miércoles, 11 de diciembre de 2013

Nelson Mandela y el contexto

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

La comprensión del fenómeno político de Nelson Mandela con un mínimo de rigor, requiere palpar la dinámica de una colonización Europea muy diferente a cualquier otra y que está imbricada en el nacionalismo del Afrikáner. Hay estudios y libros, aunque también está la experiencia viva de haberlo sentido proyectarse en todas sus direcciones en el cono sur del África. Es muy difícil para cualquiera comprender el fenómeno del colonialismo en África y más difícil aún es comprender el fenómeno en Sudáfrica con el componente Afrikáner.

Apartheid en su forma más simple significa: “desarrollo separado”. Proviene de la filosofía nacionalista del Afrikáner para mantener la supremacía blanca. Implica una separación que está determinada por los derechos y privilegios de una persona de acuerdo a su clasificación racial.

Se instala oficialmente en Sudáfrica en 1948, aunque ese tipo de colonización comienza a desarrollarse hace 300 años con la llegada de extranjeros a Sudáfrica que reunían a todas las formas culturales de colonización imaginables. El nacionalismo Afrikáner se sintió como poseído por una verdad divina para organizar un territorio que ellos concebían como único en el mundo, de una riqueza y belleza sin igual y con un potencial quizás mayor que el de Estados Unidos y Europa. La única forma de darle organicidad a esa Sudáfrica soñada, consistía en la separación de las razas, en la clasificación, en la ordenación y en la condición sui generis de la filosofía Afrikáner al haberse liberado del colonialismo británico. Ésta era una gran clave, la postura anti monárquica del nacionalismo Afrikáner, que sin embargo implicaba también un racismo deificado y racional a la vez, en una combinación explosiva.

Mandela tenía incorporada ese antecedente y cosmovisión en su matriz política, por eso su amplitud, su manejo de las coaliciones, de las diferentes formas de enfrentar la lucha y hacer sociedad, incluyendo sobrevivir como dirigente político en prisión 27 años.

Las tensiones políticas y sociales que enfrenta Sudáfrica hoy, en gran parte se deben a la visión fragmentada de sus líderes respecto al mismo contexto multicultural y multirracial que Mandela supo abordar con una mirada más integral y con sentido de estado. En su autobiografía Mandela dice algo que retrata al político y al estadista por naturaleza, y de un calibre que, raramente se encuentra hoy en el escenario público. También se desprende esa visión del Afrikáner que palpa el fin de ese sueño, pero que se angustia existencialmente por la destrucción de todo.

El día que le informan de su liberación, Mandela le dice al presidente sudafricano F. de Klerk que prefiere una semana de anticipación antes de salir, para así poderle avisar a su familia y a su organización, el ANC. “Para que estén mejor preparados, señala”. Mandela no quería violencia y se disculpó por la petición. De Klerk quedó perplejo que un hombre con 27 años en prisión hiciera tal solicitud. Después de consultarlo, de Klerk insistió a Mandela que debía salir mañana mismo y la situación social podía explotar de otra forma.

Había como una complicidad resignada del régimen en que al visualizar su fin, deseaba también transmitir la imagen de una persona (Mandela), que se haría cargo del país que ellos habían diseñado y formado como un archipiélago de colonias blancas y europeas rodeadas por un océano de verdaderos africanos.

Hay algo de visionario en el hecho de que un grupo no menor de Afrikáners, no quisieran deshacerse definitivamente de Mandela y contribuyeran a mantenerlo como un símbolo para reducir la posibilidad de la desintegración completa. Mandela a su vez entendió el contexto a la perfección y de esa forma lideró una compleja transición en la nación prematuramente más multirracial en el planeta. Cuando otras naciones apenas recibían inmigrantes, Sudáfrica venía de regreso con el tema.

El día en que Nelson Mandela salió de la prisión, comienza el fin del Apartheid. Muchos pensaron que su edad (71) y una salud deteriorada le impedirían liderar una transición. Muchos auguraban también que el país se desintegraba. El 11 de febrero de 1990 alrededor de las 5 pm Nelson Mandela salía de la prisión Víctor Verster ubicada en Paarl, a 50 Km., una ciudad al noreste de Ciudad del Cabo. Allí estuvo los últimos 3 años de los 27 que vivió sin libertad. En la prisión de Robben Island permaneció 24 años donde contrajo la tuberculosis.

Cuando salió abrazado con su esposa Winnie Mandela, la infatigable activista y su gran apoyo durante todo ese tiempo, se enfrentó a una muchedumbre de más de 100.000 personas rodeando la sede de la Municipalidad de Ciudad del Cabo para escuchar su discurso. “Paz, democracia y libertad”, fueron sus primeras palabras. “No soy un profeta, sino un servidor humilde de vuestras causas. Una mayoría de negros y blancos desea poner fin al Apartheid”. La frase revelaba un diagnóstico y el futuro de Sudáfrica, aunque era apenas un comienzo.

Imaginemos un instante la convulsión que genera la posibilidad que se desplome un sistema que costó 300 años desarrollarlo y que de alguna forma una sociedad segregada se habituó a vivir en él con resistencias y adaptaciones de todo tipo. A partir de ese momento, se visualizó la verdadera Sudáfrica. No solamente dividida entre dos grandes grupos – blancos y no blancos- sino que se manifestaron las múltiples divisiones en los dos grandes sectores.

Por más de cuatro años se llevaron a cabo las negociaciones entre el gobierno del Apartheid y el Congreso Nacional Africano (ANC), el partido de Mandela, en un proceso que fue traumático produciendo miles de muertos. Finalmente en 1994 se realiza la primera elección sin discriminación que llevó a Mandela a la presidencia.

El año previo a la liberación de Nelson Mandela (1990), Sudáfrica y el régimen del Apartheid experimentaban no solo el desgate de la discriminación y el colonialismo interno, sino que recibe los embates de la crisis económica de las décadas de 1970 y 1980 y el cambio de matriz en la producción capitalista mundial. El fortalecimiento del capital corporativo transnacional y el advenimiento de la globalización -como la conocemos ahora-, afectó un sistema económico muy dotado de fuerzas concéntricas usufructuando de las dinámicas regionales que le permitía replicar las claves del Apartheid en la economía de los países colindantes.

El gobierno del Partido Nacionalista que gobernaba desde 1948 con la doctrina Afrikáner, presentaba fisuras en la estructura monolítica de décadas anteriores y aparece la fragmentación como cualquier partido político penetrado por el capital de las corporaciones transnacionales. La solidez del Rand, la moneda sudafricana, comienza desplomarse. La competitividad sudafricana sufre por la dificultad de importar tecnología. El nacionalismo Afrikáner había perdido la perspectiva histórica y aún así Sudáfrica era una potencia económica convirtiéndose también en uno de los pilares de la contención a la expansión soviética en África. Bajo el Apartheid tenía cerca de un tercio de los depósitos de uranio en el mundo, un 86 por ciento de las reservas de platino, un 83 por ciento de cromo, 48 por ciento de manganeso, 40 por ciento de oro y por la “razón mineral”, Estados Unidos, Francia y el Reino Unido fueron sus principales sostenedores.

Aún reducido en sus capacidades, últimamente la presencia de Mandela gravitaba. Ahora, la sociedad multirracial sudafricana deberá accionar frente a un contexto quizás no tan diferente, excepto en la exacerbación del capital transnacional en influenciar los asuntos de estado. Sin Mandela se verá cuánto permanece de su legado, especialmente en comprender el contexto, eso que lo hacía ser un maestro excepcional.

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La lucha de clases actual en Colombia

Alberto Pinzón Sánchez (especial para ARGENPRESS.info)

Ay, la lucha de clases tan olvidada y tan presente a la hora de analizar fríamente el acontecer cotidiano del proyecto capitalista trasnacional dominante en Colombia, que enfrenta un proceso de transición inédito y, se debate a cuchilladas entre continuar con la acumulación de capital trasnacional mediante el despojo sangriento que se viene ejecutando (proyecto de Uribe Vélez) o, como lo propone JM Santos, modernizar y hacer más eficiente y productivo el mismo despojo, pero mediante el derecho y los jueces.

Y en esta lucha de facciones, por ver quien domina o hegemoniza el bloque de Poder dominante que dirija y ejecute el proyecto de desarrollo del capitalismo trasnacional en Colombia, es donde hay que encontrar la explicación a la actual lucha de facciones dominantes, entre los representantes del sector “modernizante”, (aglutinado por JM Santos) dedicado a la especulación de la tierra y profundamente ligado a los grandes intereses financieros trasnacionales y con gigantescos intereses en la explotación minero- energética del suelo colombiano; enfrentado acremente al sector aglutinado por Uribe Vélez, quien representa los intereses tradicionales de los latifundistas ganaderos y de algunos sectores de los agro-negocios como los palmicultores, apoyados por los llamados poderes fácticos regionales y locales que no son otra cosa que un “sancocho” o amalgama inseparable de mafia, paramilitarismo y corrupción oficial.

Sin embargo, a medida que avanzan los diálogos de la Habana por entre la crueldad innecesaria de las bombas inteligentes made in USA (de media tonelada) que arrasan campamentos de 30 guerrilleros con campesinos aledaños incluidos, y los “tatucos guerrilleros que, sin consideración, arrasan bases militares situadas en medio de Pueblos olvidados y azotados por la guerra contrainsurgente; la clase dominante de Colombia u Oligarquía Trasnacionalizada, que no solo ha dominado sino dirigido y ejecutado durante 200 años el proyecto capitalista en nuestro país hasta traerlo a la situación actual, se niega a aceptar su responsabilidad absoluta y como en una ópera bufa destapa sus tamales podridos de tanto guardarlos, para inculparse mutuamente de los yerros monstruosos que han cometido a lo largo de su dominación como presidentes de la Democracia Genocida para la que fueron seleccionados.

La riña entre las facciones oligárquicas, inicialmente entre el “canalla” Santos y el “rufián” Uribe Vélez; se ha ampliado al “enano moral” Pastrana y a los “narco-gobernantes” Gaviria y Samper, quienes todos a una, sin ninguna ética ( ni siquiera burguesa) se muestran públicamente sus miserias e inculpaciones pre electorales, tratando cada uno de evadir la responsabilidad que le corresponde por haber conducido a toda la sociedad colombiana (léame bien a toda la sociedad colombiana) a la ruina moral y económica en la que se encuentra: a la miseria económica ahora le añaden la miseria moral que es igual de terrible y deletérea.

En breve: Asistimos en Colombia a un proceso de transición y reacomodo del despojo como mecanismo de acumulación capitalista trasnacional, en el que lo viejo se resiste con todo su poder a morir o desaparecer, y lo nuevo (por aquello de la miseria moral) también se resiste a aparecer. Y así, es fácil estar desconcertado y creer que, si se pacta en la Habana un acuerdo para finalizar el conflicto armado, la lucha de clases y la Historia, como sentenció en 1991 el neoliberal Fukuyama, desaparecerán ilusamente para siempre de nuestras vidas futuras.

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Sandro Arrién:"Son las políticas neoliberales de antaño, maquilladas..."

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Con el periodista y docente Sandro Arrién conversamos sobre los 30 años de "gobiernos constitucionales" que se cumplen el 10 de diciembre en Argentina. Es preciso e imprescindible pensar qué democracia tenemos hoy en el país. De eso trata este diálogo con más preguntas que aciertos.



