viernes, 1 de agosto de 2014

Lo que es intolerable es el terrible aumento de las desigualdades, tanto en el Sur como en el Norte. Es insoportable cómo se trivializa este fenómeno

CADTM

Entrevista realizada por Anthony Legrand (1).

Éric Toussaint: Lo que es intolerable es el terrible aumento de las desigualdades, tanto en el Sur como en el Norte del mundo. También es insoportable cómo se trivializa este fenómeno.

Publicamos en dos partes la larga entrevista a Éric Toussaint realizada por Anthony Legrand el 11 de julio de 2014. La entrevista permite abordar de qué manera una organización como el CADTM percibe su acción en el marco Norte-Sur.
por Anthony Legrand

1. A.L. Usted tiene formación de historiador y de politólogo, es doctor en Ciencias Políticas. Además es miembro del consejo científico de ATTAC Francia, de la red científica de ATTAC Bélgica, del consejo internacional del Foro Social Mundial desde su creación en 2001. Es también profesor de relaciones Norte/Sur en la Universidad de Lieja y de la Cooperación técnica belga sobre los flujos financieros mundiales y las alternativas. Para terminar- y la entrevista concierne este último aspecto- es fundador y presidente del CADTM Bélgica. Usted ha escrito numerosos libros, principalmente sobre la cuestión de la deuda, y ha participado en numerosas conferencias internacionales. Ha sido consejero del gobierno de Ecuador (2007-2008), de Venezuela (2008, del ministerio de Planificación y Economía) y de Paraguay (2008-2009, del presidente Fernando Lugo que fue derrocado por la derecha en junio de 2012). ¿Se trata siempre de gobiernos del Sur?

E.T. Aconsejé únicamente a gobiernos (o a algunos ministros) de los países del Sur que acaba de mencionar. No fui llamado por ningún gobierno del Norte. Pero no excluyamos que en el futuro esto pueda cambiar, si, por ejemplo, una fuerza política de izquierda accediera al gobierno de Grecia y decidiera tratar la cuestión de la deuda de manera seria y radical. Dicho esto, doy prioridad a las actividades en y con los movimientos sociales. No me he transformado en consejero de gobiernos o de organismos internacionales. Creo que los cambios se producirán por la presión de la movilización de la gente en la calle.

2. El CADTM (Bélgica) fue creado en 1990, después del período tercermundista. ¿Calificaría el CADTM como una ONG tercermundista?

No, el CADTM no es una organización tercermundista. Se constituyó como una plataforma que agrupaba una serie de movimientos preexistentes y de individuos para actuar conjuntamente en favor de la anulación de la deuda del tercer mundo: organizaciones sindicales, culturales, de educación permanente, algunos parlamentarios y personas de los movimientos de solidaridad Norte/Sur. Así se organizó un colectivo, una plataforma, no una ONG tercermundista.

3. En la época del tercermundismo, se enfrentaron dos teorías: la teoría de la modernización que ponía el acento sobre las causas internas del subdesarrollo en los países en desarrollo y la teoría de la dependencia sobre las causas externas. ¿Usted qué piensa sobre estos dos puntos de vista opuestos sobre el subdesarrollo?

El CADTM se sitúa claramente del lado de la escuela de la dependencia |1|. Pero esta manera de resumir esta oposición es esquemática ya que del lado de la escuela de la dependencia a la vez se comprenden los factores externos- la subordinación de los países de la periferia en relación a los países del centro, en el marco de un análisis del sistema capitalista mundializado- y se efectúa un análisis de las causas internas. Varios pensadores de la escuela de la dependencia, por ejemplo el brasileño Rui Mauro Marini |2|, tenían una clara comprensión de los factores internos que bloquean el progreso social, en especial el papel de la burguesía. Además, Brasil, por ejemplo, era calificado por Marini como país sub-imperialista o de imperialismo periférico en 1965, es decir, que este autor no magnificaba el papel de su país y de sus clases dirigentes. La voluntad de dominación de Brasil en América del Sur ya era, en esa época, un elemento clave de análisis de este autor, miembro de la escuela de la dependencia.

4. ¿Sobre qué factores se concentra la acción del CADTM?

La acción del CADTM se vuelca tanto a los factores externos como a los internos. Puesto que resolver los factores externos, como mejorar fundamentalmente las relaciones con el exterior (por ejemplo, con los acreedores del Norte) mientras que los factores internos de los países del Sur (tales como la dominación de una clase capitalista sobre un sector ya sea agrario, agro-industrial o comercial) permanezcan sin cambios, que la estructura social de ese país no se modifique (por ejemplo, una alta concentración de tierras en manos de la oligarquía terrateniente) no se podrán resolver, en forma integral, los problemas fundamentales del país. Por lo tanto, en los países del Sur hay que trabajar tanto en los niveles externos como en los internos. En ese sentido, el CADTM tiene una visión integral de la resolución de los problemas a los que las poblaciones del Sur del planeta se ven abocados.

Modelos de desarrollo

5. El paradigma de desarrollo seguido por la cooperación internacional pasó del desarrollo por el crecimiento económico (según Rostow) a la lucha contra la pobreza por el crecimiento económico. ¿Cuál es la posición del CADTM con respecto a este paradigma?

Para el CADTM, el crecimiento del PIB no es un criterio para juzgar sobre la satisfacción de los derechos humanos y el desarrollo humano en un país. El CADTM no se limita a hablar de desarrollo en general, hablamos de desarrollo humano. El CADTM critica el término «desarrollo», tomado como un objetivo en sí mismo, porque el desarrollo está ligado, en el pensamiento dominante, al crecimiento económico. Nuestro criterio es el grado de satisfacción de los derechos humanos fundamentales: los derechos económicos, sociales, culturales, civiles y políticos. Y aquí hay un debate: las organizaciones del Norte, ligadas al mundo occidental dominado por Estados Unidos privilegian los derechos civiles y políticos tal como los ven, o sea, estrictamente individuales, y hay otras que más bien privilegian los derechos económicos y sociales. Para el CADTM, los derechos humanos son indivisibles y deseamos la satisfacción y la mejora de esa satisfacción de todos los derechos humanos.

Por lo tanto, hay una distinción muy clara entre lo que está de moda en parte de los organismos especializados en la cooperación internacional, las instituciones internacionales o los gobiernos de los países del Norte, y cómo el CADTM ve las cosas. Observamos un crecimiento económico fuerte y un empobrecimiento de una parte importante de la población. Constatamos esta contradicción de forma bastante regular. Los países que siguen el modelo occidental o el modelo capitalista de desarrollo sufren un aumento importante de las desigualdades ligado al crecimiento económico. Es cierto para China, que ha seguido su propio camino capitalista desde los años 1980 y es cierto para los países africanos sometidos a prioridades tales como las formuladas por los gobiernos del Norte y los organismos internacionales, como el BM y el FMI.

