miércoles, 11 de septiembre de 2013

Estados Unidos y su estatuto imperial frente al mundo

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Si hubiera una mejor disposición moral y política de los gobiernos, de los pueblos y de los diferentes organismos multilaterales del mundo por hacer cumplir y respetar las disposiciones del Derecho internacional (Convención de Ginebra, Declaración Universal de los Derechos Humanos y/o las resoluciones adoptadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, éstas últimas vetadas por un solo voto de Estados Unidos, Rusia, Inglaterra, Francia o China, en un contradictorio ejercicio de la democracia entre las naciones), ya Estados Unidos habría sido juzgado y condenado en reiteradas ocasiones por perpetrar crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y genocidio; del mismo modo que lo hecho por el Tribunal de Nüremberg contra los jerarcas más emblemáticos del nazismo en Alemania.

Pero existe un “pequeño” detalle: Estados Unidos no reconoce, por ejemplo, la jurisdicción extraterritorial de la Corte Penal Internacional que podría encargarse de ello, como ya lo ha hecho en varias oportunidades; toda vez que quiere imponer su propia interpretación y aplicación de las leyes, estableciendo en consecuencia nuevas categorías legales que respondan a sus intereses particulares, como sucede con los prisioneros de guerra que mantienen en un limbo jurídico en la ilegítima base naval de Guantánamo, torturados, vejados e incomunicados, sin llegar a demostrarse convincentemente su condición de terroristas, calificados de combatientes o enemigos ilegales, por lo que serían ajenos a la aplicación de la Convención de Ginebra, más aún de los derechos consagrados en la misma Constitución estadounidense al hallarse en un territorio que no pertenece propiamente a Estados Unidos.

De este modo, Estados Unidos ha asumido una posición de arrogancia por sobre toda la humanidad. Ya bien lo describía en 1998, durante la presidencia de Bill Clinton, la entonces Secretaria de Estado Madeleine Albright, tras un ataque de misiles cruceros contra Iraq: “si tenemos que emplear la fuerza es porque somos Estados Unidos. Somos la nación indispensable. Somos grandes. Anticipamos el futuro”. Siendo así, toda iniciativa de la Casa Blanca inscrita en su guerra contra el terrorismo global tendrá, por consiguiente, una duración y un ámbito territorial indefinidos, y será, además, “justa” desde todo punto de vista. Así, los diferentes gobiernos yanquis se han convertido en los ejecutores consecuentes de la estrategia comercial y militar del capitalismo neoliberal globalizado, en plena correspondencia con lo expuesto por Thomas Friedman, Consejero de Seguridad del gobierno de Clinton, respecto a que “la mano invisible del mercado no funcionará jamás sin un puño invisible. Mac Donalds no puede extenderse sin Mc Donald Douglas, el fabricante del F-15. El puño invisible que garantiza la seguridad mundial de las tecnologías del Silicon Valley es el ejército, la fuerza aérea, la fuerza naval y el cuerpo de marines de los Estados Unidos”.

Como se puede inferir, para Washington es vital que nadie ni nada contraríe este estatuto imperial. Por ello, el estado de ingobernabilidad o caos que viene propiciando desde hace algún tiempo en diferentes regiones y naciones (caso del Medio Oriente y Siria) se transforma por obra y gracia de la política imperial yanqui en escenario que facilite la imposición y existencia del neoliberalismo capitalista como expresión incuestionable de libertad, progreso y civilización; sobre todo, frente a quienes se resisten a ello, defendiendo su identidad cultural y su inalienable derecho a la autodeterminación.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Opinión: Chile, a 40 años del golpe cívico-militar

Ernesto Carmona (especial para ARGENPRESS.info)

Los 40 años del golpe cívico militar encuentran a Chile gobernado por una parte de los civiles que lo promovieron y en vísperas de elecciones presidenciales y parlamentarias a efectuarse el 17 de noviembre.

Sorprendentemente, hay un clima muy distinto al que se vivió en los aniversarios 30º y 20º. Una suerte de destape nacional de la verdad, acicateado por el creciente interés de la gente en debatir quiénes fueron los civiles que lo promovieron, mientras crece el afán por conocer pormenores de la represión terrible a los más pobres y las políticas económicas a favor del segmento de los más ricos.

Presionada por el nuevo estado de ánimo de la sociedad, y también porque lo pide el rating, la televisión entró de lleno a un tema evadido por décadas, pero que ahora vende sintonía y publicidad. Hay diversos enfoques, desde el conservador -sustentado principalmente por la televisión pública (TVN) y el canal 13, del grupo Luksic con la iglesia católica (Canal 13)- que repite las viejas monsergas sobre el caos y el desabastecimiento “por culpa de Salvador Allende”, oculta el desabastecimiento provocado por los empresarios y comerciantes financiados por Estados Unidos, el rol desestabilizador de El Mercurio y los grandes medios, el boicot económico y financiero estadounidense y criollo, la actividad terrorista contra el gobierno (voladura de trenes, torres de alta tensión, gasoductos, etc., algunos planificados por la Marina ejecutados por la mano de obra barata del grupo extremista Patria y Libertad, mucho antes del golpe), el financiamiento de Estados Unidos de la huelgas de los camioneros, etc, etc.

La óptica más novedosa la aplican los canales de propiedad extranjera, como Chilevisión (del grupo Turner-CNN-Times) con una serie muy bien titulada Las Imágenes Prohibidas. Muestra todo lo que algunos sabíamos pero que el grueso de los chilenos nunca conoció por la censura mediática y los “cuentos chinos” de los montajes periodísticos, con víctimas de lesa humanidad que figuraban asesinados en hechos variados de crónica roja, falsos suicidios por amor de mujeres lazadas al mar, gente caída en enfrentamientos que nunca existieron, etc. Muchos periodistas que lograron credibilidad bajo la dictadura, se prestaron para mostrar en TV estos escenarios ficticios, de falsos enfrentamientos, sin muertos, sin sangre. Sólo vegetación, casquillos vacíos y el relato oral de un guión inventado por los esbirros de la DINA/CNI.

Hoy pocos dudan que los detenidos desaparecidos realmente existen, que en Chile no hubo ninguna “guerra”, que la dictadura fue cívico-militar (no sólo castrense), que los uniformados fueron llamados por los civiles que tocaron la puerta de sus cuarteles, que sin el apoyo del Partido Demócrata Cristiano (PDC) -y por supuesto, del entonces esmirriado Partido Nacional, de extrema derecha- el golpe no hubiera sido viable, que el Poder Judicial no cumplió su rol institucional y que los medios tampoco informaron la verdad.

La Corte Suprema se hizo una severa autocrítica el viernes, después de una petición de perdón, por sus «acciones y omisiones», formulada el miércoles por los jueces (Asociación de Magistrados del Poder Judicial de Chile), y de un cuestionamiento del Presidente Piñera. Un distinguido senador de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Hernán Larraín, también pidió disculpas, a título personal, por “omitir lo que debía hacer”. La senadora Evelyn Matthei, candidata presidencial de la derecha, dijo el sábado que “todos los chilenos pedían el golpe”, pero el lunes llegó tarde a una curiosa “conmemoración” convocada por el Presidente Piñera frente a La Moneda, para entregar una declaración escrita diciendo "nunca se debe usar la violencia para alcanzar el poder" y "no son aceptables las violaciones a los derechos humanos".

El 31 de agosto Piñera dijo: “El Poder Judicial no cumplió su rol de proteger el estado de derecho y proteger la vida. Sistemáticamente negaba los recursos de amparo que pudieron haber salvado muchas vidas (…) O por ejemplo la misma prensa, que muchas veces no informó con la debida veracidad de los hechos que estaban ocurriendo, y en cierta forma también contribuyó a que estos hechos no fueran conocidos como debieron haber sido conocidos" (1). Esta última frase la omitieron en la versión oficial (2), pero millones alcanzaron a oírla en vivo.

Evidentemente, se vive una época en que los políticos de todos los colores se inclinan a desdecirse y a pedir perdón, además de elucubrar nuevas frases, más gratas a los oídos de los electores. Y éstos son un enigma, con cerca de 10 millones de nuevos votantes por efecto de la nueva ley de “inscripción automática (a los 18 años) y voto voluntario” que incluye a gente de más de 40 años habilitada para sufragar con sólo presentarse e identificarse ante la urna que le corresponda.

La mayor curiosidad por el pasado reciente proviene de la gente más joven. Según datos de 2010 (pues el censo 2013 fracasó y se discute cuándo se hará de nuevo), el 65% de la población actual tenía menos de 19 años cuando ocurrió el golpe, o nació después. Y hoy éstas son personas tienen 15 a 59 años y un renovado interés por reconstruir su propio pasado.

También se desmoronan todas las grandes mentiras que por 17 años fueron la armazón ideológica y mediática de una dictadura que intervino los textos escolares, eliminó para siempre la educación cívica como ramo de enseñanza obligatoria, redujo y censuró la enseñanza de la historia y tuvo siempre la complicidad de la gran prensa, radio y televisión en la difusión y fabricación de historias falsas.

Por ejemplo, ya nadie cree la historia falsa de que hubo una “guerra” y que en Chile había de 10.000 a 20.000 hombres armados hasta los dientes, llegados de Cuba, Checoslovaquia, Bulgaria, no importaba mucho de dónde y exactamente cuántos eran: vinieron a poner al país tras la cortina de hierro comunista y había que buscarlos y matarlos. Por xenofobia anticomunista asesinaron también muchos extranjeros de los llamados “países tropicales”, incluso brasileños, mexicanos y argentinos. Los militares que hacían hogueras con libros no distinguían a un guatemalteco de un dominicano: todos los que hablaban con otra tonada eran “cubanos”.

Lo mismo ocurrió con el Plan Z, inventado por la CIA para exacerbar la venganza contra los izquierdistas por supuestas listas de ciudadanos que serían eliminados cuando el gobierno de Allende, con la fuerza que no tenía, impusiera un gobierno marxista. Este plan de guerra psicológica, divulgado por los militares tras el golpe, jamás existió, según los archivos desclasificados de la CIA desde el gobierno de Bill Clinton. Hasta lo descartó como una «falsedad» el periodista Federico Willoughby-MacDonald, que fue una suerte de “ministro de información” del dictador y, después, de Patricio Aylwin, el primer presidente en “democracia”.

La huella de Allende

A 40 años de su partida, adquiere más fuerza la profunda huella que dejó Salvador Allende en la sociedad chilena. Su pensamiento de reformador social sigue plenamente vigente agrandado por la imagen del Presidente que dio la vida en su intento de profundos cambios, demasiado parecidos a las actuales demandas de distintos sectores del pueblo, en una sociedad remecida de cuajo por los estudiantes y los movimientos sociales, no así por los partidos políticos cuya aceptación bordea el 20%.

Resulta evidente que en los últimos años la sociedad chilena se ha desplazado hacia la izquierda. El entendimiento de la gente joven se sacudió bozales, tabúes y “cortinas de humo” impuestas sucesivamente por la dictadura cívico-militar y los gobiernos civiles interesados sólo en expandir la libertad del gran capital, nacional y extranjero.

Allende murió justamente porque esos sectores no toleraron su acción de gobierno ni sus reformas sociales, legales y pacificas. ¿Hubo, o no, una “santa alianza” del gran capital, Estados Unidos y la clase política reaccionaria de la época, tristemente bajo el liderazgo del Partido Demócrata Cristiano (PDC) de Eduardo Frei Montalva y Patricio Aylwin Azócar, la cúpula de la fallida “Revolución en Libertad” alentada en los ’60 por la “Alianza para el Progreso” de Kennedy? ¿Llamaron, o no, al partido militar para el trabajo sucio, y luego lo abandonaron a su suerte en cualquier esquina del basurero de la historia? El debate sobre estos temas recién comienza.

