miércoles, 9 de octubre de 2013

10 de octubre. Día mundial de la salud mental: Salud mental. Una pregunta abierta

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

El título del presente Simposio es por demás de provocativo: “Salud mental: ¿es posible una intervención en nuestra ciudad?”. La forma en que se formula una pregunta puede deslizarnos ya hacia su respuesta. Eso, en definitiva, fue lo que enseñó Sócrates hace dos milenios y medios en la Grecia clásica: la pregunta contiene ya el germen de la respuesta.

La pregunta que da título a este encuentro puede ser la invitación a abrir una crítica, profunda y constructiva, o puede cerrar la discusión. Esto depende de cómo la tomemos. ¿Es posible intervenir en salud mental? Preguntémoslo al revés. Quienes estamos aquí esta mañana hacemos parte del oficio de los trabajadores de la Salud Mental. Es decir: nuestra práctica cotidiana se relaciona justamente con este campo. Preguntémonos mejor: ¿qué estamos haciendo? ¿Sirve nuestra práctica? ¿A quién y de qué manera sirve? ¿Por qué es necesario y pertinente intervenir en el campo de la Salud Mental en un contexto urbano como el de la ciudad de Guatemala?

Así planteada, la pregunta abre varios cuestionamientos. El primero, y sin dudas más importante, es acerca de qué entendemos por Salud Mental. En segundo lugar, pero no menos trascendente, deberíamos ver qué hacemos en torno a ella, qué hacemos cuando intervenimos. Pero desde ya adelantemos que sí, por supuesto que sí, partimos de la convicción que es posible intervenir en ese campo. Posible, y necesario. ¿Qué otra cosa estamos haciendo si no día a día quienes nos movemos en esto?

Si se nos permite, podríamos parafrasear aquello que dijo Jacques Lacan en su Seminario 10, “La angustia”: “La cura viene por añadidura”. Formulación que causó revuelo y llevó a considerar a más de uno que había un cierto desdén por la práctica clínica en la formulación del psicoanalista francés. Por todo lo cual el mismo Lacan aclaró, a la semana siguiente de esa formulación, que eso debía entendérselo en su contexto: para quienes se dedican a la práctica clínica, la intervención terapéutica está en el centro de su actividad, es el centro de su quehacer. Si bien hay que cuidarse de lo que Freud llamó el “furor curandi”, esa manía de creer que todo es diagnosticable y curable (¿decimonónico mito positivista?), la razón de ser de quienes trabajamos en este ámbito, tiene que ver con la salud. Entonces, reformulando la cuestión, deberíamos decir: ¿para qué nuestras intervenciones? ¿Para qué hacemos lo que hacemos como trabajadores de este oficio? Dado que el horizonte de lo terapéutico, o en otros términos: dado que una determinada noción de salud está siempre presente, ¿para qué trabajaríamos si no fuera posible plantearse la salud mental, o la salud en definitiva, como un bien integral?

Todo esto nos lleva, una vez más, a la pregunta de fondo: salud mental, ¿qué entender por eso?

Salud Mental: concepto problemático, intrincado, polémico, porque no es una noción médico-biológica. Ponernos de acuerdo en torno ella implica abrir cuestionamientos sobre la ideología, sobre los poderes. La noción de “normalidad” en este dificultoso y siempre resbaloso campo de la Salud Mental no es un asunto bioquímico, anátomo-fisiológico. Por eso cuesta tanto definir qué hacer y qué no hacer cuando se interviene ahí. Medicar, practicar electroshocks o promover la prevención y grupos de contención no son cuestiones sólo biomédicas. Como no lo son, sólo por tomar algunos ejemplos orientadores sobre los que volveremos, la homosexualidad o la tortura, ámbitos que nos convocan y nos preguntan.

¿Qué es ser un enfermo mental? Esa es otra manera de preguntar por la Salud Mental. Se consideran enfermos a quienes no entran en la norma. Y ahí nacen los problemas: el paradigma para determinar quién entra en esa norma y quién no, es una delicada cuestión ideológica. En la antigüedad clásica griega la homosexualidad era un privilegio, un lujo de los aristócratas varones. No de las mujeres, aunque fueran aristócratas; no de los plebeyos, aunque fueran varones. Hasta hace algunos años era una entidad patológica en las clasificaciones de las Enfermedades Mentales (el CIE, el DSM estadounidense). Hoy día ya no lo son. ¿Son una opción sexual? ¿Sería mejor decir “una tendencia”? ¿O constituyen un pecado?..., pues hay gente que sigue pensando eso. Y si es un pecado, ¿es venial o mortal? Como vemos, no se trata de referentes biomédicos los que lo deciden.

¿Y la tortura? ¿Es normal practicarla? Se la condena por todos lados, pero sabemos que hace parte de las prácticas comunes de las distintas fuerzas armadas en cualquier parte del mundo, y día a día mejora sus técnicas de aplicación. ¡Hasta existe una tecnología militar que enseña cómo resistirla en casos extremos! ¿Hay que ser un enfermo mental, un psicópata perverso para dedicarse a ella, o hace parte del entrenamiento normal de un guerrero contemporáneo?

Sólo por ejemplificarlo con dos casos paradigmáticos –y con ellos abrir el debate– puede verse que las conductas humanas son mucho más complejas que simples respuestas a estímulos. ¿No hay deseo acaso? Todos sabemos que si fumamos podemos contraer cáncer… pero la gente fuma. Y todos sabemos que si se mantienen relaciones sexuales con un desconocido sin protección hay alto riesgo de contraer enfermedades infecto-contagiosas, VIH incluido. De todos modos, 3,000 personas por día contraen este virus a nivel mundial, en muchos casos debido a prácticas sexuales de riesgo. ¿Puede explicar eso algún dispositivo instintivo-biológico? Y así podríamos plantearnos una lista enorme de preguntas/problemas: ¿por qué ser “sexoservidora” no ofende tanto, pero ser “puta” sí? ¿Y qué fuerza “instintiva” decide el racismo? ¿Cómo entender, desde disparadores biológicos, la monogamia oficial de Occidente –que incluye “canitas al aire” extraoficiales– o el harem de la tradición musulmana?

A partir de presupuestos biológicos centrados en el campo de la enfermedad, en el proceso mórbido que rompe una normalidad, una homeostasis, se pudo haber construido toda una edificación diagnóstica que sanciona quién está “sano”, quién está “en equilibrio”, y quién se sale de esa norma. Y ahí tenemos el nacimiento de la psiquiatría clásica. Decir esto no es nada nuevo; ya se ha dicho y criticado en infinidad de oportunidades. Pero nunca está de más recordarlo. Las clasificaciones psiquiátricas se basan en una preconcebida –y nada crítica– idea de normalidad. De ahí que cualquier cosa que se aleje del paradigma propuesto como normal puede ser enfermo.

Idea limitada, sin dudas, que merece ser repensada. ¿Qué clasifican las clasificaciones psiquiátricas? O dicho de otro modo: ¿de qué enfermedad nos hablan? La ideología psiquiátrica parte de supuestos, de una determinada normalidad, una homeostasis psíquica podría decirse, que se rompe y que puede ser restaurada. Incluso hay toda una Psicología que aborda el tema con similar ideología. Y ahí tenemos el amplio campo de lo que, quizá provocativamente, podría llamarse “apapachoterapias”: hay una normalidad por un lado, feliz y libre de conflictos, y hay enfermedad en su antípoda. La misión de quien trabaja en el campo siempre complicado de definir de la Salud Mental sería el técnico que restaura la felicidad o el equilibrio perdido. Las clasificaciones psiquiátricas serían el manual para el caso.

Profundizando en la crítica, intentando mostrar la cuota de ideología cuestionable que pueden guardar esas clasificaciones –y por tanto la idea de salud y enfermedad subyacentes–, Néstor Braunstein, psicoanalista argentino radicado en México, citaba un texto de Jorge Luis Borges muy elocuente al respecto. Decía el poeta en su libro Otras Inquisiciones: “En las remotas páginas de cierta enciclopedia china que se titula Emporio celestial de conocimientos benévolos está escrito que los animales se dividen en a) pertenecientes al Emperador, b) embalsamados, c) amaestrados, d) lechones, e) sirenas, f) fabulosos, g) perros sueltos, h) incluidos en esta clasificación, i) que se agitan como locos, j) innumerables, k) dibujados con un pincel finísimo de pello de cabello, l) etcétera, m) que acaban de romper el jarrón, n) que de lejos parecen moscas”. La taxonomía psiquiátrica, aquella que mide y decide sobre quién está sano y quién está enfermo en este resbaladizo campo, no pareciera muy distinto. Se clasifica el malestar, podríamos decir; se clasifica el eterno conflicto que nos constituye, siendo que todo eso no es “una enfermedad” en sentido biológico sino nuestra humana condición. ¿Se le puede poner números, valores, niveles al malestar? ¿Nos ayuda a resolverlo esa ilusión métrica? Por cierto, no otra cosa son los tests a que estamos tan acostumbrados los psicólogos, que bien podríamos definirnos como “auxiliares médicos tomadores de tests”.

¿Quién puede estar sano de inhibiciones, síntomas y angustias varias? Retomando algunos de los ejemplos que más arriba se mencionaban: ¿quién es más “normal”: el que fuma o el que no fuma? ¿El homosexual declarado, el que lo fustiga, el que lo acepta? ¿Y qué debe hacerse si nuestro hijo o hija nos declara que es homosexual?

El campo de la llamada “enfermedad mental” es, sin lugar a dudas, el ámbito más cuestionable y prejuiciado de todo el ámbito de la salud. “Yo no estoy loco” es la respuesta casi automática que aparece ante la “amenaza” de consultar a un profesional de la Salud Mental. Aterra al sacrosanto supuesto de autosuficiencia y dominio de sí mismo que todos tenemos, la posibilidad de sentir que uno “no es dueño en su propia casa”, como diría Freud. Pero Sigmund Freud, justamente, fundador de la ciencia psicoanalítica, jamás escribió una definición acabada de normalidad. Cuando fue interrogado sobre ello, escuetamente se limitó a mencionar la “capacidad de amar y trabajar” como sus notas distintivas. Por cierto que “lo normal” es problemático; eso remite obligadamente a la finita condición humana, donde los límites aparecen siempre como nuestra matriz fundamental. Muerte y sexualidad son los eternos recordatorios de ello, más allá de la actual ideología de la felicidad comprada en cápsulas que el mundo moderno nos ofrece machaconamente. Y recordemos que existe toda una “ingeniería humana” dedicada a buscar ese estado de no-conflicto. Las terapias que buscan ese paraíso, por cierto, son funcionales a esa búsqueda.

La recientemente aparecida V Edición del DSM, en buena medida “libro sagrado” de la Salud y la Enfermedad Mental, al menos en nuestra región donde la presencia cultural-académico-científica del Gran Hermano es casi total, presenta en forma creciente “cuadros psicopatológicos” producto más de la mercadotecnia que de la práctica clínica, “inventados” en los departamentos de mercadeo de grandes firmas farmacéuticas que, en realidad, oculta tras ello la voracidad de los laboratorios por vender psicofármacos.

Ante ello, cerca de 2,000 trabajadores de la Salud Mental de distintas partes del mundo, encabezados por el psiquiatra infantil Sami Timimi, a través de la plataforma Change.org reaccionaron reciamente abriendo una dura crítica contra esta ideología. De esa cuenta dieron a conocer un fuerte comunicado titulado “No más etiquetas diagnósticas”, donde llaman a desconocer las clasificaciones psiquiátricas. “El diagnóstico en salud mental, como cualquier otro enfoque basado en la enfermedad, puede estar contribuyendo a empeorar el pronóstico de las personas diagnosticadas, más que a mejorarlo”, dirán enérgicos en su proclama. “En lugar de empeñarnos en mantener un línea de investigación científica y clínicamente inútil, debemos entender este fracaso como una oportunidad para revisar el paradigma dominante en salud mental y desarrollar otro que se adapte mejor a la evidencia”. Es así que proponen un enfoque de “recuperación” o “rehabilitación”, en vez de en un modelo de enfermedad y de clasificación diagnóstica.

