viernes, 4 de abril de 2014

Integración al revés

Marcelo Colussi (especial para ARGENPRESS.info)

“Nuestra ignorancia fue planificada por una gran sabiduría”
Raúl Scalabrini Ortiz

“El único país que tiene un proyecto serio de integración para el continente es Estados Unidos. Aunque… claro que no es precisamente la más conveniente para los pueblos de la región”, dijo el Premio Nobel de la Paz, el argentino Adolfo Pérez Esquivel.

Sin dudas, aquello de “patio trasero” no es una mera formulación retórica. ¡Es una cruda, descarnadamente cruda realidad! Durante todo el siglo XX, y por como van las cosas también puede inferirse que el XXI, la hegemonía de la gran potencia del Norte sobre Latinoamérica es incontrastable. No hay dudas que en estos últimos años, digamos desde aproximadamente el 2000 para acá, se han visto algunos hechos políticos que, en mayor o menor medida, cuestionan la insultante y abrumadora hegemonía de Washington para la región. Pero fríamente vistos, no alcanzan todavía a hacer mella real en esa dominación. En todo caso -y eso es muy lícito- son una expresión de deseos de quienes adversan al imperialismo, de quienes luchan por la liberación de esas ataduras: intento de procesos integradores sin la presencia de la Casa Blanca, una OEA algo más “democratizada”, la propuesta de instancias que vayan más allá de ese organismo continental, presidentes “progresistas” en varios países (Lula o Dilma Roussef en Brasil, Michelle Bachelet en Chile, los Kirchner en Argentina), con un talante más o menos anti-imperialista, o mandatarios que alzan su voz abiertamente contra el imperialismo (el desaparecido Chávez en Venezuela, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador). Expresiones todas que muestran nuevos tiempos: ya no es sólo Cuba el país “díscolo”, ya no estamos en la Guerra Fría con sangrientas dictaduras militares manejadas abiertamente por la Embajada estadounidense y con un visceral discurso anticomunista. Pero en la realidad dura y descarnada, las relaciones de opresión no sólo no han cambiado sino que, objetivamente, se han profundizado en el área.

Nunca como hoy la estrategia militar hemisférica de la Casa Blanca ha tenido tan cercado al sub-continente latinoamericano. Si bien es muy difícil saber con exactitud la cantidad cabal de instalaciones castrenses de Washington en la región (muchas se ocultan, se disfrazan, no se dan datos precisos), estudios serios (1) hablan de más de 70 bases. Es obvio que la zona sigue siendo prioritaria para su política hemisférica. Una de las más grandes y bien equipadas, por cierto, está en la triple frontera argentino-brasilero-paraguaya, donde “casualmente” se encuentra el Acuífero Guaraní, la segunda reserva subterránea de agua dulce más grande del mundo. La instalación de esa base en ese estratégico punto tiene como fundamento, según el discurso oficial de la gran potencia, “la preocupación del gobierno estadounidense por escuelas coránicas de Al Qaeda que se habrían detectado en el área”. ¿Alguien en su sano juicio podrá creer ese dislate, o eso simplemente es una ofensa más a nuestra inteligencia, a nuestra dignidad?

Si alguien dijo alguna vez que Latinoamérica no entraba en las prioridades de Estados Unidos, los hechos demuestran otra cosa: la zona sigue siendo de importancia estratégica fundamental. Algunos años atrás, el por entonces Secretario de Estado de la administración Bush (hijo), el general Colin Powell, pudo decir sin tapujos refiriéndose al proyecto de recolonización buscado con los Tratados de ¿libre? comercio que obligó a firmar a los países latinoamericanos (independientemente que la idea original de un tratado colectivo -Área de Libre Comercio para las Américas, ALCA- no funcionara, firmándose luego esos tratados bilaterales): “Nuestro objetivo con el ALCA es garantizar para las empresas americanas el control de un territorio que va del Ártico hasta la Antártida y el libre acceso, sin ningún obstáculo o dificultad, a nuestros productos, servicios, tecnología y capital en todo el hemisferio.” El fin de todo ello es tener una zona cautiva para enfrentar el avance de otros bloques y/o gigantes que pueden disputarle la supremacía, como la República Popular China o la Unión Europea.

Más claro: imposible. La política continental de los grandes capitales estadounidenses, sin importar quién ocupe circunstancialmente el Ejecutivo (ahora un afrodescendiente “¿medio socialista?”) es mantener a su histórico patio trasero como reserva estratégica. Reserva en un sinnúmero de aspectos: mano de obra barata, mercado para sus propios bienes y servicios, fuente de recursos naturales (petróleo, minerales estratégicos, agua dulce, biodiversidad de las selvas tropicales). Para ello esta interminable cohorte de bases militares con tecnologías de punta que controlan la región. El supuesto combate al “flagelo” del narcotráfico puede servir como excusa perfecta. ¿O será cierto que la DEA está terminando con el problema del consumo de drogas? O, también, ¿será real que estamos a punto de caer en manos de fundamentalistas talibanes que invadirán el continente?

El capitalismo actual, absolutamente globalizado y siempre conducido por la que sigue siendo su potencia hegemónica: Estados Unidos, necesita cada vez más de recursos energéticos y nuevos minerales para su aceleradísimo desarrollo tecnológico. De ahí que asistimos a un nuevo despertar de las industrias extractivas. Minerales estratégicos cada vez más sofisticados, amén del petróleo y de los recursos hídricos como fuentes generadoras de energía, constituyen el actual revalorizado nuevo botín en la mira. Y Latinoamérica, para su propia desgracia, tiene mucho de todo eso.

En relación a eso, una “piedra en el zapato” que aparece ante ese avance arrollador del nuevo extractivismo está dado por la defensa de sus territorios que en todo el continente americano están llevando a cabo grupos locales. De hecho, en el informe “Tendencias Globales 2020 - Cartografía del futuro global” (2), del consejo Nacional de Inteligencia de los Estados Unidos, dedicado a estudiar los escenarios futuros de amenaza a la seguridad nacional de ese país, puede leerse: “A comienzos del siglo XXI, hay grupos indígenas radicales en la mayoría de los países latinoamericanos, que en 2020 podrán haber crecido exponencialmente y obtenido la adhesión de la mayoría de los pueblos indígenas (…) Esos grupos podrán establecer relaciones con grupos terroristas internacionales y grupos antiglobalización (…) que podrán poner en causa las políticas económicas de los liderazgos latinoamericanos de origen europeo. (…) Las tensiones se manifestarán en un área desde México a través de la región del Amazonas”.

Hoy, como dice el portugués Boaventura Sousa Santos (3) refiriéndose al caso colombiano en particular y latinoamericano en general, “la verdadera amenaza no son las FARC. Son las fuerzas progresistas y, en especial, los movimientos indígenas y campesinos. La mayor amenaza [para la estrategia hegemónica de Estados Unidos, para el capitalismo como sistema] proviene de aquellos que invocan derechos ancestrales sobre los territorios donde se encuentran estos recursos [biodiversidad, agua dulce, petróleo, riquezas minerales], o sea, de los pueblos indígenas”. Anida allí, entonces, una cuota de esperanza. ¿Quién dijo que todo está perdido?

Pasadas las sangrientas dictaduras que asolaron la región hasta la década de los 80, hoy pareciera repetirse el mismo libreto en todos los países: fin de las dictaduras, imposición de planes de ajuste estructural y privatización de empresas públicas, democracias formales (“democraduras”, como las llamó Eduardo Galeano, democracias de cartón). Y aquí viene lo que queremos destacar para este nuevo momento: con algunas variaciones puntuales, más o menos en todos los países de la región se repiten los mismos fenómenos: falta de politización y lucha ideológica por parte de las mayorías populares, cultura de la pura sobrevivencia (tener trabajo ya es un lujo que hay que cuidar a capa y espada), medios de comunicación frívolos y fútbol a granel, explosión de iglesias evangélicas fundamentalistas y (¡hay que remarcar fuertemente lo que sigue!): a) explosión de la delincuencia callejera, b) auge imparable de la narcoactividad, c) grupos asociales con fuerte presencia en la cotidianeidad (pandillas juveniles violentas, “maras” en Centroamérica, “barras bravas” en el Río de la Plata), d) ¿linchamientos de civiles a manos de civiles?

Toda esta complejidad social merece abordajes muy pormenorizados. Sin dudas, hay diferencias en las historias de cada sociedad donde se dan, y cada hecho debe entenderse en su singularidad local. Pero hay cosas curiosas, que se repiten más o menos en forma similar. La situación de pobreza generalizada que crearon los planes de ajuste estructural (llamados comúnmente “neoliberales”, que en verdad no son sino un capitalismo salvaje y descarnado), provocan respuestas más o menos similares en cualquier lado: pauperización extrema de las poblaciones, aparición de cualquier estrategia de sobrevivencia, y allí está la delincuencia como una posibilidad siempre a la mano. Pero llama la atención -lo cual, insistimos, merecería estudios comparativos muy elaborados para poder sacar conclusiones terminantes- la “regularidad” de ciertos fenómenos. Terminan las “guerras sucias” internas en todos los países de Latinoamérica (en general sin responsables a la vista fomentando así la impunidad, y también en Argentina, donde si bien se juzgó a militares, luego vinieron las amnistías del caso con lo que se reafirma la impunidad y la corrupción), pero la “paz” nunca llega. En otros términos: las guerras internas terminaron, pero en realidad nunca terminaron. El clima de hiper control y militarización de la vida cotidiana, aunque “disfrazadamente”, continuó. Ahora todas las sociedades están enfermas de esta nueva epidemia que es la violencia delincuencial (¿nueva forma de control de las poblaciones?, ¿virtuales nuevos ejércitos de ocupación?)

Podría entenderse -sin con esto criminalizar la pobreza- que la gran miseria económica que marca al continente lleva en forma casi obligada a la comisión de hechos delictivos. Es probable, pero eso no termina de explicar esta matriz que se repite casi al milímetro en toda la zona. Ahora no hay ejércitos con estado de sitio controlando a las poblaciones civiles…, pero hay virtuales “nuevos ejércitos” que, de algún modo, hacen la vida difícil, que obligan a salir huyendo del centro de trabajo o de estudio para dirigirse a las casas terminadas las jornadas, porque “la delincuencia” se va enseñoreando de la situación, haciendo la cotidianeidad un infierno, que llama a ser atendida con nueva “mano dura”.

Lo mismo puede decirse de la narcoactividad. En este par de décadas, desde la finalización de las guerras internas (cada país con su modalidad, con más o menos desaparecidos, con tierra arrasada en algún lado, con asesinatos selectivos en otros casos, etc.) la “explosión” del tráfico y consumo de drogas ilegales creció en forma exponencial. Y ahí está el gran país del Norte con sus planes continentales “ayudando” a combatir el flagelo. Dicho sea de paso, el consumo en Estados Unidos no baja nunca. ¿Qué combaten entonces estos planes de ejércitos super sofisticados, si el tránsito de la droga desde el Sur no se detiene?

Todo ello lleva a pensar que tras estos fenómenos: la violencia delincuencial “desbocada”, las respuestas de “mano dura”, la criminalización de la pobreza, la creación de un clima de sospecha paranoica eterno, los grupos violentos y corruptos que no paran de crecer y ocupar posiciones de poder (mafias ligadas al ejercicio político, entronización de una cultura de la impunidad, brazos operativos discrecionales -las temibles pandillas juveniles, el sicariato, etc.- ), todo eso podría tener un guión bien concebido.

¿Quién mueve esos hilos? Es muy difícil, si no aventurado, dar respuestas contundentes. Pero el solo hecho que puedan entreverse planes maestros (así como los hubo durante las guerras internas, planes regionales en algunos casos, como el Plan Cóndor para el Cono Sur), hace pensar que todo este guión no es tan casual.

