jueves, 18 de diciembre de 2014

La televisión panameña encubren el genocidio cometido por Estados Unidos en Panamá

Olmedo Beluche (especial para ARGENPRESS.info)



Los canales de televisión panameños encubren los crímenes cometidos por el ejército de Estados Unidos durante la invasión del 20 de Diciembre de 1989 usando el truquito de culpar al general Noriega. Por eso, cada vez que sale el tema de la invasión hablan del régimen militar y ponen más escenas de la represión de los militares panameños que de la represión y los muertos cuyos autores son las tropas yanquis.

Las responsabilidades políticas y penales de Noriega son otras; los crímenes de Noriega fueron otros. Los muertos de las invasión los asesinó Estados Unidos, los "marines", el Pentágono y sus generales, y el gobierno asesino de George Bush, genocida él y su hijito homónimo.

Las responsabilidades que competen al general Noriega a partir de iniciada la invasión a las 00:25 a.m. del 20/12/1989, es la de cobardía y traición a la patria por salir huyendo con su estado mayor de las Fuerzas de Defensa, dejando al pueblo y a sus tropas libradas a la suerte. Por ese motivo debió ser juzgado, y en un país decente, fusilado.

Pero los 500 muertos que se conocen, y los cientos que no se conocen porque yacen en fosas comunes no abiertas hasta hoy; los más de 2.000 heridos reportados; los 18.000 refugiados de guerra que perdieron sus casas en el Chorrillo, SON RESPONSABILIDAD DEL GOBIERNO DE ESTADOS UNIDOS Y SUS TROPAS.

Si tuviéramos un país y un gobierno decentes, habría que estar exigiendo que George Bush, los generales del Pentágono y el Comando Sur de 1989, entre ellos el señor Marc Cisneros fueran juzgados por el genocidio cometido en Panamá en el Tribunal Internacional de La Haya.

Lo más repugnante de todo lo repugnante presentado por los canales de televisión panameña, fue el documental de Nex TV, cuyo dueño es el repugnante señor Ricardo Martinelli, en el que ponen como héroe a pontificar al general puertorriqueño-yanqui Marc Cisneros, y no le da voz a las victimas panameñas; en las que se la pasaron lamentando la muerte de un soldado puertorriqueño-yanqui de ocupación, mientras que no hacen lo mismo con los cientos de panameños asesinados por esos soldados ocupantes. ¡Qué vergüenza!

Al respecto siguen siendo válidas las palabras con las que hacemos las Reflexiones Finales del libro La verdad sobre la invasión, publicado en 1990:

"En una sola noche las tropas norteamericanas asesinaron 100 veces más panameños que 21 años de régimen militar. En una sola semana se hicieron 100 veces más prisioneros políticos que los que hubo durante los 5 años de régimen norieguista. Según lo reconoce el mismo Comando Sur, aquí se mataron centenares de civiles inocentes que no estaban en combate. Se ultimó a soldados y personas que estaban prisioneras. Murieron niños y mujeres embarazadas. Hay que denunciar también el trauma psicológico vivido esa noche por miles de personas, especialmente los niños de El Chorrillo. Nada de lo dicho aquí implica una defensa del general Noriega y sus métodos antidemocráticos, pero sí queda claro que, quienes fueron sus aliados por muchos años (durante más de una década estuvo en la planilla de la CIA) son mucho más perversos e hipócritas".

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