martes, 25 de marzo de 2014

Estados Unidos maneja cientos de miles de paramilitares en 134 países

Enrique Muñoz Gamarra (especial para ARGENPRESS.info)

Con la disculpa del caso reproduzco este material a pedido de varios lectores, se dice, por la importancia del mismo. Como se sabe estuvo incluido en el artículo: “¿Después de Vietnam Estados Unidos ha enfrentado a un ejército de verdad? Línea roja en el sureste de Ucrania”. Por supuesto, esta versión, esta mejorada, con mayores datos y algunos otros suprimidos. No olvidemos que los cambios en el mundo, en estos momentos, son muy rápidos.

Estoy siguiendo el asunto de Ucrania y debo decir con toda justicia que se han editado muy buenos análisis, pero, lamentable, la mayoría omiten el asunto geoeconómico que es la base de lo geopolítico, no toman en cuenta los grandes cambios habidos últimamente en el mundo, otros, entrevistan (en grupos de seis y un moderador al fondo) a personas que ni quiera han escrito un artículo y repiten como loros lo que observan en CNN y Al Jazzera. Pero, en general, la actual situación internacional es absolutamente desfavorable a Estados Unidos, pues, simple y llanamente, la ocupación de Kiev lo que ha traído, en primer lugar, es la aceleración de su caída y, luego, el fortalecimiento del sistema multipolar, además, empalmándose, así de forma secuencial, a lo sucedido el 03 de septiembre de 2013.

Pero, ingresemos a lo que esta vez nos ha traído:

Ante todo su entramado (aparato) ideológico y propagandístico:

Sobre la ideología capitalista hay bastante información. Importa, en esto, su proceso de desarrollo y su impacto en los pueblos. Ha corrido de las teorías abiertamente anti-comunistas, pasando por las de la “Tercera Vía”, cepalistas (teorías de la dependencia y subdesarrollo), “globalización”, “Yihadismo” (con todas sus variantes) y la ideología fascista actual. Esto hay que ordenarla y resumirla como debe ser, de hecho, una tarea pendiente.

Pero, en general, esto está en proceso desde los aparatos ideológicos del estado donde sobresalen la escuela, las universidades, la familia, pero, principalmente los aparatos informativos que manejan las transnacionales de la información en coordinación directa con sus retransmisoras (TV, radio y prensas escritas) en cada uno de los países de la llamada periferia.

Ya sabemos que el ascenso fascista en Estados Unidos ha sido la concreción suprema del grupo de poder fascista de Washington para liquidar las luchas revolucionarias de los pueblos y debilitar al resto de sus oponentes imperialistas. El paramilitarismo que en las actuales condiciones deviene en el centro de la imposición fascista desatada por el imperialismo estadounidense en contra del mundo, se deriva de la asimilación de las centurias de sus derrotas y está concretada como una política hostil, de masas contra masas.

La desestabilización de los estados soberanos débiles en que ahora está empeñado el grupo de poder fascista de Washington, vía su paramilitarismo, no sería nada sin las amenazas de intervención que sobre estos países despliega el ejército estadounidense. Es una presión muy fuerte que como Víktor Yanukóvich no pueden resistir. Y para eso sirvió la masacre pública, pública en la TV mundial, del líder libio, coronel Muammar el-Gaddafi, vilmente asesinado el 20 de octubre de 2011.

Pero el fascismo nada puede ofrecerle al mundo en materia de cultura y saber. Es la peor excrecencia de la cultura y la ciencia. La regla de oro de los fascistas alemanes era el “miente, miente que algo queda”. Su programa solo se basaba en la agitación contra los homosexuales, los gitanos y los judíos. Blandían las razas (no hay razas, sino, especie humana) para ellos presentarse como los superiores. Hitler era un semi Dios de la ignorancia y el chantaje.

El fascismo estadounidense sigue a pie juntillas las enseñanzas de su mentor el fascismo hitleriano. Y no tiene otra alternativa. El “miente y miente que algo queda“, la desarrollan con creces sus transnacionales de la desinformación con enlaces directos en cada país como verdaderas orgías contra la cultura y el saber humano.

Los fantoches de Maidan, es decir, sus hooligans, sus pandilleros y sus bandas religiosas han estado en primera línea en Kiev bajo efectos de drogas. Sus más connotados jefes pagados entre 500 y 600 dólares por día y el resto que solo iban a gritar lo que no sabían, entre 15 y 20 dólares diarios.

Hoy, el crecimiento de este movimiento paramilitar fascista en el mundo es muy intenso. La labor de adoctrinamiento en las iglesias, en los estadios y en las calles, realmente, es muy fuerte. En algunos países está en una situación explosiva y de mucha agitación que denota un grave peligro para el conjunto de los pueblos y que en cualquier momento pueden ser activadas para golpear, en primer lugar, a los movimientos revolucionarios y, luego, saldar cuentas con sus oponentes.

En América Latina es probable que el grupo de poder fascista de Washington esté preparando genocidios masivos contra sindicalistas, líderes estudiantiles, intelectuales progresistas, etc., utilizando a estos movimientos paramilitares fascistas. Ahora esto está en camino con la intervención descarada que han iniciado contra la Venezuela antiimperialista e incluso desplazándose más al sur utilizando a escribidores de viejo cuño para desestabilizar la región.

Es preocupante saber, por ejemplo, que el movimiento Ocuppy Walt Street habría sido organizado por la CIA y ejecutado por el movimiento paramilitar OTPOR. Lo afirmo así el escritor británico, David Vaughan Icke, el año 2011 en el diario vienés Presse.

Otros como Seymour M. Hersh (1), pretenden negar la debacle estadounidense ocurrida el 03 de septiembre de 2013 que cambió el rumbo de la historia de estos últimos tiempos, afirmando que ese día no hubo disparo de misil balístico.

Y así como la decadencia del imperialismo estadounidense es cada vez más notoria, las de sus ideólogos corren también esa misma suerte, por ejemplo, las “tesis” de Zbigniew Brzezinski y, en general, del bloque de teóricos de la llamada “Globalización”, están colapsadas y sin valor. ¿Qué aportes hay, en esta situación de grave crisis económica que azota el mundo, de los llamados “premio nobel” de economía? Para las masas empobrecidas, ninguna, solo recomendaciones de menos salarios y mayores años trabajo para el logro de una mísera jubilación, una situación inmisericorde que enfervoriza el alma del proletariado que ahora mismo (22 de marzo de 2014) están inundando las calles de Madrid.

Y, por último, causa asco el proceder de seudo intelectuales como el argelino-francés, Bernard-Henri Lévy y Santiago Alba Rico. El primero, un conocido mercenario, desenmascarado por sí mismo. El segundo, el más peligroso que se ampara en poses aparentemente izquierdistas bajo cobertura del grupo Rebelión. Es un personaje filo fascista que, al genocidio en Libia, Siria y Kiev, ha llamado revolución. Es ese mismo personajillo que cuando el Pentágono intervenga en Venezuela o Cuba va llamar también revolución. Fidel y el presidente Maduro de Venezuela debían tomar nota de esto.

Esto nos recuerda que hay cinco millones de “intelectuales” trabajando para los servicios de inteligencia de Estados Unidos (2).

Y, sobre esta base, no olvidar sus cientos miles de fuerzas paramilitares en más de 134 países:

Aquí quiero utilizar solo a manera de referencia el apunte de Nick Turse: “El incremento de las operaciones especiales. La guerra secreta de EEUU en 134 países”, publicada el 23 de enero de 2014, en: Rebelión. En realidad un apunte bastante generoso con los Estados Unidos, pues, en el fondo, el asunto es mucho más amplio, sobre todo, por la gravedad de la actual ofensiva fascista, que como sabemos, alcanza incluso a Rusia y China (atentados terroristas).

Fuera de toda duda Estados Unidos tiene una importante fuerza paramilitar en casi todas las regiones del mundo. Tal vez de esto solo se salva la RPDC. Maneja un verdadero ejército en la sombra. No puedo precisarla exactamente, cuánto es, pero, de hecho es numerosísimo en cada uno de estos países.

Pero, en lo fundamental, debemos estar bien claros en reconocer que ese paramilitarismo fascista está alimentado por las barras bravas, las pandillas juveniles y las famélicas bandas religiosas que desde los años ochenta del siglo pasado hilvana cuidadosamente el Grupo de Poder de Washington. Este último avanza barrio por barrio, casa por casa y, viajan en grupos, llevando consigo la biblia (América Latina con el cristianismo) para estupidizar a las familias, célula básica de la sociedad.

Esto ha sido uno de mis grandes preocupaciones desde que entro en prensa mi primer artículo el 22 de marzo de 2008: “Armas, paramilitarismo y agresividad imperialista”, donde sostenía: “Y, finalmente, en los países donde se libran guerras de baja intensidad, han emergido como escuadrones de la muerte (escuadrones juveniles, escuadrones de pandilleros, escuadrones de barras bravas y escuadrones vinculados a las sectas religiosas), su base es el lumpen-proletariado que no vacila, ni un instante, en venderse por un “plato de lentejas”. Visto así el asunto, entonces, es plenamente justificable hablar de un proceso de militarización muy fuerte en los Estados capitalistas” (ver: www.enriquemunozgamarra.org).

Luego avanzamos y sostuvimos el ascenso fascista de Estados Unidos, que algunos sin entender la envergadura de los nuevos acontecimientos que agolpan el mundo, se reían. Las nuevas investigaciones que efectué muestran como en la actualidad el grupo de poder fascista de Washington ahora está en ese camino sangriento. Como sabemos, se inició a finales del 2010 con esa ofensiva militar que el pentágono la denominó “Primavera Árabe” y su primer objetivo fue Libia. Quiere hacer lo mismo con Siria, pero, allí la resistencia armada del ejército antiimperialista sirio es muy fuerte. Ahora está agazapada sobre Ucrania y Venezuela. El asunto es salir airoso en la nueva reestructuración capitalista que diseñan tras la gran depresión económica de 2008, aplastando a Rusia y China. Esto no está resuelto, pues, saben que la Gran Crisis (Gran Depresión de 2008) no está disipada, por el contrario se está a la espera de lo peor. Como dijo el economista Juan Torres López el 06 de marzo de 2014 en una entrevista concedida a la radio europea, “El informativo de radios libres y comunitarias: Mas Voces”: “No se ha hecho ninguna reforma importante de calado significativo que frene el cáncer de la economía financiera mundial, se han dedicado a tapar los crímenes financieros de la banca privada, salvar la cara de los banqueros, es decir una bomba de relojería…”

Hace un día (07 de marzo de 2014) leí una nota en kaosenlared: El titular era: “Estados Unidos eleva los fondos para operaciones subversivas del Pentágono”. Y la parte importante: “El proyecto de presupuesto de Estados Unidos para el año fiscal 2015 pretende elevar a niveles sin precedentes los fondos para las Fuerzas de Operaciones Especiales (FOE) como instrumento de subversión a nivel global. El secretario de Defensa, Charles Hagel, solicitó al Congreso más de 7.700 millones de dólares para esas unidades élites, lo que representa 10 por ciento por encima de lo asignado en 2014, además de un aumento del personal de 66.000 a 69.700 efectivos. Hagel argumentó que las FOE desempeñan un papel clave en la lucha contra el terrorismo, en la respuesta a crisis en la arena internacional y el desarrollo de relaciones con sus similares en otras naciones, en particular entre los miembros de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Uno de los principales objetivos es lograr que las FOE, que están presentes en más de 70 naciones, integren una estructura vinculada a través de redes de comunicaciones seguras con alcance global, para llevar a cabo acciones de subversión como las que realizan en Ucrania en cooperación con sus aliados. En este sentido, el jefe del Comando de Operaciones Especiales, almirante William McRaven, dijo recientemente ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes que las unidades que él dirige incrementarán su presencia en los próximos años en todo el mundo. En la medida en que Estados Unidos reduce las intervenciones militares en gran escala, crece la importancia de las FOE como brazo armado y de apoyo a grupos subversivos, agrega el estudio” (3). Importante nota que reconfirma mis sospechas de la importancia del paramilitarismo en la imposición fascista estadounidense sobre el mundo.

