martes, 14 de enero de 2014

¿Elogio de la marihuana?

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

¿Por qué en algunos pocos países ya ha pasado a ser legar fumarse un cigarro de marihuana mientras que en otros, la gran mayoría, eso es delito? Del mismo modo podríamos preguntar: ¿por qué, salvo en algunos países musulmanes (Arabia Saudita, Afganistán, Irán, Sudán, Bangladesh, Yemen) beber bebidas alcohólicas no es delito sino que, por el contrario, se promueve insistentemente? Se trata de complejos asuntos político-sociales y culturales donde están en juego infinidad de variables que tienen que ver con el proyecto humano subyacente, y con enmarañados procesos en torno a relaciones de poder.

Parto por hacer una primera aclaración, innecesaria quizá para los fines teóricos del presente texto, pero éticamente importante: no soy consumidor de marihuana (sólo una vez en mi vida la probé), pero la convivencia diaria con muchos jóvenes –de distinta extracción social– por motivos de trabajo, y el tener hijos adolescentes, me permite ver que hoy el uso de esta sustancia pasó a ser una “necesidad” casi obligada en muy buena parte de las poblaciones juveniles.

Una segunda aclaración –esta sí importante a los fines conceptuales de lo que se intenta transmitir– es que de ningún modo se pretende hacer una apología de la sustancia psicoactiva “cannabis sativa”, comúnmente conocida como marihuana, la droga ilegal más consumida en el mundo en la actualidad (según datos de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito -UNOCD-). El hecho de titular el presente texto como “elogio” no es sino una provocación: en realidad, no se está haciendo una defensa cerrada de su uso como panacea (de hecho, como droga utilizada con fines recreativos, puede llegar a tener peligrosos efectos dadas ciertas circunstancias, y no deja de ser una puerta de entrada para sustancias adictivas mucho más dañinas) sino que se busca abrir una problematización a ese complejo campo de lo legal y lo prohibido, del ejercicio de los poderes y del mantenimiento de una sociedad basada en el lucro de unos sobre la explotación de las mayorías y la injusticia humana que eso conlleva.

Partimos de la base que “droga” es cualquier sustancia que se introduce en el cuerpo humano modificando el equilibrio natural, ya sea con un fin terapéutico (lo que se conoce habitualmente como medicamento o fármaco) o recreativo/ceremonial (lo que popularmente llamamos “drogas”: sustancias con principios psicoactivos que modifican el aspecto conductual de quien las ingiere). En ese sentido, la marihuana es una droga, la más popular y consumida de todas. Y, por cierto, en la gran mayoría de países, hoy por hoy ilegal.

Drogas que modifican el estado psicoafectivo de quienes las consumen ha habido siempre en la historia de la Humanidad, en todas las culturas, desde hongos alucinógenos hasta el alcohol etílico de vegetales fermentados, pasando por un largo listado. La ¿necesidad? de huir de la crudeza de la vida cotidiana parece repetirse siempre; de ahí que esas sustancias han aparecido ininterrumpidamente a lo largo de nuestro transcurrir como especie. Ahora bien: en el transcurso del siglo XX, en medio de un mundo ya globalizado y capitalista en su totalidad, estas drogas van pasando a ser un negocio más. Como en este sistema todo es mercadería lucrativa, las sustancias psicoactivas (entre las que habría que incluir al alcohol etílico también) fueron y siguen siendo un gran negocio. Viendo los daños colaterales que esas mismas sustancias pueden provocar, también en el curso del siglo pasado van apareciendo las primeras restricciones a su comercialización. Hoy, el negocio de esas drogas (las legales como el alcohol, o incluso el tabaco) y las ilegales (la marihuana y toda la cohorte que viene tras ella) es una de las grandes actividades económicas de la humanidad. “Las drogas constituyen actualmente el mercado de productos ilegales más grande del mundo, un mercado fuertemente ligado a actividades criminales de lavado de dinero y corrupción”, informa la UNOCD.

Que esas drogas son dañinas a la salud, incluida la marihuana, no es ninguna novedad. Por eso aclarábamos que no se trata de hacer su apología, su panegírico, sino de entender el fenómeno en su complejidad y tratar de entrever qué agendas ocultas puede haber en todo ello. Plantearse un “mundo libre de drogas”, tal como bienintencionadamente muchos lo hacen, es encomiable. De todos modos, siendo realistas y teniendo en la mano los conocimientos que las ciencias sociales modernas y con criterio crítico nos proporcionan, como mínimo habría que abrir algún cuestionamiento a esa propuesta. Si hoy día, y desde hace ya varias décadas, la narcoactividad se amplía continuamente, ello quiere decir algo: o bien que la sociedad está cada vez más necesitada de este tipo de “placeres” dañinos (mecanismos de huída de la realidad), o que hay agresivas políticas de fenomenales grupos de poder que fomentan ese consumo. O, complejizando el asunto, estamos ante una combinación de ambos factores, lo cual hace infinitamente más complicado su estudio, y más aún, su solución en tanto problema.

Lo que sí resulta inexorablemente cierto es que lo que años atrás –quizá cinco o seis décadas, un par de generaciones en términos socio-demográficos– era una “extravagancia”, un toque distintivo de grupos muy delimitados (la bohemia, algunas sub-culturas marginales) en la sociedad global de hoy pasó a ser una mercadería más. Ilegal en la gran mayoría de países, por cierto; pero mercadería consumida en cantidades fabulosas, y siempre en aumento. De ahí que la marihuana –retomando la primera aclaración que hacía– ha pasado a ser una mercadería más de las tantas cosas consumibles, fundamentalmente en la población joven. Ello se repite en países de alto poder adquisitivo (el Norte próspero) como en los pobres del Sur.

Evitar el consumo de estos evasivos (la marihuana, digamos también el alcohol etílico o toda la serie de productos novedosos que no dejan de surgir en el transcurso del siglo XX y que se sigue acelerando en el XXI: cocaína, heroína, drogas sintéticas, etc.) parece imposible. Esa necesidad de huída de la realidad, de búsqueda de “paraísos” placenteros, habla de nuestra humana condición, de nuestras estructurales debilidades y flaquezas. Y si en algunos países musulmanes, como apuntábamos más arriba, el alcohol está severamente prohibido, ello no hace sino ratificar el hecho que la especie humana tiene un borde transgresor que siempre nos lleva a buscar esa “manzana prohibida”.

Apología de la marihuana, o de ninguna otra droga psicoactiva que altere nuestro sistema nervioso central: ¡no! Pero su satanización tampoco nos lleva a ningún lado. Prohibirlas y poner los más drásticos castigos para quien ose consumir esos productos vetados, definitivamente no sirve, porque no impide el consumo. La debilidad y la flaqueza que hace parte de nuestra condición aparecen siempre, y de alguna manera (transgresión de por medio) se consigue la sustancia “evasiva”. En las cárceles, por ejemplo, si se endurecen los controles y realmente no entra ninguna droga, los privados de libertad “inventan” la forma de conseguir sustancias psicoactivas, y así llegan a fumar… ¡telarañas! Es un ejemplo, pero vale. Por otro lado, el endurecimiento de las prohibiciones –la experiencia lo demuestra– sólo consigue impulsar mercados negros. Recordemos la tristemente Ley Seca en la década de los años 20 del pasado siglo en Estados Unidos.

¿Qué hacer entonces?

“Con el desarrollo a ultranza del capitalismo en su etapa imperialista, que en esta fase de la globalización hunde en la miseria a la mayoría de la población mundial, muchos pueblos de importante economía agraria optan por los cultivos de coca, amapola y marihuana como única alternativa de sobrevivencia. Las ganancias de estos campesinos son mínimas. Quienes verdaderamente se enriquecen son los intermediarios que transforman estos productos en substancias psicotrópicas y quienes los llevan y realizan en los mercados de los países desarrollados, en primer lugar el de Estados Unidos de Norteamérica. Las autoridades encargadas de combatir este proceso son fácil presa de la corrupción, pues su ética sucumbe ante cualquier soborno mayor de 50 dólares.

Gobiernos, empresarios, deportistas, artistas, ganaderos y terratenientes, militares, políticos de todos los pelambres y banqueros se dan licencias morales para aceptar dineros de este negocio que genera grandes sumas de dólares provenientes de los drogadictos de los países desarrollados. El capitalismo ha enfermado la moral del mundo haciendo crecer permanentemente la demanda de estupefacientes, al mismo tiempo que las potencias imperiales ilegalizan ese comercio, dada su incapacidad para producir la materia prima. El ejemplo del mercado de la marihuana en los Estados Unidos es plena evidencia.

Por ser tan grande la demanda en sus propios territorios como voluminosa la cantidad de dólares que por este concepto salen del marco de sus fronteras, erigen el eslabón de producción en su enemigo estratégico, en grave amenaza para su seguridad nacional. Olvidan sus propios postulados del libre mercado: la oferta en función de la demanda, descargando su soberbia contra los campesinos que trabajan simplemente por sobrevivir pues están condenados por el neoliberalismo a la miseria del subdesarrollo. El narcotráfico es un fenómeno del capitalismo globalizado [… y como alternativa] exhortamos a legalizar el consumo de narcóticos. Así se suprimen de raíz las altas rentas producidas por la ilegalidad del este comercio, así se controla el consumo, se atienden clínicamente a los fármaco-dependientes y liquidan definitivamente este cáncer. A grandes enfermedades grandes remedios”, decían en su documento “Legalizar el consumo de la droga, única alternativa seria para eliminar el narcotráfico” en el año 2000 las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia -FARC-.

Podía decirse casi a modo de conclusión de todo esto que la humana necesidad de buscar alguna vía de “escape” al malestar intrínseco de la vida, algún alivio al sufrimiento que implica la cotidianeidad, lo hemos buscado –y probablemente sigamos haciéndolo– en estas salidas mágicas que nos hacen volar, que inventan realidades menos crudas, más placenteras, tal como son los efectos que producen las drogas. ¡O las religiones! En ese sentido tiene absoluta vigencia la expresión de Marx “la religión es el opio de los pueblos”. En definitiva, con drogas o con religiones, buscamos salidas mágicas. El hedonismo, en tanto búsqueda de placer por sobre cualquier otra cosa, es lo que está a la base de esa tendencia que podemos tener (todos, cualquiera de nosotros) a consumir estas sustancias psicoactivas (de marihuana en adelante, pasando por cualquier cosa, telarañas, thinner inhalado o las más refinada sustancia sintética). Si no fuera así, no podría explicarse el aumento sideral en la narcoactividad que viene registrándose ininterrumpidamente desde hace años (es el negocio que más está creciendo).

Sabido esto, una vez más la pregunta: ¿qué hacer entonces? Prohibir su consumo no lleva más que al mercado negro y a una actividad subterránea que produce circuitos criminales, siempre cargados de suma violencia. La propuesta de legalizar el consumo –y ahí habría que empezar una enorme serie de consideraciones, pero teniendo la legalización siempre como el norte– es la más humana de las salidas. La “menos mala” quizá (porque reprimir no termina con el consumo), pero por eso mismo, la más esperanzadora.

¿Por qué legalizar?

Asumiendo que las drogas, al menos en este momento histórico del desarrollo de la Humanidad, llenan una necesidad (“flaqueza estructural” digamos; si no, nadie las consumiría), pero más aún: teniendo en cuenta que esa necesidad se ha manipulado y mercadeado de un modo monstruoso haciendo de los narcóticos una mercadería más, fundamentalmente en las poblaciones jóvenes, abordar el problema nos pone ante un complejo campo socio-sanitario, ¡pero no policíaco-militar!

Que se ha mercadeado, y se lo sigue haciendo de un modo cada vez más sutil apelando a las más refinadas técnicas de promoción comercial, no caben dudas. Como dijimos más arriba: lo que antes constituía una rareza cultural, hoy es ya casi un producto de primera necesidad en muchos círculos. Incluso se ha ido construyendo toda una cultura de aceptación de las drogas, a punto que para pertenecer a diversos colectivos, hay que consumir. Ya no asustan, no espantan, no están estigmatizadas. Esto difiere de grupo social, de país, de “nicho de mercado”, dicho en términos mercadológicos. La marihuana es la droga ilegal más popular (hasta un 5% de la población adulta mundial, UNOCD), puesto que grandes masas (de jóvenes en lo fundamental) –ricos y pobres, varones y mujeres, intelectuales críticos y banales consumistas, de izquierda o de derecha, etc.– la consumen. Pasó a ser un baluarte, un símbolo: en cualquier sitio se puede conseguir un vendedor, cosa que décadas atrás no sucedía.

