martes, 18 de marzo de 2014

Linchamientos en Guatemala: Una herencia de la guerra

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En Guatemala hace ya años que se firmó la paz entre Gobierno y movimiento guerrillero. Pero lejos está todavía de poder decirse que el proceso iniciado en ese entonces haya dado los frutos que se esperaba. Más aún: la situación actual nos confronta con un empeoramiento, un retroceso en las causas estructurales que dieron lugar a la guerra civil en la década del '60 del pasado siglo. La guerra hoy día formalmente terminó, pero la violencia sigue presente y se evidencia de otras maneras, tan o más crueles que en los peores años del enfrentamiento armado.

La post guerra que vivimos actualmente está marcada por una suma compleja de problemas, donde la violación a los derechos humanos sigue siendo una constante, si bien no con la intensidad de años atrás, pero con efectos sociales igualmente dañinos. Una herencia trágica -entre otras- de 36 años de conflicto armado está dada por la recurrencia de linchamientos.

Este fenómeno debe abordarse desde una perspectiva multicausal. Participan en él aspectos de diversas naturalezas: sociales, psicológicos, culturales. De hecho no son algo nuevo en la historia; se los conoce desde tiempos inmemoriales. Por supuesto, no son un patrimonio de la “violencia guatemalteca”. Actualmente deben su nombre al juez estadounidense Charles Lynch, quien organizó a contemporáneos suyos para actuar como ley local en un juicio sumario contra unos conspiradores pro-británicos hacia el año 1780. A partir de este hecho relativamente reciente se derivó el verbo linchar, y el sustantivo linchamiento, hoy ya universalmente aceptados.

Lo significativo en Guatemala es no sólo la crueldad de estos actos (con sus características muy propias: es costumbre quemar a la persona linchada), sino su sintomática recurrencia: desde el momento del inicio del proceso de paz hasta la fecha nunca desparecieron. Se dan en las comunidades rurales que fueron escenario del enfrentamiento armado, donde existieron redes de contrainsurgencia paramilitar que nunca se desmantelaron totalmente (y donde muchas veces no hay gasolineras, pero donde nunca falta gasolina para quemar al linchado), así como en áreas urbanas. Incluso -este es un dato que no puede minimizarse- hasta se dio uno, con saldo mortal para uno de los delincuentes linchados (fueron tres) ¡en el estacionamiento de una universidad católica de la ciudad capital, siendo sus estudiantes ¿católicos? quienes lo llevaron a cabo!

Quienes continúan poniendo los muertos siguen siendo los mismos que sufrieron lo peor de la represión en años pasados, y quienes históricamente han estado alejados de los beneficios de un desarrollo equitativo que hace de Guatemala un país de enormes contrastes: los indígenas de origen maya, por siempre pobres, o los pobres urbanos, en muchos casos de ascendencia maya, siempre excluidos (de esos sectores urbanos marginados surgen los ladrones que pululan por toda la sociedad, y que pueden robar un teléfono celular, una billetera, una cadenita de oro; nunca se lincha a un funcionario que roba parte del presupuesto, por ejemplo, o un personaje ligado al gran crimen organizado, todos los cuales no vienen de esos sectores marginados y empobrecidos. Y jamás -¡esto es impensable!- se lincharía a un empresario o a un patrón de finca, por más explotadores que sean). De hecho, como símbolo de lo grotescamente patético del asunto, valga decir que vez pasada se linchó a un par de jóvenes en el departamento de Quiché que habían robado… ¡unas zanahorias en un mercado!

De ninguna manera se debe buscar en la historia prehispánica o colonial el origen de los linchamientos. En todo caso sus causas se ligan al contexto particular que vive Guatemala hoy; contexto que, definitivamente, es consecuencia de siglos de historia conflictiva y violenta. Con esto se desvirtúa la opinión -profundamente racista- que los linchamientos son “prácticas de indios” (no debe olvidarse que la población indígena-maya del país es de alrededor del 60%, y la ideología racista dominante ve en ellos un factor de 'atraso' y 'pobreza'). Los linchamientos responden, en todo caso, a un horizonte histórico-social de violencia (de más de cinco siglos, reforzados por una guerra interna de casi cuatro décadas) que ha creado una cultura de violencia, en tanto dimensión de aceptación normal de fenómenos a todas luces violatorios de una coexistencia pacífica. Cultura de violencia que se refleja en un sinnúmero de conductas sociales no cuestionadas, como la aceptación generalizada del uso de armas de fuego, la resolución violenta de los pleitos, la aceptación -tanto por el Estado como por la sociedad civil- de la pena de muerte, la discriminación histórica de la población maya, una dinámica cotidiana de verticalismo y machismo, corrupción e impunidad a niveles escandalosos. Todo lo cual puede dar como resultado que entre un tercio de la población a nivel nacional haya total conformidad para con los linchamientos como una práctica correcta de “ejercicio de la justicia”.

Como en todo complejo fenómeno social, no hay “buenos” contra “malos”. Las cosas son infinitamente más enrevesadas, más complicadas. En todo caso, los linchamientos están originados en una sumatoria multifacética de causas:

• Cultura de violencia vivida por años y asumida ahora como normal
• Inseguridad pública: violación de los derechos humanos e impunidad
• Muy bajo impacto del sistema formal de justicia y descrédito de la justicia consuetudinaria maya
• Ruptura del tejido social, producto de las estrategias contrainsurgentes de la pasada guerra
• Manipulación política de las poblaciones descontentas
• Mantenimiento de la ingobernabilidad
• Pobreza extrema, que redimensiona el valor de los bienes robados (¿linchar por un par de zanahorias?)
• En algunos casos, fanatismo religioso con mensajes apocalípticos (sectas neoevangélicas, habiéndose dado casos donde pastores de estas denominaciones llamaron a linchar).

Buscando explicaciones

El texto “Guatemala: Nunca Más”, presentado en 1998 por la Iglesia Católica como informe final de su arduo Proyecto Interdiocesano Recuperación de la Memoria Histórica -REMHI-, el cual estudia la represión vivida en estas pasadas décadas, indica que “el aprendizaje social de la violencia que se ha inducido a través de los grupos paramilitares, las redes de inteligencia y los mecanismos de entrenamiento militar, implican la necesidad de una desmilitarización real que revierta el proceso desarrollado en la guerra. Sin acciones específicas en ese sentido y en un contexto de impunidad y graves problemas económicos en muchos sectores de la población, las consecuencias de la guerra se manifiestan ya en nuevas formas de violencia social” [tal como los linchamientos].

Con la destrucción de las autoridades tradicionales de origen maya también tambalean las normas morales construidas para regular la convivencia cotidiana así como para resolver los conflictos domésticos, intra e intercomunitarios. En esa lógica, los linchamientos vienen a ser la expresión más elocuente -y patéticamente descarnada- de la militarización cultural que ha sufrido la sociedad en estos últimos años, y que se sigue evidenciando de manera dramática.

La psicología colectiva provee elementos para entender el problema; como dice el padre de la Psicología Social, el francés Gustave Le Bon en su ya clásica “Psicología de las multitudes”: “La masa no tiene conciencia de sus actos; quedan abolidas ciertas facultades y puede ser llevada a un grado extremo de exaltación. La multitud es extremadamente influenciable y crédula, y carece de sentido crítico”. Eso puede apreciarse en cualquier conducta masificada, donde desaparece la conciencia crítica y el individuo se ve transportado por la efusividad de la masa: para ejemplo, la moda, la conducta en un estadio de fútbol, el espíritu patriótico. En los fenómenos de los linchamientos siempre está presente este nivel de lo masivo, de lo tumultuario no racional. En el caso de Guatemala además se da un particular vínculo con la reciente historia de militarización vivida, que ha dejado marcas todavía muy frescas, y que confiere características especiales a la dinámica cotidiana. Durante el conflicto armado interno parte de las estrategias de la intervención contrainsurgente del Ejército fueron las de índole psicológica, junto con las acciones de violencia física. Esa especial metodología trajo consecuencias psicológicas y morales que se evidencian claramente en los linchamientos:

• Las estrategias de las políticas contrainsurgentes fueron una escuela de crueldad. Estas acciones violentas permanecen en la memoria histórica de las poblaciones, manifestándose en lo que hoy se implementa en los linchamientos: tortura previa a la muerte, incineración de la víctima, posterior exhibición pública del cadáver. La crueldad de muchas acciones de la delincuencia cotidiana que hoy asola al país (el descuartizamiento, por ejemplo), o de los “honestos ciudadanos” incluso, que pueden quemar vivo a un ladrón capturado para lincharlo, no son connaturales a los guatemaltecos, no vienen en sus genes: son un reflejo de una historia vivida (“se repite activamente lo que se padeció pasivamente”, es una enseñanza de la Psicología). Valga decir que Guatemala fue el país de todo el continente americano donde la guerra contrainsurgente alcanzó los niveles más crueles (200.000 muertos, 45.000 desaparecidos, más de 600 aldeas destruidas en las campañas de “tierra arrasada”. Todo eso no pasó en vano: los linchamientos lo remedan.)

• El terror tiene manifestaciones y secuelas sociales que no desaparecen automáticamente cuando la violencia desciende, sino que presenta efectos acumulativos y perdurables. A partir de la historia vivida, el terror se convierte en una amenaza que puede ser reactivada en cualquier momento, y el linchamiento es una de las formas de recordarlo. La actual “epidemia de violencia” que vive la sociedad Guatemala -que transforma al país en uno de los más inseguros y violentos del mundo, sin estar técnicamente en guerra- no nace sola. Se juegan ahí historias coaguladas que llevan a la colonia y a la fundación del Estado moderno como monumental opresión de clase justificada en una fenomenal cultura racista.

• Se destruyeron los tejidos sociales de solidaridad y participación comunitaria. Lo cual ha dado como resultado una intensificación de la desconfianza contra cualquier desconocido, contra los “extraños”, frente a quienes se puede descargar entonces una tensión social, como ocurre en los linchamientos. La cultura de la desconfianza, de la paranoia, tan típicas de la guerra, se ha entronizado, y hoy día cualquiera puede ser sospechoso. Y ni se diga si la sospecha se asienta en estereotipos enraizados: joven con aire de marero, tatuado, con facciones no-blancas, proveniente de las zonas rojas de la ciudad, etc., etc. Es más fácil pedir el inmediato ajusticiamiento del ladrón (ladrón de celulares, claro está, no el del ladrón de millones del presupuesto nacional por ejemplo) que encontrar las causas por las que un joven delinque. La ética en juego es, como alguien dijo acertadamente, una ética de naufragio: “¡sálvese quien pueda!”

• Se militarizó la implementación de justicia. La misma, por décadas durante el conflicto interno, se desenvolvió en el marco de una lógica militarizada. La transición a la justicia civil y su aceptación por parte de la población, sobre todo en cuanto al derecho al debido proceso y la correlatividad entre el delito y la pena, será un tránsito que requerirá de un trabajo de desaprender los códigos militarizados y el irrespeto a la vida. Pedir “mano dura” como supuesta solución de los problemas que aquejan a la ciudadanía no es sino la expresión de esa historia de guerra y de militarización, que incluso va más allá de los 36 años de guerra. La cultura militar anida en el imaginario social que recorre la sociedad: ¿por qué un colegio es “bueno”, según el extendido prejuicio que se repite frecuentemente, en tanto tiene mucha “disciplina”, mucho “rigor”, una excelente banda marcial?

• Se buscó uniformar a la población a través de una manipulación maniquea de “nosotros buenos” y “ellos malos”. En los linchamientos, al igual que en las dinámicas militarizadas que se vivieron en años pasados, se da una pretendida cohesión de la comunidad considerándola como un todo. Así se instala la impunidad para los ejecutores que se convierten en justicieros, se valora la solidaridad interna de la comunidad que ha sido capaz de “resolver” por sí misma sus problemas, la conciencia de culpa que podrían producir en algunas personas el presenciar o ejecutar actos de crueldad se diluye en la euforia de la solidaridad colectiva y el sentimiento de omnipotencia adquirido en el supuesto triunfo contra la maldad. Con los linchamientos, que ya hace más de una década pasaron a integrarse en la normalidad cotidiana de la población guatemalteca, no se ha resuelto en modo alguno el acuciante problema de la inseguridad ciudadana (al igual que no se ha resuelto con la desproporcionada cantidad de policías privados que pueden encontrarse donde sea: en una panadería de barrio, en una iglesia, en un establecimiento educativo -hay 6 veces más agentes privados que de la Policía Nacional Civil-, pero que sí refuerzan el estereotipo de “ciudadanos buenos” y “sospechosos malignos”.

Aunque supuestamente los linchamientos constituyen una forma sumaria de hacer justicia, en realidad como procedimiento de presunto orden preventivo respecto a la delincuencia no traen ninguna consecuencia real, en tanto mecanismo disuasivo (al igual que la pena de muerte). Pese a haberse “ajusticiado” a numerosos delincuentes (insistamos: en general más cerca del robo de unas zanahorias que empresarios explotadores, funcionarios corruptos, militares acusados de delitos de lesa humanidad durante la pasada guerra o connotados representantes del crimen organizado), el índice de criminalidad en todo el país, y en las ex zonas de guerra también, continúa siendo alarmantemente alto. Si alguien osara tomarlos como presunta “justicia popular”, se equivoca de cabo a rabo.

Los linchamientos significan para la población un recordatorio de quién sigue mandando. Si bien no se puede afirmar categóricamente en la totalidad de casos registrados, al menos en las áreas rurales hay fuertes indicios indicativos de la participación de las estructuras paramilitares contrainsurgentes que tuvieron lugar en la guerra -aún activas, por cierto- que dan su cuota de aporte para la comisión de estos hechos tumultuarios con los que se perpetúa un clima no democrático. Dicho en otros términos: este fenómeno no es sino una expresión -grotesca, y por ello mismo trágica- de la impunidad que aún reina. Y en las áreas urbanas son un indicativo de la permanencia de esa cultura militarizada y de muerte (vale más un teléfono celular que una vida humana, aún para un estudiante de una universidad católica que puede linchar en defensa… ¡de la propiedad privada de un teléfono celular!).

Enfatizamos esta idea: los linchamientos no hablan sólo de una falta de justicia (en ese caso podrían llegar a entenderse entonces como una forma sumaria de justicia popular). Ahí radica el verdadero núcleo del problema: el linchamiento no es justicia sino, por el contrario, refuerza la falta de justicia que campea en este nunca terminado período de post guerra. El linchamiento refuerza la impunidad.

¿Qué hacer ante esto?

Desaprender la violencia, combatir la impunidad, no es fácil; en el caso de Guatemala es trágicamente evidente. Más de cinco siglos de explotación feroz de las grandes mayorías indígenas, y casi cuatro décadas de guerra interna con el resultado de muertos, torturados y desaparecidos más alto en toda América Latina, han dejado marcas. La muerte pasó a ser cosa cotidiana: al que “molesta” hay que sacárselo de encima (dicho sea de paso: hoy un sicario puede matar a alguien por unos escasos centavos, quizá no más de 100 dólares). Los linchamientos no son sino una recreación monstruosa de esa verdad: pobres quemando vivo a otro pobre que se robó algo, alimentando así la cultura de la violencia. Y el ciclo se repite: “el que manda, manda; y si se equivoca vuelve a mandar”.

Terminar con los linchamientos significa terminar con la cultura de guerra que aún persiste en el país, la cual, como van las cosas, en vez de ir desapareciendo pareciera que tiende a perpetuarse. Sólo fomentando una profunda y genuina cultura del respeto por el otro, un afianzamiento de la justicia, un combate frontal a la impunidad, pueden ir descendiendo estos fenómenos que nos retrotraen a la lógica del conflicto armado. Para ello es imprescindible que el Estado genere y sostenga, con clara voluntad, políticas a largo plazo encaminadas a ir incidiendo en estos aspectos. Cosa que, preciso es aclararlo, no está sucediendo al día de hoy. Más allá de todas las pomposas declaraciones en torno a la edificación de la paz, hoy día los aplaudidos Acuerdos de Paz de 1996 son, antes bien -como alguien dijera mordazmente- “recuerdos de paz”.

De hecho se están desarrollando algunas iniciativas en el ámbito gubernamental tendientes a enfocar este fenómeno; de todos modos, hasta la fecha, en la agenda nacional no están visualizados claramente como un problema de alta prioridad. Son, en todo caso, un elemento más del clima de violencia imperante, pero no algo para lo que se destinan esfuerzos específicos desde las instancias estatales en tanto políticas públicas a largo plazo. En el imaginario colectivo -percepción muchas veces alentada también por los medios de comunicación masivos- pueden ser vistos como “justicia popular”; y desde el Estado poco contribuye a desdecir esa idea.

Por otro lado, desde la sociedad civil -ciertas organizaciones no gubernamentales, algunas iglesias- se han iniciado acciones concretas puntuales, en general enmarcadas en programas de prevención y manejo de la violencia. Su grado de impacto, sin embargo, es relativamente bajo, dado que no existe una estrategia nacional que las promueve y les otorgue real sostenibilidad en el tiempo.