Notas:
1) “¿El sarín de quién?”. Nota publicada el 13 de febrero de 2014, en: Red Voltaire.
2) “Entrevista a Gilberto López y Rivas, antropólogo mexicano. El pensamiento estratégico”. Nota publicada el 18 de octubre de 2013, en: Rebelión.
3) “Estados Unidos eleva los fondos para operaciones subversivas del Pentágono”. Autor: Roberto García Hernández: Nota publicada el 07 de marzo de 2014, en: Kaos.

Enrique Muñoz Gamarra es sociólogo peruano, especialista en geopolítica y análisis internacional. Autor del libro: “Coyuntura Histórica. Estructura Multipolar y Ascenso del Fascismo en Estados Unidos”.

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Anuncios de la vergüenza

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

En alguna ciudad latinoamericana donde no abundan los ricos precisamente, pueden leerse, uno tras otros, los siguientes anuncios publicitarios en enormes vallas callejeras: “Hay un mundo mejor… ¡Pero es más caro!”; o este otro: “El 0.000001 % aparece en nuestras listas. El resto nos lee. Revista Forbes”. Y en alguna publicación, elegantemente presentada en fino papel satinado: “¡Bienvenido a la clase!”, firmado por una lujosa marca de automóviles.

Vivimos en un mundo -así nos cansamos de escucharlo, más aún durante las dictaduras que asolaron nuestros países en estas últimas décadas- “occidental y cristiano”. Occidental, no sólo por la posición geográfica, eso está claro (el planeta no tiene Este y Oeste; eso es un código humano. ¿Quién inventó el Meridiano de Greenwich?). En todo caso, ello intenta significar diferencias de cosmovisiones: hay una línea imaginaria que separa tajantemente dos mundos, dos maneras de ver la vida. La nuestra, occidental, va de la mano de aquello de “cristiano”. Y se profese o no esta religión monoteísta basada en la figura de un Dios masculino, todopoderoso y a veces bastante sordo a nuestras súplicas, nadie puede escapar a la ideología cristiana dominante. Nos guste o no: ¡somos occidentales y cristianos! Ser, por ejemplo, musulmán o budista en nuestro medio no deja de constituir una excentricidad. Y nos guste o no también, vivimos en un mundo donde el consumo nos define. Dime qué consumes y te diré quién eres. Eso es Occidente.

De esa manera, todo el mundo sabe -aunque no lo practique- que es de buen cristiano poner la otra mejilla así nos hayan pegado en la primera. Es decir: en nuestro mundo cultural cristiano (y occidental), donde el Hijo de dios, dios encarnado, el Mesías o como se le quiera llamar vino a enseñárnoslo hace dos milenios, debemos ser solidarios, humildes y no arrogantes. Eso, al menos, es lo que se ha escuchado siempre. Somos “buenos” en tanto no somos altaneros, soberbios, despectivos del inferior. Recuerdo un refrán que nunca deja de impresionar: “la codicia rompe el saco”. La bondad se une a la solidaridad. No hay que mostrarse ostentoso.

Incluso algunos sacerdotes que conocí personalmente -dos de ellos masacrados en El Salvador en 1989- predican con su ejemplo todo eso. Haber sido asesinados en eses país centroamericano justamente por mantener esos ideales me hizo cuestionar el tema de la solidaridad. ¿Será que el mundo realmente quiere eso? Pero entonces ¿cómo entender estos anuncios publicitarios?

A decir verdad, la única “Solidaridad” exitosa que he visto hasta ahora fue el sindicato que en Polonia, liderado por el luego Premio Nobel de la Paz Lech Walesa y apoyado por el Papa Juan Pablo II, sirvió como instrumento para derrotar al gobierno comunista y restaurar el capitalismo en ese país. Y, a decir verdad también, esa Solidaridad -dicen que financiada por la CIA- no parecía muy comprometida con estos valores de humildad y altruismo. En todo caso -debo confesarlo- me parece más cercana a lo que los carteles de marras transmiten: “¡sea exitoso! ¡Entre al mundo de los mejores! ¡Marque su diferencia!” ¿Consumiendo cosas caras entonces? Pero…. ¿cómo? ¿Y la humildad y toda esa retahíla de pomposas declaraciones que condenan la ostentación?

Y ahí empiezan las contradicciones. Si vivimos en un mundo occidental y ¡cristiano!, ¿qué será lo que significan las propagandas citadas? ¿Cómo es posible esto: no es malo ser arrogante, jactancioso, soberbio, petulante y presumido? Porque, me parece, estas promociones a eso apuntan, ¿no? Si la codicia rompe el saco, ¿por qué ensalzarla?

Definitivamente, creo que la gran mayoría de la población del mundo jamás podrá ingresar en ese 0,000001 % de los que aparecen en las listas de multimillonarios. ¿Estamos condenados a no ser “exitosos” entonces?

Lo más patético es que buena parte del 99,999999 % restante se termina creyendo estas propagandas y pensando que sí podrá algún día.

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María Corina Machado, Armando Valladares y Gloria Stefan: Un mal que no tiene cura

Orlando Hernandez (desde Cuba, especial para ARGENPRESS.info)

Confieso, que cuando conocí hace unos días las primeras informaciones sobre la posibilidad de que la histérica opositora venezolana María Corina Machado ocupara el escaño de Panamá, en una de las Sesiones de la Organización de Estados Americanos (OEA), para descargar toda su verborrea antichavista, no experimenté sorpresa alguna.

Lo primero que pensé es que realmente la derecha continental está en un franco proceso ofensivo para el que no escatimarán recurso alguno incluyendo el concurso (¿voluntario?) de la histórica genuflexión de ciertas élites gobernantes, que aunque ya van siendo cada vez más aisladas, ciertamente no deben tomarse a la ligera.

Y, al mismo tiempo, uno se percata del estado de desesperación de esas fuerzas que reman contracorriente frente a la creciente ola de movimientos populares en el subcontinente que aboga por la independencia y autodeterminación y rechazan el dictado de Washington.

No deseo referir en este comentario reflexión alguna sobre el triste papel del gobierno antipanameño de Ricardo Alberto Martinelli Berrocal, empresario (por encima de todo) y político, hombre de una “integridad lamebotas” del imperio sin discusión, solo superada por su poca vocación popular, traidor del legado del General Omar Torrijos, a quien a diferencia de Martinelli los pueblos del continente recordarán eternamente.

Tampoco quiero asociar mis palabras a por qué fue la OEA el escenario seleccionado en esta oportunidad como parte de la más brutal guerra mediática desatada contra proceso revolucionario alguno en los últimos 15 años.

El “Ministerio de Colonias Yanqui”, como la denominó alguna vez Raúl Roa García, legendario Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, al que todos sus compatriotas le otorgaron el titulo de Canciller de la Dignidad, sigue demostrando que hace rato, si acaso lo fue alguna vez, no representa la realidad de un continente “que había hecho trizas” y que hoy vive un indiscutible cambio de épocas al decir del presidente ecuatoriano Rafael Correa.

La OEA, vuelve a desempeñar el papel ridículo y mordaz que brillantemente y para la posteridad describió Roa y que ha terminado de despojarla del oropel de veracidad que tenía, si es que aún le quedaba algo.

Quizás los que me lean pensarán que expreso la “sempiterna actitud de Cuba contra la OEA” y aunque ciertamente pueda que no les falte alguna razón, los quiero remitir a la explicación de voto del representante de Brasil, cuando en la sesión para definir el carácter (público o privado) del intercambio que tendrían los Estados miembros sobre la situación en Venezuela expresó que su país habría votado por una vista pública, pero ante la realidad del objetivo de algunos miembros de la OEA de hacer “un circo” del asunto y ante la falta de un real sentido de preocupación por temas de derechos humanos, su país votaba por un debate reservado.

Entonces, el objetivo de mi nota es subrayar que la maniobra misma orquestada contra la Revolución Bolivariana es claramente diseñada, financiada y dirigida por el gobierno del país donde radica la sede de la OEA, o sea Estados Unidos de América, que ha utilizado este tipo de acciones contra otros países desde tiempos inmemoriales.

Cuba ha sido víctima también de montajes de este tipo en los que Washington ha utilizado marionetas sin mayor pedigrí que su hoja de servicios al enemigo de su propio país.

Referiré aquí sólo dos casos, que por su trascendencia y estrepitoso fracaso merecen especial atención.

Armando Valladares es un personaje que por los años 80, estuvo en la palestra de los “escogidos” por Estados Unidos para atacar a Cuba en foros internacionales.

Vinculado a los órganos represivos de la dictadura de Fulgencio Batista- hay documentos que lo atestiguan-, fue condenado a prisión al ser sorprendido en acciones terroristas poco después del triunfo de la Revolución en 1959, sobre lo que también hay abundante información en la red de redes, junto a Carlos Alberto Montaner, quien al modo de decir de los cubanos es “otro que bien baila”.

Ambos, Montaner y Valladares son reconocidos asalariados de los Servicios Especiales de Estados Unidos y en el caso del primero ha sido el artífice de las acciones anticubanas en España y usual “comentarista” contra todo lo que huela a progresismo en diarios de la Florida y hasta en la aburrida y mentirosa CNN (en español).

Pero sigamos con el Sr. Valladares. Este hombre, fingió invalidez en la cárcel y se auto tituló además poeta, para generar una campaña internacional a favor de su libertad. Existen las imágenes, que el mundo conoció a principios de los 80 en las que mientras juraba y perjuraba que era paralítico, en la oscuridad de las noches, hacía ejercicios de calentamiento de pie y hasta corriendo en el interior de su celda. A eso, en Cuba y en la China, se le llama “impostor”.

El gobierno cubano, por decisión soberana y como gesto de buena voluntad con el entonces presidente de Francia, Francois Mitterand, y su esposa Danielle, puso en libertad a Valladares, quien a la postre subió por propios sus pies la escalerilla del avión que lo condujo a París, tejiendo un velo de vergüenza en las humanitarias intenciones del mandatario galo, quien había pedido a Cuba la excarcelación atendiendo a la supuesta parálisis del gran simulador.

Ni corto ni perezoso enseguida reactivó su militancia anticubana y además de las acostumbradas andanzas terroristas fue convertido de la noche a la mañana nada más y nada menos que en miembro del servicio exterior de los Estados Unidos

Sirvió como tal en las administraciones de Ronald Reagan y George Bush (padre); en el primer caso como miembro de la delegación estadunidense ante la otrora Comisión de Derechos Humanos de la ONU, en la época en la que al ejercicio anticubano se dedicaban millones de dólares del contribuyente norteamericano.

Son de antología los tropiezos y vergüenzas a los que Valladares expuso a la delegación del imperio en ese organismo de las Naciones Unidas por aquellos días.

Como botón de muestra, cito un artículo aparecido el 7 de Marzo de 1988 en el hoy anticubano y antichavista diario “El País” de España, bajo la firma de su corresponsal en Ginebra Georgina Higueras, y titulado “Malestar en la Comisión de Derechos Humanos por la politización de caso Cuba”.

