martes, 23 de diciembre de 2014

El turismo cubano, contra viento y marea

Roberto F. Campos (PL)

La industria turística cubana lucha contra viento y marea por su desarrollo, con un incremento de sus capacidades y sobre todo la preocupación de las autoridades por tener una calidad mayor en los servicios e instalaciones.

Sin embargo, ese esfuerzo tiene ante sí problemas como la crisis económica global y las situaciones generadas en los diferentes mercados, entre otros, y sobre todo las medidas de Washington contra la Habana.

Las restricciones económicas estadounidenses contra Cuba acumulan un estimado general de afectaciones al turismo de 2.052.500.000 dólares, de acuerdo con un informe presentado por autoridades cubanas.

Esas barreras impuestas hace más de 50 años constituyen una verdadera guerra financiera y obstaculiza de manera brutal el desarrollo socio-económico de esta nación.

Voceros del gobierno informaron oportunamente que los perjuicios económicos de esa política desde 2013 hasta marzo de 2014 ascienden, a precios corrientes, a 116.880 millones de dólares en todas las esferas.

En particular, el sector turístico recibe un embate siniestro, pues dichas prohibiciones provocan pérdidas millonarias a esa industria y a las actividades económicas asociadas, con una amplia gama de esferas afectadas.

Los problemas se aprecian -por ejemplo- en servicios, operaciones de agencias de viajes y aseguramiento logístico. Las empresas turísticas cubanas no pueden operar de manera ordenada en el mercado estadounidense emisor de viajeros, en el cual es muy remarcada la modalidad de cruceros.

Tampoco las compañías náuticas, marinas y puertos de recreo tienen la posibilidad de trabajar con embarcaciones y viajeros que quieran acceder a Cuba por esas vías.

Crece el interés inversionista mundial en el turismo cubano

Sin embargo, esas trabas son enfrentadas con éxito. Cada día llegan más propuestas de inversión en el turismo cubano desde todas partes del mundo, para aprovechar las posibilidades actuales desde el punto de vista legal.

El director de negocios del Ministerio de Turismo (Mintur) de Cuba, José Reinaldo Daniel, opina que la nueva ley de la inversión extranjera, en vigor, significa un paso sumamente importante.

Tal legislación propicia que en estos momentos lleguen solicitudes y proyectos desde muchos rincones del planeta, y sobre todo de importantes inversionistas.

Existen pedidos de Malasia, China, compañías de alto nivel de inversión europeas, de América del Sur y Centroamérica, y de Canadá.

Ese último país, con unos 1.100.000 visitantes por año no tenía presencia inversionista y en esta etapa ya sus ejecutivos muestran interés en el asunto.

La ley despierta un gran interés debido a sus facilidades no solo desde el punto de vista turístico, sino por las posibilidades de recuperación de capital, con aval de entidades incluso como la propia Organización Mundial del Turismo (OMT).

El presidente de la OMT, Taleb Rifai, celebró los avances en esta industria en Cuba, durante su más reciente visita, al participar en la 34 Feria Internacional de Turismo FITCuba 2014, en mayo pasado.

Ahora llegan cadenas españolas nuevas, una muy importante de Colombia que administra en el mundo más de 150 hoteles, además de otras del sudeste asiático, todas de alto nivel.

La nueva legislación tiene dos elementos novedosos de cara al turismo, uno relacionado con la inversión y sus aportes, y el otro el contrato de asociación económica internacional.

En el primer caso se trata de invertir en empresas mixtas donde además de atender los derechos de superficie se pueden dar ahora los derechos de usufructo, es decir sobre instalaciones en existencia.

Esto es importante pues permite el reacondicionamiento de establecimientos con deterioro y para ello incluso el Mintur prepara una cartera de oportunidades, donde identifican los establecimientos donde la parte cubana tiene interés de inversión.

Por otra parte, el Contrato de Asociación Económica Internacional desarrolla ahora la posibilidad de la financiación para mejorar la instalación, con garantía de recuperar dicha inversión.

Además, el desarrollo del Golf tuvo el anuncio de una firma de convenio para la mixta Carbonera S.A, a 17 kilómetros de Varadero, por 350 millones de dólares del proyecto. En la actualidad existen 64 contratos de administración hoteleras con firmas extranjeras, y antes de concluir el año esa cifra debe llegar a 70.

Los circuitos, una modalidad con potencialidad

La directora comercial del Ministerio de Turismo de Cuba (Mintur), María del Carmen Orellana, reseñó oportunamente las potencialidades turísticas de este archipiélago de cara a los programas de circuitos, con gran demanda por los viajeros. Señaló el amplio espectro no solo en materia de sol y playa, sino en cuanto a naturaleza, náutica recreativa, cultura, tradiciones, gastronomía y otros elementos que conforman el panorama de este sector en la isla.

En Cuba funcionan las agencias de viajes Havanatur, Cubatur, Viajes Cubanacán, Ecotur, Cubamar, Paradiso, Gaviota Tours, San Cristóbal y Amistur.

Los circuitos llevan la orientación hacia la sostenibilidad social y medioambiental del proyecto económico cubano, el desarrollo de infraestructuras básicas y turísticas, y el alto nivel del capital humano general y del sector recreativo en particular.

El país está conectado con 51 ciudades del mundo mediante 36 aerolíneas y tiene aeropuertos en la Habana, Varadero, Santa Clara, Cayo Coco, Cienfuegos, Ciego de Ávila, Cayo Largo, Camagüey, Manzanillo, Holguín y Santiago de Cuba (toda la isla).

Las aerolíneas Cubana de Aviación, Aerocaribbean y Aerogaviota se encargan de los movimientos internos, y por mar existen siete marinas internacionales, la Hemingway de La Habana, Dársena de Varadero, Gaviota Varadero, Gaviota Holguín y Marlin Santiago.

También operan embarcaderos en Marlin Cienfuegos, y Marlin Cayo Largo del Sur, a la par de sumarse tres terminales de cruceros en La Habana, Santiago de Cuba y Cienfuegos. La náutica recreativa, puntualizó, lleva el trabajo de dos compañías, Marlín y Gaviota.

En Cuba laboran las cadenas hoteleras locales Gaviota con 19.476 habitaciones, Cubanacán (15.255), Gran Caribe (12.025), Islazul (11.793), Habaguanex (586) y la red de Campismo popular.

La planta hotelera cubana en 1990 tenía 585 habitaciones y en la actualidad son 60.652 habitaciones en 339 hoteles, cuando los de cuatro y cinco estrellas abarcan el 65 por ciento del total.

Los principales polos de recreo en cuanto a alojamiento son Varadero, que acapara el 33,1 por ciento (20.200 habitaciones), seguido de La Habana (22 por ciento, 12.816 habitaciones), y Cayo Santa María (10 por ciento, 5.864 habitaciones).

Completan la lista Cayo Coco y Guillermo (8,4 por ciento, 4.909 habitaciones) y Holguín (8,3 por ciento, 4.808 habitaciones).

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