lunes, 27 de enero de 2014

Dualidades de América Latina (I): Economía y Clases

Claudio Katz (especial para ARGENPRESS.info)

La validez de los conceptos Pos-liberalismo y Consenso de commodities se dilucida analizando las transformaciones de la región. El capitalismo se ha extendido en el agro y la mega-minería se amplía, acentuando la preeminencia de las exportaciones básicas. La industria abastecedora del mercado interno retrocede frente a las maquilas, las remesas son un recurso de supervivencia y el turismo es un ingreso clave para los pequeños países. Estas tendencias económicas han sido reforzadas por desde el inicio de la crisis global.
La burguesía nacional que privilegia la demanda ha sido reemplazada por la burguesía local, que jerarquiza el abaratamiento de los salarios. Su carácter minoritario se consolida junto a la asociación con empresas extranjeras. Se extinguen sus rasgos pre-capitalistas y no conforman nuevas oligarquías. Mantiene sus bases de acumulación sin convertirse en un grupo transnacionalizado. Sólo fracciones marginales aglutinan una lumpen-burguesía y no se extiende a los países medianos la dependencia neo-colonial.
La expansión de la informalidad, el éxodo campesino y el estancamiento de la nueva clase media reconfiguran a las clases dominadas, en un marco de pobreza, desempleo y desigualdad. El escenario económico no corrobora el diagnóstico pos-liberal, pero la tesis opuesta debe ser evaluada incorporando la dimensión política.

¿En la última década América Latina ganó autonomía o reforzó su condición dependiente? ¿Amplió o redujo su margen de soberanía? ¿Afronta la crisis económica global con más protección o más desamparo?

La evolución de Sudamérica brinda muchos argumentos para las tesis de la autonomía y el curso de Centroamérica para el diagnóstico de la dependencia. La misma contraposición se verifica si se generaliza el sendero que transita Venezuela o México. Los nuevos márgenes de independencia de la región cobran relevancia, cuando se pone el acento en la dimensión geopolítica y la reinserción periférica salta a la vista, cuando se prioriza la evaluación económica.

“Pos-liberalismo” y “Consenso de commodities” son dos conceptos que sintetizan ambas miradas. La primera noción remarca la vigencia de una nueva etapa signada por la política exterior independiente, la multiplicación de gobiernos progresistas y el retroceso de la derecha (1). El segundo término resalta el reforzamiento uniforme de modelos centrados en la exportación de bienes primarios. (2)

¿Cuál es la caracterización acertada? La respuesta exige evaluar las grandes transformaciones económicas, sociales y políticas registradas en la región, durante las últimas dos décadas.

Agro-exportación y minería

La reestructuración neoliberal en América Latina afianzó desde los años 80 un patrón de especialización exportadora que recrea la inserción internacional de la región como proveedora de productos básicos.

Esta renovada gravitación de las commodities ha implicado una profunda transformación en el agro, basada en la promoción de cultivos de exportación en desmedro del abastecimiento local. En todos los países se reforzó un empresariado que maneja los negocios rurales con criterios capitalistas de acumulación intensiva. La vieja oligarquía encabezó esta reconversión, en estrecha asociación con las grandes compañías del “agrobusiness”.

Los pequeños productores soportan encarecimiento de los insumos, mayor presión competitiva y creciente transferencia de riesgos, a través de contratos amoldados a las reglas de la exportación. Deben adaptar su actividad a nuevas exigencias de refrigeración, transporte e insumos agro-químicos, para generar productos amoldados al marketing global. Frecuentemente se endeudan, venden la tierra y terminan engrosando la masa de excluidos que emigra a las ciudades.

Esta presión por elevar los rendimientos socava las reminiscencias de la agricultura no capitalista y diluye las viejas discusiones sobre la articulación de distintos modos de producción en este sector. Bajo la disciplina que impone la demanda externa se reducen las fronteras entre el sector primario y secundario y se amplía la gravitación del trabajo asalariado con modalidades tayloristas.

La soja es un típico ejemplo de este nuevo esquema agrícola. Se ha difundido en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, destruyendo otros cultivos, mediante un modelo transgénico de siembra directa y dependencia de Monsanto como proveedor de semillas. Como requiere poca fuerza laboral para producir aceite o alimentos de animales, genera un sólo empleo cada 100-500 hectáreas. (3)

Pero la misma mutación se verifica en otras regiones y productos. Las frutas y vinos de Chile se elaboran con nuevos parámetros de venta externa, que incrementan la concentración rural y multiplican la sub-contratación de trabajadores temporarios. Las flores en Ecuador y Colombia se cultivan con técnicas intensivas de irrigación y elevada explotación de la mano de obra femenina, desplazando la producción alimenticia tradicional. Los nuevos vegetales de invierno en las plantaciones de Centroamérica se exportan a costa de la producción tradicional y ya han generando un dramático incremento de la importación de alimentos básicos. (4)

Esta misma especialización en exportaciones primarias se verifica en la minería con la nueva modalidad de explotaciones a cielo abierto. Para extraer mineral se dinamitan montañas y las rocas son disueltas por medio de compuestos químicos (fracking). Como estas técnicas reemplazan al viejo socavón y necesitan mayor inversión se ha potenciado la presencia de compañías extranjeras, que obtienen cuantiosas ganancias tributando bajos gravámenes. Las empresas de Canadá -mixturadas con australianos, belgas, suecos y estadounidenses- controlan la mayor parte de esos emprendimientos.

Chile es un paraíso de esta actividad. El cobre ya no es extraído sólo por la estatal CODELCO. También participan otras compañías que pagan bajos impuestos (7,8%) y obtienen elevadísimas rentabilidades (50%). Lo mismo ocurre en Perú, que desarrolló un proyecto de alcance extractivo gigantesco en la región de Conga. (5)

Esta minería utiliza enormes volúmenes de agua que afectan a los emprendimientos agrícolas y amplían la contaminación. Se refuerzan así las calamidades ambientales que soporta la región, ante la desaparición de los glaciares andinos, la sabanización de la cuenca amazónica y las inundaciones costeras. El extractivismo exportador acentúa todos los efectos del cambio climático. (6)

Retroceso industrial

El declive industrial es la otra cara del auge agro-minero. El peso del sector secundario en el PBI latinoamericano descendió del 12,7% (1970-74) al 6,4% (2002-06) y la brecha con la industria asiática se ha ensanchado en producción, productividad, tecnología, registro de patentes y gastos en Inversión y Desarrollo. (7)

Este retroceso es frecuentemente identificado con la “reprimarización” de la economía latinoamericana. Pero la industria no desaparece y más acertado es señalar su readaptación a un nuevo ciclo reproductivo dependiente. El repliegue es muy evidente en Brasil y Argentina, las dos economías más representativas de la industrialización de posguerra.

En el primer país la productividad decrece, los costos aumentan y el déficit industrial externo se expande, en un marco de inversiones estancadas e infraestructuras de energía y transporte muy deterioradas. Algunos analistas estiman que el aparato industrial brasileño ha quedado reducido a la mitad de la dimensión que alcanzó en los años 80. (8)

La misma regresión se verifica en la industria argentina, a pesar de la recuperación registrada en la última década. Este sector ocupa un lugar menor que en los 80 (del 23% al 17% del PBI) y se encuentra altamente concentrado en cinco sectores, con predominio extranjero, importaciones crecientes y baja integración de componentes nacionales.

En México, la industria tradicional -erigida durante la sustitución de importaciones para abastecer al mercado local- ha sido reemplazada por el auge de las maquilas, en las zonas francas. Este tipo de fábricas jerarquizan la exportación y operan a través de redes adaptadas a las normas de la acumulación flexible. Comenzaron con la indumentaria y la electrónica, se expandieron a la rama automotriz y ya representan el 20% del PBI mexicano. En la frontera de Estados Unidos se ubica la localización emblemática de este modelo. Las 50 plantas iniciales (1965) se multiplicaron a 3000 fábricas mellizas (2004), asentadas a ambos lados de la zona limítrofe.

Al desenvolverse como ensambladoras con reducida calificación laboral, estas fábricas contienen muchos rasgos de la especialización básica que afecta a toda la economía latinoamericana. Su principal insumo es la baratura de la fuerza de trabajo.

Las empresas lucran con el reclutamiento de trabajadores provenientes de las zonas rurales y criminalizan la sindicalización. Mientras que la productividad se asemeja a los niveles vigentes en las casas matrices, los salarios son varias veces inferiores a la media estadounidense y se ubican por debajo del sector agremiado mexicano.

Este cimiento del modelo en la explotación laboral es más visible en la nueva generación de empresas localizadas en República Dominicana, Guatemala u Honduras. Allí contratan jóvenes sometidos a una disciplina agobiante. La presión por aumentar la productividad es permanentemente recreada por la competencia asiática.

Remesas y turismo

El modelo de especialización en exportaciones básicas crea poco empleo, acentúa la emigración y ha generado en los pequeños países de la región un nuevo tipo de dependencia en torno a las remesas.

América Latina es la mayor receptora de estos fondos, que constituyen el principal ingreso de República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Guyana, Haití, Honduras, Jamaica y Nicaragua. Estas transferencias son la segunda fuente de divisas para Belice, Bolivia, Colombia, Ecuador, Paraguay y Surinam. Han sustituido la primacía del café en El Salvador y de las bananas en Honduras. (9)

Con las remesas se estabiliza una inédita situación dual de ingresos producidos en un país y consumidos en otro. La fuerza de trabajo remunerada en un punto solventa la reproducción de sus semejantes de otra zona. La comunicación global y el abaratamiento del transporte han creado un espacio multinacional estable de personas que viven al mismo tiempo en dos mundos, puesto que la conexión del inmigrante con su localidad de origen se mantiene, forjando un doble patrón de vida en ciertas comunidades. (10)

Este proceso potencia la fractura entre países que exportan población sobrante y economías que absorben selectivamente ese flujo. Los movimientos son multidireccionales, pero las regiones abandonadas y los destinos ambicionados son siempre los mismos, como lo prueban los 30 millones de latinos actualmente afincados en Estados Unidos.

También el turismo se ha tornado esencial para la supervivencia de los pequeños países de la región. Este servicio ya desplazó a las bananas como principal exportación de Costa Rica y es la segunda actividad de Honduras, Guatemala y el Caribe. A partir de la estandarización de las prestaciones, América Latina se ha tornado atractiva por su disponibilidad de fuerza de trabajo barata, sus ambientes naturales propicios y su valorado patrimonio cultural.

El capitalismo neoliberal reemplazó las viejas reglas del turismo social por criterios individualistas, que naturalizan la división entre ricos (con derecho a descansar) y pobres (con obligación de servir). Los medios de comunicación realzan la atracción de lo exótico, homogenizan la cultura y han convertido al Tercer Mundo en una “periferia del placer”.

La clase media accede a estas nuevas experiencias internalizando los mitos del libre-comercio, sin registrar la creciente desigualdad que rodea a este negocio. Al reavivar el racismo y el elitismo, el turismo global tiene un impacto ideológico muy significativo.

Persistencia del modelo

La mundialización neoliberal ha reconvertido a Latinoamérica en una economía con alta centralidad de la agro-exportación, la minería y los servicios, a costa del desarrollo industrial. Pero lo más llamativo es la continuidad de tendencias en el reciente período de crisis global.