Hacer ciencia social rigurosa no es sólo dejar abiertas preguntas. Eso es el inicio de toda investigación, imprescindible sin dudas, pero no suficiente para dar las respuestas del caso. Llegar a conclusiones válidas y útiles implica un trabajo de estudio pormenorizado, sistemático, a veces lento y tedioso. El presente texto no es, en modo alguno, una muestra de análisis científico de la realidad social latinoamericana. Pero puede ser una primera intuición, quizá fundamental, para adentrarse en esas investigaciones. ¿Por qué tan casualmente esas explosiones simultáneas, en todos los países de la región, de los mismos fenómenos? ¿Por qué ese auge de la delincuencia y el crimen organizado con patrones que parecen casi calcados? Como mínimo, queda la duda. Y es ahí donde el análisis riguroso debería empezar a echar luz.

Lo que sí puede concluirse es que, tal como dijera Pérez Esquivel, esa “integración” de hechos, tendencias y fenómenos que pareciera atravesar toda la región, como mínimo, llama a abrirnos razonables dudas. Seguramente no es esa la “integración” que necesitamos.

Notas:
1) http://www.surysur.net/2013/06/america-latina-se-encuentra-cercada-por-estados-unidos-a-traves-de-sus-76-bases-militares/
2) http://www.rebelion.org/noticia.php?id=140463
3) https://www.uclouvain.be/en-369088.html

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Argentina. Apuntes sobre la coyuntura: Las paradojas del ajuste

Claudio Lozano - Tomas Raffo - Horacio Fernández - Ariel Pennisi - Bruno Costas (YPYPP)

Las líneas que presentamos a continuación forman parte del intercambio de ideas y reflexiones que un conjunto de compañeros realizamos en el marco de la Mesa de Coyuntura del IPyPP.

Para nosotros, la clave fundamental, que permite comprender, analizar y posicionarnos frente a la actual coyuntura política, económica y social, consiste en ubicar al AJUSTE como el significante fundamental que atraviesa la etapa

AJUSTE, que instrumentado hace ya largo tiempo por el Gobierno Nacional a través del proceso inflacionario emergido a partir del 2007, adquirió nuevos contenidos a partir de la etapa que se abre a finales del 2011 con el cuadro de escasez de divisas que se agrega, y que luego de los resultados electorales de octubre del 2013, presenta una mayor profundidad y alcance a partir de dos medidas precisas: a) La devaluación de principios del 2014 (del 23% en enero y acumulando un aumento anual del 60%) y b) la duplicación de la tasa de interés (del 14% al 28% - 30%), que impactan reduciendo (ajustando) el salario en dólares y achicando (ajustando) el nivel de actividad doméstica. No se trata de efectos no deseados, sino por el contrario, del objetivo explícito que busca la estrategia del Ajuste en tanto la misma intenta garantizar los dos requerimientos básicos del poder económico doméstico: 1) recomponer las rentas en dólares de los principales actores económicos (y en primer lugar de la cúpula exportadora, y por eso el ajuste en el salario en dólares); y 2) garantizar el saldo comercial necesario para afrontar los compromisos de deuda; (de ahí que el aumento de la tasa de interés busque ajustar el nivel de actividad y con él, reducir el volumen de las importaciones). Así la estrategia del AJUSTE que el Gobierno Nacional lleva adelante no es sino la expresión del compromiso del Gobierno con los intereses de la cúpula empresarial trasnacionalizada y los acreedores del país.

Al ser el Ajuste una estrategia del Poder Económico, las expresiones políticas opuestas al gobierno pero comprometidas con el sistema, se enfrentan con una dificultad: la de no poder rechazar esta estrategia. Más aún, comprometidos con la reproducción del sistema, las variantes opositoras enarbolan una crítica respecto a la incompletud del Ajuste en curso. En efecto, es común escuchar sus demandas en dos aspectos precisos: 1) Plan antiinflacionario de la mano de los programas conocidos como “metas de inflación” y 2) Ajuste Fiscal, traducido preponderantemente en términos de quita de los subsidios a la energía, gas y agua y consiguiente aumento de las tarifas de estos servicios públicos (aunque en la práctica lo que reclaman es la caída en términos reales del gasto público). Medidas estas que completarían el Ajuste que demanda el sistema, profundizando la recesión, pero que implicarían “hacer el trabajo sucio” para el próximo Gobierno y dilapidar el menguado consenso social que aún le queda a la gestión gubernamental. En este marco el debate ubica a una oposición que “demanda más ajuste” y a un gobierno que “ajusta pero no tanto”, pretendiendo sostener por esta vía, y a contramano de los efectos sociales de la política oficial, la retórica de “un gobierno nacional y popular”.

Ahora bien, el compromiso con el ajuste por parte de la Oposición del sistema se inscribe en un contexto, donde los resultados electorales de octubre del 2013 que definieron la imposibilidad de re-reelección presidencial configuran un escenario Electoral 2014 - 2015 que impide cualquier tipo de pacto explícito por el Ajuste del conjunto del Sistema Político. Así la paradoja radica en que acordando con el Ajuste, el Sistema Político Dominante no es capaz de cerrar filas expresas en torno a él. Cualquier aval expreso por parte de los actores políticos de la estrategia en curso supone atarse a la suerte de la actual gestión gubernamental. Es esta imposibilidad de bancar el ajuste por parte del sistema político el que le imprime un rasgo de inestabilidad adicional a esta etapa, puesto que no es capaz de ilegalizar del todo el conflicto social que trae aparejado.

En efecto, en términos sociales, lo que ha sido el reflejo del Ajuste no fue sino el crecimiento de la conflictividad social, que desde el acuartelamiento policial de finales del 2013, impusieron un nuevo piso a la demanda social (ejemplificados en la comparación de las retribuciones de los agentes de seguridad con el resto de los agentes del sector público), y cuyas expresiones más claras en los últimos días, lo constituyen la dificultad de resolver el conflicto docente (con una oferta de aumento nominal escalonado y mentiroso del 30% y los más de 10 días de paro) y el reciente Paro y Movilización de la CTA - Micheli, junto con un amplio espectro de organizaciones sociales (desde las expresiones tradicionales de la izquierda, pasando por representaciones universitarias, movimientos sociales y pueblos originarios) que buscan frenar el ajuste o bien restarle consenso a la estrategia en curso. Mayor conflictividad que, a pesar de aprovechar las fisuras que el sistema presenta al no poder “Pactar el Ajuste”, se enfrenta con una solapada estrategia represiva que busca criminalizar la protesta social. En efecto, desde el resultado objetivo del acuartelamiento policial (más financiamiento y salario para las fuerzas de seguridad), pasando por la mayor presencia de fuerzas represivas en el territorio, y con la coronación de Milani al mando del Ejército (que supone la subordinación de la Inteligencia Interna a la conducción militar), con la excusa del combate al narco y a la delincuencia, se agravan las experiencias represivas concretas por parte de las fuerzas de seguridad en los conflictos sociales. Tales fueron los casos de la represión en los conflictos de Misiones, de Chaco, de Chubut, entre otros. Se trata de una estrategia represiva que incluso empieza a observarse en el plano del discurso presidencial, como lo fueron las palabras presidenciales en la inauguración de las sesiones ordinarias, donde se legitimó el fraudulento “juicio de Las Heras” (la única prueba que condena a cadena perpetua a los trabajadores acusados de asesinar al agente policial fue de un testigo que luego se retractó sosteniendo haber sido torturado para declarar) y cuya frutilla del postre fue el pedido presidencial de “protestas en las veredas sin molestar, como en Nueva York” y la regulación de los piquetes, que fue vivamente aplaudida por los representantes del PRO. Dicho en criollo, la paradoja del ajuste para con la conflictividad social, es que el sistema no puede ilegalizar plenamente la protesta social al tiempo que, represión mediante, produce los realinamientos de hecho que hermanan a las supuestas fuerzas políticas enfrentadas.

En este marco, y solidario con la idea de no debatir el Ajuste, apareció en escena la “Reforma del Código Penal”, que objetivamente se ha constituido en el nuevo falso debate entre el oficialismo y la oposición conservadora. Falso en tanto ni la opción supuestamente “garantista” del gobierno nacional (aunque el anteproyecto del código tenga clausulas más represivas que el anterior y no trate temas fundamentales como el aborto), ni la opción “mano dura” al estilo Blumberg que enarbola la oposición (y principalmente el Frente Renovador) ponen en el centro de la cuestión la problemática del crimen organizado (que involucra a las fuerzas de seguridad) ni mucho menos la violencia estructural sobre la que se asienta nuestra sociedad, que son las que explican la emergencia de la delictividad vigente. En la práctica esta puesta en escena de la discusión del Código Penal restituye, nuevamente, en cierto imaginario la idea de “gobierno nacional y popular” versus “oposición conservadora y fachista”, mientras se desplaza el debate sobre el Ajuste y los acuerdos que estas dos Opciones del sistema tienen para con él mismo.

A las paradojas del ajuste que producen inestabilidad en la gobernabilidad, se le agregan las contradicciones y dificultades que esta estrategia conlleva. En efecto, al realizar el Gobierno un Ajuste Incompleto para las demandas de la cúpula, le abre la puerta, por vía del aumento nominal de los salarios (del 30%) aunque por debajo de la inflación (mínima del 35%) a una nueva presión, por parte de la cúpula empresarial, para devaluar (algunos ya le ponen fecha para después del Mundial, una vez que se liquide la cosecha de soja) de manera de volver a recuperar las rentas en dólares que el aumento nominal de los salarios tiende a disminuir. Al mismo tiempo, al no practicar o postergar el ajuste, que los acreedores le demandan sobre las tarifas de servicios públicos, el gobierno dificulta la obtención del superávit primario que los acreedores pretenden para comprar el saldo comercial sin recurrir a la esterilización monetaria con su impacto en el aumento de la tasa de interés y o en la de la inflación. Situación ésta que de practicarse, si bien respondería al interés de los acreedores, afectaría aún más el nivel de actividad y del empleo asociado al mismo, tensando la recesión y la conflictividad social, minando aún más, el ya retraído consenso social de la presente gestión gubernamental.

Está claro de lo expuesto, que estas son las contradicciones y dilemas que constituyen el punto ciego de la estrategia del ajuste, en tanto su despliegue no sólo no las resuelve sino que las exacerba. Así las cosas queda claro entonces, que sólo renovando y democratizando el sistema político se puede dar cuenta de los desafíos que se ciernen sobre nuestra sociedad. Argentina no necesita “perfeccionar el Ajuste”, sino trabajar un Acuerdo que siente las bases para una Salida Popular y Democrática a la Crisis.

Anexo: El cuadro de escasez de divisas

La etapa que transitamos se define en términos generales como de “escasez de divisas”, toda vez que las reservas netas del Banco Central no superan los U$S 17.500 millones (dado que a los U$S27.636 millones, corresponder restar los U$S 1.700 millones de reservas caucionadas por deudas con bancos europeos, y los U$S 8.518 millones de los encajes) mientras que los compromisos por pagos de deuda en dólares para el período 2014 - 2015 ascienden a U$S 19.897 millones.



El cuadro presentado, sumado a un contexto donde el balance de divisas de las operaciones de nuestro país con el exterior es neutro o negativo, definen el cuadro de escasez de divisas descripto. El ajuste con su secuela en términos de caída de la actividad y de las importaciones, así como el intento de restablecer los vínculos con el sistema financiero internacional para endeudarnos y la apuesta a las inversiones extranjeras a lo Pirro tienen un solo objetivo: “más divisas”.

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El tarifazo Rodrigazo K-K en acción

Pablo Heller (especial para ARGENPRESS.info)

Después del agua y el gas, vienen los tarifazos en el transporte y la luz. El crecimiento del déficit fiscal. Los distribuidores, en cesación de pagos. Rescate de las privatizaciones del menemismo.

