viernes, 28 de noviembre de 2014

Más casos de gatillo fácil en el conurbano bonaerense: "Disparar por la espalda no es legitima defensa, es matar"

ANRED

A principios de noviembre, dos jóvenes, Cristian y Damián, habrían sido asesinados por el oficial de Prefectura, Raúl Bonifacio Guerrero, Familiares y amigos continúan denunciando la complicidad de la justicia, por solo tomar en cuenta la declaración del oficial. Además exigen que se cambie la carátula de la causa, (que favorece la versión de Guerrero), dando a conocer los detalles sobre un aparente doble caso de gatillo fácil.

El prefecto Guerrero En la madrugada del 7 de noviembre, los vecinos y vecinas del Barrio Alem, de Cuartel V, en el partido de Moreno, se despertaron con una trágica noticia. Dos pibes, Cristian Nuñez y Damián Ávila habían sido baleados por un prefecto de 58 años, Raúl Bonifacio Guerrero.

Las primeras versiones jugaban a favor del Guerrero: que había sido un intento de robo, que hubo un enfrentamiento. Lo cierto es que los chicos tenían balazos en la cabeza. Damián murió en el acto y Cristian fue hospitalizado en el Mariano y Luciano Vega de Moreno con un cuadro grave, en coma y con pérdida de masa encefálica. Falleció el domingo 9 por la tarde. Los dos no pasaban de los 25 años. Los conocía todo el barrio (que los vió crecer) y por eso causó un gran impacto en los vecinos y vecinas.

Los amigos y familiares rechazaron la versión oficial del prefecto, que había declarado en la comisaria 4ta del mismo partido bonaerense. Entre otras cosas denunciaban que habían encontrado más que quince casquillos de una sola arma y que las que supuestamente tenían los pibes fueron secuestradas en la comisaria y en el auto del prefecto.

La indignación se hizo presente el lunes 10, cuando amigos y familiares hicieron una manifestación en la puerta de la Fiscalía nro. 5, a cargo de la doctora Urrutia para presentar los testigos (que cuentan que vieron a Guerrero cuando disparaba y cuando los remato en el suelo) y para exigirle a la fiscal que no se quede solo con la versión oficial, ya que todos los detalles dan cuentas de claras de estar ante un nuevo caso de gatillo fácil en dos oportunidades. Una vecina, denuncio  las provocaciones de la policía bonaerense, que el mismo día de la protesta, en su barrera de contención repartían entre sus oficiales cartuchos rojos a la vista de todos, queriendo amedrentar el accionar de quienes reclamaban justicia.

Recordemos que Moreno (adhirió a la propuesta de las policías comunales, que el gobierno de Scioli promulgo por decreto) ,es uno de los municipios con más casos de gatillo fácil en la provincia de Buenos Aires y a la vez es terreno de múltiples resistencias llevadas a cabo por vecinos y organizaciones populares de distintos barrios para combatir a la impunidad de las fuerzas de seguridad y a la estigmatización de los jóvenes de las barriadas populares del conurbano.

Miguel Nuñez es hermano de Cristian. Es docente y también vecino del barrio. Desde el primer día de los hechos, junto a la familia y los amigos se organizaron para denunciar al asesino y exigir justicia. En dialogo con Anred , nos contaba lo siguiente:

“El viernes 7 a las seis menos cuarto, me golpean las manos en casa para avisarme que mi hermano estaba tirado en una esquina. Fui a verlo y estaba tirado, con un tiro en la cabeza en la parte de atrás. Cuando llegamos al hospital, me di cuenta que tenía también un tiro en el hombro, en la parte de atrás”, relató la muerte de su hermano.

“El mismo viernes fuimos a ver a la fiscal con la familia y ella nos aclara que este hombre (Guerrero) iba a salir en libertad, porque decía “legítima defensa” y que todo sucedió de una forma que realmente no cerraba. Según la fiscal no había testigos y hablando con la gente si que los había, y que decían todo lo contrario a lo que contó el prefecto”.

Según Nuñez, la versión de Guerrero, “era que lo chicos querían robarle el auto, que le disparan para que se aleje y que aun así, el hombre se acerca su auto a buscar un bolso y es ahí que los testigos dicen que les apunta con el arma y empieza a disparar ahí. Pero lo que dice el prefecto es que los disparos son dentro del auto. Los chicos corren 30 metros. Uno con dos tiros en la cabeza y mi hermano con uno. Todos los tiros son por la espalda. Testigos dicen que el tiroteo no fue dentro del auto, los chicos salieron corriendo y el tipo les disparo”.

Miguel rescata que desde el primer momento los amigos de su hermano están presentes y que se están organizando mucho, no solo haciendo parrilladas en el club del barrio para poder pagar los abogados, para hacer banderas, pancartas, alquilar los micros, sino también para movilizarse y reclamar. A la vez están trabajando para contar con el apoyo de distintas organizaciones. Pero además contó en detalle algo que alarma y que son la gran cantidad de situaciones de violencia institucional que se sufren en los barrios más carenciados. “Lo que se considera ahora, que no se tomo en cuenta antes, es que le puede pasar a cualquier familia. La primer persona que salió de testigo dijo que salió de la casa pensando que había sido el hijo", aseguró Nuñez.

"Este hombre vive cerca de la salita de Barrio Anderson. Esto paso el viernes, el sábado (8) fueron dos furgones de la Prefectura y se llevaron todo. Se llevaron a la gente que vivía ahí, a la familia y todas sus cosas. Una “mudanza” le hicieron. Este hombre esta suelto. Disparar por la espalda no es legítima defensa, como lo dije en otros medios, un tiro en la cabeza no es reprimir, no es disuadir, ni reducir. Es matar directamente“.

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