viernes, 2 de agosto de 2013

"La importancia del veto de China y Rusia a la intervención militar con apoyo de la ONU en Siria"

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

En la retrospección, el veto de China y Rusia que impidió una intervención militar internacional apoyada por la ONU en medio de una confrontación militar con protagonismo del sectarismo terrorista en Siria, se ajusta al análisis que apuntó tempranamente a que su resultado habría sido aún más letal y desintegrador de la región de lo que se constata hoy. Con todos los traspiés y los inconvenientes, el multilateralismo representado por la ONU continúa siendo el principal instrumento para la Paz y el orden mundial y también ha sido demostrado en Siria. Si no hubiera sido por la acción de la ONU, a pesar de todas las condicionantes a que su labor fue expuesta, -guerra y división en el Consejo de Seguridad como las esenciales- la tragedia Siria habría sido mucho peor.

La visita del presidente Bashar al-Assad al distrito de Dareya, un punto crítico de combate entre el Ejército Árabe Sirio y la fuerza militar que intenta derrocar al gobierno ubicado al sur-este de Damasco, confirma que la estabilización de la región debía seguir la senda de la lucha contra el terrorismo, el principal expediente para derrocar el gobierno. También refleja que la fuerza militar que aspira a derrocar el gobierno se desintegra, al sumar las derrotas en zonas aledañas a Homs y Aleppo.

En una aproximación primaria, el hecho puede significar dos alternativas. Se podría interpretar como que “la suerte está echada” y el jefe mayor de las Fuerzas Armadas se despide como héroe. La otra alternativa es la confianza que va en aumento y puede haber otras lecturas. Desde una provocación al enemigo como de aliento a la tropa.

Desde otra perspectiva, por el desorden que ha demostrado la oposición y las señales ambiguas de las naciones promotoras del derrocamiento, se observa en ciernes la consolidación de un proceso de estabilización.

En una batalla que se ha prolongado por más de un año, el que un jefe de estado visite una zona de combate de esta magnitud indica la dirección futura del conflicto.

Es tiempo de sistematizar adecuadamente la experiencia con Siria para que no se repitan estos hechos que tienen implicancias internacionales más allá de la región. Se advirtió con Irak 2003 a poco recaudo, porque el contexto de la supremacía sobre esa zona rica en recursos no ha cesado de operar como eje en la política internacional de varias naciones empeñadas en desintegrar al estado Sirio. En menos de una década se desataron tres intervenciones mayores en Afganistán, Irak y Siria que el sistema multilateral no ha podido resolver.

La guerra desnaturalizada con el terrorismo en Siria, demuestra los desafíos de un orden internacional que no se define y cuyo desarrollo se ve cada vez más complejo y que por las señales en los grandes centros de poder – el reciente golpe de estado en Egipto es un indicador- ni siquiera podemos llamar en transición. Es válido recalcar ¡transición hacia qué!...

Las responsabilidades de las nuevas y antiguas potencias en un mundo post guerra fría en las organizaciones internacionales no han estado correctamente asumidas en el caso de Siria y por el tipo de intervención que se escogió y se desató sin control con el solo objetivo de derrocar un gobierno. Es así que el veto de China y Rusia que impidió una intervención militar internacional apoyada por la ONU se ajusta al análisis que apuntó tempranamente a que su resultado habría sido aún más letal y desintegrador de la región de lo que se constata hoy.

El ámbito multilateral refleja un sistema institucional complejo y con nueva fisonomía. Se sitúa en una dimensión que va más allá del llamado ¨multilateralismo” que se traslada conceptualmente al sistema de Naciones Unidas. El papel “supra- multilateral” que ejercitan asociaciones de países como el G-20 y el G- 8, o la gravitación excesiva de las compañías transnacionales en las políticas de estado de las naciones, forman parte del desafío de cómo estructurar un orden internacional que se ve más complejo e indefinido. Algunas conferencias han abordado el caos global como el presente estado de situación.

Al fondo reside un factor ineludible. El multilateralismo en su amplia dimensión implica a un mundo que exhibe un nivel de asimetría inquietante. La excesiva concentración de poder en algunas regiones o asociaciones de países, así como de instituciones internacionales, sean del orden público como privado está haciendo el daño que se expresan en las situaciones como la de Siria. Lo central son las implicaciones en un sistema multilateral global para el siglo 21 con la emergencia de nuevos actores, nuevos poderes y nuevas alianzas.

La mayor asimetría consiste entre lo que las naciones aspiran de un sistema multilateral y lo que esas mismas naciones contribuyen para que el sistema funcione. Este es el punto crítico entre expectativas y las acciones del sistema, y al mismo tiempo, entre la justa asignación de responsabilidades de cada nación para que el sistema funcione y el uso justo de los instrumentos (del sistema multilateral) que la comunidad de naciones debería ejercitar.

El sistema internacional que representa el multilateralismo es un instrumento. Todos los países, independiente de su poderío y gravitación, requieren del instrumento, por eso que el reformarlo frente a las condicionantes expuestas por tres intervenciones mayores en Afganistán, Irak y Siria, significa uno de los retos más significativos de la comunidad de naciones en la era post guerra fría. Ésta tarea está lejos de considerarse inconclusa. Digamos que sus comienzos son apenas balbuceos porque son pocas las naciones que respetan la Carta de Naciones Unidas que debería ser el instrumento ordenador de principios en la convivencia universal.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Entrevista a Ricardo Napurí, ex diputado constituyente y senador peruano: Ollanta Humala optó por la derecha económica

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)
.

Mario Hernandez (MH): Escuchando “La flor de la canela” recibimos a Ricardo Napurí.

Ricardo Napurí (RN): Ya veo, con Chabuca Granda.

MH: La idea es actualizar la situación político-social de tu país, aprovechando que estuviste allí recientemente, pero se ha producido un hecho que creo merecerá un comentario de tu parte. La situación por la que atravesó Evo Morales y la postura del gobierno peruano de no concurrir a la Cumbre de Cochabamba.

RN: No solo no concurrió sino que Ollanta Humala es el presidente de la Unasur actualmente. Es más grave el hecho que no haya tomado la iniciativa de convocar y menos concurrir. Para explicar su conducta hay que detenerse a hacer un análisis político.
Ollanta que hace tres años se declaraba nacionalista, recuerda que sostuve que era un nacionalista progresivo respecto del resto de los candidatos presidenciales, Keiko Fujimori, Toledo, agente norteamericano, Kucsinski un norteamericano que se presentaba como peruano y Castañeda un hombre de derecha. Frente a ellos era progresivo que se presentara con un programa nacionalista y se apoyara en las bases populares. Pero una vez llegado al gobierno, a pesar de la voluntad que haya tenido de hacer cambios o reformas, se encontró con la estructura del poder real.
En Perú hay una oligarquía conservadora tradicional, más amplia que la boliviana, llamada “la rosca”, donde el poder de los empresarios mineros es muy grande, tanto que se dice que tienen pactada una inversión de U$S 60.000 millones en proyectos mineros. De tal manera que rápidamente tuvo que optar entre las promesas electorales y la presión de los grupos oligárquicos, sobre todo, de los mineros, que explotaban de forma genocida a las comunidades campesinas y los territorios, despreciando la ecología y Humala optó por la derecha económica, echando a todos los izquierdistas que lo ayudaron a acceder al poder y rápidamente puso en el gobierno a agentes de los Chicago Boys, de la economía norteamericana y de estas empresas mineras.
Su conducta expresa el compromiso que ha asumido con la llamada Alianza del Pacífico con Chile, Colombia, Panamá, México y ahora Costa Rica. El frente pro-norteamericano confeso en oposición a la Unasur y el Mercosur, es decir, lo que EE. UU. considera el frente hostil o semi-hostil a sus intereses regionales.
Humala está cumpliendo con este compromiso de integrar el Pacto del Pacífico. Tampoco se pronunciaron Colombia ni Chile. Ollanta está actuando como un agente de este compromiso, dirigido por EE. UU., para impedir que los gobiernos llamados progresistas sigan avanzando en lo que podríamos decir, la resistencia limitada a los excesos de la explotación del capitalismo tanto nacional como extranjero. Ese es el sentido de su no convocatoria y ausencia en Bolivia.

MH: Supongo que no será ajeno a esta decisión el asesoramiento de un ex trotskista que sé que te toca muy de cerca.

RN: El tema de Luis Favre, hermano de Jorge Altamira, yo lo he tratado extensamente en mi libro Pensar América Latina. Se trata de un converso al capitalismo, aunque tenga antecedentes trotskistas. Fue contratado como asesor por Humala en el último tramo electoral, en el momento que se produce un impasse y le faltaba un 10% de votos para ganar la segunda vuelta electoral. Desde Brasil le enviaron a Favre, que es muy amigo de Lula y ha hecho una carrera política importante como asesor de la derecha y metido en todos los líos de corrupción, incluso en Brasil. Como se ha vuelto un experto, al igual que el ecuatoriano Durán Barba, asesor de Mauricio Macri, aconsejó a Humala que abandonara su programa por una nueva hoja de ruta, que dejara de prometer resistencia a la inversión extranjera, de que iba a quitar una parte de la ganancia empresarial minera, unos U$S 4.000 millones para hacer asistencialismo, etc., y que hiciera una política de concesiones para ganar los votos de la clase media más conservadora.
Finalmente lo convenció y Humala hizo dos cosas: abandonó su programa inicial y echó a todos los asesores o amigos de la vieja izquierda que lo habían elevado a posicionarse altamente en el cuadro político nacional.
Este Luis Favre cumplió esta tarea, pero no como un ex militante trotskista, marxista, sino convertido en un agente del capital, incluso como representante económico de las empresas monopólicas brasileñas en Perú. El cumple ese rol, aunque ahora su presencia ya no es tan importante porque lo preparaban para ser asesor de la esposa de Humala que ya no se presentará como candidata a la presidencia, así que es muy probable que pierda terreno. Además, le han hecho una gran campaña en contra diciendo cómo un ex trotskista puede ser asesor no solo del Presidente de la República sino de la candidatura de su mujer. Son estos hechos que ocurren a menudo, un converso, que deviene un agente del capital.

En Perú prevalecen los intereses que impone EE. UU. en la Alianza del Pacífico

MH: En pocos días la Corte Internacional de Justicia de La Haya se va a pronunciar por el contencioso marítimo que Perú le planteó a Chile referido a la guerra de 1879.

RN: No se trata de la Guerra del Pacífico, sino de una zona marítima de pesca. No es igual al caso boliviano que ha hecho el pedido para recuperar los 400 kms. que perdió en esa guerra. Perú reclama 400 millas marítimas que tiene en litigio con Chile.

MH: ¿Cómo se vive esta situación, se discute?

RN: En Perú han dormido la cosa porque prevalecen los intereses que impone EE. UU. en la Alianza del Pacífico. Perú se demuestra muy amigo de Chile a pesar de la controversia y ambos gobiernos declararon que a pesar del fallo seguirán con el acuerdo reaccionario impulsado por EE. UU. frente a los gobiernos llamados progresivos en América Latina.
En mi opinión el fallo será como habitualmente hace la Corte, un empate, de tal manera que en Perú no se vive el tema como un drama sabiendo que será un hecho circunstancial y porque los unen mucho más los acuerdos reaccionarios bajo la tutela de EE. UU. en la denominada Alianza del Pacífico.