Con la seguidilla de naftazos, se largó el tarifazo del agua y el gas, de 400 y 300%, respectivamente. Kicillof advirtió que vienen en camino los tarifazos del transporte y la luz. El mazazo contra el bolsillo popular significaría, de todos modos, un “ahorro” de 13.000 millones de pesos -apenas un 10% de la factura total de subsidios, e incluso “menos de una tercera parte de lo que se encarecieron en pesos las importaciones de combustibles gracias a la devaluación de enero” (Clarín, 28/3). Este último dato ilustra una de las contradicciones más flagrantes del ajuste K-K, porque mientras devalúa para frenar la hemorragia de reservas en efectivo, dispara por eso mismo un crecimiento espectacular del déficit fiscal, lo que multiplica varias veces el tamaño del ajuste, los montos del tarifazo, la carestía y la necesidad de nuevas devaluaciones.

Leña al fuego

La devaluación ha desatado un Rodrigazo. Tampoco resuelve la crisis energética, porque el tarifazo no está vinculado a un programa de inversiones. Ocurre lo contrario, porque el gobierno dejó de lado un fideicomiso que reunía los fondos para ese fin y entregó el uso de la recaudación a las empresas, que en primer lugar pagarán deudas a los bancos y compañías ligadas.

Las distribuidoras de gas y energía eléctrica se encuentran en cesación de pagos. Metrogas ha dejado de pagarles a sus proveedores. Gas Natural, por su parte, apenas paga la mitad de las deudas que contrae. Otro tanto ocurre entre Edenor y Camessa, la compañía del mercado eléctrico mayorista, la que a su vez ha dejado de pagarles a las generadoras. Los principales grupos del sector eléctrico han desviado los subsidios para comprar distribuidoras del interior y concentrar el negocio. A su turno, las deudas de las eléctricas están en manos de fondos buitre. Sobre el mismo sistema eléctrico sobrevuela también la sospecha de obras sobrefacturadas. El uso de la recaudación para saldar deudas y para compras de empresas, explica la suba espectacular de las acciones de las empresas de gas locales en Nueva York.

La medida apunta a reducir el consumo eléctrico y en especial de gas, esto para restringir las importaciones en materia energética, pero hasta cierto punto. Ocurre que el tarifazo no se aplica a las empresas que lo utilizan, bajo la suposición que este premio atenuaría la recesión que provoca el ajuste. Los ‘planificadores’ olvidan que las patronales no se encuentran en ‘modo de inversión’ sino de retiro de capitales, en primer lugar utilidades, dividendos y pagos de intereses -lo que significa que el Estado pone la plata (con los subsidios) para la salida de las reservas del país.

Sobre las distribuidoras de gas pesan denuncias de que el valor del parque energético se encuentra inflado en dólares al doble, para inflar las deudas contraídas para su instalación. Al igual que Repsol, las distribuidoras de gas y luz giraron cuantiosos dividendos al exterior y fondos para pagar esas deudas sobredimensionadas. Estamos frente a un vaciamiento premeditado.

Las distribuidoras eléctricas de todo el país aumentaron en los últimos meses de manera exponencial sus deudas con el Estado, que alcanzaron la cifra récord de 8.000 millones de pesos. La deuda de las empresas con el Estado se multiplicó 21veces en dos años.

Pero, a despecho de todo lo anterior, Kicillof les ha tirado un nuevo salvavidas, que ha ido de la mano de un nuevo financiamiento.

Con el cuento de priorizar la realización de obras para mantener la prestación de servicios, “el ministro de Economía implementó un esquema de compensaciones para las empresas que asigna sin una fecha estipulada, sino cuando los números de las compañías entran en una situación crítica” (La Nación, ídem). O sea que el Estado seguirá financiando a las empresas y destinará a fondo perdido las deudas de ellas con el Estado

Kicillof ha prometido un régimen de tarifas que contemple “el costo más un beneficio razonable”. Entre esos figuran el pago de los préstamos leoninos y fraudulentos, los sobreprecios de las compras y demás negociados. La supresión de los subsidios es, apenas, el primer paso de la dolarización de tarifas, lo cual tiene que ver con todo el cambio de régimen económico que implica la devaluación, el naftazo y los acuerdos de Vaca Muerta con las petroleras internacionales.

El Rodrigazo K-K completa el rescate de una las principales hipotecas que tiene el país, como lo es el sistema de privatizaciones del menemismo.

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Lo que no dice Panamerican Energy

Hipólito Solari Yrigoyen (UCR)

La empresa Panamerican Energy (PAE) ha publicado una nueva solicitada de una página el jueves 3 de abril de 2014 en la que trata de explicar que sus cuantiosas ganancias obtenidas en la explotación del yacimiento de Cerro Dragón, han sido en beneficio de las provincias de Chubut y Santa Cruz, en donde se encuentra y del país y no en su propio interés. Esta publicidad no le cuesta nada, ya que está incluida en el cálculo del precio. Pero esta solicitada ha silenciado hechos significativos. Enumeraremos algunos de ellos:

1. Violando la ley se le otorgó a PAE una concesión por 40 años.

2. Que el plazo tan extenso puede provocar el agotamiento del yacimiento,

3. Que el capital extranjero es mayoritario en Pan American Energy (PAE).

4. Que el socio principal de PAE es British Petroleum.

5. Que PAE, es una empresa inscripta en el Estado de Delaware, Estados Unidos.

6. Que el contrato con PAE se negoció en secreto en las oficinas del ministro Julio de Planeamiento Julio De Vido.

7. El gobernador de entonces en Chubut, Mario Das Neves, informó a la prensa que “empezamos a trabajar en el tema el 10 de diciembre de 2003” Sin embargo, el texto del contrato se conoció el 7 de abril de 2007, cuando fue enviado a la Legislatura de Chubut.

8. Que el sigilo de la negociación, evitó el debate ante la opinión pública.

9. Que el debate en la Legislatura fue irregular, frecuentemente interrumpido por una patota, llamada popularmente la Patota British.

10. Cuando se envió el contrato a la Legislatura se omitió el expediente administrativo, que solo llegó once días después, bajo la sospecha de que fue elaborado a posteriori.

11. Que no hay constancia de que nadie haya pedido un informe técnico pero no obstante se ha agregado uno y se ignora quien pagó los honorarios del mismo.

12. Que se ha fijado una ridícula regalía para la provincia del 12 por ciento, cuando hay países que perciben el 50 por ciento.

13. Que se quiere hacer pasar por regalía un 3 por ciento que es solo “un aporte especial”, como dice el acuerdo, y que es mucho menos que una regalía,

14. Que hay promesas de inversión que nadie controla, aunque se afirme lo contrario.

15. Que la mayoría en la Legislatura eximió del impuesto de sellos al contrato de PAE perjudicando al erario público a favor de la empresa. Así también evitó declarar el monto real del contrato, que gira alrededor de 50 mil millones de dólares.

16. Que no se ha respetado la legislación ambiental del país, que resguarda el art. 41 de la Constitución Nacional.

17. Que la empresa, fuera de cláusulas declamativas no ha asumido obligaciones de estabilidad laborales, así cuando la crisis económica de 2009, se produjeron centenares de suspensiones y despidos.

18. Que trabaja todos los días y que lo hace con un resultado excelente, como dice en la solicitada, pero es en su propio beneficio y no de las provincias del yacimiento explotado, Chubut y Santa Cruz y del país.

19. Que está autorizada a exportar toda su producción, aunque el país padece un enorme déficit de petróleo el que cubre importando a un alto costo.

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La indemnización a Repsol

Christian Rath (PRENSA OBRERA, especial para ARGENPRESS.info)

Alieto Guadagni, ex ministro de Energía, al señalar recientemente que el valor de libros del 51% del paquete accionario que se le toma a Repsol es de 3.800 millones de dólares, hizo también una enumeración -limitadísima- de lo que pueden ser los pasivos ambientales: AES Brasil (1.057 millones de dólares, con fallo del Tribunal Arbitral en contra de YPF), reclamos por la refinería de La Plata y el poliducto La Plata Dock Sud, juicios por YPF Holdings Inc. en Estados Unidos, daños ambientales pendientes por 13.059 pozos abandonados por YPF. ¿Cuánto suman estos pasivos?

El gobernador Daniel Peralta estimó los de Santa Cruz en 3.000 millones de dólares, el de Chubut dijo que superarían esta cifra, el ministro de Energía de Neuquén los estimó en 1.500 millones. Estas cifras, sólo de los que han hablado, se aproximan a los 8.000 millones de dólares. ¿Cuánto reserva el balance de YPF para el pago de estas cuentas pendientes? Son 2.660 millones de dólares. El especialista concluye lo elemental: “es posible que las pérdidas resultantes… si los procedimientos se resuelven de forma adversa a YPF, puedan exceder significativamente las provisiones” (Clarín, 26/3).



¿Cuánto vale lo que se expropió?

En la sesión del Senado se denunció -sin que hubiera respuesta de la bancada oficialista- que el valor de los equipos de perforación y acondicionamiento era de 30 millones de dólares cada uno. El representante del Tribunal de Tasaciones los justipreció al doble. “De 20 a 25 equipos propios que posee YPF… se genera una diferencia de entre 750 y 800 millones de dólares” (senador Cimadevila, UCR Chubut), lo que no es poco en una indemnización total de 5.000 millones de dólares.

Del debate surge, además, que el Tribunal de Tasaciones no acompañó una sola certificación de las reservas, que son el activo más importante de una empresa.

No existió la tasación prevista en la ley de expropiación, no hubo planilla alguna de tasación oficial ni apreciación del cálculo que justifique el precio de las acciones. Sólo un informe sumario del Tribunal de Tasación, después de haberse hecho público el acuerdo.

En el mismo debate se denunciaron las “regalías” dadas a la burocracia de los sindicatos para convertirla en gerente de las empresas dentro de las organizaciones obreras.

Argentina pagará con bonos que rendirán a Repsol entre 400 ó 500 millones de dólares al año, lo que obligará a YPF a un mayor endeudamiento. Como sucedió bajo la dictadura militar, YPF es la nave capitana del endeudamiento en el exterior para aportar divisas a un gobierno en cesación de pagos.

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El diputado Néstor Pitrola ante el informe de Capitanich en el Congreso: "Rechazamos este curso que nos lleva a una nueva cesación de pagos"

Ante el informe del Jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, en Diputados, reproducimos la intervención del diputado Néstor Pitrola, presidente del Bloque Frente de Izquierda y de los Trabajadores, del cual forma parte también Pablo López, diputado por el Partido Obrero de Salta.
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Buenas tardes Sr. Jefe de Gabinete

Hemos escuchado de su boca hoy, otra vez, en su informe inicial, las cifras de la década. La apreciación del Partido Obrero y del Frente de Izquierda es que la quiebra de las variables fundamentales económicas del régimen de emergencia que traemos desde hace una década -caída de las reservas, estallido del régimen de subsidios, déficit energético, la inflación creciente- han llevado al gobierno a una búsqueda desesperada de lograr un mercado internacional de deuda. Una quimera que tal vez nos lleve a una nueva cesación de pagos. Rechazamos ese curso.

Queremos poner el ojo en algunos puntos cruciales que han venido especialmente después del pacto con Chevron, donde empezó todo este rumbo económico, Chevron, Club de París, etc.

El pago a Repsol que todos conocemos, y no ha llegado a este Congreso, es el rescate de los vaciadores de YPF que giraron 22 mil millones de dólares de ganancias al exterior, dejaron 9 mil millones de deuda, redujeron drásticamente las reservas, dejaron un pasivo ambiental que los especialistas estiman en 8 mil millones de dólares. ¿Por qué semejante acuerdo, que implica un nuevo curso de endeudamiento, no pasó previamente por este Congreso? Cuando llegue, va a llegar con el acuerdo del directorio de Repsol, lo cual significa una extorsión a esta Cámara de representantes del pueblo.