El factor PDC

El PDC fue el factor clave del golpe en Chile. Convencido de que el poder terminaría finalmente en sus manos, la cúpula de ese partido mayoritario (29,1%) activó a sus generales del ejército Sergio Arellano Stark y Oscar Bonilla Bradánovich, ex edecanes de Frei, más Augusto Lutz, jefe del Servicio de Inteligencia Militar, entre otros gestores precoces del golpe.

Después del gobierno de Jorge Alessandri Rodríguez (1958-1964), el segundo y último elegido por la derecha en el siglo 20 -el tercero en 52 años fue el de Piñera-, el PDC se convirtió en una nueva cara de la derecha, honrando su origen de desprendimiento del Partido Conservador llamado Falange Nacional en 1938 y transformado en PDC en 1957.

La alianza encabezada por el Partido Conservador Unido (PCU) y el Partido Liberal (PL) en 1964 retiró a su candidato presidencial Julio Durán, del entonces derechista Partido Radical (PR), para cerrarle el paso a la tercera postulación del Dr. Salvador Allende, y asegurar el triunfo de Eduardo Frei Montalva (1964-1970), pero los dos partidos de la derecha fueron prácticamente barridos del mapa en las elecciones parlamentarias de marzo de 1965. El PL obtuvo 7,31% de los votos, con 6 diputados de un total de 147, mientras el PCU alcanzó 5,18%, con 3 legisladores, en tanto el PR sobrevivió con 13,29% y 20 parlamentarios. Conservadores y liberales se fusionaron en el Partido Nacional (PN) en 1966.

En las elecciones parlamentarias de marzo de 1969, previas a la presidencial que el 4 de septiembre de 1970 ganaría Allende con el 36,6%, el Frente de Acción Popular (Frap) -antecesor de la Unidad Popular (UP)- sacó 29,89% y eligió 37 diputados. El PDC eligió a 57, con el 30,72%. El PN alcanzó al 20,6% con 33 diputados.

En las elecciones municipales del 4 de abril de 1971, la UP de Allende alcanzó el 50% y eligió al senador reemplazante de Salvador Allende, el socialista Adonis Sepúlveda. Pero en las elecciones de marzo de 1973, la UP redujo su votación al 44,11% y eligió a 63 diputados de 150 (PS 28, PC 25, PR 5, IC 1, API 2, Mapu 2). La Confederación de la Democracia, que aglutinó a la vieja y nueva derecha, alcanzó el 55,6% y eligió 87 parlamentarios (PDC 50, PN 34, Democracia Radical, DR 2; Partido Izquierda Radical, PRI, 1).

La derecha unida alcanzó mayoría en el Congreso, pero los resultados no alcanzaron los 2/3 del Senado para destituir al Presidente. Sólo pudo allanar el camino al golpe militar con diversas iniciativas parlamentarias, como la Ley de Control de Armas y declarar “ilegal” el gobierno de Allende semanas antes del golpe.

La cúpula del PDC, como principal partido de oposición, promovió múltiples iniciativas para desestabilizar y, por último derribar, al gobierno de Salvador Allende. A través de su senador Juan de Dios Carmona, impuso la Ley N° 17.798, que a partir del 20 de octubre de 1972 dio atribuciones propias de las policías a las 4 ramas de las Fuerzas Armadas (FA). Así, los militares golpistas pudieron amedrentar a los trabajadores y allanar fábricas bajo el pretexto de buscar armas.

Esta ley del PDC también le sirvió a los militares para sopesar psicológicamente la actitud de los obreros al cometer allanamientos sangrientos y premonitorios de lo que vendría muy pronto, como el de la industria Lanera Austral de Punta Arenas, el 4 de agosto de 1973, donde las tropas dirigidas por el general Manuel Torres de la Cruz asesinaron al obrero Manuel González Bustamante.

El 22 de agosto de 1973, la Cámara de Diputados declaró “inconstitucional" el gobierno de Allende, por 81 votos (63.3%) contra 47. Allende fue acusado de instaurar "un sistema totalitario", una dictadura comunista. Al día siguiente, bajo el título a 8 columnas: Declaró Acuerdo de la Cámara de Diputados: El gobierno ha quebrantado gravemente la Constitución, El Mercurio publicó el texto íntegro. La sesión fue presidida por el PDC Luis Pareto. El PN Gustavo Lorca era vicepresidente de la Cámara.

El mismo partido mayoritario que apoyó en masa este acuerdo, con el ex presidente Eduardo Frei Montalva como su líder indiscutido, apenas tres años antes, el 24 de octubre de 1970, contribuyó con todos sus votos a elegir Presidente a Salvador Allende en el Congreso Pleno.

Sólo 13 dirigentes del PDC se opusieron públicamente al golpe cívico-militar el 13 de septiembre de 1973, recordados como “los 13 del 13”: 1) Bernardo Leighton Guzmán, diputado, ex ministro, ex vicepresidente de la República; 2) José Ignacio Palma, ex diputado, ex ministro, ex presidente del Senado; 3) Renán Fuentealba Moena, senador, ex diputado, ex delegado de Chile ante la ONU; 4) Sergio Saavedra, diputado, ex intendente de Santiago; 5) Claudio Huepe G., diputado, ex intendente de Arauco; 6) Andrés Aylwin Azócar, diputado; 7) Mariano Ruiz-Esquide, diputado; 8) Jorge Cash M., profesor, periodista; 9) Jorge Donoso, abogado, periodista; 10) Belisario Velasco, economista, ex gerente de la Empresa de Comercio Agrícola, ECA); 11) Ignacio Balbontín, sociólogo, profesor universitario; 12) Florencio Ceballos, abogado, asesor sindical; y 13) Fernando Sanhueza Herbage, arquitecto, presidente de la Cámara de Diputados desde el 15 al 29 de mayo de 1973.

“Condenamos categóricamente el derrocamiento del Presidente Constitucional de Chile, señor Salvador Allende, de cuyo Gobierno, por decisión de la voluntad popular y de nuestro partido, fuimos invariables opositores. Nos inclinamos respetuosos ante el sacrificio que él hizo de su vida en defensa de la Autoridad Constitucional”, reza esta declaración que hoy algunos PDC pretenden atribuírsela a todo el partido.

El rol de los medios

El PDC tuvo también un activo rol en la desestabilización mediática del gobierno de Allende a través de sus medios periodísticos, como el diario La Prensa (ex Diario Ilustrado) y la radioemisora Presidente Balmaceda.

En 1970 la televisión era universitaria y estatal, mientras la prensa escrita y la radio estaban controladas por diez grupos hegemónicos:

1) El Mercurio/Lord Cochrane, 2) Empresa Editora Zig Zag, 3) Radio Minería, 4) Radio Portales, 5) Consorcio Periodístico de Chile, COPESA, 6) Compañía Chilena de Comunicaciones, 7) Emisora Presidente Balmaceda, 8) Sociedad Periodística del Sur, SOPESUR, 9) Sociedad Nacional de Agricultura) y 10) Radioemisoras Unidas.

Durante la preparación del golpe hubo irrestricta libertad de prensa y de expresión. La supuesta opresión del periodismo fue una ficción proclamada como "verdad" por El Mercurio y sus otros dos diarios de la capital, Las Ultimas Noticias y La Segunda, así como La Tercera, Tribuna (creada con fondos CIA) y La Prensa. Los diarios de oposición sumaban 541.000 ejemplares diarios, más el efecto multiplicador de 3 lectores por ejemplar, según un reporte de Chile Hoy Nº 14, 1972, distribuidos de la siguiente forma:

La Tercera 220.000, El Mercurio 126.000, Las Últimas Noticias 81.000, La Segunda 55.000, Tribuna 40.000 y La Prensa 29.000. Los diarios favorables al gobierno año totalizaban 312.000 ejemplares al día: Clarín 220.000, El Siglo 29.000, Puro Chile 25.000, La Nación 21.000 y Última Hora 17.000.

El informe "Covert Action in Chile, 1963-1973" (3), emitido en 1975 por el comité senatorial estadounidense presidido por Frank Church e integrado por otros diez senadores, señala que la CIA sobornó a ejecutivos y periodistas de El Mercurio; fundó publicaciones como el diario Tribuna y revista Sepa, entre otras; e infiltró a lo menos la mitad del mundo periodístico entre 1970-1973. En su investigación de documentos secretos estadounidenses desclasificados, Soberanos e Intervenidos, Joan E. Garcés concluyó que en junio de 1964 la CIA producía 24 informativos radiales diarios en Santiago y provincias, 26 programas de "debate" por semana y subsidiaba a "medios de información afines".

El "Covert Action in Chile", conocido también como "Informe Church", apunta que en 1970-73 la CIA:

-"Incluía un grupo de apoyo periodístico que suministraba artículos sobre política, editoriales y noticias para colocar en la prensa y en la radio".

-"Otro de los proyectos proporcionaba fondos para fichas (nombre eufemístico de agentes) individuales en la prensa".

-"Otras fichas, empleados todos de El Mercurio, permitían que la Estación CIA publicara más de un editorial al día basado en sus orientaciones".

-"La campaña de propaganda tenía varios componentes. Las pre dicciones del colapso económico con Allende eran reproducidas por periódicos europeos y latinoamericanos en artículos originales de la CIA".

-"El Mercurio fue uno de los principales canales de propaganda en 1970-73, como lo había sido en las elecciones de 1970 y en el período anterior a la posesión de Allende" (4/ 11/70).

El Mercurio recibió financiamiento de Estados Unidos para su campaña contra Allende, aprobado por el Comité de los 40, integrado por el Asistente del Presidente para Seguridad; el Subsecretario de Estado, el Secretario Adjunto de Defensa, el Director del Estado Mayor Conjunto y el Director de la CIA. El 25 de marzo de 1970, el Comité aprobó 125.000 dólares para "operación de descrédito de la Unidad Popular"; el 27 de junio se acordaron 300.000 dólares adicionales; el 9 de septiembre se aprobaron 700.000 dólares para El Mercurio.

El 11 de abril de 1972 se aprobaron otros 965.00 dólares para El Mercurio. Según el "Informe Church", entre 1965 y 1973 se gastaron en Chile 12,3 millones de dólares solamente en el "rubro prensa".

El rol de Eduardo Frei Montalva

El ex presidente dejó un escrito de 7.000 palabras que justifican la adhesión del PDC al golpe. Cualquiera puede consultar hoy en Internet (4) su carta al italiano Mariano Rumor, presidente de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana, fechada el 8 de noviembre de 1973 y publicada oportuna y extensamente por El Mercurio.

Eduardo Frei Montalva intentó convencer a Rumor de que la “terrible catástrofe económica y política, haya producido tal desesperación en las Fuerzas Armadas y en el pueblo chileno -pues éstas jamás podrían haber actuado sin la aquiescencia de la mayoría- hayan quebrado una tradición tan larga y tan honrosa que constituía nuestro orgullo”.