MH: Te propongo escuchar un pequeño audio sobre el Proyecto Conga. Luego quiero que retomemos el tema.
La semana pasada se informó que estaba concluido el primero de los dos reservorios de agua que exigió el gobierno de Perú para permitir el inicio del proyecto aurífero a cargo de la minera Yanacocha que tiene como principal accionista a la norteamericana Newmont, esto provocó que miles de campesinos llegaran a la zona donde se ubica el proyecto minero en el norte de Perú, para rechazar su eventual inicio.
Los manifestantes construyeron chozas para permanecer todo el tiempo que sea necesario e impedir la ejecución del proyecto a 4000 metros sobre el nivel del mar que cuenta con el apoyo gubernamental. “Somos más de 5000 campesinos que nos movilizamos a la laguna para evitar que el Proyecto Conga la destruya”, dijo el dirigente Milton Sánchez.
En el informe que escuchamos se hace referencia también al desalojo policial de indígenas en Bagua, en junio del 2009, donde se produjeron 33 muertos, 23 policías y 10 indígenas, cuando gobernaba el país Alan García.
Hechas estas aclaraciones me gustaría que te refirieras a la situación de este proyecto minero que ya ha generado, como escuchábamos en el informe, una gran cantidad de civiles muertos.

La minería viene a Perú porque es una inversión salvaje

RN: Retomo lo que te decía antes. En Perú hay una promesa de invertir U$S 60.000 millones en minería que viene a nuestro país porque es una inversión salvaje donde no hay requisitos para defender el medio ambiente. Lo de Conga no es más que un hecho singular, que se produjo durante 2 o 3 gobiernos, pero es la constante en el país. Si esa inversión minera se concretara, vamos a tener 3, 4, 5 Congas. No te olvides que en Conga hubieron cinco muertos y cuarenta y un heridos, pero la paradoja y la contradicción están en que el candidato postulado para reemplazar a Humala en la presidencia es el general Oscar Valdez, el ministro que produjo la matanza de Conga y que lleva como plataforma fundamental garantizar esta inversión multimillonaria y poner mano dura. Valdez dice que lo de Conga fue un aviso y culpa al gobierno de haber capitulado ante los manifestantes y no haber permitido que Yanacocha, una empresa estadounidense, haga lo que había planeado originalmente.
La resistencia ha sido importante, incluso se ha formado un movimiento político donde el responsable en la región de Cajamarca, Salas, se postula como candidato a la presidencia de la República.
Tenemos que inscribir el caso de Conga en el drama de todos los países que son mineros y reciben la agresión de esta inversión salvaje con la anuencia de sus gobiernos. Ya conté cómo capituló Ollanta Humala que inicialmente había dicho que iba a defender a las comunidades y el medio ambiente, los derechos de la ciudadanía porque era un patriota que se iba a oponer e incluso, intentar rescatar U$S 4.000 millones por las ganancias excesivas de las empresas mineras, para hacer un asistencialismo importante.
El caso de Conga es el de todos los países mineros en América Latina que van a sufrir o están sufriendo el mismo problema. Correa, por ejemplo, tiene la oposición de comunidades campesinas y es partidario, lo que parece mentira por su carácter progresivo, de que hay que explotar esa riqueza minera porque el petróleo dejará de ser el principal ingreso nacional y a las empresas extranjeras no le queda otra cosa que acudir a la minería, por eso dice, como muchos otros gobernantes que defienden este tipo de explotación, qué hacemos con esos minerales, hay que explotarlos. Pero esa explotación no es limpia, no es beneficiosa para el Estado nacional ni para la ciudadanía. La inversión minera busca alta rentabilidad y es mentira que dé trabajo. No hay “derrame”. Se puede hacer con poca gente porque es de tajo abierto, con técnicas modernas que destruyen la naturaleza, el hábitat de las comunidades, su derecho a la vida y somete al país a la más cruel explotación.

El Frente Amplio de Izquierda es un frente de apuro y de izquierda capitalista

MH: Como al pasar hiciste referencia, creo, a la conformación del Frente Amplio de Izquierda (FAI). He estado leyendo que se menciona como antecedente la candidatura de Alfonso Barrantes a la alcaldía de Lima por Izquierda Unida (IU) en 1983. Me llama la atención que no se hable del Frente Obrero, Campesino, Estudiantil y Popular (FOCEP) del que formaste parte en 1978. He leído las declaraciones de uno de los principales promotores del FAI, el Dr. Antonio Zapata Velasco, que dice: “alentamos las aspiraciones de la gente a enriquecerse en libertad”. Mi pregunta sería: ¿qué tiene que ver este Frente Amplio de Izquierda que se ha conformado para participar de las próximas elecciones municipales y regionales en 2014 y de las presidenciales en 2016, con los antecedentes de IU y el FOCEP?

RN: Tú estás fijando el cuadro. Tiene que ver muy poco. IU era un frente de organizaciones de izquierda, la mayoría de origen marxista, maoístas, el Partido Comunista, todas tenían militancia y antecedentes reclamándose socialistas y marxistas, por eso Barrantes fue alcalde de Lima en nombre de este frente de izquierda que tenía un programa socialista.
En el caso del FOCEP es peor, porque en 1978 formamos un frente con organizaciones trotskistas, dirigentes mineros, organizaciones sociales y estudiantiles, una cosa inusitada en la vida política de América Latina y el Perú. Además, nuestro programa era totalmente socialista. El Frente Amplio de Izquierda es un frente de apuro, por ejemplo, lo integra quien fue embajador en Argentina, ministro del gabinete de Toledo, asesor de Ollanta Humala y ahora desplazado. La mayoría lo son, pero para reclamarse de izquierda hay que tener cuidado, porque una cosa es la izquierda capitalista y otra muy distinta la izquierda socialista marxista.
La mayoría de los integrantes del FAI tienen antecedentes de izquierda pero se han reciclado y han devenido en lo que podríamos llamar la izquierda capitalista, de tal forma que es un frente estrictamente electoral formado por ex colaboradores de Ollanta Humala quien les quitó la posibilidad de expresarse políticamente cuando quisieron hacerlo a través del nacionalismo, del Partido Nacionalista de Ollanta, incluso habían asumido cargos en su gobierno. Es un frente que no tiene objetivos socialistas, de izquierda, sino que se asume como una fuerza progresiva pero dentro del orden capitalista del país. No tiene nada que ver con IU y menos con el FOCEP que formamos para las elecciones a la Asamblea Constituyente en 1978.

Plan Cóndor

MH: Te quiero traer a una realidad más argentina porque habías demandado al ex dictador Jorge Rafael Videla por la aplicación del Plan Cóndor contra tu persona. Ahora Videla ha muerto. ¿En qué estado ha quedado la causa?

RN: Un grupo de trece personas, en su mayoría candidatos a la Asamblea Constituyente peruana que acabo de citar, fuimos secuestrados en medio de una conmoción social porque se había producido una huelga general y el gobierno del dictador Morales Bermúdez se caía producto de sus propias contradicciones, entonces dio un manotazo de ahogado, reprimiendo a 4/5000 activistas y dirigentes sindicales metiéndolos presos, entre ellos, estuvimos Hugo Blanco, otros dirigentes campesinos y yo. Fuimos presos en el Regimiento 8, recibimos una paliza soberana y nos engrillaron al asiento de un avión con veinte policías de custodia que nos apuntaban con metralletas y nos depositaron en el Regimiento de Montaña en la provincia argentina de Jujuy. Esos fueron los hechos en mayo de 1978 en vísperas del Campeonato Mundial de fútbol. Un típico hecho, en su más alto nivel, del Plan Cóndor que fue el acuerdo de las dictaduras de los países sudamericanos a los efectos de reprimir a sus opositores y hacer una coordinación contrarrevolucionaria al servicio de EE. UU. que fue el país que impulsó esta operación.
Yo encausé a Videla y al dictador peruano hace tres años. El Juez Oyarbide falló a mi favor hace dos y en segunda instancia fue a la Cámara de Apelaciones para el juicio oral, pero Videla se ha muerto y la causa se convirtió en abstracta, cesó. Sin embargo, no ha pasado lo mismo en Perú porque en la requisitoria de Oyarbide está el pedido de captura internacional a Morales Bermúdez que tendría que haber sido juzgado en Argentina como se pretendió en su momento con Pinochet. La Corte Suprema peruana rápidamente se pronunció en el sentido de la territorialidad, o sea que sería juzgado en Perú para que la justicia internacional no pudiera operar. Si el ex dictador peruano sale del país será capturado inmediatamente. Yo estuve hace un mes en Perú para impulsar y reactivar ese juicio que sigue y estamos tratando que llegue a una sentencia.
En el caso argentino me han dicho que no va a quedar así sino que va a pasar a otras causas porque hay otra serie de procesos que tienen que ver con el Plan Cóndor y sería tomado por otros juzgados. En este momento se ha interesado el juez Garzón y lo está estudiando. Mi abogado, Pablo Llonto, y otros juristas, están pensando en activar la causa a pesar de la muerte de Videla y meterla en el paquete central para que lo integre y sea parte del juicio final de la Operación Cóndor que tendría que tener un fallo en los próximos meses.

La política peruana es la más sucia que se pueda concebir en América Latina

MH: Hablando de juicios y con esto concluiríamos la entrevista, recibí información que el ex presidente Alan García conmutó penas a 5500 personas incluyendo a 400 narcotraficantes.

RN: Sí, cobraban cupos, U$S 10/20.000, hasta 500.000, para sacarlos de prisión. Está siendo juzgado por eso.

MH: ¿Hay posibilidades que vaya preso?

RN: Es muy difícil porque en la sucia política peruana hay una movilidad entre los componentes de la reacción. El fujimorismo, por ejemplo, tiene una alianza con el aprismo, o sea con Alan García y es la fuerza mayoritaria en el Parlamento.

MH: Con 37 miembros.

RN: Además, el gobierno de Humala que es minoría, tiene el apoyo de Toledo que también esta juzgado porque su suegra ha comprado propiedades en el país por un valor de más de U$S 200 millones.

MH: La suegra del “cholo”.

RN: Del cholo ladrón. Por esa razón también está siendo encausado. No te olvides que el ex presidente Fujimori está preso. Ollanta Humala casi le da el indulto, pero la reacción de los liberales, sobre todo de Vargas Llosa e internacional, han impedido esa situación. No está grave para morir, pero si en algún otro momento se constatara, le podría conmutar la pena.
Hay alianzas y acuerdos sucios entre todos ellos, por lo tanto, no hay ninguna garantía que Alan García, que ya se postuló como candidato a la presidencia y lanzó su programa de gobierno, pueda ser metido preso por una Corte Suprema que él mismo nombró. Como ves tiene instrumentos de poder muy grandes. No hay que tener mucha confianza en que haya una justicia o un cuadro político tal que impida la libertad de Fujimori o meta preso a Toledo por ladrón y a Alan García como compadre de los narcotraficantes.
Han formado su enorme fortuna, al igual que Fujimori, a través del dolo con acuerdos, no solo con el narcotráfico, sino también con la DEA y las coimas a las inversiones extranjeras mineras.
Ese es el cuadro de lo que podríamos llamar la vida política oficial en el Perú, de la más sucia estirpe que se pueda concebir hoy en América Latina.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Comando Chavin de Huantar: ¿Héroes o criminales?

Luis Arce Borja (especial para ARGENPRESS.info)

El poder judicial peruano, una de las instituciones más corruptas del Perú acaba de ratificar la “inocencia” de los militares del comando Chavin de Huantar. Este comando fue organizado por Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori. La decisión del poder judicial se tomo dos días después del farragoso discurso (28 de julio) del comandante Ollanta Humala. Junto con perdonar a los militares criminales el Ministerio de Defensa saludó la acción y dijo que ello “rinde homenaje a los comandos héroes Coronel EP Juan Valer y Capitán EP Raúl Jiménez”.