¿Por qué se usan los fondos de la Anses para cancelar deuda con la banca acreedora, en lugar de pagar los juicios a los jubilados para que lo cobren en vida como les corresponde?

Sabemos también que la justicia norteamericana espera un arreglo que su gobierno discute con los fondos buitre antes de fallar. ¿Cuál es ese acuerdo? ¿Traerán después al Congreso una nueva Ley para cerrar el tercer canje, ese tercer vergonzoso canje, que se aprobó en el mes de septiembre?

También en este tema, Guillermo Nielsen, uno de los autores del canje de deuda, dice en torno al controvertido cupón PBI 2013, que lo vamos a tener que pagar igual, me refiero a los argentinos, el Estado. En caso de no pagarlos, esos fondos ¿se aplicarán a la devolución de los 20 mil millones de las obras sociales como se reclamó acá? sobre lo que no ha habido respuesta. ¿O, van a ir a la deuda con el Club de París, con el cual también se está negociando, por ahora, a espaldas de este Congreso y que es una deuda ilegítima, originada en la Dictadura como bien se señaló aquí?

¿Por qué a pesar de haberse estatizado los fondos de pensión siguen con el sistema jubilatorio de los 90 que lleva a que el 73% de las prestaciones de jubilaciones y pensiones estén en el mínimo? Cuando se aportó por los salarios reales.

Otra cosa, arreglos como los que se han hecho con los tribunales del CIADI, implican deuda que no pasó por este Congreso. ¿Por qué se viola la Ley, Sr. Jefe de Gabinete?

Ustedes también han eximido, como aquí se denunció, a la industria del tarifazo o del corte de los subsidios que nosotros llamamos tarifazo en el gas, en el agua y se prevén otros en la luz, en transporte, sin abrir los libros ni ver cuál fue el destino de esas cajas negras que han sido las concesiones privadas en estos últimos 20 años.

Nos preguntamos y preguntamos si esa es la redistribución inclusiva de las riquezas del gobierno.

Nosotros hemos presentado un proyecto de salario mínimo, vital y móvil de $ 9.000, lo mismo el 82% móvil para jubilaciones mínimas de ese importe, y la prohibición de despidos.

Queremos preguntar, ¿por qué se impone un tope en paritarias, y especialmente en las del Estado, con cuotas que no pasan del 25% cuando la inflación proyectada es de un 40% y en el año pasado hemos ido con salarios a la baja en el 2013?

La devaluación de la moneda, que sólo en el mes de enero fue de un 27%, afectó brutalmente los fondos de la Anses, que están en bonos en pesos y ajustados por los falsos índices del Indec. ¿Cómo se va a recuperar eso? Y no contesten que tenemos ganancias con el valor nominal, porque entonces le preguntamos Sr. Jefe de Gabinete ¿cuál es el valor de mercado de esos bonos?

Nos adherimos a todos los cuestionamientos que se han hecho sobre el escandaloso ascenso del Teniente General Milani, queremos que esta Cámara discuta el problema, y hemos presentado un Proyecto de Resolución sobre el tema y queremos que se nos informe si tenemos una alteración del régimen político de 1983 y el Ejército va a ser destinado al espionaje y a intervención en cuestiones internas.

Para finalizar, hemos presentado un proyecto de abolición de ganancias en los salarios, porque el salario no es ganancia. Le preguntamos Sr. Jefe de Gabinete, por qué insisten en gravar a los salarios cuando no se ha gravado la renta financiera y los bancos son los grandes ganadores antes, durante y después de la devaluación monetaria.

Y como me dijo una docente recién en un tweet. Si como usted dijo: “La violencia genera violencia”, ¿por qué han reprimido a los docentes en Salta, La Rioja y Santiago del Estero?

Muchas Gracias.

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El diputado nacional del PTS en el Frente de Izquierda Nicolás del Caño: "Capitanich se negó a responder si puede vivir como un maestro"

El diputado nacional del FIT Nicolás del Caño intervino hoy en el marco de la sesión informativa del jefe de Gabinete Jorge Capitanich con varias denuncias y filosas preguntas que, en su mayoría, el funcionario se negó a responder. Del Caño preguntó si Capitanich era capaz de vivir con el sueldo de un docente, en el marco de la histórica huelga de los maestros bonaerenses y de que aún hoy nueve provincias continúan en conflicto. Ante la pregunta de la cantidad y los nombres de los efectivos de las fuerzas armadas y de seguridad que actuaron durante la dictadura y hoy continúan en actividad, Capitanich solo respondió que el 13 % de los efectivos que hoy revisten en estas fuerzas participaron de la dictadura. "Queremos saber cuántos Milani hay hoy en las fuerzas represivas", increpó Del Caño.
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Por otra parte el diputado del PTS en el FIT fue el primer diputado que mencionó el paro nacional del próximo 10 de abril, manifestando su solidaridad y responsabilizando al Gobierno por cualquier apresto represivo.

Por último, el diputado por Mendoza criticó a la presidenta de la Nación, que defendió "el escandaloso fallo condenatorio a los petroleros de Las Heras", y exigió su inmediata absolución.

A continuación la intervención del diputado Nicolás del Caño

Señor jefe de Gabinete:

Ante todo quiero manifestar mi repudio a la represión sufrida ayer por los docentes salteños, como antes la sufrieron los misioneros, ambos por parte de dos gobernadores que comulgan con su Gobierno.

En el CD recibido minutos antes del inicio de esta sesión pudimos constatar que hay una serie de preguntas de esta bancada que directamente el jefe de gabinete NO responde. Sencillamente, en el lugar de las respuestas hay un blanco.

Entre ellas nos encontramos con la siguiente pregunta que paso a leer:

"Informe por qué el Gobierno nacional no derogó ni tuvo la intención de hacerlo el Decreto-Ley 9.021/63 -dictado durante el Gobierno de facto de José María Guido- y su reglamentación aprobada por el Decreto 2.322/67 -dictado por la dictadura de Juan Carlos Onganía-. Mediante estas normas se conformó y puso en funcionamiento un verdadero servicio paraestatal de informaciones e inteligencia, dotado por agentes de la Policía Federal Argentina, no sujeto a ningún tipo de contralor administrativo, judicial y parlamentario, cuyos efectivos se pueden infiltrar en cualquier organismo público y privado. El caso del agente de la Policía Federal Argentina, Américo Alejandro Balbuena, infiltrado durante una década en la agencia de noticias ’Agencia Walsh’, ha ratificado la existencia de este cuerpo de inteligencia. El PEN no se ha pronunciado al respecto, pese al escándalo provocado cuando se hizo pública esta infiltración".

Pregunta: ¿por qué se negó a contestar esta pregunta?

Asimismo, nos encontramos con una evasiva cuando hicimos la pregunta de cuántos efectivos de las FF. AA. y de seguridad que participaron de la dictadura hoy están en actividad amparándose en el secreto militar que dicta un decreto de la dictadura de Guido. Queremos saber cuántos Milani hay en las fuerzas armadas y en las fuerzas de seguridad, y el Gobierno nos responde que esa información es SECRETA. Le preguntamos, señor ministro, ¿por qué se niega bajo el argumento de secreto de seguridad nacional a darnos los nombres de los efectivos que participaron de la dictadura y hoy siguen en actividad?

En otro orden, quiero que me responda por qué su Gobierno aplica una política de persecución a quienes salen a reclamar por sus derechos, particularmente a los trabajadores. Hace un mes en este recinto escuchamos a la presidenta pedir una ley antipiquetes para limitar este derecho a la protesta, que ha sido una de las históricas formas utilizadas por el pueblo trabajador para manifestarse, en nuestro país y en el mundo. Los aplausos de la bancada del PRO a dicho planteo y los anuncios del Frente Renovador sobre un proyecto que busca limitar este derecho muestran una importante coincidencia entre su Gobierno y sectores de la oposición.

Esta confluencia entre el Gobierno nacional, los gobernadores, el PRO y el Frente Renovador tiene como fundamento principal la necesidad de que la crisis la paguen, una vez más, los trabajadores, con la inflación y tarifazos, mientras que a los empresarios se les mantienen los subsidios. En las fábricas y establecimientos se utiliza el chantaje de los despidos para aumentar ritmos de producción, imponer techos en las paritarias y otras variables de ajuste.

Más allá del llamado “relato” y los discursos, ¿usted puede negar que la devaluación y los tarifazos no significan una enorme transferencia de ingresos de los asalariados hacia los grupos capitalistas más concentrados?

Este próximo 10 de abril habrá un paro nacional. Allí estaremos acompañando una vez más a los trabajadores en sus demandas. Más allá de los límites que tiene la convocatoria y que sus convocantes se niegan a preparar un plan de lucha hasta derrotar el ajuste, el paro nacional contará con la adhesión de millones de trabajadores en todo el país. Entre ellos los sectores combativos y antiburocráticos que salieron el pasado 27 de febrero a reclamar la absolución de los petroleros de Las Heras y que fueron reprimidos por las fuerzas represivas a cargo de Sergio Berni, quien nos atacó directamente a los diputados del FIT [Además del propio Nicolás del Caño, se trata de Néstor Pitrola y Christian Castillo.]

Señor jefe de Gabinete, lo hacemos responsable a usted y a su Gobierno de cualquier tipo de provocación y represión que sufran los que el próximo 10 de abril estén ejerciendo su derecho constitucional de parar y manifestarse.

Le pedimos que le informe a esta Cámara cuál va a ser la actitud de las fuerzas de seguridad que dependen de su Gobierno ante esta medida de fuerza de los trabajadores de todo el país.

En otro orden, la negativa de responder a nuestra pregunta de si el señor jefe de gabinete puede vivir con el salario de un docente con veinte años de antigüedad no es casual, cuando se ha naturalizado que una maestra cobre hoy en la Argentina cinco mil pesos mensuales, la mitad de lo que hoy cuesta una canasta familiar. Cinco mil pesos conseguidos, en el caso de la provincia de Buenos Aires, después de una histórica huelga y que recién comenzarán a cobrar a partir de agosto. Los docentes hoy siguen en lucha en Salta, Neuquén y otras provincias. Entretanto, a los diputados y funcionarios políticos se nos paga diez veces más de lo que percibe más de la mitad de los asalariados en la Argentina. ¿Por qué tenemos que tener ese privilegio, señor Capitanich?

¿Saben qué? Si no hubiera tantos privilegios para la casta política, ¿quién aplicaría los tarifazos, quién votaría a favor de pagar la ilegítima deuda externa contraída por la dictadura militar, quién votaría a favor de hacer un acuerdo secreto con Chevron, un nuevo estatuto del coloniaje, como diría Jauretche? ¿Quién votaría a favor de pagarles cinco mil millones de dólares más intereses a los saqueadores de la Repsol?

Le reitero la pregunta que le hiciéramos llegar por escrito. Ud., señor Capitanich, ¿puede vivir con el salario que recibe un docente en la Argentina?

Por último, quiero recordar que también escuchamos, aquí en este recinto, a la presidenta de la Nación en la Asamblea Legislativa del 1º de marzo, defender el escandaloso fallo de la justicia de Caleta Olivia (Santa Cruz) contra los trabajadores petroleros de Las Heras que realizaron una protesta en el año 2006 contra el impuesto al salario y la tercerización laboral, que luego derivó en una pueblada donde murió un policía. La presidenta sostuvo que quienes reclamamos por su absolución estamos defendiendo a quienes asesinaron a Sayago. Esto es una mentira. ¡¡¡Los trabajadores condenados (tres de ellos a cadena perpetua y siete a varios años de prisión) son inocentes!!!