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Argentina: Lo atamos con alambre

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)
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“Si ves al futuro, decile que no venga antes de morir.”
Juan José Castelli

La crisis económica en Argentina se manifiesta a través de un proceso de estanflación (decrecimiento + alta inflación), la bancarrota de la promesa imposible de una nueva era industrial cuando se adoptan medidas en sentido contrario; la reprimarización agrosojera y extractivista; la llamada ‘fuga de capitales’; el atraso del precio del dólar oficial de acuerdo al estado de la economía real; un nuevo ciclo de endeudamiento externo avalado por endeudamiento interno; una avalancha de impuestos al pueblo trabajador para tapar agujeros; el congelamiento del empleo y abaratamiento del precio del trabajo; la jibarización de recursos para inversión social; la desnutrición del financiamiento para servicios sociales básicos (salud, educación, seguridad social); y la institucionalización del trabajo ‘en negro’ o sin contrato ni regulación alguna. Mientras gana el capital financiero y exportador de commodities, la corrupción tiene su primavera. Si bien, la corrupción es constitutiva tanto del capitalismo, como de cualquier sociedad basada en clases sociales y relaciones de poder, en Argentina ella está puesta en vidriera y prácticamente naturalizada.

Como en toda sociedad capitalista, la crisis está fundada sobre la especulación y la ganancia a cualquier costo como totalidad independiente del empeoramiento de la vida de las grandes mayorías.



Es tan grande el complejo interdependiente que explica la crisis argentina -que no sólo es económica, por cierto, sino política, cultural y axiológica-, que en tan breve artículo sólo pueden ofrecerse aguafuertes.

Las pujas al interior del Partido Justicialista (donde conviven tendencias casi antagónicas, sólo atadas por la posibilidad de administrar el Estado) dan como resultado gabinetes aparentemente contradictorios, como quien reparte una torta. Su descomposición únicamente es opacada por la peor desestructuración y ausencia de proyecto de la oposición burguesa. O porque ese proyecto -ligado al ultraliberalismo- ya está contenido en el oficialismo.

El ministro de Economía, Axel Kicillof, en la 19º Conferencia Industrial Argentina, pidió a los empresarios del sector que “inviertan y no ajusten los salarios”. Si no es una solicitud ingenua, es para las cámaras. El empresariado, por su parte, reclamó ‘políticas de largo plazo’, conducta improbable para una administración capitalista caracterizada por la improvisación. Esto significa que para ciertas fracciones de la burguesía, el gobierno está dejando de ser un buen representante de sus intereses (por su ineficacia, que no por su dirección popular o nada que se le parezca), y ya estarán buscando, si es que ya no lo tienen, un recambio.

Dadas las condiciones económicas, en general, el capital (no importando cuál de sus momentos) no va a invertir ante la incertidumbre y el alto riesgo. Lo que llaman ‘fuga de capitales’, no es fuga de nada. Es simplemente el movimiento interno del capital que persigue la mayor utilidad al menor costo posible. No existe un capital ‘patriótico’, ni ‘mala voluntad’ del capital. Por su histórico y objetivo movimiento, el capital destruye pueblos, naciones, auspicia guerras, pudre el planeta. Su exclusiva moral es la utilidad. Por eso prefiere invertir en instrumentos financieros transnacionales, en industrias provisionalmente rentables como la soja; acuartelarse en la construcción inmobiliaria a precio de ricos, o no invertir en nada, esperando cambios que se ajusten a sus intereses. Para eso tiene ahorros dolarizados con que atecharse.

La inflación no sólo es un fenómeno asociado a la circulación de dinero abundante y sin respaldo inyectado en el mercado por el Banco Central. También se provoca por la escasez de insumos y productos, y en Argentina en especial, por la incontrolable especulación en el momento del intercambio de mercancías, es decir, en el ámbito del retailer (grandes minoristas) y del pequeño comercio. Al respecto, todos los intentos del gobierno por fijar el precio de algunos productos han resultado un fracaso. Si el Ejecutivo democratizara desde abajo hacia arriba una supervisión popular y barrial de la especulación, tal vez los resultados serían más efectivos. Pero el desplazamiento de poder y control a la gente común es observado como un peligro para una democracia sin pueblo. Kicillof -ex marxista- que se dice hoy ‘keynesiano’, ni siquiera se atreve a una medida que está dentro de los parámetros del capitalismo. El keynesianismo no sólo es mayor participación del Estado en la economía para impedir las crisis propias del librecambismo y el avance del ‘comunismo’. No sólo es política subsidiaria (en retirada) para evitar ‘que los negros se pongan rojos’. También puede ser acciones temporarias de vigilancia ciudadana organizada contra los especuladores y formadores de precios. Pero el terror de clase es superior a la condición antipopular y antiparticipativa del capital.

Sin embargo, si la crisis es enfrentada sin medidas contundentes, sin renacionalizaciones de nada, sin impuestos sustantivos a la renta financiera, sin soluciones energéticas, sin intervención, más allá de los subsidios en caída libre, en la distribución de los ingresos polarizados, entonces sólo se puede apelar a la fórmula del ajuste estructural, las leyes antiterroristas para tratar de amedrentar el descontento (6.500 luchadores sociales están procesados, mientras los juicios suman y siguen contra trabajadores y dirigentes políticos en resistencia).

Como especificidad argentina de la crisis, la industria del narcotráfico, la red de trata y la explotación sexual infantil coludida con un sector de las policías, ha estallado en varias provincias del país. El pueblo más empobrecido y menos politizado sirve de fuerza tercerizada para las componendas antes mencionadas.

Asimismo, y en materia poliética, la extraña y reciente amistad entre la antigua líder de las Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini (oficialista a ultranza) con el comandante en jefe del Ejército, César Milani, involucrado en violaciones de los derechos humanos, coronan un devenir de difícil comprensión. En este sentido, la madre y luchadora inclaudicable e insobornable, Elia Espen se refirió a este hecho: “Tengo muchas fotos con Hebe, yo la respetaba. No sé que pasó en su cabeza en todos estos últimos años. Sentí un gran shock al ver esa foto (donde aparece Hebe de Bonafini junto a Milani). Dolor. Obviamente creo que Milani debería estar siendo juzgado y no al frente del Ejército” (http://www.agenciacta.org/spip.php?article10761). Por lo mismo, docentes de la Universidad de las Madres ya presentaron su renuncia (http://www.kaosenlared.net/america-latina/item/75772-argentina-por-el-caso-del-general-milani-renuncian-docentes-a-la-universidad-madres-de-plaza-de-mayo.html).

Amargas se avecinan las fiestas de fin de año, mientras los asalariados y el pueblo hacen chillar las tarjetas de crédito ante la caminata brava del ajuste. Luego de enero, a fines de febrero comienzan los gastos escolares. Marzo se augura con tormentas.

En tanto, el movimiento social y sus expresiones políticas todavía batallan de manera continua, pero dispersa. La única táctica posible para los oprimidos y sus organizaciones es articular la unidad popular. Es de esperar que la propia oportunidad, armada de voluntad e inteligencia, de autocrítica y destrucción de diferencias indistinguibles, produzca la herramienta política necesaria para encarar el actual período..

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30 años de educación y docencia en Argentina

UNIPE

Entrevista a Laura Marrone realizada por Diego Herrera. (1).

-Me gustaría que me contara cómo vio las reformas que se hicieron en educación desde el alfonsinismo en adelante y los matices que ve entre cada una de las reformas

-El período alfonsinista no puede denominarse como de reformas educativas. Fue un período donde el retorno a un régimen constitucional fue acompañado de una victoria democrática del movimiento de los trabajadores y del pueblo en Argentina que repercutió en educación. Por ejemplo, los estudiantes recuperaron su derecho democrático a la participación en los centros de estudiantes, los docentes pudieron volver a organizarse sindicalmente y a defender sus derechos. Esto también se expresó en un cierto cambio en los contenidos que incorporaron la enseñanza de derechos humanos, la defensa de los regímenes constitucionales democráticos, la Constitución, etc. Fue el período en que enseñábamos a votar en las escuelas porque pocos sabían cómo hacerlo. Pero no hubo un verdadero rediseño. El gobierno de Alfonsín llamó al Congreso Pedagógico en el año ’84 con el propósito de abrir un debate que le permitiera formular una propuesta educativa diferente, pero no logró sustanciar una reforma concreta. El Congreso se llevó adelante. Terminaron sus sesiones prácticamente en el año ‘88 y fue copado por la Iglesia y los sectores privatistas. Nosotros intervinimos en sus inicios pero el mecanismo de participación previsto solo permitía que lo hiciera efectivo aquél que no trabajara, que pudiera tener relevo de tareas, entonces era imposible competir con quien disponía de recursos humanos como la Iglesia para deslindar gente de sus lugares de trabajo para asistir a los debates. Finalmente sus resultados fueron algunos de los pilares para la reforma educativa que luego se plasmó en la Reforma de los 90. Este periodo fue acompañado, también, del inicio de las políticas de ajuste. La inflación comía los salarios, los recursos presupuestarios para la educación. Fue un período de grandes luchas docentes que tuvo su pico máximo en la huelga del 88 que duró 42 días. Su reclamo central era 25% de presupuesto para educación y en ese momento, mil australes de salario básico. Era un reclamo nacional porque el sistema educativo, en cierta manera, todavía era nacional. La huelga fue derrotada y esto permitió iniciar no solamente el ajuste en educación. También provocó una nueva relación de fuerzas dentro de la docencia. CTERA fue copada por el sector de la Celeste que todavía actualmente la conduce y que inició un proceso de liquidación de todo el régimen democrático que tenía. Era un régimen diferente al resto de los sindicatos del país. Tenía los confederales que funcionaban con mandato de base para la definición de los planes de lucha y un régimen de conformación de la Junta Ejecutiva proporcional, por sistema D´Hont, donde participaban todas las listas. Todo eso se liquidó y pasó a tener un estatuto, como decíamos nosotros en ese entonces, parecido al de “la UOM de Lorenzo Miguel”. Se empezó a verticalizar, se asfixió la democracia, la representación de las minorías y, ligada al aparato del Estado, se fue consolidando una nueva dirección. Antes había sido una dirección integrada por diferentes sectores: radicales, socialistas, Partido Comunista, la izquierda trotskista, que continuaban los grandes lineamientos de la fundación de CTERA en el año ’73: laicista, defensora de la escuela pública, anti-privatista para educación y con un régimen interno sindical democrático.

-¿Y a partir del menemismo?

-Con el menemismo todo esto cambió. Empezó el segundo período y ahí sí, podemos hablar de una reforma educativa: neoliberal, ligada a los lineamientos de organismos internacionales. Hubo un documento del Banco Mundial que puede ser tomado como testigo de esa época: “Prioridades y Estrategias para educación”, de 1996. Ahí podríamos tener resumido todo lo que fue el diseño que se implementó durante la década del ’90 en nuestro país y en toda América Latina.

-¿Es la base teórica de la Ley Federal de Educación?

