miércoles, 16 de octubre de 2013

España: Tres millones de desgracias

Jaime Richart (especial para ARGENPRESS.info)

De una en una, de uno en uno nadie habla de ellas y de ellos. Nadie piensa particularmente en ellas ni en ellos. No tienen rostro. Ni alma. Gozan de un sinfín de derechos que les atribuyen las leyes y la Constitución y la Declaración Universal de Derechos Humanos. Todo papel mojado...

En España flotan en el magma colectivo 3.000.000 de ciudadanas y ciudadanos sin prestación social económica ni subsidio, ni recursos propios. Y la cifra aumenta de manera exponencial cada día, cada mes, cada año. Es decir, 3 millones de seres humanos excluidos de la sociedad, del reparto de la riqueza colectiva, ésa que es de todos, y del acceso a un mínimo de dignidad.

¿Qué se supone pueden hacer tres millones de personas sin oficio ni beneficio, sin más consuelo y, lo que es peor, sin más esperanza que el socorro, la caridad o la filantropía de otros? Si mendigan, son acosados por los poderes públicos. Y si no, son multados o estorbados o perseguidos. Si tratan de vender alguna cosa, se les relaciona con bandas organizadas. Si protestan en la calle o en la sede de las instituciones, se les multa o se les conduce a comisaría. Son ciudadanos y ciudadanas que no cuentan en el concierto social, que propiamente no existen...

Tres millones entre cuarenta y siete millones es una doceava parte de la población española: la parte que soporta directamente el desvalijamiento de las arcas públicas, de las Cajas de Ahorro, de las empresas públicas a cargo de unos puñados de facinerosos que representan quizá un 1 por ciento; clanes que vegetan a costa de todos los demás y principalmente de esos tres millones de desheredados de la fortuna y por si fuera poco víctimas de honor del desguace económico de la sociedad española a que aquellos les han sometido.

El sistema, este sistema, no tiene soluciones para todos. Ni las prevé. Sólo para quienes no las necesitan. El sistema funciona o no funciona. Pero si no funciona es porque los menos abusan de los más. No porque tres millones, como se les ha oído hasta la náusea a los intérpretes solemnes y habituales del sistema, "no quieren trabajar", vagos, maleantes, parásitos... sino porque vivieron confiando en el sistema y en el futuro, y se les engañó miserablemente.

¿Qué, repito, se puede uno imaginar que puedan hacer, y cómo pueden vivir esos millones? ¿Qué pueden pensar acerca del derecho al voto, del derecho al trabajo o del derecho a una vivienda digna que les atribuye, como a todos, la ampulosa Constitución? Tres millones de personas en estas condiciones son tres millones de desgraciados. ¿De verdad creen los políticos, los magistrados, los empresarios, los títulos nobiliarios, los terratenientes, los banqueros, la realeza... que esto es una democracia, que hay justicia ordinaria, que hay justicia social, que vale la pena luchar por sostener un modelo político que no determine a esos y a muchos otros millones que nos solidarizamos con ellos a maldecirlo y a maldecir a los que se creen dueños de este país y referencia para el resto de la sociedad y se comportan como tales? Reconózcanlo. Ellos, esos poseedores, esos saqueadores han triunfado, pero este sistema ha fracasado. Lo que no conduce a nada es hacer lo que los bienpensantes y los voluntariosos vienen haciendo desde que este país se imaginó democracia: perseguir, dialéctica o materialmente, los efectos pero dejando intactas siempre las verdaderas causas de todos los males. La democracia no se hace por decreto o a base de decretos. Una democracia eficaz, como la eficacia en la recaudación de impuestos (por eso es indiferente el número de los inspectores), se constituyen por la voluntad de todos, sin coerción. Es la voluntad mayoritaria de toda la ciudadanía y la contribución prioritaria de los favorecidos y poderosos lo que pone la impronta a un país digno, a una justicia digna, a una sociedad digna, a un modelo sociopolítico digno. Y esa contribución no existe y parece que en este país siempre faltará. Por eso lo que urge es otro sistema de recambio. Es hora de que abandonemos tanto discutir, y pongamos manos a la obra...

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Chile con la mayor parte de su pueblo embaucado

Mario R. Fernández (especial para ARGENPRESS.info)

El primer vistazo a un paisaje, a un pueblo, a una persona nos da muchas veces esa impresión de que entendemos lo que hay detrás de lo que vemos; así, cuando regresé a Chile después de casi una década de ausencia tuve esa primera impresión cuando miraba en la televisión –algo que hago poco, el programa Tolerancia Cero. El programa me llamo la atención quizás porque esa frase, tolerancia cero, ha sido acuñada en Norteamérica donde vivo.

Tolerancia Cero, es un programa con intención de debate y representación más o menos cumplida de los poderes políticos e ideológicos dominantes en Chile hoy. Cuenta con un moderador con muy pocos recursos y mala voz que, al menos en esa ocasión, salió a la defensa bastante vehemente de previos gobiernos de la Concertación y para ello intervino, bastante torpemente, cuando otros opinaban. Otro participante, con peinado un poco extraño y aires de intelectual, que me recordó a esos que un día años atrás iban a hacer la revolución en Chile, defendía simplemente el proyecto de los ricos chilenos. Mientras que otro, mas quieto, aportaba muy poco. Contaba el programa con dos invitados jóvenes uno representando a la derecha tradicional y el otro a un partido que se dice progresista. Al final todos coincidían en que emergía en Chile una “derecha moderna.” Esa noche, salvó la segunda parte del show un médico con su relato de lo que sufrió junto a su esposa durante la dictadura cívico-militar que gobernó Chile por 17 años –horrendas torturas que más bien le dieron raíces al programa y me ayudaron a ver que efectivamente se hablaba de Chile.

Este show televisivo se me presenta como una alegoría del país, una que pinta a quienes tienen vigencia, espacio y poder, tanto como a las víctimas del pasado criminal chileno. Una alegoría de un Chile próximo a nuevas elecciones presidenciales y parlamentarias, en el que existen quienes no están de acuerdo, denuncian diariamente a quienes se adueñaron del país para cometer todo tipo de injusticias, pero que no aparecen en el show, al menos no esa noche porque no sé si los invitaron antes o después de aquel programa –para mi única instancia por mi breve visita, por mi carácter de forastero en esa realidad chilena, un visitante temporal.

En Chile, el neoliberalismo se desarrollo totalmente, aunque impuesto por la fuerza durante la dictadura militar, como una planta mortífera de ideologías foráneas durante los gobiernos posteriores a la dictadura militar. Estos gobiernos lo adoptaron, lo legitimaron y supieron convencer o embaucar a la gran mayoría de chilenos y chilenas para que lo aceptaran como válido. Si bien es cierto que para esto usaron la extorsión y el chantaje, le impusieron a la población un nacionalismo superficial, barato, que involucró a todas las clases sociales y se esparció por los rincones más remotos del país. Un nacionalismo que se muestra a veces violento frente a otros latinoamericanos, incluso dentro de Chile, y arrogante en el extranjero, hasta en partidos de fútbol, que consiste en convencer a los chilenos que viven en un país moderno y prospero que es la envidia del resto de los latinoamericanos.

El resto es una ideología del consumismo y del crédito personal que no es diferente de la ideología dominante en el resto del mundo. Chile no es una exclusividad, aquí en Canadá el endeudamiento personal es una epidemia. Pero la carga del chileno típico es mucho más pesada. Canadá, con un gobierno neoliberal como casi todo Occidente, asegura a sus ciudadanos la salud universal y gratuita, una educación básica y secundaria en un 90 por ciento pública y totalmente gratuita y una educación superior estatal. En Chile se paga todo, hasta la carretera principal -orgullo de muchos chilenos- cobra peaje cada 100 kilómetros; esto en un país que ha producido durante los últimos treinta años grandes riquezas en recursos nacionales y que no tiene la alternativa de un servicio de trenes de pasajeros. El estado de la vivienda en Chile tampoco es envidiable, ciudades y pueblos se ven en estado precario por falta de mantenimiento y presupuesto. Los salarios, que los que dependen el 90 por ciento de los chilenos o chilenas, cualquiera sea su monto, generan un potencial económico que la mayoría gasta en artículos y servicios que examinados son en general más altos que en Canadá –con salarios en promedio tres veces mayor. Chile cuenta con una clase rica que lo tiene casi todo y una clase media alta que se ve muy aventajada y privilegiada frente al resto. Ambas clases, en extremo arrogantes, no le dan ningún valor al resto de los chilenos. Son sus miembros en extremo clasistas e ignorantes y su perspectiva es fascista –creen en la fuerza, en su superioridad racial y de clase, y culpan al resto de los chilenos por la opresión en que ellos mismos los tienen.

El discurso en Chile lo domina esta clase fascista, se hace verbo de boca de politiqueros oficialistas y opositores, y de algunos señoritos del poder económico que con voz gangosa explican que Chile está ya casi en el umbral del desarrollo, tocando el cielo con las manos. Como argumento de fondo presentan una cifra, que se repite como una teletón, que es el per cápita chileno. El discurso reconoce que hay pobres en Chile, pero disminuye su número y los cataloga con el nuevo término “vulnerables.” El resto pasan como clase media y con eso les distorsionan la realidad y los despolitizan. Esta es una perspectiva de propaganda nacida en Norteamérica.

Desarrollo o país desarrollado, es otro termino común en Chile, pero esta designación no es clara ni ha sido establecida por las Naciones Unidas. En el mundo ciertos países van adelante en la ciencia y la tecnología, podríamos considerarlos “desarrollados,” pero ni Holanda ni Bélgica aportan mucho en estas áreas y sin embargo son considerados desarrollados por su distribución económica que genera el bienestar de la mayoría de sus habitantes. Si Chile quiere considerarse desarrollado tendría que priorizar a su pueblo y no gobernar para unos pocos. El concepto de desarrollo en el mundo, sin embargo, está cambiando. En medio de la crisis estructural terminal y del desmantelamiento del Estado de Bienestar (instrumento de re-distribución en los países desarrollados desde la Segunda Guerra Mundial) la ideología neoliberal es abrazada por el “mundo desarrollado” todo. Entonces, la meta chilena de transformarse en un país “desarrollado” se desvanece frente a la realidad de un mundo “desarrollado” que se hace crecientemente neoliberal.

Por la carretera principal, a la entrada de las ciudades, compiten los inmensos letreros de las dos candidatas chilenas de rostros flemáticos e inexpresivos, la voz de las dos derechas, mafias politiqueras que prometen al pueblo lo que no tienen intención de cumplir. Y frente a ellas Roxana Miranda, candidata a la presidencia también, pobladora, activista, inteligente, valiente, autentica, viva –con una chispa fundamental que las otras dos no pueden alcanzar por mucho que sea su educación formal y los halagos que le llueven por doquier, pero que seguramente no cuenta con más recursos de los que las otras dos gastaron en quizás dos de sus enormes letreros muertos. A esto le llaman democracia en Chile, a elegir entre dos candidatas que representan a los dueños de Chile -y al imperialismo que ve a ambas con muy buenos ojos, candidatas que cuentan con todos los recursos de propaganda posible. Chile agarrado como presa por un ave de rapiña, y resultado de un neoliberalismo obviamente muy exitoso para todos ellos.

Fuera de Roxana y del partido de la Igualdad, la izquierda está representada también por Marcel Claude, el partido Humanista y otras fuerzas de izquierda. Claude es también un candidato digno como Roxana plantean inquietudes del pueblo chileno, pero que ese mismo pueblo no lo va a votar mayoritariamente como necesita. Aunque hay otras candidaturas que huelen a neoliberalismo no parecen que estas vayan a decidir nada. Y existen además quienes se niegan a votar, una actitud respetable de rebeldía frente al sistema dominante.

