viernes, 5 de diciembre de 2014

Colombia: Desescalar el conflicto colombiano significa renunciar a Pinzón y fallar el caso de la reelección fraudulenta de Ordóñez

ANNCOL

El profesor Carlos Medina Gallego, escribe una interesante opinión sobre lo que considera “desescalar el conflicto armado”, obviamente en Colombia, ratificando su experticia al enumerar una serie de medidas positivas , las cuales indudablemente deben implementarse, las cuales hace más de 10 años, en la época de los diálogos de Caguán, se llamaron “medidas bajar la intensidad del conflicto”, así:

(...) Desde mi percepción de académico que no entiende mucho de las minucias de la guerra, pero sí de las necesidades de los territorios, poblaciones, movimientos sociales y políticos y las victimas, desescalar el conflicto no sería otra cosa que las partes, decidieran de común acuerdo, dar cumplimiento estricto a las leyes de la guerra: al estatuto de combatientes, aplicación rigurosa del Derecho Internacional Humanitario y la salvaguarda y aplicación de los Derechos Humanos, entre otras posibilidades del derecho internacional, aplicado al contexto y realidades del conflicto armado colombiano (…...) http://www.las2orillas.co/que-significa-desescalar-el-conflicto-armado/

Desafortunadamente, a nuestro parecer, el profesor Medina anuncia su limitación conceptual en el título mismo de su artículo, al referirse solo al “conflicto armado”, que entre otras es la posición del gobierno colombiano, así diga él que habla desde las necesidades de las comunidades o de la población civil víctima de los estragos de la guerra.

Porque sencillamente, el llamado “conflicto interno colombiano” no solo tiene un componente armado, quizás el más visible o sufrible, sino que también tiene un componente íntimamente relacionado y parte suya que es el “componente social y económico” el cual corre junto con lo armado. Y sin aplicar un desescalamiento mínimo en estas áreas, es seguir en el círculo vicioso del conflicto.

Por ejemplo, ¿qué se saca con tratar de aplicar el Derecho Internacional Humanitario al “asunto armado”? lo que entre otras cosas han solicitado desde hace varias décadas las dos insurgencias FARC y ELN; si el ministro de defensa Pinzón siguiendo NO las orientaciones de su Presidente constitucional que fariseamente dice respetar, sino las del conocidísimo vocero y ejecutor del exterminador Poder militar estadounidense en todo el globo, el general (r) Colin Powell, quien en entrevista publicada 02.12.2014 en el diario El Espectador nos regaló la posición del dueño de las galletas en el mundo, respecto al proceso de paz colombiano:

(...) Entrevistador: - ¿Cuál es su percepción del proceso de paz colombiano?

Colin Powell: -La ventaja es que ahora están negociando desde una posición de poder, no como iguales, y no se debe desaprovechar esa oportunidad. Las guerras siempre deben tener un final, y muchas veces no terminan con una victoria completa sobre el enemigo. Ustedes usaron la fuerza dura que los trajo a este punto, y ahora están en posición de usar la fuerza suave para llevar el conflicto a su final.

-Entrevistador: Hay quienes piensan que se debió golpear más duro a las Farc antes de negociar. ¿Dónde trazar esa línea?

C.P: -Depende de cada país y de cada situación. Tanto el presidente Santos como el expresidente Uribe son mis amigos y no me voy a meter en medio (risas)” (…) http://www.elespectador.com/noticias/politica/habra-dar-farc-un-lugar-sociedad-articulo-531120

En pocas palabras, que se está y se continuará en un próximo futuro en un proceso de paz en Colombia, con la concepción estadounidense de llegar a la paz desde una posición de fuerza, dura o blanda, obviamente militar apoyada en el poderío militar principalmente aéreo ya que en tierra no lo es tanto, sinó que lo diga el general Alzate, lo cual vienen intentando tercamente contra toda realidad sin éxito desde 1965, sin importarles mucho el asunto de la población civil de la que habla el Derecho Internacional Humanitario; posición representada una vez más esplendorosamente por el general Powell, como se puede comprobar en la cita citada.

Eso sin hablar de las llamaradas de candela infernal contra el proceso de paz de la Habana, que todos los días y a todas horas desde su alto cargo Estatal, expele por entre sus colmillos, el “quema bibliotecas de Bucaramanga” de apellido Ordoñez, y también sin contar los innumerables fallos torcidos que produce con el claro propósito de hacer añicos la mesa de la Habana.

O sin hablar de la situación abiertamente violatoria del Derecho Internacional que están viviendo los 9.500 prisioneros políticos, muchos de ellos población civil condenados con montajes judiciales, o los capturados fuera de combate, quienes se están pudriendo, todos ellos sin distinción, en las mazmorras gringas de alta seguridad de Colombia. O de los 70 “ajusticiados” de la Marcha Patriótica, toda población civil, o sin tampoco mencionar la larga lista de “ajusticiados” de sindicalistas, defensores de los derechos humanos, dirigentes sociales, maestros, periodistas alternativos, ect, todos ellos población civil protegida por el Derecho Internacional Humanitario, el que tan acertadamente cita el profesor Medina Gallego. Ojala no sea como un himno a la bandera.

O sin tampoco mencionar las condiciones miserables e inhumanas en las que han vivido históricamente millones de poblaciones civiles, muchos años antes de que allí llegara el comentado “conflicto armado”, como por ejemplo y para no alargarnos y citar el caso más reciente: el Chocó o toda la costa del mar pacifico en Colombia.

¿Será necesario enumerar aquí, la brutal reacción Estatal violatoria del Derecho Internacional Humanitario, de los robots de la ESMAD contra los campesinos (población civil acusada por el Estado de ser guerrilleros vestidos de civil) quienes protestaron en el pasado “tal paro agrario”, y demás etcéteras?

La posición de ANNCOL es clara: Primero que todo, estamos por romper la estrategia del general míster Powell “de llegar a la paz desde una posición de fuerza ser esta dura o blanda” porque es continuar en el circulo vicioso del conflicto. Se debe pactar ya un cese bilateral de fuegos o un armisticio general con la finalidad de construir un ambiente social favorable a la paz. Para lo cual es imprescindible, óigase bien, imprescindible que el Estado se desembarace de dos personajes funestos y opuestos a nuestra reconciliación que tienen altos cargos en la burocracia oficial como son Minguerra Andrómeda Pinzón, y, el procurador del Opus Dei, Alejandro Ordoñez.

Segundo: Si no es posible romper mediante la movilización popular la estrategia que el vocero del complejo industrial y militar Yanki míster Powell tiene para Colombia, estamos porque se separen las medidas para desescalar el conflicto según los diversos componentes que el conflicto tiene: uno, para el aspecto armado se deben considerar las medidas mínimas, que no descartan otras posibles, dadas por el profesor Medina Gallego.

Y dos, para el aspecto social, las que le corresponde al Estado implementar de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario y que obviamente debe acordar con el movimiento social y popular colombiano.

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