Pero pese a este consumo fabuloso, siempre en aumento, el sistema en su conjunto, más allá de la declaración de “flagelo” con que se suele presentar el asunto, hace un combate muy singular del problema. Si se tratara de un tema socio-sanitario, ¿por qué, como dice el documento de las FARC, se castiga básicamente al productor de la materia prima, al campesino que produce las plantas de donde se extraen las sustancias base, o al consumidor final, al usuario ocasional o al drogodependiente? (que, llegado a un punto, no es sino un paciente en relación enfermiza con un tóxico, pero nunca un criminal). ¿Por qué la “guerra contra las drogas” se hace sólo con armas letales y ejércitos armados hasta los dientes y no, por ejemplo, con ejércitos de médicos, psicólogos, trabajadores sociales, comunicadores? “Los principales beneficiarios de la guerra contra las drogas son los presupuestos de las fuerzas armadas, la policía y las cárceles así como de otros sectores relacionados al área de tecnología e infraestructura”, señalaba la UNOCD).

La Comisión Global de Políticas sobre Drogas, integrada por los ex presidentes de México, Ernesto Zedillo; de Brasil, Fernando Henrique Cardoso; de Colombia, César Gaviria, y de Suiza, Ruth Dreifuss, así como por personalidades internacionales tales como el ex Secretario de Estado de Estados Unidos George Shultz, el ex Jefe de la Reserva Federal también de Estados Unidos, Paul Volcker y el ex Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, el ghanés Kofi Annan, además de numerosos académicos y activistas sociales, evaluó en el 2011 que tal como se venía llevando adelante, con ese espíritu militarista y prohibicionista, “la guerra global a las drogas ha fracasado, con consecuencias devastadoras para individuos y sociedades alrededor del mundo. Cincuenta años después del inicio de la Convención Única de Estupefacientes, y cuarenta años después que el Presidente Nixon lanzara la guerra a las drogas del gobierno norteamericano, se necesitan urgentes reformas fundamentales en las políticas de control de drogas nacionales y mundiales. Los inmensos recursos destinados a la criminalización y a medidas represivas orientadas a los productores, traficantes y consumidores de drogas ilegales, han fracasado en reducir eficazmente la oferta o el consumo. Las aparentes victorias en eliminar una fuente o una organización de tráfico son negadas casi instantáneamente por la emergencia de otras fuentes y traficantes. Los esfuerzos represivos dirigidos a los consumidores impiden las medidas de salud pública para reducir el VIH/SIDA, las muertes por sobredosis, y otras consecuencias perjudiciales del uso de drogas. Los gastos gubernamentales en infructuosas estrategias de reducción de la oferta y en encarcelamiento reemplazan a las inversiones más costo-efectivas y basadas en la evidencia orientadas a la reducción de la demanda y de los daños”. [Las] “políticas de drogas deben basarse en los principios de derechos humanos y salud pública” [teniendo como principal medida de éxito] “la reducción de daños a la salud, a la seguridad y al bienestar de los individuos” (Comisión Global de Políticas de Drogas -CGPD-, 2011).

Todo indica que si efectivamente se quiere tomar el tema de las drogas, empezando por la marihuana, como un verdadero problema de salud –y por cierto lo es, porque no hay ninguna droga inocua, desde los esteroides hasta la terrible heroína– llenar de policías y soldados la sociedad militarizando todo y criminalizando al consumidor, no resuelve nada. Decíamos que no hacemos elogio de la marihuana, ni de ninguna droga, porque no hay ninguna que no presente consecuencias dañinas. De hecho, el cannabis no es tan inocente, si bien es menos dañino que el tabaco de cigarro común; pero no deja de tener consecuencias negativas, más aún que el LSD o el éxtasis. La cuestión fundamental, más allá del grado de “peligrosidad” de la sustancia en juego, es que todas las drogas deben ser abordadas como problema sanitario, psicosocial, político-cultural. De ahí que pensar alternativas novedosas como la descriminalización y su legación es un interesante camino a transitar.

Si la narcoactividad crece de tal manera es porque hay grupos de interés (¡enormes y poderosísimos grupos de interés!) que buscan que el negocio crezca… y que siga en la ilegalidad. Legalizarlo podría hacer perder una buena tajada, obviamente. En el Prólogo que hace el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso al libro “Políticas sobre drogas en Portugal. Beneficios de la Descriminalización del Consumo de Drogas”, de Artur Domosławski del año 2012, donde se analiza el fenómeno en ese país donde el consumo de cannabis para usos recreativos fue legalizado, puede leerse que “Toda la evidencia disponible demuestra, más allá de cualquier duda, que las medidas punitivas por sí solas, sin importar su severidad, no logran la meta de reducir el consumo de drogas. Peor aún, en muchos casos la prohibición y el castigo tienen desastrosas consecuencias. La estigmatización de los consumidores de drogas, el miedo a la represión policial y el riesgo a enfrentar procesos penales, hacen mucho más difícil el acceso al tratamiento. […] Existe un amplio consenso mundial de que la “guerra contra las drogas” ha fracasado, y que es momento de abrir un amplio debate sobre alternativas viables y nuevas soluciones”.

Es obvio entonces, por lo que vamos viendo, que legalizar el consumo de drogas puede ser una vía mucho más sana que seguir reprimiendo, si es que se quieren buscar alternativas reales a todo esto. Pero llevar adelante una medida así toca fabulosos poderes –que no son sólo las mafias encargadas del trasiego de las sustancias del punto de producción al consumidor final– por lo que el asunto es claramente un tema político y social. ¿Por qué cuesta tanto promover estas legalizaciones? Porque mantener en la ilegalidad es el negocio de esos grandes poderes.

La llamada “guerra contra las drogas”, tal como se lleva adelante en la actualidad, no es sino una estrategia de grandes poderes, incluido Washington, que sirve para 1) generar enormes ganancias a quienes lucran con cualquier guerra y 2) una coartada perfecta para mantener bajo control a grandes extensiones del planeta a partir del proyecto de dominación estratégico que lidera la Casa Blanca, amparándose en esta “noble” tarea de combatir un flagelo.

La guerra contra las drogas no busca en realidad terminar con el consumo, ni mucho menos. Alimenta la industria bélica y posibilita actuar (al proyecto de dominación estadounidense básicamente) allí donde tiene intereses estratégicos (recursos naturales: petróleo, agua dulce, biodiversidad). Años de guerra frontal contra las drogas no lograron terminar con la producción, el tráfico y mucho menos el consumo de estupefacientes. Por el contrario –lo vemos con la marihuana como ejemplo arquetípico– su consumo sigue aumentando.

Valen aquí palabras de Noam Chomsky para graficar la situación: “El movimiento de los negros llegó a su límite en cuanto se convirtió en un asunto de clase. La clase media de minorías raciales representaba cierta amenaza para la hegemonía blanca. Por lo tanto, a finales de los años setenta las autoridades empezaron a ‘reaccionar’ con la “reinstitución de la criminalización de la población negra. El instrumento que se utilizó para recriminalizar a la población negra fueron las drogas. […] La guerra contra las drogas es un fraude, un fraude total. No tiene nada que ver con las drogas. […] En lo que ha sido exitosa la guerra contra las drogas es en criminalizar a los pobres. Y los pobres en EE.UU. resultan ser en su mayoría negros y latinos”.

Quizá, no sin cierta cuota de resignación, hay que aceptar que las drogas cumplen un cometido en la dinámica humana, al menos en el sujeto que somos hoy, falibles y atravesados por conflictos. Igual que las religiones, “ayudan” a sobrevivir. Si a eso se le suma que hay quienes aprovechan esa humana tendencia para desarrollar allí un enorme negocio dadas las reglas de juego dominantes (sistema capitalista), el campo de la narcoactividad no va a desaparecer nunca, sino que se refuerza. La represión del consumo evidencia que no da mayores resultados, pues el mismo no baja. Entonces pensar inteligentemente en quitarle el atractivo de la transgresión, de “fruta prohibida” a las drogas, logrando su legalización –ya lo es el alcohol, ¿por qué no hacerlo con la marihuana?– es tal vez la única salida posible para evitar que esto siga aumentando.

El llamado no se hace desde un moralismo simplista. Se hace desde una profunda convicción en que debe construirse una sociedad donde lo más importante no sea el lucro personal sino el interés colectivo.

Bibliografía:
- Colussi, M. (2013). “Despenalización de las drogas: realidades y perspectivas en Guatemala”. Guatemala: IPNUSAC. Cuadernos de Investigación N° 1. Versión electrónica disponible en: http://ipn.usac.edu.gt/images/revistas/despenalizacion_de_las_drogas.pdf
- Comisión Global de Políticas de Drogas. (2011) “Guerra a las drogas”. Versión electrónica disponible en: http://www.e-drogas.es/c/document_library/get_file?uuid=4f0a2cb6-3c01-446c-9be6-3804e8a35b38&groupId=10156
- Domosławski, A. (2012). “Políticas sobre drogas en Portugal. Beneficios de la Descriminalización del Consumo de Drogas”. Varsovia: Open Society Foundations.
- Garay, L. y Salcedo, E. (2012). “Narcotráfico, corrupción y Estados. Cómo las redes ilícitas han reconfigurado las instituciones en Colombia, Guatemala y México”. México: Random House Mondadori
- Garzón, J.C., Olinger, M., Rico, D. y Santamaría, G. (2013). “La diáspora criminal: La difusión transnacional del Crimen Organizado y cómo entender su expansión”. Washington: Wilson Center.
- Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –UNOCD–. (2013). “World Drug Report 2013”. Viena: UNOCD.
- Organización de los Estados Americanos –OEA–. Secretaría General. (2013). “El problema de las drogas en las Américas”. OEA.
- ______ (2013). “Escenarios para el problema de drogas en las Américas 2013-2025”. OEA.
- Samper, E. (2013). “Drogas. Prohibición o legalización. Una nueva propuesta”. Bogotá: Random House Mondadori.
- Sànchez Turet, M. (1991). “Drogodependencias: aspectos terminológicos y taxonómicos”. Anuario de Psicología. Barcelona: Facultat de Psicologia, Universitat de Barcelona. (49): pp. 5-18.

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Honduras, Río Blanco: Corre la sangre indígena del Pueblo Lenca en su lucha contra el proyecto de la central hidroeléctrica que ahogará sus tierras

Dick Emanuelsson - Mirian Huezo Emanuelsson (especial para ARGENPRESS.info)

En el noroeste de Honduras se desarrolla una intensa batalla desde hace nueve meses entre el pueblo indígena Lenca y la construcción de una central hidroeléctrica llamada el “Proyecto Hidroeléctrica Agua Zarca”.

La constructora más grande del mundo de represas, Sinohydro fue doblegada y abandonó el proyecto ante la firmeza y decisión del pueblo Lenca de luchar hasta las últimas consecuencias.


Foto: La indígena lenca María Paulina Gómez, tía de Paula González que fue la primera víctima en la lucha contra el “Proyecto Hidroeléctrica Agua Zarca”.

Hasta ahora han sido asesinados dos integrantes de ese pueblo. Tomás García fue asesinado en julio 2013 cuando los militares abrieron fuego contra los indígenas.

Bertha Cáceres, coordinadora del Copinh, Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, ha sido enjuiciada y sentenciada a prisión por la consecuente lucha contra el proyecto.

Río blanco, noroccidente de Honduras: Estos son cartuchos, dice Francisco Javier Sánchez y extiende su mano hacia nosotros para ver mejor los 4-5 cartuchos de municiones. Sánchez es presidente de Copinh.


Foto: Francisco Javier Sánchez, presidente de Copinh.

La compañía cree que nos puede intimidar. Pero no nos dejamos a intimidar, no tenemos miedo, dice, sonriendo astutamente. Aunque dos compañeros han sido asesinados en la larga lucha de nueve meses, seguimos exigiendo el derecho a las tierras que pertenecen al Pueblo Lenca.



En nuestro alrededor se han concentrado unas cien personas del pueblo indígena Lenca. Éste pueblo vive y trabaja la tierra en los departamentos de Intibuca, Santa Barbara, Lempira y La Paz, departamentos que limita con El Salvador donde también existen comunidades de lencas. Al frente de nosotros se ha agrupado unos diez guardias armados y nerviosos. Están ahí, dicen, para proteger la oficina de la empresa que ha obtenido la concesión del Congreso Nacional para construir y administrar una central hidroeléctrica. Pero no ha logrado construir mucho más que las barracas de las oficinas pese que el proyecto comenzó hace nueve meses.



