domingo, 23 de febrero de 2014

Argentina: ¿Bajó el Desempleo?

Claudio Lozano - Ana Rameri (IPYPP)

Nos ocultan la realidad al decirnos que bajó la tasa de desempleo sin decirnos que también bajó la tasa de empleo.

A finales del 2013 hay 16.630 puestos de trabajo menos que a finales de 2012. Esta menor ocupación no se tradujo en mayor desempleo porque también son menos los que buscan empleo. Es el efecto desaliento que produce una economía que desde hace aproximadamente siete años se ha debilitado de manera extrema en su capacidad de generación de empleo, lo que explica que pese a que existen menos puestos de trabajo, haya menos desocupación. No obstante, no hay que confundir esto con suponer que tenemos una dinámica tranquila en el mercado laboral. Si bien la tasa de desocupación se ubicó en el 6,4%, cuando uno suma a los subocupados que también buscan empleo y agrega a los ocupados que siguen buscando trabajo (muchos de ellos son dependientes de planes que figuran como ocupados en las estadísticas) la verdadera fuerza laboral excedente que busca empleo y opera como límite para la recuperación salarial asciende al 22% de la población económicamente activa. Este es el cuadro de una fuerza laboral donde la mitad de la misma (50,1%; 8,5 millones de trabajadores) está afectada por distintas formas de precariedad laboral.

El jefe de gabinete en sus habituales conferencias de prensa matutinas destacó que tenemos “la tasa de desocupación más baja de los últimos años” porque efectivamente el actual INDEC intervenido, sospechado de truchar desde el año 2007 las estadísticas públicas nacionales, publicó con fecha del 19 de febrero los resultados de las tasas básicas del mercado laboral al 4to trimestre 2013 que arrojan, entre otros datos, una tasa de desocupación del 6,4%.

Sin embargo, con realizar un análisis apenas más exhaustivo es posible apreciar otro panorama de la cuestión laboral:

1) Cayeron todas las tasas básicas del mercado laboral en los últimos tres meses: Analizando la evolución trimestral, es decir, el cuarto trimestre publicado en relación a la situación del tercer trimestre, surge que en los últimos tres meses no sólo cayó la desocupación (en un -5,9%) llegando al 6,4% de la Población Económicamente Activa (PEA) sino que también cayó la PEA en -1,1% como producto del efecto desaliento que sobre la fuerza laboral viene teniendo la escasa generación de empleo desde hace aproximadamente siete años y que hasta se ha traducido, en varios momentos de este período, en una destrucción neta de puestos de trabajo, como es el caso de estos últimos tres meses en el que se destruyeron más de 49 puestos de trabajo haciendo caer la tasa de empleo del 42,9% al 42,7%. (ver cuadro N º 1).

2) Cayeron todas las tasas básicas del mercado laboral en el último año: El fenómeno anterior no es nuevo sino que viene ocurriendo a lo largo del año. Comparando lo recientemente publicado por INDEC con aquello que ocurría al finalizar el año 2012 la situación refleja un deterioro en el panorama laboral: la desocupación cae un -7,2% pasando de una tasa del 6,9% a una del 6,4% como resultado nuevamente del efecto desaliento. La actividad en este período cayó en un -1,5% en el marco de una caída de la tasa de empleo que descendió del 43,1% al 42,7% implicando un nivel de empleo inferior en 16.630 puestos de trabajo. Al igual que en el análisis trimestral, la dinámica anual de caída del empleo impacta con mayor intensidad en los empleos de menor calidad como lo es la figura de la subocupación, la cual presenta una destrucción de más de 222 mil puestos de trabajo durante este último año. Es en este marco que la tasa de subutilización laboral desciende del 15,9% al 14,2% sin denotar signos de formalización ni mejoramiento en la calidad del empleo sino, muy por el contrario, destruyendo al empleo más débil que no es otra cosa que la base de recuperación que ha tenido este modelo económico desde el 2003 en adelante para recomponer el empleo. (ver cuadro N º 2).