Una fuerza política histórica en Chile, el partido Comunista, con peso en la izquierda por sobrevivir la traición de la Concertación de ex-izquierdistas, ahora unido a otras fuerzas políticas demuestra que su papel histórico ha llegado a su fin y es absorbido por la aspiradora oportunista de la Nueva Mayoría (Concertación). Muy por el contrario el partido Humanista que estando en la rosca del gobierno de la Concertación, en una actitud honorable la abandonó en 1993 por no querer ser parte de la traición histórica que fue todo eso.

Las movilizaciones de jóvenes estudiantes jugaron en los últimos años un papel muy importante, fueron noticia en el mundo; las nuevas generaciones cuestionaron el sistema chileno, por desigual y opresivo. Remecieron la sociedad chilena y fueron punto de referencia, creador de conciencia más generalizada y de desconformidad aunque mucho de esto fue una reacción personal por falta de espacio económico y de oportunidades, las protestas han continuado en favor de un diferente proyecto para Chile. Aunque grandes movilizaciones sociales con muchos adeptos no siempre crean fuerzas políticas o apoyan movimientos políticos de cambio es obvio que las fuerzas políticas de cambio han sobrevivido y que se les culpa demasiado. Por un lado, de que no saben atraer -como si fueran vendedores callejeros, por otro lado se les culpa de que su existencia detiene el proceso, y finalmente se les culpa de no haber crecido más, de no ser más grandes en ese ambiente inhóspito a la participación política. Al fin los movimientos políticos en favor de cambios no tienen sus puertas cerradas y son quienes participan los que le dan fuerza y los hacen crecer. Sin duda la fuerza política organizada es indispensable, se enfrenta una guerra. En eso el Pueblo Mapuche es guía del camino a seguir en su lucha por sus derechos y tierras usurpadas. Los que detectan el poder tienen claro sus objetivos y donde están sus enemigos aunque se juren despolitizados.

En un viaje que hicimos a Cochamó, en el Seno de Reloncaví, donde mi hermano fue educador de adultos, tuve la oportunidad de conversar con sus ex-alumnas, todas graduadas con su diploma de educación secundaria o media, gente amable y de buen humor, conocedora del lugar, clara con respecto a su situación y organizada en la defensa de su zona –contraria a la construcción de una represa para producir electricidad que les y que es un asunto en varios lugares de Chile. Sin duda, el mejor capital de Chile está en su pueblo el que con su trabajo hace posible la economía del país, no en los farsantes que se las dan de sesudos e imprescindibles cuando se dirigen al público y que podrían ser borrados de un plumazo sin que el país perdiera nada. En la comuna de Cochamó existe un ejemplo de autogestión en un sector cordillerano, una cooperativa de pequeños parceleros que aprovechando un rio tienen su propia fuente de energía eléctrica en forma de una mini represa que no causa daño al medio ambiente.

Lamentablemente, mucho descontento y acciones directas de habitantes de localidades y ciudades y las extraordinarias movilizaciones de estudiantes de los últimos años han ido a dar apoyo político a los causantes de todo esto. El manoseo y engaño de las dos derechas chilenas continua siendo efectivo, muchos chilenos y chilenas no ven que es posible construir un mundo diferente lejos de ellos.

Una mañana de primavera de un día helado pero con sol y cielo azul, caminando cuesta abajo hacia el centro de esta pequeña ciudad del sur de Chile, vi el lago calmo que se extiende hasta la cordillera con sus tres volcanes de fondo. El volcán Osorno luce imponente. Toda esta hermosa naturaleza es testigo de muchas contracciones y de historia que se ha construido en su entorno y que sufre el daño que le causan estos “modernos” seres humanos que la habitan. El gran peligro, sin embargo en el futuro es como enfrentar en todo el mundo tantos grandes desafíos cuando no se muestran en la mayoría ni capacidades ni disposición a cambios necesarios. Nos espera acaso el destino que aguarda al tren que acelera su marcha hacia el abismo.

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Una cuestión moral y de principios: Yasuní-ITT

Andrés Rosero

Cuando el Presidente Correa se dirigió al país para anunciar el fin de la iniciativa Yasuní-ITT, de dejar el petróleo bajo tierra, hizo gala de su capacidad mediática, pero muy a su pesar la presentación radiografió a su gobierno. Es que en una decisión de esa envergadura inevitablemente afloran las concepciones y los intereses profundos en juego.

Desde la forma…

El discurso oficial se dirige preferentemente a los jóvenes… porque se sabe que es el sector más sensible y con evidente capacidad de movilización.

Más aún, dirigirse a ellos para recomendarles que “no se dejen engañar” presupone que solo el Presidente dice la verdad, que la suya es “la Verdad” y que solo él no pretende “engañar”. Presupone que siendo el representante del Estado ecuatoriano automáticamente asume el interés general de la sociedad. Pero lo mínimo que hay que decir es que, como en cualquier Estado, el ecuatoriano también es un Estado de clase, por lo que sus representantes lo son del interés general de la clase que domina en esta sociedad. Es más, concretamente, la decisión tomada obviamente favorece a determinados sectores de dicha clase que, sintomáticamente, la han salido a defender. Allí se han posicionado personas vinculadas a la industria petrolera, en especial transnacional, como los ex-Ministros René Ortiz (del gobierno de Mahuad, quien firmó el oneroso contrato con la Oxy que le garantizaba al Estado apenas el 15% de participación), Fernando Santos (de la “larga y oscura noche neoliberal”, siempre haciendo lobby en favor de la privatización), Wilson Pástor (de este gobierno, pero también de la “noche neoliberal”).

Peor aún, sostener con un tono compungido que como Presidente se ve obligado a tomar tal decisión muy a su pesar, es soslayar que desde el principio estuvo amenazando con el plan B (la extracción del crudo) y que ya hace tiempo autorizó su estudio a Petroecuador.

…Hasta el fondo

1) El mito del Progreso

Se nos vuelve a prometer no solo superar la pobreza (hoy sí) sino financiar el desarrollo, apuntar al “buen vivir”, con el dinero del petróleo del Yasuní.

Periódicamente a los ecuatorianos se nos ha hecho tal promesa. Hace 40 años, cuando recién comenzaba la extracción de petróleo en la Amazonia, ya se la hizo. La oferta del progreso y el desarrollo. Hoy, 40 años después, es claro donde estamos: seguimos en la periferia del capitalismo; quizá con mejores carreteras y más infraestructura, a cambio de un gigantesco impacto medioambiental y social en el Nororiente (como se verifica en el juicio contra Chevron) que incluyó el etnocidio de tetetes y sansahuaris, pero finalmente no hemos superado nuestra condición básica. Este mismo gobierno de Rafael Correa hace unos años volvió a levantar el mito del progreso, a propósito de su afán por entregar la gran minería al capital transnacional. Pero la verdad es que el Ecuador no ha dejado de ser un país primario exportador y todas estas pretensiones gubernamentales (renegociación petrolera, minería a gran escala, nueva ronda petrolera en el Suroriente, explotación del Yasuní-ITT) no hacen sino ahondar ese carácter. Más allá de las declaraciones sobre el “buen vivir” o sobre el “cambio de la matriz productiva” o sobre migrar hacia ser “terciario exportadores”, lo que efectivamente se hace solo reafirma nuestra ubicación básica en la división internacional del trabajo.

Quienes elaboran el mito del progreso para mercadearlo a la población eluden mencionar nuestra situación de país periférico y nuestro carácter primario exportador que provienen de nuestra inserción en el mercado mundial y de nuestra ubicación en la división internacional del trabajo, que a su vez derivan de nuestra historia, de nuestra estructura y de nuestro presente. Eluden reconocer que el desarrollo no es solo un acto de voluntad, ni resultado de una cultura determinada, ni de posesión de riquezas siquiera, sino que es un fenómeno histórico-mundial bajo condiciones que lo posibilitan: países que se especializan en la producción industrial para el mercado mundial en base a transformaciones revolucionarias (la revolución inglesa, la francesa, la independencia y la guerra civil norteamericana, la reforma Meiji y la re-industrialización de posguerra en Japón,…) y relaciones de fuerza que lo permiten (internamente y en su expansión hacia fuera); países con un complejo colonial fuente de materias primas y de trabajadores, y mercado para la producción (Gran Bretaña y algunos más); países con acceso a enormes recursos y con gran afluencia de capitales y fuerza de trabajo, que construyeron un sistema semi-colonial (Estados Unidos, por ejemplo) (1). Pero fundamentalmente, además de las condiciones objetivas, sectores dominantes con un proyecto. Precisamente lo que ha carecido el Ecuador, y menos aún va a haber en tiempos de globalización. (2)

Además, el mito presupone que lo deseable es seguir los pasos de los países hoy “desarrollados”. Eso es imposible no solo porque no existen las condiciones históricas sino porque no hay manera de generalizar el modelo de industrialización y el patrón de consumo asociado que les caracteriza, desconectados de la satisfacción de las necesidades mayoritarias y del mínimo respeto al entorno natural. Se necesitarían varios planetas tierra para que todos tengamos el nivel de consumo que un estadounidense promedio. Pero más allá incluso, el “modo de vida americano” está lejos de ser el ideal a ser imitado pues se basa en el capitalismo salvaje, depredador e imperialista; en el capitalismo explotador y excluyente, que siembra desigualdad y pobreza, y devasta la naturaleza; que requiere de la agresión para apropiarse de los recursos naturales y del saqueo de los mismos; que se consolida en el consumismo hedonista e individualista.

Entonces, es imprescindible plantearse un paradigma alternativo. Es decir, tampoco es deseable copiar lo que está poniendo en peligro al planeta y condena a la pobreza y la explotación a la mayoría. A ello se agrega el problema de la viabilidad real de tal trayectoria, peor aun careciendo de proyecto de país, democrático e incluyente. (3)

Pero además, la promesa del progreso elude olímpicamente la profunda crisis de la civilización del capital en la que estamos inmersos. Oferta un ideal imposible de imitar y de realizar. Si bien la crisis de sobreproducción estalló a través de la crisis económico-financiera, también imprime su huella la crisis energética. Además está la crisis de pobreza y desigualdad, de polarización planetaria. Pero va más allá, hasta el conjunto de relaciones sociales bajo el influjo del capital: desde la esfera política con la crisis de la hegemonía global norteamericana, la crisis político-militar del imperio o la crisis de las formas “democráticas” de la dominación política; la crisis de las concepciones hegemónicas representada en la quiebra de la ideología neoliberal y su matriz neoclásica; hasta la crisis paradigmática que, atravesando todo lo anterior, se sintetiza con mucha claridad en la crisis del cambio climático. Por ello, desde la perspectiva del sistema internacional como totalidad es evidente que todo apunta hacia la crisis de la civilización del capital.

Es decir, la promesa implícita en el mito del progreso no solo es poco realista (40 años de explotación petrolera lo demuestran) sino que no es factible (el desarrollo es un fenómeno histórico-universal) y pone en el centro una cuestión de principios: es imprescindible construir otro paradigma, no solo de industrialización y de consumo, sino civilizatorio. El actual está en crisis.

2) La explotación se hace para favorecer a los pobres: el mito de la redistribución

La clase dominante necesitó reconstruir su hegemonía tras la profunda crisis del período anterior, signo de la cual fue el derrocamiento de tres gobiernos por movimientos masivos semi-insurreccionales. La “revolución ciudadana” consiste precisamente en el régimen necesario para restaurar el “consenso activo” de los dominados en un proceso complejo, donde precisó incorporar (mediatizadas) algunas reivindicaciones democráticas y populares, refuncionalizadas al renovado horizonte histórico-cultural de la dominación. Esto incluyó desde la apropiación discursiva y simbólica hasta bonos de la pobreza y demás medidas para reafirmar el dominio de clase. Si bien se vio obligada a hacer concesiones, fue para evitar las transformaciones estructurales. Buscó cambiar el modelo para mantener el sistema. Es decir, cambiar algo para que no cambie nada. Es que en época de bonanza (por los altos precios de las materias primas), alcanza para todos, hasta para embaucar-subordinar a los sectores populares con bonos y subsidios.