6. La cooperación Sur-Sur permite que los países de la periferia adquirieran cierta autonomía con respecto al centro. Sin embargo, en el seno del Tercer Mundo, comprobamos que algunos países se convierten en nuevos centros que perpetúan el esquema de explotación de materias primas y de mano de obra barata de la periferia. En ese contexto, ¿cuál es la posición del CADTM respecto a la cooperación Sur-Sur?

El CADTM es totalmente favorable a una cooperación Sur-Sur pero constatamos efectivamente que hay una serie de potencias del Sur que se comportan de forma inaceptable cuando se trata de garantizar el acceso a las materias primas, y reproducen los esquemas establecidos por las potencias del Norte. Algunos ejemplos son: China con respecto a sus vecinos de Asia, pero también con países de África y de Latinoamérica; La República Sudafricana con respecto a África austral; Brasil con respecto a sus vecinos de Latinoamérica y a una serie de países africanos (ex colonias portuguesas: Angola, Mozambique…). La cooperación Sur-Sur que responde a las opciones que respaldamos se refiere a las tentativas de integración entre los países progresistas de Latinoamérica, tentativas que nos parecen demasiado tímidas por el momento (por ejemplo, el ALBA, la Alianza Bolivariana para las Américas, extremadamente interesantes sobre el papel pero que presentan limitaciones importantes). Por consiguiente, somos totalmente favorables a una cooperación Sur-Sur que implique la integración de los pueblos, no solamente con respecto a la economía. Tal integración supondría, por ejemplo, establecer mecanismos de transferencias de los países del Sur más fuertes hacia los países del Sur más débiles.

Solidaridades

7. De acuerdo con un informe de la OCDE del año 2003, los medios, principalmente la televisión, constituyen la principal fuente de información sobre el desarrollo, pero el público está poco informado sobre la cooperación internacional y los retos del desarrollo y la pobreza. Se privilegian las causas humanitarias en relación con otras consideraciones (comercio internacional, gobernanza, democracia), exceptuando el medio ambiente.

Según a los informes de evaluación, el CADTM tiene un impacto mediático creciente y su conocimiento y experiencia sobre la deuda están ampliamente reconocidos. Su estrategia es intensificar y diversificar su difusión mediática. ¿Qué piensa usted de la manera en que la información pública, los medios, trata los problemas de los países del Sur?

El discurso y la imagen vehiculados por los grandes medios, especialmente la televisión, con respecto a las relaciones Norte-Sud y a los problemas que viven las poblaciones del Sur, llegan al público a través de un prisma deformante terrible. Alimentan los prejuicios y una visión simplista de un Sur miserable o, por el contrario, un Sur sonriente y solidario. La educación para el desarrollo que promueven organizaciones como el CADTM y otras intenta reconstruir las visiones deformantes del Sur así como los prejuicios transmitidos por los medios. La educación para el desarrollo debe, en gran medida, deconstruir un esquema preconcebido. Para lograrlo, es muy importante llamar a los activistas, a los protagonistas, a los testimonios del Sur y darles la palabra. Construir herramientas de manera rigurosa y pertinente desde el punto de vista del mensaje y de la capacidad para transmitirlo. El CADTM trabaja en una serie de herramientas que van desde el libro de nivel universitario hasta cómic, juegos de rol, juegos de sociedad, videos, páginas web, etc.

Hay que mostrar los mecanismos fundamentales que explican el mantenimiento o el «desarrollo del sub-desarrollo» (André Gunder Frank). Ese proceso infernal funciona diariamente. Es necesario explicar a la opinión pública por qué la RDC continúa siempre en la misma situación- un ingreso anual por habitante de 180 dólares-. La RDC es mantenida en una situación de subordinación con respecto al resto del mundo no por falta de puntuales ayudas humanitarias, sino por razones estructurales externas e internas.

8.-Durante los años 1980 asistimos al declive del tercermundismo. Las ONG tercermundistas tuvieron que confrontarse con el impasse ideológico ligado a la caída del bloque socialista, a la descomposición del Tercer Mundo, así como a las críticas de las ONG humanitarias, que las acusaban de alinearse mecánicamente con el Sur, sin tener en cuenta las responsabilidades locales, y de apostar siempre por la culpabilidad occidental. ¿Qué piensa usted del declive del tercermundismo y de las críticas que se hacía a los tercermundistas?

Una serie de experiencias aparentemente prometedoras en los países del Sur han mostrado sus límites. Se debe dar una explicación sobre esos límites ya que, aunque el papel de las potencias del Norte es importante, no lo explica todo. La idea de que, mediante el movimiento de los no alineados, se lograría que una tercera vía obtuviera resultados para el Tercer Mundo se difuminó, perdió fundamentos. También, hubo una pérdida de ilusiones del movimiento tercermundista sobre las evoluciones que se sucedían. Y eso fue catalizado por una intervención deliberada del Norte por medio de un nuevo tipo de ONG. Las ONG humanitarias se beneficiaron de un fuerte y activo sostén por parte del Norte, paralelamente a la aparición de la idea de ingerencia humanitaria, que provenía de las propias ONG. Bernard Kouchner, de Médicos Sin Frontera y que luego tuvo una carrera gubernamental, así como otras personas de ese medio invocaron la necesidad de la ingerencia humanitaria, que servía en parte a los intereses de las potencias del Norte pero que era llevada por personas, en principio, desinteresadas y que «representaban» a la sociedad civil. Pero hemos visto que posteriormente se integraron al Estado y que sus intereses no eran tan independientes de las grandes potencias. Una serie de grandes ONG humanitarias tuvieron un papel activo en el descrédito de cierto tercermundismo, y eso fue apoyado por los gobiernos del Norte. El concepto de ingerencia humanitaria hace referencia a los derechos humanos. Pero este concepto no es de hoy; durante la Conferencia de Berlín de 1885, el rey de los belgas, Leopoldo II adquirió el Congo con el pretexto de liderar la lucha contra los esclavistas árabes. El debate surgió nuevamente en los años 1980-1990.

Al no ser el CADTM una organización tercermundista, la crisis del tercermundismo no constituyó un problema para ella, ya que en principio se formó mediante una gestión de acción común de militantes provenientes del Sur y del Norte. Por esta razón, el CADTM se convirtió rápidamente en una organización internacional horizontal donde una mayoría (3/4) de las organizaciones miembros son del Sur y tienen un papel clave en la determinación del programa de acción internacional del CADTM. Estas organizaciones están relacionadas directamente con las realidades y contradicciones de sus países a las que tratan de responder adecuadamente.