Esta persistencia obedece al efecto intermedio del temblor financiero mundial sobre la región. Tanto en el período previo a la crisis (2003-2008) como en la fase posterior (2008-2013), la tasa de crecimiento latinoamericana se ha ubicado por encima de la media internacional. Ese promedio ha declinado en los últimos años sin tornarse irrisorio. Rondaría el 3,2% en el 2013 frente al 3% del año anterior. (11)

En comparación a los devastadores colapsos sufridos entre 1980 y 2003, la crisis tuvo hasta ahora un efecto limitado sobre América Latina. No se produjeron quiebras de bancos, ni explosiones de la deuda externa. Esta neutralización fue más significativa en el sur que en el centro de la región, pero distingue a la región de la fuerte recesión registrada en los países centrales.

El contraste con la depresión del 30 es ilustrativo. Durante ese colapso las exportaciones de América Latina declinaron un 65% y las importaciones un 37%, mientras que el grueso de los países sufrió un desmoronamiento financiero, que los obligó a suspender el pago de la deuda externa. Esa caída se revirtió con el encarecimiento de las exportaciones y la acumulación de reservas que acompañó a la Segunda Guerra Mundial. (12)

La continuidad del patrón de especialización exportadora ha sido también facilitada por el alto nivel de precios que mantienen las commodities. Estas cotizaciones cayeron en el 2008, pero se recuperaron rápidamente. La mejora de los términos de intercambio ha subsistido, con la triplicación de los precios de las materias primas registrada en la última década. El petróleo duplicó su cotización, el cobre se quintuplicó y la soja subió dos veces y media. Esta apreciación incentivó a su vez un incremento del 55% del volumen exportado. (13)

Existen interpretaciones divergentes sobre las causas de este repunte de las materias primas. Algunas explicaciones remarcan la incidencia de los movimientos especulativo-financieros, otras caracterizaciones destacan la expansión de los agro-combustibles y un tercer enfoque considera que la demanda china ha establecido un nuevo piso de cotizaciones. Pero cualquiera sea la duración de este proceso ha incentivado la profundización de las transformaciones neoliberales precedentes.

Finalmente, la afluencia de inversiones extranjeras ha operado como determinante de la continuidad de tendencias. Esos ingresos totalizaron 173.000 millones de dólares en el 2012, superando en un 6% los porcentuales del año anterior y duplicando los montos de principio de la década. Los capitales ingresados y la valorización de las exportaciones facilitaron el incremento de las reservas y una reducción del ratio del endeudamiento. (14)

El retrato de las últimas décadas y de la crisis reciente corrobora el diagnóstico que resalta la centralidad de las commodities en las economías latinoamericanas. Por esta gravitación la región luce menos vulnerable en la coyuntura (balance de pagos, reservas, deuda), pero ha incrementado su fragilidad estructural.

Los cambios por arriba

La consolidación de la región como exportadora de productos básicos ha impactado también sobre el perfil de las clases dominantes, reforzando la conversión de la vieja burguesía nacional en burguesía local. El primer molde correspondía a los industriales que fabricaban para el mercado interno, con protección aduanera y subsidios que privilegiaban la expansión de la demanda. El segundo perfil es propio de un sector que ya no restringe su actividad a la manufactura, ni pregona desarrollos auto-centrados. Promueve más la exportación que el mercado interno y prefiere la reducción de costos a la ampliación del consumo.

Esta transformación acentuó el enriquecimiento de una elite de millonarios. Algunos apellidos emblemáticos de este ascenso son Slim (México), Cisneros (Venezuela), Noboa (Ecuador), Santo Domingo (Colombia), Andrónico Lucski (Chile), Bulgheroni, Rocca, (Argentina), Lemann, Safra, Moraer (Brasil). Sus fortunas se remontan al pasado, pero registraron un gran incremento con los negocios de exportación de las últimas décadas.

En su conjunto los capitalistas latinoamericanos constituyen un sector minoritario de la población. Existe un enorme divorcio entre su poder y el número de sus integrantes. Los propietarios y receptores de utilidades de las empresas no superan el 1-2% de la población económica activa. Este porcentaje se incrementa al 10%, si se incluye a los ejecutivos y profesionales que administran y controlan la fuerza de trabajo o ejercen algún rol estratégico en las compañías. A través de esas funciones participan en la confiscación del trabajo ajeno. (15)

La reconversión de las últimas décadas aumentó la concentración e internacionalización de los principales grupos capitalistas, que se afianzaron como conglomerados regionalizados. Surgieron las nuevas empresas Multilatinas, a partir de familias adineradas que expandieron sus compañías, con gerenciamiento global y prioridades regionales. Los conglomerados de Brasil y México encabezan esta tendencia, secundados por Argentina y Chile.

La tradicional diversidad entre fracciones agro-mineras, industriales y bancarias no ha desaparecido, pero el entrelazamiento aumentó como consecuencia de la gran presión competitiva que introdujo la mundialización neoliberal. Esa rivalidad modificó la composición de las principales 500 empresas latinoamericanas. Entre 1991y 2001 decayó la participación de empresas estatales (de 20% al 9%) y se incrementó el peso de las extranjeras (27% a 39%). (16)

Los grupos locales reorganizaron su actividad con mayor financiación externa y capitalización bursátil. Este ingreso a los mercados de valores coincidió con el incremento de acciones circulantes en los denominados “países en desarrollo” (de 80.000 millones de dólares en 1981 a 5 billones en el 2005). Por esa vía aumentó la penetración del capital internacional en la estructura propietaria de las empresas latinoamericanas.

Las compañías actuales son más poderosas, pero la clase capitalista de la región no remontó su papel global secundario y perdió posiciones frente a los nuevos competidores de Oriente. Ese resultado ha sido congruente con su especialización en ramas básicas y su distanciamiento de las actividades más elaboradas. Por esa razón la brecha industrial con el Sudeste Asiático se transformó en una fractura irreductible.

La burguesía local ha estrechado vínculos con el capital extranjero, pero no desaparece como un segmento diferenciado. Mantiene pretensiones de acumulación propia que desbordan el marco nacional y se proyectan al escenario regional. Se han forjado burguesías más asociadas con empresas foráneas, afianzando un proceso que comenzó en los 60 en Brasil, continuó en los 80 en Argentina y se consolidó en los 90 en México. Este sector dejó atrás su debut industrial y se extendió a la agro-minería y los servicios. (18)

La reciente incorporación de México, Brasil y Argentina al G 20 marca otro salto en la relación de las burguesías actuales con el capital extranjero. Pero entre ambos sectores existe una relación de cooperación antagónica, que combina el estrechamiento de las conexiones con el mantenimiento de las diferencias entre el socio mayor del Norte y el empresariado menor del Sur. (19)

Aunque los negocios con el capital foráneo se han multiplicado, el país de origen persiste como base de operaciones, fuente privilegiada de las ganancias y centro de las decisiones de las burguesías locales. La internacionalización de los créditos, los mercados, y la propiedad accionaria, no anula el carácter localmente territorializado de los principales grupos capitalistas.

Clasificaciones erróneas

Las burguesías locales y asociadas que encabezan la especialización exportadora compartiendo beneficios con las empresas foráneas, no conforman una “nueva oligarquía”. Los rasgos pre-capitalistas que caracterizaban a ese sector se extinguen, junto al avance de los procesos de capitalización. Las viejas elites latinoamericanas -que recurrían a modalidades arcaicas de explotación y dominación para usufructuar de sus propiedades agro-mineras- pierden peso.

Algunos enfoques subrayan el carácter transnacionalizado de los grupos dominantes que optaron por globalizar sus negocios (20). Pero aquí se confunde la asociación con la fusión, olvidando que la internacionalización en curso se desenvuelve a partir de clases y estados existentes. La mundialización neoliberal no anula esas estructuras, ni tampoco elimina el entrelazamiento prioritario entre los capitalistas del mismo origen nacional.

La transnacionalización plena se encuentra por el momento limitada a sectores cosmopolitas gerenciales o fracciones de la alta burocracia de los organismos mundializados. La propiedad de las empresas se mantiene, en cambio, enraizada en zonas geográficas diferenciadas y los estados nacionales persisten como el único instrumento con cierta legitimidad para disciplinar a los trabajadores.

Las burguesías locales latinoamericanas no son satélites manipuladas por las metrópolis. Actúan como clases capitalistas, que combinan el usufructo de la renta agro-minera con la plusvalía extraída a los trabajadores. Se comportan como clases dominantes y no como capas parasitarias, compradoras o tributarias del capital foráneo. Su incapacidad para desarrollar la región no implica desinterés por ese objetivo.

La economía latinoamericana está regida por patrones de competencia, inversión y explotación. Como esas normas difieren significativamente del pillaje es una simplificación utilizar el mote de “lumpen-burguesía” para retratar a la burguesía. (21)

Esa denominación sólo corresponde a sectores que acumulan capital en los márgenes del circuito legal. El narcotráfico, por ejemplo, obtiene fortunas en la criminalidad y blanquea parcialmente esos ingresos en actividades financieras o productivas. Pero conforma un segmento marginal y no integrado al club estable de los dominadores.

También es erróneo generalizar situaciones propias de los pequeños enclaves. América Latina constituye una unidad analítica, pero las caracterizaciones referidas a Honduras o Panamá no valen para Brasil. Sólo en los primeros casos prevalecen “burguesías neo-coloniales” teledirigidas por Washington.

El giro hacia las commoditie torna más nítido el perfil de los opresores latinoamericanos. Son capitalistas que explotan económicamente a los asalariados, burgueses que someten políticamente a los trabajadores y dominadores que subordinan ideológicamente a los dominados. Desenvuelven las mismas funciones que sus pares de otros puntos del planeta.

Pero cargan también con la débil autoridad de un sector que no lideró luchas nacionales, no cooptó personal significativo a su dominación y no facilitó la movilidad de las clases medias. También estas flaquezas se han potenciado bajo el nuevo patrón de acumulación de especialización exportadora.

Los cambios por abajo

Las transformaciones de la estructura social latinoamericana han alterado también la configuración de las clases dominadas. Como un eje de este cambio se localiza en el agro se verifica una pérdida de cohesión del viejo campesinado, afectado por el creciente éxodo hacia los centros urbanos. Por esta razón las tensiones en el agro presentan otro cariz.

El viejo latifundio que recreaba la miseria campesina obstruyendo la gestación de una burguesía agraria, decae frente a las empresas capitalistas que despojan al agricultor de sus tierras, contratan asalariados precarios y fuerzan el tránsito hacia las ciudades.

Este desplazamiento engrosa la masa de excluidos urbanos con poco trabajo e ínfimos ingresos, en un marco de pocas salidas laborales para la población excedente de América Latina. Por eso la informalidad se afirma como norma, tanto en la recesión como en la prosperidad de las economías extractivistas.

La emigración -que fue la válvula de escape para los desequilibrios de la acumulación europea en varios momentos del siglo XIX y XX- solo aporta pequeños desahogos en la actualidad. Los jóvenes de la región no encuentran empleo en sus países, ni el exterior. Tienen simultáneamente vedado el arraigo y la emigración.

Una consecuencia directa de esta exclusión es el incremento exponencial de la criminalidad. La narco-economía se ha convertido en un refugio de supervivencia para los sectores empujados a la marginalidad. En la región se registra la tasa de homicidios más alta del mundo. La delincuencia crece junto a la fractura social y la obscena promoción de los consumos y placeres que disfrutan los enriquecidos.