Sin dudas, lo sabemos, el “Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales” de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, más conocido por su sigla inglesa DSM, en cualquiera de sus versiones, pasó a ser palabra sagrada en este campo siempre resbaladizo de las “enfermedades mentales”. Ejemplos sobran. El hoy día tan conocido “trastorno bipolar” hace unos años ni siquiera figuraba en las taxonomías psiquiátricas. Cuando apareció, se calculaba que el 1% de la población lo padecía; en la actualidad esa cifra subió al 10%. Y el trastorno bipolar pediátrico en unos pocos años creció “¡alarmantemente!” Pero… ¿estamos todos tan locos…., o se trata de puras estrategias de mercadeo? Antes de la aparición de los antidepresivos, por ejemplo, en Estados Unidos se consideraba que padecían “depresión” 100 personas por cada millón de habitantes; hoy día, esa cantidad subió a 100 mil por un millón. Es decir: un aumento del 1,000%; por tanto, 10% de su población consume antidepresivos, el doble que en 1996. Repitamos la pregunta: ¿estamos todos locos…., o son muy aceitadas estrategias de mercadeo? ¿Cuál es el modelo de Salud Mental que está a la base de todo esto y posibilita estas acciones?

Tratando de sintetizar lo dicho, podría preguntarse entonces si la Salud Mental consiste, en definitiva, en lograr llegar a ser “feliz”, o habría aún que darle alguna vuelta de tuerca a ese concepto. ¿Ser feliz será sinónimo de “adaptarse”? ¿Salud Mental es no delirar ni tener alucinaciones? Quizá sea muy pobre esta definición, hecha desde nuestra normalidad neurótica. Una vez más: el concepto en juego nos remite a posicionamientos ideológicos, socio-políticos. Hasta ahora el voto de castidad que hacen religiosos y religiosas de la tradición católica es normal, aunque muchas veces se viole por debajo de la mesa. ¿Dejará de serlo si, finalmente, se deroga el celibato? Es decir: estamos ante una dificultad insalvable en cuanto a la posibilidad de fijar taxativamente dónde empieza y dónde termina la normalidad. Por supuesto, está por demás de claro: un referente biológico en sentido puro –si es que pudiera existir– no nos ayuda para nada en esta problematización. Antes bien: nos complica las cosas (recordemos la clasificación de Borges que citábamos).

Sólo para ilustrar la dificultad en ciernes: para 1996, año de la Firma de la Paz en Guatemala, en la ciudad capital trabajan por sus calles ofreciendo sus servicios sexuales, básicamente de la zona céntrica, alrededor de 35 travestis. Hoy, más de una década y media después, ese número se ha decuplicado: son 350. ¿Cómo entender el fenómeno? ¿La sociedad está más “enferma” ahora? ¿O somos más pecadores? ¿Los travestis se reproducen más que los no travestis? Por el contrario, podríamos preguntarnos: ¿somos más permisivos? ¿O habrá que pensar que la bisexualidad de muchos “machos”, que siempre estuvo ahí, ahora “sale más del closet”? No hay duda que el fenómeno existe: la oferta trepó en forma exponencial, lo que habla, por tanto, de un similar aumento en la demanda. Sólo para traerlo como un provocativo –y quizá molesto– ejemplo, hablar sobre Salud Mental nos remite a ámbitos político-ideológico-culturales.

Y para rematar estos ejemplos algo “traviesos”, para definirlos de algún modo, tomemos otro concepto hoy tan a la moda –proveniente también del ámbito académico estadounidense y de su visión adaptacionista de la Salud Mental – tal como es el de resiliencia. Habitualmente se le asocia con una visión positiva. Por allí puede leerse de los beneficios que la misma trae aparejados. Si se trata de beneficios, ¡buena noticia!, por supuesto. ¿Y qué beneficios aporta? “Las personas más resilientes tienen una mejor autoimagen, se critican menos a sí mismas, son más optimistas, afrontan los retos, tienen más éxito en el trabajo o estudios, están más satisfechas con sus relaciones, están menos predispuestas a la depresión”. Ahora bien: estos mentados beneficios abren interrogantes. ¿Es un beneficio “criticarse menos”? ¿En qué sentido entender lo de “más éxito”? ¿Estamos seguros que entronizamos el optimismo –lo cual puede sonar a propaganda de refrescos–, o más cautamente seguimos a Antonio Gramsci, quien proponía “el optimismo del corazón junto al pesimismo de la razón”? Una vez más, aún a riesgo de reiterativos, la definición de Salud Mental plantea problemas que quizá ninguna clasificación psiquiátrica responde; ni tampoco responde alguno de los numerosos tests que circulan por allí.

Quizá conviene plantearnos modelos no tanto centrados en la “enfermedad”, siempre de dificultosa definición (¿quién de los varones presentes habrá sido cliente de alguno de los 350 travestis que trabajan por allí?, ¿son enfermos los que, eventualmente, lo hicieron?) sino en la promoción de la salud. Pero, ¿cómo promover Salud Mental? ¿Llenando de pastillas psiquiátricas, tal como el DSM (¿por qué no llamarlo en español?, me pregunto) induce? En Estados Unidos se consumen psicofármacos en cantidades industriales, y eso no habla de una excelente Salud Mental (también es el país del mundo con mayor porcentaje en consumo de drogas prohibidas, y el que tiene la mayor tasa de población encarcelada –¡el país de la libertad!, vaya ironía–. ¿Es mentalmente sano Homero Simpson, su ícono representativo?

Si hablamos de una posible intervención en Salud Mental en nuestro medio urbano, partamos de la base que sí es posible, pues es eso lo que estamos haciendo. La cuestión es revisar los paradigmas desde los que lo hacemos: ¿desde el electroshock, desde los tests, desde las apapachoterapias, desde la promoción de espacios de palabra para hablar de prejuicios y tabúes, desde la práctica manicomial o derribando los muros del asilo?

Definamos entonces, ante todo, cuál es nuestro medio urbano y cuáles son sus problemas de Salud Mental: ¿la violencia, la pobreza, el alcoholismo, la dependencia cultural respecto al Gran Hermano, la cantidad creciente de travestis que se registra, los prejuicios y tabúes que nos atraviesan, los suicidios? Complejo, sin dudas.

La cuestión central en el asunto es ver para qué trabajamos, para qué hacemos lo que hacemos cuando nos decimos parte del gremio Psi. En grandes términos podría decirse que hay dos modelos en juego: por un lado, trabajamos para acallar el malestar (y ahí están las pastillas y todos los dispositivos que ven en el conflicto un “cuerpo extraño”, una molestia que hay que quitar de en medio). O, por otro lado, trabajamos para permitir que ese conflicto, esa cuota de insatisfacción siempre presente en lo humano –que se puede tapar con pastillas quizá, pero que sigue actuando–, esa inestabilidad que tenemos en tanto sujetos que deseamos, no se vea como “enfermedad” a combatir. Que haya problemas, conflictos, diferencias, malestares, es lo que nos pone en marcha como sujetos. La cuestión es poder procesarlos, permitir que se expresen, darles su lugar, y no taparlos. No creer que la felicidad se consigue con alguna “técnica apropiada”. ¿Qué decimos cuando decimos “adaptación”? ¿Resignación ante la realidad, o transformación de la misma? Eso es lo que está en juego en la noción de Salud Mental, por eso es siempre un campo en discusión, una pregunta abierta (y que quizá no se logre cerrar nunca: ¿hay que prohibir los travestis o no?, ¿hay que permitir el matrimonio homosexual?, ¿por qué los varones se creen con más derechos que las mujeres?, ¿por qué seguimos transgrediendo leyes aunque sabemos que eso está prohibido?, ¿por qué construimos la moral que construimos?)

Quizá sea imposible evitar que esos conflictos que definen nuestra humana condición dejen de provocar distintas manifestaciones: inhibiciones, síntomas, angustias. El punto está en cómo abordar todo eso, qué lugar darle, qué espacios reales desde los sistemas de salud existentes, incluso los de educación, se abren para abordarlos, para prevenirlos, para enmarcarlos sin estigmatizarlos. Los objetivos planteados para el presente foro van en esa dirección, y esperemos que de aquí puedan salir propuestas concretas al respecto.

La atención primaria es el mejor camino para promover la salud. Desde la histórica conferencia de la OMS de Alma-Ata en 1978, ese es el camino trazado para promoverla, y que los países que presentan los mejores índices han seguido. La pregunta abierta es cómo plantearse esta estrategia cuando se trata de Salud Mental. Sin dudas eso es difícil, y ya se ha dicho muchísimo al respecto. Si algo podemos aportar hoy en este simposio es dejar indicado que una atención que no niegue ni tape los conflictos en la esfera psicológica debe apuntar a hablar de ellos. Por allí debería ir la cuestión: no estigmatizar los problemas –quizá incorrectamente llamados “mentales”– sino permitir que se expresen. Dicho en otros términos: priorizar la palabra, la expresión, dejar que los conflictos se ventilen. Esto no significa que se terminarán las inhibiciones, la angustia, el malestar que conlleva la vida cotidiana, las fantasías, los síntomas. ¿Cómo poder terminar con ello, si eso es el resultado de nuestra condición? La promoción de la Salud Mental, urbana para el caso que nos convoca hoy, es abrir los espacios que permitan hablar del malestar. ¿Qué significa eso? No que podamos llegar a conseguir la felicidad paradisíaca, a evitar el conflicto, a promover la extinción de los problemas. En tanto haya seres humanos habrá diferencias, y eso es ya motivo de tensión.

La Salud Mental es, en definitiva, el propiciar los espacios de diálogo, de palabra y de simbolización para que el malestar no nos inunde, no nos inmovilice ni tampoco para que sea motivo de estigmatización de nadie. Espacios de palabra, por último, significa lugares donde se pueda hablar libremente. Eso pueden ser grupos, dispositivos que faciliten abordajes individuales sin estigmatizar, trabajo con parejas, charlas, espacios comunitarios. La Salud Mental no está encerrada en un consultorio: está en la palabra que permite conocerse a sí mismo. Y eso, en definitiva, se puede dar en cualquier lado, en las calles, en la comunidad toda.

Ponencia presentada en el Simposio “Salud Mental: ¿es posible una intervención en nuestra ciudad?”, organizado por la Municipalidad de la ciudad de Guatemala el 10 de octubre de 2013.

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Colombia: entre la ilusión y el pesimismo

Juan Diego García (especial para ARGENPRESS.info)

Cuando se cumple un año de iniciados los diálogos entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP podría afirmarse que los acuerdos alcanzados hasta ahora (a pesar de la enorme discreción con la cual se llevan acabo las conversaciones en La Habana) deberían ser suficientes para abrigar esperanzas acerca de un feliz desenlace del conflicto bélico. A diferencia de otras ocasiones estos diálogos de paz aparecen presididos por el realismo de ambas partes. Si se hace caso omiso de las formas retóricas propias de estos eventos y si se asumen como normales los altibajos y la dificultades coyunturales que inevitablemente se producen, lo cierto es que las reformas que se debaten pueden ser acogidas por el gobierno y por los insurgentes sin sacrificios mayores, lo cual pone de relieve la importancia que tiene la voluntad política de hacerlas realidad. No vale alegar que existan obstáculos insalvables, al menos si se toman en consideración los temas acordados. ¿Qué falta entonces?.

Si las reformas -de llevarse a cabo- no suponen ninguna revolución de tipo socialista sino simplemente una ampliación de la democracia económica y política y sobre todo el fin del terrorismo de estado (como política oficial desde hace varias décadas), así como el abandono de las armas por parte de los guerrilleros, resulta obvio que la mayor responsabilidad recae sobre el gobierno y sobre todo sobre la clase dominante del país. El primero es el gestor primero de la cosa pública y debe en consecuencia asumir su responsabilidad; la segunda -la oligarquía criolla- tiene que renunciar a una parte de sus privilegios económicos y políticos. La voluntad política es entonces el nudo gordiano a deshacer. Y cuando se enfatiza en la voluntad política es indispensable considerar igualmente el poder de cada cual para hacer efectivos sus compromisos.

