miércoles, 12 de marzo de 2014

La situación actual del movimiento obrero en Venezuela

Alejandro Teitelbaum (especial para ARGENPRESS.info)

(Con un párrafo final sobre el caso SIDOR escrito por Edwin Sambrano Vidal, abogado defensor de los trabajadores de SIDOR y de las empresas básicas de la zona industrial de Guayana y militante socialista. Miembro fundador del Partido Socialista Unificado de Venezuela).

Cuando está planteado como objetivo un cambio social radical en la sociedad consistente en superar el capitalismo para liberar a los trabajadores de la explotación y así construir una democracia social y participativa, es obvio que los protagonistas principales con poder de iniciativa y decisión deben ser los trabajadores mismos.

Como está escrito en el Manifiesto Comunista (1848) "La liberación de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos".

Para ello deben estar organizados como clase y tener clara conciencia de sus objetivos y estrategia, sin tutelas ni padrinazgos.

Con esta perspectiva, me propongo examinar la situación actual del movimiento obrero en Venezuela.

I. Pero antes debe quedar claro que una apreciación crítica de la Venezuela actual no significa caucionar los intentos de desestabilización del Gobierno de dicho país.

No cabe duda alguna que el imperialismo ha trabajado intensamente en todos los niveles para que se generen estas protestas y maneja muchos hilos de la misma.

Pero no sirve de nada decir que el imperialismo (o si se quiere el gran capital) tiene la “culpa”. El gran capital no tiene “culpas”. Es así por esencia y naturaleza y así actúa para defenderse y para atacar, ahora y siempre. Primero como colonialismo y luego como imperialismo y neocolonialismo.

Ha actuado así desde las conquistas y guerras coloniales en África, Asia y América hasta las agresiones militares de los siglos XX y XXI y las distintas variantes de golpes de Estado que ha promovido y sigue promoviendo. La lista es interminable.

Daremos sólo algunos ejemplos.

La intervención de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el golpe de estado de 1953 en Irán contra el gobierno del Dr. Mossadegh, que había nacionalizado el petróleo; la invasión a Guatemala en 1954 por una fuerza armada promovida y financiada por la CIA y la United Fruit; el intento de invadir Cuba en 1961 (Bahía Cochinos); el golpe de Estado contra el presidente Goulart en Brasil en 1964; la invasión a Santo Domingo en 1965 (40.000 marines para apoyar a los golpistas que estaban siendo derrotados por el pueblo en armas); el golpe de Estado en Chile en 1973; la “contra” organizada y financiada por Estados Unidos con el objetivo de derrocar al Gobierno sandinista de Nicaragua en los años 80; la invasión a Granada en 1983; la invasión a Panamá en 1989; la expulsión del Presidente Aristide de Haití en 2004 mediante una acción conjunta de Estados Unidos y de Francia; el golpe de Estado contra Zelaya en Honduras en 2009; el padrinazgo de prolongadas y sangrientas dictaduras como las de Somoza en Nicaragua, Duvalier en Haití y Morínigo en Paraguay.

En África en el momento de la descolonización surgieron líderes como Patrice Lumumba, Kwame Nkrumah, Amílcar Cabral, Jomo Kenyatta y Thomas Sankara, que bregaron por una vía independiente para sus pueblos, contraria a los intereses de las ex metrópolis y de sus grandes empresas. Todos ellos fueron derrocados o asesinados, como Lumumba, Cabral y Sankara, y reemplazados por dirigentes dictatoriales, corruptos y fieles a las grandes potencias neocoloniales.

Y más recientemente las agresiones militares contra Yugoslavia, Irak, Afganistán y Libia y las “revoluciones” de distintos colores, la última en Ucrania. (1)

Para restablecer la “democracia” en Ucrania, desempeñaron un papel protagónico fuerzas de choque neonazis. (2)

Como dicen los yanquis, es un hijo de puta pero es nuestro hijo de puta.

El enemigo principal de la humanidad es el capital imperialista y los gobiernos de las grandes potencias a su servicio, que no cometen agresiones y organizan golpes de Estado para restablecer la democracia, sino para remplazar Gobiernos, dictatoriales o no, corruptos o no, que no sirven sus intereses, por otros Gobiernos a su servicio y dejar en no pocos casos países completamente desarticulados y devastados.

Esto es así sobre todo en la actual situación de crisis profunda del sistema, pues el gran capital y las grandes potencias necesitan acentuar la explotación en sus propios territorios y apoderarse por cualquier medio de los recursos de otros territorios y explotar al máximo a los trabajadores de esos otros territorios. Para sobrevivir necesitan apoderarse de todo y NO COMPARTIR NADA.

Alguna gente y también grupos que se dicen de izquierda e incluso revolucionarios (partidos, sociólogos, periodistas, politólogos, “opinólogos”, etc) están entrampados con la ficción democrática que vende el sistema y se callaron o incluso apoyaron algunas de esas agresiones porque se trataba de derrocar dictaduras. Los casos más patentes fueron los de Yugoslavia, Irak y Libia. Y ahora Siria y Ucrania.

SIEMPRE hay que denunciar enérgicamente las agresiones imperialistas cualquiera sea la naturaleza de los Estados agredidos, respondan o no al modelo establecido por las “democracias” capitalistas.