-Algo así. Tenemos que entender que ya estamos en una etapa avanzada de la globalización, con un rediseño de los sistemas económicos muy ligados a la relocalización de la producción a nivel mundial y, por lo tanto, nuevos “roles” para los estados-nación dentro de una economía sumamente interdependiente. Esto va a tener una repercusión muy fuerte sobre los sistemas educativos.
La lógica de la reforma tenía tres dimensiones: una de tipo financiero, consistente en liberar a los estados nacionales del compromiso de sostener los sistemas educativos, que se habían vuelto muy costosos y demandaban enormes recursos. Había que tener cada vez más educación para poder sostener el consenso y la dominación. El problema era cómo hacerlo para que no costaran tanto a los estados. El diseño del Banco Mundial y del FMI fue la transferencia de los servicios nacionales a las provincias. Así, en el año ’91 Argentina firmó el Plan Brady con el FMI por el cual se comprometió a terminar de transferir lo que había empezado la dictadura en el ‘78 a nivel primario, en ese momento, el nivel medio. Y con eso, liberar al Estado Nacional del costo de educación. Esto fue un compromiso para que Argentina pudiera renegociar la deuda externa en base a los acuerdos que firmó el entonces Ministro de Economía, Cavallo. Eso se materializó con la Ley de Transferencia de las escuelas medias en 1992. Luego se sancionó la Ley Federal de Educación en 1993 que fue la que redondeó la Reforma, pero la base se estructuró a partir de este acuerdo con el FMI.
Un segundo aspecto tuvo que ver con el conocimiento y la relación entre el sistema educativo y la demanda de la producción. Es indudable que había que reformular los planes de estudio y también, a nivel geopolítico, la producción y la distribución del conocimiento. Curiosamente, los planes del Banco Mundial y del FMI para Argentina eran los mismos que para países donde prácticamente nunca había habido educación primaria. Nosotros tenemos la universalización de la escuela primaria desde 1940 y sin embargo los planes estaban enfocados de manera exclusiva al nivel primario como si aún hubiera que lograrla, y en cambio se descuidaba la escuela media. Para nosotros, los organismos internacionales no estaba pensado el destino de desarrollar la educación media. Por eso las escuelas medias fueron las que menos fondos recibieron. Hubo una reformulación de los contenidos curriculares para adecuarlos a las nuevas demandas. Se dejó de enseñar manualidades en primaria y se pasó a trabajar con tecnología, por ejemplo. Nuevas demandas para el conocimiento, nuevas demandas para la distribución del mismo y por lo tanto del rol de nuestro país, que no iba a ser productor sino consumidor de conocimiento. Por eso había que formar técnicos, no científicos. Es una etapa en la que prácticamente no hubo inversión en ciencia.
Un tercer aspecto, que siempre se descuida en el análisis de la reforma de los 90, tiene que ver con la desarticulación de la demanda social. Los sistemas educativos nacionales, herencia del formato republicano del siglo XIX, de la Ley 1420, no solo se habían vuelto muy costosos, sino que además se habían vuelto políticamente una herramienta de debilitamiento de los gobiernos nacionales. Ocho millones de estudiantes, más seiscientos mil docentes provocaban que un reclamo salarial fuera directamente dirigido hacia un gobierno nacional que temblaba.

-¿Esto se evidencia con la huelga del ‘88?

-La huelga del ‘88 puso en tela de juicio la estabilidad del gobierno de Alfonsín. La Celeste, y el propio PJ entonces en la oposición, acuerdan con los radicales desarticular la huelga porque empieza a haber a nivel de sociedad un clamor “hagamos como los docentes, resistamos la pérdida del salario”. ¡Recordemos que la inflación estaba llegando al 25% mensual! Cuando se llega a una huelga general que llama (Saúl) Ubaldini para solidarizarse con los docentes, era ya un reclamo nacional. Vos imaginate hoy una huelga donde la Ford pare su producción para solidarizarse con los maestros. Eso fue lo que ocurrió en el ’88, porque la gente veía en esa huelga la posibilidad de parar el plan de ajuste. Por eso hay un acuerdo entre peronistas y radicales para derrotarla. Por eso viajó a Argentina, en los inicios de la huelga, el propio Cambdesus, Director del FMI, que se entrevistó con Alfonsín para plantearle que tenía que derrotar la huelga docente.

-¿Entonces se apuntó a debilitar la organización docente?

-Se desarticuló la demanda nacional a partir de que los salarios pasaron a ser definidos en cada provincia mediante el paquete de leyes de la Reforma. Nunca más hubo una huelga nacional, sólo algún paro aislado. Todos los reclamos fueron provinciales, llevando a situaciones terribles como la de provincias donde hubo hasta cien días de paro porque sus docentes pasaban hasta 6 meses sin cobrar.

-Sin que todo eso termine de repercutir dentro del país

-Exacto. Todo eso porque no tenían fondos, porque las transferencias fueron para reducir los gastos del Estado Nacional y porque además políticamente una huelga en Jujuy o en Salta no repercute tanto como una huelga en la Ciudad de Buenos Aires. Ciudad de Bs As tiene un PBI alto, podía sostener la transferencia. Los docentes de capital nunca dejamos de tener nuestro salario, pero en el resto de las provincias hubo una crisis, una debacle. Entonces el tercer aspecto es ese, desarticular la demanda. Y también de contención social, porque a su vez se buscó que las escuelas pudieran ser un lugar de parking de la juventud que no tenía salida laboral. Recordemos que era una etapa de gran desocupación. No es que se buscara que cada vez se estudie menos, ese es un error simplista de lectura de la política educativa de entonces. Se trata, en realidad, de que toda la juventud esté dentro del sistema educativo, que se alargue cada vez más la permanencia en el sistema educativo aunque se aprenda menos y los títulos cada vez valgan menos. Hay necesidad de contención social en una economía que no va a absorber esa mano de obra. Entonces, están más tiempo los pibes en el sistema, aunque aprendan menos. Esa es la tercera dimensión de la reforma.
Esto fue acompañado por la CTERA con un cambio en la composición de su dirección. La conducción Celeste de CTERA cambió su estatuto a fines del ’88 y pasó a ser co-gobierno. Apoyó todas estas leyes. Todas. Aunque los documentos actuales de esa dirección digan lo contrario.
Cuando se discute la Ley Federal, nosotros resistimos, la rechazamos, rodeamos el Congreso en un movimiento auto-convocado. Realizamos a una movilización que logró que se demorara casi un año, pero era una forma de tratar de responder a la resistencia que habíamos desarrollado. Hicieron una mesa de acuerdo a nivel parlamentario para modificar el proyecto de Ley y Mary Sánchez, que fue Secretaria General de CTERA, salió por los medios diciendo “hemos triunfado, hemos logrado un acuerdo, logramos lo que queríamos”. Esta declaración la podés leer en Página 12 del 23 de abril de 1993.
Para investigar, yo siempre sugiero buscar los documentos escritos de la época en papel. Lo digital se cambia. La conducción Celeste de Marys Sanchez, Yasky, Maldonado, cambiaron la historia. Dicen que estuvieron contra de la Ley Federal de Educación y no es así. No solamente estuvieron de acuerdo sino que además sus diputados en el Congreso la avalaron. Poco tiempo después, cuando ya era un escándalo lo que estaba pasando en algunas provincias, pusieron la carpa blanca cuya intención no fue otra que acallar el reclamo de las provincias para que hubiera un plan de lucha nacional porque la situación era insostenible. La conducción Celeste de CTERA se negó a hacer un plan de lucha nacional y montó un hecho mediático que fueron los mil días de la carpa blanca. Mientras tanto, hasta un muerto hubo porque Teresa Rodríguez en Neuquén fue víctima de la represión del gobierno de Felipe Sapag por la lucha que estaba teniendo lugar en Neuquén. En ese momento CTERA no solamente no reclamaba la derogación de la Ley, sino que su pedido era por una ley de incentivo docente. Nosotros pedíamos aumento de salario, no incentivos. Los incentivos eran una política del Banco Mundial acordaba con el Gobierno nacional de Menem. Consistía en otorgar salarios diferenciados por desempeño docente. Fue tal el grado de movilización que finalmente modificaron la aplicación de esa norma. El “incentivo” lo terminamos cobrando todos, y se transformó en un plus en negro, pero no pudo ser empleado como premio al mérito como se pretendía.

-Se creó un impuesto al combustible destinado a la totalidad de los docentes

-Primero ellos apoyaron el impuesto al combustible que también nosotros denunciamos. En ese momento buena parte de las docentes tenían maridos remiseros -que eran los desocupados de la producción- así que salía del fondo de los maridos y entraba en el fondo de la mujer. Era ridículo. Al final lo pusieron en los cigarrillos. En vez de plantear un impuesto a los grandes monopolios, el no pago de la deuda externa, no, acordaron el impuesto al consumo. Y acordaron una ley de incentivos. El propio título los denuncia.
Gran parte de los cuadros de la CTERA ingresaron a los Ministerios. Se inició una nueva etapa, de co-gobierno de CTERA con los gobiernos, tanto nacional como provinciales.

-¿Cómo ve la Ley Nacional de Educación?

-Algunos economistas suelen denominar el período del kirchnerismo como neo-desarrollismo. En educación creo que hay un proceso más complejo. Durante el menemismo, debido a la resistencia docente, no se completaron los planes de privatización ni de flexibilización laboral docente como sí ocurrió en los sectores privados. Hubo privatización de los servicios públicos y flexibilización laboral. Pero no pudieron derogar los estatutos docentes e imponer las reformas que pedían los organismos internacionales. Este proceso se inició pero no se completó. Este proceso se siguió desarrollando luego, con los gobiernos que sucedieron, tanto de la Alianza y como del FPV. Durante ambos gobiernos hubo un desarrollo de la privatización, subvencionada por el Estado. Desde la reforma del ’93 ha crecido el subsidio a la educación privada llegando a provincias como Córdoba o Santa Fe que destinan casi el 30% de sus recursos a la educación privada. Con la Ley Nº 26.206 no se modificaron las líneas centrales de la reforma educativa que dejó instalada el menemismo. Es más, Daniel Filmus, Ministro de Néstor Kirchner, fue partícipe de la Reforma de los ’90. Integró los equipos de Susana Decibe, Ministra de Educación de Menem y los cuerpos de dirección de FLACSO que sostuvo la reforma, participando de los planes de actualización curricular en las provincias, financiadas por un organismo internacional, que pagamos con deuda externa. No tuvo intención de hacer una nueva ley. En el imaginario del progresismo, con el kirchnerismo tenía que haber algún cambio en relación a la Ley Federal. Era un grito la derogación de la Ley Federal. Gritamos tanto que la CTERA empezó a decir que siempre había querido su derogación.
Ese reclamo es el que hizo que convocaran a derogar la Ley Federal y a sancionar una nueva que fue la Ley de Educación Nacional actual, Nª 26.206. Pero esta ley no modificó la línea central de la Reforma de los 90: el financiamiento sigue estando centralmente en manos de las provincias. Y el presupuesto de Nación para el sistema educativo formal sigue siendo mínimo. El año pasado fue de 5.7%, este año de 5.5%. No representa más que el 1.45% del PBI. Sobre el 6,4% del PBI que enuncia siempre la Presidente, hay que decir que Nación sólo aporta el 30%, el resto lo hacen las provincias. Ese es el diseño que dejó instalado la reforma educativa del menemismo y que pidieron el Banco Mundial y el FMI.

-Cuando dice que avanzó la privatización en el sector educativo, ¿a qué se refiere?

-A nivel nacional las escuelas privadas eran, hasta hace 3 años, el 27% de la matrícula con picos altos, como es el caso de la ciudad de Buenos Aires que tiene casi el 51% o de la provincia de Buenos Aires que ya está en el 35%. Uno de los sistemas educativos más privatizados del mundo es el de Chile, que tiene el 45% de educación privada. Pues bien, la ciudad de Buenos Aires, como ciudad, lo supera. Y la provincia de Buenos Aires, que es uno de los sistemas educativos más grandes del mundo, ¡aumentó del 30 al 35% en los últimos 5 años! Como tasa de crecimiento es mucho más alta que la de CaBA. O sea, con Scioli está aumentando mucho más que con Macri.
Eso está sostenido por la política de subsidios. En Ciudad, por ejemplo, existen 1022 establecimientos educativos subsidiados. Provincia de Bs As, en el 2005, por cada peso que invirtió en un alumno/a de la escuela pública, destinó $ 0,55 a un alumno/a de la escuela privada. En el nivel superior hoy existen numerosos profesorados religiosos íntegramente financiados por el estado. Originariamente se decía que el subsidio, cuando empezó con la Ley Nº 13.047 en el año 1947, era para solventar aquellas escuelas que existían donde el estado no llegaba. Hoy no es el caso, se financia a las iglesias y a empresas privadas de educación que compiten en matrícula con la escuela pública, incluso a costa de hacer peligrar su cierre como es el caso de la zona norte de la Ciudad de Bs As.