Según la sentencia tomada por unanimidad del tribunal especial, la operación de rescate de 72 rehenes de la residencia del embajador del Japón, en abril de 1997, no puede considerarse delito de lesa humanidad. Se dijo que en todo caso habría que saludar “el profesionalismo de los comandos y el respeto a los derechos humanos en su accionar”. Por su parte el Ministerio de Defensa saludó la Ejecutoria Suprema formalizada por la Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema de Justicia y ratificó su respeto al orden legal vigente.

Esta medida no ha resultado ninguna sorpresa. Por un lado refleja la militarización creciente del Perú y de otro lado, la sujeción del poder judicial a las órdenes de los cuarteles militares. La presidencia de Ollanta Humala en el 2011, ha facilitado las tareas de los jueces corruptos para perdonar y premiar a miembros de las fuerzas armadas y policiales involucrados en crímenes de guerra. Hace algún tiempo escribiendo sobre este mismo tema, anoté que los integrantes del comando Chavin de Huantar en cualquier parte del mundo estarían en prisión. Sin embargo están libres y el gobierno de Ollanta Humala los defiende y los considera “héroes” de la nación. Desde el inicio de su gobierno Humala dijo que el “Estado va a responder por los comandos, los vamos a defender…garantizamos que ningún comando va a ir preso”. Agregando además, que la acción militar en la embajada japonesa en 1997, “fue una de las más brillantes acciones militares” y que “ellos dieron la cuota de servicio”. Por ello agregó el Estado buscará al mejor procurador, especialista en estos temas para que respalde al Perú, porque “en realidad no se está enjuiciando a los comandos, sino al Estado”.

Chavín de Huántar fue la operación que pusieron en marcha Vladimiro Montesinos y Alberto Fujimori para tomar por asalto la embajada japonesa en Lima que había sido capturada por un grupo del Movimiento Revolucionario Tupac Amaru (MRTA) en diciembre de 1996. La operación de rescate se ejecutó en abril de 1997 cuando ya los miembros del MRTA habían decidido negociar y liberar todo los rehenes. Gracias a la colaboración del actual cardena Luis Cipriani, de la iglesia Católica, los militares sorprendieron a los guerrilleros y pudieron vencerlos con facilidad.

En dicha operación, los 140 militares (integrantes del comando Chavin de Huantar), después de vencer la frágil resistencia de los subversivos, apresaron vivos y sin lesiones a tres sobrevivientes y miembros del MRTA. Herma Luz Meléndez Cueva, Eduardo Cruz Sánchez y Salomón Peceros Pedraza fueron los guerrilleros que sobrevivieron al ataca militar. Pero, instantes después y en el mismo lugar del combate fueron asesinados a sangre fría. En medio de la sangre fresca y humo de las bombas, Alberto Fujimori ingresó con un equipo de fotógrafos y cameraman de la televisión para posar con los cadáveres ensangrentados de los guerrilleros asesinados. Un fiscal peruano dijo que se había establecido “con certeza que durante el enfrentamiento entre miembros de la patrulla militar de intervención y los miembros del MRTA, estos últimos fueron capturados con vida para luego ser ejecutados extrajudicialmente”.

La actual decisión del poder Judicial frente a criminales de guerra muestra que en el Perú las leyes nacionales e internacionales sobre los derechos humanos, no cuentan para nada. Premiar con la inocencia a los militares de Chavin de Huantar es una ofensa para el derecho y la democracia. De esta manera se protege el crimen organizado desde el Estado y se defiende militares asesinos. Como en años anteriores los militares son intocables. Las leyes no existen para ellos, y defenderlos como lo hace actualmente el gobierno y los jueces sátrapas es preparar las condiciones para que en el futuro mas inmediato las fuerzas armadas y las fuerzas policiales sigan cometiendo crímenes y violando los derechos humanos en el Perú.

El comando “Chavin de Huantar” convertido en el símbolo “heroico” del ejército, es una expresión reciente de la crisis moral y política en Perú. Matar guerrilleros prisioneros y sin defensa no es ningún un acto heroico. Es una cobardía muy propia a la naturaleza de los militares peruanos, que durante toda su historia jamás han ganado una guerra.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Qué esperar de un nuevo año de gobierno de Humala

José Suarez Danós (especial para ARGENPRESS.info)

Ni el análisis político más profundo y juicioso podría predecir con certeza qué sucederá en el Perú, durante el tercer año de gestión presidencial de Ollanta Humala (2011-2016).

Esto por un lado debido a que su gobierno no viene cumpliendo el original mandato encargado mayoritariamente por la población, sino por el contrario, en forma “sui generis” ejecuta el programa de la oposición derrotada y gobierna ahora en alianza con ésta -la derecha neoliberal-.

Y por el otro lado, ante el hecho que la defraudada ciudadanía que lo ayudó a llegar al poder ha sido objeto de notorios y decisivos cambios en los dos años transcurridos, evidenciados ya con su alejamiento definitivo de Humala, su desafección para con éste y el rechazo con su gestión.



Marchas y protestas democráticas efectuadas durante las festividades patrias -27 y 28 de julio-, así se lo hicieron conocer; éstas le anunciaron que se había acabado la tolerancia y el plazo de espera que le concedió para iniciar la transformación prometida.

Se suma a esa fragilidad política la escasa aprobación de la población con su gestión, la pérdida de credibilidad en su mensaje y la carencia de planteamientos ideológico-políticos.

Estas características hacen de su gobierno un ente sumamente endeble -casi ornamental-, soportado sólo en una tecnocracia ministerial extraviada y en corruptas agrupaciones políticas aliadas.

En ese irregular orden de cosas, razonables apreciaciones político-sociales y estudios de opinión realizados hasta la fecha, permiten establecer para su tercer año de gobierno un panorama con no pocas turbulencias. Y su informe a la nación, así lo ha ratificado.

Este emitió claras señales de continuidad al mostrar a un autista Humala manipulando las acumuladas expectativas de la ciudadanía, enunciando hechos y cifras engañosas, obviando expresar soluciones a prioridades sociales y preocupado en reiterar su fidelidad al “mercado”, pese a conocer que “el sistema” se está derrumbando -como por primera vez reconoció-.

Por lo tanto, en su tercer año de mandato el conflicto político estaría sujeto al grado de subordinación que muestre la alianza gobierno-derecha política, para satisfacer las imposiciones de los insaciables intereses económicos foráneos -y criollos también-.

Enfrentados a ellos se encontrarían en contraparte, la insatisfacción y hartazgo de la población peruana con las políticas neoliberales y sus aspiraciones sociales no satisfechas hasta la fecha.

Establecer cuál sería la actuación de su gobierno ante esta coyuntura, constituye una interrogante de difícil respuesta.

Ello basado en que Humala después de desechar el plan de gobierno que electoralmente lo llevó al poder, estableció con meridiana claridad que en adelante su acción política se conduciría en base al “pragmatismo político”.

Estimamos que seguiría actuando discrecionalmente en función de la coyuntura política, planteando con ello un abanico de probabilidades que podrían acercarlo incluso a la autocracia.

Empero no por ello se debe asumir que no tenga “un fin político” previsto, porque si lo posee.

Este es únicamente seguir obedeciendo los dictados del “Consenso de Washington” cuyos puntos le fueron entregados por tecnócratas neoliberales en una “hoja de ruta”, y que en su extremo, incluiría la firma secreta del “TPP” promovido por EE.UU. que enajenaría la soberanía de la nación.

La exigencia en la ejecución de éstos dictados, podría hacer del Perú un país en súbita implosión política y social donde se agudizarían la lucha política, las reclamaciones de carácter económico y la represión a la población con la fuerza pública -como se está haciendo usual-.

Pero un detalle importante en el futuro político del país es la aparición en el escenario político peruano de nuevas agrupaciones políticas, así como, la prevista desaparición de otras existentes.

La que con más fortaleza aparece es la que une a los partidos y movimientos de la izquierda peruana denominado “Frente Amplio de Izquierdas” (FAI), que por sus características estaría llamado a ser un auténtico -y de repente único- partido político peruano de inicios del siglo.

Para enfrentar a éste, las llamadas “derechas políticas” -carentes de ideología y bases- que son aglutinadas, movilizadas y solventadas por los EE.UU. para apuntalar al neoliberalismo, serían objeto de una transformación diseñada por su propio “mecenas”.

Al contrario de las izquierdas en las que su punto de unión es la diversidad, la derecha disolvería su conglomerado de partidos y crearía una única y nueva agrupación, que absorba los votos de todo ese sector al cual se congrega mediáticamente sólo para fines electorales.

Presentaría para ello a un representante “sin conocidos” antecedentes de corrupción, de “buena imagen social” y con un engañoso libreto “cuasi-progresista” -un caballo de Troya neoliberal-, que reemplace a viejos “líderes” y agrupaciones signadas por su descomposición moral -casi todas-.

Para evitar disputas de poder entre los viejos “líderes” con el “adalid” favorecido, los primeros serían “desaparecidos” de la escena política acusados de actos de corrupción cometidos en sus respectivas gestiones gubernamentales -con datos “filtrados” por el espionaje del “benefactor”-.

Las flamantes fuerzas políticas de la izquierda y la derecha neoliberal resultantes, serían -en nuestro parecer- las que finalmente se enfrentarían por el poder en los años que restan al gobierno de Humala.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

En 2013 hubo acuerdos sin conflictividad, pero hay mar de fondo

Eduardo Lucita (LA ARENA)

Las convenciones paritarias de este año han concluido sin grandes niveles de conflictividad, sin embargo no es un escenario complaciente el que se vive al interior de los colectivos de trabajadores.

Al inicio de las negociaciones paritarias correspondientes al año en curso todo parecía indicar que habría momentos de alta conflictividad. La inflación, expectativas a la baja del proceso económico y el intento del Estado de poner un techo a las negociaciones abonaban estos pronósticos. Nada de esto sucedió, salvo para el sector público provincial y, especialmente, para los docentes.

Avances y dificultades

Recuperadas las negociaciones colectivas anuales en el año 2004, estas abarcan cada vez más un mayor número trabajadores y se han desenvuelto hasta ahora sin mayores dificultades. Según los registros oficiales de los últimos años los acuerdos homologados por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, sean por rama de actividad o por empresa, cubren más del 70 por ciento de los trabajadores del sector privado y a un conjunto de colectivos de trabajadores del sector público. Así constituyen un verdadero avance social que se expresa en que las convenciones colectivas y abarcan ya a algo más del 80 por ciento de los trabajadores en blanco.

Sin embargo, como en otros años, es posible hacer de las negociaciones en 2013 una evaluación precisa del resultado: de la base de cálculo es variada según los convenios, si lo fueron en porcentajes, en sumas fijas o una combinación de ambos, si esos porcentajes fueron homogéneos para todas las categorías o bien diferenciados. En algunos gremios se los aplica sobre los sueldos de convenio, en otros sobre la remuneración efectiva y en otros sobre los básicos. En algunos casos los porcentajes escalonados son acumulativos y en otros simplemente se suman.

Diferencias

Por si algo faltara, las patronales lograron imponer desde hace unos años que se negocie según la inflación esperada, no la efectiva del período anterior. Esto es así desde que los salarios reales se recuperaron antes de la crisis del 2001. De ahí la lógica de dar el aumento anual por etapas: se supone van acompañando la evolución de los precios. Si se calculan estos incrementos por la simple suma de las cuotas, el aumento nominal general está en el orden del 23 al 24 por ciento, por el contrario si se hace el promedio ponderado según los tramos y se los anualiza, el resultado es menor. No es más que una estratagema patronal, con la anuencia sindical y el beneplácito del Ministerio de Trabajo, para disminuir el impacto en el costo laboral empresario.

El estudio realizado por los investigadores Ariel Setton y Jorge Duarte permite apreciar para algunos gremios seleccionados los porcentajes de aumento nominal y real en ese sentido(ver recuadro).

