jueves, 9 de octubre de 2014

Los cultos a la virgen del Rosario

Juan Antonio Aguilera Mochón (especial para ARGENPRESS.info)

“Granada acogerá desde este martes los cultos a la Virgen del Rosario, copatrona de la ciudad, Capitán General de la Armada y coronada canónicamente”.

Así rezaba -nunca mejor dicho- la noticia. Granada mantiene muy vivo el voto que hizo en 1679, cuando -nos explica la página de la archidiócesis- “por intercesión de la Virgen del Rosario la ciudad de Granada se vio libre de la plaga de peste”. En los honores a esta virgen participan, como es costumbre, diversos representantes y cargos del Estado, como el alcalde de Granada, los concejales de PP y PSOE, Policía, Guardia civil y militares de alta graduación del MADOC, entre otros.

El Ayuntamiento de Granada (ente público) ofrece sin rubor en su pública página (http://goo.gl/3GTdIB) los detalles protocolarios de los “Cultos y voto en honor de la Santísima Virgen del Rosario”, incluida la presencia del Alcalde (cargo público), concejales (públicos) y Policía Local (pública), con la interpretación por parte de la banda de música municipal (pública) de los himnos de Granada, Andalucía y España (públicos).

La misma virgen es venerada en muchos otros lugares, como Cádiz, ignorando siempre la aconfesionalidad del Estado y el respeto a la diversidad de creencias de los ciudadanos. Los católicos gaditanos también le otorgan el mérito de protegerlos de las epidemias de 1681 y 1730 (y del terremoto de Lisboa de 1755), y la han hecho, como en bastantes otros municipios, “alcaldesa perpetua” de la localidad. En Granada no se ha hecho esto último tal vez porque hay tres candidatas muy condecoradas por los entes públicos granadinos: la virgen del Rosario que ahora nos ocupa, la de las Angustias, y la de la Aurora. No quiero dar malas ideas, pero ¿será la solución una emulación de aquel tripartito que gobernó Granada en versión celestial?

En cualquier caso, dada la especialización de la virgen del Rosario en asuntos de epidemias, me temo que, si cunde el pánico por el ébola, las autoridades granadinas (tal vez junto a las gaditanas) ofrezcan a todo el país la intercesión de esta virgen, gesto que sería muy bien recibido por la ministra de Sanidad y el consejero de Sanidad de Madrid, que así no dejaría sola a la virgen de la Paloma en tan difícil prueba.

El que la virgen del Rosario sea Capitán General de la Armada merece mayor explicación. A ella (a la virgen, no a la Armada) se le concede el principal mérito de la victoria en la batalla de Lepanto, el 7 de octubre de 1571. Para eso estuvo, se dice, en la mismísima nave capitana. El papa Pío V estableció enseguida la festividad de la Virgen de las Victorias el primer domingo de octubre, y en 1573, Gregorio XIII la denominó fiesta de la Virgen del Rosario, y la fijó el 7 de octubre. Esta virgen participó en más combates (1588, 1642, 1716…) que ninguna otra, y por ello se la considera también como la “Patrona de las Batallas” o, como de todo había en las guerras del Señor, “Patrona de las Victorias”. Este papel guerrero es recordado en el rosario cuando se la llama “auxilio de los cristianos” (se supone que auxilio militar).

En la iglesia de Santo Domingo, en Granada, hay una imagen de la Virgen del Rosario como Virgen de la Batalla de Lepanto, y es la que fue coronada el 15 de mayo de 1961. Le impuso fajín de Capitán General el ministro de Marina. Eran tiempos de nacionalcatolicismo (me gustaría añadir “no como ahora”).

Podríamos pensar ingenuamente que esta virgen militar, incluso militarista, acabaría su carrera castrense, o pasaría a la reserva, con la democracia. Nada más lejos de la realidad. Les exhorto a leer el discurso que el 7 de octubre de 2012 pronunció el General Jefe de la Unidad Militar de Emergencias con motivo del Día de la Patrona de esa unidad (Nuestra Señora Del Rosario), ante el Excmo. Sr. Almirante General Jefe del Estado Mayor de la Defensa y otras altas autoridades civiles y militares: goo.gl/WU0rsl.

Emociona leer que “Desgraciadamente a partir del siglo XIX perdemos la vinculación de Nuestra Señora del Rosario con las Fuerzas Armadas hasta el día de hoy”, aunque anota que es que aquella vinculación fue a parar, milagros guerreros mediante, a otras vírgenes, la del Carmen y la Inmaculada. Y cómo pide que “que esos almacenes y tiendas de efectos que hay por todos nuestros Batallones, tengan imágenes, estampas y rosarios de Nuestra Señora”.

Estos días, las más altas autoridades castrenses granadinas, empezando por el teniente general jefe del MADOC, vuelven a renovar esa tradición beatomilitar y anticonstitucional rindiendo honores a la virgen del Rosario (ahora) y a la de las Angustias (hace unos días).

Sólo confío en que la virgen, que en las apariciones a pastorcillos suele ser muy combativa respecto a la unidad de España, al peligro comunista, etc., no se aparezca iluminando el camino a ningún militar de alto rango, ocupada como estará con el referido problema epidemiológico.

(Nota final: por consideración a la cultura democrática de las autoridades mencionadas, léase el título de este artículo sin ninguna coma).

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