martes, 15 de abril de 2014

Venezuela, Ucrania, Siria y el guión de guerra TC 18-01

Gustavo Herren (especial para ARGENPRESS.info)

'El intento de los esfuerzos de la Guerra No Convencional de los Estados Unidos es, aprovechar poderes políticos, militares, económicos y las vulnerabilidades psicológicas para desarrollar y sustentar fuerzas de resistencia para llevar a cabo los objetivos estratégicos de los Estados Unidos...' (TC 18-01)

En la extensión del presente artículo se intenta no solo visualizar la estructura y dinámica de la guerra no convencional siempre vigente y plantear un estado de alerta temprana, nunca subestimando al enemigo, sino también de entender algo más el perfil de aquellos que diseñan y ejecutan estas clases de guerras. Con quienes se está tratando realmente, cuando proclaman ser portadores de la 'democracia y la libertad' para los países.

En 1602 cuando comenzó la conquista de la India, Inglaterra tenía 10 millones de habitantes y la India 200 millones. Cuando llegaron, la única mercadería inglesa que podía competir en el mercado hindú eran los arcabuces y mosquetes, así iniciaron el tráfico de armas, la Inteligencia y las guerras políticas. El Imperio Británico identificaba los puntos conflictivos de potencial ruptura social y promovía enfrentamientos internos traficando sus armas a ambos bandos para que se maten entre sí. Una vez debilitados tomaba el control. En 1757, comenzó la conquista territorial con la caída del reino de Bengala con 30 millones de habitantes, en la batalla de Plasey. El sultán de Bengala (islámico) tenía 40.000 soldados, los ingleses atacaron con 2.000 (800 soldados ingleses y 1.200 cipayos), el sultán fué derrotado (los ingleses habían comprado y sobornado a sus generales y a su primer ministro). El éxito de las guerras políticas ameritó a que se sigan utilizando para tomar los fuertes reinos Marathas con unos 100 millones de habitantes de religión hindú. También las utilizaron en el intento de controlar China con las guerras asimétricas del narcotráfico de opio, en las rebeliones árabes contra el imperio Turco Otomano, en Africa, en Asia, en la misma Europa y en América. ' ...El soborno puede ser un arma' (T.E. Lawrence; Lawrence de Arabia)

El estudio y análisis de la Historia muestra la continuidad y actualidad que tienen las guerras políticas no militares o cuasimilitares en su amplio espectro. Las guerras políticas modernas promovidas desde las potencias imperialistas contra un gobierno, se basan en dos componentes principales. La primera, es externa exógena al país elegido como blanco, en el caso de la guerra no convencional de los Estados Unidos pueden ser las Fuerzas Especiales; la segunda interna nativa, son los grupos autóctonos de insurgencia o movimientos de resistencia, que a su vez tienen tres elementos: una organización encubierta o subterránea (underground), una fracción de la población que actúa como auxiliar, y los grupos de guerrilla.

Las Fuerzas Especiales foráneas y la insurgencia local interaccionan entre sí, y esta última es apoyada por el gobierno de Estados Unidos en forma directa o indirecta.

Si bien la insurgencia y los movimientos de resistencia tienen definiciones diferentes según las comunidades académicas (1), la Circular de Entrenamiento TC 18-01 (2) los identifica de modo amplio, en el sentido que ambos convergen en una estrategia de insurrección.

El documento 18-01 es complementario de otros anteriores de distintas agencias gubernamentales, según la visión de Guerra No Convencional propuesta por el Centro y Escuela de Guerra Especial John F. Kennedy del Ejército de Estados Unidos (3), que ha sido designado como desclasificado '...para asegurar la mayor distribución posible para las Fuerzas de Operaciones Especiales del Ejército (4) y para otras agencias interesadas del Departamento de Defensa y del Gobierno, pero manteniendo protegida por otros medios la información técnica y operacional. Está dirigido a comandantes, oficiales, personal de destacamento, compañía y batallón de fuerzas especiales operacionales, especificamente a los soldados de las fuerzas especiales y al Ejército en general, para mejorar su integración en los planes y operaciones de otras fuerzas de operaciones especiales y de fuerzas convencionales.'

El Comando de Operaciones Especiales de los Estados Unidos (USSOCOM), define a la guerra no convencional como : '...La Guerra No Convencional consiste en actividades conducidas a habilitar un movimiento de resistencia o insurgencia para coercionar, desestabilizar o derrocar un gobierno o los ocupantes del poder, operando a través de, o con, elementos encubiertos (underground), auxiliares, y fuerza guerrillera en un área denegada.'

El TC 18-01 plantea como guía de planeamiento y ejecución para la guerra no convencional, siete fases :

Fase 1. Preparación. La resistencia local y los promotores externos conducen la preparación psicológica para unificar al pueblo en contra del gobierno establecido o del ocupante del poder, y preparan a la población para aceptar el apoyo de los Estados Unidos.

Fase 2. Contacto inicial. Antes de que el gobierno de Estados Unidos decida dar apoyo a la resistencia, los planificadores de las agencias del gobierno arreglan contactos con los líderes de la resistencia, para coordinar el soporte que desean de los Estados Unidos y la compatibilidad de intereses y objetivos mutuos. La reunión puede realizarse dentro del territorio negado, en los Estados Unidos o en una tercera nación parte.

Fase 3. Infiltración. Un equipo de fuerzas especiales infiltra clandestinamente el área operacional, establece comunicaciones con su base y contacta a la organización de resistencia local.

Fase 4. Organización. El equipo de fuerzas especiales y los asesores de Estados Unidos, organizan, entrenan y pertrechan un cuadro. El énfasis está en desarrollar infraestructura.

Fase 5. Construcción. El equipo de fuerzas especiales asiste al cuadro para que se expanda en una organización de resistencia efectiva. Se pueden conducir algunas operaciones de combate limitadas, pero el énfasis permanece en el desarrollo.

Fase 6. Aplicación. Las fuerzas de resistencia inician una expansión de las operaciones ofensivas para alcanzar los efectos deseados hasta lograr el fin de las hostilidades, o bien la transferencia a fuerzas convencionales.

Fase 7. Transición. Las fuerzas de guerra no convencional transfieren el control nacional a las fuerzas regulares o se desmovilizan cuando el poder hostil es removido y el gobierno postconflicto refleja sus expectativas originales. (5)

Sobre las funciones de las Fuerzas Especiales de los Estados Unidos el documento menciona: entrenar y asesorar a las fuerzas encubiertas como parte de la resistencia y también a la guerrilla, coordinando y sincronizando los distintos elementos de comando de la resistencia con los esfuerzos de Estados Unidos. Determinar los factores psicológicos clave en el ambiente operacional. Proporcionar entrenamiento y asesoramiento a líderes insurgentes nativos y unidades sobre desarollo, organización y empleo de las capacidades de información de la resistencia. Identificar acciones con efectos psicológicos que puedan crear, cambiar o reforzar comportamientos deseados en grupos o individuos tomados como blanco. Conformar percepciones populares para apoyar los objetivos de los Estados Unidos. Contrarrestar la desinformación o información falsa que pueda socavar la guerra no convencional. Respecto de la población civil, entre otros planificar movilizaciones de apoyo popular a la campaña de la guerra no convencional. Analizar los impactos de la resistencia sobre la población nativa, instituciones y centros de gravedad para preparar la Inteligencia del ambiente operacional.

Respecto de los elementos nativos la Circular señala: '...Para habilitar un movimiento de resistencia se requiere el desarrollo de una organización subterránea o encubierta y de fuerzas guerrilleras, y también para cada una, de un soporte de auxiliar de parte de la población. Los movimientos de resistencia o insurgencias siempre tienen un elemento encubierto. La componente armada de estos grupos es la fuerza guerrillera, que solo se hace presente si la resistencia evoluciona hacia un conflicto. Los efectos combinados de estas líneas interrelacionadas de esfuerzos generan en su mayor parte el resultado final de la campaña de guerra no convencional. Los esfuerzos van dirigidos en última instancia al conflicto armado y la subversión. Las fuerzas conducen el conflicto armado normalmente en forma de guerra de guerrillas, contra el aparato de seguridad de la nación huésped o del ocupante militar. El conflicto también incluye operaciones que atacan y degradan la moral del enemigo, la cohesión de sus organizaciones y
su efectividad operacional, y aisla al enemigo de su población. Con el tiempo estos ataques degradan la habilidad de la nación huésped o del ocupante militar para proyectar poder y ejercer control sobre la población. La actividad subversiva socava el poder del gobierno o del elemento ocupante, mostrándolo como incapaz de una gobernabilidad efectiva de la población'

Sobre la Organización Subterránea de una insurgencia el manual refiere: ´...La organización encubierta (underground) está siempre presente y es la primera componente de la insurgencia. Generalmente son miembros activos de la comunidad, y sus servicios están en función de su vida normal o su posición dentro de la sociedad. Se trata de una organización celular dentro del movimiento de resistencia que opera clandestinamente en áreas que son inaccesibles para las guerrillas, como áreas urbanas bajo el control de las fuerzas de seguridad local. Utilizan distintas configuraciones de celdas, como celdas operacionales, de Inteligencia, en serie, en paralelo o auxiliares. Aunque funcionan en forma compartimentada en celdas compuestas por un lider y pocos miembros, todos operan como unidad.

