martes, 10 de diciembre de 2013

Se viene el Mundial de Brasil. Fútbol profesional: Una crítica necesaria

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

¡Fútbol, pasión de multitudes! De eso no caben dudas. El fútbol es, hoy por hoy, el deporte más difundido a nivel mundial. Que sea o no el más bonito de todos, no es el propósito de estas breves líneas discutirlo. Para sus fanáticos, obviamente lo será. Sin dudas tiene algo de atractivo, porque sus seguidores se cuentan por millones, y van en aumento. Años atrás era cosa sólo "de hombres"; hoy son innumerables las mujeres que también lo siguen con pasión, o incluso lo practican. Lo importante a rescatar ahora es que -y en esto podemos estar totalmente de acuerdo- resulta por lejos el más popular.

Para jugarlo no se necesitan aparatos especiales, costosos o sofisticados. Cualquiera, hasta con un símil de pelota, (una pelota de papel, de trapo, una piedrita, una lata vacía) lo puede practicar. Cualquier espacio se presta para hacer las veces de campo de juego: el patio de la escuela, un terreno desmalezado en el medio de la selva, el lobby de un hotel, etc. Dado que es tan versátil y ofrece tantas posibilidades, todos -y todas- desde niñitos hasta viejos, gorditos, fumadores y espantos (incluidos los que pateamos con las dos piernas... al mismo tiempo) podemos jugarlo.

Seguramente todos hemos escuchado alguna vez, dicho por nuestros mayores, que "fútbol era el de antes". Y siempre es posible evocar algún maestro pasado como criterio y garantía de tal afirmación: Di Stefano, Pelé, Maradona. Seguramente en unos años se podrá rememorar como ícono de la "época de oro" a Zidane, Ronaldo, Messi o algún futuro fenómeno que, en estos precisos momentos, está recién aprendiendo a dar sus primeros pasos.

La forma de jugar el fútbol cambia, así como cambia todo, como cambian los estilos, las modas, las tendencias. No pretendemos aquí hacer una valoración de esto. Para quien conoció, muchas décadas atrás, partidos donde se veían como cosa normal 10 goles, ver un planteo defensivo actual, un resultado 0 a 0, un partido definido a penales, puede resultar deprimente. Pero pese a que "el fútbol de antes era mejor" (como más de alguno dirá), la cantidad de población mundial que llega a él es cada vez mayor, y no sólo en términos absolutos, obviamente, dado el crecimiento de la masa humana mundial: las transmisiones televisivas de encuentros de fútbol tienen las audiencias planetarias más inconmensurables. Países donde años atrás no se conocía este deporte, ahora organizan campeonatos internacionales. Nadie deja de conocer alguno de los nombres de los jugadores de moda, aunque no se conozca el del presidente del país vecino, o el actual Premio Nobel de la Paz, por dar algún ejemplo.

El fútbol es en la actualidad, por lejos, el espectáculo más consumido. El aumento siempre constante de fútbol por dondequiera (programas especializados, ropa afín, escuelas de fútbol para niños, sistemas de pronósticos de resultados multimillonarios, contratos por cantidades impensables, etc., etc.), su presencia omnímoda en los medios de comunicación, en la cultura dominante, en la cotidianeidad mundial, justamente por su magnitud -¿"desmedida" podríamos decir?- abre algunos interrogantes. Debatir sobre eso es lo que pretendemos hacer con las presentes líneas.

Su promoción no está acompañada de una genuina política de desarrollo deportivo -"fútbol para todos, salud para todos" o algo por el estilo-. En todo caso, el sacrosanto mercado regulará sus movimientos, sus acomodaciones. Algún crack podrá fichar por sumas astronómicas (de ahí que numerosos padres ven en las escuelas de fútbol un pasaporte para una posible "salvación" económica, según los talentos des sus vástagos), pero la gran mayoría está condenada a ser el gordito o el fumador que envidia a estos pocos afortunados dotados y los mira por televisión, para hablar de ellos al día siguiente.

El fútbol, como todos los deportes -quizá más que todos- dejó hace mucho tiempo de ser un pasatiempo, un entretenimiento dominguero. Pretender desandar ese camino en un mundo hoy globalizado donde todo, absolutamente todo, se mide en términos de beneficio económico, es quimérico, ingenuo, estúpido. Pero al menos se puede intentar no perder de vista el fenómeno en su magnitud global: el fútbol (este circo romano moderno), además de negocio fabuloso, ha pasado a ser una cortina de humo, un mecanismo de control social, de una dimensión increíble.

Los campeonatos mundiales ponen en evidencia de un modo particularmente grotesco lo que ha pasado a ser el fútbol profesional en nuestra aldea global: un fabuloso mecanismo de control social. Sería ingenuo pensar que el Campeonato Mundial, esa parafernalia mediática que cada cuatro años crea un escenario ilusorio de 30 días de duración (hay propuestas de hacerlo de cada dos años), sirve a los poderes fácticos para hacer o dejar de hacer lo que son sus planes geoestratégicos de dominación a largo plazo. No necesitan de él para invadir países, para aumentar el precio de los combustibles o para desviar la atención sobre la catástrofe medioambiental en curso debida al mismo modelo insostenible de desarrollo, sólo por dar sólo algunos ejemplos. Si hay "lavado de cerebro" de parte de las clases dominantes -¡y definitivamente la hay!- ello no se realiza porque durante un mes se inunden las pantallas de televisión con partidos de fútbol y media humanidad ande hablando sólo de los astros de moda, de cuánto ganan en cada fichaje o del nuevo modelo de ropa deportiva. El proyecto es más insidioso, más maquiavélico: se trata de controlar en el día a día, abrumando con partidos y más partidos, y más campeonatos y más ligas… ¿Cuántas horas diarias de fútbol consume por televisión un habitante promedio? ¿Mejora eso de algún modo su relación con el deporte? ¿Por qué ese crecimiento exponencial del fútbol profesional -amateur ya no existe, es casi una pieza de museo- en todo el mundo?

No hay dudas que, al igual que todo gran evento de proporciones enormes, puede funcionar puntualmente como distractor de masas, tal como también lo puede ser la boda real o la muerte de alguna estrella de la música pop, por ejemplo. No otra cosa fue el que organizara la dictadura militar argentina en 1978, con el que se intentó lavar la cara en su sangrienta guerra sucia, o el de la Italia fascista de 1934, en el que se buscaba a toda costa disciplinar y mantener ocupada a una clase obrera demasiado "rebelde". De todos modos quedarse con la estrecha idea que estos campeonatos son las cortinas de humo de gobiernos dictatoriales es ver sólo un lado del asunto, y quizá sesgadamente. En todo caso, los Mundiales evidencian de un modo especial el papel que en la moderna cotidianeidad ha pasado a desempeñar el fútbol profesional. En forma creciente, desde mediados del siglo pasado, y sin detenerse, aumentando cada vez más, el negocio del fútbol sirve como "opio de los pueblos". Ello no es decisión de quienes estamos condenados a consumirlo en forma pasiva sentados ante un televisor sino de grandes poderes que fijan el curso de lo que sucede en nuestro atribulado mundo.

El fútbol -o más bien, su manipulación vía medios masivos de comunicación- da la ilusión de igualar clases sociales (ricos y pobres, explotadores y explotados se abrazan tras la camiseta de su selección nacional o su equipo preferido), distrae, aleja preocupaciones... o al menos lo pretende. Que es gran negocio, es innegable (lo que mueve globalmente cada año representa la decimoséptima economía mundial). Lo que sí puede deducirse es que poderes globales de largo aliento que están más allá de las administraciones gubernamentales de turno, también lo aprovechan como droga social, como anestesia. El Mundial no es sino una dosis un poco más fuerte del "pan y circo" cotidiano al que nos someten, con dos, tres o más partidos diarios durante los 365 días del año, y con una cantidad de torneos que ya cuesta memorizar. ¿Cuántos partidos y cuántas copas se están disputando en este momento, cuando estamos leyendo estas páginas? ¿Cuántos millones de personas están ahora prendidos a un televisor (o radio, o pantalla de computadora quizá) siguiendo una transmisión de fútbol, anestesiados, embobados si queremos decirlo así?

Si algo podemos criticar con fuerza no es el fútbol como deporte (¡que vivan todos los deportes, por supuesto!, y ojalá todos practiquemos alguno -e invitamos que sea fútbol, porque creemos que es muy bonito-) sino todo el circuito político-económico que ha ido formando su profesionalización creciente así como su utilización en tanto mecanismo de control de masas, ahora ya a nivel planetario. Los Mundiales son sólo una pildorita de esa medicina.

Hoy día pareciera imposible pensar en desprofesionalizar el gran circo del fútbol, pues eso implicaría chocar con poderes monumentales. Por ello, sin dudas; pero vale la pena abrir la crítica sobre todo esto. ¿O preferimos quedarnos sentados ante la pantalla y mañana comentar el partido del caso con los amigos, repitiendo el circuito sin sentido crítico y dejando que se amasen fortunas a nuestras espaldas?.

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Pista ligera es la nueva estrategia del Pentágono para América Latina y el Caribe

CEPRID

Cada inquilino de la Casa Blanca ha creado, sustentado y ejecutado doctrinas ideológicas, políticas, económicas y militares en las que ha basado su expansionismo y construcción imperial, con claros objetivos de dominación neocolonial para América Latina y el Caribe denominados “patio trasero” y “lago privado” de Estados Unidos. En estos días, el Pentágono ha comenzado a ejecutar su nueva política estratégica en América Latina y el Caribe, denominada “pista ligera” (light footprint, en inglés) que indistintamente se refiere desde una intervención militar moderada hasta agilidad operacional, intervención sin huella o presencia ligera, para lo que utilizaría a las fuerzas armadas y policiales de nuestras patrias.

Desde el siglo XIX se ejecutan “doctrinas” de neo colonización. Para fundamentar la expansión territorial, los políticos y gobernantes de Estados Unidos se apropiaron de la alucinación nacida del “destino manifiesto” esbozado por el periodista John L. O´Sullivan en 1845 que, en síntesis, considera que la divina Providencia eligió a los Estados Unidos para ser una potencia política y económica, una nación superior, que debía y podía imponerse a las demás naciones y pueblos de de la Tierra, inferiores a la raza anglosajona.

Otra de las doctrinas de extrema influencia fue la denominada Doctrina Monroe sintetizada en la frase “América para los americanos”. Fue elaborada por John Quincy Adams y atribuida a James Monroe en el año 1823 y anunciada el 2 de diciembre del mismo año. La frase toma su sentido dentro del proceso de imperialismo destinado a penetrar, intervenir, dominar y neo colonizar a nuestra América Latina y el Caribe, que según esa doctrina” son propiedad de los norteamericanos que se dicen conformar los Estados Unidos de América, cuando en realidad deberían llamarse los Estados Unidos de Norte América.

En la actualidad, se ejecuta parcialmente la metamorfoseada "Doctrina Obama" que en resumen es la de la teoría de la "guerra limitada" y la nueva política exterior de Estados Unidos que no es nueva. En la práctica demuestra que los países de América Latina y el Caribe no son tratados de igual a igual sino como tercermundistas inferiores y subdesarrollados.

