viernes, 9 de mayo de 2014

Argentina, Provincia de Buenos Aires, Berazategui: Negocio inmobiliario vs calidad de vida

AGENCIA WALSH

La conservación de espacios verdes se ha convertido en un gran tema en el combate por la defensa del ambiente, particularmente en los principales centros urbanos. Una batalla que en forma desigual se libra contra el avance del negocio inmobiliario que impera.

 Cualquier mirada de los proyectos que se están planteando en nuestra región indefectiblemente nos lleva en esa dirección.

Esta devastación corre junto al crecimiento de las inundaciones debido a que los valles de inundación de los ríos, arroyos y lagunas son rellenados para que surjan como hongos los barrios cerrados, el “gran boom de la construcción moderna”. Esta situación se registra cuando la escorrentía —la altura en milímetros del agua de lluvia escurrida y extendida— ha aumentado en la cuenca del Río de La Plata, según el Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático en el capítulo 2 de su Quinto Informe de Evaluación. Es decir que los riesgos de inundaciones en nuestra región crecen tan rápido como avanzan las obras que le abrirán paso al negocio de los necios.

Quién observe un mapa de la provincia de Buenos Aires se dará cuenta que la proyectada Autopista Presidente Perón no tiene ningún sentido de progreso social, ni es de interés económico estatal. La necesidad de unir los puertos de Zarate y Ensenada estaría resuelta con solo continuar la ruta 6, desde su intersección con la ruta 215 hasta el cruce con la ruta 2 y luego continuar por la calle 90 en La Plata. El trazado de una nueva autopista, que en distintos tramos de su traza pasa por lugares que deberían ser protegidos, no tiene explicación si no se pone junto al plan, el signo pesos $$$. Obviamente ni hablar del tramo cuarto que pretenden hacerlo pasar por el corazón de la reserva de Biosfera Parque Pereyra, destruyendo el principal pulmón verde del sur del Gran Buenos Aires.

Nuestra costa

El barrio Nueva Costa del Plata en Avellaneda-Bernal está más claro. Aquí no se oculta que el objetivo es un barrio para ricos, aunque no les importe que para ello haya que destruir la Reserva Natural de Bernal.

Un lugar menos difundido aún, fundamentalmente por las particulares características de su gobierno y de la familia que maneja el municipio, son los planes del gobierno municipal de Berazategui. En este municipio del sur bonaerense se están encarando con dinero del Estado Nacional una serie de obras que una vez terminadas significarán las pérdidas de una rica y única biodiversidad (en aras de un supuesto progreso). Es decir primero los negocios y muy pero muy luego el bienestar de la población toda.

Este “Berazategui moderno”, que admira la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, además de impulsar que la autopista Presidente Perón atraviese y destruya el Parque Pereyra, está desarrollando (insistimos con dinero del gobierno central) tres obras altamente negativas:

- El vial costero que unirá –en dos etapas- la calle 14 con la 63 en la localidad de Hudson, aunque los planes (como muestran los planos) sin dudas es continuarla hacia el sur poniendo en riesgo la Selva Marginal de Hudson, la selva más austral del mundo con características amazónicas. Esta obra -ya en curso- consiste en un camino paralelo a la costa, elevado aproximadamente unos dos metros, que se convertirá en un dique de contención para las aguas que naturalmente corren desde el oeste en búsqueda del Río de la Plata. Realidad que lleva consigo derribar cientos de árboles y secar (con tierra, piedra y basura) el valle de inundación y humedales que se encuentran entre el río y la autopista Buenos Aires – La Plata (el primer dique que impide el natural desplazamiento del agua). O sea, inundaciones en puerta para los habitantes de esa zona.

Las obras se completan con obras civiles para las cuales se derribarán más árboles y que serán cedidas a privados para que hagan sus negocios. El camino es una condición imprescindible para esos negociados. Ya pronto crecerán los barrios cerrados ocupando esos perdidos espacios verdes.

- El gobierno provincial, empleando el mismo concepto de desarrollo, intenta achicar el 70% de la Reserva Natural Protegida Hudson, creada por ley en el año 2002. No hubo, ni hay, explicaciones de por qué este cambio de opiniones del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS) en apenas dos años, aunque la explicación está al alcance de todos, pues resulta que ahora apareció un ofrecimiento de lo más peculiar llamado Lagoon Hudson promovido como “el amenitie más novedoso e impactante del mercado inmobiliario a nivel mundial”. Palabras difíciles pero lo que está claro es que es un lugar para pocos.

Lagoon Hudson es un emprendimiento inmobiliario que cuenta con 115 hectáreas con acceso por la calle 63 a 1,5 Km de la autopista Buenos Aires – La Plata (es decir en la Puerta de la Selva Marginal de Hudson). No es un proyecto pues ya comenzó una preventa (1º etapa) de 282 lotes de una superficie mínima 600m2 y con un precio también mínimo $550.000. O sea, las obras para la costa del río en Hudson una vez mas no estaban pensadas para todos nosotros.

¿Otro barrio cerrado más? ¿Perjudicar nuestros espacios verdes? ¿Inundar barrios enteros? ¿Cuál es la novedad? La novedad es que dentro del complejo construirán una laguna cristalina (realizada por una empresa Chilena) única en el país, publicitada con la frase “tu casa frente al caribe”(si, si, leyó bien: frente al Caribe). En la publicidad aparecen desarrollando y vendiendo dos conocidas empresas, pero en la misma aparece (dando el aval) la Municipalidad de Berazategui.

“Crystal Lagoons Corporation transforma cualquier lugar del mundo en una lugar de aguas cristalinas de tamaño ilimitado, rodeadas por playas de arena blanca, palmeras, muelles y que puede ser transformado en un paraíso invernal, permitiendo su utilización todo el año”, reza la publicidad.

- Además el gobierno municipal construye con fondos del gobierno nacional, las colectoras y los caminos que llevarán a sus súper barrios privados e hipercerrados a este pequeño puñado de personas. ¡¡Ah claro!! También ocupando espacios verdes, importante barrera para amortiguar los efectos del dióxido de carbono. ¿Qué nos queda a nosotros? Inundaciones, falta de espacios verdes, malas inversiones, riesgos para la salud.

TODO ESTO EN NOMBRE DEL DESARROLLO. De un desarrollo que no tiene nada que ver con la igualdad, el derecho de todos, los derechos humanos, la salud, el cuidado de la Madre Tierra. Desarrollo es un proceso de evolución. Es el proceso, según la biología, en el cual cualquier organismo vivo evoluciona. Según el desarrollo humano y como dice Bernardo Kliksberg, es una mejora en la calidad de vida de las personas, integrando sus aspectos políticos, sociales, económicos, que en conjunto suponen una evolución social.

¿Qué tiene que ver todo esto con el DESARROLLO? Son solo negocios para pocos. Es que vivimos el tiempo en que los necios nos gobiernan y no hay peor necedad que necedad de los necios.

Volveremos a insistir una y mil veces que solo la movilización organizada del pueblo, los afectados por estos negocios, podrá evitar la catástrofe ambiental a la que nos están sometiendo.

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