viernes, 23 de mayo de 2014

Estados Unidos quiere controlar a América Latina con la Doctrina Monroe, dice una economista venezolana

Nirman García (XINHUA)

Estados Unidos sigue enfocado en su histórica "Doctrina Monroe" de querer controlar el patio trasero de América Latina, y una de las naciones estratégicas para este objetivo es Venezuela, por sus amplias reservas petroleras y por ser un pilar esencial de la contrahegemonía posneoliberal latinoamericana.

Esta contrahegemonía está fundamentada en la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), y Petrocaribe, como integraciones regionales contra el "libre" mercado, aseguró hoy la economista y defensora de los derechos humanos Judith López Guevara..

La experta venezolana recordó que Estados Unidos y su modelo de hegemonía unipolar tendrán siempre en la mira a países que no juegan con su modelo neoliberal, y mucho más a naciones que a la vez son estratégicas en materias primas, como Venezuela.

"Así que no es nuevo que Norteamérica intente derrocar al gobierno revolucionario, como estuvo detrás en el golpe de Estado en 2002.

"Lo esencial no es que cambie Estados Unidos, que no lo hará si gobiernan los demócratas o los republicanos, lo esencial es que el pueblo de Venezuela no baje la guardia", afirmó.

La analista habló sobre el proyecto de ley de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado norteamericano, que busca sancionar a funcionarios venezolanos señalados de violar los derechos humanos durante las diversas protestas antigubernamentales ocurridas desde febrero pasado y que han ocasionado 42 muertos a nivel nacional.

Se preguntó "¿por qué Estados Unidos puede sancionar a otros países justificando que violan los derechos humanos y los demás países no pueden sancionar a Estados Unidos?".

Recordó que Estados Unidos es uno de los países más desiguales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), junto a Chile, Israel, México y Turquía.

Muchas personas no disponen de acceso a la salud y no pueden estudiar en una universidad por falta de recursos, y "sólo pueden estudiar los de clase baja si van a matar iraquíes o afganos", indicó.

También, "muchas familias norteamericanas después de la crisis subprime de 2008 se han quedado sin vivienda. ¿No es todo esto violación de derechos humanos?

"Además, se conocen en la opinión pública internacional las injerencias de Estados Unidos en otros países y sus violaciones en Guantánamo, que es un campo de concentración similar al de los nazis en los años 30.

"Estos tipos de violaciones no suceden en Venezuela, no hay un Guantánamo, y Venezuela, después de Cuba, es hoy el país con más universitarios teniendo la mayoría de estudiantes becas totales", dijo.

Al ser consultada por qué Estados Unidos puede meterse en asuntos internos de otros países y las otras naciones no puede hacer lo mismo, manifestó que un fenómeno nuevo ha sucedido a nivel internacional.

La República Popular China presentó en febrero un informe oficial sobre las violaciones de los derechos humanos en Norteamérica por discriminación racial, y de mujeres, violencia con armas, castigos crueles e inusuales en las cárceles, uso de drones para bombardear otros países, como parte de la lista de violaciones.

Destacó que posiblemente el crecimiento del mundo multipolar con Rusia y China a la cabeza, abre la posibilidad de que otros países como Venezuela puedan denunciar oficialmente también las violaciones de Estados Unidos.

"Vivimos un cambio en la comunidad internacional que Estados Unidos no quiere aceptar, ve perder su hegemonía imperial unipolar", destacó la experta.

En referencia al guión de Washington sobre Caracas, dijo que actualmente genera dudas, pues una de sus posiciones es crear un conflicto interno como en Siria, Libia, Ucrania para justificar la intervención de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Pero Venezuela tiene buenas relaciones con América Latina y, sobre todo, con China y Rusia, y la entrada de Estados Unidos y la OTAN a la nación sudamericana podría generar un conflicto bilateral entre esas potencias.

"Así que, para legitimar en la comunidad internacional una supuesta caída del gobierno de Venezuela, Estados Unidos buscará utilizar mecanismos menos militares, y así provocar ocultamente una derrota electoral del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que sería más aceptada por la comunidad internacional", dijo López Guevara.

La también integrante del Frente de Mujeres Bolivariano Cantaura Vive, detalló que Estados Unidos financia 300 ONGs en Venezuela "para generar desestabilidad en el gobierno y pérdida de apoyo social, algo que podrá tener sus consecuencias en el ámbito electoral".

Además, "el mismo Congreso de Estados Unidos debatió aprobar enviar a la oposición venezolana 15 millones de dólares con la aprobación del Proyecto de Ley para la Defensa de los Derechos Humanos y la Sociedad Civil de Venezuela.

La duda, ¿aceptaría gran parte del pueblo venezolano el reingreso de un modelo neoliberal vinculado a Estados Unidos?, ¿una pérdida de derechos al privatizarse la universidades, y la salud? Creo que no".

Reconoció que la nación sudamericana puede salir airosa si sabe identificar esa lucha de clases interna, y que los verdaderos cuadros revolucionarios puedan ser líderes en la gestión del Estado, que busca un buen resultado colectivo y no individual.

"Empresas autogestionadas con interés revolucionario, en busca de la soberanía productiva nacional, e instituciones educativas que ejecuten una verdadera revolución cultural, y que pueden hacer así frente a los boicots de las empresas nacionales y transnacionales", dijo.

Sin embargo, destacó que el daño no es sólo un discurso de Obama en la Casa Blanca de Washington.

"El daño lo hace la acción antibolivariana del empresario venezolano", agregó.

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