América Latina y el Caribe con Estados libres, soberanos e independientes buscan socios para el progreso y no amos como sugiere la política exterior de la Casa Blanca a la que sólo le interesa la continuidad imperial de dominación y neo dominación para perpetrar el histórico saqueo de los recursos naturales que quedan y para perpetuar las injerencias económicas, políticas y militares en los asuntos internos de nuestras patrias y, eventualmente, para propiciar nuevos golpes de Estado como los ocurridos en Venezuela, Honduras o Paraguay, para proteger los sacrosantos intereses estadounidenses o para defender la “democracia, las libertades y derechos humanos” que son pisoteados en cada intervencionismo yanqui.

En la Administración Obama se desató la crisis económica, moral y política que ha carcomido a Estados Unidos durante décadas, pero además el mundo ya no soporta al imperio, lo repudia y anhela su fin. Obama y su gobierno no entienden que se han producido cambios profundos en la estructura del sistema internacional y que el planeta está harto y asqueado de la política guerrerista e injerencista de Washington que tampoco ha sido capaz de asimilar y menos superar el síndrome de Vietnam. La derrota de Estados Unidos en Vietnam significa el principio del fin del imperio y sus aliados neocolonialistas. Obama, Premio Nobel de la Paz se ha convertido en el Señor de la Guerra después del descalabro en Irak y en Afganistán que coadyuvan a consolidar la conciencia de la derrota en los círculos militares, financieros y políticos de las derechas republicanas de Tea Party y de las derechas liberaloides de los demócratas que claman por la recomposición del imperio.

Con la pretensión de satisfacer a unos y otros, Obama ha desarrollado su propia visión del sistema internacional que ya no domina como antes, al tiempo que ha diseñado su política exterior junto a una doctrina para el uso de la fuerza militar por parte de Estados Unidos bajo la teoría de la “guerra limitada” y light footprint o pista ligera para América Latina y el Caribe que ya fue probada con fracasos y éxitos en Medio Oriente y África.

Con esa nueva estrategia, el Ministerio de la Guerra de Estados Unidos comúnmente conocido como Pentágono, pretende involucrar directamente a las fuerzas armadas y policiales de cada país o nación-Estado, para que hagan el trabajo sucio en materia de represión de los movimientos sociales y populares con la consiguiente violación de los derechos humanos y libertades públicas, todo en defensa de los intereses económicos o políticos de la Casa Blanca. Se supone que con el uso de esa estrategia, Washington podrá reducir los gastos financieros que serían muy elevados si los intervencionismos guerreristas son directos con el uso de la fuerza militar.

Para que pista ligera funcione, el Pentágono, el South Command, la CIA, la DEA y la totalidad de las agencias de la NSA, por sus siglas en inglés, deberán penetrar profundamente en las fuerzas armadas y policiales de cada nación a las que entregarán armas y equipos nada sofisticados o en desuso para que, contentos con los nuevos juguetes bélicos, los usen en contra de sus propios pueblos. Además, se incrementarán las ofertas de becas, cursos, seminarios, visitas pagadas para oficiales y tropas. En otras palabras, pista ligera es la reedición de la Escuela de Las Américas en cada país. Recuérdese que en esa Escuela de las Américas “formaron” a los dictadores, torturadores, a los expertos en desaparición forzada de personas y en ejecuciones extrajudiciales.

La “cooperación” eficaz de las fuerzas armadas nacionales y de los cuerpos policiales en la ejecución de los planes del Pentágono se fundamenta en un largo y tradicional servilismo de militares y policías que se convirtieron en ejércitos de ocupación adentro de sus patrias. Las bases militares instaladas en suelo latinoamericano y caribeño y las embajadas yanquis han sido y son sitios seguros para la incubación de golpes de Estado y las consiguientes dictaduras que han significado sangre, muerte y dolor para millares y millares de personas y horrenda humillación y pérdida de soberanías para nuestras patrias.

En un importante análisis de la política militar y exterior de Estados Unidos, Manlio Dinucci en “Metamorfosis de la Doctrina Obama” publicado por Red Voltaire, sostiene: Durante su primer mandato, el presidente Obama se distancia formalmente de la política exterior y militar de su predecesor, Bush Jr., dando la impresión de que Estados Unidos ya no quiere seguir siendo «el policía del mundo» y que desea retirarse en el plano militar, tanto en Afganistán como en otros países, para concentrarse en sus problemas internos. Así nace lo que se ha definido como la «Doctrina Obama». Pero no por ello desaparece la guerra de la agenda de la administración Obama: así lo demuestra la guerra contra Libia, dirigida en 2011 por la OTAN –organización encabezada y comandada por Estados Unidos– con un ataque aeronaval masivo y mediante el uso de fuerzas respaldadas e infiltradas desde el exterior.

Al inicio de su segundo mandato, el presidente Obama anuncia que «Estados Unidos está pasando la página». Pero la siguiente es también una página de guerra. La nueva estrategia prevé el uso de fuerzas armadas más flexibles y dispuestas a desplegarse rápidamente, dotadas de armas cada vez más sofisticadas en el plano tecnológico. Prevé, al mismo tiempo, un uso cada vez más extenso e intensivo de los servicios secretos y las fuerzas especiales. En la nueva manera de hacer la guerra el ataque abierto se prepara y se acompaña con la acción encubierta para socavar el país desde adentro. Así se hizo en Libia y así está haciéndose ahora en Siria, armando y entrenando «rebeldes», que en su mayoría no son sirios y muchos de los cuales pertenecen a grupos islamistas oficialmente considerados como terroristas.

Y al mismo tiempo el presidente Obama enuncia la nueva «estrategia contraterrorista». La «guerra ilimitada contra el terror» se convierte en una serie de «acciones letales selectivas» que apuntan a «desmantelar redes específicas de extremistas violentos que amenazan América» [Léase Estados Unidos. NdT.]. En esas acciones se utilizan cada vez más los drones armados, cuyo uso se presenta como «legal» porque Estados Unidos está librando una «guerra justa y de autodefensa». El demócrata Obama, que se presentó como una «paloma» –incluso laureado con el Premio Nobel de la Paz–, prosigue ahora fundamentalmente la estrategia del republicano Bush, el «halcón», de abierto respaldo a la intervención armada.

En la metamorfosis de de la Doctrina Obama intervino directa y sagazmente Samantha Power, ex profesora en Harvard, ganadora del premio Pulitzer con un libro donde teoriza sobre «la responsabilidad de proteger» que supuestamente tiene Estados Unidos en la «era del genocidio». En otras palabras, continúa resucitando la tesis del destino manifiesto.

Manlio Dinucci continúa y advierte que Power entra en el Consejo de Seguridad Nacional –órgano reservado a las eminencias de las fuerzas armadas y de los servicios secretos estadounidenses, cuya tarea consiste en aconsejar al presidente en política exterior y en el plano militar. Obama la pone después a la cabeza del nuevo «Comité para la Prevención de Atrocidades» y posteriormente la nombra representante de Estados Unidos ante la ONU.

Es Power la principal artífice de la campaña de preparación de la guerra contra Libia, presentándola como una guerra necesaria para poner fin a la violación de los derechos humanos. También es ella quien, invocando el mismo motivo, presiona para que Estados Unidos bombardee Siria. Y la mano experta de Samantha Power está seguramente detrás del reciente discurso de Obama ante la Asamblea General de la ONU. Sobre todo cuando afirma que, ante los conflictos en Medio Oriente y en el norte de África, «el peligro para el mundo no es una América [Estados Unidos] demasiado impaciente por inmiscuirse en los asuntos de otros países» sino que «Estados Unidos pueda desentenderse creando así un vacío de liderazgo que ningún otro país está dispuesto a llenar».

Estados Unidos reclama por lo tanto el derecho a intervenir militarmente donde quiera que sea, no en aras de su propio interés sino porque Estados Unidos está investido de la sacrosanta «responsabilidad de proteger». La Divina Providencia así lo habría dispuesto, pero sin considerar que el Dios guerrerista sólo es el Dios del imperio en decadencia absoluta.

Roberto M. Yepe Papastamatin, en Rebelión decía que históricamente, las sucesivas estrategias de política exterior de los Estados Unidos han sido el resultado del consenso de los sectores y grupos de poder prevalecientes dentro su clase dominante. Han sido, por tanto, bipartidistas y responden a los intereses y objetivos de largo plazo definidos por el Estado imperialista.

En las condiciones de la segunda posguerra, los Estados Unidos pudieron plantearse el objetivo de la hegemonía global, frustrado por la rápida emergencia de una superpotencia nuclear rival. El fin de la Guerra Fría condujo a lo que un comentarista neoconservador llamó un “momento unipolar”. Desde ese momento, hasta nuestros días, la estrategia norteamericana ha estado planificada para imponer su hegemonía global.

Recordemos que hace veinte años fue filtrado a la prensa un documento del Pentágono que planteaba descarnadamente el objetivo de impedir, por todos los medios posibles, la emergencia de alguna nación o grupo de naciones con la aspiración de desafiar el liderazgo militar y económico norteamericano. Hubo una rápida desautorización pública de dicho documento y fue reformulado con un lenguaje eufemístico. Sin embargo, la evidencia empírica y el propio discurso oficial evidencian que ese ha seguido siendo el principio rector de la política exterior norteamericana.

Dominar América Latina

La tradicional, multidimensional y persistente estrategia de dominación y sometimiento sobre las naciones latinoamericanas y caribeñas, con su trágico saldo en términos de vidas perdidas y sufrimientos humanos de todo tipo, cobró un nuevo sentido, así como una importancia aun mayor que la que ya tenía, con esa pretensión de hegemonía global, percibida como viable al finalizar la segunda guerra mundial.

El dominio sobre nuestra región es uno de los soportes fundamentales de la estrategia global norteamericana. Desde su propia percepción, los Estados Unidos no pueden pretender mantener una posición de primacía global si no es capaz de controlar en lo fundamental al hemisferio occidental.

A pesar de los extraordinarios avances logrados por las fuerzas progresistas en América Latina y el Caribe desde 1998, los Estados Unidos la siguen considerando como una zona relativamente segura (o asegurada a su favor), dentro de un contexto global crecientemente competitivo, inestable, impredecible y desafiante para sus intereses hegemónicos.

Esta es la causa principal de su supuesta o aparente baja prioridad o importancia dentro de la política exterior norteamericana, que en realidad es un falaz cliché, interesadamente desmovilizador, que se intenta imponer a fuerza de repetirlo incesantemente por medio de las agencias internacionales de prensa.

Los elementos que sintetizan los intereses estratégicos de los Estados Unidos hacia América Latina y el Caribe son los siguientes:

• Mantener una superioridad apabullante en el plano estratégico-militar en el continente americano.

• Preservar, reproducir y renovar los mecanismos estructurales de dependencia e inserción subordinada de las economías latinoamericanas y caribeñas en el sistema económico mundial.

• Garantizar el acceso, en condiciones ventajosas, a los recursos naturales estratégicos presentes en la región.