No hay motivos para pensar que los guerrilleros no van a hacer honor a los acuerdos que se asuman dejando las armas y pasando a la vida civil como oposición política: Los mensajes en sentido contrario (“la guerrilla miente”, “la guerrilla engaña”, etc.) forman parte de la llamada propaganda negra que se difunde desde ciertos círculos militares, la extrema derecha política, el sector más tradicional de los empresarios, casi todos los medios de comunicación, sin que falten altos funcionarios del mismo gobierno cuyas declaraciones alimentan serias dudas sobre la coherencia del equipo gubernamental o al menos llevan a pensar en un doble juego de la administración de Santos que en nada favorece su estrategia de paz.

La voluntad de paz de las partes en litigio (gobierno y guerrilla) es sin duda una requisito previo y fundamental para que el proceso tenga perspectivas, aún en el caso de que ambas partes tengan preparado un “plan B” si las conversaciones fracasan. No se dice abiertamente pero es apenas natural que así sea pues nadie puede garantizar un éxito seguro. De hecho, mientras dialoga, el gobierno mantiene y amplia sus capacidades militares y es bastante probable que los insurgentes hagan lo propio. Es la dinámica de una guerra y sería una enorme ingenuidad proceder de otra manera.

Pero las dudas aparecen cuando se trata de evaluar la capacidad efectiva de las partes para hacer realidad los acuerdos. Hasta ahora los insurgentes no han generado preocupaciones mayores a este respecto. Todo indica que a pesar de las duras condiciones en que tiene que operar un movimiento guerrillero se mantiene la cadena de mando y no se percibe contradicción alguna que haga suponer incapacidad de quienes firman los acuerdos para que éstos se respeten.

No sucede igual con el gobierno que ha desaprovechado oportunidades de oro para dar muestras de su disposición a realizar políticas diferentes inaugurando formas nuevas de tratar los conflictos sociales, como una señal no solo para los insurgentes sino para el país que se encuentra ya inmerso en un proceso electoral. Los acontecimientos en la región de Catatumbo y el reciente paro campesino (al cual se sumaron amplios sectores urbanos despertando una enorme solidaridad en todo el país) muestran una administración presa de los viejos métodos de comenzar negando la existencia de la protesta o criminalizándola con el estigma del terrorismo o la infiltración guerrillera, para seguir luego su represión brutal, arribar a la negociación cuando la represión fracasa o el movimiento de protesta está debilitado, inaugurar los diálogos y prometer a sabiendas de que jamás se cumple. Y así hasta que de nuevo estalla la repulsa ciudadana y todo comienza de nuevo, eso si, dejando una estela de muertos, heridos, desaparecidos y prisioneros, y una ciudadanía que en consecuencia cada vez otorga menos legitimidad al régimen.

Pero Santos aún podría dar un giro a esa política no solo como señal a un electorado que no parece muy entusiasmado en reelegirlo sino sobre todo como mensaje a los insurgentes que con toda seguridad siguen muy atentamente el desarrollo de los acontecimientos. En efecto, si el presidente es incapaz de dar solución a unas exigencias populares que prácticamente todo mundo reconoce como legítimas ¿qué garantiza que aquello que se firme en La Habana se pueda llevara a cabo y no tenga la misma suerte que amenaza al paro campesino si no cambian las cosas?. ¿Carece el gobierno de los recursos indispensables y, en consecuencia, su margen de maniobra es muy escaso?. O ¿Es también falta voluntad política?.

En efecto, se alega que faltan recursos económicos mientras se anuncia con alborozo que el PIB crece cada año y crecerá más en el futuro. Pero el colombiano es un estado raquítico con un sistema fiscal de enormes limitaciones y sobre todo muy injusto que no puede canalizar esa riqueza en bien del país. El cuerpo de funcionarios es pequeño, mal pagado y bastante propenso a una corrupción monstruosa (sobre todo en las altas esferas) que dificulta mucho o hace imposible el mejor de los propósitos. Santos sin suficientes recursos está literalmente desarmado frente a la ingente tarea de gestionar cualquier reforma de importancia mientras la política oficial desde hace varios lustros no apunta a fortalecer el estado sino por el contrario convertirlo en un ente anoréxico (en todo, menos en lo que a represión se refiere). Apenas hay personal y dinero para llevar adelante un registro catastral en el campo y aclarar la cuestión de los títulos de propiedad... ¡pero el país cuenta con una fuerza armada monstruosa de más de medio millón de soldados!.

Además de tener un aparato estatal muy débil, el gobierno apenas controla a sectores claves para un proceso de paz. Las fuerzas amadas y de policía, por ejemplo, tienen su propia dinámica e intereses y aunque por ley no pueden participar en política en la realidad nada importante se hace sin que los cuarteles den el visto bueno. Resulta patética (por decir lo menos) la solemnidad mentirosa de los portavoces del gobierno afirmando que se combatirá a fondo a las huestes paramilitares (“se reforzarán las medidas de protección de los amenazados”, “se hará una profunda investigación de los hechos”•, etc.) mientras éstas campan por sus fueros prácticamente por todo el territorio nacional con la aquiescencia y complicidad de las autoridades, especialmente de militares y policías. La única conclusión posible será entonces que Santos no puede o que tampoco quiere, lo que agregaría un nuevo factor de pesimismo al más optimista de los observadores.

A los acuerdos sobre la cuestión agraria -al parecer bastante avanzados- no se han manifestado objeciones por parte de la mayor parte de la clase dominante del país, a excepción naturalmente del sector más atrasado de la economía rural (terratenientes y ganaderos). Sobre el punto actualmente a debate (la reforma política) tampoco parece que existan obstáculos que hagan imposible un acuerdo. Podría acrecentarse el optimismo si se considera que, además de este segundo punto, de hecho -como no podía ser de otra manera- ya se han tratado otros puntos de la agenda sin que ninguna de las partes haya manifestado que el proceso tienda a estancarse. Por el contrario, todo indicaría que sobre víctimas, justicia y reparación, dejación de armas, cultivos ilegales y soluciones jurídicas para permitir la superación del conflicto, más allá de las naturales diferencias existirían elementos de consenso que permiten abrigar esperanzas de un acuerdo, probablemente no este año (como quiere Santos acuciado por sus necesidades electorales) pero si el entrante ya con Santos (o un partidario suyo) como nuevo presidente de la república. Solo un manejo muy torpe de los procesos o acontecimientos imprevistos de enorme significación podrían llevar a la extrema derecha de nuevo a la presidencia. Tampoco hay señales realistas de que el centro o la izquierda (aún uniendo voluntades) puedan poner en peligro la reelección del actual mandatario. En todo caso -y este sería el mejor de los escenarios- Santos gestionaría los acuerdos de La Habana con un parlamento en el cual la extrema derecha y el centro-izquierda se convertirían en dos fuerzas de dimensiones semejantes, facilitando al gobierno la realización de las reformas acordadas, con el apoyo del centro-izquierda y la neutralización del extremismo derechista.

Pero para que todo esto sea posible, el nuevo gobierno tiene que contar con un estado sólido políticamente y sobre todo solvente en lo económico. Mientras tanto, Santos puede empezar (así sea parcialmente) por desarrollar ahora un tratamiento diferente de los conflictos sociales, superando su gestión tradicional cargada de formas premodernas, violentas y represivas y sobre todo desterrando el incumplimiento sistemático de lo acordado. Pero sobre todo, debe empezar por desmantelar de raíz al paramilitarismo que aterroriza campos y ciudades ante los ojos impasibles de las autoridades. Ésta será la prueba de fuego que valore su palabra y, seguramente, la condición que permita a los insurgentes el abandono las armas y otorgue a la ciudadanía la seguridad de que pueden manifestar sus reivindicaciones sin temor.

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Colombia: La ramera de los Estados Unidos

Sergio Camargo (especial para ARGENPRESS.info)

‘DIME CON QUIEN ANDAS Y TE DIRE QUIEN ERES’

Como narraría el mas cuidadoso de los narradores, todo comenzó por allá por esa época en que la voluntad de unos señores sin dignidad alguna, recibieron unos cuantos dólares a cambio de una inestimable porción de tierra perdida hasta siempre, y proclamando con su jefe a la cabeza, en forma tan tétrica como cínica: “Recibimos un país, entregamos dos”.

¡OH! Panamá, Igual de prostituida y vapuleada por el imperio.

En seguida no vino sino dolor, lágrimas y sangre para ti Colombia, a manos de propios y el intruso yanqui, mientras las canallas elites disfrutan las mieles que ofrece el mancillado poder imperial.

Cuantos mártires en las bananeras Colombia, para dar razón al amo imperial, cuantos caídos en la Oil Petrolium Colombia, tiempo después, para satisfacer el mezquino interés del amo.

Cuanta barbarie y desolación en tus campos Colombia, entregado tus tierras al amo, en medio de la puja sectaria de los canallas. Cuanta ignorancia y atraso Colombia caminando por los consejos y sermones cavernícolas de la inquisición siempre presente.

Cuantos inmolados Colombia, por estar mirando a través del ojo del delincuente forastero, cuantos desaparecidos sin identidad a manos de los canallas amangualados con su amo. Es una bajada hacia los infiernos.

Cuanta retórica para que no seas tu misma Colombia, para que te asemejes al amo imperial, cuantos consejos desviados para que incendies tu patria y quemes tus sueños Colombia, troncando tu progreso.

Cuantos enemigos imaginados y reales han puesto en tu camino Colombia, los primeros nativos y los segundos forasteros, para desgracia y dolor de los primeros…Han dividido y reinado en ti Colombia.

Cuanta ayuda envenenada del imperio a aterrizada en tu suelo Colombia, para el entretenimiento macabro de muchos de tus hijos, inconcientes e indolentes, veneradores de lo forastero y tan arrastrados como tus elites, Colombia. OH! tanta muerte y desolación en tus tierras y cuanta sangre inocente en tus entrañas, Colombia.

Hasta te arrastro el imperio Colombia, a una guerra que no era la tuya, sin importar los cientos de miles de mártires inocentes ardiendo sobre las bombas ‘justas’ y anticomunistas en Corea.

Y en un chasquido de dedos, tus ‘valientes’ hijos en uniforme y a la bota del imperio, regresaron a tu terruño Colombia, para continuar el sucio trabajo de nunca acabar, Colombia!

Con rodilla hincada Colombia, tus riquezas han sido entregadas al imperio y sus vasallos, por los canallas de siempre, por los herederos de los canallas de siempre, mientras tus hijos Colombia, con el titulo de parias tienden la mano ignorando sus haberes y sus derechos…

Si hasta pobretones de cuerpo y alma, hijos tuyos del campo y la fabrica Colombia, que han pasado por la escuela del imperio, han retornado con mas ínfulas que el soldado del imperio, para sonsacar tus bienes, destruir tu honor y corromper la sal; protegiendo tierras y empresas con la plusvalía producida por el sudor de tus obreros y decentes trabajadores.

Los del imperio nadan en abundancia y a nuestro pueblo le escasea hasta el agua.

Y no contentos con tanta afrenta, se dieron a la tarea de envenenar nuestras aguas y nuestros suelos productivos Colombia, agredir y enfermar a nuestras hermanas y hermanos con sus grandes pájaros de acero y sus venenos de Monsanto, Colombia. Sin que nadie en el mundo se haya sonrojado, pues esos son caprichos del imperio que tus canallas Colombia, acatan con cabeza gacha.

Cuanta estupidez Colombia, no te han contado en la supuesta lucha contra el narcotráfico, mientras que los químicos, verdaderos productos utilizados para prostituir la hoja de koka, entran y se pasean por ti Colombia, sin control alguno.

Pues la hoja de koka no es cocaína, Colombia!

Y cuanta bazofia militar Colombia, no ha sembrado el imperio en tu suelo con el permiso canalla, para amedrentar a tus hijos y los hijos de nuestra America, Colombia…

Y entre esas malditas cadenas y esa oscura noche lo peor ha llegado, ya el soldado del imperio tiene todos los permisos y el nativo no se queda atrás Colombia, nuestras hijas deben estar prestas a saciar los cochinos apetitos sexuales del criminal forastero, del criminal nativo en uniforme…

Silencio que la ramera a la cual te han llevado Colombia, abrió sus piernas…

Nuestras dulces y bellas niñas, ingenuas e inocentes como todo lo que es amor ¿por qué deben ser rapiña de estos monstruos, Colombia? ¿Por qué te refugias en el oscurantismo y por qué haces de la bellaquería tu consigna, Colombia? ¿Por qué no amas a tus hermosas hijas, Colombia? ¿Por qué no las proteges?