Como el modelo extractivo crea empleos de baja calidad, la precarización laboral supera en América Latina los promedios de los países centrales. Esa informalidad ya no se recrea en los circuitos agrarios pre-capitalistas, ni en la reproducción familiar de la fuerza de trabajo. Se extiende junto a la penetración del capitalismo en todas las esferas de la vida social. Algunas investigaciones estiman que el sector precarizado reúne al 46% de los trabajadores latinoamericanos. (22)

Otro dato clave es la extensión de la pobreza, que en América Latina desborda al sector informal. Afecta también a un amplio segmento de los trabajadores estables. A diferencia del grueso de las economías desarrolladas, el universo de los individuos con ingresos inferiores a la satisfacción de las necesidades básicas no se limita aquí a los excluidos. Se extiende a los trabajadores explotados de las empresas modernas. El porcentual de niños pobres (45% del total) es ilustrativo de la magnitud de este flagelo. (23)

La extensión de la informalidad es también consecuencia de las maquilas y la regresión industrial. En el escenario manufacturero regional, la aceleración del cambio tecnológico incrementa la segmentación entre trabajadores especializados y descalificados. Los cargos estables con protección social decrecen, en comparación a los puestos de contratados sin ningún resguardo.

La magnitud de esta fractura es el rasgo descollante del mercado laboral. El típico operario masculino y sindicalizado de posguerra tiende a ser sustituido por trabajadoras femeninas más flexibilizadas. Este declive de los sectores formales es mayúsculo en las maquilas. La propia ampliación de la clase obrera industrial ha perdido el ímpetu precedente. El proletariado fabril no se extingue, pero su incidencia ha disminuido.

En el modelo actual de exportaciones primarias persiste la tradicional estrechez de la clase media latinoamericana en comparación a los países avanzados. Este segmento continúa aportando un colchón muy exiguo, al abismo que separa a los acaudalados de los empobrecidos. Además, perdura la vieja clase media frente a los nuevos segmentos de esa categoría. Subsisten muchas franjas de pequeños comerciantes y cuentapropistas y crecen poco los profesionales o técnicos altamente calificados. Este infradesarrollo es acorde a la estrechez de la industria.

Ciertamente los sectores medios amplían su consumo con la ampliación del crédito, la publicidad y el arribo de las grandes cadenas comerciales. Pero en economías tan atadas la exportación de productos básicos, los cimientos productivos del poder adquisitivo son muy frágiles.

Muchos analistas igualmente destacan la reducción de la pobreza, el desempleo y la desigualdad durante la última década, sin registrar el estrecho alcance de una mejoría derivada del repunte cíclico del nivel de actividad.

Lo más novedoso ha sido la generalización de la asistencia social para atemperar la pobreza. Pero los auxilios oficiales sólo han protegido transitoriamente a los desamparados, sin alterar las causas del problema. Estos planes coexisten con la precarización y convalidan la segmentación laboral.

Por otra parte, la leve disminución de la desigualdad no modifica el lugar que ocupa la región al tope de los indicadores globales de inequidad. El coeficiente de Gini que mide esta polarización supera en la zona (51,6) a la media mundial (39,5), duplica los promedios de las economías avanzadas e incluye a los cuatro países que encabezan el barómetro mundial (Colombia, Bolivia, Honduras, Brasil). El ingreso del 20% más rico de la población latinoamericana supera en casi 20 veces al 20% más pobre. (24)

Explicaciones con problemas

El diagnóstico pos-liberal no condice con el contexto económico actual de Latinoamérica. En toda la región prevalece un esquema de especialización productiva, basado en la agro-exportación, la minería de cielo abierto, el declive de la industria tradicional, las remesas y el turismo. Este molde implica una generalizada reinserción periférica o semiperiférica en la división internacional del trabajo.

En consonancia con estas tendencias gestadas durante el neoliberalismo se ha reforzado la transformación de las burguesías nacionales en burguesías locales, más internacionalizadas y asociadas con el capital extranjero. El mismo cambio ha potenciado el éxodo campesino, la precarización laboral, la marginalidad urbana y la endeblez de la clase media.

Este escenario es más acorde a la visión contrapuesta de una “economía de commodities” en toda América Latina. Pero esta segunda caracterización no es puramente descriptiva, puesto que postula la existencia de un “consenso” en torno al extractivismo. Desborda, por lo tanto, el retrato de la economía y tiene implicancias políticas, que exigen evaluar que ha ocurrido en esfera geopolítica y gubernamental. Desarrollamos este análisis en la segunda parte del texto.

Claudio Katz es economista, Investigador, Profesor. Miembro del EDI (Economistas de Izquierda).

Notas:
1) Es la visión de: Sader Emir, “La crisis de la derecha latinoamericana”, 05-12-2013, www.rebelion.org/mostrar.
2) Es el enfoque de: Svampa Maristella, “El consenso de commodities y lenguajes de valoración en América Latina”, 02/05/2013, www.iade.org.ar/modules/noticias
3) Katz Claudio, “El agro-capitalismo de la soja”, Anuario EDI, n 4, año 2008, Buenos Aires.
4) Una descripción en: Robinson William I, Latin America and global capitalism: a critical globalization perspective, Johns Hopkins University Press, Baltimore, 2008, pag 58-101.
5) Ver: Gudynas Eduardo, “Cinco hipótesis sobre el caso Conga”, brecha.com.uy, 17-7-2012. También: Hernández Navarro Luis, “La reinvención de Latinoamérica”, 26/12/2013, alainet.org/active.
6) CEPAL, “La economía del cambio climático en América Latina y el Caribe”, Síntesis 2010, www.eclac.cl
7) Rodríguez José Luis, “Las alternativas actuales de la industrialización en América Latina”, segundo semestre 2012, www.espaciocritico.com.
8) Palma Gabriel, “Optar por el desarrollismo”, Página12, 15-7-12.
9) Las remesas han generado un lucrativo negocio para las agencias de intermediación (Western Union, Thomas Cook, MoneyGram). Aquí la región acompaña aquí una tendencia mundial, puesto que las transferencias a los países en desarrollo pasaron de 332.000 millones de dólares (2010) a 372.000 (2011) y se esperan 399.000 (2013) y 467.000 (2014) Wall Street Journal, “Las remesas ayudan a los países emergentes”, 24/9/2012, online.wsj.com.
10) Ver: Anderson Benedict, “Exodus”, Critical Inquiry, n 2, Winter, 1994.
11) Ver: Ugarteche Oscar, “Las tres velocidades de la crisis” 03/05/2013, alainet.org. También: Rubinzal Diego, “Década ganada”, 17/02/2013, Página 12.
12) Ver: Guerra Vilaboy Sergio, Breve Historia de América Latina, Habana, Ciencias Sociales, 2006, pag 163-165.
13) Arriazu Ricardo, “Pequeñas señales de alerta”, 27/01/2013, Clarín.
14) Naim Moises, “La latinoamericanización de Europa”, La Nación, 6-11-11. También Clarín, 27/01/2013.
15) Ver: Portes Alejandro. El desarrollo futuro de América Latina: neoliberalismo, clases sociales y transnacionalismo, Ediciones Antropos, Bogotá, mayo de 2004, cap 1.
16) Santiso Javier, “La emergencia de las multilatinas”, Revista CEPAL 95, agosto 2008.
17) El giro implicó mayor subordinación de la burguesía nacional al capital extranjero y consiguiente renuncia a implementar transformaciones progresistas, en el balance que planteó: Dos Santos Theotonio, La teoría de la dependencia un balance histórico y teórico, en Los retos de la globalización, UNESCO, Caracas, 1998.
18) Esta caracterización fue anticipada por: Marini Ruy Mauro, “La dialéctica del desarrollo capitalista en Brasil”, Subdesarrollo y revolución, Siglo XXI, 1985.
19) Es la visión de Robinson William I, Latin America and global capitalism, pag 176-178.
20) Los orígenes de este error en: Frank André Gunder, Lumpenburguesía y lumpendesarrollo, Laia, Barcelona, 1979.
21) Portes El desarrollo futuro, cap 1 y 4.
22) Ver; CEPAL-UNICEF, “Boletín Desafíos” n 10, mayo 2010, www.oei.es/noticias/
23) Guillemi Rúben, América Latina la región más desigual, www.lanacion.com.ar, 22/09/2012.

Bibliografía:
- Adamovsky Ezequiel, El mito del aumento de la clase media, www.clarin.com, 26/12/2012
- Boito Jr Armando, “As relacoes de classe na nova fase do neoliberalismo no Brasil”, sujetos sociales y nuevas formas de protesta en la historia reciente de América Latina, CLACSO, Buenos Aires, 2006.
- Boron Atilio, Teorías de la dependencia, Realidad Económica, n 238, agosto-septiembre 2008.
- Carchedi, Guglielmo. Frontiers of political economy, Verso 1991, (cap 2)
- Fazio Hugo, “Las grandes crisis latinoamericanas de los últimos 15 años”, La explosión de la crisis global, LOM, Santiago, 2009.
- Frank André Gunder, Capitalismo y subdesarrollo en América Latina, Siglo XXI, Buenos Aires, 1974
- Gandasegui Marco América Latina y las inversiones extranjeras, alainet.org,30/05/2013
- Gudynas Eduardo, “Los gobiernos progresistas justifican”, 23/12/2013, www.mediosdelospueblos.org.
- Jessop Bob, Crisis del estado de bienestar. Siglo del Hombre Editores, Bogotá, 1999.
- Katz Claudio, Bajo el imperio del capital. Edición argentina, Luxemburg, diciembre de 2011
- Mandel Ernest, “Comentario”, Clases sociales y crisis política en América Latina, Siglo XXI, 1977, México
- Osorio Jaime, “Padrao de reproducao do capital: una proposta teórica”, Padrão de reprodução do capital, Boitempo, Sao Paulo, 2012
- Pasarinho Paulo - El milagro propagandístico de la explosión de la “clase media”, vientosur, 06/08/2012
- Salama Pierre, Europa debe aprender de Argentina, Página 12, 28/10/2012
- Seoane José, Taddei Emilio, Algranati Clara, Extractivismo, despojo y crisis climática, Ediciones Herramienta, 2013
- Serrano Franklin, Brasil debe ser locomotora, www.pagina12.com.ar, 26/04/2013.

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Los efectos de la devaluación argentina

Guillermo Almeyra (SIN PERMISO)

Los hechos son duros y contradicen siempre las fanfarronadas, así se trate de la frase famosa de Nikita Jruschiov de que en dos años la Unión Soviética alcanzaría y superaría a Estados Unidos o, en escala más modesta, de las declaraciones de Cristina Fernández de Kirchner según la cual el monto de las reservas (apenas 50 mil millones de dólares) blindaba a la Argentina frente a la crisis mundial, o sobre “la década ganada”, sobre el desendeudamiento exterior, sobre la estabilidad de la moneda.

A partir del lunes 27 de enero, el dólar oficial costará 10 pesos. Eso sucederá cuando la banca es casi totalmente extranjera, cuando cuatro grandes transnacionales controlan el comercio internacional de granos, cinco transnacionales dirigen la gran industria, una parte importante de las clases medias urbanas no soporta al gobierno, el kirchnerismo (Frente para la Victoria y aliados) aunque tiene el control de ambas Cámaras, sólo representa menos del 40 por ciento de los votos, la presidente funciona a medio motor y dejó el control cotidiano del gobierno en manos de un ultracatólico de derecha, adversario del aborto, ex menemista y candidato a presidente en las elecciones del año próximo.

