jueves, 21 de agosto de 2014

Comunidades Huarpes se movilizaron para resistir la usurpación de sus tierras en San Juan

MNCI - ANRED

Unas 25 familias de las Comunidades Huarpes, en San Juan, se encuentran en guardia permanente, resistiendo a la usurpación de sus tierras por parte del Estado nacional. Las familias campesinas denuncian intereses de empresarios detrás del alambrado de sus tierras y un plan sistemático de apropiación y expulsión de familias agricultoras, con el desmonte nativo de grandes áreas. Hoy miércoles 20 de agosto, por la mañana, las familias movilizaron a los tribunales federales.

Desde hace varios días, 25 familias de los pueblo originarios organizadas en el Movimiento Nacional Indigena Campesino (MNIC) vienen montando guardias de 24hs en los límites de las tierras, que empresarios amparados por el Estado Nacional quieren usurpar. Los integrantes de las comunidades, se manifestaron hoy desde las 9 horas en la "Plaza Aberastain" hasta los tribunales federales donde denunciarán un plan sistemático de apropiación de tierras con fines industriales y de desmonte.

El conflicto comenzó hace 2 meses, cuando en el campo El Encón, en 25 de Mayo, en la pcia. de San Juan, apareció una cuadrilla con el fin de la alambrar el campo por que un empresario ganadero quería cerrar un predio de 6.000 hectáreas para “preservar el bosque” y producir vacunos y caprinos. Las hectáreas usurpadas eran parte de un territorio que, desde hace antaño, habitan descendientes de los Huarpes. Desde entonces, integrantes de las 2 comunidades de esa etnia, la Salvador Talquenca y la Clara Rosa Guakinchay, hacen guardia las 24 horas para frenar el proyecto.

COMUNICADO DE PRENSA - MOVIMIENTO NACIONAL CAMPESINO INDIGENA

Comunidad Huarpe Clara Rosa Guaquinchay Comunidad Huarpe Salvador Talquenca

Hoy denunciamos que una vez más, como viene sucediendo desde hace más de 500 años, los pueblo originarios estamos intentando ser despojados de nuestros territorios!!!

La apropiación de la tierra en nuestro país se funda en procesos ilegítimos y violentos que fueron sucediéndose en distintos momentos de nuestra historia. Los invasores así impusieron sus conveniencias, un modelo capitalista que se valió de la violencia intentando suplantar nuestra historia y nuestra forma de vida. Sin embargo, las familias campesinas e indígenas no pudimos ser exterminadas, sino que resistimos y aun hoy continuamos viviendo, produciendo.

Somos 25 familias de las comunidades Clara Rosa Guaquinchay y Salvador Talquenca – MNCI-, que vivimos en la zona de El Encon, desde la Ruta Nacional 20, a la altura del km 465, hasta la llamada “Cruz de San Pedro”, y estamos sufriendo el alambrado de nuestros territorios. Dichas acciones están en el marco de la ejecución de un plan financiado por el Estado Nacional, bajo la Ley De Bosques 26331, cuyo beneficiario es De Los Ríos, Hugo Ricardo. Esta preocupación ya fue comunicada por ambas comunidades mediante denuncias realizadas ante la Comisaria Nº32 de Casuarinas[1], en el 4º Juzgado Correccional[2] y Medio Ambiente[3] de la Provincia de San Juan.

Entendemos que estas acciones entran en contradicción con el espíritu de la ley, el cual contempla que se debe priorizar a los/as pequeños/as productores/as, comunidades campesinas y/o indígenas; que son quienes realmente conservan el bosque, y que, según el artículo 19 de dicha ley, Todo proyecto de desmonte o manejo sostenible de bosques nativos deberá reconocer y respetar los derechos de las comunidades indígenas originarias del país que tradicionalmente ocupen esas tierras. Y además, que aunque estas comunidades no posean la titularidad perfecta de la tierra, son poseedoras ancestrales del territorio, lo cual, según la Corte Interamericana de Derechos Humanos, equivale al título de pleno dominio que otorga el Estado.

Denunciamos además que muchas de nuestras comunidades rurales son expulsadas a los desiertos y zonas salinas, ya que nuestras áreas de riego vienen siendo ocupadas por grandes empresas industriales, negando el acceso al agua de riego, expulsando familias de agricultores y desmontando grandes áreas de monte nativo. La consecuencia más grave es la perdida de la soberanía de nuestro pueblo, teniendo en cuenta que una parte muy importante de nuestro suelo y su sistema productivo está en manos quienes perciben beneficios del Estado, como es el caso de los diferimientos impositivos, y en este caso, la Ley de conservación de Bosques Nativos.

Frente a las injusticias nos organizamos para hacer oír nuestra voz a la justicia y a quien corresponda: Es por ello que desde nuestras comunidades y el Movimiento Nacional Campesino Indígena San Juan, se ha organizado la defensa activa mediante una guardia 24 horas en el territorio en conflicto para frenar las acciones de alambrado del mismo.

Nos convocamos el miércoles 20 de agosto a las 9 horas, en "Plaza Aberastain", para luego dirigirnos a tribunales federales para denunciar públicamente este atropello y reclamar por la función social de la tierra. Somos tierra para alimentar a los pueblos!!! Ni un metro más, La tierra es nuestra!!! Agua y tierra en manos campesinas, alimentos sanos para el pueblo!!!.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.