El relato gubernamental que pretende justificar la explotación en el Yasuní gira alrededor de la necesidad de recursos para superar la pobreza. Lo primero que se deduce del discurso presidencial es que todavía hay pobreza y que es un problema importante (contra la propaganda oficial previa que, al menos, la minimizaba). Sin embargo, si con más de 60 mil millones de dólares recibidos en 6 años del petróleo no se eliminó la pobreza, ¿cómo van a hacerlo con 18 mil millones provenientes del ITT prorrateados al menos a 20 años hacia adelante desde el inicio de la producción? Además, ¿qué garantiza que si antes no lo hicieron, hoy si servirán a los pobres?

El gasto social es parte de las concesiones hechas al campo popular para reconstruir hegemonía. Pero esas concesiones se resignifican en el nuevo contexto. No superan el asistencialismo-clientelar ni el horizonte de clase. También han servido para dividir y cooptar, para subordinar. Se hicieron para legitimar el nuevo proyecto de dominación en curso, para cambiar algo sin que cambie nada. Es cierto que ha aumentado el volumen del gasto social en relación a los gobiernos neoliberales, pero sigue por debajo del que se hizo al inicio de los 80. Es cierto que han bajado los niveles de pobreza, aunque a un ritmo menor que en anteriores períodos similares y sobre la base de los gigantescos recursos del petróleo (un precio histórico). Entonces, incluso los logros sociales son insostenibles a largo plazo. Pero hasta hace tres años no había reforma ni en salud ni en educación. Hoy lo adelantado sistematiza el interés del capital, en especial transnacional. Los bonos no superan las transferencias condicionadas, de origen bancomundialista. En salud, no existe modelo alternativo, peor alguno que apunte a la integralidad de la vida, a la prevención; lo más relevante es la inversión en infraestructura y equipos aunque sin los especialistas requeridos y las formas de neo-privatización (por ejemplo, los convenios con el IESS), sin priorizar la atención primaria. Predomina la visión crematística, no la de salud pública. En educación, la contra-reforma impuesta atiende a la necesidad del capital, en especial monopólico, no a la formación integral de seres humanos. Alumbrada desde un fundamentalismo neo-darwiniano (que sobrevivan los más aptos), y atiborrada de una visión tecnocrática que intenta medirlo todo (para vigilar y castigar), finalmente se reduce a capacitar fuerza de trabajo adoctrinada en la sumisión para un mercado segmentado: bachilleres no calificados, abaratados; profesionales calificados solo para manipular tecnología; la investigación bajo el férreo control de quien la pague.

Por otro lado, es cierto que ahora llegan mayores recursos a los pobladores amazónicos (quienes protagonizaban la paradoja de vivir junto al petróleo y ser de los más pobres del país), que han mejorado sus condiciones pese a que hay despilfarro y demagogia, pero también que tales asignaciones no son suficientes para acabar con la pobreza. Sin embargo, tales dineros provienen de la reforma a la Ley de Hidrocarburos impulsada por el gobierno actual que, en lugar de afectar las ganancias de las petroleras, redistribuyeron el 15% de utilidades de los trabajadores: 12% para las comunidades + 3% para los trabajadores; es decir, redistribuyeron lo que ya recibían los ecuatorianos. En cualquier caso, si se quería mejorar lo percibido por los pobladores no se debía dejar de exigir más a las petroleras, lo que el gobierno eludió.

Pero si tanto importara el combate contra la pobreza no tendría sentido concesionar las principales riquezas nacionales. Tampoco, empeñar el petróleo a China para endeudarse. Y peor aún, revivir contratos de concesión ya fenecidos legalmente (como fue el caso de Porta/Claro) con gran beneficio para la transnacional (4). Buena parte de las principales riquezas del Ecuador están en manos (directa o indirectamente) del capital transnacional. El petróleo, con contratos renegociados en favor de las empresas transnacionales, con su comercialización intermediada por ellas, y para remate, en prenda por los préstamos chinos. La minería, las telefónicas, concesionadas. Y por esa vía el futuro que se nos ofrece es más de lo mismo: ahondar la re-primarización a través de la gran minería y explotar el petróleo del Yasuní.

Más allá de los discursos, los grandes beneficiarios de la explotación petrolera han sido las compañías transnacionales y el capital interno (en especial monopólico) vía contratos, subsidios, cobro de intereses, venta de bienes y servicios, etc. (5) Correa dice que está en contra de los banqueros. Sin embargo, la banca ganó 393 millones de dólares el año 2011 (El Comercio, 26/01/2012), como nunca antes; y ganó 314 millones de dólares en el 2012 (El Comercio, 25/01/2013). Pero esto ha venido sucediendo desde hace algunos años. Es decir, a contramano de las declaraciones, con el gobierno actual la banca indudablemente ha mejorado mucho sus utilidades. Es más no solo la banca ha ganado, también el resto de grandes grupos son más prósperos. Según el SRI, en el 2006 los 42 grupos económicos tuvieron ingresos de 12.600 millones de dólares, es decir el 30,2% del PIB. Para el 2010 ya eran 75 los grupos económicos con ingresos de 25.400 millones de dólares, el 43,7% del PIB. Para el 2012, los 110 grupos económicos con ingresos de 40.049 millones representaban el 47,3% del PIB.

Es decir, el gran capital sigue siendo hoy, en el segundo boom petrolero, el principal ganador del extractivismo, de la reprimarización. No las familias que reciben el Bono de la pobreza de 50 USD por mes, que además se usa como mecanismo clientelar, de sujeción política.

3) El mito de la tecnología

Se asegura que el uso de tecnologías de punta minimizará los impactos. Los tecno-burócratas intentan, como tributarios de la razón instrumental, con la mayor eficacia de los medios, eludir los fines. Como intermediarios de la lógica del capital contemporáneo enarbolan la racionalidad crematística para justificar la intervención y la razón técnica para asegurar la asepsia de la misma. Como sacerdotes de la nueva fe levantan “la creencia en la omnipotencia de la tecnología” que es la forma específica de la ideología dominante en el capitalismo tardío (Mandel, 1987: 485). (6)

Hay que comenzar diciendo que no existen tecnologías perfectas. En toda intervención humana existen impactos y contingencias. Más aún en la industria petrolera, donde influyen un sinnúmero de factores imponderables y de riesgo, en todas sus fases. Hay que recordar que hace tres años la British Petroleum (BP), la segunda petrolera más grande del mundo, decía que la tecnología para la producción de petróleo en aguas profundas era segura y conocida. Hasta que no fue así. La lógica crematística del capital se impuso para bajar los costos y producir más rápido. La plataforma “Deepwater Horizon” se incendió y se hundió, produciendo el mayor derrame de la historia de Estados Unidos (unos 4,9 millones de barriles expulsados al Golfo de México), a lo que se sumó el uso masivo de químicos dispersantes (VVAA, 2010).

Ya en la práctica aparecen otro tipo de problemas. Así, en el campo ITT hay que terminar de hacer la exploración más fina usando la sísmica 3D; esto es, en los puntos de intersección de una cuadrícula colocar explosivos para delimitar el yacimiento. Pero esto, en medio del paraíso mega-diverso… Después, se propone transportar la maquinaria y el personal vía helicóptero y/o fluvial. La perforación horizontal, que implica mayores volúmenes de materiales residuales. Se va a transportar la mezcla de crudo con agua y gas a las facilidades que están en el campo Edén-Yuturi, para allí procesarla.

Ahora bien, la sísmica implica realizar explosiones. Luego, la operación significa el trasiego, el ruido, la deforestación, abrir trochas, levantar campamentos, que van a impactar a la fauna y la flora y van a aumentar la presión sobre los pueblos en aislamiento voluntario. Además el ingreso de los trabajadores petroleros y la población que suele acompañarlos para ofrecer servicios (prostitución, comida, bares, droga, violencia, etc.). El transporte implica tender tubería, bombas, caminos, etc. El procesamiento en Edén-Yuturi necesitará ampliar las instalaciones. Además que el petróleo extraído es pesado, que para su movimiento requiere mezclarse o calentarse, junto a millones de barriles de aguas de formación. Es decir, no se debe minimizar los impactos que se van a producir.

Pero, incluso suponiendo que todo lo dicho se consiguiera controlar, la operación petrolera implica riesgos ineludibles. En el Nororiente, por corrosión de la tubería (porque el Estado financia al mínimo a la empresa estatal), por malas prácticas, por accidentes (nunca posibles de excluir en cualquier actividad humana), por sismos, erupciones, etc., continuamente se producen derrames, algunos de ellos inevitables. ¿Qué sucedería con un derrame en medio del parque mega-diverso? Además los impactos son acumulativos y se vienen realizando desde la explotación en los bloques cercanos, la maderera, etc. La presión sobre los grupos en aislamiento voluntario puede llevar al etnocidio porque se invade sus territorios y se limitan sus fuentes alimenticias, lo que puede empujarlos a la confrontación violenta con otros grupos indígenas. La cosa no es tan simple como nos la pintan…

Por supuesto existen tecnologías mejores y peores. Pero su utilización pasa por el filtro de la racionalidad del capital (que es de corto plazo), por el balance costo-beneficio que hace la empresa transnacional, como lo demuestra el mencionado caso de BP o las prácticas de la Texaco y otras petroleras en el Ecuador. En cuanto a las empresas estatales, están atravesadas por los juegos de intereses capitalistas que se posicionan políticamente: si antes, en la “noche neoliberal”, se les boicoteaba para favorecer la privatización hasta por ineficiencia, hoy se favorece las alianzas estratégicas con China o Venezuela, por ejemplo. Pero los intereses del capital no solo se posicionan directamente. También en formas más indirectas, al convertirse en empresas operadoras, intermediarias, de servicios, etc., que van a ejercer ascendiente sobre sus contrapartes estatales. De cualquier forma, tales “influencias” se concretan en la legislación, en los controles aligerados, en las garantías de rentabilidad, en las “asociaciones”, y demás, usando métodos que pueden ir desde la intimidación a la corrupción. Por todo ello, las empresas y las entidades de control estatales terminan en la órbita de la racionalidad del capital. Es decir, las tecnologías se adoptan según las necesidades del capital. Es ilusorio pretender que con la racionalidad técnica (parcial) se puede confrontar la irracionalidad (general) del capitalismo tardío (ver Mandel, 1987: 495).

Solo el control de la sociedad, del conjunto de la población y de los directamente involucrados, ejercido organizadamente junto al de los trabajadores, puede servir de garantía contra la sed insaciable de ganancia del capital.

4) ¿Por qué el Yasuní-ITT?: los meandros de la mitos oficiales

“Cuando se baja de la retórica a los hechos, se ve quién es quién”
(Rafael Correa – Frase que remata la campaña propagandística gubernamental)

La lucha social de casi 30 años de resistencia frente al neoliberalismo, de las Huelgas Nacionales a los Levantamientos indígenas, pasando por un sinnúmero de formas de resistencia sectorial, local, regional, etc., impidió la aplicación salvaje del recetario neoliberal y los afanes autoritarios, creó un cierto protagonismo popular y un ambiente relativamente democrático. Uno de los productos de esa historia de lucha popular, aunque conjugado con los intereses dominantes y transfigurado por ellos, es el proceso actual. Este resultado se ubica en el contexto histórico específico. Como ya se mencionó, la clase dominante venía de una profunda crisis de hegemonía. Necesitaba superarla. Entonces, el papel histórico de la llamada “revolución ciudadana” es contribuir a la reconstrucción de hegemonía de la clase dominante: cambiar el modelo para mantener el sistema. Las concesiones hechas al campo popular (derechos y también promesas) fueron útiles para construir legitimidad al proyecto renovado de la dominación.