Atacar de raíz el problema de los linchamientos debe pasar por una combinación inteligente de políticas nacionales con esfuerzos de base, todos comprometidos, con real voluntad de cambio, en una transformación de las secuelas del conflicto armado y una profundización de la ciudadanía democrática. Si no se modifica la cultura de violencia, si no se combate frontalmente la impunidad, si la justicia no pasa a ser un hecho concreto en la cotidianeidad de la población, es muy probable que los linchamientos persistan.

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Argentina: El combate de los educadores y la unidad popular

Andrés Figueroa Cornejo (especial para ARGENPRESS.info)

1. Cuando la huelga docente de la provincia de Buenos Aires –la que concentra más profesionales de la educación y tres millones de educandos de los 7 millones que atiende la enseñanza pública de Argentina- junto a otras importantes unidades federales marchan hacia su segunda semana de negociaciones colectivas o paritarias, quiero decir más claro todavía.



El 2013 terminó con un ‘consensuado políticamente’ 30% de inflación reconocido por el gobierno, su oposición política sistémica y diversas consultoras privadas. Esto es: ya a fines de diciembre de 2013 los salarios carecían de, por lo menos, un 30% de poder adquisitivo que el 2012.

La negociación en curso es para el 2014. Según el desacreditado Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) -en una vuelta de tuerca discursiva que busca crédito nacional e internacional (se manifestó incluso que el instrumento usado había sido recomendado por el Fondo Monetario Internacional (FMI))- afirmó que, a través de una metodología ‘nueva’, enero arrojó una inflación de un 3,7%. El reciente 17 de marzo, el gobierno reveló que febrero habría tenido un 3,4% de inflación. Es decir que de acuerdo a números políticos tendientes a ocultar el verdadero y misterioso Índice de Precios al Consumidor (IPC), oficialmente entre enero y febrero la inflación sumó un 7,2%. Anualizada, la inflación de 2014 llegaría a un 43,2%.

Si ingenuamente sólo se consideran los números de la administración del Estado (en la realidad, palpablemente no verdaderos), para que los docentes cuenten nada más que con una actualización de su poder de compra, el incremento salarial debería ser de un 73,2% (independientemente de con qué modalidad en cuotas perciban los ‘incrementos’ durante el presente año).

La oferta del empleador estatal se reduce a un 30,9%. En buen castellano, lo ofrecido constituye una feroz y grosera reducción a la remuneración de los educadores.

Respecto de ese 30,9%, la titular de la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB), Mirta Petrocini, precisó que ese porcentaje "solamente alcanza a los maestros de grado que recién se inician (…mientras que…) el aumento para el resto es de entre un 21 y 23%".

El pre candidato presidencial oficialista –entre varios- y gobernador del Gran Buenos Aires, Daniel Scioli, ante la disposición resuelta de lucha del magisterio, acudió a las amenazas de rigor. La respuesta de la dirigenta docente Petrocini no se hizo esperar: “no nos han intimidado con el tema de los descuentos (ni) con las inspecciones del Ministerio de Trabajo (…de hecho…) es su obligación fiscalizar el estado de los establecimientos entre ellos las escuelas de la provincia". A decir verdad, los profesores desean la fiscalización de los establecimientos escolares debido a las pésimas condiciones de infraestructura en que se encuentran muchos de ellos. Está en su pliego de reivindicaciones.

En este sentido, Scioli también adelantó que pretende que se abra un debate en la Legislatura provincial para declarar a la educación “un servicio esencial” y no un derecho, con el autoritario, ilegítimo y antilaboral objeto de terminar con cualquier tipo de movilización de los educadores (y todo lo que se mueva) y para que simplemente asuman mansamente sus dictados. Como súbditos embotados.

Asimismo, el gobierno nacional, luego de la llamada “conciliación obligatoria” entre las partes inscrita en la ley, de no haber acuerdo, puede dictaminar las cifras que le parezcan mediante un decreto. Fiel al estilo de la política de los grupos de poder en la Argentina: de arriba hacia abajo, como rayo desprendido en la tormenta, que no importan los incendios, los heridos ni los muertos.

2. El aumento o detrimento del salario docente que resulten de las actuales negociaciones son referencia obligada para los sectores del trabajo que todavía pueden pactar sus condiciones remuneracionales y laborales. Por eso el conjunto de la sociedad debe hacer causa común con los educadores. Sobran los motivos que arquitecturan al sujeto educador formal -aquí la urgencia no es debatir sobre la filosofía de la enseñanza- como un profesional precarizado haciendo una labor socializadora multidimensional, en medio de un país donde la mitad de la población no terminó la secundaria. Aquí está en juego un hito que condensa y sienta precedentes sobre las condiciones de vida de millones de familias que supera con creces al solo gremio magisterial. Estas palabras negras sobre blanco no alcanzan para describir las consecuencias para el devenir concreto de tantos.

La Argentina del “capitalismo nacional” -como caracterizó las aspiraciones de su administración la propia Presidenta Fernández en su última cadena de medios de comunicación- es hoy la del clásico ajuste estructural antipopular.

(Vale indicar que no existen los capitalismos nacionales. Sólo existe la hegemonía mundial del modo de producción capitalista. Hace mucho tiempo que el capitalismo y su división internacional del trabajo ponen a Argentina y al conjunto de las economías empobrecidas en condiciones geopolíticas dependientes de las grandes corporaciones co-mandadas financieramente por sus Estados centrales. Ellas no tienen más patria que sus intereses, basan su acumulación en la más intensa explotación del trabajo asalariado y su apropiación privada y concentrada, el saqueo de recursos naturales y la herida irreversible del ambiente, la destrucción de los pueblos indígenas para hacerse de sus territorios, el reino del patriarcado y otras iniquidades largas de detallar y cotidianas de sufrir.)

Como el gobierno de turno en Argentina resolvió capear la crisis económica (pago de deuda externa ilegítima, déficit fiscal y de la balanza de pagos, estanflación, desinversiones, etc.) a costa del pueblo trabajador, entonces al pueblo trabajador no le queda más alternativa que la organización, la unidad, y la politización y producción teórica acelerada de sus luchas. Más allá de los partidos políticos de impronta anticapitalista que preexisten e incluso tienen una poliética representación y conducta parlamentaria, la nueva dirección compartida políticamente del movimiento real de los trabajadores y los pueblos saldrá de sus propias batallas, con militantes y sin militantes de las agrupaciones tradicionales. (Incorporo a los pueblos en plural, no sólo a los oprimidos ‘clásicos’, sino también como ejemplo, al pueblo Aymara, al Kolla, al Quechua, al Mapuche, al Wichí, al Qom, entre muchos).

La historia de la lucha de clases nos enseña que para oponer resistencia, acumular las fuerzas necesarias para vencer e incluso para perder, hay que ofrecer combate organizado. Yo no vengo a repartir caramelos ni me engaño con ‘vías rápidas’ o atajos indoloros.

3. Me resulta muy duro llegar a comprender los niveles de tolerancia y normalización de la sociedad de Buenos Aires frente al empeoramiento lastimoso de la vida y las puestas en escena cada vez más pobres de la clase política argentina. Quiero entender que la crisis de 2001-2002 funciona todavía como trauma social al que nadie quiere retornar y, por tanto, desde la política de los de abajo se sufre una suerte de anestesia hábilmente fortalecida por el mensaje amplificado por todos los medios desde el poder. A pesar de que, contradictoriamente, en todos los lugares públicos no se habla de otra cosa. ¿Será el miedo que no deja caminar? (http://www.rebelion.org/noticia.php?id=144661)

Notables son los paulatinos reagrupamientos de los trabajadores como el reciente Encuentro Sindical Combativo efectuado en Buenos Aires que emplazó a sus fuerzas hacia un paro nacional “contra el ajuste y contra la burocracia sindical”, resolviendo en lo inmediato marchas y piquetes en todo el país para el próximo 9 de abril. Notable el puñado de diputados de izquierda. Notable el muchacho que realiza campañas de alimento para comedores infantiles y produce cultura de excelencia inventando lo imposible. Notable la mujer que dice No y enfrenta la mano criminal. Notable quien se desvela ante el sufrimiento de los demás. Notable el cristiano que codo a codo con sus hermanos desempleados, vestido con camisa sin bolsillo y armado del Cristo de los pescadores, cierra la calle. Notable la juventud que arriesga el pellejo contra el extractivismo de hidrocarburos (petróleo y gas), en particular mediante el uso ruinoso del fracking (o explotación por fractura hidráulica (http://www.opsur.org.ar/blog/)). Notable el trabajo voluntario -y en casos, de talla profesional superior al de las emisoras comerciales- de quienes hacen realidad las radios independientes, comunitarias y populares.

No obstante, todas las resistencias por sí solas son fuerza insuficiente para encarar el ajuste estructural proveniente de los intereses capitalistas y su Estado. Claro está que tampoco la añadidura aritmética de las resistencias dará como resultado la victoria de nada. El orden de las fuerzas y sujetos sociales en lucha y resistencia se organiza en la combinación dinámica de la situación objetiva de algunos de ellos y la sintaxis política que deviene del combate real contra las distintas formas del capitalismo. Nadie sobra, nadie está sobre o bajo otro. Simplemente la radicalidad democrática del movimiento de los territorios populares que enfrentan al capitalismo sabrá determinar con las pruebas de la realidad y los propios fueros, la agenda, los tiempos, los puntos neurálgicos de la inhumanidad, qué posiciones del capitalismo resultan más cruciales para sus intereses y, en consecuencia, prioritarios de acometer.

Pero el único instrumento político, plataforma o condición sin la cual es imposible todo lo anterior, es siempre la unidad más amplia y autónoma (no autonomista) respecto de la clase minoritaria que temporariamente fija las reglas relativas de la vida.

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Sobre YPF, Galuccio, Urribarri y los K

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

Sergio Verseñazzi -del Foro Ecologista de Paraná- nos recuerda cuestiones importantes que nos muestran quién es el presidenciable Sergio Urribarri.



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Reportaje a José Rigane: Congreso de FeTERA y Crisis Energética

RADIO BRISAS

Entrevistado por los periodistas Daniel Temperoni y Aldo del Cul al secretario General de la Federación de Trabajadores de la Energía de la República Argentina, José Rigane, se refirió al Congreso Nacional de la FeTERA –que se desarrolló durante los días 14 y 15 de marzo en Mar del Plata- y dio su opinión sobre la expropiación del 51% de las acciones de YPF a Repsol.

¿Qué se puede extraer del Congreso de la FeTERA?

-Bueno, la verdad es que para nosotros, que venimos construyendo esta organización desde 1995, el Congreso -que es el 15º en cuanto a extraordinario- ha sido altamente importante y significativo. Porque nosotros venimos trabajando en juntar un poco los pedacitos que se generaron producto de la política neoliberal de los `90. Aunque esta política no desapareció y esto generó un claro perjuicio para el conjunto de los trabajadores del ámbito de la energía, producto de la privatización y la extranjerización de todo el sistema energético; significó una cantidad numerosa de despidos, de gente que quedó afuera de la producción. Con esta organización, nosotros venimos tratando de recuperar a los trabajadores, aquellos que de una u otra manera estaban vinculados al ámbito de la energía, y esto nos ha posibilitado tener en el mismo ámbito distintos representantes sectoriales de la energía y nos posibilita y habilita a tener una mirada mucho más amplia, mucho más general y por lo tanto entender mejor lo que pasa en un ámbito donde hay una crisis tremenda. También, ver las perspectivas, aparte del diagnóstico, de cómo salir de esta situación de crisis en que está Argentina desde ya hace bastante tiempo.

Así que tiene aspectos importantes en ese sentido y luego, por supuesto, todo lo que tiene que ver en las iniciativas políticas y gremiales en relación a la situación del Movimiento Obrero, y adoptamos decisiones y podemos analizar temas y problemas de cómo salir de esta situación.

La Argentina está en una encrucijada, ¿no? En cuanto a energía, por donde se lo mire.

-Sí, primero tenemos un problema que es la matriz energética. Argentina tiene una fuertísima dependencia de los hidrocarburos. Y cualquier país en el mundo, para tener mayor autonomía y no tener dependencia como tiene Argentina de los hidrocarburos, es necesario tener una matriz energética diversificada. Es decir, que tenga desarrollo y presencia los hidrocarburos, pero que tenga presencia lo hidroeléctrico, que tenga presencia lo nuclear y que tenga presencia lo alternativo, en la medida de las posibilidades.

Hay energías que pueden usarse como base de sostenimiento de sistemas y otras que tienen capacidades, no para hacer base pero sí para actuar en momentos de mayor demanda. Lo que denominamos “pico”. Pero esa diversificación no existe y por lo tanto tenemos una altísima dependencia de los hidrocarburos: casi el 90%, particularmente del gas. Por eso la importación del gas es tan alta, con un alto costo. Al mismo tiempo, habiendo perdido el autoabastecimiento producto de las políticas que permitieron la exportación, como ahora, se permite la exportación de crudo cuando no tenemos petróleo. Estamos importando combustibles como naftas especiales, diesel y esto es una contradicción tremenda porque sacamos la materia prima fronteras afuera y después tenemos que estar importando los combustibles ya procesados.

Ya que hablamos del tema de los combustibles. ¿Cómo analiza la nacionalización, si se puede llamar de alguna manera, de YPF?

-En Argentina se desarrolló el proceso de la privatización. Argentina dejó de tener empresas nacionales, empresas del Estado, no hay ninguna Sociedad de Estado, no hay empresas públicas. Por lo tanto, ahí hay una tergiversación por parte del gobierno cuando se habla de nacionalizar. Porque eso no es cierto, lo que hay es recuperación, en caso de YPF, de las acciones. Se ha recuperado el 51% de las acciones. La empresa sigue siendo una Sociedad Anónima y sigue teniendo repartida 49% de las acciones restantes con otros socios, entre las que está el propio Repsol con el 12%. Eso me parece importante clarificarlo porque si no se tergiversa el concepto de lo que significa una empresa pública, una empresa nacional, una Sociedad del Estado, que son empresas que deberían estar absolutamente controladas por el Estado Nacional y para nosotros ese tipo de empresa debería estar totalmente socializada. ¿Qué pretendemos decir con esto?, que tenga participación el usuario, que tengan participación las organizaciones que se ocupan y se preocupan por el medio ambiente, que tengan participación los trabajadores y por supuesto, una fuerte presencia del Estado. Una empresa que esté mucho más integrada al conjunto de la sociedad y los sectores que están involucrados directamente con este tipo de empresas.

Argentina con esta decisión de pagarle a Repsol más de 5.000 millones de dólares, y que van a terminar siendo 11.000 millones hasta el año 2033, hay que entender que serán los próximos gobiernos los que van a pagar el precio final de la deuda. Porque entre el 2014 y el 2015 sólo se va a pagar el 10%. Entre el 2016 y el 2019, se va a pagar el 32%, y de ahí adelante, 2020-2023, hay que pagar otro 34% y el final se va a efectivizar en 2024 y 2033, cuando se pague el 24% del valor final. O sea que en realidad, el 90% del pago de este compromiso que asumió el gobierno, lo van a concretar los próximos gobiernos, y obviamente, esta decisión de pagar por un patrimonio que es de los Argentinos -porque el petróleo no es de los españoles, es de los argentinos. España no tiene petróleo- en realidad parece más una transacción comercial de mercado que una recuperación o nacionalización al estilo de lo que hizo Evo Morales o algunos otros países de la región.

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Entrevista a Jorge Yabkowski: La salud no luce como la pintan

ACTA

A continuación, reproducimos la entrevista realizada en Canal Metro a Jorge Yabkowski, secretario de Salud Laboral de la CTA y presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA-CTA).

En entrevista con Canal Metro, el presidente de la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA-CTA), Jorge Yabkowski, refuta afirmaciones de Cristina Kirchner sobre el estado de sistema sanitario argentino y propone una ley que asegure recursos para el sector como la que rige desde hace unos años para la Educación.



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Entrevista a Carlos Chile: "El problema habitacional es estructural"

Inés Hayes y Miguel Aguirre (ACTA)

En la Ciudad de Buenos Aires, hay barrios en los que el 20% de sus casas están alquiladas y el 54% de la población de la Ciudad vive en en las villas. En diálogo con ACTA, Carlos Chile, secretario General de la CTA Capital Federal habló de esta realidad y de la lucha de la Central por modificarla. También se refirió a la importancia del Congreso Nacional que tendrá lugar en Mar del Plata el 4 y 5 de abril.

-¿Cuáles son los fenómenos principales que se están dando hoy en torno a lo habitacional?

- Hay varios fenómenos que se están dando en el marco de una modificación estructural de la ciudad, el primero de ellos es que es una ciudad que no ha tenido crecimiento demográfico en los últimos 40 años, sólo ha sumado 135 mil habitantes. De esos 135 mil habitantes, 54% vive en las villas de la ciudad. El otro dato es que en la década del ’80, en las villas de la ciudad vivían los pobres de toda pobreza, hoy las villas se fueron modificando y dos tercios de los habitantes de las villas pagan alquiler para vivir allí.