Hemos bajado por las montañas durante una hora y con horror nos estamos imaginando el terrible regreso por los senderos que suben bruscamente por estas montañas. El equipo de máquinas fotográficas y de video, el trípode, mochilas y cables pesan. . . .

La naturaleza y los paisajes en esta parte de Honduras son impresionantemente hermosos. Las montañas se elevan majestuosamente y los bosques de coníferas y el cultivo del maíz están iluminadas y se balancean divinamente verdes y amarillos en el viento. La mayor empresa de construcción de centrales hidroeléctricas en el mundo, la china Sinohydro, creía que se podía construir una de muchas centrales hidroeléctricas en Honduras. Pero el pueblo Lenca y la organización Copinh lo impidieron. Los chinos se retiraron a pesar que el estado construyó un cuartel de la policía y el ejército envió tropas al sitio por el lugar de la eventual construcción. Francisco y su pueblo se negaron a retirarse del lugar que han ocupado durante los últimos nueve meses.

* ¿Con qué se responde las balas de los guardias? le preguntamos a Francisco. ¿Con piedras, con los machetes, o. . .?

– Con mache…. ¡No! Con pura manos en veces, leñas. Pero. . . nosotros no agredimos, son ellos que agreden a nosotros, contesta el líder de baja estatura pero con unos ojos que expresan una fuerte determinación de no rendirse.



Las nubes bajan lentamente por las montañas y, literalmente, las encierran en una enorme suave manta blanca. Las mujeres y los niños, viejos como jóvenes se ríen con timidez cuando les preguntamos acerca de ¿cómo pueden aguantar día y noche, día tras día, mes tras mes?

La oscuridad se asienta sobre “El Roble”. Es el lugar donde Copinh desde hace nueve meses ha levantado una barricada como un obstáculo en el camino para evitar que la próxima constructora pueda pasar con vehículos pesados y dirigirse a la obra en el río. Es un puesto estratégico con vistas a toda la zona y el valle se sumergirá en el agua cuando y si el dique debería ser construido.

– Somos once aldeas en la lucha contra la represa, en pie de lucha hasta morir.

* Según la empresa, ella quiere comenzar a construir la “cortina” ahora. ¿Qué pasará con esta parte abajo donde estamos ahora?

– Inundan las tierras que tenemos para trabajar y las aldeas también.

* ¿Qué cultivan ahí?

– Cultivamos maíz, frijoles, café de palo, yuca, guineo, naranja, lima, toda variedad de frutas tropicales. Desaparecerán con el embalse, agrega Francisco Sánchez y María Paulina Gómez, una de las mujeres delgadas pero fuerte, comenta:


Foto: Una joven indígena lenca con su gorra del Che.

– En esta lucha destruyeron a mi sobrina Paula González, que murió. Dio su vida en esta lucha por los bosques y los ríos, que son muy sagrados por que tienen el espíritu de la niña. Por eso nosotros como indígenas lencas no olvidamos que somos y siempre defendiendo nuestras tierras.

* En esta lucha ¿no solo están los hombres sino todo un pueblo?

– Si, todo un pueblo. Por que nosotros no somos allegados aquí, ¡nosotros nacimos aquí!

Si hay algo notorio, pues es la presencia de mujeres y niñas. Y no son tímidas de hablar por ser mujeres. Al contrario. Mujeres como María Paulina Gómez las hemos visto y escuchado en toda Honduras. Él que creía que la mujer lenca se quedaría calladita y sumisa ante el hombre, se equivoca. Las mujeres indígenas están muy activas, quizás por ser lo más cerca y responsables por los niños y el hogar. Tienen una lucha diaria para que los niños puedan alimentarse. También ven como los niños son afectados de todo tipo de enfermedades cuando el Estado se hace ausente y no garantiza lo más elemental de derechos humanos, el derecho a la vida.


Foto: Una mujer indígena de la Amazonía ecuatoriana camina en el desastre ecológico creado por Chevron-Texaco.

Los megaproyectos en Latinoamérica como construcción de Centrales Hidroeléctricos o la explotación mineras, enfrentan cada día una reforzada resistencia de los pueblos. No es una sorpresa que son los pueblos originarios en primer lugar que son los afectados cuando las transnacionales, con el beneplácito generoso de los diferentes gobiernos quieren explotar las enormes riquezas naturales que el continente americano posee. Hoy existe una red entre pueblos y naciones en América Latina y el Caribe hasta tal grado que se reúnen e intercambian experiencias frecuentemente en la lucha en cómo combatir los saqueadores de los recursos naturales. Hasta que tienen un día de lucha contra los planes y obras de represas y minerías que es el Día 14 de marzo.

El movimiento popular también se involucra cada vez más en la lucha ya que riqueza de la naturaleza deben ser distribuida entre los pueblos y no como ahora, resultar en grandes beneficios para los accionistas o administradores de fondos en el mundo industrializado en Montreal, Nueva York, París, Beijing o Viena.

El ejemplo de Bolivia y el Gobierno de Evo Morales es sólo uno de varios ejemplos de cómo las políticas pueden ser exitosas si están al servicio al interés de la mayoría del pueblo. El gobierno de Morales, cuando asumió el cargo en 2005, de inmediato tomó el control de los impuestos sobre el petróleo y el gas, aumentó dramáticamente los impuestos de las compañías petroleras que querían permanecer en Bolivia, pero bajo las condiciones impuestas por el gobierno. Los detractores de Morales argumentaron que todas las empresas extranjeras huirían del país y que toda la inversión extranjera cesaría.

La realidad fue lo contrario y confirmó que las enormes ganancias que las empresas habían sacado de Bolivia podrían ser invertidas en más escuelas, maestros, hospitales, médicos, y también en aumento de los salarios. Se han introducido incluso una pequeña pero simbólica pensión para los más pobres entre los ancianos en Bolivia.

Cinco familias controlan casi todo en Honduras

El 40% del PIB en manos de un puñado de apellidos de origen judío y palestino.

Casi todos contribuyen económicamente con los dos partidos liberal-nacional.

Un puñado de familias coordinadas antes y después del golpe de Estado.

Los Rosenthal, los Facussé, los Larach, los Nasser, los Kafie o los Goldstein. Cinco apellidos que controlan maquilas (industrias ensambladoras), energía térmica, telecomunicaciones, turismo, banca, finanzas, medios de comunicación, cementeras y comercio, aeropuertos o el congreso. Prácticamente todo. Son el núcleo duro de ese 3% de hondureños que controla el 40% de la producción nacional. Son los elegidos de un país con un 70% de pobres, resumió el diario derechista español El Mundo el 28 de noviembre de 2009, citando el libro “Honduras; poderes fácticos y poder político coordinado”, por Víctor Meza.

“Son familias como los Atala, dueños de Banco Ficohsa o los Kafie “poderosos entre los poderosos”.

Bolivia también dio al mundo exterior una profunda lección en democracia, especialmente para las supuestas democracias autoproclamadas en Europa y los EE.UU. El gobierno de La Paz mostró cómo un gobierno que responde más escuchando a los indígenas cuando no están de acuerdos con el gobierno central en lugar de los inversores extranjeros, que siempre han presentado un pliego de peticiones que quiere ver cumplido antes de invertir.

La participación electoral es un indicador de la democracia y el 6 de diciembre de 2009 participó más del 80 por ciento del electorado y Evo Morales recibió una nueva confianza con 64,22 por ciento de los votos. Su partido, el Movimiento al Socialismo, MAS, ganó la mayoría cualificada en el Senado y la Cámara de Diputados.

Ejemplos en Bolivia en cómo la democracia ha sido aplicada ha sido los temas ¿en qué los recursos naturales serán invertidos o cómo la construcción de carreteras en los territorios indígenas constitucionales sean construidas? Una nueva constitución fue redactada y conformada en un referéndum. La nueva Constitución dio a los 50 diferentes pueblos originarios derechos que antes ni siquiera habían soñado. Y con esto en la columna, los pueblos indígenas se han enfrentado varias veces con el gobierno en La Paz.


Foto: El gobierno de Evo Morales ha tomado el control de los recursos naturales y una nueva constitución da legitimidad a las decisiones. Los sectores oligárquicos y la Casa Blanca intentan sistemáticamente de desestabilizar al proceso político. Pero 65% del pueblo respalda al gobierno.

Estos derechos y esta constitución avanzada carece el Pueblo Lenca u otras comunidades indígenas de Honduras. En cambio, la represión se ha intensificado a medida que el Congreso del país dio su consentimiento a no menos de 47 concesiones a empresas extranjeras o nacionales apenas días después del golpe de estado militar del 28 de junio de 2009. El segundo país más pobre de América es al mismo tiempo, paradójicamente, uno de los más ricos si contamos en recursos naturales. Pero la política de la riqueza o económica no se distribuye o está al servicio al hondureño en común, sino va a un pequeño grupo de empresas extranjeras y nacionales.

Uno de los indígenas que fue afectado por la creciente represión contra el pueblo lenca fue Tomás García. El 15 de julio el año pasado fue blanco militar por el ejército. Se cumplían 106 días de resistencia y toma por la carretera cuando el Ejército disparó en forma indiscriminada contra los indígenas, asesinando a Tomás García e hiriendo seriamente a su hijo.


Foto: Herido por las balas del Ejército, Alan García, hijo de Tomás García muerto el 15 de julio 2013.

Como la justicia esta acusada en Honduras por estar volteada, el uniformado que disparó esta libre mientras Bertha Cáceres, coordinadora de Copinh, Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras, fue enjuiciada meses después, acusado por rebelión y poseer de armas. Berta calificó en esos momentos el asesinato a García como una “reacción desesperada y criminal” por parte de las empresas que buscan represar el río Gualcarque.

Quedamos de encontrarnos con ella en un lugar secreto, ya que desde el año pasado tiene una orden de captura y de prisión que pesa sobre su cabeza. Ella también es una prueba de cómo las mujeres de Honduras se han ganado nuevas posiciones y una nueva conciencia después el surgimiento del Frente Nacional de Resistencia Popular, FNRP, el movimiento que se formó en el mismo día del golpe de estado.

Tres meses después el asesinato de Tomás García, en octubre de 2013, Bertha fue condenada a prisión, un veredicto que se creará en febrero de 2014. El tribunal también dictaminó que Cáceres no podrá regresar a la región de Río Blanco. El cargo era la posesión de un arma y la intriga de rebelión entre el pueblo Lenca contra la construcción de la central hidroeléctrica en Río Blanco.


Foto: Patrulla del Ejército y los indígenas lenca en la carretera. Pese a la militarización de la región de Río Blanco, la lucha contra los planes de la represa sigue intacta.

Pero cualquiera que conozca a Bertha sabe que la acusación es absurda, y es el resultado de una provocación. Cuando Bertha y el vehículo que Copinh posee se dirigía a El Roble, el sitio de la ocupación en el Río Blanco, recogieron a un señor que plantó una pistola en el vehículo. Por pura coincidencia una patrulla del ejército detuvo el vehículo sólo unos minutos después de que el “pide-jalón” había bajado del carro.
Con la provocación aumentó las amenazas de la policía y militares en la región y también las amenazas de muerte hacía la dirigenta de Copinh. El internacionalmente reconocido juez español Baltazar Garzón, quien exigió que


Foto: La lista de personas para ser asesinadas. Bertha Cáceres encabeza la lista.

Pinochet debería ser extraditado a España y ser procesado cuando estaba en Inglaterra, presentó en noviembre del año pasado una lista de 18 hondureños, personas próximas de ser asesinadas. Bertha es una de esas “corredor de la muerte” (¿por quién(es)?). Garzón exigió que el Estado deba proteger y no perseguir a Bertha.

– La decisión de asesinarme es el resultado de una lucha y causa colectiva. Lo hemos dicho antes pero vale la pena repetirlo; vivimos en un enclave de centenares de años de minera, maderero, bananero, frutero, maquilero y hoy vamos a ser un enclave de “Ciudades Modelos”. Vivimos en un enclave dirigido por las transnacionales con un Estado que se va a volver cada vez más servil de esas compañías. Estamos en esta etapa de mayor agresividad de profundización de la transnacionalización. Todos los marcos jurídicos están hechos para eso. Todo esto esta acompañado con la militarización en que Honduras sigue siendo, como lo hemos dicho, un laboratorio de los gringos, que precisamente va acompañado al saqueo de la riqueza que tenemos. Pero no solo eso. Honduras sigue siendo, en esa política imperialista un lugar dentro de la geopolítica gringa es muy importante para invadir a otros pueblos, para detener a los movimientos emancipatorios de saqueos de bienes de la naturaleza. El 2010 para acá dieron esas concesiones, pero fíjate que solo tres días del golpe (28 de junio e 2009), empezaron a dar concesiones.