En los marcos de la democracia burguesa contemporánea, cada vez más vacía de contenido, pues las mayorías populares son convidados de piedra (a lo sumo son invitadas más o menos periódicamente a depositar un papelito con uno o varios nombres en una caja) los Gobiernos sirven los intereses de las clases dominantes y nunca el interés general. En particular los gobiernos de las grandes potencias están al servicio del capital financiero internacional, expoliador de la inmensa mayoría de la humanidad y cómplice necesario de toda clase de tráficos criminales (de seres humanos, de drogas, de armas, etc.). Dichos gobiernos, para manipular y controlar a la opinión pública, cuentan con los medios masivos de comunicación en manos del gran capital y con buena parte de las elites intelectuales o seudointelectuales a su servicio, que tienen acceso privilegiado e irrestricto a dichos medios.

Hay sectores sociales bastante numerosos, sobre todo de clases medias, que en Occidente prefieren ese orden establecido. Y así conservar los pequeños privilegios que les proporciona el sistema: un nivel de vida un poco más alto que el de la mayoría de los trabajadores manuales y la posibilidad –que no siempre existe- de formular críticas intrascendentes a la gestión gubernamental en público o en tertulias sociales, sin temor a ser apaleados o terminar en prisión. O sea, “vivir en democracia”. Y en Oriente hay sectores de las clases medias que aspiran a vivir según el modelo “democrático” occidental, como es el caso de los “europeístas” ucranianos. Estos sectores constituyen la base social de los golpistas, quienes saben aprovechar el descontento popular provocado por Gobiernos corruptos y autoritarios, cuya gestión enriquece a una pequeña minoría y empobrece a las mayorías.

II. En Venezuela el gran capital sigue controlando la mayor parte de la economía y de las finanzas y la fuga de capitales alcanza montos siderales como indican las estadísticas puestas de relieve por distintos economistas.

En setiembre de 2011 Manuel Sutherland titulaba un artículo “La economía venezolana, la especulación o cómo la burguesía hurta la renta petrolera y es dueña del 71% del PIB” (http://www.nodo50.org/ceprid/spip.php?article1247). Manuel Sutherland es un economista marxista venezolano. Investigador del Centro de Investigación y Formación Obrera de Venezuela (CIFO) y de la Asociación Latinoamericana de Economía Marxista (ALEM).

Escribe el economista argentino Julio Gambina: “El desafío estaba especialmente en el plano de la economía, que presentaba deterioros visibles desde el 2009, con desabastecimiento, inflación y especulación con las divisas. Pese al control de cambios entre 2003 y 2013 son gigantescas las transferencias al exterior, incluidas remesas por cancelación de deuda. Manuel Sutherland denuncia fuga de capitales al exterior del sector privado entre 2003 y 2013 por 111.000 millones de dólares, y refiere en otro artículo que el total por transferencias de capital al exterior suman entre 2003 y 2013 unos 224.905 millones de dólares (3). Los artículos de Sutherland que cita Gambina se pueden encontrar en http://www.aporrea.org/actualidad/a181446.html y en http://www.aporrea.org/tiburon/a178809.html

Pero si la ocasión se presenta, y el Gobierno venezolano con su gestión económica y política le ha presentado la ocasión en bandeja, el gran capital quiere controlar todo. Para eso aprovecha de su posición dominante en la economía y en las finanzas a fin de ayudar a que la ocasión se presente APROVECHANDO LAS BRECHAS, LAS DEBILIDIDADES Y LAS INCONSECUENCIAS DEL GOBIERNO.

El periodista venezolano Modesto Guerrero –decidido partidario del chavismo- dice:

…”El gobierno [venezolano] tiene responsabilidad en eso, en la medida en que actuó tarde en lo económico y fiscal, y es pasivo ante la corrupción interna que ayudó a la devaluación con la fuga de 22.000 millones de dólares desde 2011 y no rompe con la abigarrada burocracia administrativa que convierte en improductivas las empresas nacionalizadas o controladas por obreros. (nuestro el subrayado) Esas condiciones se convirtieron, para los opositores, en lo que llamaron “el atajo” y “la salida”. Así va a ser desde ahora hasta que sean derrotados, o lo contrario. Esto comenzó en diciembre de 2012 y se incrementó con la muerte de Chávez, pero se aceleró ahora”…

Explica Guerrero los aspectos que considera que la Revolución Bolivariana tiene que profundizar: “el primero es la democratización profunda del sistema democrático actual, que siendo republicano se asiente y depende de dos cosas nada más para legitimarse: el voto, que siempre es indirecto, y las instituciones decimonónicas del capitalismo liberal. Para blindar al gobierno se debe cumplir el mandato de Chávez en octubre de 2012. “Construir ya un Estado comunal para superar este Estado podrido y burocrático que nos está comiendo” fueron sus palabras en el Consejo de Ministros, conocidas bajo el nombre de “Golpe de Timón”. Esa medida se debe combinar con el control total del comercio externo, algo similar al Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) del ex presidente Juan Domingo Perón, pero redoblado por el carácter parasitario de la burguesía comercial venezolana y bajo control social para que no reproduzca lo peor de lo actual, que son la burocracia y la corrupción”. (4)

Cuando nos referimos a la mala gestión política del gobierno venezolano podemos partir de lo que dice Guerrero sobre la abigarrada burocracia administrativa que convierte en improductivas a las empresas nacionalizadas o controladas por obreros, las llamadas empresas de producción social. En efecto hay centenares de empresas estatales controladas por burócratas corruptos. No por los obreros. Esa es la cuestión.

Partiendo de esa constatación y de la premisa que enunciábamos al comienzo de esta nota de que los protagonistas principales de un cambio social radical deben ser los trabajadores organizados como clase, sin tutelas ni padrinazgos y con clara conciencia de sus objetivos y estrategia, vamos a examinar el estado actual del movimiento obrero en Venezuela.

