viernes, 7 de febrero de 2014

Estados Unidos está perdiendo los papeles

Carlos Angulo Rivas (especial para ARGENPRESS.info)

El domingo pasado, 2 de febrero, se realizaron las elecciones presidenciales en El Salvador y en Costa Rica. En el primer caso, Salvador Sánchez Cerén, vicepresidente del país y uno de los líderes guerrilleros históricos del Frente Farabundo Martí para la Liberación - FMLN obtuvo 49% de la votación sacando diez puntos de ventaja sobre el candidato Norman Quijano del partido de la derecha oligárquica y represiva, ARENA, y de acuerdo con la ley electoral estuvo a un pelito de ganar en primera vuelta; en el segundo caso, el historiador y experto en ciencias políticas de centro izquierda, Luis Solis, se constituyó en la gran sorpresa al triunfar con 31% sobre Johnny Araya, candidato oficialista de la derecha costarricense, llegando en tercer lugar el izquierdista José Villalta. En ambos casos, se observa que nuevos movimientos políticos, culturales, sociales y del sector productivo, se manifiestan a favor del cambio en la perspectiva de la ruptura con la dependencia, el atraso, la pobreza y el subdesarrollo.

Estos resultados a definirse en una segunda ronda electoral, en El Salvador para el próximo 9 de marzo y en Costa Rica para el 6 de abril, coloca a Centroamérica en la configuración del naciente mapa geopolítico de un continente que abandona la subyugación imperial desplazando, en sus propios países, a los sectores autoritarios, oligárquicos, corruptos y excluyentes. Las posibilidades de un triunfo categórico de Sánchez Cerén del FMLN en El Salvador son indiscutibles, por cuanto la etapa de la transformación social con proyectos incluyentes y de reactivación económica estableciendo la consulta popular, goza de una enorme aceptación. Igualmente ocurre en Costa Rica, pues los ciudadanos hastiados de la subordinación total a los intereses norteamericanos desean iniciar su propio proceso emancipador y soberano; “vamos a ganar porque somos un pueblo que decidió cambiar” manifestó Luis Solís luego de verse catapultado al primer lugar de las preferencias, de donde seguro aprovechará negociar con el izquierdista José Villalta que obtuvo el tercer lugar con 17.14% de apoyo.

Todo parece indicar que se está llegando al fin de una larga época durante la que se reprodujeron muchas dictaduras sangrientas y gobiernos autocráticos de perfil civil montados a través de la engañosa democracia de los más ricos. Y este final se siente cuando los ideales de los pueblos van saliendo a flote contra una clase dirigente aferrada al poder del estado, donde una minoría opulenta apoyada en la fuerza militar y por el imperialismo norteamericano, llegó a convertirse en una casta política dominante insensible, cruel y despiadada, establecida institucionalmente por encima de los trabajadores, los campesinos y los pobres. Sin embargo, mediante una simple observación, hoy vemos que lo más interesante en este proceso de democratización continental, es la derrota de esta casta política utilizando las mismas herramientas constitucionales creadas por los integrantes de ella para cubrir de un disfraz democrático el dominio absoluto.

Todavía queda mucho trabajo por realizar, pero el avance de las fuerzas populares democráticas posee un carácter irreversible en América Latina y el Caribe. Son los pueblos, los diferentes sectores sociales, los movimientos pacifistas, los defensores del medio ambiente y los diversos partidos de izquierda, quienes marcan el rumbo por donde se debe avanzar con la democracia participativa en tanto y en cuanto cada ciudadano es participe de su propio destino personal y familiar. Aquí la labor integradora de los gobernantes juega un rol no sólo de representación sino de determinación autónoma, soberana y libre de presiones externas. La reunión Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y el Caribe –CELAC, realizada la semana pasada en La Habana-Cuba, que logró colocar en la misma tribuna a 31 jefes de estado de los 33 países miembros de ese foro internacional, demostró un enorme poder de convocatoria, un avance de las libertades democráticas, una consolidación de la unidad y sobre todo una vocación de paz regional extensiva a todo el mundo mediante el compromiso de “respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones.”

Con todos estos acontecimientos en Nuestra América, el gobierno de Estados Unidos no sólo está nervioso sino que viene perdiendo los papeles. Ya que en un categórico comunicado el Departamento de Estado censura de forma airada el resultado de la II Cumbre de CELAC, diciendo que “se han traicionado los principios democráticos de la región” al visitar Cuba. La indignación de la Casa Blanca se elevó más al reprobar las entrevistas concedidas por el líder histórico de la revolución cubana, comandante Fidel Castro, a los principales líderes del hemisferio, los presidentes de Argentina, Brasil México, Ecuador, Bolivia, Uruguay y Nicaragua. La beligerante posición de la administración de Barack Obama demuestra una vez más que Cuba continúa siendo el lugar de la revancha imperial intransigente y absurda, peor cuando observa que el destino de las naciones latinoamericanas reconoce en el liderazgo cubano, después de 55 años, el valor de un proceso revolucionario que enseñó a pensar en el respeto, la soberanía y la libre determinación de los pueblos del mundo.

La corriente mayoritaria de la democracia participativa se viene consolidando, las elecciones de El Salvador y Costa Rica abonan el terreno en esa dirección; y la gran convergencia política de la II Cumbre de CELAC, con la asistencia plena de los presidentes de los estados miembros, condenando el bloqueo y embargo a Cuba demuestra que esta joven organización constituye el foro adecuado para resolver los asuntos hemisféricos latinoamericanos, con lo cual se adelanta ya una partida de defunción a la Organización de Estados Americanos OEA, el llamado “ministerio de colonias” estadounidense.  

Carlos Angulo Rivas es poeta y escritor peruano.

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La Revolución no es gobierno

Homar Garcés (especial para ARGENPRESS.info)

Al considerarse los quince años transcurridos desde el momento en que el Comandante Hugo Chávez Frías asumiera la presidencia de la República de Venezuela, generalmente se resaltan los diversos logros materiales e, incluso, culturales que fueran impulsados y consolidados durante este período. Sin embargo, ello reduce la trascendencia de lo hecho por Chávez, limitándolo a unas acciones de gobierno que bien pudieron implementarse antes bajo el bipartidismo derivado del Pacto de Punto Fijo mediante una redistribución equitativa y efectiva de los ingresos nacionales, sobre todo de la renta petrolera.

Al hacerlo de esta manera, se tiende a confundir que el proceso revolucionario bolivariano socialista es nada más que el control absoluto de las diferentes estructuras que componen el Estado vigente, obviándose que, al plantearse la construcción de un socialismo bolivariano, éste abarcaría también la deslegitimación y la sustitución radical del sistema capitalista, de modo que existan las condiciones subjetivas que permitan el surgimiento de nuevos paradigmas que caractericen-en lo adelante- a las nuevas ciudadanas y a los nuevos ciudadanos del país.

De ahí que sea necesario insistir en que la Revolución no es simplemente ser gobierno. A ésta le atañe sustentarse en la práctica cotidiana de la democracia participativa y protagónica por parte del pueblo organizado, en la transformación estructural del Estado y en el desarrollo de unas nuevas relaciones de producción. En esta situación, el dominio hegemónico del Estado debería servir para el impulso y consolidación de estos objetivos mínimos, apartándose en un cien por ciento de aquellas normativas burocráticas que fueron sostén de la democracia representativa que se instauró en este país a partir de 1.958, impidiéndole a las amplias mayorías ejercer su plena soberanía. A ello hay que agregarle el obligatorio nivel de compromiso y de madurez revolucionarios al cual se deben todos aquellos servidores públicos que, identificados con el proceso revolucionario bolivariano socialista, estarían- aparentemente- mejor dispuestos en hacer la Revolución socialista junto con el pueblo revolucionario.

Si tal cuestión pudiera ser cabalmente comprendida por revolucionarios y chavistas, en especial de quienes ostentan cargos de elección popular, se podría trascender todo aquello que ahora se enmarca en lo que se ha dado en llamar el legado de Chávez. Esto implicaría, por supuesto, adoptar cambios de actitud, una ética y una voluntad política decididamente revolucionarios, esto es, la disposición de producir verdaderos cambios revolucionarios, quedando el gobierno subordinado a su papel de vocero del poder popular, tal como debiera ocurrir según los ideales y la praxis del socialismo.

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Argentina: Devaluación y ajuste

Claudio Lozano - Tomas Raffo - Jaime Farsi (INSTITUTO IPYPP)

El viraje conservador del Gobierno / Las exigencias del establishment y la oposición conservadora / Lineamientos para otra propuesta.

A modo de Síntesis

Luego de una década cargada de un discurso transformador que sólo contadas veces hizo pie en efectivas prácticas de transformación, el gobierno mantiene su relato mientras ingresa paulatinamente en la lógica del dispositivo conservador. Hoy, la suerte de la estrategia abierta el 21 de enero con la “Axeldevaluación”, depende de una suba significativa en la tasa de interés que, si bien puede redundar en una estabilización del tipo de cambio, impactará de lleno en la actividad económica del 2014 que pasará del estancamiento a la recesión.

Las defectuosas prácticas gubernamentales de regulación estatal, nos devuelven progresivamente al camino de la ortodoxia. Frente a la crisis cambiaria, la opción no es la que pretende “el mercado” (es decir los actores de mayor poder económico). Opción que busca eliminar los controles y cuyo efecto es una mayor devaluación y, por tanto, más ajuste.

Sobre las condiciones de vida de la población, la tarea es mejorar y transparentar los controles mientras se avanza en remover las causas estructurales que sistemáticamente llevan a nuestro país a las crisis cambiarias.

Mejorar los controles implica asumir que la administración del mercado de cambios resulta frágil y difícil de sostener en contextos de “escasez de divisas”, si se renuncia (como lo ha hecho desde siempre este gobierno) a “controlar la oferta de divisas”. Este objetivo obliga a promover iniciativas que permitan ejercer un “control público sobre el comercio de granos”, así como también a fortalecer el papel del Estado como expresión de “lo público” en el sector petrolero y minero. Objetivo que también lleva a pensar en nuevas formas de “control público” y desarrollo de la infraestructura de ferrocarriles, puertos, industria naval, almacenamiento de granos, etc. Todas estas, iniciativas que nunca formaron parte de la agenda gubernamental de esta última década.

1. La estrategia devaluatoria del Gobierno Nacional

El Gobierno Nacional inicia el 2014 ensayando una fortísima devaluación de la moneda. En efecto, en apenas 3 días (del martes 21 al jueves 23 de enero) “permitió” o bien puede decirse, decidió que el dólar oficial pasara de $6,88 a $8; lo que significó una devaluación del 16,3% en 72 horas; que se agrega al proceso de devaluación gradual presente desde la asunción del nuevo equipo económico a finales de noviembre del 2013, y que puesto en perspectiva del 2014, desde que se inicia el año, esto es en términos cambiarios, desde el 2 de enero se acumula una devaluación del tipo de cambio oficial del 23% en un mes. Dicho de otro modo, el tipo de cambio oficial aumentó en enero lo que se espera que aumente la inflación durante todo el año. Se trata de una dinámica que profundiza al extremo el cambio en la política cambiaria del Gobierno Nacional desde la instauración del mal denominado “cepo cambiario”.