Consideró ridícula la afirmación de que Neruda fue asesinado y trató de venderle a Rumor la idea de una presencia militar extranjera en largos párrafos dedicados a supuestos arsenales de variada marca y procedencia que tendría la UP, incluidos “cañones antitanques”:

“Se trata de armas de todo tipo, no sólo automáticas, sino que pesadas, ametralladoras, bombas de alto poder explosivo, morteros, cañones antitanques de avanzados modelos y todo un aparato logístico de comunicaciones, de telefonía, clínicas médicas, etc., para poder concretar esta acción. Se había establecido así un verdadero ejército paralelo. Nos preguntamos, una vez más, y preguntamos a los dirigentes de la Unión Mundial de la Democracia Cristiana: ¿Qué democracia puede resistir esta situación? ¿Acaso la Democracia Cristiana, sin armas y en consecuencia inerme frente a esta embestida, debía quedar silenciosa? ¿Merece el calificativo de fascista o golpista por el hecho de haber denunciado esta realidad? ¿Pretenden acaso que lo democrático era permanecer mudos, amparando la preparación desembozada de una dictadura impuesta por la fuerza de las armas?”

Otros párrafos explican cómo el golpe libró a Chile -con “la aquiescencia de la mayoría”- de la fagocitosis geopolítica del comunismo: “¿Por qué la reacción de la Unión Soviética ha sido de tal manera violenta y extremada? ¿Por qué el comunismo mundial ha lanzado esta campaña para juzgar lo ocurrido en Chile y para atacar a la Democracia Cristiana? La razón es muy clara. Su caída ha significado un golpe grave para el comunismo en el mundo. La combinación de Cuba con Chile, con sus 4.500 kms de costa en el Pacífico y con su influencia intelectual y política en América Latina era un paso decisivo en el control de este hemisferio. Por eso su reacción ha sido tan violenta y desproporcionada. Este país les servía de base de operación para todo el continente. Pero no es sólo esto. Esta gigantesca campaña publicitaria tiende a esconder un hecho básico: El fracaso de una política que habían presentado como modelo en el mundo. ¿Cómo explicar que esta experiencia que mostraban como camino a otros partidos democráticos
y al socialismo europeo haya conducido a un país organizado y libre a tan terrible catástrofe económica y política, haya producido tal desesperación en las Fuerzas Armadas y en el pueblo chileno - pues éstas jamás podrían haber actuado sin la aquiescencia de la mayoría - hayan quebrado una tradición tan larga y tan honrosa que constituía nuestro orgullo?”

Frei Montalva expresó a Rumor su deseo de que “el gobierno actual tenga éxito” y para eso, muchos cuadros del PDC se convirtieron en asesores, funcionarios y ministros. El economista Juan Villarzú Rohde fue director de Presupuestos del ministerio de Hacienda hasta enero de 1975 (después, en “democracia”, fue ministro Secretario General de la Presidencia de Eduardo Frei Ruiz-Tagle y presidente ejecutivo de Codelco, con Frei y Ricardo Lagos). El ingeniero y economista Jorge Cauas fue ministro de Hacienda (1974-1976). William Thayer, ex ministro de Trabajo, Justicia y Educación de Frei Montalva fue colaborador en el sector público, asesor del ministerio de Relaciones Exteriores y "legislador" de la dictadura en la Comisión Legislativa II (1976-1978). El general Bonilla fue ministro del Interior (1973-1974) y de Defensa (1974-1975. El ex senador Juan de Dios Carmona integró el Consejo de Estado de la dictadura y fue embajador en España.

En su carta a Rumor, Frei Montalva también dijo:

“Las Fuerzas Armadas -estamos convencidos- no actuaron por ambición. Más aún, se resistieron largamente a hacerlo. Su fracaso ahora sería el fracaso del país y nos precipitaría en un callejón sin salida. Por eso los chilenos, en su inmensa mayoría, más allá de toda consideración partidista, quieren ayudar, porque creen que ésta es la condición para que se restablezca la paz y la libertad en Chile. Cuanto más pronto se destierre el odio y se recupere económicamente el país, más rápida será la salida.

“La Democracia Cristiana está haciendo, a mi juicio, lo que está en su mano en esta perspectiva, sin renunciar a ninguno de sus valores y principios, siendo en este instante sus objetivos más fundamentales:

-Pleno respecto a los derechos humanos

-Pleno respeto a las legítimas conquistas de los trabajadores y campesinos. -Vuelta a la plenitud democrática.

Sabemos que esto no es fácil. La situación entera no es fácil. Y por eso mismo debemos actuar con la mayor responsabilidad”.

El epílogo

La Unión Soviética no mostró mayor interés en sostener el gobierno de Allende. En diciembre de 1972, el líder chileno fue a pedir un crédito a Moscú para apuntalar la economía y abastecer los mercados con bienes de consumo de primera necesidad, pero regresó con el 10% de sus aspiraciones, unos 30 millones de dólares en ayuda alimentaria y una reprogramación de la deuda con la Unión Soviética. No fue real la amenaza hegemónica y geopolítica de traer tan al sur la llamada cortina de hierro del comunismo soviético.

Los PDCs utilizaron a los militares para regresar al poder con el pretexto de salvar a la patria del comunismo, pero resultó al revés. La Marina promovió su propio plan, los generales adictos al PDC no tuvieron influencia real en el poder y el control terminó tomándolo el último general que se plegó a la conspiración, Pinochet, quien aprovechó de levantar su propio proyecto. Se agudizaron las discrepancias políticas entre estos civiles, los generales Bonilla y Lutz con el jefe real de la dictadura, hasta que en 1975 el PDC resolvió retirarse, y quienes se quedaron fueron expulsados del partido, entre otros, Juan de Dios Carmona, William Thayer y Jorge Cauas.

Eduardo Frei Montalva se convirtió en un brillante líder opositor a la dictadura de proyección internacional y hoy existe la convicción judicial de que fue asesinado en la Clínica Santa María (privada) por envenenadores expertos de la CNI en enero de 1982, igual que Neruda y en el mismo hospital privado. El general Augusto Lutz tuvo un final parecido en el Hospital Militar, en noviembre de 1974. El general Oscar Bonilla pereció en marzo de 1975 en un sospechoso accidente de helicóptero y también murieron de manera extraña los expertos franceses que vinieron a investigar por cuenta del fabricante. El general Sergio Arellano sobrevive en su casa hasta hoy, en solemne impunidad, después de haber mostrado buena conducta y sumisión al dictador desde que en octubre de 1973 recorrió el país matando gente en un helicóptero que nunca se cayó: fue el jefe de la Caravana de la Muerte.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Referencias y citas:
1) http://www.cnnchile.com/noticia/2013/08/31/presidente-pinera-se-refirio-a-los-40-anos-del-golpe-militar-en-chile-
2) http://www.gob.cl/destacados/2013/08/31/mandatario-y-conmemoracion-de-los-40-anos-del-golpe-militar-tenemos.htm
3) Covert Action in Chile, 1963-1973, ver http://www.fas.org/irp/ops/policy/church-chile.htm
4) Carta de Eduardo Frei Montalva a Mariano Rumor, ver http://es.wikisource.org/wiki/Carta_de_Eduardo_Frei_Montalva_a_Mariano_Rumor,_Presidente_de_la_Uni%C3%B3n_Mundial_de_la_Democracia_Cristiana

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Víctor Jara: El fusilado canta

Reinaldo Spitaletta (especial para ARGENPRESS.info)

Hace cuarenta años fue asesinado en el estadio nacional de Chile el cantor y director de teatro Víctor Jara. Fue otra de las múltiples víctimas de la represión militar, tras el sangriento golpe de estado propinado por Augusto Pinochet contra el presidente Salvador Allende. Hoy, el cantautor chileno es símbolo de la que se denominó Nueva Canción de América Latina, que lo tuvo a él como uno de sus íconos y pioneros.

Víctor Jara (septiembre 1932-septiembre 1973), aquel heredero de Violeta Parra, “no cantaba por cantar ni por tener buena voz”, ni por figurar en las carátulas de discos o en anuncios publicitarios, ni por vanidad. No cantaba por farándula. Ni por vender grabaciones y pertenecer a las efímeras famas. Cantaba, dice uno, porque era un pájaro, libre y de canto ancho. Y hondo. Y porque siendo también guitarra, ésta (lo dijo él) tiene sentido y razón.

Cantaba por los sobrevivientes, por los desaparecidos, por los que nunca volvieron. Y tal vez por la incierta esperanza. Y por un mundo nuevo. Cantaba porque los estudiantes y los obreros y los campesinos querían que cantara. Y quizá porque ya sabía, a manera de premonición, que moriría “cantando las verdades verdaderas”.

Cantaba por el hombre del arado, por el del barrio pobre, y porque su destino de cigarra era ese: cantar. ¿Por qué canta un hombre? ¿Por qué llora un hombre? Son innumerables las razones. Lo que sí es una certidumbre es que a Jara, el de las peñas y los montajes teatrales, no le faltaron razones ni emociones ni causas para el canto (y quizá también para el llanto): “Mi canto es de los andamios / para alcanzar las estrellas…”.

Jara pertenece a un tiempo de resistencias y cuestionamientos a todo. Su trayectoria y talento están ligados a la politización de la música popular en América Latina, a la búsqueda de respuestas, mediante el arte, de las catástrofes sociales. Y de las epopeyas de los trabajadores. Eran calendas de discusión sobre las músicas nacionales, su necesidad, y acerca de nuevas formas y contenidos.

Jara, su voz, su guitarra, su arte, se convirtieron en símbolo y memoria de los treinta mil muertos por la dictadura de Pinochet. De origen campesino, era hijo de un trabajador agrario, Manuel, y de un ama de casa que cantaba y tocaba guitarra, Amanda (“Te recuerdo Amanda, la calle mojada, corriendo hacia la fábrica donde trabajaba Manuel”). El juglar también fue un apasionado del teatro. Además de dirigir varios montajes, como Antígona, fue asistente del célebre Atahualpa del Cioppo, en la obra El círculo de tiza caucasiano, de Bertolt Brecht.

Chile en los sesenta (como el resto de América Latina) era un fogón, tanto artístico como político. Aparecían grupos musicales como Quilapayún, Inti Illimani y folcloristas de cartel como Violeta Parra y Patricio Manns. A todo el frenesí cultural se le sumaría el advenimiento de la Unidad Popular, que lograría triunfar con Salvador Allende en las elecciones de 1970. Y en la vivencia y creación de esos fenómenos estaba metido Víctor Jara.

El cantor, que en 1972 organizó el homenaje a Pablo Neruda (Nobel en 1971) en el estadio nacional, ya era un figura mundial en 1973. En aquellos días, la Unidad Nacional resistía los embates de sectores retrógrados que aspiraban a restablecer el viejo régimen. Sin embargo, pudieron más las intervenciones norteamericanas, la CIA, algunas transnacionales y una rancia élite chilena que condujo a los militares a derrocar a Allende.

El 11 de septiembre de 1973, fecha del golpe, Jara fue detenido mientras cantaba en una universidad y conducido al estadio nacional, donde fue torturado. El escenario deportivo se transmutó en una especie de campo de concentración, con miles de presos políticos.

Antes de ser acribillado a balazos, un soldado le destrozó de un culatazo de fusil la mandíbula al juglar. Quizá tenía la intención de apagar para siempre su canto. Pero pasan cosas. El canto de Víctor Jara fue más sonoro y voló más alto después de su muerte, ocurrida el 16 de septiembre de 1973, pocos días antes de cumplir cuarenta y un años. Y como otros trovadores lo siguen entonando: “No puede borrarse el canto / con sangre del buen cantor…”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Allende en la memoria, a 40 años del golpe

Enrique Torres (PRENSA LATINA)

A las puertas del aniversario 40 del golpe de Estado contra el presidente Salvador Allende, encabezado por el general Augusto Pinochet, el ejemplo y el legado del mandatario es en buena medida inspiración de agrupaciones políticas y movimientos sociales en Chile.