III. La historia del movimiento obrero en Venezuela es muy complicada, jalonada de alianzas y divisiones. Actualmente, las principales centrales sindicales son la Central Bolivariana de Trabajadores (CBST) fundada en 2011, la Unión Nacional de Trabajadores (UNT o UNETE) fundada en 2003, la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) fundada en 1936, la Central Unitaria de Trabajadores de Venezuela (CUTV) próxima del Partido Comunista y la Confederación de Sindicatos Autónomos de Venezuela (CODESA) de tendencia socialcristiana.

La Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) fundada en 1936, fue durante años una central combativa hasta que en 1958 pasó a ser la correa de transmisión del partido socialdemócrata Acción Democrática. La estructura de la CTV no es democrática con una burocracia dirigente que colabora con los patrones.

Para renovar las direcciones de los sindicatos, el Gobierno de Chávez decidió un referéndum consultivo en el año 2000 al que se opuso la CTV. La OIT también se manifestó hostil al proyecto considerándolo contrario a la libertad de asociación. El referéndum tuvo lugar en diciembre 2000 con una participación de sólo el 23,84% y el si obtuvo el 62%.

Se celebraron las elecciones con una abstención masiva y ganó Carlos Ortega con el 57% contra Artistóbulo Isturiz, el candidato chavista. Hubo además un fraude manifiesto y la Comisión nacional electoral no reconoció el resultado. Esa dirección sindical participó en el Golpe contra Chávez de abril de 2002.

Los grupos sindicales combativos y clasistas se plantearon la cuestión de si se creaba una nueva central sindical o se cambiaba la dirección de la CTV existente. La balanza se inclinó por la primera opción.

El 5 de abril de 2003 se reunieron numerosos sindicatos de todo el país: La Fuerza bolivariana de Trabajadores, Autonomía Sindical, el Bloque sindical clasista de Carabobo y algunas federaciones importantes como las del sector público, del metro de Caracas, de la industria química, etc, que prepararon el Congreso de fundación de la Unión Nacional de Trabajadores UNT o UNETE, que se celebró en agosto de 2003.

Se adoptó un programa que propiciaba, entre otras cosas:

-nacionalización de los bancos,

-puesta bajo control obrero de las empresas que bloquearon la producción y creación de empresas cooperativas;

-rechazo del pago de la deuda externa y empleo de los fondos para la creación de empleos;

-reducción de la jornada laboral semanal a 36 horas;

La declaración de principios indicaba que la UNT es:

Un movimiento autónomo, democrático, solidario e internacionalista, clasista, independiente, unitario, representante del conjunto de la clase obrera que defiende, la igualdad entre mujeres y hombres y que lucha por la transformación de la sociedad capitalista en una sociedad autogestionada…

La UNT reagrupaba a la mayoría de los trabajadores organizados y lanzó una campaña para aumentar la tasa de sindicalización que era muy baja (entre el 15 y el 20 por ciento).

A partir de 2003 el movimiento sindical venezolano quedó básicamente polarizado en la CTV, claramente antichavista por un lado y por el otro la UNT o UNETE formada por sindicatos combativos y clasistas con diferentes matices de apoyo al Gobierno y proclamando al mismo tiempo su voluntad de autonomía y de profundización del proceso encabezado por el Presidente Chávez.

No obstante, desde 2008, las corrientes sindicales más afines al chavismo estaban gestando una nueva central hasta que finalmente se separaron de la UNT en 2011 y fundaron el 11 de noviembre de ese año la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST). Con el aval manifiesto de Chávez, que cerró con un discurso el acto fundacional.

Su principal dirigente, Will Rangel, declaró: “Esta dirigencia debe ser de avanzada, de compromiso y apoyar al líder que lo es el Presidente Chávez. Vamos a construir esa nueva Ley del Trabajo junto a usted, Presidente, y en el marco de la Ley Habilitante (5). Aquí estamos con usted Presidente, para respaldar el Socialismo que necesita Venezuela. Combatiremos la división de la clase obrera”. Agregó: “En esta nueva central de trabajadores están bienvenidos todos los dirigentes con ideas revolucionarias”.

La mayor parte de las Federaciones se sumaron a la nueva Central y la UNT, que había alcanzado una tasa de sindicalización de alrededor del 25%, se debilitó considerablemente.

De ese modo, con la fundación de la CBST, patrocinada por el Gobierno, se quebró el proceso de consolidación de un movimiento obrero unitario, combativo y autónomo, iniciado en 2003.

Despeja toda duda al respecto el claro pronunciamiento de Chávez contra la autonomía sindical en el lanzamiento del Partido Socialista Unificado de Venezuela en 2008. Véase la respuesta de un sindicalista venezolano, Orlando Chirino en: http://www.enlacesocialista.org.mx/articulo/venezuela-respuesta-del-sindicalismo-clasista-a-chavez

Chirino dijo, entre otras cosas:

…”Otro asunto importante tiene que ver con el rol de las clases sociales en esta revolución. No es necesario invocar a Carlos Marx, Federico Engels, Lenin o Trotsky, para saber que la única manera de invertir la ecuación capitalista, en la que una minoría impone sus decisiones sobre la mayoría, es que los trabajadores y el pueblo, que somos la mayoría de la población y los que producimos, juguemos el papel de vanguardia en la expropiación de las empresas y asumamos el control de las mismas. El socialismo en ese sentido es sencillo ».