Otro dato es que la ciudad de Buenos Aires es una ciudad de propietarios, básicamente quienes vivían en la ciudad de Buenos Aires eran propietarios, hoy más de la mitad de quienes viven en la ciudad son inquilinos. Hay comunas que tienen más del 20% de sus casas alquiladas en el marco de una lógica especulativa inmobiliaria. Son datos de una situación estructural no nueva porque el problema de la situación habitacional es centenaria: la huelga de las escobas fue hace 107 años. El problema estructural es viejo, pero ha venido creciendo y se ha agravado a partir de la década del ’80 para acá.

-Pero empezó con la dictadura

- Hay que decir que durante la dictadura, Cachiattore intentó erradicar las villas de la ciudad porque básicamente la idea era sacar los pobres de la Capital, con camiones del Ejército cargaban a los pobladores de las villas y los llevaban al tercer, cuarto cordón de la provincia de Buenos Aires. Ahí hubo una importante resistencia que habilitó la posibilidad de que hubiera un espacio para poder contener a los sectores más vulnerables de nuestra sociedad.

-¿Y en relación a las legislaciones?

- Se han legislado leyes en la Ciudad de Buenos Aires como la del Banco Ciudad que se establecía como una garantía bancaria para que la gente de la Ciudad pudiera acceder a los alquileres porque una parte importante de la gente que vive en las villas paga alquileres que son mayores a los que paga alguien que vive en un departamento. De la misma forma no se cumple la ley de emergencia habitacional que le prohíbe al gobierno de la Ciudad desalojar en predios que sean propiedad del gobierno de la Ciudad.

Por el otro lado, desde la llegada del macrismo, el subterráneo ha aumentado el 305%, supera por lejos el marco inflacionario que ha habido en el país. Por otro lado ha desfinanciado y desmontado la ley 341 que es la ley que permite que recursos estatales puedan ser administrados por cooperativas y organizaciones sociales y de vivienda cuando está demostrado que pueden construir de otra forma. Y han beneficiado todo lo que es el negocio inmobiliario, la última crisis energética de la Ciudad de Buenos Aires tiene que ver con esto, más allá de que Macri le tome el pelo a la ciudadanía y plantee que sería bueno que cada edificio ponga un grupo electrógeno para que funcionen los servicios básicos. Se ve que el ingeniero Macri se llevó a marzo la materia sobre potencias porque evidentemente desconoce cuál es la potencia básica necesaria para mover un ascensor, las bombas de agua y todo lo demás. Es un modelo de ciudad donde el Estado garantiza los servicios básicos para que los privados hagan negocios. En este camino evidentemente se dan las tomas de terreno y más en el contexto actual en donde en un terreno donde vivía una familia hoy viven 4.

-¿A nivel nacional qué impacto han tenido los grandes anuncios en cuanto a créditos e inversiones en torno al problema habitacional?

- La primera cuestión que hay que decir es que en Argentina el derecho a la vivienda no es un derecho universal. El tema de la vivienda está enmarcado en las políticas del Banco Mundial que contemplan la asistencia focalizada, eso en la Argentina, la asistencia focalizada es sinónimo de clientelismo político por lo tanto los recursos son pocos e insuficientes. En provincias donde lo que sobra es tierra, falta al sentido común que construyan viviendas de 47 metros cuadrados, es una falta de respeto a las familias. El Plan Federal 1 y el 2 han sido fuertemente clientelares y es donde se ha expresado con toda nitidez la corrupción y el negocio de los funcionarios y punteros políticos y ni hablar del caso de Sueños Compartidos donde el dinero de las viviendas se convirtió en ferraris, en yates, en viajes de aviones, en departamentos, en quintas y no hay un solo detenido. Ahí faltan 650 millones de pesos, vale decir que un presupuesto más grande que el de varias provincias de la Argentina desapareció, se evaporó. Por supuesto, la causa está con un juez emblemático, entonces está claro que no hay ningún detenido y por qué impidieron el juicio político a Oyarbide.

-Pasando a otro tema, ¿cómo nos estamos preparando para el próximo Congreso?

- El Congreso va a ser una gran oportunidad para poner en consonancia la estructura de la Central con su política. Intentaron hacernos desaparecer, romper la Central, cooptarla pero hemos resistido en estos 4 años y se ha constituido en la expresión más acabada del conflicto social, todos los conflictos pasan por la Central y entonces me parece que ha llegado la hora de poner en consonancia la política de la Central con su estructura. Estamos muy expectantes porque hay muchos cuadros jóvenes y emergentes de este proceso y ha llegado la hora que tomen cargos de dirección en la Central.

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Expoagro, con mucha maquinaria y políticos afines al surco

Emilio Marín (LA ARENA)

El sábado terminó Expoagro, de los diarios Clarín y "La Nación". Las multinacionales cerealeras, del sector agroquímico y los fabricantes de maquinaria agrícola, más los bancos, de parabienes. La oposición, ídem.

Del 12 al 15 de marzo funcionó la mayor muestra del agro-business, organizada por Expoagro, la controlada de Clarín y "La Nación". En el establecimiento El Umbral, Ramallo, fue la octava de la serie inaugurada cuando esos dos monopolios -tan relacionados con los intereses agrícola-ganaderos- decidieron unir sus capitales. Por separado tenían Expochacra y Feriagro. Se convencieron de que juntos podían ganar más dinero y atraer a más empresas, sponsores de ambos, para una muestra con mayores ventas. Y, sobre todo, para un suceso comercial y político más impactante sobre el gobierno nacional y de las provincias, para arrancarles más concesiones. Su lobby sería más efectivo.

Aunque los privados se ufanan que gracias a su productividad el Estado puede pagar a sus empleados -los del campo son especialistas en presentarse como padres de la Patria- algunos detalles de la Feria demuestran que no es así.

Por ejemplo, ya en septiembre de 2013, las autoridades de la feria se aseguraron que el municipio de Ramallo les diera facilidades. Una ordenanza municipal los eximió de pagar la tasas de Seguridad e Higiene y por habilitación de comercio e industria, los derechos de publicidad, propaganda interna y externa, y para la realización de espectáculos públicos.

Horacio Verbitsky, en Página/12, el 29 de septiembre de 2013, alertó con que "les dieron una casa en Ramallo donde residirán durante un año los encargados; dos moto niveladoras, una retro excavadora, dos camiones volcadores, dos regadores y bateas para transporte de escoria; la construcción de accesos y calles en el predio, la limpieza y mejora de los caminos vecinales perimetrales y colectora, la limpieza y desmonte de algunas banquinas; la instalación de un transformador de 200 kilovoltiamperios de potencia y una línea de 600 metros para abastecer de electricidad a la zona de los semilleros; cincuenta plazas hoteleras y/o de casas durante la semana de la feria; una plaza hotelera doble semanal, de octubre a marzo; la recolección, el transporte y la descarga de los residuos que genera la exposición, contenedores y tachos de basura; la instalación de una comisaría y personal policial en el campo los días previos y durante la feria para la seguridad de todos los participantes y de un puesto sanitario con ambul
ancia y personal médico; un camión hidrante de bomberos con personal capacitado para la seguridad".

Así resulta fácil emprender negocios privados. Como la muestra fue declarada el 28 de febrero "de interés provincial" por Daniel Scioli, su ministerio de Agricultura y el Banco de la Provincia, la lista de ventajas se alargó. El monopolio de Héctor Magnetto y el de los Mitre-Saguier, muy agradecidos.

Políticos en campaña

La inauguración fue el 12 de marzo, con Scioli y dos gobernadores amigables con el lobby sojero y de maquinaria agrícola: José M. de la Sota y Arturo Bonfatti. El terceto firmó un compromiso de las tres provincias de la zona núcleo para colaborar entre sí y con la producción privada para fortalecer el complejo agro-industrial de la región.

Esas presencias, más las que tuvieron en los días posteriores Mauricio Macri y su delegación del PRO, con Alfredo de Angeli y Miguel del Sel; así como la de Sergio Massa con la compañía de Felipe Solá (autorizador de la soja transgénica de Monsanto en 1996), la de Julio Cobos y opositores como Hugo Moyano y Momo Venegas, le dieron a la feria una fuerte tonalidad contraria a Cristina Fernández.

La única que no se hizo ver fue Elisa Carrió, dicen que disgustada con los organizadores por haber invitado a Moyano, de la CGT. La vestal de la oposición, ex funcionaria judicial de la dictadura en Chaco, no quería mezclarse con esa chusma y se quedó en Recoleta.

Pero el resto del espectro opositor estuvo completo. La Mesa de Enlace dio el presente por medio de Eduardo Buzzi (FAA), Rubén Ferrero (CRA) y otros aliados del Foro de Convergencia Empresarial que delibera en la Sociedad Rural presidida por Luis Etchevehere.

En Baradero extrañaron a la embajada norteamericana, pues el año pasado contaron con Vilma Martínez, pero dejó el cargo y aún no tiene reemplazante. Descuentan que en 2015 estará allí Nohad Mamet, en trámites senatoriales de confirmación.

Un dato sobre matices en los candidatos de la derecha. Macri recorrió Expoagro en un jeep, se sacó fotos con la maquinaria y solo un par con los visitantes. Massa anduvo a pie, hablando con la gente y poniendo su sonrisa Odol en cien fotos. El líder del PRO fue con Luciano Miguens (ex capo de la Rural); el del Frente Renovador, con el abre puertas de Monsanto.

Premios de Scioli.

Esos dos candidatos de la centro-derecha más Scioli no fueron a Expoagro por interés en una cosechadora último modelo, que las había de 300.000 dólares ni en probar cuán superior es la RR Intacta 2 PRO sobre la anterior Round Up, ambas de Monsanto.

No. Fueron para ver cómo pueden lograr una gran cosecha en 2015, con la mínima inversión y riesgo, y la mayor ganancia en votos, pagando salarios que no sean "desproporcionados".

Es un negocio recíproco: a Clarín y "La Nación" les conviene la concurrencia del mundillo político para anudar negocios y la siembra a futuro, con todos los partidos que garanticen el lucro del agro-business. Y a los candidatos les resulta útil darse una vuelta para estar en el candelero y buscar aportantes. En 2015 necesitarán mucho dinero para la carrera presidencial.

El gobernador bonaerense fue secundado por Gustavo Marangoni del BAPRO y el ministro de Asuntos Agrarios, Alejandro "Topo" Rodríguez. Quien ocupaba ese último cargo en 2008, al momento del conflicto por la Resolución 125, Emilio Monzo, se pasó al macrismo y está encargado del PRO a nivel nacional. El justicialismo del PJ y Macri comparten tesis básicas agrarias y funcionarios que van y vienen, como Monzo, Juan P. Schiavi, Cristian Ritondo, Helio Rebot y otros.

Scioli presenta ante la mesa de examen rural una currícula impecable, pues les cobra bajos impuestos y no actualiza el valor de sus campos. Si lo hiciera, subiría el inmobiliario rural y deberían tributar más ganancias.

Como se publicó aquí el 25 de febrero: "Se cuestiona que el gobernador postergó la contribución especial del inmobiliario rural, pese a que había sido parte de la ley impositiva aprobada en noviembre por la Legislatura. Se trataba de una contribución bien módica, pues los productores rurales iban a pagar una suba de 9 pesos por hectárea, en el 80 por ciento de los casos".

¡Cómo lloran!

La única cosa positiva de Expoagro es que anualmente pone de resalto la contradicción entre el coro de lamentos agropecuarios por la supuesta falta de rentabilidad, de una parte, y la brillantez de los negocios que admite la mayoría de empresas con stands. Alguien miente y no es difícil descubrirlo.

Una de las quejas es que falta financiamiento. Lo han tenido, del Banco Nación y el Banco Provincia, en condiciones muy favorables. Dijo Marangoni: "La Tarjeta ProCampo es nuestro producto estrella, año a año crece en la cantidad de adheridos, ya tenemos 10 mil. Es la tarjeta que le da la posibilidad de poder financiarse a 0% de tasa de interés, de 6 a 12 cuotas. Es una herramienta muy querida y respetada que se suma a los otros instrumentos que también en esta muestra vamos a aprovechar para anunciar y potenciar: líneas de créditos para el trigo, la carne, la lechería, el maíz, el girasol, a tasas preferenciales". Añadió, sobre la buena perspectiva de esos negocios: "todo indica que vamos a tener una cosecha muy importante, que oscilará en los 100 millones de toneladas, con precios buenos". Lo cierto es que el 70 por ciento de la compra de maquinaria se hizo con líneas de crédito del Nación y el Bapro.

Más valiosa que la opinión de un funcionario estatal es la confesión del sojero Gustavo Grobocopatel, quien el 14 de marzo dio reportajes a los dos diarios dueños del evento. Expresó: "los productores este año vamos a invertir entre 15.000 y 20.000 millones de dólares en las siembras de todo el año".

Semejante nivel de inversión no pueden hacerlo chacareros "al borde de la quiebra", como suelen dramatizar los dirigentes de la Mesa de Enlace Rural. Quien cubrió Expoagro por "Gaceta Ganadera" fue Fernando Bertello, quien entrevistó a los fabricantes de maquinaria. "En términos de moneda de cambio (los granos), para el productor la situación mejoró, con un mayor ingreso por el lado del tipo de cambio y la perspectiva de una mayor cosecha", le dijo un directivo de empresa. Y le precisó: "entre lo que costaba antes de la devaluación una máquina en toneladas de cereal y lo que vale ahora hubo una mejora de entre 6 y 8 por ciento a favor del productor. Esto más allá de que los equipos agrícolas aumentaron después de que el tipo de cambio pasara de 6,90 a 8 pesos".

El día de cierre hubo que postergar dos horas el horario de apertura, debido a la lluvia. Era agua de verdad, pero se mezclaba con las "lágrimas de cocodrilo" de quienes tendrán una cosecha superior a 100 millones de toneladas (54 millones de soja), que valdrá más por la devaluación, y lloran como si vivieran en los bordes de la miseria.

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Taselli nuevamente a indagatoria por causa Río Turbio

RED ECO

El empresario Sergio Taselli, responsable en el vaciamiento de Yacimientos Carboníferos de Río Turbio (Santa Cruz), ha sido citado a indagatoria por la denuncia que realizó el querellante Héctor Raúl Wanzo (Ex Sec. Gral. de la Asociación de Trabajadores del Estado -ATE- Rio Turbio 99/03), de que varias de las empresas del procesado están percibiendo las cuotas - del convenio homologado en el marco del concurso preventivo de acreedores - de un crédito por la venta fraguada o ficticia de una maquinaria. Taselli vivió siempre de las concesiones y acuerdos con funcionarios nacionales y provinciales haciendo desfalcos de los bienes públicos como fue el caso de las las concesiones del FFCC San Martín y Roca, la compra a precio irrisorio de la empresa Parmalat que luego fundió y el frigorífico Santa Ana, en Entre Ríos, a punto de cerrar dejando a más de 80 trabajadores en la calle.

En el marco de la causa que se le sigue al empresario Sergio Taselli, en los autos caratulados “Taselli Sergio S/Delito de Acción Pública” (Expte. N° 41.686), el querellante Héctor Raúl Wanzo (Ex Sec. Gral. de la Asociación de Trabajadores del Estado -ATE- Río Turbio 99/03), con el patrocinio de la Doctora María Teresa Larramendy, denunció que varias de las empresas del procesado, entre ellas Centrales Térmicas del NEA S.A. (CTNEA SA) están percibiendo las cuotas del convenio homologado en el marco del concurso preventivo de acreedores, de un crédito por la venta de la máquina Turbo Gas BAR.21 General Electric, de 10,5 MW, que debidamente investigado quedó acreditado en la causa que se trató de una venta fraguada o ficticia.

En la ampliación de denuncia presentada el 05/04/13 (fs.3493/512) ante el Juzgado Criminal y Correccional Federal N° 12, Secretaría N° 24, a cargo del Juez Sergio Torres la querella manifestó: "…Que vengo a denunciar que en el marco del concurso de YCRT SA, las empresas del grupo Taselli, están percibiendo las cuotas del convenio homologado,….también que continúe la pesquisa, tal como ya lo resolvió en la resolución de fecha 20/03/13, respecto de los superiores jerárquicos de la Comisión Fiscalizadora, es decir, a los Secretarios de Energía de la Nación y Ministros de Economía en el período comprendido en esta investigación…..Que a los efectos de preparar la acusación para el debate oral, vengo a solicitar se realice una valuación de los bienes faltantes y que constan a Fs. 1215, 1217/1220, 1223/1224 y 646/652 de la presente causa…(1)También solicita esta querella al Representante del Ministerio Público, que habiendo tomado conocimiento de las maniobras ilícitas acá denunciadas, y la connivencia que existen entre las empresas del grupo económico de Taselli, cumpla con su obligación de denunciar e investigar esta asociación ilícita, por medio de la cual están perjudicando al erario público…..Resulta escandaloso ver desde esta causa, en la que se está investigando el vaciamiento de YCRT SA, y en la que quedó en completa evidencia la responsabilidad de Taselli, cómo en el marco del Concurso ( a nuestra opinión fraudulento) las empresas de su grupo económico está cobrando las cuotas del convenio”. “De lo contrario se estaría permitiendo que el procesado siga vaciando a nuestra vista lo que queda de YCRT SA.”, manifestó Wanzo.