Estas medidas demuestran el fracaso de las restricciones implementadas desde el 28 de octubre de 2011 a la fecha, para contener la fuga del ahorro nacional y la consiguiente pérdida de reservas del Banco Central. A medio camino entre la desesperación y la "heroica", el gobierno parece intentar ahora, como el luchador de judo, "aprovechar a su favor el impulso del adversario": deja subir el dólar sin intervenir en el mercado, para luego intentar estabilizarlo en un nivel que implica un salto sin precedentes en los 10 años de gobiernos "K", y tras cartón restaura la posibilidad de adquirir dólares para atesoramiento en el país, procurando así descomprimir la demanda en el mercado paralelo.

En efecto, previo a noviembre del 2011; el tipo de cambio oficial apenas se movía al 4 / 5% anual en un contexto donde la inflación superaba como mínimo el 20% anual. En el 2012, “cepo mediante”, el Gobierno cambia esta política permitiendo que el tipo de cambio aumente (18%) aunque por debajo de la inflación (25%); en el 2013 se profundiza esta tendencia y el tipo de cambio aumenta a un ritmo similar a la inflación (en torno del 25 / 27% anual). Lo que vemos iniciado 2014, es que el Gobierno decide que en un mes el tipo de cambio recupere buena parte del atraso acumulado en años.

Fue absolutamente sintomático que, en el día en que se produjo el mayor salto devaluatorio, la Presidenta anunciara el Programa Progresar, cuyo impacto recién se verá en el primer mes del inicio escolar (es decir en marzo). El programa supone la extensión del Plan Jóvenes con Más y Mejor Empleo, pero asignando $600 por persona joven (de 18 a 24 años) siempre y cuando cumpla una serie de requisitos muy restrictivos (al respecto en breve nuestro Instituto presentará un análisis del citado programa). Si bien el impacto real de esta medida está por verse, se trata claramente de desviar la atención pública del contenido de la política devaluatoria en curso por parte del Gobierno, al tiempo que, sin decirlo, constituye el una compensación preventiva e insuficiente de los efectos que una devaluación suele producir: mayor conflicto social. Va en el mismo sentido de lo que en su momento fue el Plan Jefas y Jefes en relación con la devaluación del 2002 como mecanismo de contención social frente a la crisis, pero sin el alcance y la centralidad que tuvo éste en su momento. Aún hay mucho que andar y decisiones que observar por parte del Gobierno para ver si la devaluación iniciada configura mayores conflictos, pero sin dudas fue un síntoma de lo que se espera de no mediar mecanismos de contención de los sectores más postergados.

La devaluación es el mecanismo por medio del cual los exportadores aumentan el poder de compra de sus productos en la economía doméstica, y esta mayor capacidad de compra de los exportadores no es neutral. En primer lugar, frente a una oferta productiva estancada (consecuencia del límite tocado por el patrón de acumulación actual), lo lógico a esperar es que esta mayor masa de recursos de los exportadores no se traduzca en aumento de la inversión reproductiva, sino en mayor demanda de bienes de consumo suntuario y en mayor especulación financiera, lo que se traduce en mayores niveles de importación, de precios, de aumento del dólar “paralelo” y de fuga de capitales.

Las tendencias al aumento de precios se refuerzan puesto que, en una economía con una elevada concentración económica y fuerte dependencia de insumos importados, el encarecimiento del dólar se vuelca al precio final de los productos. Ese recorrido luego se expresa en el conflicto social al operarse la reducción de poder de compra de los salarios y demás perceptores de ingresos (planes, jubilaciones, etc). De este modo, la devaluación se erige en un mecanismo de transferencia de ingresos hacia los sectores exportadores por parte principalmente de los trabajadores, jubilados y perceptores de planes y también de las empresas de menor tamaño que asocian su actividad al mercado interno.

Lo anterior es lo que resulta lógico esperar de una devaluación. No necesariamente ello debe ser así pero a condición de que se adopten importantes y significativas medidas que lo eviten. Al respecto, el Gobierno adoptó dos medidas adicionales que acompañan la devaluación, cada una de las cuales conlleva importantes impactos, a saber:

a) La posibilidad de comprar dólares para ahorro de parte de un segmento de la población; y
b) El aumento de la tasa de interés.

Estas dos medidas tienen por objeto achicar la brecha entre el nuevo valor del dólar oficial (de $8) y el del dólar “paralelo / marginal” (que oscila entre $12 y $13 al momento en que esto se escribe) quitando demanda al dólar paralelo (punto a) y tornando más atractivo el ahorro en pesos (punto b).

Creemos que es correcto atacar el problema de la “brecha” entre ambas cotizaciones, aunque ello no nos hace perder de vista que ella se originó por no haber previsto las consecuencias de las restricciones implementadas desde octubre de 2011. Mientras esa brecha subsista, la cotización oficial siempre será vista como "barata" frente a la otra, lo cual incentiva la demanda de dólares en el mercado oficial (que es la que erosiona las reservas del Banco Central). Esto, además, se potencia con la posibilidad de especular con ambas cotizaciones comprando barato el dólar en el oficial y vendiendo a precio mayor en el paralelo. Esta estrategia no tiene grados de éxito: o se elimina “lisa y llanamente” la brecha, o habrá fracasado. En la medida en que persistan diferencias de cotizaciones, persistirán asimismo los comportamientos especulativos que no hacen sino agregar presiones a la cotización del dólar oficial.

Para eliminar dicha brecha no hay sino dos opciones: la que pretende “el mercado” (es decir los actores de mayor poder de mercado) que no es sino volver atrás con los controles de cambio, eliminando el “cepo”, lo que llevaría a una convergencia entre las cotizaciones a costa de una mayor devaluación y de una caída de reservas, o bien, mejorando los controles y atacando las causas estructurales que sistemáticamente llevan a nuestro país pais a crisis cambiarias.

Mejorar los controles implica asumir que es imposible administrar el mercado de cambios renunciando a controlar la oferta de divisas, cuestión ésta que obliga a promover iniciativas que permitan ejercer un control público sobre el comercio de granos, así como también a fortalecer el papel del estado en los sectores de hidrocarburos y minero. Asimismo, la regulación y los controles cambiarios pueden funcionar en la medida en que simultáneamente se implementen políticas de fondo que eviten los cuellos de botella externos de nuestra economía.

Es el funcionamiento de la economía real lo que genera (o no) un saldo en el balance de pagos, y es ese funcionamiento lo que determina qué parte de ese saldo se transforma en moneda local, incrementando las reservas del Banco Central, para realimentar el proceso productivo, para demandar bienes y servicios, o para ahorrar. Cuando no se genera un saldo positivo en el balance de pagos, o éste disminuye, o éste, cualquiera sea su dimensión, no se transforma en nuevas inversiones, en demanda de bienes y servicios, o en demanda de moneda local para ahorro interno, tarde o temprano impactará negativamente en las reservas del Banco Central.

Desde este punto de vista, entendemos que en el debate público hay una visión "fetichista" del dólar como "objeto del deseo" del gobierno, de los ahorristas, de los especuladores, de los monopolios, etc., según la óptica del observador. Proponemos, en cambio, mirar "detrás de la máscara" y abordar la más difícil cuestión de la inescindible relación, en el caso de la Argentina, entre el saldo del balance de pagos y la dinámica de sectores productivos con altas rentas extraordinarias derivadas de los recursos naturales, altamente concentrados y altamente trasnacionalizados.

Si se asume que la "bendición-maldición" que tiene nuestro país bien puede ser la palanca para un desarrollo integral y armónico, o bien el elemento que impide la diversificación del aparato productivo, podremos llegar fácilmente a la conclusión de que las rentas extraordinarias de los recursos naturales (antes que la masa de dólares en la que se convierten, una vez realizadas) que por ser extraordinarias, no provienen ni del trabajo ni del capital, deberían ser consideradas como un bien público, y por su condición de "palanca" o de "rémora" para el desarrollo, deberían ser consideradas como un bien estratégico.

Ninguna de las dos opciones fue adoptada por el gobierno, sino una intermedia: relajar un poco el control de cambio permitiendo el ahorro en dólares para una parte de la población de ingresos medios - altos y altos, con la esperanza de que el aumento de la tasa de interés sea un atractivo suficiente para eliminar las actividades especulativas. Toda una demostración de optimismo por parte del elenco gubernamental.

En este sentido la decisión del gobierno es cuando menos irresponsable y riesgosa. Irresponsable, porque no elimina la brecha entre cotizaciones, incluso agravando el problema porque permite que sectores que estaban excluidos de este comportamiento participen en el mismo, y riesgosa puesto que esta medida no produce sino caída de reservas (se estima que se perdieron U$S 2.000 millones en lo que va de enero), y empuja a una nueva devaluación ó a salir a pedir financiamiento externo para proveer de dólares a la especulación. Es esta última opción la que el Gobierno parece inclinado a recorrer a juzgar por las negociaciones con el Club de París, el visto bueno a las tratativas que los Fondos de Inversión que entraron al Canje pretende realizar con los que aún están afuera, el financiamiento - puente con las cerealeras, el acuerdo con Repsol y los viajes a China y Rusia por parte del Ministro de Economía. De tener éxito la vuelta al endeudamiento no sería sin paradojas para un gobierno que ha hecho del desendeudamiento una bandera y tampoco sin costo para las futuras generaciones y gestiones de gobierno que tendrán que afrontar mayores carga de deuda asumidas para permitir la transferencia de ingresos significativa de las sociedad toda a una fracción minoritaria de ella.

En este marco, vale la pena reflexionar sobre si, a este tipo de cambio,

• ¿Podrá el gobierno frenar la caída de las reservas del BCRA? O bien,
• ¿Se seguirá profundizando la devaluación de la moneda?

Todos sabemos que la palabra de los funcionarios públicos es prácticamente lo único que está más devaluado que la moneda nacional, pero si tenemos en cuenta lo que dijo el Jefe de Gabinete al anunciar las medidas, el Gobierno cree que se ha llegado a "un tipo de cambio de convergencia". Si eso fuera cierto, cabe suponer que, a ese tipo de cambio, el BCRA está en condiciones de ofrecer las cantidades que el mercado le demande. Aún está por verse qué volumen de reservas demandarán los ahorristas, siendo que la única limitación legal es el 20% de su ingreso habitual mensual. Por el otro lado de la ecuación, habría que ver hasta qué punto pueden seguir cayendo las reservas del BCRA para atender esa demanda sin comprometer el normal funcionamiento del comercio exterior y las relaciones financieras del país con el resto del mundo, deuda pública y privada incluidas. Algunos analistas estiman en 8.000 millones de dólares la pérdida de reservas adicional necesaria para atender esa demanda, lo que dejaría al BCRA con 22.000 millones de usd en sus arcas. (1)

Llegado a este punto, podemos concluir que el gobierno ha dado por concluida la etapa de su política cambiaria implementada desde noviembre de 2011 sin obtener los resultados previstos, e inaugura una nueva etapa en la que se juega el éxito a la elevación de las tasas de interés hasta las nubes, con el impacto recesivo que ello inevitablemente va a tener.

En rigor, el dilema presentado más arriba debería plantearse exactamente al revés, esto es:

• ¿El funcionamiento de la economía argentina, en particular sus transacciones de bienes, servicios y capitales con el exterior, genera un superávit suficiente para que el 20% del ingreso habitual de la población con capacidad de ahorrose canalice a la tenencia de moneda extranjera?

• ¿Porqué no existen otras alternativas para el ahorro nacional en moneda local, aparte de la especulación en inmuebles o bienes de consumo durables?