Algunas de sus funciones incluyen redes de Inteligencia y Contrainteligencia; estaciones de radiodifusión subversivas; redes de propaganda que controlan diarios y periódicos o folletos impresos y/o páginas Web; Fabricación de materiales especiales como explosivos, municiones, armas e identificaciones falsas; individuos o grupos que realizan actos de sabotaje en centros urbanos; control de redes para movimiento de personal y logística; facilidades médicas clandestinas... Entre sus metas está identificar condiciones de insatisfacción política, económica, social y administrativa, aspiraciones nacionales (como de independencia) o deseos de cambios ideológicos o de otra índole; crear una atmósfera de amplio descontento mediante propaganda y esfuerzos políticos y psicológicos para desacreditar al gobierno; generar agitación y evocando la causa nacional crear una favorable opinión pública y la desconfianza hacia las instituciones establecidas.

En cuanto a la componente Auxiliar de la resistencia, está formada por una fracción de la población que provee soporte clandestino activo tanto al subterráneo como a la guerrilla. Son voluntarios a tiempo parcial cuyo valor está dado por su posición normal en la comunidad. Sus funciones específicas incluyen gestión y distribución logística (toda clase de suministros); trabajar en la fabricación del material especial; seguridad y alerta temprana para refugios de la organización encubierta y bases guerillleras; recoleción de información de Inteligencia; reclutamiento; forman parte de la red de comunicaciones, como correos y mensajeros; distribución de propaganda; logística y transporte personal. Son los elementos que corren el mayor riesgo y los más sacrificables, actúan como una capa protectora que mantiene vivas las otras dos componentes de la insurgencia.

Sobre la ayuda de Washington a la insurreción nativa indica que: '...Historicamente, las insurgencias no tienen éxito sin alguna forma de soporte externo, que puede ser de tipo moral o político en los foros internacionales, recursos como dinero, armas, alimentos, asesores y entrenamiento, y santuarios tales como sitios seguros de entrenamiento, bases operacionales sobre la frontera, o protección desde la extradición.'

'...Antes de dar soporte a una resistencia o insurgencia, los planificadores estadounidenses deben considerar como la ideología y objetivos del movimiento de resistencia afectan los intereses estratégicos en la región y asegurarse que el liderazgo defina claramente la estrategia nacional de los Estados Unidos... El apoyo del gobierno de los Estados Unidos a una resistencia o insurgencia puede manifestarse en cualquiera de las siguientes maneras:

Soporte Indirecto. En casos de escenarios de guerras limitadas (esto es un conflicto armado entre dos o más naciones, que es mucho menor que una guerra general pero con incidentes que comprometen en manera evidente a sus fuerzas militares), el soporte abierto o evidente del gobierno de los Estados Unidos a movimientos de resistencia no es conveniente. De modo que puede dar soporte indirecto mediante una coalición de sus socios o un tercer país. Normalmente se limita a ayuda logística y entrenamiento.

Soporte directo (menos de combate): En casos de guerra general, la visibilidad del soporte del gobierno es menos controversial, expandiendo su asistencia de soporte logístico, entrenamiento y asesoramiento, que puede incluir asesores en santuarios o áreas controladas por la insurgencia fuera del combate directo. También los Estados Unidos pueden brindar asistencia desde un país vecino.

Soporte de combate, incluye todas las actividades de soporte anteriores más, operaciones de combate.'

'...El soporte externo produce un grado de dependencia de la potencia extranjera. Las insurgencias pueden ver este hecho como una desventaja porque la potencia foránea puede luego intentar controlarla o manipularla para servir mejor a sus intereses. Desde el fin de la Guerra Fría, para disminuir la necesidad de soporte de gobiernos extranjeros simpatizantes, muchos grupos insurgentes hacen alianzas con otros grupos del crimen organizado, del narcotráfico y usan el secuestro para juntar fondos. Ha sido probado que esta táctica es extremadamente efectiva para generar ingresos, aunque es contraproducente para las metas originales de los movimientos.'

Y agrega, el movimiento de resistencia debe tener tres características para que tenga el soporte de Estados Unidos. Primero, debe existir un deseo genuino de cooperar con los Estados Unidos por parte del liderazgo de la fuerza local o nativa. No se puede suponer que un líder entregue el control de sus fuerzas a Estados Unidos, sino que esperan retener su autoridad y control, beneficiando su causa por la colaboración con Estados Unidos. Mensajes adaptados y persuasivos apuntando a los líderes clave puede incrementar su deseo de aceptar la cooperación. Segundo, los movimientos exitosos deben tener objetivos compatibles con los de Estados Unidos y una ideología que mantenga a sus fuerzas unidas. Y Tercero, que el liderazgo de la resistencia sea capaz. Los líderes de los movimientos son muy cautos en formar rapidamente nuevas asociaciones. Los planificadores deben considerar lo que Estados Unidos está requiriendo y ofrecer un retorno desde la perspectiva insurgente, lo que requiere un conocimiento profundo del grupo y sus líderes, sus características psicológicas, para predecir su comportamiento futuro como potenciales socios, el grado en que pueden ser confiables, como se comportarían en un esfuerzo de guerra no convencional, y sus métodos de combate y tratamiento a civiles.

Los gobiernos poco confliables para los intereses de los anglosajones y los atlantistas, a los que aplican las guerras políticas y no convencionales, tienen en común conflictos sociales internos en un equilibrio inestable latente o en desarrollo factibles de ser realimentados hasta el punto de ruptura. Estos enfrentamientos internos pueden ser de tipo étnico, religioso, cultural, ideológico, político, o por economías suceptibles con sectores clave en manos de las burguesías locales y extranjeras, peor aún si en el gobierno existe burocracia y corrupción.

Al respecto el manual indica, '...Hay condiciones físicas y ambientales que permiten el éxito de una resistencia o insurgencia. Las tres principales son, un gobierno u ocupante del poder debilitado o no consolidado, una población dividida y un territorio favorable desde donde pueda organizarse una subversión y una resistencia armada.

Sobre un gobierno poco consolidado afirma '... Las condiciones deben ser tales que los mecanismos organizacionales que usa el régimen de gobierno para mantener el control sobre la población civil, estén suficientemente divididos y debilitados, de manera que la resistencia organice exitosamente un volumen mínimo de actividades clandestinas. Esto se dificulta bajo un gobierno consolidado con un fuerte aparato de seguridad interna, ya que a pesar del descontento general de la sociedad, la resistencia tendrá baja probabilidad para desarrollar la infraestructura de soporte que necesita. Los planificadores deben reconocer las diferencias significativas en la habilidad de los diferentes elementos para ejercer control sobre la población. Así un ocupante externo reciente, no tiene la misma habilidad que un régimen dictatorial nativo que ha tenido años para consolidar poder.

...En cuanto a la población no solo debe poseer el deseo de resistir sino también aguantar la dureza de las medidas contrarrepresivas del gobierno. Las poblaciones que el régimen subyugó o adoctrinó por largos períodos están menos dispuestas a una lucha difícil y prolongada, y generalmente se refugian en su identidad religiosa, cultural, étnica, o comienzan a asimilarse con el régimen por instinto de supervivencia.'

La información que incrementa la insatisfación con el régimen hostil y presenta como alternativa viable la resistencia son componentes importantes del esfuerzo de resistencia. También se puede aumentar su apoyo mediante mensajes persuasivos que generen su simpatía entre la población.

La polación tiene una minoría activa que apoya al gobierno, y otra minoría militante que apoya los movimientos de resistencia. Para que la resistencia tenga éxito debe convencer a que sea aceptada como entidad legítima, a la mayoría de la población no comprometida, pasiva o neutral, que incluye simpatizantes pasivos de ambos lados.

Respecto del territorio favorable, para conducir las operaciones las fuerza de resistencia requieren un terreno seguro para que sus miembros puedan entrenarse, organizarse y recuperarse. Debe contar con refugios seguros en áreas relativamente inaccesibles que restrinjan la habilidad de las fuerzas militares de la nación huésped para proyectar poder y ejercer control. Estos pueden ser desde refugios artificiales como ghettos urbanos, a junglas, montañas, pantanales o fronteras internacionales. En el terreno humano, se presenta una oportunidad cuando la resistencia accede a poblaciones en áreas controladas por el enemigo para diseminar información sobre la resistencia y sus objetivos, y establecer líneas de comunicación beneficiosas con comunicadores claves, el cultivo de una relación activa con éstos puede bajar barreras e incrementar la cooperación con las fuerzas de Estados Unidos.'