-Entonces, usted dice que al mismo tiempo se siguió la misma matriz de los años ‘90 en tanto que el aumento de la matrícula en el secundario o la tendencia a universalización de la educación a nivel secundario tiene que ver con un espacio de contención

-Contención y fragmentación. Son dos caras de la misma política. La privatización es favorecida como contrapartida a la contención social. Al mismo tiempo que se incorpora al sistema educativo en el nivel medio, a partir de su obligatoriedad, a sectores que antes no iban a la escuela, el estado facilita la huida de la clase media de la educación pública pues no quiere compartir banco con la pobreza en uno de los pocos espacios públicos que queda en pie. El aumento de matrícula en educación que enarbola el gobierno es una tendencia mundial en los últimos 50 años. Los sistemas educativos vienen creciendo porque tienen que ver con esa otra lógica que hablamos al inicio: además de formar la mano de obra y formar al ciudadano que acepte el orden social y político, como señalara Durkheim, o formar el gusto para el consumo como sostenía Sarmiento, las escuelas han pasado a cumplir una nueva función: contener socialmente. Aquellos que, a partir del desarrollo tecnológico, el capitalismo no requiere en la producción para obtener su ganancia y que han pasado a constituir una masa de casi 1.000 millones de personas en el mundo que son y serán desocupados estructurales, se los contiene y educa en las escuelas, para aceptar su realidad como producto de sus méritos individuales y no como producto de un sistema que los expulsa. Todo esto, claro, sería distinto si cambiasen las relaciones sociales de producción. O sea que se redujeran las horas de trabajo y se repartieran entre toda la población de planeta. Obviamente esto requeriría terminar con la privatización de la producción y organizar una economía planificada en función de las necesidades sociales y no de la ganancia individual.
No se trata de la destrucción de la escuela pública, sino de un cambio en su función y en su segmentación interna. La escuela pública pasa a ser el lugar de los pobres y, a las clases medias, a fin de facilitar su reproducción social, se les ofrece un nuevo credencialismo a través de la heterogeneización de las escuelas. Por eso la política de privatización es una política que, electoralmente, pretende ganar todavía el voto de la clase media. La clase media se ha ido de la escuela pública favorecida por el Estado. En Capital Federal casi no se han construido escuelas públicas para el nivel medio ni inicial respondiendo a la extensión de la obligatoriedad del primero y de la universalización como derecho del segundo. Casi todas las escuelas que se abren son privadas, al mismo tiempo que hay una pérdida de matrícula brutal en las escuelas medias públicas. El Hipólito Vieytes es una escuela que tenía diez secciones de primer año y hoy disputa su derecho a mantener abiertas algunas secciones. En el Mariano Acosta este año egresan cursos de dieciocho alumnos, cuando antes había cursos de treinta estudiantes como mínimo. Existe el peligro latente de cierre de casi 1.000 cursos y grados por baja matrícula, algo así como una reducción de 100 escuelas.

-Las reformas que tienen que ver con los diseños curriculares o con la interdisciplinariedad o la Ley de Educación sexual, por ejemplo, ¿se ven en el aula?

-Sí. A partir del 2001 hubo un cambio. El 2001 significó una explosión social que puso en escena muchas demandas. A nivel educativo, muchos docentes hicieron entrar la problemática social a la escuela, fueron sensibles, trataron de explicar la crisis y también los derechos no respetados. Digamos que la cuestión ya no fue sólo la de los derechos democráticos formales, como en la época de Alfonsín. La escuela trató de tener un currículo comprensivo frente a la crisis social. Por su parte, Ministerio de Educación llevó al terreno de la norma algo que muchos docentes veníamos sosteniendo con el cuerpo en el aula, muchas veces contra estructuras jerárquicas que lo negaban o reprimían. Me refiero a la cuestión de los derechos humanos, la denuncia de lo ocurrido en la dictadura, la memoria de los desaparecidos. El hecho que Ministerio lo tomara, habilitó su extensión a todas las escuelas y lo masificó. De algún modo descomprimió la censura que existía. Lo mismo ocurrió con la cuestión de la diversidad cultural. En muchas escuelas con población diversa, veníamos trabajando este enfoque, como es el caso de la zona del Parque Indoamericano, Soldati, Lugano en Ciudad o docentes del sur con la cultura mapuche. Pero éramos mojones en un cuadro general de blanquización de la cultura que siempre había dominado en la escuela. Su incorporación a los contenidos curriculares desde el Estado facilitó que estos enfoques se extendieran a gran parte de las escuelas. También hay enfoques progresistas en relación al estudio de las Ciencias Sociales, actualizaciones pedagógicas y disciplinares en general. Lo que pasa es que también existe un doble discurso. Se habla de educación bilingüe, de multiculturalidad en una escuela donde el otro ya no existe como realidad sino como mención virtual, porque no está en el banco de al lado, está en otra escuela. La escuela sarmientina homogeneizó la cultura, pero en la misma escuela estaba el hijo de un pueblo originario y el hijo de un italiano. Hoy no está. Hoy la clase media se fue a las escuelas privadas. Entonces hay homogeneización social de cada escuela, al mismo tiempo que se heterogeiniza el sistema. Hoy las escuelas son diferentes. Antes teníamos un sistema educativo nacional y aunque la educación privada existía, era marginal. Hoy no lo es.

-¿Y respecto a las condiciones laborales de los docentes?

-En ese sentido también está creciendo la flexibilización laboral y hay un incremento a través de los programas de la pérdida de los concursos para la designación de los docentes. La huelga del ’58 de los maestros y profesores de nuestro país, en rechazo a la manipulación por parte de los gobiernos de turno que ponían y sacaban docentes de acuerdo a su ideología, conquista el estatuto del docente, el régimen de concursos y la estabilidad laboral. Eso perdura aún durante la dictadura militar, que nos declaró prescindibles a una buen cantidad, mantuvo un listado que se manejaba para la designación de los docentes en base a una junta trucha que ponían ellos a dedo pero que tenía que legitimar su designación mediante algún sistema de puntaje. Hoy tenemos en forma creciente, docentes que empiezan a ser designados desde el aparato político, directamente. Los planes Fines, para la terminalidad de la escuela media de Provincia de Buenos Aires, los Programas de Mejora, que incluso se meten en los sistemas educativos formales buscando paralelizar las funciones que quienes ejercen los docentes designados por concurso. La extensión de Centros de Primera Infancia mediante convenios por matrícula. Son todos programas donde se designa a docentes flexibilizados y no por concurso.
Nosotros defendemos un sistema educativo público. Eso significa que no esté controlado políticamente por el gobierno de turno, sino que sea como una especie de extensión de la reforma del 18 para todos los niveles de educación: gobierno de la educación de los propios docentes y estudiantes, con programas discutidos democráticamente, abierto al debate y construcción con los trabajadores y sectores populares. El reciente conflicto en la Ciudad de Buenos Aires de las escuelas medias y terciarias en contra de la reforma de los planes de estudio es una expresión de resistencia no sólo contra el gobierno de Macri sino también contra el gobierno nacional ya que estas reformas nacen de las resoluciones que se toman en el Consejo Federal de Educación y en el INFOD.” Eso lo pueden hacer porque son una tecnocracia despegada de la realidad, que es designada a dedo, que no corresponde a ningún cuerpo colegiado democrático de decisiones, de participación, y además porque hay un proceso de quiebre en la producción del conocimiento educativo entre el tecnócrata y el que está en el aula. Eso se profundizó en los últimos cincuenta años.
Podemos señalar que si en los ’90 el proceso de burocratización de la CTERA se asentó sobre la base de la derrota de la huelga del ’88 y el desangre que significó para las provincias la transferencia, hoy hay un proceso de recomposición, donde ya hay varias provincias que tienen conducciones sindicales que tratan de resistir esta política educativa y también buscan una nueva coordinación nacional, como es el cado de Neuquén y Santa Cruz, Catamarca, Misiones. Hemos perdido la CTERA que dejó de ser un lugar para la unidad de las luchas docentes y para la defensa de la escuela pública, que pasó a cogobernar, pero también hemos empezado a recuperar espacios locales y alguna mínima forma de coordinación y de confluencia a nivel nacional. Tenemos el desafío de poder explicitar una propuesta, mostrando nuestro rechazo a la política educativa privatista desmontando este doble discurso, mostrando con cifras. Por ejemplo, estamos denunciando lo que ocurre con el presupuesto educativo nacional. Todo el mundo está reclamando porque lo que se sanciona en cada localidad como presupuesto educativo es inferior a la inflación del año pasado. Pero nos falta un reclamo nacional. El presupuesto nacional es menor y sigue sin hacerse cargo del sistema educativo en su conjunto. Nación solo aporta al nivel universitario y al Fondo de Incentivo. Destina sólo el 5.5% del presupuesto para educación, lo que está lejos de lo que fue el reclamo que UNESCO sostenía en los ’60 que era que los países debían destinar el 25% de sus presupuestos para educación. Si sumamos los presupuestos, nacional y provinciales, o sea lo que se llama el Gasto Educativo Consolidado, estamos igual que en la década del 60: 13.5%, igual que en la década del 60. O sea, en una época donde se supone que la educación debiera ser un lugar de inversión importante para los estados nacionales, más allá de las netbooks, que yo saludo porque soy defensora de la educación digital, pero una netbook cuesta 200 dólares y sostener la educación de los niños de una escuela durante un año cuesta bastante más que eso. Lo que tenemos que ver es eso, que el gobierno nacional no está destinando realmente una inversión sustancial. Hoy Brasil se propone el 10% del PBI para la educación. Y este gobierno nos muestra como un gran éxito el 6.4%, que además, no lo aporta el gobierno nacional. Lo vuelvo a decir, aporta el 1.45% del PBI. Entonces, sentémonos a discutir en serio porque hay que reformular todo: la jornada laboral, para que incluya la formación docente en servicio. Lo que estamos haciendo ahora no son más que parches mediocres y mezquinos en la formación del docente. El docente tiene que tener formación continua y eso tiene que ser una tarea sistémica a cargo del Estado. No puede depender de la voluntad individual del docente que quiere ascender o titularizar y por eso, se mata para hacer un cursito que en lo posible sea cerca de su casa y que le dé más puntaje. Hay que hacer un plan de formación docente y para eso hay que reformular la jornada laboral. Tampoco puede depender de que los chicos se queden sin clases. Hay que recuperar el sistema educativo único nacional, hay que suprimir los subsidios a las escuelas privadas, hay que recuperar la centralidad del sistema público, estatal, en la emisión de los títulos. Ese es un reclamo que la CTERA sostuvo en su momento y después olvidó. Hoy emite título cualquiera. No nos hace falta la CONEAU, que es una mentira para poder legitimar esta situación, donde tienen peso en los sectores privatistas y la iglesia. Hay que recuperar el carácter público de la escuela pública recomponiendo socialmente su matrícula. Si la escuela pública solo tiene la matrícula de los sectores más empobrecidos, la tarea es doblemente difícil. En el acto de educar no solo está el docente sino que también está el par, entonces la escuela tiene que ser un espacio público donde estén todos los sectores sociales porque eso colabora para una verdadera socialización. Eso también contribuirá a la disminución de la violencia, en tanto descubra que el que está al lado mío no es un enemigo, en la medida en que compartamos un espacio de producción del conocimiento y pueda entonces replantearse la relación opresor-oprimido. Claro que no se va a resolver ahí, pero en todo caso, que no sea la escuela un lugar para cristalizarla sino para cuestionarla. No es algo utópico, es posible, si nos ponemos las pilas, como dicen los chicos.


UNIPE: Universidad Pedagógica (La Plata)

Nota:
1) Laura Marrone es docente de Institutos de Formación docente. Fue Secretaria de Asuntos Pedagógicos de Ademys hasta el 3 diciembre del 2013. La presente entrevista fue realizada por Diego Herrera en marzo del 2013, a pedido de la Universidad Pedagógica de La Plata.

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Los derechos de las mujeres y el proyecto de reforma del código civil: Algunas cuestiones ideológicas sobre lo “moral” de la Iglesia Católica

Ester Kandel (especial para ARGENPRESS.info)

El texto que propone reformar el código civil recibió merecidas críticas, en tanto el Estado se resguarda y resguarda a los funcionarios de su actuación en defensa del mercado, asegurando la reproducción capitalista, desconociendo décadas de lucha de trabajadores/as y de las organizaciones populares.