Como se me desgarran mis entrañas, como se me desangra mi corazón Colombia, cuando mis niñas son violadas y mi pueblo sodomizado.

Entre tanto, tus magistrados como invitados de piedra Colombia, sufren el mal del autista y cuando no, complicidad de horribles crímenes. No existe justicia, Colombia; los escribidores del régimen que villanos y arrastrados son, tienen la complicidad como honor y la felonía como consigna.

Los unos y los otros solo maltratan tu verdad, Colombia.

En tu nombre Colombia, los canallas avalan todas las bellaquerías y crímenes del imperio en todos los rincones del planeta.

El imperio te sigue pisoteando, vapuleando y violando impunemente, Colombia…

¿Hasta cuando?

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Ni-Ni: Los hijos del desencanto

Silvana Melo (APE)

No ha hecho demasiado el mundo como para abonarles la esperanza. El país les ha jugado con cartas marcadas. Les ofreció a buen precio mentiras de oro. Que en sus manos fueron tierra seca. Barro, tal vez. Les imponen como corona y sambenito un nombre surgido del desdén: “ni-ni”. Dejan de ser chicos y chicas de 15 para arriba, expulsados de la escuela y con la puerta del mercado laboral cerrada en la nariz, para ser ni-ni. Ni estudian ni trabajan. Son los que llevan en ese llano que baja de la clavícula una angustia nudosa, difusa. Una sensación vaga de sin sentido. Un para qué infinito como un pantano del que no se emerge.

No son exclusividad de estas tierras de fin de mundo. También en España y México centenares de miles son arrastrados por los oleajes del desasosiego. Como los pibes esquineros de por acá, los pibes de las ochavas que se reúnen en los horarios cívicos en que se trabaja o se estudia. Y despliegan su ritual extendido de birras y faso. “Generación Nini” ya tiene impulso para incorporarse en el diccionario de la RAE. No hay energía anticinética que tuerza el rumbo. Sí hay lenguaje que lo legitime. Y lo vuelva perdurable.

Cifras

En 2010, el presidente de la Comisión de Pastoral Social Jorge Casaretto, les decía a unos 1500 docentes que el país debía "ocuparse de los 900.000 jóvenes de todo el país que no estudian ni trabajan". El número se replicó escandalosamente en las tapas de todos los diarios.

Para la Universidad Católica (sobre los datos del INDEC) son entre un 10 y un 15% de “la población juvenil del país, grupo compuesto principalmente por mujeres”.

Para el Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), “en el tercer trimestre de 2012 había 850.000 en el país: el 13,2% de los jóvenes de entre 15 y 24 años; las dos terceras partes son mujeres, muchas de las que hacen trabajo doméstico en sus propias casas.

Para la Encuesta de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica, en 2012 llegaban al 17,4% de los jóvenes de 18 a 24 años. Cuando se baja a los barrios de los confines, son tres de cada diez.

Para el licenciado Daniel Arroyo, ex viceministro de Alicia Kirchner y ex ministro de Daniel Scioli, son 900.000 entre 16 y 25 años.

Para el economista e investigador Martín Tetaz, son 1.311.308. El 18,9% de los jóvenes de entre 15 y 24 años.

Para el politólogo Fabián Repetto, son 810.911.

Doscientos mil

Hay diferencias casi de 200.000 entre unas cifras y otras. Doscientas mil historias, doscientas mil rebeldías ahogadas, doscientas mil angustias, doscientas mil brújulas extraviadas, doscientos mil padres de 15, madres de 14, entrampados en la celda del no deseo.

Números y porcentajes que son más o menos. Como si fueran fósforos de una caja que nunca da 222. Como si fueran tornillos en la uniformidad de la ferretería. Atrapados por la resignación sistémica y posibilista: es lo que hay. No vienen topadoras de la mano contraria para desandar el camino que te construyeron para que tropieces diez veces por paso. Es que el sector privado crea poco empleo, dicen los analistas. Y la suba en los costos de contratación (hay que pagarles un salario mínimo de 3.300 pesos) y despido de trabajadores “hace que las empresas sean cada vez más selectivas para contratar personal”.

Los jóvenes no tienen experiencia. Por lo tanto no tienen antecedentes ni referencias. Para ellos la oferta es la precariedad. El empleo sin registro. Los adolescentes de 15 no pueden trabajar legalmente. La ley 26.390/2008, en su artículo segundo, “eleva la edad mínima de admisión al empleo a dieciséis (16) años”. Sin embargo son incluidos en las estadísticas de ni-ni. La escuela los abandona en el primer barquinazo y la ley les prohíbe trabajar. Quien los emplea ingresa en la ilegalidad. Su destino de calle y de intemperie es cuidadosamente moldeado.

Si encuentra una changa, “cuando vuelve al barrio gana menos que el que vende drogas o está vinculado a la política”, dice Daniel Arroyo a APe. Entonces “se pregunta si trabajar tiene sentido”.

Madres

La maternidad aparece cada vez más temprano. Tal vez en la misma colectora que la apatía y la desgana. En el da lo mismo del presente continuo. O acaso para buscar desesperadamente sentido. En otra vida que en poco tiempo será dos intemperies. El 30% de las madres son menores de 24 años. Los ni ni suelen ser padres y madres. Y son niños con sus hijos.

Las mujeres ni ni suelen ser madres en soledad. "A la edad de los 24 años hay 86 mil mujeres que no trabajan ni estudian y hay 14 mil hombres que no trabajan ni estudian. Es buenísimo lo que nos pasó", dice el candidato a senador oficial Daniel Filmus. "La mitad de las mujeres ni-ni tienen niños menores de 5 años. Gracias a la Asignación Universal por Hijo, están en el lugar que tienen que estar, cuidando a los chicos”. Las madres adolescentes parias no disfrutan de la vida solas, con una criatura y 460 pesos de la AUH. Deben abandonar la escuela. Necesitarían trabajar desesperadamente pero si tienen menos de 16 deben emplearse ilegalmente. El Estado no las registra. No les abre guarderías para sus chicos. Les quita la escuela y les pontifica que 460 les alcanza para quedarse en casa, que es donde deben estar.

Hijos de

Su familia es otra matriz de familia: es la tercera generación que creció sin ver a sus padres y abuelos con empleo seguro. Carecen de moldes, de caminos a seguir. La fuga del estado de bienestar los dejó sin movilidad social ascendente. No es suficiente estudiar para tener un buen trabajo y energía para correr detrás de la felicidad y hasta alcanzarla, tantas veces. “Se produce una sensación de vacío que construye la idea del no futuro. Y una fuerte brecha de desazón”, dice Daniel Arroyo a APe.

Son hijos de una escuela que replica la desigualdad. Que no les cambia la vida ni les abre las puertas a la promoción social. Si el futuro no se ve, la escuela pasa a ser una estructura “intolerable” (Liliana Mayer-Socióloga-UBA).

Son hijos de diez años de un crecimiento a tasas siderales que no pudo, no quiso o no supo transferir esperanza a las generaciones de desencanto. Sí se transfiere dinero en calidad de planes sociales.

Pero el dinero desnudo no evita la angustia de no saber en qué creer. De no entender el para qué del esfuerzo. Si diferir la satisfacción ya no es garantía de comodidad futura. Sólo es extender la desazón del presente al futuro, como una alfombra. Porque paraíso parece no haber. En ninguna de estas vidas.

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Entrevista a Adolfo Pérez Esquivel: “Monsanto ha generado una cadena de dependencia y crisis de producción”

Luis Schlossberg (DIARIO PUNTAL - ACTA)

El militante por los derechos humanos apuntó contra el ingreso de empresas extranjeras a trabajar con recursos naturales nacionales y pidió rechazar cualquier intento de desestabilización de la democracia.

“Para hablar del caso de Malvinas Argentinas (Córdoba) con Monsanto hay que hacer referencia a una situación nacional, se están introduciendo al país muchas empresas transnacionales sin ningún tipo de control, sin estudios de impacto ambiental y sin difusión de los convenios”, indicó el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel en su paso por Río Cuarto. Convocado para la inauguración de la muestra itinerante de la Fundación Ana Frank y de la Feria del Libro Juan Filloy, habló de las amenazas ambientales en Argentina y la necesidad de un gobierno con más voz de su pueblo.

“Se puede hablar de Monsanto, pero lo mismo sucede con Chevron en Neuquén o la Barrick Gold en La Rioja; hay ocultamiento por parte de los gobiernos provinciales y del nacional, de información que debería llegar al pueblo”, sostuvo Pérez Esquivel, y agregó:

“Las empresas mineras se llevan el 97% de los recursos, con una explotación irracional, con cosas que en otras partes del mundo están prohibidas, pero aquí no”.

El premio Nobel estuvo también dando su apoyo a los vecinos de Malvinas Argentinas en la jornada del lunes.

- Desde la empresa niegan que afecten el medio ambiente

- De Monsanto hay mucha información sobre los juicios que tiene en otros países, pero parece que a los gobiernos esto no les interesa, lo que pone en cuestionamiento el tipo de democracia que tenemos. Es una democracia delegativa, donde los gobernantes hacen lo que quieren y condicionan la vida del resto. Se confunde lo que es desarrollo con lo que es explotación, que es cuando se privilegia el capital financiero sobre la vida de los pueblos, allí está el problema, no les interesa al pueblo.

- Para la situación de Malvinas Argentinas usted propuso la realización de una consulta popular.

- La reforma constitucional de 1994 fue desastrosa, pero cuenta con elementos que se podrían utilizar y aún así se descuidan. Por ejemplo, se establece la realización de consultas populares y plebiscitos, pero hasta el día de hoy no se ha votado en la cámara de diputados ni en la de senadores.

- Son recursos que el pueblo tiene como para manifestar su voz.

- Claro, por eso digo que es una democracia delegativa, porque el gobierno hace lo que quiere y el pueblo queda indefenso. Las posibilidades de cambiar esto están en que la gente se reúna, pero aquí aparece la criminalización de la protesta social, y el pueblo debe soportar la represión policial y jurídica. Cuando se presentaron los recursos de habeas corpus y amparo, los jueces los rechazaron; los gobernantes deberían estar al servicio del pueblo, no de las transnacionales.

Pérez Esquivel es contundente con su análisis del trabajo de Monsanto: “Ha generado una cadena de dependencia y crisis total de la producción, incluso ha generado suicidios, porque las semillas sólo sirven para una cosecha y eso genera dependencias, mucha gente pierde todos sus recursos”.

- ¿Por qué tiene más visibilidad el reclamo de un conflicto como el de la ex Botnia?

- Es una situación que hace 30 años que venimos denunciando, porque son fábricas que se llevan la pasta de celulosa fuera del país. Todo comenzó con la plantación de pinos en Uruguay y en nuestro país, para proveer a las fábricas. Hemos planteado lo que es el “agua virtual”, es decir, el agua que se llevan en los árboles. Los pinos y eucaliptos adultos absorben por día entre 70 y 80 litros de agua, cuando lo cortan y se llevan los rollos, se llevan mucha agua, un bien natural que es cada vez más escaso, con 32 países en el mundo que prácticamente no tienen agua.

- ¿Cómo se debería trabajar el conflicto desde la diplomacia entre Argentina y Uruguay?

- Con diálogo, es fundamental llegar a acuerdos. Debería haber informes binacionales, que nunca se dieron a conocer.

Un nuevo desarrollo

“Las universidades deberían trabajar sobre nuevos conceptos de desarrollo, sin dañar los recursos que necesita el ser humano”, sostuvo el militante por los derechos humanos". Agregó: “Se necesita de la minería y del petróleo, pero no como Chevron en Ecuador, condenado a pagar 19 mil millones de dólares y hoy es un prófugo de la Justicia. Yo pregunto, ¿qué va a pasar de aquí a 15 años? ¿Habrá malformaciones genéticas? Ya hay informes completos sobre los efectos del uso del glifosato en los monocultivos”.