Indica además que '...Estados Unidos puede conducir la guerra no convencional de dos maneras. Una es con la previsión de involucrar fuerzas militares convencionales en gran escala, tal fue el caso de Kuwait (1990-91), Afganistán (2001-02) o Irak (2002-03). La otra, no contempla esta posibilidad, como en Cuba (1960's) o Nicaragua (1980's) en que utiliza operaciones de involucramiento limitado para presionar a un adversario, parte de lo que llama guerra limitada.

Interesa esta última, en que el desarrollo de las operaciones se hacen sin evidencias o eventuales hostilidades del país promotor, tomando un aspecto estratégico y político. La manera en que operan las fuerzas difiere significativamente de los escenarios de guerra en gran escala. Sin el beneficio de una fuerza de invasión convencional, la resistencia debe limitar una exposición abierta de sus fuerzas y soportar durante un período prolongado una infraestructura para sustentar las operaciones, teniendo en cuenta la respuesta y represión del enemigo. Si ésta ocurre, la resistencia puede explotar sus consecuencias negativas para ganar mas simpatía y apoyo de la población enfatizando que los sacrificios y trabajo duro de la resistencia están perdurando en interés 'del pueblo'. Si la represión no ocurre o no es efectiva, la resistencia puede usar el hecho para mostrar su habilidad para llevar un combate efectivo contra el enemigo, y como signo de su debilidad.'

El documento pone especial énfasis en la logística '...el soporte logístico para la guerra no convencional es diferente del soporte para otras clases de operaciones especiales, ya que las fuerzas de resistencia y las fuerzas especiales externas infiltradas requieren cantidades significativas de materiales'. Hace consideraciones sobre el reabastecimiento de pertrechos y da algunas precisiones sobre las técnicas de ocultamiento de equipos y materiales en escondrijos seguros como para intentar recuperarlos para las futuras operaciones. Por último describe la dinámica del proceso de guerra no convencional, desde que ha comenzado la actividad de la organización subterránea hasta el punto crítico donde empiezan a aparecer operaciones paramilitares o de guerrilla:
1) Crecimiento de la agitación, el desasosiego y el descontento; Infiltración de la administración y las organizaciones policiales, militares y nacionales; boicot, piquetes y huelgas. 2) Infiltración de activistas y asesores externos, de propaganda, materiales, dinero, armas y equipos desde el exterior. 3) Reclutamiento y entrenamiento de cuadros de resistencia. 4) Penetración dentro de sindicatos, organizaciones de estudiantes y todas las partes de la sociedad. 5) Difusión de organizaciones subversivas en todos los sectores de la actividad del país. 6) Establecer Frentes Nacionales y Movimientos de Liberación apelando a simpatizantes extranjeros. 7) Expansión de los Frentes Nacionales. 8) Intensificación de la propaganda; Preparación psicológica de la población para la rebelión. 9) Presiones abiertas y encubiertas contra el gobierno (como huelgas, motines, movilizaciones con revueltas y desorden). 10) Incremento de las actividades subterráneas para mostrar la fuerza de las organizaciones de resistencia y la debilidad del gobierno. 11) Intensificar el socavamiento de la moral (gobierno, administración, policía y militares). 12) Intensificar la violencia política y los sabotajes.

No pocos analistas vienen alertando sobre la aplicación imperial de un mismo guión de guerra no declarada, un hilo conductor que se puede rastrear por décadas. Entre muchos otros, la guerra de golpes en Irán (Mossadegh,1953), Guatemala (Arbenz, 1954), Chile (Salvador Allende,1973), en los Balcanes, la Yugoslavia soviética un mosaico de etnias mantenida en un equilibrio inestable con baja entropía por Iosip Broz Tito, similarmente en Irak donde Saddam Hussein mantenía un equilibrio frente al enfrentamiento religioso interno (hasta 2003), en Libia con la confrontación religiosa entre las ramas del Islam mantenido en equilibrio por Kadafi (hasta 2011), las llamadas primaveras árabes que a la inestabilidad de enfrentamientos étnico-religiosos, si los hubiera, se sumó el descontento del pueblo generado por los procesos económicos neoliberales de desigualdad y empobrecimiento, por eso las potencias atlantistas conocedoras del desenlace final se anticiparon intentando encubiertamente cambios de régimen a su favor, como el caso de Egipto y Túnez. Las divergencia religiosas y políticas en Siria con al Assad (2011), y hoy en Ucrania con las diferencias políticas y étnicas entre ucranianos y rusos catalizada por la corrupción de los gobiernos. La sucesión de golpes de Estado muchos fallidos en las Américas Central y del Sur, como en Bolivia (2008), Honduras (2009), Ecuador (2010), Paraguay (2012) y Venezuela (2014). El TC 18-01 no está dentro de las teorías conspirativas, la guerras políticas y no convencionales son una realidad...

Notas:
1) En el documento, se define un 'Movimiento de Resistencia' como un esfuerzo organizado por una fracción de la población civil de un país para resistir al gobierno legalmente establecido o a un poder ocupante, y para romper el orden civil y la estabilidad. 'Insurgencia', se define como un movimiento organizado que apunta al derrocamiento de un gobierno constituído a través del uso de la subversión y el conflicto armado. 'Guerra de guerrillas', como operaciones militares y paramilitares conducidas en territorio enemigo u hostil por fuerza irregulares, predominantemente nativas o locales. 'Subversión' como las actividades para socavar las fuerza militar, económica, psicológica, política y moral de una autoridad de gobierno.
2) Training Circular No. 18-01; Special Forces Unconventional Warfare; Headquarters, Department of the Army, Washington, DC, 30 November 2010
3) United States Army John F. Kennedy Special Warfare Center and School (USAJFKSWCS)
4) Army special operations forces (ARSOF)
5) La Circular hace algunas precisiones sobre las fases de la guerra no convencional. La fase 1 de 'Preparación' comienza con la Inteligencia necesaria para preparar el ambiente de operaciones. El gobierno de Estados Unidos comienza a conformar el medio ambiente elegido como blanco con la mayor anticipación posible. Este esfuerzo puede incluir acciones para incrementar la legitimidad de las operaciones de Estados Unidos y la resistencia, construyendo apoyo interno y externo para el movimiento. Como mínimo el área necesita el análisis de las fortalezas y debilidades de la resistencia local, su logística, niveles de entrenamiento y experiencia, sus agendas militares y políticas, sus relaciones con los rebeldes y con la política externa. También requiere el estudio de los servicios gubernamentales, condiciones de vida, ambiente político, religioso, económico, médico y de educación de la población.
Sobre la fase 3, de 'Infiltración' afirma: Dependiendo de la situación, la infiltración de las fuerzas especiales requiere la entrada previa de un 'equipo piloto' que coordine su recepción por las fuerzas de resistencia. Incluso en escenarios en que la infiltración de personal de Estados Unidos no es conveniente, los planificadores deben extraer personal nativo del área blanco para entrenarlo en tareas específicas y luego volver a a infiltrarlo para que a su vez forme y entrene a la resistencia.
En la fase 5 de 'Construcción' se incrementa la Inteligencia, Contrainteligencia y redes de alerta temprana, así como el reclutamiento, la distribución de suministros y las redes de correos. Para la guerrilla se expanden los programas de entrenamiento para nuevos reclutas o nuevo material suministrado por las fuerzas especiales operacionales, tales como morteros, sistemas antitanques, ametralladoras, equipo para demolición, equipo médico y de protección química, biológica, radiológica, nuclear y para explosivos. En esta fase se deben determinar los blancos apropiados y objetivos, para ello lo primero es entender las capacidades e intenciones del enemigo; cuál es su táctica operacional, sus capacidades estrategicas y esfuerzos para asegurar control sobre la población, cuáles son sus centros de gravedad, cuales son sus vulnerabilidades psicológicas, donde es vulnerable a las operaciones de la organización subterránea y la guerrilla.
Las principales operaciones en la fase 6 (Aplicación) son de interdicción y pueden incluir las comunicaciones, ataques a los nodos de Comando y Control (C2) como líneas de energía eléctrica, torres de telecomunicaciones, y líderes enemigos clave; ataques a sistemas móviles de defensa aérea, infraestructura estratégica y blancos de alto costo como depósitos de combustible y municiones, playas ferroviarias, campos aéreos, usinas de energía, vías y suministros de agua, plantas de radio, televisión y otros medios masivos; toma temporaria de objetivos clave como puntos de estrangulamiento, campos de prisioneros e infraestructura nacional crítica.
En la última fase de 'Transición' (7), las fuerzas especiales deben inicialmente permanecer en sus áreas operacionales para asistir a las fuerzas de resistencia a convertirse en fuerzas nacionales regulares, y actuar como entrenadores y asesores para formar nuevas unidades contraterroristas y de contraguerrilla, en particular si las fuerzas de resistencia anteriores rechazan la transición y continúan la violencia contra el nuevo gobierno nativo. Durante esta fase debe crearse un clima de protección al nuevo gobierno instalado y su seguridad personal contra insurgencias, delicuencia y elementos del régimen anterior que intenten organizar una resistencia. El nuevo gobierno debe reorientar y absorber a los miembros de la anterior resistencia, para esto puede poner las armas y municiones bajo control gubernamental; asistir a los miembros de la resistencia para volver a la vida civil o usarlos como milicias locales y base para futura polícia y fuerzas armadas, y tomar medidas preventivas para evitar que vuelvan a iniciar o participar en un posterior levantamiento político.