Foto: Bertha Cáceres, coordinadora del Copinh.

No vacila en una sola letra. Parece que la lucha en las montañas, bosques, en ríos y valles se han impregnado en la columna en esta luchadora, madre a tres hijos. Como la auténtica líder para la lucha lenca, ha viajado en gran parte del mundo en donde ha planteado el mensaje de lucha de su pueblo.

Ha sido recibida con respeto y admiración y una descomunal solidaridad, sobre todo en Latinoamérica. Nora Cortiñas, 84 años, fundadora de Las Madres de Plaza de Mayo, llegó a Río Blanco y declaró su solidaridad. Condenó la represión y exige un cese a la obra y respeto para los derechos del pueblo Lenca.

También dirigentes religiosos de EE.UU. u otros lideres de los organismos de derechos humanos han visitado el lugar por la ocupación, mientras otros representantes internacionales no pudieron llegar por ser también blancos militares durante el camino, a ocho horas de la capital hondureña.

Las empresas que han sido beneficiadas a las 47 concesiones dieron casi todas su apoyo total al golpe de estado 2009. Bertha sostiene que detrás las fachadas de las empresas hondureñas se esconden casi siempre una compañía transnacional.

COPINH ha llevado a cabo muchos debates sobre el tema de la energía. Los medios oficialistas y la élite política y económica critican a la organización indigenista de ser enemiga a la tarea de que Honduras crea sus propias fuentes de energía. Pero, dice Bertha, Copinh no está en contra que el país crea su energía, por que es un derecho humano, sino que el derecho a la energía no debe ser ligada con intereses capitalistas privados. En Honduras lo es a 100 por ciento.

– El que se presenta como presidente de la empresa DESA es David Castillo, y es egresado de Westpoint, EE.UU. (La Academia Militar de los Estados Unidos, USMA, creado 1802), especialista en inteligencia militar. Es también asesor al Estado Mayor (de las FF.AA. hondureñas). Entonces vemos que hay un vínculo en todos los megaproyectos hidroeléctricos o mineros con los militares, dice Cáceres.

Agrega que se ha impuesto un nuevo concepto por “desarrollo” y es el concepto del Banco Mundial. Se ha financiado una parte de las concesiones en Honduras con millones de dólares. Pero no es sólo concesiones acerca de la construcción de plantas de energía sino una combinación de centrales hidroeléctricas y minería.



Para Copinh y Bertha Cáceres el concepto de desarrollo va de la mano con la creación de un poder popular desde abajo, la construcción de un pueblo del poder con y entre los habitantes de los pueblos y en las comunidades autónomas. Dice que no solo la energía es fundamental sino también la cuestión del agua. “Es un crucial y fundamental para nuestras comunidades”, agrega. Por que hoy en día es imposible llevar a cabo operaciones de extracción a menos que haya acceso al agua. El pueblo Lenca tiene el privilegio de vivir en las sierras que generan una gran cantidad de agua. Pero no solo los lencas (principalmente agricultores) necesitan el agua para sus cultivos, sino también los habitantes de la región fronteriza de El Salvador sobrevive gracias al agua que emana del lado hondureño y regiones lencas.

La empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA)

La empresa fue creada 2008 por el clano familiar Atala-Faraj, de origen cubano-palestino. “Es uno de los empresarios más comprometidos en el derrocamiento del ex Presidente de la República, Manuel Zelaya Rosales,” el 28 de junio 2009, escribió Radio Progreso en un artículo.

Camilo Atala es dueño del Banco Centroamericano, BAC-Bamer. “Las familias Atala-Faraj también son propietarios del grupo financiero Ficohsa, que comprende Banco Ficohsa, Interamericana de Seguros, Ficohsa Express, PSI –Proyectos y Servicios Inmobiliarios-, Dicorp –Divisas Corporativas- y Fundación Ficohsa. Por su parte los Faraj son dueños de la cadena de tiendas Diunsa y los supermercados La Colonia”, sigue Radio Progreso su resumen.

La empresa de construcción más grande del mundo para centrales hidroeléctricas, la empresa estatal china Sinohydro, se adjudicó el contrato para construir la planta de energía en Río Blanco. Pero fue expulsada por la lucha insistente de los indígenas lencas.

“Esta lucha titánica contra monstruos transnacionales”, dice Bertha, muestra que las personas son capaces y son suficientemente fuertes como para obligar a estos mega proyectos de muerte en retirarse.

Expulsaron a Sinohydro. Lo cual causó una furia entre los poderosos y visto como un “mal ejemplo” para “otros movimientos en Honduras que participan en la misma lucha que nosotros”. DESA no ha sido capaz de contratar a una nueva empresa de construcción que quiere construir la planta. “No en vano, somos hijos e hijas de Lempira”, dice Bertha y sus ojos brillan literalmente en cada sílaba.

Los guardias de seguridad armados están rodeados por los indígenas. Han aparecido el director de la empresa de la vigilancia y el director adjunto. A pesar de sus armas de fuego, los guardias observan con rostros preocupados a los indígenas que golpean con sus machetes, conscientes de su superioridad numérica. El ambiente es tenso y si no hubiera sido por nuestra presencia, “International Press”, es posible que la situación hubiera sido diferente.

Las empresas que han recibido las concesiones por el Congreso del país para construir plantas de energía, “parques” de los parques eólicos o concesiones mineras, poseen de verdaderos ejércitos paramilitares, truena David Romero, director de Radio Globo, el canal de la radio quizás más popular en Honduras por su postura firme contra el golpe militar de 2009. Y aquí, en Río Blanco, están diez representantes de una de estas empresa de seguridad liderado por Douglas Bustillo, un ex teniente del ejército hondureño. Escuchamos las acusaciones de los lencas a Bustillo por dirigir grupos de asesinos y secuestradores. Y cuando le estamos filmando y fotografiando a él, él hace lo mismo con nosotros.

– No, ellos (los indígenas) no son guerrilleros, dice cuando lo entrevistamos. La compañía (Desa) dicen que tiene papeles que compraron la tierra de los indígenas. Estamos aquí para asegurarse de que la propiedad no está sujeto a daños o intrusiones, dijo el hombre con una sonrisa como mostrar a los cien lencas presentes que no les tiene miedo, o que quiere provocar a los originarios a acciones que no le conviene ante nosotros.


Foto: Douglas Bustillo, teniente (r) del Ejército ahora vice jefe de la empresa de seguridad al servicio del consorcio Desa.

Todas las empresas que afirman tener papeles legales sobre la tierra han tratando con todos los medios posibles de comprar la tierra y el título. Los vendedores muchas veces ni siquiera saben leer o escribir, debido al analfabetismo en estas regiones de Honduras es alto. Las empresas incluso han falsificado los nombres de las firmas, sostiene el presidente de Copinh, Francisco Javier Sánchez. Las historias de cómo la empresa ha atraído a los indígenas a firmar, hace recordar uno a las historias de África, cuando los entonces colonialistas llegaron con espejos, caramelos o aguardiente. En la región de Río Blanco o San Francisco de Opalaca las empresas han regalado confites, un saco de maíz, frijol o 100-500 Lempiras, aproximadamente 5-25 dólares. Ante el sistema judicial totalmente corrupto, los denunciantes se encuentran completamente sin derechos.

¿Cuáles son entonces los propietarios de la empresa Desa? preguntamos a Bertha. Ella responde que son de una familia oligárquica con inversiones en el mundo de la banca y ahora también en la llamada “energía renovable”.

Alinea los hombres detrás de la construcción de central hidroeléctrica en Río Blanco. Entre los propietarios de Desa esta el clan familiar Atala, donde Camilo Atala es el dueño del Banco Centroamericano, BAC Bamer. El hermano Pedro Atala es el presidente de la liga profesional de Honduras en el fútbol. El tercer Atala es el vicepresidente de la Junta Industrial Latinoamericana de Comercio y propietario de Motagua, el segundo mejor equipo de fútbol de Honduras.

Los Pueblos originarios en Honduras

El censo oficial sitúa en 8.045.990 la población, de la que 496.600 pertenecería a los pueblos indígenas chortí, lenca, miskito, nahua, pech o paya, tawahka o sumo y tolupán o xicaque. El número de indígenas según sus propias organizaciones es de 607.300 a quienes hay que sumar un número cercano a las 200.000 personas de los negros del Caribe y garifunas. Son, con mucho, el sector más pobre y abandonado del país. Los organismos de la ONU estiman que viven en una situación de “extrema pobreza” en unas 4.000 aldeas, condición determinada a lo largo de los siglos, desde la colonización española, por la falta de acceso a la educación, salud, seguridad, acceso a la tierra y a sus recursos naturales. El territorio reclamado por los pueblos indígenas es de aproximadamente 2 millones de hectáreas, sobre una extensión nacional de 11’2 millones, y solo el 10% de ellos tiene un título de propiedad de las mismas asegurado.
Fuente: Pueblos Originarios en América

A construir una represa es una tarea compleja y especialmente costosa. El proyecto en Río Banco, “El Proyecto Agua Zarca”, recibió luz verde de CAMIF, (el Central American Mezzanine Infrastructure Fund) un sub órgano del Banco Mundial. Es un medio para estimular la inversión privada de infraestructura en Centroamérica.

Copinh advirtió en un comunicado al Banco Mundial sobre las consecuencias sociales, ambientales e históricas de un préstamo a la construcción de la represa antes de la decisión del banco. La organización también llamó a una reunión entre el banco y el pueblo lenca para que el banco pudiera escuchar a los que se verían afectados por el proyecto.

El Fondo de Desarrollo de Holanda también está a punto de dar un préstamo millonario al Desa. Copinh y cinco organizaciones europeas de derechos humanos escribieron al Fondo holandés e hizo hincapié en que el Fondo será cómplice de violaciones del Convenio 169 de la OIT sobre los derechos indígenas y la autonomía, y que contribuyen a la militarización de la región y con el aumento de violaciones de los derechos humanos.

– El Fondo envió sus consultores a Honduras y respondieron que ya consultaron. Desconocieron totalmente todas las denuncias de Copinh. Fue una gente arrogante, prepotente que no se ha atrevido de dar una respuesta directa a Copinh. Ellos dijeron “que sí”, pero ellos mienten.

– Lo otro que dijeron es que su interlocutor válido para el pueblo indígena es la Secretaria de Pueblos Indígenas y Afrohondureños. ¿Cómo va a ser el mismo Estado y gobierno que no representan los pueblos indígenas por que es el ministerio del gobierno?

– Dicen también que la representación (del pueblo lenca en Río Blanco) la tiene un patronato que organizó Desa. Son cuatro personas que son empleados por Desa, los trajeron a la Casa Presidencial y juntaron con algunas organizaciones dizque indígenas, que incluso la base de ellos está en contra esa firma del proyecto. El Fondo de los Países Bajos dice que ellos son sus interlocutores comunitarios válidos.



La dirigenta de COPINH afirma que fue presionada para sentarse a negociar con la empresa y que el jefe de la compañía le ofreció un soborno para aceptar la construcción de la represa. Pero Bertha Cáceres dice que jamás aceptará propuestas similares para violar toda dignidad humana y la confianza que el pueblo lenca ha dado a su líder. Después de su negativa, fue sometida a varias provocaciones y se publicó la lista de muerte en donde su nombre es registrado junto con otros 19 hondureños.

– Incluso tengo mensajes en mi celular de Douglas Bustillo, el vice jefe de Seguridad de la empresa, con mensajes de acoso sexual. Es una situación muy complicada para Copinh de un contexto de mayor criminalización, pese a que siempre ha habido una criminalización a Copinh desde el principio. Muchas amenazas y ocho compañeros asesinados. No es la primera vez pero como este momento, en el que se esta conformando un escenario nacional peligroso de mayor criminalización para los movimientos sociales, que se acusa a mi por “montajes al Ejército, posiciones ilegal de armas, en perjuicio a la Seguridad Interna del Estado de Honduras”, ¡por favor!, es una cosa que da risa pero muestra lo que son capaces de hacer. Es una estrategia gringa de Contrainsurgencia que debemos dar esa lectura.

El asesinato del líder indígena Tomás García por parte del ejército el 15 de julio de 2013, fue la gota que rebasó la copa para el pueblo lenca. Le dio un ultimátum a la empresa constructora china Sinohydro: retírese o enfrentará las consecuencias. Los chinos se dieron cuenta que la situación era insostenible para la construcción del proyecto con las comunidades en su contra y optó por retirarse. Desde ese día se destaca el proyecto hidroeléctrico pero sin constructores.