En el artículo la periodista no solo expone “las presiones” del “delegado” norteamericano Armando Valladares hacia países miembros de la CDH para forzar el voto contra Cuba.

También afirma que miembros de la Comisión critican la politización que la delegación estadounidense hace del caso Cuba y reseña comentarios de varias fuentes sobre que “La actitud del representante de Washington, Armando Valladares, es contraproducente e irrita a los mismos aliados de Estados Unidos porque deja traslucir una clara motivación política, en lugar de una preocupación humana”.

Más de 25 años después de aquellos episodios, Valladares sigue apareciendo de cuando en cuando en actos y colectas para la “libertad de Cuba”, se sabe que dirige una “Fundación de Derechos Humanos” radicada en Nueva York, con fondos de dudosa procedencia, pero seguramente asociados a su paga por el gobierno como retribución a sus servicios.

Además, trascendió que Valladares hace trabajitos como barbero (¡allá el que ponga la cabeza en sus manos!) y por sus tristemente célebres papelones en Ginebra cuando atacó a su propio pueblo.

El otro caso de “campeonato” es el de la cantante de origen cubano Gloria María Milagrosa Estefan.

Gloria viajó a Estados Unidos con apenas un año cuando su padre, escolta personal de la esposa del dictador Batista, abandonó Cuba en 1959. Su progenitor fue también miembro de la Brigada 2506, derrotada en Playa Girón y luego combatió en Viet Nam de donde regresó afectado por el agente Naranja, rociado por la aviación del Pentágono sobre sus propios soldados.

Siendo muy joven se casó con el empresario musical Emilio Stefan, también de origen cubano, y juntos han desarrollado una industria musical en el Sur de la Florida que combina el talento de ambos con lo que ha sido una de sus principales bases de acción: la campaña contra la Revolución Cubana.

Explotando comercialmente su condición de “exiliada”, Gloria Estefan, junto a su marido, le ha sacado beneficios políticos a su éxito como intérprete y su presencia en los medios para denostar a la Revolución Cubana, de la cual nunca tuvo- ni tiene- ni la más ínfima idea.

Ella estuvo entre los artistas de origen cubano, junto al actor Andy García (“otro que bien baila”) que en medio de la disputa por el regreso del niño Elián González a su patria junto a sus familiares, hizo generosas donaciones para garantizar la seguridad (paramilitar) de la casa donde tenían secuestrado al niño.

Ha visitado el territorio ilegalmente ocupado por los Estados Unidos en la Bahía de Guantánamo, donde se tortura y reprime, con el declarado propósito de cantarle a quienes se marchaban de Cuba de manera ilegal por esa vía en el contexto de la llamada crisis de los balseros en 1994 y por la “libertad de Cuba”.

Esa misma Gloria- y aquí viene el hilo que la conecta al camaján de Armando Valladares y a la histérica (anti) venezolana María Corina Machado- fue empleada del servicio exterior de los Estados Unidos para atacar en el seno de las Naciones Unidas a la nación que la vio nacer.

En 1992, en el contexto del 47 Periodo Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Cuba presentaba ante ese órgano por segunda ocasión el Proyecto de Resolución para la eliminación del genocida bloqueo impuesto a nuestro país desde 1962.

La batalla era dura en esos años.

Con la desaparición del bloque de países socialistas y al perder Cuba más del 85 % de su comercio exterior, ante una realidad económica sin precedentes que nos llevó a adoptar la estrategia de resistencia que ha pasado a la historia como Período Especial en tiempo de paz, el imperio, como ha dicho el Compañero Fidel, se aprestó para dar la última estocada a la Revolución Cubana.

Naciones Unidas fue una de esas trincheras vitales y aun en medio de esa situación Cuba dio allí una batalla que luego de más de 20 años ha dado como fruto el apoyo de la abrumadora mayoría de la comunidad internacional.

Estados Unidos no escatimó recursos para lograr su objetivo y para ello compró y convocó a cuanto agente pudo.

A ese esfuerzo imperial se sumó Gloria Estefan y los representantes de Washington la presentaron como miembro de su delegación.

El debate fue duro y hay testimonios de que incluso Estefan intervino intentando convencer a propios y ajenos de la necesidad de “castigar” a Cuba.

Otras versiones narradas de manera informal por amigos de la Cuba revolucionaria que presenciaron los debates revelan que en su exposición demostró tanta falta de conocimiento de la historia de su país y tal sumisión a los designios de sus amos que un representante cubano le recomendó olvidarse de la política y dedicarse solo al canto, terreno donde ella podía cosechar frutos en su vida.

El resultado de la votación ese año fue de 59 estados en contra del bloqueo, tres a favor, 71 abstenciones y 46 ausencias.

Gloria Estefan fue no solo apabullada por los representantes cubanos, sino que debe guardar como uno de sus más “caros” tesoros el hecho de que eso le ocurrió el año en que decidió servir en la silla de la nación que ha ocasionado más de tres mil muertos a su pueblo por acciones terroristas.

Fue aquel el primer éxito de más de 20 victorias de Cuba en esa batalla que en 2013 alcanzó la cifra de 188 países contra el bloqueo, 2 a favor y 3 abstenciones.

Por esos antecedentes, no debe sorprendernos que la intentona de hace unas horas contra Venezuela en la infeliz OEA haya sido derrotada, como lo fueron las maniobras contra Cuba en la ONU.

La histérica María Corina Machado y sus cómplices dentro y fuera de Venezuela debieron haber pasado revista un poco a la historia, y quizás ¿por qué no?, debió hacer unas llamaditas a Gloria Estefan y al gran simulador, el ``paralítico`` Valladares para que la prepararan ante la paliza que recibiría.

Porque al final de cuentas María Corina Machado, Armando Valladares y Gloria Stefan son como virus de un mismo mal… y no tienen remedio.

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Argentina: Milani y la cuestión militar a 38 años del 24 de marzo

Carlos Abel Suárez (SIN PERMISO)

Recordando a Pipo Westerkamp

Ya hay más que suficientes testimonios que acreditan el papel del actual Jefe del Ejército, Teniente General César Santos Gerardo del Corazón de Jesús Milani, durante el terrorismo de Estado. La mayoría de los organismos de Derechos Humanos, incluso los más próximos al oficialismo, han cuestionado la terquedad de la presidenta Cristina Fernández en negar las evidencias y otorgarle mayor poder a Milani. Porque es inédito en el historial militar que Milani, al acceder al cargo de Jefe de Estado Mayor del Ejército, la más elevada jerarquía de la institución, conserve la jefatura de Inteligencia, su destino anterior, es decir que seguirá bajo su control esta actividad tan nefanda del Ejército, la más temible hasta para los propios cuadros militares. Además, apenas designado, logró que el gobierno reasignara partidas presupuestarias a Inteligencia, que duplican lo destinado a la misma función por las otras armas.

Es una gran paradoja que el gobierno que impulsó el juzgamiento de aquellos que cometieron crímenes contra la humanidad, aberrantes e imprescriptibles, dé un giro de 180 grados para transitar los últimos meses de su gestión restaurando al autoritarismo militar. Poner al frente del Ejército a un “entenado”, copartícipe del terrorismo de Estado, con una dote para gastar a gusto en espionaje. En la secretaría de Seguridad, de la que dependen Gendarmería, Prefectura y la Policía federal a Sergio Berni, otro veterano operador de Inteligencia de menor cuantía. No es difícil suponer, por consiguiente, que los cambios constituyan un todo coherente, de otros cambios políticos y económicos.

La sanción de la Ley Antiterrorista y el cuestionado Proyecto X, abrieron la puerta para violar la Ley de Defensa que estableció que era un delito comprometer a los militares en los conflictos internos del país y de usar los siempre poderosos aparatos del Estado y de las fuerzas de seguridad para espiar a los ciudadanos y ciudadanas. Una prohibición que nadie creyó que se cumpliera efectivamente, porque han sido frecuentes las denuncias de una que otra transgresión, algunas hasta el ridículo, como la que se ventilará en el juicio oral, que próximamente, enfrentan los fundadores de la Policía Metropolitana. La primera “acción” en la flamante fuerza de seguridad fue la de poner escuchas telefónicas al cuñado de Mauricio Macri, el jefe de la Ciudad. A su vez el abogado Ricardo Monner Sans - querellante en la causa del contrabando de armas a Croacia y Ecuador, durante la gestión de Carlos Menem solicitó al juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 10, que se “realicen allanamientos en el Edificio Libertador” para verificar la existencia de una oficina, desde donde se “vigilaría” a conocidos periodistas. Puntualiza, la denuncia de Monner Sans que, en caso de comprobarse el supuesto espionaje, Milani podría haber cometido los delitos de violación de deberes de funcionario público y de violación de secretos y de la privacidad, que estipula el Código Penal. El jefe militar tiene que responder también a la acusación de enriquecimiento ilícito, ya que resulta sospechoso que con el sueldo de militar haya podido acceder a los bienes que declara como propios.

Varios testigos han relatado ante la justicia la participación de Milani en la represión realizada por “los grupos de tareas” en La Rioja y Tucumán; figurando en el listado militares que integraban el tenebroso Batallón 601 de Inteligencia y registrado como represor, desde 1984, en el informe de la Comisión Provincial de Derechos humanos. Al sostener a Milani el gobierno kirchnerista da un giro de 180 grados en Derechos Humanos e ingresa en un terreno pantanoso. Será difícil justificar el procesamiento y lograr una condena firme en los tribunales de cientos de casos como el de Milani: ¿o existe el principio de “obediencia debida” para los que aplauden al gobierno y actúan de “nacionales y populares” y condena para los otros? Estamos en un problema. No hay represores buenos o ex represores, como bien lo expresó Norma Morandini en el Senado de la Nación, en oportunidad del tratamiento del pliego de su nombramiento como jefe del Ejército.

Una transición difícil y contradictoria

Los padecimientos, la lucha, las dificultades de los pueblos latinoamericanos para superar el militarismo, las dictaduras militares, fue una conquista civilizatoria. Por cierto con eso no se llegó al cielo; existen las transnacionales, la deuda externa, la exclusión, la explotación y la plusvalía. Pero hasta los años ´80-´90, teníamos todas estas lacras más los gobiernos militares en casi todo el Continente. Por ello es conveniente un repaso del pasado reciente para no cometer viejos errores y que lo que una vez tiramos al cesto de los desperdicios no vuelva a entrar por alguna chimenea disfrazado de Papa Noel o viejito Pascuero, como lo llaman en Chile. El militarismo se retiró por la lucha de los pueblos, particularmente del movimiento obrero, por la acción colectiva de hombres y mujeres comprometidos con la democracia y los derechos humanos. También supo retroceder por daños colaterales de sus propias torpezas o de las necesidades de las clases dominantes. Raúl Alfonsín, cinco días después de asumir, mandó a juzgar a las tres Juntas Militares, responsables de la peor dictadura que asoló la República Argentina entre 1976-1983. La legitimidad electoral y el apoyo popular del que gozaba Alfonsín por momentos opacaba la claridad del análisis: pero se trataba de un gobierno débil. La herencia económica y por lo tanto social era catastrófica, el peronismo que había sido derrotado en las elecciones generales, sin embargo había ganado en los Estados provinciales más conservadores; la relación de fuerzas en el Senado era desfavorable al oficialismo y los militares, antes de irse, habían dictado una auto amnistía y quemado gran parte de la documentación relacionada
con los crímenes y aberraciones cometidas. Para peor, el candidato del justicialismo, Ítalo Lúder, se había comprometido con esa auto amnistía, es decir, los mandos militares se sentían legitimados políticamente y controlaban los puestos de mando de las tres armas y de las fuerzas policiales de todo el país. Sólo un pequeño grupo de casi heroicos ex uniformados, ya veteranos, que había sido separados y hasta encarcelados durante la dictadura, formaron el Centro de Militares para la Democracia (CEMIDA), alrededor del repudio a la Doctrina de la Seguridad Nacional en la que se habían formado por décadas los cuadros castrenses. “A mí me quedan dudas acerca de la existencia de una vocación militar. En los últimos años han demostrado únicamente una vocación policial” señalaba en aquellos días el Coronel (R) Luis César Perlinger, del CEMIDA.