Impacto de Ganancias

Desde hace unos años el pago del Impuesto a las Ganancias termina reajustando a la baja los aumentos salariales conseguidos en las negociaciones paritarias (ver recuadro). Inicialmente cada año el impuesto afecta a alrededor de 1.600.000 trabajadores, pero al irse ejecutando los tramos a fin del año el tributo alcanza a 2.400.000, a los que deben sumarse alrededor de 200.000 jubilados. Según el estudio citado "muchos de los trabajadores recibieron durante los últimos años, aumentos superiores a los niveles de inflación, pero también comenzaron a tributar aquellos a quienes únicamente se les actualizó los salarios por ajustes por inflación. Casi la mitad de los que pagan ganancias, lo hace en las alícuotas más bajas, de hasta el 14% de la ganancia neta -llegando al 8,5% de los trabajadores totales-, y menos del 3% de quienes pagan, lo hace en la alícuota más alta (0,5% de los trabajadores totales) (AFIP, 2012)".

Condiciones de trabajo

El nivel de acuerdos se ha ido estabilizando año a año al alza, y las paritarias pueden ya considerarse no una excepción sino una práctica normal, institucionalizada, lo que es un valor luego de una década de ausencias. Sin embargo, año a año se han centrado casi con exclusividad en los salarios directos. No solo no han tenido en cuenta la mayor productividad alcanzada sino que tampoco han incursionado demasiado en los aspectos que hacen a las condiciones en las cuales el trabajador vende su fuerza de trabajo.

Esto obedece a que las conducciones sindicales, y aun los propios trabajadores, han priorizado recuperar niveles salariales primero y preservar el poder adquisitivo ahora, lo que coincide con la estrategia del gobierno de incentivar la demanda interna. Pero también debe verse que las patronales estuvieron estos años mucho más dispuestas -dentro de ciertos límites- a conceder incrementos salariales que a modificar las condiciones laborales impuestas en sucesivas reformas a la legislación laboral durante la década del '90. Tal vez un estudio de la situación pueda demostrar que para las altas tasas de ganancias de que gozan los capitalistas en este período son más importantes las condiciones de trabajo -ritmos de producción, flexibilización, precarización- que los salarios efectivamente pagados.

Más allá de las paritarias

Durante la última década la creación de empleo y la recuperación salarial definieron los ejes centrales de la actividad sindical. En la actualidad el promedio general salarial está unos 3 puntos por arriba del 2001. Para los registrados este promedio alcanza al 25,8 por ciento, mientras que para los no registrados está en 3,9 por ciento. Tanto la creación de empleo como la recuperación salarial están ahora estancadas, mientras persisten condiciones laborales ampliamente favorables al capital.

La no elevación de los mínimos no imponibles y de la actualización de las escalas también para los salarios familiares ha perjudicado el ingreso de los trabajadores, mientras que un 75 por ciento persigue ingresos por debajo de los mínimos no imponibles. Como cada año que hay incremento nominales sin modificación de las escalas la presión tributaria es mayor en los niveles salariales medios que en los altos.

Sobre este cuadro más general cae el reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que golpea fuerte en las direcciones sindicales tradicionales porque rompe con el criterio del reconocimiento estatal del sindicato más representativo. De ahora en más estará legitimada la actuación de organizaciones simplemente inscriptas. Este fallo debilita a la ya vetusta y en muchos casos anquilosada burocracia y facilita la creación de organizaciones paralelas. Al mismo tiempo lleva implícito el riesgo de la atomización sindical y el debilitamiento del conjunto de los trabajadores en la sociedad.

Proceso larvado

En los últimos años, en paralelo con el fuerte recambio generacional operado en los colectivos de trabajadores, está creciendo la organización en las bases y el reclamo de democratización sindical. El reciente caso de los trabajadores de prensa de Buenos Aires, que "pasaron por encima" de su organización formal e impusieron por primera vez la convocatoria a paritarias, es solo el hecho más visible de un proceso larvado pero persistente en las bases.

En numerosos gremios la oposición -a veces directamente clasista y otras en alianzas con sectores combativos, incluso fracciones escindidas de las direcciones- ha logrado porcentajes de votación superiores al 30 por ciento. Lo que indicaría que estamos frente a un período en que la conflictividad es baja pero el proceso de organización por la base parece ser más profundo y en desarrollo. Veremos a futuro como se resuelven estas contradicciones.

Eduardo Lucita es integrante del colectivo EDI-Economistas de Izquierda.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Un salario demasiado mínimo

Sergio Szulman (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Presentado como el salario mínimo “más alto de Latinoamérica”, el reciente acuerdo entre el gobierno, la CGT y la CTA oficiales es una muestra de cinismo y ocultamiento. En primer lugar, el publicitado aumento del 25% se efectivizará en dos etapas, completándose recién en febrero del año próximo, con el cobro del sueldo de enero, cuando la inflación ya haya absorbido la suba. En la primera etapa (cuando se cobre agosto), el salario mínimo bruto aumentará a 3.300 pesos (suba menor del 15%), lo cual significa un neto de apenas 2.600 pesos.

Este monto sólo cubre el 28% del costo de la canasta familiar difundido por la Dirección de Estadísticas y Censos de la Ciudad de Buenos Aires. Según el organismo, la canasta de consumo de un matrimonio con dos hijos alcanzó en junio 6.272 pesos, cifra que supera los 9.200 pesos al sumar el costo promedio (difundido por el mismo organismo) de un alquiler de un departamento de tres ambientes en octubre del año pasado.

El ocultamiento de la canasta familiar

El aumento del salario mínimo repercutirá en una franja mínima de trabajadores, ya que no afectará a la mayoría de los que se encuadran en convenios colectivos ni a los que figuran como “monotributistas”, ni a más del 32% -que según el propio gobierno sigue “en negro”. Si consideramos que la CGT y la CTA “opositoras” plantearon un salario neto de 4.000 pesos (bruto de 5.180 pesos), los burócratas desconocen más de la mitad de los 9.200 pesos del valor de la fuerza laboral. El fraude es posible por el ocultamiento del costo de la canasta familiar -es decir de las necesidades mínimas mensuales de una familia obrera. Tanto el gobierno como los “opositores” (que están al frente de gobiernos provinciales y/o a su turno integraron también el gobierno con el kirchnerismo) han avalado el reemplazo de la difusión del valor de la canasta familiar por el de otros indicadores como la “canasta básica” o “canasta alimentaria”, que no incorporan un costo tan elemental como el de la vivienda. La manipulación apunta a encubrir que ninguno de ellos sostiene un salario que cubra mínimamente la canasta familiar, en un contexto en que sigue creciendo la producción (el PBI se ha duplicado en la última década). Según datos oficiales de 2013, el 50% de la población con actividad laboral, recibía ingresos menores a 3.500 pesos -o sea, menos de la tercera parte de la canasta.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Nuestra pequeña Lulú

Alfredo Grande (APE)
.

“Serás lo que quieras ser y si no, no serás nada” (aforismo implicado)

“El psiquiatra y psicoanalista Alfredo Grande es uno de los terapeutas que siguen la historia de Lulú. Se preocupa por aclarar que el marco que le dan al abordaje que recibe es “sostener el deseo de Lulú” y que no se trata de patologizar su cuadro, sino de comprender que una historia de vida así resulta conflictiva en sí misma. Para ayudarla, destaca, se le debe dar un nuevo DNI acorde con su identidad de género femenina. “La identidad de género tiene que ver con la identidad por mandato y por deseo. En el marco actual, la única que se manifiesta en una cultura represora como la nuestra es la identidad del mandato, que es biológica y cultural. Lulú contradice los dos mandatos. Al ser una interpelación al doble mandato, se convierte en analizador. La identidad se construye desde los más profundos deseos. Son muy pocas las personas que han podido enfrentar esos dos fuertes mandatos” (Mariana Carbajal. Página 12)

El personaje Lulú empezó siendo una viñeta gráfica, pero sus historias fueron publicadas en una revista semanal desde 1945, cuando obtuvo su propia historieta en los Estados Unidos, cortesía del dibujante John Stanley, que retomó a Lulú, la rediseñó (en parte) y la adaptó a historieta larga luego de que Marge optara por hacer un humor más adulto en sus tiras cómicas. Mis recuerdos de ese comic era de un niña asexuada con un amigo, Tobi, gordo y un poco tontón.

Nuestra pequeña Lulú no es un personaje. Es una persona. Lulú es el nombre ficticio de una nena trans que es asistida en la cooperativa Atico por derivación de la Comunidad Homosexual Argentina. Nuestra pequeña Lulú es una luchadora por una de las batallas culturales. La batalla por la identidad de género. Es luchadora pequeña, simpática, vital, sostenida , acompañada y amada por su madre.

La tradición psicológica y psicoanalítica no pocas veces estuvo infiltrada por lo que llamaré el “furor culpandis”. La obsesiva y hasta delirante necesidad de buscar culpables. Sabemos que la culpa es un artificio que legitima el castigo. Buscar culpables nada tiene que ver con entender la complejidad de una situación que propicia efectos por fuera de la normatividad oficial. Lo que no implica anormalidad, ni enfermedad, ni patología. Es necesario diferenciar conflicto de patología. Si bien ésta supone conflictos, por sí mismo el conflicto no implica patología. Para nuestra pequeña luchadora, sostener contra muchos vientos y muchas mareas su identidad de nena es altamente conflictivo.

Ella sostiene lo que denomino la identidad por deseo y enfrenta, aún sin saberlo, pero sin duda alguna, sintiendo, la doble identidad por mandato: anatómico y cultural. Cuando la triple adecuación entre cuerpo, identidad y mandato está consolidada, no hay preguntas y por lo tanto, desaparecen las respuestas.

Cuerpo de mujer, identidad femenina y mandato de mujer (esposa abnegada, madre masoquista) son entronizadas en la completud de una armonía terrenal que los cielos bendicen.

Pero hubo, hay y habrá mujeres y hombres que cometen el peor de los pecados: hacen un per saltum psicológico y tienen una elección “homo”: es decir, eligen lo mismo que son. Una mujer elige una mujer. Un hombre elige un hombre. Hasta hace demasiado poco, eran perversiones sexuales, morales y sociales. No acalladas las discusiones por el matrimonio igualitario, o más bien dicho, acalladas por el oportunismo y cinismo habitual en la cultura represora, resucitan ahora los anatemas contra los “cuerpos equivocados”.

A mi criterio, la única equivocada, mortíferamente equivocada, es la cultura represora que no cree en lágrimas ni en complejidades. Al pan, pan y al que vino por otro camino, ni justicia. La cultura represora tiene un genérico represor que utiliza de acuerdo a cada situación en diferentes proporciones: culpa, amenaza, castigo y mandato. ¿Quién tiene la culpa de que las cosas no son como deben ser? ¡Vas a ver lo que te pasa si te veo otra vez con ese vestido! Bueno, se acabó, esa muñeca va a la basura. Sos varón porque tu cuerpo es de varón.

*****

No faltarán profesionales de la psicología, aunque más que profesionales los llamaría catequistas del inconciente, con teorías de por qué se produjo el desvío, curiosas teorizaciones sobre la alteridad bizarra, afirmaciones sobre la construcción de un esquema corporal delirante. Si antes era habitual que el zurdo fuera contrariado, para que escribiera con la mano derecha (¡caramba, que coincidencia con la vida de los pueblos!) ahora la identidad de género por deseo es contrariada para que coincida con el mandato cultural y el mandato biológico.

Mandato biológico: el cuerpo anatómico sella desde su morfología los destinos de la identidad, que además son binarios: hombre - mujer. El cuerpo anatómico coloca en un corralito inexpungable las diversidades sexuales, que apenas son consideradas como patologías. El mandato cultural impone una sola forma de ser mujer y de ser hombre. Los hombres no deben llorar y las mujeres no deben gozar.

