martes, 7 de octubre de 2014

Fracaso electoral de partidos deja secuelas en Perú

PL

El fracaso de los partidos de dimensión nacional en las elecciones regionales y municipales peruanas del domingo último dejó secuelas de alcances difíciles de prever y es atribuido al desprestigio de esas organizaciones, entre otros factores.

Los resultados son variopintos, por la proliferación de movimientos regionales y municipales de rasgos localistas, ajenos a los partidos, que son afectados por problemas de corrupción y falta de representatividad, entre otros.

El socialdemócrata Partido Aprista, el conservador Partido Popular Cristiano, el centroderechista Perú Posible, el gobernante Partido Nacionalista y las fuerzas de izquierda, se cuentan entre los derrotados, y en menor medida Fuerza Popular, grupo de seguidores del expresidente Alberto Fujimori.

El Partido Nacionalista no participó en la contienda por considerar que siendo la fuerza gobernante, podrían plantearse sospechas de que recibía el apoyo del poder ejecutivo, según han explicado sus dirigentes.

El aprismo, partido del expresidente neoliberal Alan García, obtuvo un éxito en Lima, al pasar del cuarto al segundo lugar, tras el conservador Luis Castañeda y superar a la alcaldesa centroizquierdista Susana Villarán.

El analista Carlos Tapia señaló al respecto que el logro es producto del esfuerzo personal de Cornejo, quien se quejó reiteradamente de la falta de apoyo de García, aunque también marca así distancias de él para no cargar con su desgaste por acusaciones de corrupción.

Tapia anotó que el aprismo no ganó ni una alcaldía distrital en Lima y perdió en todas las regiones en las que tuvo candidatos, en su mayor parte bajo siglas diferentes a las del viejo partido, habiendo obtenido solo algunas alcaldías.

El Partido Popular Cristiano sufrió una debacle al perder importantes alcaldías que tenía en Lima y no alcanzar ningún resultado importante en el interior, ante lo cual su presidente, Raúl Castro Stagnaro, es cuestionado con reclamos de renuncia, los que rechaza alegando sabotaje interno a la campaña electoral.

Fuerza Popular solo obtuvo una presidencia (gobernación) regional, la sureña de Ica, pues todas las demás las ganaron movimientos lugareños, y su candidato en Lima obtuvo menos de tres por ciento.

Perú Posible, a tono con el ocaso de su líder, el expresidente Alejandro Toledo -investigado por corrupción-, solo alcanzó un puñado de alcaldías de escasa población y perdió dos en Lima en las que era favorito.

Solidaridad Nacional, del alcalde electo limeño Castañeda, no tiene casi presencia en el interior, mientras el grupo Alianza para el Progreso, con éxito en la región norte costera, carece de trascendencia en Lima y otras regiones.

En cuanto a la izquierda, al fracaso de su aliada Villarán en Lima sumó su ausencia o sus derrotas en casi todo el país, con excepción de la región norandina de Cajamarca, donde Gregorio Santos fue reelegido gobernador pese a estar preso por acusaciones de corrupción de las que se declara inocente.

La victoria de Santos, del Movimiento de Afirmación Social, fue producto de la unidad de todas las fuerzas de izquierda, lo que no se dio en Lima, en torno a la causa de un proyecto minero que la población rechaza por considerar que dañará las fuentes de agua.

El líder del grupo de izquierda ambientalista Tierra y Libertad, Marco Arana, dijo que el fracaso de la alcaldesa Villarán se debió a que se distanció de los grupos de esa tendencia con los que llegó al cargo y prefirió pasar al centro o hasta a la derecha.

También consideró que la alcaldesa perdió imagen al usar para la elección las siglas prestadas de un grupo intrascendente, Diálogo Vecinal, práctica criticada por cuestiones éticas.

Para el veterano sociólogo y analista Julio Cotler, los partidos de nivel nacional están sucumbiendo por su profunda desvinculación de las preocupaciones de la sociedad, a lo que se añade la fragmentación de esta.

El historiador y analista Antonio Zapata señaló que esos partidos no practican la democracia interna ni forman cuadros ni hacen trabajo de base en la sociedad y solo se activan para las campañas electorales.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.