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La guerra mediática por el control del mundo

Vicky Peláez (RIA NOVOSTI, especial para ARGENPRESS.info)

Si no están prevenidos ante los medios de comunicación, los harán amar al opresor y odiar al oprimido (Malcolm X, 1925-1965).

Los medios de comunicación corporativos globalizados han dejado toda la sutileza y sofisticación en la presentación de la desinformación y han emprendido una guerra mediática abierta contra todos los países que se atreven a buscar los caminos alternativos de desarrollo socioeconómico que no coincide con el neoliberalismo impuesto por los Estados Unidos.

El nuevo modus operandi de la prensa globalizada lo muestra el reciente artículo del reportero de la NBC News, Jim Maceda publicado bajo el título “Tour of Ukranian Russian border, finds non signs of military buildup” (El viaje a lo largo de la frontera entre Ucrania y Rusia muestra que no hay signos de movimientos de tropas (rusas)”. Sin embargo, al día siguiente la NBC News cambió el titular del mismo artículo anunciando: “No signs of Russian troops withdrawal from Ucranian border” (No hay signos de la salida de las tropas rusas de la frontera con Ucrania).

Lo mismo sucede con la presentación de las noticias sobre Venezuela. La semana pasada la Oficina de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en Venezuela emitió un comunicado en que “saluda el esfuerzo que se viene realizando en el marco de las conferencias nacionales y regionales de paz y el anuncio hecho por el Sr. Presidente Nicolás Maduro sobre la creación del Consejo Nacional de Derechos Humanos". También la ONU felicitó al presidente por sus esfuerzos para promover la paz en el país y rechazó “cualquier hecho violento, la destrucción de la propiedad pública y privada y el obstáculo a la libre circulación de ciudadanos”. Por supuesto, la prensa globalizada no vio ni escuchó, peor aún acalló el hecho siguiendo el memorándum del 23 de enero pasado del presidente Obama que señalaba que “incitando la violencia popular podría ayudar a sacar al presidente Maduro del poder”.

El mensaje no puede ser más claro para los medios de comunicación globalizados que se volcaron a presentar durante estos últimos dos meses la violencia en Venezuela como la lucha por la democracia para acabar con la “dictadura del gobierno”. Inclusive se elaboró en Washington “El Plan Estratégico para Venezuela” suponiendo que la crisis en las calles facilitará la intervención de Norteamérica y de las fuerzas de la OTAN con el apoyo de Colombia. Para dar un mayor estímulo a la oposición y a hacer más eficaz la guerra mediática, la Cámara de Representantes del Congreso estadounidense aprobó el 4 de marzo pasado la Resolución 488 (R488) por 393 votos y uno en contra en apoyo “del pueblo de Venezuela que protesta pacíficamente en defensa de la democracia y contra el crimen exhortando el fin de la actual violencia”.

Lo que están ocultando los medios de comunicación globalizados son las pérdidas por los daños causados al país por los manifestantes opositores que superan ya 10,000 millones de dólares, según los datos del equipo económico del gobierno. En el estado Lara estos “manifestantes pacíficos” trataron de quemar a médicos cubanos rociándolos de gasolina en los consultorios donde atienden a millares de personas cada mes. En el estado de Táchira atacaron las instalaciones de la Universidad nacional Experimental de las Fuerzas Armadas afectando a más de 5,600 estudiantes. Frente a estos hechos vandálicos la prensa globalizada está guardando un profundo silencio o simplemente están señalando al gobierno como el responsable de la violencia. Y esta información la están propagando día a día los periodistas al servicio de los globalizadores como parte de la guerra mediática, usando mensajes repetitivos para crear una imagen completamente distorsionada de la crisis en Venezuela y ocultando el hecho que los disturbios se producen solamente en 18 de las 335 municipalidades del país.

Lo mismo está sufriendo Siria desde el marzo de 2011 cuando se inició la propagación de noticias internacionales capciosas para preparar a la audiencia mundial para una posible agresión o invasión en contra del país. Los laboratorios de desinformación y a la vez del terrorismo fueron establecidos bajo la tutela de la CIA y la DIA (la Agencia de Inteligencia del Pentágono) en Turquía, Jordania y Chipre creando una red de periodistas, intelectuales asalariados y cadenas de medios de comunicación para propagar “la noticia mentira” permanentemente para confundir la opinión pública mundial. El canal qatarí Al-Jazeera, alguna vez un medio alternativo, se convirtió con la ayuda de la CIA en uno de los centros de la guerra mediática contra el gobierno legítimo de Siria encabezado por el presidente Bashar Al-Assad quien ya en 2003 fue declarado el “enemigo de los EE.UU. al negarse a prestar su territorio a las fuerzas militares de EE.UU. para bombardear a Irak.

La frustración que tuvo Washington al no permitir Rusia el cambio de régimen en Siria y al observar el inicio del acercamiento de Irán a Rusia y posteriormente sentirse incapaz de prevenir el retorno de Crimea a los brazos de Moscú, produjo gran irritación en el gobierno de Obama cuyo resultado fue la intensificación de la guerra mediática contra el liderazgo de Putin, esperando el apoyo de la oposición rusa y la elaboración de las sanciones económicas contra este país. Estados Unidos estaba preparándose para este proceso desde 2012 cuando inició una campaña mediática contra los medios de comunicación rusos debido al aumento de la información alternativa en contraste a la desinformación globalizada elaborada por Washington y su aliado incondicional Bruselas.

Parece que la irritación de Washington con Moscú ha cegado la capacidad analítica de los “iluminados” al elaborar las sanciones que en realidad afectan más los intereses norteamericanos que los rusos. Inclusive los líderes estadounidenses ofrecen, sin darse cuenta, cierta ventaja ideológica a Moscú a pesar de que los dos países hablan el mismo idioma capitalista. Lo interesante y lo que es nuevo a la vez, es que las sanciones contra algunas personalidades rusas que tienen prohibido entrar en la UE y poseer bienes allí no las declara la primera superpotencia del mundo, sino su incondicional satélite, la Unión Europea. Así en esta lista absurda aparece el director general de la recién formada agencia internacional “Rossiya Segodnya”, el conocido presentador de televisión, Dmitriy Kiseliov. Resultó que este hombre ha sido el único periodista afectado por las sanciones. Cualquier estudioso de propaganda diría que la selección de un periodista para el castigo produciría un efecto contradictorio a lo deseado por sus autores pues hace crecer al personaje y al medio de comunicación que él representa. También muestra la inseguridad de los castigadores.

Tanto la Unión Europea como sus curadores en Washington están perdiendo la guerra de la información que ellos han desatado contra Venezuela, Siria, Irán y Rusia. Y lo curioso de todo esto que recientemente Washington amenazó con sanciones a la misma Unión Europea por atreverse a declarar como una necesidad urgente crear su propia red de comunicación electrónica independiente de los Estados Unidos para proteger la privacidad de los europeos. Actualmente más del 70 por ciento del tráfico electrónico en Europa pasa a través de Norteamérica y en el caso del otro satélite estadounidense, Canadá, el 90 por ciento. Lo mismo sucede con América Latina y Rusia. Así Washington asegura su hegemonía en el fluido y diseminación de la información a nivel global acomodándola a sus propios intereses nacionales.

Los que se atreven dentro de los Estados Unidos a investigar, buscar fuentes alternativas de la información o simplemente se dedican al periodismo informativo, “están intimidados y perseguidos por atreverse a exponer el alcance de las actividades secretas del gobierno”, según la abogada italiana y representante de la Asociación Internacional de Juristas Demócratas (AIJD), Micól Savia. Esta jurista afirmó que en su afán de encontrar las fuentes de la información clasificada publicada por la prensa, “el gobierno llegó a registrar las comunicaciones y movimientos de reporteros”.

Para confirmar este hecho citó el caso del periodista independiente colaborador de “The Guardian” y “Vanity Fair, Berret Brown “quien se enfrentó a una acusación que podía suponerle 105 años de cárcel por haber publicado un hipervínculo a una serie de documentos confidenciales de la agencia privada de inteligencia Stratfor, ¨hackeado por “Anonymous”. Brown estuvo en prisión más de un año y posteriormente le fue impuesta la prohibición a él y sus abogados de hablar de su caso con la prensa”. Casi lo mismo está sucediendo en Europa. El Reino Unido, que siempre se ha caracterizado por una legislación muy avanzada en materia de la libertad de prensa, está experimentando una regresión en este campo. Como ejemplo Micól Savia quien citó las presiones que ejerció el gobierno británico sobre el diario “The Guardian” para impedir la publicación de los documentos relativos al programa de vigilancia masiva por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de EEUU y su homóloga británica GCHQ y sus órdenes de destruir discos duros de documentos entregados por Edward Snowden. Lo que finalmente “The Guardian” tuvo que cumplir.