…”El Presidente no puede pretender cambiar la historia, diciendo que los que luchamos por la autonomía de las organizaciones sindicales, traemos un "veneno" de la IV República. Es al revés, la autonomía es el gran antídoto contra el burocratismo, y por eso se salvó la revolución en el 2002 y en el 2003 y si se mantiene, será la gran salvaguarda para el proceso revolucionario”.

La Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST), cuya dirección es totalmente progubernamental, no reconoce tendencias en su seno, pero una parte de las corrientes existentes en la misma tratan de luchar contra el burocratismo interno dominante y por la independencia sindical.

La represión contra el sindicalismo combativo.

Desde 2005 han sido asesinados mas de 250 sindicalistas y desde 2007, 113. La mayor parte de esos crímenes está vinculada a enfrentamientos internos entre sindicatos o a la represión patronal, sobre todo en el sector de la construcción y particularmente en el Estado de Bolívar. Estos crímenes se atribuyen más al enfrentamiento por el control de puestos de trabajo que a disputas por el control de los sindicatos. No obstante, hay casos como en Aragua donde han sido asesinados cuatro dirigentes favorables a la autonomía sindical. Algo similar ha ocurrido con el responsable sindical de Toyota en Cumana, Argenis Vásquez, asesinado en 2009 y con el coordinador de la UNT en Barinas, Tomás Rangel, asesinado en enero de 2011.

Son reprimidas las protestas de los trabajadores que reclaman, por ejemplo, la celebración o renovación de un convenio colectivo.

En febrero de 2014 durante una asamblea general que se realizaba en los portones de la Refinería de Puerto La Cruz (Anzoátegui) los trabajadores demandaban la convención cuando fueron reprimidos por la Guardia Nacional que detuvieron a diez trabajadores, entre ellos, a José Bodas secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros (FUTPV).

Fueron presentados ante el Ministerio Público y Marcela Máspero, dirigente de UNETE, dijo que se les imputará por agavillamiento, terrorismo, asociación para delinquir y violación a las instalaciones petroleras.

Organizaciones como la Unión Nacional de Trabajadores (UNETE), el Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea), Marea Socialista, Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (C-Cura) y el Frente Amplio en Defensa del Empleo, el Salario y los Sindicatos (Fadess), entre otros, condenaron la actuación “antiobrera” ejercida por el Gobierno.

“Desde Marea Socialista condenamos firmemente esta actitud represiva, antiobrera y antisindical (…) Reclamamos el inmediato pronunciamiento de la FTUPV y su presidente Wills Rangel y de la Central Socialista de Trabajadores”, (comunicado publicado en Aporrea.org).

En agosto de 2012 se produjo una explosión en la refinería Amuay de Petróleos de Venezuela que causó la muerte de 42 personas, más de cien heridos y numerosas viviendas destruidas.

Un año después Iván Freites, secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de Falcón, manifestó que era lamentable la situación en vista de que el Gobierno no ha atendido el desastre que dejó no sólo a familias enlutadas sino a muchos trabajadores sin empleo. “Lo que tenemos es un Gobierno que oculta, que delinque”.

Freites y otros dirigentes sindicales petroleros han denunciado la falta de trabajos de mantenimiento en las instalaciones de Petróleos de Venezuela y que varias de ellas funcionan muy por debajo de su capacidad de operación.

Freites, quien además de presidente del Sindicato Único de Trabajadores Petroleros del estado Falcón, es secretario ejecutivo de la Federación Unitaria de Trabajadores Petroleros de Venezuela (FUTPV), fue despedido en diciembre de 2013 de su cargo de Operador de Planta de la refinería Cardón, en el estado Falcón, tras aprobarse una calificación de despido solicitada por Petróleos de Venezuela a la Inspectoría del Trabajo.

La autorización de despido de Freites, quien contaba con fuero sindical, fue emitida el 20 de diciembre de 2013, basándose en los literales “a”, “c”, e “i” del artículo 79 de la Ley del Trabajo, que prevén como causal de despido justificado la “falta de probidad o conducta inmoral en el trabajo”, la “injuria o falta grave al respeto y consideración debidos al patrono o a la patronal, a sus representantes o a los miembros de su familia que vivan con él o ella”, y la “falta grave a las obligaciones que impone la relación de trabajo”.

En diciembre de 2007 Petróleos de Venezuela (PDVSA) despidió a Orlando Chirino, cuyas declaraciones reivindicando la autonomía del movimiento obrero citamos más arriba.

Chirino es coordinador nacional de la UNETE y dentro de la misma uno de los principales dirigentes de la Corriente Clasista, Unitaria, Revolucionaria y Autónoma (C-Cura) y miembro del Movimiento por un partido de los trabajadores. Chirino ingresó como trabajador en PDVSA en 2003 y participó en la lucha contra el lock-out organizado en la empresa después del fracaso del golpe de 2002 contra Chávez.

El despido de Chirino fue totalmente ilegal pues además de no tener justificación legítima alguna, Chirino estaba protegido por la ley de inmovilidad laboral y como dirigente sindical no podía ser despedido. Pese a ello, el ministro de Energía Ramírez rehusó el pedido de su reincorporación

La OIT en Venezuela

Del 27 al 31 de enero de 2014, una Misión Especial de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) visitó Venezuela, con motivo de las denuncias por violaciones a la libertad sindical que fueron formuladas inicialmente por el sector de los empleadores, y a las cuales progresivamente se incorporaron las del sector de los trabajadores y trabajadoras.