También se puede corroborar en los escritos que desde la querella se hizo saber al Juez que otras empresas del mismo grupo económico (2) son los principales acreedores y alguna de ellas ni siquiera eran proveedoras de insumos y/o materiales que pudieran ser utilizados en la explotación del yacimiento y se constituyeron en más del 50% de los créditos reclamados alcanzando la suma de $ 8.245.491,37.

Ante las demoras del juzgado N° 12, la querella se dirigió a la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) con fecha 17/04/13 planteando: … “nos dirigimos a Ud. a los efectos de hacerle saber sobre distintas irregularidades detectadas en el marco de la causa “Yacimientos Carboníferos Río Turbio S.A. s/ Concurso” en trámite ante el Juzgado de Primera Instancia en lo Comercial Nº 2, Secretaría 4, de las que tomamos conocimiento debido a nuestra actuación en la causa caratulada “Tasselli, Sergio s/ Delito de acción pública” en trámite ante el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal Nº 12, Sec. 24, en el que se investiga el vaciamiento del Yacimiento Carbonífero de Río Turbio”. En dicho concurso preventivo de acreedores, Sergio Tasselli, junto con su grupo económico, seguiría vaciando la empresa”.

El fiscal de la causa Federico Delgado saca copia de la presentación de la PROSELAC, iniciando un nuevo juicio en otro fuero para investigar el concurso, recayendo en el juzgado N°c25. Este juzgado se declara incompetente y vuelve al Juez Torres, que nuevamente se declara incompetente. Por tal motivo el 8 de noviembre de 2013, los integrantes de la sala V de la excelentísima CAMARA NACIONAL de APELACIONES en lo CRIMINAL y CORRECCIONAL resolvieron que el nuevo hecho denunciado por la querella debe ser investigado dentro de la causa principal

Sin perjuicio de esto en febrero de este año el Juzgado N° 12 a cargo del Juez Torres consideró concluida la instrucción y corrió vista a las partes, la Fiscalía hizo requerimiento de elevación a juicio, pero la parte querellante considera que no se encuentra completa la instrucción, y que debe incluirse dentro de la causa principal, ya que serían hechos nuevos que configuran el delito por el cual Sergio Taselli se encuentra procesado y reafirmando que se cumpla con lo dictaminado por la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional, ya que dice: “…entendemos que de confirmarse la hipótesis delictiva - la verificación de un crédito producto de una adquisición ficticia continuaríamos ante un acto más dentro de la misma conducta ardidosa, en la que siempre en última instancia habrá un interés comprometido del Estado. Así las cosas, estimamos que por razones de economía procesal y por considerar que la compra fraudulenta que tramita en la sede federal es INESCINDIBLE con el objeto procesal de esta causa”.

Por tal motivo la querella termina su petición manifestando que: “No incluir dentro del mismo objeto procesal estas nuevas maniobras delictivas, además de una desobediencia al Superior, asegurarle al imputado una acción de prescripción con la consecuente impunidad que devendría”.

Por último, y a raíz de esta petición, el Juez Sergio Torres, en una resolución del 7 de marzo ppdo. llamó a declaración indagatoria al procesado Taselli para el 26 del mismo mes a las 11 hs. ya que considera que asiste razón a la querella en cuanto a la imposibilidad de escindir ambos sumarios,

Tanto Héctor Raúl Wanzo como su abogada patrocinante María Teresa Larramendy cumpliendo el mandato del Congreso de los Trabajadores del carbón de ATE del año 2001 intentan demostrar que Sergio Taselli y su grupo económico se constituyeron en una asociación ilícita para defraudar al Estado Nacional vaciando YCRT SA que recibía multimillonarios subsidios cuando usufructuaba la concesión desde el año 1994 al 2002.

1) Camiones, camionetas, locomotoras, perforadora sobre orugas, retroexcavadoras, estructuras de cintas transportadoras, repuestos de todo tipo, celdas y tableros eléctricos, trasformadores, etc.)
2) Desmontes SA; Molinos y Establecimientos Harineros Bruning SA; Petroquímica Bermudez SA; Poliservicios SA; Sorrentos SA; Electropatagonia SA; Centrales Térmicas Patagónicas SA; Electromac SA; Faraday SA; Traiment Seguros SA; Scipioni SA; IATE SA; Alimentaria del NEA.

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Los que la siguen juntando con pala

Diego Kofman - Lavih Abraham - Marco Kofman - Natalia Barreda - Sergio Arelovich (RED ECO)

Durante los últimos años el sector financiero mostró un incremento permanente en sus ganancias. Pasaron de 4746 millones de pesos en 2008 a 29.179 millones de pesos este año. La performance supera el desempeño de cualquier otro sector de la economía nacional.

La regulación del sistema financiero constituye una materia pendiente a 30 años de la recuperación de la democracia. La legislación vigente fue aprobada por la última dictadura en 1977. Esa norma reemplazó a otra “ley” emitida durante otro gobierno de facto en 1969 que, a su vez, sustituyó a otra de 1957, también en años de dictadura. Desde 1955, la democracia argentina no se ha dado sus propias leyes en materia financiera. En cambio, esa tarea estuvo a cargo de la elite económica que implementó las modificaciones a través del brazo armado de las dictaduras del siglo pasado. La excepción fueron los ensayos durante 1973 y 1974. Por eso, repensar el marco legal para el sistema financiero representa un desafío que pone en debate la centralidad creciente que ha ido adquiriendo el sector. La modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, acompañada de numerosas normas emitidas por la entidad, fue cerrando ciertas porosidades generadas por la reforma de 1977. Sin embargo, el peso adquirido por el sector, su rol en el proceso de acumulación del capital y la relevancia en la construcción de precios sensibles en la economía argentina tornan impostergable su abordaje.

Durante los últimos años el sector financiero mostró un incremento permanente en sus ganancias. Pasaron de 4.746 millones de pesos en 2008 a 26.798 (1) millones de pesos este año. Ese comportamiento se tradujo en un incremento de la rentabilidad sobre patrimonio neto de la actividad desde el 12 al 28 (1) por ciento anual. La performance de la rentabilidad del sector financiero a lo largo del último lustro supera el desempeño de cualquier otro sector de la economía nacional.

Otro apartado a destacar del comportamiento sectorial es el cambio en los niveles de productividad del trabajo en los bancos y entidades financieras. En ese sentido, un elemento importante es el crecimiento del número de cuentas bancarias administradas por trabajador, que pasó de 401 en el año 2008 a 592 en 2013, un crecimiento de casi el 50 por ciento. A su vez, el margen bruto de intermediación asociado a cada una de esas cuentas mostró un crecimiento a valores constantes del 46 por ciento. En la actualidad, este valor es de 1216 pesos.

En el año 2011, la participación de los trabajadores en la distribución del valor agregado bruto sectorial fue del 36 por ciento, para el año 2012 ese concepto se redujo al 34 por ciento, y para el año 2013 se observa una nueva caída, que lo lleva al 32 por ciento. En estos mismos años la participación de la ganancia bruta se mantuvo estable en un 40 por ciento.

Las características actuales del sistema financiero y los nuevos roles desempeñados por el mismo en los últimos años, ya sea como comprador y operador de títulos públicos o como fuente de recursos tributarios cada vez mayores, agrega complejidad a un debate sobre qué tipo de intervención y regulación estatal se requiere para orientar la dinámica de este sector en el marco de una estrategia de desarrollo económico sostenido.

AÑO 2008 2009 2010 2011 2012 2013 Variación
Ganancias 4.746 8.676 12.284 14.754 19.497 29.179 614%
Rentabilidad 12% 18% 22% 24% 26% 30% 130%

* Red de Economía Política de Rosario

1) Según último informe oficial del BCRA el año 2013 la ganancia del sector fue de 29.179 millones. (Actualizado por UP Lanus).

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Super-poderes de la policía salteña

Vanina Zamora (ACTA)

En “Salta, la linda”, provincia que tiene más de 350 denuncias anuales por apremios ilegales, conforme cifras proporcionadas por la Fiscalía de causas policiales y penitenciarias, y en medio de un conflicto salarial de la policía, el Gobernador Juan Manuel Urtubey promulgó en diciembre del año 2013, la Ley N° 7799.

La nueva legislación reforma el Código Procesal Penal salteño, autorizando la requisa policial sin orden ni control del Juez de Garantías invocando flagrancia, y ampliando las facultades de los Fiscales.

En clara sintonía con las medidas adoptadas por el Gobierno Nacional, tendientes a reprimir toda protesta social, con instrumentos como la Ley Antiterrorista, el Gobierno de Salta busca -a través de esta herramienta legislativa- asegurar el disciplinamiento y orden de la población en un panorama que le resulta hostil, tal como lo reflejan los últimos resultados electorales adversos en toda la provincia y en medio de jornadas de lucha de entidades gremiales que rechazan el magro aumento escalonado del 25 % concedido a los estatales.

Apremios en Güemes

Esa misma policía caracterizada como de “gatillo fácil”, y sospechada de mantener vínculos con el narcotráfico y trata de personas, estuvo vinculada en reiteradas oportunidades en casos de apremio, tal como el episodio de la localidad de General Güemes que fuera difundido nacionalmente a través de las redes sociales, donde quedan registradas las vejaciones a la que son sometidos dos detenidos.

“Haciendo realidad la esperanza”

Lejos de hacer efectivo el slogan de campaña electoral, cabe destacar que ante el escándalo desatado meses atrás, tras descubrir al ex intendente de la localidad fronteriza de Salvador Mazza, Carlos Villalba, en un prostíbulo, la reacción del Intendente de la Ciudad capitalina fue promover -vía Ordenanza Municipal- la prohibición de funcionamiento de prostíbulos y cabarets, como medida tendiente a la erradicación de la Trata de Personas.

La medida se tomó ante el llamativo silencio del Ejecutivo Provincial, que tampoco impidió que el destituído Villalba luego se postulara en las elecciones provinciales para intentar recuperar la Intendencia, por el oficialismo.

Con la misma celeridad y bajo la excusa de luchar contra el narcotráfico, la Reforma al Código Procesal Penal, fue sancionada en ambas Cámaras Legislativas en trámite súper express, sin consultar a juristas de trayectoria, ni al Colegio de Abogados y Procuradores de la Provincia.

Esta reforma es violatoria de tratados de derechos humanos ratificados por la Argentina, tales como “Convención Americana sobre Derechos Humanos”, “Convención Interamericana para prevenir y sancionar la tortura”, “Declaración Universal de Derechos Humanos”, “Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos”, que en su conjunto, tienen entre sus premisas fundamentales que los Estados Partes deban respetar los derechos y libertades reconocidas, de garantizar su libre y pleno ejercicio; y de adoptar las medidas necesarias para prevenir y sancionar la tortura; basados en el reconocimiento y respeto de la dignidad inherente a la persona humana y que aseguren el ejercicio pleno de sus libertades y derechos fundamentales.

En ese sentido, la modificación del Código Procesal Penal promueve la acumulación de poder, encontrando de este modo que una misma persona ostenta los cargos de Procurador Fiscal y Defensor General, evidenciándose una incompatibilidad en el ejercicio de funciones contrapuestas como lo son la acusación y defensa pública.

Esta situación, lejos de generar seguridad jurídica para toda la comunidad, colisiona abiertamente con los principios republicanos de la división de poderes, el debido proceso y el derecho de defensa.

Es por eso que la CTA salteña, integrante de la “Multisectorial en defensa de las libertades democráticas”, junto a la Red por la Defensa de los Derechos Humanos, ha adherido al planteo de la “Acción Popular de Inconstitucionalidad”, promovida en contra de la Ley 7799 que reforma al Código Procesal Penal, que lejos de buscar erradicar la comisión de delitos, avanza sobre los derechos y garantías de los ciudadanos, otorgando super poderes a la fuerza policial que, evocando los más tristes episodios de nuestra historia, se pone al servicio del accionar represivo del gobierno provincial.

No cabe duda que los “Mega-operativos preventivos de alto impacto”, “Operativos de protección ciudadana”, o sea cual fuere la denominación adoptada, con el super despliegue de más de 200 policías, e innumerables detenciones, realizados en enero pasado en distintos barrios de la ciudad capitalina, junto al aumento de causas de micro tráfico de estupefacientes, que abarrota las dependencias de la Alcaidía Salteña, están a la orden del día, y cuentan con el aval de la Reforma.

Vanina Zamora es abogada de la CTA Salta y de la Asociación de Profesionales de la Salud de la Provincia de Salta (APSADES-CTA).

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Túneles

Carlos del Frade (APE)

74 homicidios en el departamento Rosario en 74 días del año. La mayoría de los exiliados por la violencia desbocada son pibes menores de veinticinco años. Sangre joven derramada en los barrios de la ex ciudad obrera.

Dice una maestra cuando descubre el nombre y el apellido de uno de esos pibes y los junta con aquellas caritas que asomaban en los primeros años de las escuelas de la zona sur: “Cada vez que me entero de que alguno de los que mueren fue mi alumno, o me entero de que está preso o lo imagino complicado en tanto horror, lo que me aparece primero es el recuerdo de chiquito… con el guardapolvo, jugando en el jardín. Me vienen recuerdos de sus años de infancia y me duele pensar qué le pasó. Y me duele mucho. Trato de pensar que ojalá, en algún segundo de su vida, en medio de la muerte y el horror, recuerde que alguna vez fue querido, que disfrutó un cuento o una canción. Que ese recuerdo lo salve un poquito. Debe ser un consuelo tonto, para sentir que de algo sirvió lo que le enseñamos o intentamos compartir en esas horas en el Jardín. Si pudiera los abrazaría fuerte”, dice la docente en medio de una ciudad que es, en realidad, la sumatoria de múltiples ciudades, realidades urbanas diferentes aunque la geografía se empecina en ser la misma.

Y agrega algo más la trabajadora de la educación: “La gente escucha todo como una novela y ellos son los villanos .Y a mí me cuesta pensarlos así, yo siento que son víctimas de otro que está lejos del barrio y parecen personas respetables. Me hiciste recordarlos y me dio mucha tristeza. Te juro que tengo sus rostros sonrientes y jugando en el patio como una foto en mi recuerdo”, agrega.

En la última semana, el descubrimiento de algunos túneles encontrados por debajo de las casas atribuidas a los integrantes de la banda de “Los Monos”, originalmente constituida alrededor de la familia Cantero que creció en los barrios de Las Flores y La Granada, sirvió para comparar, de forma forzada, esos pasillos subterráneos con los del cartel de Sinaloa, en México.

En la historia de la ciudad de Rosario que es la historia de varias ciudades, una Troya de varias capas al lado del Paraná, los túneles siempre estuvieron presentes, desde mucho antes de la partida de nacimiento oficial del municipio, como estrategia de los contrabandistas varios que gambeteaban los tenues esfuerzos de las autoridades coloniales para evitar aquellos negocios que terminarían favoreciendo al imperio de la época, a Gran Bretaña. Los túneles están en el código genético de la ciudad que incluye varias ciudades.

Las informaciones llegaron a sostener que en esos conductos podía encontrarse parte del dinero de la banda, 11 millones de dólares que habrían decidido utilizar recién en la próxima década.

Una verdadera telenovela que tiene poco que ver con el dolor concreto y espeso de las familias que entierran a los pibes, ésos que alguna vez fueron queridos en una escuela pública.

Pero no solamente es fundamental investigar todas las conexiones posibles de esos túneles físicos, se hace imprescindible rastrear el principio y el final de las vinculaciones políticas que también deberían existir para fundamentar semejante despliegue de poder.

En la histórica resolución del juez de instrucción número cuatro de los tribunales provinciales rosarinos, Juan Carlos Vienna, se lee con claridad que el poder de Los Monos se basó en la constitución de un “gobierno de facto” en distintos barrios de la ciudad.

¿Qué hicieron los otros gobiernos legales mientras una organización mafiosa y criminal erigía un gobierno ilegal? ¿Dónde estaban las administraciones municipales, provinciales y nacionales de los últimos diez años para no ver semejante apropiación del territorio y las vidas de quienes trabajosamente intentan llevar adelante sus sueños?

A finales de la semana pasada, esos túneles de la historia reciente irrumpieron con su peor ferocidad: el automóvil del secretario de seguridad de la provincia, Matías Drivet, fue seguido durante diez minutos por otro en actitud amenazante, al mismo tiempo que recibía una prolija descripción de los movimientos de los integrantes de su familia a través del celular, lo mismo que volvió a pasarle al ministro de Seguridad, Raúl Lamberto.

Un claro desafío a las autoridades del estado democrático. Una osadía proporcional al poder que fueron adquiriendo en los últimos tiempos.

Por eso es vital comprender que los túneles no son solamente físicos, sino también políticos, históricos y existenciales.