• Maximizar su participación en el sistema de propiedad, la base productiva, los mercados y los sistemas financieros de los países latinoamericanos y caribeños, en particular su participación relativa vis a vis otras potencias extrarregionales.

• Mantener la preponderancia de los valores norteamericanos en los circuitos mediáticos y de la cultura popular.

• Contrarrestar los fenómenos transnacionales percibidos como amenazas para la sociedad estadounidense.

Los márgenes de acción de un Presidente, su equipo asesor y las nuevas autoridades departamentales que designe son bastante limitados, sobre todo en materia de definiciones estratégicas. En el caso de América Latina y el Caribe, en particular, se trata de una política bien establecida, en la que órganos como el Pentágono y su Comando Sur, la CIA, y el Departamento de Estado velan por su conveniente continuidad de acuerdo a las demandas y los intereses definidos por la elite del poder norteamericano”.

Naturalmente que ninguna estrategia o política de penetración o dominación, por nueva o remozada que sea, como la light footprint o pista ligera alcanzaría el éxito deseado por la Casa Blanca con el uso del Pentágono, Comando Sur, CIA, DEA y las demás agencias de la NSA si no contara con la complicidad, apoyo, visto bueno o franca colaboración de gobiernos “amigos” de América Latina y el Caribe que, en verdad, son gobiernos cipayos y devotos serviles del imperio. La denominada nueva política del Pentágono para América Latina cuenta con gobiernos amigos, aliados, cipayos como los de México, Colombia, Chile y Perú que, curiosamente, forman la famosa Alianza del Pacífico apadrinada por Estados Unidos para oponerse al ALBA y desaparecerla. Con esos gobiernos que traicionan a sus pueblos y que venden o enajenan la soberanía e independencia de sus patrias, Washington y su Pentágono pretenden firmar una serie de acuerdos o convenios bilaterales de cooperación militar y ya se sabe en que acaba esa “cooperación” militar: sometimiento de las fuerzas armadas y policiales al Pentágono, DEA, CIA, Embajadas; es decir a la voluntad geopolítica del imperio.

Esa “cooperación” pasa por la compra de conciencias de militares y policías a quienes se les adoctrina en una serie de cursos de capacitación, programas de entrenamiento, visitas de observación, conferencias programadas para diseminar la ideología imperial e imponer sus dogmas que deben ser defendidos por las fuerzas armadas y policiales a las que paga el pueblo, paradójicamente, sometido. Además, Estados Unidos ejecuta una serie de programas de “donaciones” de equipos militares que religiosamente son pagadas por nuestras patrias a las que saquean y depredan los recursos naturales por mano de las transnacionales. Fuerzas armadas y policiales tienen la obligación de defender a las transnacionales; es decir los intereses de Estados Unidos.

¿Acaso nuestras Fuerzas Armadas y policiales no reciben asesoramiento, cursos y entrenamiento de militares norteamericanos con larga experiencia en crímenes de guerras, torturas e interrogatorios deshumanizados que practicaron en Irak, Afganistán, Guantánamo, Libia, Siria? Oficiales de toda graduación rinden homenajes y pleitesías a esos asesores-instructores del imperio del terror.

Con la ejecución de la nueva estrategia “pista ligera” ya no se trata de desplazar ejércitos, marina y aviación para someter a determinado país, como ocurrió con República Dominicana, Granada, Panamá y Centro América, tampoco de trata de abrir nuevas e inmensas bases militares, aéreas y marítimas en la región. Ahora, con las nuevas tecnologías y armas sofisticadas se pretende crear unidades móviles capaces de desplazarse con enorme rapidez y mantener reducidos grupos especializados que se denominan grupos de apoyo consultivo. Estas unidades de gran movilidad, a más de estar formadas por especialistas que dictan cursos militares teóricos-prácticos, según la nueva estrategia deben estar preparados para intervenir, eventualmente, en cualquier tipo de operaciones especiales.

Para la aplicación de esas estrategias, México podría convertirse en el principal aliado en esa parte del mundo, tanto como lo es Colombia para América del Sur. Roberto M. Yepe Papastamatin considera que México es el nexo bilateral más intenso de los Estados Unidos con nuestra región, representando el 58% del comercio de los Estados Unidos con América Latina y el Caribe, así como alrededor del 12% del total de su comercio a nivel mundial. Es un interés norteamericano fundamental profundizar el control y la absorción subordinada de la economía mexicana, incluyendo los recursos petroleros. Por México y Centroamérica pasa el 90% de la cocaína consumida en los Estados Unidos y el enfrentamiento al crimen transnacional sirven de contexto a una creciente presencia de personal militar, policíaco y de seguridad norteamericano.

Entre otros objetivos, la nueva doctrina de Obama pretende:

• Intensificación de la política de cooptación hacia Brasil. La administración de Obama pareciera estar siguiendo en buena medida las recomendaciones del informe del Consejo de Relaciones Exteriores. Está en curso un proceso de creciente institucionalización del diálogo político, incluyendo los aspectos de cooperación militar y en los temas de seguridad, así como de proliferación de iniciativas y programas bilaterales en materia económica, científica y educacional.

• Ampliación y/o profundización de la red de acuerdos bilaterales de liberalización económica, particularmente a través del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP).

• Ampliación y/o profundización de los acuerdos bilaterales y los regímenes subregionales cooperativos en materia militar y de seguridad. La Cuenca del Caribe seguirá siendo un área de máxima prioridad en materia de seguridad. Dentro de ella, la presencia militar en Colombia reviste particular importancia por su ubicación geográfica equidistante con respecto a los dos extremos del continente americano y su eventual utilización como punta de lanza hacia Venezuela, la región amazónica y otros territorios de América del Sur ricos en recursos naturales.

• Realización de todos los esfuerzos posibles para desgastar, subvertir, derrocar e intentar revertir los diversos procesos emancipadores en el continente (gobiernos del ALBA, otros gobiernos progresistas y los procesos multilaterales de concertación y unidad regionales). De manera general, continuará la sistemática satanización mediática de todos los líderes, actores sociales y procesos que se oponen a la dominación norteamericana, con el correspondiente apoyo a todos aquellos aliados locales portadores de los intereses retrógrados, imperiales, transnacionales y oligárquicos.

Igualmente, continuará el estímulo a la división entre una “América Latina del Pacífico”, supuestamente bien dispuesta para recibir los beneficios de la globalización neoliberal, frente a la “América del Atlántico”, limitada por supuestos prejuicios neoproteccionistas y nacionalistas anticuados. Y, finalmente, deberá seguir el discurso para dividir a las fuerzas y gobiernos progresistas entre la “izquierda responsable” y la que supuestamente no lo es.

A más de lo expresado por Roberto M. Yepe Papastamatin que es Profesor en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales “Raúl Roa García” (Cuba), la nueva política del Pentágono para América Latina y el Caribe deberá ser ejecutada con la cooperación militar de la región que será entrenada para el uso masivo de aviones no tripulados, los famosos drones, según el imperio, destinados para combatir el narcotráfico, el crimen organizado internacional, el terrorismo global que son los pretextos que ha utilizado el imperio para penetrar en nuestras patrias y acercar los objetivos de dominación neocolonial.

Por otra parte, Estados Unidos no piensa abandonar el espionaje electrónico sino utilizarlo tan ampliamente como la tecnología lo permita. En su nueva política a ser aplicada por el Pentágono existe un grande e importante capítulo relacionado con el uso de sofisticados equipos móviles para vigilar las redes sociales y liquidar la libertad de expresión en Internet que era el último patrimonio de los seres libres del planeta tierra. Con la utilización de Internet, el imperio piensa controlar los medios de comunicación social públicos y privados, la programación de los canales de televisión, en especial, la que se transmite vía satélite.

Todos los espacios pretende ocupar Estados Unidos lo que demuestra que las críticas y el rechazo sobre el espionaje electrónico que ha recibido del mundo entero, les tiene sin cuidado. Ignorar los rechazos para continuar con los ´proyectos de dominación global es la ambición suprema del imperio. ¿Qué importan los derechos humanos? El analista Jim Lobe afirma que la política de Estados Unidos hacia América Latina está en piloto automático, en gran medida por los poderosos intereses que las burocracias militares y de la DEA han solidificado durante décadas. Esta es una de las causas de que la Casa Blanca haga "oídos sordos" al "clamor" de gobiernos democráticos y de la sociedad civil de la región por una relación bilateral diferente, asegura el informe "Hora de Escuchar", publicado por la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) y otros dos centros de pensamiento.

Si bien la ayuda militar y de seguridad de Estados Unidos a la región viene cayendo desde 2010, las cantidades en dólares pueden resultar engañosas, según uno de los coautores del informe, Adam Isacson, analista de la WOLA y experto en Colombia.

Aunque los grandes paquetes de asistencia, como el Plan Colombia antiinsurgente y antidrogas, se reducen o llegan a su fin, "están en ascenso otras formas menos transparentes de cooperación entre fuerzas militares", explicó Isacson.

Esto obedece en parte a que la administración de muchos programas ha migrado del Departamento de Estado (cancillería), que tiene normas de derechos humanos más estrictas, al Pentágono.

Asimismo las Fuerzas de Operaciones Especiales -unidades de elite como los Boinas Verde del ejército o los grupos Mar, Aire y Tierra de la armada (SEAL)- están realizando más entrenamiento a efectivos latinoamericanos y caribeños, a raíz de su retiro de Irak y su reducción paulatina en Afganistán. En la última década, estos grupos se multiplicaron por más de dos y ahora suman unos 65.000 efectivos.

Su comandante, el almirante William McRaven -responsable de la acción que acabó con la muerte de Osama bin Laden- se ha mostrado especialmente agresivo buscando misiones para sus tropas en nuevos teatros de operaciones, incluso en América Latina y el Caribe, donde están entrenando a miles de sus pares. "Usted puede entrenar a mucha gente por lo que cuesta un helicóptero", dijo Isacson. Esta mayor inversión en operaciones especiales forma parte de una estrategia más amplia del Pentágono (Departamento de Defensa), que consiste en mantener una presencia de "bajo impacto" en todo el mundo, reforzando su influencia en las instituciones militares locales”.

El contrapeso de la Unasur

Para el teatro de operaciones que tiene como escenario a América Latina, la estrategia se llama “pista ligera” e incluye la ampliación de la colaboración técnico-militar bilateral con Bogotá, Lima y Santiago en América del Sur hasta formar un eje que servirá como contrapeso al Consejo de Defensa de Unasur. Con el apoyo de las fuerzas armadas y policiales de esos tres países, los norteamericanos pretenden desestabilizar a la subregión, disminuir el accionar del Consejo de Defensa y del ALBA y liquidar la influencia de Caracas y La Paz, a cuyos gobiernos ansía destruir.

