinas de Stiusso y Larcher salieron no pocos de los informes sobre Lázaro Báez, los que luego explotaron en la prensa. Y fuentes del gobierno atribuyen a operaciones de Stiusso -hombre de gran influencia en el Poder Judicial- los reveses sufridos por el oficialismo en los distintos tribunales.

“La Side está fuera de control”, dice La Nación. Frente a tal panorama, ¿qué decidió hacer el gobierno?

La Side paralela

Por orden de la Presidenta, su secretario de Legal y Técnica, Carlos Zannini, organizó un nuevo aparato de espionaje integrado por el pequeño sector de la SI que se mantiene alineado con el gobierno, por la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) y por el nuevo jefe del Ejército, César Milani -oficial de inteligencia desde su egreso del Colegio Militar y represor que figura en el Nunca Más de la Conadep.

En su discurso de asunción, Milani señaló su intención de poner al Ejército al servicio del “proyecto nacional”. Desde que, en 1975, el general Alberto Numa Laplane era el titular de la fuerza -antes de dejar su lugar a Jorge Videla-, nunca un jefe de Estado Mayor había manifestado de tal manera su adhesión a un gobierno.

Se trata de una nueva y tardía cooptación política. En una fuerza casi inoperante porque la crisis la dejó sin presupuesto, la Jefatura II (Inteligencia) del Ejército maneja, sin embargo, una partida de casi 400 millones de pesos anuales, más que los servicios de espionaje de todas las fuerzas federales juntas. Por eso Milani se declara “peronista” y hasta “chavista”.

Por supuesto, esa Side paralela no hará sino recrudecer la guerra de servicios.

Milani, que en su nueva función retiene la jefatura de Inteligencia del Ejército, es uno de los pergeñadores del Proyecto X, que elaboró conjuntamente con Nilda Garré, su gran compinche desde que ella era ministra de Defensa. Y con ellos, Horacio Verbitsky, a quien nunca se le ocurrirá preguntar por la desaparición del soldado Alberto Ledo, secuestrado en Tucumán durante el Operativo Inteligencia, cuando su jefe era el entonces teniente César Milani.

Mientras luchan entre ellos, los servicios de inteligencia operan renovadamente contra el enemigo común de todos ellos: los militantes populares, la izquierda política, las organizaciones sociales, los periodistas molestos. En definitiva, es un paso más en el reforzamiento del estado policial, de infidencias, delaciones y persecuciones que el gobierno pretende instaurar.

El desmantelamiento de los servicios de espionaje y represión (que son, además, antros organizadores del delito) es simplemente una utopía bajo el Estado capitalista, que no podría subsistir siquiera un minuto sin un sistema de conspiración contra la ciudadanía. Por eso es fundamental reforzar sin cesar la lucha y la organización popular, para poner fin a los servicios y al Estado que los organiza y encubre.

En esta perspectiva, reclamamos que Milani sea sometido a proceso judicial y que se forme un comité de organizaciones populares que lo supervise. Lo mismo debe hacerse con los Stiusso, los Larcher, los Puricelli, Verbitsky y Garré. Entre otros, claro.

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Cárceles argentinas en los 10 años "K": Una muerte cada 37 horas, miles de torturas cada día

CORREPI - AGENCIA WALSH

Con la sala de ATE repleta se presentó el Informe de la Situación represiva en la década “K” realizado por Correpi y nuestra Agencia: "Una década ganada, ¿para quién?", el pasado lunes 15. Antes del sustancioso intercambio entre los luchadores presentes, María del Carmen Verdú explicó las distintas modalidades represivas (gatillo fácil, desapariciones, presos políticos, patotas, represión al conflicto social,10 años de cooperación con el imperialismo, etc) abordadas en el material. Luego, Oscar Castelnovo se refirió al Capítulo Cárceles que la AW aportó al Informe. Precisamente, éste es el 1º trabajo que brindamos en la presente entrega de nuestro anticarcelario Para La Libertad y luego continuaremos con el resto del valioso material de la investigación.

Capitulo Cárceles

A lo largo de la década, el estado nacional y los provinciales desplegaron un plan sistemático de represión clandestina destinado a arrasar a los seres privados de libertad. Así, reeditaron con ahínco prácticas de la última dictadura cívico - militar: homicidios, picana, submarinos, flagelaciones, camas de sujeción y suicidios fraguados. También, tuvieron lugar “la bienvenida”, “el pata - pata”, “el puente chino” y “la pirámide” que no fueron los ritmos top de la noche “K”, sino torturas ritualizadas de los servicios penitenciarios. El asesinato de mujeres en prisión se ensañó con las chicas más indóciles de los barrios vulnerables. Al mismo tiempo, en este período, se amplió el número de presos y cautivas cuya cifra superó a los confinados de cualquier otro gobierno post - tiranía. Por su parte, “los grises” reclutaron presos y así tercerizaron una cuota de su violencia, sostuvieron la gobernabilidad y ensancharon sus negociados, de modo insuperable desde el 83’. Los estudiantes del Centro Universitario Devoto, ejemplo de autonomía y pensamiento crítico, que poseen solo un 7 por ciento de reincidencia frente al 50 por ciento de los otros espacios, sufrieron el intento más furioso de destrucción por parte del estado nacional en 25 años de existencia. Los jueces resplandecieron por su deserción a la hora de garantizar la integridad y la vida, pero fueron parte protagónica del exterminio. De tal manera, en el último bastión de la exclusión y la miseria los “perdedores de la década” sucumbieron o sobrevivieron - malamente - a una garroterapia que, articulada con dispositivos más sutiles de aniquilamiento, fue la política esencial de los estados nacional o provinciales. Ellos son responsables de -por lo menos - 2350 muertes, cuando la prisión - , solo debe restringir la libertad ambulatoria. Entre otros sustanciosos datos, así lo revela el siguiente Informe sobre los últimos 10 años en las cárceles de mala muerte de la Argentina.

Si al decir de Albert Camus una sociedad debe juzgarse por el estado de sus prisiones, el kirchnerismo se halla en serios problemas porque en las cárceles argentinas son aislados para su neutralización, devastación o exterminio los sectores considerados ‘sobrantes’, excluidos de un capitalismo que los despoja de su humanidad tras los muros. Y también aquellos que lo combaten, claro está. Así, la clase dominante de la sociedad que parió a los habitantes del encierro, implementó para ellos políticas de miseria y marginación, en la inmensa mayoría de los casos, y, luego, los segregó tras las rejas. No para “reinsertarlos” a una comunidad a la que casi nunca pertenecieron, sino para castigarlos a penas no previstas en el Código Penal: el aniquilamiento de su entidad humana o el exterminio.