El exministro de Vivienda y Urbanismo Pedro Felipe Ramírez rememora momentos del último Consejo de Gabinete dirigido por Allende, apenas 24 horas antes de desatarse el cuartelazo del 11 de septiembre de 1973, pasaje que en su opinión ilustra claramente la personalidad del estadista.

Ramírez, quien también ocupara la cartera de Minería durante el gobierno de la Unidad Popular, recordó que la cita ministerial se inició en el mediodía del 10 de septiembre de 1973, finalizó casi una hora después, y en la misma las palabras de Allende estuvieron todo el tiempo dirigidas a los militares presentes en la sala.

"Fue una reunión en la que solo habló el Presidente", precisó el exministro, quien asegura que pese a que en el salón estaban sus colegas del gabinete, el discurso estuvo orientado en todo momento a los jefes de la Fuerza Aérea, del Ejército y la Marina.

Con enérgicas palabras, Allende evidenció que el gobierno de la Unidad Popular estaba construyendo patria, aseguró el exministro, quien luego del golpe de Estado padeció en carne propia las secuelas de la dictadura de Augusto Pinochet, en campos de concentración como la Escuela Militar, la Isla Dawson, Ritoque y Tres Alamos.

El sentido patriótico de su mandato, Allende lo ejemplificó a través de la nacionalización del cobre, que recuperó el metal de manos de empresas estadounidenses; de la reforma agraria, que rescató tierras en poder de latifundistas y la oligarquía chilena; y del fomento de la propiedad social sobre los medios de producción en beneficio de las grandes mayorías, entre otras políticas.

Al final del Consejo, como un vaticinio de lo que ocurriría al día siguiente, aseguró que defendería el Palacio de La Moneda de quienes intentaran despojarlo del poder ganado con el respaldo de su pueblo.

"Dijo frases muy impresionantes", recordó Ramírez, a quien le impactó escuchar de boca de Allende que no haría como otros presidentes de países latinoamericanos, que abordaban un avioncito y huían de sus respectivos países al verse amenazados por los militares.

"Yo voy a estar aquí, en La Moneda, en el Palacio de Gobierno, y voy a resistir hasta la última bala, perdón, hasta la penúltima, porque con la última yo sé lo que voy a hacer, buenas tardes", detalló palabra a palabra el exministro, quien recuerda que tras esa sentencia Allende dio por terminado el Consejo de Gabinete.

Fue la última vez que el extitular vio con vida al mandatario, quien, de acuerdo con testimonios de sobrevivientes de La Moneda, el 11 de septiembre combatió y resistió a pesar del desigual combate con los golpistas.

Tal como había prometido, tenía bien definido qué haría con la última bala, con la cual se quitó la vida mientras el palacio era bombardeado, para evitar así caer en manos de los militares amotinados, al mando del entonces jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Pinochet.

Dicha versión no es aceptada por una parte de los seguidores de Allende, como el Movimiento del Socialismo Allendista, el cual intenta demostrar la participación de terceros en la muerte del mandatario.

En su extensa plática Ramírez hizo una panorámica de los 17 años de dictadura, marcados por la represión, la tortura, las desapariciones, los asesinatos y en general un rosario de violaciones a los derechos humanos.

El principal desafío, en su opinión, fue sobrevivir, de ahí que la resistencia no fuese todo lo activa que se necesitaba desde los primeros momentos. Sin embargo, a partir de 1983, en medio de la crisis económica existente en el país, comienzan a desatarse las protestas ciudadanas, iniciadas por los sindicatos del cobre, en las mismas minas que habían sido nacionalizadas por Allende.

La dictadura se fue debilitando política y económicamente, y el 5 de octubre de 1988 triunfa el No en el plebiscito, consulta en la que se decidiría si Pinochet continuaba en el poder hasta el 11 de marzo de 1997.

El general recibió la negativa del 55,99 por ciento de los votantes, y el apoyo del 44,01 por ciento, lo cual generó la convocatoria a elecciones para presidente y parlamentarios al año siguiente.

"Muchos pensaban que no se ganaría el plebiscito, y que si se ganaba no se respetaría, pero ya Pinochet estaba debilitado, y al interior de las Fuerzas Armadas todo indica que no había fuerzas suficientes para que se desconociera el resultado del plebiscito", consideró el exministro Ramírez.

Luego vinieron 20 años de los gobiernos de la llamada Concertación, integrada por los partidos Demócrata Cristiano, Socialista, Por la Democracia y Radical Social Demócrata, así como otras organizaciones ya desaparecidas o fusionadas.

"Pero en esos 20 años no se hicieron transformaciones profundas, el sistema político excluyente creado por la Constitución del 80 permaneció intacto prácticamente, y el modelo económico neoliberal que esa Constitución establecía también quedó intacto", apostilló Ramírez.

El triunfo de la derecha luego de esos 20 años, con el gobierno de Sebastián Piñera profundizó la aplicación del modelo -según explicó el exministro-, lo cual catalizó un nuevo movimiento popular, esta vez encabezado por los estudiantes, opuestos a los mecanismos de mercado que imperan en la educación.

"La derecha sigue siendo una derecha muy golpista, que cuando ve amenazada sus privilegios se resiste con todas sus fuerzas, e incluso no tendría reparos en dar el golpe si tuviese fuerzas para ello... la derecha chilena no ha cambiado, volvería a hacer lo mismo", enfatizó Ramírez al no descartar que el país pueda ser nuevamente escenario de un golpe de Estado.

En opinión del político, esa cruda realidad potencia la necesidad de construir la fuerza necesaria para hacer los cambios sin que sobrevenga un nuevo cuartelazo.

"Y eso requiere de una fuerza muy amplia a favor de los cambios, no solo de la izquierda. La izquierda tiene que aliarse con el centro, para aislar a la derecha. El grave problema que tuvimos en la Unidad Popular fue que la izquierda no fue capaz de conquistar al centro, y quien conquistó al centro político fue la derecha", reflexionó.

Ramírez, militante de la Izquierda Ciudadana y parte del equipo de campaña de la expresidenta Michelle Bachelet, consideró que esa es una de las grandes enseñanzas que dejó el golpe de Estado, la necesidad de construir lo que se ha llamado la Nueva Mayoría, el bloque de varios partidos que encabeza la exmandataria.

"Es precisamente la construcción de esa amplia fuerza, que va desde la izquierda hasta el centro, la que permitiría llevar a cabo cambios que son fundamentales, y que están exigiendo tanto la izquierda como el centro, en el campo político, en el campo económico.

Nueva Mayoría está integrada por los partidos Socialista, Por la Democracia, Comunista, Demócrata Cristiano, Izquierda Ciudadana, Radical Social Demócrata y el Movimiento Amplio Social.

En las multitudinarias marchas estudiantiles y otras protestas sociales de los últimos años en Chile, la imagen del presidente Salvador Allende, en fotografías, carteles y otros soportes visuales, devino pieza omnipresente, como expresión de su legado, estima uno de sus exministros.

Pedro Felipe Ramírez, quien se desempeñaba como titular de Vivienda cuando el gobierno de la Unidad Popular fue derrocado por el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, cree que el hecho de que la efigie de Allende sea enarbolada es muestra de que su pensamiento está presente.

"El legado de Allende es un legado que no nace de una teoría. Allende era fundamentalmente un demócrata republicano, y socialista convencido, profundamente humanista", precisó Ramírez.

El político recordó que Allende fue el primer presidente socialista, con apoyo del Partido Comunista, que llegaba al gobierno a través de un proceso electoral, ya que hasta 1970 todas las experiencias en el mundo, tanto las de Europa como el caso de Cuba, ocurrieron por levantamientos armados.

"Esta experiencia del gobierno de la Unidad Popular generaba una esperanza muy grande en países de Europa Occidental fundamentalmente, como en Italia, en Francia y España, donde había una izquierda fuerte, con partidos comunistas muy fuertes, que aspiraban a acceder al Gobierno", reflexionó.

De acuerdo con Ramírez, entre otras razones fue por ello que Estados Unidos, y en particular la administración de Richard Nixon, desde que triunfó Allende señaló que ese gobierno no podía tener éxito, por lo que desde antes que asumiera el mando empezaron a desarrollar acciones destinadas a impedir su toma de posesión.

Inolvidables resultaron las palabras del entonces secretario de Estado del gobierno de Nixon, Henry Kissinger, cuando dijo: "no veo por qué tenemos que esperar y permitir que un país se vuelva comunista debido a la irresponsabilidad de su propio pueblo".

Grabaciones y documentos desclasificados evidencian que, para la administración Nixon, fue intolerable la decisión del gobierno de Allende de nacionalizar las empresas estadounidenses que habían dominado durante décadas la economía de Chile.

Consta que, el 5 de octubre de 1971, Nixon le comunicó a Kissinger: "He decidido remover a Allende".

Fue así, recordó el exministro Ramírez, que desde que Allende asume se desata un plan dirigido por la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para darle el golpe.

"Pero es importante entender que Allende y la izquierda chilena, si bien es cierto que se dotan de una teoría de cambio, revolucionaria, socialista, en el fondo su actuación responde a las necesidades objetivas del pueblo", precisó.

Es por ello, estimó Ramírez, que ese legado en términos de justicia y posibilidades de desarrollo personal y grupal está hoy presente en la rebelión de los estudiantes, en la rebelión de las regiones, de los trabajadores, en contra del sistema, no solo del Gobierno de Sebastián Piñera, sino del sistema creado por la dictadura, tanto en lo político como en lo económico y lo social.

"El pensamiento de Allende se ha ido transmitiendo. Allende es un personaje histórico de nuestro país, nadie queda frente a él indiferente", exclamó.

Ramírez estimó que en los últimos años ha habido un mayor interés de la juventud por conocer qué pasó el 11 de septiembre de 1973, el porqué del quiebre constitucional.

"Cuando vino el golpe, hubo una campaña dirigida por la derecha y la dictadura para desacreditar al gobierno de la Unidad Popular, alegando que fue un fracaso económico, que había miles de cubanos que estaban dispuestos a hacer la guerra, etcétera, etcétera, pero eso ha ido quedando atrás", apostilló.

El exministro de Vivienda aseguró que la juventud se ha percatado de la injusticia del sistema neoliberal que domina el país, y que fui impuesto por la dictadura Pinochet, y miran al pasado para preguntarse qué fue el gobierno de la Unidad Popular, qué se proponía, y en correspondencia con esas inquietudes resurge el interés por la figura de Allende.

LAS HERIDAS DE LA DICTADURA

Ramírez, quien estuvo preso en varias cárceles y centros de tortura, aseguró que no guarda heridas personales de los abusos de que fue víctima.

"A pesar de todo lo que sufrimos, teníamos mucha dignidad por todo lo que habíamos hecho y lo que estábamos haciendo. Nosotros nos sentíamos con la razón, y creíamos que eran nuestros torturadores y nuestros carceleros los que estaba en un error", enfatizó.

El exministro de Allende aseguró que la voluntad de resistir era de todos los seguidores del mandatario, de resistir ante una dictadura violenta, ante el crimen y la tortura. "Era muy impresionante lo que sentíamos, nos invadía a todos ese sentido de dignidad frente a la masacre, frente al horror, y eso nos defendía sicológicamente mucho, y yo creo que eso permanece hasta hoy en día, de tal manera que las grandes heridas siempre son del alma, y no tenemos esas heridas", manifestó Ramírez.

El informe Retting, realizado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación en 1991, solo contabilizó ejecuciones y desapariciones. En total, reconoció dos mil 279 muertes en manos de las fuerzas castrenses durante la época Pinochet.