Los cuestionamientos giraron alrededor de estos temas:
- “La mercantilización de las relaciones civiles, la desaparición de la propiedad social, el desconocimiento de la preexistencia de los pueblos originarios, el abandono del derecho al acceso al agua como derecho humano y la definición de persona a medida de la Iglesia Católica”. (Fabiana Arencibia, 2013).
- Sobre el embrión humano, desconociendo que “El embrión humano no es una persona, según la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el marco de la sentencia recaída en la causa Artavia Murillo y Otros Vs. Costa Rica, dictada el 28 de noviembre de 2012.
- La definición de la “persona humana desde la concepción” es una postura religioso confesional, que no se corresponde con los conceptos científicos ni las definiciones jurídicas.
- Fue “un guiño a los sectores conservadores” dijo Belén Spinetta (2013) Vale mencionar que la iglesia católica cuestionó fundamentalmente los aspectos del proyecto de reforma vinculados a la ampliación de los derechos de género y familia. (1)
- “Se intentan consagrar conceptos e instituciones que en algunos casos, nos retrotraen más allá de lo decimonónico y en otros ignoran los avances jurisprudenciales que la propia sociedad ha ido conquistando, así como ignoran los reclamos populares. Sólo en algunos aspectos se adoptaron o modificaron propuestas, fruto de la constante acción de organizaciones y movimientos sociales, populares, en la lucha por la conquista y manutención de sus derechos. Claro está, que siempre que no se pusiera en riesgo o en cuestión temáticas estructurales del sistema dominante. (…) Era el árbol que tapaba el bosque”. (2) (Beatriz Rajand (2013).

Algunas cuestiones ideológicas sobre lo “moral” de la Iglesia Católica

La “moral” de la Iglesia Católica acompañó la esclavitud, el feudalismo y el desarrollo del sistema capitalista y con ello una organización social que en una última instancia garantice la propiedad y la herencia. La resistencia actual a reconocer que las mujeres deben elegir sin condicionamientos, su sexualidad y la reproducción amerita bucear en los orígenes y sentido de las mismas.

Un repaso por algunas fuentes citadas en historias de las mujeres, como por ejemplo por August Bebel, señala el papel que jugaron las mujeres, oponiéndose al imperio romano, adhiriendo al cristianismo, con expectativas de ser liberada del sometimiento, en nombre del mandato bíblico, primero por sus padres y luego por sus maridos.

Con frecuencia fue a través de ellas como se convirtieron al cristianismo los más poderosos. Así, por ejemplo, fue Clotilde la que indujo a Clodoveo, rey de los francos, a que aceptase el cristianismo en sus países. A la influencia de las mujeres se debe la conversión de muchos grandes. Pero el cristianismo recompensó malamente a la mujer.

Su situación no cambió, y debió ser obediente a los “mandatos divinos”.

Alejandra Kollontay, agrega información sobre el cristianismo cuando propagó “la mortificación de la carne”, introdujo ejercicios de oración hasta el agotamiento y predicó por añadidura, el ayuno y la abstinencia. El matrimonio estaba considerado como la expresión de la concupiscencia de la carne.

El cristianismo, la propiedad privada y la pobreza y el castigo a las mujeres

El cristianismo legalizó la propiedad privada, confirmando las clases sociales y las consecuencias que tuvo en la población. Es así que consideraba a la pobreza, la dulzura y la paciencia como virtudes que los siervos sin derechos tenían el deber de practicar.

“Creer sin dudar” era la máxima que avalaba a los terratenientes para tener asegurada su supremacía y la “ley divina” instituyó la inferioridad de la mujer.

Las mujeres fueron objeto de reproches, acusándolas de pecadoras y de incitar al hombre al amor carnal. El pueblo analfabeto, creía estas enseñanzas de la iglesia. Desde ya, que existía la doble moral, pues por otro lado avalaban la corrupción y la prostitución.

Las buenas cualidades de las mujeres, como el “arte de curar”, también eran descalificadas por los monjes. Por ejemplo cuando las campesinas conseguían curar una enfermedad, la iglesia las veía como una rival y consideraron su trabajo como “obra de Satanás o una “brujería”, aunque eran reconocidas por la comunidad.

La iglesia organizó durante varios siglos, una serie de procesos de brujas, en el transcurso de los cuales numerosas mujeres fueron perseguidas y asesinadas de manera espantosa. Entre los siglos XV y XVII, miles de supuestas brujas subieron a la hoguera. Durante un solo año, por ejemplo, setecientas “brujas” fueron quemadas vivas solamente en la ciudad de Fulda (Alemania) y en la región que rodea el lago. Como en el norte de Italia, no menos de un centenar de mujeres fueron juzgadas por haber “comerciado con el diablo”.

A pesar de estos castigos, las mujeres ejercían sus saberes y fueron “desobedientes” a los mandatos de sumisión.

A. Kollontay, al relacionar desarrollo económico y el lugar que fueron ocupando las mujeres, realizó varias observaciones, de hechos ocurridos en el transcurso de la Edad Media. Reconociendo que es difícil hablar de derechos en un sistema opresor que se basaba en el poder del terrateniente y los campesinos y campesinos eran “siervos”, hizo algunas diferencias que merecen nuestra atención.

Por ejemplo entre la población campesina:

El hecho de que el campesino estuviese tan esclavizado como su mujer contribuía a disminuir, incluso a borrar las diferencias entre ellos. Hombre y mujer se doblaban juntos bajo el yugo del señorío. En la vida de familia, sin embargo, el siervo sumiso y despojado de todo derecho no dejaba por eso de comportarse como señor y dueño con respecto a su mujer y a sus hijos. Exactamente igual que el caballero en su castillo que mandaba a su mujer adornada con títulos de nobleza (…).

Cuando la propiedad privada (3) consiguió imponerse en el seno de la clase campesina, el derecho paterno y por consiguiente el derecho del hombre sobre la mujer y los hijos, salió reforzado.

El matrimonio por interés pasó también a ser parte del modo de vida de los campesinos/as, con el agregado que el “señor” obligaba en algunos casos casarse con determinadas personas. Las campesinas tenían dos dueños, el “señor” y su marido. El poder del primero era de tal magnitud, que en ocasiones echaba al marido para incorporar a la campesina a su harén.

Sin embargo, a pesar de la posición subordinada de la mujer, en las sociedades en que los pueblos agrarios habían vivido un período de matriarcado, la mujer recibía cierto aprecio en su clan. Asimismo, dado que la lucha por la propiedad de la tierra y la propiedad municipal no se había terminado y como la mujer representaba una importante fuerza de trabajo, participaba en las deliberaciones de los aldeanos, aunque en su casa no tenía ni voz, ni voto.

Las rebeliones campesinas comienzan al final de la Edad Media y se registra que las mujeres tuvieron una participación muy entusiasta en la quema de castillos y en matar a los habitantes a hachazos y a golpes de horcas. (4)

Las mujeres en los conventos

La defensa de los intereses de la familia (5) requería de medidas de protección contra eventuales malos casamientos en la aristocracia. Es así que la esterilidad era uno de los motivos de divorcio y la mujer era condenada al celibato en el convento, así como las mujeres deshonaradas y las mujeres que no deseaban casarse.

Cuando la organización económica feudal alcanzó su apogeo (900 -1200), las mujeres a pesar de su esclavitud en el seno de la familia recibían una instrucción “relativa correcta” para la época” (6), especialmente si eran de origen aristocrático La formación en los conventos ingleses incluía la lectura de la biblia y el cuidado de los enfermos. Algunas mujeres religiosas entre el siglo X y el siglo XII, se destacaron en la ciencia y la literatura. (7) También se abrieron escuelas contiguas a los conventos a las cuales concurrían hombres y mujeres.

La explicación de la educación de las mujeres también tiene otra explicación, la económica, dada la responsabilidad como organizadora de la economía doméstica feudal. (8) Con el desarrollo del comercio, esta forma de organización económica perdió parte de su importancia porque la propiedad feudal o el castillo ya no conservaban el trabajo casero. Paralelamente, se observó el decaimiento en la instrucción y la cultura de las mujeres. El siglo XVII y XVIII se distinguían por la inclinación a la superstición y una marcada afición por los chismorreos y las diversiones superficiales.

Sintetizando la información A. Kollontay señaló:

Los conventos no eran entonces lugares de ocio, de desenfreno y de hipocresía. Eran por el contrario, centros de trabajo, que abrigaban los primeros estudios científicos y filosóficos. El mundo circundante estaba señalado por el bandidaje, los actos de violencia y de vandalismo de los más fuertes. Era, pues, muy natural para aquel que buscaba una tranquilidad y seguridad relativa, a fin de llevar a cabo su reflexión y su búsqueda, venir a refugiarse al convento.

La vida conventual de las mujeres, también existió bajo el dominio español en estas tierras, en la época del virreinato. Según Dora Barrancos (2007) el ingreso respondía a un conjunto de necesidades:
- necesidades de la familia, para resguardar el patrimonio, como adelanto de la herencia,
- una opción vinculada a subjetividades mortificadas por traumas personales;
- después de decepciones amorosas;
- falta de protección,
- resistencia a acuerdos matrimoniales.

Los requisitos para el ingreso a un convento, establecían: dote (9), “limpieza de sangre” y legitimidad de nacimiento.

Con el ascenso de la burguesía, esta “despojó de su halo de santidad a todo lo que antes se tenía por venerable y digno de piadoso acontecimiento. Convirtió en sus servidores asalariados al médico, al jurista, al poeta, al sacerdote, al hombre de ciencia” (Marx y Engels, 1848).

La Iglesia avaló el régimen burgués donde por “libertad” se entiende, librecambio y también la función de la mujer dentro de la familia como “instrumento de producción”.

Ésta operó en la intimidad de la familia orientando la reproducción de un modelo en la que la mujer “debe” procrear” y no ser “libre” para decidir sobre su propio cuerpo.

Las críticas a la Iglesia no invalidan reconocer, así como lo hace Perez Esquivel (2003) (10):

Hay que aclarar una cosa: cuando se habla de la Iglesia no hay que meter a todos en la misma bolsa. En América Latina hay muchísimos mártires, hay gente como monseñor Romero, el pelado Angelelli, hay gente maravillosa como el cardenal Paulo Evaristo Barrios, Carlos Cajade en La Plata. Hay mucho trabajo de base en las iglesias. Ahora, durante la época de la dictadura la mayoría de los episcopados en América Latina guardaron silencio, salvo algunos que lo asumieron

Para concluir, consideramos que en nombre de la “persona” los legisladores cercenan los derechos de las mujeres, siguiendo con la tradición conservadora que desde el siglo XIX, disputan por el acceso a decidir por los derechos civiles y cívicos. No los inmuta los resultados de los estudios como el siguiente:

Según cifras oficiales en Argentina el aborto clandestino es desde hace décadas la primera causa de muerte materna. La criminalización del aborto que da como resultado los abortos inseguros y la muerte de las mujeres, incluido el riesgo de muerte, resulta una violación directa del art. 6 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que expresa “El derecho a la vida es inherente a la persona humana. (Comisión de Articulación del aborto, 2013).

El estereotipo sobre el perfil de las mujeres y la “moral” que acompañaba fue resquebrajado, modificado en parte, gracias al protagonismo de los movimientos de mujeres pero existe un núcleo duro que lo sostiene, como en otras cuestiones, en defensa de un modelo.