Informes provenientes de diversas fuentes señalan con insistencia que las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos están presentes cada vez más en América Latina para tareas de capacitación y de recaudación de inteligencia y otras misiones militares que, con otros programas de asistencia estadounidense a la región, se realizan bajo el rubro del viejo esquema de la lucha antinarcóticos, a pesar de los llamados por un cambio en las políticas antinarcóticos. Un informe publicado por tres centros de investigación y análisis –Grupo de Trabajo para Asuntos Latinoamericanos (Lawgef), Centro para políticas Internacionales (CIP) y la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) “que mantienen un banco de datos conjunto sobre programas de asistencia estadounidense a América Latina– registra que aunque el nivel de asistencia estadounidense se ha reducido a uno de los más bajos en una década, lo preocupante es un mayor énfasis en relaciones militares menos transparentes y la sordera ante el creciente coro a favor de repensar las políticas prohibicionistas sobre las drogas por todo el hemisferio”.

En gran medida, lo que viene ocurriendo no se refleja en los grandes presupuestos, sino que está bien encubierto por un velo de misterio, deslucidos informes ante el Congreso y el público y una migración del manejo de programas desde el Departamento de Estado hacia el Departamento de Defensa, subraya el informe “Hora de escuchar: tendencias en asistencia de seguridad de Estados Unidos hacia América latina y el Caribe”.

Más aún, el informe indica que a lo largo de los últimos años, Estados Unidos ha ampliado su participación directa en operaciones antidrogas en el hemisferio occidental, sobre todo en América Central.

El informe destaca que, como en casi todo rubro, el gobierno de Barack Obama ha favorecido el empleo de Fuerzas de Operaciones Especiales en sus políticas de seguridad, y que serán cada vez más empleadas en América latina para capacitación y organizar ejércitos. Tales misiones cumplen funciones que van más allá de la mera provisión de entrenamiento. Ellas permiten que las unidades de Fuerzas Especiales se familiaricen con el terreno, la cultura y los oficiales clave en países donde algún día podrían operar, indica el informe. Agrega que también permiten que el personal estadounidense reúna información confidencial sobre sus países anfitriones.

La nueva estrategia regional de los Estados Unidos requiere una respuesta de América Latina y el Caribe, y esa respuesta también debería ser regional. Sin dudas es un tema sumamente pertinente para discutir en el Alba-TCP, el Consejo de Defensa de Unasur y en la Celac. No se trata de previsiones agoreras de militantes radicales de izquierda o anti norteamericanos. Los propios documentos del gobierno de los Estados Unidos y la prensa de ese país nos están advirtiendo sobre lo que viene. En el nuevo equilibrio mundial que se va conformando, urge defender la autonomía estratégica de América Latina y el Caribe no solo en la dimensión política, sino también en la militar, sostenía Yepe Papastamatin

Otros análisis sobre pista ligera y operaciones militares especiales de Estados Unidos en América Latina señalan que en este clima de nuevas agresiones se torna indispensable la unidad de los pueblos para derrotar al imperio. Añaden -en principio- que el imperio puede aparecer como "huída hacia adelante", propio de de una bestia desesperada, confundida y arrogante. Como siempre ha sido a lo largo de la historia con todos los imperios en crisis la posible "solución" reviste carácter agresivo y militar. Un "repliegue" imperial de otras zonas aumenta el peligro tanto en América Latina como en África. En lo que se refiere a América Latina tienen en marcha planes criminales de agresión particularmente contra Venezuela y Bolivia. Naturalmente - como ha sido con todas las acciones militares imperiales - en el fondo está el saqueo, el "camino fácil" del robo a mano armada, del asesinato para hacerse por la violencia de los bienes ajenos, pero también, tal cual siempre lo han hecho, para "estatuar el ejemplo" ante pueblos en lucha por sus históricas reivindicaciones, proceso que en la actualidad se está viviendo en el Continente irredento.

Tal cual lo quisieron hacer con Cuba, la heroica, lo pretenden implementar hoy en día contra Venezuela y Bolivia. Cuentan para ello con las pulidas estrategias aplicadas en Afganistán, Irak, Libia y Siria, que se basan en la colaboración de mafias locales que participarán en la repartija saqueadora. Esas mafias también están presentes hoy en día en Venezuela y Bolivia y están creando el clima para dar el zarpazo cuando el amo les ordene. Todo hace prever que no será un camino de rosas ni para el imperio, ni para los traidores "nacionales" pero el costo - como siempre - lo pagarán los pueblos.

Es la hora de la lucha de los pueblos para frenar los desaforados apetitos del imperio. Es la hora de la liberación de nuestras patrias para alcanzar la unidad solidaria de América Latina y el Caribe. Ninguna política o estrategia imperial podrá triunfar si nuestros pueblos de unen en una gran patria como la soñada por nuestros libertadores.

TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA, PAZ CONTRA LA GUERRA-COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA (CISPAL).

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Norberto Olivares: "El narcotráfico no se puede analizar al margen del modo de producción capitalista"

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

En esta segunda parte del diálogo con el abogado Norberto Olivares abordamos cuestiones como el narcotráfico, el extractivismo, el actual rol de la policía, la "subjetividad de las armas" y la "seguridad democrática".



Ver también:
- Democracia para qué y al servicio de qué intereses

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Argentina. Saqueos & policías, a 30 años de democracia: ¿cuál es la bomba de tiempo?

LAVACA

¿Cómo entender lo que está ocurriendo desde abajo, desde los barrios? ¿Cómo juega lo político? ¿Y la inflación? ¿Cuál es el combustible del accionar policial? ¿Cómo pensar este momento y el futuro? Las miradas del padre Pepe, en la villa cercana al CEAMSE; Carlos Núñez de la Biblioteca Pocho Lepratti de Rosario; el Vasco René Irurzun, de los movimientos sociales de Cipolletti, Río Negro; Lalo Paret de los barrios construidos sobre la basura en José León Suárez en el conurbano. De qué manera juegan lo social, lo sistémico, y lo personal, en pleno cumpleaños democrático.

Desde abajo

Foto: Saqueos en Bariloche

La sorpresa es la reiteración. Diciembres desquiciados, angustiantes, violentos. ¿Cómo los entienden los que viven en esos territorios calientes, pobres y criminalizados? Primer pantallazo:

“A veces cuesta opinar, porque parece que uno está a favor o en contra de un partido o gobierno, cuando lo que uno intenta es entender lo que está pasando”, reflexiona José María Di Paola, el padre Pepe, desde la villa bonaerense La Carcova.

“Hay deudas democráticas. Uno ve fuertes avances en estos 30 años de democracia, pero los sectores que no tenían trabajo siguen igual, o se repiten situaciones que le impiden a la gente dignificarse”, dice Carlos Núñez, director de la Biblioteca Pocho Lepratti, de Rosario.

“Lo que se consolida es el poder de descomposición. Es un tema local y global. Pero estos saqueos y acciones policiales que estamos viendo no son una tragedia, son una comedia, una payasada que trae Papá Noel sin nada reivindicable, salvo para una política que domina a todos: lograr que la que mande sea una derecha, más allá de que el que gobierne diga que es de izquierda”, plantea René Vasco Irurzun, del Movimiento Dignidad, de Cipolletti.

“El control, el poder de movilización y acción, no lo tiene la política ni los partidos. Lo tiene la policía. La gestión sólo parece consistir en contener a la gente. Pero todos se la pasan hablando de si es bueno el que saqueó harina, malo el que saqueó el plasma. Canal 13 y Canal 7 hacen la misma. Mientras no hablemos de los temas de fondo, todo esto es puro entretenimiento”, supone Ernesto Lalo Paret, vecino de José León Suárez, motor de fábricas recuperadas, cooperativas de reciclado y proyectos comunitarios en esos barrios construidos sobre los basurales.

Observa el Vasco sobre la actualidad territorial algo que podría ser una nueva lección para los estudios políticos del presente: “Descompone y reinarás”.

De lo que percibe Lalo, se desprende otra lección: “Gobernar es contener”.

Inflación, soja y policía

El padre Pepe Di Paola es el primer cura que se instaló a vivir en la villa La Carcova, en el partido de San Martín. Colocó al Gauchito Gil junto a la Virgen de Luján. En la capilla hay fotos del papa Francisco en la puerta, y del padre Carlos Mugica adentro. “Hay una diferencia grande entre la situación actual y el 2001, pero hay huellas más profundas que los índices económicos. Hay un descenso muy grande de lo social, chicos criados en comedores, achicamiento del sector productivo, avance de la soja, expulsión de gente del campo, cantidad de cosas que impactan la vida social, y que con el agregado de la droga que impacta muchísimo en sectores juveniles”.

Más lejos, desde Cipolletti, el Vasco René Irurzun (generador de los Movimientos de Trabajadores Desocupados de la zona de Río Negro, y del actual Movimiento Dignidad) plantea el siguiente mapa: “Sobre las dificultades de la situación social, lo que estamos viviendo es a una policía que cobra autonomía con respecto al Estado y la política, y ha generado un poder autosuficiente gracias a una fuente de recursos inagotable: el narcotráfico. El Estado se muestra impotente frente a eso. Hacen negocios por su cuenta y en vez de avanzar sobre la democratización de la policía, la institución se pervierte cada vez más. Y el Poder Judicial no es ajeno a eso. Sumale la inflación sin control, y la incapacidad del modelo que crea cada vez más necesidades para gente cada vez más empobrecida, y eso genera una psicosis como la actual, que se repite en cada diciembre, donde parece que cualquier cosa es posible”.

Foto: Protesta policial en Córdoba

Los sospechosos de siempre

En Rosario Carlos Núñez propone este panorama: “Hay mucha angustia, año tras año, pero se ve que está todo muy armado por una policía cuya vinculación con el narcotráfico ya no es una sospecha sino una certeza comprobada. Y justo antes del aniversario de la democracia, aparece toda esta situación extorsiva. Pero claro, te hace pensar en las deudas fuertes de la democracia. La cuestión de la seguridad comunitaria, participación de sectores sociales y no que terminen siempre favoreciendo a estas fuerzas represivas”.

Carlos reconoce un dilema. “Se dice que los policías también son trabajadores, pero nunca dejamos de pensar que es la misma policía que mató a Pocho Lepratti”. En diciembre de 2001 lo mataron cuando subió al techo del comedor barrial a gritar que no dispararan porque allí había chicos. Lo mataron de un tiro en la garganta.

“Mataron a Pocho, pero asesinaron también a cientos de chicos y esa es una deuda pendiente con toda la comunidad”, dice Carlos. “No es lo mismo que salgan los docentes. ¿Qué te van a tirar? ¿ Tizas? Pero comprendiendo eso, no podés dejar de ver que la situación de las familias excluidas del trabajo sigue siendo la misma. La situación estructural no cambió, y los avances que uno reconoce no llegaron a transformar lo que sigue presente como demanda”.

La nueva pobreza

Irurzun propone comprender que la política tiene siempre resultados en la subjetividad, en lo que llevamos como bagaje de ideas, sentimientos y miradas. “Un modelo de rapiña, de saqueo de recursos naturales, un modelo que privilegia a las corporaciones multinacionales, genera una subjetividad de rapiña, saqueo y privilegios, en la cual todo el mundo cree que puede tomar lo del otro o hacer cualquier cosa”.