Parte de ellas fue el discurso “ecologista”, cuyo punto culminante fue la proclamación de los derechos de la Naturaleza en la Constitución. Y el impulso a la Iniciativa que pretendía dejar el crudo bajo tierra, que daba continuidad a la idea de la “moratoria petrolera” que algunos grupos ecologistas venían posicionando desde hace más de una década. Es decir, nadie puede declararse dueño de la misma. Además que la Constitución garantista de derechos hace rato viene siendo criticada desde ese ángulo por el gobierno, que exige todavía más derechos y poderes para sí y menos para los ciudadanos, olvidando lo elemental. En este ámbito el discurso oficial comete otro error básico: nadie (ni la Constitución) ha planteado los derechos de la Naturaleza en oposición a los derechos de las personas. Antes al contrario, se trataba siempre de ampliar el radio de los derechos hasta reconocérselos a la Naturaleza sin menoscabar los de las personas. Pero en toda esta deriva (y en facilitar los atajos que está usando el gobierno) también influyó el reformismo y su fetichismo legalista que sembró esperanzas ilusorias: las leyes expresan una correlación de fuerzas sociales. Entonces, hay que cambiar la realidad para cambiar las leyes y no esperar que cambiando leyes (incluso Constituciones) va a cambiar la realidad (ver Rosero, 2007).

Pero la Iniciativa Yasuní-ITT tuvo problemas desde el principio. Correa puso al frente a Roque Sevilla, empresario turístico, a nombre del capitalismo “verde”. Al mismo tiempo, mantuvo abierto el Plan B de explotación petrolera restándole credibilidad a la Iniciativa. El discurso oficial giró alrededor de una visión economicista que ató la decisión de la Iniciativa al aporte en metálico del resto del mundo. Como si no se supiera que a los principales responsables del cambio climático (Estados Unidos, China, UE, etc.) poco les importa éste. Es más, soslayando la crisis mundial (y europea especialmente) que restaba posibilidades favorables, más aún con un Plan B que se anunciaba persistentemente (en realidad parece que siempre fue el Plan A). Es decir, la Iniciativa con la atadura crematística nunca tuvo demasiadas opciones.

Todavía peor, dado que la tecnocracia es esclava de una episteme positivista, siempre se insistió en índices (aunque nunca cambien los fundamentos de lo existente), resultados, dinero. Desde su perspectiva empirista, prima el pragmatismo más pedestre inserto en el mundo de la pseudo-concreción (Kosik), de la conciencia falseada. Así, la ruptura de la armonía hombre-naturaleza se tamizó en términos mercantilistas. Asimismo, la posible irrupción en el parque mega-diverso y el aumento del riesgo para los pueblos en aislamiento voluntario se decidió en términos de costo-beneficio a corto plazo. Pero, evidentemente, no todo es dinero…

Entonces, se terminó con la Iniciativa (se la remató) cuando se nombró a la jet-setter Yvonne Baki (ex-ministra de Lucio, ex-organizadora del Miss Universo que seguramente le fue muy rentable al igual que a su socio Donald Trump) como responsable de la misma. El capital transnacional no podía estar mejor representado. Ahí (si faltaran más pruebas) se transparentó la voluntad política realmente existente.

5) Los límites del modelo de la “revolución ciudadana” o los mitos en verde… limón

Lo que vino después solo fue cuestión de tiempo. Del tiempo político de Correa: esperar la reelección, ver qué pasa con la mega-minería. El que la explotación minera se haya demorado por la caída de precios internacionales, pese a las reformas legales negociadas con los chinos en favor del capital transnacional, puso nuevas urgencias.

Sobre la base de la inserción subordinada en el mercado internacional resultado de la especialización primario exportadora (más aún con la dolarización), el gobierno ha mantenido intocada la estructura de la economía ecuatoriana, la matriz productiva heredada, y tampoco ha cambiado la política extractivista. Se sigue exportando el petróleo e importando derivados, sin industrializar nuestra materia prima. Más bien, se puso mayor énfasis en la intervención del Estado pero en un contexto bajo la hegemonía reconstruida del capital monopólico. En una economía petrolera, el Estado es el principal actor económico. Además es la estructura que efectivamente controla Correa y de la que obtiene legitimidad, la palanca para la acumulación de la fracción emergente en un proceso de modernización capitalista. En el modelo implementado se combinan elementos neo-desarrollistas y de capitalismo de Estado (que propician la emergencia de nuevos sectores de burguesía), con continuidades neoliberales y con modificaciones institucionales, para apuntalar la modernización capitalista y la conformación de un nuevo bloque en el poder. Bajo la hegemonía del capital transnacional (chino, europeo, brasileño,…), en acuerdo (subordinante) con el capital monopólico tradicional interno, la fracción emergente hace su acumulación originaria desde el poder político.

Mientras los grandes recursos naturales son concesionados o explotados en asociación con el capital monopólico (en general transnacional) que maneja lo fundamental de la economía, las demandas de la mayoría de la población son incorporadas (resignificándolas) a la lógica del capital: son contratos (en infraestructura, en servicios, en consultorías, etc.), son concesiones (carreteras, puertos, aeropuertos, etc.), son privatizaciones (teléfonos, internet, etc.), son subsidios (condicionados o no), salarios, gasto público, que incrementan la demanda, que facilitan la circulación, que incentivan la producción, etc. Es decir, sin un cambio estructural que afecte al capital monopólico, que instaure el control social sobre la producción y la distribución, que construya el autogobierno de los/as trabajadores/as, la expansión del gasto estatal, el capitalismo de Estado, la reactivación de la economía, incluso su crecimiento, siempre inevitablemente terminan en provecho del capital. De allí que, cuando se agota el auge, cuando se estanca la economía, el capital reparte las cargas lo más desiguales posibles. Y los primeros en ser afectados serán las grandes mayorías. Es un profundo error pretender que con subsidios y/o con gasto público y/o mejorando la distribución (que por cierto está determinada por el modo de producción, Marx, 1977: I, 19), etc., va a disminuir la desigualdad de forma permanente y sostenida, porque el capital genera y reproduce la desigualdad. Además, la intervención del Estado (Estado de clase) se hace para reactivar la economía capitalista; es decir, el Estado “debe satisfacer dos funciones básicas: acumulación y legitimación” (O’Connor, 1981: 26) y el gasto estatal atiende a esas funciones. Por lo que el reformismo se revela como una forma de gestionar el interés dominante, y de encubrirlo. (7)

Pero hay más. Tal modelo que combina ruptura y continuidad respecto del neoliberalismo (incluso más continuidad que ruptura), expresa la hegemonía del capital monopólico (en especial, transnacional) bajo las nuevas condiciones. Y es implementado por un régimen “bonapartista sui-géneris” precisamente por carecer de proyecto nacional, que “nace como solución de compromiso al interior del capital monopólico y de control social sobre los sectores populares… [que] aparenta erigirse por sobre las contradicciones para arbitrar, y termina enredado en ellas” (Rosero, 2010: 231). Es decir, tal modelo sintetiza la renuncia a construir el capitalismo nacional (ni siquiera eso), siendo portador del interés transnacional. Por lo tanto, la diferencia fundamental entre el gobierno “Nacionalista-Revolucionario” del Gral. Rodríguez Lara de inicios de los 70 (primer boom petrolero) y el actual, es que aquél si tuvo un proyecto nacionalista, concretado especialmente en la defensa de las 200 millas de mar territorial (hoy enterrada con la firma de la Convemar) y en la recuperación de la riqueza petrolera en contra del interés imperialista (nacionalizó el petróleo, creó una industria petrolera ecuatoriana, levantó la empresa estatal, entre otros logros), aunque sin prever los impactos. En contraste, el gobierno actual expresa la hegemonía (reconstruida) del capital transnacional (chino, en especial) en asociación (subordinante) con el capital monopólico interno y con la fracción emergente que hace su acumulación originaria desde el poder del Estado. Es decir, de afirmación nacional anti-imperialista, solo la retórica.

Pero además, la modernización capitalista, que pone un nuevo bloque de clases en el poder y que posibilita la acumulación originaria de la fracción emergente, requiere de la contraparte autoritaria que lo viabilice. Es que el ejercicio de hegemonía es siempre una combinación de consenso y de coerción, ésta última acentuada en un régimen bonapartista. Y el gobierno actual así lo entendió desde el principio, desde Dayuma. Ha criminalizado la protesta social, ha enjuiciado por “sabotaje” y “terrorismo” a más de 200 dirigentes sociales, se ha cebado con colegiales por manifestarse (hasta encauzarles penalmente), además del manejo de la “seguridad” y la vigilancia, el proyecto “Libertador” que, como la legislación post-11/9, se planteó espiar a los ciudadanos, etc. El gobierno pretende disciplinar a la sociedad para imponer su modelo con la pedagogía del miedo y la represión, en defensa del interés del capital. Hoy se reprime a los manifestantes contrarios al abandono de la Iniciativa Yasuní-ITT, se amenaza a los colegiales que se atrevan a expresarse con excluirles de su establecimiento educativo en un claro atentado contra sus derechos humanos, se ponen cortapisas a los reportajes sobre el parque (permisos, garantías, controles,…), se agrede y se miente sobre un cantautor irreverente,… Además del aluvión propagandístico.

El modelo económico cuyo dinamizador fundamental es el gasto estatal (en una estructura no modificada y en un Estado capitalista) es insostenible a largo plazo. Pese al gigantesco ingreso petrolero que ha batido récords históricos, bonos y gasto no son sostenibles. Al igual que el reparto para todos (con las asimetrías propias de una sociedad de clase), el empleo que se deriva, los bonos y subsidios, etc. La mediatización de las reivindicaciones populares, que se ha movido entre la concesión y la propaganda, tampoco puede ser indefinida. Finalmente, el modelo (y el gobierno) está topando sus límites.

Indudablemente, el gobierno se vio obligado a tomar la decisión de explotar el crudo (de una de las últimas regiones no invadidas) por el hambre voraz de recursos que padece. El gasto incontrolado, base de su gestión económica y de su reproducción política, imprescindible para sostener la acumulación de capital y los mecanismos clientelares, exige más y más financiamiento. Para defender su decisión, el gobierno y sus portavoces dicen que se hace por el “interés nacional”, para atacar la pobreza y para solventar el cambio de la matriz productiva. Sobre lo primero, ya sabemos a qué atenernos. En cuanto a lo segundo, es la confesión de que en seis años poco o nada han avanzado, como el mismo Presidente reconoce. Que, al mantenerse intocada la estructura, la política económica solo podía redundar en ampliar la concentración de la riqueza y en sostener el carácter primario exportador.

Pero la necesidad de recursos para sostener el gasto no solo se ha cobrado la Iniciativa Yasuní-ITT, está obligando al gobierno a plantearse otras medidas. Desde el recorte de gasto burocrático (almuerzos, viáticos y demás), ampliar el acceso a los dineros del IESS, atacar conquistas laborales, hasta focalizar el subsidio a la gasolina o eliminar el del gas a cambio de cocinas de inducción. Es más, el petróleo del Yasuní puede servir para garantizar nuevos préstamos chinos.