Las explicaciones de los voceros del gobierno, tanto de sus funcionarios como de los medios afines, jamás apuntan a estas cuestiones. Las desvían atribuyendo las dificultades a conspiraciones de sectores políticos, mediáticos o económicos interesados en el fracaso de las políticas oficiales, o a cuestiones ligadas a la cultura de los sectores sociales que tienen ahorros. En ese marco, dada la fatuidad de las explicaciones emergen, sigilosamente las propuestas “alternativas” del establishment y sus economistas y expresiones partidarias

2. Las Propuestas del Establishment

Los análisis de la mayoría de los voceros de la oposición, de los medios opositores y de sectores económicos ligados al comercio exterior o a los capitales trasnacionales que operan en el país, si bien señalan el problema inflacionario como el origen de las dificultades del sector externo (pérdida de competitividad, atraso cambiario, etc.), apuntan a los aspectos coyunturales como motores del proceso inflacionario: déficit fiscal y emisión monetaria parecen ser los responsables del aumento de precios. Por lo tanto, inducen a pensar que también con medidas coyunturales de ajuste de la demanda agregada (disminución del gasto público y de la emisión, aumento de las tasas de interés) este proceso se puede revertir fácil y rápidamente. Dicho de otra manera, sobre el proceso de ajuste que produce la devaluación estos actores pretenden un ajuste mayor sobre el conjunto de la sociedad para hacer más profunda la transferencia de ingresos hacia los sectores con ingresos dolarizados.

En este punto, tanto el Gobierno como su Oposición afín, interesadamente, omiten en el debate público las verdaderas causas estructurales de la inflación argentina, y su impacto sobre el sector externo, así como la influencia del sector externo en los procesos inflacionarios internos:

• La lógica de acumulación de los sectores más dinámicos del modelo extractivista en curso en nuestro país, con un porcentaje elevado de rentas extraordinarias dentro del excedente total en esos sectores, configura una cúpula empresaria con hábitos rentísticos que no reinvierte en el proceso productivo una parte significativa de sus ganancias.
• La restricción externa de la economía doméstica, su dependencia de capitales, maquinaria y tecnología extranjeros, y los cuellos de botella que históricamente se generan luego de un proceso de crecimiento económico.
• La alta concentración de la oferta en mercados de bienes y servicios que tienen un alto impacto en la canasta básica de la población.
• La persistencia y potenciación de la primarización de las exportaciones argentinas, y la elevada correlación de los precios internacionales de los bienes exportables y la inflación interna.
• La concentración de las exportaciones argentinas en sectores con elevadas rentas extraordinarias, y la apropiación privada de esas rentas.
• La creciente extranjerización de la propiedad del capital de las empresas que dominan los principales mercados de bienes y servicios de consumo interno, así como en los sectores exportadores, y la trasnacionalización de los capitalistas locales presentes en esos sectores. Este elemento implica una tendencia a la dolarización de la tasa de ganancia esperada, circunstancia que también se presenta en el capital trasnacional local.

Factores a los cuales habría que sumar, para completar el panorama, la pérdida del autoabastecimiento hidrocarburífero que impacta de lleno en la balanza comercial y fiscal, deteriorando ambas, y el manejo de la deuda pública que ha hecho el gobierno durante los últimos 10 años.

Sobre este último punto, resulta fundamental advertir que no ha existido, realmente, el tan declamado proceso de "desendeudamiento", sino una postergación de pagos desde 2003 hasta 2008, primera reestructuración mediante. Esa reestructuración, más allá del discurso, no implicó una significativa reducción del capital, si se consideran los pagos atados a la evolución del PBI. Estos pagos matemáticamente compensan la quita a lo largo de la vida útil de los nuevos instrumentos, pero no se aparecen como deuda dentro de las cuentas públicas porque son pagos contingentes (2). Se produjo una cancelación anticipada de la deuda contraída con el FMI, y se cumplieron religiosamente con los pagos de la deuda reestructurada y de la deuda con el Banco Mundial. Estos pagos pudieron viabilizarse instrumentando un nuevo endeudamiento, esta vez del Tesoro con el Banco Central, siendo ésta una de las fuentes de la pérdida de reservas sobre la cual ni el gobierno ni la oposición hablan, porque comparten la idea de privilegiar los pagos a los acreedores externos sin revisar la legitimidad de la deuda. Otra operatoria de sustitución de acreedor sin disminución de deuda han sido las letras que compulsivamente se le hacen suscribir a la ANSeS, licuando sus activos y alimentando irresponsablemente su déficit a futuro.

Aún a pesar de los artilugios formales y la contabilidad creativa con la que presentan sus cuentas el Banco Central, la ANSeS y el Tesoro Nacional, el impacto de los servicios de la deuda desde 2008 en adelante consumió el superávit fiscal, al punto que en la actualidad el resultado financiero de las cuentas públicas arroja déficit, y éste a su vez implica una tendencia al aumento del endeudamiento. El impacto de la balanza energética, el incremento de las importaciones de maquinaria, equipos y bienes intermedios, y los servicios de la deuda pública interna y externa (amortización de capital e intereses), llevaron al agotamiento de los superávits gemelos (fiscal y externo) de la primera etapa del gobierno, y en la actualidad se presentan déficits en la balanza de pagos y en el sector público.

En la historia económica argentina, situaciones de déficit público y externo se han enfrentado con fuertes devaluaciones y con disminuciones del gasto público, en lo que se conoce como el "ajuste ortodoxo". Cuando el punto de partida es una fuerte recesión previa, el impacto inflacionario de la devaluación se ve amortiguado por la capacidad ociosa del aparato productivo, y el margen para aumentar el empleo sin grandes inversiones y sin fuertes presiones al alza de los salarios, tal es la experiencia del 2002 que bueno es recordar no fue sin trauma y al costo de llevar al límite la desigualdad, la pobreza, el hambre y la desocupación. En la situación actual, la devaluación tiene un impacto inflacionario inmediato puesto que no hay capacidad productiva ociosa, sino que se transita ya un proceso de fuerte crecimiento de los precios.

Por el lado del déficit público, no existe margen para reducir salarios ni plantas de personal, aunque sí existe un alto grado de precariedad laboral en el sector público. Tampoco existe margen para disminuir transferencias a familias por planes sociales, que ya están siendo licuados por la inflación. Hacerlo supondría incrementar el ajuste que por sí produce la inflación. Los únicos espacios de reducción de gasto público pasan por los subsidios a empresas privadas y por los pagos de los servicios de la deuda pública.

En el caso de las empresas beneficiarias de subsidios, están fuertemente cuestionados por la sociedad ya que en general no se han trasladado a mejoras en los servicios públicos aunque sí en bajas tarifas en el área de Capital Federal y su área metropolitana. Por el lado de la deuda, la investigación de su legitimidad es una asignatura pendiente de todos los gobiernos de la democracia.

Sin embargo, subsidios y negociaciones de la deuda han sido instrumentos privilegiados del gobierno para afianzar su relación con ciertos sectores del empresariado local, y con operadores financieros internacionales, como los "fondos amigos" y en particular las empresas petroleras (que con este esquema pueden fijar un precio 600% superior a su costo de producción). Las múltiples vinculaciones personales, políticas y de negocios entre altos funcionarios del gobierno y estos grupos hacen poco probable que vayan a ser los sectores sobre los que se haga el "ajuste". Ello supondría una modificación en el esquema de alianzas del gobierno que sería por cierto razonable y bienvenido, pero que descreemos que ocurra.

En consecuencia, las medidas coyunturales (aplicables sobre la emisión monetaria y el control del gasto público) ni son suficientes para revertir el proceso inflacionario o la caída de reservas del banco central, ya que no apuntan a las causas de estos fenómenos, ni tampoco ofrecen un panorama aceptable para "ganar tiempo", todo lo contrario, profundizan el ajuste que consigo trae la devaluación.

3. Lineamientos de Nuestra Propuesta

Frente a la gravedad del escenario que la devaluación plantea y las propuestas de mayor ajuste por parte de los sectores vinculados con el establishment, resulta imprescindible formular una salida popular y democrática a la crisis. Esto implica:

• Declarar esencial para la distribución del ingreso, la orientacion del patrón productivo y la promoción del desarrollo la administración pública del valor del tipo de cambio y de la disposición del volúmen de divisas producido por el país.

• Afirmar que el saldo en divisas de la economía argentina es resultado del esfuerzo conjunto de la sociedad en su relación con el mundo y no la sola consecuencia del comportamiento de agentes económicos particulares, y por lo tanto no puede estar sujeto a transacciones con fines especulativos.

• Dada la asociación entre generación de divisas y rentas extraordinarias vinculadas a la explotación de los recursos naturales, afirmamos el carácter estratégico de estas riquezas y de las rentas asociadas.

• Intervención directa del Estado en el mercado de granos, a través de mecanismos acordes a la estructura actual de esos mercados y a la tecnología disponible, que le permita regular un precio al productor que lo proteja de los abusos de acopiadores y exportadores, y que a la vez le permita al estado capturar una parte de la oferta exportable. El objetivo de esta intervención es la captura de una parte de la renta extraordinaria en divisas, y el control sobre la oferta de divisas en el mercado local. Lo propio debe realizarse con las exportaciones de hidrocarburos y de minerales. Completar el proceso de intervención en el mercado de hidrocarburos, extendiéndolo a otras empresas además de YPF, fijando un precio interno acorde al costo de producción del barril, modificando la regulación de la exploración y producción de hidrocarburos para asegurar las inversiones en el sector y la disponibilidad de la producción

• Investigación de la legitimidad y legalidad de la deuda pública y repudio de la parte que resulte ilegítima, con compensaciones a los actuales tenedores de buena fe a cargo de los acreedores que contrataron con la dictadura militar o que fueron contraparte de ilícitos de gobiernos civiles. Arbitrar mecanismos para que la parte legal pero ilegítima de la deuda (aquella que benefició a los actores más importantes de la economía doméstica, principalmente los bancos y el sistema financiero local) tenga un compromiso de pagos que no ponga en situación de vulnerabilidad las reservas disponibles del Banco Central.

• Eliminación de las prácticas monopólicas u oligopólicas en aquellas fases de los procesos productivos en las cuales se presente un alto grado de concentración de compras o de ventas por parte de pocos operadores, e intervención directa del estado en la compra o venta del bien o servicio respectivo cuando no pueda eliminarse, mediante la conformación de stocks de intervención que estabilicen los precios en las fases respectivas de las cadenas de valor.

• Establecimiento de Mesas de Concertación por cadena de valor, con participación del estado, los productores, los trabajadores y los consumidores, como ámbitos para poner blanco sobre negro los verdaderos conflictos, desplegar la acción reguladora del Estado sobre las posiciones dominantes y las rentas extraordinarias, construir las alianzas de actores sectoriales que correspondan y mejorar los criterios para la asignación del excedente.

• Definición e implementación, junto con los actores empresariales y trabajadores, de una política industrial de largo plazo, que incluya a las empresas públicas, a las grandes empresas nacionales, a la pequeña y mediana empresa, a la empresa familiar y al complejo científico tecnológico público, para generar un verdadero proceso de sustitución de importaciones en el marco de la integración económica con nuestros vecinos.

• Construcción de un Piso de Ingresos, Derechos y Garantías para el conjunto de la población, priorizando la situación de la población infantil, los mayores y los desocupados.