9. Los años 1990 fueron relevantes para la profesionalización y la especialización del sector de la cooperación al desarrollo que progresivamente se centró en la asistencia técnica y la ayuda humanitaria. En esta época apareció la generación actual de ONG que Stangherlin llama los «técnicos sin fronteras». Estas ONG son «menos ideológicas, más apolíticas y más pragmáticas». ¿Cuál es el balance que hace usted de este proceso de especialización y profesionalización del mundo de las ONG?

Esta evolución técnica de la cooperación internacional llevada a cabo por las ONG durante los años 1990 no ha dado resultados realmente prometedores. Hay una pérdida importante de la capacidad de percibir los problemas en su conjunto. Se buscan soluciones técnicas para problemas técnicos (por ejemplo, una mejor selección de semillas, una mejor utilización de suelos, proyectos técnicamente mejor dimensionados), pero si no hacemos entrar las soluciones técnicas en el marco de las relaciones sociales, de propiedad, de problemas con la comercialización de un producto -relaciones dentro de un determinado país y frente a las fuerzas dominantes en el comercio internacional- no se resolverán los problemas. He aquí una prueba: no se han resuelto mejor los problemas en estos últimos 15 años que en los períodos anteriores.

Aunque el CADTM es profesional y especializado, no tiene una visión técnica de los problemas. El CADTM trata de poner a punto herramientas de análisis y en particular mecanismos para auditar las deudas de los llamados países en desarrollo, para conseguir una evaluación integral de las políticas estructurales recomendadas o impuestas por los organismos internacionales. Pero no creemos que mediante la técnica se puedan resolver los problemas. Cada vez se debe hacer un análisis integral: la auditoría de una deuda no consiste en un análisis contable o estrictamente jurídico de los contratos, es una evaluación integral que tiene en cuenta, por ejemplo, el impacto social ambiental que una represa tiene sobre las poblaciones locales. La técnica es una dimensión fundamental para una gestión científica pero una visión técnica del desarrollo lleva a un impasse total y a una desmoralización de los y las que habían creído y están trabajando en ello desde hace años, o a una pérdida de contacto con la realidad, ya que los técnicos de desarrollo prefieren decirse, por coherencia, que el trabajo que hacen es útil.

10. ¿Piensa usted que la profesionalización y la especialización del sector de las ONG afectaron la dimensión política e ideológica de la acción de las ONG?

En numerosos casos, creo que hubo una pérdida de la visión de conjunto, aunque no hay que hacerse ilusiones sobre la generación anterior, que también tuvo importantes limitaciones.

11. Desde comienzos de los años 2000, se establecieron nuevos marcos regulatorios que se suponía que mejorarían la eficacia de la ayuda oficial al desarrollo (Declaración de París de 2005, en el marco de los objetivos del milenio -OMD-). Esta regulación estuvo marcada por una fuerte influencia del Norte (en particular anglosajona), tanto en la formulación como en la concepción del enfoque del desarrollo. ¿Qué piensa usted de estos nuevos marcos regulatorios?

Los OMD fueron definidos por organismos internacionales en el marco de las Naciones Unidas, con el respaldo de las agencias especializadas de la ONU, y con una intervención directa de los gobiernos. Este proceso es criticable porque los objetivos son demasiado modestos. Se deberían tener objetivos claros sobre la erradicación de la pobreza, la imposibilidad de los jóvenes para seguir una escolaridad normal, las dificultades para lograr o garantizar la soberanía alimentaria de una nación. En lugar de definir un objetivo de reducción de la pobreza, se tendrían que definir objetivos del tipo: hay que alcanzar la soberanía alimentaria, la independencia energética o favorecerla al máximo, hay que escapar de la trampa del endeudamiento, y a partir de allí, definir las estrategias para lograr estos objetivos fundamentales que tendrían importantes consecuencias sobre otros ámbitos.

12. ¿Cree usted que esos marcos regulatorios favorecen en mayor medida la eficacia de la ayuda desde el punto de vista de la gestión y de la administración, que la eficacia del desarrollo, desde un enfoque más político?

Es necesario cuestionar el modelo dominante, ya que no produce resultados que podamos considerar satisfactorios para la situación. Por el contrario, lo que es totalmente intolerable y que salta a la vista es el aumento terrible de las desigualdades, tanto en el Sur como en el Norte, y una trivialización del fenómeno. Lo que los organismos oficiales quieren resaltar en algunos casos es un aumento de ingreso por habitante y dejar totalmente de lado el incremento de la desigualdad, mientras que para nosotros, este último es el fenómeno más preocupante. Consideramos que las herramientas que se utilizan, los mecanismos de regulación son, con frecuencia, mecanismos de desregulación de lo que ya existe. El incremento desmesurado de las desigualdades es su principal y catastrófico resultado. A esto, se debe añadir la crisis climática resultante de dos siglos de capitalismo industrial con efectos terribles sobre las poblaciones del Sur. La crisis climática es mundial y las soluciones no deben ser individuales para cada país sino planetarias. Para ello se necesita la ruptura con el modo de producción productivista y extractivista, basado en la explotación intensiva de materiales fósiles, que no tiene futuro para la humanidad.

Es necesario romper con el modelo jerarquizado, en el cual una pequeña minoría (el 1 % más rico, denunciado por Occupy Wall Street) domina a la mayoría.

Los mecanismos puestos en marcha por el sistema son catastróficos a corto plazo y todavía más terribles para las próximas décadas.

Con respecto a los marcos regulatorios sobre la eficacia de la cooperación al desarrollo, se vuelve al paradigma de ayuda al desarrollo en términos de eficacia técnica, que muestra sus límites y que vacía de contenido un enfoque global, que debería tener en cuenta las estructuras económicas de un país, las estructuras sociales, las relaciones de género (las relaciones mujer-hombre), el modo de producción, el modo de apropiación. Eso es lo que debe primar en una visión del desarrollo concebido como desarrollo humano, que implica la satisfacción de los derechos humanos fundamentales.

Traducido por Griselda Pinero y Raúl Quiroz

Notas:
1| http://es.wikipedia.org/wiki/Teor%C...
2| Ver las obras de Rui Mauro Marini: http://www.marini-escritos.unam.mx/ Ver también: http://pt.wikipedia.org/wiki/Ruy_Ma...