Tomando en cuenta todo lo que está pasando en los Estados Unidos y la Unión Europea respecto a la veracidad de la información y la libertad de prensa, podemos dar la razón al director de la agencia Rossia Segodnia, Dmitriy Kiseliov quien sostiene que “actualmente hemos invertido los papeles. Rusia se apuesta por la libertad de expresión, mientras que el Occidente ya no lo hace. Se han producido cambios tectónicos en la civilización. En Rusia se puede abordar cualquier tema, existen canales de televisión, radios y periódicos para todos los gustos y no se bloquea el acceso al internet. No hay ninguna obra literaria prohibida. Se publica todo, a excepción de lo que está directamente proscrito por la Constitución”. Resulta que inclusive se conocen los nombres de opositores, como Serguey Parjomenko, Alexey Navalniy, Valeriya Novodvorkaya que aconsejaron al departamento de Estado y a la Comisión Europea sobre las personalidades rusas que deben ser prohibidas de entrar en el territorio de la Unión Europea.

Parece que tanto Washington como Bruselas, lanzando amenazas a todo el mundo que cuestiona sus intentos de imponer su control global diseminando una burda desinformación, no se dan cuenta de que su hegemonía informativa se ha acabado. Actualmente existen varias agencias informativas alternativas como Prensa Latina, TeleSur, HispanTV, Chinese Central Television (CCTV), Russia Today (RT), Russia Segodnia, Press TV, Red Voltaire, Al-Manar, Halak TV entre muchas otras que están desafiando a los medios de comunicación corporativos globalizados con el propósito de romper el monopolio informativo anglo sajón.

Dijo alguna vez el escritor belga Paul Carvel refiriéndose a los medios de comunicación globalizados que “la televisión te lava el cerebro y el internet te elimina toda la resistencia del pasado”. La prensa alternativa tiene que tomar todo esto en cuenta para que su televisión aporte el conocimiento y el internet conecte el presente con el pasado y el futuro. Hace bastante tiempo Gabriel García Márquez hablando del periodismo afirmó que “el periodismo es el mejor oficio del mundo y que es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad”. Solamente así las noticias y la verdad se convierten en la misma cosa.

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Argentina: De nada sirve tapar al sol con un dedo…La pobreza existe por más que la “tinta oficial” se resista a admitirlo

IPYPP

La manipulación en el INDEC abrió una nueva fase dentro del organismo que consiste en revisar los motivos que habían llevado al citado organismo a llevar a cabo esa acción a través de una estrategia no menos oscura y plagada de hermetismo. Concretamente, lejos de resolver y terminar de una vez por todas la manipulación de las estadísticas públicas, la misma se renueva y cambia de ropaje acorde a la modificación del “para qué” y el “para quién” que le da sentido a la intervención. Mientras durante los primeros años de intervención del instituto se buscaba instalar un relato que ignorara el agotamiento de la recomposición del cuadro social, a partir del presente año y ya sin Guillermo Moreno a la cabeza, el trabajo actual de las autoridades de turno es buscar el aval del FMI y de la comunidad de negocios internacional para acceder al financiamiento externo.

Lógicamente que de esta manera, lejos de un replanteo oficial que lleve a la normalización del instituto de estadística, a la incorporación de los trabajadores desplazados, al desplazamiento de la “mano” interventora, el reciente lanzamiento del IPC Nacional del INDEC -que verifica una tasa de inflación mensual más alta de la medición subestimada anterior- intenta resolver la falta de credibilidad que viene generando siete años de intervención y manipulación pero con el menor de los éxitos.

Sin embargo, y pese a lo que reconozca o no “la tinta” oficial el cuadro social argentino atraviesa por un ajuste que el Gobierno Nacional aceleró fuertemente este año a través de una devaluación de la moneda local a fines de Enero junto con el establecimiento de un techo que en paritaria pretende fijar salarios retrasados respecto de la inflación y con el aumento de las tasas de interés que frena la actividad económica, afectando al empleo y al bienestar de los sectores populares principalmente. En este contexto, es fundamental realizar una “radiografía” de la situación social que permita dimensionarla y caracterizarla como insumo clave para llevar adelante las transformaciones necesarias que permitan superar los niveles de desigualdad y pauperización que atraviesa la población argentina.

En este sentido, este material pretende presentar avances en tal dirección, mediante una medición alternativa de la pobreza y la indigencia que no sólo incluye una pauta inflacionaria distinta a la del INDEC, sino que también utiliza una metodología superadora propuesta incluso por los mismos técnicos del organismo con anterioridad a la intervención, y que a causa de la misma nunca llegó a implementarse. De hecho, desde este espacio hemos presentado ya en el año 2006 los resultados de tal medición, mostrando que incluso cuando los precios aún no estaban manipulados, la metodología utilizada por el INDEC llevaba a subestimar la magnitud de pobreza e indigencia (1). Es por ello que en esta ocasión actualizamos nuestra medición, cuya brecha con los datos del INDEC se fue ampliando cada vez más a causa de la burda manipulación del IPC, tal como explicaremos en el siguiente apartado.

De esta manera, las conclusiones principales del presente informe son:

- Según una pauta alternativa, desde el año 2007 hasta el 2013 el IPC creció un 337,6%, casi 4 veces más de lo que dice el INDEC mientras el rubro de Alimentos y Bebidas aumentó casi el doble que el nivel general (597%), es decir, más de 7 veces lo que estima el INDEC.

- Realizando las adecuaciones metodológicas correspondientes y la corrección sobre los precios tenemos que a Diciembre del año 2013, la Canasta Básica Alimentaria ronda los $3.435 para el caso de una familia tipo del GBA y la Canasta Básica Total vale casi $5.700 para quienes son propietarios de su vivienda, y ascendiendo a $6.700 en el caso de pagar un alquiler.

- Es decir que mientras para el INDEC una persona puede alimentarse adecuadamente con $8,5 diarios y una familia de cuatro miembros puede hacerlo con $26, según nuestra estimación una persona necesita al menos $37 diarios, que ascienden a $115 para el caso de una familia. Por otra parte, nuestra canasta total es superior a la oficial en más de 3 veces, ya que para el INDEC una familia cubre todas sus necesidades básicas con tan sólo $60 por día.

- Conforme a una valorización real de las canastas mencionadas, se observa a partir de la estructura de ingresos de la EPH, que al II trimestre del año 2013, la pobreza afecta a 15,4 millones de personas, es el decir al 36,5% de la población total. La indigencia indica que al menos 5 millones de personas están pasando hambre, es decir, un 12,1% de la población. Esta realidad demuestra que la “tinta oficial” pretende ocular a nada menos que 13,4 millones de pobres de los cuales 5 millones son indigentes.

- Al observar lo ocurrido en el año comprendido por el II trimestre 2012 – II trimestre 2013, surge que la tasa de pobreza aumentó casi 4 puntos porcentuales, pasando de 32,7% a mediados de 2012 a 36,5% a mediados de 2013, sumiendo así bajo la línea de pobreza a 1,8 millones de personas más.

- La indigencia, en el mismo período, se mantuvo prácticamente estancada, aunque a causa del crecimiento demográfico, se sumaron 7 mil personas al conjunto que está pasando hambre. Sin embargo, si se considera sólo lo ocurrido en los últimos seis meses del período analizado, se observa un incremento del 6,3% en la tasa de indigencia, es decir, 355 mil personas que se sumaron a la población indigente con respecto a fines del 2012.

- La geografía del hambre y la pobreza muestra una realidad nacional heterogénea debido a las enormes disparidades. Las provincias más afectadas son Chaco (61,6%), Formosa (55,2%), San Juan (54,5%) y Corrientes (50,9%). Chaco es así mismo la más golpeada por la indigencia (30,4%), seguida de Corrientes (23%), Misiones (21,7%) y Santiago del Estero (20,8%). En el otro extremo, la menor incidencia de la pobreza e indigencia se encuentra en Ciudad de Buenos Aires (13,4% y 2,9%), Tierra del Fuego (14,9% y 5,5%) y Santa Cruz (22,4% y 3,3%).

- El rasgo característico que hace ya varios años viene definiendo a la pobreza y mostrando su cara más cruel es “La Infantilización de la Pobreza” que se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En nuestra Argentina habitan 7,3 millones de chicos y chicas pobres (el 53,8% del total desde grupo poblacional) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos). En diez provincias Argentina el flagelo de la pobreza infantil supera el 60%: en Chaco, el 79,5% de los chicos son pobres y el 46,4% están pasando hambre, por lejos la tasa más alta de indigencia; en San Juan casi el 70% de los chicos son pobres; seguida de Santiago del Estero (68,3%) y Corrientes (68,1%). Estas dos últimas, junto con Misiones, presentan asimismo los más elevados niveles de indigencia, afectando a más de un tercio de los chicos. Nuevamente, la incidencia de la pobreza y la indigencia es menor en los casos de Tierra del Fuego, Ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz, aunque su situación no deja de ser preocupante.