• Reforma Impositiva Progresiva, de manera de aumentar la carga sobre las ganancias de las empresas más concentradas vía restitución de contribuciones patronales, y aumentar los tributos sobre los patrimonios de los sectores más acomodados

• Reforma integral del sistema financiero, que habilite la existencia de opciones de ahorro bien remuneradas para colocaciones en moneda local, para lo cual debe reducirse drásticamente la “brecha bancaria”, es decir la diferencia entre las tasas activas y pasivas a las que hoy toma y presta dinero la banca local, privilegiando el crédito para la inversión productiva nacional, para canalizar el ahorro a la financiación del proceso de sustitución de importaciones, al acceso a la vivienda popular, a los jóvenes emprendedores, a las mujeres y a los proyectos comunitarios.

Encarar las cuestiones estructurales atacando sus causas reales no es un problema técnico, sino fundamentalmente político, ya que requiere de la capacidad de convocar y organizar a la propia sociedad para que decida instituir mayores grados de justicia e igualdad en su conformación, abriendo escenarios de conflicto, no con los sectores populares, como se ha definido a partir de la devaluación, sino con los sectores dominantes a los que necesariamente hay que disciplinar para evitar una nueva crisis como la que por estos días se cierne sobre la Argentina.

Claudio Lozano es presidente del Bloque Unidad Popular de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación.

Notas:
1) http://www.cronista.com/economiapolitica/--La-devaluacion-competitiva-y-el-equilibrio-fiscal-o-el-ajuste-que-viene-20140128-0065.html
2) Al estar atados a la verificación de una condición (el crecimiento del pbi a una tasa determinada) no se "devengan" en tanto no ocurra el hecho que dispara el pago, y por lo tanto no se registran en la contabilidad de la deuda.

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Trato Preferencial

Cecilia Rovito - Fabiana Arencibia (RED ECO - ANRED)

El martes, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dio dos discursos: uno desde el Salón de las Mujeres Argentinas de la Casa Rosada -donde anunció el aumento de jubilaciones y de la ayuda escolar anual- y otro para la militancia, desde uno de los patios interiores de la Casa Rosada. En ellos se mostró dura con los trabajadores ante la inminente apertura de las negociaciones paritarias y con los sectores populares que se manifiestan en la calle. En contraposición, fue condescendiente con los sectores de la riqueza más concentrada de nuestro país. Repasemos algunos fragmentos de sus palabras.

En el primero de los discursos, con un patio interno de la Casa Rosada atiborrado de militantes, la presidenta dijo, refiriéndose a los empresarios “que no cumplen” los acuerdos de precios: “han ganado mucho dinero, y no nos molesta que ganen mucho dinero lo que sí nos molesta -y no lo vamos a permitir- es que nos tomen de estúpidos y nos tomen el pelo y sigan saqueando a los argentinos”.

Se refería los llamados “formadores de precios”. Para poder dimensionar el monto de las ganancias que ellos y los grandes grupos económicos de nuestro país han obtenido -lo que parecen no molestar a este gobierno-, basta revisar los últimos datos disponibles de la Encuesta Nacional de Grandes Empresas (ENGE) que datan de 2011: de las 500 que están a la cabeza del ranking, 455 obtuvieron ganancias por 15.000 millones de pesos más que a fines de 2010(1). Si tomamos específicamente el rubro alimenticio, un comunicado que dio a conocer esta semana el Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI), denuncia que “En Argentina unas 28 corporaciones controlan más del 70 por ciento de la cadena agroalimentaria. Difícil poder determinar las cifras exactas de las ganancias de estos grupos, pero se estima que en esa cadena logran una renta superior al 50%”. En el documento el MNCI alerta: “Llegamos a un punto donde avanzamos o retrocedemos. Avanzar significa ir contra las corporaciones”. A estos, a quienes “ganaron” en estos diez años Cristina se dirigió cuidando no molestarlos demasiado.

En cambio, inmediatamente después la Presidenta embistió contra las organizaciones y movimientos sociales: “todavía subsisten grupos o grupitos chiquitos, de diez, de quince o de veinte, que cortan la calle por cualquier cosa. Y sin embargo, no hacen nada cuando ven lo que hacen otros, respecto de los intereses que dicen representar”.

Planes del Estado para los sectores de trabajadores desocupados, educación y reclamo de justicia, fueron tres de los reclamos de los últimos meses que se concretaron con movilizaciones en la calle. Los tres, además de constituir problemáticas sociales esenciales hoy, implican una desatención desde el estado nacional y/o provincial.

Anuncios: Los viejos y los niños… primero

En el segundo de los discursos, ya en uno de los salones de la Casa Rosada, la presidenta afirmó: “Los derechos en Argentina se siguen ampliando y reconociendo gracias a instituciones como la de la movilidad jubilatoria que fue establecida desde el año 2009”, afirmó para dar a conocer el aumento de las jubilaciones y pensiones cuyo mínimo, a partir de marzo, será de $ 2.757, un 11,31 por ciento más alto respecto a la vigente.

Este aumento representa solamente 9 pesos más por día para aportar a una Canasta Básica para la tercera edad -calculada por la Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires- que en noviembre pasado era de $ 4.885(2). Además de diciembre a fines de enero, el precio de los alimentos frescos y medicamentos, que es básicamente lo que consumen la mayoría de los jubilados, subieron entre un 21 y un 28 por ciento. Por lo tanto, el incremento en los haberes ya está absorbido por la inflación y cuando se cobre en marzo, no representará ningún impacto.

La Presidenta, que estructura sus discursos con muchos datos (lo mismo hace el Jefe de Gabinete), puso el incremento en porcentajes: “el aumento correspondiente al mes del marzo es de 11,31, anualizando un aumento del 27,35 por ciento para nuestros jubilados, pensionados, contribuciones, pensiones no contributivas”.

El incremento para marzo es el más bajo desde setiembre de 2010 (los haberes se ajustan dos veces por año, en marzo y en setiembre). Por otra parte la anualización citada es el aumento marzo 2013- marzo 2014. Lo que no menciona en el discurso es que esa misma anualización un año antes (marzo 2012- marzo 2013) significó un aumento del 31,5 % y que último aumento de setiembre de 2013 había sido de un 15,2%. O sea que, con el ajuste anunciado, se perdieron 4 puntos respecto a sus anteriores.

“Este es el sexto año que está en funcionamiento esta movilidad jubilatoria, es el décimo primer aumento; es un 300 por ciento, del 2009 hasta la fecha”, dijo. Más allá de lo impactante del porcentaje, vale la pena repasar cuál era el poder adquisitivo en marzo de 2009 y cuál es ahora. En el 2009, con la jubilación mínima de $ 770 se podían comprar 192 kilos de pan. Hoy con el haber de $ 2.757 se podrán comprar en marzo (si el pan no aumenta) 110 kilos al precio corriente o 147 kilos si tomamos el “precio cuidado”.

“Aumentamos el número de jubilados en más de 2 millones y medio, gente que no tenía una cobertura previsional y que nos convierte en el país de Latinoamérica de mayor cobertura previsional con un 93 por ciento”, afirmó. Este aumento, que podemos entenderlo como una medida positiva, ha sido acompañado por una achatamiento de la pirámide. Por eso en la actualidad 8 de cada 10 jubilados cobran el haber mínimo.

Recordó también que el diputado nacional por el Frente para la Victoria, el abogado especialista en derecho laboral Héctor Recalde, “no creía que esta fórmula iba a andar. Pero la fórmula iba a dar porque está directamente vinculada a la recaudación, que es como tiene que estar en cualquier economía racional y normal. Vos, tus egresos tienen que estar ahí directamente vinculados con tus ingresos, y realmente batimos récord de recaudación -como por ejemplo se dio en diciembre- con un 37,5 por ciento de recaudación”. Si la fórmula que se utilizar para calcular el ajuste en los haberes toma como componentes la variación de salario de los trabajadores activos y la recaudación previsional impositiva, entonces ¿por qué el ajuste fue menor “si batimos récord de recaudación” y “también aumentamos los salarios”?

Según comenta Eugenio Semino, Defensor de la Tercera Edad hasta el próximo mes de marzo, los datos para este cálculo son de difícil obtención y están encriptados, en especial los del padrón de beneficiaros. Por eso no se puede controlar si los incrementos son los correctos, aunque “los componentes de la fórmula son datos públicos y deberían se publicados”, afirmó.

La educación: el caballito de batalla de todos y todas

Posteriormente, se refirió a cuánto se ha hecho en estos 10 años para posibilitar que nuestro país sea apetecible a la inversión empresarial: aumento de los puestos de trabajo, las fábricas, las aulas, parques industriales, etc. La alusión a la inversión en educación omite que “40 años atrás durante el gobierno de Illía cuando se llegó al más alto nivel del presupuesto educativo nacional, el Estado Nacional aportaba el 25% del presupuesto para educación y hoy aporta apenas el 5,6%”, señala la docente e investigadora Laura Marrone. Además agrega que no se debemos olvidar que hoy gran parte del presupuesto educativo va para subsidios a la escuela privada. “Sólo en la Ciudad de Buenos Aires se han aumentado en los últimos 4 años en más del 150%: de 600 a 1500 millones de pesos para este año 2012”.

Paralelamente, el gobierno nacional a través del ministerio de desarrollo ha lanzado el Plan Fines 2 (Plan de Finalización de Estudios Secundarios), en la intención de alcanzar los estándares de finalización del secundario (terminalidad educativa), nivel límite de obligatoriedad del estado y uno de los requerimientos de los organismos internacionales. Como señala Darío Balvidares, docente e investigador sobre temas educativos, “cada vez hay más planes, más programas devenidos de los organismos internacionales, más resoluciones tomados por haber sido firmantes de las Metas Educativas 2021, por haber firmado la Cumbre de Jomtien”.

Según Luciana Aghazarian, del área de Flacso Educación, en un informe publicado en junio del año pasado sostenía que “sólo un 43 por ciento de los estudiantes secundarios de nuestro país obtienen el título en los plazos establecidos y apenas un 50 por ciento logra concluir la escuela media, según un informe de Unesco”.

¿En qué consiste el Plan Fines 2? En el desconocimiento de todos los derechos laboras de los docentes y en la precarización de la educación. En pocos más de cinco meses (dos veces por semana, durante tres cuatrimestres), el alumno finaliza su nivel secundario. En tanto, el tutor (no reviste la figura de docente) que da clases en el Plan Fines 2, está precarizado en las tres instancias de su recorrido laboral (ingreso, permanencia y salida), ya que está contratado por lo que dura el cuatrimestre de cursada. Hace unos meses en una de las cadenas presidenciales, la Presidenta se vanaglorio de haber entregado el título del Plan Fines número 400 mil.

Además, la Presidenta señaló el martes el logro que significaba de haber impulsado y sancionado la ley de negociaciones paritarias. En este sentido, la paritaria docente nacional marca el piso para las negociaciones posteriores para cada provincia. La paritaria nacional 2012 y 2013 cerró unilateralmente y el ministro de educación nacional, Alberto Sileoni, marcó por decreto ese piso salarial.

Más trabajo, pero precario

La presidenta pasó someramente y sin dar cifras el tema de la precarización laboral. Bien sabe que en los últimos diez años a la “creación de puestos de trabajo”, le corresponde un alto porcentaje de trabajadores precarios. Según el Indec, en el último trimestre de 2012 la precariedad laboral alcanzó el 34,6 por ciento. Es decir, de cada 10 trabajadores, tres están en una relación laboral precaria. Sin embargo, la estadística no incluyó a los trabajadores autogestionados, del sector rural y trabajadoras domésticas. De haber incluido a estos trabajadores el porcentaje de trabajadores precarios sería aún mayor. Por ejemplo, el sector de trabajadoras domésticas alcanza el 85 por ciento. Es decir, de cada 10 ocho están en vulnerabilidad laboral.