Desde ya, estos mandatos han estallado, pero no sabemos bien los destinos del estallido. Lo que denomino “sexualidad represora” se expande, en las formas de trata de mujeres para explotación sexual, la pornografía con niñas y niños, el abuso sexual infantil, la pedofilia y el incesto.

Pero esta sexualidad represora no excluye inmensos islotes de sexualidad reprimida. La clandestinidad del aborto, la deficiente y precaria educación sexual, las sanatas moralistas sobre las formas decentes e indecentes de ejercer la sexualidad son los rostros macabros de lo que ya Freud había denominado la “miseria sexual de las masas”.

Y en ese desierto de miserias sexuales, donde la hipocresía es la reina y las princesas son la cobardía y la moralina, nuestra pequeña Lulú pretende sostener su deseo. Y sabe, aunque no sepa que lo sabe, que esa lucha será cruel y será mucha y que esta historia recién empieza.

*****

Me han preguntado si hay muchas situaciones similares a las de Lulú. Mi respuesta es que no. Pero recién ahora me doy cuenta que no me refiero a las nenas que tienen pene, o los nenes que no lo tienen, o a todas las situaciones donde los mandatos arrasan a los deseos. Imposible saber cuantas identidades por deseo han sido sepultadas por todo tipo de brutalidad represora.

Desde la simbólica hasta la quirúrgica. Lulú nos interpela para decirnos, desde su pequeñez corporal, que sostener un deseo siempre vale la pena. La cooperativa ATICO y la Comunidad Homosexual Argentina han firmado un convenio para complementarse en el abordaje de estas situaciones. Pretendemos sostener a la madre de Lulú que está delante de su hija para guiarla y protegerla. Y por supuesto, no podía ser de otra manera, esa madre de tanto coraje, ha sido acusada y denigrada porque como tenemos un país con buena gente, el deseo de Lulú no es respetado. Por eso nos conmueve nuestra pequeña Lulú. No está sola, pero tampoco demasiado acompañada. Le espera una larguísima travesía por la tierra del desdén y la intolerancia.

Tenemos la firme convicción de que lo único que nos interesa es que nuestra pequeña Lulú sea feliz sabiendo que su deseo tiene también su lugar en el mundo. Nos ha enseñado que, o somos lo que deseamos ser, o no seremos nada.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina, Mendoza: El problema fue ser "morochita"

Alejandro Frias (MDZOL)

Si una directora dice esto, ¿qué margen queda para darle solución a un caso de acoso?.

Hace algunos años, para referirse a la convivencia con el otro, se hablaba de tolerancia. Alguien era tolerante si aceptaba que el otro era diferente. Ese concepto, el de tolerancia, se dejó atrás cuando se profundizó en él y se llegó a la conclusión de que lo que necesitábamos para convivir no era tolerancia, sino reconocimiento. Mi tolerancia hacia el otro se puede terminar, pero si lo reconozco, si lo veo como, justamente, un otro distinto a mí y con los mismos derechos que yo, entonces ya no hay peligro de que un día se me acabe la tan mentada tolerancia y decida apartarlo de mi lado.

Una parte importante de la sociedad ha comenzado a reconocer al otro, generando espacios de convivencia, pero hay otra parte que no ha podido todavía entender que tiene diferencias con el que vive al lado, y esa actitud, la de desconocer al prójimo repercute en las relaciones cotidianas, muchas veces impactando tan profundamente que las consecuencias pueden ser extremas.

Y extrema es la consecuencia de que una niña deba ser cambiada de escuela porque las compañeras la acosen, la discriminen y la insulten sin que nadie se haga cargo del tema.

La escuela, cualquier escuela, está constituida por personas que poseen su carga cultural, por eso, aunque se pretenda que la escuela sea garante de la convivencia y transmita esos valores, esto no será posible hasta que la sociedad completa sea la que aprenda a respetar y aceptar al otro.

Entonces, no sorprende que una directora de escuela primaria llegue a decir cosas como "esa nena tiene un gran problema: su mamá es rubia y su papá de raza oscura, ella es morochita”, porque, indudablemente, esa docente forma parte de ese segmento de la sociedad que aún no entendió de qué se trata eso del respeto a los demás y mucho menos la convivencia.

Si para la directora el problema lo tiene la nena por ser morochita, no quedan muchas alternativas a la hora de pensar cuáles han sido las instrucciones que les ha dado a los demás docentes cuando supo de esta situación.

Para la directora, el problema es que la niña sea “morochita”, no que las compañeras la molesten, no que le digan las barbaridades que le decían, no que un rasgo físico fuera motivo de burla y acoso. Hasta da vergüenza ajena pensar que alguien que está a cargo de una institución piense esto. Y también un poco de miedo da.

No estamos, ante la evidencia, muy lejos de considerar que lo que la directora practica hacia el otro es eso de la tolerancia, porque si en el caso de esta niña el problema era ser morochita, indudablemente habrá otros casos en los que el problema estará en ser gordita, flaquita, pobrecita, revoltosita, burrita o estupidita, siempre en diminutivo, que también es una forma de subestimar al otro.

Ningún hecho debe considerarse leve

Que la niña haya tenido que ser sacada de la escuela habla a las claras de una falta de respuesta de la institución, y que en su nuevo curso le vaya bien y no sea acosada habla a las claras de que “el problema” no era de la niña, sino de la escuela Patricias Mendocinas, que, podemos preverlo, lo seguirá teniendo si no se toman las medidas necesarias.

Ahora bien: ¿desde cuándo hay que empezar a tomar medidas?

Llegar al extremo del caso en cuestión necesitó de mucho tiempo, un tiempo en el que indudablemente hubo señales de que algo raro estaba pasando, y seguramente hubo también dudas y cuestionamiento de los padres de la niña.

Y durante todo ese tiempo no se dieron respuestas que resolvieran la problemática, por el contrario, se llegó al límite de que esta situación planteaba y que la inacción impuso.

Este, como muchos otros casos de acoso, no hace más que confirmar que ningún hecho de violencia o agresión dentro de la escuela debe ser tomado a la ligera.

Ningún hecho debe considerarse leve. Esto no quiere decir que hay que vivir con las alarmas encendidas y, mucho menos, hacer de un insulto o de una riña un mundo, pero no se llega al acoso permanente sin haber pasado por instancias de tanteo, de “a ver qué pasa si lo insulto” o “a ver qué pasa si le pego”. Y claro que si no pasa nada, si no hubo reacciones de los adultos a cargo de los niños, los límites se irán estirando cada vez más, hasta que ya sean la bola de nieve imparable del bullying.

El caso de la escuela Patricias Mendocinas es un hecho más consecuencia de la desidia y la inacción de los responsables de la educación de los niños, y es de esperar que desde la Dirección General de Escuelas se tomen las medidas necesarias para que los responsables se hagan cargo y que esto no vuelva a suceder.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Damián Karo, un rabino sin etiquetas

LA RETAGUARDIA

Mientras todos hablan de la visita del Papa Francisco a Brasil, nosotros dialogamos al rabino Damián Karo, militante de derechos humanos, quien acaba de publicar el libro “Vivir sin Etiquetas (Preguntas despiertas para un mundo dormido)”, a través de Ediciones B. En una extensa charla hablamos sobre cómo surgió la idea y el contenido de esta publicación, a la que definió como “una caja de herramientas”. También destacó la importancia de “re-evolucionar” permanentemente, más que de “evolucionar”. En este marco, conversamos además acerca del rol y el lugar actual de la religión y la cultura. Y se refirió a su paso por el grupo ortodoxo-sectario Jabad Lubavitch.

-LR:¿Cómo le contás a alguien que no te conoce quién sos?

-Damián Karo: Creo que Damián Karo es una buena definición, y el resto es historia. En referencia al libro, tal vez lo más puntual es decir que empecé con estas preguntas por el sentido de la vida en la pre-adolescencia. Anduve por aquí y por allí, entré en Jabad Lubavitch, que es como el movimiento místico jasídico dentro del judaísmo, esos que andan de barba y sombrero, y estuve ahí unos veinte años. En algún momento me pasó que dejé de buscar la certeza y las respuestas, y vi el anclaje en las dudas. Fue todo un proceso hasta que salí de la estructura, lo cual me dio cierta ejercitación en lo que es deconstruir una cultura, una civilización, una sociedad sobre todo una tan cerrada, y a partir de ahí hacer un nuevo recorrido. Ediciones B tuvo la gentileza de convocarnos y acomodamos esas ideas de diez, doce años, a lo que es este libro de preguntas.

Jabad Lubavitch merece una explicación aparte. Son, además de "los de barba y sombrero", un movimiento que creció mucho en los últimos años a base de grandes inyecciones de dinero que le permiten realizar todo tipo de actividades (reuniones, viajes, entre otras), en el intento por captar adolescentes para su causa. Es una suerte de orden cerrada, al estilo del Opus Dei para el catolicismo. Karo dejó su testimonio acerca de su paso por allí y detalló qué recursos utilizan para la captación de jóvenes en el libro Los lubavitch en Argentina, de Alejandro Soifer (Sudamericana).

-LR: Vos dijiste que tuviste que deconstruir una vez que saliste de Lubavitch, pero también tuviste que hacer eso con tu vida previa al momento de entrar a Jabad Lubavitch. Esto que comúnmente llamamos ‘lavado de cabeza’, que uno tiene que resignificar su biografía para ser parte.

-DK: Todo tiene otro sentido al elegir otro modo de vida, pero yo no lo llamo lavado de cabeza porque creo que uno es el que pone la cabeza y pregunta dónde está el shampoo. Es algo elegido por uno, y tampoco me parece que sea tan distinto a encender la televisión, o a cualquier grupo social.

-LR: Pero hay grupos sociales que implican una nueva socialización.

-DK: Si, cuando uno cambia del grupo de origen, cuando son minorías, cuando son sectarios, cuando son alienantes. El pero es el siguiente: la cultura occidental en la que nosotros estamos inmersos tiene también su modelo y su matriz, pero la cuestionamos y tenemos muchas preguntas. Cuando vamos a esos grupos que nos dan las respuestas fácilmente cambiamos el rumbo, porque decimos que esto no nos funciona, acá está la familia Ingalls, acá está salud, dinero, amor, éxito y etcétera, la espiritualidad, el más allá, el más al costado y entonces compramos. Y es un camino donde uno no se preocupa mucho por lo que deja atrás, porque deja atrás lo que quiere dejar atrás. Cuando uno quiere dejar atrás esas verdades, no voy a decir sin perder la cordura pero sin ponerla demasiado en jaque, el camino de deconstrucción es muy minucioso porque qué hacemos con cada asunto, hay mucha gente que deja esos caminos, pero generalmente es gente que nació ahí, no es gente que entró. El porcentaje hoy es mayor de los que entran que de los que salen.

-LR: Está la sensación de que te armás una cajita de cristal tal, que cómo hacés después para salir de ahí. Mucha gente debe quedarse, aunque sepa que esa caja de cristal es una mentira, por miedo a salir.