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Interview by Anthony Legrand (1)
Eric Toussaint: "The terrible rise in inequality across both the global North and the global South is intolerable. The trivialization of this increasing imbalance is unacceptable ’’
The long interview given by Eric Toussaint to Anthony Legrand on the 11th July 2014 is presented in two parts. The interview addresses how an organization like the CADTM analyzes its activities in the context of North / South relations.
by Anthony Legrand , Eric Toussaint
1 August 2014
1. You are trained as a historian and a political scientist. With a PhD in Political Sciences, you are a lecturer at the International Institute for Research and Education in Amsterdam. You are a member of the scientific council of ATTAC France, the scientific network of ATTAC Belgium, and the International Council of the World Social Forum since its inception in 2001. You are a senior lecturer in North / South relations at the University of Liège and a lecturer at the Belgian Technical Cooperation on global financial transactions and the alternatives. You are also the founder and president of CADTM Belgium and it is mainly in this capacity that I am interviewing you. You have written many books, mainly on the issue of debt, and participated in numerous international conferences |1|. You have advised governments including those of Ecuador (2007-2008), Venezuela (2008, you advised the Minister of Planning and Economy) and Paraguay (2008-2009, here it was the President Fernando Lugo –removed from power by a right-wing coup in June 2012). Have you only been officially involved with governments in the South?
I have advised only governments of the South (or some of their ministers), as mentioned above. No government of the North has approached me yet. Perhaps this will change in the future, for example if a left-wing political force formed the government in Greece and decided to take the debt issue head-on. That said, my priority is the work in and around social movements. I have not become an adviser to governments and international agencies. I think changes will come under the pressure of mobilisations from below.
2. CADTM (Belgium) was established in 1990 after the Third-Worldist period. Would you call the CADTM a Third-Worldist NGO?
No, CADTM is not a Third-Worldist organisation. It was formed as a platform bringing together a series of pre-existing movements and individuals to fight hand-in-hand for the cancellation of the Third World’s debt: trade unions, cultural organizations, organizations for continuing education, some members of parliament, and some people from the North-South solidarity movement. It was a collective, a platform- not a Third-Worldist NGO.
3. During the era of Third-Worldism, two opposing theories came up: the Modernization theory with its emphasis on internal causes of underdevelopment in developing countries and the Dependency theory which insisted on external causes. What do you think of these two opposing views on underdevelopment?
 Evidently CADTM follows the Dependency School |2|. But this way of summarizing the opposition is simplistic because from the angle of the Dependency School, there were both an understanding of external factors - the subordination of peripheral countries to core countries as part of an analysis of the global capitalist system – and an analysis of internal causes. Several key thinkers of the Dependency School, such as the Brazilian Rui Mauro Marini |3|, demonstrated a clear understanding of internal factors blocking social progress, notably the role of the bourgeoisie. Moreover, as early as 1965, Rui Mauro Marini described Brazil, for example, as a sub-imperialist country or a country with peripheral imperialism |4|. That is to say that this author did not magnify the role of his country and its ruling classes. At the time, Brazil’s urge to dominate South America was already a key factor in the analysis of the author, who subscribed to the Dependency School.
4. What are the causes around which CADTM’s activities revolve?
– CADTM’s activities are based on both external and internal factors. Since solving external factors, fundamentally improving the relations with the outside world (e.g. Northern creditors) will not entirely solve the fundamental problems of countries if the South’s internal factors (such as the dominance of one capitalist class over agrarian, agro-industrial or commercial sectors) and the social structure in those countries remain unchanged (e.g. high concentration of land in the hands of a landed capitalist oligarchy). Therefore we must work at both external and internal levels in the South. In this sense, the CADTM has an inclusive vision of solving the problems faced by the people in the South.
DEVELOPMENT MODEL
5. The development paradigm followed by international cooperation ranges from development through economic growth (according to Rostow) to fighting poverty in the same manner. What is the CADTM’s position regarding that paradigm?
 For the CADTM, GDP growth is not a criterion to assess the fulfillment of human rights and human development in any country. CADTM does not stop at speaking of development in general, we speak of human development. The CADTM critiques the term "development" taken as an end in itself because mainstream perspective links it to economic growth. Our criterion is the achievement of basic human rights: economic, social, cultural, civil, and political rights. There is a debate: organizations of the North, connected to the Western world dominated by the United States, will prioritize civil and political rights as they understand them, i.e. strictly individual, while others emphasize economic and social rights. For the CADTM, human rights are indivisible and we want the fulfilment and an improvement in the fulfilment of all human rights.
So there is a very clear distinction between what is fashionable in the eyes of the organizations specializing in international cooperation, international institutions or governments of the North; and how CADTM sees things. We observe a strong economic growth and at the same time an impoverishment of a large section of the population. This contradiction is pervasive. The countries which follow the Western model or the capitalist model of development are experiencing a significant growth in inequalities vis-à-vis economic growth. This is true for China, which has been following its own capitalist path since the 1980s. This is also true for the African countries which set their priorities as formulated by Northern governments and international organizations such as the World Bank and the IMF.
6. South-South cooperation allows the peripheral countries to have some autonomy vis-à-vis the centre. However, in the Third World, we notice that some countries themselves become new centers and continue the pattern of exploiting raw materials and labour at low prices in the periphery. In this context, what is the CADTM’s position regarding the South-South cooperation?
 The CADTM is completely in favour of South-South cooperation, but in reality we find that the behaviour of a group of power centres in the South is unacceptable when it comes to guaranteeing their access to raw materials and reproducing the systems already implemented by the Northern powers. Think for example of China’s influence on Asian neighbours, and also in Africa and Latin America; South Africa’s influence on southern Africa; Brazil on its neighbours in Latin America and some African countries (former Portuguese colonies such as Angola or Mozambique). When South-South cooperation takes up the issues that we support, it actually amounts to the initiatives for integration among pro-progress Latin American countries - initiatives that seem far too weak at the moment (e.g. ALBA - Bolivarian Alliance for the Americas, which is extremely interesting on paper but faces serious limitations). So we’re very much in favour of a South-South cooperation involving the integration of peoples and not in favour of an integration limited to economy. Such an integration would imply, for instance, the implementation of systems for transfers from the stronger to the weaker countries in the South.
SOLIDARITY
7. According to an OECD report of 2003, the media, predominantly the television, is the primary source of information on development, but the public is not quite informed about international cooperation, development issues, and poverty. People give more importance to humanitarian causes than to others (international trade, governance, democracy), except environment.
From what we have seen in your assessment reports, the media attention towards CADTM is increasing and its expertise on debt is widely recognized. Your strategy is the intensification and diversification of your media outreach. What is your view on the manner in which public information, the media, treat the challenges of the South?
 The mass media, particularly the television, present speeches and images on the North-South relations and the problems in the lives of the Southern people through a terribly distorted lens. They propagate prejudice and provide a simplistic view of a miserable South, or on contrary, of a smiling South, standing in solidarity. Development Education (DE), as perceived by organizations like the CADTM and others, makes an effort at deconstructing the distorted visions of the South as well as the prejudice promoted by the media. DE should extensively deconstruct preconceived patterns. For that purpose, it is very important to appeal to activists, the advocates of the Southern cause, observers of the South and to let them speak out. It is important to build mechanisms rigorously and pertinently from the perspective of the message and be able to convey it. The CADTM is working on a series of mechanisms, ranging from books at university level to comics, role plays, board games, videos, websites, etc.