Consideró que, en tanto, hay otras aristas que no son tenidas en cuenta, aún cuando se tratan de problemáticas que consideró muy graves. Habló de “la ruptura de las cadenas biológicas, que terminan produciendo serias alteraciones en la naturaleza”. Luego ejemplificó: “Hace pocos días estuve en Misiones, y en varios kilómetros de árboles no se ven pájaros. Si se destroza la cadena biológica, eso también va a ir en contra del ser humano. El problema científico de todo esto está junto a la falta de decisiones políticas. Es necesario tomar decisiones que los gobiernos no están asumiendo”.

- ¿Qué análisis realiza del contexto nacional previo a las próximas elecciones legislativas?

- No veo en los dirigentes políticos posiciones claras sobre éste y otros temas. El Gobierno nacional ha tenido varios errores, pero también aciertos que se deben apoyar, como la integración regional latinoamericana, algo que antes no existía y que es importante porque por primera vez los pueblos americanos llegan a instancias propias.

Del mismo modo, están las asignaciones universales y la apertura de algunos espacios, pero no se ha resuelto la situación de la pobreza.

- ¿En esta campaña se dejaron de lado ejes como la integración social por otros como la inseguridad?

- Uno de los grandes problemas es la falta de diálogo, tanto desde el Gobierno nacional como de la dirigencia de partidos opositores. No hay planteos claros de adónde va el país.

- Lo fundamental es que se respete el sistema democrático.

- Sí, y que haya un control social para que el accionar de los gobernantes no se distorsione. Hoy es muy fácil que un dirigente político se cambie de partido de golpe, y se va como si ese cargo fuese de él, cuando en realidad es de quienes lo votaron: a un partido y a un programa de trabajo. Así, quien lo votó está defraudado, porque no respetan su voluntad. Hay que recuperar la ética y los valores en la política, cosas que están muy dañadas.

Pérez Esquivel destacó el compromiso que deberían asumir los gobernantes argentinos: “Hay que analizar el desarrollo del país, porque hoy los gobernadores son señores feudales que hacen lo que quieren y no lo que deben. Dicen que los recursos son de la provincia. Correcto, pero no son de ellos, son del pueblo.

- ¿Qué va a pasar después del 27 de octubre?

- Nosotros apuntamos a la continuidad constitucional, al fortalecimiento de los instrumentos democráticos, al control social y a que se respeten los derechos de la democracia participativa de los pueblos, cosa que hoy no sucede, hay un avasallamiento de las ciudadanías.

- ¿Preocupa el estado actual de salud de la presidenta Cristina Fernández?

- Claro que nos preocupa, le deseamos lo mejor, que se reponga, que gobierne los dos años que le quedan de mandato y corrija las deficiencias que tiene. Lamentablemente, la Presidenta no tiene diálogo con nadie, ni ella ni los equipos que tiene. Si lo hiciese, podría servir al pueblo desde una perspectiva más profunda. Esperemos que pueda continuar en el ejercicio de su cargo, rechazamos cualquier intento de desestabilización al Gobierno nacional.

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Argentina, Córdoba. Por contaminación: Denuncia Penal contra Monsanto

ECOS DE CÓRDOBA - AGENCIA WALSH

La Asamblea Ambiental de la localidad cordobesa de Malvinas Argentinas presentó ayer una denuncia penal contra la multinacional Monsanto en Córdoba por "tentativa de contaminación". La iniciativa contó con apoyo del premio Nóbel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel. Se utilizará una figura similar a la concretada en el reciente juicio por fumigaciones en Bº Ituzaingó; ya que en base a los anuncios de Monsanto, en los que declara que en la planta en construcción utilizará hasta 1,7 millones de litros de agrotóxicos.

El lunes 7 de octubre, a las12 hs, en la Comisaría de Malvinas Argentina Ruta A188, Monsanto va a ser denunciado ante el Fiscal de Turno por contaminación.

La acción será concretada por vecinos de Malvinas, Sofía Gatica, el Dr. Medardo Avila Vazquez y los abogados Darío Ávila y Miguel Martínez; acompañados por el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel. Los abogados adelantaron que usarán una figura similar a la concretada en el reciente juicio por fumigaciones en Bº Ituzaingó; ya que en base a los anuncios de Monsanto, en los que declara que en la planta en construcción utilizará hasta 1,7 millones de litros de agrotóxicos (los más importantes incluso están prohibidos en sus países de origen -Alemania- y en toda Europa, como la Clotianidina: Ponchoº de Bayer), y como no se concretó el proceso de estudio de impacto ambiental, la tentativa de contaminación en virtud de la ley 24.051 es evidente. Además la empresa reconoció que está cultivando las nuevas semillas en el Valle de Conlara en San Luis.

La denuncia se basa en la Ley Nacional de Residuos Peligrosos Nº 24.051, utilizando el mismo criterio que fijó la cámara del crimen cuando condenó a los productores por el delito de contaminación ambiental. En el aviso de proyecto que presentó Monsanto ante la Secretaría de Ambiente, declaran que en varias de las etapas del proceso de curado de semillas van a utilizar, entre otros productos, insecticidas, fungicidas, y curasemillas que son clasificados como productos tóxicos. Ante la falta de estudio de impacto ambiental, que es el informe interdisciplinario que permite establecer cuales son los posibles efectos negativos que la actividad va a producir, al no tener esa herramienta de valoración, la denuncia planteará que la empresa al ponerse en funcionamiento va a generar una actividad que va a ser contaminante y riesgosa para la salud en virtud de los productos que se utilizarán.

Según explicó el abogado Darío Ávila, “al no haber estudio de impacto ambiental tenemos a nuestro favor el principio precautorio, todos los trabajos científicos y publicaciones que advierten acerca de las relaciones y la vinculación que generan éstos productos en la forma que afectan a la salud y al ambiente. No es posible esperar a que la empresa se ponga en funcionamiento para que se configure el delito de contaminación ambiental sino que al montarse la obra es el paso inicial, por lo tanto es necesario adoptar una actitud preventiva y evitar que ese delito se consume. Es necesario abortar esa actividad que es bastante riesgosa, por lo tanto en el artículo penal admite la tentativa, es necesario que intervenga la justicia para evitar que se consume ese hecho”.

Ayer por la tarde se concretó una charla en el Acampe de Malvinas Argentinas entre el Médico de Pueblos Fumigados Medardo Ávila Vázquez y el abogado Darío Ávila acerca de los procesos de producción que aplica Monsanto, para informar a todas las personas que se acercan al acampe sobre la realidad que vivieron y viven distintos afectados por este modelo de producción de alta peligrosidad.

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Argentina, provincia de Buenos Aires: “No se puede explicar legalmente un crimen ambiental”

Florencia Bargellini (EL CAMINANTE - ANRED)

Vecinos y organizaciones sociales, encabezadas por la asamblea “No a la entrega de la costa” exigen mayor participación de la población ante un proyecto de fuerte impacto ambiental. Entrevista de El Caminante con sus integrantes explicando cuales son los reclamos concretos.

El pasado 10 de septiembre, vecinos y organizaciones sociales se hicieron presentes en la sesión de Honorable Concejo Deliberante de Quilmes. No fueron bien recibidos por los ediles locales por lo que el comienzo de la sesión fue interrumpido por gritos de ambos lados y por insultos y agravios de los concejales y miembros del municipio hacia quienes se manifestaban. “Nos vimos obligados a levantar la voz porque es la única manera de hacernos escuchar ya que se nos niega el derecho a la participación en las decisiones”, dijo a El Caminante un miembro de “No a la Entrega de la Costa”.

Se exigen dos cuestiones: la anulación del convenio firmado entre el municipio y la corporación Antiguo Puerto Madero S.A. el 27 de diciembre del 2012 y, por otro lado, la anulación de la ordenanza votada en la sesión del 27 de agosto pasado en el HCD. Este último es un Convenio Marco que autoriza al Ejecutivo a suscribir los convenios particulares a través de sucesivos anexos derivado del presente Convenio Marco. Es decir, cada vez que se haga un acuerdo no es necesario que pase por el Concejo Deliberante ya que se establece que las decisiones serán tomadas por el ejecutivo de la corporación junto al ejecutivo municipal. Leopoldo, miembro de la asamblea “No a la Entrega de la Costa” explicó que “a partir de este convenio se garantiza que no habrá difusión de los acuerdos entre la empresa y el municipio a menos que ambas partes firmen una autorización escrita. Esto es un claro ninguneo de las personas que venimos estudiando este tema desde hace más de diez años y luchando para que no destruyan nuestra reserva natural. Se trata de un abuso de autoridad. La sociedad va a enterarse de las obras que se inicien una vez que todo esté en marcha, sin posibilidad de opinar”.

Los vecinos denuncian que los concejales votaron sin siquiera conocer el contenido del convenio y que se firmó a espaldas de la sociedad. Afirman que fueron reiteradas las veces que reclamaron el acceso a la información que, dicen, “debería ser púbica”. Como recurso iniciaron un expediente el 7 de agosto haciendo mención a la ley 25.831. Pero recién el 27 de agosto los vecinos consiguieron la ordenanza, después de solicitársela al concejal Bufone, siendo éste uno de los pocos que tenía conocimiento sobre su contenido por participar en una de las comisiones por las que pasó y se discutió el convenio. Los vecinos denuncian que “los concejales votan sin saber, ni haber leído las ordenanzas. Otros concejales no tenían la ordenanza y nos solicitaron una copia”.

Luego de lo ocurrido el 10 de septiembre, al finalizar la sesión, los vecinos fueron llamados a una reunión con José Migliaccio, presidente del HCD, y representantes de otros bloques. Se tomó el compromiso de averiguar quién es la persona por parte del municipio que está al frente del convenio y de mediar en la relación entre la corporación y la sociedad civil (tal como está escrito en papeles) dado que en ese momento aseguraron que era alguien de otra dependencia y que no tenían conocimiento aún.

Los asambleístas señalaron que a este medio que “nos llevamos un montón de imprecisiones. Salimos con la certeza de que tenemos que seguir haciendo marca personal para que no nos duerman de nuevo con otras decisiones en el futuro. Además señaló no hay una definición real sobre qué pasa con la información pública que se pide. No hay un compromiso real de trabajar mano a mano con la ciudadanía ni de controlar las decisiones de la corporación o los convenios anexos que se puedan firmar en el futuro”.

Por último, los activistas que vienen informándose de los detalles de este tema complejo aseguran que “se trata de un crimen ambiental, que no se puede tratar de explicar en el marco de la ley”. Lo que se argumenta es que se está violando la Ley de presupuesto mínimo para la protección de bosques nativos N°26.331. En este sentido, Leopoldo explica: “a partir de este recurso se debería garantizar que hasta que no se haga el ordenamiento territorial con talleres participativos y la corrección desde las organizaciones sociales no se puede tocar el suelo porque está cubierto por la medida. Eso el municipio lo desconoce y avanza con planes para desmontar el bosque”.

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¿Dictaduras y corporaciones o, auténticas cooperativas?

Roberto Fermín Bertossi (especial para ARGENPRESS.info)

Una vez más y en soledad, hemos de levantar nuestra voz democrática para denunciar la legislación dictatorial que paradójica, llamativa e inauditamente aun rige a cooperativas, mutuales y fundaciones argentinas, no obstante la advertencia y el apotegma de los artículos 36, 29 y cc. de nuestra Constitución Nacional (CN).

En efecto, para las cooperativas, desde el día 15 de mayo de 1973 aún rige el decreto de facto de la dictadura de entonces, bando que lleva el n° 20.337; desde el 10 de mayo de 1973 el bando mutual que lleva el n° 20.321 y, desde el 25 de septiembre de 1972, el bando n° 19.836 para las fundaciones.

Otro tanto sucede con las entidades financieras en general y cooperativas/mutuales de crédito en singular que también fueron alcanzadas por un bando dictatorial aún vigente que no es otro que el n° 21.526 “sancionado y promulgado” en uso de las atribuciones conferidas por el artículo 5 del Estatuto para el Proceso de Reorganización Nacional, por la Dictadura usurpadora en el día 14 de febrero de 1977.