No hay ninguna prueba para condenarlos. Varios testimonios fueron arrancados bajo tortura. Inclusive, quien preside el tribunal votó por la absolución de la mayoría de ellos. El repudio a este juicio escandaloso con métodos de la dictadura se ha hecho sentir desde distintos organismos y personalidades de DD.HH. como el premio nobel de la paz Adolfo Pérez Esquivel y Nora Cortiñas de Madres de Plaza de Mayo, y centenares de organizaciones de nuestro país y del mundo. Hemos presentado desde esta banca un proyecto de resolución exigiendo la absolución de los petroleros condenados en Las Heras, que fue acompañada por varios bloques. Le pregunto a Ud., Sr. jefe de gabinete, ¿por qué su Gobierno defiende este fallo escandaloso que como dijo O. Bayer nos hace acordar a las condenas que recibieron los Mártires de Chicago y Sacco y Vanzetti? Espero su respuesta. Gracias.

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Argentina: La sociedad cebada

Claudia Rafael (APE)

La sociedad acaba de probar sangre y no le disgustó. Es una manada de lobos devorándose a sí misma. Homo hominis lupus est, diría Thomas Hobbes cuatro siglos atrás. El hombre es un lobo del hombre. Cuando un animal se ceba, se lo sacrifica o se lo encierra bajo siete llaves que serán arrojadas a la profundidad de los océanos ¿Qué se hace, sin embargo, cuando es la sociedad la que está irremediablemente cebada? Convencida además de que sólo así, asumida como lobo devorador, va a acabar con ese enemigo que la pone en vilo.

¿Es el linchamiento una práctica exclusivamente colectiva desde la sociedad civil? ¿O hay en ocasiones una delegación del linchamiento que nunca se asume bajo ese nombre pero que, en la práctica, carga con demasiadas similitudes? ¿Es factible hermanar figuras cuyos finales parecen encontrados? ¿Es David ante el linchamiento social lo mismo que Luciano ante las garras del linchamiento estatal? ¿Es David la figura en la que la sociedad decidió descargar su ira del mismo modo en que cinco años atrás los policías de Lomas del Mirador cumplieron con el mandato social sobre el cuerpo estragado de Luciano Arruga? ¿Es acaso posible no recordar el reclamo a gritos de un destacamento policial en Lomas del Mirador que pusiera orden ante la creciente inseguridad que se había llevado la vida del florista de Susana Giménez? ¿Es entonces conveniente desconocer que ese mismo destacamento se encargó de cooptar jóvenes que robaran para la corona y que Luciano, plantándose ante el poder más poder, se negó? ¿Es justo no saber ni asumir que ese “NO” fue el pasaporte a esa metáfora de linchamiento inducido que fue su desaparición?

El historiador francés Jean Delumeau trabajó sistemáticamente sobre una hipótesis: argumentó que no sólo los individuos pueden quedar entrampados en su diálogo constante con el miedo sino también las civilizaciones. Y bosquejó la pintura de sociedades enteras ganadas por el trauma de la peste, de las guerras, de la inseguridad a través de las pesadillas que trascienden el cobijo del sueño para ser –definitivamente- amenaza diurna.

Esas pesadillas conducen a la sociedad a un túnel oscuro e inquietante. Que permiten advertir que detrás de cada piedra, de cada musgo, de cada sombra habrá un enemigo en potencia, agazapado, y representante de la figura del mal.

Jezabel

La saturación obliga a naturalizar. Un nuevo linchamiento cada día de los que por horas, por minutos, por semana irán contabilizando los medios promoverá finalmente el zapping o el gesto de hartazgo. E impedirán ver detrás la apropiación política del miedo, su dimensión sistémica.

Para llegar a la construcción del miedo que deriva en un fogoneo de los linchamientos hubo, desde mucho antes, una construcción paulatina del enemigo. Una suerte de jezabelización (concepto del antropólogo Roger Bartra) que, como en el Antiguo Testamento, hará portadores de la maldad más profunda, de la representación de toda violencia, del desprecio y de la más voraz amenaza para con la sociedad del bien a los criminales de todo crimen. Entonces a nadie importará demasiado si David Moreira cuajaba en ese símbolo que representa Jezabel. Lo que sí importa es que por un rato cuanto menos lo fue y, por lo tanto, merecía ser lapidado por una sociedad que decidió que su transparencia, su sentido de la equidad, del bien, de la ternura, de la solidaridad la dejaba en condiciones de arrojar la primera piedra.

Ese mismo proceso de jezabelización es el que recae –como un goteo sistemático y perverso- sobre las cabezas de los davides de la historia. Cayó hace varios años sobre la piel de Luciano, devorado por la inequidad desde mucho antes, siquiera, de aprender a gatear o a ensayar sus primeras palabras.

¿Es acaso un monstruo, carente de condición humana, ausente de sentimiento, el que –como disciplinador social o controlador estatal- arremete hasta desangrar? ¿O es simplemente engranaje –al decir de Arendt- dentro de un sistema social, político y económico basado en los actos de exterminio?

De aquellas dos míticas definiciones de Estado (la que refiere el pacto social que delega el monopolio de la fuerza o la que enuncia que es la primacía de una clase por sobre otra) cualquiera puede cuajar a la perfección en la construcción del enemigo encarnada en davides o lucianos.

Se trata de una construcción paulatina cuyo basamento sólido está dado por el miedo profundo, que es el que habilita las conductas.

El sesgo individualista y de aislamiento que fue tomando la sociedad después de que la atravesara y la pisoteara con ferocidad la última dictadura desmembró las reacciones colectivas. Truncó los vínculos. Destrozó los abrazos. Y habilitó a una nueva forma de práctica colectiva muy potente (por fuera de las honrosísimas excepciones) que nace horda y deviene asesina. Que le otorga una identidad perdida.

El olor de la sangre

La sociedad cebada se asume horda bajo el anonimato que la preserva. Que la habilita para moverse sinuosa entre los ríos subterráneos y asomar bajo la forma de garrote y de patada sobre los davides. Huele al enemigo. Y le hinca sus colmillos hasta destrozar. O simplemente señala, con sus dedos amenazantes para que su brazo estatal, al que moverá como marioneta impecable, cumpla con los mandatos pertinentes sobre el cuerpo de los lucianos de los márgenes.

La sociedad se transforma ante el olor creciente de la sangre. Como turba dispuesta a atacar o como espectadora enfervorizada. “Las ejecuciones públicas se mantenían como espectáculos macabros y oficialmente organizadas. Las escenas que entonces se desarrollaban adquirían aspectos de excitación y violencia insospechadas. Las gentes se peleaban entre ellas. Fue así como en 1807 una muchedumbre de 40.000 personas que asistían a la ejecución de Holloway y de Haggerty, fue presa de tal delirio que, al finalizar el espectáculo, quedaron cerca de 100 muertos sobre el terreno” (Arthur Koestler, La pena de muerte).

Cebada, ciega, se transporta en un chasquido de dedos al origen de los tiempos, aún antes del inicio de los siglos, a aquel lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit. Cuando 200 años antes de la era cristina, Tito Maccio Plauto cerró el círculo de su definición humana: lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro.

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Si todos fueran mis hijos (Parte I)

Alfredo Grande (APE)

"La vida es, a veces, una llamita sutil que resiste, terca, a la peor tempestad".
Silvana Melo

"Del piquete al linchamiento, la democracia entendió Fuenteovejuna al revés".
(Aforismo implicado)

Arthur Miller quizá el dramaturgo norteamericano más importante, escribió “All my sons” (Todos eran mis hijos”). El protagonista, Joe Keller, encubre su culpabilidad en la fabricación defectuosa de aviones cuya caída ocasionó la muerte de 21 soldados. Descubierto, en una muestra de cobardía final, se suicida.

Lo que Joe había ocultado durante años es justamente que los adultos tenemos una responsabilidad social y política con todos nuestros niños y nuestros jóvenes. Todas nuestras acciones, y digo todas, influyen en las jóvenes generaciones. En un sentido literal y para nada metafórico, en las jóvenes generaciones, son todos nuestros hijos.

Es bueno desplazar la concepción privatista de la maternidad y la paternidad a una concepción comunitaria y social. En los pueblos llamados primitivos, y que en realidad son los primeros en habitar estas tierras, los “abuelos”, los “antiguos”, son los que sostienen la cultura que como tesoro a cuidar, es transferida a los jóvenes. No existe el concepto de “exclusión social”.

En nuestra opulenta cultura occidental, demasiado cristiana y poco solidaria, las jóvenes generaciones, cada vez más jóvenes, son el enemigo interior para controlar y destruir. Algunos llaman a esto bajar la edad de imputabilidad. Todos y todas sabemos que un fascista es un liberal asustado. Nuestra Argentina que hoy recuerda a sus héroes de Malvinas, civiles transformados en soldaditos por decretos de necesidad y supervivencia del general majestuoso y bochornoso, que dicen que tomó las Islas para olvidar, nuestra Argentina ha encubierto durante más de un siglo su racismo con el eufemismo del crisol de razas.

Pablo Gramajo, un joven periodista que vive en Miraflores, provincia de Chaco, fue invitado por la cooperativa de trabajo en salud mental ATICO para que pudiéramos entender el exterminio de los originarios. Roca, Victorica, militares predadores que tienen como indigna saga a los empresarios de la soja. Planes sistemáticos de exterminio, con muchas formas pero con una sola esencia: detrás de cada necesidad, nunca hay un derecho.

El crisol de razas es la hipócrita historia oficial que encubre nuestros progroms y nuestras noches de niebla y terror. Los relatos del socialcristianismo y de la socialdemocracia se dan la mano y los pies en la obstinada negación de la lucha de clases. En parte, porque al igual que la derecha más recalcitrante, confunden lucha con exterminio. Parece que sólo Sarmiento tiene el privilegio de que la “lucha sea tu vida y tu elemento”.

Negar la lucha de clases abre el camino, más bien la autopista de varios carriles, del odio, resentimiento y rencor de clase. Y lo más opuesto a la felicidad es la permanente atroz frustración porque la publicidad nos muestra aquello que jamás podrá ser nuestro. Desde un absurdo yogurísimo hasta un alto de altísima gama. El azar y el delito se han convertido en las constantes de ajuste de este sistema injusto y cruel. Pasamos del sálvese quien pueda al sálvese quien juegue y sálvese quien delinque. Cada uno en el nivel que puede.

Los denominados problemas de seguridad aluden siempre a la delincuencia minorista. La mayorista se llama, en el mejor de los casos, corrupción. En el peor, nichos del mercado. Y la impunidad no es tolerada en la delincuencia minorista, pero tolerada y promovida en la mayorista.

Los denominados linchamientos son otra expresión de la lucha de clases. En su versión más injusta y miserable. Eviscerada de su pretensión política y emancipatoria. Consecuencias lejanas del fin de la historia y la caída del socialismo real. En el linchamiento se hace evidente algo que la moralina aburguesada no tolera: el fundamente último del orden social, incluso el más injusto, es el exterminio. Y digo exterminio y no digo guerra. Porque la guerra es justamente la respuesta al exterminio. La que tuvo Tupac Amaru también conocido como José Gabriel Condorcanqui, que lideró la revolución contra los colonizadores. Ese Inca, gigante de cuerpo y alma, no pudo ser descuartizado. Lo fueron nuestros pueblos, y lo son nuestros jóvenes y nuestros niños, descuartizados en sus cuerpos, en sus almas, en sus deseos, en sus derechos, incluso en sus deberes.

La cultura represora, incluso en democracia, ha preparado desde el gatillo fácil hasta los linchamientos. Están incluso a la derecha de la ley del talión. El ojo por ojo y diente por diente, temido por los burócratas de todos los poderes, mantenía una de las premisas fundante de la justicia: la proporcionalidad entre el crimen y el castigo. Por eso para salir de lo complicado y entrar en lo complejo, es necesario diferenciar entre: justicia, justicia por mano propia, injusticia por mano ajena, injusticia por mano propia y venganza.