Las organizaciones que integran la Unidad de Acción Sindical presentaron a la delegación de la OIT más de 30 testimonios sobre violaciones concretas a las libertades sindicales.

Voceros de la UNT, como Servando Carbone (Programa La Entrevista, de Unión Radio, miércoles 29.01.2014), han declarado que entre 2010 y 2011, esta central sindical logró que no fuera aprobada la visita de la OIT al país, con base a la denuncia de los patronos. Manifestó que, en todo caso, la revisión que debería hacerse era con respecto a la situación de los derechos sindicales de trabajadores y trabajadoras.

No obstante, en 2011, Nicolás Maduro, entonces Canciller venezolano, invitó a la OIT a Venezuela. Dijo en aquella época que el objetivo del gobierno de Chávez con esa invitación, era demostrar a este organismo de la Naciones Unidas, la existencia de amplias libertades para el ejercicio de la libertad sindical por parte de los patronos.

Por su lado, los sindicatos de trabajadores decidieron aprovechar la presencia de la OIT para denunciar la violación de derechos sindicales de los trabajadores.

Desde 1999 diversas son las denuncias contra el Estado venezolano presentadas por organizaciones de trabajadores y trabajadoras del sector público y del sector privado ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT. Y si bien una de ellas fue suscrita por la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), otras han sido presentadas por una variada representación sindical, como es el caso del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Administración de Justicia (SUONTRAJ), Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos del Ministerio de Salud (SUNEP-SAS), la Federación Médica Venezolana (FMV), Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) y el Sindicato Único Nacional de Empleados Públicos de la Corporación Venezolana de Guayana (SUNEP-GUAYANA). Esta última incorpora la situación del dirigente sindical Rubén González, víctima de encarcelamiento y enjuiciamiento penal por efectuar una huelga en 2009.

Además, la lista está integrada por la denuncia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Instituto Nacional de Capacitación y Educación Socialista (SINTRAINCES), el Sindicato de Trabajadores Petroleros de Falcón sobre el caso de Iván Freites, y la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo, (FUTPV) por el caso de José Bodas, Frank Luna e Iván Freites, discriminados por PDVSA al impedírseles su legítimo derecho a participar en las discusiones de la convención colectiva petrolera.

Una de las más recientes es la denuncia de la Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV), que se refiere a las amenazas a la libertad sindical contenidas en la Ley Orgánica del Trabajo, las Trabajadoras y los Trabajadores.

Hasta 2013, las denuncias registradas por la OIT incluyen también a la Alianza Nacional de Trabajadores Cementeros y al Sindicato de Trabajadores del Ministerio de Ciencia y Tecnología; el caso del Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de los Derivados de Hidrocarburos y Petroquímicos de Carabobo, que fue apoyado por la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos de esa provincia.

Adicionalmente, las organizaciones sindicales de trabajadores y trabajadoras, denunciaron durante este largo período y de manera reiterada el incumplimiento del convenio 98 de la OIT, que ampara el derecho a la negociación colectiva. Por ello, si bien el origen de esta Misión Especial de la OIT a Venezuela, se ubica en 2003, la realidad en 2014 es que el Estado extendió paulatinamente a una amplia franja del sindicalismo, los límites a su ejercicio en condiciones libres, como revelan los casos en curso ante el Comité de Libertad Sindical de la OIT.

Entre noviembre y diciembre de 2013, la mayoría de confederaciones, centrales y movimientos sindicales nacionales del país, reunidos en la Unidad de Acción Sindical, con la excepción de la Central Bolivariana Socialista de Trabajadores (CBST), acudieron a la autoridad administrativa del trabajo exigiendo suprimir las facultades de una oficina que supervisa la actividad sindical y demandaron en el Tribunal Supremo de Justicia, la nulidad de la legislación del trabajo.

Luego de esta visita, la OIT presentará en Junio 2014, un informe para la Conferencia Mundial del Trabajo, sobre la situación de la libertad sindical, la contratación colectiva y otros derechos laborales en Venezuela.

Pero mientras tanto, a la luz de las recomendaciones del Comité de Libertad Sindical de la OIT, resulta evidente la necesidad de corregir las restricciones a la libertad sindical creadas como consecuencia de la entrada en vigor de la Ley Orgánica de Trabajo de 2012

Una de dichas correcciones debería ser la eliminación de las restricciones impuestas por la autoridad administrativa del trabajo, a través del Registro Nacional de Organizaciones Sindicales (RNOS), para el libre funcionamiento de los sindicatos. El Estado no debería interferir en la actividad sindical y debería cumplir su obligación de facilitar la más amplia y abierta discusión de las convenciones colectivas de trabajo, que en algunos casos, especialmente en el sector público, tienen entre seis y ocho años de retraso.

Otro tema pendiente es la violación al Convenio 144 de la OIT, relativo al diálogo tripartito. Venezuela suscribió este convenio 144.

El incumplimiento a la garantía de la salud y la seguridad en el trabajo, contenida en el convenio 155 de la OIT, fue otro de los temas planteados a la misión de la OIT, por parte de las organizaciones sindicales de trabajadores en Venezuela.

Fueron denunciados a la misión de la OIT los casos del secretario general de Sintraferrominera, Rubén González, quien enfrenta un procedimiento judicial de cuatro años por asistir a una protesta laboral; el despido del secretario ejecutivo de la FUTPV, Iván Freites, por sus declaraciones sobre la tragedia de Amuay; la detención de ocho trabajadores de Civetchi y siete del grupo Souto, por reclamar contratación colectiva; y los casos de Servando Carbone y Ulises Rodríguez, ambos miembros de UNETE, a quienes se les tiene retenido el salario.