No obstante, esa relación de fuerzas desfavorable y no sin discusiones internas en el propio gobierno - a dos ministros de Defensa, Raúl Borrás, y Roque Carranza, se les quebró la salud en los dos primeros años -, Alfonsín decidió poner a los jefes militares en el banquillo de los acusados.

Cuando el juicio a las juntas había transitado la mitad de su tiempo (se inició el 22 de abril y dictó la sentencia el 9 de diciembre de 1985) un editorial de El País advertía “En el envite jurídico va la supervivencia de la propia presidencia de la República: si los nueve triunviros resultaran absueltos o sentenciados a penas pequeñas y simbólicas, el hombre que firmó su procesamiento no duraría una semana en su despacho de la Casa Rosada”. Y agregaba más adelante “Tanto da si en el proceso se prueba un crimen o 30.000, por cuanto en el ánimo de todos está el convencimiento moral, más allá de toda duda, de la comisión de incontables atrocidades por la dictadura militar. El juicio de Buenos Aires, errónea e interesadamente calificado de Nuremberg criollo, carece de otro precedente que el proceso a los coroneles griegos después de la ocupación turca de Chipre. Con la diferencia de lo especialmente abominable de la represión argentina y de que por primera vez en la historia se juzga penalmente a tres ex presidentes consecutivos de una nación y a tres cúpulas completas de sus Fuerzas Armadas. El reto es enorme, y todo tipo de asechanzas aguardan al gobierno constitucional. El juicio es, en definitiva, un gran proceso en el fin del mundo contra la prepotencia del poder - civil o militar - y en reclamo del derecho como única muralla contra el extravío de la razón. Debería ser amparado por todos los ciudadanos libres del mundo. Sin embargo, en las bancadas de la Cámara Federal de Apelaciones de Buenos aires sólo toman asiento dos solitarios observadores internacionales: representan a la Asociación Española de Defensa de los Derechos Humanos y a Amnistía Internacional”.

Lo que entonces se llamó “El Juicio del Siglo” fue un acontecimiento que sacudió a la opinión pública y al territorio de la política le formuló nuevos problemas. La cuestión militar, lejos de haber cerrado el capítulo de las responsabilidades penales en las cúpulas militares, abrió centenares de nuevos procesos. Ricardo Molinas, por ejemplo, un ciudadano ejemplar que no tenía ni custodia ni auto oficial, a cargo de la Fiscal Nacional de Investigaciones Administrativas comenzó a trabajar sobre la responsabilidad de las empresas y funcionarios civiles en los gobierno militares, un tema casi más peligroso que juzgar represores.

El juicio y el fallo que condenó a las Juntas fue considerado por la derecha como un “ataque al prestigio de la institución militar” (lo mismo que hoy dice Milani con relación a las denuncias de las víctimas de la represión que lo comprometen), los cuarteles deliberaban, mientras que en la izquierda y en los organismo de DDHH se polemizaba sobre claroscuros de la sentencia. “Mucho se ha dicho y escrito al respecto por parte de apologistas y de detractores. No cabe la menor duda que para los luchadores por los Derechos Humanos, para los militantes por el progreso social y cultural de la humanidad, este fallo ha disipado ilusiones y expectativas y nos deja un sabor amargo. Para unos porque esperaban de un Estado burgués en proceso de recomposición la satisfacción de su necesidad de justicia. Para otros, porque el fallo nos recuerda el largo camino que queda aún por recorrer para alcanzar esa justicia que aspiramos. Porque nos muestra que sólo hemos recorrido un tramo y que la meta está aún lejana. Pero reconocer la distancia de la meta, no nos puede llevar a menospreciar el camino ya recorrido, los niveles ya conquistados”, escribía el abogado y dirigente trotskista Ángel Fanjul, en 1986, cuando la sentencia de la Cámara pasó a revisión por la Corte Suprema de Justicia.

Algo de aire fresco representaba el proceso democratizador y desmilitarizador argentino, pero en un contexto latinoamericano y mundial adverso. Eran los tiempos de Ronald Reagan y la Dama de Hierro, de la contra nicaragüense, donde los represores argentinos todavía cotizaban en el mercado de mercenarios expertos en crímenes horrendos. Pinochet amenazaba quedarse por décadas en Chile, todavía se encarcelaba y torturaba en Uruguay y en Bolivia, mientras que en Brasil la transición a la democracia caminaba a paso de tortuga. Un mundo que no había cerrado la cuenta de la Segunda Guerra Mundial y la Guerra Fría se calentaba de a ratos. Y no se trata de una metáfora. Mientras en el Palacio de Tribunales se juzgaba a las Juntas de la dictadura argentina, a pocas cuadras de allí, en la avenida Las Heras y Austria, precisamente el 5 de junio de 1985, una modesta manifestación convocada por el Movimiento Judío por los derechos Humanos, exiliados paraguayos y militantes de izquierda, reclamaba frente a la representación diplomática de Paraguay, que el dictador Alfredo Stroessner dejara de salvaguardar a Josep Menguele. Había entonces evidencias de la presencia del asesino de Auschwitz en Paraguay, amparado por Stroessner, un déspota que nunca fue juzgado en su país y murió tranquilamente cuidado en Brasil. Protector y protegido tuvieron la misma suerte.

El 25 de Septiembre de 1986, pocos meses antes del primer levantamiento de los Carapintadas contra Alfonsín, el ex presidente Arturo Frondizi, disertaba en el Círculo de Oficiales de la las Fuerzas Armadas de la avenida Quintana. En un salón repleto de viejos y nuevos oficiales, entre ellos figuras de primera línea de la dictadura, dinosaurios que lo habían vapuleado durante su presidencia, y varios con mando de tropa, Frondizi denunció que “el país está en estado de indefensión”. Renovó así una sociedad con lo más reaccionario del país, que no abandonará hasta el final de sus días.

Cultor durante su presidencia de la teoría del “frente interno”, que venía de lejos y que derivó en la Doctrina de la Seguridad Nacional, testigo del terrorismo de Estado que secuestró y masacró a su hermano Silvio y a cuatro sobrinos, Frondizi dijo en esos momentos cruciales de rescate de la democracia que “la historia del Ejército es la historia de la Nación misma y la patria y el Ejército están ligados (…) destruir a las instituciones militares es como destruir a la patria misma”. Ese día se cansó de arrancar aplausos de los uniformados con frases que justificaban todos los golpes militares “no hagamos un capítulo de cargo contra los militares, sino contra toda la sociedad en su conjunto”. Hombre inteligente, en un punto no rompía con sus viejas ideas desarrollistas: “Nosotros no podemos ser ingenuos o solucionamos las cuestiones de fondo que llevan a esos golpes, o el país seguirá corriendo todos los riesgos”.

En esos días, en que los jueces comenzaban a procesar a los represores, luego del fallo contra los triunviros y cuando se discutía una Ley de Defensa Nacional, que apuntaba a cerrar el capítulo del “frente interno”, Frondizi provocó el delirio de los oyentes cuando puntualizó: “que no me digan ahora que los antecedentes radicales no permiten que las fuerzas armadas actúen en cuestiones internas “ y recordó la represión de la Semana Trágica de 1919 y de las huelgas en la Patagonia, durante el gobierno de Hipólito Yrigoyen. Como si todo lo que había dicho fuese poco agregó: “en la Argentina los grupos subversivos no actúan todavía, pero están organizados, están dentro y fuera del gobierno”.

Pizza y Champán

La posteridad fue inmisericorde con Raúl Alfonsín al pronunciar aquella frase: “la casa está en orden”, con el que pretendía cerrar el capítulo de la primera rebelión militar de Semana Santa, comandada por Aldo Rico, y en cuyo entorno aparece en las fotografías publicadas por la prensa en esos días de Semana Santa, el actual Jefe del Ejército César Milani. Las sublevaciones Carapintadas y el insólito, absurdo y confuso ataque al cuartel de La Tablada pusieron el epílogo del gobierno de Alfonsín en cuanto al problema militar.

En medio de la formidable hiperinflación llegó al gobierno Carlos Menem, con un nebuloso programa, especialmente con respecto a los militares. Habían trascendido algunos acuerdos con el sector Carapintada, todo posible en un Menem que había prometido una vela a todos los santos de todas las religiones. Una vez en el gobierno firmó el indulto de los jefes de la dictadura condenados y presos con sentencia firme, una medida que también alcanzó a dirigentes de la guerrilla de los ´70. El indulto, además de concitar el repudio de los defensores de los derechos humanos, no aquietó las aguas militares.

Por un lado los Carapintadas querían cobrar la supuesta factura que Menem les debía, ex miembros de la dictadura volvieron a ocupar puestos relevantes en los medios y en la vida pública. Varios represores se lanzaron a la carrera política, entre los más destacados y que tuvieron logros electorales: Domingo Bussi, el carnicero de Tucumán, David Ruiz Palacios en el Chaco, Juan Alberto Pita en Corrientes, Roberto Ulloa en Salta. Aldo Rico (el Ñato) primero llega a diputado, luego convencional constituyente, Intendente de San Miguel, y ministro de Seguridad en la provincia de Buenos Aires; el subcomisario torturador Luis Abelardo Patti es designado como superpolicía en Catamarca, (para embarrar la investigación del asesinato de la joven María Soledad cometido por los hijos del poder) después arrasa en las elecciones para Intendente de Escobar; la lista sigue con otros personajes de menor talla.

Entre las tareas encomendadas a los militares en la era de la pizza y el champán, figura la realizada por Andrés Antonietti, brigadier de la Fuerza Aérea. El aviador, que circulaba en la Corte menemista, asume, entre otros mandados, el desahucio de la esposa de Menem, Zulema Yoma, y de su hija Zulemita. Echándolas de la residencia presidencial de Olivos, resolvió Menem - con ayuda del Brigadier - sus pleitos de divorcio.

Sin embargo la crisis golpea la puerta de todos y también a la de los militares. Los salarios de oficiales y suboficiales fueron licuados por la inflación y se amplía la brecha entre los de más abajo del escalafón con lo que ganan los jefes. Un oficial del Estado Mayor, según La Nación del 4 de noviembre de 1990, confesaba: “La situación salarial es insostenible y no tenemos más remedio que mirar al costado - o directamente aceptarlo - cuando nos enteramos que nuestros hombres tienen otro trabajo”. Qué lleva a una empresa civil a contratar militares, pregunta el periodista: “Es gente muy responsable, eficiente, que trabaja mucho y no cuestiona el sueldo”. En esos días se estimaba que más de la mitad de las 2.500 personas que trabajaban en el edificio Libertador, tenían doble empleo. Era frecuente encontrarse en esos días con un suboficial en actividad manejando un taxi.

“Hay una proletarización de la sociedad argentina que comienza con los docentes y con las FFAA. Yo no soy marxista y por lo tanto no pienso que la condición material sea determinante, sin embargo condiciona”, advertía con picardía el ex jefe carapintada, Aldo Rico, en octubre de 1990.