Con la misma facilidad con que se impulsó la Iniciativa, hoy se defiende lo inverso. La propaganda hace una voltereta imposible, se niega lo que antes fueron los argumentos centrales para sostener la Iniciativa: los pueblos en aislamiento voluntario no existen en la zona, se les desaparece para justificar la explotación; los impactos medioambientales estarán bajo control, es más, gracias al petróleo se podrá preservar mejor la biodiversidad. Lo que antes no era bueno, ahora es lo deseable. No solo eso. De pronto hoy es imprescindible el petróleo del Yasuní, es lo que faltaba para progresar, para construir las carreteras, las escuelas, los hospitales, que nos faltan. La propaganda elabora la realidad a conveniencia. Se ofrece fondos para los municipios, las prefecturas, las parroquias, como si el dinero estuviera a la mano o viniera de golpe. O se amenaza con el apocalipsis si no se explota el petróleo… La clase dominante suele levantar el discurso del “interés nacional” para arropar los intereses propios.

6) Una perspectiva desmitificadora “O revolución socialista o caricatura de revolución”
(Ernesto Che Guevara) (8)

El socialismo del siglo XXI devino en el capitalismo dependiente en el contexto de la globalización y la crisis internacional del capital. Es decir, el gobierno actual solo es el proceso de reconstrucción hegemónica, por lo que no implica ningún cambio estructural. No hay revolución, ni siquiera “ciudadana”. Entonces, la explotación del petróleo del Yasuní es la continuación de la lógica gubernamental. Es la consecuencia de los mitos y premisas de esta “revolución” sin revolución, o como decía el Che, de esta “caricatura de revolución”.

La noción del “buen vivir” o sumak kawsay plantea otra manera de entender el mundo y las relaciones, otro modo de vida, otra civilización. Trasciende el “bienestar” neoclásico individualista al cual trata de reducirlo el discurso oficial. Va más allá del desarrollismo economicista. Plantea otra episteme, incomprensible para la tecno-burocracia atrapada en los límites de su conciencia cosificada, en el mundo de la pseudo-concreción. Reivindica la primacía de la lógica de la vida (de las personas y la naturaleza) por sobre la lógica de la muerte (de la ganancia y las cosas, del capital).

El gobierno nos convoca a `profundizar un modelo neo-desarrollista, reprimarizador (extractivista), bajo la hegemonía del capital monopólico (en especial transnacional) indiscutida tras seis años en el poder, con continuidades neoliberales y con cambios apenas institucionales que lo han hecho factible. Es decir, a más de lo mismo. Además afectar el paraíso mega-diverso y poner en riesgo a los pueblos en aislamiento voluntario, ¿para qué? ¿Para reafirmar nuestra situación primario exportadora y periférica, de un capitalismo dependiente? ¿A esos altísimos costos? En estas condiciones, es preferible que el petróleo se quede bajo tierra.

Incluso más allá de lo dicho hasta aquí, todo el sacrificio (humano, medioambiental) y los riesgos que implica la explotación petrolera en el Yasuní, ¿para qué? ¿Para que gane el capital monopólico (en especial transnacional) como ha sido la experiencia histórica (en forma directa o indirecta)? ¿Para que en parte sea trofeo de saqueo o premio a la corrupción (como tantas veces ha pasado)? ¿Para que sea útil a la reproducción política y se lo malbarate en el clientelismo? ¿Para favorecer al capital chino? En estas condiciones, es preferible que el petróleo se quede bajo tierra.

En una sociedad capitalista, donde no se ha producido un cambio estructural, donde la dominación de clase no ha sido afectada de manera fundamental, como es el caso de la sociedad ecuatoriana actual, la lógica de la ganancia rige la vida (económica, política, social, cultural, medioambiental,…) de tal sociedad. La explotación petrolera en el Yasuní no puede ser la excepción. Frente a la voracidad del capital es preferible que el crudo se quede bajo tierra. Pero no para que otros sectores (del capitalismo “verde”) aprovechen para mercantilizar la naturaleza o los pueblos. Sino para darnos la oportunidad de construir un paradigma alternativo, para en un proceso de transformación estructural dar viabilidad a otro tipo de sociedad.

La decisión de explotar el petróleo del Yasuní debe ser tomada por el pueblo ecuatoriano en su conjunto, pese a los consabidos riesgos de demagogia, de utilización de las necesidades postergadas y de abuso propagandístico. Además, la población directamente afectada tiene el derecho a participar en una consulta previa vinculante sobre la realización (o no) del proyecto, lo cual rebasa la legalidad existente. Si tras todos los procesos democráticos requeridos se decidiera la explotación, debería hacerse por la empresa estatal bajo control social independiente (sobre la empresa y sobre el proceso) con la participación de las organizaciones populares y de los trabajadores, del pueblo en su conjunto actuando organizadamente, esto es, ejerciendo su auto-gobierno. Pero por supuesto, para garantizar que tal perspectiva sea efectiva en todo sentido se requiere una transformación realmente revolucionaria que supere las necesidades del capital.

Notas:
1) La experiencia histórica enseña que se requiere un proceso de desarrollo autocentrado, la desconexión relativa del mercado mundial; más adelante, la reforma del agro, el proteccionismo, el control del poder político, la abierta intervención estatal. Esto junto con el control del conocimiento y los procedimientos tecnológicos y la maduración de una cultura burguesa empresarial. Es más, para cuajar puede demorar mucho e incluso necesitar de estímulos externos, a costa de genocidios y barbarie: en Europa tardó varios siglos y necesitó de América y el resto de colonias para acabar de cristalizar; en Estados Unidos fue la migración de gente y capitales, y la conquista del territorio con enormes riquezas, la matanza de indígenas y la explotación de los esclavos, lo que aceleró el proceso; en Japón fue la reforma Meiji (con la abolición del feudalismo y el expansionismo volcado a Asia) que desató un proceso de modernización que ha combinado de manera original la imitación y la innovación, las tradiciones culturales y el espionaje industrial, el militarismo (hasta la II Guerra Mundial), las exportaciones y la inversión de capitales (más desarrolladas en la actualidad).
2) Los procesos contemporáneos involucran nuevas complejidades. Así, las experiencias de desarrollo capitalista en el Sudeste de Asia en buena parte fueron posibles por las condiciones de guerra fría, que no existen en la globalización neoliberal bajo la hegemonía unipolar norteamericana; además muchos casos se construyeron bajo férreas dictaduras para imponer el proyecto hegemónico vinculado al capital transnacional. Tampoco tenemos a nuestro haber un triunfo revolucionario como en China que abrió un proceso de desconexión y de construcción de un mercado interno que, en su degeneración burocrática, llevó a la restauración capitalista con cierto grado de autonomía pero con gigantescos costos sociales y medioambientales.
3) Para una discusión más profunda sobre el carácter del gobierno actual y de su proyecto, ver “Revolución Ciudadana” y reconstrucción de hegemonía, Rosero, 2010.
4) Para tener una idea de lo que esto significa hay que recordar que la telefonía móvil dejó USD 2.900 millones en rentabilidad (2009) (La Hora, 7/03/2010, B-1). El duopolio constituido por Claro y Movistar controla sobre el 97% del mercado, con contratos a 15 años plazo, en expansión gracias a las nuevas frecuencias entregadas para implementar las nuevas tecnologías. Resalta el contraste con la ganancia prometida por el petróleo del Yasuní, 18 mil millones: algo que se recuperaría en pocos años si no se hubiera entregado el mercado al duopolio mencionado.
5) Sin el petróleo hubiera sido imposible cubrir los mega-subsidios entregados al capital monopólico. La sucretización de la deuda externa privada desde mediados de los 80 (1.300 millones solo por el diferencial cambiario, Acosta, 1994: 245) o el salvataje bancario de finales de los 90 (8.072 millones, Comisión Investigadora de la Crisis Económica Financiera, 2007: 46).
6) Pese a que “la tecnología no es buena ni mala, ni tampoco neutral” (Melvin Kranzberg), los especialistas carentes de una visión contextual global abordan los problemas del sistema social con una óptica funcional, siendo su contraparte filosófica el neopositivismo (Mandel, 1987: 493).
7) Como reconoció el mismo Presidente Correa: “El modelo de acumulación no lo hemos podido cambiar drásticamente. Básicamente estamos haciendo mejor las cosas con el mismo modelo de acumulación, antes que cambiarlo, porque no es nuestro deseo perjudicar a los ricos, pero sí es nuestra intención tener una sociedad más justa y equitativa” (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=143188).
8) Guevara, 1977a: 361.

Bibliografía:
Acosta, Alberto, La deuda eterna, 4ª edición, Quito, Libresa, 1994, 397 pp.
Banco Central del Ecuador, Información Estadística Mensual, varios números, Quito.
Comisión Investigadora de la Crisis Económica Financiera, Síntesis de los resultados de la Investigación, Julio de 2007, 82 pp. (pdf).
Guevara, Ernesto, “Mensaje a los pueblos del mundo a través de la Tricontinental”, Escritos y Discursos, Ed. de Ciencias Sociales, La Habana, 1977a, t. 9, pp. 355-372.
Mandel, Ernest, El capitalismo tardío, México, Ediciones Era, 1987, 576 pp.
Marx, Karl, Líneas Fundamentales de la crítica de la economía política (Grundrisse), Barcelona, Editorial Crítica, 1977, 2 tomos, XLIII-586 pp.-552 pp.
O'Connor, James, La crisis fiscal del Estado, Barcelona, Ediciones Península, 1981, 348 pp.
Rosero, Andrés, La Asamblea Nacional Constituyente en la perspectiva de construcción contra-hegemónica, Quito, Ecuador Decide – Democracia Socialista, Agosto 2007, 12 pp.
Rosero, Andrés, “«Revolución Ciudadana» y reconstrucción de hegemonía” en Memorias del VII Seminario internacional Marx Vive, Universidad Nacional de Colombia, octubre de 2010, http://www.espaciocritico.com/sites/all/files/libros/mrxvv7/Marx_vive-AL_en_disputa-12.pdf
Servicio de Rentas Internas, http://www.sri.gob.ec/web/guest.
VVAA, “Derrame de petróleo en el Golfo” en National Geographic, vol. 27 - Núm. 4, octubre de 2010, pp. 2-31.

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Fuego y muerte en La Boca, tan lejos de Caminito

Silvana Melo (APE)

La sirena serpentea por las calles atravesando el alba como un puñal. Parece que va y viene, suena en degradé, como los colores del amanecer en La Boca. Suenan las sirenas y se mezclan y parece que se alejan pero vuelven y están ahí abajo, como si el fuego fuera la expiación diaria de quién sabe qué pecado. Porque cuando las sirenas aparecen es que otra vez sucedió. Otra vez la táctica del desalojo salvaje. Otra vez sin palos, sin balas de goma, sin gendarmes ni federales. Con fuego. Sólo con fuego. Que no quede nada para ocupar. Ni un techito de chapa para meterse debajo. Ni la sombra del conventillo que arde a cinco cuadras de Caminito.

A las siete de la mañana del domingo era la madrugada. Pitu y Pola dormían cuando el fuego empezó a alzarse feroz, con lenguas dispuestas a devorarse lo poco, lo nada, la riqueza insustancial de los pobres. Tenían 9 y 11 años y todavía se agarraban la panza para reírse del gallinerío que siempre se muere de miedo cuando aparece Riquelme.

Héctor y Víctor vivían con sus hermanos y sus padres en un conventillo de calle Melo. Aun a pocos centenares de metros, apenas, ellos no formaban parte del paisaje exclusivo de Caminito. No hay pinturas que los dibujen ni esculturas de hierro que los hagan eternos ni tangueros aburridos de la vida que les canten.

