martes, 16 de diciembre de 2014

Plan Maestro para la Comuna 8: Idas, vueltas y revueltas de un plan que “no” es maestro

Alejandra Camiña (especial para ARGENPRESS.info)

¿Cuándo un Plan es Maestro? Cuando defiende al ambiente y a sus habitantes propiciando el BIEN COMÚN.

El Plan Maestro o No Maestro.

Una mirada que va desde su redacción original, pasando por las luchas que despertó, las críticas que aún hacen sus opositores, las necesidades de la Comuna más pobre y olvidada de la Ciudad de Buenos Aires y su reciente tratamiento y votación en la Legislatura.

En 2012, el Macrismo presentó su Plan Maestro para la Comuna 8 esperando que estuviera votado ese mismo año. Abarcaba todos nuestros grandes parques, cambiaba su codificación en el Código de Planeamiento Urbano como UP (Urbanización Parque) y otorgaba poderes al Jefe de Gobierno para que dispusiera de ellos. Pero nos opusimos. Legisladores, asesores, comuneros, vecinos con y sin filiaciones políticas, organizaciones sociales, logramos frenarlo y que lo fueran acotando.

En 2013, ciudadanos comprometidos entregamos a los legisladores un documento con numerosas firmas pidiéndoles el voto negativo de este proyecto y mencionando incumplimientos legales del Plan M como el fallo judicial del caso Mendoza, la Ley 148 por no incluir la participación de las villas en los proyectos de reurbanización, como la Ley la 1333 del Barrio Ramón Carrillo y la 1770 de la Villa 20, destacando además a la Constitución de la C.A.B.A. que garantiza el equilibrio demográfico y menciona la Ley de Comunas en este sentido.

Bajo la consigna BUENOS AIRES EN VENTA, organizaciones sociales, Proyecto Sur, el GEN, el Partido Social de la Ciudad, MST entre otros llevamos a la Legislatura una petición con el lema NO a la venta de Tierras Públicas. NO al tratamiento en el período legislativo de 2013. NO a los shoppings. SÍ a la CONSULTA COMUNAL Y POPULAR.

Finalmente, el Plan “NO” Maestro quedó reducido a tres capítulos. Villa Olímpica, Distrito del Deporte y Barrios Nuevos. Sin claudicar, analicemos razones que debieron prevalecer para que el pasado 11 de diciembre hubiera más votos negativos dispuestos a generar el BIEN COMÚN con un verdadero Plan que en verdad mereciera el nombre de Maestro capaz de aportar soluciones reales a la Comuna 8.

Sobre la Villa Olímpica, una pregunta acerca de las prioridades sociales nos hiere. Pues el Plan Maestro – según afirmaron - mejorará nuestra vida pero las familias deberán esperar a que pasen las Olimpíadas para tener una vivienda, eso siempre que el IVC los favorezca como beneficiarios. Hecho al cual se suma que no hay garantía legal de que estos inmuebles sean otorgados a habitantes de la Comuna. Definitivamente, la Villa Olímpica es una provocación ante nuestras graves necesidades.

En cuanto al Distrito del Deporte, este reducirá espacios verdes y públicos para otorgar exenciones impositivas a empresas privadas que establecerán sus negocios y fábricas de productos deportivos. Esto se votó sin siquiera proponer modificaciones compensatorias como por ejemplo, que se agregara un artículo que comprometiera a dichas empresas, como contrapartida compensatoria para responsabilizarlas de la plantación y mantenimiento de árboles en nuestros parques. Estudios de arbolado muestran que, si bien nuestra Comuna tiene grandes extensiones verdes, la cantidad de árboles es menor que en las demás de nuestra ciudad.

Peor aún es el capítulo de Barrios Nuevos, así llaman a las villas que obviamente NO son nuevas. En lugar de proponer una verdadera urbanización, se pretende legalizar construcciones de viviendas que no responden a la normativa arquitectónica, sin intención de mejorarlas, solo para otorgar escrituras. Con estas excepciones normativas, se propicia que aparezcan empresas como IRSA, les compren todo por dos pesos y las familias sean desplazadas. Una real urbanización implica tener en cuenta la historia y situación actual de estos barrios vulnerables y vulnerados. Los planes de obras deberían respetar leyes como la 148 mediante la cual fuera posible la participación y consenso de sus habitantes.

NO existe ningún artículo en este proyecto que especifique esto.

Conclusión: No se respetan leyes previas. La especulación inmobiliaria encarecerá la vida en la Comuna 8. Seguiremos perdiendo hectáreas verdes de suelo absorbente y se continuará haciendo negocio con lo público. El impacto ambiental duele a los que tenemos conciencia y va a doler a la Humanidad entera cuando nuestra Madre Tierra se nos vuelva inhabitable. Mientras tanto, los conflictos sociales como la pobreza, la desigualdad, la falta de oportunidades, el derecho a la tierra y a la dignidad de la vivienda seguirán esperando un PLAN QUE REALMENTE SEA MAESTRO.

María Alejandra Camiña es miembro de la Junta Comunal N° 8 - (Proyecto Sur- UNEN).

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