En tanto, la Comisión Valech, denominada así en honor al exobispo de Santiago, Sergio Valech, amplió la pesquisa sobre la represión y en 2004 presentó su reporte, el cual enumeró más de 30 mil víctimas, de ellas más de 28 mil por detenciones ilegales, tortura, ejecuciones y desapariciones. Las muertes sumaron más de tres mil.

Empero, el segundo informe de esa comisión, entregado en agosto de 2011 al presidente Piñera, reconoce en general más de 40 mil víctimas, a pesar de que unas 22 mil denuncias de organizaciones de derechos humanos fueron rechazadas por el equipo investigador.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Chile. A 40 años del golpe: Nuestra memoria está llena de futuro

Karol Morales (RED LIBERTARIA, especial para ARGENPRESS.info)

A 40 años del golpe. Esta es, sino la más, una de las frases más escuchadas, leídas y pronunciadas por estos días.

A 40 años del golpe miramos a nuestros hermanos y hermanas que lucharon en dictadura, tal como hoy luchamos nosotros, y fueron duramente castigados por ello. A aquellos que por organizarse en sus sindicatos, en sus poblaciones, en sus universidades, en sus calles, fueron asesinados, perseguidos o desaparecidos. Y les prendemos velas, visibilizamos sus imágenes, les conmemoramos en actos y manifestaciones.

A 40 años del golpe, recordamos los sucesos de aquellos 40 años atrás, y sus años venideros. La tv muestra imágenes y relatos de la tortura y la persecución. Algunos piden un perdón obligado por las circunstancias, un perdón que más que eso tiene sabor a justificación. Justificación de lo que hicieron y de lo que no. Justificación.

Y he allí uno de los elementos centrales en este debate.

Los defensores de la dictadura hablan de “régimen”, del “presidente Pinochet”, de que “todos sufrimos”, de que el “dolor no les pertenece sólo a algunos” y que “tenemos que validar el dolor de los demás”, que “ninguna verdad es la verdad”. Hablan de que “no sabíamos qué estaba pasando”, “hicimos lo que pudimos”, entre tantas otras cosas.

Es evidente que todo ello implica un desconocimiento sistemático de la dictadura como tal, como el proceso donde el Estado ejerció violencia política hacia UN sector de la sociedad, mientras el otro miraba cómplice de aquella vergüenza. ¿Qué posibilidad de “reconciliación” puede haber en esas condiciones? ¿Qué posibilidad de reparación? Y si ello no es una incitación a la rabia, cuyas manifestaciones luego puedan reprimir, tildar de terroristas y perseguir, ¿qué es?

La “conmemoración” se ha plagado de discursos legitimadores no sólo del golpe como necesario para el restablecimiento de la “normalidad” de los privilegios de los poderes económicos del país, ni de la complicidad de quienes lo permitieron y avalaron. La legitimidad que estos discursos otorgan es a la instalación del modelo económico y social imperante en nuestro país, cuestión que defienden sin vergüenza y en horario prime.

Y para ello la tv muestra la crudeza de la dictadura, de la tortura, y el actuar “revolucionario” de aquellos que lucharon por el fin de la misma, poniendo como moneda de cambio la mantención de las bases del modelo instalado a sangre y fuego. ¿El efecto esperado? La validación de la salida pactada como única posible. La relegitimación de la política del consenso, que nos obligó a consensuar un proyecto país con quienes nos arrebataron la dignidad y la vida (sí, la dignidad y la vida). La misma política que selló la subordinación de nuestras necesidades, nuestros derechos y nuestros sueños a las ganancias del capital nacional y transnacional asentado en el país.

Y por supuesto, los mismos protagonistas de esa historia son quienes se preparan para recoger los frutos de esta nueva siembra. ¡Qué fecha más útil para la recomposición de una concertación desgastada y sin proyecto futuro! ¡Qué fecha más útil para la renovación del consenso! ¡Qué fecha más útil para copar las sensibilidades de quienes rechazamos tajantemente la dictadura militar y sus efectos en la vida social, política y económica que vivimos hoy! ¡Y qué fecha más útil para revivir el miedo a la repetición de la historia, amenaza que se alza inminente si osamos continuar profundizando nuestra crítica y movilización activa por una vida justa y digna para nuestro pueblo!

Esto es lo que están instalando con la conmemoración. Esto está detrás de tanta pantalla con imágenes y relatos de la dictadura militar. Y esto es, a toda costa, lo que debemos evitar que ocurra en este nuevo 11 de septiembre.

A 40 años post golpe la memoria no pasa por "recordar a los caídos" sin más, sino por recordar el proyecto histórico y las razones por las que fueron asesinados u obligados a buscar medios extremos para preservar la vida de sus familias. Esas razones siguen plenamente vigentes: la dignidad, el bienestar y una sociedad de derechos para nuestra gente.

Lo que la dictadura no resuelve con pedir perdón no son sólo las muertes pasadas, sino los efectos diarios de un sistema económico y social excluyente, fuertemente desigual y mercantilizador de nuestra existencia, reduciéndonos de seres humanos a consumidores.

La memoria hoy es un ejercicio de lucha por el futuro. Ello es lo único que puede reivindicar las vidas de quienes murieron por ese mismo proyecto, con mayor sentido incluso hoy. Ese es el ejercicio de memoria que necesitamos, no el de la tv que cristaliza en las violaciones a los DDHH la existencia de la dictadura, invisibilizando que su razón primordial de ser es el establecimiento de la sociedad que vivimos hoy.

Nuestra conmemoración no es sólo una lucha por la justicia de los tribunales, sino por la justeza de nuestros planteamientos, por la legitimidad de nuestras demandas, por la urgencia de nuestra dignidad.

Como dijera Salvador Allende “(…) podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.”

Y esa historia, hoy más fuerte que nunca, debemos tomarla en nuestras manos. Debemos decir fuerte y claro que la historia que cuenta la tv NO ES nuestra historia. Nuestra historia comienza mucho antes, nuestra historia es de fuerza y rebeldía, las imágenes que recordamos son las de nuestros compañeros y compañeras, nuestras familias luchando en las calles, levantando la frente y alzando la voz, saliendo a trabajar más temprano y con más fuerza, defendiendo sus lugares de trabajo, organizando las poblaciones.

Esta es nuestra historia. Y eso es lo que conmemoramos hoy: que ese sueño SI ES POSIBLE, porque ya hemos empezado a construirlo, y que quienes se interponen son justamente los mismos que validaron el golpe, y los que sellaron nuestro futuro dándole la mano a los dictadores. Allí se inscriben la Alianza y la Concertación, Matthei y Bachelet.

Mención aparte para los compañeros y compañeras del Partido Comunista, que equivocan el camino al creer que una alianza con las burguesía nacional puede permitirnos avanzar en las reformas sustanciales para el avance del movimiento social, toda vez que ella ha realizado sus intereses en el actual modelo económico y político. Por esta vía, las puertas están cerradas. Confiamos en la convicción y el arraigo transformador de sus bases militantes, quienes sabrán recobrar el camino de una alternativa autónoma una vez que se desvele dicha imposibilidad.

Por nuestra parte, nos queda hoy construir nuestra propia alternativa, que dé continuidad y profundidad a las luchas que ya hemos levantado, a la exigencia de las reformas que permitan nuestra plena participación en las decisiones que afectan nuestra vida, a la exigencia del fin al lucro con nuestros derechos, tanto en educación, salud, vivienda y previsión, a la construcción de una vida donde las personas sean el centro del interés, no las ganancias. Y eso, lo levantamos desde todos los espacios donde actuamos.

Hoy, aprovechamos el escenario electoral para defender nuestras luchas desde esa tribuna, pero diciendo claro cuáles son los ejes que la articulan, sin alianzas con quienes se han empeñado en mantener y profundizar el modelo. Desde el Movimiento Tod@s a La Moneda, ocupamos ese espacio y disputaremos el sentido común que nos han impuesto.

Desde nuestras calles, barrios, centros de estudio y trabajo, fortaleceremos nuestra unidad y organización por las transformaciones profundas a que aspiramos.

Desde todos los frentes, diremos con tesón: ¡NOSOTROS NO OLVIDAMOS. POR ESO, SEGUIMOS ADELANTE, CON TODAS LAS FUERZAS DE LA HISTORIA!

¡ARRIBA LAS Y LOS QUE LUCHAN!.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El persistente clamor de Salvador Allende

Pausides Cabrera Balbi (AIN, especial para ARGENPRESS.info)

A cuatro décadas de la asonada golpista en Chile, encabezada por Augusto Pinochet (1915-2006), crecen las controversias y dudas acerca de las circunstancias que rodearon la muerte del entonces presidente constitucional, Salvador Guillermo Allende Gossens (1908-1973), trigésimo tercer mandatario chileno.

Salvador Allende: Mi carne es bronce para la historia (1973-2013), la verdad de su muerte, libro de la periodista Maura Brescia Clerici, recientemente publicado por la editorial Momentum, recoge testimonios y observaciones técnicas sobre las condiciones en que falleció el mandatario en el Palacio de La Moneda, aquel fatídico 11 de septiembre de 1973.

Los primeros testimonios sobre la muerte de Allende, emitidos por la Junta Militar golpista, certificaban el suicidio. Pero tales versiones fueron rotundamente cuestionadas y negadas por familiares y sus seguidores, pues en más de una oportunidad él había manifestado: “Yo cumpliré mi mandato. Tendrán que acribillarme a balazos para que deje de actuar”…

Así, a lo largo de décadas, proliferaron tesis sobre el probable asesinato, homicidio o “suicidio asistido” del líder de la Unidad Popular chilena, hasta que el 23 de mayo de 2011 fue reabierto el caso con el fin de determinar: "(…) la manera de la muerte o las circunstancias que rodearon a la misma".

Para el 19 de julio del propio año fueron entregados los resultados de los estudios de la exhumación, los cuales confirman la teoría del suicidio del presidente Salvador Allende durante el bombardeo y ocupación militar del Palacio de la Moneda.

En su libro, Maura Brescia logra poner en duda la tesis del suicidio de Allende, y revela numerosas versiones y declaraciones contradictorias como sospechas políticas sobre presuntos testigos que jamás abandonaron el país; mientras, otros fueron forzados al exilio o pasaron a integrar el dossier de desaparecidos por los militares golpistas.

Para la escritora, las distintas exhumaciones de Salvador Allende, plagadas de irregularidades, como las cometidas en la investigación sobre la muerte del poeta Pablo Neruda, levantan mucho más que sospechas acerca de la seriedad y veracidad de procesos considerados como secretos de Estado.

A 40 años de los trágicos episodios ocurridos en Chile, la última alocución de Salvador Allende, emitida en medio de explosiones y disparos, repercute persistente en oídos de buena parte del pueblo que amó, y hoy intenta abrir alamedas para marchar en cuadro cerrado con Latinoamérica.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Cuando es oportuno recordar algunas obviedades

Hugo Blasco (ACTA)

Hay un viejo refrán que dice que “no se le pueden pedir peras al olmo”. Obviedad total. El sistema capitalista es injusto, inhumano. Otra obviedad. En 2001/2002 la crisis fue de tal magnitud que los grandes defensores del sistema debieron reconsiderar el “modelo”, jaqueado duramente por las luchas populares que marcaban claramente que a pesar de la represión las mismas no se iban a detener.

Ese punto que algunos consideraron el piso más bajo al que se podía caer en realidad podría haberse agravado de no haber mediado la resistencia popular y la imposibilidad del poder de resguardar sus intereses en condiciones dado el agudo conflicto social.