Sucede además cuando el Frente de Izquierda y de los Trabajadores sigue creciendo como expresión de una izquierda social más amplia que empieza a organizarse y cuando en el movimiento obrero y los sindicatos se desarrollan grupos radicalizados independientes del gobierno kirchnerista y de sus desprestigiados y burocráticos agentes sindicales

Sucede, por último, en una crisis aguda de todos los países “emergentes” que arrastra no sólo a la Argentina sino también a Brasil y a Venezuela, sus socios en el Mercosur y que comienza a afectar las compras chinas de materias primas agrícolas, vital para Argentina. También en momentos en que se ejerce una gran presión internacional en Europa para que Argentina pague cerca de 9 mil millones de dólares al Club de París y cuando desde la justicia de Estados Unidos, amenazan al país con llevarlo al default obligándolo a pagar el valor nominal de los bonos comprados por nada en el 2004 a los tenedores que se negaron a ser reembolsados por Kirchner con una quita del 80 por ciento.

La actual crisis internacional, que se prolonga, ha reducido las inversiones extranjeras en los países del Mercosur, que tiene creciente dificultades y lleva a sus integrantes a pensar sólo en cómo salir individualmente de ellas, incluso a costa de sus socios. Ese es el marco general. Como escribo estas líneas el 25, me tengo que limitar por consiguiente a suponer posibles resultados de esta medida tomada de modo desesperado.

El escenario menos terrible sería este: a pesar de la desconfianza en el gobierno y en la solidez del peso, los sectores acomodados de las clases medias que pueden atesorar dólares, gastarlos en viajes y en bienes suntuarios o comprar casas, aceptarían una devaluación que les daría seguridad aunque sea transitoria sobre el precio del dólar al reducir fuertemente el margen hasta ahora existente con respecto al dólar de la bolsa negra. La devaluación haría más competitivos los productos argentinos, frenaría las importaciones favoreciendo así la balanza de cambios, reduciría los costos para los poseedores de otras divisas favoreciendo el turismo hacia la Argentina y reduciendo el turismo al exterior, descongelaría las ventas inmobiliarias, que están paradas, favoreciendo a la industria de la construcción y, sobre todo, al reducir los salarios reales en casi un 30 por ciento, aumentaría las ganancias de los empresarios. Los sojeros lanzarían al mercado las millones de toneladas de granos hoy ensiladas y tendrían que pagar al fisco algo de lo vendido, engrosando las reservas, que se están agotando.

Aunque habría que hacer ajustes al comercio con Brasil, si esa reacción fuese la dominante, al menos durante algunos meses, el gobierno podría ganar tiempo para que ingresasen divisas (y para negociar nuevas deudas en condiciones no demasiado onerosas). Por supuesto, China debería seguir comprando granos, haciendo alguna inversión, dando algún crédito, el Club de París debería aceptar una renegociación de la deuda (a pesar del pésimo momento por el que pasan las finanzas argentinas), la Suprema Corte de Estados Unidos aceptaría salvar al gobierno kirchnerista rechazando las exigencias de sus acreedores.

Como se ve, tendrían que presentarse una serie de condiciones favorables que se basarían en la confianza de sectores de las clases medias y de los inversionistas en la capacidad gubernamental de ejecutar bien su política de expropiación de los salarios reales para favorecer a los empresarios, o en el temor de todos ellos a una reacción popular si tiran demasiado de la cuerda y a desenlaces aún peores.

Incluso en ese escenario más favorable para el gobierno el mercado interno se restringiría de todos modos, aumentaría la carestía debido a los efectos inflacionarios de la devaluación, crecerían el número de pobres, el de desocupados, las diferencias sociales y entre las regiones, la inseguridad social. El kirchnerismo difícilmente podría mantener todos sus subsidios y tendría que optar entre el asistencialismo directo y electorero (asignación por hijo, asignaciones a jóvenes que ni estudian ni trabajan), reduciendo en cambio los subsidios al transporte, a la educación, a la salud pública o los aumentos periódicos a los jubilados. El gobierno, al mismo tiempo, enfrentaría una ola de conflictos gremiales por aumentos salariales superiores a la inflación y de conflictos sociales y a una radicalización aún mayor de los sectores juveniles y la juventud kirchnerista (la agrupación La Cámpora y otras similares) encontraría en esos medios grandes dificultades. La reducción de la base social y política gubernamental alentaría a los empresarios, sojeros y especuladores financieros y la lucha por el gobierno futuro, tanto dentro como fuera del FpV, sería más dura y confusa.

El escenario “negro”, en cambio, es más probable y simple. Las grandes empresas que, como la Shell unida al banco HSBC, desencadenaron la crisis con su especulación ilegal, golpearían el hierro mientras está caliente, continuando con su ofensiva contra el gobierno y el peso, muy debilitados para ampliar la devaluación. Los sojeros y los grandes exportadores seguirían reteniendo la venta de su cosecha del 2013 agravando la escasez de dólares. El Club de París y los “fondos buitres” de Estados Unidos se negarían a renegociar la deuda y trabajarían en pro de la cesación de pagos y el default, dando así también un golpe durísimo a Venezuela y sobre todo a Brasil y el Mercosur. El gobierno, que ni quiere ni puede tomar medidas contra los grandes empresarios y las transnacionales, tendría que abandonar o reducir al mínimo los subsidios (salarios indirectos) al consumo y a los servicios, sobre todo el transporte urbano y suburbano. La derecha peronista haría una alianza política con los sectores opositores antiperonistas igualmente dispuestos a sacrificar a los trabajadores. Dada la inexistencia de un centro afirmado y creíble para la izquierda social, los estallidos y luchas ni estarían coordinados entre sí ni saldrían del campo local o gremial y, en el terreno electoral, se expresarían en una parte menor en el apoyo al FIT y, mayoritariamente, por el voto al Frente para la Victoria como mal menor aunque estuviese dirigido por gente muy de derecha, o por la abstención de sectores de las clases medias y de los inversionistas

Tal como en la primera opción, la inflación sería grande, aún mayor que en aquélla, la desocupación crecería mucho y los salarios reales volverían a los años 90. La situación social estaría al borde de un estallido. Un retroceso grande en Argentina provocaría graves repercusiones en Brasil y en Bolivia y agravaría la situación de Cuba y Venezuela. Se abriría a nivel continental una situación muy diferente a la de los últimos diez años.

Por supuesto, la realidad es más compleja que estos cálculos nostradámicos, pero las grandes líneas del proceso indican que, no siendo visible una salida por la izquierda, se abre para los trabajadores argentinos y latinoamericanos un panorama oscuro que sólo se podría aclarar con profundas medidas antiimperialistas, antimonopólicas, anticapitalistas.

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Devaluación e inflación: Los caminos del ajuste

Fernando Rosso (LA VERDAD OBRERA, PTS)

La vuelta de Cristina Fernández a la cadena nacional es la manifestación de dos fracasos. Por un lado, el de la apuesta a la “nueva” conducción en manos del Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, cuyo capital político se disipó a golpes de crisis energética, motines policiales, devaluación e inflación. Y por el otro, el fracaso de las promesas de asistencia social que ya no re-encantan a nadie.

El anuncio de un nuevo subsidio – $600 mensuales- para costear los estudios de los jóvenes que no estudian, ni trabajan (lo hacen en forma precaria o ganan menos del mínimo), es una nueva y tardía dádiva. Cristina dijo que el nuevo plan “Progresar” beneficiaría a los jóvenes que son “los hijos del neoliberalismo”. La realidad es que son el producto de la flexibilización, la precarización laboral y el trabajo en “negro” que afecta esencialmente a los jóvenes y una gran parte los sectores más bajos de la clase obrera. Las leyes neoliberales de flexibilización fueron sostenidas por este gobierno y son el “corazón del modelo”. Solamente con su anulación mejoraría cualitativamente la situación de la juventud y de gran parte de la clase trabajadora, pero el gobierno opta por el asistencialismo demagógico con subsidios limitados que -como pasa con la Asignación Universal-, terminan licuados por la inflación.

Ataque al bolsillo obrero y popular

Mientras CFK hacía discursos para la tribuna, la devaluación del dólar oficial impulsada por el gobierno llegaba, al cierre de esta edición, a los $7,13 (y el “blue” a $12,10), y en lo que va del año suma un 9%. Esto empuja la inflación que se aceleró en los últimos dos meses. Por otra parte, el intento de acordar con los acreedores de la deuda agrupados en el “Club de Paris”, apuesta a un nuevo endeudamiento que subordine aún más a la nación al capital financiero internacional (pág. 4)

Mientras dan vía libre a una devaluación cada vez más acelerada, la gran apuesta para “combatir la inflación” es el intento de imponer un techo a los salarios. En este punto existe un consenso del gobierno con los empresarios y los partidos de la oposición patronal. La “moderación” en los reclamos de los trabajadores es exigida a coro por la burguesía y sus representantes políticos.

El ajuste ya se está descargando sobre los trabajadores por dos vías: la devaluación y la inflación que licuan el salario; y la productividad que recae esencialmente sobre los músculos y los nervios de los trabajadores -ya que no hay inversión cualitativa- permite aumentar las ganancias de manera directamente proporcional al aumento de la explotación.

Demagogia en Massa

El proyecto de ley del ex – intendente de Tigre y ahora diputado nacional, Sergio Massa, que propone prohibir los despidos “sin causa” por 180 días, es pura demagogia. La trayectoria de este amigo de la embajada norteamericana, del grupo Clarín, de las patronales “sojeras”, y que hizo de Tigre un “territorio liberado” para la construcción de los lujosos barrios privados; debería bastar para desnudar el carácter demagógico de la propuesta. Pero además, formalmente el proyecto no ataca los problemas concretos que sufren los trabajadores cuando comienzan las crisis. Aunque muchas patronales despiden a los trabajadores efectivos y sobre todo a los que se organizan (como en Kromberg & Schubert), un método tradicional es el despido de contratados (bajo la forma legal del “cese de contratos”), el proyecto nada dice al respecto.

Sin embargo, esta propuesta oportunista de Massa expresa que se postula como un referente para aglutinar al conjunto de la oposición al gobierno. Sectores del mismo kirchnerismo reconocen que la ruptura con la burocracia sindical y con Moyano, -una expresión distorsionada de su enfrentamiento al movimiento obrero-, fue un error estratégico de CFK. Gran parte de los votos que perdió el gobierno entre 2011 y 2013 expresan a franjas de estos trabajadores. Los sectores más de izquierda se volcaron hacia el apoyo al Frente de Izquierda. Massa apuesta a capitalizar con demagogia el descontento de esta base obrera.

El resto de la oposición patronal (UCR-Socialistas-PRO) también está en campaña “veraniega”, intentando armar una coalición para aprovechar la crisis y división del peronismo. Hasta ahora sólo “lograron” profundizar sus internas.

La burocracia sindical “unida”…con los políticos patronales

Más allá de las cinco centrales en las que está atomizada la burocracia sindical, en general se está dividiendo en dos grandes tendencias: los que apoyan al gobierno y se proponen como los garantes del techo salarial y los que orbitan alrededor de la oposición peronista, sobre todo de Sergio Massa. Hugo Yasky, encabeza el ranking de los garantes del “cepo” al salario y por esto la paritaria docente se convertirá en “testigo” para la clase obrera.

La fracasada cumbre de Moyano y Barrionuevo pretendió marcarle la cancha y “apurar” a los candidatos patronales del peronismo para que aceleren su enfrentamiento con el gobierno. Ni Massa, ni Scioli, ni De la Sota –que está agitando un proyecto para limitar el derecho a huelga en la provincia de Córdoba-, se hicieron presentes.

Todos tienen acuerdo en garantizar una transición ordenada hacia el 2015 y seguir el mandato del Papa que pidió que “cuiden a Cristina”. Hasta los propios convocantes sacaron un moderado documento que promete mantener la “paz social”. Nada de planes de lucha o movilización, mientras los trabajadores pierden día a día poder adquisitivo.