Notas:
1) Entre ellos: que el divorcio podrá otorgarse con la decisión de una de las partes, que la infidelidad ya no se considerará una causal de separación o que los esposos no estarán obligados a compartir un mismo techo. Una de las principales objeciones la tuvieron con las técnicas de fertilización asistida y adopción ya que el nuevo código plantea darles los mismos derechos a las parejas heterosexuales como a las homosexuales. Se trata de aspectos que van al hueso de las concepciones conservadores que la iglesia sostiene en torno a la familia fundada en el matrimonio perdurable entre un varón y una mujer, como “es el modo óptimo de crianza de los niños y de organización familiar y social“.
2) Y en el bosque estaban y están, los atropellos a los bienes comunes, a la persona humana, a los derechos de los trabajadores, a los derechos de los pueblos originarios, la “irresponsabilidad” consagrada del Estado, la aceptación del instituto del arbitraje en ámbitos ajenos al lugar de los negocios (nuestro país), la consagración de la jurisdicción extranjera para dirimir cuestiones entre Estado y empresas multinacionales, y unas cuantas cosas más.
3) Cada siervo poseía su propia explotación que no pertenecía a la mujer, sino al hombre –el esposo, el padre o el hermano.
4) La jacquerie: sublevación de los campesinos franceses en 1358. Los historiadores describen a las campesinas sublevadas como criaturas vindicativas, insensibles y sanguinarias que superaban incluso en crueldad la cólera desencadenada de los campesinos.
5) El ideal de aquella época era una mujer sana y fecunda, capaz por otra parte de dirigir y administrar una fami-lia.
6) Aprendían no sólo coser, hilar, tejer sino también leer, escribir, cantar y bailar. Nociones de la ciencia y algunas estudiaban latín.
7) La monja Roswitha escribió dramas religiosos y relatos científicos. En el siglo VIII, en Inglaterra una abadesa, Elfleda, famosa por su gran sabiduría. Hildegarde que vivió en el siglo XI era filósofa.
8) Controlaba los ingresos y los gastos, establecía un presupuesto, recaudaba las deudas de los campesinos y evaluaba con precisión la cantidad de los productos necesarios para constituir o completar la reserva del castillo.
9) En el convento de las monjas capuchinas, para acceder al noviciado había que entregar el dinero bajo la forma de “limosna”.
10) Argenpress, 29 de noviembre de 2013.

Bibliografía:
- Arencibia, Fabiana, El nuevo código con continuidad liberal, Reproducido por FISYP, 2013.
- Barrancos, Dora, Mujeres en la Sociedad Argentina, Editorial Sudamericana, 2007.
- Bebel, August, La mujer y la sociedad- Pasado y presente, Ediciones Estudio, Buenos Aires, 1981.
- Belén Spinetta, en Media sanción para un Código Civil sin consenso, Publicado por Sandra Chaherel el 28 noviembre, 2013 en Rima.
- Kollontai, Alexandra, Mujer, historia y sociedad - Sobre la liberación de la mujer, Editorial Fontamara, Barcelona, 1982.
- Marx, Carlos y Engels, Federico, Manifiesto del Partido Comunista - 1848, web.
- Rajland, Beatriz, Sobre la propuesta de reforma de los Códigos Civil y Comercial de la Nación que se tratará en el Senado en estos días. Sus contenidos y consecuencias, (FISYP, especial para ARGENPRESS.info), miércoles, 27 de noviembre de 2013.

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Crónicas de la democracia acorralada

Silvana Melo - Claudia Rafael (APE)

Poco tiempo habrá hoy para destapar champanes. El número redondo que culturalmente da para festejo termina salpicado brutalmente por los nichos donde la democracia –que hoy cumple 30 años- todavía no plantó bandera. El núcleo duro del autoritarismo, la amenaza sombría a un sistema institucional siempre frágil, a pesar de su adultez, están hoy sintetizados en las policías de casi todas las provincias del país.

Con una decena de muertos se despertó hoy la democracia treintona. Jaqueada la reina por peones que nunca lo fueron. Por ejércitos que el poder político nunca decidió operar. Y que están casi intactos, cincuenta mil hijos de Camps y de Etchecolatz en Buenos Aires. Mal pagos, pésimamente equipados, en un trabajo donde la vida es moneda de cambio. Pero eficientes al máximo a la hora de obedecer las órdenes de mantener controlada la protesta social. A palos, a gases, a postas de goma, a balas de plomo. Infalibles en el monopolio de la violencia.

Ciudades enteras abandonadas a su suerte, grupos marginales incitados a la violencia y al saqueo, retirada estratégica del control y la represión para que bandas mixtas de transas con aporte policial siembren terror; comercios desvalijados, vecinos que se arman hasta los dientes y pasan la noche velando los mostradores, gente de barriadas confinadas que invaden territorios prohibidos y se llevan todo aquello que el sistema les niega diariamente y que, diariamente, soportan en silencio y resignación. Medios financiados por los gobiernos provinciales que se enteran a medias de su propio desastre, símbolos de felicidad veraniega (Peatonal San Martín, Mar del Plata) arrasados por la ausencia policial y la libertad delictiva, con visos consistentes de complicidad.

La santa Fe

Tres de la tarde. Cordón Oeste de la ciudad. Ahí donde se apretujan las villas de Santa Fe. “Paró el bondi y empezaron a agitar a los pibes. Yo me acerqué a preguntar y uno me gritó `volá, pendejo`. Tenía una nueve milímetros en la mano y me apuntó”, dijo a APe un educador popular santafesino. La realidad de las calles mansas sólo dejaban al desnudo la presencia de prefectos y gendarmes. El lunes estaba ajeno al ajetreo habitual. No había super ni tampoco bancos. Ramas de árbol improvisadas para la ocasión oficiaban de trincheras para truncar el paso. La palabra miedo se acrecentaba mientras las persianas bajas le iban dando a la ciudad un gris poco cotidiano. Dos veces entraron a Pétalo, un negocito de ropa pegado a una villa. A escasos metros, una armería.

“El dueño salió y se puso a repartir armas entre los vecinos”, continuó el joven maestro de arrabales. “Ya hace un tiempo que el clima está muy enrarecido. Volvieron a profundizarse las golpizas en las comisarías. Y fue muy claro ahora, quiénes eran los que iban a buscar pibes para ir a saquear. Son pibes metidos en las cadenas narcos y laburan para ellos. Quedó muy en claro. Además, la nueve milímetros es el arma reglamentaria de la policía”, advirtió Luciano Candiotti, desde aquella ciudad.

Desde Rosario, el periodista Carlos del Frade describe para APe que “en los barrios, en forma paralela, había una disimulada tensión que se observaba en los comercios cerrados por anticipado y decenas de pibes en moto que recorrían el territorio pispeando las evoluciones de las tropas nacionales”. En Santa Fe –relata- “hubo inocultable temor luego de conocidas las noticias que dieron cuenta del saqueo de dos comercios donde se vendía comida. Allí si apareció una vieja postal que remitía a los hechos de diciembre de 2001 y mayo de 1989”.

Conocedor exquisito de los acuerdos narcoinstitucionales, Carlos del Frade analiza que la realidad muestra “policías con muy bajos salarios, responsables de su pésima imagen social como consecuencia de su corrupción histórica” que “estrenarán, en esta provincia con forma de bota militar y nombre profundamente religioso, una nueva forma latinoamericana de desestabilización, la protagonizada por las fuerzas de seguridad provinciales. Algo que ya había anunciado el imperio hacia fines de los años ochenta”. Por eso advierte que “en estos treinta años de democracia también es preciso pensar, de cara a este conflicto que mete miedo en la sociedad santafesina, qué hicieron los distintos gobiernos electos por el voto popular a la hora de conducir la fuerza. `Si quieren transparencia la tienen que pagar bien`, dijo uno de los policías ocultos en un pasamontañas. Un mensaje más mafioso que sindical, una clara señal de la narcopolicía emergiendo tres décadas después de la democracia que supimos conseguir”.

536 kilómetros al Norte, esta madrugada unos cuarenta policías irrumpieron en una casa, en Resistencia, con la violencia de los dioses paganos de un extraño olimpo. Seis patrulleros, motocicletas, gritos, golpes. “Acá está el que le metió el tiro a un compañero, a un milico, y vamos a entrar como sea, ¿vos no vas a hacer eso si le balean a tu compañero?, así que borrá eso porque nos compromete”, describe el diario Primera Línea, de Chaco.

El sueño entrerriano

Paraná vivía ayer muy lejos del sueño entrerriano de Sergio Urribarri 2015. Alejandra Gervasoni, Secretaria General de Agmer Paraná, revivió para APe “la enorme tensión y temor que vivieron docentes y alumnos de escuelas cercanas a supermercados, a tal punto que los padres los retiraban; se cortó el transporte urbano, las estaciones de servicio no vendían combustibles, cerraron los negocios y había una ola de rumores que aterraba a la gente”.

Un 300 por ciento de aumento en los salarios concedió el gobierno de Córdoba a los primeros sediciosos, cuyas cúpulas habían saltado pocos días atrás, investigadas por los límites tan difusos entre policía y narcotráfico. Un mil por ciento aumentó el gobierno de Buenos Aires el monto por ropa y un 50% (de 5700 a 9000) el básico. Para los docentes la oferta del año había sido de 3600 en cuotas pagaderas hasta 2014.

Cómo explicarles a los maestros que es necesario alzar las armas para acceder a un salario de modesta dignidad. Cuando el emblema es Carlos Fuentealba. Muerto por la policía cuando pretendía un aumento de sueldo.

“Calles desiertas como si fuera domingo en Paraná, comercios cerrados y enrejados, miedo en la gente, una sensación de indefensión que se transmite, que se contagia”, describe para APe el periodista Osvaldo Quintana. “A media mañana la policía visita cuadra por cuadra los negocios del centro, avisando que ellos son los guardianes del orden pero que mejor cierren, que es por su seguridad. La noticia se propaga como pólvora por todo el radio céntrico y el efecto contagio es eficaz. Los mismos uniformados lo desmentirán horas después, utilizando su particular lenguaje en un canal de televisión local”. A las puertas de un super de calle Don Bosco “se va juntando gente; es el mismo que hace 12 años fue saqueado completamente ante la pasividad de las autoridades policiales. Circulan por las cercanías, expectantes: mujeres, niños y pibes en bicicleta provenientes de las barriadas pobres que rodean al mercado”.

Cerca de Concordia, la nave insignia de los saqueos de 2001, la más pobre de todas hace una docena de años, “la pobreza vuelve a hacerse visible en las calles, en los semáforos –va observando Quintana-, en los contenedores de basura que empiezan a poblarse de familias enteras ni bien asoma la noche. En los vendedores de pan casero que vuelven a circular por los barrios”. Cuando cae la noche “los pequeñísimos comerciantes también cierran sus puertas. En algunos supermercados que no abrieron, vuelven a escucharse disparos y muchos vecinos temerosos se refugian en sus casas”.

La feliz

No hay certezas sobre el número de muertes. Nunca las hay cuando provienen de la oscuridad y del olvido. Seis, siete, diez… 15 años, 20, 23; balazos, cuchillada, golpe feroz… quién sabe. Ciudades enteras en las geografías de una patria en la que el Estado represor se corrió de su lugar de contralor y dejó que se abrieran las fauces leviatanas de la desigualdad.

A medida que las horas avanzaban –relató a APe Jorge Ríos, fotógrafo y marplatense observador concienzudo e incuestionable de las movidas- “la situación se iba poniendo más y más densa en barrios como Juramento, Regional, Palermo, Belgrano o Las Heras. Los saqueos no ocurrían en el Carrefour del centro sino que iban a los almacencitos de los barrios. La gente estaba armada para defender sus comercios. Había un clima oscuro. Tenso. El domingo, temprano, la agitación empezó con un hombre joven, muy musculoso, muy mesiánico y con discurso nazi que llegó agitando a las puertas de Caballería con mujeres de policías y víctimas de delitos. Es el mismo que se había visto en fotos durante el ataque nazi a los chicos del Colegio Nacional de Buenos Aires”.

La Mar del Plata feliz y balnearia del turismo estival recibió un piedrazo feroz sobre su médula. Cachetada de fuego sobre la playa obrera e igualitaria de los viejos años 50 y 60 que, por unas horas dejó al desnudo que la felicidad hace tiempo que le es ajena. Hasta que, con la contundencia del golpe sobre la mesa, el máximo jefe de la Bonaerense Hugo Matzkin anunció rimbombante: “Se ha normalizado la situación en la ciudad” y todo, con la casa ya en orden, volvió a sus viejos carriles.