En ese año se postergó la baja de los conscriptos porque las FFAA declaraban que no tenían fondos para la revisación médica (placas radiográficas, etc.) de la clase 1972 que debían reemplazarlos. En septiembre se anunció la liquidación de los Liceos Militares, una medida que fue resistida y finalmente quedaron funcionando en una especie de cogestión Ejército- Ministerio de Educación y capital privado.

La penuria no terminaba allí, tomó un cariz tragicómico. Edificios militares eran alquilados para fiestas civiles, casamientos, cumpleaños, y hasta un cuartel con camiones y soldados (trabajaban de extras) fue arrendado a la producción de la película Siete días en el Tibet, filmada en Uspallata, Mendoza y protagonizada por Brad Pitt; lo que provocó una protesta formal de la embajada China. El 7 de abril de 1991, cayó preso el coronel Luis Pereyra, de la rama de ingenieros, que había organizado una banda de piratas del asfalto (en la que estaban involucrados ocho uniformados), con sede en el Batallón 601 de Arsenales Domingo Viejobueno. Trasladaban la mercadería robada en camiones del Ejército camuflados. La Nación entrevistó al General Aníbal Laiño, director de Relaciones Institucionales del Ejército: - ¿El auge de delitos en los cuales aparecen implicados algunos militares puede obedecer a alguna causa en particular? ¿Tal vez los bajos salarios?

-“No existe causa alguna que pueda justificar que cualquier ciudadano cometa un delito común y menos que ese ciudadano sea un militar. Por ser hombre de armas, los militares estamos regidos por códigos de honor que nos obligan a mantener una conducta irreprochable y por ello también recae sobre nosotros una doble condena: la de la sociedad, a través de la justicia, y la que nos impone la institución al separarnos de sus filas”.

Días después, Erman González, el cuatro ministro de Defensa de la era de Menem, anunciaba un plan de “profundas transformaciones estructurales, en búsqueda de un país moderno, en pleno crecimiento y en un marco de justicia social distributiva y de participación. Dentro de ese plan, cabe la necesaria reestructuración de las FFAA y de seguridad, que deberán ir adecuándose en dimensión, capacidad, eficiencia y misiones específicas a los objetivos propuestos”. Explicaba, que había 56.000 militares en actividad y 79.000 en retiro, lo que significa una relación de 1 activo por 1,4 pasivo. En tanto las jubilaciones y pensiones estaban enganchadas en un régimen especial con los activos, el futuro se presentaba sombrío. Desde entonces, para los militares y para el resto de las fuerzas de seguridad, se diseñó un críptico sistema, donde todos los aumentos constituyen adicionales, una suerte de anabólicos, pero el básico (por el que se jubilan) no se mueve. Ello terminó estallando en la crisis de la Gendarmería y de la Prefectura el año pasado.

Última patrulla Carapintada: el neo falangismo criollo

Las leyes de Punto Final y Obediencia Debida del gobierno de Alfonsín, el indulto y el acelerado rumbo conservador de Menem, habían impactado en la interna militar, dispersando a los Carapintadas. El chantaje del retorno al pasado fue reemplazado por las contingencias de la economía real. Quedaba en solitario un grupo orientado por el coronel Mohamed Alí Seineldín, destacado como combatiente en la guerra de Malvinas, un ultra nacionalista católico, peronista, y durante algunos años agregado militar en Panamá y amigo del célebre Gral. Manuel Noriega.

El de Seineldín era un grupo pequeño de fanáticos, pero de gran actividad y presencia en los medios de comunicación, con base entre los suboficiales, por lo que era muy difícil medir su influencia real en un panorama como el que transitaban las fuerzas armadas.

En octubre de 1990, Seineldín entregó en la residencia de Olivos una carta dirigida a Menem, en la que analizaba la situación de la fuerza. La falta de imaginación del trágicamente pintoresco jefe militar está retratada en el texto: al describir la penuria por la que, según él, atravesaba el Ejército, usaba las mismas frases (un plagio) de la última carta de Francisco Franco (más tarde el Generalísimo) al ministro de Guerra de la II República, horas antes de la sublevación que daría comienzo a la Guerra Civil. Seineldín también ignoraba que con esa “gesta” emulaba a Juan Carlos Onganía, que pronunció un discurso en 1966 copiando palabra por palabra una arenga de José Antonio Primo de Rivera, el fundador de la falange. De tales palos tales astillas.

La carta entregada pasando por arriba del orden jerárquico, fue la oportunidad para que el entonces Jefe de Estado Mayor del Ejército, teniente Gral. Martín Bonnet, le sumara otras faltas al protocolo cuartelero y lo mandara a la cárcel.

El domingo 2 de diciembre, La Nación publicó sin firma una curiosa entrevista al Gral. Bonnet, donde asegura que la relación del Ejército con el poder político “es excelente”. Se queja de la situación salarial de la fuerza y se autodefine como “un profesional estrictamente reglamentario que nunca aspiró a otra cosa que no fuera poder cristalizar su vocación por la carrera de las armas”. “¿Qué le molestó en los últimos tiempos?”, la pregunta complaciente del periodista. “Quizá lo más difícil fue superar ciertos ataques a la conducción. Ataques destinados a romper el alma misma de la institución que es la cohesión y la disciplina”.

En la madrugada del lunes varios cuarteles militares, el poderoso y estratégico Regimiento 1 de Patricios, el escuadrón Albatros de la Prefectura Naval y el edificio Libertador sede de la Jefatura del Ejército estaban en manos de militares sublevados. Varios intentos en el interior del país fracasaron o quedaron a la espera a ver cómo se inclinaba la balanza. Seineldín, preso en San Martín de los Andes fue acusado de ser el ideólogo del golpe que los amotinados habían bautizado: Plan de Operaciones Virgen de Luján. Según confesiones posteriores del jefe de la SIDE (Secretaría de Inteligencia), Hugo Anzoarregui, hacía varios meses que negociaban con Seineldín, quién les habría asegurado que no iba contra el presidente sino contra el Jefe del Ejército. Menem declaró el Estado de Sitio y Bonnet dio la orden a sus comandantes de que los sublevados se rindan “en calzoncillos, con las manos en la nuca y descalzos”, algo que no había sucedido entre militares en los golpes y escaramuzas del pasado.

El aplastamiento de la última patrulla de Carapintadas costó trece muertes y cientos de heridos, entre ellos periodistas que cubrían los combates. Seineldín fue condenado y recién liberado por un indulto del ex presidente Eduardo Duhalde en 2003. Como un efecto no deseado por Menem ni sus políticas neoliberales, el protagonismo de los militares tendía a cero, pero todavía faltaba otra vuelta de tuerca. La última rebelión Carapintada agotó poco después a Bonnet y asumió su segundo y jefe de comando en la derrota de la intentona golpista: Martín Balza.

Final de la “colimba” (correr-limpiar-barrer), a la que varios quieren reimplantar

Como si no hubiesen sido suficientes las tragedias provocadas por el militarismo en Argentina, el salvajismo tenía que cobrarse la vida del soldado Omar Carrasco. El colimba - según la jerga que describía muy bien sus funciones - Carrasco fue incorporado a los 18 años, el 3 de marzo de 1994, en el Grupo de Artillería 161 de Zapala (Neuquén). A los 3 días Omar había sido declarado desertor, mediante un procedimiento similar al utilizado por el entonces teniente Milani con el colimba Alberto Agapito Ledo. La diferencia es que el cadáver de Carrasco apareció un mes después de su “deserción”. Carrasco con su muerte y su cadáver pudieron “hablar” y Ledo nunca apareció. El libro del colega Jorge Urien Berri (El Último Colimba. El caso Carrasco y la Justicia arrodillada) describe el calvario del soldado Carrasco, la golpiza, el ocultamiento, la destrucción de las evidencias, el sucio trabajo de la Inteligencia del Ejército para embarrar la cancha, salvar a los altos oficiales descargando las culpas en los “perejiles” y la complicidad de los jueces en el proceso.

No obstante todo lo que se hizo para tapar el escándalo, la repercusión pública del crimen fue enorme, en circunstancias donde Menem necesitaba sumar para su reelección. Rápido de reflejos, el 31 de agosto de 1994, firmó el decreto que puso fin al Servicio Militar Obligatorio (SMO).

Hay varios despistados - el último ha sido Julio Cobos - que desde la crisis del 2001 piensan que restaurar alguna forma de SMO serviría como instrumento para contener a los millones de Ni-Ni, es decir a los jóvenes que no estudian ni trabajan, víctimas de la exclusión. La iniciativa de volver al SMO tiene la misma lógica que le dio origen.

La historiadora Hilda Sábato (que militó en un movimiento para su eliminación) ha recordado que luego de la guerra de Malvinas, el reclamo por la abolición del SMO fue tan intenso que el radicalismo lo incorporó a su Plataforma de 1983. Luego Alfonsín se olvidó, pese a que el partido Humanista juntó un millón de firmas para suprimirlo. Sin embargo, no toda la izquierda compartía esa posición.

Sin embargo, socialistas y anarquistas de comienzos del Siglo XX no dudaban. Vale recordar lo que se escribía en La Vanguardia: “Cuando nuestro partido se aprestaba a llevar a cabo una activa propaganda para pedir la derogación de la famosa ley sobre el servicio militar obligatorio, se formula en la Cámara, y en el momento más inesperado, una moción en ese sentido, patrocinada por un general de la Nación. En la sesión del lunes, el diputado Gral. Capdevilla propuso a la Cámara que se derogara la Ley sobre el servicio militar obligatorio y la moción pareció tan oportuna a algunos diputados, que quisieron discutirla sobre tablas(…)

Estamos de acuerdo con el Gral. Capdevilla en que se impone la supresión urgente de esa costosa y grotesca parodia que se llama servicio militar obligatorio. Estamos también de acuerdo en que los millones que se gastan en la vanidosa empresa de darnos un poco de barniz prusiano, mejor empleados estarían si se los dedicara a fomentar la instrucción pública, cuyos beneficios en muchas provincias argentinas no alcanzan ni al 20 por ciento de la población que está en edad escolar. Estamos de acuerdo con el Gral. Capdevilla en que el servicio militar obligatorio - enorme pastel que se amasa con el sudor del pueblo y el ocio enviciado de millares de hombres vigorosos - debe ser suprimido lo más pronto posible, a fin de que no eche raíces en nuestra tierra esa planta fatal tan ávida de savia como pródiga en frutos venenosos”. (…)

“Basta de veteranos inconscientes reclutados en los bajos fondos sociales. El pueblo quiere subvenir por sí solo a las escasas necesidades militares de nuestro país. Queremos la organización democrática de nuestras fuerzas armadas, queremos la milicia ciudadana, instruida de una manera racional y eficiente, con el mínimum de sacrificios para la economía nacional y para la salud y dignidad del ciudadano”. (8 de noviembre de 1902).

Pablo Ricchieri, no es sólo una avenida por la que se ingresa a Buenos Aires cuando se llega al aeropuerto internacional de Ezeiza. Fue un militar formado en Prusia, que con el grado de coronel ocupó el ministerio de Guerra de Julio Roca. Fue Ricchieri quien propuso el SMO sancionada en 1901. “… lo que pretendemos nosotros con esta ley es hacer pasar por las filas una cantidad de nuestros jóvenes para que a los dos años, al salir del Ejército, vayan a sus hogares y sean un poderoso elemento de moralización pública (…) Ante todo, según nuestro entender, el servicio militar obligatorio va a acelerar la fusión de los diversos y múltiples elementos étnicos que están constituyendo a nuestro país en forma de inmigraciones de hombres, porque no se nos negará que el respeto, sino el amor a la misma bandera, la observancia de la misma disciplina y quizás los mismos sinsabores, los mismos peligros, son hazas poderosas para realizar esta fusión de nacionales y extranjeros de que tanto necesitamos para llegar de una vez al tipo que nos tiene señalado el destino”.