La prisión murada, tal como la conocemos, nació con el capitalismo y el territorio de su fracaso para los fines que alega su existencia abarca geografías considerables: todo el planeta. Y la Argentina “K” no fue la excepción a la regla. Por el contrario, la represión en sitios de encierro marca uno de los puntos más execrables del gobierno campeón invencible en la oralidad de la defensa de los derechos humanos. Por caso, existen pocos países en el mundo con las prisiones militarizadas, uno de ellos es la Argentina “progresista, nacional y popular”. Tan Nac & Pop, que con entera justicia en las marchas se entona por las calles: “Mirá Cristina/ qué popular/ son el gobierno con más presos por luchar”. En este tema específico superó a todos sus antecesores constitucionales desde el 83’. Y también en todos los otros. Así, ostenta el triste récord de haber quebrado una tradición como es la del asilo político, enviando a seis dirigentes campesinos paraguayos y a tres militantes chilenos a las justicias de Stroessner y la de Pinochet, respectivamente, que continúan vivas aunque estos dictadores estén muertos.

De tal manera, veremos en esta reseña que en la década se incrementó en todo el país el número de privados de libertad y se confinó en el encierro más seres humanos que en cualquier otro gobierno constitucional, la ferocidad represiva reeditó, con ahínco, prácticas de la dictadura cívico - militar: homicidios, picana, submarinos diversos, flagelaciones metódicas, camas de sujeción y “suicidios” junto a otras “técnicas”. El asesinato de mujeres en prisión se ensañó con las chicas indóciles de los barrios vulnerables, las requisas vejatorias (vaginales y anales) prohibidas por ley, no tuvieron interrupción - salvo excepción - y la destrucción de vínculos se acrecentó con gravedad. En tal sentido, vale el dato que más del 70 por ciento de las cautivas son madres. El verdugueo a los familiares y otros visitantes extendió la condena a todos las relaciones de los seres en prisión, a tal punto que un grupo cada vez mayor decidió no tener visitas para evitarles el hostigamiento ineludible.

Estatal y clandestino

Existe en el país un plan sistemático de represión estatal y clandestina destinado a arrasar a los seres privados de libertad. Este concepto lo formuló la fiscal federal de Neuquén, Cristina Beute, en ocasión de presentarse el libro "Cárceles de Mala Muerte", en esa ciudad en setiembre de 2011. Sus palabras formulan con exactitud el despliegue de la represión de los estados en los sitios de encierro durante la década, “ganada o perdida” según se pertenezca a la centralidad o a los márgenes del ordenamiento desigual.

Antes de ir a datos y cifras concretas, cabe plantear algunos interrogantes: ¿Quién debe morir en una cárcel? Nadie. Porque para marchar preso o cautiva se debe tener, cuanto menos, 18 años y estar saludable. Ya que si alguien está enfermo debe ser conducido a un hospital o si tiene una enfermedad terminal a un centro adecuado. Tampoco podría partirlo un rayo, porque - se sabe - , las prisiones deben contar con pararrayos. Entonces, ¿cómo se explica que la tasa de mortalidad sea mayor en los sitios de encierro que en la “sociedad libre”, si tomamos la franja etárea de 18 a 60 años? ¿Cómo se explica que si abordamos la variable “muertes violentas” la cifra aumente aún más? La respuesta, nítida, se recorta en las palabras de la fiscal Beute.

También es cierto, que el estado nacional no estuvo sólo en el despliegue de esta política, sino que -con verdadero entusiasmo - los gobernadores de provincia, del palo u opositores, han sido impulsores de la misma garroterapia. Por caso, la gestión de los Sapag en Neuquén fue un continuo festival de muerte, impunidad y hostigamiento. Así, en la Unidad 11 los presos son llevados desnudos al patio en la madrugada, con temperatura bajo 0 o cercana, y manguereados con agua fría se les obliga a cantar el Himno Nacional. Sin olvidarnos de las masacres sostenidas en Buenos Aires, Santa Fe o Mendoza ni de los muertos y las camas de sujeción de Córdoba.

En igual sentido no debemos dejar en el tintero el desempeño nefasto de “la Familia Judicial”, responsable directa de la integridad y la vida de seres humanos que el estado resuelve encerrar. Los magistrados resplandecieron por su deserción a la hora de proteger los derechos conculcados y, así, estos hombres y mujeres formalmente encargados de administrar justicia, son culpables de miles de muertes y abandonos de persona, con credenciales de impunidad e ingresos acordes al linaje. Por otra parte, ya se lo había dicho el Moreno a Fierro en la inmortal payada: “Es la ley como la lluvia/ nunca puede ser pareja/ el que la aguanta se queja/ pero el asunto es sencillo/ La ley es como el cuchillo/ no ofende a quien lo maneja”.

Pruebas al canto

En 2002 había alrededor de 46 mil privados de libertad en la Argentina. Hoy suman, aproximadamente, 65 mil. Durante los 10 años “K” las cárceles federales mantuvieron un “promedio histórico” de 50/60 muertes. No fue fácil que estos decesos, en su mayoría asesinatos, fallecimientos por abandono de persona o suicidios inducidos, vieran la luz. Durante años se regateó o tergiversó la información. En una diversidad de vaivenes entre el ocultamiento y los datos recortados, el Ministerio de Justicia decidió -durante un tiempo - publicarlas, claro que casi todas bajo la fórmula “paro cardiorrespiratorio”. Pero por orden de Aníbal Fernández, más tarde desaparecieron de la esfera pública las muertes en las prisiones del Servicio Penitenciario Federal. Recién se reestablecieron, retrospectivamente hasta el año 2000, después de una presentación de la Procuración Penitenciaria de la Nación, en 2007/2008.

Por su parte, el Servicio Penitenciario Bonaerense de Scioli y Casal tuvo un promedio de 120/130 muertos por año. De este modo, sumando el SPF y al SPB tenemos 170/190 muertes cada 365 días. Si agregamos un estimado mínimo de 50/60 muertes por año en el resto del país, con los “grises bravos” de provincias como Mendoza, Santa Fe, Neuquén o Córdoba, entre otras, tendremos entre 2200 y 2500 casos en la década. Si ubicamos en 2350 los casos (promedio entre ambas cifras) obtendremos el espeluznante resultado una muerte cada 37 horas. Semejante cantidad de seres humanos que sucumbieron cuando la condena sólo restringía su posibilidad ambulatoria, revela la saña de la política estatal.

¿Cómo llegamos a este “mínimo estimado”? El siguiente fue uno de los caminos. Si el SPF mantiene en sus penales a 10 mil seres humanos aproximadamente, la cifra trepa a más del doble de prisioneros y cautivas en el resto del país (entre 23 mil y 25 mil), exceptuando a la provincia de Buenos Aires. Cómo ya se dijo, el “promedio histórico” de los grises federales es de 50/60 muertes anuales. Este mismo total de casos es el que “estimamos” -cuanto menos - , para más del doble de esa población carcelaria, aislada en prisiones dispersadas por todo el territorio nacional, que carecen de contralor alguno, lejanas de toda observación, en las que raramente y aún costo altísimo, pueden trascender las denuncias.