- A través de algunos indicadores vigentes en el marcado laboral es posible evidenciar las serias dificultades que enfrenta el empleo en el modelo económico vigente como para constituirse en un instrumento efectivo de inclusión social: la presión efectiva sobre el mercado laboral asciende a 22% y la disponibilidad de la mano de obra llega casi a un 30% de la población económicamente activa. Por el lado de los ingresos, tenemos que al menos uno de cada tres ocupados gana menos del salario mínimo. El porcentaje de trabajo en negro entre los asalariados se mantenga estancado en un 34,4%, magnitud que permanece elevada en términos históricos. Asimismo, la consolidación de otras modalidades de trabajo precario produce que en conjunto la mitad de la fuerza laboral sufra algún tipo de precariedad en su inserción laboral.

- En este marco laboral no sorprende que 1 de cada 4 ocupados son pobres (25,2%), sumando casi 4,2 millones de trabajadores los que no logran acceder a la CBT de los cuales más de 1 millón no logran satisfacer siquiera sus necesidades alimentarias (6,7%).

- Para acercarnos a abarcar el carácter multidimensional de la pobreza es preciso por lo tanto ampliar el concepto con otras dimensiones como la posibilidad de acceso a una vivienda digna, al uso de los servicios básicos, al sistema de salud y de educación entre otras cuestiones. De esta manera surge que mitad del año 2013, la realidad social daba cuenta que:

• Educación: Para el nivel inicial (de 3 a 5 años) y el nivel medio (de 13 a 17 años) la brecha entre los chicos pobres y los que no lo son se acentúa: mientras casi un 80% de los niños y niñas de 3 a 5 años no pobres asisten a un establecimiento educativo, entre los niños y niñas pobres el porcentaje desciende al 68,4%, por lo que hay un tercio que no logra acceder al sistema educativo. En el nivel medio, se observa un problema de deserción escolar que implica que entre los chicos pobres, la cobertura descienda 10 p.p. con respecto al nivel primario, llegando al 89,9%, mientras en el caso de los chicos no pobres el porcentaje llega al 94,5%. Por otro lado, la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años no estudia (54,2%), y entre quienes sí lo hacen (45,8%), una cuarta parte debe además trabajar. Por otra parte, entre los jóvenes que no estudian, el 41% tampoco trabaja, esto es, el 22,1% del total de jóvenes (cerca de un millón de personas entre 18 y 24 años) no estudia ni trabaja

• Condiciones habitacionales: Si consideramos a la población total, resulta que el 34,8% habita viviendas sin cloacas, mientras el 33,5% no tiene gas de red y el 11,3% no tiene agua corriente. Por otra parte, el 13,5% habita zonas inundables y el 8,3% vive cerca de basurales. También se destaca que el 9,2% tiene baños precarios a la vez que el 6,1% vive en situación de hacinamiento. En su conjunto, el 55,7% de la población atraviesa alguna modalidad de precariedad en las condiciones de su vivienda. Este porcentaje se eleva al 75,4% entre la población pobre.

• Salud: un tercio de la población argentina carece de cobertura sanitaria (32,3%), esto es, 13,6 millones de personas que dependen del sistema público de salud para atenderse. Si tenemos en cuenta a los niños, niñas y adolescentes, el porcentaje sin cobertura se eleva al 40,4%, abarcando a 5,5 millones de chicos, de los cuales el 80% son pobres.

• Mortalidad Infantil: según el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud, en nuestro país mueren por año 8.227 niños y niñas menores de un año, de los cuales 5.176 (el 62,9%) se deben a causas reducibles, es decir, que pueden evitarse en función de los conocimientos y capacidades existentes. Dicho de otra manera, mueren por día 23 niños y niñas, de los cuales 14 podrían seguir viviendo

Por ello decimos que hay pobres porque hay pobreza, a pesar de los intentos oficiales inútiles para ocultarla, y hay pobreza porque hay una organización social complejamente articulada de la producción que así lo requiere. Esta condición social está lejos de constituirse como un hecho de carácter fortuito, un desvío del modelo que debe ser pulido o atendido con políticas puntuales, o de contención mínima hasta tanto el proceso de acumulación de capital lo resuelva. Desde hace tiempo que hemos comprobado que el proceso de crecimiento económico por sí solo no resuelve, sino que a lo sumo relaja los cuadros sociales agudos propios de las crisis para situarse luego en niveles superiores al estadio anterior. De no realizarse transformaciones estructurales y verdaderos replanteos a la cuestión productiva, del empleo y la social y de continuar haciendo pesar los efectos del ajuste del poder económico sobre las espaldas de los trabajadores y los sectores populares, no hacemos otra cosa que continuar hipotecando el futuro:

1) A través del fortalecimiento del “modelo Chevrón” de carácter fuertemente extractivista basado en la producción de commodities agropecuarios, hidrocarburíferos y mineros, en el cual la base material de producción consiste en la explotación y la depredación de los recursos naturales, en acentuar el daño al medio ambientes y en el atropello a los derechos de las comunidades originarias que protegen nuestro suelo.

2) A través de perpetuar la trampa de la pobreza: al preocupante y doloroso rasgo de infantilizacón de la pobreza se agrega una preocupación futura relacionada con la formación de una próxima fuerza laboral debilitada que en la nueva fase del capitalismo “el capitalismo cognitivo”, donde el conocimiento es un insumo clave del proceso productivo encuentra serias trabas para modificar nuestra inserción en la división internacional de trabajo.

1) Actualización tasas pobreza e indigencia. II trimestre 2013

La cuestión de los precios

A continuación mostramos la evolución de los precios desde la intervención a nivel general, y para el rubro de alimentos y bebidas (AyB), según el INDEC y según nuestra propia estimación. Cabe aclarar que la pauta alternativa de precios que utilizamos se basa para los años 2007 y 2008 en la estimación de la inflación elaborada por la Junta Interna de ATE-INDEC y para el resto de los años en la medición realizada por el equipo de Graciela Bevacqua, quien fue la Directora del IPC del INDEC hasta el momento de la intervención en 2007 cuando fue desplazada del organismo.

En el Cuadro Nº 1 puede observarse que, entre el 2007 y el 2013, para el INDEC los precios se incrementaron apenas un 87,1% acumulado, a razón de un 9% por año, a la vez que los precios de los alimentos y bebidas lo hicieron a un ritmo incluso menor (80% acumulado). Sin embargo, según nuestra pauta alternativa, no sólo que los precios a nivel general crecieron casi 4 veces lo que dice el INDEC (337,6%), sino que el rubro de alimentos y bebidas aumentó casi el doble que el nivel general (597%), es decir, más de 7 veces lo que estima el INDEC, con la brutal subestimación que ello implica a la hora de actualizar la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), utilizadas para medir pobreza e indigencia.

Cuadro Nº 1: Evolución de los precios a nivel general y en rubro Alimentos y Bebidas (AyB), según INDEC y Estimación propia.

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC, Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua.

A ello debe adicionarse que como mencionamos, más allá de la manipulación de los precios, la metodología que utiliza el INDEC para realizar tal medición muestra rezagos e inconsistencias que también deben corregirse, tal como se desarrollará a continuación.

La cuestión metodológica.

Tres son las falencias más importantes que adolece la metodología actual:

a) En la metodología oficial vigente hay evidencias no sólo de que el patrón de consumo está desactualizado, porque data de hace casi 30 años, sino que además, al menos una parte de la propia población de referencia ya se encontraba sumida en la pobreza en los años ochenta. En materia de indigencia, la canasta alimentaría actual refleja el patrón de consumo de la década del 1980 y de una población ubicada entre el 20% de menores recursos. Factores derivados de variaciones en los niveles de vida, de una creciente urbanización y de los cambios sociales y demográficos que le están asociados, y de la alteración de las relaciones de precios generan nuevos patrones de consumo y modifican la demanda de alimentos.

b) La ausencia de Canastas / Líneas (de pobreza e indigencia) regionales. Las que se emplean actualmente surgen de ajustar la CBA del Gran Buenos Aires por precios regionales. No existen canastas regionales específicas.

c) El procedimiento de calcular un coeficiente único para alcanzar la CBT que define la Línea de la Pobreza, supone implícitamente que no hay diferencias entre los requerimientos alimentarios y el resto de los bienes y servicios que pueden demandar los hogares, deja de considerar por lo tanto, diferencias específicas como la que los hogares presentan en relación a su ciclo de vida de cada hogar, por ejemplo, en educación por la presencia de menores que asisten a la escuela o en salud por la presencia de personas mayores. Tampoco se atienden gastos que están sujetos a economía de escala es decir, el tipo de gastos que no siguen una relación proporcional a la cantidad de miembros sino que aumentan en forma menos que proporcional a medida que aumenta el tamaño del hogar, por ejemplo, algunos gastos asociados a la vivienda y a los servicios básicos. Tampoco tiene en cuenta el gasto en alquiler que deben afrontar los hogares no propietarios de vivienda.