Como señala el documental ¿Quién mató a Mariano Fereryra?, la instalación de las empresas tercerizadas no hubiese sido posible sin la colaboración empresario-sindicalismo. El asesinato de Mariano Ferreyra, por acompañar solidariamente el reclamo de los trabajadores ferroviarios tercerizados, y la posterior sentencia al secretario general de la Unión Ferroviaria, José Pedraza, condenado a 15 años de prisión por ser penalmente responsable del delito de homicidio en concurso ideal con homicidio en grado de tentativa en calidad de partícipe necesario, demostró la connivencia de los gordos del sindicalismo argentino en la conformación de las empresas tercerizadas, como forma de trabajo más barato.

El caso de Mariano Ferreyra “pone en juego toda una cantidad de elementos: el poder de las viejas estructuras sindicales, cómo esos sindicalistas se transformaron en empresarios con la complicidad del Estado, cómo el Estado y los distintos gobiernos usaron esas viejas estructuras sindicales y cómo esas estructuras, por un lado ejercen violencia, como en este caso en que terminaron matando a Ferreyra; y por otro lado, se transforman en estructuras patronales y mafiosas”, afirma Martín Caparrós, protagonista del filme documental.

La ley que no fue y la fuga de capitales

“Pero es necesario que, en lugar de fugar al exterior las divisas, con contado o con liqui, o con todas las maniobras que se hacen, las reinviertan en el país y apuesten a su país. Y si no, miren lo que pasó en la banca: hasta que llegó este Gobierno, al cual el sector financiero no quiere mucho, no quiere mucho, no quiere nada, pero deberían, por lo menos los nacionales, quererlo un poquito más. Porque era mucho más alta la participación de la banca extranjera hasta que vino en el año 2003, que cuando llegamos nosotros que a partir del año 2003, es más importante la participación de la banca nacional en el mercado financiero nacional”, dijo en otros de los pasajes de su discurso.

El 1º de marzo de 2012, cuando la presidenta Cristina Fernández abrió las sesiones ordinarias del Parlamento muchos sectores kichneristas pensaron que uno de los anuncios sería la modificación de la Ley de Entidades Financieras. El diputado de Nuevo Encuentro, aliado al kirchenrismo, había trabajado en un proyecto en este sentido. Sin embargo, la Presidenta planteó la reforma de la Carta Orgánica porque dijo que reformar la ley era hacer “mucho ruido para romper pocas nueces”.

La mandataria decidió así conservar la ley de entidades financieras de la dictadura (de la cual el entonces ministro de Economía, José Alfredo Martínez de Hoz, dijo que era la ley más revolucionaria), norma que permitió el proceso de concentración y extranjerización de la banca en Argentina. Extranjerización que hoy sigue vigente y que posibilita que el sector financiero sea uno de los que más ganancias obtienen haciendo plata con la plata (en 2013 acumuló ganancias superiores a $ 26 mil millones).

La Ley de Regularización Tributaria, Promoción del Empleo y Exteriorización de Capitales (conocida como Ley de Blanqueo) que fue presentada por el Ejecutivo y aprobada por el Congreso a mediados del año pasado, mencionaba que en el Balance de Pagos se reconocen cerca de 160.000 millones de dólares de Formación de Activos Externos entre 1992 y 2012, de los cuales 40.000 millones de dólares estarían en el país fuera de los circuitos oficiales y casi 120.000 millones en el exterior. Esa es la magnitud de la fuga de capitales. Sólo durante el año 2013 el Banco Central perdió reservas por 12 mil millones de dólares entre fuga de capitales y pagos de la deuda, según datos oficiales. Y si tomamos los dichos presidenciales, en 10 años de gestión kirchnerista se han destinado 173 mil millones de dólares para pagar deuda.

Pobreza e indigencia

Más allá de que la FAO haya declarado que Argentina ha logrado el objetivo fijado en las políticas de “hambre cero” y que la CEPAL haya afirmado que la población con Necesidades Básicas Insatisfechas (NBI) bajó de 5,7 % a 4,3%, los datos que se desprenden de la realidad muestran que ha crecido la pobreza e indigencia. Es simple llegar a esta conclusión si tenemos en cuenta que para el gobierno y sus estadísticas no ser pobre significa tener un ingreso diario de $ 14,60 y no ser indigente es vivir diariamente con $ 6,40.

Hoy en Argentina hay 11.390.000 pobres, 3 de cada 10 habitantes. Se calcula que entre un 10 y un 15 por ciento de ellos son pobres estructurales, o sea que han caído en la pobreza y no han podido salir de ella. Casi la mitad de los pobres en Argentina son niños y adolescentes; es decir 5 millones de menores de 18 años viven en la pobreza. 4 de cada 10 pobres en la Argentina son niños o adolescentes, y de estos, la indigencia alcanza a 2.240.000. Esta situación se agrava en provincias como Chaco donde 7 de cada 10 niños y adolescentes son pobres.

¿Qué hacer ante una realidad que aparece tan disímil desde quien la relata y quienes la viven? La devaluación es relato y realidad. Y sabemos que en estas coyunturas los que siempre pierden son los sectores populares, que viven de sus salarios o de un magro ingreso y a los que la devaluación les quita aún más poder adquisitivo. Por el contrario, los grandes capitales son los ganadores. El trato preferencial a los sectores que hacen los lobby históricamente más secretos y redituables no hace más que envalentonarlos.

Referencias:
1) Inflación y concentración económica
2) El haber que perciben 8 de cada 10 jubilados cubre la mitad de sus necesidades

Fuentes:
http://www.redeco.com.ar/nv/index.php?option=com_content&task=view&id=12591&Itemid=44
http://www.argenpress.info/2012/02/por-que-crecio-la-educacion-privada-en.html
http://educacion.flacso.org.ar/en-los-medios/al-filo-de-la-desercion-0
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-215908-2013-03-16.html
http://www.plazademayo.com/2013/01/caparros-sobre-la-pelicula-de-mariano-ferreyra/

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En Argentina el pesimismo es lo último que se pierde

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

1. En la última cadena nacional de radio y televisión de la Presidenta Cristina Fernández emitida el 4 de febrero, buena parte del kirchnerismo de base esperaba anuncios pro-populares. Sin embargo, concretamente la mandataria se limitó a comunicar el reajuste semestral legal a las pensiones de un 11,3 % para una porción de los jubilados. El mínimo mensual que percibirá la mayoría de los trabajadores pasivos desde marzo de 2014 quedó en U$D344. De acuerdo a los funcionarios del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) y a centrales sindicales, una canasta básica de alimentos se encuentra en alrededor de U$D1000. En este sentido, el aumento nominal de pensiones ya fue pulverizado por la inflación incluso antes de su proclamación.

Sectores del peronismo progresivo, de abajo, que confunden de buena fe a Evita con Ernesto Guevara, aguardaban medidas conforme a los frecuentes relatos nacional-populares y antiimperialistas provenientes de la Casa Rosada. La fotografía de Cristina Fernández con Fidel Castro en Cuba en el marco de la CELAC, también fue profusamente distribuida por medios oficialistas y redes sociales. En ningún lugar se informó que en la ocasión Fidel se reunió con varios presidentes y que ello es una costumbre histórica del líder de la Revolución Cubana. No una excepción.

En su alocución, la jefa del Ejecutivo realizó un emplazamiento a la denominada burguesía nacional para que invierta en el país y no coloque sus capitales fuera de Argentina. El problema nuclear del discurso es que no existe una suerte de burguesía nacional, patriótica, obligada a ‘devolver la mano’ después de extraer sus ganancias de la explotación de trabajadores y recursos en Argentina. Ni los capitales ni los pueblos tienen patria -un fetiche recursivo sobreviviente del modernismo romántico-. Tienen intereses antagónicos. La denominada melancólicamente burguesía nacional (cuya propia existencia resulta discutible y, de subsistir como rémora histórica, carece de hegemonía en todas la economías dependientes en la época del capitalismo mundializado y uniformador como nunca antes en el devenir de este modo de producción) buscará siempre, debido a la ley interna de su movimiento, la mayor utilidad. Aunque ello comporte, como está ocurriendo, destrucción de fuerzas productivas, en particular de trabajo y salario, y multiplicación del subcontratismo, empleo informal sin seguridad social ni previsión y hasta trabajo semi-esclavo femenino, migrante e infantil en talleres que fabrican piezas textiles y en la explanada sojera y frutícola.

El empresariado ‘nativo’ opta por colocar sus utilidades en la bolsa, el casino financiero, bancos transnacionales, el negocio inmobiliario, mientras espera mejores condiciones para sus metas privadas. ¿Qué observar del gran capital de Chevrón, Monsanto, Barrick Gold, Shell, el retailer y su alianza sanguínea, concentrada y de sentido con la banca del Citi, Francés y HSBC? Bajo el capitalismo en forma y en crisis argentino, la presión gubernamental sobre el capital resulta moral, emotiva, televisiva y tiene la eficiencia de un garabato contra un caza de armas láser de última generación.

2. ¿Cuál es la combinación interdependiente que explica en gran medida la crisis en Argentina? El paquete sincrónico del pago de la deuda externa infinita (la actual administración intenta renegociarla con el Club de París mientras Alemania amenaza con acudir al Fondo Monetario Internacional), la reciente devaluación o paulatino sinceramiento monetario, la estanflación y la especulación en todos los pisos del edificio social. La corrupción merece una enciclopedia aparte.

3. La condición vacilante del gobierno nacional hasta hace no tanto, finalmente ya ‘eligió’ por fuerza y ausencia de voluntad soberanista el recetario ultra liberal, apenas morigerado por programas sociales y subsidios a las empresas privatizadas de los servicios básicos con compromiso de tarifas bajas para gran parte de la población. Programas sociales cada vez más focalizados y subsidios en plan de pronto desfinanciamiento estatal. La deuda externa, la importación de energía y hasta de productos alimenticios de primera necesidad drenan los ahorros públicos.

4. Un costado del peronismo histórico ligado a los intereses populares, esperaba pegado a la radio iniciativas ofensivas. Se hablaba de la necesidad de la nacionalización de una fracción de la banca, del comercio exterior y de sectores estratégicos de la economía. Serían medidas que no tienen que ver con el socialismo revolucionario ni del siglo XXI ni del XX. Por el contrario, podrían funcionar como contención política a la oportunidad de estrategias del poder popular e ingobernabilidad frente al capitalismo en crisis. No obstante, ese giro fue clausurado por la componenda en el Ejecutivo.

En una iniciativa de timbre nacionalista más efectista que efectiva, la militancia oficialista convocó a la ciudadanía mediante las redes sociales y pegatinas, a una suerte de boicot contra la especulación de las grandes cadenas de hipermercados de capitales no argentinos (a primera vista). El objetivo es que el viernes 7 de febrero (mientras se redacta este borrador) los consumidores opten por otras empresas o ventas al menudeo de modo que los grandes hipermercados ‘recapaciten’ respecto de los sobreprecios.

Sin embargo, la especulación en el momento del intercambio a boca de consumidor final se reproduce en todo el comercio. No se trata de un fenómeno privativo de los hipermercados. Los supermercados orientales, las cadenas de maxi-kioscos y hasta el boliche del barrio son presa de la especulación y los sobreprecios. Es la totalidad del comercio minorista el que especula, produce más inflación, remarca los precios u oculta las pocas mercancías de precios fijos y más baratos.