Porque en el fondo de esos pasillos no solamente está oculto el dinero de las bandas criminales sino también el momento en el cual los pibes dejaron de creer en la ternura y fueron convertidos en herramientas de intereses que están muy lejos de los barrios y de esos túneles tan famosos.

Fuentes: Resolución del juez Juan Carlos Vienna del 19 de febrero de 2014; diarios rosarinos del 12 al 16 de marzo de 2014 y entrevistas del autor a maestras, abogados y dirigentes sociales.

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Un viaje hacia las utopías revolucionarias (CXXIV): “Con la frente marchita”

Manuel Justo Gaggero (especial para ARGENPRESS. info)

Con la nostalgia gardeliana nos preparábamos para recibir al General luego de casi 18 años de exilio y teniendo claro que el retorno había sido pactado por la burocracia política y sindical del Movimiento que, sin duda, no tenía interés alguno en movilizar a los trabajadores y al pueblo y era cómplice de los planes del partido militar, dirigidos a impedir el desarrollo del proceso revolucionario y a consolidar un modelo económico que garantice la hegemonía de las clases dominantes.

Como señalara, con toda precisión, Bernardo Alberte, nuestro querido “Mayor” en carta dirigida al “Viejo”. “La falta de vocación revolucionaria de estos dirigentes les lleva a entender que la “pacificación” no es una instancia transitoria... Es que la estrategia del Peronismo no debe ser otra que la de la guerra popular prolongada; la que no transa con el régimen y plantea la destrucción del sistema para imponer la construcción nacional del socialismo; la que toma como punto de referencia fundamental a las masas y sus reivindicaciones, no sólo inmediatas, sino históricas...”.

Como señalara John William Cooke “El país es una regencia de bayonetas custodiando el privilegio extranjero. En este período las direcciones del Movimiento Nacional Justicialista convalidan tanto a la regencia como al privilegio extranjero, pero los revolucionarios le dicen en voz alta y de frente como decía Nieztsche: “los hombres aman en silencio las verdades peligrosas”.

Por su lado, Alicia Eguren, en carta dirigida al Líder señalaba “... no cabe duda que la distancia en el tiempo, la imposibilidad de convivir con el pueblo y los infinitos e ingeniosos ardides del enemigo hacen difícil, sino imposible, que Ud pueda tener una visión exacta del proceso nacional...”.

Eso lo comprendemos, pero no somos adoradores de fetiches sino militantes que accionamos dentro de una realidad difícil pero rica... La lealtad mal entendida es la careta de los sectores burgueses del Movimiento y transforma a una gran Movimiento de Liberación en la base de maniobras de déspotas que sirven, consecuentemente, a los intereses imperiales y a los intereses oligárquicos burgueses... El enemigo está en las “líneas interiores” y el peronismo no tiene, no digamos una dirección revolucionaria. No tiene siquiera una dirección independiente.

Su dirección acciona disciplinadamente dentro del cuadro estratégico del Sr. Lanusse y del partido militar... “Lanusse, Mog Roig pandilla de asesinos. Se quitaron la careta que les puso Paladino”. Eso no lo cantan los “vanguardistas”, considerados como algo divorciado del pueblo. Esto lo cantan hasta quedar roncos los que luchan en cada acto combativo de las bases; a las que tan vagamente se apela.

Este era el contexto polémico que se vivía en aquellos días. Nuestro grupo tenía muchas más reservas con Perón que la de estos dos queridos compañeros.

Luego de tantas “ranadas” y virajes entendíamos que este ya no era el dirigente revolucionario, como lo habíamos caracterizado en los años 50 y que su distanciamiento de los dictados de Washington, del primer peronismo, no se veía ratificado en recientes declaraciones en las que tendía a poner distancia de los gobiernos que confrontaban con los Estados Unidos, como el de la Unidad Popular chilena o el de Velazco Alvarado del Perú.

Esta postura crítica, sin embargo, no nos permitía percibir, en ese momento, cuál era el papel que las clases dominantes le reservaban a Perón luego de haberlo considerado el adversario en la década del 60 y haber entendido, como decía John, que “el peronismo era el hecho maldito del país burgués”.

Nuestra posición, que confrontaba con la del peronismo oficial y era diferente a la de algunas organizaciones revolucionarias. nos llevó a distanciarnos de los compañeros de las FAR, con los que habíamos realizado algunas operaciones de propaganda armada y de expropiación de armamento y, al mismo tiempo, a fortalecer la unidad, al interior del Frente Revolucionario Peronista, y la decisión de confluir, en un Frente de Liberación, con la izquierda guevarista.

El escenario, por otro lado, era sumamente favorable para el movimiento revolucionario.

El crimen de Trelew había generado un gran repudio a la Dictadura y a su vez incrementado las simpatías hacia las organizaciones guerrilleras.

Miles de jóvenes, y no tan jóvenes, se sumaban a las filas de estas y se multiplicaban en todo el país las comisiones internas y las direcciones sindicales combativas que cuestionaban a la burocracia de los Rucci y Lorenzo Miguel; que estaba “bendecida” por el General.

Más allá de las diferencias, nos parecía positivo el anuncio de la fusión en Montoneros de la organización Descamisados, que lideraba Dardo Cabo y las avanzadas conversaciones de estas dos organizaciones con las FAR, ya que entendíamos, como el Che, que la unidad de los revolucionarios estaba por encima de las diferencias tácticas.

El 7 de noviembre, el candidato a Presidente del Frente Justicialista de Liberación Héctor Cámpora, había anunciado que el arribo del General a Ezeiza sería el 17 de ese mismo mes por lo que empezamos a preparar la movilización en Paraná, teniendo en claro que el peronismo burgués, que encabezaba en ese momento el candidato a gobernador de la provincia Enrique Tomás Cresto, no convocaría para no generarle problemas a la intervención militar y asegurarse la llegada al gobierno, en las elecciones del próximo 11 de marzo. .

En la mañana de aquél día, que sin duda era histórico más allá de los propósitos de Perón y de su entorno, empezamos a recorrer los barrios en un camión que había conseguido Miguel Angel Rams; un querido compañero del que tengo el mejor de los recuerdos.

La consigna era “los que estén con Perón que se suban al camión”, lanzada desde un altavoz ubicado en el vehículo. Cientos de paranaenses se sumaron. Los trabajadores organizados en la Delegación Regional de la C. G. T. de los Argentinos incorporaron una nutrida columna.

La policía trató de detener la marcha argumentando que no “teníamos autorización”; pero al carecer de instrucciones para usar la fuerza, desistieron de su propósito.

Todo el día duró la manifestación, que era cada vez más numerosa. Finalmente, cuándo se acercaba la noche, el interventor federal Brigadier Ricardo Favrre ordenó la represión y la policía nos atacó con gases lacrimógenos y los efectivos, blandiendo pesados garrotes, golpeaban a los participantes de la pacífica demostración de adhesión a quién, más allá de su alineamiento actual, había liderado un proceso de profundos cambios sociales entre los años 1946 y 1955.

17 compañeros fueron detenidos, entre los que me encontraba. Recuerdo, entre ellos, a Rolando Zárate, a Gauna, un empleado municipal y al Secretario General de SOETAP Luis María González..

Una vez que nos alojaran en un calabozo de la Jefatura de Policía cundió la preocupación de que nos pusieran a disposición del Poder Ejecutivo Nacional y nos trasladaran a un penal en Buenos Aires; como nos adelantara el que comandaba las fuerzas represivas.

Pasamos toda la noche conversando, contando anécdotas y, haciendo una especie de curso de historia para explicar nuestra concepción del peronismo y los reparos que teníamos respecto al papel que jugaría el General en este momento, en que crecían las organizaciones armadas y el sindicalismo antiburocrático y que se planteaba una disputa seria del poder.

A la mañana siguiente, luego de que nos iniciaran una causa penal por “desorden en la vía pública” y fuéramos “fichados”, se empezaron a disponer algunas libertades.

Mi libertad se ordenó luego de 48 horas del momento en que fuimos detenidos; fui el último, por expresa decisión del representante de la Dictadura en la Provincia.

De esa forma marcamos nuestras diferencias, en la práctica, con la dirigencia burguesa del peronismo y empezamos a recorrer un camino que nos llevaría a enfrentar nuevos desafíos.

El primero era que postura asumir frente a las elecciones.

Este será el tema que abordaremos en nuestra próxima nota.

Manuel Justo Gaggero es abogado. Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”.

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El Villazo, triunfo de la clase obrera, y el operativo "Serpiente Roja"

Leónidas Ceruti (ANRED)

En marzo de 1974, en Villa Constitución, desde el corazón mismo de las plantas industriales metalúrgicas de Acindar, Marathón, y Metcon, los trabajadores llevaron adelante una lucha con la que - en unidad con otros obreros y apoyados por campesinos y comerciantes - lograron el objetivo de elegir y poder ser elegidos libremente para la conducción de la seccional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el cuerpo de delegados.


SUMARIO
Introducción
1) LA CIUDAD Y LAS EMPRESAS METALURGICAS
2) LA DERROTA DE 1970
3) LAS BASES SE ORGANIZAN
4) EL DESARRROLLO DE EL VILLAZO
4.1) COMIENZA EL CONFLICTO
4.2) JORNADAS DE LUCHA Y COMBATIVIDAD
4.3) LOS COMPROMISOS FIRMADOS
5) LO QUE VINO DESPUES
6) LA REPRESION DEL 75: OPERATIVO SERPIENTE ROJA
7) ASAMBLEAS, UNIDAD Y SOLIDARIDAD
Citas

INTRODUCCION

En marzo de 1974, en Villa Constitución (Provincia de Santa Fe), desde el corazón mismo de las plantas industriales metalúrgicas de Acindar, Marathón, y Metcon, los trabajadores llevaron adelante una lucha con la que -en unidad con otros obreros y apoyados por campesinos y comerciantes- lograron el objetivo de elegir y poder ser elegidos libremente para la conducción de la seccional de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y el cuerpo de delegados.

Esa gesta proletaria, conocida como El Villazo, se apoyó en las propias experiencias de sus protagonistas, y recibiendo los legados del Cordobazo, los Rosariazos y las luchas que la clase obrera venía desarrollando desde hacia varios años, y quedó como un hito en la historia de las luchas obreras de nuestro país.

En las páginas siguientes, abordaremos sobre su origen, desarrollo, características. Y sobre todo, hemos apelado a las vivencias y voces de sus protagonistas.

1) LA CIUDAD Y LAS EMPRESAS METALURGICAS

Hasta mediados de la década de 1940, Villa Constitución era una pequeña localidad concentrada en torno al complejo ferrocarril-puertos. Sobresalían por su número los obreros portuarios, que durante la crisis mundial de 1929, llevaron adelante una serie de luchas liderados por los anarquistas.

La población urbana se completaba con una pequeña clase media, compuesta por personal administrativo público y privado, comerciantes acomodados y algunos profesionales. Además de unas pocas familias cuyo “prestigio social” se basaba en el hecho de haber sido los primeros pobladores.

El censo nacional de fines de los 40 reveló que por entonces el distrito Villa Constitución poseía una superficie de 100 km², con una población de 9.183 habitantes, de los cuales 6.203 vivían en la zona urbana y 2.980 en la rural.

La ciudad, tenía por un lado un puerto de ultramar, conectado con importantes vías férreas y caminos, y por otra parte un área cerealera, y existía una relación de dependencia mutua, dado que la primera era el centro comercial, legal y administrativo y, fundamentalmente el puerto se utilizaba para la salida de los cereales.

Pero llegando a comienzos de los años 50, ese proceso se revierte en virtud de los asentamientos industriales que empiezan a darse en el distrito basándose en las mismas condiciones de infraestructura, es decir un fácil acceso a los mercados nacionales e internacionales, gracias al puerto, vías férreas y rutas. También se contaba con una razonable oferta de mano de obra desocupada, que por un lado fue expulsada del puerto debido a la construcción de un elevador terminal de granos (1947), el cual eliminó la necesidad de estibadores por sus sistema de cintas transportadoras de cereal. Por otro lado estaban los desocupados provenientes del campo "donde el crecimiento de los núcleos familiares aceleró el proceso de subdivisión de la tierra, restándole productividad" sumándose a ello el avance de la mecanización. Estas condiciones locales, unidas a la política nacional de fomento industrial implementada por el gobierno peronista, crean el campo propicio para la concurrencia de capitales a la zona, dando lugar al asentamiento de fábricas tales como: Acindar, Aceitera, CILSA. (1)

Cuando se empieza la construcción de Acindar, la situación económica cambia radicalmente y de ser una ciudad que expulsaba población se convierte en un polo de atracción. No solamente de la zona circundante como las poblaciones rurales o vecinas, sino que también se produce un fenómeno importante como la llegada de inmigrantes que se radican en Villa Constitución. El lugar elegido por la nueva industria reunía todos los requisitos que en ese momento una empresa podía exigir: una zona cercana a Buenos Aires y a Rosario, con fácil acceso tanto a las vías del ferrocarril como a la red caminera. Además, la posibilidad de instalar un puerto propio de aguas profundas sin necesidad de dragado y la viabilidad de conseguir mano de obra. (2)

En 1942, el Ingeniero Arturo Acevedo había creado Acindar Industrias Argentinas de Aceros SRL. Al año siguiente comenzó a funcionar una planta en Rosario y en 1951 otra en Villa Constitución. Veinte años después se asocia con capitales alemanes y levantan la fábrica Marathon Argentina de Aceros Finos y Especiales. Con los años fue sumando empresas ligadas a la metalurgia y a la producción de caños plásticos.

En las dos primeras, se producían para el sector de la construcción en un 50%, el resto para las industrias agrícolas, del gas y petróleo. Los principales productos eran hierro y acero para hormigón armado, hierro en ángulos cuadrados y hexagonales, aceros laminados, flejes, trefilados, alambres comunes y galvanizados, tubos y caños. Mientras que Marhaton producía aceros especiales, de alta aleación, piezas forjadas, aceros para la construcción de maquinarias y electrodos de todo tipo.

A fines de 1972, con una producción de 456.000 toneladas de laminados, participaba con un 22% de la producción nacional, mientras que en acero crudo, fabricaba 155.000 toneladas.

Contaba con un personal de 3.500 obreros, 1600 empleados, más 600 obreros y 100 empleados en Marathon.

En los principales lugares del directorio, estaban José Alfredo Martínez de Hoz (h), como presidente, Arturo Acevedo, como director comercial, Juan Carlos Sorondo, como director financiero.


2) LA DERROTA DE 1970

Para los trabajadores de Acindar la huelga de 1970 quedó registrada como una derrota y una traición de sus dirigentes. “Mientras los obreros llevaron adelante una heroica e inquebrantable huelga por la reincorporación de los delegados cesantes, éstos negociaron su renuncia a espaldas de los trabajadores, percibiendo a cambio una indemnización muy superior a la que les correspondía. Por esto, los obreros sintieron que ellos realizaban los esfuerzos, corrían los riesgos de despido, veían disminuir sus salarios y sus dirigentes se enriquecían usufructuando con sus sacrificios. Las consecuencias de este conflicto para la praxis política del movimiento obrero local fueron devastadoras. Provocó la desmovilización de los trabajadores, la apatía y desconfianza hacia el sindicalismo y sus dirigentes. También quebró la unidad, la asociación y la solidaridad de los trabajadores, generando salidas individualistas. Asimismo, provocó que en los obreros prevalecieran sensaciones de frustración, decepción, desánimo y escepticismo con respecto a las luchas obreras, al sindicalismo y, especialmente, a los dirigentes sindicales, cuya imagen se vio muy deteriorada por los rumores sobre su deshonestidad y su traición. No sorprende entonces que otra consecuencia de esta huelga haya sido la desmovilización generalizada y la deserción de algunos de los mejores y más representativos militantes.

“Solucionado el conflicto, el secretario general Ricardo Gómez renunció y la seccional fue intervenida. Por esto, el conflicto también puede interpretarse como una táctica de la burocracia nacional de la UOM con el objeto de no convocar a elecciones e intervenir nuevamente esta importante seccional con el objeto de privar a los afiliados locales de reivindicaciones tales como un sanatorio, ambulancias, camping y evitar los históricos reclamos por la centralización de los fondos sindicales y por los descuentos de leyes sociales que nunca eran reinvertidos de acuerdo a los aportes que los afiliados locales realizaban. (3)

3) LAS BASES SE ORGANIZAN

Durante los meses que siguieron a aquel conflicto de 1970, comenzó a organizarse un grupo secreto y clandestino, y así surgió el Grupo de Obreros de Acindar (GODA). Su principal actividad fue la denuncia de las condiciones laborales y las arbitrariedades de la patronal.

Dos años después, en base a esa experiencia se formó el Grupo de Obreros Combativos del Acero (GOCA) coincidiendo con el ingreso a la fábrica de una gran cantidad de obreros jóvenes que no habían sufrido la derrota de la huelga del 70.

