lunes, 14 de julio de 2014

El Programa “Frontera Sur” responde a intereses de Estados Unidos, no de migrantes

CERIGUA

El Programa “Frontera Sur”, que impulsa el Presidente Enrique Peña Nieto como respuesta al incremento de niñas y niños que llegan a México sin documentación legal y a veces sin compañía, es una política migratoria desarticulada que antepone la seguridad nacional por encima de los derechos humanos, dijo el Grupo de Trabajo sobre Política Migratoria (GTPM), conformado por organizaciones civiles.

La información, publicada por Cimacnoticias, señala que el GTPM, integrado por el Instituto para las Mujeres en la Migración (Imumi), Sin Fronteras y otros grupos, emitió un comunicado para denunciar que el Programa Frontera Sur, lanzado el pasado 8 de julio, ignora las problemáticas estructurales que enfrenta la población migrante en sus derechos humanos y acceso a la justicia, y no está articulado con los instrumentos gubernamentales creados en la materia.

Las organizaciones civiles argumentaron que lo que fue llamado “una muestra de buena voluntad política” frente al tema migratorio, se concentra sólo en la administración y control de flujos migratorios en la frontera su desde un enfoque de seguridad nacional, pero ignora los problemas estructurales que motivan la migración y los riesgos a los que las personas migrantes se enfrentan en su tránsito por México.

Señala además, que tampoco muestra acciones que corrijan las deficiencias y vicios del actual modelo migratorio y de la autoridad a cargo, ni hace frente a los obstáculos de integración laboral y social para quienes deciden quedarse en México y quienes son deportados de Estados Unidos.

Acusaron que la condición de “estancia de visitante regional”, enmarcada como una de las mayores aportaciones del Programa, existe desde 1997 en los mismos términos de gratuidad y permiso de tres días para que población guatemalteca y beliceña pueda estar sólo en los estados de Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Chiapas.

Esa visa no sólo no es nueva sino que tampoco otorga un permiso especial para trabajar, por lo que no tiene un impacto positivo en la población migrante de tránsito ni de destino y sólo genera falsas expectativas, agregaron.

Por ello, afirmaron que el Programa “Frontera Sur” es una respuesta ante la presión de Estados Unidos para cerrar la frontera sur y se institucionaliza la visión de la seguridad nacional, bajo la cual se justifica el despliegue de efectivos militares, pese a que la actual política migratoria es una de las principales causas de las agresiones y violaciones a derechos humanos contra personas migrantes en México.

Finalmente, el GTPM insistió en la urgencia de desarrollar reformas estructurales a los marcos normativos y de política migratoria que orienten acciones hacia la libertad, igualdad y respeto de los derechos humanos de las personas migrantes.

Los Presidentes de Guatemala, Otto Pérez Molina, y de México, Enrique Peña Nieto, inauguraron el pasado lunes el programa “Frontera Sur”, que tiene como fin dar tarjetas de visitantes y permisos de trabajo a ciudadanos de Guatemala y Belice.

El Mandatario guatemalteco elogió la política migratoria de México, la que dijo propone una visión de unión, desarrollo humanitario, comercio y relaciones bilaterales, en lugar de colocar obstáculos.

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