Diputados de los trabajadores

La denuncia del diputado nacional del PTS en el FIT, Nicolás del Caño, contra el aumento de las abultadas dietas de los diputados y su anuncio de que cobraría $ 8500 y el resto lo donará para las luchas obreras, generó un revuelo en el mundo político y en los medios y una amplísimo apoyo popular que estalló en las redes sociales. Nicolás no hace más que cumplir con el programa que levantó en la campaña el Frente de Izquierda, y que exige que “todos los legisladores y funcionarios cobren lo mismo que una maestra” (pág. 3). Como parte de esa pelea contra la casta política de los partidos patronales, prometió empezar con su propia dieta. Esto ya lo había hecho el legislador por el PTS-FIT en Neuquén, el dirigente ceramista Raúl Godoy, que no solamente cumplió con ese mandato, sino que recientemente volvió a trabajar a la fábrica Zanon, luego de un año de ocupar la banca por el sistema de rotación que acordó el Frente.

Esta demanda elemental busca atacar la “corrupción institucional” de esta democracia para ricos que a través de cuantiosas dietas y cientos de beneficios, coopta a los políticos que terminan viviendo como los empresarios y votando todas sus leyes contra los intereses de las mayorías obreras y populares.

Un programa y una alternativa política de los trabajadores

Pero la medida contra la casta política enriquecida debe ir íntimamente unida a un programa para que la crisis no la paguen los trabajadores. En la disputa por la clase obrera, el FIT debe intervenir con fuerza proponiendo una alternativa política.

Las demandas deben partir de exigir que no vayan presos los petroleros de Las Heras, con los que pretenden escarmentar a toda la clase obrera (contratapa). Por un salario y igual al costo de la canasta familiar, el 82% móvil para los jubilados y una cláusula gatillo que garantice un aumento automático trimestral de acuerdo a la inflación. Terminar con el impuesto al salario. Basta de precarización laboral, pase a planta permanente de todos los contratados. Ningún despido, ni suspensión. Apertura de las cuentas bancarias y libros de contabilidad de las empresas y control obrero y popular de los precios. Trabajo genuino para la juventud, plan de obras públicas, controlado por los trabajadores para garantizar vivienda y trabajo, los fondos para su financiamiento deben provenir del no al pago de la deuda e impuestos a los empresarios del campo y la ciudad. Nacionalización de la banca bajo control de los trabajadores y monopolio estatal del comercio exterior.

Los sectores combativos y clasistas deben convocar un encuentro nacional de organizaciones obreras combativas, empezando por encuentros regionales, para preparar la batalla por las paritarias. Allí puede concentrarse la fuerza para imponerle a la burocracia un plan de lucha y un congreso de delegados de base, para reorganizar y unir al movimiento obrero ante el ajuste en curso.

Pero además, la tarea estratégica es convertir el gran apoyo que significaron el millón doscientos mil votos que obtuvo el Frente de Izquierda y que permitieron su emergencia como fuerza electoral, en una poderosa fuerza militante de miles obreros y jóvenes en fábricas, colegios y universidades, en el camino de las construcción de un gran partido revolucionario de la clase obrera.

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Hubo devaluación del peso y devaluación del gobierno

Emilio Marín (LA ARENA)

En la semana se devaluó el peso 17 por ciento. Mala noticia para la mayoría de los argentinos que no atesoraron dólares. Más preocupante fue la devaluación de la palabra oficial. Difícil precisar cuánto se devaluó el PEN.

El jueves, el dólar oficial llegó a 8 pesos, lo que implicó una devaluación del 12 por ciento, la más importante en doce años. Si se contaba toda la semana, la depreciación fue del 17.

Independientemente de las causas de ese fenómeno, la economía atraviesa problemas. Había razones objetivas, maniobras especulativas, errores gubernamentales y otras explicaciones para dar, sobre todo para comprender lo que sucede y tomar medidas.

El cronista está lejos de pensar que el principal culpable sea el gobierno; más bien apunta a banqueros, exportadores, sojeros y monopolios que, con el soporte de agrupaciones neoliberales, apuestan al fracaso de Cristina Fernández de Kirchner y a una megadevaluación que los favorezca como establishment.

Pero el problema existe. Y para el complaciente panel de 678 de aquel jueves negro estuvo muy bien CFK en no hablar de esos asuntos. Ella habría estado genial al omitirlos y centrarse en su buena iniciativa Progresar. Se pagará una asignación mensual de 600 pesos a jóvenes que no estudian ni trabajan, para ayudarlos a volver a clases.

La jefa de Estado volvía a la Casa Rosada después de un mes de ausencia, reconociendo que tuvo "algunas dificultades" de salud. Y estuvo muy bien en su presentación del programa social para ese segmento estragado por la mayor desocupación. La iniciativa gubernamental quiere sacar a esos "ni-ni" del lumpenismo y delitos varios.

Ese reconocimiento, en cambio, no mella la segunda observación: estuvo muy mal la presidenta en no abordar los candentes asuntos económicos y financieros. Los ignoró olímpicamente, como si así les quitara entidad. Tapar el cielo con las manos, no se puede. Y con un plan Progresar tampoco. Por eso en la mañana siguiente Jorge Capitanich y Axel Kicillof tuvieron que poner la cara para anunciar que se autorizaba de nuevo a las personas a comprar dólares para ahorro. Incluso se bajaba del 35 al 20 por ciento el adelanto de impuesto a las ganancias. Estando el dólar oficial a $8.01, quiere decir que si los particulares compraban (en realidad recién podrán hacerlo mañana), lo habrían hecho a $9.61.

Los dos ministros fueron poco locuaces. En un minuto y medio habían tirado el anuncio bomba y se retiraron veloces, sin aclarar ni balancear nada. En política, "acá y en la China", eso es estar a la defensiva y en posición de debilidad.

Los especuladores

Las cosas no ocurren por casualidad. Hace muchísimos años que la flor y nata del empresariado nacional y multinacional hace negocios financieros, de los legales y los otros. Desde la "tablita cambiaria" de José A. Martínez de Hoz hasta el "contado con liqui" permitido por el actual gobierno, pasando por los negocios del cavallo-menemista y de la fase cavallo-delarruísta, con escandalosas privatizaciones, megacanjes-blindajes y multiplicación de la deuda externa, en buena parte fraudulenta.

Los negociados no se interrumpieron ni siquiera con el "crac" de diciembre de 2001. Sabiendo que el país explotaba, los bancos fugaron antes de esa fecha y también en 2002, más de 30.000 millones de dólares inventado operaciones, según documentó la Comisión Investigadora de Diputados.

Con ese pedigrí a cuestas, ¿quién podría dudar de las denuncias del gobierno de que en estos días existió un ataque especulativo al peso?

Aunque los funcionarios lo han dicho off the record, fueron escrachados Juan J. Aranguren (Shell), y los bancos HSBC, Francés y Citi, quienes compraron dólares más caros que la cotización oficial, dando señales de que igual iba a ser negocio. Y de hecho lo fue. Aranguren se excusó en que fue una operación de su empresa y no particular, junto con el HSBC; detalló que entre liquidaciones y compras lo de Shell no superó un saldo de 1.5 millón de dólares, incapaz de conmover a un mercado que mueve 200 millones.

Entre la versión del gobierno y la del especulador CEO de la petrolera anglo-holandesa, el cronista se queda con la primera. A Shell no le compraría ni una lata de aceite, como propuso Néstor Kirchner.

Los sojeros son otros "prime suspect" (sospechoso principal, título de una linda serie policial con Helen Mirren). El presidente de la Sociedad Rural, Luis M. Etchevehere, había declarado que con estos precios "mejor especular que trabajar". Extraña confesión de quienes normalmente especulan más de lo que trabajan, si a lo suyo se puede llamar así. Capitanich reprochó a esos productores que retenían parte de la cosecha al aguardo de devaluaciones y que los exportadores no habían liquidado los 600 millones de dólares comprometidos.

Reproches y autocríticas

El ministro de Economía, en reportaje con Víctor Hugo Morales, por Continental, fue más a fondo con esas críticas al mal llamado "campo". Dijo que ocultaban en silos bolsa varios millones de toneladas de granos y que eso implicaba 4.000 millones de dólares. A ese faltante, especulativo y pro-devaluación, debían sumarse otros 2.500 millones de dólares que productores y exportadores tramitan en créditos externos para facilitar sus operaciones y que ahora no hicieron.

Otros señalamientos se pueden volver como bumerán contra el gabinete, pues Kicillof admitió que en este tiempo se habían fugado 15.000 millones de dólares mediante el recurso admitido por el fisco, de "contado con liqui". ¿Por qué no hicieron algo para impedirlo? A esos dichos ministeriales les faltó el sentido de autocrítica.

El anuncio de liberar la compra de dólares también careció de autocrítica. En los hechos fue una concesión del equipo económico y el gobierno ante la plana mayor de la especulación de un "dólar marginal e ilegal", como lo denostaban desde fines de 2011.

Que significa una derrota parcial pero significativa de la política oficial lo han valorado periodistas especializados en economía y filo kirchneristas como Raúl Dellatorre (ver Página/12 de ayer). Para voceros del gobierno, en cambio, fue una decisión propia y libre para buscar "un nivel adecuado" de la divisa, que ahora van a sostener con operaciones del Banco Central.

Los resultados adversos de las PASO y octubre pasado fueron presentados como resonantes victorias. Ahora los especuladores les quebraron la muñeca en la pulseada por el dólar pero siguen perjurando que fue un éxito. Mejor que se enyesen el brazo y pidan ayuda a la movilización de la sociedad porque la lesión es grave y expuesta.

¿Dólar dónde estás?

Dicen que la devaluación tendría de positivo hacer "más competitiva" la exportación de la producción "nacional" (las comillas indican que gran parte es trasnacional, como la de las diez terminales automotrices).

Una larga historia económico-social vivida por los argentinos confirma que la mayoría de las consecuencias devaluatorias son negativas para la población. Sus ingresos fijos en pesos valen menos y pueden adquirir menos bienes; el precio de los productos, no sólo de los exportables, aumenta y se incrementa la inflación, con lo que cae la capacidad adquisitiva de los salarios y más argentinos caen en la pobreza porque no pueden cubrir una canasta de productos y servicios básicos.

Tanto Kicillof como el secretario de Comercio, Agusto Costa, juraron que de ninguna manera permitirán que la devaluación se traslade a los precios. Habrá que aguardar unos días para ver con certeza si esas afirmaciones tienen sustento. En principio son expresiones de deseos. Lo más probable es que la inflación, que goza de muy buena salud en estos mercados monopolizados y aún oligopolizados, no se tome vacaciones.

Aunque al gobierno no le agrade, la inflación terminó en 2013 más cerca del 28 por ciento medido por las consultoras privadas que del 11 por ciento del Indec "vandalizado" por intervención del Ejecutivo (el copyright es de Horacio Verbitsky).

El acuerdo de "precios cuidados" puesto en marcha el 6 de enero por el gobierno y varios supermercados no se cumple a cabalidad. Incluso en el interior del país todavía no estaba implementado, a pesar de que vivimos en tiempos modernos y digitales, con empresas hipercomunicadas con filiales en todo el territorio.

Y de pronto la devaluación. ¿A quién creerle, a Kicillof o a Alfredo Coto? En este caso el cronista, lamentablemente, tilda la segunda opción. El dueño de la cadena "nacional" de supermercados declaró en Mendoza que los anuncios "harán oscilar a los costos del acuerdo de precios". Léase que éstos se irán de a poco "pum para arriba".