Para el Vasco no se trata de pobreza económica, solamente, sino de algo más nuevo: “Hay una pauperización mental, una pauperización de los sentidos. Siempre hay que sacar una tajada. Claro: si el jefe de Drogas Peligrosas tiene autos de lujo y vive en la opulencia y es jefe del narcotráfico, ¿qué puede pensar incluso un policía? Todo lleva a la legitimidad de rapiñar”.

Medios, miedos y Pichiruchi

Los medios son parte del problema y no de la solución, sugiere Irurzun: “Porque son hacedores de esa subjetividad. Exacerban el consumo, y la violencia. Al hablar de inseguridad y violencia generan situaciones de miedo. El miedo lleva a muchas personas a encerrarse, pero a otras las empuja a no quedarse afuera de la rapiña, y a salvarse de cualquier modo. Clarín ataca a tal o cual funcionario, pero es mugre superestructural. La situación de fondo es idéntica y de descomposición”.

Mientras las pantallas destilan tales contenidos, la policía es la que tiene “una capacidad delictiva totalmente desarrollada para incentivar situaciones como las actuales: es una autonomía delictiva, no controlada por el resto del Estado”. El poder de esas fuerzas, sostiene Irurzun, proviene de su relación con fenómenos económicos como el narco “al cual el gobierno está lejísimos de controlar, o de tener un interés político de hacerlo, y menos a nivel provincial. Un gobernador es un Pichiruchi que no tiene la capacidad ni el poder de la policía”.

Ayer militares, hoy policías

Lalo Paret cree que la política como la conocemos está agotada en los territorios. “Lo único que moviliza en términos de orga es la policía, que además le dice al que gobierna: ¿Viste lo que te puede pasar si yo no controlo la situación?”

Si el siglo 20 estuvo signado por “el problema militar” en la vida política argentina, los últimos 30 años muestran la evaporación de ese “problema” para la gente, reemplazado por el “problema policial”. Es la policía la que controla, disciplina, reprime, corrompe y se enriquece a costa de la sociedad. “Y parte de la sociedad cobija todo esto. Yo creo que por eso va a haber más efectos de este tipo. Pero el problema de fondo es otro. La raíz es que después de la dictadura, y profundizado en democracia, no se modificaron cuestiones de pobreza que no tienen que ver con la Asignación Universal por Hijo. Lo que digo es que si no soy sujeto de verdad, si no tengo posibilidad real de acceder a la salud, la justicia o la escuela, soy peor que antes”.


Foto: policía y gente

Gestión + contener - corpiños

Paret sostiene que la situación está yendo para atrás. “No se piensa a gran escala, en qué va a pasar de aquí a 20 años. Todo es el efectismo. Cambian un colorcito, una banderita. El tema no es transformar o mejorar, sino contener. La gestión es contener, armonizar, todo pegado con moco, pero que siga para adelante. Lo ves en Santa Fe. ¿Eso es socialismo? Ahí están contando la plata de la soja delante de los pobres”.

El poder está miope y soberbio, dice Lalo, “y hay gente que te habla de Duhalde. Che, ¿Duhalde andará por La Carcova? Es no tener noción de lo que pasa en el territorio. Mientras tanto sí se comprende que la harina está a 11,60 y que la inflación desquicia todo”.

Padre Pepe: “Produce un enojo porque la gente ve que todo sale el doble. Pero no por eso piensa en saquear”.

Lalo: “Pero cuando se da la situación, la señora del 7° que no tiene problemas, se suma al saqueo y se afana un corpiño. Es como un ánimo, y no sé cómo explicarte: lo toman como una venganza justa. El ánimo social está así”.

Saqueos motorizados

Un detalle interesante observado por el Vasco Irurzun es que los saqueos no se organizan con celulares. “Porque la policía sabe que ahí deja pruebas. Se manejan en motos, los propios policías o los que trabajan para ellos, pueden cortar calles, avisar dónde y cuándo habrá un saqueo, y esa es la metodología que se ve desde hace rato”.

Otra noción: “Es una etapa de fuerte descomposición de las relaciones sociales, de la conviviencia. La Presidenta dice que la democracia es el otro, pero eso no existe. Existe el sálvese quien pueda”. ¿A quién puede atribuirse eso? “A la política del gobierno. Porque vos tenés el plan social, la bolsa de comida de la provincia, el reparto de droga, o trabajar para la policía. Y muchas veces todo eso junto. El común denominador es que la vida ha pasado a no tener valor. Cualquiera se vende, se compra, se corrompe. Hay pibes en las esquinas que establecen pactos de convivencia. ¿Sabés cuál es? No violar a las hermanas de los otros. Hasta ahí llegan”.

Remar contra la descomposición

Pero frente a eso se ven cantidad de situaciones diferentes, de construcción social, de cuidado ambiental y comunitario, de realización productiva, de defensa y ampliación de derechos: “Por supuesto. Son las luces que reman contra la corriente. Pero esta es la corriente, y en todo caso ponemos las mejores esperanzas en que esas luces sean las que nos muestren como salir de la descomposición y la decadencia”.

Cree que el problema no es sólo local sino global: “El poder está muy lejos de la Casa Rosada y de los partidos políticos. Hoy son capitales y dinámicas de poder real, que funcionan a partir de la descomposición social. Hoy no se puede gobernar en este esquema si no es descomponiendo”. En ese rubro contabiliza el Vasco la desaparición de movimientos sociales en las entrañas políticas y económicas del actual Estado. “Y las democracias no como formas de libertad, sino como formas de dominación”.

Definición: “Lo que se percibe es una descomposición globalizada de lo humano, que es la forma de sostener lo que hacen los gobiernos y corporaciones del mundo. Por eso creo que los cambios, esas luces que mencionábamos antes, nacen fuera del Estado y del mercado”.

¿Qué representan? “Lo expresaría así: representan que la vida sigue presente, sigue desenvolviéndose. Todos podemos caer en la descomposición, o seguir viviendo y respirando un aire distinto. Digno. No contaminado por estas cuestiones. Los que querramos hacer eso, seguiremos haciendo cosas. Lo otro es la pudrición, en el sentido más llano, cuando se pudren los sentimientos, los sentidos, las virtudes de lo humano y de la vida. En ese punto hay que decidir si seguís con la corriente o te largás a remar en contra de la descomposición”.

Fuente fotos: LAVACA

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Declaración de CORREPI frente a las nuevas asonadas policiales: El perro guardián quiere que su amo lo alimente bien

ANRED

Por medio de un documento la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) sentó posición con respecto a los autoacuartelamientos de las fuerzas policiales en diferentes zonas del país, como réplicas del triunfante motín policial cordobés. "Estas asonadas tienen un carácter eminentemente mafioso, como lo prueban los pretendidos “saqueos” paralelos a los acuartelamientos (...) Los policías, gendarmes, prefectos o penitenciarios no son trabajadores que se organizan y pelean por mejores condiciones laborales (...) Junto con el reclamo salarial está presente el reclamo de “asistencia jurídica y psicológica”, “apoyo institucional” o formulaciones similares que apuntan a la defensa orgánica de los acusados por fusilamientos de gatillo fácil, aplicación de tormentos y otros hechos represivos".

El perro guardián quiere que su amo lo alimente bien

Declaración de CORREPI frente a las nuevas asonadas policiales

09 de diciembre de 2013

Ni ellos son trabajadores, ni el pueblo es su patrón

En octubre de 2012, cuando la crisis europea se expresaba con mayor crudeza en Grecia, la Federación de Sindicatos de Policías de ese país amenazó al gobierno con negarse a reprimir las frecuentes protestas de trabajadores si no se le garantizaban mejoras en su remuneración. Sin mayor discusión, y mientras se recortaban los salarios de los trabajadores y las prestaciones sociales, el gobierno griego cedió a la presión de quienes tienen un rol primordial para sostener el sistema de explotación, y lo hacen valer (Boletín Informativo de CORREPI nº 674).

Un mes antes, en España, el titular del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), justificó la represión al movimiento de los indignados, la infiltración y el uso de policías encapuchados (Europapress, 26/09/2012). En años anteriores, el SUP defendió públicamente el tratamiento brutal a los independentistas vascos, y exigió al gobierno español que profundizara la represión contra ETA, desconociendo los términos del acuerdo de alto el fuego (Europapress 06/09/2010; 21/12/2011).

Estos dos ejemplos internacionales muestran claramente cuál es el rol de las agrupaciones policiales o de otras fuerzas de seguridad, que sus defensores insisten en llamar “sindicatos”, como si sus integrantes fueran parte de la clase trabajadora, en lugar de desclasados que, aunque cobren un sueldo por la tarea que cumplen, son mercenarios cuya función es disciplinar al pueblo para conservar los privilegios de sus patrones.

No es diferente la cuestión en Argentina. Basta ver lo sucedido días pasados en la localidad bonaerense de Olavarría, después de que el sargento Juan Coria impidiera, con un certero disparo en el abdomen, que el trabajador de 33 años Jorge “Tito” Ortega se suicidara. El asesinato de Tito movilizó a vecinos y amigos de la familia, que se manifestaron en la plaza de la ciudad. La fuerte repercusión mediática local de la presencia de Yesica Medina, su compañera, en el acto de CORREPI en Plaza de Mayo el pasado 29 de noviembre, allanó el camino para que el fiscal hiciera lo que hubiera hecho el mismo día del hecho si el asesino no llevara uniforme: imputarlo por homicidio calificado y ordenar su detención.

De inmediato, el Sindicato de Policías y Penitenciarios (Sin.Po.Pe.), afiliado a la CGT línea Moyano, suscribió un acta acuerdo con los jefes de la policía de Olavarría, que, como “medida de fuerza”, se negaron a cumplir servicios adicionales en la ciudad mientras el sargento Coria siguiera detenido. En poco más de 72 horas, el fiscal revisó su posición, y anunció que no iba a pedir la prisión preventiva del funcionario, por lo que fue liberado. En la página web de APROPOBA, otro de los “sindicatos” policiales bonaerenses, no sólo se puede leer su satisfacción por la noticia. También dejan claro que la libertad del asesino fue fruto de un acuerdo con la fuerza. Dice su comunicado: “Se confirman así todas las versiones que circularon insistentemente ayer en torno de un acuerdo para permitir que Coria llegue en libertad al juicio oral y público por el homicidio de Ortega. En ámbitos policiales se generalizaba un estado de ánimo satisfecho a medida que corría la noticia. Los familiares de la víctima seguramente la recibirán con desazón”.

El Sin.Po.Pe. es uno de los tantos “sindicatos” de fuerzas de seguridad en nuestro país, y se presenta como uno de los más “progresistas”, tanto desde su origen, de la mano del comisario Mastandrea, quien iba a ser secretario de Seguridad bonaerense si la Alianza, con Graciela Fernández Meijide de candidata, ganaba las elecciones a gobernador, como por su cuidado lenguaje, que intenta remedar el de una organización de trabajadores. A diferencia de otros de esos grupos de presión, que, por ejemplo, reivindican de forma explícita la última dictadura militar, el Sin.Po.Pe se esfuerza en parecer otra cosa, pero sus acciones concretas lo dejan al descubierto. Su secretario de Accidentes de Trabajo, por caso, tiene como tarea defender en las causas penales a los policías acusados por fusilamientos de gatillo fácil, hechos de tortura y otras “contingencias laborales” frecuentes. El Dr. Rubén Adrián Fernández defendió policías torturadores en los casos Duffau y Gorosito, y hoy es el abogado del capitán Alfredo Alberto Veysandaz, que a principios de año, en Quilmes, disparó sobre un grupo de jóvenes, que mató a David Vivas (21) y a Javier Alarcón (15), e hirió a otro muchacho.