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"A 30 años de la vuelta de la democracia, decimos: ¡Nunca Más!"

ANRED

Diversas organizaciones políticas y sociales fijaron su posición con respecto a los autoacuartelamientos policiales y saqueos que tuvieron lugar en diferentes provincias del país. "Los reclamos salariales no pueden ocultar la situación concreta y conocida de la narco-policía enviando un mensaje mafioso y liberando zonas para que se produzcan los saqueos, así como la acuciante situación de miseria y hambre que se vive en las barriadas populares de todo el país, producto de la creciente inflación y desempleo", denuncian en un comunicado que hicieron público.

Difundimos comunicado de prensa:

A 30 AÑOS DE LA VUELTA DE LA DEMOCRACIA, DECIMOS ¡NUNCA MÁS!

Extorsión narco policial, palos para el pueblo y deudas de la democracia

Córdoba, Santa Fe, Buenos Aires, Tucumán, Chaco, Misiones La Rioja, San Juan, Entre Ríos, Catamarca, Río Negro, Neuquén, Mendoza, Chubut, San Luis, Corrientes, Misiones, Salta, Jujuy, Tierra del Fuego... El partido narco-policial, instalado como un actor político central, con control territorial y con enorme poder de desestabilización, aprendió la fórmula: acuartelamiento, pase de facturas y marcada de cancha con el objetivo de lograr aumentos salariales y reforzamiento del aparato, relegitimando al mismo tiempo, y ante los crecientes cuestionamientos por su accionar delictual y violento, su función represiva y de garante del orden y la gobernabilidad.

Los reclamos salariales no pueden ocultar la situación concreta y conocida de la narco-policía enviando un mensaje mafioso y liberando zonas para que se produzcan los saqueos, así como la acuciante situación de miseria y hambre que se vive en las barriadas populares de todo el país, producto de la creciente inflación y desempleo.

Por su parte, el gobierno nacional envía gendarmes a los distintos “puntos calientes” del territorio nacional. La lógica que prevalece es la más perversa: las disputas y negociaciones de la narco-política repercuten en una mayor militarización de los territorios, construyendo el discurso de que el problema está allí y estigmatizando a los habitantes de las barriadas populares de todo el país.

Mientras aparece el dinero para aumentar los salarios de la fuerza policial, lxs docentes, lxs medicos, lxs auxiliares de salud y educación, lxs trabajdorxs precarizados y estatales no reciben aumento alguno, no se establecen nuevas paritarias o negociaciones de aumentos salariales, y en muchos casos se siguen adeudando salarios. Parece que la plata sólo esta para las fuerzas represivas.

Las policías son violentas y corruptas. No necesitamos “leyes duras” contra los pibes ni llenar de policías las calles, lo que necesitamos es romper la relación íntima entre crimen organizado y policía. En todo el país, en cada provincia, y a nivel de fuerzas federales -Gendarmería, Prefectura, PFA-, la situación es la misma: la trata, los secuestros, el robo de automotores, el narcotráfico, no hay delito en que no estén involucradas las fuerzas de seguridad.

Ante la profundización de la política de dar vía libre y fortalecer a una policía que está corrompida hasta la médula, decimos que la solución no es militarizar nuestros barrios, sino atender las necesidades sociales insatisfechas de nuestro pueblo: alimentación, tierra y vivienda, salud, educación y trabajo. Plantear el problema de los saqueos sin señalar los nichos que desde el poder garantizan e institucionalizan la violencia y la corrupción, no es más que abonar a un discurso vacío con una clara intencionalidad político-represiva.

Como organizaciones sociales y políticas queremos soluciones integrales. No las esperamos de aquellos que hace años se amparan en el poder y que más que ser parte de la solución son parte del problema.

30 AÑOS DE UNA DEMOCRACIA PARA POCOS

Al cumplirse 30 años de una democracia que sigue siendo para pocos decimos ¡NUNCA MÁS! El modelo económico implementado a sangre y fuego por la última dictadura cívico-militar se llevó a más de 30 mil compañeras y compañeros, una generación entera que luchó por otro país y que hoy no está.

En el Día Internacional de los Derechos Humanos recordamos a nuestros desaparecidos y desaparecidas, asesinados y asesinadas durante la última dictadura militar, levantamos nuestras banderas y continuamos la lucha de muchos de ellos, pero también hacemos homenaje a los asesinados y desaparecidos en democracia, presentes en cada una de nuestras luchas cotidianas. Darío Santillán, Maximiliano Kosteki, Mariano Ferreyra, Carlos Fuentealba, Jorge Julio López, Cristian Ferreyra, Luciano Arruga, Carlos “Petete” Almirón, Javier Barrionuevo, Teresa Rodríguez, Aníbal Verón, Víctor Choque, las desaparecidas de la trata, y tantos otros, fueron asesinadxs y/o desaparecidxs en democracia. Lxs hacemos presentes con nuestra memoria viva y decimos ayer y ahora: ¡NUNCA MÁS!

Esta fecha nos recuerda que, a pesar de las importantes conquistas sociales ganadas por la lucha popular, estamos ante una profunda situación de dependencia y una larga lista de problemas estructurales: extranjerización, concentración y primarización de la economía, con escaso valor agregado y terribles consecuencias ambientales; sin soberanía alimentaria ni energética; expansión de la frontera sojera a costa de la destrucción de suelos, generando un campo sin campesinos y ciudades superpobladas; el flagelo de la precarización laboral y el trabajo en negro golpeando sobre millones de laburantes; la miseria salarial de franjas crecientes de la clase trabajadora; afianzamiento del negocio de la trata mediante la continua desaparición de mujeres y niñas para la explotación sexual; desguace del sistema ferroviario y destrucción de las economías regionales, profundizando los enormes desequilibrios geográficos existentes; sin flota marítima de bandera; depredación pesquera; un sistema tributario regresivo; un sistema de salud controlado por corporaciones médicas y farmacéuticas; una política de derechos humanos que sigue dejando afuera a todas las mujeres, negándoles el derecho de decidir sobre su propio cuerpo e impidiendo el aborto legal en un hospital; especulación inmobiliaria que genera casas sin gente y gente sin casas, entre muchos otros.

Repudiamos la invitación a los ex presidentes a festejar los 30 años de democracia. Rechazamos el convite a personajes nefastos que tiene nuestra historia como el ex presidente Eduardo Duhalde. Difícil que reivindique el ejercicio democrático, no sólo por ser responsable de la brutal represión que terminara con el asesinato de nuestros compañeros Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, sino también por ser, junto a Carlos Menem y Fernando De la Rua, referencia de los peores años de saqueo de nuestros bienes, empobrecimiento y represión del pueblo argentino.

Frente a la “injusticia” de quienes tendrían que estar tras las rejas y caminan libremente por las calles denunciamos el encarcelamiento de los militantes Fernando Esteche y Raúl “Boli” Lescano encarcelados por realizar un escrache a un local partidario del por entonces gobernador de la provincia de Neuquén, Jorge Sobisch, luego de una marcha en repudio al asesinato de Carlos Fuentealba. Mientras el asesino de Fuentealba camina libre, este juicio irregular terminó con la condena a Fernando Esteche a 3 años y 8 meses de prisión efectiva, y 3 años y 6 meses a Raúl “Boli” Lescano.

En similar sentido, en apenas dos días se conocerá la sentencia contra los compañeros petroleros de Las Heras, perseguidos judicialmente y víctimas de todo tipo de apremios y torturas por haberse animado a cuestionar las ganancias petroleras en la histórica pueblada del 2006. Una eventual condena en su contra servirá para los de arriba como un escarmiento ejemplar para la clase trabajadora en su conjunto. Una revancha de los empresarios para castigar y avanzar sobre el irrenunciable derecho que tenemos las y los laburantes a luchar por una vida digna.

Asimismo, y a 3 años de la feroz represión conjunta de la Policía Federal y la Metropolitana tras la toma del Parque Indoamericano, por la imperiosa necesidad habitacional de miles de familias, ni el gobierno nacional ni el porteño crearon un Ministerio de Vivienda ni dieron respuesta a la problemática acuciante de los vecinos. La respuesta sigue siendo la criminalización, como lo muestra el procesamiento de los militantes del Frente Popular Darío Santillán y de la CCC, Diosnel Pérez y “Tano” Nardulli.

A esto se suman las más de 5.000 causas y condenas contra luchadores populares en todo el país. Judicialización que tiene por único objeto, al igual que la sanción en diciembre de 2011 de la Ley Antiterrorista, el disciplinamiento y la criminalización de la protesta social. Mientras tanto la policía que reclama y conquista mejoras laborales con las armas en la mano, no es ni ha sido investigada por su accionar ni por liberar zonas enteras de las provincias en conflicto.

Frente a las necesidades sociales insatisfechas de alimentación, tierra y vivienda, salud, educación y trabajo, frente a la suba de la inflación y los debates sobre cuándo y cómo será el ajuste, las organizaciones sociales y políticas nos seguimos organizando por soluciones integrales.

Exigimos el esclarecimiento de las muertes de la última semana y del accionar policial que dejó zonas liberadas para que se produjeran los saqueos.

Por el pago extraordinario a todxs lxs trabajadorxs activos, pasivos, formales, informales y precarizados antes de fin de año.

A 30 AÑOS DEMOCRACIA, EL PROBLEMA DE FONDO SIGUEN SIENDO LAS NECESIDADES POPULARES INSATISFECHAS: ¡BASTA DE HAMBRE, BASTA DE REPRESIÓN, BASTA DE MILITARIZAR NUESTROS BARRIOS!

POR LA DEFINITIVA LIBERACIÓN DE LOS PUEBLOS: ¡LUCHA, ORGANIZACIÓN Y SOCIALISMO DESDE ABAJO!

Frente Popular Darío Santillán

Corriente de Organizaciones de Base La Brecha

Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social (MULCS)

Movimiento Izquierda Revolucionaria (MIR)

Organización Popular Fogoneros

Agrupación Domingo Menna.

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Nora Cortiñas: “La resistencia mantiene la dignidad de un pueblo”

LA RETAGUARDIA

Los primeros días del mes de diciembre reúnen homenajes, conmemoraciones y actividades relacionadas con la defensa de los derechos humanos. Convocamos a las Madres de Plaza de Mayo María del Rosario Cerruti y Nora Cortiñas, para hablar acerca del secuestro y desaparición de doce personas del grupo que se reunía en la Iglesia Santa Cruz (entre ellas tres Madres del grupo inicial y dos monjas francesas), las marchas de la resistencia y el regreso de la democracia. Pasado, presente y futuro en palabras de dos grandes luchadoras.

Entre el 8 y el 10 de diciembre de 1977, fueron secuestradas doce personas del grupo que se reunía en la Iglesia Santa Cruz, ubicada en el barrio porteño de San Cristóbal. En su mayoría eran familiares de desaparecidos que habían comenzado a reunirse para continuar la búsqueda juntos, para intercambiar información, para acompañarse. Algunas Madres habían iniciado las rondas alrededor de la pirámide de Plaza de Mayo. Con mucho trabajo, habían logrado juntar el dinero para publicar una solicitada en un diario que denunciaría lo que estaba sucediendo y pediría datos sobre sus hijos. Pero el grupo fue infiltrado por Alfredo Astiz (quien se hizo pasar por un familar y hasta fue capaz de obligar a una secuestrada en la ESMA a que lo acompañe). Entonces, el horror se repitió.

María del Rosario Cerruti formaba parte de ese grupo inicial y fue testigo del secuestro de las madres Mary Ponce de Bianco y Esther Ballestrino de Careaga, ocurrido aquel 8 en la puerta de la Iglesia: “lo tengo tan presente que parece mentira que hayan transcurrido ya 36 años. No he podido sacarme de la cabeza ese momento, nunca pensé que podía llegar a ser lo que fue, porque creíamos que las habían detenido y que aparecerían, ¿a quién se le iba a ocurrir que iban a meterse con las madres de los desaparecidos? No podíamos creer que se llegara a semejante crueldad con las Madres”.