En esta Argentina veloz y a veces sin memoria, conviene recordar algunas metas del Presupuesto Nacional 2014: inflación anual del 10,4 por ciento y dólar a $6.33. Já.

Si el gobierno necesita dólares, y los precisa porque las reservas han caído por debajo de 30.000 millones, debería analizar variables populares emparentadas con la historia nacional y latinoamericana. Por caso, pagar menos deuda externa (Capitanich confesó que el actual gobierno abonó 43.000 millones de dólares); o bien nacionalizar el comercio exterior con un IAPI mejorado que compre a los productores locales pagando mejor a los pequeños y medianos y captando las divisas de las exportaciones.

¿Tampoco le da la audacia política para crear una Junta Nacional de Granos ni para procesar y detener a Aranguren e intervenir Shell, co-autores de la fuga de capitales de 2001-2002? Si no le da el cuero ni para eso, entonces su devaluación, la suya, es mayor que la del pobre peso.

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El misterio de la felicidad peronista

Alfredo Grande (APE)

En recuerdo de Jose Luis Cabezas, Luciano Arruga y los mártires de las luchas por mejor democracia.

La cultura represora tiene diferentes claves para poder reinar mientras proclama que gobierna. Una de las más eficaces es transformar la culpabilidad de los burócratas de estado, que algunos llaman funcionarios, en la culpa de las víctimas.

Los cortes de energía tienen como causa que se han comprado demasiados equipos de aire acondicionado. No solamente eso. Los compradores pretenden usarlos. La Razón de Estado oculta que el Estado usa la Razón como coartada. Ayer escuché una charla entre una pasajera y un conductor de la línea 59. Por suerte con aire acondicionado lo que muestra que la lucha de clases nunca termina, ya que la mayoría de los bondis capitalinos son avernos rodantes. Los dos criticaban duramente a nuestra Presidenta. Lo que más me interesó de la charla fue que manifestaban su sorpresa de la poca reacción de la gente ante los cortes de luz.

Esta anestesia, paresia, parálisis colectiva no es un dato menor. Una democracia donde hay mucha queja, poca protesta y ningún combate se convierte en un ritual democrático, muy alejado de una praxis de emancipación. Por eso una fundante Razón de Estado para la cultura represora es no alejar el horizonte de la felicidad de la vida cotidiana. El más allá ya no interesa, ni conforma, aplaca, contiene, somete, ni reprime a nadie. Algunos llaman a esto saqueos. El tema donde se juega el Poder en nuestra cultura es el más acá. Ese más acá tiene nombre: hiperconsumo. El consumismo (consumir consumo además de consumir objetos) es el packaging de la felicidad de mercado. Ese mercado culpable de la subida del dólar oficial, según el sermón sin la montaña del jefazo de gabinete. El tema de la felicidad no me es ajeno, especialmente desde que acepté que nunca podría alcanzarla, aunque acepte que me siga persiguiendo. Por eso luego de escribir mi “alegato contra el mandato de la felicidad”, resolví ir a ver la película “El misterio de la felicidad”. El subtítulo también me inquietó: “¿te enamorarías de la mujer de tu amigo?” Con la sutileza de la cultura represora con su barniz de progre, el tiempo de declinación es potencial. Tibia, muy tibia forma de enfrentar al lapidario mandamiento de no desear a la mujer del prójimo. Ni al prójimo. La película, que tiene una formidable actuación de Guillermo Francella e Inés Estevez, resuelve el misterio de la felicidad de la manera más simple: individualismo al palo. 20 años no son nada, pero 30 años lo son menos. El alucinatorio vincular de una amistad de décadas, curiosamente similar a las décadas de nuestra democracia, se resuelve con un “toco y me voy”. El deseo es pensado sólo desde una matriz individualista. Ese es todo el misterio. La felicidad capitalista y burguesa sólo tiene como clave la salvación individual. Pero que necesita, y ésa es la tragedia posmoderna, el hundimiento colectivo. Nadie se eleva, pero si los demás se derrumban, el efecto es parecido. El misterio de la felicidad peronista es asegurar la felicidad del pueblo en el marco de la comunidad organizada y la alianza de clases. Empresarios y trabajadores: fifty / fifty. Aunque uno de los fiftys sea mucho más numeroso que el otro. Esa negación absoluta de la lucha de clases afuera, llevó a una sangrienta y despiadada lucha de clases adentro. La masacre de Ezeiza fue la marca del imposible retorno de Perón en el marco de una conciliación clasista. La derrota de la izquierda peronista y del peronismo de izquierda (que no es lo mismo aunque no pocas veces parezca igual) necesitó la dictadura cívico militar que asesinó a miles de combatientes, y a decenas de miles de militantes sociales y políticos.

El alucinatorio social lopezrregista de la Argentina Potencia se derrumbó como un castillo de naipes podridos. El golpe de desgracia fue el menemato, que reconcilió al peronismo con el mercado despreciando al Estado. Luego el kirchnerismo reconcilió al peronismo con el capitalismo despreciando al mercado. Pero necesitándolo para que se sigan comprando autos, viendo fútbol con zócalos publicitarios del gobierno o para culparlo de la suba del dólar oficial (cállate, cállate Capitanich que me desesperas..) Jorge de Mendonca acuñó el término “capital zurdismo”. Algo así como decir “de casa al subsidio y del subsidio a casa”.

Uno de los principales misterios de la felicidad peronista se resume en esta frase: “no soy yo, sos vos”. O sea: lo bueno es gracias a nosotros, lo malo es por desgracias de ustedes. El tema se complica porque para que la felicidad sea completa, el nosotros tiene que mantener cierta coherencia. La felicidad peronista se ve interpelada porque Scioli, Massa, Macri, De Narvaez, Gioja (otro que reaparece) Alperovich y algunos más y algunas menos, se reconocen como peronistas. Otro misterio.

El movimiento incluye desde un vals, una lambada, un reageton, una milonga, con el misterioso argumento de “por lo menos todos bailamos”. Una conclusión bondadosa es que el misterio de la felicidad peronista es la confusión permanente de identidades y proyectos políticos. Las décadas son ganadas o son perdidas de acuerdo a los vientos de las economías líderes. Ayer una privatización, hoy tarifas subsidiadas, mañana una nacionalización que no llegó a ser expropiación.

Otro de los misterios de esa felicidad es atacar al opositor en forma encarnizada y luego pactar con él. Gobiernos de la Ciudad de los malos aires y de la Nación acordando por la repartija del espacio público. Y ahora por el traspaso del Instituto Espacio de la Memoria. Un comunicado de la Liga Argentina por los Derechos del Hombre señala, entre otras cuestiones: “Es por ello que desde el Consejo Directivo del IEM alzamos nuestra voz de preocupación y alarma ante los trascendidos de un acuerdo entre el gobierno de la Ciudad y el de la Nación para disolver el Instituto Espacio para la Memoria como instancia de autonomía y confluencia del movimiento popular con ámbitos estatales y trasladar todos los edificios bajo la guarda y gestión del IEM a la esfera nacional” .

Pero la felicidad peronista tiene un misterio del cual nunca podrá renunciar. Todo intento de pensamiento crítico, más allá de sus aciertos, omisiones y errores, será despiadadamente descalificado. El nombre de esa atávica descalificación es el sambenito de “gorila”. A diestra y siniestra.

La Tendencia Revolucionaria en sus enfrentamientos con el aparato fascista del estado organizado luego del golpe de estado contra el tío Cámpora, le dobló el brazo al sambenito. Nunca olvidaré: “qué pasa general que está lleno de gorilas el gobierno popular”, “conformes, conformes, conformes general, conformes los gorilas el pueblo va a luchar”. Atacar a la derecha peronista también quedó marcado como “gorila”. Por eso honro a los valientes combatientes que lucharon por la patria socialista. Y que enfrentaron a la más cruel de las traiciones. Habrá más penas, pero trataremos de que no haya más olvidos. También se lo debemos al gordo Soriano. El misterio de nuestra felicidad será otro: un colectivo con una estrategia de poder. Unión anticapitalista, clasista, revolucionaria. Esa felicidad podré disfrutarla aunque no la vea. Y de tanto que me persigue, ojalá más temprano que tarde me alcance.

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Argentina: Los desaparecidos “del padre de la democracia”

Héctor Bernardo (ANRED)

Durante el gobierno de Alfonsín, miembros del MTP intentaron tomar un Regimiento de Infantería. Luego de una represión sin precedentes, 29 de ellos fueron capturados con vida, todos los detenidos fueron torturados, varios fueron fusilados y cinco desaparecidos. Recientemente la Justicia determinó que esos crímenes han prescripto, por lo que los responsables jamás serán juzgados.

La historia de los desaparecidos en nuestro país es vasta y lamentablemente no se acota a la trágica etapa de la última dictadura militar. La llegada de la democracia no desactivó los aparatos represivos que habían producido 30 mil perdidas para el campo popular, y las leyes de impunidad permitieron que durante mucho tiempo quienes se habían sentido los señores de la vida y la muerte siguieran actuando con total libertad.

Ahí están los casos de Jorge Julio López, Luciano Arruga, Miguel Bru y tantos otros que sufrieron desapariciones en democracia. Desapariciones en las que estuvieron involucrados los aparatos represivos del Estado. Muchos de estos casos han tenido amplia repercusión y hoy se siguen haciendo marchas en reclamo de justicia.

Sin embargo, durante el gobierno de Raúl Alfonsín se dio un caso de desapariciones que parece haber entrado en el olvido y haberse cubierto de impunidad. Luego del intento de copamiento al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada, 29 militantes del Movimiento Todos por la Patria fueron capturados con vida. Todos ellos fueron torturados, varios fueron fusilados y cinco fueron desaparecidos. A pesar de que los responsables están identificados y de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos manifestó que se trataba de crímenes de lesa humanidad, la Justicia argentina determinó que esos hechos ya han prescripto, por lo que estas víctimas de la represión ilegal y sus familiares no podrán encontrar la tan ansiada justicia.

La Tablada

El 23 de enero de 1989, un grupo de militantes del Movimiento Todos por la Patria (MTP) intentó tomar el Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada. Más allá de las motivaciones que los movilizaron a cometer este acto –los sobrevivientes del grupo hasta el día de hoy aseguran que intentaban frustrar un golpe de Estado–, la vigencia de un gobierno democrático debió haber garantizado que las fuerzas del Estado actuaran dentro del marco de la ley, pero muy por el contrario su proceder fue exactamente igual que durante la dictadura finalizada 6 años antes.

El MTP se había creado en 1986 y su máximo referente era Enrique Gorriarán Merlo, ex miembro de la cúpula del Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP). La composición de este movimiento era mucho más heterogénea que la del ERP y de su creación participaron muchas figuras relacionadas con otros sectores del campo popular. Desde su creación, el MTP se diversificó: tuvo trabajo barrial; trabajo gremial (el Movimiento ganó las elecciones del sindicato azucarero del ingenio Ledesma, uno de los más importantes del país por la cantidad de trabajadores que agrupaba); participó en las elecciones legislativas de 1987 en alianza con el Partido Intransigente (PI); e incluso, a través de uno de sus referentes –Francisco “Pancho” Provenzano – fue una de las piezas claves en la creación de un diario que marcaría historia en el periodismo argentino, Página/12.

