jueves, 4 de diciembre de 2014

Voces en la Plaza: las Madres, los Hijos y los Trabajadores

RNMA - ANRED

Elia Espen, de Madres de Plaza de Mayo Linea Fundadora, Julio Avinceto, HIJOS La Plata y Claudia, esposa de Omar Mancilla, uno de los trabajadores petroleros condenados en Las Heras, dieron su testimonio en la Plaza de Mayo durante la jornada de la presentación del Archivo anual de asesinados por el aparto represivo estatal, el viernes 28 de noviembre.

Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo - Línea Fundadora: “No hay que callar, no hay que disfrazar las palabras”

“Estamos acá porque estamos viendo cada vez más injusticias. Cada vez hay más muertos por gatillo fácil, por los robos y cada vez más trabajadores reclaman lo suyo. Cuando escuché el otro día a la presidenta que dijo que este es el país que tiene los trabajadores mejores pagos, yo digo que tiene razón, pero la inflación que tenemos es más poderosa que en otros países, entonces no nos sirve el pago que nos dan. Que no mientan. Uno ve gente en la calle, durmiendo, se ven chicos pidiendo, hay mucha pobreza. ¿Por qué niegan todo lo que uno está viendo? Eso es lo que yo quiero saber. Yo quiero que una vez digan que tenemos razón. Si lo reconocieran posiblemente los ayudaríamos pero cada vez va a ser peor, porque cada vez mienten más, cada vez son más corruptos, y cada vez atacan más y no respetan a nadie, ni siquiera a nosotros los jubilados que estamos cobrando una miseria.

Hay que continuar con lucha, no hay que callar, no hay que disfrazar las palabras. Cada uno puede decir lo que piensa, se debe decir lo que piensa. Ellos desde el poder que tienen ofenden con sus palabras y dicen cosas incorrectas. Yo no ofendo, simplemente digo la verdad de lo que veo. Creo que somos unas cuantas (las Madres) y no nos tienen por qué callar. El dolor de todos es igual: todos perdimos a nuestros hijos por luchar y porque querían cambiar la historia”.

Julio Avinceto, HIJOS La Plata y Coordinadora Antirrepresiva Zona Sur: “La única presencia del Estado es la saturación policial”

“Habiendo tenido un genocidio y a tantos años de gobiernos que se dicen democráticos, la exclusión es tal que los sectores populares no saben a quién acudir cuando les pasa algo que tiene que ver con la detención irregular de un pibe, con torturas, o casos graves como las desapariciones forzadas. Parte de la tarea es vincularse no sólo en la solidaridad, sino en la organización concreta respecto a los casos de represión y violación de los DDHH hoy. Con distintas organizaciones de zona sur, desde Avellaneda hasta la Ciudad de La Plata, en ocho partidos, de a poco vamos cubriendo la tarea de tomar datos, acercarnos a los familiares y patrocinarlos. Hay que estar en cada casa, acompañando a los familiares, brindando herramientas técnicas y jurídicas, pero estando a su lado.

La realidad social en los barrios no ha cambiado sustantivamente en lo que tiene que ver con acceso a recursos, a educación, no tener cloacas, no tener colectivos. Frente a esta situación de abandono estructural-social, la única presencia del Estado es la saturación policial: el año pasado con gendarmes a través de todo el cordón del Ferrocarril Roca y este año con las primeras experiencias de las policías comunales. Esto es doblemente contradictorio porque, si a la gente no le damos oportunidades y saturamos todo con policía, la conflictividad va en aumento. Por otro lado, también está este fenómeno de reclutar en estos sectores jóvenes -que no tienen oportunidades porque no han tenido la posibilidad de elegir nada- a futuros policías. Los mismos sectores que son castigados por esta política de exclusión son los que después son llamados a reclutarse para ser parte del armado de esta represión”.

Claudia, esposa de Omar Mancilla: “La condena no nos amedrentó y nos dio más fuerza para seguir luchando”

Omar Mancilla es uno de los trabajadores petroleros de Las Heras condenado a 5 años de prisión por luchar contra el impuesto a las ganancias y la precarización laboral. Por la misma causa, un cuñado y dos sobrinos de Claudia están sentenciados a la misma pena. Permanecen en libertad hasta tanto Casación de Río Gallegos confirme o no la decisión judicial.

“Yo soy una simple ama de casa que cuidaba a sus hijos, a su esposo, a su casa y nada más. Trabajaba adentro de mi casa, no afuera. Si hace un año y medio vos me decías que yo iba a estar hablando en un acto, la verdad no me veía. Si veía un piquete y alguien tocando el bombo me cruzaba de vereda. Ahora digo: ’No me dejen afuera’.

Yo pienso que la lucha los sacó de la cárcel en el 2006 y en el 2009 a otros compañeros, que la lucha que hicimos nosotros impidió que ellos fueran en cana. La condena no nos amedrentó y nos dio más fuerza para seguir luchando. Creo mucho en la lucha, por eso estoy en ésta. Y no me van a callar. No me van a callar nunca. Yo digo siempre que lucho no solamente por la libertad de mi compañero Omar, sino por mis 10 compañeros, por los más de 7000 procesados, por los presos vascos, por los presos palestinos. Por la libertad de todos ellos peleo”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.