A partir de ahí se generaron una serie de medidas desde el Estado que significaron mejoras en las condiciones de vida de la población en general a través de políticas sociales, negociación colectiva de los trabajadores, incorporación de beneficiarios al sistema previsional, entre las más importantes.

Por otro lado en los más de diez años transcurridos creció la brecha entre los sectores más ricos y los más pobres de la sociedad, se concentró y extranjerizó como nunca antes la economía y se pagó el record en materia de deuda externa.

Consecuentemente la pelea por otra distribución del ingreso sigue vigente.

Vemos como en toda la geografía nacional se registran conflictos por el salario y contra la precarización laboral tanto en el ámbito privado como estatal.

En los últimos tiempos alcanzaron notoriedad varios casos como el de los estatales jujeños y los municipales de Quilmes en la provincia de Buenos Aires.

En ambos casos por reivindicaciones gremiales elementales como salario y estabilidad en el empleo.

Pero además cobraron importancia acciones populares en contra de proyectos extractivos altamente contaminantes como en Famatina y el acuerdo YPF-Chevron en Neuquén.

Tampoco podemos soslayar la sistemática agresión a la que son sometidos integrantes de las comunidades de Pueblos Originarios que defienden sus derechos y al hacerlo colisionan con el avance de la frontera sojera.

En todos estos hechos hubo una uniforme respuesta del Estado: la represión, la que no sólo resulta injustificada sino de una gravedad importante.

Haciendo un rápido análisis que explique el accionar estatal surge que los límites “tolerables” por el sistema ya fueron alcanzados.

Por lo tanto cualquier intento de los trabajadores y el pueblo en avanzar hacia mayores índices de justicia distributiva y defensa del medio ambiente en el marco de la soberanía popular se encontrará con la violenta respuesta institucional.

En este sentido no están disociados la ley Antiterrorista, el Proyecto X, la presencia “a saturar” de gendarmes en el territorio bonaerense como tampoco lo están el ceder soberanía jurisdiccional ante el poder económico o intentar instalar nuevamente un proyecto para bajar la edad de imputabilidad de chicos menores, en nombre de la progresía, tal como la derecha exige.

Repudiamos las represiones desatadas contra nuestras compañeras y compañeros en Jujuy, Neuquén y Quilmes y sostenemos que no nos interesan las disputas entre los que son y los que pretenden ser los “administradores” del capitalismo en nuestro país.

Exigimos que los responsables de tales hechos sean condenados política y penalmente.

Hugo Blasco es Secretario de Derechos Humanos de la CTA.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La infancia lleva al Estado provincial al banquillo de los acusados

Claudia Rafael (APE)

No hay un modo más perfecto de aplicar rayos x sobre la matriz de pensamiento de un gobierno que exponer el modo exacto de nutrir los presupuestos. Algo así como díme dónde inviertes tus dineros y te diré quién eres. Ahí no hay dobleces. No hay falacias. Es absolutamente transparente y dibuja con precisión quirúrgica la ideología del poder.

Decidir como política sistémica mantener inmutable el valor de las becas de UDI (Unidad de Desarrollo Infantil, programa en contra-turno escolar para chicos de hasta 14 años) constituye un símbolo ineludible. Adeudar las cuotas bimestrales para el funcionamiento de los hogares, casas del niño y programas destinados a las coberturas de necesidades básicas es otra señal de fuego. Como también lo son la desfinanciación de obras fundamentales para el sostenimiento de las salas y casas de bebés de jardines maternales que se vieron obligadas a cerrar en los últimos años. Y, sin titubeo alguno, el colocar sistemáticamente al borde del abismo a organizaciones sociales que fueron supliendo funciones medulares del Estado de las que el Estado se fue corriendo paulatina y sostenidamente a través de años y de décadas.

Cuando a las 11 de la mañana, decenas de hogares, organizaciones sociales e instituciones nacidas bajo la convicción de que la infancia es destino y es el oasis de la humanidad, presenten una demanda judicial contra el Estado bonaerense estarán poniendo negro sobre blanco de un escenario de crueldad sustentado en el tiempo. El punto central de la demanda patrocinada por el Programa de Niñez, Derechos Humanos y Políticas Públicas de la Facultad de Derecho de La Plata es que la Provincia de Buenos Aires “lesiona y amenaza, en forma actual e inminente, con arbitrariedad e ilegalidad manifiesta los derechos constitucionales, individuales y colectivos, de niños, niñas y adolescentes, e instituciones dedicadas a la protección y promoción integral de los derechos de la niñez y adolescencia”. Y se reclama “el inmediato pago de todas las becas y/o cuotas que le son adeudadas a cada una de las instituciones”, la “adecuación de los montos”; la concreción de una audiencia pública en la que debatir abierta y profundamente las políticas de infancia.

Caza de brujas

Son estos tiempos profundamente clave para medir los rumbos del poder. Casi como una extraña balanza de desequilibrios y abandonos, del otro lado se ahondan las políticas pro seguridad que multiplican cámaras, gendarmes/prefectos/policías (en funciones o retirados) y lanzan una caza callejera que confluyen en un poderoso cóctel de peligrosidades. Que en este contexto se alce a la categoría de ministro de Seguridad a un barón del conurbano es una señal ineludible de los rumbos. Como también lo es que en los primeros dos días de multiplicación de gendarmes en las calles ingresaran cuarenta chicos al circuito penal en un número que, ni más ni menos, hace colapsar las estructuras. Normalmente los números rondan entre tres y cuatro nuevos chicos en el circuito penal cada día. ¿Significa un cambio en las prácticas delictivas? No. Muy lejos de eso. Implica, lisa y llanamente, que desde hace algunos días (no sólo desde que se nombró al manodurista Granados al frente del ministerio) hay una orden no escrita, no publicitada, no pronunciada en voz alta de salir a dar señales de que se endurece la política. ¿Es casual que semejante determinación se haya profundizado con tanto énfasis después del sintomático resultado electoral de las PASO?

¿Es real que numerosos jueces del Fuero Penal Juvenil reconocen por lo bajo que tienen presiones para no excarcelar? ¿Acaso lo es que jefes de Gendarmería consultaron al poder político si interesaban “las órdenes de captura vigentes”? ¿Cómo se enmarca en todo este panorama que Sergio Berni plantee que “en casi todos los delitos hay involucrados menores, que son reincidentes”?

No hay grandes distancias entre una frase de ese tenor y el “estamos en guerra con ellos, y la guerra hay que librarla. Es a matar o morir”, del 18 años intendente de Ezeiza, Alejandro Granados (noviembre 1999). O de la propuesta de Martín Insaurralde de bajar la edad de imputabilidad. Ahora a los 14 y, si es necesario, al mejor estilo del fallecido intendente de Olavarría, Helios Eseverri, a los 12 o aún más.

En toda la provincia de Buenos Aires los chicos privados de libertad por conflicto con la ley penal oscilan entre 480 y 510. Frente a los más de 3000 que son objeto de políticas de institucionalización en lo social. El 49 por ciento de los chicos de todo el país “sin cuidados parentales” vive en la provincia y en la Ciudad de Buenos Aires en donde las principales causas son la violencia familiar, el abuso sexual y el abandono.

Pero por fuera de todos ellos –y según el oficialísimo Indec- el 40 por ciento (cuatro de cada diez) de los chicos de menos de 14 años que vive en áreas urbanas es pobre. Chicos que corretean sus días en los márgenes del bienestar, que respiran ausencia y desabrigo, que saben de sinsabores antiguos porque no hay techos ni mesas cotidianamente estables en sus vidas. Porque nacer y crecer en el lado endeble de la cotidianeidad tiene costos profundos en el crecimiento.

Entonces, que el Estado provincial no abone las becas, las pague con dilatados atrasos o bien no modifique el monto de las cuotas (durante 2012 la inflación osciló entre el 11 y el 25,6 por ciento, según las fuentes) es rayano con lo criminal.

Cocteles peligrosos

El cóctel explosivo que produce el endurecimiento de las políticas penales con el metódico y consecuente abandono de las políticas de prevención resulta una pintura despiadada del presente y del futuro. Porque cuando se visibiliza un tema, como contrapartida, se invisibiliza otro. Y en este sentido, la andanada pro seguridad, pro mano dura, pro baja edad de imputabilidad, pro multiplicación de cámaras y de gendarmes/prefectos/policías (activos o retirados) en las calles termina por invisibilizar todo aquello que sigue quedando en las sombras. Desde el corrimiento del Estado de bienestar y el abandono de políticas públicas de infancia para la protección y promoción del niño (título que sólo se utiliza para nombrar la ley) han sido los hogares e instituciones de infancia los que han ido ocupando lugares fundamentales en las vidas de esos chicos. Que muestran en sus prácticas cotidianas que hay otro modo de construir. Que existen alternativas de ternura y miel a la hora de abrazar.

Hoy por la mañana la Justicia verá transitar por sus ríos de papeles y estructuras el reclamo de niños y niñas de que el Estado no les siga usurpando sus sueños. Que no los condene como práctica sostenida a un abandono pergeñado para arrebatarles el derecho a una vida justa. Y que no los arrincone a una espera que suele ser abismo y crueldad.

En 2008 el mismo programa de Niñez, Derechos Humanos y Políticas Públicas que patrocina la demanda que hoy se inicia, había presentado un amparo para reclamar por la protección de un grupo de chicos que vivían en las calles. La Justicia en lo Contencioso Administrativo falló a favor. Pero en una larga carrera de apelaciones y más apelaciones, recién quedó firme cuatro años más tarde. Y fue en junio de este año, que el Senado provincial dio media sanción a la creación de casas abiertas para los chicos sin techo. Pero todavía no pasó por Diputados. De esos chicos del amparo (que en aquel 2008 habían sido objeto de un brutal ataque parapolicial), algunos están muertos, otros están presos en cárceles de adultos, otros continúan viviendo en las calles.

En definitiva, manodurísima para los que osen pisar la línea de conflictividad con la ley penal -no importa la gravedad o la insignificancia del delito en cuestión- y, por otro lado, arrinconamiento de la gran mayoría de chicos asolados por la ausencia de derechos al territorio del olvido y del abandono más cruento.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina, Provincia de Buenos Aires, La Plata: reclaman justicia ante otro caso de gatillo fácil

ANRED

El pasado viernes 6 por la tarde familiares, compañeros de colegio y docentes de la joven Soledad Bowers se movilizaron junto a organizaciones sociales para repudiar y reclamar justicia por su asesinato, ocurrido el jueves 29 a causa de un disparo de un efectivo de la Policía Bonaerense, el Sargento Mauricio Aguilera. Por la mañana realizaron una conferencia de prensa en la que criticaron "políticas de seguridad" de los Gobiernos provincial, municipal y nacional como la reincorporación de oficiales retirados, la llegada de mayor cantidad gendarmes a la Provincia y instalación masiva de cámaras. Denunciaron también la criminalización de los jóvenes, y el desfinanciamiento de políticas para la promoción y protección de los derechos de la niñez y adolescencia.

El jueves 29 de agosto Soledad Bowers, de 18 años, se encontraba a punto de entrar a un recital en 9 y 53, cuando recibió un disparo del Sargento Mauricio Aguilera, que le causó la muerte.

El uniformado iba persiguiendo a cuatro jóvenes que habían efectuado un robo en un restorán pero que ante la presencia policial huyeron. Según explicaron distintos testigos, salieron corriendo sin disparar un sólo tiro, cosa que sí hizo Aguilera, asesinando a la joven.