Casos sobre libertad sindical a estudio en la OIT:

Caso núm. 3036 (Venezuela, República Bolivariana de) - Fecha de presentación de la queja:: 24-ABR-13Sindicato de Trabajadores y Trabajadoras de los Derivados de Hidrocarburos y Petroquímicos Conexos y sus Similares del Estado de Carabobo (S.T.H.P.C.S.E.C.) apoyado por la Federación Unitaria de Sindicatos Bolivarianos del Estado de Carabobo (FUSBEC)

Caso núm. 3016 (Venezuela, República Bolivariana de) - Fecha de presentación de la queja:: 31-MAR-13Alianza Nacional de Trabajadores Cementeros - ANTRACEM y Sindicato de Trabajadores del Ministerio de Ciencia y Tecnología ¬ SITRAMCT

Caso núm. 2968 (Venezuela, República Bolivariana de) - Fecha de presentación de la queja:: 24-MAY-12Asociación de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (APUCV)Promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) sin consulta con las organizaciones representativas y con contenidos que violan los convenios en materia de libertad sindical y negociación colectiva

Caso núm. 2955 (Venezuela, República Bolivariana de) - Fecha de presentación de la queja:: 26-MAY-12Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo del Gas sus Similares y Derivados de Venezuela (FUTPV)

Caso núm. 2917 (Venezuela, República Bolivariana de) - Fecha de presentación de la queja:: 09-ENE-12Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV) Promulgación de la Ley Orgánica del Trabajo, los Trabajadores y las Trabajadoras (LOTTT) sin consulta con las organizaciones representativas y con contenidos que violan los convenios en materia de libertad sindical y negociación colectiva

UN CASO PARADIGMÁTICO DE GESTIÓN EMPRESARIA GUBERNAMENTAL CORRUPTA Y DEFICIENTE, DE COLUSIÓN GUBERNAMENTAL CON EL GRAN CAPITAL Y DE POLÍTICA ANTIOBRERA

(El texto siguiente ha sido escrito por Edwin Sambrano Vidal, abogado defensor de los trabajadores de SIDOR y de las empresas básicas de la zona industrial de Guayana y militante socialista. Miembro fundador del Partido Socialista Unificado de Venezuela). 

EL CASO SIDOR

Se trata de la responsabilidad del Gobierno Nacional en la situación generada en SIDOR, la Siderúrgica del Orinoco. 

SIDOR fue privatizada en 1997 en un 70%, quedando el 30% restante en manos de la CVG (Ciudad Guayana Venezuela) con la obligación legal de atribuir el 20% a los trabajadores, cosa que solo hizo el Gobierno en 2005-2006 por la presión de los trabajadores. En 2003 mediante un acuerdo con el Grupo Techint (mayoritario en el Consorcio Amazonia, propietario de la mayoría de las acciones de SIDOR) se hizo un refinanciamiento de la deuda de SIDOR y el gobierno le compró por US $ 370.000.000) un 10% de las acciones lo cual constituye un regalo al grupo transnacional, ya que este había pagado 1050 millones de dólares por el 70% en 1997, haciéndose efectivo el pago en 1998. La empresa SIDOR trabajó a marcha forzada y sus trabajadores fueron sobreexplotados durante 5 años, lo que produjo párale Consorcio privado Amazonia y para el Gobierno Venezolano) una ganancia neta de más US $ 7.000.000.000,00). Durante todos esos años los trabajadores fueron reprimidos por el Gobierno, quien actuó visiblemente a favor de la transnacional y contra la lucha de los trabajadores por las convenciones colectivas favoreciendo asimismo la tercerización de más de 5.000 trabajadores.

De esas ganancias durante los 5 años de altos precios del mercado siderúrgico, le correspondían a los trabajadores por mandato de su convención colectiva (6) cerca de US $ 1.000.000.000,00 de los cuales fueron robados por la transnacional y el gobierno la astronómica suma de US $ 675.000.000,00). Además se desfalcó al fisco nacional en una suma cercana a los 1.700 millones de dólares. Todo mediante unos artilugios jurídicos, financieros y contables.

Esta lucha por las utilidades de naturaleza laboral, que no debe confundirse con las utilidades de naturaleza mercantil, se llevó a cabo durante varios años e invariablemente el gobierno de Chávez apoyaba a la transnacional descalificando a los trabajadores ya sus organizaciones sindicales y desplegando contra ellos amenazas y represión.

En 2007 me llaman todas las corrientes sindicales existentes en SUTISS (Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Siderúrgica y Similares) para que los ayude en el reclamo y también en el proceso de lucha por la Convención Colectiva. Estudiamos el caso y presentamos una demanda teniendo como sujeto al Sindicato como administrador de la Convención Colectiva y por la aplicación correcta de la cláusula 8. 

Mediante un pormenorizado estudio con profesionales conocedores, la Comisión de los trabajadores encargada del tema y un equipo de abogados a cuyo frente me encontraba, descubrimos que entre el Consorcio Amazonia (dirigido por el grupo Techint) y el gobierno Venezolano, a través de la CVG, el BANDES (Banco Nacional de Desarrollo) -que sustituyó al poderoso Fondo de Inversiones de Venezuela (FIV) de la época del boom petrolero de 1973-1978, cuando el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez (Acción Democrática)-, realizó un cuantioso transvase de las ganancias líquidas de SIDOR, para las cuentas privadas de los Socios: ILOPA (sustituyendo al consorcio Amazonia, dirigido por Techint) y la CVG presidida por el general de División derechista, en situación de retiro, Francisco Rangel Gómez, compañero de curso y de graduación de Chávez, quien fue Secretario de la Presidencia de la República en parte de 1999-2000 y que fue impuesto por Chávez como Gobernador del Estado Bolívar en los tres períodos de: 2004-2008, de 2008 a 2012 y lo dejó de herencia del 2012 al 2016.