We must expose the basic mechanisms which can explain the continuation or the "development of underdevelopment" (André Gunder Frank). This infernal process keeps rolling every day. We must explain to the public why the situation of the Democratic Republic of Congo never changes (per capita income of $ 180 annually). It’s not for want of well-timed humanitarian aid but because of structural reasons, both external and internal, that this country continues to be in a subordinate position vis-à-vis the rest of the world.
8. The 80s saw the decline of Third-Worldism. During that period the Third-Worldist NGOs faced an ideological impasse due to the fall of the socialist bloc, the splitting or the breaking up of the Third World, as well as to critics of humanitarian NGOs (who accused them of mechanically aligning with the South, neglecting local responsibilities and capitalizing on Western guilt). What are your views on the decline of Third-Worldism and the critiques aimed at the Third-Worldists?
 A series of seemingly promising experiments in the South turned out to have limitations. There has to be an explanation for those limitations. The role of the Northern powers is important but that does not explain everything. The idea that a third path could emerge from the Non-Aligned Movement and benefit the Third World has faded, lost ground. The illusions of a third world movement on developments trailed off. The North’s deliberate intervention by means of a new type of NGOs played the role of catalyst. Humanitarian NGOs have received a strong and active support from the North, parallel to the emergence of the concept of humanitarian intervention which was itself a product of the NGO world. Bernard Kouchner of Médecins Sans Frontières (Doctors Without Borders), who later pursued a government career, as well as other people have pointed to the need for humanitarian intervention. Somehow this served the interests of the great powers in the North and people who seemed to be disinterested and who "represented" ’civil society’ embraced it. But we have seen that their interests were not so independent of the interests of the great powers as they claimed. Many big humanitarian NGOs have played an active role in discrediting Third-Worldism and Northern governments have supported this to a large extent. The concept of humanitarian intervention was linked to human rights, but it is not something new: during the Berlin Conference of 1885, King Leopold II of Belgium laid territorial claim on the Congo area under the pretext of thwarting the Arab slave traders. This debate rebounded during 1980-90.
Since the CADTM is not a Third-Worldist organization, the Third World crisis is not a problem for it as the CADTM was rapidly formed in a process of joint action of militant activists from both the South and the North. That is why the CADTM quickly became a horizontal international organization in which a majority (3/4th) of member organizations is from the South and play a key role in determining the CADTM’s international action plans. These organizations are directly involved with the realities and contradictions of their own countries and try to meet them adequately.
9. The 90s were marked by professionalization and specialization in the sector of development cooperation, which has been gradually focusing on technical assistance and humanitarian aid. At that time the current generation of NGOs emerged and Stangherlin calls them "technicians without borders." These NGOs are "less ideological, more apolitical and more pragmatic." What is your assessment of this process of specialization and professionalization of the NGO world?
 This technical evolution of international cooperation led by the NGOs in the 1990s has not really produced convincing results. The ability to comprehend problems as a whole has been significantly lost. We look for technical solutions to a technical problem (e.g. best selection of seeds, best use of land, projects that are better-planned at the technical level), but if we do not get the technical solutions in the context of social relations - property relations, problems of marketing the product - relations in a given country vis-à-vis the dominant forces in international trade - we will not solve the problems at all. Evidence: solutions for the past 15 years are not better than those in the previous periods.
If the CADTM is professional and specialized it is because it does not have a technical vision of problems. CADTM tries to develop analytical tools, particularly the mechanisms to audit the debts of so-called developing countries, to arrive at a complete assessment of the structural policies recommended or imposed by international bodies. But we do not entertain the illusion of solving problems by techniques. Solutions always involve a comprehensive analysis: for example, a debt-audit is not an analysis related to accounting or a strictly legal contract. It is a holistic evaluation (e.g. looking at the social and environmental impact a dam will have on the local population). Technique is a fundamental dimension of a scientific approach but a technician’s vision of development leads to a total deadlock and a demoralization for those who believed in it and who have been working in this framework for years. It leads to a loss of contact with reality because the technicians of development prefer to believe that they are doing some useful work.
10. Do you think that the professionalization and specialization of the NGO sector have had an effect on its activities at the political and ideological level?
 For a number of cases I think the overview is lost, although there should not be any illusion about the previous generations who had significant limitations as well.
11. Since the early 2000s new regulatory frameworks, supposed to improve the effectiveness of development aid, have been set up (Paris Declaration of 2005, as part of the Millennium Development Goals). A strong influence of the North (particularly, Anglo-Saxon) can be noticed in this regulation in terms of both the formulation and the conception of the development approach. How do you evaluate these new regulatory frameworks?
 The MDGs were established by international bodies within the UN framework, with the help of specialized UN agencies with direct government intervention. This approach can be criticized because the goals are too limited. We should set goals for eliminating the causes of poverty, the impossibility for young people to receive a normal education, the difficulties in achieving food sovereignty. Instead of setting a target for reducing poverty, we should have the following goals: achievement of food sovereignty, energy independence or encouraging it at best, liberation from the debt trap. Starting from there, we should develop strategies to achieve these fundamental objectives that would have important consequences on other areas.
12. Do you think that these regulatory frameworks promote aid effectiveness (managerial and administrative approach) rather than development effectiveness (a more political approach)? Can the dominant model be questioned in the context of this regulation?
 We must challenge the dominant model. It does not produce any result that can deal with the situation. On the contrary, what is absolutely intolerable and quite obvious is that there is a terrible rise in inequality, both in the South and in the North of our planet, and a trivialization of this increasing inequality. In some cases, official organizations highlight an increase in per capita income and completely put aside the rise in inequality, while for us it is the most worrying problem. We believe that the contemporary tools, the regulatory mechanisms, are often mechanisms for de-regularizing existing mechanisms. These have had a catastrophic result: a rise in inequality. Here we should add the issue of climate crisis-the result of two centuries of industrial capitalism, with terrible effects on the people in the South. The climate crisis is global and the solutions must be explored, not country by country, but across the globe. We should turn away from a productivist and extractivist mode of production that is based on an intensive use of fossil fuels and which does not hold a future for humanity.
We must break away from a hierarchical world in which a small minority (the 1% richest, denounced by the Occupy movement) dominates the majority.
The capitalist system is catastrophic in the short term and even more frightening regarding what will happen in the coming decades. As for the regulatory frameworks regarding the effectiveness of development cooperation, we return to a vision of development aid in terms of technical efficiency. This has its limitations and excludes from its content an approach which should be holistic and which should take into account the economic and social structures of a country, its gender relationships (male-female relations), the mode of production, the mode of appropriation. This is what should come first in the vision for a development that can be seen as human development providing for basic human rights.
Translated by Suchandra De Sarkar in collaboration with Christine Pagnoulle and Eric Toussaint.
notes articles:
1| See http://cadtm.org/Books
2| http://en.wikipedia.org/wiki/Depend...
3| All Rui Mauro Marini’s works in Spanish and Portuguese: http://www.marini-escritos.unam.mx/ See in English: http://archive.monthlyreview.org/in... See also Ernest Mandel, “L’accumulation primitive et l’industrialisation du Tiers-monde”, 1968
4| See Patrick Bond, “BRICS and the tendency to sub-imperialism”, April 2014, http://www.pambazuka.org/en/categor...

