martes, 18 de febrero de 2014

España: La lenta retirada de los honores a Franco

LA MAREA

El general golpista y dictador Francisco Franco dejará de ostentar el título de Alcalde Honorario y Perpetuo de Barbate (Cádiz), después de que el ayuntamiento haya iniciado los trámites para su retirada. Éste es el último capítulo, hasta el momento, de una larga lucha por borrar, poco a poco, los honores de los que actualmente goza la dictadura en el contexto democrático español, y que la Transición dejó intactos.

La Ley de Memoria Histórica de 2007, pese a que fue insuficiente y en algunos aspectos incluso perjudicial, ha logrado que, muy poco a poco, se retiren tanto figuras en espacios públicos como títulos honoríficos, gracias a iniciativas políticas amparadas en su artículo 15, que establece la obligación de tomar “las medidas oportunas para la retirada de escudos, insignias, placas y otros objetos o menciones conmemorativas de exaltación, personal o colectiva, de la sublevación militar, de la Guerra Civil y de la represión de la Dictadura”.

Algunas ciudades fueron más “tempraneras”, como Ferrol, que aprobó en 2008 la retirada de los títulos honoríficos de alcalde honorario, hijo predilecto y medalla de oro. El hecho de que fuera la localidad natal del dictador tuvo una gran carga simbólica. En esos meses también le tocó a Málaga, donde la diputación provincial hizo caso omiso al rechazo del PP.

Un año después fue el turno de Santa Cruz de Tenerife. Durante el debate, el concejal de los populares mostró su rechazo a la retirada del título, ya que, defendió, los diputados que firmaron la Constitución Española del 78 se comprometieron a “no volver al pasado y no hablar de la Guerra Civil”. En Alicante, también en 2009, fueron retirados al segundo intento, tras la primera negativa del PP.

Ese mismo año le tocó también a Madrid. IU llevó al Pleno del Ayuntamiento de la capital una propuesta para retirar al Caudillo todos los honores y distinciones que le fueron otorgados desde 1942 a 1964. La iniciativa fue aprobada por unanimidad. Franco perdió su título de alcalde honorífico de Madrid, de hijo adoptivo y sus medallas de oro y honor. Pese a que la Fundación Francisco Franco interpuso un recurso, la Justicia lo desestimó.

La Justicia intervino en Valencia

De las más recientes ha sido Valencia, donde tuvo que ser un juez el que obligara al gobierno valenciano (PP) a retirar el título de alcalde honorífico de la ciudad de Valencia al dictador, después de 73 años. El juez dejó claro que “quien ostenta el título de alcalde honorífico no accedió a la Jefatura del Estado por las vías democráticas entonces establecidas” y que, por tanto, el mantenimiento de dicho honor era “incompatible” con la Constitución Española.

Pero no en todos los lugares ha sido más o menos sencillo. En Salamanca, por ejemplo, la retirada de los honores a la dictadura se resiste, ya que el pleno del Ayuntamiento, con mayoría conservadora, ha rechazado al menos dos mociones del PSOE para retirar a Franco el título de alcalde de honor a perpetuidad y la medalla de oro de la ciudad. Especialmente polémico es el medallón con el busto de Franco que aún permanece en la plaza Mayor.

En esta ardua retirada de los vestigios franquistas, se visibilizan absurdos como éste: Badajoz, una ciudad que fue salvajemente reprimida por las tropas franquistas cuando éstas tomaron la ciudad, tenía a su verdugo, el general Juan Yagüe, como hijo adoptivo. A finales de 2009, el pleno del Ayuntamiento tomó la decisión de acabar con la situación gracias a una moción presentada por el grupo socialista, apoyada por IU, y que contó con la abstención del grupo de gobierno (PP).

Además de los títulos honoríficos, que poco a poco se van retirando, se resisten hasta 1.300 símbolos que, aproximadamente, aún existen en España en recuerdo de la dictadura. Sólo en Madrid existen 165, entre calles con nombres franquistas -como de los Caídos de la División Azul o la del General Yagüe-, escudos y otros símbolos.

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