Por esta razón, y ante los anuncios de los Gobiernos nacional, provincial y municipal de una serie de medidas basadas en una mayor presencia policial en las calles para combatir la "inseguridad" (incorporación de más gendarmes, reincorporación de policías retirados y mayor cantidad de cámaras), que se suman a que candidatos tanto oficialistas como opositores se han manifestado a favor de la baja de la edad de imputabilidad, generaron que el viernes pasado distintas organizaciones se manifestaran en repudio y reclamo de justicia ante el nuevo caso de gatillo fácil y contra las políticas de "mano dura".

De esta forma, en la mañana del viernes se desarrolló una conferencia de prensa convocada en principio por el Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud de la Provincia de Buenos Aires, el espacio de Niñez del Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional, el Colectivo Atrapamuros y Suteba La Plata a la que adhirieron numerosas organizaciones, entre las que se encontraban la CTA La Plata y Ensenada; la Olla Popular de Plaza San Martín, la Federación Universitaria de La Plata (FULP), la Comisión de Derechos Humanos y de Género del Colegio de Trabajadores Sociales; APDH La Plata; Acción Restaurativa; Suteba Ensenada; Asociación Judicial Bonaerense; ATE; Unidad de Atención del Conflicto Juvenil de la Facultad de Derecho; Centro de Estudiantes de Veterinaria, de Bellas Artes, de Humanidades; Revista La Pulseada y la Obra del Padre Cajade; la Corriente de Organizaciones de Base La Brecha; agrupación Caminantes de Trabajo Social; el hogar Don Bosco; Multisectorial La Plata-Berisso-Ensenada; entre otras.

"Red delictivamente organizada"

En la conferencia de prensa, el abogado del Foro por los Derechos de la Niñez, la Adolescencia y la Juventud, Marcelo Ponce Núñez, señaló: "Algo que ha empezado a surgir ahora y ya hay una causa penal: el reclutamiento de pibes para la comisión de ilícitos. No es solamente de chicos, el reclutamiento no tiene edades para la Policía, reclutan para la comisión de ilícitos sean chicos, grandes, ex convictos, personas que están en situación de detención y salen, personas que están en la comisión de ilícitos y negocian la comisión de su ilícito, un ilícito menor, por el no ingreso a la Comisaría mientras tanto trabajen para la policía realizando otros ilícitos de mayor envergadura".

"Esto es común y corriente, existe, es", afirmó y agregó: "Estas redes que se están descubriendo ahora, las denunciábamos ya con el foro desde hace años, sosteniendo que no sólo se da en el círculo de los verdes negocios policiales, como la droga o la venta de autopartes. Ya se conocen las estadísticas: 80 mil autos desaparecen de la Provincia de Buenos Aires. Es una hermosísima red de fabricación de autos. ¿Donde van? nadie sabe nada. Esto es como la época en que se producían los asaltos a los camiones cargados de mercadería en las rutas, perfectamente organizados. Luego se revendían a comercios de distintos lugares del interior del país".

Además, desarrolló: "Esta es una red delictivamente organizada, perfectamente estructurada con contactos policiales. Se descubren uno, dos o tres desarmaderos de autos por año, cuando todos saben que hay zonas de la Provincia de Buenos Aires que llevan el récord de robo de autos, como Berazategui, por ejemplo".

"Si se tiene todo ese conocimiento cómo es que lo único que se termina haciendo es poniendo más Policía, Gendarmería, Prefectura, pero de luchar contra el delito organizado, nada. Por consiguiente hay una contraposición donde nosotros tenemos que focalizar nuestra mira: niñez abandonada y sin recursos; policía mal educada en su instrucción preparatoria y policía que termina generando negocios con la delincuencia en nuestra Provincia", aseguró el abogado.

"Cierro con una sentencia dada por el Tribunal de Casación, el máximo Tribunal penal de la República, donde le negaba una libertad condicional a una persona y entre los fundamentos que volcaba para la negativa, decía que el señor que está en una cárcel nacional, la de Olmos, tiene que cumplir ahí la totalidad de su condena porque ahí va a obtener la reinsersión social. Para todo aquel que conoce la cárcel de Olmos, si desde allí se consigue alguna reinserción social por favor que avise, porque el 60%, dicho por propios integrantes del Servicio Penitenciario, de la población carcelaria de Olmos es reincidente", concluyó.

"Caso clarísimo de gatillo fácil"

Por su parte, la presidente de la FULP, Clara Condenanza, señaló: "Somos críticos de la realidad de la juventud en la Provincia, y queremos manifestar nuestro repudio al asesinato de Soledad, que también consideramos como un caso clarísimo de gatillo fácil. Hay una realidad que tiene que ver con que el caso de Soledad llegó a los medios nacionales, y eso fue por dos características que lo hacen diferente: una es que fue en el centro de la ciudad y otra es que fue a causa de un error, porque el objetivo no era Soledad".

"Nosotros sabemos que es común esta situación, es común el gatillo fácil, es común en los barrios la persecución policial a los jóvenes, y es común que esto no suceda en el centro de la ciudad porque es común que suceda continuamente en la periferia garantizado desde una gran red de impunidad porque si un policía actúa de esa manera es porque hay una impunidad garantizada y si esa impunidad está garantizada es porque hay una decisión política", explicó Condenanza.

"La Provincia de Buenos Aires, teniendo dos caminos, ha elegido siempre el camino de la criminalización de la juventud. Recién lo mencionaban, el mismo día en que Soledad fue asesinada, se hacían los anuncios de la reincorporación de policías retirados a la Bonaerense, también se hacía el anuncio de la incorporación de gendarmes a la política de seguridad de la Provincia, de hecho ya los estamos viendo en las esquinas. Nosotros repudiamos este tipo de políticas y celebramos que los actores sociales que estamos reunidos acá estemos cuestionándola y estemos pensando y generando una política para la vida, donde los jóvenes no estemos condenados a una educación de baja calidad, no estemos condenados a trabajos precarios, donde la política pueda ser pensada desde la salud y la integralidad del desarrollo de cada uno de nosotros", aseguró.

A su vez, recalcó: "Creemos que este aporte lo podemos hacer nosotros. Ya sabemos cuáles son las respuestas del Gobierno provincial, municipal y el Gobierno nacional que tampoco se hace cargo de esta situación". "Los jóvenes son las primeras víctimas de un sistema que está garantizado con la impunidad en cada una de sus acciones. Nosotros tenemos una decisión que es firme: no vamos a pagar el costo de la desigualdad que cada vez se profundiza más en la Provincia de Buenos Aires. No vamos a pagar ese costo y mucho menos con la vida de compañeros y compañera", finalizó.

Desfinanciamiento

Laura D´Emico del Espacio de Niñez del FPDS Corriente Nacional, destacó sobre el final de la conferencia de prensa: "No sólo las leyes vinculadas a la protección de la niñez, como la ley 26.061 nacional y la ley 13.298 provincial, no se implementan si no que cada vez es menor el dinero que se destina a la promoción y protección de los derechos de la niñez. Lo vemos con preocupación. No están ejecutando políticas integrales para los chicos y las chicas. Los recursos se destinan a poner más policía en la calle, a generar estas supuestas políticas de seguridad y nosotros creemos que no son así, que no están garantizando la seguridad de adultos y en todo caso ponen en riesgo la vida de los chicos y las chicas que están muriendo en manos de la policía que es una institución estatal".

"Esto no es un problema que surgió en la última semana. Es un momento en el que hay muchas organizaciones que trabajan con niñez están dando una lucha muy importante en diferentes ámbitos como por ejemplo la Red de Hogares que no está recibiendo presupuesto, que está dando una lucha para que se implementen las becas correspondientes. Este momento nos tiene que encontrar a todas las organizaciones más unidas que nunca. Además hay todo un sector de trabajadores que están empleados en forma super precaria y eso dificulta además el trabajo con los chicos y las chicas: el año pasado fue el conflicto del Programa Envión acá en la Provincia que es uno de los pocos programas que existen a nivel provincial para trabajar con niñez y adolescencia. Y va a haber otros conflictos porque hay una deficiencia muy clara en la Provincia de Buenos Aires en lo que son los programas para trabajar en la Protección y Promoción de los derechos de la Niñez", aseguró D’Emico.

Movilización

Por la tarde, los familiares, docentes, y compañeros y compañeras de colegio de Soledad Bowers, junto con organizaciones sociales concentraron en Plaza Moreno frente a la Municipalidad. Luego se movilizaron en principio a las puertas de la Comisaría 1ra, que tiene la jurisdicción de la zona en donde ocurrió el asesinato de la joven, y después se dirigieron a las puertas de la Gobernación bonaerense, donde se leyó un documento acordado por todas las organizaciones que denunciaba el gatillo fácil y las políticas de "mano dura".

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Acerca del "kirchnerismo feudal"

Andrés M. Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Antes de la presentación oficial en Buenos Aires el periodista y escritor Diego Rojas nos reseña su nuevo libro.



Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La liberación vacilante, la libertad diferida…

Néstor Pérez (PRENSA RED)

Después de 30 años de democracia y una década de crecimiento sin tropiezos, quienes tenemos memoria de la masacre perpetrada por la dictadura celebramos su consolidación, pero para quien sigue sumido en necesidades primarias tal lectura histórica es suntuaria.

“Si a nosotros no nos interesan los hijos de los pobres, no esperemos que a sus hijos les interesen los nuestros el día de mañana”…el empresario lanzó la frase ante sus pares, recogiendo cruces de miradas preocupadas. Más bien de miedo. Que ese miedo ante el escenario profetizado vaya más lejos que mirarse de reojo, es terreno especulativo, de bajo presupuesto analítico.

En este cuadro de pobreza donde uno de cada cuatro argentinos agota esfuerzos para sobrevivir en medio de una inflación que aturde sus ingresos, el gobierno intenta salvar los próximos dos años de gestión sin ninguna medida que alivie tamaña angustia.

En las filas de la oposición las cosas no son mas auspiciosas para ese 40 por ciento de argentinos desdichados: la inseguridad es el eje electoral, pero no la alimentaria, sino la otra, la del fierro pendenciero.

Después de 30 años de democracia y una década de crecimiento sin tropiezos, quienes tenemos memoria de la masacre perpetrada por la dictadura celebramos su consolidación, pero para quien sigue sumido en necesidades primarias tal lectura histórica es suntuaria.

Estos argentinos interpelan las bondades de un sistema adecuado para zanjar las disputas entre iguales; o sea aquellos interpretes de la política formal, sindicalizada, dentro de los bordes que separan del fuego; pero claramente inconsistente para desviar el rumbo de inequidad social, una justicia distributiva sin masa muscular.

Pasó el momento donde la legitimidad electoral, portentosa y habilitante, convocaba a la administración Fernández de Kirchner a romper la concentración económica – uno de las mejores estímulos de la inflación – o al menos roturar la superficie de esas estructuras para otros hombres surgidos de filas populares en los tiempos venideros.

Los pocos dueños del país siguen centralizando también buena parte de los postulados que se nos reservan en los centros de decisión global, allí donde los mismos intereses se estorban desde la caída del muro de Berlín.

“Si hemos de mantener la disparidad entre nuestra riqueza y la pobreza de los demás, hemos de dejar de lado las consignas idealistas y centrarnos en conceptos directos de poder(…) los ideales de democracia y el mercado están muy bien, siempre y cuando la inclinación de la pista de juego garantice que ganen los que deben ganar”, George Kennan, autor de la teoría de la contención soviética, planteaba casi 70 años atrás y sin asomo de escrúpulos lo que el paso del tiempo confirmaría: la capacidad de dañar la libre determinación de los pueblos es pieza clave en la ingeniería del libre mercado.