Foto: Ignocencio Gómez, indígena lenca que tiene su finca en la orilla del Río Gualcarque y que va a desaparecer por la represa.

La militarización y la “colombianización”, con grupos paramilitares que hace el trabajo “sucio” del estado o como militares patrullan durante el día y en la noche se colocan el brazalete del paramilitarismo y salen para asesinar a la oposición política y popular. La copia se ve claramente en Honduras de hoy, dice Bertha Cáceres:

– Como hemos denunciado siempre; es la copia del Ejército colombiano y el Paramilitarismo acá. ¿Y quiénes están detrás? Los Gringos. ¿Por qué los gringos tienen seis bases militares en Honduras? ¿Por qué van a poner la base marítima más grande de América Latina en Honduras? ¿Qué hacen esos gringos en Caratasca? ¿Por qué están haciendo subterráneos? Eso no es para combatir el narcotráfico, ¡que no vengan con ese cuento, es mentira!, dice la lidereza de Copinh y concluye:

– En Río Blanco hay un ejercicio de paramilitarismo. Yo los he visto y sabemos como operan, jugando con las mismas necesidades de la gente o de los mismos empleados. Pagan dos mil lempiras (100 USD) para sabotear el carro de Copinh. Cuando el Ejército me capturó el 24 de mayo 2013 había seis hombres civiles listos para tirotear al carro de Copinh. Cuatro veces me amenazaron a muerte (ese día). Francisco Sánchez, presidente de Copinh, esta en la misma situación pero se ha mantenido hasta ahora. Hay que estar bien preparados para soportar esto, por que no es fácil.



Después que hicimos el reportaje en Río Blanco y la entrevista con Bertha Cáceres en mediado de diciembre 2013, la Corte de Apelaciones de Comayagua dictó sobreseimiento provisional a Berta Cáceres, Aureliano Molina y Tomas Gómez Membreño.

Dice el comunicado del COPINH que “el equipo de defensa continuarán trabajando por un sobreseimiento definitivo en los casos de persecución judicial en contra de los tres compañeros y demás miembros del COPINH que son objeto de este tipo de represión y que aun enfrentan amenazas a la vida y acusaciones judiciales. Que agotaremos todas las instancias judiciales necesarias como una manera de seguir luchando por la justicia y la verdad, aunque sabemos cómo y para quienes funcionan y está hecho este poder del Estado. El COPINH advierte que la empresa DESA junto con el Ministerio Público, de quien lamentamos su papel de servilismo, continuarán haciendo diligencias que amenazan la integridad de nuestra organización y su militancia; No solo a través de la criminalización de la lucha del COPINH por la vía judicial, sino de campañas sucias y de descrédito, ataques cibernéticos, hostigamiento y militarización”.

Es una parcial victoria de todo el pueblo Lenca y la solidaridad nacional e internacional, sostiene la organización del pueblo Lenca.


Foto: El bloqueo del camino que ya lleva más de nueve meses,

Lempira (Cacique Lenca)

Lempira (m. 1537) fue un capitán de guerra del pueblo de los lencas que luchó contra los españoles durante la década de 1530, en los documentos escritos durante la conquista española, es mencionado con el nombre de El Lempira.

Era un indígena de origen Lenca, de buena estatura, de espalda ancha y de gruesos miembros. Era bravo y desde muy joven mostró gran valor, sentía un amor entrañable por su pueblo, su tierra, sus leyes y sus costumbres.

El nombre Lempira, según sostienen Jorge Lardé y Larín, proviene de la palabra Lempaera, que a su vez procede de dos vocablos de la lengua lenca: de lempa, que significa “señor” —título de alta dignidad o jerarquía—, y de era, que significa “cerro o sierra”. Así pues, Lempira, vendría a significar “Señor de la sierra” o “Señor del cerro”.

Lempira fue comisionado por Entepica para que organizara la resistencia a la penetración de las tropas españolas en 1537, teniendo como base el cerro de Cerquín. Cuando los españoles llegaron a Cerquín, Lempira se encontraba luchando contra caciques vecinos, pero debido a esta amenaza, Lempira se alió con el subgrupo lenca de los Cares y consiguió reunir un ejército de casi 30.000 soldados, procedentes de 200 pueblos.

Debido a ello, otros grupos se alzaron también en armas en el valle de Comayagua, en Olancho. Los intentos españoles para derrotarles, dirigidos por Francisco de Montejo y su lugarteniente, Alonso de Cáceres, resultaron infructuosos antes de 1537.

Fuente: Wikipedia

Convención 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales

La Convención 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales, también conocida como Convenio 169 de la OIT es una declaración de 1989, que precede la declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas. Tiene como predecesora a la convención 107 adoptada en 1957.

El convenio hace hincapié en los derechos de trabajo de los pueblos indígenas y tribales y su derecho a la tierra y al territorio, a la salud y a la educación.

Determinando la protección de “los valores y prácticas sociales, culturales, religiosos y espirituales propios” de los pueblos indígenas, y define “la importancia especial que para las culturas de nuestro territorio y valores espirituales de los pueblos interesados reviste su relación con las tierras o territorios“. Así como la importancia de las actividades económicas tradicionales para su cultura. También que los servicios de salud para indígenas deberán organizarse en forma comunitaria, incluyendo los métodos de prevención, prácticas curativas y medicamentos tradicionales. Los programas de educación “deberán abarcar su historia, sus conocimientos y técnicas, sus sistemas de valores” y además, “deberán adoptarse disposiciones para preservar las lenguas indígenas”.

Propuestas e historia

La convención OIT 169 es la más importante ley internacional que garantiza los derechos indígenas. Su fuerza radica y depende, de todos modos, de un alto número de naciones ratificantes.

La revisión de la convención 107 significa que los enfoques integracionistas y asimilacionistas ya no son aceptables como doctrinas para los gobiernos que las buscan.5 Los pueblos indígenas deben tener el derecho a elegir si integrarse o mantener su cultura, sus tradiciones, e integridad política. Los artículos 8–10 reconocen las culturas, tradiciones, y circunstancias especiales de los pueblos indígenas y tribales.

En noviembre de 2009, la decisión de una corte Chilena, considerada un hito en los derechos de los temas indígenas, hizo uso de las leyes de la convención OIT. La corte fallo unánimemente a favor de conceder un flujo de agua de 9 litros por segundo para las comunidades Chusmiza y Usmagama. Por una disputa legal de 14 años, y centros en derechos de agua para las comunidades en uno de los lugares más áridos del planeta. La decisión de la Corte Suprema en derechos de las aguas Aymara sostiene las decisiones del tribunal de Pozo Almonte tribunal y la corte de Iquique a apelar, y marca la primera aplicación judicial de la convención OIT 169 en Chile. Luego de esta decisión, algunos protestaron e intensificaron sus protestas durante el fallo respecto a la Convención 169 en Chile. Líderes Mapuche iniciaron una medida cautelar contra la presidenta chilena Michel Bachelet y su ministro de presidencia José Antonio Viera Gallo que también es coordinador de asuntos indígenas, argumentando que el gobierno fracaso a cumplir plenamente con la cláusula del convenio 169 de “consulta previa” que debe ser levado “de buena fe y de forma apropiada a las circunstancias, con el objetivo de conseguir acuerdo o consenso a las medidas propuestas” como tala, agronegocios, o minería en territorios indígenas. Existen muchos ejemplos de casos exitosos en los que se aplicó la convención OIT en Chile, como el caso de una Machi que inició una acción legal para proteger tierras con hierbas medicinales, que eran amenazadas por la industria forestal. Algunas preocupaciones se alzaron en su tiempo por el marco político de los gobiernos trajeron además del proveniente de la convención, y no al revés.

Distinción entre el convenio 107 y el 169

El convenio 107 de 1957, fue la primera iniciativa de tratar los asuntos indígenas. Y fue adoptado por la OIT a pedido de la ONU, y se adoptó en 27 países. Sin embargo el mismo tenía un enfoque integracionista. En 1970 la ONU comenzó a investigar a los pueblos indígenas y tribales, y se cuestionó el enfoque de del convenio. Así en 1986 se sostuvo que el “enfoque integracionista del Convenio estaba obsoleto y que su aplicación era prejudicial en el mundo moderno”, de este modo nace en 1989 el convenio 169.

Fuente: Wikipedia

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“Es difícil pensar que Chevron no va a hacer en la Patagonia lo que hizo con nosotros en la Amazonía”

OPSUR

Entrevista a Robinson Yumbo, ex presidente de la Nación indígena Cofán y representante de los afectados por Chevron-Texaco en el Amazonas.

En marzo de 1967 del pozo Lago Agrio No. 1 brotó petróleo por primera vez en la Amazonía ecuatoriana, luego de tres años de exploración de las petroleras norteamericanas Texaco y Gulf Oil, fusionadas con Chevron Corp. en 2001 y 1984 respectivamente. Robinson Yumbo nació en Lago Agrio seis años después del descubrimiento. Miembro del Pueblo Cofán, su familia y las de Dureno, su comunidad, fueron algunas de las que recibieron la masiva invasión de técnicos y operarios petroleros que llegaron a la zona. “Texaco está operando en el territorio ancestral de la Nación Cofán desde que yo tengo uso de razón y en un lapso bastante rápido pudimos darnos cuenta de que la pesca y la cacería, que eran parte de nuestra vida cotidiana de adolescentes, fueron desapareciendo”, cuenta.


Foto: Robinson Yumbo en la comunidad Campo Maripe junto a la Inan Lonko Mabel Campo

Entre 1972 y 1992, Texaco afectó 450 mil hectáreas, reconoció haber arrojado más de 60 mil millones de litros de agua tóxica a ríos y esteros y construyó cerca de 900 piletas en las que arrojó desechos tóxicos que luego fueron tapados con tierra, afectando a más de 30 mil personas. “Todo cambió, empezaron a desaparecer los peces, el río cambió de color y se inició un proceso de contaminación que nos afectó a todos”, sostiene Yumbo.

Mientras, el Pueblo Cofán vivió un largo proceso de destrucción, éxodo y muerte de sus miembros, para luego pasar a un período de reconstrucción comunitaria, que lo llevó, en conjunto con otros pueblos indígenas y campesinos del lugar, a iniciar una gran demanda judicial contra la petrolera, que ya acumula más de 20 años. En el período, Robinson se convirtió en Presidente de la Federación de su pueblo y en representante de los afectados por Chevron-Texaco, lo que lo ha llevado a visitar distintos países del mundo. En diciembre estuvo en Argentina, se reunió con organizaciones sociales para compartir su experiencia, recorrió medios de comunicación y visitó la comunidad mapuche Campo Maripe, en cuyo territorio se intenta materializar el acuerdo de Chevron e YPF para la explotación de gas y petróleo de lutitas. En ese marco lo entrevistamos, intentando conocer de manera más cercana los impactos de uno de los desastres ambientales más grandes del continente, en el corazón de la Amazonía, y cuyas ramas judiciales rozan a Argentina.

-Robinson, ¿cuál es la situación de tu territorio, cómo ha sido la relación histórica de tu pueblo con la industria petrolera?

Yo vengo desde la amazonía ecuatoriana, al norte del país, justamente de la provincia de Sucumbíos, que nosotros hemos considerado como territorio de la nacionalidad cofán, en mi caso, y que compartimos con los Pueblos Siona y Siekopai. Nuestra nacionalidad tiene una población de 1.200 habitantes, por supuesto que fraccionados en pequeños territorios, que llamamos comunas. Lastimosamente nuestro pueblo está dividido por la frontera entre Ecuador y Colombia, lo que nos ha llevado prácticamente a la destrucción cultural y a tener un proceso organizativo distinto en uno y otro país.

-Te hemos escuchado decir que los cofán eran una Nación de 15 mil personas y actualmente se ha visto reducida a 1.200, ¿qué pasó en este período?