Ciudad Interna

Asimismo, cuando decimos un “estimado mínimo” y fijamos en 50/60 muertos anuales en el resto del país, es decir sin contar las cárceles federales y las de la provincia de Buenos Aires, no tenemos dudas de estar en lo cierto. A modo de apuntalar esta aseveración, más abajo brindamos los datos reunidos por compañeros presos y militantes solidarios extramuros agrupados en Ciudad Interna, quienes elaboraron el siguiente listado donde se reúnen las muertes en las cárceles y algunas comisarías de Santa Fe, que tan solo en el año 2010 sumaron 24 jóvenes. No olvidemos que por entonces gobernaba el “socialista” Hermes Binner. En las prisiones lo nombraban “Herr Binner” y al meticuloso informe que continúa lo llamaron “Al mejor estilo nazi”

Caídos 2010
1 - González Matías Ezequiel: [Unidad. 11] - (15 - 05) - Heridas corto punzantes
2 - Lator Cristian Eduardo: [Unidad. 11] - (28 - 05) - Enfermedad
3 - Muñoz Héctor Osvaldo: [Unidad. 10] - (20 - 03) - Enfermedad
4 - Nievas Sergio Francisco: [Unidad. 1] - (05 - 03) - Cae de un techo del Iapip
5 - Puchol Humberto Damian: [Unidad .1] - (19 - 01) - Heridas corto punzantes
6 - Repetti Héctor José: [Unidad .1] - (16 - 03) - Heridas corto punzantes
7 - Trejo Pablo Marcelo: [Unidad .1] - (24 - 02) - Heridas corto punzantes
8 - Flores José Alberto: [Unidad .1] - (18 - 01) - Enfermedad
9 - Peretti José Héctor: [Unidad .1] - (17 - 03) - Picaduras de abejas
10 - Guzmán Osvaldo: [Unidad .11] - (27.06) - Enfermedad
11 - Céspedes Ceferino: [Unidad. - 11] - 10 - 09 - Enfermedad
12 - Herrera Cristian: [Unidad. - 11] - (22 - 10) - Heridas corto punzantes
13 - Correa Alberto [Unidad. 2 ] (31/12/2010) - Quemado
14 - Ramos Daniel (Unidad. 1) (Nov. 2010) - Vih
15 - Núñez Luis Casimiro [Unidad 10] Enfermedad 25/11
16 - Fosatti Juan Pablo (26/03) [Unidad. 2 ]
17 - Romero Alberto (17/10) [Unidad. 3] Enfermedad

Dependencias Policiales
18 - Godoy Jesús Ramón: [Comisaría Tercera Rosario] (25 - 01) - Ahorcamiento
19 - González Juan Manuel: [Alcaldía Rosario] (17 - 04) - Heridas corto punzantes
20 - Alan Carestía: [Comisaría Segunda Rosario] (29 - 04) - Ahorcamiento
21 - Gómez Luciano: [Comisaría Fighera] - Ahorcamiento
22 - Villa Cristian: [Alcaldía Rosario] - Enfermedad
23 - Suárez Rubén Darío [Unidad Regional XVI] (09 - 07) - Ahorcamiento
24 - Herrera Eduardo: [Comisaría Trece Rosario] (7/12/) - Enfermedad

“Desde Ciudad Interna al ver estas escalofriantes nominas, con infinito dolor por los compañeros caídos y concientes de que en cualquier momento puede estar el nombre de alguno de nosotros en ellas, llamamos a la reflexión para que este exterminio masivo y sistemático de personas que esta llevado adelante el estado santafecino se termine”, así concluye el Informe de los compañeros.

Cabe, destacar que ese año, las autoridades de Santa Fe solo reportaron 14 casos de muerte. El mismo encubrimiento es política en todo el país. De allí nuestro “estimado mínimo”.

Como dato importante, el Informe anual 2011 de la Procuración Penitenciaria de la Nación indica que en ese año las muertes violentas en cárceles federales treparon al 59 por ciento de las totales. Al tiempo que “el crecimiento exponencial de fallecimientos traumáticos obedece principalmente al resurgimiento de muertes por herida de arma blanca, íntimamente vinculado con la imposición de gobiernos del espacio carcelario a través de la violencia directa, tercerizada o habilitada por la agencia penitenciaria y la profundización de muertes en contexto de incendio”.

A la vez, la Procuración alerta sobre la manipulación de las muertes violentas, dado que “los registros son tergiversados por la administración penitenciaria que niega el carácter violento a los suicidios y accidentes”. De esta manera, para el SPF no son muertes violentas los ahorcamientos ni las que ocurren a consecuencia de los incendios, que las grises autoridades contemplan extasiadas hasta que se extinga el fuego. Y las vidas con él.

Valores y dublé

Cómo se sabe, la dictadura inició en la Argentina la etapa neoliberal que consolidó, con creces, el menemismo de los 90’. Una de sus consecuencias más trágicas fue la derrota cultural y específicamente la sufrida en la dimensión axiológica. Por su parte, el kirchnerismo incrementó ese quebranto de valores donde se naturaliza la conducta oprobiosa y, por caso, concibe a la acción política como una inversión que, desarrollada sobre la opresión y la manipulación social, devendrá en más poder, cuentas suizas y lujos de funcionario. La corruptela de quienes gerencian y mediatizan los intereses de distintas fracciones de las clases hegemónicas, es estructural al sistema, solo que en la actualidad se perpetra casi sin disimulos.

Y, por otra parte, la negativa oficial de estos desvalijamientos, ha improvisado un singular casting para los funcionarios, de los cuales surgirán figuras promisorias para el teatro nacional, junto con sus patrimonios en evolución vertiginosa. Caso distinto, por ejemplo, al de Brasil donde Lula Da Silva y Dilma Rousseff decidieron la renuncia de cerca de 20 ministros por corrupción y ningún denunciante de estas malversaciones, desfalcos o simple introducción de “las manos en la lata” fue acusado de estar pago por la “derecha”. De ningún modo hacemos una defensa de la dirigencia brasileña en el gobierno, solo marcamos un matiz. En fin, la moral rastrera del Viejo Vizcacha se impone sobre la de Martín Fierro entre los hombres y mujeres del gobierno “popular” en esta zarandeada tierra gaucha.

Y tal como sucedió “afuera”, esa perdida de valores también galopó “adentro”. De este modo, los penitenciarios reclutaron presos -en la jerga “coches bombas”- mano de obra tercerizada para intimidar, someter, matar o de alguna manera “explotar” contra sus compañeros de desgracia. Los motivos serán el terror, la retribución en drogas, beneficios quizá reales o meras promesas que luego pulveriza el tiempo, los traslados o la muerte.

