lunes, 1 de diciembre de 2014

“La represión masivamente representada en el archivo es la de control social”

INDYMEDIA

Como hace 18 años, CORREPI presentó en Plaza de Mayo el Informe anual de la situación represiva en nuestro país. La jornada que se llevó a cabo el 28 de noviembre contó con intervenciones culturales y la participación de familiares de personas asesinadas por el aparato del Estado, de integrantes de organismos de Derechos Humanos y de trabajadores en lucha. En diálogo con Indymedia, María del Carmen Verdú afirmó que hay “4278 casos registrados, de los cuales el 63,35%, es decir 2710, ocurrieron durante las últimas tres presidencias”. También se recordó a María Ramona Armas de Bulacio, abuela de Walter Bulacio, y a Delia Garcilazo, mamá de Fito Ríos, “dos mujeres que han sido sin lugar a dudas las referencias, los símbolos, las banderas, los emblemas más queridos y más consecuentes que ha tenido nuestra organización”. Video-Informe. Por Indymedia Derechos Humanos, con la colaboración de ANRed.



“Tenemos que hacer la lista de todos los nombres y tirársela por la cabeza a Corach”

Desde hace 18 años y a fines de noviembre, la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) convoca a la “Presentación del Archivo de personas asesinadas por el aparato represivo del Estado”. En este 2014, la actividad tuvo lugar el viernes 28 de noviembre, cuando, desde las 17:00hs, la Plaza de Mayo comenzó a colmarse de familiares y amigos de víctimas de las llamadas fuerzas de seguridad, de militantes de organismos de Derechos Humanos y organizaciones sociales, de trabajadores y estudiantiles, y de niños y niñas que se apropiaban de la plaza para plasmar en dibujos el por qué se estaba allí.

María del Carmen Verdú, abogada e integrante fundadora de CORREPI, contó entrevistada por Indymedia que “el archivo de casos lo empezamos a elaborar en 1996 a partir de que en el mes de abril de ese año el presidente Carlos Menem, cuando un periodista le preguntó por las denuncias de gatillo fácil que CORREPI venía haciendo, contestó que el gatillo fácil no existe, que lo que había eran periodistas de pluma fácil. La misma tesis después la ampliaron su Ministro del Interior, Carlos Corach, y su jefe de Policía Federal, Adrián Pelacchi. En la siguiente reunión de CORREPI, una compañera, Delia Garcilazo, la mamá de Fito Ríos, un chico que fue asesinado en la tortura en la cárcel de Caseros en noviembre de 1992, muy enojada, dijo: ’tenemos que hacer la lista de todos los nombres y tirársela por la cabeza a Corach’. Así fue como empezamos”.

Con un cuadernito espiral y con una birome, comenzaron a recorrer redacciones de diarios y la hemeroteca del Congreso y a leer los archivos personales de periodistas y de trabajadores de prensa amigos de la organización. “A partir de ahí logramos hacer una lista de 262 casos de todo el país a contar desde diciembre de 1983 y decidimos venir a Plaza de Mayo” -relató Verdú- “Éramos unos 20 compañeros, ni megáfono creo que teníamos. Hicimos una actividad para presentarlo y la repercusión que tuvo y lo útil que nos dimos cuenta que era tener una radiografía de la situación represiva para la militancia en su conjunto, hizo que a partir de entonces incorporáramos como una tarea permanente la de actualizar el archivo. Entonces, a lo largo de todo el año, todos los militantes de CORREPI donde se enteran de un caso de gatillo fácil lo anotan, pasan los datos, lo chequeamos y hacemos también una búsqueda sistemática en diarios del interior del país. Ahora con el advenimiento de internet se nos facilita un poco y de esa manera hemos logrado construir esta base que ya 18 años después tiene 4278 casos registrados, de los cuales el 63,35%, es decir, 2710 ocurrieron durante las últimas tres presidencias, es decir desde el 25 de mayo de 2003”, aseveró.

El archivo incluye los casos que implican la aplicación de la política represiva estatal y la utilización de los recursos del aparato estatal, cuyo resultado sea la muerte de la víctima. Es decir, víctimas de gatillo fácil, muertes de personas detenidas, fusilamientos en movilizaciones y protestas, muertes intrafuerza o intrafamiliares, causas fraguadas o consecuencia de otros delitos y circunstancias (esto incluye la mayoría de las desapariciones), todos a manos de policías federales, provinciales, metropolitana, gendarmería, prefectura, servicio penitenciario, seguridad privada, grupos de choque tercerizados y fuerzas armadas.