Sin embargo, en un contexto argentino muy particular (ya se habían dado 3 levantamientos militares contra el gobierno de Alfonsín: Campo de Mayo, Villa Martelli y Monte Caseros, que habían conseguido sacarle al gobierno de Alfonsín las leyes de Punto Final y Obediencia Debida, las que durante mucho tiempo garantizaron la impunidad de los genocidas), su análisis político los llevó a decidir la toma del Regimiento de La Tablada.

Alfonsín puso al frente del grupo encargado de la recuperación del regimiento al general Alfredo Arrillaga (quien había sido responsable del Centro Clandestino de Detención que funcionaba en la Base Naval de Mar del Plata) y al mayor Jorge Eduardo Varando (quien con el tiempo tomaría trascendencia por ser uno de los responsables de la represión del 19 y 20 de diciembre de 2001). El resultado no pudo ser otro que una brutal represión en la que no se escatimó el uso de ningún tipo de armamento por parte del estado (tanques, helicópteros, granadas, etc.). Al término del día había cuerpos tendidos por todo el regimiento. Veintinueve de los militantes del MTP fueron capturados con vida, todos ellos fueron torturados, hubo varios casos de fusilamientos y cinco de ellos – Francisco Provenzano, Carlos Samojedny, Carlos Burgos, Iván Ruiz y José Díaz – fueron desaparecidos (algunos de sus restos fueron identificados recientemente por un grupo de antropólogos forenses, y se determinó también que en algunos casos los cuerpos fueron destruidos con explosivos).

En su libro Memorias Gorriarán Merlo señala: “De los cinco emblemas del terrorismo de Estado – la tortura, el asesinato de prisioneros, la desaparición de personas, la explosión de cadáveres y el robo de niños –, los represores de La Tablada practicaron cuatro. No había ninguna compañera embarazada, quizá por eso faltó la quinta técnica: el robo de niños”.

La justicia no llegará

En diciembre de 2009, el juez federal de Morón Germán Castelli procesó al ex general Alfredo Arrillaga por homicidio agravado por alevosía, y señaló que los crímenes llevados adelante en La Tablada eran de lesa humanidad, lo que trasformaba estos delitos en imprescriptibles. En su fallo, el juez había determinado que correspondía esta tipificación porque “un número indeterminado de agentes del Estado planificó que los atacantes apresados durante y con posterioridad a la recuperación del cuartel fueran, en algunos casos, ejecutados, y todos ellos torturados”.

En aquel momento el juez Castelli fallaba en concordancia con la decisión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que había determinado que el fusilamiento de los detenidos durante el copamiento se realizó "en representación del Estado argentino".

Según señalaba el diario Página/12, el magistrado había dado por “probadas al menos nueve ejecuciones y decenas de casos de torturas, algunas de ellas de prisioneros capturados fuera del cuartel”.

El diario remarcaba que la conclusión del juez había sido clara: “el objetivo de los militares con los prisioneros fue “matar algunos de ellos y torturarlos a todos”. Castelli remarcaba que los militares “aprovecharon el extraordinario poder otorgado, el dominio del escenario de los hechos, la estructura y los recursos estatales para sobrepasar, sigilosamente, el poder presidencial, y así planificar y ejecutar graves violaciones al derecho humanitario internacional, que incluyó dificultar las investigaciones”.

Parecía que llegaba la hora de la justicia y que los responsables de los crímenes de La Tablada iban a tener que responder por sus hechos. Pero sólo dos meses después, en febrero de 2010, la Cámara Federal de San Martín revocó el fallo de Castelli y determinó que se trató de “un acto aislado, espontáneamente emprendido y no planificado con anterioridad, en respuesta a la inesperada agresión ilegítima de que fueron objeto tanto la instalación del Ejército Argentino como sus efectivos”. En el fallo también se señala que “no se advierte de lo actuado que confluyan en el sub examen los elementos objetivos y subjetivos que caracterizan a los crímenes de lesa humanidad”, por lo tanto al haber pasado 21 años de los hechos consideró que estos ya estaban prescriptos y no podían ser juzgados.

Por último, el fallo – que parece un alegato en defensa de los acusados - determinó que “no se actuó contra una población civil por una determinada política previa y planificada, sino que se actuó en el marco de un combate espontáneo para recuperar rehenes e instalaciones militares ilegítimamente atacadas”.

El hecho de que los jueces Jorge Barral, Hugo Fossati y Alberto Crisculo repitan constantemente en su fallo que las instalaciones militares fueron “ilegítimamente atacadas” parece ser esgrimido como una justificación para las torturas, los asesinatos y las desapariciones de las que fueron víctimas los militantes del MTP. De fondo resuena el “algo habrán hecho”, “en algo andaban”, y tantos otros mensajes nefastos que se corresponden más a los discursos de la época de la dictadura militar que al de un grupo de jueces que dan un dictamen en 2010, rigiendo la plena democracia.

¿Cómo se puede decir que un hecho en el que estuvo involucrado el principal aparato represivo del Estado que actuó durante la dictadura, que estaba comandado por los mismos hombres, que tuvieron el mismo proceder (con tortura y desaparición), y contra el mismo sector político de entonces (el enemigo marxista), no es equiparable con los crímenes cometidos durante la dictadura? ¿Cómo se puede decir que “fue un hecho espontáneo”? ¿Cómo se lo puede justificar en base a las “instalaciones militares ilegítimamente atacadas”?

La Justicia argentina tiene muchas deudas por saldar, La Tablada es una de ellas, pero desgraciadamente parece que algunos jueces se encargaron de que quedara cubierta por la impunidad.

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Porque los ojos de José Luis Cabezas hablan, la lucha contra la impunidad continúa

Katy García (PRENSARED)

En el día del reportero gráfico, instituido en memoria del periodista asesinado 17 años atrás, frente a la sede del Cispren, se realizó un camarazo en su memoria. Los riesgos, la precarización y los despidos fueron algunos de los desafíos que plantea la profesión actualmente y fueron expuestos por los fotógrafos.

El sábado al mediodía, los reporteros gráficos de Córdoba recordaron a José Luis Cabezas con las cámaras en alto, en la calle, frente al Círculo Sindical de la Prensa y la Comunicación (Cispren). En el salón de usos múltiples se realizó un acto homenaje en su memoria. Primero se proyectó un video documental que cuenta cronológicamente los hechos. Y luego, el secretario general del gremio, Carlos Valduvino, junto a Daniel Cáceres, miembro de Argra y de la comisión directiva del Cispren, hicieron uso de la palabra. Sobre el final se compartió un brindis.

Valduvino destacó que “Desde el primer momento de ocurrido el crimen de Cabezas cada homenaje fue asumido como un acto de reivindicación, repudio y denuncia. Y, poner sobre el tapete, que cuando con nuestro trabajo molestamos al poder, siempre estamos en la primera línea de persecución”. Desde esa postura, destacó que “el asesinato de José Luis Cabezas marcó para el tiempo de la democracia algo que nosotros veníamos denunciando, en nuestras organizaciones, pero que todavía los medios masivos de prensa no lo habían tomado”, afirmó y evocó que un año antes había ocurrido el asesinato de Mario Bonino, primer periodista muerto en democracia, cuyo cuerpo apareció en el Riachuelo.

En ese sentido valoró que “aquél hecho hizo que nos interpeláramos como sociedad y es así que surge con fuerza un cuestionamiento al poder de turno articulado entre la justicia, el gobierno, y el poder económico que fue conformando una maraña de hilos que lleva a la construcción de un ícono que es un trabajador que, con una cámara, revela una cara, una imagen, que hasta ese momento no se había develado”, dijo, refiriéndose al empresario postal Alfredo Yabrán, signado como el autor intelectual del crimen. Y acotó que hasta ese momento era común ver en muchos eventos incluso de partidos políticos actuales, la imagen corporativa de su empresa.

Más adelante, manifestó que “José Luis Cabezas está vivo por los trabajadores que cada año lo recuerdan, cuando salen con sus cámaras a buscar las imágenes. Es un placer, un orgullo, una felicidad- más allá de que estemos recordando un asesinato-, es un orgullo porque generamos conciencia”, señaló y agradeció que este homenaje se haga en la sede gremial.

Feliz día, la lucha continúa

“Ante todo, feliz día del reportero gráfico. Creo que no tenemos que buscar lugares para homenajear a José Luis Cabezas, porque el Círculo Sindical de la Prensa es nuestra casa, un lugar de reencuentro donde tenemos un espacio, la fototeca, en el Centro de Documentación y vamos a seguir trabajando juntos”, manifestó Daniel Cáceres.

Anticipó que existe un proyecto con el Cispren para instalar muestras permanentes de los trabajos de diferentes colegas. “No solo para mantener vivo el recuerdo de José Luis Cabezas, sino para hacernos visibles sobre todo ahora que vivimos momentos difíciles en los medios gráficos. Acá hay mucha gente joven, con muchas ganas de hacer, y los más viejitos tenemos que darles paso”, expresó.

Contó luego que Gladys Cabezas –hermana de José Luis- quien se encontraba en Pinamar le manifestó que había que ir transformando la conmemoración en actos festivos. “Ella quiere que estos aniversarios se celebren con alegría, como un festejo”, dijo y les transmitió a todos un saludo y agradecimiento.

Culminó su alocución dando lectura aun texto escrito por Lola Ripoll, “una periodista que hace tiempo participa y nos trajo un poco de aire fresco para mantener vivo su recuerdo”, subrayó. Aquí va la transcripción:

“17 años ya pasaron del asesinato de José Luis Cabezas/17 años de aquel 25 de enero de 1997/17 años de impunidad y de olvido. Son 17 años de lucha. La frase: No nos olvidemos de Cabezas es para los trabajadores de prensa, corresponsales, camarógrafos y periodistas un grito de libertad de expresión,donde cada grito es un reclamo de Justicia aún vigente.

Recordar a José Luis es valorar nuestro trabajo como periodistas y recordar que la verdad tiene y debe salir a la luz. Debemos tener siempre un compromiso con la verdad, la justicia y la memoria.

Somos partícipes de momentos únicos de la vida, trabajamos con el tiempo y congelamos en una fracción de segundo momentos únicos e irrepetibles.

Desde nuestro lugar tenemos la necesidad de no olvidar y mantener vivo el recuerdo, José Luis cabezas, es una persona que nos une a todos. Nunca más debemos permitir que un periodista sea asesinado por hacer su trabajo, y las nuevas generaciones también deben tomar la posta de este reclamo.

Compañeros: por todo esto, unámonos en la distancia, unamos esfuerzos, hagámonos visibles, porque sus ojos hablan. Y la lucha continúa”

Mientras se realizaba el brindis, y algunos partían a cumplir con sus labores, Prensared registró algunos testimonios que actualizan el significado de la lucha de ayer y de hoy.

"No se olviden de Cabezas", dicen Ramón Verdú y demás reporteros gráficos.“No se olviden de Cabezas”, dicen Ramón Verdú y demás reporteros gráficos.

Leonardo Luna (Comercio y Justicia)
El acto no solo significa recordar aquel asesinato, sino que está enmarcado en la actualidad. La precarización laboral, la amenaza de la perdida de fuentes de trabajo, el ataque al salario de los trabajadores, nos obliga y nos pone en la necesidad de fortalecer la organización y buscar una salida colectiva. Por eso cada año renovamos este compromiso.