Así, en algunos casos, se borran las fronteras éticas de otrora, cuando los “cobanis” estaban de un lado y los “delincuentes” del otro. De tal manera, los viejos “rochos” de antes, respetuosos de determinados códigos, empezaron a ser vistos como “los dinosaurios”, tal como lo exhibe el film “El túnel de los huesos” (dirección Nacho Garassino, 2011). Basada en una investigación del periodista Ricardo Ragendorfer, la película narra la osada huída, en 1991, de los reclusos que cavaron un túnel desde el hospital de la Cárcel de Devoto y, cuando faltaba poco para la libertad, se toparon con un macabro hallazgo: los huesos de decenas de presos asesinados por la dictadura. Uno de ellos hace la promesa de contar lo que encontró en las entrañas de la cárcel si consigue escapar. Y así lo cumplió. Se trata del reconocido Oscar “Cacho La Garza” Sosa, quien lo explica entre lágrimas, sin ficción, sobre el final del film.

Entre otros triunfos, el kirchnerismo cuenta con el crecimiento exponencial del número de cautivos y presas que, sin comprobarse su vinculación a los hechos que les imputan, se ven obligados a firmar un “juicio abreviado” y declararse culpables. Porque de este modo, su tiempo de encierro será inferior al que se tome la burocracia judicial que, a las calendas griegas, tal vez, quizá, en una de esas, quién sabe, establecerá su inocencia. O todo lo contrario.

Así, la década vio un incremento espectacular de pibes del pobrerío que integran el concurrido grupo de presos “engarronados”.

Cristina Fernández: “Servicio Penitenciario ejemplar”

Otra práctica que continuó y se desarrolló en estos 10 años es el despojo, latrocinios diversos, que sufren los hombres y mujeres tras los muros. Si bien el estado destina, con dinero del pueblo, más de 18 mil pesos por mes por cada presa/o en cárceles federales, la salud, alimentación, los medicamentos y elementos de higiene, serán rotundamente deficitarios en cada hora de necesidad y ausencia. Es habitual, por caso, que cuando llega una media res a un penal, los mejores cortes son “desviados” por los penitenciarios y así, al preso le llega - en un guiso tumbero - el eco, del eco, del eco, de lo que fue un animal cuadrúpedo en la pampa húmeda. A su vez, el trabajo esclavo o semiesclavo es la constante en las mazmorras en todo el territorio argentino.

Sin embargo, del mismo modo que durante su presidencia Eduardo Duhalde sostuvo que teníamos la mejor policía del mundo, en referencia a La Bonaerense, Cristina Fernández de Kirchner -en julio de 2012 - elogió a su Servicio Penitenciario Federal al que definió como “ejemplar”. La contundencia de la realidad los desmiente cada día. El doble discurso y la negación de los crímenes, son atributos permanentes de quienes gerencian el estado.

Asimismo, es irrebatible que la cárcel rinde excelentes dividendos no explicitados en su declamada justificación. Porque el ser humano que “comete un delito” genera ingresos - llamémoslos legales - para una gran cantidad de funcionarios, a la vez que turbios negocios en todas las instancias del recorrido de su calvario kafkiano. Por caso, los policías que lo apresan, el abogado que lo defiende, el fiscal que lo acusa, el juez que lo condena, los magistrados de la Cámara que confirman su pena, la Corte que lo re - re - condena, el penitenciario que le suma vileza y ultraje a su situación - , los diputados y senadores que promueven leyes más duras todavía, los políticos que claman tolerancia cero en cada campaña y los constructores de la inmensa cadena de negociados que posibilita edificar una prisión y mantenerla. Y así hasta que la tierra se beba la última gota de su sangre, cuando las balas, el garrote, el sida, la locura o el suicidio - real en ocasiones, fraguado casi siempre - vayan en su búsqueda.

El asesinato de Peloso Iturri

Un caso emblemático, para exhibir la ferocidad de “los grises” del SPF contra los hombres y mujeres en el encierro es el de Argentino Peloso Iturri, quien fue asesinado en la Prisión Regional del Sur (cárcel federal) Unidad 9 de Neuquén. Los responsables son unos 15 penitenciarios, entre ellos un médico y un enfermero, quienes lo ultimaron con palos reglamentarios, trompazos y patadas. El hecho ocurrió en abril de 2008 e, inmediatamente, el director de ese Penal y Alejandro Marambio Avaría, titular del Servicio Penitenciario Federal (gestión 2007/2011), modificaron la escena del crimen y encubrieron a los autores materiales. A pesar de los esfuerzos éstos se hallan procesados por la repercusión pública del crimen a fuerza de la denuncia popular, especialmente de los militantes de Zainuco. La U9 también es conocida como “El cementerio”, ya que fue la última morada de numerosos presos que padecieron “La calesita” (traslados de penal en penal por el país entero), hasta sucumbir tras sus muros en el final del periplo. Organizaciones populares han denunciado hasta el hartazgo que nadie pudo ingresar jamás a la U9 como entidad humanitaria, ni como nada que pueda observar y revelar los usos y costumbres de este verdadero campo de concentración.

Un testigo clave del caso Peloso Iturri, que en el momento de los hechos estaba preso en ese penal, fue entrevistado por la Agencia Walsh -mientras revestía la condición de testigo protegido y ya se hallaba en libertad - . Se trata de Luis “El Gallego” Abella.

El Gallego vio cada golpe y la porfiada defensa de Peloso contra la multitud de grises armados que lo apalearon en su celda, durante todo el trayecto al Servicio Médico y siguieron la paliza en ese espacio. Así lo relató Abella: "Peloso ya había venido golpeado en una pierna de otra unidad, pero se la bancaba, se defendió y resistió lo que pudo, a piñas y hasta con los dientes, recuerdo que a uno le mordió la mano. En un momento escucho que el enfermero Carilao, que ya estaba atendiendo a Peloso, dice 'la concha de mi madre'. Y le preguntan '¿Qué pasa?'. 'Palmó', respondió Carilao. A Peloso ya le habían pegado en las costillas con los borcegos, con los palos, en la cara. Lo rompieron todo. Hasta matarlo".

“Bienvenidos al infierno”

La “bienvenida”, el “pata - pata”, el “puente chino” y “la pirámide” no fueron los ritmos top de la noche “K”. Se trata de algunas de las torturas sistematizadas de la política penitenciaria. En tal sentido, los datos y testimonios que siguen fueron extraídos del Informe Sobre Malos Tratos Físicos y Tortura: Un Estudio sobre Procedimientos de Requisa, Sanción de Aislamiento y Agresiones Físicas, producido por la Procuración Penitenciaria de la Nación, a cargo de los investigadores Alcira Daroqui y Carlos Moto, sociólogo y ex preso político.