Los turistas mantienen lustrado un camino previsto que se detiene en La Boca profunda, en los lateríos sin gardeles que asoman por las ventanas ni colores radiantes. Allí donde el brillo se apaga. Donde se vende droga y se disputan los territorios. A fuego y sangre. Donde se vive y se muere con la misma indolencia. Donde los especuladores inmobiliarios hacen incendiar los conventillos para quedarse con un terreno vacío. Donde las familias en brutal desnudez deben ir a buscar un techo a la pieza hacinada que le cobran como un palacio o debajo de la autopista. Convencidos desde el vamos que en pocas horas caerá la metropolitana y habrá que echarse a la espalda la historia y volver otra vez a la calle.

No late. Tiembla

El domingo murieron el Pitu y el Pola. Once familias acamparon en la calle porque de la ceniza nada resurge. Y el gobierno porteño les ofrece un subsidio famélico con la condición de que se vayan. Ya tenían la promesa del desalojo en dos meses.

El fuego fue la herramienta más eficaz: no dejó nada. Pero ellos sueñan con volver a alzar sus chapas en el mismo lugar. Sus dos pisos de vida conjunta y común, allí donde las delegaciones turísticas pegan la vuelta porque para el guía la Boca es Caminito y la cancha, pero sólo en su fauce fantástica porque en sus laterales la gente apila sillones heridos, colchones sin tripas y tira sus huesos contra los muros de la gloriosa Bombonera, reina de copas que no tiembla. Late.

El domingo cuando el sol empezaba a asomar entre la neblina del río, las columnas de humo dibujaban en el cielo el aliento fatal del infierno. No pocos vieron “a un tipo que tiró una molotov”. El fuego no fue azar. A la intención la ayudó generosamente la madera, las instalaciones eléctricas destruidas, la indefensión generalizada.

El lunes hubo un segundo incendio. Mientras la policía irrumpía como un relámpago buscando drogas a media cuadra.

En desalojo

El sábado habían protestado contra los desalojos. Treinta familias a punto de ser expulsadas. 5.500 en riesgo por vivir en casillas sin servicios mínimos.

Sólo en La Boca 5.500 familias viven la zozobra de la inseguridad. No tienen vivienda ni posibilidad más o menos cierta de acceder a un techo medianamente digno. 5.500 familias son cerca de 28.000 personas sosteniéndose apenas al borde del abismo.

En los últimos cuatro años doce niños murieron bajo el fuego.

No habrá paz, no habrá dignidad, no habrá seguridad para las clases privilegiadas mientras los sectores condenados al destierro no tengan dónde caerse muertos. Su propia inseguridad medular, brutal, es la inseguridad de los Otros. Los que se encierran en fortalezas mientras los otros, los nadies en minúscula, esperan una revancha que tal vez llegue cinco vidas después. Y ni ellos ni sus hijos puedan paladear una sola vez el sabor de entrar, de irrumpir, de instalarse y pertenecer.

Una brisna de dignidad

Pero no importa. Porque el Pola dejará una arenilla en los ojos de los estrategas de la molotov. Una muestra de dignidad humana prendida como un alfiler en la frente del gobierno de la Ciudad -que no gastó en totalidad el presupuesto previsto para vivienda en 2012, que recortó de 68 millones a 49 el programa Rehabilitación La Boca (perteneciente al IVC) en 2013, que apenas lleva usados 29 millones de los 263 presupuestados para Viviendas con Ahorro Previo, destinadas a gente de ingresos mínimos-, de los dueños de los conventillos que exigen alquileres como si fuera Las Cañitas, de los que quieren los terrenos donde ellos se hacinan diariamente para levantar sus torres, de la mano de obra despreciable que tiró la molotov. Porque el Pola había podido salir. Pero el Pitu no estaba. Se volvió a la casilla ardiente a buscarlo. Pero el techo se desbandó sobre los dos.

La Ciudad prometió “un subsidio de 1800 pesos por tres meses, a pagar en una vez”. Ellos quieren materiales. Porque sueñan con reconstruir la casita allí. Donde el fuego arrasó. “En un un asentamiento endeble de Olavarría y Gaboto, la habitación de tres por tres con baño compartido está a 1100 pesos”, dice Tiempo Infonews.

La sirena parece un rayo cuando cruza la noche. La noche profunda en La Boca es la postal que no se vende prendida a la sacralidad de la camiseta. En la noche no llegan los micros sin cabeza con la algarabía en portugués y la tilde sajona. En la noche la sirena atraviesa las ventanas sin vidrio y las puertas sin puerta y les avisa, ya tarde, que el fuego ha vuelto. Una y otra vez más. Sin aviso. Para saquearles su historia pequeña y engordar a los especuladores inmobiliarios. (El fuego llega y alisa los terrenos: los deja listos para vender). Para devorarles doce pibes en tres años.

De esos ladrones y esos asesinos, nunca se llenan las cárceles. Para estos crímenes nunca hay culpables.

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Argentina, Córdoba: La Secretaría de Ambiente autorizó ilegalmente a Monsanto y otros emprendimientos que dañan la salud y el ambiente

FUNAM

La Fundación para la defensa del ambiente (FUNAM), una ONG con status consultivo en Naciones Unidas, denunció a nivel nacional e internacional que la Secretaría de Ambiente del gobierno de José Manuel de la Sota (Córdoba, Argentina) "aprobó ilegalmente la construcción de una planta de Monsanto en la ciudad de Malvinas Argentinas y otros emprendimientos que dañan el ambiente y la salud".

El Secretario de Ambiente Luis Federico Bocco y su antecesor Raúl Costa fueron denunciados penalmente por FUNAM en la Justicia Provincial de Córdoba. La presentación hecha por el Dr. Raúl Montenegro con el patrocinio letrado del Abogado Federico Macciocchi recayó en la Fiscalía del Distrito II Turno 3° a cargo del Dr. Pedro Caballero. Estimaban que esta semana la denuncia se giraría al Fuero Penal Económico, un área de la justicia con escasos antecedentes de haber imputado a funcionarios del actual gobierno provincial.  

La presentación fue el resultado de una investigación realizada por FUNAM sobre las autorizaciones que ha venido concediendo un organismo clave de Ambiente, la Comisión Técnica Interdisciplinaria (CTI), encargada de evaluar los estudios de impacto ambiental que presenta el propio gobierno para sus obras y las corporaciones privadas. "Originalmente la CTI estaba integrada con representantes designados por los distintos ministerios y organismos descentralizados del gobierno provincial, ello conforme a las Leyes Provinciales 8789 y 9156. De este modo se aseguraba un funcionamiento más plural y participativo. Pero a partir del año 2008, durante las gestiones de Juan Schiaretti y José Manuel de la Sota, su composición fue drásticamente cambiada en abierta violación a la ley. Desde entonces la CTI se integra solamente con personal de planta y contratados, en muchos casos sin suficiente experiencia profesional. Vino actuando así como una escribanía ambiental para que los proyectos apoyados por el gobierno no sufran tropiezos", sostuvo el Dr. Raúl Montenegro.

Las irregularidades tomaron estado público a través del programa de televisión ADN conducido por Tomás Mendez, en el cual FUNAM presentó los resultados de su investigación (Canal 10, Servicios de Radio y Televisión de la Universidad Nacional de Córdoba, 9 de octubre de 2013). Este programa ya había mostrado casos de corrupción en el área de Auditorías Ambientales de la Secretaría de Ambiente.

Ver el programa de ADN sobre Monsanto en: http://www.adncba.com/el-negocio-ilegal-de-monsanto-en-cordoba/  

Entre los casos "más sorprendentes de autorización" Montenegro resaltó el de Monsanto "pues al aviso de proyecto lo aprobó una CTI no solamente ilegal, sino que apenas tenía cuatro miembros, dos de planta y dos contratados, siendo que estaban evaluando el proyecto de construcción de la procesadora de semillas de maíz transgénico más grande del mundo. Ninguno de ellos manejaba temas claves como salud o sociales".

Para FUNAM "la integración de personal laboralmente precarizado a la CTI debió facilitar la aprobación de casos que necesitaban tratamiento rápido y sin obstáculos. Cabría preguntarse sin embargo por qué solamente cuatro personas firmaron la autorización de Monsanto, pese a los pésimos antecedentes de la empresa y a la visibilidad pública que tendría su dictamen. Solo una larga lista de actos irregulares e impunidad pueden explicarlo".

En la presentación judicial hecha el 10 de octubre pasado "también solicitamos que se investiguen otros casos", recalcó Montenegro, y pasó a describir algunos de ellos.

Proyecto inmobiliario en Villa Candonga

"El 'Proyecto Inmobiliario de Villa Candonga' que presentó la empresa Ticupil S.A. (2010) fue aprobado por la CTI pese a hallarse ubicado en zona roja de bosque nativo, donde no puede haber desmonte. Peor aún, ni siquiera tuvo en cuenta la afectación de la Capilla Histórica de Candonga y la grave crisis hídrica".

Planta de tratamiento y vertedero de residuos en Calamuchita

"Otro caso emblemático, indicó Montenegro, es el 'Proyecto de Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos y Vertedero Controlado de Calamuchita. En este caso la CTI aprobó el vertedero pese a que un dictamen técnico de la Facultad de Ciencias Exactas, Ingeniería y Agrimensura de la Universidad Nacional de Rosario consideró que el sitio no era apto por ser inundable. Ignoró además la resolución 84/2010 de la Defensoría del Pueblo de la Nación cuyo Artículo 1° dice: 'Exhortar a la Secretaría de Ambiente de la provincia de Córdoba a establecer un nuevo emplazamiento de la 'Planta de clasificación, procesamiento, tratamiento y disposición de residuos sólidos urbanos del Departamento Calamuchita, Provincia de Córdoba'. Irónicamente, este vertedero fue financiado por el gobierno de la provincia de Córdoba con fondos procedentes del Plan Provincial de Manejo del Fuego, y Calamuchita –este año- fue una de las zonas que más sufrió los incendios forestales".

Planta de Transformación Eléctrica de Carlos Paz

"En el caso de la 'Planta de Transformación Eléctrica de la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (EPEC) en San Antonio de Arredondo', contiguo a Villa Carlos Paz, la CTI aprobó el proyecto pese a que EPEC le introdujo, con posterioridad, importantes modificaciones que hacen caer automáticamente su autorización. Aún así la obra prosiguió sin que actuara la Secretaría de Ambiente".

Una ilegalidad que aceleraba la realización de obras y proyectos apoyados por el gobierno

El Abogado patrocinante de FUNAM, Federico Macciocchi, indicó: "hemos puesto en conocimiento del Sr. Fiscal de Instrucción los hechos que se habrían cometido en el seno de la Secretaría de Ambiente, precisamente por su titular, Luis Federico Bocco y su predecesor Raúl Costa, quienes habrían dictado resoluciones contrarias la ley que rige el funcionamiento de esa secretaría, en particular la norma que instituye la conformación de la Comisión Técnica Interdisciplinaria para la evaluación de impacto ambiental. Esta comisión, que dictamina para que el Secretario de Ambiente autorice -o no- un aviso de proyecto, debe integrarse con los representantes de los ministerios, por organismos dependientes del Poder Ejecutivo y entes autárquicos, pero en el caso de la autorización de la planta de Monsanto, y en muchas otras causas, esa Comisión Técnica Interdisciplinaria se integró sólo con empleados de la misma Secretaría de Ambiente. Resulta flagrante el funcionamiento al margen de la ley con el claro propósito de que emprendimientos de gran envergadura se puedan llevar adelante sorteando todo tipo de control o exigencia".

Montenegro por su parte indicó que "este procedimiento irregular e ilegal  facilitó indudablemente la aprobación rápida de proyectos que deberían haber sido analizados de acuerdo a la ley y con la máxima capacidad profesional. Nuestra presentación es apenas la punta de un ovillo a investigar. Está claro que acontecimientos clave, como los Rally Dakar, también fueron aprobados con el mismo procedimiento ilegal y sesgado".