Conscientes de esta falla en la metodología hacia el año 2004 el INDEC encaró una revisión metodológica basada en la Encuesta de Gasto de Hogares del año 1996/97, que suponía un crecimiento en el valor de las Líneas de Pobreza e Indigencia.

A pesar de estos resultados el INDEC siguió utilizando la metodología vieja, es decir, midiendo la pobreza con la estructura de gasto de hace casi 30 años. Este atraso metodológico es más grave considerando que a raíz de la intervención tampoco son confiables las posteriores Encuestas de Gastos de Hogares que se realizaron (2004/2005 y 2012/2013).

Es por ello que en el presente material utilizamos además de una pauta alternativa de precios, una actualización de la metodología vigente del INDEC siguiendo los criterios establecidos por el propio organismo en 2004 en su documento interno (2) con excepción de algunos puntos específicos, y utilizando la ENGH 96/97 por ser la última confiable.

La CBA y la CBT

Teniendo en cuenta la mencionada actualización en el patrón de consumo así como también la aplicación de múltiples coeficientes, que permiten considerar las diferencias específicas de los hogares en relación a su composición y los gastos de escala, incluyendo el alquiler que afrontan quienes no son propietarios de una vivienda, reelaboramos la CBA y la CBT. En el Cuadro Nº mostramos el valor de las mismas a Diciembre 2013, para el caso de una familia tipo del GBA, desagregadas según componente. De allí resulta que la CBA ronda los $3.435, mientras la CBT vale casi $5.700 para quienes son propietarios de su vivienda, y asciende a $6.700 en el caso de quienes deben pagar un alquiler.

Cuadro Nº 2: CBA y CBT para una familia tipo del GBA según estimación propia, desagregadas por componente. Diciembre 13.

Fuente: Elaboración propia en base a Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua.

En el Cuadro Nº 3 se expone el impacto de la subestimación, mostrando que nuestra CBA vale más de 4 veces lo que vale la del INDEC. Dicho de otra manera, mientras para el INDEC una persona puede alimentarse adecuadamente con $8,5 diarios y una familia de cuatro miembros puede hacerlo con $26, según nuestra estimación una persona necesita al menos $37 diarios, que ascienden a $115 para el caso de una familia. En el caso de nuestra CBT (realizando un promedio ponderado según la proporción de hogares propietarios e inquilinos de su vivienda), la misma vale más de 3 veces que la oficial, ya que mientras para el INDEC una familia cubre todas sus necesidades básicas durante un mes con $1.783, nuestra medición indica que se necesitan al menos $6.320.

Cuadro Nº 3: CBA y CBT para una familia tipo del GBA según INDEC y estimación propia. Diciembre 13.

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC, Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua.

Estos resultados muestran una diferencia sideral con los difundidos por el INDEC hasta Diciembre de 2013, que dicho sea de paso hace dos meses no publica los nuevos valores de las canastas ni tampoco procedió a aclararse públicamente el modo en que tal medición se hará compatible con el nuevo ÍPC Nacional. La información que hasta el momento se dispone sobre el tema es una respuesta realizada por el equipo del Jefe de Gabinete en relación a una pregunta realizada al respecto en ocasión a su presentación en la Cámara de Senadores de la Nación. Frente al cuestionamiento sobre el atraso en la publicación de los valores de las canastas y sobre la posibilidad de incluir la nueva medición de precios de INDEC (IPCNu) en el cálculo de los valores de las canastas y en las estimaciones oficiales sobre los niveles de pobreza e indigencia se respondió lo siguiente:

“a) No se prevé utilizar el IPCNu para mediciones de canastas básicas. La CBT y la CBA se utilizaron para medir los niveles de incidencia de pobreza y de indigencia según el método de líneas de pobreza e indigencia que tiene en cuenta sólo los ingresos monetarios de los hogares y no las políticas públicas de inversión en infraestructura, entre otras. En Argentina dichas canastas se elaboraron a principios de los años 90 y son obsoletas, al igual que el método de línea de pobreza e indigencia. Por consiguiente el INDEC, junto con un grupo de países latinoamericanos está analizando, en el marco de reuniones regionales con la CEPAL, nuevos métodos de medición de condiciones de vida de la población (…) b) Como se mencionó en la respuesta anterior, el INDEC no elaborará más la CBT y la CBA. Cabe aclarar que el método utilizado hasta diciembre de 2013 no incluía la valorización de las canastas con posprecios de cada mes sino su actualización con las variaciones de precios a partir del valor de 16 australes en el año 1985.” JGM – Sección Economía.

Por su puesto, que antes de alarmarnos frente a tamaña confesión acerca de la decisión de discontinuar con la publicación de la serie de pobreza e indigencia oficial es preferible tomar una postura serena, alertada y a la espera de que: en primer lugar, se confirme públicamente esta información, en segundo lugar y siendo que efectivamente las líneas de pobreza e indigencia eran ampliamente descartadas por todos los sectores de la sociedad civil, política, académica, etc, que presenten una alternativa superadora –en precios y en metodología- y en tercer lugar, que la revisión acerca de la medición de pobreza pueda ser ampliada considerando todos los factores materiales y simbólicos que los estudios consideren pertinentes pero que no por ello se renuncie a la medición del indicador de pobreza por ingresos. Es importante resaltar que la actual inutilidad derivada de las circunstancias presentes que pesa sobre este indicador no justifica en lo absoluto destruirlo por completo y con ello la posibilidad de realizar comparaciones entre las distintas etapas de la historia. El trabajo estadístico de complejizar el concepto de pobreza sin incluir y detallar la dinámica de “la pobreza por ingresos” puede ser muy interesante para contar “la película” de acá en más pero en nada ayudará a saber de dónde venimos.

La magnitud de la Pobreza y la Indigencia

Claramente, la subestimación atroz de las canastas que difunde el organismo de estadísticas públicas, tiene su correlato en una subestimación igual de atroz de las tasas de pobreza e indigencia oficiales, al punto que prácticamente niega la existencia de estos flagelos sociales. En el Cuadro Nº presentamos las tasas que resultan de nuestra estimación, en comparación con las difundidas por el INDEC, correspondiente a mediados del 2013 por ser el último período para el cual se encuentra disponible la base de microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH).

Allí puede observarse que para el maravilloso país del INDEC, la pobreza sólo afecta al 4,7% de la población (menos de 2 millones de personas), mientras nuestra estimación arroja que hay nada menos que 15,4 millones de pobres en nuestro país, es decir, más de un tercio de la población (36,5%). En cuanto a la indigencia, para el organismo oficial la misma es prácticamente inexistente, afectando tan sólo al 1,4% de la población (menos de 600 mil personas). Sin embargo, una medición más realista indica que al menos 5 millones de personas están pasando hambre, es decir, un 12,1% de la población. Cabe aclarar que, si bien utilizamos precios alternativos en nuestra medición, las canastas debieron ser contrastadas con los ingresos que surgen de la EPH elaborada por el INDEC intervenido, la cual también genera serias dudas sobre la confiabilidad de los datos que difunde, con lo cual incluso nuestra medición puede encontrarse algo subestimada. Ante este panorama, resulta injustificable bajo todo punto de vista la postergación en la normalización del INDEC y la consiguiente reconstrucción de los indicadores de forma seria y definitiva, de manera que el gobierno deje de ocultar la existencia de millones de personas que no logran cubrir sus necesidades más básicas y como sociedad podamos plantear una salida popular y democrática a la crisis social vigente.

Cuadro Nº 4: Pobreza e Indigencia según INDEC y Estimación Propia. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a INDEC, Actualización Metodológica 2006, Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua, Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

Evolución 2012-2013

El Cuadro Nº 5 muestra las tasas de pobreza e indigencia que surgen de nuestra propia estimación y su evolución entre el 2012 y el 2013. Al observar lo ocurrido en el período analizado, surge que la tasa de pobreza aumentó casi 4 puntos porcentuales en un año, pasando de 32,7% a mediados de 2012 a 36,5% a mediados de 2013, sumiendo así bajo la línea de pobreza a 1,8 millones de personas más. En cuanto a la indigencia, en el mismo período se mantuvo prácticamente estancada, aunque a causa del crecimiento demográfico, se sumaron 7 mil personas al conjunto que está pasando hambre. Sin embargo, si se considera sólo lo ocurrido en los últimos seis meses del período analizado, se observa un incremento del 6,3% en la tasa de indigencia, es decir, 355 mil personas que se sumaron a la población indigente con respecto a fines del 2012.