En uno de sus párrafos, los sociólogos consideran al “maltrato físico como castigo reflejado en el cuerpo del detenido/a, el cuerpo como medio y fin de aquellos ejercicios regulares y sistemáticos de soberanía, disciplina y control, que en tanto dispositivos desplegados y articulados se constituyen en estrategias de gobernabilidad en el marco de las relaciones sociales carcelarias”. (La publicación del Informe coincidió con la divulgación pública de una conspiración para asesinar al titular de la Procuración, Francisco Mugnolo y al segundo de esa entidad, Ariel Cejas Meliare, urdida desde el Servicio Penitenciario Federal, según declararon dos detenidos en sede judicial, a quienes funcionarios del SPF le habían encargado “la tarea” y luego se arrepintieron. Si bien los privados de libertad sucumben por muerte violentas en la Argentina, las causas que castigarían a funcionarios se extinguen de muerte natural”.)

Las entrevistas a cerca de 1200 presos y cautivas, abarcó el período 2007 y 2009/2010 en diversas unidades penales federales.

“La bienvenida”

“Lo llaman el cocktail de bienvenida: “Te ponen en bolas, te pegan y se burlan de uno. Es Guantánamo”. Relató un detenido haciendo referencia al campo de concentración que el gobierno de los Estados Unidos mantiene sin tapujos en territorio cubano.

Existe la certeza que “la bienvenida sucedió, sucede y sucederá” y “que todos pasan por ella” y es por eso que esta práctica reconoce una trayectoria histórica y un claro mensaje enviado desde las más conspicuas autoridades.

Testimonios

 - Cuando ingresás, mientras te pegan, te advierten: “estos no es nada comparado con lo que te va a pasar si haces quilombo adentro”, indicó uno de los encuestados.

Otro sostuvo que: La ‘bienvenida’ en Devoto fue terrible, me cagaron a palos, trompadas, estaban borrachos y me pegaron tanto que por un mes no me pude reír.

Por su parte, la descripción de un tercero es categórica: Los penitenciarios casi me matan, estuve a punto de desmayarme, me daban la cara contra la pared, me cortaron la oreja y me decían: ‘viniste al infierno’.

La requisa personal y de Pabellón

En el Informe se detalla que la requisa personal constituye en uno de los aspectos del trato que han designado como maltrato físico vejatorio y degradante. Registra la peculiaridad más gravosa, el desnudo total y flexiones que da cuenta de la exposición del cuerpo totalmente desguarnecido con el agravante de realizar esas flexiones a efectos de “agudizar” la inspección por parte del personal del servicio penitenciario de la zona genital - anal.

Existen cuatro instancias en la requisa personal que son: Desnudo total y flexiones, desnudo total, desnudo parcial y cacheo.

Las voces

 - Todo el tiempo te tenés que poner en bolas, seguro cuando entra la requisa al pabellón, pero también cuando volvés de un comparendo de Tribunales o del hospital y de visita, siempre te hacen desnudar por ahí tenés que agacharte pero flexiones, no.

 - Cuando entra la requisa te desnudás y si vienen malos, te pegan palazos en los testículos”.

 - En la requisa te abren las nalgas y no les importan si estás indispuesta, hasta se manchan de sangre. Si contestas o te resistís, te llevan a los tubos”.

 - Cuando entra la requisa, depende de cual te toque ese día, te hacen desnudar y hacer varias flexiones para ver si se te cae algo de la vagina, pero no lo hacen por eso, lo hacen para que te sientas mal, no respetan si sos una mujer grande, hasta lo han hecho con embarazadas.

Requisa de Pabellón

Según explica la investigación, la temporalidad y motivos se articulan entre sí y de allí surgen dos tipos diferenciados de requisas: las de “rutina” y las “imprevistas”. Las requisas de rutina en el pabellón suelen realizarse con regularidad y los motivos ya expresados.

Por su lado, las requisas imprevistas en el pabellón, también responden a la misma lógica, pero deben añadirse aquellos motivos de “orden y seguridad” que les imprimen un carácter más indiscriminado y violento.

Las causas que “convocan” a estos procedimientos de requisas imprevistas, detectados a partir de las respuestas de las personas encuestadas, se concentran, básicamente, en 7 motivos, ello no implica que sean excluyentes entre sí. Se vinculan a ‘peleas entre internos’, ‘conflictos con el personal penitenciario’, ‘al ingreso a pabellón después de la visita’, ‘buscar droga’, buscar objetos’, por último, lo que se presenta como particularmente interesante es que en 19 pabellones con 574 personas detenidas, las repuestas refirieron que las requisas imprevistas se realizan “sin motivos”.

Prácticas ritualizadas de torturas

De acuerdo a la Investigación, las siguientes prácticas son regulares en tanto se producen periódicamente en el tiempo, pero además requiere de organización, recursos y decisiones institucionales. Es decir, de un sistema que las habilite para su despliegue y también para su encubrimiento.

Pata - Pata: reside en patadas con los borceguíes con punta de hierro o palazos o gomazos en la zona de los tobillos y plantas de los pies de las personas detenidas por parte del personal penitenciario.

El puente chino: consiste en dos filas de personal penitenciario enfrentadas dejando un espacio entre medio por el cual pasan, generalmente desnudos, los detenidos corriendo, ida y vuelta varias veces, durante ese pasaje el personal penitenciario los golpea con palos, gomas, cadenas, patadas y escudos.

La pirámide: el personal penitenciario obliga a los detenidos, con sus cuerpos casi siempre desnudos, a apilarse uno encima de otro (la montaña humana) mientras les va pegando con palos, los de abajo padecen situaciones desesperantes de asfixia por lo que también pegan a sus compañeros para sacárselos de encima, si estos salen de la pirámide son golpeados fuertemente por los penitenciarios.

“El médico es uno de los que nos golpea”

Quizá alguien crea que este tramo del Informe pertenece al género de la literatura de terror. No es así. Es parte significativa de práctica “médica” en los penales donde los doctores en medicina, los que realizaron el juramento hipocrático de defender la vida son parte activa de las torturas y golpizas. También de la desatención absoluta de la salud. De modo concluyente así lo denunciaron los presos.

Los relatos:

• Quería hacer la denuncia por los golpes y cuando vio al médico, se dio cuenta que había sido el que le había pegado.

• El médico es uno de los que nos golpea. Él está delante mientras nos pegan y él también pega.

• Al ingresar a la unidad le pegaron entre 7 u 8 penitenciarios, incluso el médico.