Según los datos, que no son tan lejanos, desde la llegada de Texaco al Territorio Cofán se dan algunos cambios en la cultura, nosotros decimos cambios sociales. El último gran jefe cofán, que gobernaba todo el pueblo, muere por una sobredosis de alcohol el año 76. Los cofán no bebíamos alcohol, tomábamos la bebida tradicional, la chicha, y el alcohol fue traído por gente que trabajaba para Texaco en su tiempo. Acompañado de eso vienen otras enfermedades, que para los cofanes, según cuentan mis padres, eran bastante duras; una gripe podía acabar con una familia porque no estaban acostumbradas a esas enfermedades. Cuando se dan estos cambios, las familias empiezan a huir del sitio donde ancestralmente vivían, se internaban en la selva y desaparecían por años. En algunos casos esas familias nunca volvieron o no pudieron reproducirse, la enfermedad les atacaba y simplemente desaparecían. Por ahí estamos viendo todo el proceso de desaparición forzosa de los que formaban parte de la nacionalidad cofán.



¿En qué momento ustedes se dan cuenta de que es la explotación petrolera efectivamente la que estaba produciendo la contaminación?

Junto con el proceso de explotación petrolera, empiezan a entrar las carreteras. Seguido de ello viene la colonización. Entonces nos encontramos en el gran problema de ver que donde nosotros cazábamos había otras personas, extrañas a nosotros, que también estaban cazando; ahí comenzamos a pelear por los mismos recursos. Junto con la explotación petrolera también llegó la explotación maderera. Y claro, cuando empezamos a ver que todas las aguas de formación de los pozos empezaron a caer a los ríos, nos dimos cuenta de que a consecuencia de eso los peces empezaron a desaparecer.

Pasaron algunos años, en los que siguió operando Texaco, y existía un desconocimiento y un desinterés de parte de las personas de encontrar a un nuevo líder que los guíe. Por la necesidad, por el arrinconamiento forzoso de nuestra nacionalidad y la pérdida de los territorios, se ven obligados a formar unos directorios, una nueva forma de gobierno con un presidente, un vicepresidente y un síndico, que los represente. Pero no era por iniciativa de la misma gente, sino que es lo que decían los mestizos, que si no se organizaban iban a perder sus territorios porque la colonización era bastante fuerte. Entonces ahí recién se empiezan a formar las comunidades, con linderos físicos, incluso, y decir: “este es mi territorio de la nacionalidad cofán”. En otras comunidades empezaron a hacer lo mismo, cosa que realmente nos dolió mucho, porque perdimos la totalidad del territorio ancestral que teníamos en la Amazonía.

¿Cómo fue el proceso de reconstrucción comunitaria, de qué manera llegaron a formar las organizaciones que actualmente existen?

Tuvieron que pasar años para que esto suceda. En el año ’85, más o menos, se forma un nuevo grupo de personas que se organizan no como comunidades sino como nacionalidad. Ahí se forma la organización Canungo, se transforma luego en la Organización Indígena de la Nacionalidad Cofán del Ecuador (OINCE) y posteriormente, ya más conocedores de los procesos organizativos, reconstruimos y nos transformamos en la Federación Indígena de la Nacionalidad Cofán del Ecuador, en la que nosotros tuvimos la iniciativa, pero también fuimos dominados, diría yo, por cierta influencia externa, porque luego nos dimos cuenta de que una federación en Ecuador se conforma con la unión de asociaciones y nosotros no tenemos asociaciones, tenemos comunidades cofanes. Entonces nosotros seguimos luchando para que bajo las leyes en Ecuador seamos reconocidos como Nacionalidad Cofán originaria de Ecuador.

Una vez ya reconstituidos como Nación, comienzan a organizarse con otros pueblos y campesinos afectados para iniciar la demanda colectiva, ¿cómo se dio ese proceso?

Fue un trabajo bastante duro el poder formalizar esta organización para enfrentar los impactos que causaba y estaba dejando Texaco en su tiempo. No era fácil poder dialogar con los campesinos, no era fácil dialogar con las otras nacionalidades, pero el interés y los impactos causados en nuestros territorios eran los mismos. Nos esforzarnos muchísimo para conformar el grupo que inició el proceso legal contra Texaco.

Creo que el ejemplo que hemos dado en Ecuador es bastante importante, simbólico diría yo, porque son 20 años de lucha en los tribunales, 20 años que hemos seguido luchando contra Texaco, hoy Chevron, a pesar de que todo el mundo conoce el poderío económico y político que tienen. Entonces, cuando existe la unidad, cualquier cosa que venga de por medio no va a ser fácil dividir, han intentado hacer de todo en Ecuador, pero no han podido, y creo que ese es el mensaje para nuestros hermanos aquí en Argentina. No necesariamente que los indios se junten con los indios y enfrenten un proceso de lucha contra otro grupo, no. Acá la idea es que la unidad debe estar respaldada por un interés que es general, si sabemos que nos va a afectar a todos, tenemos que esta unidos todos.

Pudiste compartir con la comunidad mapuche Campo Maripe, estuviste en su territorio, que fue concesionado a Chevron- YPF, ¿qué sensación te deja la situación por la que están pasando?

Francamente es bastante duro para mí poder ver lo que está sucediendo, entiendo que este proceso acá se está iniciando. Y ver procesos extractivos que se dan o se van a dar en territorios indígenas, a nosotros nos da la sensación de que esto ya lo estamos viendo y que va a ser fiel copia de lo que ha pasado en Ecuador. Es difícil pensar que Chevron no va a hacer en la Patagonia lo que hizo con nosotros en la Amazonía. Esperamos que no, y ojalá pues, pero creemos que nuestros hermanos deben estar a la expectativa, unidos y exigiendo sus derechos.


Foto: Lanzamiento de la Red Argentina de Solidaridad con los Afectados

¿Qué sentido tiene para ustedes venir a difundir su lucha acá en Argentina?

Bueno, venimos porque Argentina es un país muy importante para cobrar la sentencia de un juicio que nosotros ya ganamos pero que no podemos cobrar. Creemos que el respaldo social que se le puede dar desde Argentina a la lucha que llevamos en Ecuador es clave. Lo que queremos acá es que los grupos sociales conozcan lo que estamos viviendo, lo difundan, nos ayuden a decir: “esto pasa en Ecuador”, y no que la pelea sea sólo entre Ecuador y una transnacional. Nosotros estamos conscientes de que la defensa del medio ambiente y la naturaleza es algo que realmente favorece a todo el mundo y estamos peleando por eso.

Creo que es digno de felicitar la conformación de la Red Argentina de Solidaridad con nosotros, integrada por muchas organizaciones. Quiero agradecer a Adolfo Pérez Esquivel y a todo quienes la conforman, en este gran proceso que se ha impulsado. Creemos, y estamos seguros, de que esta Red de Solidaridad va a aportar mucho a nuestro caso y por supuesto aportar a un proceso para que cosas como las que han pasado en Ecuador no se vayan a repetir en otras partes del mundo.

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El viaje de Quiquín

Carlos del Frade (APE)

“Luis Roberto Medina, un hombre con antecedentes penales por narcotráfico, fue ejecutado a balazos en el amanecer del 29 de diciembre mientras circulaba en un auto por la zona sur de la ciudad. También murió acribillada en el ataque una joven que lo acompañaba. Hasta anoche, los investigadores policiales y judiciales no habían determinado el móvil del atentado.

Sí se definió que se cometió con dos armas de fuego. Medina era un hombre millonario, que había hecho inversiones inmobiliarias y comerciales, algunas bajo su propio nombre y otras mediante testaferros. Estaba sindicado como el proveedor de drogas de Emanuel "Ema Pimpi" Sandoval, acusado por el ataque a la casa del gobernador Antonio Bonfatti. Por esa razón en la sede local de la Gobernación, el día después del atentado, prominentes figuras del gobierno lo mencionaban como posible ideólogo del violento suceso, algo que después esos mismos sectores relativizaron. Medina era vastamente conocido por sus actividades ilícitas ligadas al narcotráfico como proveedor de puntos de venta en la zona norte de Rosario pero, salvo una detención en diciembre de 1999 por su pertenencia a una banda de traficantes, no fue perseguido penalmente en la provincia”, sostuvo el diario “La Capital”, antes de terminar el año 2013.

Pero ese presente tiene una prehistoria.

Hubo un tiempo en que Luis Medina era un muchacho muy querido en el barrio Refinería, en el norte de la ciudad de Rosario. La misma geografía que no solamente está atravesada por la vieja fábrica de azúcar, sino también por el trabajo de los ferroviarios, la gran huelga de octubre de 1901 y el recuerdo del primer obrero fusilado por la policía, Cosme Budislavich. Recuerdos de mucho antes de las grandes torres del siglo veintiuno que sintetizan el bienestar de algunos.

A Medina, desde mediados de los años ochenta, le decían “Quiquín”, por sus grandes cachetes que lo emparentaban al popular “Quico”, de la mitológica serie “El Chavo del 8”. Su mamá, Ana María, siempre había sido una histórica puntera del viejo peronismo y trabajaba con Juan, su nueva pareja, en el bufet del club barrial.

Y aunque ella era hincha de Ñuls, sus dos hijos, Fabio “El Chueco” y Luis “Quiquín”, salieron fanas de Central. En aquellos años de niñez y adolescencia, en gran medida, los hemanos crecieron en medio de distintas generaciones que se trasladaban conocimientos por cercanías y pertenencias a las barras de Refinería. Las memorias del lugar relatan que Luis era muy amoroso en el cuidado de su tío que sufría síndrome de Down, tarea que compartía con su abuelo.

En esos años se acercó a la barrabrava canaya en los días del RC 2000, aquello que nació como legítima respuesta a tantos años de manejos y desmanejos del escribano Víctor Vesco.

Los viejos habitantes del barrio y los no tan longevos, dicen que le gustaba imitar el baile de Michel Jackson en todas las reuniones sociales que se multiplicaban en torno al Club Refinería. Los pibes más chicos se referenciaban en él.

La cosa era distinta con El Chueco. Tenía muchas relaciones con mundos pesados y su manera de hablar con los vecinos no tenía la amabilidad ni el respeto que caracterizaban a Luis. La vida también terminó de forma abrupta, lo mató el VIH.

En cercanías de los dieciocho años, su mamá, Ana, lo llevó a Villa Gobernador Gálvez. Eran las primeras horas de la construcción del poder de Pedro González. Pleno menemismo rubicundo. Allí, del otro lado del Saladillo, se contactó con “Paco Mono”, emblemático referente de la barrabrava de Arroyito, junto a Andrés “Pillín” Bracamonte. Se hicieron íntimos.

Casi una década después, “Quiquín” volvió a Refinería.

Pero ya era otro.

También el barrio era otro.

Ya no estaban ni los trenes, ni los obreros ni el puerto.

Al poco tiempo le allanaron la casa de pasillo en la que siempre había vivido.

Encontraron armas de guerra y ya dejó de frecuentar el viejo barrio obrero, rebelde y de tradición anarquista.

Empezaron las marcas en los distintos juzgados.

Las leyendas urbanas de la zona norte lo comenzaron a situar en el difuso universo de la piratería del asfalto.

A principios del tercer milenio, “Quiquín” ya estaba vinculado a los Pillines.

Cuando piantó para otro lado del universo, el ahora millonario estaba transitando por una zona en la que todavía viven los viejos barras de Central que nunca devinieron en empresarios y siguen apasionados por los colores auriazules, tal como era aquel querido pibe de cachetes prominentes de barrio Refinería cuyo nombre parecía ya condenado al olvido.

El viaje que hizo aquel “Quiquín” para devenir en “jefe narco” no es solamente una historia individual, sino que muestra el desarrollo de distintos factores de poder en los últimos veinte años de historia en el Gran Rosario.

Carlos del Frade es el autor de “Ciudad blanca, crónica negra”, Rosario, año 2000; realizador de la investigación sobre desarrollo narco en Córdoba y Santa Fe para el libro “País Narco”, de Mauro Federico, año 2011; “Narcomafias”, cuaderno de investigación, 2013 y de uno de los capítulos del libro “Soldaditos de nadie”, en torno al triple crimen de Villa Moreno, para la editorial “De Puño y Letra”. Presentó sus trabajos en la comisión de Seguridad de la Cámara de Diputados de la provincia de Santa Fe en febrero de 2013 y está preparando el segundo tomo de “Ciudad blanca” para 2014.

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Conferencia de prensa por despidos de trabajadores de la salud en Ciudad Autónoma de Buenos Aires

RED ECO

El jueves 16 de enero a las 11.00, trabajadores de la salud de la ciudad reclamarán frente a la Jefatura de Gobierno porteño - Avenida de Mayo 525- la derogación de la resolución 1657/2013 y por los despidos que dicha norma habilitó dentro de los hospitales porteños, centros de salud y los programas del SAME.