Ángel Porcu, trabajador de Acindar desde 1961, describió esos momentos: “Hacia fines de 1971 se fueron gestando dentro de los trabajadores las primeras manifestaciones de oposición directa contra los interventores, la Comisión Interna (CI) y los delegados obsecuentes. En esta situación, al realizarse la elección de delegados, decidí aceptar el cargo de delegado y comencé a ver más de cerca toda la corrupción existente en el sindicato. En las primeras reuniones de delegados en las que participé (en las que fue designada la nueva CI, integrada por dos miembros de la anterior) pude comprobar que de los 40 o 45 delegados existentes sólo 4 o 5 éramos los que intentábamos plantear reivindicaciones laborales y salariales, cosa que no lográbamos impulsar ya que encontrábamos una fuerte oposición de los interventores, de la CI y de un buen número de delegados, quienes preferían defender los derechos de sus respectivas secciones en forma individual. Por ejemplo, frente a una diferencia en la prima de producción (la sección laminación cobraba una prima quincenal de aproximadamente 8000 pesos, mientras que una sección de planta alambres no pasaba de 1500 promedio), los delegados de la planta alambre plantearon la necesidad de exigir a la empresa una equiparación en la prima de producción equivalente al de laminación. Frente a este pedido, los interventores y la CI respondieron que era inoportuno, ya que la patronal no lo otorgaría. Entonces la propuesta fue iniciar medidas de fuerza tales como un corte de horas extras. Esto provocó la respuesta airada de los propios delegados de laminación quienes plantearon que ellos "no estaban dispuestos a perderse las horas extras por un reclamo inoportuno". Desde las bases fue surgiendo un pequeño grupo de compañeros, que en forma clandestina, redactaban y difundían volantes denunciando entre los trabajadores la actitud frenadora de la CI que junto a los interventores beneficiaban a la empresa. A mediados de 1972, fui invitado por estos compañeros a participar de una de sus reuniones y me integré al grupo. En éste, participábamos no más de diez compañeros que nos identificábamos, en forma clandestina, bajo el nombre de "Grupo de Obreros Combativos de Acindar" (GOCA). A través del GOCA nos dimos toda una actividad de denuncia contra la patronal, los interventores, la CI y los delegados obsecuentes, en una clara definición antipatronal y por la "democracia sindical". Nuestro objetivo primordial era el de ir ganando para nuestro grupo a los compañeros más combativos de las distintas secciones de fábrica, a través de los cuales distribuíamos nuestros volantes entre los trabajadores, apuntando a recuperar el cuerpo de delegados y la CI en las próximas elecciones”. (4)

Posteriormente, como herramienta para la recuperación de la seccional se creó el Movimiento de Renovación Sindical (MRS), cumpliendo satisfactoriamente su primer objetivo: ganar la elección de delegados de Acindar. Cuando el interventor Trejo convocó a la Junta de delegados para elegir la Comisión Interna de Acindar, ese grupo de activistas tenía ya todo previsto para asegurar el triunfo de cinco de sus integrantes.

Nuevamente recurrimos a Porcu, para que conocer como fueron esos días “Nuestro trabajo fue dando resultados positivos y en la proximidad de las elecciones de delegados, existía en toda la fábrica una efervescencia y predisposición (en todas las secciones) para presentar un candidato de nuestro grupo. Incluso en las secciones donde existían delegados obsecuentes con la intervención. En esta nueva situación de lucha decidimos crear una agrupación más amplia por la cual formamos, el Movimiento de Recuperación Sindical (MRS). Su funcionamiento era semiclandestino, lo cual nos permitió nuclear y organizar un gran número de activistas combativos de casi todas las secciones de fábrica”.

“Ganada la Comisión Interna, se inició un proceso acelerado de luchas reivindicativas elevándose temarios en casi todas las secciones. Mediante la aplicación de medidas de fuerza -quite de colaboración, trabajo a reglamento- se obtuvieron una serie de reivindicaciones: calorías, trabajo peligroso, categorías, terminar con la prepotencia de los jefes y encargados y lograr que los obreros fueran respetados. Debido a estos logros, el MRS y la CI alcanzaron una gran representatividad dentro de Acindar. Este ejemplo trascendió y así fueron sumándose al MRS obreros de otras fábricas. (5)

La experiencia democrática en la seccional local de la UOM había sido excepcional, predominando las intervenciones y las autoridades designadas por la burocracia. Esto coadyuvó, por un lado, a la subestimación de las prácticas democráticas y del estado de derecho y a cierta tolerancia de las prácticas violentas. Por otro lado, las intervenciones provocaron entre los metalúrgicos villenses un profundo malestar, que finalmente derivó en un definido enfrentamiento con la burocracia nacional de la UOM liderada por Lorenzo Miguel.

Los afiliados de la UOM local inferían que el secretariado Nacional de la UOM intervenía la seccional local para privarlos de los servicios más elementales. Consideraban que la burocracia hacía un uso discrecional de los fondos recaudados en la seccional y que el presupuesto que giraba el secretariado nacional no era proporcional al importante aporte realizado por los afiliados locales. El servicio de salud que brindaba la seccional local era deplorable. Por eso, los casos de enfermedades complejas, de gravedad o urgencias, debían ser trasladados a Rosario o la Capital.

Los afiliados advertían que la burocracia derivaba cuantiosos fondos a las seccionales mencionadas que gozaban de óptimos servicios de salud y recreación mientras que ellos carecían hasta de lo indispensable. Por otro, las intervenciones eran vistas como parte del proceso de centralización y concentración del poder en Buenos Aires. Por ello, desde los incipientes gérmenes de reorganización a partir del GODA los objetivos fueron la recuperación y normalización del sindicato, su democratización y la elección de las autoridades locales por sus afiliados. Tampoco resulta sorprendente que otras de las reivindicaciones solicitadas fueran la construcción de un policlínico y que los interventores dieran explicaciones sobre el destino de los descuentos por cuota sindical y de los aportes por obra social.

El MRS, había abandonado en gran parte el accionar secreto y clandestino que caracterizó al GODA y al GOCA. Pero los obreros que se oponían a la intervención advertían que era necesario profundizar aún más la transparencia de sus actividades para alcanzar la trascendencia, notoriedad pública y presencia política que requería la participación en las elecciones, entonces surge así la “Agrupación 7 de septiembre, Lista Marrón”. Pero la burocracia, temerosa de perder una seccional tan importante, intentó excluir a la seccional Villa Constitución del proceso tendiente a normalizar las seccionales “porque no existían condiciones debido a que el gremio se encontraba dividido y no se podía sacar una lista única”. Mientras tanto, Lorenzo Miguel “sancionaba” al interventor Trejo por “negligencia” y designaba como delegados normalizadores a Lorenzo Osvaldo Oddone y a Jorge Ramón Fernández. (6)

Foto: Lorenzo Miguel

4) EL DESARROLLO DEL VILLAZO

El Comité de Lucha describió cómo nació el conflicto. “Nuestro movimiento viene gestándose desde hace aproximadamente un año, pero tiene sus raíces en la intervención de la seccional de la Unión Obrera Metalúrgica en 1970 después de la derrota de la huelga de diciembre-enero. A partir de allí, los trabajadores de las tres fábricas más importantes de Villa Constitución (Acindar y Marathón, que pertenecen a la misma empresa, y Metcon, de la Ford), más los compañeros de otras fábricas y talleres metalúrgicos, no teníamos un sindicato normalizado que sirviera para defender nuestros derechos, que mantuviera a raya la prepotencia de los patrones y estuviera a la cabeza de la lucha para resolver nuestras innumerables necesidades y problemas que hacen a nuestras condiciones de vida y de trabajo. Tampoco en un primer momento, debido a las maniobras burocráticas y patronales, logramos constituir cuerpos de delegados y comisiones internas que expresaran realmente el sentir de las bases.

“Mientras tanto, y a causa de ello, se frenaba el avance de nuestro gremio por las conquistas más vitales y urgentes que era necesario alcanzar o consolidar; salarios que posibilitaran condiciones dignas de vida para los trabajadores y sus familias, el cumplimiento del convenio especialmente por parte de talleres y contratistas en lo que se refiere a categorías, trabajo peligroso e insalubre, calorías, etc., más las reivindicaciones que hacen a otros aspectos de las condiciones de trabajo y ritmos de producción para evitar el agobio de los trabajadores y la superexplotación, el atraso en los pagos, la falta de pago de las horas extras y la miseria salarial y la expoliación a que se somete a los menores aprovechándose de su necesidad imperiosa de trabajar. A eso hay que agregar el grave problema de la falta de servicios sociales, particularmente en lo que hace a la asistencia médica y medicinal, pues a pesar de que la dirección nacional de la UOM se lleva de Villa Constitución 80 millones de pesos por mes (por cuota sindical y ley 18610), sólo devuelven una ínfima parte que no alcanza para cubrir ni las menores necesidades.

“El sindicato en manos de la burocracia, las artimañas, la represión abierta o encubierta de la patronal y de la intervención sindical impedía sistemáticamente terminar con estos abusos que son conocidos por todos y cada uno de los compañeros metalúrgicos, tanto de las grandes fábricas nacionales o extranjeras, como de los talleres o fábricas chicas.

“Ese es el sentido de nuestra lucha por la democracia sindical, por la participación de las bases en todas las decisiones, la elección de delegados y comisiones internas combativas y honestas que representaran verdaderamente a sus compañeros de trabajo, que resistieran las presiones de la patronal y de la burocracia, que condujeran la lucha por la recuperación del sindicato y por la solución de las necesidades más apremiantes y lograran así que los trabajadores de Villa Constitución se unieran a la lucha que por sus intereses, derechos y aspiraciones han llevado y llevan adelante los compañeros obreros y trabajadores de todo el país. (7)

4.1) COMIENZA EL CONFLICTO

“El primer paso de nuestro movimiento, estuvo dado por la presión ejercida por las bases y comisiones internas y cuerpos de delegados sobre la intervención para la renovación del cuerpo de delegados e internas de Acindar y Marathón, compuestos por 87 miembros en la primera y 20 en la segunda. Esta renovación debía ser previa a un congreso de delegados a realizarse el 25 de enero en donde debía ser elegida la junta electoral que actuaría en las elecciones para directivos de la sección Villa Constitución de la UOM”.

“Elegidos 14 delegados, uno solo fue ganado por la burocracia, entonces la intervención suspende las elecciones en el resto de las secciones. Como consecuencia el congreso no es convocado por el interventor Trejo”. (8)

A pesar de ello, la Lista Marrón realizó el 26 de enero una reunión, que a la postre resultaría importantísima y pasaría a la historia del conflicto, A través de un articulo de la revista Militancia, de febrero de 1974, podemos conocer la intimidad de lo sucedido en ese encuentro. “Se realizó una asamblea de metalúrgicos, convocada por el Movimiento Metalúrgico “7 de septiembre”, Lista Marrón, en el local cedido solidariamente por compañeros de la construcción. El nombre del movimiento significa para estos compañeros una larga lucha que sostuvieron para lograr que se fije el “Día de los Metalúrgicos”. Nos explica un compañero: “Por eso este nombre. Esta lista es auténticamente metalúrgica y que si bien no prescinde de la política hay compañeros de distintos colores políticos”.

“Asistieron aproximadamente entre 250 y 280 compañeros de las distintas empresas, Acindar, Indape, Mecon, Marathón, Vilber, y talleres chicos de la zona. Hace 4 años la seccional fue intervenida. El interventor, un tal Trejo nombrado por Rucci, llegó de Buenos Aires y todavía no saben los compañeros si alguna vez fue metalúrgico. Ahora está incluso “trenzado” con el intendente, y así tiene la manija no sólo del sindicato sino también de la Municipalidad. Esta intervención que no se justifica de ninguna manera, está privando el avance de la clase trabajadora.

Uno de los trabajadores comentó: “Frente a todas esas injusticias que se cometen día a día, frente a la traición de quienes se dicen representantes y que se prestan a los intereses de la burocracia y la patronal, surge la necesidad de unirse y organizarse”.

En el desarrollo de ese encuentro, los discursos fueron claros y concretos, y algunos de ellos destacaron: “Por esta situación, un grupo de compañeros hemos resuelto organizarnos para que en definitiva tengamos una comisión directiva elegida por las bases y que realmente responda a las bases. Pero queremos hacer las cosas bien, agotar todas las instancias legales para que no digan que nosotros somos guerrilleros, bolches, que no se pongan excusas delante de la gente confundida, la excusa que ponen todos los días cuando hay un grupo de compañeros que sale a manifestar su repudio por una injusticia”

“La Lista Marrón va a triunfar si no hay trampas. Nos tenemos que preparar para que en cada maniobra que ellos intenten para perjudicarnos, les demos la respuesta necesaria y en el momento oportuno. Tenemos que consolidar la unión y la capacidad de lucha para vencer a estos traidores. Debemos estar unidos para rechazar todas las maniobras que sabemos que se van a acentuar más todavía. Si hasta fabrican leyes para que puedan inventar excusas para apalearnos y torturarnos”,

Otra de las voces escuchadas manifestó: “Abramos bien los ojos, sin distingos de ideas políticas: a los obreros nos unen muchas cosas, que no nos separe un color político o una camiseta partidista, porque sabemos que los que aprovechan esa oportunidad son los burócratas. Les pido a los compañeros que nos nucleemos en este Movimiento. En este local que va a estar abierto todo el día, que aportemos ideas, que aportemos trabajo, haciendo propaganda, trayendo un nuevo compañero. No nos dejemos engañar y ante todo no nos dejemos asustar. Porque sabemos que van a apelar a muchas cosas, tienen muchos medios, tienen autoridades, tienen plata, tienen el secretariado, pero les falta el arma más poderosa y esa la tenemos nosotros: LAS BASES”.

“Ante cada maniobra la respuesta de los trabajadores debe ser una sola: movilizándonos, haciéndoles sentir el peso nuestro. Ellos nos van a querer apurar, nos van a querer pegar, pero ante cada golpe de ellos respondámosle con la movilización de los compañeros”.

En dicha asamblea se puso a consideración un programa, que fue aprobado, en medio del entusiasmo y del cántico “Se va a acabar, se va acabar la burocracia sindical”.

Otro de los discursos que se destacó, fue el de un veterano de muchas luchas, que dijo “Yo les voy a hablar como trabajador que soy. La clase trabajadora de nosotros ha sido pisoteada hace varios años por la burocracia sindical y la patronal. Nosotros los trabajadores somos el pilar fundamental de la economía. Somos los que vamos a llevar a la Argentina a ser potencia, pero no como hacen los burócratas y los que están hablando de que la Argentina va a ser potencia. ¡¡¡¡La Argentina va a ser potencia cuando la clase obrera haga la revolución!!!!

“Nosotros los trabajadores mantenemos las universidades, porque con los impuestos que pagamos, por todo lo que consumimos nosotros, con eso se mantienen las universidades y se les paga a profesores y nuestros hijos no pueden ir a la universidad porque ahí van los hijos de los doctores, de la oligarquía terrateniente y de la rancia aristocracia que hace años nos esta pisoteando”.

“Y cuando hagamos la revolución, cuando se acabe la explotación existente en nuestro país, recién vamos a llevar a la Argentina a ser potencia, mientras tanto vamos a vivir peleando y luchando. Yo cuando me voy a mi pago, voy con 200.000 y allí dicen “Uy, qué bien está el Negro, pero voy para allí y veo 50 o 60 familias alrededor de las quintas que se están muriendo de hambre y el único churrasco que conocen es una taza de mate cocido. Eso se va acabar. Y yo espero que la Lista Marrón, así como la estoy apoyando hoy y mañana la tenga que criticar la voy a criticar, porque la Lista Marrón no va a venir a hacer lo que hace Trejo, a calentar el sillón, así que si no se portan bien que no se asombren que voy a ser el primero en criticarla”.

Después de la asamblea se hizo “una picada para engañar el estómago”, pero eso no era más que una “excusa para charlar”. Entonces los periodistas de la revista Militancia aprovecharon para conversar con algunos de los asistentes de diversos temas.

Sobre la Ley de Asociaciones Profesionales, que había sido sancionada por Perón en noviembre de1973, uno de los mas activos de la reunión reflexionó: “el propósito de esta ley es acabar con la clase obrera, con los grupos combativos. Porque están burocratizando más de lo que están los gremios. Pretenden monopolizar a través de un pequeño grupo todo el poderío gremial porque los burócratas saben que en plena democracia sindical las bases se van a revelar. Es una ley que está creada para frenar el proceso de liberación de la clase trabajadora, pero aún así, a pesar de la mano que les puede tender esa ley tramposa, a las bases no les va a importar porque cuando se movilizan, cuando los compañeros de fábrica hacen sentir su peso, por más que tengan una o diez leyes no van a poder nada”

Y como anticipándose a lo que sucedería con la represión de 1975, concluyó: “Sabemos de la importancia de esa ley, que la lucha va a ser dura, de que va a trabar, va a frenar, pero no va parar con el movimiento de la clase trabajadora. Sin duda alguna están apelando no solo a la ley de Asociaciones Profesionales sino a la reciente reforma al Código Penal, donde a través de algunas excusas están tratando de organizar la represión, están tratando de aquietar todo movimiento, de toda protesta contra las injusticias que se están cometiendo día a día con la clase trabajadora, a pesar de que nos quieren engañar, quiere ponerse un velo al pueblo argentino para poder justificarse de cuando se reprime a un trabajador que reclama por sus justos derechos, decirle que lo reprimen porque es guerrillero. Y ellos son los que están incitando a que el país salga a la calle y se convierta, si ellos quieren llamarlo así, en guerrillero, porque la clase trabajadora va a pelear siempre, esté quien esté, por sus justos derechos”.

