lunes, 29 de diciembre de 2014

México: 92 días después, madres encabezan resistencia por Ayotzinapa

Angélica Jocelyn Soto Espinosa (CIMAC)

A tres meses de que policías municipales de Iguala, Guerrero, y el grupo criminal “Guerreros Unidos” agredieran y “desaparecieran” a estudiantes de la Normal Rural “Raúl Isidro Burgos”, la exigencia de justicia de sus madres se fortaleció en lugar de agotarse.

Hoy cuentan 92 días desde la “desaparición” de estudiantes normalistas en Guerrero, pero a la fecha la Procuraduría General de la República (PGR) sólo ha dado con los restos de uno de ellos y, mientras, avanzan las dudas y los cuestionamientos sobre qué sucedió el 26 y 27 de septiembre pasado, desde que se desconoce el paradero de los 42 estudiantes y sólo se han hallado tres cadáveres.

Durante estos tres meses, las madres de los normalistas no han dejado de buscar con vida a sus hijos y exigir justicia. Algunas personas que luchan junto a ellas perciben que la participación de estas mujeres es cada vez más protagónica y revela fortaleza en lugar de cansancio.

Omar García Velázquez, vocero del Comité Estudiantil de la Normal de Ayotzinapa, dijo a Cimacnoticias que si bien las desigualdades de género en la entidad son evidentes y el proceso de aprendizaje para las familias ha sido gradual, las madres de los normalistas “se están empoderando”, y esto se hace evidente en sus intervenciones y su lenguaje.

Detalló que sin tener antecedentes de participación política, las madres han reaccionado con mucha dignidad frente a las autoridades de gobierno, a quienes les han exigido sin titubeos la aparición con vida de sus hijos.

El normalista detalló que este empoderamiento es producto del enojo de las madres que quieren ver que se está haciendo justicia, pero también porque se están reuniendo con otras mujeres que también perdieron a sus hijos.

Omar relató que Berta Nava, madre de Julio César Ramírez Nava (uno de los tres cuerpos encontrados el 27 de septiembre), dio muestras de este empoderamiento al increpar a Enrique Peña Nieto, titular del Ejecutivo Federal, y reclamarle que sólo viera intereses políticos en la tragedia de la que resultó asesinado su hijo.

Otras muestras de esta fortaleza sucedieron durante el mitin del pasado 20 de noviembre -en el que participaron más de 50 mil personas en el Zócalo capitalino-, cuando tres madres tomaron el micrófono para advertir al titular del Ejecutivo Federal que esta lucha apenas comenzaba y exigieron su renuncia.

Además, durante una de las tres caravanas por la aparición con vida de los normalistas que las familias realizaron desde el pasado 12 de noviembre en diferentes entidades del país, Nestora Carrillo Ruiz, arrebató el micrófono al cierre de una conferencia de prensa en la que no estaba considerada su participación y por primera vez exigió públicamente la presentación con vida de su hijo.

El pasado 30 de noviembre, Hilda Hernández Rivera, otra de las madres de los normalistas “desaparecidos”, fue cuestionada durante una conferencia de prensa sobre por qué ahora las mujeres estaban levantando la voz y antes se les escuchaba con menos frecuencia.

“Si ahora hablamos como madres -porque (antes) éramos calladas- es porque ya estamos hartas de tantas mentiras que han dicho de nuestros hijos y porque no hace nada (el gobierno mexicano) por buscarlos. Y seguiremos hablando; ya no nos vamos a quedar calladas”, advirtió Hilda en respuesta.

Todas las madres de los normalistas, muchas de ellas entrevistadas por Cimacnoticias, son campesinas indígenas que -a decir de ellas- nunca imaginaron tener que participar en eventos públicos ni en reuniones con autoridades federales, pero que al no encontrar justicia están dispuestas a movilizarse y continuar la exigencia por todas las vías.

Desde el día en que las familias de los normalistas fueron notificados de la “desaparición” de sus hijos, iniciaron búsquedas ciudadanas por Iguala, y un conjunto de acciones agrupadas en la llamada “Acción Global por Ayotzinapa”, la cual ha consistido en decenas de marchas y mítines en Guerrero y el DF.

Además, este 24 de diciembre se manifestaron cerca de la residencia oficial de Los Pinos y esta tarde se manifiestan en una “marcha silenciosa” del Ángel de la Independencia al Monumento a la Revolución.

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