lunes, 29 de diciembre de 2014

Petróleo corrupto

Félix Herrero (INFOSUR)

Incapacidad y corrupción, motivos centrales del fracaso de la política energética oficial.

Este 29 de diciembre se cumplen 10 años de la creación de Enarsa por parte de Néstor Kirchner. Los combustibles en el país suben mientras en todo el mundo tienden a la baja. Incapacidad y corrupción, motivos centrales del fracaso de la política energética oficial

Mientras en todo el mundo el precio de las naftas está yendo a la baja por la caída brutal que está teniendo el valor internacional del petróleo, en la Argentina esta reducción no se ve reflejada en los valores que muestran los surtidores de las estaciones de servicio locales. Peor aún, algunos sectores argumentan que se vienen nuevas subas en 2015, cuando en 2014 ya se incrementaron en un 40 por ciento.

Un caso representativo de la inoperancia del Estado para manejar los combustibles, es el de Enarsa, la empresa fundada por Néstor Kirchner y que el próximo 29 de diciembre cumple 10 años de su creación. Según todos los especialistas energéticos consultados por Hoy, la firma representa un fracaso inconmensurable.

Esta empresa creada por el kirchnerismo fue acusada en reiteradas ocasiones de ser un “paraíso” para ñoquis y militantes rentados, siendo una de las “cajas negras” de la política oficial. Por ello miles de millones de dólares, que deberían haberse usado para la exploración y explotación petrolera, en un país que hace tiempo perdió el autoabastecimiento energético, terminaron en negociados y en manos de caciques K que llevan adelante repudiables prácticas de clientelismo político.

En diálogo con Hoy, el abogado y economista especializado en energía, Félix Herrero, ex director de Yaciretá durante la última presidencia de Juan Domingo Perón, aseguró que “en un país que se decía que a través de la creación de Enarsa y las concesiones a los sectores privados se iban a bajar los costos y por ende los combustibles iban a ser por ende más baratos, hoy tenemos uno de los combustibles más caros del mundo”.

Para el miembro del Grupo Moreno, “la creación de Enarsa sirvió de muy poco. Tan poco sirvió que se tuvo que volver a la nacionalización parcial de YPF, y las funciones de Enarsa, ya sea en la compra de locaciones de gas natural líquido, han sido tomadas por las acciones de YPF y por la Ley de Hidrocarburos. Ahora nos encontramos con que la gente sólo observa como los precios de los combustibles suben sin que se establezca un tope a estos aumentos”.

El Estado en vez de solucionar el problema que habían creado los privados en el sector luego de la privatización de YPF, lo único que hizo fue agravar la situación. En algún momento se impulsaron estaciones de servicios de Enarsa, pero se instalaron apenas 3 unidades conjuntamente con la petrolera venezolana PDVSA, en un país que tiene una red de más de 5.000 locales de este tipo. El resultado fue una gran desilusión y fracaso.

“Esta empresa fantasma es una empresa que otorgaba subsidios a empresarios amigos, con crecimiento de la corrupción, donde los subsidios que no iban a un desarrollo de las técnicas petroleras de extracción y exploración, era una fuente de contratos, es decir, era una empresa contractual y no una empresa energética o petrolera”, subrayó Herrero.

Ha sido el propio kirchnerismo quien ha admitido el fracaso de Enarsa, ya que con la Ley de Hidrocarburos se les retiraron a la empresa estatal todas las áreas que se le había otorgado. El general Perón decía que “la única verdad es la realidad”, y en un mundo donde la baja del petróleo lleva a los precios a la baja, en la Argentina los precios de los combustibles no retroceden.

Breve historia de una decepción

Enarsa (Energía Argentina Sociedad Anónima), fue creada por el expresidente Néstor Kirchner el 29 de Diciembre del 2004, a través de la Ley Nacional 25.943 y promulgada mediante el Decreto del Poder Ejecutivo 1529/2004.

De esta manera, el gobierno kirchnerista daba inicio a la ficción de la recuperación de los recursos estratégicos del país, que analizados una década después, marcan una fuerte decepción con los postulados para los que fue creada.

Por casi 9 años, la empresa estuvo conducida por Exequiel Omar Espinoza, uno de los pasajeros del famoso avión que trajo al venezolano Guido Alejandro Antonini Wilson al país con una valija llena de dólares cargada sin declarar.

Espinoza, un hombre de estrecha confianza del ex todopoderoso ministro K, Julio De Vido, estuvo siempre relacionado a diversos hechos poco claros, que lo terminaron alejando de la función pública en mayo del año pasado, en medio de graves denuncias que lo tienen contra las cuerdas judiciales.

A lo largo de toda esta década, la empresa estatal recibió casi 200.000 millones de pesos de las arcas oficiales, en los cuales el control de dichos fondos siempre estuvo ausente, motivo central que ha llevado a que desde la oposición se la denuncie como una enrome caja negra de la política clientelar del gobierno para ganar votos en épocas eleccionarias.

Despropósito oficial

Especialistas del sector energético, explicaron desde un comienzo que la creación de Enarsa no iba a solucionar el grave problema energético que tenía el país. El gobierno, en vez de escucharlos, hizo oídos sordos a sus reclamos y propuestas.

Carlos Pierro, exPresidente del Comité Argentino del Consejo Mundial de la Energía (CACME), afirmó a Hoy que “la creación de Enarsa no tenía un objetivo claro. Una empresa que se ocupe de todo el sector energético es una locura, para eso está la Secretaría de Energía. Una empresa que tenga atribuciones para trabajar en todo su plan energético me parecía un despropósito”.

Para el extitular de YPF “Enarsa está mal creada. El gobierno echó a empresas que tenían la responsabilidad de generar, transmitir y distribuir la energía eléctrica, sin explicarle por qué no les permitían ir ajustando las tarifas, fijando tarifas sociales y tarifas que todo el resto podía pagar”.

“En vez de hacer esto, permitieron subsidiar a un sector industrial que tiene una incidencia muy baja en su matriz de costos en la producción, y a un sector de altos ingresos que podrían haber pagado tarifas altas. Quizás esos sectores son los que más consumen y son a los que se les regaló la energía a lo largo de esta década”, remarcó Pierro.

En la relación de los hechos con las palabras, el kirchnerismo no ha sido muy coherente. Esto que se quiso hacer con Enarsa acompaña el fracaso de la energía argentina, donde un país que estaba autoabastecido deja de serlo, y el gobierno se muestra totalmente incapaz de revertir este proceso destructivo.

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