Otros trabajadores denunciaron a la burocracia, y los problemas con que se enfrentaban: falta de seguridad en las tareas, pésima atención medica, acusaciones de marxistas, trabas para las elecciones de delegados, etc. (9)

El mencionado Comité de Lucha evaluó ese encuentro y relató los pasos que se dieron: “En esa reunión se decidió también comenzar inmediatamente una campaña para conseguir las firmas necesarias para presentar la lista y, a través de ello, solicitar la normalización de la seccional. Es decir, se hicieron todos los intentos posibles, se agotaron todos los medios legales y estatutarios para lograr la elección y la recuperación del sindicato”.

“Habíamos comunicado ya en ese momento esta intención, habíamos proclamado verbalmente y por escrito que nos presentaríamos a elecciones, que venceríamos todas las maniobras que se nos opusieran, pero también habíamos advertido que "si a pesar de todo, nuestro intento de participar legalmente en las elecciones es trabado por la intervención, otro será el camino: miles de obreros metalúrgico de Villa Constitución dirán la última palabra, y no habrá entonces fraudes, maniobras o matones a sueldo que nos impidan terminar con la intervención y recuperar la UOM para los obreros". La respuesta de la burocracia fue excluir a Villa de la convocatoria a elecciones”.

“Cuando recurrimos a la seccional, el interventor Trejo había sido retirado; otras gestiones concluyeron con una explicación increíble por su desfachatez y demostrativa de la impunidad con que se mueven estos elementos: "no habría elecciones en Villa porque el gremio se encontraba dividido, no se podía sacar una lista única; por lo tanto, no había condiciones para normalizar la seccional". Lo que habría que aclarar es que ha quedado demostrado que el gremio sí está unido, pero contra quienes se quieren perpetuar en los sillones. Todos sacamos una sola conclusión ante esa respuesta: se terminaban de cerrar todos los caminos normales para recuperar el sindicato”. (10)


4.2) JORNADAS DE LUCHA Y COMBATIVIDAD

El jueves 7 de marzo ingresaron a la planta de Acindar, los delegados normalizadores Fernández y Oddone acompañados por Ranura (carnero de la huelga del 70) y Carrera (traidor vendido a la burocracia). Al ser reconocidos fueron abucheados por los trabajadores. Ante esa reacción, al día siguiente los interventores enviaron telegramas de expulsión a 11 obreros, aduciendo agresión verbal y física durante su visita a la planta. Los operarios, a horas de conocerse esa medida, respondieron con una asamblea general de dos turnos de fábrica, sumando 1500 obreros. Se debatió, se propusieron distintas medidas y se decidió por unanimidad, paro de apoyo a los expulsados y repudio a la intervención de la UOM. El estado de movilización continuó durante todo el día y por la noche se realizó una asamblea general de los tres turnos (2.300 obreros), donde la decisión mas importante fue organizar la defensa del paro, los piquetes, los víveres, las salidas para informar al resto de los obreros de la ciudad.

Al día siguiente, sábado 8, a primera hora los dos turnos de la fabrica Marathón organizan una masiva asamblea, pasando por encima de las maniobras de presión del 2° jefe de personal y de la interna. Se decidió un paro dentro de la planta en apoyo a los obreros de Acindar, expulsión de la comisión interna, a la que calificaron como traidora, y se eligieron nuevos representantes.

Mientras tanto en Acindar, en esa jornada se realizaron tres asambleas:

-En la primera, se discutió una propuesta tramposa llevada por el mencionado Ranura. La que fue rechazada de plano y el traidor expulsado violentamente de la asamblea.

- La segunda, por la tarde, fue para debatir una nueva proposición de la burocracia, la que fue rechazada, reafirmando la decisión de mantener las medidas adoptadas.

- La tercera se llevó a cabo por la noche, para tratar esta vez una propuesta de la patronal, las autoridades municipales y la policía de Villa. El debate fue acalorado, pero se aprobó el levantamiento del paro luego del cumplimiento de los siguientes puntos: Restitución de delegados y comisión interna expulsados, reconocimiento de la nueva interna de Marathón, pago de los jornales caídos y no aplicación de medidas de represalia, realización de una reunión para discutir con la intervención las elecciones de la seccional.

Luego de la firma del acta se organizó una marcha hacia Villa, y un acto en la plaza central con participación de 2500 obreros donde se resaltó el triunfo, la decisión y la firmeza de consolidar lo obtenido. Luego se reanudaron las tareas en Acindar y en Marathón

Pero, el lunes 11, cuando asiste la comisión designada al local gremial a entrevistarse con Fernández y Oddone, y se les reclama elecciones, reciben como respuesta "que ellos son los únicos normalizadores, que no recibirían presiones de nadie, y que tenían mandato para llamar a elecciones cuando lo consideraran conveniente".

La delegación se retiro hacia Acindar decididos a realizar una asamblea general, donde se resolvió por unanimidad un paro a partir de las 22 hs y permanencia del turno de salida de las 14 hs. Se organiza la defensa de la planta, se prohíben las bebidas alcohólicas y el juego de naipes. A las 15 hs las secciones comienzan a parar para unirse a las tareas del paro, sin esperar las 22 hs. Se pliegan inmediatamente los empleados administrativos.

Por su parte, en Marathón, una asamblea decide paro y permanencia en la planta a partir de las 14 hs. y paralelamente organizan la defensa de la planta.

La policía intenta impedir la entrada de víveres, de las compañeras que venían a traer solidaridad, y del turno de la noche. Inmediatamente se llama a asamblea para reforzar la defensa, se fortalecen los piquetes, se construyen barricadas en portones y caminos, con todos los elementos disponibles en planta, todo ello en un clima de máximo orden y organización. Se exige la permanencia del personal jerárquico para control y custodia de los bienes de la empresa y se montan piquetes encargados de controlarlos de modo que no se atente contra ellos. La presión de los trabajadores obliga a retroceder a la policía.

Porcu recordó como se fue mejorando la organización tanto interna como externa de la fábrica “Mediante la formación de una comisión instalada en el local de la Lista Marrón, formaron equipos que en autos y chatas recorrían las chacras, los comercios y carnicerías recolectando comestibles y donaciones. Tanto la fábrica como el local de La Marrón era un permanente ir y venir de gente, ya fuesen familiares de los obreros o comisiones de las distintas partes del país que llegaban para brindar su solidaridad y apoyo. En la fábrica se había instalado un control de entrada y salida, usando el sello del M7S se preparaban las tarjetas de circulación en donde constaba el nombre y hora de salida del compañero que requería permiso para atender problemas personales o familiares. Al volver a la fábrica, se le devolvía la tarjeta y se la controlaban las horas de ausencia. En la entrada de personal se construyó un palco donde, mediante megáfono, se llamaba a los compañeros para que atendieran al llegar sus familiares a traerles comida o hablar con ellos. (11)

El martes 12, desde el amanecer se toman medidas de solidaridad de otras fábricas de la zona. Paran los trabajadores de VilIber, Varassi, Lago, y el resto de los talleres metalúrgicos chicos, los textiles de Cilsa, los portuarios, J.N.G., Aceiteros, madereros, bancarios, telefónicos, correos, alimentación, etc. y absolutamente todos los trabajadores de Villa Constitución. Comienza a hacerse efectivo el paro dispuesto por el Centro de Comercio que fue cumplido en forma total y absoluta por todos los comerciantes de Villa Constitución. Asamblea de ferroviarios resuelve un paro a partir de las 22 hs. y marchar hacia el acto a realizarse en la plaza de Vill a Constitución junto a los maestros para luego marchar hacia las fábricas.


A su vez, los obreros de Metcon que se reintegraban de vacaciones deciden, reunidos en asamblea, paro en solidaridad con los compañeros de Acindar y Marathón con la permanencia de un turno por vez en planta, haciendo huelga de brazos caídos ya que era imposible la toma por la presencia de la Gendarmería.

Mientras se iban tomando esas medidas, se reciben amenazas por medio de comunicados radiales y volantes de un "comando peronista de reconstrucción y pacificación" donde se especificaba que se iba a “asesinar a los dirigente y sus familias si en 48 hs. no se levantaba el paro”. Las medidas de autodefensa se fortalecen en las fábricas, y en las casas de los dirigentes, delegados y militantes.

En la madrugada del miércoles 13, el "comando peronista de reconstrucción y pacificación" coloca una bomba a uno de los pequeños comerciantes que adhirieron al paro.

Pero la lucha continúa y se extiende el paro a toda la zona, paran Empalme, Fighiera, Pavón y Arroyo Seco. Se comienzan a recibir las adhesiones de sindicatos y agrupaciones combativas de todo el país. Los trabajadores de empresas de colectivos del personal de fábrica se adhieren al paro y realizan viajes desde Villa y los pueblos vecinos a las fábricas gratuitamente para los familiares de los huelguistas.

La policía cerca la plaza principal e impide la realización de un acto. Los asistentes se concentran en las esquinas de la intendencia a la espera de los resultados de la reunión con la burocracia.

Los representantes de la burocracia dan su primer paso atrás y su primer maniobra: ofrecen 60 días para normalizar Cuerpos de Delegados y Comisiones Internas y 180 días en primera instancia para el llamado a elecciones de la seccional, que luego fue reducido a 120 días. A su vez el Ministerio de Trabajo, propuso que si se levantaba el paro, el comité de lucha sería recibido por el Ministro Otero para discutir sobre el conflicto. Se plantea un cuarto intermedio para que el Secretariado Nacional de la UOM ratifique la propuesta y llevarla a la asamblea de fábrica.

Las asambleas en las fábricas rechazan la oferta y ofrecen una contrapropuesta por unanimidad, de 90 días como máximo para normalizar la seccional. Se reanuda la reunión con los interventores que de entrada retiran la proposición efectuada horas antes. Los representantes obreros se retiran de la reunión. Nuevas asambleas para informar la nueva maniobra. Se resuelve con firmeza continuar la lucha hasta el cumplimiento de todos los puntos, reforzar los piquetes, estricto control de entradas y salidas no permitiendo la circulación de ninguna persona no autorizada por la comisión de lucha.

Continúan las tratativas y las maniobras, al día siguiente, jueves 14. Se realiza una asamblea que reafirma la decisión de mantener la medida; participan metalúrgicos de Rosario y miembros de la Comisión Interna de Metcon. Se discute la salida por turnos ya que al extenderse el conflicto debía garantizarse las mejores condiciones de resistencia de los obreros. Se resuelve dar salida por turnos de 8 hs., permaneciendo los 3 turnos restantes en fábricas. La medida es cumplida con total responsabilidad. Al final de las 8 hs. regresan todos los compañeros.

La novedad del día fue la organización de una comisión de las esposas, novias y madres de los trabajadores. El papel que jugaran fue fundamental en el triunfo del conflicto, aportando no solo su solidaridad, su coraje, sino que cumplieron distintas tareas.

En la jornada siguiente, se siguió extendiendo la solidaridad. Llegaron activistas de toda la zona. Se conocen nuevas tratativas de parte de autoridades municipales.

La repercusión del conflicto a nivel nacional hizo que llegaran a Acindar la señora Lily Perkins, en representación de la presidenta Isabel Martínez de Perón, legisladores nacionales, autoridades policiales y funcionarios del Ministerio de Trabajo, que participan en una asamblea y proponen “levantar el paro para luego comenzar las negociaciones prometiendo llegar a un acuerdo”. La respuesta de la asamblea fue que “quería hechos y no promesas”. Se resuelve mantener el paro hasta el logro de sus objetivos y continuar con las negociaciones.

Se llega así al sábado 16, y la novedad es que se conoce que el Ministerio de Trabajo realizó diversas gestiones y contactos y prometió la presencia de dos enviados especiales del Ministro Otero desde Buenos Aires.

Luego a primera hora se conoce la aceptación de los puntos exigidos:

*) Normalización de Cuerpos de Delegados y Comisión Interna de Acindar y Marathón en 45 días.

*) Entrega de la seccional a los representantes elegidos democráticamente dentro de los 120 días.

*) Nombramiento de dos representantes por fábrica para colaborar con los delegados normalizadores.

*) Retiro de Fernández y Oddone y nombramiento de un nuevo delegado normalizador.

*) Compromiso de no tomar represalias contra los participantes del conflicto.

Cerca del medio día se realizó una asamblea general en Acindar de las 3 fábricas, con la asistencia de 5000 obreros, sus familiares y trabajadores solidarios de otras industrias, que aprueban los acuerdos logrados por las Comisiones internas. A las horas, se firman las actas de compromisos con el Ministerio de Trabajo y con la empresa.

El Comité de Lucha comentó lo que sucedió por la tarde “el entusiasmo por este primer triunfo conseguido gracias a la movilización y la lucha y por la solidaridad recibida, se volcó el mismo sábado a la tarde en una marcha desde las fábricas y un acto en Villa Constitución donde participan 12.000 personas representativas de todos los sectores populares de quienes habíamos recibido tantas muestras de apoyo y colaboración”. (12)


4.3) LOS COMPROMISOS FIRMADOS

1) Designar dos representantes obreros por cada una de las siguientes empresas: Acindar, Marathón y Metcon, para efectuar en carácter de colaboradores exclusivos de las autoridades sindicales que tienen a su cargo la conducción de la seccional Villa Constitución hasta su normalización legal estatutaria.

2) Los delegados gremiales aceptan el plazo de 120 días para la normalización de la seccional 45 y 45 días para la elección del cuerpo de delegados y comisión interna de Acindar.

La designación de delegados tiene alcance de aplicación para todos los establecimientos de la zona que carecieran de dicha representación. El plazo de 120 días involucra la entrega de la seccional a las autoridades electas mediante el procedimiento estatutario.

3) La participación de los colaboradores antes mencionados en el asesoramiento y observación del proceso electoral citado, no condicionará la designación de los colaboradores que pudiera disponer el delegado normalizado a designar en la seccional sindical.

4) Se conviene que a partir de la firma de la presente acta, se procederá a la total e inmediata normalización de tareas de las plantas afectadas, con él compromiso de que no se efectivice ningún tipo de represalias contra los trabajadores que participaron del conflicto.


5) LO QUE VINO DESPUES

La repercusión nacional del triunfo logrado, hizo que el 20 de abril, Villa Constitución fuera escenario del “Plenario de la Democracia Sindical”, con el objetivo de debatir la situación de la clase obrera y -para algunos de los organizadores- crear una Coordinadora Nacional de Lucha Sindical, para hacer frente a la ofensiva de las patronales, de la burocracia sindical y del ejecutivo nacional.

La asamblea obrera reunió desde líderes sindicales de distintas zonas del país, como a delegados de comisiones internas y cuerpos de delegados, agrupaciones clasistas, algunas con mandatos de las bases y otras no. Además asistieron representantes de agrupaciones políticas de izquierda.


Entre los oradores estuvieron Alberto Piccinini en nombre de los trabajadores de Acindar, Alberto Ferraresi en representación del Sindicato de Farmacia y del Peronismo de Base (PB); el Secretario General del SMATA Córdoba, René Salamanca; Armando Jaime de la CGT Clasista de Salta y Presidente del Frente Antiimperialista por el Socialismo (FAS); Agustín Tosco, Secretario General de Luz y Fuerza de Córdoba. También estuvo presente el Diputado Nacional y apoderado de la Lista Marrón Rodolfo Ortega Peña, quien meses después fuera asesinado por las Tres A.

Las adhesiones de solidaridad con el pueblo de Villa Constitución llegaban de todo el país. Desde los petroquímicos de San Lorenzo nucleados en el SOEPU, el Sindicato de Obreros del Azúcar de Ledesma (Jujuy), el Sindicato de Prensa de Pergamino, hasta cientos de comisiones internas y cuerpos de delegados, como así también agrupaciones clasistas.

El motivo inicial era rodear de solidaridad a los metalúrgicos y garantizar que los acuerdos firmados se cumplieran. Todas las corrientes de izquierda y combativas participaron del Plenario. El encuentro fue en el Club Riberas del Paraná donde estuvieron presentes más de 3.000 militantes. Había delegaciones de todo el país, de azucareros del Ingenio Ledesma de Jujuy hasta de estatales y de la construcción Río Negro y Neuquén, de los ceramistas de Villa Adelina hasta los bancarios de Capital.


6) LA REPRESION DEL 75: OPERATIVO SERPIENTE ROJA

Luego del 25 de mayo de 1973, tras la asunción del gobierno popular que encabezo Héctor Cámpora, toda la legislación represiva sancionada por el régimen militar fue derogada y disuelto el fuero antisubversivo.

Pero esa primavera duró poco, y dio comienzo una escalada represiva, iniciándose con el envío del Poder Ejecutivo a las Cámaras para reformar el Código Penal. La reforma fue considerada de la misma naturaleza que la legislación promulgada por el régimen militar que gobernó el país entre 1966-73.