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Interview donnée par Éric Toussaint à Anthony Legrand (1)
Ce qui est tout à fait intolérable, c’est la montée terrible des inégalités, au Sud de la planète et au Nord aussi
« Ce qui est tout à fait intolérable, c’est la montée terrible des inégalités, au Sud de la planète et au Nord aussi. La banalisation de cette montée des inégalités est également insupportable »
Interview réalisée par Anthony Legrand
Nous publions en deux parties la longue interview donnée par Éric Toussaint à Anthony Legrand le 11 juillet 2014. L’interview permet d’aborder comment une organisation comme le CADTM perçoit son action dans le cadre des rapports Nord/Sud.
par Anthony Legrand , Eric Toussaint
17 juillet 2014
1. Vous avez une formation d’historien et de politologue, vous êtes docteur en Sciences Politiques. Vous êtes chargé de cours à l’Institut international de recherche et d’éducation d’Amsterdam. Vous êtes membre du conseil scientifique d’Attac France, du réseau scientifique d’Attac Belgique, du conseil international du Forum social mondial depuis sa création en 2001. Vous êtes maître de conférence en relations Nord/Sud à l’Université de Liège et chargé de cours à la Coopération technique belge sur les flux financiers mondiaux et les alternatives. Pour finir, et c’est à ce titre que je vous interviewe, vous êtes fondateur et président du CADTM Belgique. Vous avez écrit de nombreux ouvrages, principalement sur la question de la dette, et participé à de nombreuses conférences internationales. Vous avez conseillé des gouvernements dont ceux de l’Équateur (2007-2008), du Venezuela (2008, il s’agissait du ministre de la planification et de l’économie) et du Paraguay (2008-2009, il s’agissait du président Fernando Lugo -renversé par la droite en juin 2012-). S’agit-il toujours de gouvernements du Sud ?
J’ai conseillé les gouvernements (ou certains de leurs ministres) de pays du Sud mentionnés plus haut uniquement. Aucun gouvernement du Nord n’a fait appel à moi. Ce n’est pas exclu que cela change dans le futur, par exemple si une force politique de gauche accédait au gouvernement en Grèce et décidait de prendre la question de la dette à bras le corps. Ceci dit je donne la priorité aux activités dans et avec les mouvements sociaux. Je ne me suis pas transformé en conseiller des gouvernements ou des organismes internationaux. Je pense que les changements se produiront sous la pression de la mobilisation de ceux et celles d’en bas.
2. Le CADTM (Belgique) a été créé en1990, après la période tiers-mondiste. Qualifieriez-vous le CADTM d’ONG tiers-mondiste ?
Non, le CADTM n’est pas une organisation tiers-mondiste. Il a été constitué comme une plateforme regroupant une série de mouvements pré-existants et d’individus pour agir ensemble en faveur de l’annulation de la dette du tiers-monde : organisations syndicales, culturelles, d’éducation permanente, quelques parlementaires et des personnes de la mouvance solidarité Nord-Sud. C’était un collectif, une plateforme, non pas une ONG tiers-mondiste.
3. À l’époque du tiers-mondisme, deux théories s’affrontaient : la théorie de la modernisation qui mettait l’accent sur les causes internes du sous-développement dans les Pays en développement et la théorie de la dépendance sur les causes externes. Que pensez-vous de ces deux points de vue opposés sur le sous-développement ?
Le CADTM se situe clairement du côté de l’école de la dépendance. Mais cette manière de résumer cette opposition est schématique parce que du côté de l’école de la dépendance, il y avait à la fois la compréhension des facteurs externes - la subordination des pays de la périphérie par rapport aux pays du centre, dans le cadre d’une analyse du système capitaliste mondialisé - mais aussi une analyse des causes internes. Plusieurs penseurs clé de l’école de la dépendance, par exemple le brésilien Rui Mauro Marini, affichaient une claire compréhension des facteurs internes bloquant le progrès social, notamment le rôle de la bourgeoisie. De plus, le Brésil, par exemple, était qualifié par Rui Mauro Marini de pays sous-impérialiste ou d’impérialisme périphérique en 1965, c’est dire que cet auteur ne magnifiait pas le rôle de son pays et de ses classes dirigeantes. La volonté de domination du Brésil en Amérique du Sud était déjà à l’époque un élément clé de l’analyse de cet auteur membre de l’école de la dépendance.
4. Sur quels facteurs se concentre l’action du CADTM ?
– L’action du CADTM porte à la fois sur les facteurs externes et les facteurs internes. Car résoudre les facteurs externes, améliorer fondamentalement les rapports avec l’extérieur (ex : créanciers du Nord) alors que les facteurs internes aux pays du Sud (tels que la domination d’une classe capitaliste sur un secteur, agraire, agro-industriel ou commercial) restent inchangés, que la structure sociale de ce pays n’est pas modifiée (ex : forte concentration des terres aux mains d’une oligarchie foncière) ne permettra pas de résoudre les problèmes fondamentaux du pays dans leur intégralité. Il faut donc travailler dans les pays du Sud aux niveaux externe et interne. Dans ce sens, le CADTM a une vision intégrale de la résolution des problèmes auxquels les populations du Sud de la planète sont confrontées.
MODELE DE DEVELOPPEMENT
5. Le paradigme de développement suivi par la coopération internationale est passé du développement par la croissance économique (selon Rostow) à la lutte contre la pauvreté par la croissance économique. Comment le CADTM se positionne-t-il par rapport à ce paradigme ?
– Pour le CADTM, la croissance du PIB n’est pas un critère pour juger de la satisfaction des droits humains et du développement humain dans ce pays. Le CADTM ne se limite pas à parler du développement en général, nous parlons du développement humain. Le CADTM critique le terme « développement » pris comme un objectif en soi parce que le développement est lié dans la pensée dominante à la croissance économique. Notre critère est le degré de satisfaction des droits humains fondamentaux : les droits économiques, sociaux, culturels, civils et politiques. Il y a un débat : les organisations du Nord, liées au monde occidental dominé par les États-Unis, vont privilégier les droits civils et politiques tels qu’ils les voient, i.e. strictement individuels, et d’autres plutôt les droits économiques et sociaux. Pour le CADTM, les droits humains sont indivisibles et nous souhaitons la satisfaction et l’amélioration de la satisfaction de tous les droits humains.
Il y a donc une distinction très claire entre ce qui est en vogue du côté des organismes spécialisés dans la coopération internationale, les institutions internationales ou les gouvernements des pays du Nord, et comment le CADTM voit les choses. Nous observons une croissance économique forte et un appauvrissement d’une partie importante de la population. On constate cette contradiction très régulièrement. Les pays qui suivent le modèle occidental ou le modèle capitaliste de développement connaissent une croissance importante des inégalités liée à la croissance économique. C’est vrai pour la Chine qui a suivi son propre chemin capitaliste depuis les années 1980 et c’est vrai aussi pour les pays africains qui se soumettent aux priorités telles que formulées par les gouvernements du Nord et les organismes internationaux tels que la BM et le FMI.