-DK: Si, eso es cierto también, y además adentro todos te dicen que afuera está el Cuco, como cualquiera que leyó un libro de historia lo sabe; sin embargo la cajita de cristal es transparente, ven el afuera y ven que la gente se ríe. El salir medianamente entero para uno que lo eligió y entró, por lo menos hablo de mi caso, me llevó a decir ‘cambio de figurita en el lugar, desalojo el lugar, no tengo más respuestas, pongo otras respuestas, hago anclaje en las preguntas, me la banco’, y bueno, todo el bagaje histórico que uno tiene que va desde el nombre que uno cambió, la vestimenta, el modo de comer, los zapatos, los amigos, el trabajo, todo es puesto en jaque, y si uno lo hace conscientemente se pregunta qué hacemos ahora con todo esto, cómo lo llenamos. En algún momento me gustaba imaginarme como que un día me paré, abrí la puerta de mi casa y saqué absolutamente todo, y si fuera posible las paredes, las ventanas también, y tomar objeto por objeto y ver si lo vuelvo a poner o no, y en el caso de que sea sí dónde y con qué función. Y ese fue un proceso largo. Lo que me queda es el valor de la pregunta y un poco lo que hicimos fue ponernos a preguntar. Con esa experiencia, al salir empecé a encontrar un montón de otras religiones, sectas alienantes, y teniendo ejercitado y muy fresco ese sistema de matriz de cultura, dije ‘bueno, acá tampoco está la papa’. Ya no hay un deber ser del Dios que castigará si no lo hacemos y premiará si lo hacemos, pero hay un deber ser cultural muy fuerte y es un Dios más invisible que el otro. Hay que nadar contra la corriente, hay que despertarse todos los días, tratar de estar vivo ante cada ola de una cultura que también nos quiere alienar y vender la cajita feliz y el sabor de la vida; y las respuestas están ahí todo el tiempo, si vos querés ser una buena persona tenés que comprar esto y si querés tener muchos amigos comprá lo otro. Por supuesto, hay un bien y un mal bien definido y se trabaja de tal hora a tal hora, nada nuevo.

-LR: ¿Cómo sería una religión no alienante? Es casi un oxímoron.

-DK: Como debiera ser… yo creo que tenemos que reformular la idea de religión, hoy está en boga y me sumo a los vientos a favor de reformular la idea. Hay dioses que ya nos quedaron demasiado en el pasado como para seguir sosteniéndolos. Los rituales ya no nos satisfacen, tendríamos que buscar algo más espiritual y cotidiano, y con espiritual no estoy hablando de meditación, ni adoración, sino algo no tan concreto, porque lo que buscamos todos ahí es algún tipo de ayuda, un pasamanos del cual agarrarnos en el andar, en el camino.

El libro de Karo cuenta con las ‘palabras preliminares’ de Darío Sztajnszrajber y Delia Sisro. Según explicó, en el formato medieval hebreo judío se acostumbraba a escribir palabras preliminares en lugar de prólogos. Era común, como un gesto de salud, ante la duda por sus propios textos, que un autor le pidiera a un par de compañeros que le dieran una especie de permiso para publicar el libro.

-DK: Es como decir ‘esto es lo que he escrito. A ver compañeros, amigos queridos, léanlo, y ustedes que me quieren díganme si realmente vale la pena o no darlo a la luz’. Así que un poco siguiendo esa tradición le pedí a dos amigos a quienes además admiro y quiero muchísimo que tuvieran la deferencia, si se animaban, de decirme en la cara que era una porquería… y son buenos amigos y comparten la idea de la duda y no tantas verdades, así que anidamos todos un poco en la mentira que nos hace más felices. Mintieron y escribieron cosas lindas.

En las librerías, “Vivir sin Etiquetas (Preguntas despiertas para un mundo dormido)”, se encuentra catalogado como un libro de “autoayuda”, pero ¿es realmente un libro de autoayuda? Karo considera que es un problema tener que catalogar las ideas, sin embargo prefiere definir a su libro como “una caja de herramientas”.

-LR: Se nos produce una contradicción: vos sos de los que creen en que hay andar con otros para cambiar la realidad, y los libros de autoayuda que uno conoce son ‘sanate vos’, ‘logra tu éxito personal’.

-DK: De todos modos, porque el mío no es un libro de autoayuda, porque no tiene una receta, lo que intenta es preguntar y generar un nuevo lugar, el lugar de la duda, de la búsqueda, la única receta si la hubiera es la de ‘preguntate y re-preguntate’, así que desde ese lugar no es un libro de autoayuda. Sí es de autoayuda, o tal vez tratando de entender los criterios con los que lo han catalogado, porque es un libro en un idioma muy simple, muy masivo y que va al ser humano en forma individual, pero - omo el mismo texto lo va diciendo a través de los capítulo- el ser humano es una mixtura de seres humanos, somos en relación con el otro y no andamos solos. Entonces preguntamos por la sociedad, pero no como una bolsa de gatos, sino como muchos individuos, donde cada individuo cuenta pero dentro de un grupo, la parte es parte de un todo; pero, por otro lado, cada uno de nosotros debe responder por el todo que es. No son preguntas egoístas, pero las grandes revoluciones que cambiaron a muchos, cuando se perdió esa fuerza volvió todo al lugar anterior. De hecho decimos que estaría bueno no evolucionar sino re-evolucionar, cambiar la forma de evolucionar, y pensamos que la posibilidad es hacerlo todo el tiempo, porque lo que cambiemos hoy, mañana va a volver a quedar estanco ¿Es de autoayuda? No, yo lo llamo como mi caja de herramientas, no creo que haya grandes novedades. Esto es lo que yo fui armándome para tratar de ser un poco más libre, más feliz, vivir en el amor los últimos años, y la comparto ¿Hay una receta? No. ¿Le tiene que servir a todos? Sin duda que no. Pero si a alguien le interesa y le da alguna pregunta que lo ayude a buscar alguna respuesta, entonces seremos más caminando por ese camino.

-LR: ¿Es un libro que habla de tu proceso o tomás cuestiones de ahí, para sacarlas de lo personal y llevarlas a lo cultural?

-DK: hablo de lo cultural, no hablo de mi proceso, sino solo por la recomendación de un amigo para que se entienda un poco la historia de alguna idea en el prólogo. El libro no habla de mí, ni de mi historia, que me parece además de aburrida irrelevante. Lo que tratamos de hacer es compartir las ideas que tenemos hoy, a las que arribamos, que son más preguntas que ideas. Si no nos gusta cómo estamos, tengo una idea genial, completamente novedosa digo yo con sarcasmo, que cambiemos. Así de simple, y no hay mucho más que este tipo de ideas. Reconocer qué partes de la cultura son culturales, a modo de ejemplo, para poder elegirlas en el caso que podamos o no en el caso que no queramos, pero además para poder entender al otro. Volvemos todo el tiempo a jugar en el rol de la parte dentro del todo, el individuo en la sociedad; sabiendo que mi decisión es cultural, que lo que yo hago es por tradición, por costumbre, cuando veo a un otro que es distinto entonces digo ‘qué interesante, contame y aprendemos’, pero no hay lugar para hablar del bien y del mal absoluto, esos dioses que supuestamente mandamos a guardar pero no tanto, porque para vender shampoo está bueno que alguien diga ‘hay que usar ese shampoo’. Me parece a mí que uno se va solidificando y entonces va perdiendo elasticidad, por eso creemos que la re-evolución tiene que ser permanente. Pero permanente tanto por Trotsky como por Heráclito, porque todo va cambiando, uno también va cambiando, las respuestas que me daban a mí hace diez años atrás en algún proceso de educación, mis compañeros de viaje, la sociedad, esas respuestas que antes me satisfacían hoy tal vez no me satisfacen. Si yo busco la seguridad, la cama caliente, el abrigo y quedarme manso, que es la postura más cómoda y soy feliz, buenísimo; pero el ser humano más inquieto no es feliz con eso, porque esas respuestas que le servían hace diez años, hoy ya no le sirven, entonces tiene que volver a salir de la cama a buscar una nueva respuesta ¿Dónde?, probablemente dentro de sí, en su diálogo con el otro. Entonces si esas tradiciones nosotros las sostenemos, se nos hacen pesadas; si las re-elegimos o no, son nuestras, propias y de hoy. Si a mí me gusta y disfruto de encontrarme con mis amigos después de tantos años en determinada fecha del calendario, entonces me hará feliz. Y si no me gusta, tal vez llegó el momento de preguntarme por qué voy a un lugar al que no quiero ir. Y es tan simple como eso. El calendario marca que llegó el momento de reunirnos la semana que viene con toda la familia, pero eso incluye al tío que me molesta o a la prima que no quiero ver, entonces tendré que decidir si quiero ir o no. Y ahí aparece lo que yo llamaría Dios y todo su clero a decir ‘la familia’, ‘la verdad’, ‘el bien’, ‘el más allá’.

LR: Las etiquetas.

DK: Y eso es algo que inventamos entre nosotros para ser más felices. A mí me parece que nos va mal. Si querés hay un costado egoísta en compartir estas ideas a través de un libro que es que a mí me gustaría vivir en un mundo en el que la gente vaya por la vida sonriendo un poco más. A mí no me gusta subir al bondi o bajar al subte y que la gente tenga cara larga, tal vez estamos haciendo las cosas que no nos gusta hacer, bueno, no las hagamos más. No busquemos, en principio, la gran filosofía porque es la diaria, es la simple, digo, la tradición del mate me encanta y es un compartir, lo mismo con el asado, la familia; hay otras tradiciones que generalmente se parecen más a la divina comedia, porque lógicamente agarrar un grupo de seres humanos de diferentes edades, ponerlos a todos en la misma mesa y obligarlos a que se quieran es ridículo de base (risas). De nuevo, no es ninguna gran novedad, es la familia elegida, uno tiene tantos hermanos, padres e hijos adoptivos por la vida, me parece que es en lo simple, en lo cotidiano, es poder desnudarnos de una cantidad de cosas. Por el otro lado, hay cosas de la cultura que nos atraviesan, nos constituyen, que es quiénes somos de lo cual no nos podemos desprender, pero asumirlo nos libera, nos relaja y nos permite mover los músculos de la cara para la sonrisa. Yo soy monogámico, nací en una cultura monogámica, ¿podría no serlo? No sé, sé que no quiero, pero es cultural. Y cuando me encuentro con alguien de otra cultura, que tiene otra estructura, buenísimo, si esto es lo que yo heredé en el mundo en el que nací, me acostumbré y hoy me gusta y lo disfruto, y si en mi misma cultura mi vecino, mi amiga no lo son, bien por ellos, porque es algo que armamos nosotros, para vivir mejor, ¿nos está funcionando? Creo que en muchos aspectos sí, la ciencia, la tecnología, vivimos más años, avanzamos en el arte, la cultura, las ideas, pero muchas otras cosas no, y entonces hay algunos planteos como que tenemos mejores herramientas de comunicación en tanto tecnología, tenemos más estudio de la comunicación, ¿vos y yo nos comunicamos mejor o seguimos trabados en las mismas trabas humanas de hace siglos atrás? Bueno, cambiemos, destrabemos.

La relación entre La Retaguardia y Damián Karo comenzó en la Fundación La Alameda, en una de las tantas reuniones que allí se hacen en el marco de la pelea contra la trata de personas. Hoy el trabajo de Karo tiene mucho que ver con los derechos humanos y le consultamos, justamente, por qué está enfocado actualmente en este tema.

DK: Yo, entre comillas, milité, por darme aires que no son ciertos, traté de acompañar a gente que hace algunos planteos que me parecen válidos, que ayudan a construir un mundo un poco mejor y por circunstancias, por amigos, allegados, acompañé al movimiento gay, al movimiento judío gay. En un momento me topé con La Alameda, todos buscadores de un mundo mejor, por la igualdad, por los derechos de las personas. Me empecé a juntar con los marginados, yo que era un marginal de la secta en el mundo abierto. Yo creo que el gran motor son los afectos, es lo que nos gusta, nos llena, nos hace bien, y cuando me encontré con La Alameda, se me partió el corazón, el cuerpo, la cabeza en mil pedazos viendo la miseria que supimos conseguir entre nosotros, las personas; la trata y tráfico de personas, la reducción a servidumbre, la alienación de los seres humanos, fue donde más me pegó, y ahí la paradoja de tratar de poner un granito de arena que no cambia nada al todo, pero cambia mucho a la parte, y tal vez ahí está el lugar de fe, de decir que vale la pena luchar, remar, y ahí me sentí muy bien como lugar de lucha y digamos que me apropié de él. Después de bastante tiempo creo que yo fui esclavo de las respuestas y ayudar a liberar a otros me parece que me gusta porque es parte simbólica de la liberación de nosotros mismos como humanidad.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Para Jaime Sorín, "hay una política de borrar la memoria histórica de la ciudad"

Luis Angió - Ernestina Arias (LA RETAGUARDIA)

El Arquitecto Jaime Sorín, ex Vice Decano de la U.B.A y ex Rector de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la U.B.A., dejó sus opiniones respecto a la inauguración del Metrobus en la Av. 9 de Julio y el proyecto presentado en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para reconstruir los Talleres Protegidos del Hospital. Borda, destruidos por el gobierno de Mauricio Macri en la brutal represión del 26 de abril pasado.