Así, entre otros, el banco cooperativo Credicoop es presidido sin alternancias desde el año 2005 por Carlos Salomón Heller (legislador nacional actual) quien, desde el año 1979 había sido su gerente general … un seudobanco cooperativo que fue tal a partir de sacrificar 44 cajas de crédito cooperativas auténticas existentes en el Gran Buenos Aires.

Si leemos la documentación que contiene la exposición de motivos del decreto cooperativo vigente n° 20.337 de la Dictadura suscripta por sus agentes civiles Ricardo J. Álvarez de Toledo, Arturo Vainstock, Manuel Domper, Constancio Francisco Beltramo y Dante Osvaldo Cracogna podremos anoticiarnos documentadamente como las corporaciones COOPERAR (si, la misma que hoy en su enrevesado sofisma, reclama leyes democráticas) y CONINAGRO aprobaron sin reservas las bases de este Bando militar … ¡vigente!

Las bases cooperativas de la Dictadura fueron elevadas al presidente de facto el 2 de mayo de 1973 por Oscar R. Puiggrós y Gervasio R. Colombres e, irresponsablemente, con todo abuso de poder militar e ignorancia supina, ese mismo día, fueron sancionadas y promulgadas con el alcance y el sentido de lo que un decreto-ley tiene para las dictaduras.

En todo el país, cooperativas y mutuales están bajo supervisión del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), otro desprendimiento del bando militar cooperativo que desde 2003 depende de la ministro Alicia Kirchner, Instituto que como secretaria de estado de acción cooperativa SAC., sin reproches ni reservas también lideró Héctor Polino (1983/1989)

Finalmente, ninguna Democracia alcanzó todavía para democratizar genuina y profundamente todas las cooperativas, las mutuales y las fundaciones argentinas que así entonces, entre nosotros, aún permanecen subordinadas y sometidas a corporaciones e inercias dictatoriales inaceptables.

Roberto Fermín Bertossi es investigador del C.I.J.y S. de la UNC. Profesor de grados y postgrados de la UNC/UNL. Experto de la Coneau para la Economía del Tercer Sector (Cooperativas, mutuales, etc.).

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Argentina, Río Negro: A 23 meses de la desaparición forzada del trabajador rural Daniel Solano

Luciano Andrés Valencia (AGENCIA WALSH)

El sábado 5 de octubre se llevó a cabo un acto y movilización al cumplirse 23 meses de la desaparición forzada del trabajador rural Daniel Solano de 26 años, en la localidad de Choele Choel en la provincia del Río Negro. Solano era un trabajador indígena guaraní, oriundo de Tartagal en la provincia de Salta, que había sido movilizado con decenas de compañeros para trabajar en la cosecha de fruta para la empresa Agrocosecha, tercerizada de la multinacional Expofrut. Las pésimas condiciones de trabajo y vivienda, así como el incumplimiento en el pago de los jornales acordados llevaron a que Solano planteara a sus compañeros la necesidad de organizarse para reclamar. Ello motivó que fuera secuestrado la madrugada del 5 de noviembre de 2011 cuando se encontraba en el local bailable Macuba, por fuerzas policiales de Río Negro ligadas a la empresa, y posteriormente desaparecido.

El caso de Daniel Solano pone al descubierto la existencia de redes de trata de personas para el trabajo esclavo en establecimientos rurales de la provincia y en todo el país, con la complicidad de las empresas productores y exportadores, la policía, el poder político y la Justicia.

La familia de Solano junto con el abogado Sergio Heredia –también oriundo de Tartagal-, han instalado una carpa frente al Juzgado N° 30 de la localidad de Chole Choel y desde hace varios meses exigen la aparición de Daniel y el castigo a todos los responsables de su desaparición. En recientes investigaciones se han encontrado nichos en la Comisaría 8° del pueblo y tierra removida bajo las baldosas, que señalan la posibilidad de que se encuentre allí el cuerpo del trabajador desaparecido.

La movilización comenzó a las 17 horas con una concentración frente al Juzgado donde se encuentra instalada la carpa de la familia Solano. A continuación se marchó por las calles de la ciudad pasando por la Comisaría 8°, donde se cantó “Yo sabía, yo sabía/ que a Solano/ lo mató la Policía”, y por el local bailable Macuba, donde fue secuestrado según los testigos. La movilización culminó nuevamente frente al Juzgado donde oradores hicieron uso de la palabra.

Entre las agrupaciones presentes se encontraban el Partido Obrero, Izquierda Socialista, Convergencia Socialista, Partido Obrero Revolucionario, Partido Comunista Revolucionario, Partido de la Causa Obrera, Convergencia de Mujeres Socialistas, Convocatoria por la Liberación Nacional y Popular, HIJOS, Multisectorial contra la Represión, Educación Proletaria, Coordinadora 13 de Enero y Frente Popular Darío Santillán. También se hallaban familiares de Sergio Avalos, Luciano Arruga, Atahualpa Martínez y Carlos Painevil, personas desaparecidas o asesinadas por el aparato represivo del Estado.

Discursos pronunciados durante el acto:

Romina Solano, prima de Daniel Solano: “Antes que nada quería agradecer a todos ustedes por el acompañamiento que nos han dado desde que estamos acá en Choele Choel buscando el cuerpo de Daniel. En nombre de mi tío Gualberto les doy las gracias, porque se trata de una persona que le cuesta mucho hablar en público, y de toda la familia les agradezco por haber venido de tan lejos para participar en esta marcha pacífica. Gracias de todo corazón a todos ustedes. Gracias al trabajo del doctor Heredia y el doctor Aparicio estamos sabiendo de a poco que es lo que pasó con mi primo, tenemos siempre la esperanza latente de que lo vamos a encontrar, que estamos cerca, y falta poco para que nos volvamos todos a Salta, y no solos, sino con el cuerpo de mi primo. Es muy triste y doloroso saber que el había venido acá para trabajar, para cumplir su sueño de trabajar el solo, y tener que llevarlo en un ataúd a Tartagal, porque lo golpearon y lo mataron, seguramente la Policía. Gracias nuevamente a todos y al trabajo del Dr.
Heredia que dejó a su familia y a su hijo para estar acá con nosotros”.

Palabras de un obrero despedido por la empresa Expofrut: “Yo me salvé. ¿Saben porque les digo que me salve? Porque a mi me iban a poner de delegado el año pasado, pero me mandaron el telegrama. Me echaron. No me pasó lo de Solano. Varios me dijeron: al menos no te pasó la de Solano. Pero estoy totalmente seguro que el ingeniero Heinrich, Aldo Palacios y la policía saben donde está Solano. Sabén muy bien porque me consta cuando le pegaron a los obreros en las gamelas, cuando les rompieron las puertas de las gamelas a cien metros de donde vive Heinrich. Señores, lo digo con mucha honra y sin miedo a nada, porque estoy bajo al amparo de Dios que es lo que falta a esa gente. Muchas veces me puse de frente y le dije no lo que ellos querían. Por eso me echaron. Lastima que a Daniel Solano no lo conocí. Me dijeron que en el colectivo donde yo viajaba una vuelta el venía, si no tal vez no le hubiera pasado esto. Porque donde hablo yo, muevo lo tierra. Como lo estoy haciendo ahora, lo hice en Expofrut sin tenerle miedo a Heinrich y a Palacios. Sí señores, cuando vinieron estos dos abogados de Salta les dijeron cosas terribles, hasta los amenazaron de muerte. Dijeron que les tendieron la cama a nuestro Secretario del Sindicato el señor Cornejo y a la señora Cecilia Constaza, que son unos coimeros que les pagaron a los patrones para que no nos den el sueldo que nos correspondía. Sí señores, esos son coimeros y no estos abogados que vinieron a defender la honra a los trabajadores. Gracias por escucharme y al padre de Daniel Solano, que tenga la plena seguridad de que va a aparecer. Y el dolor suyo señor Solano, es mi dolor porque tengo hijos mayores que el suyo. Yo calculo, como le dije una vuelta cuando mataron de catorce puñaladas a un joven en Lamarque, si hubiera sido hijo mío en este negocio no queda nadie. Porque la peor vendedora de droga de Lamarque saben todos quién es, no la voy a nombrar ahora pero en cualquier momento se me escapa el indio. Muchas gracias”.

Mercedes Avalos, madre de Sergio Avalos, estudiante de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional del Comahue desaparecido en el local bailable Las Palmas de la ciudad de Neuquén el 14 de junio de 2003: “Estamos junto a la familia expresando nuestra solidaridad para que haya justicia. Me llevo la gran admiración con la fuerza que los abogados le han dado a la familia, por el constante estar de la familia para poder encontrar a Solano. Ese orgullo que a mi me hubiera gustado tener y tener respuestas por Sergio. La esperanza no la pierdo. Junto con distintos familiares, unidos en la búsqueda de la verdad y de la justicia con el acompañamiento de todos sin bajar un día los brazos, con la lucha y el reclamo en la calle, seguir acompañando cada vez que alguien lo necesite y decir ¡Presente! ¡Queremos justicia y castigo a los responsables de los distintos desaparecidos en distintos lugares del país!”.

Julieta Vinalla, madre de Atahualpa, joven asesinado en la ciudad de Viedma: “En primer lugar agradecer a cada una de las personas que están aquí por lo importante que es caminar y estar en la calle porque sin el apoyo y acompañamiento este caso no hubiera tenido la repercusión que tuvo. Públicamente poder agradecer a Sergio (Heredia) y a Aparicio porque gracias a ellos sabemos lo que ha estado pasando aquí en la provincia del Río Negro. Nosotros desde hace cinco años que venimos pidiendo saber que es lo que pasó con Atahualpa. Nosotros decimos que hay un entramado entre la Policía, la Justicia y el poder político pero no teníamos prueba. Sergio y Aparicio han documentado absolutamente todo. En la provincia hay más de cien asesinatos impunes, lo que se debe multiplicar por cuatro o cinco que te va a dar la cantidad de asesinatos en Río Negro. Que son muchos, y en su mayoría son pobres, que en su mayoría son jóvenes, que en su mayoría son morochos. Entonces es la misma práctica que ha tenido la policía. Que casualidad que no siguen un protocolo, que casualidad que se le pierden pruebas, que casualidad que la Justicia actúa de la manera que no tiene que actuar sino encubriendo pruebas y siendo cómplices. En esto nosotros hace cinco años que venimos pidiendo Justicia, quizá en algún momento la encontremos. Sí me parece muy importante que nos hagamos eco. La próxima marcha cada uno de los que estamos acá tenemos que comprometernos a traer cuatro personas mas, porque tenemos que salir todos a pedir Justicia, y la gente que no pueda venir acá tiene que organizar una marcha en sus lugares. Nos tenemos que hacer eco de lo que está pasando, porque si no nos hacemos eco esto va a seguir pasando en los distintos lugares y lo que nosotros necesitamos es que la gente tome conciencia y empiece a hablar de estas cosas que no se hablan. Realmente agradecer a la familia que ha tenido esa fuerza y coraje para estar desde hace 23 meses, y de esa manera sentir la incertidumbre de no saber ¿Se sabrá qué pasó? ¿Cómo fueron sus últimos días?. Y con el acompañamiento de ustedes esto se hace más liviano. Esperamos realmente saber que es lo que pasó con Solano. Quiero agradecer a todos los otros familiares que han podido estar acá. Hoy se cumplen también diez años de la desaparición de Ivan Torres, en Comodoro Rivadavia, y su mamá lo sigue buscando. También nos tenemos que hacer eco de todos los asesinatos impunes, la memoria debe ser colectiva. Daniel Solano ¡Presente!, Luciano Arruga ¡Presente!, Otoño Uriarte ¡Presente! Jorge Cuiquiman ¡Presente! Guillermo Garrido ¡Presente! Julio López ¡Presente! Silvia Manzanares ¡Presente! Diego Bonefoi ¡Presente! Sergio Cárdenas ¡Presente! Nicolás Carrasco ¡Presente! Carlos Painevill ¡Presente! Verónica Villar ¡Presente!, María Emilia González ¡Presente!, María Eugenia González ¡Presente! Atahualpa ¡Presente! ¡Ahora y siempre!”.

