viernes, 21 de marzo de 2014

Distintos medios, las mismas prácticas

RED ECO

Los trabajadores de prensa de Crónica, Perfil y Diario Uno continúan sufriendo despidos directos y encubiertos, profundización de la precariedad con la que llevan adelante sus tareas y persecución ante cualquier intento de organización gremial.

Este viernes 21 de marzo, a las 17, habrá una gran asamblea frente al edificio de la Editorial Crónica en Combate de los Pozos al 600 de la Ciudad de Buenos Aires. Será el cierre de una larga semana de incertidumbre y lucha de parte de sus trabajadores. Todo comenzó el domingo 16 cuando un corte del suministro eléctrico en la zona del microcentro porteño dejó sin luz al espacio de la redacción original del diario en Bartolomé Mitre al 700.

Con la excusa de hacer una edición de emergencia, se realizó una sorpresiva mudanza desde la calle Mitre al nuevo edificio de Combate de los Pozos 639. Sólo participaron jefes y editores, pero se citó para la jornada siguiente a un grupo de trabajadores, dividiendo la redacción en dos. Ese día, los delegados gremiales Hernán Zyseskind y Emiliano Gullo se acercaron a Combate pero no se les permitió pasar, ya que no figuraban en la lista de los que sí podían ingresar.

El martes 18 fueron convocados a trabajar en Combate más del 80% de los trabajadores. Entre los que quedaron en la redacción de Mitre, se encuentran todos los integrantes de la Comisión Interna.

Detrás de esta mudanza a las apuradas a un edificio aún en obra existe un cambio de razón social. Quienes pretendían entrar a la redacción de Combate de los Pozos debían firmar, bajo la amenaza de “si no firmas, no entrás y te vas a Mitre”, un nuevo contrato para dejar de estar bajo la órbita de Editorial Sarmiento, para pasar a Aconcagua SA.

Según denuncia la Comisión Interna UTPBA Crónica, las empresas de los hermanos Raúl y Alejandro Olmos, entre las que se encuentra claro está Crónica, no han presentado ante el Ministerio de Trabajo un plan de mudanza ni los avales correspondientes para realizar este cambio de razón social. “Teniendo en cuenta que Crónica es una marca y Editorial Sarmiento cuenta con un patrimonio conocido por todos (el edificio de Garay y Azopardo, principalmente) que la respalda ante cualquier percance, la nueva empresa a la que se solicita pasen los trabajadores no puso en conocimiento este tipo de información que hacen a la seguridad del futuro de los laburantes, siendo esto un riesgo latente para todos. (…) Hasta ahora como trabajadores de Editorial Sarmiento pertenecemos a una empresa que tiene respaldo para responder ante eventuales demandas judiciales, cosa que en época de amenazas constantes es imprescindible. La nueva empresa, en cambio, por ahora es un nombre y nada más. Lo que se dice un ‘sello de goma’. No es casualidad que la semi mudanza se haya concretado en forma tan desordenada e imprevista, y que la Comisión Interna haya quedado separada físicamente del resto de los trabajadores. Constituyendo así una nueva muestra de práctica antisindical”, afirmó la Comisión en una nota dirigida a los trabajadores.

A su vez, recordó que ya se había hecho un primer reclamo ante el Ministerio de Trabajo en diciembre pasado, exigiendo que la empresa presentara un plan de mudanza. “Ante los nuevos acontecimientos, reclamamos a la empresa que si hay cambio de razón social se informe al sindicato, para poder comprobar la solvencia de Aconcagua. También reclamamos que el traslado del personal sea del 100 por 100 y que incluya a la representación gremial, como marca la ley”, agregaron.

El Grupo Olmos, a través de su abogado, salió a advertir que “los que no están trabajando en Combate de los Pozos es porque no quieren”. Sin embargo, los trabajadores reiteraron en asamblea que si hay que mudarse, primero la empresa debe explicar las condiciones y demostrar que todo está en regla. Además de permitir el ingreso a todos, incluso a los integrantes de la Comisión Interna.

Finalmente, se votó por unanimidad trasladar la próxima asamblea, que será mañana viernes, a las puertas de la redacción de Combate de los Pozos, que se realizará luego de la audiencia en el Ministerio de Trabajo, prevista para las 12.30.

Este no es el primer conflicto que el Grupo tiene con trabajadores de sus medios. El año pasado, el Diario El Atlántico de Mar del Plata, que pertenecía a los hermanos Olmos, también cambió de dueño, generando divisiones entre los empleados, despidos, vaciamiento y retiros forzosos. Un grupo reducido de trabajadores se mudó a un nuevo edificio y continuó en El Atlántico, mientras que otro pasó a ejercer funciones en el sitio web www.cronicadelacosta.com.

Desde un principio, los trabajadores del portal dieron cuenta de irregularidades en el trato y en las condiciones laborales. En las últimas horas dieron a conocer un nuevo comunicado en el que denuncian la falta de pago de los aportes de diciembre de 2013 y enero de 2014 a las obras sociales que les dan cobertura médica. Desde el Sindicato de Prensa se realizó una presentación ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) por retención indebida de haberes, con la intención de que la empresa sea intimada y regularice los pagos.

“Por otro lado, alertamos que compañeros de Gráficos volvieron a ser llamados por el abogado de la empresa para arreglar su desvinculación con la misma, en lo que entendemos son nuevos aprietes para llegar a ‘retiros inducidos’. A su vez, comunicamos que el pasado 28 de febrero el Grupo Crónica desvinculó a dos de las personas a cargo de la administración en Mar del Plata, dejando a una sola, quien no tiene tareas para desarrollar, ya que las liquidaciones de sueldo ahora se realizan desde Buenos Aires. Estas situaciones, sumadas a la falta de recursos básicos para desempeñar nuestra labor, nos dan cuenta de que el vaciamiento continúa y de que la empresa no tiene intenciones de mejorar nuestras condiciones”, manifestaron los trabajadores de Crónica de la Costa.

Las irregularidades en las condiciones laborales del Grupo Olmos no son una excepción en el sector. Tras meses de lucha, seis de los trece trabajadores despedidos por la Editorial Perfil fueron reincorporados a partir de un fallo judicial. Sin embargo, la empresa desconoce esta resolución del Juzgado Nacional de Primera Instancia del Trabajo Nro. 80, a cargo de Viridiana Díaz Aloy, ya que a pesar de dejarlos ingresar a la redacción, luego de varias negativas, continúa sin asignarles tareas. Cabe recordar que varios de los despedidos formaron parte de la Junta Electoral, encargada de las últimas elecciones de Comisión Gremial Interna.

En Mendoza, el multimedios Uno, del Grupo Vila-Manzano, despidió a cinco trabajadores del Diario Uno por reclamar el cumplimiento del convenio colectivo. Por este motivo, la totalidad de la redacción se encuentra en estado de alerta y asamblea permanente.

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