Pedidos de nulidad en cadena

El Abogado patrocinante de FUNAM, Federico Macciocchi, adelantó que el próximo paso "es hacer presentaciones administrativas para lograr la anulación de las aprobaciones concedidas a Monsanto y otros emprendimientos". También indicó que "las comunidades afectadas por malas actuaciones de la CTI irán haciendo sus propios planteos judiciales y administrativos. Esto se irá concretando en las semanas venideras".

FUNAM informó que había obtenido "nuevos elementos de prueba contra la Secretaría de Ambiente" y que serán presentados al Tribunal "que finalmente tenga a su cargo la causa".

Federico Macciocchi y Raúl Montenegro coincidieron en indicar que el proceso administrativo de Evaluación de Impacto Ambiental, EIA, es una herramienta administrativa indispensable para proteger la salud de las personas y el ambiente antes de que se inicien obras, pero que lo sucedido en la Secretaría de Ambiente "no solo aumenta el descrédito del Estado provincial, sino que deja desprotegida a la sociedad frente a los caprichos de los gobernantes y el poder económico de las grandes corporaciones".

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Estudiantes de Estados Unidos. Harvard en Corrientes: Exigen informes de impacto ambiental

MOMARANDU

La reconocida universidad norteamericana posee 86.000 hectáreas en el Iberá, 30 mil de ellas ocupadas con pinos, y van en aumento, en las localidades de San Miguel, Concepción y San Roque. Según la coalición que controla las inversiones de la institución y grupos ambientalistas locales, afectan el ambiente y a los productores locales.

Agrotóxicos, daños al acuífero guaraní irreparables a largo plazo e impactos a los productores locales, son algunas de las consecuencias de las inversiones en Corrientes de una de las universidades más prestigiosas del mundo, según informaron estudiantes norteamericanos de la Coalición para las Inversiones Responsables de Harvard, quienes visitaron el mes pasado la zona del Iberá para realizar informes acerca del impacto socioambiental que tiene el monocultivo de pinos en la zona.

La Coalición, formada por alumnos, ex alumnos, profesores y trabajadores de la Universidad de Harvard, busca investigar y controlar la forma en que la institución invierte su dinero y se vinculó a las inversiones en Corrientes a través de la organización socioambiental local Guardianes del Iberá.

“Estas forestaciones reemplazan el paisaje natural y generan una serie de impactos ambientales por el consumo de agua, el balance de carbono, la degradación de las condiciones del suelo, por el uso de agroquímicos, la sistematización del suelo y la capacidad invasora del pino”, explicó a Momarandú Emilio Spataro, referente de Guardianes del Iberá.

Desde la organización explicaron además que el cambio del paisaje que implican las forestaciones industriales afecta drásticamente a la biodiversidad, por el reemplazo total de los ambientes intervenidos. Las consecuencias puntuales del monocultivo de pinos en la zona tienen que ver con una menor disponibilidad de agua para otras producciones agropecuarias, la discontinuidad del caudal en cursos de agua en los períodos de baja, agravamiento de las sequías estivales, desabastecimiento de agua en comunidades locales y modificación o destrucción de otros ecosistemas naturales, como los humedales.

Cabe recordar que dichos terrenos corresponden a campos como Santa Julia, Santa Celina o Tranquerita, propiedad de Las Misiones y Empresas Verdes Argentinas (EVASA) - empresa creada por Douglas Tompkins - y compradas a su vez por la Harvard Managment Company. “Son exactamente 85471,5 hectáreas en propiedad de la empresa, y planean alcanzar 47 mil. Harvard tiene inversiones forestales a lo largo del mundo en países con bajos salarios y pocos controles ambientales, y Corrientes se ajusta a esa situación”, denunció Spataro.

Sin embargo, y pese a las inversiones millonarias, las localidades de San Miguel, Concepción y San Roque, donde se encuentran las mayores inversiones forestales internacionales, son los departamentos más pobres, que ostentan los índices de desocupación y analfabetismo más altos de la provincia. Desde la Asociación de Pequeños Productores de Corrientes también manifestaron su descontento con el monocultivo, y denunciaron falta de agua y uso de agroquímicos cerca de sus campos.

Con respecto a las acciones de protesta ante esta situación, Spataro destacó que “lo principal es que ellos lleven nuestra voz a Boston, porque las decisiones sobre buena parte de lo que pasa en Corrientes se toman en USA y no en Corrientes. Luego coordinaremos para hacer protestas y difusión en espejo, los mismos días allá y acá. Nos vinculamos con ellos a raíz de contactos de activistas que tengo hace años en Estados Unidos”.

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Campaña por el Derecho a Saber dónde está Luciano Arruga

ANRED

"Los Familiares y Amigos de Luciano Arruga estamos atravesados, como tantos otros familiares y amigos, por una impunidad sin límites ni fronteras. Nos duele saber (y no saber) lo que nuestro Luciano padeció y ser conscientes del estado miserable de la causa (judicial y política) a ya casi 5 años sin él." De esta forma familiares y amigos de Luciano Arruga dieron a conocer la Campaña Por el Derecho a Saber DONDE ESTA LUCIANO" y hoy amplían la información con un nuevo comunicado y video Por un Espacio para la Memoria en el ex-destacamento de Lomas del Mirador.

Campaña por el Derecho a Saber dónde está Luciano. Que el ex Destacamento sea un Espacio para la Memoria



3º comunicado de la "Campaña por el derecho a Saber" Por la conversión del ex Destacamento en un Espacio para la Memoria

“Sé que te vas con la sensación de que soy un funcionario más, pero yo te voy a sorprender con hechos”, así despedía Martín Fresneda a Vanesa Orieta hace más de un año, después de hacerle promesas que nunca cumplió.

Esta no fue la primera ni la última vez que nos humillaron con promesas. Nuestro recorrido, que empezó mucho antes reclamando y organizándonos en las calles, siguió hasta que nuestra voz se hizo escuchar en despachos de funcionarios que deben garantizar la apertura del Espacio para la Memoria (ex destacamento de Lomas Del Mirador); hoy, cansados de tanta desidia y deshumanización decidimos exigir respuestas.

Empezamos tomando la promesa que Fernando Espinoza hizo a los pocos meses sin Luciano: aseguró que cerraría el Destacamento de Lomas del Mirador cuando la causa tuviera 1 procesado. Ese día llegó: dos policías fueron imputados por una investigación paralela y con relación directa con la causa principal, y fue después de eso –el 23 de mayo de 2011- que le arrancamos a Espinoza la promesa del cierre definitivo y la conversión del ex Destacamento en un Espacio para la Memoria.

La promesa del cierre no se cumplió: el Destacamento sólo se trasladó. Y se trasladó a una casilla al Monte Dorrego, el descampado del barrio donde los perros detectaron ADN de Luciano. Es decir, quela dependencia policial dejó de funcionar en la casa-destacamento, ubicada en Indart 106, donde un testigo lo vio por última vez con vida el 31/01/2009, para pasar a funcionar en un descampado donde un peritaje arrojó como resultado que muy probablemente Luciano estuvo allí.

Tampoco se cumplió la promesa del Espacio para la Memoria: la casa donde funcionaba el Ex Destacamento hoy está cerrada. Pero, siguiendo con la cronología, después de mayo de 2011 estuvimos siete meses esperando el cierre –que se concretó recién en diciembre- y el diálogo con el Municipio de La Matanza. Para que nos volvieran a recibir, tuvimos que acampar –sí, ACAMPAR- durante 3 días frente a la Municipalidad. El 28 de diciembre se produjo el cierre y traslado del Destacamento de Lomas del Mirador.

Ese día sería el ejemplo de cómo actúa la política oportunista frente al dolor de una familia que solo pide respeto, verdad y justicia.

Poco antes, empezó nuestra penosa relación con Miguel Rocha, el director de Derechos Humanos de La Matanza, quien se guardó en el último cajón de su despacho los Derechos Humanos de Luciano. Él llevó nuestras exigencias ante el intendente y no hizo más que ceder obsecuentemente ante sus jefes burócratas. Utilizó nuestro tiempo en reuniones que sólo dilataban el pedido de apertura y participación de familiares y amigos de Luciano Arruga en el Espacio para la Memoria (ex Destacamento), comportándose como tantos otros funcionarios que colaboran para invisibilizar LA PROBLEMÁTICA DE LA VIOLENCIA INSTITUCIONAL.

Por nuestra negativa manifiesta y rotunda a negociar la organización y lucha independiente, por una ligada a los poderes mezquinos de turno es que 2 meses después del cierre, nos cambiaron la cerradura del ex destacamento de Lomas del Mirador, dejándonos afuera.

Nosotros dijimos NO, porque a tantas faltas de respeto que atentan contra la dignidad de la víctima, se agrega la falta principal que no olvidamos; el intendente de La Matanza es el que inauguró y dio funcionamiento, con el guiño del Gobernador y sus ministros de Justicia y Seguridad, al destacamento de Lomas del Mirador, el cual dos años después sería escenario del accionar corrupto de la mafiosa policía bonaerense con la desaparición de Luciano, un joven humilde de 16 años.

Hoy, en paralelo a la situación política, por la vía judicial, se mantiene en vigencia una medida cautelar destinada a preservar el ex destacamento hasta que se realice la investigación antropológica forense anunciada hace ya un año. La medida es sostenida por la gendarmería, con algunas irregularidades que nos intranquilizan; el paso del tiempo y el ocultamiento hacen que en ese lugar, prueba fundamental en la causa investigada como desaparición forzada, continúe la impunidad.

Y así los años pasan, como los funcionarios que se limpian las manos diciendo: “Yo estoy hace algunos meses en el cargo, lo que hizo mi antecesor... bla, bla, bla”. Pero los familiares no cambian, no dejan de ser padres, madres, hermanos/as, sufriendo la muerte, desaparición, falta de respeto y abandono sistemático. La impunidad entristece, mata a las familias, el paso del tiempo y el silencio es una puñalada a la dignidad humana, y lo que más debe obligar a nuestra reflexión es que esta actitud repudiable se repite con cada familia que denuncia la violencia institucional, la violencia del Estado.

Continuando con el relato: después de tantas reuniones, funcionarios y burocracia, llegaría el señor Martín Fresneda, Secretario de Derechos Humanos de La Nación, a él le exigimos que mediara ante la decisión política del municipio de no ceder el ex destacamento, y que se hiciera cargo de que se concretara la creación del Espacio para la Memoria; no nos sorprendió con nada y se sumó a la fila del SILENCIO.

La misma respuesta de manual obtuvimos de Daniel Scioli y Guido Carlotto (Gobernador y Secretario de Derechos Humanos de la Provincia, respectivamente). Es una constante insoportable: promesas y cierre de puertas. No queremos ni podemos soportarlo más, atenta contra nuestra dignidad.

No vamos a ir a buscarlos, no vamos a arrastrarnos ni a permitir más faltas de respeto: que nos den el Espacio, que garanticen la investigación ya, que busquen a Luciano y nos digan dónde está, que vengan ellos, que cumplan, que se hagan cargo, que respondan, el silencio y la falta de respuestas los hace CÓMPLICES.

Queremos que la medida cautelar FUNCIONE, la gendarmería debe estar afuera y con el móvil que corresponde,

que la Secretaría de Derechos Humanos de Nación -a cargo de Martín Fresneda- y el Juzgado Federal N°3 de Morón –en el que está la causa, bajo a instrucción del Juez Juan Pablo Salas-, garanticen que la investigación antropológica forense en el ex Destacamento comience YA,

que se realice la cesión definitiva del lugar a los Familiares y Amigos de Luciano

y queremos, sobre todas las cosas, que se termine la impunidad y que se garantice, cumpla y respete nuestro derecho a saber QUÉ PASÓ y DÓNDE ESTÁ LUCIANO.