Claudia Painevil, hermana de Carlos Painevil, taxista y bombero voluntario de Allen, desaparecido desde el año 2012: “Son 16 meses que desapareció mi hermano, y estamos acompañando a la familia Solano viendo el trabajo que han hecho sus abogados. Ojala todas nuestras causas tuvieran un abogado que caminara las calles y se pusieran en el lugar de los que estamos sufriendo. Se que es muy difícil lo que está pasando la familia Solano porque cada uno de nosotros a perdido un ser querido, y no tenemos respuesta. La Justicia y la Policía estan trabajando en contra de la democracia y de los familiares escondiendo pruebas, tapando y haciendo oídos sordos a nuestros reclamos. La justicia se esconde de nosotros, como pasó en el caso de Solano, de Painevil o de Sergio. Pero con el apoyo de cada uno de ustedes no nos sentimos solos. Vamos a ganar y descubrir que pasó con nuestros seres queridos con el acompañamiento del pueblo porque al pueblo nadie lo para”.

Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga, joven de 17 años desaparecido por la Policía de la Provincia de Buenos Aires en el 2009: “Los familiares y amigos de Luciano Arruga venimos a traer la solidaridad a la familia de Daniel Solano, a sus padres, a sus hermanos. Ojalá que esta causa avance, que se encuentre a Daniel, lo que va a ser un avance para todas nuestras causas. Luchar por estas causas junto a los familiares es lo que nos tiene que dar fuerzas. Solo se puede avanzar a través de la lucha. Reconocer los ejemplos que se tienen que reconocer, una familia que está acampando desde hace más de veinte meses. Pero no solo reconocer sino también castigar a quienes permiten que se den estas situaciones, porque es inhumano que una familia esté acampando desde hace más de veinte meses. No debemos naturalizar las desapariciones, no debemos naturalizar la angustia de las familias acampando desde hace mas de veinte meses pidiendo encontrar un familiar, pidiendo justicia, pidiendo avances mínimos en una causa. En algunas causas no se ha avanzado en la investigación, son causas que se archivan, las familias mueren en procesos tan largos. Tenemos que ponernos en el lugar mas humano que podamos, del lado de aquellas familias que están sufriendo la desaparición o muerte de un familiar, y comprometernos con esta lucha. Y comprometernos no significa solo acompañar en este momento, sino acompañarlos todos los días, concientizando a cada una de las personas que nos rodean, haciendo visible la problemática de violencia institucional que tiene responsables políticos, policiales y de los grandes medios de comunicación que callan estas noticias para que la sociedad no entienda, no vea y no salga a la calle a pedir justicia. Tenemos que criticar fuertemente a aquellos medios que se encargan de sembrar el miedo en nuestra sociedad, y que envían mensajes a la sociedad hablando de cierto prototipo de pibe chorro y peligroso, el pibe que sale a matar, que aquel que sale a la calle a reclamar por sus derechos es una persona peligrosa. Tenemos que erradicar de la sociedad esos mensajes porque lo que ocasionan son desaparecidos y muertos. Un caso es el de Daniel Solano, un trabajador de una familia humilde. Es el caso de mi hermano, un niño desaparecido en un barrio humilde por negarse a salir a robar para la policía. Desaparecido por la discriminación social, política y judicial, porque la Justicia investiga a los familiares de los muertos y desaparecidos. No naturalicemos la violencia institucional para hacer visible la problemática, y recordemos que desde la apertura de la democracia hasta hoy se han matado mas de 3800 pibes víctimas de gatilla fácil y han desaparecido mas de 200 personas, por eso no podemos hablar de ninguna década de mierda ganada. Tenemos estar más que nunca en la calle, con una memoria de verdad ¡carajo!, no una memoria estática que recuerde lo que pasó en la última dictadura y piense que solo se violaron en esa época. Memoria dinámica, memoria de todos los días, memoria que recuerde a los Luciano Arruga, a los Daniel Solano, a los Facundo Rivera, a los Sergio Avalos, a los Ivan Torres, y salir a pedir justicia sin subestimar al enemigo, y para no subestimar al enemigo tenemos que construir poder popular en las calles, poder que controla, poder que escracha, que sale a pedir justicia y aparición de los que no están. Toda la fuerza a la familia Solano para encontrar a Daniel, porque si encontramos a Daniel avanzamos en todas nuestras causas”.

Nilda Eloy, integrante de la Asociación de Ex – Detenidos Desaparecidos y la Multisectorial de La Plata, Berisso y Ensenada, querellante en la causa por la desaparición del testigo Jorge Julio López en 2006: “Esta Marcha me golpeó porque me llevó de golpe a actos y marchas que se hacían hace casi cuarenta años atrás, porque como ahora los podíamos nombrar y seguir diciendo sus nombres ¡Presente, ahora y siempre!. Hablo de las años 72 y 73 cuando la lista de esos nombres se fueron engrosando hasta que ya no los pudimos repetir más. Pasamos a englobarlos en un número: 30.000 compañeros detenidos y desaparecidos ¡Presentes!. Hoy cuando escuchaba las consignas contra la policía usando un cantito my viejo, y las consignas al gobierno provincial, y yo digo que se quedan cortos. Aquí en el caso Solano estamos hablando de impunidad y explotación, no solo de la policía y el Estado rionegrino, sino también del Estado Nacional. Los distintos gobiernos que no han hecho nada por desmantelar el aparato represivo de este país, sino que se le va buscando la vuelta de cómo sostener la impunidad que tiene este resultado, este que está acá atrás ¬–señalando la carpa donde se encuentra la familia Solano-. Si alguna vez se hubiera hecho algo por desmantelar el aparato represivo, esta policía no abría desaparecido a Daniel Solano por reclamar algo tan obvio como su derecho a que se le pague su trabajo. Por otro lado estamos ante un gobierno que nos dice que acá no desaparece nadie, que estamos todos vivitos y coleando. Yo creo que la respuesta está en todos nosotros, está acá atrás mío. Aquí nos faltan muchos compañeros, alrededor de 200 desaparecidos. Fijense que en una zona cuantos vamos nombrando. Pero tenemos el derecho a reclamar que queremos estar todos vivitos y coleando, que no queremos mas desaparecidos. Que no queremos mas muertos por portación de cara, color o ideología, por todo aquello que signifique lo mismo que significaron los desaparecidos en dictadura: un obstáculo para que este modelo siga en su aceitado funcionamiento. Porque para que este modelo siga así, para que la explotación no tenga ninguna rayita se necesitan fuerzas impunes capaces de hacer lo que han hecho con Daniel Solano. Yo voy a insistir con el pedido de Vanesa: ahora que los podemos nombrar pongamonos fuertes en el reclamo de que no queremos mas desaparecidos, no queremos poner más nosotros los muertos. Hay maneras, no solo acompañando una marcha o ponerle el hombro a esta familia, sino que la discusión es que no hagan desaparecer las noticias, que impiden que nos comuniquemos. Es tan necesario y es algo que lo podemos hacer todos. Aquí hay mucha gente joven que maneja el facebook, esos mecanismos de comunicación deben explotar en su propio lenguaje para hacerles saber al otro que queremos estar vivitos y coleando. Aquellos que no manejamos esos medios de comunicación podemos hacer otras cosas: hablar con los vecinos, la familia, romper los huevos insistentemente, porque repito: tenemos el derecho de hacerlo, pero también el deber de hacerlo por nuestra propia dignidad porque por encima de cualquier modelo o circunstancia política está nuestro derecho a la vida como pueblo. Por eso yo le agradezco a cada uno de los que participó en esta marcha pero recuerden que pueden seguir participando, esto no termina solo en una marcha, hay miles que se pueden seguir haciendo ahora cuando todavía los podemos nombrar. Es el momento de decir ¡Basta!. Gracias”.

Sergio Heredia, abogado de la familia de Daniel Solano: “Cuando llegan los días 5, es complicado para mí porque significa que voy a hablar, y si hablo significa que los Solano siguen aquí conmigo. A nosotros nos gustaría estar en Tartagal después de 23 meses. Voy a dar nombres de otras personas que también están muertas y nadie se acuerda de ellas. Uno se llama Pedro Cabañas Cubas, uruguayo, desapareció en una estancia a 80 km de aquí que se llama Negro Muerto. Vino desde Pedro Luro traído por una red de trata y desapareció. Aquí nadie lo menciona. Voy a mencionar a otro trabajador que se llama Villagrán, que es de un pueblo cerca de mi casa, Yuto. Desapareció el 10 de diciembre, tenía que volver a Jujuy en el mismo colectivo que Daniel Solano. Desapareció, esta muerto y aquí nadie lo menciona. Voy a hablar de otro desaparecido, Valdevenito, chileno, falleció en una chacra de Beltrán y nadie lo nombre. Y obviamente voy a nombrar a Daniel Solano. Algunos de ellos quizá sean los dos cuerpos que hemos encontrado. Sería mucho lo que yo tengo que hablar. Pero yo me voy a referir a Gualberto Solano. Yo llegué aquí un día 5 de diciembre a pedido de la comunidad de Cherenta. Yo le tuve que decir a un padre lo que nadie le debe decir a un padre: su hijo murió, su hijo fue asesinado. Y Solano a diferencia de muchos, me creyó. Hay mucha gente con la que tuvimos que trabajar incansablemente, dejar a mi familia, mi hijo y mucha plata junto con mi compañero, y sin embargo no nos creyeron. Este padre sí. Este padre no me pidió ni me exigió pruebas, me dijo: Yo le creo Doctor. Cuando yo llegué todos creían que Solano estaba de vacaciones en Las Grutas y nadie le preguntó a Solano que le pasó a s hijo. Nosotros dijimos: Solano fue asesinado. Y nosotros los abogados de las víctimas tuvimos que empezar a demostrar que estaba asesinado. ¡Que tristeza!. Y cuando comenzamos a avanzar comenzar a creernos algunos, no todos. Porque le hacemos el juego a las dudas que tienen todos. Hoy fui a comprar unas medialunas para invitarlo a mi amigo a desayunar y la señora me dijo: No puedo creer lo que pasa en este pueblo. No: Usted no quiere creer lo que pasa en este pueblo. ¿Cuánta gente hay acá en Choele Choel?. Ayer con mi amigo, entramos a la Comisaría con la ley y la Justicia, y encontramos nichos. No eran nichos que se hicieron en la dictadura sino en la democracia, y encontramos irregularidades en los pisos que quizá sean tumbas. Pero lo más importante es que nadie pidió antes entrar en la Comisaría. Ninguno de los que viven aquí dijo: Yo quiero ver. Nos mandaron a nosotros con Solano a hacer el ridículo primero. Dijimos que Solano fue estafado. 18 millones de pesos. Pedidos a los gremios si quieren analizar los números de Solano, todavía estoy esperando. Cada mes son cientos o miles de Solano los que son estafados. Hoy fuimos tapa del –diario- Río Negro. Yo siempre digo que nunca entré a una cárcel, y sentí pavor de entrar, ver la oscuridad, esas paredes rayadas y pintadas para olvidar los nombres de los chicos que estuvieron allí, quizá golpeados. Cuando yo entré me sentí mal, me puse en el lugar de Daniel Solano. Quizá aquí Solano respiró por última vez, quizá Solano sangró por última vez. ¿Qué habrá pensado por última vez? ¿Habrá pensado quizá en Tartagal, en Cherenta, en sus padres? ¿Qué habrá dicho en el último instante?. Sin embargo estaban únicamente sus abogados. También me pregunté ¿Cuántos habrán muerto aquí?. Es muy difícil para una sociedad si no aceptamos esto. Los calabazos no son únicamente los de la 8° sino que son también los que tenemos en la mente. No queremos ver, no queremos saber. Ahora debemos esperar la próxima prueba, que es esperar a los antropólogos forenses. Y muchos aquí se preguntarán ¿Será verdad?. Esto está por terminar. Va a ir mucha gente presa, pero aquí también hay banderas, discursos, anhelos de justicia, de encontrar los muertos y desaparecidos, pero también hay fiestas donde los Jueces bailan con los abogados y se ponen gorritos para burlarse nosotros, los norteños, tratándonos de collas. La policía canta con micrófonos. ¿Quién levanta banderas contra eso?. Son pruebas de la impunidad y de la complicidad. Esa jueza que baile en la fiesta fue jubilada por incapacidad mental. ¿Alguien la para a la jueza en la calle para reprocharle lo que le reprochan a los Solano?. Yo escuché acá parado a una persona decir: Miralos como miran televisión. No escuché a esa señora decir eso de la jueza. Esta es una lucha de todos los días y el lunes empieza una nueva lucha. Lo que no se entiende aquí es que si esto no cambia el problema es para todos ustedes, no para Solano. Solano espera un huesito, una pierna, un cabello. Eso espera Solano: ustedes tienen que esperar vida, esperar Justicia, sino ¿de que vale que Solano se vaya con un pedazo de hueso a Tartagal?. 18 millones se robaron los sinvergüenza. Yo con mi amigo vemos expedientes en donde chicos son procesados porque la policía dice que confesaron que robaron una computadora. Esos chicos son la mayoría de los chicos de los que hablaba la hermana de Arruga, los pibes. Vienen épocas difíciles para Choele, no para nosotros, para ustedes que van a tener que decidir que hacer con esa comisaría, con el símbolo de la Comisaría. Ustedes pueden creer que en la Comisaría se ponga un mástil y debajo quizá haya una tumba. Tuvimos que venir nosotros para que se ingrese al sótano y se descubra un nicho. Si nosotros no hubiéramos insistido ustedes hubieran vivido toda la vida con ese nicho ahí. Quizá con muertos sin saber quienes son. A partir del lunes vienen épocas difíciles, de tragedia, van a venir mas muertos, de conflictos. Ellos no quieren perder lo que han ganado. Hay que estar frescos para salir en ayuda de los que menos tienen. Muchas gracias por alabarnos tanto hoy a los abogados, porque nosotros hemos conocido la mugre de la mugre, y no hay peor mugre que el funcionario público que miente. Hace un año hicimos un oficio en Buenos Aires pidiendo la Gendarmería. ¿Qué contestó el Ministro de Justicia de la Nación?: que se perdió el oficio. Por ello no quiero ver en la marcha de Solano los mismos que luego van a la marcha cuando vienen estos políticos a hacer campaña, porque eso es hipocresía. La ministra Garre también perdió el oficio. Eso nos costó un año viviendo en estas carpas. Yo siempre dije: espero no hablar el próximo cinco cuando se cumplen dos años de la muerte de Solano en Choele Choel. Porque si hoy los titulares decían ´Dió negativo el análisis en la Comisaria´, nos íbamos los abogados con la familia, pero tuvieron que poner que no tenían razón. Porque eso se está esperando, que se falle en esta causa que ya tiene cuarenta cuerpos de expediente. Daniel Solano estuvo acá 14 meses, dentro de tres días, el 8 de Octubre Solano arrimó a Lamarque a trabajar. Un 4 de noviembre cobró su último sueldo de $800 pesos y a la madrugada fue asesinado. Con su familia hace 23 meses que lo estamos buscando, y el 5 vamos a estar nuevamente hablando. Pero va a haber más detenidos y presos, y espero que encontremos los restos de Daniel. Como dice Romina –prima de Daniel-, nosotros hemos aprendido de ustedes la solidaridad. Sería interminable hacer la lista de todos los que nos ayudaron, pero les pido que tengan fe y que el papa de Daniel y la familia puedan regresar a Tartagal. Y volveremos para el juicio. Espero que el sufrimiento de Daniel y la familia sirvan para cambiar la historia de Río Negro, y de todas las familias que han perdido a alguien. Yo a veces me siento mal porque no tengo parientes o amigos desaparecidos, pero hicimos un esfuerzo, una película –Diario de una Causa-, para que se sepa lo que pasó. Se duda todavía que Daniel anda vivo por ahí, pero son las cosas de la sociedad. Dentro de la desgracia que pasó ayer, estamos muy contentos de ingresar a la Comisaría y tener pruebas para esperar al equipo antropológico. Espero que el próximo mes podamos despedir a Gualberto Solano hacia Tartagal. Muchas gracias”.