“La represión que más masivamente está representada en el archivo es la de control social”

De la presentación de este archivo 2014, María del Carmen destacó “un incremento muy fuerte: todavía no hemos terminado el año y sin embargo tenemos ya 261 casos registrados totales de los últimos 12 meses, algunos ocurridos en los últimos meses de 2013, que -como hacemos siempre la actividad en el mes de noviembre- noviembre y diciembre quedan siempre para el año siguiente”, al tiempo que aseguró que “esto lo que nos marca es una continuidad con lo que ocurrió en otros momentos de inflexión de mayor profundización del conflicto social. Si vemos lo que era la proyección de casos entre el ’99 y el 2000 y el 2001 o entre el 2008 y el 2010, vamos a ver que allí es donde se produjeron los saltos cuantitativos más importantes. Y precisamente advertimos que en el curso de este año se está produciendo un fenómeno similar, que es lo que ratifica que la represión que más masivamente está representada en el archivo es la de control social, porque el total de asesinados en movilizaciones y manifestaciones del 95 a la fecha son solo, comparados con los 4278, 69 casos, de los cuales 20 ocurrieron en los últimos once años, evidentemente ese conjunto de miles y miles de casos está marcando ese contenido de control y de disciplinamiento social, que es más necesario en un escenario de crisis”.

En el marco de una plaza colmada de banderas, con puestos de materiales de difusión de distintas organizaciones y con fotos de las víctimas, la jornada del viernes se inició con distintas intervenciones culturales que representaban situaciones represivas como la persecución a trabajadores y las detenciones ilegales y la Masacre de Once.

Luego, desde el escenario, a las participaciones de integrantes de CORREPI, se sumaron las voces de distintas organizaciones, como la Coordinadora Antirrepresiva Zona Sur, la Comisión de trabajadores condenados, familiares y amigos de Las Heras, el Comité por la libertad de los presos políticos peruanos y la Coordinadora Antirrepresiva del Oeste. También participaron delegados y activistas sindicales de EMFER-TATSA, Ate Desde Abajo, comisiones internas de Paty y Sutna San Fernando y la Corriente Político Sindical Rompiendo Cadenas. Múltiples adhesiones fueron leídas durante la tarde.

Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo-Línea Fundadora, una vez más acompañando a los que luchan, afirmó en su intervención: “Veo cómo sufren los trabajadores, cómo se rompen bien el alma y la vida por querer cambiar la historia, pero este gobierno corrupto y mentiroso lo único que hace es atacarlos, armarles causas mentirosas como para obligarlos a callarse la boca. Evidentemente no se callan y me parece perfecto que no se callen. Tienen que seguir la lucha hasta las últimas instancias. Lo único que puede ayudarnos a todos es la unión. Los únicos que pueden ayudar a los trabajadores son otros trabajadores. Por eso tienen que unirse, tienen que hacer fuerza y sobre todo no callarse. Nunca se callen, digan siempre la verdad de lo que piensen, le guste a quien le guste”.

Asimismo estuvieron presentes en el acto Esteban Ruffa y Germán Polaco de los Santos. Ambos son integrantes de medios de comunicación alternativa y popular y fueron baleados por policías de la Metropolitana en el violento desalojo del Centro Cultural San Martín en marzo de 2013. Esta causa, conocida como “Sala Alberdi”, es patrocinada por CORREPI y se espera en el 2015 el inicio del juicio oral contra los efectivos.

Los niños y niñas de Che Pibe, “organización para que la infancia siga jugando”, también tuvieron su espacio: mostraron sus dibujos y llenaron de fuerza la tarde con sus cantos, denunciando a la policía “tranza y asesina”.

También los familiares de víctimas asesinados por fuerzas policiales subieron al escenario. Los datos concretos tenían ahora rostros, voces, lágrimas y entereza. Cada uno dio el nombre de su hijo, de su nieta, de su hermano... y de su asesino. La exigencia de justicia brotaba en cada segundo. También la bronca, la tristeza y el empuje por seguir dando batalla. Todos ellos leyeron un párrafo del documento conjunto, uniéndose en una sola voz y en un solo reclamo.

El cierre de la jornada lo dieron los abogados de CORREPI Ismael Jalil y Verdú, que tenía de la mano a Geraldine, quien con su voz de niña dijo al finalizar el acto: “Hay que denunciar sin miedo. Hay que luchar por los que están en el cielo por todos nosotros. Contra la represión, organización y lucha”.

