viernes, 1 de agosto de 2014

Aliados locales de los fondos buitre

LA ARENA

Argentina le estropeó una fabulosa maniobra especulativa a unos pocos usureros norteamericanos, pero acá, en el país, muchos que se dicen "economistas" y "periodistas", hablan de "fracaso". Peor aún, responsabilizan al gobierno por no llegar a un acuerdo con los fondos buitre y agitan la bandera del default. La consigna es: con tal de castigar duro al gobierno no importa ponerse del lado de los que lo enfrentan, ni quiénes son éstos. Para limar la imagen del gobierno todo está permitido.

El "mediador" que designó el juez Griesa dejó en claro que no está al medio, y ya, por cuenta propia, "decretó" el default del país. Lo mismo hicieron los grandes diarios corporativos porteños. En sus títulos decretaron el default, como si fueran agentes de los intereses de los fondos buitre. Alguien lo expresó muy bien: no están informando sobre el default, lo desean.

En oposición, y aunque parezca mentira, un diario norteamericano salió en defensa de la posición argentina. El New York Times dijo, con todas las letras, que hay "una campaña contra Argentina", que los fondos buitre buscan una "rendición humillante" de nuestro país y que "Estados Unidos está lanzando una bomba contra el sistema económico mundial". ¿Leerán estas clarísimas definiciones los periodistas estrella argentinos que se deslumbran con todo lo que viene del país del norte, especialmente de sus medios de comunicación?

Esta negociación logró, como pocas veces antes, que se caigan las máscaras para dejar ver quién camina por la ancha avenida que defiende los intereses nacionales (con todos los matices políticos que se quiera), y quién junto a un grupo minúsculo pero poderoso de usureros que pretenden un trato privilegiado, que se negó entrar al canje de deuda y que son especialistas en atacar con furia a países endeudados. Ya ni mencionan que fue el juez Griesa el que impidió el pago de los bonos y no Argentina que depositó el dinero en un banco neoyorkino, respetando el compromiso asumido.

A todo esto, un grupo de bancos argentinos, está negociando comprar la deuda a los fondos buitre. No hay nada de caridad en este gesto sino defensa de sus propios intereses. Un eventual default devaluaría abruptamente la cartera de bonos de deuda que adquirió cada uno de esos bancos con las pérdidas consecuentes.

Otra faceta. En los últimos días, a medida que se acercaba el límite temporal de la negociación, los títulos y papeles de empresas en las bolsas subían y bajaban sus cotizaciones al compás de los informes y rumores que trascendían. La mejor demostración de lo que se denomina "timba financiera". Que el mundo de las finanzas se ha independizado absolutamente de la economía real lo da el dato irrefutable de que el total de activos financieros en el mundo es siete veces superior al valor del total de los bienes de la economía real. Semejante extravagancia no es por lo general mencionada por los "expertos" economistas o periodistas "especializados". Ellos son, al contrario, defensores de este capitalismo de casino, inescrupuloso y depredador que tan bien representan los fondos buitre.

Esta pelea de Argentina no es nueva. Muchos países ya han sufrido este mal trago y todos con resultados negativos: siempre los buitres, defendidos por el sistema legal norteamericano, atacaron con éxito con su estrategia preferida: comprar bonos en default y después litigar en tribunales norteamericanos. Por eso ahora no le perdonan a Argentina este "desacato" y cuentan con el apoyo de no pocos políticos y medios locales se han alineado con esta lacra financiera global.

Lo bueno de este proceso es que cada vez más argentinos empiezan a verle la "pata a la sota" y ya no se dejan engañar por la comparsa de periodistas y economistas a sueldo de estos intereses foráneos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.