Lo que se ha propuesto al respecto en otros artículos (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=178058) tiene que ver con que la propia comunidad, democrática y colectivamente, sea facultada para destacar delegaciones de vecin@s que supervisen los precios. En fin.

5. El gobierno nacional ha intentando publicitar que todo disenso organizado, no importando su origen, es un atentado a la democracia. Como si la contradicción esencial del período fuera dictadura versus democracia representativa.

Si bien efectivamente existen sectores del capital, grupos de interés y propietarios de importantes medios de comunicación que atacan rabiosa y corporativamente al Ejecutivo de turno por ultraderecha (muchas veces miembros del propio peronismo), mintiendo sin temblores, desinformando y omitiendo, la crisis en Argentina es genuina. Y ninguno de los precandidatos a las elecciones presidenciales de 2015, Scioli, Massa, Macri o Binner, harían otra cosa que aplicar un ajuste antipopular en la actual coyuntura. A estas alturas, las variantes del ultraliberalismo, si es posible, podrían acelerar el recetario imperialista contra los trabajadores y el pueblo.

En tanto, las fuerzas sociales mantienen sus luchas dispersas, puramente economicistas y sectoriales, y la izquierda -mayoritariamente tradicional y parlamentarista-, no terminan de desbaratar la disociación ficticia entre la militancia, su agenda y sus direcciones, y el movimiento social concreto. Mientras continúen conduciéndose en mundos paralelos, unos sobreidelogizados, obreristas, disputando fotografías y diputaciones, y otros recelando de su necesaria politización, se aleja la creación de un polo de inspiración y vocación pos capitalista.

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Entender la devaluación y no morir en el intento

OTRO VIENTO

En estas últimas semanas se escuchó hablar de cuanto concepto económico se tuviera al alcance de la mano. Tipo de cambio, devaluación, inflación, atraso cambiario, corrida cambiaria, reservas, son algunos de ellos. Pero se olvidaron de algo importante. Siempre muy académicos todos, no le explicaron al pueblo (en su gran mayoría no adepto a la economía) su significado concreto, las relaciones que se dan entre los mismos, y las implicancias que tienen cada uno de estos en la coyuntura económica del país.

Ante todo, no es mecánica cuántica. Son palabras bastante palpables que escuchamos/leemos y vivimos todos los días. Pero, ¿realmente entendemos cuando hablan economistas?

Bajar la economía a la tierra -o al barro- es bien necesario: para darle una vuelta de tuerca a esta materia tan compleja y ayudar a comprender ciertos supuestos que están escondidos detrás de las variables económicas que conocemos de nombre y que lamentablemente se obvian en el análisis.

Tipo de Cambio

El Tipo de Cambio es básicamente el precio en moneda local que hay que pagar para hacerse de una divisa (moneda extranjera), para ejemplificarlo simple y llanamente: para comprar 1 U$S en el mercado oficial necesitaríamos $8,01(en caso de que pudiéramos hacerlo), sino necesitaríamos alrededor de $12,55 para comprarlo en el mercado paralelo.*

En la teoría existen dos tipos de cambio que se encuentran uno al extremo del otro. Por un lado, el Tipo de Cambio Fijo, en el cual la moneda local se ajusta a una divisa de referencia (como el dólar; con todo lo que ello implica), situación que se dio en nuestro país entre 1991 y 2001 con la Ley de Convertibilidad. En el otro rincón, encontramos el Tipo de Cambio Flexible. En este caso, el tipo de cambio llega a un precio que supuestamente equilibra al mercado, “gracias” al libre juego de la oferta y la demanda (acá vemos la “mano invisible” de la que hablaba Adam Smith, que implica la capacidad de autorregulación del libre mercado). Pero esto no es todo.

En nuestro país, la política cambiaria post-convertibilidad se enmarca en lo que se denomina “flotación administrada”. Parado a medio camino entre los dos tipos de cambio extremos, el Banco Central de la Republica Argentina (BCRA) interviene todos los días vendiendo y/o comprando dólares en el mercado cambiario para mantener el precio de la divisa más o menos estable, preservar las reservas y garantizar la competitividad cambiaria, siempre devaluando de a poco.

Sí, la intervención por parte del BCRA en el mercado cambiario se da todos los días. Salvo, el miércoles 22 y el jueves 23 del mes pasado. En estos dos días el BCRA no intervino en el mercado. No vendió dólares. El no intervenir en el mercado es una decisión concreta.

Mas allá de querer echar culpas al gran capital extranjero como Shell, City Bank, etc., de generar una “corrida cambiaria”, es decir comprar una gran cantidad de dólares en el mercado para que haya menos oferta disponible de la divisa y por lo tanto aumente su precio, la decisión de no intervenir en el mercado vendiendo dólares, es una decisión “oficial”. En palabras de Capitanich: “El precio del dólar ha alcanzado un nivel de convergencia aceptable para los objetivos de la política económica”, orgulloso y haciéndose cargo de la devaluación “nacional y popular”.

Devaluación

La palabra devaluación es inherente a la historia económica de nuestro país, e implica la pérdida de valor de una moneda local con respecto a una moneda extranjera. Y a la relación inversa se la llama revaluación: el dólar se revalúa con respecto al peso.

Luego de una devaluación, para comprar una unidad de moneda extranjera se necesitan más unidades de moneda local. En este caso se habla de tipo de cambio nominal. A diferencia de este, existe el tipo de cambio real, en el cual empieza a jugar la relación entre el poder adquisitivo de las monedas en cuestión. Y si hablamos de poder adquisitivo, tenemos que hablar de inflación, que es el aumento general y sostenido en el nivel de precios.

¿Por qué una devaluación dispara los precios hacia arriba? En principio, porque, al ser un país agroexportador, sin una industria fuerte, la mayoría de los insumos que se utilizan para producir son importados, y no solo los insumos son importados, muchos productos que se consumen a diario también son comprados en el extranjero. Todo lo comprado al extranjero se encarece. Los costos aumentan y se traducen en precios más altos.

Se genera una redistribución regresiva del ingreso de los sectores populares en favor del empresariado, porque ahora la gente va a tener que gastar un porcentaje mayor del sueldo para comprar lo mismo que compraba antes; y aunque se acerquen las paritarias, la historia argentina reciente dicta que el tipo de cambio y el nivel general de precios aumentan aproximadamente a la par, mientas que los salarios lo hacen en menor medida.

Devaluar perjudica al pueblo y favorece a...

Seguramente los capitales extranjeros, culpados por el gobierno de generar un aumento en el precio del dólar, sean culpables también (aunque la suma de la operación que se les adjudica a las autoridades de Shell es bastante menor a lo que transa el BCRA todos los días en el mercado). Pero que el BCRA les allanó el camino al no intervenir el mercado para que el valor del dólar llegara a un “nivel de convergencia aceptable para la política económica”, no quedan dudas. La idea del gobierno era que los exportadores liquiden sus cosechas y entren dólares frescos que apacigüen la continua caída de las reservas. Porque con la lógica capitalista imperante y la especulación a la orden del día, los agroexportadores se guardan la producción, hasta que el dólar llegue a un nivel en el que su ganancia sea más grande de lo que ya es.

Las grandes empresas, los agroexportadores y la derecha en general que quiere llegar al gobierno en 2015, pujan por una devaluación. ¿Cuál es el beneficio que les genera a estos últimos, una devaluación? Los Prat Gay, los Redrado y demás economistas de la misma calaña, hablan constantemente de un “atraso cambiario”.

Cuando se habla de tipo de cambio “atrasado”, se agrega una variable económica más al debate. La “competitividad” que posee un sector o una economía en general, tiene que ver con la capacidad de hacer frente a los competidores internacionales en términos de la relación costo-beneficio.

En el caso de los agroexportadores argentinos, que deben afrontar sueldos, insumos, impuestos, etc., en pesos, y obtienen beneficios en dólares, se beneficiarán con un tipo de cambio alto. Es decir, si los costos son en pesos y los beneficios en dólares, cuanto más pesos se necesiten para comprar un dólar, mejor. Porque con un solo dólar de beneficio, pagan un mayor porcentaje del costo en pesos.

El “atraso” existe, porque al ser la inflación tal, y el dólar no aumentar desmedidamente, el gran margen de ganancias de aquellos se achica (aumentan los costos en pesos y los beneficios se mantienen en un mismo nivel), pero cuando aparece en escena una gran devaluación, la magnitud del margen de ganancias pasa a ser enorme, y muchos de los nombrados en párrafos anteriores se acuestan en su colchón de dólares, apoyan la cabeza en la almohada y se duermen con una sonrisa en la cara.

Porque como dijo el “ministro marxista”: “los mismos que hace diez años nos querían hacer creer que el dólar valía $1, hoy nos quieren hacer creer que vale $13”.

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Entrevista a la hermana de Luciano Arruga: Si sufrís la desaparición forzada de un familiar, empezás a sentir de qué se trata el sistema capitalista

Ana Laura Xiques - Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)
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Mario Hernandez (MH): Con Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga y escuchando el CD COPLA (Canción Obligada por Luciano Arruga). Te imagino con una gran expectativa por la actividad que llevarán adelante mañana.

Vanesa Orieta (VO): El 25 estaremos realizando una actividad recordando que el 31 de enero se cumplen 5 años de la desaparición de mi hermano Luciano. Es una actividad como todas las que venimos realizando en la que intentamos integrar diferentes familiares dentro de una misma lucha, entendiendo que acá se está denunciando una problemática más allá de los casos individuales.
Son muchos los chicos que fueron asesinados desde la reapertura de la democracia hasta hoy por el gatillo fácil. Son muchas las personas que fueron desaparecidas en democracia y eso nos obliga a quienes creemos en una sociedad igualitaria a organizarnos y luchar. Esta actividad le propone a la gente que no sea pasiva sino poner el cuerpo escuchando una charla, pintando un mural, escuchando una banda con contenido social que pueda hablar de la problemática de la violencia institucional. En fin, las opciones son diversas. También pensamos en los más chiquitos con actividades recreativas, culturales, circo, malabares. Le ponemos mucha garra. Somos un grupo que conformamos “Familiares y amigos de Luciano Arruga” que creemos que se puede realizar un cambio y hay que comenzar a hacerlo desde nuestros humildes lugares, todos los que podamos y entendamos que es necesario empezar a defender los Derechos Humanos de los jóvenes de los barrios humildes.

Ana Laura Xiques (ALX): Se cumplen cinco años el próximo 31 de enero de la desaparición de Luciano ¿qué cambió en sus vidas durante esta lucha?

