martes, 21 de octubre de 2014

Coro parisino contra mujer con velo

Aurora Bergamini (ANSA)

La polémica se adueñó de Francia luego de que el coro de la Opera de París, durante una representación de la Traviata de Giuseppe Verdi, amenazara con no seguir cantando en protesta contra una mujer sentada en primera fila que llevaba puesto el velo islámico integral.

El Ministerio de Cultura debió volver a emitir una nota para recordar a los museos y teatros nacionales las disposiciones de la ley francesa que prohíben portar el burga o el nigab en lugares públicos, para evitar que se repita el episodio.

El incidente de la Opera ocurrió el 3 de octubre. La mujer cuestionada estaba detrás del director de la orquesta, con un velo claro que le cubría el cabello, boca y nariz y dejaba descubiertos sólo los ojos.

"Fui avisado de lo sucedido durante el intervalo entre el primer y segundo acto", explicó el vicedirector de la Opera parisina, Jean-Philippe Thiellay.

"Algunos miembros del coro me comunicaron que no pensaban cantar si no había una solución. Es la primera vez que sucede".

Un miembro de la seguridad le recordó a la mujer y a su acompañante, ambos turistas de un país del Golfo, las disposiciones francesas sobre la prohibición de llevar el velo islámico en los lugares públicos, pidiéndole a la interesada que se descubra el rostro o deje la sala.

La pareja, que parecía ignorar la existencia de la ley, decidió irse "sin crear problemas" y ni siquiera pedir la devolución de la entrada, que, según el sitio de la Opera de París, costaba 231 euros cada una.

Votado el 11 de octubre de 2010, el texto denominado anti-burga prevé que "en los lugares públicos nadie puede llevar prendas que cubran el rostro" como máscaras, pasamontañas, o velo islámico integral, so pena de una multa de 150 euros y un curso de educación cívica.

El foulard que no cubre el rostro está admitido.

Por lugares públicos se entienden, por ejemplo, calles, transporte público, negocios, museos, cines, teatros, bibliotecas, escuelas, oficinas postales, hospitales, tribunales.

Esta ley se diferencia de aquella de 2004 que prohíbe en cambio la exhibición de signos religiosos en la escuela primaria y secundaria, pero no en las universidades y otros institutos superiores.

"Consideramos útil, dijo el Ministerio de Cultura, informar sobre el derecho del conjunto de las instituciones que dependen del Ministerio para hacer respetar la ley, armonizar las reacciones y prevenir las dificultades".

En tanto, la dirección de la Opera de París instruyó a sus empleados a que apliquen los controles en la entrada.

Recientemente han levantado polémicas otros episodios similares: una estudiante de la Universidad Sorbona de París había sido expulsada de un curso, injustamente, porque llevaba el foulard.

Un alcalde de derecha le había impedido a dos madres con el velo islámico no integral participar en su comuna de una acto veraniega al estilo Paris Plage.

Mientras, la eurodiputada de centro-derecha, Nadine Morano, ya conocida por declaraciones controvertidas sobre la religión islámica, había levantado polvareda en las redes sociales por haberle pedido a una mujer que se saque el burga en una estación de tren.

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