• Eran como 20 cuando me sancionaron: Me pegaron tanto que me desmayaron, cuando llegué a los buzones estaba desvanecido. El médico hizo un acta de que estaba en perfectas condiciones y estuve tres días orinando, vomitando y defecando sangre.

Según un tramo de la investigación, de las 939 personas detenidas - encuestadas en cárceles federales, 601 sufrieron agresiones físicas, (el 64,3%). De las 601 personas que padecieron agresiones físicas, como consecuencia, 321 fueron lesionadas (el 53,4%). Si consideramos este 53,4 como el 100% de los lesionados/as, 151 (el 47%) personas padecieron lesiones severas.

El 60,1% de las personas lesionadas no recibieron ningún tipo de atención ni asistencia médica.

Finalmente, los investigadores subrayan que su investigación “ha dado cuenta que el 72, 1% de las personas detenidas en cárceles atraviesan situaciones de malos tratos y torturas por parte del personal penitenciario.

Traslado de Devoto

En plena época electoral, junio de 2011, la presidenta Cristina Fernández anunció el traslado definitivo de la Cárcel de Villa Devoto a un descampado de Mercedes, distante a unos 100 km de la Capital. El mencionado barrio y sus alrededores se empapelaron con afiches que rezaban: “Devoto sin cárcel, vote a Filmus”. Varios factores convergieron para esta desatinada decisión aún no concretada.

Primero, sería una forma de pulverizar al Centro Universitario (CUD), tan molesto con sus denuncias de muertes, torturas y las presentaciones de hábeas corpus. También desarticularía los vínculos de los 1700 detenidos ya que sus familias, todas del pobrerío, no podrían pagar el viajecito desde, por ejemplo, desde Lugano, Soldati, La Boca o La Matanza. A la vez, lesionaría el derecho a la defensa en juicio, dado que los abogados de oficio, quienes -generalmente - suelen ir mal, tarde y nunca a Devoto, imaginemos a Mercedes. Muchos, docentes de la UBA no podrían hacerlo sin que se les caiga otro empleo. Y los talleristas ad honorem pasarían por la misma situación. Las denuncias que ahora, propiamente, se gritan desde las ventanas, se perderían en los vientos que surcan las llanuras.

Es cierto, que algunos vecinos de Devoto incrementarían el valor de la propiedad que compraron más barata porque quedaba muy cercana a un penal. Negocio redondo para el gobierno que gana votos, para los que proyectan la construcción de coqueto shopping y para quienes aumentan su patrimonio con sangre de pobres.

Pero, es necesario analizar el hecho desde otra mirada. Según la contundente estadística quienes estudian en el CUD, solo tienen un 7 por ciento de reincidencia, mientras que quienes no lo hacen llegan al 50 por ciento. El CUD existe, a pesar del Servicio Penitenciario, dado que éste considera -con razón - más peligroso al preso que estudia que a uno armado.

Esta organización de estudiantes es única en el mundo, por su autogestión y la producción de pensamiento crítico, entre otras razones. Resulta habitual ver en los pasillos del CUD, entre imágenes de Guevara, Marx o Gramsci a investigadores de distintas latitudes, por caso estadounidenses, alemanes, franceses, etc, quienes concurren a ver “in situ” el funcionamiento. Todos manifiestan su asombro y reconocimiento y llevan ideas valiosas para replicar el “fenómeno” en sus respectivos países.

La autogestión que irrita al poder

Claro que desde el estado “K” no sucedió lo mismo. Nunca, en sus 25 años de existencia, el CUD había sufrido un ataque de la magnitud que descargó el kirchnerismo a través de Marambio Avaría. Para narrarlo consideramos valioso acudir a la voz de los protagonistas de la resistencia. Se trata de Rodolfo “Cacho” Rodríguez, referente de aquella lucha que entre otras medidas, sostuvo 54 días de huelga de hambre para defender las conquistas avasallas.

“Cientos de denuncias y reclamos vieron la luz canalizados desde el Centro Universitario Devoto. Nuestro centro de estudiantes, hizo ya una política histórica y una razón de ser, como colectivo, de la denuncia de las condiciones de detención y de las prácticas aberrantes del SPF contra l@s pres@s y sus familiares, explica Rodríguez. Por lo mismo, es un territorio simbólico que el Estado ha querido, desde sus comienzos, desarticular por cooptación o eliminándolo. Fue en el marco de esta tensión histórica que el CUD resultó, a partir de septiembre de 2010, objeto del ataque más profundo y virulento de los tantos que viene sufriendo de parte del SPF en sus años de existencia: allanamientos, traslados, atropellos a docentes y estudiantes, secuestro y robo de patrimonio de la UBA y ataque a la autogestión en un conflicto que aún no termina”.

Asimismo, Rodríguez indicó que “se puede pensar que la triste historia militarizada del SPF ha generado en sus componentes una discapacidad para lidiar en ámbitos y situaciones, donde la fuerza bruta no sea el derecho supremo. Sin embargo, el Director Nacional del SPF es un civil, lo cual también nos puede indicar que ciertas discapacidades no respetan límites de indumentaria. Pero además, ¿esto fue un error de cálculo y un exceso de soberbia del Director nacional? Puede ser. Pero, a ese nivel de decisiones, nadie hace sino en el marco de una política de Estado, con el respaldo de - por lo menos - una autoridad política superior. Este año 2010, entonces, ha sido un tramo en el recorrido de un largo camino sembrado de violencia institucional, de resistencias y denuncias plurales, dan cuenta de ello las agresiones a los compañeros universitarios y sus visitas en la U 48 de José León Suárez, el hostigamiento permanente a las compañeras del Centro Universitario Ezeiza (U 3), a los compañeros de Marcos Paz y a los de Santa Fe”.

Resulta claro que la construcción que hicieron los propios presos junto a docentes y grupos solidarios, en el marco del Programa UBA XXII - Educación en Cárceles fue combatida desde el Estado, en lugar de multiplicar su ejemplo.

Centro Universitario Ezeiza

Y tal como sucedería con el CUD en 2010, en mayo de 2008 fue allanado ilegalmente el espacio de la UBA en la Cárcel de Mujeres. Más de doce miembros de la patota de requisa invadieron el Centro Universitario Ezeiza y obligaron al desnudo total y parcial con flexiones a dos de las principales impulsoras de la solidaridad y la organización frente a la política que perpetra el Servicio Penitenciario Federal. A la vez, revisaron computadoras y destruyeron escritos de las estudiantes en un hecho sin precedentes en ese ámbito.

Cómo se sabe, la UBA mantiene una autonomía que impide ingresar a la policía entre otras restricciones. Dentro de los penales las requisas deberían realizarse con una orden judicial que nunca existió. Y volvieron a reiterarlo, en el verano de 2013, cuando gendarmería allanó todo el penal e invadieron el espacio de UBA en Ezeiza Mujeres.