Estos pocos datos permiten ubicar con claridad desde dónde se deben analizar las asonadas policiales de los últimos días, replicadas en casi todo el país tras el triunfo del motín cordobés. En ese caso, además, no se puede soslayar la particular situación de exposición del protagonismo de esa fuerza en el narcotráfico en los últimos tiempos, cosa que, aunque no sea novedad ni mucho menos privativa de la policía cordobesa –hace horas fue arrestado un policía santafesino con la pistola 11.25 usada para disparar contra el domicilio de su jefe político, el gobernador Bonfatti- puso un plus a la jugada, ya que necesitaban relegitimar su lesionada imagen. Qué mejor para ello que poner en evidencia el “caos social” que, lejos de ser resultado de su ausencia en las calles cordobesas, fue deliberadamente causado para reforzar la extorsión, y fue aprovechado, también, como “globo de ensayo” para medir la reacción de ciertos sectores sociales con miras a la evidente profundización del conflicto social que se avizora en el horizonte próximo.

En resumen, los policías, gendarmes, prefectos o penitenciarios NO son trabajadores que se organizan y pelean por mejores condiciones laborales. Junto con el reclamo salarial, generalmente en la letra chica de los petitorios, que no trasciende en los medios, está presente el reclamo de “asistencia jurídica y psicológica”, “apoyo institucional” o formulaciones similares que apuntan a la defensa orgánica de los acusados por fusilamientos de gatillo fácil, aplicación de tormentos y otros hechos represivos. En sus páginas web, blogs y sitios de Facebook nunca falta la explícita defensa a los “camaradas falsamente incriminados” por las organizaciones antirrepresivas como CORREPI. En una de esas publicaciones, por ejemplo, apodan a una de nuestras referentes, “la Dra. Odio”, que “ve en cada policía un asesino de menores y miente ante las cámaras”.

La lección para los gobiernos a partir de estas asonadas es más que transparente: a los policías hay que aumentarles el sueldo sin discusión pública, como hizo en su momento el gobernador de Chubut para no estimular el reclamo salarial de los empleados estatales. Pero hay que aumentarles, porque al perro guardián hay que tenerlo bien alimentado para que no se vuelva contra su amo. Tampoco hay que pasarles demasiadas facturas por los negocios comunes en los que los uniformados tienen a cargo la faz más operativa, como lo prueban los episodios de Córdoba y el ataque a Bonfatti en Santa Fe.

Estas asonadas tienen un carácter eminentemente mafioso, como lo prueban los pretendidos “saqueos” paralelos a los acuartelamientos. La presión aplicada a los gobernadores es, a escala masiva, la misma que reciben a diario los pequeños comerciantes de los barrios, que saben que si no pagan la “cuota” a la brigada o comisaría de la zona van a ser prontamente asaltados.

La forma empleada es otra evidencia de lo alejado que están estos reclamos policiales de los métodos de los trabajadores. Por poner sólo un ejemplo, jamás un trabajador de la salud dejaría -o promovería- la muerte de los pacientes internados para mostrar la importancia de su tarea.

No menos característica es la inmediata y efectiva reacción de los gobernantes, que, en lugar de rechazar todo diálogo, como hacen habitualmente cuando el reclamo es de trabajadores, o de delegar en algún funcionario de cuarta línea un simulacro de negociación para desgastar el conflicto, se apresuran a atender personalmente a sus alterados perros guardianes y buscar soluciones, incluso si, como Scioli, deben interrumpir un viaje al exterior y suspender una reunión con un ex presidente yanqui.

Las declaraciones del jefe de gabinete Capitanich, que atribuyó el amotinamiento a una intención caricaturesca de “socavar las bases de la legitimidad democrática”, es muestra de su verdadera preocupación. La “legitimidad democrática” que Capitanich defiende, se conmueve si se pone en evidencia que su sustento es, como lo vemos a diario, la represión.

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Argentina: Tensiones sociales a fin de año

José Rigane (FETERA, especial para ARGENPRESS.info)

Los episodios de Córdoba y la tensión social actual en varias provincias ponen de manifiesto los límites de la política oficial y la crudeza de necesidades insatisfechas de millones de personas en la Argentina.

Somos conscientes de la complicidad policial con el delito y el narcotráfico, y su capacidad de chantaje, al mismo tiempo que luchan por mejorar ingresos reducidos ante la creciente inflación. La contradicción a destacar, es que “el poder y las clases dominantes” necesitan fuerzas de represión para contener el conflicto social.

En simultáneo a lo sostenido, consignamos que no existe posibilidad objetiva de participación masiva en actos de protesta o saqueos sin la existencia de una situación real de indigencia y pobreza que las estadísticas oficiales esconden.

Esos mismos datos del INDEC dicen que a mediados de 2013 el 70,32% de los asalariados percibe menos de $5.000, siendo una fiel expresión del retraso de los ingresos de los trabajadores asalariados. El pasado 20 de noviembre, la CTA reclamaba en Jornada Nacional de protesta junto al 82% para los jubilados, un salario mínimo de $8.000.

Sobre 8 millones de trabajadores asalariados, 2,6 millones trabajan menos de 35 horas semanales, y 5,4 millones lo hacen por más de 35 horas. Entre los primeros, el 48% están registrados y perciben un ingreso promedio de $4.922, siendo más del doble que el ingreso percibido por los no registrados, que alcanza a $2.386. Entre los segundos, el 74% están registrados y perciben un ingreso promedio de $5.930, un 55% más que el de los no registrados, cuyo promedio es de $3.813.

Queda clara la situación de precariedad laboral y bajo nivel de los ingresos de los trabajadores asalariados, que resume una de las bases materiales de las contradicciones sociales no solo entre el capital y el trabajo, sino entre los trabajadores y el Estado.

La lucha es por los ingresos populares y junto con ello desnudar el sentido antipopular y antinacional de un modelo productivo y de desarrollo que alimenta la riqueza y el poder de las clases dominantes.

Ello ocurre con la tendencia creciente a la sojización y la dependencia de las transnacionales, que como Monsanto intentan construir una planta que el pueblo resiste en Malvinas Argentinas, Provincia de Córdoba.

También se procesa en las cuantiosas inversiones externas de la mega-minería a cielo abierto que un movimiento popular de asambleas de trabajadores y vecinos resiste.

Es el caso especial de la incipiente y avanzada lucha contra el fracking ante la entrega de la soberanía hidrocarburífera a Chevron y ahora la negociación con Repsol.

La nueva ola de endeudamiento externo agrava la situación fiscal y condena a utilizar recursos públicos privilegiando a los acreedores externos por encima de las necesidades sociales.

Es urgente la movilización popular contra el modelo productivo y de desarrollo; en defensa de los ingresos populares, de los salarios y jubilaciones, de los subsidios a los más empobrecidos, por el empleo y la reducción de la jornada laboral sin afectar salario.

Nada de ello será posible sin ponerle freno a las ganancias de los capitales más concentrados, principales responsables del proceso inflacionario en curso.

Jornada Nacional de Paro para exigir las demandas de la CTA por la recomposición salarial y el haber jubilatorio, para terminar con la ofensiva del capital sobre el trabajo e instalar una agenda de debate en el país para atender las necesidades de la mayoría empobrecida de la población.

José Rigane es Secretario adjunto de la CTA Nacional; Secretario General de la FeTERA.

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Argentina. Saqueos en Tucumán: la inseguridad de que exista esta policía

CONTRAPUNTO - RNMA - RED ECO

La ola de "protestas" policiales por mejoras de salarios, llegaron la noche del domingo a Tucumán con un acuartelamiento en la jefatura de Chile y San Miguel. Seguido a esto, se produjeron diversos saqueos en distintos comercios de la capital. ¿Quién tiene la posibilidad de organizar esto tan simultáneamente? Todo apunta a la misma policía y a punteros políticos que organizan y aprovechan el momento y las zonas liberadas para permitir los robos. El reclamo salarial y los pedidos de sindicalización.

Por la mañana los medios que marcan la agenda de la provincia iniciaron la cadena de paranoia que rápidamente lograron instalar, cerrándose los comercios sobre todo del microcentro. Por la madrugada, un grupo de policías se había acuartelado en la jefatura en reclamo a mejoras salariales.

La corporación policial nacionalizó el reclamo que se inició en Córdoba con graves hechos delictivos tras liberar la ciudad de la presencia de los uniformados. En Tucumán, la misma policía es socia de los sectores que manejan la droga y las bandas delictivas en los barrios populares. ¿Puede ser casual que a horas de ocurrido el acuartelamiento se hayan iniciado los saqueos? Es claro que la policía está detrás de ellos, o al menos libera las zonas para que se produzcan los hechos.

En los barrios populares, los punteros del aparato del PJ y las bandas organizadas tuvieron vía libre para realizar saqueos puntuales en comercios medianos y chicos de los mismos barrios.

La paranoia

Una sociedad asustada saca lo peor de sí a relucir. Como si fuese una pesadilla, los "negros" estarían saliendo a "robarle" las cosas a una sociedad que ve la realidad desde su TV. Un discurso que se masifica y que refuerza la idea de que la inseguridad sería responsabilidad de las clases populares.

Las bandas que hoy están robando son fruto de un tejido social roto desde hace décadas, pero organizadas y apoyadas por la policía y el poder político. Nada tiene que ver esta situación con las protesta y la rebelión popular del 2001, a la que remiten algunos discursos mediáticos, ni es un golpe desestabilizador al gobierno nacional como pretenden mostrarlo. Es una corporación que vió su oportunidad y genera un reclamo laboral.

Las clases populares no salieron a robar hoy, sino que fue una delincuencia apoyada por los mismos que protestan en las comisarías. Seguramente hay algún elemento espontáneo que busca aprovecharse de esta situación pero no se puede afirmar que sea generalizado. La escena que se repite es la de los trabajadores de los negocios puestos a enfrentar a los saqueadores, como si tendrían que ser la fuerza de choque de sus patrones.

Sobre los saqueos en Córdoba (cuya policía está además denunciada por su vinculación al narcotráfico), Susana Fiorito de la Biblioteca Popular Bella Vista remarcó que "los pobres son de nuevo el hilo más fino por donde se corta el asunto. No van a ser las patotas que golpean a favor de Monsanto, los exponentes del crimen organizado, ni los verdaderos responsables de la grave situación social y económica que se vive en todo el país: los políticos que gobiernan para intereses sectoriales. Son una vez más los habitantes de los barrios marginalizados los que tienen que salir a explicar que no formaron parte de los saqueos, porque todos los dedos acusadores apuntan hacia el mismo lugar".