Conmovida, con un tono de voz triste pero firme, Cerruti relató a Oral y Público los sucesos de aquel oscuro 8 de diciembre de 1977, no solo como si estuviera viendo esas imágenes que una y otra vez se la han aparecido en su cabeza a lo largo de estos años, sino también como si lo estuviera reviviendo, sintiendo el mismo dolor en la piel: “un grupo de madres nos habíamos reunido en la casa de Emilio Mignone (luego fundador del Cels, quien buscaba a su hija Mónica María Candelaria) y nos llamaron para decirnos que Esther ya tenía la plata que hacía falta para poner la solicitada al día siguiente, el 9 de diciembre, así que Beatriz Neuhaus y yo partimos de la casa de Mignone para la Iglesia Santa Cruz. Estuve en la puerta de la parroquia hablando con la hermana Alicia (Alice Domon) y con Mary Ponce hasta el momento en que sale Esther con una mujer que hasta el día de hoy no pude saber quién era, nunca se identificó quién estaba allí. Sale Esther y detrás de ella salimos nosotras, Beatriz y yo, y veo cómo un hombre en mangas de camisa la tironea a Esther y cuando Mary empieza a gritar ‘¿qué pasa?, ¿qué pasa?’, la tiran a ella también; y a mí me arrojan contra la pared y gritan ‘sigan que es un operativo por drogas, sigan’, y nos empujan con dos madres que venían detrás... fue un momento terrorífico, yo no sé cómo todavía lo puedo recordar con tanta crudeza, no puedo creer que lo haya vivido. Nunca más volví a ver a mis compañeras, sí supe de sus cuerpos hace unos cinco años. Es de una crueldad espantosa. Lo que hicieron con nuestros hijos y lo que hicieron con esas mujeres no se puede perdonar”.

Cerruti no iba habitualmente a las reuniones de la Iglesia porque vivía, al igual que ahora, en Olivos, pero sí los conocía a todos: “Santa Cruz es un lugar maravilloso, el único donde realmente nos habían abierto las puertas para reunirnos, tratar los temas, gestionar cosas; es un reconocimiento muy grande que tenemos por esa Iglesia. Pero mi lucha está desde el 10 de mayo de 1976, así que conozco a todas las Madres, fui del primer grupo que inició la lucha. En el año ’76 fuimos ya treinta familiares al Comando 1 a hacer una presentación. Estoy desde el primer día en contacto con todos”.

El 10 de mayo de 1976 cinco hombres armados ingresaron en la casa de Cerruti y allí se quedaron cinco horas esperando la llegada de su hijo Fernando para luego llevárselo. Antes de irse le dijeron a ella y a su marido que al día siguiente lo fueran a buscar al Comando 1 porque era un perejil. Cerruti se quedó toda esa noche haciendo el identikit de las cinco personas. Al llegar al Comando no le dijeron absolutamente nada sobre su hijo, pero se encontró con otras dos mujeres que hacía dos meses que buscaban información de sus hijos desaparecidos. Las tres comenzaron a recorrer hospitales, cárceles, iglesias y así se fueron encontrando con otras madres en la misma situación.

En diálogo con Oral y Público, Cerruti contó que ella no formó parte del grupo que realizó la primera ronda alrededor de la pirámide de Plaza de Mayo: “era sábado y no fui porque yo trabajaba y ese día tenía que limpiar mi casa, y Mary Ponce de Bianco me dijo ‘no te preocupes que a la vuelta yo paso por tu casa y te cuento lo que pasó’. Así que ella vino ese sábado a mi casa y me contó ‘fue un fracaso, no había nada, la plaza estaba vacía, la casa de gobierno cerrada, tenemos que volver un día de semana’. Así que a la semana siguiente volvimos un viernes para la hora de los bancos, cuando la Plaza está cubierta de gente. Allí empezó nuestra lucha más conocida, pero hacía ya un año que veníamos luchando, golpeando puertas, llamando a la Iglesia, preguntando a los políticos que se negaban todos, fue terrible... un año de angustia espantosa, y después cuando salimos a la luz con la Plaza de Mayo sufrimos el terrorismo más grande porque teníamos miedo de todo, nos asustaban, nos perseguían... nos detuvieron”. Los secuestrados serían víctimas de los vuelos de la muerte. Algunos de esos cuerpos (los de las tres Madres y el de la monja Leonié Duquet), que aparecerían en las costas de la Bahía de San Borombón, fueron enterrados como N.N. en el cementerio de General Lavalle e identificados en 2005 por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF).

Sin duda, una de las situaciones más dolorosa que sufrió ese grupo inicial fue la infiltración de Alfredo Astiz, quién se hizo pasar por un tal Gustavo Niño, que decía buscar a un hermano desaparecido, y que fue quien marcó a los familiares para que el Grupo de Tareas 3.3.2 de la Armada Argentina los secuestrara. Al respecto, Cerruti aseguró: “no jugaron con los sentimientos, se metieron a investigarnos, a perseguirnos; Astiz estuvo detrás de Azucena (Villaflor) permanentemente, todo el tiempo, no la dejaba ni a sol ni a sombra,; le estudiaron todos los pasos porque era la más radiante, la que más impulsaba a las mujeres, la que tenía decisiones más rápidas, buscaron a las tres mujeres más capaces. Esther era una mujer muy politizada, sabía mucho, era una científica, y María Ponce era una luchadora, y las buscaron y pensaron que nos iban a destruir llevándose a esas tres mujeres tan valiosas; pero no nos destruyeron, seguimos su ejemplo, porque nos enseñaron muchísimo. Nosotras éramos muy torpes, no sabíamos nada de la vida, ni de los problemas, ni de la política y aprendimos tanto y tanto que nos hicieron fuertes. La vida de esas mujeres sirvió para enardecernos más todavía. Mientras viva, tendré el recuerdo imborrable de estas tres mujeres muy valientes, y de la monja Alicia (Alice Domon) que estuvo siempre al lado nuestro. Toda esa gente, esa juventud que se reunía en la Iglesia Santa Cruz, y esas Madres, y esas monjas, son de un valor inestimable, para mí han sembrado los principios verdaderos de la lucha, de la integración, de la dignidad, algo que no se puede negociar; la falta de justicia no se puede negociar jamás, eso nos han enseñado. Por eso para mí tiene muchísimo valor y mi único deseo es transmitirlo por lo menos a los de mi familia, a mis descendientes que sepan dónde está la indignidad”.

La Marcha de la Resistencia

Parte de esa lucha que sembraron estas mujeres se ve en cada una de las marchas de la resistencia que hace treinta y tres años llevan adelante las Madres de Plaza de Mayo junto a otros organismos de derechos humanos, como Abuelas, H.I.J.O.S., Familiares y Hermanos. Este jueves 5 de diciembre se llevó a cabo la marcha Nº33, a pocos días de cumplirse treinta años desde el retorno de la democracia. En este sentido, Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo-Línea Fundadora explicó que ellas suman nada menos que 37 años de lucha, con la misma resistencia de siempre: “seguimos esperando que se abran archivos, antes parecíamos locas porque lo pedíamos, pero resulta que ahora aparecieron unas carpetas que estaban archivadas. Algunas las conocíamos porque en el año ’84 había asistido con un juez a un allanamiento que se hizo en las oficinas de Walter Klein (funcionario de la dictadura en el área de economía), donde se encontraron estas carpetas con nombres de personas que estaban en el ojo de la dictadura cívico militar eclesiástica. Y ahora aparecen, quiere decir que si siguen buscando van a encontrar los archivos con los datos de quienes se llevaron a nuestros hijos, a dónde, quiénes son los responsables y todo lo que queremos saber acerca del secuestro y desaparición de nuestros hijos e hijas”.

"¿Cómo no va a seguir la resistencia?"

Se preguntó Nora Cortiñas en diálogo con Oral y Público, y ella misma enumeró parte de todo lo que aún falta: “las Madres queremos los juicios más ágiles, juicios por zona, por área, sabemos que se puede, hay que unificarlos; de cualquier manera los juicios son bienvenidos, tenemos que señalar que en las audiencias hay cosas que a nosotras nos impactan día por día y es el testimonio de los que fueron víctimas, el testimonio ético, valioso, valiente y solidario, donde dan muestras de que no se olvidaron de los que quedaron soterrados en ese infierno. Tenemos abogados que trasladan al papel ese testimonio que es inobjetable, son también muy solidarios, y tenemos también algunos jueces que desde luego aceptan y juzgan, y que en muchos casos las condenas se condicen con los crímenes de lesa humanidad que se cometieron, en otras no tanto, pero todavía hay tiempo de seguir luchando. Podemos decir que es un logro que tuvimos”.

En el mismo sentido, Cerruti señaló que los juicios son buenos pero que aún no se llegó al fin determinante de condenar a todos los represores a los que describió como “esos canallas que están muriendo en la cama como seres normales en lugar de morirse en una cárcel como se lo merecen. Los crímenes cometidos son espantosos, porque aún si nuestros hijos hubieran sido los terroristas que ellos dicen debían ser juzgados y condenados como corresponde, no lo hicieron, entonces esas bestias no están muriendo como corresponde en la cárcel, sino en su cama como seres normales. Tengo muchas deudas que cobrar todavía. Han llevado la vida de mucha juventud maravillosa, sin justicia, sin razón, y todavía no tengo una explicación, entonces alguien me debe mucho todavía”, agregó.

A poco de cumplirse un nuevo aniversario de los secuestros en la Iglesia Santa Cruz y del retorno de la democracia, Cerruti reflexionó: “éramos mujeres de cincuenta años, inexpertas, veníamos de una educación completamente distinta a la de nuestros chicos, y hasta el día de hoy he aprendido muchísimo y puedo decir con total libertad que de los políticos tengo mis temores, porque en algún momento nos han sabido dar la espalda y en otros nos trataron de utilizar, y en otros ahuecan el ala, y en otros momentos buscan votos, entonces tengo mucha desconfianza todavía de la política, sigo sin encontrar justicia”.

Las Madres de Plaza de Mayo mantienen la resistencia, quieren cobrar esas deudas que les deben, encontrar finalmente justicia y también acompañar y sumarse a otras luchas y resistencias de hoy, tal como lo explicó Cortiñas en Oral y Público: “las Madres estamos donde vemos una injusticia, donde sentimos por ejemplo que a las comunidades aborígenes se les niega la entrega de sus tierras ancestrales, ellos pueden trabajar y vivir de sus trabajos, lo que menos quieren es limosna, ni dádivas. Nos preocupa que se judicialice la protesta social, entonces estamos en eso. Estamos mal y preocupadas por lo que pasa en Córdoba con Monsanto envenenando la tierra, el aire, el agua, donde nacen niños con deformaciones, donde se muere gente de cáncer, hay tanto para arreglar, le dan permiso a la Chevron, a la Barrick Gold, a los que vienen a estropearnos y a llevarse nuestras riquezas, y encima todavía les pagamos. Vienen a hacer extractivismo con el fracking y van estropeando nuestra querida Pachamama, tenemos que estar en la resistencia, ¿cómo no vamos a estar si somos parte de la recuperación de la democracia?, y para que haya democracia tiene que haber más democracia y más respeto por ella. Es necesaria la resistencia, mantiene la dignidad de un país, de un pueblo. Es muy bueno y saludable seguir luchando para tener el país que soñaron nuestros hijos, nuestras hijas, y seguimos tratando de mejorar y tener una vida digna para hombres y mujeres de nuestro pueblo”.

Tras escuchar las palabras de Norita Cortiñas, Víctor Basterra, sobreviviente de la ESMA, afirmó que ella siempre lo/nos ayuda a seguir peleando. Lo mismo se extiende a María del Rosario Cerruti y a todas y cada una de las Madres de Plaza de Mayo.

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