Sorín manifestó que, en realidad, lo que se llama Metrobús no es tal, sino que "son carriles exclusivos de colectivos que mantienen en la práctica los mismos colectivos que están circulando. En el caso particular, además de la 9 de Julio, con el cambio de mano que van en sentido opuesto al de los autos, complicándoles la vida, por supuesto, a los peatones y al resto de los vehículos también. Pero ese no es el tema central. Creo que el tema del Metrobús –tal como se ha puesto de moda en muchas ciudades de América Latina– es una más de las posibles soluciones que tiene el problema del tránsito en ciudades tan congestionadas como la nuestra, en la medida en que esté integrada en un sistema donde no es el elemento fundamental: el elemento fundamental en una ciudad como la nuestra debería ser el subte. De algún modo, es más ecológico, es más rápido, permite no congestionar la superficie, etc. Pero nosotros tenemos subtes, deberíamos tener trenes que funcionen bien, como en otras épocas, sumado al tema de los colectivos y, por supuesto al Metrobús y al auto particular. Pero es una suma de situaciones, incluso la bicicleta, en los últimos tiempos. Pero todo debería ser un sistema que funcione interconectado. En este caso, el tema del Metrobús, por lo menos por ahora, por lo que se ve, es simplemente una mejora al tránsito de los colectivos y nada más que eso. No contribuye para nada al mejor funcionamiento del conjunto del sistema.

Respecto a si le resuelve el problema a los pasajeros que viajan en estas vías rápidas con un ahorro de tiempo que rondaría los veinte minutos durante traslado de un extremo al otro del recorrido, indicó que en este caso en particular es un engaño ya que un Metrobús es un sistema cerrado, donde se llega y termina en lugares importantes de una ciudad. En este caso “el que va hacia Libertador termina en Arroyo y eso no es nada, el otro todavía no se sabe cómo se va a hacer para unir la Av. Brasil con Constitución; hay que hacer un túnel que, aparte de los costos que tiene, tampoco se sabe cómo se va a hacer. Está teniendo todavía una cantidad de improvisaciones muy grandes”, sentenció.

En este sentido insistió en que hubiera sido mejor invertir 250 millones de pesos en mejorar la línea C del subte, ya que por cada mil personas que viajan en subte son veinte colectivos y doscientos cincuenta autos. Buenos Aires tiene un presupuesto que permitiría mejorar realmente el sistema de transporte, y mitigar el problema de las inundaciones, dos temas centrales en esta ciudad, además del de la vivienda.

Agregó que “por día pagan peaje 1.3 millones autos en la Ciudad de Buenos Aires. En ese lugar de la Ciudad no le va a resolver nada al no estar integrado en un sistema. El Metrobús va a servir el día que salga también a la provincia; que una persona lo pueda tomar en Ramos Mejía o en Castelar y llegar hasta su lugar de trabajo o cerca y combinar con el subte. Ese día va a dejar de usar el auto. Pero si no, no termina de resolver para nada los problemas”, explicó Sorín.

Agregó que desde el punto de vista urbanístico y de la historia de la Ciudad de Buenos Aires “se han creado costos sociales importantes, porque uno tiene que pensar en lo que era la 9 de Julio y a lo que ha sido reducida hoy. Uno ve las fotos y no lo puede creer; tiene un significado histórico, político, sentimental, de biografía de cualquier habitante de Buenos Aires. Es un ícono del país. Y con trescientos árboles plantados por Thais, (1), algo que no es menor, que tenían ochenta años; no se pueden remplazar por macetas, donde a lo mejor crece un árbol que no llega a la altura de un hombre. Eso no tiene explicación y no tiene perdón”.

El Ex Decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Buenos Aires dejó en claro que más allá del “maquillaje” o “embellecimiento” de la ciudad “hay una política de borrar la memoria que no se pudo lograr de otro modo y se está tratando de implementar desde la destrucción del patrimonio histórico. En la 9 de Julio se nota, como así también en otros lados como el enrejado de plazas,-que es un negocio del herrero-, porque si se hiciera bien, uno lo admitiría. Pero no se justifica lo feo, lo malo, lo inútil que es en algunos lugares. Y por supuesto, la resistencia que aparece en algunos barrios, depende del uso que se les dé a las plazas, pero en algunos barrios los habitantes se niegan absolutamente a estas situaciones. Hay una política muy deliberada para borrar las huellas de la Ciudad tradicional de Buenos Aires”, dijo con pesar.

En cuanto a los Talleres Protegidos del Hospital Borda, demolidos por el Gobierno de la Ciudad en una acción donde la Policía Metropolitana actuó reprimiendo a trabajadores, pacientes y periodistas, el Arquitecto Jaime Sorín declaró que a pedido de los delegados de ATE de ese Hospital, hicieron un proyecto de reconstrucción de esos talleres y lo presentaron en la Legislatura donde “esperamos que se pueda avanzar con un pedido de iniciativa popular para obligar al gobierno de Macri, -con la destrucción que está haciendo de todo el predio de los hospitales neurosiquiátricos- a que reconozca la necesidad de mejorar esos hospitales y no se transforme en un nuevo negocio inmobiliario. Hay que lograr un proyecto de ley que contemple esta situación, visto que ya se había licitado y comenzado la construcción del centro gubernativo”.

Continuando con este tema, Sorín indicó que en la Ciudad de Buenos Aires todo está centralizado, y si se aplicara la Ley de Comunas permitiría que se empiece a descentralizar la administración, los trámites, y muchas de las oficinas que hoy funcionan en el centro podrían pasar a cada uno de los barrios, evitando que los habitantes de Buenos Aires tengan que ir hacia el centro o hacia cualquier otro lugar. “Uno piensa también en lo emblemático que es el edificio del Gobierno de la Ciudad de Bolívar y Avenida de Mayo, o el Edificio del Mercado del Plata. Parece que cuando se toman estas decisiones tan apresuradas, por detrás suele haber otras intenciones que no son simplemente las urbanísticas”.

Por último el Arquitecto Jaime Sorín, ante la consulta de cómo se pueden revertir estas políticas, desde su lugar de militante, manifestó que la única forma es tratar de organizarse en esta sociedad democrática, y con el voto cambiar la orientación del Gobierno en nuestra Ciudad.

Sobre el final de la charla se refirió al habitante tipo de la ciudad: “Es una población difícil que no reconoce por ahora que ha mejorado su situación, que vive mejor que en muchos otros lugares del país, gracias a las políticas que se han implementado en estos últimos diez años y que permanentemente vota en contra de sí misma. Pero la única manera es la organización y a través de la discusión política e ir demostrando cuáles son las políticas que se quieren implementar”.

(1) Carlos Thays o Jules Charles Thays, fue un arquitecto,naturalista, paisajista, urbanista, escritor y periodista francés, que realizó la mayor parte de su obra en Argentina.

Como Director de Paseos de la ciudad de Buenos Aires desde 1891 hasta 1913 concretó y remodeló la mayoría de espacios verdes que fueron determinantes para la conformación de la imagen urbana nacional (parques 3 de Febrero, Los Andes, Florentino Ameghino, Colón, Patricios, Chacabuco, Pereyra Iraola,Centenario, Lezama, Avellaneda, Intendente Alvear y Parque Barrancas de Belgrano así como las plazas del Congreso, Plaza de Mayo, Rodríguez Peña, Solís, Castelli, Brown, Balcarce y otras). Construyó jardines para muy diversos edificios públicos e hizo arbolar las calles con 150.000 ejemplares.

También realizó obras paisajísticas de importancia en el resto del país destacándose las realizadas en Córdoba, Mendoza, Tucumán, Salta y Mar del Plata y construyó parques para residencias y estancias.1

Además de sus numerosas acciones en el urbanismo también desarrolló una gran actividad protegiendo el patrimonio natural al promover la creación del primer parque nacional en la Argentina (el Iguazú), incentivando los estudios científicos con la formación del Jardín Botánico de Buenos Aires como centro científico de primer nivel mundial y estudiando la flora de América del Sur mediante excursiones que le permitieron conocer especies autóctonas de distintas regiones argentinas que aclimató en Buenos Aires.

Gracias a su interés por brindarle beneficios económicos a la Argentina en el cultivo industrial de la yerba mate logró develar su proceso de germinación.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Un viaje hacia las utopías revolucionarias LXXXVLIV: Paro y represión

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS.info)

En la tarde y parte de la noche de aquel 30 de junio, del inolvidable año 1969, vivía la alegría del nacimiento de mi segundo hijo, Mauricio Fernando y, al mismo tiempo, la necesidad de duplicar los esfuerzos para asegurar el éxito, en nuestra ciudad y en la provincia, del paro decretado por la CGT de los Argentinos, para el día siguiente.

Como relataba en la nota anterior, me dedique a recorrer diferentes asambleas de trabajadores para asegurar la cobertura jurídica en el caso de que se produjeran represalias patronales o represión, por parte de la intervención militar.

Lo hacía con Manolito, mi primer hijo de sólo cuatro años, ya que no quería dejarlo en casa de amigos o compañeros porque, lógicamente, estaba impactado por la llegada del nuevo integrante de la familia.

El sector de trabajadores, cuya paralización tenía mas impacto, era el del transporte, por lo que ya entrada la noche concurrí a la sede del Sindicato -SOETAP- que conducían Luis María González y Odilio López.

En la asamblea participaban más de 200 chóferes que, por unanimidad, habían adherido a la medida de fuerza.

Para asegurar el éxito de la decisión se conformó un comité de huelga ya que el interventor militar, brigadier Ricardo Favre estaba presionando a los dueños de las unidades para que prestaran el servicio.

Se conformaron piquetes para que en las cabeceras de las líneas convencieran a los compañeros que pudieran estar confundidos.

Por otra parte en la madrugada se arrojarían “miguelitos” para disuadir a los patrones.

En cuánto a los interurbanos, el presidente de la Cámara Carlos Furno aseguro que no presionaría a los chóferes ya que la política económica de la Dictadura perjudicaba a este sector.

Con la adhesión de los trabajadores ferroviarios, telefónicos, estatales, ceramistas, de la sanidad, empleados de farmacia, de la construcción, sin duda que el paro estaba asegurado en nuestra zona.

Los objetivos que trazara el Comité Ejecutivo de la Central para convocar a la medida de fuerza eran sumamente claros.

Se reclamaba la libertad de los detenidos procesados o condenados. Un aumento general del 40% en los salarios. Plena ocupación. Devolución de los sindicatos intervenidos, derogación de las leyes represivas. Reincorporación de los cesantes y racionalizados. Restablecimiento de las libertades públicas. Cese de las torturas y castigo a los torturadores. Educación abierta al pueblo y pleno respeto a las organizaciones estudiantiles.

El paro fue un éxito total en todo el país, pese a la actitud de los colaboracionistas que, con Rogelio Coria a la cabeza, intentaron boicotearlo.