Estos 5 registros son teórica y políticamente diferentes. Intentaré su análisis para que la llamita sutil siga prendida. Y también para entender con razón y corazón que todos son nuestros hijos.

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Argentina: Homo Linchadorum

Gustavo Robles (especial para ARGENPRESS.info)

Mucho más pavor me causan las jaurías linchadoras, retrógradas y fascistas, que ser víctima de un delito común.



Sinceramente no tengo un buen concepto de la especie humana. Teniendo en cuenta el rol que ha asumido desde su aparición sobre la Tierra, tengo muy en claro que su influencia en el equilibrio de la naturaleza ha sido y sigue siendo, cada vez más, nefasta. El modo de producción capitalista ha exacerbado la capacidad que siempre tuvo de modificar su entorno, a tal punto de estar en condiciones de llevarla hasta su propia destrucción y la del planeta mismo.

Sin embargo, y aunque parezca contradictorio, creo que se pueden abrigar esperanzas en que eso puede cambiar. El ser humano también es capaz de actos de profundo altruismo, de arrojo, de solidaridad, de amor al prójimo y a la naturaleza.

Somos parte del reino animal, pero nos diferenciamos del resto de las especies porque fuimos los únicos que pudimos desarrollar inteligencia y por lo tanto, cultura. No sólo logramos modificar el medio en el que vivimos para nuestro beneficio, sino que creamos reglas de comportamiento entre nosotros que, aunque no lo parezca, y con las contradicciones que ello conlleva, fueron evolucionando desde nuestra etapa salvaje hasta el presente.

Ninguna sociedad avanzada pensaría en el presente que es algo correcto y civilizado el sacrificio humano. Ninguna aprobaría la tortura, la esclavitud, ni algo parecido al Circo Romano, ni “juegos” que signifiquen perder la vida para aquellos que fuesen derrotados.

Sin embargo, hoy, aquí, en este país llamado Argentina, algo está pasando que contradice lo antedicho y la evolución de la especie. Algo que evidentemente se ha estado incubando por años, y que muestra una involución que jamás esperé presenciar.

Alguna vez Bertolt Bretch acuñó aquella impecable frase “No hay peor fascista que un burgués asustado”. Y cuánta razón tenía el camarada. Pero se quedó corto. Vivimos en el sistema que precisamente han modelado los burgueses. Y sus concepciones, su matriz cultural, están desparramadas como consciencia colectiva en el resto de los seres humanos que nos desenvolvemos en la sociedad por ellos forjada. Por lo tanto, culturalmente, todos, de alguna manera, reproducimos sus ambiciones… y sus temores. La propiedad privada condiciona todas las relaciones humanas, está por encima de todo lo demás. Hoy, en estas tierras, las personas son lobos de personas. Ver hordas de gente “honesta” actuar como jauría enfurecida sobre la humanidad de otro individuo de su misma especie, por considerarlo un delincuente, sin ningún proceso “civilizado” ni derecho a defensa alguna, es el peor retroceso en la consciencia que he visto en mis años de vida. Sujetos que se quejan de la “inseguridad”, pero cometen el acto que más viola la seguridad civilizatoria, que es moler y hasta matar a golpes a un ser humano sólo porque “alguien dijo” que había cometido un delito, porque ese alguien o un conjunto de “alguienes” se toma la atribución de ser la “patota aleccionadora”. Entonces, cuando un grupo le pega a un individuo, cualquiera puede meterse, sin preguntar por qué, a ser parte de la obra de terror del linchamiento. Salvajismo puro, ni siquiera llegan a bárbaros.

¿Con qué autoridad ética pueden esos individuos reclamar y exigir leyes “civilizadas” para aleccionar a la delincuencia, si ellos no son civilizados y están delinquiendo?

Y me pregunto:

- ¿Cuántos de esos “justicieros” de pacotilla son los que se quejan de los piquetes de los hambreados del sistema, y esgrimen como “excusa” eso de que no se puede coartar el “derecho a transitar”, poniéndolo por encima del de alimentarse… ¡cuando ellos ponen a la propiedad privada por encima de la vida humana!

- ¿Cuántos de esos linchadores de supuestos o efectivos ladrones, compran bienes robados para satisfacer sus egoístas ambiciones y necesidades?

- ¿Cuántos se quejan de los violentos barras bravas que asolan el mundo del fútbol?

- ¿Cuántos de ellos pagan coimas, cobran coimas, manipulan el valor de sus propiedades, falsean lo que ganan, negrean, explotan?

- ¿Cuántos venden a sus compañeros de trabajo para obtener beneficios?

- ¿Cuántos simplemente se callan la boca, miran para otro lado o no tienen los cojones o los ovarios suficientes para enfrentar a los ladrones de guante blanco?

- ¿Dónde están las hordas ajusticiadoras de todos aquellos “señores” que vestidos de traje y corbata, detrás de costosos escritorios ubicados en aún más costosas oficinas, representando los intereses de grandes empresas se han llevado y se llevan todo lo nuestro, robándonos día a día?

La actitud de las hordas linchadoras reproduce y multiplica absolutamente la reacción del burgués asustado… por miles. Es fascismo y barbarie en su más puro estado. Son responsables los que han dirigido esta sociedad durante décadas, aportando a las concepciones individualistas y egoístas que sostienen y fomentan al modo de producción capitalista, en contraposición con la necesaria e imprescindible fraternidad humana. Cabeza de playa fundamental fue la Dictadura Genocida, cuyos efectos sociales aún se hacen sentir, evidentemente. Desde entonces, ha emergido en ocasiones o se ha mantenido latente el gen fascista. Este gobierno no es menos responsable que los anteriores en la creación de esa “consciencia” degradante: ¿qué puede esperarse de una sociedad a la que incitan al consumismo, al mismo tiempo que millones quedan fuera de la posibilidad de consumir? ¿qué, de los que ven desde la miseria cómo se enriquecen aquellos que los condenan a ella? ¿qué, de los que saben de la impunidad de los de “arriba”?

No vi a los linchadores de ladrones de carteras salir en manada a ajusticiar a los que les están pagando a Repsol la monumental cifra de 5000 millones de dólares más intereses por habernos vaciado de petróleo. No los ví tampoco asumir el papel de “héroes” contra los que están pagando una deuda que no debemos al sistema financiero imperialista que nos la provocó. No los veo ir a las oficinas de las 380 empresas extranjeras que más facturan y que más riqueza se llevan de nuestro país. No los veo defendiendo a los pueblos originarios cuando son corridos a tiros de sus tierras ancestrales. No los veo codo a codo con los ambientalistas que tratan de impedir la degradación de nuestro medioambiente por parte de corporaciones multinacionales.

No los veo actuar en jauría contra los ladrones “de arriba”, esos que modelan esta sociedad que genera los marginados de abajo.

Creo que aquellos que delinquen deben pagar sus delitos. Pero quiero que paguen todos los delincuentes, y que su condena tenga que ver con la proporción de sus faltas. No me cabe duda que el ladrón de gallinas paga por lo que no lo hacen empresarios y funcionarios que nos roban todos los días y causan las inequidades que vivimos. Eso hay que cambiarlo. Pero hay que cambiarlo dentro de un marco civilizatorio de respeto al ser humano, a la especie humana, porque eso es en esencia lo que nos diferencia de los animales. Es evidente que el modo de producción capitalista nos lleva en camino contrario. A este nivel de degradación nos ha llevado el “capitalismo serio” también: diez años de kirchnerismo no han cambiado esa nefasta direccionalidad de la consciencia; muy por el contrario, la ha profundizado.

Alguna vez Rosa Luxemburgo acuñó la expresión luego inmortalizada: “Socialismo o Barbarie”. A la vista de los acontecimientos, está más vigente que nunca.

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Argentina: Cuenten conmigo

Daniel Papalardo (especial para ARGENPRESS.info)

Recuerdo que a la salida concertada de la dictadura, en los comienzos del año 1983, se impuso mediáticamente la proliferación de películas, documentales, y textos, que abrieron una visión de lo vivido, construida sobre un escenario atiborrando de información e imágenes, que busco perfilar el primer discurso posible sobre lo sucedido, a través de lo que finalmente se consolido en el Nunca Más, esto es, la teoría de los dos demonios.

Salvando las distancias, y las diferencias, en estos tiempos, parece suceder lo mismo, , con los episodios de violencia social que se viven en nuestras calles. No son nuevos, ni diversos de los que ya conocíamos, lo original, es la divulgación mediática y la forma que toma cuerpo ese dato real, a través de esa proliferación de “noticias”

En este plano, el discurso instalado, deja entrever que nuevamente afrontamos dos demonios: el aparato ideológico que emerge de los tratados internacionales sobre derechos humanos, hecho cuerpo en la corriente jurídico-política definida como garantismo, con máximo exponente en el reformismo Norberto Bobbio y Luigi Ferrajioli con su presunta impunidad y la tolerancia cero-ventanas rotas de Rudolph Giuliani, con su eficiencia en el castigo, que pide cancha ante la ineficiencia del otro, para parar los excesos de violencia por propia mano.

Los dos presuntos extremos, vale decirlo, son variantes de una misma necesidad del régimen político que consolida el Estado de la burguesía: ley y orden. Por eso, cuando ambos desnudan por su propia lógica y por los efectos sociales de la dialéctica de las formas de acumulación capitalista, su incapacidad, emerge la acción directa, sea expresada en un incremento de las manifestaciones contrarias a ese orden (que otra cosa son esas conductas a las que se llama delitos) o las que so pretexto de defensa de ese orden, bajo el amparo de la llamada inseguridad, implican lisa y llanamente el despliegue de la fuerza física sobre las personas, por otras, sin mediación del aparato represivo del Estado, poniendo en acto, lo que ideológicamente se concibe como guerra al delito, y que en concreto significa la selección directa y concreta del castigo focalizada en un enemigo estereotipado

Para esto colabora el propio aparato ideológico del Estado, y la criminología mediática, ambos como herramientas vehiculizadoras de esa construcción social que da consenso a la dominación capitalista y, que toma cuerpo incluso en Fiscales y políticos que propugnan soluciones que implican construir ese estereotipo por vía de la prohibición de la circulación en motocicleta por dos personas, el señalamiento de lo “bueno” que sería poner a los jóvenes díscolos en internados, o en trabajo social obligatorio, etc.

Lo cierto es que, cuando lo impulsado toma cuerpo, en tanto algunas personas encarnan esa guerra al delincuente en sentido propio y no figurado, descargando su odio por el otro esteriotipado y por ende peligroso, la reacción medíatica despliega una primer movida, que pasa por la difusión y la generalización de la temática, siempre circunscripta a la superficie del problema y acotada a la inmediatez, con lo que se oculta la trampa, pues no hay soluciones simples para problemas complejos.

Así, empachando de “linchamientos”, atiborrando de consulta a los “entendidos”, se construye un segundo momento: la toma distancia, que hace cuerpo en el bien intencionado pero funcionalmente adverso, “NO CUENTEN CONMIGO”, para buscar en los sectores medios esa aquiescencia, con la represión, pero razonada. Es claro que esa idea, hace carne en gente de buena madera, pero también de frágiles convicciones, pues si me separo, no construyo, simplemente observo. Una suerte de voyerismo social, que mira, se separa, se distingue, pero no actúa, de última las hipotéticas víctimas de estos estragos sociales, “algo habrán hecho”. Este posicionamiento tiene su paralelo, también en la actitud ante las desapariciones, violaciones de derechos humanos y en última instancia el genocidio argentino, pues lo que primero se dijo frente a la atrocidad es que había que reprimir, pero legalmente y no salvajemente como lo hicieron con “excesos” los militares y las bandas parapoliciales armadas.