VO: La vida cambia radicalmente. Nadie puede dudar un segundo qué ocurre en la vida de una persona que sufre un caso tan aberrante como es la desaparición forzada de un familiar. Uno empieza a sentir de qué se trata esto del sistema capitalista. Por ahí uno lo escucha: el sistema capitalista desigual, que excluye, la vida de los humildes no vale nada, bueno, a partir de ese momento lo empezás a vivir en carne propia.
Después que Luciano desapareció en manos de la policía bonaerense y nos animamos a denunciarlo, empezamos sentir la presión de la mafia de La Bonaerense mandándonos a seguir, deteniendo compañeros nuestros quienes en algunos casos fueron golpeados en comisarías, golpeando a testigos y amenazándolos para que no participaran en el proceso de investigación.
La verdad es que se sufre mucho, una se ve obligada a salir a la batalla sin ir a la guerra, simplemente tratando de hacer visibles los rostros de los que denunciamos, de los familiares, de los amigos, para proteger nuestras vidas porque uno encuentra que lamentablemente el poder político a estas problemáticas de la violencia institucional actual y durante la democracia, no le ha dado mucha importancia, no ha aggiornado sus políticas, por lo tanto, los familiares tenemos que cuidarnos los unos con los otros, movernos de una forma muy intensa, para hacer visibles las causas y de esa forma poder garantizarnos un mínimo de seguridad y de avances en la justicia.
Sí, cambia totalmente. Uno se dedica casi por tiempo completo a militar la causa de un desaparecido porque nada avanza si uno no milita estas causas. Te doy un ejemplo, nosotros veníamos solicitando una investigación en el ex destacamento policial donde Luciano desapareció, donde estuvo detenido el 22 de agosto del 2008, antes de desaparecer, esa investigación debía ser realizada por un equipo de antropólogos forenses, excavaciones que nosotros pedimos durante dos años, ¡2 años!, para llevar adelante una medida más que importante en el lugar donde Luciano estuvo detenido.
Para que se tome esa medida debimos acampar durante dos meses. Estas son las situaciones inhumanas que no debemos naturalizar. Una causa no debe avanzar porque una familia acampa o arriesga su vida, sino porque el Estado tiene la obligación. Esta es la sintonía en la que nos movemos, lamentablemente.

ALX: Hace una semana se acercó a conversar con nosotros en la radio Alejandro de “Jamaicaderos” que forma parte del grupo de familiares y amigos y nos decía del pequeño gran logro que el equipo forense haya comenzado a trabajar en el ex destacamento. Después de tanto tiempo habrá que ver si los resultados serán objetivos y tendrán alguna validez dada la actividad de esta mafia policial para ocultar evidencias y, por otra parte, haber conseguido el espacio para llevar adelante actividades culturales.

Luciano seguirá desaparecido porque los poderes político y judicial no actuaron en tiempo y forma

VO: Lo último es muy importante. Cerrar un destacamento que se inauguró en el 2007 por un pedido de mayor seguridad de un grupo de vecinos en beneficio de su sector social, económicamente bien posicionado y que al mismo tiempo pedían controlar los barrios humildes “12 de octubre” y “Santos Vega”. En el primero vivía mi hermano. Ese lugar, para beneficiar a un sector acomodado de la sociedad, terminó con la vida de mi hermano. Lo desaparecieron.
Para nosotros, cerrar ese lugar fue muy importante y lograr que se convierta en un espacio de memoria social y cultural en defensa de los Derechos Humanos de los jóvenes humildes es un logro en democracia que quizás nunca lo vamos a ver con la causa judicial. Es un hecho simbólico de importancia. Es un lugar que nos va a permitir trabajar con los jóvenes, en cierta forma lograr que ellos se apropien de sus derechos, los defiendan y nosotros seamos en ese espacio nada más que personas que logramos recuperarlo y del que ellos se puedan apropiar y les permita, al menos, tener un espacio de expresión, de integración, de eso se trata.
Lo más importante de este espacio es que nos exigimos la independencia de todo gobierno de turno que es lo que te da la posibilidad de defender los Derechos Humanos sin que nadie te obligue a decir lo que le sirve al poder. Esto es lo importante.
La causa judicial lleva 5 años. Podemos pedir que el Equipo de Antropología Forense se acerque al lugar y realice las etapas de investigación, pero no somos más estúpidos y sabemos que en cinco años se han perdido muchas pruebas. Lo único que nos interesa dejar bien en claro en la causa judicial es que todas esas pruebas llegaron después de mucho tiempo, de cinco años de desaparecido Luciano y que seguirá desaparecido porque hubo poderes como el político y judicial que no actuaron en tiempo y forma. Primero desaparecido por 8 policías, pero se concreta su desaparición por la inacción y la desidia del poder político y judicial.

MH: ¿Cuál es la situación de estos ocho policías que mencionaste?

VO: Tu pregunta es hermosa porque permite seguir cristalizando lo que decía. El año pasado hicimos una actividad con mucha convocatoria, los medios masivos acompañaron mucho, evidentemente eso llegó a los oídos del entonces Ministro de Justicia y Seguridad, Ricardo Casal, quien dijo: ‘¡Me acordé del caso Arruga!’, por no decir otras cosas más graves. Yo creo que es el responsable político y también tendría que estar preso. Entonces dijo: ‘Hagamos algo, desvinculando los policías de la fuerza’, pero resulta que los “muchachos” están cobrando la mitad del sueldo y no se ha avanzado en los sumarios administrativos. Uno puede agarrar el historial de esta gente y no figura que se los está investigando por una causa de desaparición de un pibe de 16 años.
Este es el maquillaje del que hablamos y estamos hartos los familiares. Estos tipos, como el intendente Fernando Espinosa, el ministro Casal y hasta el mismo gobernador, Daniel Scioli, son responsables políticos de la desaparición de Luciano Nahuel Arruga y la sociedad podrá haberse desentendido de lo que significa la responsabilidad política, nosotros no y los vamos a seguir hasta el final porque así como me gustaría ver presos a los ocho policías, también me gustaría empezar a ver presos a funcionarios que son responsables de la muerte de nuestros jóvenes. También quisiera que se haga justicia con los sectores políticos.
Hay tres funcionarios del Poder Judicial que les hemos presentado un jury de enjuiciamiento, dos fiscales y un juez, esto marca la gravedad de la causa judicial en el caso Arruga y el rol de los funcionarios del gobierno. Hay una lista muy larga para denunciar.

MH: Estamos hablando de centenares de casos.

VO: Entre ellos, en la provincia de Buenos Aires tenemos dos casos muy groseros por los cuales el gobernador Scioli tendría que dar más que explicaciones, el de Julio López, desaparecido por segunda vez, y después el de Luciano, pero también por Candela, por Pomar, desastres de investigación para los cuales no hemos encontrado justicia. Hechos aberrantes, ese hombre no está cumpliendo con una parte de lo que el pueblo le ha pedido en torno a la seguridad, pero no como lo hacen los sectores acomodados de la sociedad, sino que también nos ampare de las mafias policiales.

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Argentina: 1236 femicidios en 5 años

COSECHA ROJA

El Observatorio de Femicidios en Argentina “Adriana Marisel Zambrano”, de la Asociación Civil “La Casa del Encuentro”, registró 1236 femicidios entre 2008 y 2012. A fin de mes presentarán el Informe de Femicidios de 2013.

Según estos datos, cada 35 horas una mujer es asesinada por violencia sexista en el país. El término femicidio, como lo explican en su página web, es la “denuncia a la naturalización de la sociedad hacia la violencia sexista”. “Es el asesinato cometido por un hombre hacia una mujer a quien considera de su propiedad”, agregan.

A nivel mundial, cada año entre 1,5 y 3 millones de mujeres de todas las edades son víctimas de la violencia de género.

La primera en desarrollar el concepto fue la escritora estadounidense Carol Orlock, en 1974. Dos años después, la feminista Diana Russel lo utilizó públicamente ante el Tribunal Internacional de Los Crímenes contra las Mujeres, en Bruselas.

Los primeros escritos sobre el tema fueron de Diana Russel y Jill Radford, que escribieron el libro Femicidio. Políticas de asesinatos a mujeres; y en 1985 Mary Anne Warren publicó Genericidio: Las implicancias de la Selección Sexual. Los dos conceptos –femicidio y genericidio- fueron traducidos por la política feminista mexicana Marcela Lagarde como feminicidio.

Otro término más nuevo es el de femicidio “vinculado”, que acuñó el Área de Investigación de la Asociación Civil “La Casa del Encuentro”. Cuenta con dos categorías. La primera incluye a las personas que fueron asesinadas por tratar de impedir un femicidio, o que quedaron atrapadas “en la línea de fuego”. La segunda habla de quienes tienen un vínculo familiar o afectivo con la mujer y que fueron asesinadas para castigarla psíquicamente.

En este sentido hablan de víctimas colaterales. En sólo dos años -2011 y 2012- 703 hijos e hijas fueron víctimas colaterales. En sus investigaciones empezaron a ver que había muchos niños y niñas que se quedaban sin madre a causa de los femicidios ocurridos en todo el país.

Algunos de los casos más resonantes son: Oriel Brant, una profesora de inglés que vivía en City Bell, en el Gran La Plata, que fue asesinada en 1984. La causa de su muerte prescribió sin resolverse y sin acusados. María Emilia González, su hermana Paula y Verónica Villas, las tres asesinadas en Cipolletti, Río Negro, en 1997. Sus muertes también están impunes. Y los más recientes: Paulina Lebbos en Tucumán, Sandra Ayala Gamboa en La Plata y Rosana Edith Galliano en un country de Pilar.

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Argentina, Córdoba: Megacausa La Perla. Declararon como testigos los hermanos Gavaldá

Katy García (PRENSA RED)

María Beatriz y Pablo José Gavaldá testimoniaron en la causa que investiga la desaparición de su hermana Irene Gavaldá y de la pareja de ella, Juan Jacobo Mogilmer, ambos militantes del Partido Comunista Marxista Leninista. (Causa Pasquini). Un cálido aplauso saludo a Sonia Torres por la restitución de la nieta 110. El próximo martes 11, habrá una Inspección ocular en la ex UP1 para constatar la presencia de celdas subterráneas.

En los Tribunales Federales, se realizó la audiencia 112 que abre un nuevo ciclo en el debate que investiga los crímenes de lesa humanidad ocurridos principalmente en los campos de concentración La Perla y Campo de la Ribera entre los años 1975 y 1977.

Pasadas las 11, Jaime Díaz Gavier -quien retomó la presidencia del Tribunal -junto a sus pares Julián Falcucci, José Camilo Quiroga Uriburu y Carlos Arturo Ochoa (cuarto juez)-, realizó la apertura de la sesión. Dio cuenta de la próxima inspección ocular que se realizará en la unidad penitenciaria de Barrio San Martín. Esta acción procesal se relaciona con la supuesta existencia de una cárcel subterránea donde podría haber estado detenida Silvina Parodi de Orozco tras el nacimiento de su bebé.

Silvina fue secuestrada junto a su esposo Daniel Orozco. Estaba embarazada de seis meses y medio. El niño que nació en cautiverio es el nieto de la Abuela de Plaza de Mayo, Sonia Torres, cuyo juicio por sustracción de menor es parte de la megacausa.

La presencia de Sonia Torres fue saludada con un aplauso por el público asistente en una demostración de alegría porque precisamente hoy se anunció la restitución de la nieta 110.

El Fiscal Facundo Trotta informó que como resultado de la incorporación de cinco nuevos expedientes los imputados pasarán de 39 a 52. Las causas acumuladas llegarán entonces a 25. Y se agregan otros 734 casos. También solicitó que los declarantes fueran considerados víctimas.

Un arma en la cabeza

La primera en declarar fue María Beatriz Gavaldá. La testigo relató que dos días después de que su hermana María Irene Gavaldá y su esposo Juan Jacobo Mogilmer fueran secuestrados en la quinta de la familia Viotti, en barrio Guiñazú, ella y su hermano fueron secuestrados por unas horas en la ciudad de Buenos Aires.

Contó que junto a su hermano fueron interrogados durante más de tres horas. Les preguntaban sobre las actividades de Irene, madre de cuatro niños. ”La ilusión de mi hermana era ayudar a quien lo necesitara, trabajar para tener un mundo mejor, más igual”, resumió.

Aquél día – 7 de diciembre de 1977- esperaba un llamado telefónico de su hermana que nunca llegó. “Amanecí con un arma en la cabeza”, recordó. Vivía en pleno barrio Palermo y trabajaba como azafata, en la línea aérea Austral.