El jueves 9/1 se realizó en el Ministerio de Salud de la CABA una importante asamblea de profesionales pertenecientes a los hospitales Moyano, Álvarez, Tornú, Gutiérrez, Borda y de programas pediátricos del Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME), que fueron despedidos a raíz de la resolución 1657/13. A todos estos profesionales el Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires les ha retirado las planillas de asistencia. En represalia a esta asamblea al día siguiente, el 10/01 la Ministra de Salud en persona ha "echado" literalmente a los médicos pediatras del Programa PADU de la oficina donde trabajan, que compartían con los obstetras del programa hola mama, a un " pasillo " del SAME con un solo teléfono y sin computadoras, ni información necesaria para desarrollar su trabajo.

Con la 1657 el gobierno de Macri reduce las suplencias de guardia de todos los hospitales y Centros de Salud y del SAME y cierra programas del SAME, afectando a la población más vulnerable: adulta y de niñas y niños de la CABA.
Mientras los funcionarios del PRO dicen que la Salud Pública es una prioridad y hacen propaganda con las ambulancias que compran, despiden a 1500 trabajadores afectando fuertemente el acceso a la atención de la población. Al punto por ejemplo, de no contar con cardiólogos para las ambulancia de unidad coronaria del SAME porque les han reducido el sueldo a la mitad! ni profesionales para cubrir las ambulancias del SAME y dar respuesta a los llamados de emergencia, ni para asistir a los adultos y niños mas vulnerables que asistían con su auto los clínicos y pediatras de los programas del SAME desde el año 2000.

Con las "suplencias de guardia" el gobierno cubre las vacantes por falta de nombramientos mediante contratos precarios por el que paga salarios inferiores por la realización de las mismas tareas e igual duración de la jornada y sin licencias. Lejos de ampliar el personal frente a la demanda creciente de la población, avanza con el ajuste presupuestario mediante la reducción salarial, la falta de insumos, mantenimiento edilicio y el despido de los trabajadores.

Como parte del plan del lucha para enfrentar este nuevo ajuste, aparte de continuar el Paro activo de los pediatras de los programas del SAME, la asamblea resolvió realizar una Conferencia de Prensa el Jueves 16/1 a las 11hs en las puertas de la jefatura porteña, Avenida de mayo 525, para exigir: la Derogación de la resolución 1657 y el cumplimiento por parte del GCBA del recurso de amparo presentado por la Defensoría 5ta de la Ciudad , a cargo del defensor Ramiro Dos santos, que generó el 27/12 la medida cautelar de la jueza Patricia López Vergara del Juzgado Nro 2, que suspende la Resolución 1657 garantizando la reincorporación de todos los trabajadores despedidos, el pago de la suplencias adeudadas , el fin de la reducción salarial y el reestablecimiento inmediato de todos los servicios de salud levantados o disminuidos por la Resolución Ministerial 1657/13.

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Buenos Aires: Campaña contra el tarifazo

RED ECO

Desde las redes sociales se ha lanzado una convocatoria a todas las organizaciones políticas y sociales junto a los autoconvocados a reunirse el día domingo 19 de enero (lugar a confirmar) para comenzar a planificar las acciones contra este nuevo tarifazo.

Recibimos el 2014 con un nuevo peso a cargar en el lomo del laburante: el aumento del 66% en el transporte público en la zona metropolitana y aledañas concibe una clara demostración del tarifazo que se avecina.

Junto con el aumento a la nafta y el aumento al subte entre el Gobierno de la Ciudad y las empresas que poseen la concesión, los trabajadores y estudiantes tienen que afrontar la suba del transporte en más de la mitad de lo que lo han pagado hasta hace unos días.

La escalada de precios en colectivos, trenes y subte viene profundizándose y se ha dado con intensidad en estos últimos dos años. La subvención por pasajero que prometía el empleo de la tarjeta SUBE, sólo aplica un parche a la cuestión económica pero en nada ha promovido mejoras para los pasajeros.

Colectivos y trenes que se demoran, abarrotados de gente, en condiciones indignas para realizar el viaje, que suspenden el servicio por problemas mecánicos, donde se padece el frío y el calor desamparados de cualquier recaudo.

A poco de cumplirse dos años de la Tragedia de Once, donde 52 trabajadores y estudiantes perdieron la vida por la negligencia, abandono y negociados por debajo de la mesa entre el Gobierno Nacional, las empresas de transporte y los gremios adictos a la política del vaciamiento, seguimos reclamando por un transporte digno y al alcance de todos. Lejos de todo eso, el gobierno vuelve a impulsar la suba para viajar, mientras los trenes siguen siendo vaciados, aunque la pintura diga lo contrario, y los empresarios de los colectivos siguen explotando a sus choferes con horarios ajustados y coches en mal estado.

¿Por qué perpetuar el negocio entre los empresarios y gobiernos con el bolsillo trabajador?

La Campaña contra el tarifazo es un grito de atención y de lucha, como los que han dado en Latinoamérica, no hace mucho en Brasil y se dan hoy en día en Paraguay y México.

Contra toda suba e impuesto que carguen injustamente sobre nuestros cuerpos, tendremos que organizarnos y salir a reclamar por nuestra dignidad y nuestros derechos.

Es por eso que invitamos a todas las organizaciones políticas y sociales junto a los autoconvocados a reunirse el día domingo 19 de enero (LUGAR A CONFIRMAR) para comenzar a planificar las acciones contra este nuevo tarifazo.

Campaña contra el tarifazo.

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Entrevista a Jorge Yabkowski: "La CTA va a estar en la calle durante todo el 2014"

Melissa Zenobi - Miguel Aguirre (ACTA)

En diálogo con ACTA, el secretario de Salud Laboral de CTA y presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA-CTA) Jorge Yabkowski, se refirió al panorama de conflictividad en el área de salud para este año. "Tanto el poder político como las clases dominantes van a querer que el ajuste lo paguemos los trabajadores y frente a esto, nosotros plantearemos mayor unidad sindical y más unidad en la acción", sentenció el dirigente.

- Tras un año de gran conflictividad en el área de salud ¿Cómo ve la situación de salud en Argentina?

- Durante el 2013 tuvimos una lucha que tenía que ver con la disputa salarial, los gremios han desarrollado en diversas condiciones una batalla para acercarnos a condiciones compartidas en distintas provincias que tiene que ver con equiparar el salario de ingreso del trabajador de la salud a la canasta básica, y en blanco. No estábamos planteando una suma fija porque la canasta varía notablemente entre una provincia y otra. Lo que tuvimos fueron respuestas distintas de los gobiernos: en Salta el gobernador cerró con el gremio de la patronal UPCN un aumento de 24 por ciento en cuotas y negó todo tipo de negociación con otros sindicatos. En otras provincias han logrado aumentos interesantes con conflictos que no se han prolongado tanto en el tiempo, pero son triunfos que tienen que ver con luchas de años anteriores. Sin embargo, en el medio de esta discusión, se logra el acuerdo con la policía de $8500, esto puso un piso y ahora desde la CTA no vamos a pedir menos que eso, ya sea en el marco de la lucha que estamos dando como en el pedido de reapertura de paritarias.

- La disputa salarial se da con las provincias ¿Qué políticas tiene el Gobierno Nacional en materia de salud? ¿En qué interviene?

- El Ministro Manzur se ocupa de pavadas. Sólo le interesan los negociados con las empresas farmacéuticas y recaudar para un grupo político hacia dentro del kirchnerismo junto al Gobernador de Tucumán Alperovich. Por lo demás, ha sido un desastre.

- El gobierno está planteando un mayor ajuste ¿Cree que esto traerá más conflictividad?

- Estamos ante un escenario de aceleración de la inflación, un 32 por ciento proyectado. Un plan de ajuste que preveía una pauta salarial de 18 por ciento, que ya ha sido rota por la policía y los primeros acuerdos paritarios, y una creciente inestabilidad política. Esto tiene que ver por un lado, por el fin de un ciclo político y por el otro, por un deterioro productivo y disminución de los recursos que se crean por las exportaciones en dolares, que llevan a un escenario económico preocupante. Tanto el poder político como las clases dominantes van a querer que el ajuste lo paguemos los trabajadores y frente a esto, nosotros plantearemos mayor unidad sindical, más unidad política, más unidad en la acción y para a partir de esto poder frenar este intento de ajuste, dando los trabajadores de la salud nuestro aporte en unidad con el resto de los sectores populares.

- ¿Cómo ve el ánimo de la clase para enfrentar el ajuste?

- Hay una base extraoridinaria. Nosotros vamos a dar nuestro aporte con todos los compañeros que estén dispuestos dar la batalla para que el ajuste no lo paguen los trabajadores. Yo creo que hay muy buenas oportunidades. La CTA va a estar en la calle durante todo el 2014, tanto con las bases como con quiénes quieran salir en unidad.

- La CTA va camino a la aprobación de una Ley contra la Violencia Laboral impulsada conjuntamente con el Diputado De Gennaro ¿Qué opinión le merece esta ley?

- Ahí nosotros estamos viendo un problema nacional que tiene dos puntos fundamentales: uno que tiene que ver con la violencia laboral que atraviesa el trabajador de la salud, que implica ser parte de un servicio publico de amplio acceso que tiene que enfrentarse, con escasez de recursos, a un panorama social complejo, donde crece la violencia social y las adicciones que determinan una gran cantidad de episodios violentos sobre el trabajador, sobretodo en el área pediátrica y psiquiátrica.

- Están aportando a la construcción de legislación popular.

- En efecto. El otro aspecto, que es el que nos interesa abordar puntualmente con el proyecto de Víctor, es la violencia intralaboral, la reproducción de la violencia jerárquica y de género hacia el interior de los colectivos laborales. Entendemos que no se trata de personas violentas que deben ser condenadas de manera individual, sino que se trata de un problema sistémico que tiene que ver con las condiciones de trabajo, con la precarización y con el establecimiento de relaciones jerárquicas que perpetúan el sometimiento de los trabajadores. Así que estamos discutiendo este proyecto contra la violencia laboral con la intención de crear instrumentos de democratización hacia el interior del área de trabajo que permitan ponerle freno a este tipo de prácticas en el marco de una afirmación de los derechos colectivos. Está muy vinculado a otros proyectos de Víctor, tales como la Ley de Riesgo del Trabajo y el de democratización sindical, para favorecer la organización de los trabajadores. Tenemos esperanza de hacer un buen debate en Marzo, cuando sea la presentación oficial en el parlamento y contribuir al paquete de legislación popular que Víctor, junto a otros legisladores de Unión Popular, están llevando adelante.

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Hábitat y derecho a la ciudad: Para Jeifetz, "si no transformamos la lógica del capital seguirá habiendo expulsión"

Inés Hayes - Miguel Aguirre (ACTA)

En entrevista con ACTA, Néstor Jeifetz, dirigente del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos (MOI-CTA) se refirió a la crítica situación a la que están sometidas miles de familias en todo el país por no tener garantizado el derecho humano básico a una vivienda digna.

"A la lógica del mercado hay que contraponer la lógica social, comunitaria, de producción de bienes de uso que implica además una humanización de la población y una apropiación en la construcción de sus derechos", dijo Jeifetz.

- ¿Cómo está la problemática en la ciudad en relación al hábitat?

- La problemática de hábitat justamente en la Ciudad de Buenos Aires es desde luego crítica y por el significado histórico de la Ciudad de Buenos Aires y porque el paradigma de la lógica del desarrollo inmobiliario y especulativo en relación fundamentalmente al suelo es una problemática seria; es difícil escindir lo que es la ciudad de Buenos Aires del área metropolitana que conforman de algún modo un solo sistema y la división es jurisdiccional pero no funcional. La lógica en el caso de la ciudad de Buenos Aires, creo que todos sabemos la dimensión de la problemática habitacional.

- Para ponerla en números, ¿cómo sería?

- Hay una problemática crítica entre villas, ocupaciones de edificios, pseudos hoteles, pensiones, inquilinatos, que debe involucrar hoy a las 600 mil personas. Si se incluye además la situación crítica de la temática de los alquileres estamos hablando prácticamente de un millón de personas, fácil un tercio de la población está involucrada en esta situación para la que realmente no existen respuestas ni en la ciudad de Buenos Aires ni en la República Argentina, no es que hay lógicas distintas, la lógica es exactamente la misma: la lógica de la ciudad capitalista, de la producción empresarial donde las necesidades del pueblo son argumento o excusa de negocio.

- Claro, porque paradójicamente se construye mucho

- Sí, se construye mucho pero no para los sectores populares, hay muchos edificios sin gente y mucha gente sin vivienda. Puerto Madero es medio paradigmático de la lógica de la ciudad, suelo que era del Estado, subsidiado al capital inmobiliario para hacer negocios y generar un parque ocioso de más de la mitad de lo que está construido.

