miércoles, 31 de diciembre de 2014

Grecia apremia, la UE apunta a flexibilidad

ANSA

Los sacudones anti-UE provenientes desde Grecia son monitoreados minuto a minuto en el cuartel general en Bruselas de la Unión Europea, que está bajo presión por parte de diferentes países miembros, desde Italia hasta España, para que introduzca más flexibilidad en sus normas sobre las cuentas públicas.

Bruselas deberá en las próximas semanas encontrar un equilibrio entre los Estados "halcones", grupo encabezado por Alemania, y los países en cambio "palomas", sobre todo las naciones del Mediterráneo, por ejemplo Italia, España o Francia, que tienen graves dificultades para lograr al mismo tiempo dos objetivos claves, respetar las drásticas reglas contables de la UE y al mismo tiempo relanzar el crecimiento y la creación de nuevos empleos.

El Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que regula las normas de la UE en el campo del gasto público y otros temas fundamentales de la economía, ha sido interpretado por muchos años más del lado de la "estabilidad" que del "crecimiento".

Ahora, con una Europa que navega entre el estancamiento y una expansión muy modesta, llegó la hora de dar más espacio precisamente a todo lo que se refiere al crecimiento.

La idea de la nueva Comisión Ejecutiva (el "eurogobierno") encabezada por el ex premier luxemburgués Jean-Claude Juncker es la de ayudar a los países miembros a aumentar sus inversiones, aligerando -o directamente suspendiendo- toda una serie de vínculos que impiden a los países endeudados aumentar sus gastos.

Al frente de este nuevo enfoque se encuentra el Comisario para los Asuntos Económicos, el socialista francés Pierre Moscovici.

Por el momento, la Comisión ha decidido conceder márgenes de mayor flexibilidad solamente a aquellos países que van a utilizar el maxi-plan de inversiones impulsado por Bruselas.

La idea de fondo para lograr una mayor flexibilidad es que los expertos de Bruselas no contabilicen los gastos de aquellos países que llevan a cabo las inversiones indicadas, pese a que esos gastos generan un aumento tanto del déficit fiscal como de la deuda pública.

La situación es muy diferente en cambio para aquellos países que ya están violando los parámetros fijados por Bruselas, como por ejemplo el caso de Italia, que está por encima de los niveles mínimos de la deuda, o de Francia (por encima de los mínimos del déficit): en estos casos, la Comisión Europea podría abrir los correspondientes procedimientos de infracción. Por lo tanto, no está claro que margen de libertad tendrán Roma y París para sus inversiones.

Todas estas dudas serán aclaradas por la Comisión Europea en enero y en febrero, cuando habrá en Bruselas una reunión cumbre informal entre los líderes de los países UE.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.