No obstante los innumerables llamados para la discusión conciliatoria en aras del cumplimiento de los derechos de los trabajadores, el Gobierno ni se sentó a discutir. Funcionarios subalternos sin poder de decisión, después de múltiples gestiones, recibían a las comisiones y los documentos, quedaban de llamar y jamás llamaron. Durante las fases de conciliación y mediación del juicio laboral los representantes de la empresa jamás manifestaron interés por conciliar.

Logramos difundir el conflicto a escala nacional e internacional y en las decisiones judiciales de Primera Instancia y Superior laboral, después de varios avatares judiciales y de una labor argumental y probatoria impecable, fue decidido en contra de los trabajadores, con el mayor desparpajo, por las juezas Maribel Rivero y Mercedes Sánchez, posiblemente recibiendo instrucciones del Gobierno. En enero de 2010 recurrimos en Casación ante el TSJ y ahí el expediente durmió durante más de tres años, no obstante las solicitudes de que se fijara audiencia. En ese lapso el juicio fue abandonado por las autoridades sindicales de SUTISS, todos adscritos al gobierno mediante el manejo de múltiples asuntos que les deparan beneficios políticos y personales. Finalmente se fijó la audiencia y el juicio quedó desistido.

En este proceso y para preparar la coartada, el SENIAT, órgano del Impuesto sobre la Renta, había declarado que las ganancias o utilidades líquidas reclamadas eran efectivamente tales y también que se le debía al Fisco Nacional la suma equivalente a US $ 1.700.000.000. Una vez comenzado el juicio se realizaron nuevas decisiones convalidando el proceder saqueador de la empresa transnacional y de los organismos del gobierno involucrados.

Igualmente, en una causa en la que un trabajador de la empresa TAVSA, propiedad del Consorcio Amazonia y asociada con SIDOR y con la misma Convención Colectiva, demandó el pago de utilidades laborales no pagadas, después de una sentencia de primera Instancia en contra y una de segunda Instancia a favor del trabajador, la empresa presentó un recurso de legalidad existente en la Ley para ante la Sala Social (laboral) del TSJ y esta Sala declaró que efectivamente sí se le debía al trabajador por aplicación de la cláusula 8. Pues bien en este estado ya existía la demanda de los trabajadores de SIDOR y en el Juicio de TAVSA la empresa presentó una acción de amparo contra la sentencia favorable al trabajador y la Sala Constitucional declaró que el juez superior violó derechos constitucionales al interpretar la cláusula 8 a favor del trabajador. Esa decisión fue preparada para imponérsela a los trabajadores de SIDOR como precedente judicial.

Todo esto es la acción del gobierno de Chávez contra los trabajadores de SIDOR. Son actos de estafa y connivencia que involucran una buena cantidad de delitos, con perjuicio del patrimonio de los trabajadores (Chávez gustaba llamarlo "sagrado") y en perjuicio del Fisco Nacional, que también está recubierto de agravantes. Tales actos beneficiaron principalmente a las transnacionales Consorcio Amazonia, ILOPA y Techint, por una parte y a los administradores de CVG, Rangel Gómez y su grupo), quienes recibieron sumas de dinero muy grandes que gastaban según su voluntad. Una parte de lo que recibió la CVG, tuvo que entregarlo a los trabajadores accionistas clase "B", quienes lograron ser reconocidos, desafiando el poder omnímodo de Chávez y Rangel. Lo que rescataron los trabajadores estaría dentro del 20% ya que una cantidad no fue reclamada y con los rendimientos positivos reconocidos pagaron las acciones.

Otros hechos salientes: 
1) Los trabajadores de SIDOR fueron agredidos el 14 de Marzo de 2008, día conmemorativo de la muerte de C. Marx, cuando realizaban desde las 7 de la mañana una concentración a favor de sus Convención Colectiva. Unos 200 efectivos de la Guardia Nacional y otros 200 de la policía del Estado Bolívar, quienes cercaron a unos 300 trabajadores en Asamblea al frente de la puerta de SIDOR, cerca de 150 fueron golpeados, heridos, trasladados en vehículos militares, incomunicados, sometidos a tratos crueles, inhumanos e infamantes. De estos, 53 fueron presentados como delincuentes ante un Tribunal Penal de Control, quedando abierta la averiguación sobre ellos, situación que de la cual se cumplirán seis años el próximo sábado 14 de Marzo y los trabajadores continúan sometidos a juicio. Además, los efectivos destruyeron unos cincuenta vehículos de los trabajadores que se encontraban estacionados en zona cercana.