En la misma tónica se inscribe la ordenanza de 1899, dictada por la policía de la Capital que ordenaba la represión de la vagancia, que apuntaba a los obreros desocupados o en huelga, al tiempo que creaba lo que fue con el tiempo la tenebrosa “Brigada de Orden Social” o “Sección Especial”. También en 1902, el senador Miguel Cané presenta el proyecto de expulsión de los extranjeros, que fue promulgada como la Ley 4144 de Residencia, vigente durante 56 años, que establecía que “el Poder Ejecutivo podrá ordenar la salida de todo extranjero cuya conducta comprometa la seguridad nacional o perturbe el orden público”.

Cuando se discute en la Cámara de Diputados, la Ley de Organización del Ejército, que con retoques vivió más de un siglo, fue también la concepción prusiana de Ricchieri la que se impone, contra la idea del Gral. Capdevilla que proponía el modelo militar suizo. En el debate intervino Alfredo Palacios, el primer diputado socialista de América, que volvió a cargar contra el SMO. “La ley de servicio militar obligatorio ha sido una ley desigual, odiosa, antidemocrática. Y vienen enseguida a mi memoria las palabra pronunciadas por un general argentino, quien al ver llegar un destacamento de conscriptos que se presentaban harapientos, con alpargatas y bombachas, dijo con sorna: ´por cierto que en aquel año sólo han parido las mujeres pobres´. Y es cierto: los pobres han sido solamente los que formaron los contingentes; los ricos habían tenido todos los medios a su alcance para escaparse de la Ley. ¡Oh, decantada igualdad ante la ley!”. (Palacios, 9 de agosto 1905).

La disyuntiva era clara y lo es hoy mismo. Militarismo o educación. La ley 1420, de enseñanza laica, gratuita y obligatoria, era la forma republicana de integrar la sociedad, el SMO, en línea con la Ley de Residencia, era el camino prusiano que terminó en el Plan Conintes y la Doctrina de la Seguridad Nacional. La lucha de los militares contra el terrorismo, contra el “crimen organizado” es ahora el viejo pretexto y conduce a una salida a la colombiana o a la mexicana.

El Nunca Más no puede convertirse en una frase banal

A 38 años del golpe militar es importante advertir que los viejos fantasmas siempre rondan a los vivos. Cuando los vientos de cola dejan de soplar, se caen las máscaras y las palabras sin contenido, el relato.

“Cada vez que, en las crisis de ingobernabilidad, apareció la “vacancia abierta por la indefensión de la República (conservadora, radical o peronista) y las fuerzas políticas no pudieron cerrarla, aparecieron las Fuerzas Armadas para soldar la grieta. ¿Qué pueden reprocharle los demócratas populistas al golpismo? ¿Qué sentido tiene cuestionarles los abusos cuando han legitimado el uso?”, recordaba Carlos Alberto Brocato, cuando a mediados de los ´80 discutíamos sobre la consolidación de la democracia.

Milani tiene que ser relevado de inmediato. El Ejército participó recientemente de una operación de desalojo de tierras en Río Gallegos, violando la Ley de Defensa. Se propone ingresar a las Villas Miseria en supuestas operaciones “sociales”; la Gendarmería al mando de Berni, detiene sin orden judicial a manifestantes obreros - entre ellos mujeres y niños - y los lleva a Campo de Mayo donde funcionó un campo de concentración de la dictadura. En los 30 años de democracia es la primera vez que un civil es detenido en Campo de Mayo. Existe una escalada de medidas represivas, desapariciones y muertes por torturas y apremios ilegales en cárceles y comisarías. No hay plata para los maestros, no existe infraestructura escolar para todos los niños que tienen derecho a la escuela pública, no se garantiza la salud pública, ni la vivienda y se duplica el gasto en espías y el aparato represivo. Hay que cerrar el paso a la pretensión de nuevos mesías uniformados. El ciclo del bonapartismo debe ser clausurado definitivamente.

“El entero ´secreto´ en el que actúan las FFAA en tiempos de paz es uno de los rasgos típicos de nuestra militarización” señalaba el MOVIP (Movimiento por la Vida y por la Paz), que contaba entre sus fundadores a Federico “Pipo” Westerkamp, Carlos Brocato, Roque Pedace y otros intelectuales comprometidos con los derechos humanos.

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Derechos Humanos hoy: SIBIOS. La vigilancia masiva en Argentina

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En Noviembre de 2011 el gobierno nacional argentino presentó el sistema SIBIOS (Sistema Federal De Identificación Biométrica Para La Seguridad), se trata de un nuevo sistema de identificación biométrica centralizado, con cobertura nacional, que permitirá a los organismos de seguridad (Policía Federal, Gendarmería, Prefectura, Policías provinciales) y otros organismos estatales, cruzar información con datos biométricos y otros datos personales. Un dato biométrico es una característica física única que permite identificar a una persona. Ejemplos de estos datos son las huellas dactilares, el ADN, la geometría de la mano, análisis del iris, análisis de retina, venas del dorso de la mano, reconocimiento facial, patrón de voz, firma manuscrita, análisis gestual, etc.

Como si fuese un plan perfectamente ejecutado, la noticia ni sonó en los grandes medios de comunicación ni tampoco tuvo ningún tipo de debate a nivel social y político, algo que si sucedió en la mayoría de los países donde se quiso implementar este tipo de tecnologías intrusivas y controversiales.

Pocos gobiernos democráticos en el mundo han logrado concretar un plan tan ambicioso como este, al que sin dudas podríamos calificar como la mayor violación a las libertades individuales desde el regreso a la democracia en Argentina. Han sido numerosos los países que han emprendido proyectos similares y que no han podido implementarlos, bien sea por la resistencia de la sociedad o por declararlos inconstitucionales.

Otros países

En Inglaterra, una de las democracias mas vigiladas del mundo, en el año 2010 una ley obligó al estado a destruir todos los registros biométricos almacenados, derogando la ley del 2006 que creaba un registro nacional de identidad donde se almacenaban los datos de las tarjetas de identidad. Algunas de las razones de su fracaso fueron las inquietudes expresadas por organizaciones de derechos humanos, activistas, profesionales de seguridad informática y expertos en tecnología así como de muchos políticos y juristas. Muchas de las preocupaciones se centraron en las bases de datos que almacenaban los datos de las tarjetas de identidad, luego de que algunas dependencias estatales “perdieron” discos con datos pertenecientes a 25 millones de británicos.

En EEUU, a pesar de los intentos de varios gobiernos, no existe a la fecha ninguna tarjeta o documento de identidad nacional, ni tampoco hay una agencia federal con jurisdicción en todo el país que pueda emitir tarjetas de identidad de uso obligatorio para todos los ciudadanos estadounidenses. Todos los intentos legislativos para crear una han fracasado debido a la tenaz oposición de los políticos tanto liberales como conservadores, que consideran al documento nacional de identidad como un signo de una sociedad totalitaria(En EEUU no existe un registro de identidad). A pesar de ello luego de las ocupaciones de Irak y Afganistán el ejército estadounidense construyó una base de datos con registros biométricos de 1 millón de afganos y 2 millones de iraquíes. 1

En Francia en Marzo de 2012 se declaró inconstitucional la ley que establece que mas de 45 millones de sus habitantes deberán digitalizar sus rostros y huellas dactilares en lo que se convertiría en la mayor base de datos de registros biométricos de aquel país.

Los argumentos para tomar esa decisión fueron que la nueva ley viola los derechos fundamentales a la privacidad y presunción de inocencia. 2

El Nuevo DNI argentino

En de 2011 de comienzan a entregar los nuevos DNI, por primera vez en la historia argentina, los tan necesarios DNI (a diferencia de muchos países en Argentina es obligación identificarse cuando la policía lo requiera y para la mayoría de los trámites en organismos estatales y privados) son entregados en un tiempo record: solo una demora de entre quince y treinta días y no como anteriormente cuando la espera podía llegar a demorar mas de un año. Ahora está claro que la contraparte de facilitar y agilizar en todo el país el trámite para obtener el nuevo DNI es obtener los más rápidamente posible los registros biométricos (rostros y huellas dactilares) de los cuarenta millones de argentinos.

El gobierno señaló que al momento hay 14 millones de registros biométricos que llegarán a completar los 40 millones de argentinos en los próximos dos años. 3

El objetivo de SIBIOS: vigilancia masiva y menos libertades

En el discurso de presentación del sistema SIBIOS, la presidenta argentina señaló que este representa “un salto cualitativo en la seguridad y en la lucha contra el crimen”, gracias a la posibilidad de poder identificar a cualquier persona en tiempo real “sobre todo hoy donde hay en casi todos los lugares cámaras que permiten filmar e identificar rostros”. Con el nuevo sistema se podrá identificar a cualquier persona que circule por un espacio publico donde haya cámaras de videovigilancia y si es necesario personal policial podrá mediante un lector de huellas dactilares conocer en tiempo real la identidad de un individuo. 4

¿Porque el uso de la biometría atenta contra nuestra libertad?

El potencial de abuso de un sistema de estas características es incalculable, sobre todo conociendo el poco feliz historial de nuestras fuerzas de seguridad: desde poder identificar a los participantes de una manifestación pública, hasta poder controlar a alguien en base a sus movimientos, cruzando datos con otros registros privados y estatales.

En un estado realmente democrático un herramienta como SIBIOS otorga demasiado poder al Estado y reduce significativamente el de sus habitantes.

Como señalábamos en otra nota, ya estamos viviendo en una sociedad de control, sociedad que se propone aplicar a cada uno de sus miembros, dispositivos de control y vigilancia que antes estaban únicamente destinados a los delincuentes.

Para el filósofo Giorgio Agamben, en las sociedades de control, la relación normal del Estado con los ciudadanos es biométrica, es decir, de sospecha generalizada: todos somos criminales en potencia que vivimos en un Estado de excepción permanente que está haciendo desaparecer la distinción entre la esfera pública y la privada. En este estado de excepción, el Estado de derecho, es desplazado cotidianamente por la excepción, y la violencia pública del estado queda libre de toda atadura legal. 5

SIBIOS es un exponente de este estado de excepción permanente, de este nuevo Estado biométrico que viola nuestras libertades en nombre de una mayor seguridad para la población.

Por todo esto decimos que SIBIOS es el mayor atropello a las libertades individuales desde la vuelta a la democracia, principalmente porque es invasivo a nuestra privacidad y porque viola el principio de presunción de inocencia. Por otra parte las supuestas ventajas de la biometría son más que discutibles. Mientras la creciente industria de la seguridad y la biometría convence a políticos y empresarios de su fiabilidad y precisión hay innumerables ejemplos de que esto no es tan así. 6

5 argumentos contra el uso de la biometría y de SIBIOS

1. Da demasiado poder al Estado a costa de nuestras libertades.
2. Viola nuestro derecho a la privacidad y el principio de presunción de inocencia.
3. Es un arma de doble filo por el potencial de abuso de los datos almacenados.
4. La biometría no es una tecnología infalible y ya se han demostrado muchos de sus fallos
5. La biometría es una tecnología que mientras mas tolerada y aceptada sea mas facilita la implantación de un estado totalitario.

Notas:
1) http://agorarevista.com/es/articles/rmim/features/first-glance/2012/01/01/feature-pr-10
2) https://www.eff.org/deeplinks/2012/03/french-constitutional-court-bans-law-enforcement-use-biometric-data
3) http://tn.com.ar/politica/randazzo-aclaro-el-panorama-sobre-el-nuevo-dni_087190
4) http://www.youtube.com/watch?v=GcKrHKqBzwo
5) http://electricskies.com.ar/no-a-la-biometria-giorgio-agamben
6) http://www.controldeacceso.tk/?page_id=257

http://www.controldeacceso.tk/.