De algún modo, son ciertas las palabras de Cristina Fernández cuando habla de la igualdad para “todos y todas”.

Ensañamiento contra las Mujeres en prisión

A principios de 2009, el Servicio Penitenciario Federal con Marambio Avaría a la cabeza inicia la matanza, directa o tercerizada, de chicas cautivas en la ex Unidad 3, actual Complejo Penitenciario Federal Nº IV, más conocida como Cárcel de Mujeres de Ezeiza. Así, fueron asesinadas Silvia Barby Nicodemo y Romina La Colo Leotta (2009); Noelia Randone y Vanesa García Ordoñez (2010); Ale La Tucu Del Valle (2011); Yanina Hernández Painnenfil, María Laura Acosta, Cecilia Bebu Hidalgo y Florencia La China Cuellar, en 2012.

Todas mujeres jóvenes, indóciles a la militarización y el verdugueo. Las versiones más antojadizas corrieron para encubrir las verdaderas responsabilidades. De acuerdo a las explicaciones difundidas, el SPF es -indubitablemente - la entidad más eficaz del país en la ayuda al suicida. En su ámbito ha logrado inmolaciones asombrosas, incluso algunas daban cuenta de ahorcamientos desde una altura menor a la de la víctima o de suicidados que se molieron a palos a sí mismos antes de morir. Con relación a las nueve chicas ultimadas, también los grises argumentaron alteraciones mentales y hasta peleas “entre ellas”. Lo cierto es que si alguna muchacha tenía problemas psicológicos, entonces aún más debió ser resguardada y contenida. Si una de las ellas sucumbió bajo la agresión de otra presa reclutada por el Servicio, entonces se agrava la responsabilidad de "los grises". Si existió una pelea, supongamos, no inducida por los penitenciarios, nunca debió suceder porque para evitarlas se suponen que están. No existe variable que exima de culpa, por la vida de nuestras compañeras, a quienes regentean las cárceles de mala muerte de la Argentina bajo el gobierno que más hijos e hijas del pueblo asesinó de uno y otro lado de las rejas, luego de la dictadura cívico militar.

Vale resaltar que Marambio Avaría - quien estuvo al frente del SPF hasta abril de 2011, - luego fue reemplazado por Víctor Hortel - , implantó la política del “encierro dentro del encierro”, que mantenía a los presos “engomados” (en la celda) 23 horas al día. Sólo tenían una hora para salir al patio, llamar por teléfono y bañarse.

Repertorio de terror

El siguiente ítem, resulta singularmente válido para describir el aniquilamiento de mujeres en prisión. No sólo por lo que revela, sino además por la procedencia de quienes denuncian: Investigadoras del Ministerio Público de la Defensa de la Nación, del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels) y de la Procuración Penitenciaria de la Nación. 27 mujeres de estas tres entidades escribieron el volumen “Mujeres en Prisión” (290 páginas, Siglo XXI, 2011). Precisamente de ese texto son los análisis y denuncias que prosiguen.

En el Capítulo Repertorio de prácticas violentas del Servicio Penitenciario Federal el estudio afirma que:

“A modo de ejemplo, se transcriben algunos relatos de las entrevistadas que describen estas prácticas violentas:

 - [Fui] golpeada cuando bajaba las escaleras del pabellón. El penitenciario de la requisa daba órdenes y como la chica no habla castellano, no entendía lo que estaba pasando, la golpearon y tuvieron que enyesarla (CPFI, Módulo V).

 - Vi cómo en la clínica llevaban a una chica a los “buzones” [celdas de aislamiento], y como ella no quería ir, todas las celadoras la patearon; eran cinco celadoras, y la empujaban (Unidad Nº 3).

 - En la pelea del patio, se llevaron a diez personas y a ella, a los golpes, a los “tubos” [celdas de aislamiento], con torniquete de pelo y en el aire. La empujaron a patadas adentro de la celda (Unidad Nº 3).

 - Había una señora que reclamaba su visita (no dejaban entrar a su visita porque no tenía documentos). El SPF sacó a la señora de su pabellón, le pegaban patadas con las botas, la arrastraron de los pelos, tenía la ropa rota y le sangraba la cara. Se la llevaron a los “tubos” (Unidad Nº 31).

El SPF le puso una bolsa en la cabeza a una interna y se la llevaron a los “tubos”. Estaba superahogada. Eran muchos varones y le pegaban; son los “tortugas” que te pegan cuando vas al “tubo” (Unidad Nº 3).

A la vez, se destaca que “en las cárceles existe un amplio espectro de prácticas, algunas institucionalizadas, que violentan la sexualidad de las mujeres. La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en el caso del Penal Miguel Castro Castro, consideró que las revisiones vaginales representan un ejercicio de violencia sexual contra las mujeres en tanto no estaban debidamente reglamentadas, no se realizaban como último recurso, ni por personal médico.

Testimonios

 - Hubo casos de violación en los “tubos” de dos menores [por parte del SPF]. Y ni siquiera tienen atención médica (Unidad Nº 3).

En otros casos se revela la complicidad del SPF en el ejercicio de la violencia sexual en sus diferentes funciones (seguridad y asistencia médica):

 - Una interna golpeó a otra, la obligó a que le practique sexo oral y la manoseaba. Esta situación duró un año. Eran compañeras de celda. Las celadoras escuchaban y se reían. Se escuchaba de jefatura. Las enfermeras veían los golpes, el médico ponía “sin lesiones” (Unidad Nº 3).

“Universalidad de los maltratos”

En general, las detenidas relatan que la violencia ejercida por el SPF no consiste en una intervención única y puntual, sino que se trata de un proceso de continuos actos de violencia que se desarrollan en un lapso de tiempo determinado. En muchas ocasiones, consiste en la sucesión de actos y vejaciones corporales.

Una característica a subrayar es la dimensión aleccionadora (intimidante y amenazante) de la violencia escenificada a la vista de otros. Según los datos expuestos al comienzo del capítulo, el 69% de las entrevistadas dijo haber presenciado hechos de violencia (donde el autor podía ser o no el SPF), el 34% dijo haber presenciado o sufrido hechos de violencia cometidos de modo directo por el SPF, y el 13% mencionó haber sido víctima del SPF.

La universalidad no implica que todas las detenidas sean víctimas de la violencia, sino que la escenificación en su ejercicio conlleva la clara posibilidad de padecerla alguna vez. Por ello, “el impacto de la violencia hacia los otros tiene una resonancia que penetra y produce efectos de temor y de angustia en el conjunto de la población penal”.