Hoy parece que estamos nuevamente ante “excesos” que no pueden ser compartidos, porque duelen los ojos cuando mediáticamente observamos esas filmaciones de gente golpeando a otra. Pero la pregunta se impone. No es el Estado el primer violento. No es esa legalidad, que todos otorgamos la que le da a las fuerzas policiales, a las que ahora pedimos “rápida intervención” la que otorga consenso a esta violencia estatal.

Traigo el conocido caso Bulacio, para ilustrar esta idea. Que diferencia hay entre un joven golpeado, vejado y apremiado dentro de una comisaría como frecuentemente ocurre en nuestras sociedades, con los golpes dados por particulares a otra persona en vía pública. Tal vez lo único que aparece disímil es la visibilidad, pero pronto, la misma, por atiborramiento, como las imágenes de los campos clandestinos, terminará por cansar al consumidor de imágenes que pedirá otra cosa para saciarse.

Estamos frente a un malestar en la cultura. Los frenos inhibitorios no juegan cuando la cultura no se impone sobre los impulsos más primarios del sujeto. Pero lo riesgoso es que se haga una cultura sobre la base de lo primario y se precarice la existencia, dividida entre probos y reos sociales, con el solo argumento de un barrio, una gorrita, una visera, una moto y sobretodo, ese color de tez oscura que tanto nos seduce a la hora de buscar un culpable. No hay guerra posible contra el delito. La única guerra posible es contra el orden social imperante que genera de sus entrañas esta lucha de sectores, amparada desde los aparatos ideológicos de dominación, para que la necesidad del autoritarismo, y las restricciones de nuestra libertad se naturalicen y hagan cuerpo en nuestra conciencia.

Sería bueno que la ceguera no se generalice. Que los ciegos no guíen a otros ciegos. Que la toma de conciencia de nuestros intereses de clase, nos haga orgánicamente comprender las causas y los motivos de los que nos pasa, ubicando las razones y los cambios por debajo de la imagen y la superficialidad mediática. Es hora de dar fin a los opinólogos, los especialistas, y toda esa runfla de promotores del conflicto entre oprimidos y explotados, entre excluidos e “incluidos” en un orden social que no promueve la dignidad del ser humano sino que lo conduce de modo directo o indirecto a su reducción en un objeto o como dice el Indio Solari -Te tenemos allí abandonado allí preso (como un animal feroz) así las cosas la fiera más fiera ¿Dónde está?... tu sombra va detrás, de hordas de notables, con los secretos para hacer, un negocio tan pequeño y simple como vos.

Por eso, lejos del “no cuenten conmigo”, lo necesario es el “me hago cargo”, de la construcción política de un orden social justo, con base en la igualdad de oportunidades, que minimice las carencias y elimine la acumulación capitalista de riqueza, generadora del odio social y la violencia cotidiana. Omitiendo, no hacemos y dejamos hacer a los de siempre. Construyendo política y cultura de clase, evitamos.

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Linchamientos: Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos

Eduardo Galeano (PRENSA RED)

Esto es un ironía, no le va gustar a muchos, pero tengo que vomitar esta bronca que me genera este dejarse llevar como ovejas y es hora de que nos hagamos cargo de “cómo somos”.

Tienen razón: “Los argentinos somos derechos y humanos”.

Atentos a la ley, respetuosos del otro, cristianos, tanto…que hasta tenemos Papa propio.

Jamás nuestra clase media y alta, modelo de perfección social y de caridad, ha cometido delito alguno.

Esa es su autoridad moral. Ser impolutos.

No es dable recordar que los gerentes de la Ford, estafaron al Estado en 50 millones de dólares que nunca llegaron, ¡qué va! Fue solo un sueño de este mundo perfecto que siempre hemos tenido.

Acá, la clase alta y media nunca, y léase bien ¡NUNCA! se apartó de la ley.

Los comerciantes, jamás te robaron en el peso y te dieron 960 g en vez de 1k.

Los diarios, jamás te mintieron ni fueron cómplices de delitos mayores.

El banquero, nunca hizo usura ni te cobró 57% de interés por mes.

El abogado, jamás se vendió por monedas a tu enemigo.

El médico, nunca dejó de atender a un pobre “negrito” por no pertenecer a su clase.

El maestro, nunca tomó ventajas de nada, fui del gremio 40 años y todos son blancos como el alba.

El empresario es tan honesto, que jamás mató a nadie por mano propia, jamás evadió impuestos, jamás ganó sumas siderales con aumentos exagerados, jamás te mintió con el marketing, ¡jamás!.

De la Soc. Rural, ¡qué podemos decir! Todos tan de misa y bendiciones, siempre tan generosos y respetuosos de sus peones a los que tienen en casas que cualquiera envidiaría. Ellos, tan patriotas, cumplen con sus impuestos y viven pensando en su país, tanto que se resignan a perder dinero en el mercado interno.

Acá y en el resto de América Latina jamás se abandonó al hambre y la ignorancia, la desesperación y el abuso patronal a generaciones completas. De ninguna manera, si no comen, si no estudian, si no tienen su casita, si no trabajan, es porque no quieren.

Nunca, pero nunca, un plomero, un electricista te cobró 1 m de caño o cable cuando en realidad usó 70 cm. Jamás!.

Ni pensar que un taxista tuviera arreglado el reloj, eso nunca pasó.

¿Periodista que calienten la cabeza de las masas? ¿Qué es eso? Acá en Argentina todos son Mariano Moreno. ¿Cómo vamos a pensar que INDUCEN a ciertos actos delictivos sobre una población desprevenida?, ¡JAMÁS!.

Ejército, marina, aviación, gendarmería, policía, penitenciarios…son todos soldados de San Martín. Fieles a la escuela sanmartiniana, todos se niegan a las tentaciones, nunca reprimen a su pueblo y mucho menos, matan, roban o desaparecen o torturan a la población.

De políticos, ¡ni hablemos! IMPOLUTOS es poco, ¿quién puede pensar que se quedan por monedas con las tierras públicas o cobran jugosos honorarios por entregarnos de pies y manos.

Y dejé para el final la frutillita del postre, ¡qué decir de la JUSTICIA!, esa de apellidos rimbombantes, tan preocupada por cumplir con la ley siempre! Ellos aferrados al Código la aplican a rajatabla sin miramientos de clase, raza o color.

Somos todos tan respetuosos de la ley que los “golpes de estado” son un cuento y la desaparición de más de UN MILLÓN de personas en toda Latinoamérica (asesinadas seguramente) también. Esto con el aval de la mayoría. ¿Pero qué digo…? ¡Si todo era un cuento! ¡Nunca pasó!.

Nunca pasó porque los argentinos somos derechos y humanos, tenemos una moral tan perfecta que damos discursos sobre ella, vamos a misa, al templo, a la sinagoga, somos caritativos y jamás INDIVIDUALISTAS.

Nunca, jamás, oportunistas, mentirosos, arribistas, ven tajeros, evasores, eso en nosotros no se ve.

En fin TODOS, en Argentina, somos ángeles, los mismos ángeles, que blandiendo la bandera de su autoridad moral, matan a patadas a un pibe de 18 y a coro reafirmamos “hay que matarlos a todos” porque Dios es argentino y a Dios no se le discute.

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El efecto contagio en los linchamientos

LA ARENA

El primer caso sucedió en la ciudad de Rosario y saltó a la pantalla de los medios televisivos a través de los informativos. Hace una semana un joven de 18 años, que había robado poco antes, fue atacado por vecinos del lugar que lo lincharon. Fue internado y murió a los pocos días producto de los golpes recibidos.

Como si el factor contagio hubiera actuado como estímulo, se empezaron a suceder en distintos puntos del país casos similares, no solo en las grandes ciudades sino también en el interior. Así se pudo saber de otros hechos más en Rosario, uno a pocas cuadras de donde sucedió el primero, y también en el barrio porteño de Palermo. En este último, las redes sociales mostraron de manera descarnada cómo una horda rabiosa se abalanzaba sobre un joven propinándole patadas en la cabeza cuando ya estaba inerte en el piso. Un portero tuvo que intervenir para evitar consecuencias trágicas y una mujer fue insultada por pretender que los atacantes tomaran conciencia de lo que estaban haciendo. Después las noticias sobre estos casos comenzaron a llegar desde el interior, como La Rioja o Río Negro. Hasta hubo uno en el que dos hombres que iban en una moto a su trabajo fueron atacados por un grupo enardecido porque "creyeron" que eran delincuentes.

No es novedoso que los hechos delictivos que son cubiertos por los grandes medios nacionales, que sobreimprimen y abusan hasta el hartazgo con la continua reiteración de imágenes, multiplican su efecto tóxico sobre las subjetividades, y después son replicados en distintos lugares. Los saqueos a comercios a fin del año pasado en el marco de los levantamientos provinciales fueron un caso más que evidente para tomar como ejemplo. Y no es el único.

En tal sentido, muchos medios, especialmente televisivos, han realizado la cobertura de los casos de linchamiento sin un adecuado marco informativo y conceptual. Los difunden casi como una actitud natural ante lo que consideran la "sensación de inseguridad" y sin una mirada crítica sobre lo que está ocurriendo. Lo suponen una venganza que "se les fue de las manos" a sus protagonistas, casi como un estallido social donde la conciencia queda adormecida en el anonimato.

En todo ese marco, un oportunista dirigente opositor consideró que estos hechos de violencia extrema se producen por la "falta del Estado" en materia de seguridad, declaraciones cargadas de un interés de promoción personal. Pero de hecho, las estadísticas muestran que Argentina es uno de los países con menor tasa de criminalidad del continente, a pesar de que la televisión muestre que estamos viviendo peor que en México. Esto no significa, obviamente, que no haya delitos, y graves.

Los linchamientos no son justicia por mano propia ni un acto valiente de quienes quieren resguardarse o proteger a otros de un peligro. Son, lisa y llanamente, actos criminales y están dirigidos -siempre- a un mismo prototipo de persona: el joven presuntamente delincuente, pobre, morocho, que vive en un barrio marginal. No se ha sabido de ningún delincuente de "guante blanco", o funcionario corrupto -que provocan daños económicos infinitamente mayores- que hayan sido blanco de este tipo de ataques nacidos de la furia colectiva.

Nacen de la catarsis social ante la demonización televisiva de cierto tipo de delitos -y el velamiento de otros- y contienen una cuota importante de degradación de los valores humanos. Son un ataque cobarde e irracional de una turba enardecida, porque los destinatarios de las brutales golpizas son jóvenes que no van armados y no pueden defenderse, como se ha visto en las imágenes difundidas. Los comunicadores sociales también deberían tomar nota de que la violencia no es un espectáculo más o un tema de tratamiento liviano para alimentar el morbo de los televidentes.

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Argentina. Por la represión de febrero en Pampa del Indio: Piden intervención de Nación, del INAI y del Defensor del Pueblo del Chaco

CHACO DÍA POR DÍA

Lo solicitó la Defensoría del Pueblo de la Nación tras las denuncias de las comunidades indígenas de Pampa del Indio por la represión policial del 19 de febrero pasado cuando manifestaban en la ruta provincial Nº 3 en reclamo por asistencia alimentaria y agua potable. Denuncia que los imputados por el hecho no cuentan con abogado defensor.

La Defensoría del Pueblo de la Nación solicitó la intervención de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y del Defensor del Pueblo del Chaco para que se asegure el acceso a la justicia de los pueblos indígenas de la zona de Pampa del Indio. Fue tras la denuncia realizada ante el Ombudsman nacional por parte de dirigentes de los pueblos originarios por la feroz represión policial y el posterior procesamiento de los dirigentes qom que participaron del corte de ruta en reclamo de asistencia alimentaria y agua potable el pasado 19 de marzo.