También le modo acelerado del crecimiento de las villas y el hacinamiento brutal, el proceso de ocupaciones de edificios que ha involucrado a más de 150 mil personas, otro tanto en los pseudos hoteles truchos, discriminadores de la mujer y de las criaturas. Por eso nosotros impulsamos una producción autogestionaria que implica la transferencia de los recursos del Estado, que son recursos de todo el pueblo al pueblo organizado y la producción estatal, son los dos modelos que nosotros reivindicamos, del mismo modo que entendemos que la concentración urbana es un producto de la lógico histórica del capital y que hay que replantear y como dice el proceso bolivariano la creación de una nueva geografía del poder, porque da la casualidad que la concentración genera inmensos territorios vacíos aptos y abiertos para la extranjerización donde hay riquezas estratégicas de nuestro país. En realidad hay que reestructurar y reconformar la estructura nacional en el marco de la perspectiva latinoamericana.

- ¿Los últimos proyectos que lanzó el gobierno han tenido algún impacto?

- Nos parece que en general no están diseccionados a ese millón de personas en la problemática habitacional. Nosotros creemos que no puede haber solución habitacional si no hay producción estatal, si no se recuperan las capacidades de producción de bienes de uso no de negocios. Hay que crear una nueva ley de alquileres, no atada a la lógica del Mercado y eso es lo que tenemos que transformar. Mientras no transformemos la lógica del Mercado, la lógica del Capital, la lógica va a seguir siendo de expulsión por eso nos parece esencial la recuperación de las empresas estatales, no las jodas de YPF y las pseudos estatizaciones, para eso hay que contraponer a la lógica del Mercado, la lógica social, comunitaria, de producción de bienes de uso que implica además una humanización de la población y una apropiación en la construcción de sus derechos y no la lógica asistencial que disfraza transferencia de recursos o generaciones de trabajo que en realidad son meros subsidios encubiertos generadores de cultura asistencial que es profundamente funcional a la lógica del capital.

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Andrés Toledo de Alé Alé: “estaría bueno que lo que logramos se generalice a otros conflictos”

LA RETAGUARDIA

Tras un año de conflicto, tensión e intentos de desalojo, los trabajadores del restaurante Alé Alé alcanzaron un acuerdo con los dueños del inmueble. Hasta mediados de año permanecerán en el local actual de Estado de Israel al 4500 de la Ciudad de Buenos Aires, para luego mudarse a uno ubicado en Cabrera y Lavalleja. Dialogamos con Andrés Toledo, presidente de la cooperativa que se formó en el marco de esta lucha.

Los trabajadores del restaurante Alé Alé cumplen un año de autogestión, tras el abandono y el vaciamiento generado por los patrones: “por suerte terminamos el año 2013 cantando victoria porque fue un año de muchísima lucha y tensión, hemos resistido cuatro intentos de desalojo, y gracias a todas las organizaciones y cooperativas que nos venían apoyando se pudieron evitar”, contó Andrés Toledo, presidente de la cooperativa, en diálogo con el programa Sueños Posibles, de Alfredo Grande.

Según explicó Toledo, los trabajadores lograron un acuerdo con los dueños del inmueble actual: “nosotros nos comprometemos a desalojar el 31 de julio de 2014 el local de Estado de Israel e ir a otro que ya conseguimos a siete cuadras, Cabrera y Lavalleja, donde antes funcionaba el restaurante Cosa Nostra. El Ministerio de Trabajo de la Nación y el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) nos estarían dando una mano para todo lo que sería la refacción para poder tener un local digno para trabajar”.

A lo largo de este año de lucha, se acercaron a Alé Alé organizaciones sociales y cooperativas, pero también muchos legisladores de la Ciudad y diputados nacionales, en su mayoría del Frente para la Victoria, algo que no le sucede a otros trabajadores que también se encuentran en conflicto defendiendo sus fuentes laborales ante los desmanejos de los patrones, como es el caso de la Gráfica MOM. Al respecto, Toledo manifestó: “el otro día tuvimos una reunión en el Congreso con (el diputado del FPV y secretario general de La Cámpora) Andrés Larroque, y otros diputados y legisladores, y justamente me estaban diciendo que lo que logramos en Alé Alé no se dio y no se ve en otros sectores cooperativistas, que logramos movilizar a tanta prensa, ellos de alguna manera nos felicitan diciendo que lo que logramos es increíble, pero yo de mi parte les digo que estaría bueno que esto se diera en todos los conflictos, MOM también necesita una mano, por lo que estaría bien que esto se generalice y apostemos más a ayudar a todos”.

El conflicto del restaurante Alé Alé fue ampliamente tratado por medios vinculados al oficialismo como Página 12, Télam, Canal 7; una cobertura que debe celebrarse, pero que es necesario que se extienda a otros trabajadores en la misma situación. “Nosotros este año tenemos un propósito –adelantó Toledo– porque sabemos que en el mundo gastronómico, el sindicato nunca te respalda, tenemos un gremio que juega más para el capitalismo que para los trabajadores, entonces nosotros desde Alé Alé apostamos a volcar toda esta experiencia a otros compañeros que estén pasando por lo mismo que pasamos nosotros. Hoy están viniendo varios restaurantes, de distintas zonas, preguntándonos cómo hicimos, porque están en la misma situación, y es como que queremos involucrarnos más en eso y volcar toda nuestra experiencia en compañeros que estén necesitando y apostar más al cooperativismo y a la economía social”.

Los trabajadores de Alé Alé ya habían tenido una actitud similar cuando se acercaron a Don Battaglia, Mangiata, La Soleada y Los Chanchitos, los otros restaurantes pertenecientes a los mismos patrones: “al mes de autogestión, fuimos entrando a los otros restaurantes para concientizar a los trabajadores de que se iban a quedar en la calle, y que la única forma de hacer frente a todo eso era unirnos y formar cooperativas, para de esa manera recuperar nuestra fuente de trabajo. Los dueños de los inmuebles de Don Battaglia, Los Chanchitos, La Soleada y Manggiata apostaron a la cooperativa, les hicieron contrato de alquiler y hace nueve meses que están así. En cambio, lo de Alé Alé fue distinto porque detrás de los dueños del inmueble están los dueños de la S.R.L., por eso se negaron siempre a hacernos un contrato de alquiler, ya que ellos quieren llevar adelante un proyecto inmobiliario, un edificio”, relató Toledo a Sueños Posibles.

Respecto a todo lo sucedido en este año de lucha, el presidente de la cooperativa reflexionó: “por suerte, todos somos concientes de que levantamos la autoestima desde el momento en que dijimos que la decisión la teníamos nosotros y no ellos, porque ellos querían cerrar y dejarnos afuera, pero los cuarenta laburantes fuimos concientes desde el comienzo y sabíamos que la única forma de hacerle frente era unidos y de esa manera fortalecernos para hacernos más fuertes. Nosotros hablamos mucho y recordamos a los compañeros que si anteriormente teníamos una responsabilidad ahora además somos los responsables del local. Trabajar a conciencia, con compañerismo y disciplina, implica un gran cambio y lo hemos logrado entre los cuarenta laburantes y la verdad que estoy orgulloso de pertenecer a este grupo. Es increíble lo que hemos logrado, lo que venimos haciendo y lo que vamos a lograr todavía”.

Hasta el 31 de julio de 2014, el restaurante autogestionado por sus trabajadores Alé Alé funciona en Estado de Israel 4503. A partir de agosto de este año, la misma comida y atención se podrá disfrutar en Cabrera y Lavalleja.Los trabajadores del restaurante Alé Alé cumplen un año de autogestión, tras el abandono y el vaciamiento generado por los patrones: “por suerte terminamos el año 2013 cantando victoria porque fue un año de muchísima lucha y tensión, hemos resistido cuatro intentos de desalojo, y gracias a todas las organizaciones y cooperativas que nos venían apoyando se pudieron evitar”, contó Andrés Toledo, presidente de la cooperativa, durante la charla con el programa Sueños Posibles, de Alfredo Grande.

Según explicó Toledo, los trabajadores lograron un acuerdo con los dueños del inmueble actual: “nosotros nos comprometemos a desalojar el 31 de julio de 2014 el local de Estado de Israel e ir a otro que ya conseguimos a siete cuadras, Cabrera y Lavalleja, donde antes funcionaba el restaurante Cosa Nostra. El Ministerio de Trabajo de la Nación y el INAES (Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social) nos estarían dando una mano para todo lo que sería la refacción para poder tener un local digno para trabajar”.

A lo largo de este año de lucha, se acercaron a Alé Alé organizaciones sociales y cooperativas, pero también muchos legisladores de la Ciudad y diputados nacionales, en su mayoría del Frente para la Victoria, algo que no le sucede a otros trabajadores que también se encuentran en conflicto defendiendo sus fuentes laborales ante los desmanejos de los patrones, como es el caso de la Gráfica MOM. Al respecto, Toledo manifestó: “el otro día tuvimos una reunión en el Congreso con (el diputado del FPV y secretario general de La Cámpora) Andrés Larroque, y otros diputados y legisladores, y justamente me estaban diciendo que lo que logramos en Alé Alé no se dio y no se ve en otros sectores cooperativistas, que logramos movilizar a tanta prensa, ellos de alguna manera nos felicitan diciendo que lo que logramos es increíble, pero yo de mi parte les digo que estaría bueno que esto se diera en todos los conflictos, MOM también necesita una mano, por lo que estaría bien que esto se generalice y apostemos más a ayudar a todos”.

El conflicto del restaurante Alé Alé fue ampliamente tratado por medios vinculados al oficialismo como Página 12, Télam, Canal 7; una cobertura que debe celebrarse, pero que es necesario que se extienda a otros trabajadores en la misma situación. “Nosotros este año tenemos un propósito – adelantó Toledo – porque sabemos que en el mundo gastronómico, el sindicato nunca te respalda, tenemos un gremio que juega más para el capitalismo que para los trabajadores, entonces nosotros desde Alé Alé apostamos a volcar toda esta experiencia a otros compañeros que estén pasando por lo mismo que pasamos nosotros. Hoy están viniendo varios restaurantes, de distintas zonas, preguntándonos cómo hicimos, porque están en la misma situación, y es como que queremos involucrarnos más en eso y volcar toda nuestra experiencia en compañeros que estén necesitando y apostar más al cooperativismo y a la economía social”.

Los trabajadores de Alé Alé ya habían tenido una actitud similar cuando se acercaron a Don Battaglia, Mangiata, La Soleada y Los Chanchitos, los otros restaurantes pertenecientes a los mismos patrones: “al mes que empezamos con la autogestión, fuimos entrando a los otros restaurantes para concientizar a los trabajadores de que se iban a quedar en la calle, y que la única forma de hacer frente a todo eso era unirnos y formar cooperativas, para de esa manera recuperar nuestra fuente de trabajo. Los dueños de los inmuebles de Don Battaglia, Los Chanchitos, La Soleada y Manggiata apostaron a la cooperativa, les hicieron contrato de alquiler y hace nueve meses que están así. En cambio, lo de Alé Alé fue distinto porque detrás de los dueños del inmueble están los dueños de la SRL, por eso se negaron siempre a hacernos un contrato de alquiler, ya que ellos quieren llevar adelante un proyecto inmobiliario, un edificio”, relató Toledo a Sueños Posibles.

Respecto a todo lo sucedido en este año de lucha, el presidente de la cooperativa reflexionó: “por suerte, todos somos concientes de que levantamos el autoestima desde el momento en que dijimos que la decisión la teníamos nosotros y no ellos, porque ellos querían cerrar y dejarnos afuera, pero los cuarenta laburantes fuimos concientes desde el comienzo y sabíamos que la única forma de hacerle frente era unidos y de esa manera fortalecernos para hacernos más fuertes. Nosotros hablamos y concientizamos mucho y recordamos a los compañeros que si anteriormente teníamos una responsabilidad ahora además somos los responsables del local. Trabajar a conciencia, con compañerismo y disciplina implica un gran cambio y lo hemos logrado entre los cuarenta laburantes y la verdad que estoy orgulloso de pertenecer a este grupo. Es increíble lo que hemos logrado, lo que venimos haciendo y lo que vamos a lograr todavía”.

Hasta el 31 de julio de 2014, el restaurante autogestionado por sus trabajadores Alé Alé funciona en Estado de Israel 4503. A partir de agosto de este año, la misma comida y atención se podrá disfrutar en Cabrera y Lavalleja.

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