Aparición YA de Luciano Arruga

Juicio y Castigo a todos los responsables: civiles, judiciales, policiales, políticos.

Espacio para la Memoria SÍ; Repartición Municipal NO

NO a la Baja en la Edad de Imputabilidad

Fuera la Policía de Nuestros Barrios

Familiares y Amigos de Luciano Arruga

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Argentina, Córdoba. La Perla: Asoma la complicidad empresaria en los secuestros de obreros

Katy Garcia (PRENSA RED)

Juan Enrique Villa, ex secretario general del Sindicato de Perkins, testimonió en el marco del expediente Barreiro. Afirmó que la empresa favoreció el secuestro de los obreros mediante la entrega de datos sobre los domicilios de los trabajadores al Tercer Cuerpo.

El testigo denunció que la empresa proporcionó los cambios de domicilios de los trabajadores al Tercer Cuerpo de Ejército. Además dijo que era frecuente que secuestraran a un grupo de entre 4 y 5 trabajadores y los trasladaban al Campo de la Ribera, donde los tenían dos días y los soltaban. Y que un tan Dobransky les hablaba por teléfono para advertirles que “no participen en reuniones”. “”Eso es absoluta complicidad con la represión. Eso era terrorismo, para hacer tener miedo a la gente. Eso fue el castigo por haber sido un gremio combativo y que no se prestaba a nada que no sea constitucional”, afirmó.

También la Renault

Apropósito de esta declaración que vincula al sector empresario con el terrorismo de estado la abogada Lyllan Luque dio cuenta de la existencia de pruebas notariales que acreditarían vínculos entre la empresa Renault y el Tercer Cuerpo. Un documento revela que “Luciano Benjamín Menéndez le requiere a la fábrica Renault que le pase en el término de 72 horas los domicilios de todos los trabajadores registrados. Existen cuatro escrituras donde se hace constar qué empleados han actualizado su domicilio. Específicamente, hablo de la víctima Carlos D’ambra. Como ha contado el testigo, la información se usaba para inteligencia, secuestro o extorsiones posteriores”, explicó la querellante.

La firma Renault entregó las listas de los obreros. Luque dijo que además del nombrado figuran Hugo Osvaldo López, Carlos Alberto Velázquez, y René Rufino Salamanca. “Esto muestra una práctica sistemática que ha tenido línea directa, como el testigo dijo, entre las fábricas y el Tercer Cuerpo”, señaló. El Fiscal Trota adhirió a lo solicitado para que se incorpore como prueba.

Las víctimas de Perkins

La clase obrera organizada como señalan estudios realizados ha sido la más golpeada en Córdoba mucho antes de que se instale el terrorismo de estado. En el Sindicato de Perkins, Pedro Ventura Flores, Hugo Alberto García, Adolfo Ricardo Luján, José Antonio Apontes permanecen detenidos desaparecidos. Y fueron asesinados Víctor Hugo González, Guillermo Abel Pucheta y César Jerónimo Córdoba y otros fueron presos políticos legalizados.

El testigo le explicó al Tribunal que unos 1500 trabajadores producían para la empresa Perkins motores diesel livianos para tractores embarcaciones y que la representación gremial la ejercía el Sindicato de Perkins, entidad de primer grado, cuya jurisdicción comprendía Córdoba y Buenos Aires.

Villa contó que con Luján y García y otros compañeros analizaron que “la empresa no te llama para repartir las ganancias” y que para lograr reivindicaciones “teníamos que ganar el gremio que en ese momento estaba en manos de los que nosotros llamábamos el sector burocrático, que eran súbditos de la empresa y muy blandos”. Se organizaron y ganaron las elecciones con la lista Marrón color elegido en homenaje a René Salamanca que había ganado la conducción del Smata.

“La primera comisión estuvo presidida por Miguel Ángel Agüera. Luego me tocó presidirla a mí, gestión interrumpida por el golpe del 24 marzo del 76”. Recordó que hicieron un “trabajo reivindicativo fuerte” y que como gremio “a la empresa nunca le discutimos la propiedad de los medios de producción: ellos eran los patrones y nosotros los obreros. Pero con el tiempo nos dimos cuenta que nosotros creábamos la riqueza. Porque un motor entra vacío y sale de una forma que se puede utilizar en un tractor, un auto o una lancha. Nosotros sabíamos cuánto costaba el motor y cuánto destinaban ellos a la mano de obra. Continuamos una lucha que habían comenzado otros y llegamos a tener el mejor convenio del sector”, explicó.

Para ello contaban con una comisión interna integrada por numerosos delegados. Destacó que las decisiones se tomaban tras discutir de manera horizontal y que desde el gremio construyeron 500 viviendas y contaban con servicios médico y odontológico y asesoramiento legal.

Se explayó además sobre las estrategias utilizadas a la hora de resolver los conflictos. Por caso explicó que habían aprendido que “las huelgas largas no servían de mucho porque el trabajador se cansaba. Las tomas de fábrica tampoco servían, porque nos enfrentaba mucho al sector patronal”,

“En lo sindical coincidíamos todos, éramos peronistas, de izquierda o radicales. Y en lo político queríamos un hombre nuevo, solidario y fraterno”, expuso.

Gobierno democrático y levantamiento policial

Asimismo comentó que en 1973 cuando gana la fórmula Obregón Cano – Atilio López se sentían representados porque pertenecían a la CGT combativa pero que tras el Navarrazo “a todas las conducciones nos detiene un grupo de civil que llevaba en su manga una banderita amarilla de la Alianza Libertadora Nacionalista”.

Llamaron a una movilización para defender al gobierno, fueron detenidos en la alcaldía y posteriormente desplazados de la central obrera normalizada. “Por eso después armamos el Movimiento Sindical Combativo que después va a llamarse Mesa de Gremios en Lucha. En septiembre del 74, es asesinado Atilio López con el Negro Varas en Buenos Aires y ahí empiezan los problemas y persecuciones a los dirigentes”, contextualizó.

Más adelante, y ante una pregunta del abogado Hugo Vaca Narvaja “sobre la puja de intereses” que subyacen al Navarrazo respondió que “El pueblo se había expedido y había ganado Obregón Cano –Atilio López en segunda vuelta. Un sector ortodoxo y de derecha en la CGT en Córdoba quería desde un principio derrocarlos. La pugna era ideológica y política”, afirmó. Y en cuanto complicidades con las autoridades de facto expresó que “No tengo conocimiento de Cuatrocci, Simó y otros” pero conoce que “otros gremios de derecha colaboraban abiertamente del mismo modo que lo hizo la Iglesia”.

Ola de secuestros

El sindicalista aportó datos que dan cuenta de las persecuciones publicados en la Voz del Interior. Por caso, leyó un “informe del comisario Francisco La Guarda, de la federal” donde se detallan las amenazas enviadas a los dirigentes Agüera, Aspitia, a él, y a un abogado, por parte de la Triple A.

También el allanamiento de la sede gremial por “error” y la detención de Ricardo Luján, miembro de la CD del sindicato de Perkins. “Lo detienen el 16 de diciembre del 1975. Con nuestra lucha, logramos que lo liberen el 20 de diciembre”, aclaró.

En enero del 76 se produjeron allanamientos masivos a miembros de la Mesa y el 10 de enero hubo “una enérgica reacción por los secuestros que eran 17”, entre ellos, Polanco y Ríos de comisión directiva y delegados como Francisco Figueroa y Alberto Rodríguez a quien llevan al D2 y lo hacen renunciar a la fábrica.

En marzo detuvieron a Pedro Ventura Flores y Ricardo Luján, Rafael Flores y Soledad García, los dos últimos fueron legalizados mientras que los dirigentes de Perkins, quienes fueron sacados de sus domicilios, no.

Reclamaron ante Telleldín quien negó los hechos y “el 10 de marzo a través de una solicitada de la Mesa, convocamos a una movilización con compañeros de Ferreyra”.

El testigo recordó que “el 15 de marzo del 76 la policía federal hizo un informe sobre las organizaciones político gremiales de la mesa de gremios en lucha y dan los nombres de muchos de nosotros” y que ese documento se encuentra en el Archivo Provincial de la Memoria. Y en otro reporte sobre los secuestrados Apontes y García, un informante de la policía federal, expresaba que “por haber sido integrantes de la Mesa de Gremios en Lucha que apoya a la izquierda hayan sido integrantes de las organizaciones armadas”.

Primatesta

Con el dirigente Carranza acudieron a la UCR y ante monseñor Primatesta. “En los radicales no encontramos a nadie, nos dicen esto está listo y estaban sacando la máquina de escribir. Fuimos a verlo a Primatesta, porque Carranza venía de la Juventud Obrera Católica (JOC) y creía firmemente en la dirigencia eclesiástica. Primatesta nos dijo: ustedes saben bien quiénes están secuestrando y matando, y nos señala el Tercer Cuerpo de Ejército”, aseveró.

Y agregó que Carranza le enrostró a Primatesta “cómo usted que es una autoridad eclesial nos puede abandonar así, nosotros hemos sido católicos…” y que se retiraron “desilusionados porque veíamos que venía el golpe de estado”.

Tras el golpe, el gremio pasa a manos de la Aeronáutica y se hace cargo el vice comodoro Tanco quien les informó que “había tres personas con captura: Agüera, Azpitia y Villa quienes pasan a ser clandestinos meses después.

El 18 de mayo, detuvieron a José Antonio Apontes y a Hugo García de sus domicilios. “Los llevan a los dos juntos. Allí nos damos cuenta que el golpe era duro. Nosotros éramos jóvenes impetuosos que queríamos un mundo más justo. Nos dimos cuenta que se ponía difícil la cosa”, afirmó.

En esa línea declaró que en las capturas “la patronal jugó un papel muy importante porque tenían vía directa a través del tercer cuerpo de ejército”.

Encerrado entre cuatro paredes

El 20 de junio de 1976 inició el camino del exilio interno y se trasladó a Buenos Aires, vía Alta Gracia. Aprovechó que había un desfile militar y partió. Primero se alojó en la casa de una tía y después sus compañeros le alquilaron un departamento para que viva con su mujer. “Ella trabajaba mientras yo hacía marroquinería y trabajos en hilo sisal todo el día. Allí tengo mi primera hija que ya es periodista. La pasé muy mal, encerrado mucho tiempo en ese departamento”, contó.

Y cuando falleció su padre no pudo asistir porque le avisaron que lo estaban esperando. En 1982, se vino a Brickman. Allí se reinsertó en la política. Un Frente de Izquierda ganó la intendencia y ocupó el cargo de secretario de Cultura. Allí vivió 20 años.

“Nosotros fuimos jóvenes y tuvimos errores, pero queríamos tener un mundo justo y solidario” y en Honores, Requena y Yornet, les rindió homenaje a todos los trabajadores caídos durante la dictadura.

El ex sindicalista que se desempeña como director de Secuelas del Terrorismo en la Secretaría de Derechos Humanos de la provincia, le dijo a este medio apenas salió del recinto que “En 1984, ante la Conadep denuncié las cuatro desapariciones y los asesinatos de otros tres miembros del gremio”. Y opinó que “la burguesía nacional sabía que queríamos otro modelo de país y un reparto de la riqueza justo. Por eso nos castigaron con la represión”, señaló.

Durante la audiencia 88, también declararon Elida Mercedes Pereyra (hermana de Santiago Antonio Pereyra); Alba Cristina Camargo (hija de Armando Arnulfo Camargo y de Susana Bértola de Camargo, sobrina de Susana Beatriz Bértola de Berastegui) y completó su testimonio Luis Miguel Baronetto.

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