2) El hecho anterior fue determinante en la conducta posterior del Gobierno, ya que hasta ese momento era absolutamente cómplice de la Empresa a través del Ministerio del Trabajo, la Gobernación del Estado Bolívar y los cuerpos de seguridad. Debido a la capacidad de lucha y la resistencia de los trabajadores, Chávez y el gobierno no pudieron mentir más y accedieron a intervenir en la discusión de la Convención Colectiva. Chávez bramó que nacionalizaría a SIDOR y que se reivindicaría a los trabajadores. Esto último fue el inicio de otra gran farsa en perjuicio de los intereses de los trabajadores y de la Nación. La nacionalización fue otro gran negocio de las trasnacionales y de los sectores que se enriquecen dentro del gobierno con el amparo directo de Chávez. Se acordó la compra del paquete accionario del 60 % sobre SIDOR, por la ESCANDALOSA SUMA DE US $ 2.000.000.000,00. DOS MIL MILLONES DE DOLARES USA., casi el doble de lo que la transnacional pagó por el 70% de las acciones, además de haber recibido US $ 375.000.000 por el otro 10%, había obtenido GANANCIAS FABULOSAS, vendiendo plantas y terrenos de SIDOR y transó por US $ 500.000.000 la venta de TAVSA, una planta de tubos sin costuras que se incluyó en la privatización de SIDOR sin costo adicional y que la transnacional vendió por separado.

Los trabajadores accionistas Clase "B" de SIDOR reclamaron que también se les compraran sus acciones al precio equivalente y también en dólares, a lo cual el Gobierno se ha negado reiteradamente todos estos 6 años y ahora comienzan a pagar en bolívares devaluados las acciones y a razón del cambio oficial de 6.30 Bs por dólar, cuando el precio real de la divisa se estima en 25 o 30 Bs. por dólar y el dólar paralelo o negro esté en 80 Bs. 

3) La nacionalización ha resultado un fiasco y un procedimiento para el enriquecimiento de jerarcas del Gobierno y algunos sindicalistas. El caso, entre otros, de los robos y desvíos de la producción de cabillas, los ingresos fraudulentos de trabajadores tercerizados, los suministros y compras, el cobro de coimas o comisiones por el pago de facturas. Se generó una iniciativa de participación de los trabajadores que fue rápida y abruptamente cortada con despidos, amenazas y chantajes. Los camisas rojas o chaquetas rojas emulan a los camisas pardas o camisas negras, con bandas armadas de ex-trabajadores tercerizados de los contratistas provenientes de los grupos de sicarios de la industria de la construcción.

4) La nacionalización ha resultado un descalabro productivo, financiero, económico e industrial. Las deudas la ahogan. La producción ha descendido a menos de la mitad (de 4.400.000 toneladas de productos de acero anual ha promediado 1.800.000 en los años de nacionalización). La plantilla de personal de 6000 trabajadores, ahora alcanza los 14 o 15000, muchos de estos eran tercerizados y trabajaban con las contratistas, pero SE PRODUCÍA PARA PAGARLES, AHORA NO SE PRODUCE Y ESTÁN DIRECTAMENTE EN LA NÓMINA DE SIDOR.

(Sobre este tema puede leerse también de Edwin Sambrano Vidal: Para Avanzar en Revolución N° 64, Caos en SIDOR. En APORREA del 17/06/2011) 

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Cabe concluir que lo que escribimos al comienzo de esta nota:

“Cuando está planteado como objetivo un cambio social radical en la sociedad consistente en superar el capitalismo para liberar a los trabajadores de la explotación y así construir una democracia social y participativa, es obvio que los protagonistas principales con poder de iniciativa y decisión deben ser los trabajadores mismos”, no tiene vigencia en Venezuela pese a la lucha de los trabajadores en ese sentido.

Y no tiene vigencia porque hay, no de ahora sino desde hace tiempo, una política deliberada del Gobierno venezolano para que sea así. Dividiendo, controlando y reprimiendo al movimiento obrero. E inclusive no respetando como Estado empresario y no imponiendo a la patronal privada el respeto de la legislación laboral vigente.

Si ese es el llamado “Socialismo del siglo XXI”, es evidente que hay que volver a la idea del socialismo, tal como la formuló Marx a partir de su crítica del capitalismo. Eso quiere decir que las clases populares oprimidas y explotadas deben darse como objetivo un cambio radical de la sociedad consistente en establecer la propiedad y gestión social de los instrumentos y medios de producción y de cambio. Dicho cambio radical debe incluir imperativamente que esas mismas clases intervengan en todos los niveles en la toma de decisiones políticas, económicas, etc. y en el control de la aplicación de las mismas.

Notas:
1) Veáse La técnica del golpe de Estado de Umberto Mazzei en Argenpress del 24 de febrero,
2) Véase Tea Party And The Right AlterNet / By Max Blumenthal Is the U.S. Backing Neo-Nazis in Ukraine?
Exposing troubling ties in the U.S. to overt Nazi and fascist protesters in Ukraine.February 24, 2014 | http://www.alternet.org/tea-party-and-right/us-backing-neo-nazis-ukraine).
3) Veáse también en Courrier International del 23 de febrero: “Les ultranationalistes forcent le passage de Maïdan “. http://www.courrierinternational.com/article/2014/01/23/les-ultranationalistes-forcent-le-passage-de-maidan
Argenpress del 24 de febrero 2014. Julio Gambina: A propósito de Venezuela
4) “Lo que ocurrió representa un alerta de alta intensidad”, Red Eco Alternativo del 28 de febrero de 2014.
5) La Ley Orgánica de Trabajo con numerosos aspectos positivos, se dictó en 2012 el marco de la Ley Habilitante, que autoriza al Presidente de la República para dictar decretos con rango, valor y fuerza de ley.
6) El artículo 174 de la anterior Ley Orgánica del Trabajo –LOT- dice: “Las empresas deberán distribuir entre todos sus trabajadores por lo menos el quince por ciento -15%- de los beneficios líquidos que hubieren obtenido al fin de su ejercicio anual. El mismo principio en el artículo 131 la LOT vigente desde mayo 2012.

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