Protesta sindical

Este hecho ya pasó en Tucumán hace dos años, donde sendas protestas policiales hicieron que se aumenten los salarios de las fuerzas represivas de la provincia. Esta vez el reclamo parece no ser tan masivo, ya que si hay efectivos policiales en la calle pero paradójicamente hay saqueos en varios puntos.

¿Puede una fuerza policial abandonar sus funciones y dejar una ciudad liberada como pasó en Córdoba? ¿Puede sindicalizarse? En principio y con el manejo de las armas parece que sería un despropósito que puedan hacerlo, como se vió en Catamarca donde la policía se enfrentó a gendarmería a los tiros.

El economista Rolando Astarita plantea que "existe una contradicción entre la necesidad de la clase dominante de tener fuerzas represivas consolidadas, y las condiciones miserables en que mantiene al personal subalterno de esas fuerzas, en Argentina y otros países de América Latina". Agrega que se opone a la posible sindicalización de esa fuerza represiva ya que el “servicio social” policial tiene como componente fundamental "la defensa de la propiedad del capital. Esta es la función que domina y determina el carácter del policía o del gendarme. Su función, como integrantes del cuerpo represivo, predomina por sobre todo lo demás. Por eso, al acompañar las demandas por mejores condiciones de trabajo y salariales de las fuerzas de seguridad, no se está fortaleciendo al trabajo frente al capital, como pretende el discurso reformista, sino se está contribuyendo al perfeccionamiento del aparato represivo".

Por estas horas llegará el acuerdo salarial y la policía volverá normalmente a cumplir su rol de control social, y la "inseguridad" seguirá ya que ellos son parte central de la misma.

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Serena

Carlos del Frade (APE)

Serena Martínez tenía solamente siete años.

En la noche del viernes 29 de noviembre estaba festejando junto a sus amigos en el Club Regatas de Santa Fe el cierre de las actividades del año cuando una bala perdida proveniente del otro lado de la Laguna Setúbal, del humilde barrio de Alto Verde, le perforó el cerebro. Serena peleó hasta que su cuerpito dijo basta. La sociedad santafesina se conmovió frente al hecho.

“Está muy bien que la gente se muestre afectada por la muerte de Serena. A veces buscamos alguna respuesta similar cuando las chiquitas o los chiquitos que se van antes de tiempo son, justamente, pibas o pibes de Alto Verde pero eso no sucede. Es más, cuando sucedió lo de Serena un funcionario provincial nos vino a preguntar si podíamos hacer algo para calmar a nuestros pibes…”, contó Lucho Candiotti, el principal referente de la organización social “Juanito Laguna”, una de las más representativas a la hora de pensar en los que trabajan para abrazar a los más chicos no solamente en Santa Fe sino también en la Argentina.

Serena no debía morir.

Sin embargo hay balas perdidas. Quizás porque haya vidas perdidas.

En el lugar de donde partieron los balazos se encontraron cinco vainas calibre 22 y otras 17, calibre 9 milímetros. La jueza de menores de turno, Susana de Bilich, detuvo a dos menores que tendrían relación con la injusta muerte de Serena.

¿Quiénes hicieron posible que revólveres o pistolas 22 y 9 milímetros estuvieran tan al alcance de las manos de pibes menores de dieciocho años?.

¿Por qué esos pibes no tenían otras cosas entre sus manos que no fueran pistolas?.

Para el juez de instrucción penal número 3, Luis Silva, que ya comenzó a indagar a cuatro personas mayores detenidas, “el tiroteo había sido producto de un enfrentamiento entre patotas gremiales de la UOCRA” santafesina, según consignaron los medios de comunicación regionales y sugirió el propio gobernador, Antonio Bonfatti.

-También hemos visto muchas veces que detrás de esas balas hay mafias, las mafias de las barras, de los gremios, el narcotráfico – apuntó, en su momento, el intendente santafesino, José Corral.

¿Qué se ha hecho para combatir esas mafias, entonces, sería la pregunta en homenaje a Serena y a las decenas de pibas y pibes que quizás nunca llegaron a ser parte de una emocionante cadena de oración pidiendo por sus vidas simplemente porque eran habitantes de los subsuelos de la realidad santafesina?.

A su turno, el sacerdote Axel Arguinchona manifestó: “Nosotros como sociedad podemos acompañarlos desde la oración, el estar presentes, pero también con el compromiso de generar una sociedad nueva…Es necesario que cada uno en su conciencia reflexione, no por prensa: “Si me pasa a mi”, sino por pensar en el dolor y sufrimiento del otro”, apuntó el cura.

La bala perdida que robó la vida de Serena es consecuencia de una vida perdida.

Vidas perdidas que son usadas por esas mafias como “las barras, los gremios y el narcotráfico”, como bien dijo el intendente de Santa Fe.

La gran cuestión parece ser ganar vidas.

Que no sigan multiplicándose las vidas sin sentido, aquellas que matan o son matadas sin sentido.

Y para eso no solamente hace falta ofrecer algo a esos pibes que fueron indagados por la jueza de menores, sino también denunciar con nombre y apellido a los que se aprovechan de tantas necesidades, de tantas urgencias que florecen en la ciudad capital del segundo estado argentino.

Será la única forma de no volver a lamentar casos como el de Serena y decenas de chicas y chicos que terminan sus existencias muy antes de tiempo en el perverso altar del actual sistema que hace de la violencia una herramienta de acumulación para los mismos de siempre.

Fuente: Diario “El Litoral”, viernes 6 de diciembre de 2013; Diario “La Capital”, sábado 7 de diciembre de 2013 y entrevistas propias del autor de esta crónica.

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Argentina: Mientras el oficialismo busca ascenderlo, recae nueva denuncia sobre Milani

MDZOL

Mañana el Senado de la Nación tratará el ascenso de César Milani de jefe del Ejército a teniente general. A horas del debate parlamentario, el CELS presentó una nueva acusación en contra del oficial.

A horas de que la Cámara Alta del Congreso de la Nación trate el ascenso del jefe del Ejército, César Milani, a teniente general; el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) presentó una nueva denuncia contra el oficial en la que se lo acusa de crímenes de lesa humanidad cometidos en La Rioja durante la última dictadura (1976-1983).

Un nuevo documento recibió la semana pasada la Comisión de Acuerdos del Senado de la Nación en donde se consigna una nueva sospecha contra el actual jefe del Ejército. A los casos de Ramón Olivera, que acusa a Milani de apremios ilegales, y del conscripto desaparecido Alberto Agapito Ledo, que era ayudante del ahora jefe del Ejército cuando era teniente y "desertó" en 1976, el organismo que preside Horacio Vertbitsky le agrega el caso de Oscar Plutarco Schaller, un periodista riojano que vive desde hace 20 años en Cuba.

Se trata del testimonio de la familia de Schaller volcado en la causa 1828/00 contra Luciano Benjamín Menéndez, caratulada bajo los delitos de homicidio, privación ilegítima de la libertad, tormentos y violación de domicilio.

Según el informe del CELS, en su declaración la familia "indica a César Milani como uno de los responsables de la privación ilegítima de la libertad de Schaller".

Recuérdese que en julio último otro informe del mismo centro de estudios detonó la polémica y obligó a a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner a congelar el tratamiento de la promoción del jefe del Ejército. En aquél documento, el CELS sólo se refería a los casos Olivera y Ledo. El primero trata de los testimonios de los hermanos Ramón y Alfredo Olivera, quienes declararon que Milani participó en el traslado de su padre y otros detenidos a sede judicial a prestar declaración y que les aplicó apremios ilegales en el proceso.

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Argentina: Amenazan a la madre de Alberto Ledo, de cuya desaparición se responsabiliza a Milani

CASAPUEBLOS - INDYMEDIA

Amenazan a la madre de Alberto Ledo, de cuya desaparición se responsabiliza al jefe del Ejército César Milani.

"Dejá de joder con Milani. Los militares ganaron la guerra", escuchó, por teléfono, Marcela de Ledo.

La familia del soldado desaparecido en Tucumán durante la última dictadura Agapito Ledo, denunció esta noche aquí que recibió amenazas, a través de una voz que le ordenó: "Dejá de joder con los militares, dejá de joder con (César) Milani. Los militares ganaron la guerra".

La amenaza fue recibida por Marcela Brizuela de Ledo, la madre del soldado, quien era, según testimonios, ayudante del actual jefe del Ejército durante la dictadura.

Otra advertencia similar fue recibida por una nieta de Marcela, según informaron esta noche integrantes de la familia a FM América.

La familia Ledo quiere que se investigue la actuación de Milani en la desaparición de su hijo, y mañana realizará la denuncia ante la Justicia, según adelantó.

Marcela de Ledo es integrante de las Madres de Plaza de Mayo, filial La Rioja.

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El gobierno debe pasar a disponibilidad a Milani hasta que se lo investigue

RED ECO

Así lo afirma el premio Nobel de la Paz y titular del SERPAJ, Adolfo Pérez Esquivel, quien expresó además su preocupación por la insistencia de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la designación del General César Milani como jefe del Ejército Nacional.

En las vísperas del 10 de diciembre, día internacional de los Derechos humanos, aniversario de los 30 años de democracia ininterrumpida en Argentina y de los 33 años de que recibiera el Premio Nobel de la Paz por su lucha colectiva contra las dictaduras de América Latina, Adolfo Pérez Esquivel, expresó su preocupación por la insistencia de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la designación del General César Milani como jefe del Ejército Nacional: “Resulta alarmante que el Gobierno Nacional quiera designar a un general acusado de ser parte del Operativo Independencia iniciado en 1975, del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército, y de haber actuado a favor de los ‘carapintadas’ durante su alzamiento. Hacemos un llamado a los legisladores para que no aprueben a ciegas la designación de Milani y que investiguen sus actividades y comportamiento."

En esta línea, el Presidente del Servicio Paz y Justicia reclamó que indagar en profundidad el papel de Milani antes, durante y después de la última dictadura: “El Gobierno debe pasar a disponibilidad a Milani, hasta que se realice una profunda investigación sobre su papel en la dictadura, sobre los casos Olivera y Ledo, y su comportamiento en democracia. Hace unos días la madre del soldado Ledo, Marcela Brizuela de Ledo, recibió amenazas por sus denuncias contra Milani. Esto es muy grave”.

Respecto al rol de las Fuerzas Armadas en democracia, Pérez Esquivel concluyó: “Si la presidenta ve la necesidad, como ha manifestado, de ‘cerrar la brecha entre las Fuerzas Armadas y la sociedad’ la cúpula de esa institución, ante todo, debe tener legajos impecables que certifiquen compromiso con la democracia y la defensa de los derechos humanos“.

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Argentina. Carta de renuncia a la Universidad de las Madres de Raquel Ángel y Alberto Guilis: La última clase

RED ECO

Raquel Angel y Alberto Guilis, profesores de la Universidad Popular de las Madres de Plaza de Mayo renunciaron por considerar como un límite indigerible el abrazo entre Bonafini y el general Milani. Difundimos la carta de ambos que fue dirigida a las Madres de Plaza de Mayo, a la rectora de la UPMPM, Inés Vázquez, a sus alumnos y ex alumnos y a todos los docentes.