6. La coopération Sud-Sud permet aux pays de la périphérie d’acquérir une certaine autonomie vis-à-vis du centre. Cependant, au sein du Tiers-monde, on constate que certains pays deviennent eux-mêmes de nouveaux centres qui perpétuent le schéma d’exploitation des matières premières et de la main d’œuvre à bas prix de la périphérie. Dans ce contexte, comment le CADTM se positionne-t-il par rapport à la coopération Sud-Sud ?
Le CADTM est tout à fait favorable à une coopération Sud-Sud mais nous constatons qu’effectivement une série de puissances du Sud se comportent de manière inacceptable quand il s’agit de garantir leur accès à des matières premières et reproduisent des schémas qui ont été mis en place par les puissances du Nord. Quelques exemples : la Chine par rapport à ses voisins d’Asie, à l’Afrique ou l’Amérique latine ; l’Afrique du Sud par rapport à l’Afrique australe ; le Brésil par rapport à ses voisins d’Amérique latine et une série de pays d’Afrique (anciennes colonies portugaises : Angola, Mozambique…). La coopération Sud-Sud qui répond à des options que nous soutenons, ce sont plutôt les tentatives d’intégration entre les pays progressistes d’Amérique latine, tentatives qui nous paraissent beaucoup trop timides pour le moment (ex : ALBA - Alliance bolivarienne pour les Amériques, sur papier extrêmement intéressante mais rencontrant des limites importantes). Nous sommes donc tout à fait favorables à une coopération Sud-Sud qui impliquerait l’intégration des peuples, pas à une intégration qui serait limitée aux économies. Une telle intégration supposerait par exemple de mettre en place des mécanismes de transferts des pays du Sud les plus forts vers les pays du Sud les plus faibles.
SOLIDARITE
7. D’après un rapport de l’OCDE datant de 2003, les médias, principalement la télévision, constituent la principale source d’information sur le développement, mais le public reste peu informé sur la coopération internationale et les enjeux du développement et de la pauvreté : il privilégie les causes humanitaires par rapport à d’autres considérations (commerce international, gouvernance, démocratie), excepté l’environnement.
Selon vos rapports d’évaluation, le CADTM a un impact médiatique croissant et son expertise sur la dette est largement reconnue. Votre stratégie est d’intensifier et de diversifier votre diffusion médiatique. Que pensez-vous de la manière avec laquelle l’information publique, les médias traitent les problématiques des pays du Sud ?
Le discours et l’image véhiculés par les grands médias, la télévision notamment, en ce qui concerne les rapports Nord-Sud et les problèmes que vivent les populations du Sud constituent un prisme déformant terrible. Ils alimentent des préjugés et une vision simpliste sur un Sud misérable ou au contraire un Sud souriant, solidaire. L’éducation au développement venant des organisations comme le CADTM et d’autres tente de déconstruire les visions déformantes du Sud ainsi que les préjugés véhiculés par les médias. L’ED doit dans une large mesure déconstruire un schéma préconçu. Pour ce faire, il est très important de faire appel à des activistes, à des protagonistes, à des témoins du Sud et leur donner la parole, construire des outils de manière rigoureuse et pertinente du point de vue du message et de la capacité à le transmettre. Le CADTM travaille sur une série d’outils, qui vont du livre de niveau universitaire à des BD, des jeux de rôle, jeux de société, vidéos, site internet, etc.
Il faut montrer les mécanismes fondamentaux qui expliquent le maintien ou le « développement du sous-développement » (André Gunder Frank). Tous les jours ce processus infernal continue à opérer. Il faut expliquer à l’opinion publique belge pourquoi la RDC est toujours dans la situation dans laquelle elle se trouve (revenu par habitant de 180$ annuels). Ce n’est pas par manque d’aides ponctuelles humanitaires mais à cause de raisons structurelles externes et internes que ce pays est maintenu dans une situation de subordination au reste du monde.
8. Durant les années 80 qui ont vu le déclin du tiers-mondisme, les ONG tiers-mondistes ont été confrontées à l’impasse idéologique liée à la chute du bloc socialiste, à l’éclatement du Tiers-monde ainsi qu’aux critiques des ONG humanitaires (qui les accusaient de s’aligner mécaniquement avec le Sud en négligeant les responsabilités locales et de jouer sur la culpabilité occidentale). Que pensez-vous du déclin du tiers-mondisme et des critiques dont les tiers-mondistes faisaient l’objet ?
Une série d’expériences qui paraissaient prometteuses dans les pays du Sud ont montré leurs limites. Il faut avoir une explication de ces limites, le rôle des puissances du Nord est important mais n’explique pas tout. L’idée qu’au travers du mouvement des non alignés, une 3e voie pouvait aboutir à des résultats dans le Tiers-monde s’est estompée, a perdu du fondement. Il y a eu une perte d’illusions du mouvement tiers-mondiste sur les évolutions en cours. Cela a été catalysé par une intervention délibérée du Nord via un nouveau type d’ONG. Les ONG humanitaires ont bénéficié d’un soutien fort actif du Nord, en parallèle avec l’apparition de la notion d’ingérence humanitaire qui venait lui-même du monde des ONG. Bernard Kouchner provenant de MSF et suivant ensuite une carrière gouvernementale ainsi que d’autres individus ont avancé la nécessité de l’ingérence humanitaire, qui servait quelque part les intérêts des grandes puissances du Nord et qui était portée par des personnes qui avaient l’air désintéressées et « représentaient » la société civile. Mais on a vu que par la suite ils se sont intégrés à l’État et que leurs intérêts n’étaient pas si indépendants que cela de l’intérêt des grandes puissances. Une série de grandes ONG humanitaires ont eu un rôle actif pour discréditer un certain tiers-mondisme et cela a été appuyé largement par des gouvernements du Nord. Le concept d’ingérence humanitaire faisait référence aux droits humains. Mais ce concept d’ingérence humanitaire ne date pas d’aujourd’hui : lors de la Conférence de Berlin de 1885, le roi des Belges Léopold II a acquis le Congo sous prétexte de mener la lutte contre les esclavagistes arabes. Le débat a rebondi dans les années 1980-90.
Le CADTM n’étant pas une organisation tiers-mondiste, la crise du tiers-mondisme ne constitue pas de problème pour lui dans la mesure où le CADTM s’est constitué d’emblée dans une démarche d’action commune de militants activistes du Sud et du Nord. C’est pour cette raison que le CADTM est devenu rapidement une organisation internationale, horizontale où une majorité (3/4) d’organisations membres sont du Sud et jouent un rôle clé dans la détermination du programme d’action international du CADTM. Elles sont en lien direct avec les réalités et les contradictions de leur pays et essayent d’y répondre de manière adéquate.