Primero la desnudaron y manosearon y luego le ordenaron que se vista y la trasladaron, vendada, a un lugar con ligustros cercano a la Casa de Gobierno. “Me preguntaban ¿quién es Richard? ¿Quién es Richard?”, evocó. El nombrado era Ricardo Moya -también desaparecido-, amigo de su hermana, con quien “yo estaba saliendo”.

Manifestó que se salvó de la picana porque “un ángel de la guarda” le dijo que respondiera que con Richard mantenía relaciones sexuales. Le pareció que uno de los interrogadores era “el Tigre Acosta” cuando años después pudo ver por televisión su cara pero “no podría asegurarlo”.

Al cabo de unas tres horas fue liberada junto a su hermano. Debía volar ese día y lo hizo. Fue a trabajar y le faltaban varios elementos que le robó la patota. Adujo haberlos perdido. “No me animaba a hablar… pasé mucho tiempo sin poder hablar de eso”, dijo conmovida por el recuerdo. Y más aún cuando se acordó de la experiencia vivida por sus sobrinos que presenciaron el secuestro.

A través del sobreviviente Silvio Viotti, también secuestrado aquella noche, supo que Irene estuvo en La Perla. Dos de sus hijos fruto de la unión con Mogilner fueron criados por sus padres. Mientras que los dos mayores se criaron con los abuelos paternos de apellido Lara. “Así fue la vida de nosotros después de ese fatídico 5 de diciembre de 1977″, expresó.

La testigo contó que un tío, hermano de la madre, era General de División pero que al recurrir en busca de ayuda les dijo tajante que era “imposible” porque estaba Menéndez.

Encapuchado

Pablo José Galvalá, hermano de Irene y de María Beatriz, también secuestrado el 7 de diciembre de 1977, afirmó que lo amordazaron y arrojaron en un auto. “Creo que puede haber sido en la ESMA, por los ruidos, los cantos de grillos, el pasto mojado. Me tuvieron vendado, encapuchado”, describió.

El testigo comentó que seis meses atrás había concluido con el servicio militar y que en esa dirección estaba dirigido el interrogatorio de los represores.

Por una carta enviada por una vecina sus padres tomaron conocimiento del secuestro de Irene y de su pareja en Córdoba. Viajaron a esta provincia, presentaron habeas corpus y realizaron gestiones en oficinas y cuarteles sin ningún resultado. “Mis padres volvieron devastados, destruidos…”, afirmó.

“No supimos más de María Irene, salvo que la llevaron a La Perla”, expresó. Sobre los niños aseveró que en aquel momento una de las mellizas permaneció al cuidado de un oficial joven y que al ser visitado por sus padres le devolvió a la pequeña. “Si mal no recuerdo, ese oficial le confió a mi madre que él también tenía un hermano secuestrado”, atestiguó. Cree que ese hombre fue dado de baja.

Negó haber participado como soldado en procedimientos realizados por fuerzas militares a la madrugada pero supo que otros soldados fueron llevados. “Me tocó estar parado en la puerta de alguna comisaría viendo como traían y llevaban personas” y agregó que lo hacían gente de civil.

Desde la fiscalía solicitaron que los hermanos fueran considerados además de testigos víctimas del terrorismo de estado habida cuenta que fueron secuestrados y maltratados.

El próximo martes, a las 10:30, el Tribunal y las partes realizarán una inspección ocular en la Penitenciaría de barrio San Martín.

Más información en www.eldiariodeljuicio.com.ar

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Comunicado del Instituto Espacio para la Memoria

El Instituto Espacio para la Memoria fue creado por la ley 961 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como resultado de la lucha histórica por Memoria, Verdad y Justicia, con la misión de la transmisión de la memoria y de la historia de los hechos ocurridos durante el terrorismo de Estado y gestionar los sitios de memoria, entre otras atribuciones.
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Su fundación implicó gestar una experiencia de nuevo tipo: impulsar políticas públicas de memoria desde la acción concertada de organismos de derechos humanos y espacios estatales, con la particularidad de que el Instituto tiene autarquía y autonomía en su materia, de modo tal que la política de memoria se construye como política de estado más allá de la coyuntura y los gobiernos de turno.

Puesto en marcha hacia el 2006, el enorme balance confirmó lo acertado del enfoque de lo “público” por encima de lo meramente estatal. La realización del concurso para la construcción del Museo de la Memoria que estará situado en el edificio Cuatro Columnas de la Ex ESMA, con la supervisión de la Sociedad Central de Arquitectos y un jurado donde descollaban personalidades como Eduardo Luis Duhalde, Marta Vásquez o Adolfo Pérez Esquivel, anticipa el cumplimiento de su mandato histórico; el cuidado de los otros edificios tanto de la Ex ESMA como de aquellos que funcionaron también como Centros Clandestinos de Detención como “Automotores Orletti”, “Club Atlético”, “Olimpo” y “Virrey Cevallos”, que se constituyen en prueba e n los procesos judiciales en curso, confirman lo valioso de la experiencia que ha fomentado el pluralismo y la construcción colectiva.

Es por ello que desde el Consejo Directivo del IEM hacemos público nuestro rechazo a la decisión inconsulta de traspasar los sitios de memoria bajo la guarda del IEM a la órbita nacional. Esta decisión deja al Instituto Espacio para la Memoria cuasi inhabilitado, transformando lo que hasta ahora eran políticas públicas de memoria en políticas de gobierno. Con esa actitud, al mismo tiempo el gobierno de la Ciudad pone una vez más de manifiesto el desinterés por el patrimonio histórico de memoria en el ámbito de su incumbencia.

La metodología de llevar adelante este convenio de traspaso entre la Nación y la Ciudad, sin conocimiento de la misma por parte de las autoridades del IEM evidencia una práctica antidemocrática e inconsulta. La decisión de concretar un convenio de estas características, es un agravio a una expresión del movimiento de derechos humanos que hoy sostiene esta experiencia única de autonomía en la gestión de políticas públicas de memoria.

Por otra parte el método de intentar desacreditar mediante agravios y mentiras la valiosa labor del IEM desarrollada en todos estos años, pone de relieve las verdaderas intenciones de quienes no tienen escrúpulos a la hora de atacar a luchadores de los derechos humanos y sus instituciones.

Con esta decisión, la Ciudad queda sin un espacio de gestación de políticas públicas de Memoria, creado en esa jurisdicción a tal efecto, y la sociedad pierde la riqueza de un espacio plural subordinando esa tarea a la decisión del gobierno de turno, que como vimos en la Ciudad de Buenos Aires, puede cambiar de signo político e ideológico. La concentración de decisiones sobre la memoria en un ámbito estatal conlleva el riesgo de que éstas cambien con cada cambio de gobierno nacional. La autonomía del IEM garantiza a todos la continuidad de las políticas públicas que expresan la variedad de fuerzas que por décadas han luchado por la Memoria, la Verdad y la Justicia.

CONSEJO DIRECTIVO DEL INSTITUTO ESPACIO PARA LA MEMORIA

El día jueves 13 de febrero el IEM realizará una conferencia de prensa a las 17hs. en Diagonal Norte 547 6º Piso.

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No hay cuentos de hadas

María Adelaida Vergini (APE)

Es introvertida pero tiene mucho para decir. Busca la forma, y la encuentra. Guarda el silencio de los que tienen temor, de los que viven como no quieren. O como pueden. Su mentón casi siempre está más cerca del pecho. Y en la mirada, que debería ser la inocente de una niña de 12 años, hay un halo de esperanza, una luz que sigue brillando por la ilusión de ver, alguna vez, otra realidad, una distinta a la que le toca vivir. Porque sabe que existen otras formas posibles de vivir.

Florencia tiene casi la misma edad que el kirchnerismo, pero no sabe de décadas ganadas. Sólo una vez ganó. Fue un concurso de cuentos. El suyo se titulaba “Así es mi barrio”. Y ganó. Una vez ella supo hacerse escuchar, y alguien supo escucharla, y su historia se oyó.

“Hace poco, hubo muchos allanamientos. Los policías se metían en las casas sin permiso, golpeando y rompiendo todo. Fue muy feo. Siempre pasa eso, pero esta vez eran muchos milicos y se escuchaban tiros todo el día. Hasta disparaban contra el paredón de la escuela, pero igual había clases”.

Su texto, con expresiones simples, se hacía carne en las imágenes más variadas de la cotidianeidad de su barrio, el barrio Las Flores, ubicado en la zona sur de la ciudad de Rosario. Un relato sin príncipes ni princesas, ni hadas, ni historias de amor.

Drogas, búnkers, allanamientos, milicos, disparos. Un nene de la misma edad que ella vendiendo droga durante todo el día a cambio de $30. Con 12 años describió lo mismo que cuentan las páginas de policiales de los diarios. Y como en esas noticias, también en su relato se hacía palpable esa mezcla tan pensada de ausencias y presencias del Estado.

Porque Florencia y su barrio forman parte de esa porción de la sociedad que el Estado abandonó a su suerte, y, como supo pasar en la Colombia de Escobar, empujó a que muchos extrañen hoy a uno de los líderes narco asesinados el año pasado (el Pájaro Cantero, líder de la banda los Monos) y hasta le rindan un tributo pintando en una pared su rostro sonriente que sobre un fondo celeste supone haber llegado al cielo.

Pero Florencia siente otras cosas. Se anima, y dice cosas. Y escribe sobre una computadora lo que siente cada vez que va a la escuela, que camina esas calles. Sabe lo que es vivir entre la violencia, las faltas, y la ilegalidad de un Estado paralelo que le ha devuelto a una porción de su vecindario la satisfacción que otorga el poder del tener.

“Yo quiero que no se droguen más y que no vendan más. Que los padres no dejen solos a sus hijos y se fijen con quiénes se juntan. Que se den cuenta antes que lo hagan. También deseo que todos podamos soñar y tener proyectos, pero para eso tiene que haber trabajo que paguen bien y más escuelas donde haya doble jornada. Así, creo que no necesitarían drogarse ni habría violencia. Trabajando o estudiando no andás en la calle y se puede pensar en “ser alguien”, porque ellos no son nada”.

Ella quiere ser. Desde su silencio pide a gritos que la escuchen. Sólo hay que darle una oportunidad. Ella y los suyos no recibieron los coletazos de la bonanza económica de la última década.

A Florencia no le pueden contar otra historia, un relato diferente. Ni con números ni con palabras. Porque su relato es una pieza fiel de la realidad, una copia casi perfecta de lo que vive la mayoría de los 10 millones de argentinos (25%) que se encuentran dentro de la línea de pobreza, según cifras del Observatorio de la UCA. Su relato no aparece en las cifras oficiales aquellas que quieren convencernos de que la pobreza en realidad abarcaba para el primer semestre de 2013 sólo al 4,7% de la población. 1.700.000 no puede dar lo mismo que 10 millones, porque no es lo mismo.

Florencia tiene derecho, como todos los niños, a la verdad. Quizá no sepa de cuentos de hadas ni de décadas ganadas, pero quiere por una vez sentirse parte. No quiere ser una más de los 4 millones de argentinos que mal viven entre la violencia y la ilegalidad. No quiere que su gente viva así.

“Mi deseo es que en el barrio no haya más muertes ni sufrimientos. Que podamos tener una vida sana y sin peleas. También que el gobierno haga algo porque no es justo vivir así y que a veces nos discriminen por ser de este lugar”.

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