Irma Montiel (Telam)
Juntarnos para recordar a José Luis Cabezas este año es muy importante porque nos permite tener presente lo que está pasando en estos últimos tiempos con los reporteros gráficos en todo el país, y las empresas no se hacen cargo. Me refiero a las agresiones que se sufren en la calle. Y es muy triste ver que la empresa Perfil donde trabajaba José Luis ha despedido a casi todos los reporteros gráficos. Los compañeros de Buenos Aires han hecho un acto frente a la empresa. Estamos siendo bastante cascoteados, la situación política ha tensado la cuerda y estamos vulnerables porque no sabemos quien nos protege. Este encuentro nos invita a pensar como trabajar juntos y ver las formas de no ser agredidos y poder libremente ejercer el derecho a informar.

Daniela Araujo (Fotoperiodista independiente)
Este trabajo tiene riesgos y no está regulado. Hay una gran desprotección en la calle y muchas veces termina con la vida del trabajador como en este caso. Yo soy muy joven, pero, más allá de la experiencia, uno puede ver que estas cosas pasan todo el tiempo. Pasó en el Rally Dakar y en otros países. Creo que los medios deben cuidar a sus trabajadores y respaldarlos.

Jorge Albornoz-camarógrafo
Vine a este acto en conmemoración de la muerte de José Luis Cabezas porque creo que fue un asesinato articulado desde los sectores de poder que no fue debidamente esclarecido. No fue el único. En otras circunstancias, a lo largo de la historia, antes y después de Cabezas, hubo hechos similares. Así, podemos hablar de la desaparición de Luciano Arruga y de Mariano Ferreyra. Pienso que son hechos que se unifican porque son articulados desde el poder y José Luis Cabezas es una bandera de lucha.

Guillermo Rodríguez Adami (Clarín, BS.AS)
Cuando lo matan a Cabezas, yo tenía 20 años y no sabía que iba a ser reportero. Recuerdo que lo viví como algo muy shockeante. La vida me llevó por este camino y puedo entender ahora su asesinato y ponerme en su lugar. Porque tranquilamente podría ser alguno de nosotros; aún hoy, uno no está seguro. En la calle no nos respetan y somos vapuleados.

Cintia Frencia –Cineasta (Diputada por FIT)
Estos actos son fundamentales para mantener viva una lucha, un reclamo. Por un lado, manifestarnos en contra cualquier tipo de asesinato por parte de la mafia y más cuando están involucrados aparatos del estado como la policía. Por otro lado, para revalorizar el rol político, social y profesional que tienen los fotógrafos que han sido a lo largo de la historia bastiones fundamentales para el registro y el desenvolvimiento de grandes luchas sociales. En este sentido, considero que es importante seguir en la lucha contra la impunidad y por el reconocimiento laboral de los fotógrafos.

Diego Roscop (La Mañana de Córdoba)
A 17 años de la muerte de José Luis Cabezas estamos acá la mayoría de los fotógrafos que nos vemos todos los días y es bueno que nos hayamos juntado para conmemorar este asesinato para que no se vuelva a repetir. En la calle las cosas están difíciles tanto para fotógrafos, camarógrafos y periodistas porque es un trabajo riesgoso. Trabajamos a veces en zonas inseguras, entre tiroteos y además con el riesgo de perder los equipos -que sería lo de menos- y nuestras vidas. En general vamos solos y tratamos de acompañarnos.

Carlos Alberto Cortez (Crónica)
Este acto es una demostración más del apoyo de todos los compañeros y del Cispren del que somos afiliados. Seguimos en la lucha para que esto no vuelva a suceder y para que se haga justicia. Los culpables están casi todos libres. Y como se recordará Yabrán tenía una custodia muy agresiva y temible y cuando Cabezas lo encuentra en la playa y le saca la foto, fue su sentencia de muerte. Lo amenazaron todo un año y este hombre se jactaba de que sacarle una foto era como ponerle una pistola en la cabeza. Nuestra tarea siempre fue de riesgo. Por experiencia propia, estamos en el ojo de la tormenta, en la cancha, en las manifestaciones, se producen agresiones y el riesgo es constante. Por eso la lucha, también, es constante.

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Previsión social: Inclaudicable lucha por el 82% móvil

ACTA

La Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones de Jubilados y Pensionados de la República Argentina, enrolada en la CTA emitió un comunicado relatando las luchas reivindicativas que llevaron adelante desde este sector.

A continuación, se reproduce el comunicado en su totalidad:

"En las últimas décadas, las luchas de la clase obrera dieron lugar en 1958 a la ley 14499 que estableció la jubilación en el 82% móvil sobre el salario, y en 1968 las leyes 18037 y 18038 con el 70% del salario y complementos hasta el 82% móvil.

"Esta es la base material en que se sustenta el criterio que la lucha por la derogación de las nefastas leyes vigentes 24241 y 24463 (que con modificaciones no cambian en lo fundamental), y el debate por nuestro proyecto de una Nueva Ley Previsional Social (exp.5612-D-2012) para su tratamiento y promulgación, no debe ser sólo de los jubilados.

"El 27 de diciembre en la conferencia de prensa (informada en distintos medios y en nuestros comunicados) uno de los objetivos principales fue que el haber mínimo jubilatorio no debe ser inferior al Salario Mínimo, Vital y Móvil.

"Significa un aumento de emergencia de $1.200 a partir de enero de 2014 (El Salario Mínimo, Vital y Movil es de $3600). Es urgente la necesidad de que se produzca la adecuación de la jubilación mínima al Salario Mínimo, Vital y Móvil, y el consecuente reajuste, por igual monto, en todas las escalas y, sobre esa base, la aplicación de la Ley de actualización semestral en marzo y septiembre.

"En dicha conferencia los dos Secretarios Generales de las dos Centrales de Trabajadores más importantes del país, CGT (Moyano) y CTA (Micheli), se comprometieron a luchar en unidad de acción hasta lograr el aumento para los jubilados, y para ello realizar reuniones, plenarios, ampliando la convocatoria y, de no lograrse el aumento de inmediato, elaborar un plan de lucha y una jornada nacional.

"Lo muy positivo es haber comenzado este debate en algunos sindicatos y organizaciones territoriales. Se están dando las condiciones para producir un salto cualitativo de la acción solidaria y asumir como proyecto propio de trabajadores activos y jubilados como un todo único en los planes de lucha.

"Sostenemos que el salario Mínimo, Vital y Móvil no debe ser inferior a la canasta básica real".

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Del Frari: "Ya hemos fijado una pauta de base de discusión nacional de un 30 por ciento"

ACTA

José Del Frari, secretario General del gremio de docentes universitarios jujeños (Adiunju-CTA) y titular de la Centra de Trabajadores de la Argentina (CTA) Jujuy, manifestó a ACTA la preocupación de que el Gobierno aún no haya definido la pauta para discutir salarios.

“En estos momentos deberíamos tener desde Jefatura de Gabinete cuál será la pauta salarial para este año, el 20, 25, 15, 40 por ciento, y sobre esa pautas qué plata van a recibir las provincias para hacerse cargo de los problemas que hayan surgido a partir de los acuerdos salariales, de la imposición” apuntó el dirigente.

El Gobierno Nacional descartó que se hagan paritarias cada tres meses como plantearon Moyano y Barrionuevo. En este sentido, sostuvo Del Frari, “sería fundamental que nación arregle una pauta nacional. Extraoficialmente sabemos que está en el orden del 20 por ciento, que para nada acerca a los montos nacionales que se está pretendiendo que son los 8.500 pesos. Con lo que las provincias que hayan acordados por los 8.500 tendrán que ver de dónde sacan la plata. Si consiguen para pagar esta suma a los policías, evidentemente en esa provincia el resto de los sectores de la administración pública, va a querer cobrar lo mismo”.

Además el dirigente adelantó que el 30 de enero en Buenos Aires se va a reunir la Federación de Docentes, Investigadores y Creadores Universitarios (CONADU Histórica-CTA), porque se ha exigido la reapertura de la paritaria nacional para sector “y ya hemos fijado una pauta de base de discusión nacional que son de un 30 por ciento de mejora salarial”.

Pero dependerá también de los acuerdos con los docentes primarios y secundarios, para conocer la de una pauta salarial, “eso sería uno de los indicativos que se tomaría para el resto de los sectores”.

También hizo un análisis de las deficiencias funcionales en el Gobierno Provincial y recalcó que “el gobierno o los funcionarios que vienen creen que tienen la misma calidad de los que se van. Allí vienen los problemas, normalmente los que vienen no tienen la experiencia, los conocimientos ni la práctica de los que se van, entonces se genera toda una serie de situaciones, especialmente en Educación de la provincia".

"Hay una serie de liquidaciones que están suspendidas a partir de que se tienen que acomodar en Digemas el sistema “liquidación de salarios”, en otra repartición se tiene que acomodar los funcionarios que están por asumir, y al final el que trabajó, el que cumplió el que estuvo no cobró su sueldo y eso genera malestar y eso manifiesta la improlijidad, que no sabemos si es voluntaria o no, pero es claramente operativa”, agregó Del Frari.

Y sostuvo que “estos manotazos de cambiar funcionarios de por sí, de rotarlos, de no tener un equipo serio de liquidaciones, obliga a que sean los sindicatos que tengan que llevar las planillas para explicarle a los funcionarios como se liquida”.

En cuanto a la situación de los sectores docentes, y las negociaciones que marcarán cual va a ser la media nacional, dijo que “esa pauta fija la nación y va a estar por lo que nos dijeron en un 20 por ciento. Nosotros creemos que tiene que ser superior y seguramente se va a instalar un compás de lucha. Te doy un ejemplo en provincia de Buenos tiene un básico de 3.500 pesos. Pero Baradel dice que hay provincia como Santa Fe y otras donde el básico supera los 4.500 o los 5 mil pesos. Entonces queremos en Buenos Aires un básico de 5 mil pesos y a partir de allí, empezar a discutir la paritaria. En Jujuy estamos por debajo de los 3.600, tenemos diferencias y seguramente los sectores docentes locales buscarán el adecuado equilibrio en el sector”.

Consideró finalmente que “hasta que no se acuerde la pauta de Nación y hasta que no se diga de dónde y cuánta plata significa todo esto, es complicadísimo porque pagar los 8.500 a todos los sectores, prácticamente significa duplicar el salario a la administración pública nacional. Pasar de 15 mil millones de pesos, a más de 30 mil millones es prácticamente imposible que el gobierno haga eso”.

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Corte acepta parcialmente demanda de Perú a Chile

PL

La Corte Internacional de Justicia reconoció hoy el paralelo defendido por Chile como factor de delimitación marítima, con Perú, pero sin aceptar el trazado hacia las 200 millas.

Las pruebas, según el tribunal que analizó la reclamación presentada por Perú en 2008, no permiten concluir que hay un límite mayor a 80 millas náuticas desde la costa.

La Corte estableció una frontera en línea paralela hasta las 80 millas, afirmó el presidente de la corte, Peter Tomka.

El fallo define los límites marítimos de ambos países, dada la controversia entre ambas naciones que proviene de la guerra de 1879 a 1884 y en la cual Perú perdió las regiones de Tarapacá y Antofagasta.

Ante la demanda de Perú, Chile planteó la intangibilidad de los tratados, mientras Perú estima que no hubo acuerdo de límites marítimos, sino de delimitación pesquera.

Lo que se puso en juego en el diferendo fueron 38 mil kilómetros cuadrados del océano, con sus riquezas marinas, sin afectar los límites terrestres de ambas naciones.

La diferencia parte de que Lima demandó una línea equidistante desde la costa, pero Chile defendió la existencia de una línea paralela para definir el mar territorial y la zona económica exclusiva.

De tal forma, la frontera actual debe modificarse de forma favorable a Perú, aunque sin acceder a la extension total reclamada.

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