9. Les années 90 ont été marquées par la professionnalisation et la spécialisation du secteur de la coopération au développement, qui s’est progressivement axée sur l’assistance technique et l’aide humanitaire. À cette époque est apparue la génération actuelle des ONG, que Stangherlin appelle les "techniciens sans frontière". Ces ONG sont "moins idéologiques, plus apolitiques et plus pragmatiques". Quel bilan dressez-vous de ce processus de spécialisation et professionnalisation du monde des ONG ?
Cette évolution technicienne de la coopération internationale portée par les ONG durant les années 1990 n’a pas donné de résultats réellement probants. Il y a eu une perte importante dans la capacité de percevoir les problèmes dans leur ensemble. On cherche des solutions techniques à un problème technique (ex : meilleure sélection de semences, meilleure utilisation des sols, projets mieux dimensionnés au niveau technique), mais si on ne fait pas rentrer les solutions techniques dans le cadre des rapports sociaux, des rapports de propriété, des problèmes de commercialisation du produit – rapports dans un pays donné et vis-à-vis des forces dominantes dans le commerce international – on ne va pas du tout résoudre les problèmes. La preuve : on n’a pas mieux résolu les problèmes durant les 15 dernières années que durant les périodes antérieures.
Si le CADTM est professionnel et spécialisé, il n’a pas une vision technique des problèmes. Le CADTM essaye de mettre au point des outils d’analyse et notamment des mécanismes pour auditer les dettes des pays dits en développement, pour avoir une évaluation intégrale des politiques structurelles recommandées ou imposées par les organismes internationaux. Mais nous n’avons pas l’illusion que par des techniques, on va résoudre les problèmes. Chaque fois, il s’agit d’une analyse intégrale : l’audit d’une dette par exemple ne consiste pas en une analyse comptable ou strictement juridique de contrats, c’est une évaluation intégrale (ex : impact – social, environnemental, etc. – d’un barrage sur les populations locales). La technique est une dimension fondamentale d’une démarche scientifique mais une vision technicienne du développement mène à une impasse totale et à une démoralisation de ceux qui y avaient cru et qui travaillent dans ce cadre depuis des années, ou à une perte de contact avec le réel car les techniciens du développement préfèrent se dire par cohérence qu’ils font du travail utile.
10. Selon vous, la professionnalisation et la spécialisation du secteur des ONG ont-elles eu un effet sur la dimension politique, idéologique de l’action des ONG ?
Dans toute une série de cas, je pense qu’il y a une perte de vision d’ensemble, quoiqu’il ne faille pas se faire d’illusion sur les générations antérieures qui avaient des limites importantes également.
11. Depuis le début des années 2000, des nouveaux cadres de régulation censés améliorer l’efficacité de l’aide au développement sont mis en place (Déclaration de Paris de 2005, dans le cadre des OMD). Cette régulation est marquée par une forte influence du Nord (anglo-saxonne en particulier) tant dans la formulation que dans la conception de l’approche du développement. Comment jugez-vous ces nouveaux cadres régulateurs ?
Les OMD ont été définis par des organismes internationaux dans le cadre de l’ONU en s’appuyant sur des agences spécialisées de l’ONU avec une intervention directe des gouvernements. Cette démarche est critiquable parce que les objectifs sont beaucoup trop modestes. Il faudrait se donner des objectifs en terme d’éradication des causes de la pauvreté, de l’impossibilité pour les jeunes de suivre une scolarité normale, des difficultés à parvenir à garantir la souveraineté alimentaire d’une nation. Au lieu de définir un objectif de réduction de la pauvreté, il faudrait définir des objectifs du type : il faut atteindre la souveraineté alimentaire, l’indépendance énergétique ou au maximum la favoriser, il faut sortir du piège de l’endettement ; et à partir de là, définir des stratégies pour atteindre ces objectifs fondamentaux qui auraient des conséquences importantes dans les autres domaines.
12. Pensez-vous que ces cadres de régulation favorisent l’efficacité de l’aide (approche gestionnaire et administrative) plutôt que l’efficacité du développement (approche plus politique) ? Le modèle dominant peut-il être remis en question dans le contexte de cette régulation ?
Il faut remettre en cause le modèle dominant. Il ne produit pas du tout des résultats permettant de se satisfaire de la situation. Au contraire, ce qui est tout à fait intolérable et qui saute véritablement aux yeux, c’est une montée terrible des inégalités, au Sud de la planète et au Nord aussi, et une banalisation de cette montée des inégalités. Ce que les organisations officielles vont mettre en avant dans certains cas c’est une augmentation du revenu par habitant et mettre totalement de côté la montée des inégalités, alors que pour nous, c’est le phénomène le plus préoccupant. Nous considérons que les outils qui ont été mis en place, les mécanismes de régulation mis en place sont souvent des mécanismes de dé-régulation de ce qui existe. Ils ont produit des résultats catastrophiques : montée des inégalités. Il faut y ajouter la crise climatique, résultat de deux siècles de capitalisme industriel, avec effets terribles sur les populations du Sud. La crise climatique est globale et les solutions doivent être, non pas pays par pays, mais à l’échelle de la planète et demandent une rupture avec un mode de production productiviste, extractiviste basé sur une utilisation intensive de matières fossiles qui n’a pas d’avenir à l’échelle de l’humanité.
Il faut opérer une rupture avec un monde hiérarchisé dans lequel une petite minorité (le 1% le plus riche dénoncé par le mouvement Occupy) domine la majorité.
Les cadres mis en place par le système sont catastrophiques dans le court terme et encore plus effrayant dans ce qui va arriver dans les décennies qui vont suivre.
En ce qui concerne les cadres de régulation sur l’efficacité de la coopération au développement, on revient à une vision de l’aide au développement en termes d’efficacité technique qui montre ses limites et qui vide de contenu une approche qui devrait être globalisante et devrait prendre en compte les structures économiques d’un pays, les structures sociales, les rapports du genre (les rapports homme-femme), le mode de production, le mode d’appropriation. C’est ça qui doit primer dans une vision du développement conçu comme du développement humain qui implique la satisfaction des droits humains fondamentaux.

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