Las denuncias

El pasado 10 de marzo, miembros de organizaciones y comunidades qom de Pampa del Indio se presentaron ante la Defensoría del Pueblo de la Nación para denunciar la vulneración de sus derechos a la asistencia médico-social, a la alimentación, al agua potable, a la libertad de expresión y al acceso a la justicia, entre otros; todos los cuales habrían sido violentados durante los últimos meses por el Municipio de Pampa del Indio, el Gobierno Provincial y el Gobierno Nacional.

Según relata la Defensoría, de la denuncia surge que los miembros de las comunidades indígenas de Pampa del Indio "habrían sido víctimas de una violación a sus derechos a la libertad de expresión, su integridad física y al derecho a manifestarse". En ese sentido, recalcan que "ante el corte de ruta realizado el día 19 de febrero de 2014 por el cual requerían a las autoridades provinciales que dieran una respuesta a sus reclamos, fueron víctimas de un violento desalojo, aún cuando no se les hubiese exhibió ninguna orden judicial. Señalan que no sólo se ejerció fuerza bruta (golpes, uso de gases lacrimógeno y balas de goma), sino que además habrían sufrido agresión verbal por parte de los miembros de las fuerzas de seguridad, quienes los habrían improperado con frases como ‘indios de mierda, los vamos a matar' o ‘vagos de mierda'".

Sin acceso a la justicia ni a un abogado defensor

Las comunidades qom denunciaron que luego de la represión se detuvo a cinco de sus dirigentes, que algunos de ellos fueron alojados en la comisaría de La Eduvigis, a 150 kilómetros de Pampa de Indio, y otros fueron llevados encapuchados a la de Ciervo Petiso. Advirtieron que todas las imputaciones que se les hacen resultan falsas y que el único motivo para ello radicaría "en una persecución con causa en haber reclamado legítimamente el respeto de sus derechos humanos".

En tanto, la nota de la Defensoría del Pueblo de la Nación puntualiza que "la mayor dificultad que afrontan actualmente es que no poseen un abogado que los asista legalmente y que no cuentan con sumas suficientes para contratar a uno. Ello no sólo constituiría una vulneración de sus derechos, sino que agravaría la situación de persecución que refieren".

"A la luz de todo lo expuesto, la presente tiene por finalidad poner en conocimiento los hechos denunciados ante esta Defensoría y solicitarle que, en el marco colaborativo referido, requerirle a Ud. que tenga a bien informar las acciones adoptadas por vuestra Secretaría en relación a los hechos denunciados, especialmente aquellos actos que tengan por finalidad garantizar el acceso a la justicia de los miembros de comunidades Qom imputados penalmente", concluye la nota remitida por la oficina del Ombudsman nacional a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, al Instituto Nacional de Asuntos Indígenas y al Defensor del Pueblo del Chaco.

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Comunidades Indígenas en Plaza de Mayo: “Pedimos alimentos, agua, educación y nos responden con represión y muerte”

Carlos Saglul - Inés Hayes (ACTA)

Las delegaciones de pueblos originarios que desde hace 25 días acampan frente a Plaza de Mayo exigiendo ser recibidos por el ex gobernador del Chaco y hoy jefe de Gabinete Jorge Capitanich, dieron una conferencia de prensa en la sede de la Central de Trabajadores de la Argentina.

Miriam Liempe, de la Secretaría de Pueblos Originarios de la CTA explicó que “los hermanos exigen ser recibidos por el ex gobernador y ahora Jefe de Gabinete porque no se han cumplido los acuerdos que en su momento habían sido pactados”. Estaban presentes en la rueda de prensa Mercedes Sánchez, (Movimiento Independiente Justicia y Dignidad; Rafael Sanchéz (Movimiento de Trabajadores Desocupados Primero de Mayo; Vilma Acosta (MTD 2 de Abril); Tito López (MTD17 de Mayo); Fabio Castillo (Organización de Pueblos Originarios); Isidora Marcial (Organización 19 de Abril), y Maria Romero (Coordinadora de Asuntos Indígenas y docente intercultural).

Liempe señaló que “muchos de estos compañeros tienen miedo de volver por la represión que enfrentan en sus tierras. Piden por lo básico puesto que no hay alimentos en sus comedores. Se los entregaban en la ciudad y ellos los repartían en el territorio. Tampoco se respeta la copa de leche”.

"Estos pueblos no son una excepción respeto del manejo clientelar del reparto de la tierra al antojo de los punteros políticos. Exigen que la tierra sea respetada como su derecho y deje ser la moneda de cambio que manejan los punteros políticos".

“El tema educación –añade Lempe- también es central porque el actual gobierno dio de baja al cuerpo de docentes interculturales. Se trataba de compañeras que habían realizado durante años un estudio terciario. Las pusieron en la calle para reemplazarlas por militantes afines al gobierno”.

Lempe aclaró que otro grupo también proveniente de Pampa del Indio pernoctaba en la CTA, Capital y habían venido a Buenos Aires para pedir que se cumpla con las medidas cautelares de la Justicia en resguardo de sus derechos. “La CTA es la central de todos los compañeros, la casa de todos los hermanos qon, wichi o nivkle, su lucha en nuestra lucha”.

Los testimonios

Mercedes Sánchez del MIJ, de Castelli Chaco: “Hace 24 días que estamos acá reclamando todo lo que nos pasa en la provincia del Chaco. Perdimos todos los beneficios sociales, nos han quitado el trabajo y cuando salimos a reclamar nos reprimen y llevan presos, incluso han matado a un compañero de los pueblos originarios en el último corte de ruta". Sánchez agregó: "Las organizaciones que estamos acá nos hemos puesto de acuerdo para venir a Buenos Aires para que se conozca. Somos perseguidos por todos los dirigentes. Hasta ahora no nos contestaron. Nosotros lo hacemos responsable a Capitanich de lo que está pasando en la provincia”.

Darío Raúl Jiménez, del MTD 17 de Julio, Chaco: “Nuestra situación es la misma de todas las organizaciones del Chaco que al no tener respuesta, hemos decidido venir a la Capital. Acá nos encontramos con una situación muy parecida a la del Chaco porque acá tampoco nos dan respuesta. Son muchos los compañeros de nuestros movimientos muertos en el Chaco como Florentíno Díaz, Mártires López, Gringo Pintos, asesinado por sicarios. Marchamos a Desarrollo Social y no tuvimos ninguna respuesta. Lo mismo hicieron los compañeros que están acampando en la Plaza 25 de Mayo de Resistencia que marcharon también a Desarrollo Social de allá, algunos se encadenaron pero nadie nos escucha”.

Fabio Castillo, dirigente de El Espinillo, Chaco: “Capitanich, yo quiero que usted nos atienda porque la represión en Chaco existe y también los asesinados. Pedimos alimentos, agua, educación, nos responden con represión y muerte. En El Espinillo del Impenetrable hay miseria, hay hambre, no hay salud. Estoy aquí por mi vida y por la vida de mis comunidades”.

María Romero, del pueblo Qom de Roque Sáenz Peña de la provincia de Chaco:”estamos pasando una triste realidad porque nosotros no conocemos a nadie en la Buenos Aires, venimos persiguiéndole al señor jefe de gabinete, Capitanoch. Queremos hablar. No somos violentos, tenemos paciencia pero casi un mes hace que estamos aquí sufriendo cansancio y frío”.

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Argentina. Regimiento 9 y centros de detención: Presentan nuevo proceso judicial por delitos de lesa humanidad en Corrientes

MOMARANDU

La Fiscalía Federal de Corrientes presentó un requerimiento de instrucción e instó a la apertura de un proceso en causas de violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura cívico militar.

La presentación al juez federal Carlos Soto Dávila tiene por objeto "investigar el accionar represivo en Corrientes durante la última dictadura militar en el Centro Clandestino de Detención del Regimiento 9 y en todos los Centros de detención de la jurisdicción que tuvieron como cabeza de planificación y ejecución al Comando de Brigada de Infantería VII".

Según informaron fuentes de la Fiscalía Federal, "la causa puede convertirse en la de mayor envergadura en la jurisdicción".

En este sentido, se mencionó que posee 93 personas como víctimas y requiere la imputación y detención de 19 personas integrantes de las fuerzas Armadas y de Seguridad, tanto nacional como provincial, que conformaron los distintos grupos de tareas.

"Ya desde la sentencia dictada en la denominada causa Regimiento 9, el 6 de agosto del año 2008, y tras el testimonio de numerosas personas que habían sido víctimas del accionar represivo, se percibió que lo juzgado hasta ese momento, representaba una porción menor de lo ocurrido durante la dictadura en esta jurisdicción", informó el comunicado oficial.

Al respecto, se afirmó que, por esta razón, "desde la Unidad de Derechos Humanos del Ministerio Publico Fiscal, se tomó la determinación de profundizar las investigaciones, con el fin de develar cómo se planificó, organizó, funcionó, y ejecutó la represión en esta zona".

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Argentina, Mendoza: Intentan obstaculizar una causa contra genocidas

AGENCIA WALSH

La Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (filial San Luis) repudia las agresiones que recibieron el Dr. Pablo Salinas, del Movimiento Ecuménico de DDHH de Mendoza, los demás abogados querellantes, las víctimas y sus familiares, por parte de abogados, y del círculo íntimo de los imputados por delitos de Lesa Humanidad durante la última dictadura cívico- militar-eclesiástica.

La APDH (filial San Luis) viene denunciando las distintas formas de presión que traban el libre y digno ejercicio profesional de los abogados que intervienen en las causas en que se investigan los crímenes de la Dictadura Militar.

La causa que se está desarrollando actualmente reúne 110 víctimas, 37 procesados, ex jueces y fiscales, miembros de la Justicia de Mendoza, también están acusados policías del D2, penitenciarios y miembros del ejército. Los jueces y fiscales, hoy acusados, pasan a ser partícipes primarios en homicidios, torturas y ataques sexuales, por eso han intentado obstaculizar el inicio del juicio y siguen hoy poniendo obstáculos, valiéndose de medios espurios para lograr su cometido, esto es, el desprestigio de los abogados querellantes, a la fiscalía y hasta de las propias victimas

Expresamos nuestra preocupación por el ambiente enrarecido, con un escenario tormentoso, atravesado, aún después casi cuarenta años, por viejas complicidades, reacciones corporativas y tensiones políticas.- La agresión de los familiares de los represores comenzó en las primeras audiencias del juicio mediante carteles ofensivos para las víctimas y para el tribunal, y en las audiencias posteriores se agravaron produciéndose ofensas directas hacia los abogados querellantes

La agresión es desencadenada cuando los jueces Rolando Carrizo, Guillermo Petra y Luis Miret y el ex penitenciario del Centro de Detención D 2 Pedro Linares, pasan de ser calificados como imputados a ser "partícipes primarios" de las detenciones ilegales, homicidios, torturas, ataques sexuales y robos. Tanto la querella como la fiscalía solicitaron la inmediata detención de los mismos, solicitud que fue rechaza por el tribunal que los juzga.

Nos solidarizamos con todos los abogados representantes de la querella y advertimos que paulatinamente se van generando conductas agresivas y descalificadoras de familiares y amigos de los represores acusados, por lo que es muy importante que tanto familiares como amigos acompañen a las víctimas en las audiencias donde deben declarar los aberrantes delitos a los que fueron sometidos. Este accionar delictivo no solo alcanzó a las víctimas directas sino a la sociedad en su conjunto y por ello creemos que todos deben involucrarse en la búsqueda de VERDAD Y JUSTICIA.

Responsabilizamos a toda la Justicia Federal por el peligro y por cualquier agravio o amenaza que puedan sufrir sus integrantes, especialmente los abogados querellantes las víctimas de la dictadura y al organismo MEDH.

Exigimos que todos los estamentos políticos se pronuncien ante la Justicia Federal, por los agravios permanentes en los Juicios por Delitos de Lesa Humanidad, a Legisladores, Gobierno Provincial, Gobierno Nacional, Colegio de Abogados.

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