LA ÚLTIMA CLASE

A las Madres de Plaza de Mayo
A la rectora de la UPMPM, Inés Vázquez
A nuestros alumnos y ex alumnos
A todos los compañeros

Ha ocurrido algo que, para nosotros, docentes de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo, marca un límite: la bienvenida a un general imputado como genocida -César Milani- a un ámbito que debió permanecer intocado: el de las Madres, el de los desaparecidos, el de una universidad que nació como “de lucha y resistencia”.

Aún nos parece increíble que algo así haya pasado. Durante 14 años, desde nuestra cátedra “Modernidad y Genocidio”, hemos sido parte de un proyecto que nació, más que como una institución de enseñanza, como una usina de pensamiento crítico y de acción militante, como un espacio de formación de cuadros revolucionarios, un lugar único desde el mismo emblema que lo sostenía: “Amor al saber y ganas de transformar el mundo”.

Muchos compañeros realmente valiosos, insustituibles, pasaron por las aulas de la UPMPM. Nunca se pudo reponer lo que ellos aportaban. El momento de inflexión empezó con la llegada del gobierno kirchnerista. Al principio de esa deriva, quisimos creer que aunque las Madres lo apoyaran, la Universidad podría seguir conservando su independencia. Pensamos, sin imaginar hasta qué punto nos estábamos equivocando, que si no se tocaba un programa como el de nuestra materia –“Modernidad y genocidio”- elaborado desde una perspectiva marxista, quizá podríamos mantener un núcleo de resistencia, desde el cual ir recomponiendo la vieja Universidad, tal como era, tal como la soñamos con quienes ya no estaban, pero que habían hecho posible que esa Universidad existiera.

No fue así. Año tras año, la Universidad fue perdiendo su antigua substancia, aquello que la sostenía y le otorgaba sentido. Debemos reconocer, nobleza obliga, que jamás fuimos censurados por las Madres ni por ninguna autoridad de la institución. Todo lo contrario.

Esa libertad de pensamiento, de cátedra, de contenidos, que en ningún otro lugar hubieran sido aceptados, fomentaba nuestra esperanza, un poco ingenua, de recuperar lo perdido, aquello que surgió, entre la medianía, como un viento libertario, como un espacio abierto a todos: a los piqueteros, a los movimientos sociales, a los luchadores sindicales y barriales, a todos aquellos para quienes el saber “académico” está habitualmente negado.

La quimera terminó. O los restos que quedaban, para decirlo mejor. La cara del Che, aunque siga en las fotos que cuelgan de las paredes, ya no ilumina. Ha sido reemplazada por el rostro oscuro de un represor, cuya actuación criminal durante la dictadura fue denunciada por las propias víctimas, mientras que el CELS y otros organismos de derechos humanos, acumulan prueba sobre prueba. Hay todavía más: en la entrevista de diez páginas que le concede la revista de las Madres, “Ni un paso atrás”, el general acusado de torturador anuncia que se propone “hacer algo con la Universidad de las Madres. Algún seminario o algún curso”. ¿Quiénes serán sus alumnos?, habría que preguntar. Es difícil imaginarlo.

Casi como una premonición de lo que se venía, nuestra última clase de este año fue dedicada –no como homenaje, sino como un abrazo profundo- a los luchadores de los años 70, a esos miles de compañeros secuestrados, torturados y asesinados por la dictadura militar, de la cual este general ,hoy “blanqueado”, formó parte.

Hasta acá llegamos. Nosotros no podemos seguir. Por respeto a la lucha heroica y solitaria de las Madres en los años más sombríos de la historia. Pero, sobre todo, por solidaridad con quienes no volvieron, nuestros compañeros, en cuyo nombre hoy hablan aquellos que están en pugna con su propio pasado. Los desaparecidos no están para defenderse. Cualquiera puede, entonces, manipularlos a su antojo, adjudicándoles proyectos a la medida de las miserias del presente. O de sus propias miserias.

Nadie entrega su vida para que persevere la desgracia de un sistema despiadado. No era eso lo que querían los militantes de los 70, no esta Argentina que se va convirtiendo en una gigantesca villa miseria, donde centenares de miles revuelven la basura y, si se animan a protestar, ya hay una ley Antiterrorista preparada para ellos. Lo vimos en 2012, cuando decenas de trabajadores que cortaron una ruta por reclamos salariales, fueron llevados, con sus mujeres y sus hijos, a Campo de Mayo, uno de los mayores campos de concentración y exterminio que funcionó en la dictadura. Un escarmiento siniestro en un país donde hubo un genocidio. Pero también una señal de advertencia destinada a frenar futuras rebeliones. El operativo fue ordenado por un cuadro del Ejército, designado por el actual gobierno para “cuidar” la seguridad interior. ¿Cuidarla de qué?

Argentina, finales de 2013. El desierto crece. La obscenidad está avanzando. Los sueños han sido triturados, los cuerpos rotos y arrojados al mar. Ellos, nuestros hermanos asesinados, no tuvieron el derecho de morir su propia muerte. Irnos de un lugar donde ya no tienen lugar es una forma de no dejarlos solos. A ellos, que querían cambiar la vida, el mundo, la relación con los otros. A esos muertos, tan entrañables, que no terminan de morir y a quienes no terminan de matar.

Raquel Angel y Alberto Guilis

Ver también:
- “Ver a Bonafini abrazada con Milani fue un shock, una enorme tristeza”

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Argentina. Ante la historia oficial: La memoria es del pueblo

AGENCIA WALSH

El próximo sábado 14 de diciembre a las 16.00 se realizará un acto político cultural frente a la ESMA, convocado por el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, con el objeto de repudiar el proyecto de museo que pretende instalar el gobierno nacional en el Casino de Oficiales de la ESMA; repudiar la banalización de los sitios de memoria que tiene su expresión máxima en el uso indiscriminado del predio de la ESMA y luchar por la construcción de una Memoria Popular, que reivindique la lucha de los compañeros y que denuncie la impunidad de ayer y de hoy.



Ante la Historia Oficial
LA MEMORIA ES DEL PUEBLO
14 DE DICIEMBRE DE 2013 16HS
ACTO POLITICO CULTURAL FRENTE A LA ESMA
Convoca: Encuentro Memoria Verdad y Justica

En el marco de las actividades hacia el próximo 24 de marzo, en repudio a la dictadura genocida y contra la impunidad de ayer y de hoy, el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convoca a:

• Repudiar el proyecto de museo que pretende instalar el gobierno nacional en el Casino de Oficiales de la ESMA, que ha suscitado el repudio de numerosos sobrevivientes, familiares y organizaciones de derechos humanos. Este proyecto se propone “resignificar” el lugar donde estuvieron secuestrados los compañeros detenidos desaparecidos y modificar el recorrido histórico de ese espacio. Sería inaugurado el próximo 24 de marzo al cumplirse 10 años de funcionamiento del Espacio para la Memoria. Ante este proyecto de Historia Oficial nos oponemos a cristalizar en una vitrina la lucha de los compañeros!

• Repudiar la banalización de los sitios de memoria que tiene su expresión máxima en el uso indiscriminado del predio de la ESMA, donde se realizan actividades que incluyen el ensayo de murgas, visitas guíadas con payasos, festejos con “asaditos”, actividades relacionadas con el canal Paka Paka y “celebraciones” por el día de la primavera. Denunciamos la ausencia de la historia de lucha y resistencia de los compañeros detenidos desaparecidos dentro del predio y la reestructuración de los edificios con las actividades mencionadas, que no hace más que borrar esa historia que nos pertenece, despejando el camino a las políticas de RECONCILIACIÓN.

• Luchar por la construcción de una Memoria Popular, que reivindique la lucha de los compañeros y que denuncie la impunidad de ayer y de hoy.

• Ratificar nuestra exigencia por Juicio y Castigo a todos los Genocidas!!!

• Exigir la derogación de la Ley Antiterrorista.

• Rechazar la designación de Milani como Jefe del Ejercito y exigir su inmediato juzgamiento por su participación en el genocidio llevado adelante por la última dictadura.

• Denunciar las violaciones actuales a los derechos humanos: criminalización de la protesta, presos políticos, gatillo fácil, torturas en comisarías, desaparecidos en democracia, represión, criminalización de la pobreza, etc.

• Reivindicar las luchas actuales como continuidad de las luchas de nuestros compañeros detenidos desaparecidos: por tierra y vivienda; por los derechos de los trabajadores, de los pueblos campesinos y originarios y de los estudiantes; por la defensa de nuestros recursos naturales, etc.

RADIO ABIERTA – MURALES – SILUETAS – PANCARTAS – TEATRO- MUSICA Y TAMBORES

Consignas:

Porque nuestros 30.000 compañeros detenidos desaparecidos lucharon por un país sin represión y sin explotación!

A 30 años de la última Marcha de la Resistencia en dictadura decimos:

No Olvidamos, No Perdonamos, No nos reconciliamos!!!

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Argentina, Formosa. Félix Díaz: “Es una persecución política por defender el derecho de mi pueblo”

CON LOS PIES EN LA TIERRA - ANRED

Esto dijo Félix Diaz, el pasado lunes en una entrevista con “Con los pies en la Tierra”. Asimismo le pidió a la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, que “abra sus puertas y nos reciba”. “No estamos en Buenos Aires, estamos en medio del monte”, dijo.

“Fue muy desesperante lo que le tocó a mi hija y a mi mujer”, dijo el lunes pasado Félix Díaz, qarashe de la comunidad Potae Napocna Navogoh en una entrevista con “Con los pies en la Tierra” , sobre los hechos en los que la semana pasada dos hombres atacaron a su hija y a su mujer.

Aunque explicó no tienen señales sobre quien fue el autor de los hechos, que estaba acompañado por otro hombre, Díaz explicó: “empezamos a darnos cuenta que estos hechos son para desviar nuestro reclamos por las tierras”.

Al referirse al actual gobernador provincial, Gildo Insfrán, Díaz detalló que “es muy difícil sacar conclusiones sobre este temas” y explicó que el juez que lleva adelante la investigación por las agresiones a su familia es precisamente el que “mandó a reprimir a la comunidad el 23 de noviembre de 2010”. “Qué justicia estamos esperando”, dijo y concluyó que “no hay una voluntad política de aclarar esto”.

Después, describió los ataques los ataques del martes y jueves de la semana pasada, a su hija y mujer, el qarashe sostuvo que sólo pudieron ver que se trataba de un hombre que tenía campera negra y capucha. “Era la misma persona que también se encontraba acompañada por otra”, declaró..

Actualmente, Félix se encuentra junto a su familia “custodiada” por Gendarmería Nacional.: “Están en nuestra casa tratando de evitar un nuevo ataque a nuestra familia”. “No debería ser así, no sentimos la libertad que tendríamos que tener”, dijo.

En cuanto al papel de la Corte Suprema, Félix detalló que sólo está teniendo un rol “conciliador” con “la provincia y la Nación para que resuelvan el tema de fondo que es territorial”.

“Tengo la conciencia tranquila” dijo, con un tono de voz cansado, aunque aclaró que lucha por “garantizar el respeto a la identidad cultural del pueblo Qom”.

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