3) El año 2013 refleja dos dinámicas de deterioro: 1) los primeros seis meses con menor generación de empleo en relación a las necesidades de inserción y 2) los últimos seis meses signados por destrucción de empleo y desaliento. El efecto desaliento descripto anteriormente viene a posterior de un período que en términos laborales planteaba también serias dificultades pero que se expresaban de otra manera en las tasas básicas del mercado laboral. Al primer semestre del año 2013 la tasa de empleo quedó inmóvil en el 43,1% y como consecuencia de una necesidad de inserción laboral superior, la tasa de desocupación aumentó del 6,9% al 7,2%. (1)

4) La tasa de desocupación que cayó al 6,4% esconde el aumento de la misma para la región del interior del país (sin considerar el Gran Buenos Aires): Mientras la tasa de desempleo para el conjunto de los aglomerados urbano del interior se situaba en el orden del 5,8% al 4to trimestre del año 2012, la misma aumentó hasta llegar al 6,3% a finales del 2013. Es decir, que la caída de la tasa desocupación durante el último año tuvo lugar, exclusivamente como resultado de la dinámica laboral del Gran Buenos Aires que pasó del 7,7% al 6,5%. (cuadro N º 3).

5) El resultado inevitable de niveles relativamente bajos de desempleo en un modelo productivo con base material en recursos naturales es el uso predominantemente flexibilizado de la fuerza laboral: No es sino a partir de la existencia de una variada gama de formas precarias de inserción laboral de la fuerza de trabajo que es posible comprender una tasa de desocupación del 6,4% -que ciertamente representa un nivel de desempleo relativamente bajo en relación a otras épocas- en el marco del modelo productivo vigente que no ha transitado por cambios estructurales con respecto al habido durante los años ´90 y que coyunturalmente denota signos de agotamiento (2). Según la última información disponible que permite analizar la calidad del empleo que corresponde a períodos trimestrales inmediatamente anteriores al aquí analizado - al que le corresponde “la tasa de desempleo más baja”- se pueden distinguir las siguientes expresiones de precarización laboral:

- El 33,3% de los ocupados, es decir, 5.441.010 trabajadores, perciben ingresos laborales inferiores al salario mínimo vital y móvil.

- Siete de cada diez ocupados ganan por debajo de los $5.000 al tiempo que 2 de cada 5 trabajadores perciben por debajo de los $3.000, valor éste que prácticamente equivale al pago mensual del alquiler de un departamento con una superficie inferior los 50 m2 situado incluso en barrios de la Capital Federal con menor poder adquisitivo.

- El porcentaje de asalariados no registrados se encuentra en torno a un 34,4% implicando que más de 4,2 millones de trabajadores asalariados se desempeñan en la informalidad laboral.

- La precarización de la fuerza laboral desde una perspectiva más amplia, que incorpora además de los trabajadores no registrados, los desocupados y los trabajadores familiares sin remuneración, a aquellos trabajadores del sector formal contratados por tiempo determinado, como así también a aquellos que perciben ingresos inferiores al salario mínimo por hora, afecta a más de la mitad de la fuerza laboral (50,1%) es decir, casi 8,5 millones de trabajadores.

En consecuencia, es el esquema de relaciones laborales vigente que permite un uso predominantemente flexibilizado de la fuerza laboral el que, de alguna manera, se ofrece de “garante” para sostener en el tiempo tasas de desempleo relativamente bajas a partir de abaratar de diversas maneras y a través de múltiples figuras de empleo, la mano de obra empleada por el modelo económico.







Claudio Lozano es presidente del Bloque Unidad Popular.
IPYPP: Instituto Pensamiento y Políticas Públicas

Notas:
1) Ver: Lozano, C. et al. (2013): “El empleo y los salarios durante los primeros seis meses del 2013”. www.ipypp.org.ar.
2) En base a estimaciones alternativas a la oficial la tasa de crecimiento de la economía se ha desacelerado sustancialmente en los últimos años pasando del 6,6% para el año 2007 y que mediado por un pico del 8,6% en el 2010 finaliza el año 2012 con un crecimiento de apenas el 1,3%.

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