Por unos instantes nos asomemos a lo que sucede en las comunidades originarias, al solo efecto de incorporarlos en la discusión por los derrotados. En tanto la pobreza infantil en todo el país es del 40 por ciento, en Chaco supera el 70 por ciento. Acude en beneficio de sus desdichas, la voracidad por la tierra que pisan ancestralmente.

Al sur es petróleo, al norte soja, madera y agua. “El extractivismo es supra nacional, vertical y hegemónico como modelo financiero, económico y productivo”, dice Rolando Núñez – líder del Centro de Estudios Sociales Nelson Mandela de Resistencia – “no reconoce fronteras políticas ni físicas, para lo cual necesita de políticas y de gobiernos locales que calcen como guantes a medidas, lo que inevitablemente provocó y generará nuevos formatos en las estructuras sociales nacionales. En ese escenario no existe la democracia, ni debe existir. Allí son pocos los que deciden, también bastante pocos los que transmiten y muchos (casi todos) los que deben obedecer”, concluye categórico.

Según Hanna Arendt, Liberación y Libertad son términos en escala, no semejantes. Así, en la Revolución Francesa hubo Liberación del sufrimiento que agobiaba a un pueblo con hambre; quedaría para la Americana la búsqueda de la Libertad, que es una categoría política. Nuestros pobres, también lo son de ciudadanía: eligen representantes pero nunca serán elegidos, porque la necesidad los acecha cotidianamente. Incluirse en la competencia política, es un ejercicio de hombres y mujeres a salvo de las premuras del cuerpo.

Aunque el oficialismo y sus adherentes se permitan diferir las críticas a su matriz productiva, es menester considerar la gravedad de entrar a una fase de la economía donde el crecimiento se contrae con un cuarto de la población argentina en situación de pobreza. El ultraje de un ejército de niños, mujeres y hombres hundidos en la necesidad obliga en el presente a los Hombres de la democracia. Muchos episodios violentos de la historia comenzaron con hechos menos preocupantes que esta herida social.

Néstor Pérez es periodista.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina. Bienes comunes y modelo productivo: Diputados Nacionales dicen ¡No a las represas en Misiones!

Melissa Zenobi (ACTA)

Fue en el marco de una Audiencia Pública convocada por el diputado Víctor De Gennaro de Unidad Popular (UP) y apoyada por 27 legisladores nacionales que tuvo lugar ayer en el Anexo de la Cámara de Diputados. La Mesa Provincial No a las Represas, que integra la CTA, busca que se realice un plebiscito "vinculante, obligatorio e irrenunciable" en Misiones, que frene la construcción de megarepresas hisdroeléctricas en las localidades de Garabi y Panambi. En tanto, el próximo lunes 23 saldrá una movilización desde Panambi que llegará a Posadas el sábado 28 del corriente.

Luego de la bienvenida del fundador de la CTA y diputado Victor De Genaro, referentes de la Mesa No a las Represas manifestaron las razones, tanto ambientales como sociales, por las cuales es imprescindible frenar el proyecto a través de una gran consulta popular. María Alvez, misionera, campesina, enfermera y militante de la CTA, contó de qué manera el avance de este modelo productivo viene amedrentando la calidad de vida de su familia: "Cuándo llegará el día de que el hombre empiece a pensar en el hombre y dejen de pensar en la tecnología. Cuando tengamos toda la tecnología, ya no tendremos qué comer. Las represas matan y Misiones reclama su derecho a seguir existiendo", reflexionó.

A continuación tomó la palabra Ramón Puerta, diputado nacional de Unión Popular por la provincia de Misiones, ex gobernador durante 1996, cuando se consiguió por plebiscito frenar obras similares que se querían realizar en el río Paraná. Al respecto opinó: "El desastre de Garabi y Panambi no sólo es humano, cultural y de salud, sino que hace a la historia de Misiones. Y nadie comenta de lo que ocurre allá, en esos pueblos. Total un cable muy finito va a traer la energía para que los capitalinos paguen la energía a un precio diez veces menos que lo que la pagamos a la orilla de las represas".

Por parte de la CTA, habló Juan Carlos "Pipón" Giuliani, secretario de Relaciones Institucionales: "Queremos aplaudir y destacar el movimiento popular en Misiones en defensa de la soberanía de los bienes comunes, la tierra y el agua en esa provincia. Se ha conformado allí una suerte de unidad de negocios entre ex dirigentes de la UCR y del Partido Justicialista que han conformado el gobernante Frente Renovador con el cual obturan cualquier tipo de democratización. La cuestión de las represas, junto al pacto firmado con Chevron a espaldas del pueblo, lo que hace es reactualizar la necesidad de instalar en la agenda política el tema de la Soberanía sobre nuestros Bienes Comunes".

Y el dirigente agregó: "Hoy mismo (por ayer) en Río Cuarto se está llevando adelante una Audiencia Pública para frenar la instalación de la multinacional Monsanto allí. El próximo 19 de septiembre en Malvinas Argentinas hay un acampe con un festival latinoamericano bajo el lema ’Primavera sin Monsanto’ donde participan decenas de organizaciones sociales y nuestra Central para manifestar nuestro desacuerdo con esta multinacional de semillas transgénicas. Desde la CTA hemos dado cuerpo a una iniciativa que es lanzar una Campaña Nacional para impulsar una Consulta Popular en defensa de la Soberanía sobre nuestros Bienes Comunes, porque es momento de discutir el buen vivir, la construcción de un modelo productivo sustentable y compatible con el desarrollo de nuestros pueblos".

Además de Giuliani, de la Mesa Nacional de la CTA estaban presentes Daniel Jorajuría, secretario Gremial; Darío Perillo, secretario de Organización; Alejandra Angriman, secretaria de Género e Igualdad de Oportunidades y Jorge Cardelli, secretario de Formación y diputado Nacional por Proyecto Sur. También se encontraban Julio Fuentes, secretario General de ATE y Hugo "Cachorro" Godoy, secretario Adjunto de ATE, entre otros.

A propósito, Fuentes recordó: “No me puedo olvidar de una experiencia que hicimos desde la Constituyente Social en Neuquén cuando nos juntamos a debatir en un estadio 4000 personas. No es fácil, pero pudimos discutir democráticamente y nos pusimos de acuerdo en torno del agua, porque en Misiones no quieren represas y en la Meseta Patagónica es una necesidad vital contar con agua. Entonces, si hubiera espacios de diálogo en Argentina, seguramente podríamos llegar a acuerdos que hagan el menor daño posible a nuestra tierra, nuestra agua. Las decisiones del pueblo deben estar en manos del pueblo, no deben delegarse en nadie”.

Juan Yahdjian, misionero, médico y militante ambiental sintetizó lo nocivo de este modelo productivo para la salud de los lugareños: “Cuando baja la calidad del agua, baja mi calidad de vida porque yo soy un 90 por ciento agua. Hace 50 años que soy médico y cuando yo estudié, las enfermedades que hay ahora no existían, porque en ese momento no existían las represas. Los misioneros somos personas con las defensas bajas por la mala calidad del agua. Por eso pido que pensemos en la salud antes de la enfermedad”.

A su turno, Jorge Cardelli explicó el concepto de sustentabilidad y la importancia de avanzar en un proyecto de desarrollo: “Este es un modelo productivo que lo que hace es expulsar misioneros que muchas veces terminan acá en Capital Federal, en las villas miserias, porque la vida campesinos que ha sido tan importante, va desapareciendo. En problema acá en energético, el pecado más grande ha sido que durante 10 años con tanto superávit, no se ha cambiado la matriz energética. No haber avanzado en una dirección sustentable, con las que uno puede gobernar las consecuencias. Hay una decisión política en mantener un modelo productivo basado en la energía petrolera o de grandes emprendimientos”.

Finalmente Marta Maffei, Diputada Nacional Mandato Cumplido indicó: “Yo lo que quiero traer a esta mesa es la siguiente pregunta: ¿Para qué queremos la energía? ¿Para quién? Energía hace falta, pero si seguimos produciendo energía para regalársela al saqueo, esto no tiene razón de ser. Respecto al oro, también tenemos que discutir si es bueno destruir todo el suelo para sacar oro y volver a enterrarlo en las bóvedas de los bancos. Una cosa es el hierro y otra es el oro. Yo creo que hay que ir más allá de otro modelo de producción y distribución, hay que pensar en otro modelo de desarrollo y los modos de consumo. Porque con este modelo de consumismo a ultranza, no tenemos ninguna alternativa. Nuestra sociedad tiene urgencia por plantear otro modelo de desarrollo porque no hay nada más importante que el agua y la tierra, porque sin ella no se puede comer, no se puede vivir”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Córdoba: Arden las sierras ¿y De la Sota?… habla

Calabrese (PRENSA RED)

Las sierras de la provincia de Córdoba arden y el gobernador José Manuel de la Sota declara por la “Cadena 3 provincial”, que la culpa de los incendios la tienen la sequía, el maldito viento norte que no para de soplar, los imprudentes y los piromaniacos.

”Pasan cosas por imprudencia, como ocurrió con un señor que trabajaba con una maquinaria vieja, pero también hay piromaniacos. Los vecinos que perdieron todo me decían es poco cuatro años (de prisión), hay que darles 10 años por todo el daño que causan. Y después insistir en la educación”, ¿No será al revés?, señor gobernador.

Y mientras De la Sota culpa del desastre a la naturaleza, a los “imprudentes y a piromaniacos”, los sacrificados bomberos no dan abasto con el fuego, al igual que los aviones hidrantes con su carga de agua, mientras la gente huye desesperada porque el fuego le consume todo a su paso.

El compañero de Sala de Prensa Ambiental y colaborador de la revista Umbrales del CISPREN, Daniel Díaz Romero recuerda en su muro de Facebook que “el gobierno de la Provincia recauda 130 millones anuales por el Fondo para la Prevención y Lucha Contra el Fuego que los cordobeses pagamos con la factura de energía”. (la EPEC)

Y en ese sentido, sostiene que “hace años que algunos Cuarteles de Bomberos Voluntarios piden -en voz baja- que el gobierno provincial los profesionalice, entre otras cosas, pagándoles un salario por su trabajo y el gobierno desoye su pedido por cuestiones presupuestarias”.

“No ves que los culpables de los incendios son la naturaleza, los piromaniacos y los irresponsables, estúpido”, dicen que José Manuel le murmuró al oído a unos de sus colaboradores, cuando éste le manifestó que el desastre ígneo se podría haber prevenido.

- ¿Pero por qué decís que se podría haber prevenido?, le preguntó el gobernador, un tanto arrepentido, por el exhabrupto.

- Claro, José Manuel sí todos sabemos que en esta época del año no cae una gota de agua, contestó tímidamente el colaborador reprendido por la máxima autoridad de la provincia.

Y ese colaborador del gobernador, como cualquier mortal con dos dedos de frente, tiene toda la razón del mundo porque los incendios en la provincia de Córdoba, no son como el cometa Halley, que suceden cada setenta años, sino que es una realidad estacional, y pese a saberse, no se hace prevención.

* “¿Por qué no se instalan más puestos de vigilancia y detección temprana de incendios?

* ¿Por qué no se les paga a los bomberos y se contrata más cantidad?

* ¿Por qué no se cuida el mínimo 3% de bosque nos queda?

* ¿Por qué no frenamos el proceso de desertificación de la provincia y del país?

Estas cuatro preguntas que dramáticamente se hace la “Asamblea Villa Giardino Despierta” marcan la realidad de un gobierno marketinero y demagogo, que cuando tiene que brindar respuestas a la ciudadanía, habla con palabras vacías… y por Cadena provincial.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.