Con respecto a las requisas personales, cabe resaltar que se llevan cabo exponiendo al cuerpo en distintos niveles, lo cual conlleva el ejercicio de violencia sexual. Se establecen grados de exposición corporal que van desde las exposiciones menores -cacheo sobre el cuerpo vestido - y los desnudos parciales, hasta la modalidad más degradante y vejatoria, el desnudo total con flexiones e inspección vaginal. En el caso de las entrevistadas, el 24% reconoció como “muy” o “bastante frecuente” la intrusión degradante sobre la intimidad del propio cuerpo por medio de inspecciones vaginales. A ello sigue, en escala de mayor a menor exposición corporal, la realización de flexiones (29,1%), desnudos totales (44%), desnudos parciales (60%) y cacheos (46%), que las entrevistadas manifestaron soportar con un alto nivel de frecuencia.

Por su parte, las encuestadas relataron que este tipo de inspección y control sobre sus cuerpos puede realizarse en cualquier momento del día: luego de haber estado fuera de la unidad -al regresar de comparendos, visitas de penal a penal, salidas transitorias-, después de haber estado en contacto con personas externas al penal -visitas o sus abogados-, al regresar de las actividades habituales -como trabajo o las educativas-, luego de un conflicto entre detenidas o en ocasión de las requisas de pabellón”.

“Condiciones infrazoológicas”

En un segmento de la investigación de la Procuración referido a la Unidad 7 del Chaco (federal) se afirma que el aislamiento es un recurso claramente utilizado por el personal penitenciario en cuanto al régimen disciplinario, es decir, como sanción (sea formal o informal), pero siempre con un sentido sancionatorio.

Por ello, la medida se cumple siempre con en el pabellón de seguridad, o sea es sinónimo de “buzones de castigo”.

Así, “las personas castigadas en los buzones transitan por condiciones de vida degradantes, calor extremo, sin agua, sin baño, conviven con su materia fecal, con su orina durante horas.

Voces

En los buzones salís a la mañana, desnudo requisa de cuerpo, salís a cambiar la botella de orina y tirás la caca que hiciste con suerte en un papel. NO hay baño en los buzones.

Te sacan una vez por día por necesidades y ducha. Si tenés ganas de ir de cuerpo tenés que aguantar y sino hacés en un rincón, a veces no podés estar del olor, te dan ganas de vomitar, para orinar hay una botella.

Pero en la Cárcel del Chaco parece que registra una “modalidad innovadora de torturas”. Ésta es aplica regularmente en esta cárcel cuando los presos van sancionados a los buzones. Se la denomina “hacer el chanchito” y consiste en que “se los obliga a desnudarse, se los “amarroca” (esposa), de pies y manos y los cuelgan con una cadena en el cuello, las manos y los pies esposados a una reja. Luego lo dejan dentro de la celda de aislamiento, esposado y desnudo durante algunas horas.

Recientemente, un fiscal y un miembro de la Procuración se refirieron a la represión en esta Unidad 7. Así, el titular de la Procuvin, Abel Córdoba, destacó que:"Preocupa saber que si en el sistema carcelario se matara o torturara al doble o triple de víctimas que actualmente, el sistema judicial probablemente siguiera imperturbable, más ocupado en el manejo de fondos que en la muerte de las personas que encierran en cárceles donde el mismo sistema judicial permite condiciones de alojamiento infrazoológicas"

La condena sin fin

Otro interrogante que nos ocupa es si a su regreso a las calles, el preso ¿recupera su libertad? No necesariamente. Casi la totalidad, sufrirá las consabidas discriminaciones laboral, social y, en ocasiones, hasta la familiar por su condición de “oveja negra”. Pero, ¿habrá escapado, por caso, de los agentes estatales que le dieron “máquina” en las comisarías para que “confiese”? No es tan sencillo. Resulta altamente posible que el oficial de calle vaya a verlo, - con el dato brindado por el servicio penitenciario sobre su actual situación de hallarse en “libertad condicional” y, sencillamente le notificará que le adeuda dinero al comisario. Pero, magnánimo, le otorgará facilidades de pago. Él y sus camaradas le “liberarán” la zona a bordo del patrullero para que “trabaje” y reúna los billetes. Si se niega a robar o vender droga para “la fuerza”, entonces le armarán una ficción de causa e ingresará a la categoría de “preso garrón”, después de ser molido a palos y sufrir la violación de su mujer y/o hija. Si, en
cambio, resuelve “trabajar” en las zonas libres y custodiadas, al cabo de un tiempo conocerá la identidad y “los yeites” de uno o varios policías y se convertirá en un problema. Entonces, o improvisa un “vuelo” vertiginoso de esas calles, lejos de los suyos y al desamparo, o caerá bajo las balas de un gatillo fácil aunque los titulares sostengan que: “Murió un hampón en feroz enfrentamiento”.

Esta práctica se extendió a lo largo y a lo ancho del país y explaya la condena por tiempo indeterminado. Organizaciones populares de la provincia de Buenos Aires y Córdoba fueron quienes más denunciaron esta modalidad descargada vorazmente sobre las familias indefensas.

En contados casos, el ex preso que se anima y denuncia, tal vez encuentre a un fiscal que -excepcionalmente - , dispare un “tiro pal’ lado de la justicia”. Entonces se marcan los billetes “adeudados” y entregados al comisario. Lo que constituye luego una evidencia irrefutable. Sin embargo, nunca habrá castigos, solo un pase a disponibilidad o un traslado para que “el 5” (así se le llama al titular de una comisaría) perfeccione en otra jurisdicción sus “yeites” alevosos.

“Es muy triste vivir con ese dolor y no hacer nada”

A su vez, en parte de la sociedad se ha naturalizado, machacosamente, que los habitantes del encierro son merecedores de las condiciones inhumanas de existencia que padecen, porque -se sabe - “están presos y no en el Sheraton Hotel”.Y además, ¿qué derechos humanos pretenden?, si son “la escoria”.

Contradiciendo este “tópico típico”, elegimos como cierre de este sucinto Informe sobre las prisiones argentinas en tiempos “K”, los argumentos que expresó el Gallego Abella, cuando se le preguntó por qué había denunciado públicamente el crimen de Peloso Iturri - descripto más arriba - , siendo que ponía su vida y la de los suyos en grave e inmediato peligro:

 - “Antes de decirle por qué puse la denuncia, quiero explicarle una cosa: cuando usted está preso, usted no puede poner una denuncia, porque nadie le cree a un preso. Y segundo, si usted se queda en la misma Unidad después de denunciar, mañana aparece muerto. ¿Y por qué la hice? Me fui a la celda, llamé a mi señora, le conté y ella me apoyó: ‘poné la denuncia’, me dijo. ¿Por qué la hice? Porque es muy triste ver morir a un preso así. Si usted estuviera adentro... A mí me faltaban seis meses para la libertad y me tuvieron que sacar fuera del Servicio Federal para que no me maten. Yo preferí correr los riesgos, porque es muy triste vivir con ese dolor adentro y no hacer nada".

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