viernes, 28 de marzo de 2014

La lógica de los medios masivos ante los reclamos sindicales

Juan Manuel Boccacci (RED ECO)

El editorialista de Clarín, Osvaldo Pepe, vinculó a la lucha de los maestros con todo lo oscuro de la política: sólo vio medidas conspirativas de cúpulas gremiales kirchneristas para voltear a Scioli. Por su parte, la nota de Página 12 escrita por Eduardo Aliverti esbozó un intento de crítica muy matizada que nos lleva reflexionar sobre lo que los medios masivos deciden mostrar, cuándo y por qué.

El editorialista de Clarín, Osvaldo Pepe, hizo una interpretación del paro docente en la que reconoció tres actores fundamentales: el gobierno Nacional, los gremios y, en tercer lugar, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires encabezado por Daniel Scioli. Los hechos son explicados en base a acciones estratégicas de estos tres actores.

A los gremios se los reduce a la figura de Baradel, a quien se lo cataloga como kirchnerista. Cuando aparece otra fracción docente es para mostrarla en oposición a su figura: “la izquierda de su gremio lo desafía para ver quién de los dos es más guapo”. Entonces las demandas docentes son olvidadas y reducidas a intentos del kirchnerismo por desestabilizar al gobernador Scioli, o a pujas inter gremiales en post de mostrarse más fuerte. De esta manera se produce un intento de politizar negativamente la medida de fuerza de los docentes bonaerenses. Según el periodista de Clarín no existe una lucha por un salario digno, colegios en buen estado, normalización de su obra social, etc. Lo que, para Pepe, hay es artimaña política en post de lograr una mejor ubicación para el 2015. Golpear al rival más cercano y posicionarse: “En el Palacio se puede especular, con las aulas vacías no se puede progresar. La política hace su juego, la sociedad lo sufre”. Nuevamente se muestra a la política como un espacio que corrompe a la sociedad.

Dentro del mismo enfoque, al referirse al accionar del gobernador Scioli, el periodista de Clarín sólo le reclamó “una buena dosis de imprevisión de su gobierno en no haber avistado a tiempo que la historia de cada año sería esta vez más intensa, porque el peronismo ya debate fuerte la sucesión presidencial”. El nexo entre los gremios y el kirchnerismo se presentó como dado y a Scioli, como culpable de no haber sabido manejar ese hecho con anticipación.

Entendemos a los medios como actores políticos que brindan interpretaciones de los acontecimientos, interviniendo activamente en la construcción de consensos. El relato que esbozó el periodista de Clarín puede brindarnos un elemento más para entender la imagen que “se hace” la sociedad de la lucha de los trabajadores. ¿Cómo imaginar a los sindicatos como espacios de lucha por reivindicaciones justas y necesarias, si se los muestra como culpables de buena parte de los vicios de la política argentina? No pretendemos con esta reflexión agotar un tema harto complejo, pero si abrir un interrogante para una cuestión que nos parece crucial: la de entender por qué buena parte de la ciudadanía no apoya las luchas de los trabajadores.

Colabora activamente en este aspecto la oposición que creó Clarín entre los docentes y las familias de los alumnos. Mostrar la paritaria docente, que se redujo a la cúpula de algunos gremios con mayor visibilidad, como puro cálculo político en post de golpear al gobernador de la provincia, crea una imagen que está muy lejana de la realidad. Los hechos muestran que los reclamos de los docentes en múltiples zonas de la provincia excedieron a las cúpulas sindicales, dando una visible muestra de crítica y hartazgo.

Por su parte Eduardo Aliverti también dedicó su columna en Página 12 a la paritaria. Allí se despachó con fuertes críticas contra aquellos que condenan a los maestros bonaerenses. Ya sea a partir de lo que denominó “cualunquismo analítico”, o aquellos que hablaron (como fuera la nota de Pepe en Clarín) de los alumnos “como rehenes de la ¿extorsión? de los gremios docentes”. También dedicó un párrafo a las políticas del gobernador de la provincia, quien “debe hacerse cargo, por ejemplo y nada menos, de que en 2012 los patrones de estancia le torcieron el brazo cuando se intentó un revalúo inmobiliario rural”. Calificó esta marcha atrás con el impuesto como “clave” ya que ahora Scioli se queja ahora de la falta de ingresos para abonar lo que los maestros reclaman.

En ese marco de críticas Aliverti pone como eje de la discusión la prioridad de lo educativo: “eso conduce, leyes vigentes aparte, a la discusión de si lo educativo es o no una prioridad auténtica del gobierno nacional; y a si se toma o no al aspecto salarial como una cuestión determinante.” A partir de allí traza una línea divisoria bastante clara con la nota de Clarín, ya que relata avances que el gobierno kirchnerista llevó a cabo en materia educativa: “Jamás fue más alto el presupuesto en Educación; jamás se dio mejor cumplimiento a los parámetros internacionales requeridos; jamás, en términos de la macroeconomía, se les otorgó a los docentes mejor salario”. Sin embargo Aliverti se permitió realizar una crítica que vino por el lado salarial: “(…) por más que el Gobierno demuestre la curva ascendente del 300 y pico por ciento, desde 2003, en el salario nominal de los docentes, no se condicen con para cuánto les alcanza en el bolsillo de acuerdo con responsabilidades, y trabajo concreto, que son mayores a los de otros empleados públicos”.

Ahora bien, este flanco débil del gobierno nacional se deja entrever en estas jornadas de lucha y generan que periodistas adeptos tomen en cuenta la existencia de ciertas limitaciones en el relato. Por supuesto que, como menciona Aliverti en otra parte de la nota, “la dimensión numérica (de la Provincia de Buenos Aires) condiciona la repercusión mediática”, “(…) pero así funciona; aquí y en todas partes, hoy y siempre. El centro irradia hacia la periferia. Nunca al revés”. Aquí entonces Aliverti critica y la naturaliza esa dinámica que nosotros podemos reconocer en la prensa masiva. ¿Cuántas de estas situaciones de lucha docente se repitieron durante años a lo largo de todo el territorio nacional pasando desapercibidas por la prensa hegemónica? ¿No será que muchos de estos conflictos (no sólo en el ámbito docente) que marcan las enormes limitaciones del gobierno nacional y su sesgo ideológico, se dan a lo largo de todo el país sin ser escuchados por la prensa masiva? A diferencia de cómo lo cree Aliverti, no
siempre la cosa funciona de los centros a la periferia. Existen medios que siguen los reclamos de los que menos tienen, sin trazar distinciones ni gradaciones, para dar cuentas de los límites del relato oficialista y aquello que la prensa masiva deja de lado. O sólo se permite visibilizar cuando estalla frente a todos como una verdad evidente.

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-242516-2014-03-24.html

http://www.clarin.com/opinion/amarga-metafora-aulas-vacias_0_1108089183.html

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