Desoyendo a los dirigentes participacionistas las comisiones internas de numerosas fábricas metalúrgicas, entre las que estaba la del complejo siderúrgico de Acindar, paralizaron sus tareas.

Como respuesta la represión se abatió sobre la CGTA.

Fue intervenida la Federación Gráfica Bonaerense, sede además de la Central. Detenidos numerosos dirigentes entre los que estaban Raymundo Ongaro, Jorge Di Pasquale, Ricardo De Luca, Benito Romano y los abogados Luis Cerrutti Costa y Rafael Lombardi.

Frente a esta ofensiva se decidió el pase a la clandestinidad de la dirección que reemplazaba a los compañeros encarcelados.

A los pocos días, desde la prisión, Raymundo hizo llegar un mensaje a los trabajadores argentinos que fue entregado a los responsables del periódico por los abogados defensores de este.

En el mismo, luego de hacer una amplia descripción del momento político y, de las jornadas de lucha, ya históricas, como el Cordobazo y el último paro, concluía haciendo un llamamiento en los siguientes términos:

“… En las jornadas que se avecinan, marchemos juntos nuevamente, reconquistemos la libertad, la justicia y la soberanía popular, revivamos las glorias de Rosario y Córdoba, seamos dignos de nuestros héroes y de nuestros mártires…”

Y terminaba ratificando la consigna: “Sólo el Pueblo salvará al Pueblo”.

En nuestro “pequeño lugar en el mundo” hicimos cientos de volantes con la carta del compañero Secretario General, al mismo tiempo que organizamos actos relámpagos con las consignas de la CGTA.

Los empresarios del transporte de pasajeros de la ciudad intentaron sancionar a los delegados de las líneas, pero ante la rotunda respuesta de los trabajadores renunciaron a este intento.

En ese escenario se había profundizado un debate que, desde el triunfo de la Revolución Cubana, se daba en el seno del movimiento popular de todo el Tercer Mundo.

El mismo se incentiva en nuestro país con las casi insurrecciones ocurridas en Rosario, Córdoba y Corrientes.

Nosotros, los que proveníamos de la corriente “cookista-guevarista” entendíamos que la única forma de lograr un efectivo poder popular y consecuentemente una sociedad socialista, era por la vía armada.

Pensábamos, que dada la composición de clase del peronismo con una presencia obrera mayoritaria era, en el seno de este, en el que debíamos desarrollar la construcción de una organización revolucionaria.

Sin perjuicio de ello coincidíamos con otros compañeros de la nueva izquierda, como los que integraban las Fuerzas Armadas de Liberación -FAL- o las Fuerzas Armadas Revolucionarias -FAR- de reciente aparición.

Asimismo en largas charlas con mi hermana Susana y con su compañero Luis Pujals encontrábamos coincidencias que se daban, más allá de nuestra adhesión al peronismo.

Con diferencias profundas con este punto de vista se alineaban, por una parte la llamada “izquierda clásica” el partido comunista argentino y la autodenominada “izquierda nacional”.

Por supuesto que esas diferencias profundas no eran obstáculo alguno para que con los integrantes de estas fuerzas participáramos en movimientos amplios como era la CGTA o el Tribunal contra el Macartismo.

Al mismo tiempo que esa era la realidad cotidiana en el contexto nacional, en nuestro continente crecía la actividad del Movimiento de Liberación -Tupamaros- en la vecina Uruguay, la Unidad Popular, liderada por Salvador Allende, se preparaba para enfrentar a la derecha en Chile y el gobierno del General Juan Velazco Alvarado en Perú, iniciaba una profunda reforma agraria con la consigna “la tierra tiene que ser para quién la trabaja y no para quien derive de ella renta sin labranza”.

¿Cuáles eran las posiciones del PCA y de la “izquierda nacional” -Ramos, Laclau y Cia-. ¿Como se fue recomponiendo el movimiento popular? ¿Cómo se desarrollaron las nuevas organizaciones revolucionarias? Serán algunos de los temas que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La relación sindicalismo y política según los medios masivos

Juan Manuel Boccacci (RED ECO)

El conflicto suscitado entre los trabajadores del subte y el gobierno de la Ciudad, por la inauguración de dos estaciones de línea B tuvo amplia repercusión mediática. Tanto Clarín como Página12 realizaron una construcción de los hechos íntimamente vinculada a las próximas elecciones nacionales. A vez podemos advertir cómo se construye la relación entre gremialismo y política desde los medios masivos.

“La línea B de subte se encuentra con un servicio limitado entre las estaciones Los Incas y Leandro N. Alem por medidas de fuerza gremial”. Si uno bajó a cualquier estación del subterráneo de la Ciudad de Buenos Aires, seguramente escuchó esa grabación transmitida por los altoparlantes casi durante todos los días desde el viernes veintiséis. Es que la inauguración de dos estaciones de la línea B, Echeverría y Juan Manuel de Rosas, puso en evidencia conflictos entre la patronal de subterráneos, el gobierno de la ciudad y los trabajadores. Evidentemente esa grabación exponía una línea de interpretación de los mismos. Decidimos entonces realizar un análisis de cómo los diarios Página 12 y Clarín informaron sobre dicho conflicto.

Una vez más la confrontación gobierno / Grupo Clarín tomó cuerpo en las construcciones de los hechos que cada diario hizo. Página12 se dedicó a fustigar al Gobierno de la Ciudad a partir de remarcar el amparo presentado por el legislador Alejandro Bodart para impedir la inauguración del subte. Dicho amparo se basó en un informe que contaba con información proporcionada por los mismos trabajadores. Allí se buscó dejar en claro que no estaban dadas las condiciones de seguridad edilicia para el normal funcionamiento de las estaciones. El riesgo concreto era que, como se había comprobado en la última gran lluvia que arreció la ciudad, el agua llegara a las centrales eléctricas. Algunas Imágenes que acompañaron las notas dieron cuenta de estas inundaciones. Los cronistas del diario señalaron las marcas que el agua dejó en las paredes de las nuevas estaciones, pintadas de apuro para intentar cubrirlas, como muestra ineludible de la alarmante situación.

Frente a esto los trabajadores nucleados en la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) decidieron no conducir hasta las nuevas estaciones. Los operarios se bajaban en Los Incas y desde allí las formaciones eran manejadas por personal jerárquico de la empresa. Tanto Claudio Dellecarbonara (representante de la línea B), como Enrique Rossito (secretario de prensa del gremio) marcaron el peligro de trabajar sin un sistema de comunicación con las cabeceras de línea. También reconocieron conflictos por la reestructuración de la jornada laboral que implicó la apertura de las nuevas estaciones.

La vinculación más visiblemente política estuvo dada por la aparición en una de las notas del Diputado Daniel Filmus. El actual candidato por Frente para la Victoria se encargó de señalar que las estaciones estaban listas para utilizarse hace ya seis años y remarcó el oportunismo de la inauguración en el último día de campaña permitido por la Ley Nacional Electoral.

La patronal (SBASE) aparece negando las denuncias de los trabajadores, y da muestra, una vez desestimada por la Justicia la apelación presentada por Bodart, de las intenciones electorales que llevan a adelante metrodelegados que forman parte de partidos políticos de oposición. Finalmente Macri aparece para apoyar esa visión de los hechos y marcar que los trabajadores van a ser sancionados por negarse a cumplir con su trabajo.

Por otra parte Clarín aparece cada vez mas evidentemente alineado con el gobierno de la ciudad. Las notas se enfocan desde el trastorno que la medida de fuerza provoca en el “normal” funcionamiento de la línea. Trenes abarrotados de gente, estaciones repletas, frecuencia totalmente alteradas, conforman un mapa de situación dominado por el caos. A esto se suma una nota mostrando el descontento de la gente en Twitter: toda la bronca descargada hacia los trabajadores. Sin embargo alguien que viaje en hora pico en cualquier ramal del subte sabe que estas situaciones son cosa de todos los días, más allá de la medida de fuerza.

Es interesante reconstruir la manera en que se muestra a los trabajadores: sus reclamos por medidas de seguridad nos son válidos, entonces se termina deduciendo que la verdadera razón de los mismos es la modificación de su jornada laboral, donde pasarán a ocupar 5 horas de trabajado en lugar de las actuales 4 y media. De las palabras del Jefe de Gobierno de la Ciudad se infiere una actitud de “vagancia” por parte de los trabajadores. A su vez busca vincularse políticamente los reclamos de los trabajadores. En una nota se hace un “mapa político” de los metrodelegados, mostrando las relaciones de algunos de ellos con partidos como el Frente de Izquierda y Frente para la Victoria. El gremio se muestra dividido por estas internas que tiene como rehenes a los usuarios. Las denuncias concretas de los trabajadores son abordadas superficialmente. Esos lazos políticos de los gremialistas invalidan cualquier tipo de reclamo.

Por otra parte en varias notas se reconocen las implicancias positivas de la inauguración: cincuenta mil nuevos usuarios, posibilidad de combinar con la línea Mitre de tren, apertura de una nueva cochera, la subestación rectificadora y la adquisición de treinta y seis nuevos coches, comprados a una empresa española. En ese sentido se marca que la apertura de ambas estaciones estuvo demorada por la imposibilidad de dicha compra, y que pronto se pondrán en funcionamiento otras setenta.

Los trabajadores son estigmatizados a partir de desdibujar las causas de sus reclamos para terminar reduciéndolas a una negativa por media hora más de trabajo. El diario Clarín termina representando al gremialismo como el espacio de los intereses personales en confrontación con los de la ciudadanía, recreando nuevamente la oposición usuarios vs trabajadores.

Notas:
Página12:
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-225700-2013-07-31.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-225692-2013-07-31.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-225569-2013-07-30.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-225609-2013-07-30.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/225569-64434-2013-07-30.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-225535-2013-07-29.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-225408-2013-07-27.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-225436-2013-07-27.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/ultimas/20-225351-2013-07-26.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-224812-2013-07-19.html
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-225159-2013-07-24.html
Clarín:
http://www.clarin.com/ciudades/Subte-conflicto-gremial-demoras-servicio_0_965903600.html
http://www.clarin.com/ciudades/Viajar-linea-muerte-carreta_0_965903630.html
http://www.clarin.com/ciudades/viernes-seguiran-demoras-trenes-repletos_0_965903493.html
http://www.clarin.com/ciudades/interna-empieza-notar-tierra_0_965903494.html
http://www.clarin.com/ciudades/subte-completa-recorrido-personal-jerarquico_0_965303650.html
http://www.clarin.com/ciudades/Compran-vagones-linea_0_965303522.html
http://www.clarin.com/ciudades/Demoras-trenes-llenos-conflicto-subte_0_965303521.html
http://www.clarin.com/ciudades/Macri-metrodelegados-colaboran-amenaza-descuentos_0_964703902.html
http://www.ieco.clarin.com/economia/Ciudad-anuncio-vagones-Metro-Madrid_0_964703834.html
http://www.clarin.com/ciudades/personal-jerarquico-subte-recorrido-completo_0_964703720.html
http://www.clarin.com/ciudades/nuevas-estaciones-cerradas-Ciudad-metrodelegados_0_964703578.html
http://www.clarin.com/capital_federal/Subte-gobierno-porteno-citara-Metrodelegados_0_964104010.html
http://www.clarin.com/ciudades/subte-llego-ayer-Echeverria-Rosas_0_964103712.html
http://www.clarin.com/ciudades/asociacion-opositora-Macri-paro-dias_0_963503799.html
http://www.clarin.com/ciudades/Manejado-supervisores-subte-Villa-Urquiza_0_963503798.html
http://www.clarin.com/ciudades/Inauguran-estaciones-subte-trenes-llegaran_0_962903922.html

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.