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24 de Marzo 2014 de Congreso a Plaza de Mayo – Encuentro Memoria Verdad y Justicia 1/2

INDYMEDIA

A 38 años del golpe cívico, militar y eclesiástico del 24 de marzo de 1976.

Madres de Plaza de Mayo, aquellas que no claudican y luchan por los derechos humanos de ayer y de hoy, encabezaron la movilización. Junto a ellas estaba Ramón Cortés, uno de los trabajadores petroleros de Las Heras condenado a prisión perpetua, e integrantes de la Asociación Ex Detenidos-Desaparecidos, como Enrique Fukman y Nilda Eloy. Detrás, inmensas columnas continuaban la marcha: agrupaciones sindicales, partidos políticos de izquierda, organismos de DDHH, centros de estudiantes, bachilleratos populares, organizaciones de cultura, entre otros.

Documento del Encuentro Memoria, Verdad y Justicia
24 de marzo 2014

Compañeros y compañeras:

Hoy, a 38 años del 24 de marzo de 1976, estamos en esta plaza para repudiar el golpe genocida más brutal en la historia de nuestro pueblo.

Como todos los años esta es la cita con la Memoria, la Verdad y la Justicia.

Nuestra cita es con la Memoria que no se deja domesticar, con la memoria que no estafa, con la memoria que rinde homenaje a nuestros 30000 compañeros detenidos desaparecidos y a sus sueños y se compromete con las luchas obreras y populares del presente.

Este 24 de marzo nos encuentra luchando contra la impunidad de los genocidas, contra las impunidades del presente, contra la represión y la criminalización de la protesta, contra el ajuste a los trabajadores y el saqueo del país.

Por eso en este acto denunciamos que el genocida Milani, fue nombrado Jefe del Ejército por la presidenta de la Nación. No nos olvidamos de los soldados conscriptos que desaparecieron bajo su mando, ni olvidamos las torturas sufridas y denunciadas por aquellos que fueron secuestrados y después torturados por el entonces teniente Milani, que era en aquellos años tan joven como el famoso genocida Astiz. Porque el genocidio por el que exigimos castigo cubrió todo nuestro país y los crímenes cometidos en la provincia de La Rioja fueron los mismos que se cometieron en todo el país.

En este acto, reivindicando la lucha de los 30000 detenidos desaparecidos, repudiamos el discurso del 1 de marzo de la presidenta Cristina Fernández, en el que llamó a reglamentar el derecho a manifestarse, agredió a los maestros en conflicto y festejó el fallo aberrante que basado en testimonios arrancados bajo tortura condenó a cuatro trabajadores de Las Heras a cadena perpetua.

El discurso de Cristina Fernández se presenta como un serio avance sobre las libertades democráticas de nuestro pueblo y anuncia mayor criminalización de las luchas con la vista puesta en hacer pasar el ajuste. Por eso Milani, por eso Berni, por eso perpetua para los trabajadores de Las Heras, por eso la ley antiterrorista, por eso el proyecto equis y por eso luchadores populares presos y procesados.

Compañeros y compañeras:

Como cada 24 de marzo, repudiamos a la dictadura que, a costa de la sangre de nuestro pueblo, impuso la entrega y el endeudamiento, la explotación y el hambre.

Repudiamos la brutal represión, racional y planificada contra nuestro pueblo, que tiene un nombre preciso: genocidio. Genocidio que impuso la desaparición de hombres, mujeres, jóvenes , niños, para sembrar el terror y que tuvo como objetivo aniquilar el amplísimo movimiento obrero y popular que se proponía conseguir profundas transformaciones en la Argentina. Por esto se buscó destruir todas las formas de organización de los trabajadores y el pueblo.

Repudiamos los campos de concentración, la desaparición, el asesinato, la cárcel, el exilio, el secuestro, la tortura y el robo de niños, que destruyó miles de familias.

Denunciamos también los crímenes contra el pueblo que comenzaron a ensayarse antes del golpe, en el Operativo Independencia de Tucumán y en el accionar de la Triple A y demás bandas fascistas en todo el país.

Estamos aquí para repudiar a los grupos del poder económico que planificaron y financiaron el golpe a favor de una política que los beneficiara a costa de la miseria sistemática para nuestro pueblo.

Denunciamos también a las patronales y dirigentes sindicales traidores que entregaron cuerpos de delegados, como en Ingenio Ledesma, Mercedes Benz, Ford; a la mayoría de la jerarquía de la Iglesia que los bendijo, a los jueces que los ampararon, a los políticos que los avalaron y a los grandes medios de comunicación que les lavaron la cara a todos ellos.

Por todos y cada uno de los compañeros desaparecidos, por cada uno de los atropellos que sufrió nuestro pueblo:

¡Denunciamos y exigimos justicia!!

El camino iniciado con el heroísmo de las madres plantadas frente a la dictadura y la resistencia antidictatorial de nuestro pueblo, con las miles de solidaridades que la sostuvieron, tuvo su continuidad en estos casi 40 años de presencia en las calles en los que varias generaciones expresamos nuestra voluntad inquebrantable, de conseguir castigo a los genocidas.

Nuestro pueblo luchó incansablemente contra las infames leyes de impunidad de Alfonsín y el indulto de Menem. La rebelión popular del 19 y 20 de diciembre del 2001, golpeó al régimen político que amparaba la impunidad y posibilitó la anulación de estas leyes y la reapertura de las causas.

Hoy, a 10 años de la reapertura de las causas, hemos logrado que se realicen juicios en diferentes lugares de nuestro país, con un resultado de 468 represores condenados, 61 absueltos y 6 de ellos muertos antes de escuchar sentencia.

Esto quiere decir que sólo alrededor del 30% del total de los 2.100 procesados desde 2003 fue llevado a juicio. Tomando como dato los 600 Centros Clandestinos de Detención y Exterminio que funcionaron en todo el país durante la dictadura, sólo 468 están condenados.

A 10 años de anuladas las leyes, menos de 1 represor condenado por Centro Clandestino de Detención.

Por eso afirmamos que la impunidad de la dictadura de ninguna manera ha llegado a su fin.

Cada día de atraso en el juzgamiento de los crímenes cometidos por la dictadura es un día ganado por la impunidad biológica: 320 son los represores que en el transcurso de estos diez años murieron impunes antes de llegar a la justicia.

Hay más de 60 represores prófugos y casi la mitad de los genocidas imputados en todo el país gozan del beneficio de la prisión domiciliaria.

Las causas siguen siendo en su inmensa mayoría fragmentadas, parcializadas, y funcionales a ocultar la magnitud del genocidio.

Denunciamos a los jueces y fiscales cómplices de los genocidas que entorpecen y demoran las causas, y denunciamos al Poder Ejecutivo, que tuvo y tiene la posibilidad de impulsar las medidas necesarias para acelerar los juicios y no lo hace. Los genocidas que hoy son juzgados son solamente aquellos que formaban parte de la cadena de mandos o los pocos que fueron reconocidos por los sobrevivientes a pesar de sus condiciones de detención. El Estado no ha entregado hasta ahora las listas de los genocidas que actuaron en cada Campo de Concentración.

Por eso desde la anulación de las leyes de impunidad hemos luchado porque se realicen juicios contra todos los genocidas que actuaron en cada campo de concentración, y por todos los delitos que cometieron contra todos nuestros compañeros.

Exigimos la apertura de todos los archivos de la dictadura, con los nombres, las fotos y los legajos de todos los genocidas. Esos archivos que hasta hoy la política oficial no abre, y que contienen la información sobre el destino de todos y cada uno de nuestros 30.000 compañeros y compañeras detenidos-desaparecidos y de sus hijos apropiados.

Luchamos por la identidad de los hijos de nuestros compañeros, secuestrados con ellos o nacidos en cautiverio y apropiados por los represores y sus cómplices.

Los jóvenes que recuperaron su identidad hasta el momento son 110 y la cantidad de grupos de familia con muestra genética en poder del Banco Nacional de Datos Genéticos sólo son 246 y estas no alcanzan para la restitución de la identidad de las restantes 400 personas denunciadas y apropiadas como botín por la dictadura.

La política oficial continúa siendo que quienes tengan dudas sobre su identidad se ocupen de buscarla, poniendo nuevamente la carga de la prueba en las víctimas.

El oficialismo intenta transferir el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) desde su histórico ámbito en el Hospital Durand, a la órbita del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva por lo cual perdería su autonomía. Este traslado convertirá al Banco Nacional de Datos Genéticos en la plataforma de un “Instituto de Genómica Humana” en sociedad con laboratorios y capitales privados. Este despojo fue producto de un nuevo acuerdo del gobierno nacional con el macrismo.

Cárcel común y efectiva a todos los genocidas.

Apertura y publicación de todos los archivos de la dictadura.

Restitución de la identidad de los jóvenes apropiados.

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“Lo que tengo claro es que nunca me voy a callar”

ANRED

En Buenos Aires, durante la marcha a 38 años del golpe genocida, dialogamos con Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo, y con Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga. En ambas se mezclaba la bronca y la emoción por ser parte viva del Nunca Más y, sobre todo, por seguir luchando por justicia ayer y hoy. En esta nota, extractos de sus palabras, que conmueven y llenan de orgullo.

Elia Espen, Madre de Plaza de Mayo:

“He visto a sus hijos gritar que sus padres son inocentes”

“Este 24 tendría que ser un día de homenaje hacia todos los desaparecidos, de pensar todo lo que pasó y qué podríamos hacer para cambiar la historia. Evidentemente este gobierno no la cambia y lo demostró con los trabajadores petroleros. Yo estuve en los juicios y te puedo garantizar que es muy triste, no solamente verlos a ellos que son inocentes, porque se comprobó la tortura, sino los familiares también. He visto la angustia de toda su familia y de ellos mismos. Los he visto llorar. He visto a sus hijos gritar que sus padres son inocentes. Eso es tremendo. Fueron torturados. Un gobierno defensor de los derechos humanos, ¿cómo permite la tortura? Quiero que me lo expliquen. Yo me lo explico, pero me gustaría que ellos me expliquen. Que me dijeran ‘vení, sentate y vamos a hablar’. Pero es una ilusión mía.

“No me parece justo haber llegado a esto. Es lamentable. Sufro y sufro bastante, me duele mucho, espero que aunque sea los petroleros y a todos los que están encarcelados por protestar los larguen y dejen de jorobar. Por eso estamos acá, estamos queriendo homenajear a nuestros desaparecidos, a los petroleros, a todo trabajador que lucha.”

“Cuando las Madres en esta plaza estábamos perseguidas porque nos llevaban con la metralleta en la espalda, ¿adónde estaban los K?”

“El gobierno hace la fiesta en la ESMA. Ojo, yo pienso también que sí tenés que tener un poco de alegría para seguir adelante, porque sino no podés, te quedás a mitad de camino, pero no hacerlo de esa manera tan tremenda, como cuando hicieron los asados. Eso es una brutalidad, es algo que yo no puedo concebir bajo ningún punto de vista.

“Algún día me van a parar con un mazazo en la cabeza porque siempre digo lo que pienso… Cuando las Madres en esta plaza estábamos perseguidas porque nos llevaban con la metralleta en la espalda, nos golpeaban, nos corrían, nos tiraban, ¿adónde estaban los K? Estaban en Santa Cruz haciendo sus negocios. Pero, ya que sentían tanto por las Madres, nos hubieran mandado una esquelita, un papelito chiquito, diciendo ‘Señoras, los K estamos con ustedes’, pero no.