La primera respuesta vino del Gral. Perón que advirtió que si la ley no era aprobada, se apelaría a las mismas armas que se buscaba combatir. El 23 de enero de 1974 declaró al diario La Nación “Nosotros vamos a proceder de acuerdo a la necesidad, cualquiera sean los medios. Si no hay ley, fuera de la ley, también lo vamos a hacer y lo vamos a hacer violentamente. Porque a la violencia no se le puede oponer otra cosa que la propia violencia. Eso es una cosa que la gente debe tener en claro, pero lo vamos a hacer, no tenga la menor duda”. (13)

Después se tomaron distintas medidas represivas. En septiembre de 1974 se aprobó la ley de represión del terrorismo, que penaba la difusión de información relacionadas con esos hechos y la obstrucción al trabajo cuando el conflicto era declarado ilegal. De acuerdo a esa ley, el Ministerio de Trabajo prohibió las huelgas por motivos salariales, los paros y ocupaciones de plantas y comenzó a intimar, amenazar y suspender personerías gremiales con más frecuencia que antes. En el mes de noviembre se implementó el estado de sitio en todo el país, y se encarceló a cientos de activistas gremiales y políticos, abogados laboralistas, estudiantes.

Hasta ese momento la participación de las FFAA en forma abierta era evitada y la lucha era encabezada por grupos paramilitares “ejecutores del trabajo sucio”, a través de la Triple A.

Pero al poco tiempo, el Ejecutivo Nacional sancionó el Decreto Nº 261, en el que se anunció oficialmente que se había ordenado a las FFAA tomar intervención en la “lucha antisubversiva”, firmado por la presidenta María Estela de Perón y los ministros Rocamora, Ivanissevic, Vignes, Savino, López Rega, Gómez Morales, Otero. En el Articulo Nº 1 se decía que “El comando General del Ejercito procederá a ejecutar todas las operaciones militares que sean necesarias a efectos de neutralizar y/o aniquilar el accionar de los elementos subversivos...”.

En octubre de ese año, se sancionó el decreto 2770 por el cual se creó el Consejo de Seguridad Interna, fijando sus atribuciones y el Consejo de Defensa. Ese decreto lleva la firma del presidente provisional Italo Luder y los ministros Arauz Castex, Vottero, Ruckauf, Emery, Cafiero y Robledo.



La represión a la clase obrera apareció con toda su magnitud el 20 de marzo de 1975, en Villa Constitución, cuando las fuerzas conjuntas reclutadas por la SIDE, que incluían a la Policía Federal, Provincial, Ejército y Gendarmería, grupos de choque entre los cuales iban armados los guardias blancos pagados por las acerías de Martínez de Hoz, y miembros de la Triple A. Las órdenes firmadas por Rocamora, Savino y López Rega, eran claras: ahogar en sangre a los obreros y activistas de Villa Constitución.

La ciudad se despertó invadida por miles de efectivos de las fuerzas represivas. Con una lista de los domicilios provista por la empresa Acindar, se lanzaron sobre las casas de cientos de activistas obreros. El operativo se extendió a lo largo del cordón industrial del río Paraná, pasando por el barrio de SOMISA de San Nicolás y las fábricas combativas del norte de Rosario.

Isabel de Perón desde el gobierno nacional denunció un "complot de características inusuales en la Argentina". Ese complot, según el comunicado oficial, pretendía paralizar la industria, amenazando a los obreros mediante el terrorismo para no ir a trabajar. Decía: "La gravedad de los hechos es de tal naturaleza que permiten calificarla como el comienzo de una vasta operación subversiva terrorista, puesta en marcha por una deleznable minoría nacional". Los diarios del 21 de marzo, titularon, La Opinión: "Denuncian que fue desbaratado un complot destinado a paralizar la industria pesada", y Mayoría: "Denuncian amplio plan subversivo".

El saldo de la represión fue la detención de la Comisión Directiva de la UOM-Villa, y de cientos de militantes. Cuando llegó la noticia a las fábricas, los metalúrgicos paralizaron la producción. Los obreros, en estado de asamblea permanente, ocuparon nuevamente los establecimientos.

Comenzó así una larga y dura huelga con movilización por la libertad de los presos y la devolución del sindicato. Cuando la Prefectura rodeó la fábrica, los obreros se replegaron a los barrios. Un Comité de Lucha de las fábricas y barrios encauzó la enorme participación y solidaridad de toda la zona. Se inició una resistencia de dos meses donde todos aportaron al fondo de huelga y a las masivas marchas del 16 y 22 de abril en el centro de Villa, respondidas con más represión.

Pero el gobierno de Isabel y López Rega, con el apoyo de la CGT, estaba decidido a terminar con el movimiento obrero combativo. Aceptando el costo político del operativo que dejó a los dirigentes de Villa presos y sin abrir el diálogo. Los metalúrgicos volvieron a las fábricas el 19 de mayo, sufriendo más bajas entre despidos y asesinados.

El plan represivo se denominó Operativo Serpiente Roja, y fue uno de los mayores ejemplos de complicidad del Estado, sus fuerzas de seguridad, la burocracia sindical y los empresarios para atacar a la clase obrera.

Una columna de 105 Ford Falcón cargados de policías, miembros de la Triple A y matones invadieron la ciudad. En los dormitorios de solteros de Acindar, se montó el primer campo de concentración, en un adelanto de lo que haría luego la dictadura del 76. Fueron cientos los detenidos y más de veinte los asesinados.



Los vecinos cuentan que ese día las campanas de la parroquia San Pablo Apóstol celebraron el operativo. El cura Samuel Martino, responsable de la iglesia, aparece en las listas de represores de la CONADEP.

Carlos Sosa, miembro de la Unión Ferroviaria, comentó algunos datos de la crueldad con que actuaron los represores: “El 16 de octubre secuestraron al delegado Julio Palacio, a la doctora De Grandi y a un pastor, Carlos Ruesca. Los fusilaron, y aparecieron los cuerpos mutilados, a la doctora le cortaron los senos, a los hombres los testículos y los tiraron en Albarellos para que todo el pueblo los viera.

Un año después, Alfredo Martínez de Hoz renunció a su puesto en la dirección de Acindar, y asumió como ministro de economía de la dictadura. Lo reemplazó el General Alcides López Aufranc, quien en 1969, había encabezado la represión del Cordobazo. En esa jornada, durante un coctel en su honor, aprovechó para brindar por los 23 delegados de Villa Constitución que “ya no joderán más porque están bajo tierra”. (14)

7) ASAMBLEAS, UNIDAD Y SOLIDARIDAD

El Villazo se caracterizó por la combatividad, la unidad, y la decisión de enfrentar a la burocracia sindical y la patronal, pero fundamentalmente por la práctica de la democracia directa, en las asambleas masivas, en las reuniones de los delegados y la solidaridad entre los propios trabajadores metalúrgicos, la recibida de otros asalariados, de sectores comerciales y de todo el pueblo de Villa Constitución.

Las asambleas en puertas de las fábricas o en su interior fueron masivas, con gran participación, muchos oradores, debates y votaciones a mano alzada.


Documentos de la época nos pintan el clima y los discursos en esas asambleas. “Cuando se rechaza la propuesta del llamado a elecciones a 180 días y se decide continuar la lucha, habló el compañero Piccinini: “Compañeros, nadie podrá decir que cuatro comunistas locos nos llevaron de la nariz, porque las resoluciones las tomamos aquí, en asambleas de trabajadores. Las resoluciones las tomamos en conjunto. Ellos tienen miedo y están presionando a través del terror, de las mentiras, diciendo que aquí hay infiltrados. Compañeros, los infiltrados son ellos que ponen bombas a nuestros vecinos, son ellos que intentan manejar a todo el pueblo. Y el pueblo cerró sus puertas en solidaridad con nosotros. Ellos tienen miedo, pero quieren seguir dominándonos. Si nosotros estamos dispuestos a ser ovejas, aflojemos”.

En ese momento surgió un grito unánime de la asamblea: ¡¡Nunca!! ¡¡Viva la clase trabajadora!!!

Piccinini continuó su exposición “Nosotros queremos, lo quiere la mayoría de los compañeros. Y si algún día nos ocurre algo, nos matan o nos meten presos, Uds. no tienen que aflojar. Peleando se triunfa...En cuanto nosotros aflojemos ellos se olvidan de los 180 días, de los 240 días, se olvidan....Compañeros, se va a terminando el tiempo de los cómodos y finaliza el tiempo de los vacilantes. Ahora es cuando se vislumbra la victoria de la clase trabajadora”

La asamblea le respondió ¡¡No aflojaremos!!! ¡¡Viva la clase obrera!!!

En la asamblea final, una vez explicada y aprobada la propuesta que figura en las actas, habló el obrero Segovia, de la fábrica Marathon: “Este hecho sin precedentes en la historia del movimiento obrero ha demostrado que así como los obreros reventamos las urnas, hoy reventamos con todo a los traidores de la causa de la clase. Acá compañeros, hay mucha gente que se ha tomado el lujo de decir que la Argentina la van a convertir en potencia. Nosotros les decimos que sí, a la Argentina la van a convertir en potencia cuando le pongan este motor propulsor que es la clase trabajadora que lo garantice...Yo compañeros, quiero señalar la unidad de la fábrica que se logró en este bárbaro conflicto y que todos los compañeros vamos a permanecer unidos y así como a los traidores hoy los reventamos, mañana al que se desvía de esta línea lo vamos a reventar de la misma forma”. (15)


De esa manera se practicó la democracia directa o democracia obrera, en esas jornadas, asamblea tras asamblea, que es uno de los métodos más creativos del proletariado. Los principios en que se basa ese tipo de democracia es que los trabajadores deliberan, deciden y ejecutan ellos mismos, en contraposición con la democracia representativa donde los electores no deliberan ni deciden sino a través de sus representantes. Es una concepción de democracia que no consiste sólo en la decisión cada tantos años. La esencia es que deliberación y decisión se correlacionan con la ejecución de quienes la practican. Su principio fundamental es que el poder descansa totalmente en manos de quienes la practican.

Esta forma de democracia surgió en la lucha, en el conflicto, en los lugares de trabajo, en las secciones productivas. Todo empezó con la elección de delegados para plantear sus problemas a partir de la producción, luego se fue extendiendo de una fábrica tras otra, lo que significó una reconquista del lugar de trabajo como centro de reunión, de discusión sindical y política. Las asambleas se hicieron en el interior de la fábrica, donde antes tenían prohibido el ingreso los representantes sindicales, y se conquistó el derecho a las reuniones o asambleas.

El ejercicio de esta forma de democracia es una garantía contra la burocratización de los dirigentes de las Comisiones Directivas, los cuerpos de delegados, ya que son por una parte un control de las decisiones y acciones de aquellos, y por otra parte son ellos los que deliberan, deciden y ejecutan.

Por otra parte, se vivió la solidaridad sin límite de los compañeros obreros y trabajadores de toda la zona y de otros lugares del país, así como la expresada por el pueblo de Villa Constitución, que alentó a sostener la lucha, y según los propios trabajadores tiene una explicación: no se trataba sólo de que todos comprendieran la justicia de los reclamos, se trataba además de necesidades y aspiraciones compartidas, de problemas comunes.

Fue derrotada la patronal y la burocracia de la UOM. Fue además una lucha por la recuperación del sindicato, por democratizar el gremio y el cuerpo de delegados

Los metalúrgicos de Villa subrayaron: “Los obreros hemos ido aprendiendo esto en largos años de opresión, y la soledad de estos tránsfugas que solo cuentan con sus poderosos aparatos, se ha visto ahora con toda crudeza; bastó que se los enfrentara con decisión para que estallara el odio acumulado de todo el proletariado. Pero nos hemos preguntado muchas cosas, compañeros, al recibir la solidaridad no sólo de los obreros sino de otros sectores de la población, y nos hemos ido dando cuenta, en medio de estas jornadas, que existe un descontento general por una serie de problemas no resueltos que nos afectan a nosotros, pero que también perjudican a todos los trabajadores y el pueblo. A las injusticias que siempre han dividido a los ricos y a los pobres, a los de arriba y a los abajo, se han agregado un pacto social que pretende cargar sobre las espaldas de los trabajadores la solución de los graves problemas del país. Para no aumentarnos los sueldos y mejorar nuestras condiciones de vida y de trabajo, se eliminan las paritarias para que los patrones sigan tranquilamente acumulando riquezas a costa nuestra. Para silenciarnos y evitar nuestra protesta por esta situación, se nos reprime y se forman bandas de asesinos y terroristas. Toda Villa ha visto con indignación cómo se han colocado bombas a pequeños comerciantes y a los concejales que apoyaban nuestra lucha; cómo no sólo los compañeros delegados se han visto amenazados de muerte por estos grupos de delincuentes a través de volantes y comunicados radiales, sino que incluso esas amenazas se volcaron también hacia quienes colaboraban con nuestro movimiento; cómo los obreros de Acindar y Marathón se vieron cercados por la policía que intentó impedir el envío de víveres durante la primera noche de permanencia en la planta; cómo los obreros de Metcon se encuentran vigilados desde hace meses por la Gendarmería, colocada allí para proteger a los ejecutivos yanquis; cómo la Policía Federal y la patronal impedían, una vez normalizada la situación y a pesar de los compromisos firmados, la entrada de los obreros a las fábricas y la reanudación del trabajo. (16)

Leónidas Ceruti es historiador

Citas:
1) López, Silvana, Martín Jorge, Regis Elida, Historia Regional Nº 11, "Asentamientos industriales en Villa Constitución”. Instituto Superior de Profesorado Nº 3 "Eduardo Laferriere". Departamento de Historia. Villa constitución, 1992.
2) Gabriel Zuzek, La Capital,10 de abril 2011, Suplemento Señales, “Una ciudad, una fábrica y un conflicto”.
3) Rodríguez Ernesto, “El Villazo”, publicación Instituto Superior del Profesorado Nº 3, “Eduardo Lafferriere”.
4) Porcu, Ángel, “Como influyó en mi conciencia el Villazo, octubre 2005.
5) Porcu, Ángel, op. cit.
6) Rodríguez, Ernesto Jorge, op. cit.
7) Informe del Comité Lucha de Villa Constitución, “Hacia el triunfo de la clase obrera”, revista “El Compañero”, Nº 4, abril 1974”.
8) Informe del Comité Lucha de Villa Constitución, op. cit.
9) Revista Militancia, Año 2, Nº 35, 21 de febrero de 1974, Suplemento Nº 12.
10) Informe del Comité Lucha de Villa Constitución, op. cit.
11) Porcu, Ángel, op. cit.
12) Informe del comité de lucha, marzo 1974.
13) La Nación, 23 de enero de 1973.
14) Saglul, Carlos, “Operativo Serpiente Roja”, periódico CTA, Año VII, Nº 74, Marzo 2011.
15) Revista Militancia, op. cit.
16) Informe del comité de lucha, marzo 1974.

BIBLIOGRAFIA UTILIZADA Y PARA SABER MÁS:
- López, Silvana, Martín Jorge, Regis Elida, Historia Regional Nº 11, "Asentamientos industriales en Villa Constitución”. Instituto Superior de Profesorado Nº 3 "Eduardo Laferriere". Departamento de Historia. Villa constitución, 1992.
- Gabriel Zuzek, La Capital, 10 de abril 2011, Suplemento Señales, “Una ciudad, una fábrica y un conflicto”.
- Rodríguez Ernesto, “El Villazo”, publicación Instituto Superior del Profesorado Nº 3, “Eduardo Lafferriere”.
- Porcu, Ángel, “Como influyó en mi conciencia el Villazo, octubre 2005.
- Informe del Comité Lucha de Villa Constitución, “Hacia el triunfo de la clase obrera”, revista “El Compañero”, Nº 4, abril 1974”.
- Revista Militancia, Año 2, Nº 35, 21 de febrero de 1974, Suplemento Nº 12.
- La Nación, 23 de enero de 1973.
- Saglul, Carlos, “Operativo Serpiente Roja”, periódico CTA, Año VII, Nº 74, Marzo 2011.
- Adujar, Adrea, “El Villazo: la huelga metalúrgica de Villa Constitución de 1975”, en P: Berrotaran-P. Pozzi, “Estudios inconformistas de la Clase Obrera Argentina”, Letra Buena, Buenos Aires, 1994.
- Schulman, José, Tito Martín y la verdadera historia del Villazo, Buenos Aires, Manuel Suárez editor, 2004.
- Rodríguez, Ernesto Jorge y Videla Oscar (comps.) (1999): El Villazo. La experiencia de una ciudad y su movimiento obrero, Revista Historia Regional Libros, Villa Constitución, 1999.
- Basualdo, Victoria, “Complicidad patronal-militar en la última dictadura argentina. Los casos de Acindar, Astarsa, Dálmine Siderca, Ford, Ledesma y Mercedes Benz”, en Suplemento especial de Engranajes a 30 años del golpe militar, FETIA-CTA, marzo de 2006.

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