La presencia de Mary y Delia: “Se ha entendido que un luchador no muere nunca”

Durante la entrevista, Verdú nombró a dos militantes que han sido y son muy significativas en la lucha que lleva adelante CORREPI. Ambas fallecieron este año dejando un ejemplo de lucha. Ellas son: María Ramona Armas de Bulacio (Mary), abuela de Walter Bulacio, y Delia Garcilazo. “Este ha sido un año muy particular para CORREPI porque no es solamente Mary la que se nos fue en octubre sino que unos meses antes se nos había ido justamente Delia, la inventora del archivo, una compañera que militó más de 20 años en CORREPI, desde el asesinato de su hijo en Caseros”, rememoró la abogada.

Por su parte, Jalil en su intervención en el acto dedicó el mismo a la memoria de estas “dos mujeres que han sido sin lugar a dudas las referencias, los símbolos, las banderas, los emblemas más queridos y más consecuentes que ha tenido nuestra organización”.

Reflexionó que “ninguna de las dos obtuvo por sus causas ninguna respuesta seria, si es que alguna de respuesta seria se puede esperar de este sistema judicial y del Estado en el que está incrustado el sistema judicial. Mary caminó esta plaza inaugurando el grito con el que ustedes recién aplaudían a los familiares. El ’Yo sabía que a Bulacio lo mató la policía’ fue gritado por generaciones y acaso por eso Mary supo decirnos que cada vez que cruzaba a alguno de ustedes se reencontraba con Walter y de la misma manera decía que cada vez que veía a un uniformado se le representaban los asesinos de Walter” - recordó y prosiguió- “Delia la mamá de Fito, muerto después de la tortura en la requisa de la cárcel de Caseros, también supo lo qué significaba pararse frente a las autoridades y recibir todo tipo de desprecios, todo tipo de rechazo al reclamo elemental de una madre, al reclamo elemental de un pobre. Y entendió como nadie tal vez que no era una ley de la naturaleza quien se había arrebatado a su hijo y lo puso en práctica. Y en el ancho arco que va desde los propios uniformados hasta aquellos que quieren maquillar el sistema con progresismo, les dijo en la cara que ser joven y ser pobre es ser el chivo expiatorio de la decadencia de los ricos”.

Su relato, conmovedor y movilizante, continuó: “Y las dos, una con vehemencia, la otra con un tono tal vez más calmo, pero las dos con caras de madre y abuelas proletarias, supieron transmitirnos a nosotros que solamente de esta manera se van a defender y van a revivir a sus hijos y a sus nietos. Y esa es la manera de la lucha organizada que se concreta cada año por ejemplo con este archivo. Las dos supieron también transmitirle a las nuevas generaciones que siempre lo mejor está por venir sencillamente porque es necesario cambiar el mundo, porque es necesario levantar las banderas de los pobres de la tierra y es necesario terminar con el sistema podrido, decadente, depravado, que se llama capitalismo y que se ha cobrado víctimas como Walter, como Fito, y como la de todos los hijos de los compañeros que están acá y a lo largo y ancho del país”.

Al finalizar, Ismael recordó también a Carlos Almirón: “Cuando ellas murieron se sumaron a los golpes tremendos que ha recibido CORREPI allá por ejemplo en el 2001 con Petete, cuando los acontecimientos del 19 y 20 de diciembre. Esas muertes que nos han hecho temblar, sin embargo nos han retemplado. Porque se ha entendido que un luchador no muere nunca. Porque se ha entendido que sólo tenemos para ofrecer y para intercambiar lo que solo los pobres tienen, que es el respeto y solidaridad entre los que luchan. Si eso nosotros logramos reproducirlo, multiplicarlo y encontrarnos cada año militando y luchando activamente contra la represión estatal, habremos hecho para con Mary y para con Delia el más lindo de todos los recuerdos”.

“Lo que nos impone este año es profundizar el camino”

En el cierre de la entrevista, Verdú remarcó que en este 2014 “apareció el cuerpo de Luciano Arruga, que nosotros decimos no apareció, lo encontramos. Lo encontramos con la organización y lucha junto a su familia. También encontramos el cuerpo de Facundo Rivera Alegre, el “Rubio del pasaje”, otro desaparecido en Córdoba”. Y recalcó que “lo que nos impone este año -que además está marcado a partir del 12 de diciembre del año pasado con la condena perpetua a los trabajadores de Las Heras- es profundizar el camino que estamos intentando recorrer desde CORREPI con la mayor profundización de los espacios de coordinación de ámbitos como el Cómite por la Absolución de los Presos de Las Heras, por la libertad de los presos de ATE-Santa Cruz, el Comité de Solidaridad con los presos políticos y el pueblo peruano, o los espacios de coordinación específicos como el que hemos desarrollado a los largo de todo este año con el ENECA y con la Red Nacional de Medios Alternativos en torno de la causa de los metropolitanos que dispararon con plomo en Sala Alberdi”.

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