“Después cuando vieron que podían sacar provecho de algo, ahí sí, ahí se encaramaron arriba de todo y ‘yo las manejo’. Pero qué hicieron: dividieron. Están hermanos por un lado, hijos por otro lado, madres ni qué hablar. Es tremendo. Yo pienso que algunas madres no entendieron el por qué somos madres de desaparecidos. Vos podés ser madre de uno del PRT, el otro comunista, el otro socialista, no importa. Todas tenemos el mismo dolor y el mismo sufrimiento: nos han sacado a los hijos. Este gobierno ayudó para que nos miremos todos con bronca, con desconfianza. Yo no se los puedo perdonar. Me duele muchísimo.

“Por eso yo hoy estoy un poco triste, sinceramente. Me hubiera gustado estar abrazando la bandera de todos los desaparecidos, pero como eso se transformó en otra cosa, yo no voy a estar apoyando semejante cosa. Entonces me vengo con Memoria, Verdad y Justicia, que el año pasado también lo hice”.

“Hicieron una dupla perfecta: Berni-Milani a la calle, a reprimir”

“Está César Milani. ¿Cómo van a poner a un genocida? O a Sergio Berni… Por eso, ¿qué gobierno de derechos humanos es? ¿Quién me lo pude explicar? Hicieron una dupla perfecta: Berni-Milani a la calle, a reprimir. Por eso la presidenta dijo lo que dijo de los petroleros. Eso le dio pie para decir ‘ojo, que vamos por más; ojo, no salgan a reclamar; cuidado, porque vamos por todo’.

“Yo pienso que no solamente tiene que ser enjuiciado el que dio la orden sino también el que la ejecutó. Por eso Milani, que dice que en aquella época era joven, yo les preguntaría, ¿Alfredo Astiz qué era? Astiz era joven también: estaba con nosotros, lo cuidábamos como unas taradas porque teníamos miedo que le pasara algo y traicionó y vendió a las madres. Así que eso de que es joven no es excusa. Puede ser joven, puede ser viejo, son represores igual, son genocidas.”

“Si es un gobierno de los derechos humanos, no tendría que estar impávido ante todo esto”

“Hay mucha gente que está pasando hambre. Yo lo veo, viajo en el tren todos los días. Por eso cuando dicen que se erradicó el hambre, yo digo que es mentira. Los invito a que vengan y vamos a recorrer las calles para que vean que no se erradicó el hambre y que cada vez hay más gente durmiendo en las calles. Si es un gobierno de los derechos humanos, ¿no tendría que estar impávido ante todo esto? Tendrían que ayudar porque nuestros desaparecidos quisieron cambiar la historia y no pudieron.

“Todavía hay gente que quiere cambiar la historia y esta vez se sumó más, porque es la bronca también sumado a los desaparecidos. Es un poco el país de la bronca que está acá presente en la plaza.

“Esperemos que este gobierno algún día sea tan honorable y se vaya diciendo ‘sí me equivoqué’. Pero no, no lo van a reconocer nunca. Tengo ilusión de que algo cambie, no con este gobierno. Quisiera que todo cambiara. Yo quisiera un país libre y soberano, donde se pueda decir lo que uno quiera sin que te repriman, sin que te digan que estás desestabilizando al país”.

“Lo que tengo claro es que nunca me voy a callar”

“¿Cómo podés claudicar? En mi caso, cuando entraron a casa, yo este oído lo perdí por los golpes que me dieron, no tuvo recuperación. A una de mis hijas le levantaron el camisón, le retorcieron los pezones, la manosearon. A la otra de 11 años la levantaron con la ametralladora en la espalda, a los golpes. Principalmente no perdono la desaparición de mi hijo, pero tampoco les perdono todo eso que hicieron en mi casa.

"Lo que tengo claro es que nunca me voy a callar, jamás. Porque no quiero que el día de mañana mis hijos, mis nietos, mi bisnieta, digan ‘esta vieja qué hizo que no defendió lo que tenía que defender’. Por eso la tengo clara, pese a que me metieron en el proyecto X y todo en lo que quieran ponerme, no me voy a callar”


Vanesa Orieta, hermana de Luciano Arruga:

“Muchos de nosotros asistimos a esta forma de violencia solapada dentro de un marco de democracia”

“Lo que sucedió con el fin de la sanción a los 8 policías involucrados en la desaparición de mi hermano es un golpe para todos. Es esta democracia que uno todo el tiempo se pregunta si es la democracia que nos merecemos.

“Desde el punto de vista de familiares, es una democracia que hace agua, que nos muestra su peor cara reincorporando a ocho tipos que son los responsables de la tortura y de la desaparición de un pibe de 16 años, de un barrio humilde. Este quizás sea el detalle fundamental. Hoy muchos de nosotros asistimos a esta forma de violencia solapada dentro de un marco de democracia, en la cual los que sufren son los más pobres, son los jóvenes especialmente, y Alejandro Granados es un tipo puesto en ese lugar para llevar a cabo medidas como esta. Quien lo escucha hablar a Granados nota qué lugar ocupa en el poder, cuál es su posicionamiento político, su forma ideológica de pensar. Es un hombre que ha dicho que está en guerra con los sectores delictivos, que él los puede identificar con el pibe chorro, que daba con la figura de mi hermano quizás, o aquel que se anima a pedir un aumento de salario. A ver: en un momento todos vamos a ser tipos peligrosos para un funcionario como él.”

“Esto ya lo sufrimos. Ya perdimos 30.000”

“Esto es grave para todos nosotros, que nos hagan esto en nuestra cara, que le den nuevamente un arma y una chapa a tipos que han torturado y desaparecido a un joven de 16 años habla de lo mal que estamos trabajando en nuestra memoria. Porque esto ya lo sufrimos. Ya perdimos 30.000. En democracia perdimos 200 personas, más las 4000 ya víctimas de gatillo fácil.

“Creo que es momento también de pedir respuesta no sólo a aquellos que consideramos que están del lado de enfrente sino los que están de este lado. Sería bueno escuchar qué pasa o qué opinan aquellos que están ubicados en lugares fundamentales, en cada uno de los distritos donde van a ir estos funcionarios policiales, por ejemplo, la dirección de DDHH, de niñez. Los queremos escuchar. Queremos que incluso los que ocupan lugares institucionales nos den una respuesta o un análisis de lo que significa que 8 tipos que torturaron y desaparecieron vayan a sus distritos”.

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Francisco Terrier, contra las huelgas y el Nunca Más

ANRED

La decisión del Ministro de Seguridad bonaerense de permitir que los ocho policías involucrados en la desaparición de Luciano Arruga vuelvan al servicio activo y el fallo por el cual se ordenó a los docentes de Buenos Aires “el cese inmediato de la huelga” tienen un nombre en común: Francisco José Terrier, juez de La Plata, quien además fue integrante de la Policía durante el último golpe cívico-militar en nuestro país.

Hace varios años, se conoció la denuncia acerca de que el juez Francisco José Terrier -a cargo actualmente del Juzgado en lo Contencioso Administrativo Nº 3 de La Plata- había formado parte de la Policía Bonaerense durante la última dictadura militar en la Argentina. Además de haber sido comisario inspector, ocupó un cargo jerárquico en la División de Asuntos Jurídicos de dicha fuerza. Cabe recordar que varias dependencias de la policía en Buenos Aires funcionaron como Centros Clandestinos de Detención, como el Destacamento de Arana y la Comisaría V de La Plata. Estos CCD estaban bajo la órbita del represor Rubén Camps, quien llegó a jactarse de haber hecho desaparecer a 15.000 personas.

Esta denuncia incluso formó parte del fútbol: en diciembre de 2010, el entonces presidente de Gimnasia y Esgrima de La Plata, Héctor Delmar, nombró a Terrier integrante del Jurado de Honor en la Comisión Directiva. Para un sector de los socios del “Lobo” era “inadmisible” que un ex funcionario de la dictadura formara parte del club, por lo que pidieron la remoción del cargo.

De la huelga docente a Luciano Arruga

Ayer, 22 de marzo, Francisco Terrier ordenó a seis sindicatos docentes de Buenos Aires “el cese inmediato de la huelga (…) evitando adoptar medidas que vulneren o restrinjan el derecho a la educación, sobretodo el de niños, niñas y adolescentes, con la consecuente incidencia en las familias y la comunidad”. Cabe recordar que los trabajadores de la educación llevan 13 días sosteniendo un plan de lucha, con paros y movilizaciones, reclamando sueldo digno para todos los escalafones, mejoras en infraestructura y en las condiciones de trabajo y en defensa de la enseñanza pública.

La sentencia del ex comisario fue una respuesta al amparo que había presentado el actual Defensor del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires, el Dr. Carlos Eduardo Bonicatto, para que los maestros levanten el paro. Cabe señalar que Terrier y Bonicatto son viejos conocidos. Según un informe del diario Hoy de La Plata, del 13 de diciembre del 2010, “luego de jubilarse como comisario inspector, Terrier fue nombrado juez a partir de los buenos oficios que, oportunamente, realizó el entonces diputado provincial Carlos Bonicatto, designado a fines de 2009 como defensor del pueblo de la Provincia en un proceso que habría estado cargado de irregularidades. Y que hasta incluyeron denuncias judiciales que, llamativamente, recayeron en el juzgado de Terrier”.

El fallo de Terrier fue rechazado ampliamente por los distintos sindicatos docentes, en primer lugar por atacar el derecho constitucional de huelga.

Nicolás Del Caño, diputado nacional por el FIT, señaló asimismo que “el criterio de la resolución es inadmisible, contrariando toda la normativa jurídica local e internacional sobre el derecho de huelga de los trabajadores de la educación. Si se aceptase el criterio del juez, la justicia podría intervenir para levantar cualquier huelga no sólo docente sino de la salud, del transporte o del sector público con el solo argumento de que afectan ‘derechos de terceros’ ”.

Pero el nombre de este juez también resonó en relación a la causa judicial que investiga qué sucedió con Luciano Arruga, el joven de 16 años visto con vida por última vez el 31 de enero de 2009 en el Destacamento Policial de Lomas del Mirador. El caso fue caratulado en principio como "averiguación de paradero" y recién en 2013 recaratulado como "desaparición forzada de persona”. Los ocho policías que estaban de guardia aquel día de enero habían sido pasados a “disponibilidad preventiva” en enero de 2009, aunque luego la medida se levantó, y recién en febrero de 2013, gracias a la lucha incesante de los familiares y amigos de Luciano, volvió a ser aplicada.

Sin embargo, en diciembre de 2013, Terrier falló a favor de un recurso de amparo presentado por la defensa de uno de los policías, que alegaba que había transcurrido "ampliamente" el plazo para permanecer bajo disponibilidad.

Este dictamen judicial que beneficiaba en principio a uno sólo de los policías le sirvió al Ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, para levantar la sanción a los otros siete policías. La decisión del funcionario de Daniel Scioli fue conocida públicamente el viernes 21 de marzo.

Nathalia González, Secretaría de DD.HH. del SUTEBA La Matanza, afirmó: “Este juez que dice que se preocupa por el derecho de los niños a la educación, es el mismo, casualmente, que permitió que a los 8 policías acusados por la desaparición del joven Luciano Arruga se les levante la sanción”.

A sólo un día de un nuevo aniversario del golpe genocida de 1976, un juez pretende cercenar el derecho a huelga de los trabajadores y ocho policías directamente involucrados en una desaparición en democracia volverán al servicio activo. Causas latentes para seguir gritando "Nunca Más".

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