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Argentina, Chaco: Nuevo fallo judicial prioriza el derecho a la propiedad comunitaria en La Tigra

CHACO DÍA POR DÍA

En una sentencia de primera instancia, la justicia chaqueña ordenó al Instituto de Colonización del Chaco inscribir el título de propiedad comunitaria de unas 46 hectáreas a una asociación indígena de la etnia moqoit de La Tigra.

Un nuevo fallo de la justicia chaqueña volvió a poner de relieve la vigencia del derecho indígena a la propiedad comunitaria de los territorios ocupados históricamente. En esta oportunidad, el Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia hizo lugar a una acción de amparo y ordenó al Instituto de Colonización que adjudique y escriture a favor de la Asociación Rexat “La Tigra” unas 46 hectáreas ubicadas en la Colonia Nicolás Avellaneda, del Departamento O’Higgins, en cercanías a la localidad chaqueña de La Tigra. Además, deberá otorgar otro lote de similares características a una mujer que heredó esas tierras que habían sido adjudicadas por el mismo organismo a su esposo –ya fallecido- en el año 1990.

La sentencia, a la que tuvo acceso CHACO DIA POR DIA, fue dictada el 4 de septiembre pasado por la titular del Juzgado Civil y Comercial Nº 6 de Resistencia, Iride Isabel Grillo, en el marco del Expediente Nº 8692/04 caratulado “Honeri, Timoteo y Villalba Oscar en representación Asociación Rexat “La Tigra” C/Instituto de Colonización S/Acción de Amparo”.

El caso

En el año 1990, el Instituto de Colonización adjudicó el lote cuestionado al Sr. Jorge Filipchuk. Dos años después, en 1992, el indígena Oscar Villalba impulsó un expediente administrativo ante ese mismo organismo reclamando la titularización de las 46 hectáreas, que reiteró en 1994. Al pasar doce años sin obtener una respuesta, en el año 2004, junto a Timoteo Honeri y en representación de la Asociación Rexat “La Tigra” impulsó la acción de amparo para que se respete el derecho a la propiedad comunitaria indígena sobre ese lote de 46 hectáreas. En ese sentido, manifestó que alrededor de 35 familias de la etnia moqoit se encontraban habitando un total aproximado de 25 hectáreas. Finalmente, en abril de 2006 se hizo lugar a la acción de amparo ordenando al Instituto de Colonización escriturar los territorios a nombre de la Asociación Rexat “La Tigra” que dictó una resolución en mayo de 2007 para dar cumplimiento al fallo.

Lo curioso es aquel fallo a favor de la comunidad moqoit fue anulado por el Superior Tribunal de Justicia en noviembre de 2011, tras una demanda contencioso administrativa y una medida cautelar de no innovar que interpuso la cónyuge y única heredera del Sr. Filipchuk -Patricia Tichy de Filipchuk- señalando que ejercía la posesión siendo “legítima propietaria” del inmueble. El máximo tribunal dispuso la devolución de la causa al juzgado de primera instancia para que prosiga su tramitación.

Así, luego de una serie de audiencias entre las partes, en las cuáles el Instituto de Colonización del Chaco ofreció a la propietaria del predio un lote similar cercano al del litigio, la jueza Grillo -invocando convenios internacionales sobre pueblos indígenas incorporados en la Constitución Nacional, el artículo 37 de la Constitución del Chaco y reciente fallos del Superior Tribunal de Justicia con respecto a propiedad comunitaria indígena- resolvió hacer lugar a la acción de amparo impulsada por la asociación Rexat “La Tigra” ordenando al organismo que “proceda a adoptar los recaudos legales necesarios a los fines de la adjudicación y escrituración del Lote Fiscal Parcela 6, subdivisión Lote 88, Chacra 82, Circunscripción V de la Colonia Nicolás Avellaneda, Departamento O'Higgins, Provincia del Chaco, a la Asociación Rexat "La Tigra"”. Asimismo, dictaminó que Colonización “deberá arbitrar los recaudos necesarios a fin de otorgar a la Sra. Patricia Tichy de Filipchuk, un lote de similares características”.

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A 4 años de la aprobación de la ley de medios

RED ECO

En un documento titulado “Nos cansamos de esperar” , Barricada TV–Canal 5 del barrio porteño de Almagro (integrante del espacio abierto de televisoras alternativas, comunitarias y populares) exige la legalización ya para televisoras y radiosdel sector. Los reclamos - que abarcan también políticas de promoción y fomento democráticas e incluyentes y concursos específicos para canales y radios comunitarios dentro de la categoría sin fines de lucro - confluyen con las exigencias de otros sectores de la comunicación comunitaria, alternativa y popular como la Red Nacional de Medios Alternativos. Transcribimos el documento.

Recientemente la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual (AFSCA) autorizó el funcionamiento de 20 canales analógicos de baja potencia. Esta medida, firmada bajo expediente nro. 2613/13, no fue anticipada a nuestro sector ni se lo tuvo en cuenta, pese a haber asistido a varias, largas y evidentemente inservibles reuniones durante el corriente año. Otra vez la AFSCA nos deja afuera, en lo que a todas luces se muestra como una política clara de ninguneo a la televisión alternativa, popular y comunitaria.

Esta resolución se suma además al esperado “Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual” (FOMECA), que -si bien tiene como destinatarios a los medios sin fines de lucro y de Pueblos Originarios-, discrimina aquellos que no tienen legalización, autorización o reconocimiento legal, impidiéndoles concursar y profundizando de este modo la desigualdad.

El caso de la televisión es particularmente preocupante. No se han llamado a concursos de licencias desde la suspensión de las restrictivas convocatorias 685 y 686/11, aún cuando por resolución 929 de julio de 2012 la AFSCA se comprometía a elaborar nuevos pliegos en un plazo de 30 días. A 15 meses de aquel compromiso, nos preguntamos: ¿cuál es el criterio que la gestión de Martín Sabbatella utiliza para autorizar algunos medios y no a todos los que se encuentran operativos? ¡Basta de discresionalidad!

El Espacio Abierto de Televisoras Alternativas, Populares y Comunitarias viene exigiendo en los últimos años concursos específicos para TV y radio comunitaria dentro de la categoría más amplia sin fines de lucro; un plan de promoción y fomento para los medios comunitarios, sin condicionamientos ni exclusiones; y que el Estado garantice el 33 por ciento del espectro para los sin fines de lucro.

En este marco hemos realizado tres festivales culturales frente a las puertas de la AFSCA, redactamos una propuesta de pliego adaptada a nuestras realidades y hemos transitado incansablemente oficinas en busca de respuestas concretas. Sin embargo aquellos funcionarios que nos atendieron en lugar de Sabbatella –que nunca aceptó reunirse con nosotros negando en los hechos la existencia de este sector-, y nos aseguraban “estar trabajando en una solución urgente”, jamás nos informaron de las autorizaciones provisorias ni sobre el FOMECA y sus características. Es una señal evidente de que la legalización de nuestros medios no está en sus planes.

Por eso llamamos a los medios alternativos, populares y comunitarios a redoblar los esfuerzos. A los referentes del mundo de la cultura y la política, a las organizaciones populares y de trabajadores a acompañarnos en este reclamo: ¡Basta de dilaciones!

- Por el reconocimiento inmediato de los canales y radios alternativas, populares y comunitarias operativos a la fecha del censo de emisoras de baja potencia (res. 03/09).

- Por políticas de promoción y fomento democráticas e incluyentes: que se abra el Fondo de Fomento Concursable para Medios de Comunicación Audiovisual a todos los canales y radios censados por resolución 03/09.

- Por concursos específicos para canales y radios comunitarios dentro de la categoría sin fines de lucro.

- Exigimos ser atendidos por la presidencia de la AFSCA, en la persona de Martín Sabbatella.

¡Basta de profundizar la desigualdad! ¡Ley de medios para todos y todas!

¡Legalización ya!

BARRICADA TV CANAL 5 DE ALMAGRO
en el ESPACIO ABIERTO DE TELEVISORAS ALTERNATIVAS, POPULARES Y COMUNITARIAS.

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