Cuadro Nº 5: Evolución de la pobreza y la indigencia según estimación propia. 2012-2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Actualización Metodológica 2006, Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua, Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

A continuación se exponen las canastas utilizadas para realizar tal medición y su evolución en el tiempo. De allí se desprende que, durante el año analizado, la CBA aumentó un 27,4% mientras la CBT aumentó alrededor de un 25%. Al interior de esta última, los rubros que más crecieron, incluso por encima de los alimentos, fueron transporte público (31,6%) y educación (29,6%)

Cuadro Nº 6: Evolución de la CBA y la CBT para una familia tipo del GBA según estimación propia. 2012-2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua.

En el siguiente cuadro mostramos la evolución en el costo de la canasta durante los últimos seis meses de 2013, ya que si bien aún no pueden contrastarse con los ingresos de la población por no estar disponible la base de microdatos de la EPH del 4to trimestre, permite tener una idea de la tendencia que pueden llegar a asumir las tasas de pobreza e indigencia. Así, el Cuadro Nº 7 muestra que durante el segundo semestre se aceleró el incremento en los precios de los alimentos (17,7%) así como también se observa un salto en la variación de los precios de la salud (15,6%), mientras el transporte continuó incrementándose a un ritmo elevado (14,9%). Ello llevó a una aceleración en el costo total de la CBT, lo cual hace suponer que, de no haber habido un incremento similar en los ingresos durante este período, la pobreza y la indigencia posiblemente continuaron en aumento.

Cuadro Nº 7: Evolución de la CBA y la CBT para una familia tipo del GBA según estimación propia. 2do trim 13-4to trim 13.

Fuente: Elaboración propia en base a Junta Interna ATE-INDEC e IPC Graciela Bevacqua.

La geografía del hambre y la pobreza

A continuación se expone la distribución de la pobreza y la indigencia según provincia. De allí se desprende que las provincias más afectadas son Chaco (61,6%), Formosa (55,2%), San Juan (54,5%) y Corrientes (50,9%). Chaco es así mismo la más golpeada por la indigencia (30,4%), seguida de Corrientes (23%), Misiones (21,7%) y Santiago del Estero (20,8%). En el otro extremo, la menor incidencia de la pobreza se encuentra en Ciudad de Buenos Aires (13,4%), Tierra del Fuego (14,9%) y Santa Cruz (22,4%).

Cuadro Nº 8: Pobreza e Indigencia según provincias. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

La Infantilización de la Pobreza

La magnitud de la pobreza y la indigencia en nuestro país se vuelve aún más preocupante si se considera la situación de los niños, niñas y adolescentes. De hecho, la infantilización de la pobreza es un rasgo cruel de este proceso social, que se manifiesta en el hecho de que la mitad de los pobres son chicos y la mitad de los chicos son pobres. En el Cuadro Nº 9 se exponen los datos que avalan tal afirmación, de donde surge que hay 7,3 millones de chicos y chicas pobres (53,8%) de los cuales 2,7 millones están pasando hambre (20%, es decir, 1 de cada 5 chicos).

Cuadro Nº 9: Infantilización de la pobreza. 2do trimestre de 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

Si replicamos el análisis de la distribución geográfica teniendo en cuenta a los niños, niñas y adolescentes, observamos que la misma situación se acentúa a niveles alarmantes: en diez provincias la pobreza infantil supera el 60%. En Chaco, el 79,5% de los chicos son pobres y el 46,4% están pasando hambre, por lejos la tasa más alta de indigencia. En San Juan casi el 70% de los chicos son pobres, seguida de Santiago del Estero (68,3%) y Corrientes (68,1%). Estas dos últimas, junto con Misiones, presentan asimismo los más elevados niveles de indigencia, afectando a más de un tercio de los chicos. Nuevamente, la incidencia de la pobreza y la indigencia es menor en los casos de Tierra del Fuego, Ciudad de Buenos Aires y Santa Cruz, aunque su situación no deja de ser preocupante.

Cuadro Nº 10: Pobreza e Indigencia de los menores de 18 años según provincias. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

2) La pobreza como resultado de un modelo productivo excluyente, un mercado laboral desigual y con salarios insuficientes

La situación de pobreza e indigencia que sufre gran cantidad de personas en Argentina, es el resultado de una matriz distributiva profundamente desigual. Tal ordenamiento social se asocia a un modelo productivo dominado por unos pocos actores mayormente transnacionalizados y asentados en sectores relacionados con la explotación de nuestros recursos naturales con destino al consumo interno de altos ingreso y al externo, lo cual les permite generar ganancias extraordinarias acentuando estrategias basadas en el abaratamiento del costo laboral. Este esquema productivo que se ha desarrollado plenamente en la década kirchnerista, viene a consolidar el carácter desigual y excluyente que el mercado laboral adquirió en las últimas décadas, resultante del proceso de desindustrialización que atravesó el país a partir de un cambio estructural en el patrón de acumulación desde una valorización productiva hacia una valorización financiera.

A continuación exponemos un conjunto de indicadores que reflejan la situación del mercado laboral en base a los datos que difunde el mismo INDEC que denotan los límites del modelo. Allí puede observarse que, si bien la desocupación se encuentra en torno al 7%, la subutilización laboral asciende al 16,9% si tenemos en cuenta a aquellos ocupados que trabajan menos horas de las que desean (subocupados). De este modo, la presión efectiva sobre el mercado laboral (incluyendo a aquellos ocupados que están buscando otros trabajos) asciende a 22% y la disponibilidad de la mano de obra (incluyendo a quienes si bien no están demandando activamente, desean trabajar más horas) llega casi a un 30% de la población económicamente activa. Esta presión excesiva sobre el mercado laboral, lleva a deprimir los ingresos que el mismo genera, provocando que al menos uno de cada tres ocupados gane menos del salario mínimo. En este marco, los trabajadores no tienen más alternativas que aceptar trabajos precarios, lo cual lleva a que el porcentaje de trabajo en negro entre los asalariados se mantenga estancado en un 34,4%, magnitud que permanece elevada en términos históricos. Asimismo, la consolidación de otras modalidades de trabajo precario, como los contratos a término y el trabajo familiar, además de la insuficiencia en los ingresos que afecta a gran parte de los cuentapropistas e incluso a una porción de los asalariados del sector formal, produce que en conjunto la mitad de la fuerza laboral sufra algún tipo de precariedad en su inserción laboral. (3)

Cuadro Nº 11: Indicadores seleccionados del mercado laboral.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

Es por ello que, si bien los altos niveles de pobreza e indigencia son en parte producto de la falta de acceso al mercado laboral ya sea porque quienes buscan empleo no lo consiguen o dejaron de buscar por la falta de oportunidades existentes, acceder a un empleo tampoco garantiza por sí solo superar la situación de pobreza e indigencia. De hecho, el Cuadro Nº 12 muestra que 1 de cada 4 ocupados son pobres (25,2%), sumando casi 4,2 millones que no logran acceder a la CBT de los cuales más de 1 millón no logran satisfacer siquiera sus necesidades alimentarias (6,7%). Al desagregarlo según categoría ocupacional, resulta que si bien todas las categorías presentan un nivel considerablemente elevado de pobreza, hay una notable diferencia entre las mismas: mientras los asalariados registrados muestran la menor incidencia de pobreza (14,3%), entre los no registrados hay 4 de cada 10 que son pobres (40,2%). Entre los cuentapropistas más de un tercio no logra cubrir sus necesidades más básicas, a la vez que el porcentaje más elevado de pobreza se encuentra entre los trabajadores familiares sin remuneración (41%).

Cuadro Nº 12: Ocupados según categorías ocupacionales y condición de pobreza e indigencia.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

3) El carácter multidimensional de la pobreza

Sabido es que la pobreza constituye un fenómeno que se caracteriza por poseer múltiples dimensiones y que no puede ser abordado exclusivamente desde un enfoque basado en la insuficiencia de ingresos, ya que ello supone la generación de políticas por demás parciales e incapaces de resolver el problema en toda su complejidad. La pobreza no sólo implica la incapacidad de acceder a un consumo básico, sino que también involucra la exclusión respecto a un conjunto de derechos sociales más amplios que en la Argentina actual sólo están garantizados para unos pocos. A continuación presentaremos una serie de indicadores que, si bien pueden resultar insuficientes para abarcar la complejidad del fenómeno en su totalidad, pretenden complementar el análisis expuesto anteriormente, incorporando dimensiones vinculadas con la vivienda, los servicios básicos, la salud y la educación.

En lo que respecta al acceso al sistema educativo, se observan notables diferencias entre aquellos que se encuentran en situación de pobreza y aquellos que no. En el Cuadro Nº 13 se muestra a la población en edad escolar (de 3 a 17 años) según asistencia educativa, desagregada por tramo de edad. De allí surge que, si bien en el rango etario correspondiente a la educación primaria no hay diferencias ya que la cobertura es prácticamente universal, en los tramos extremos, correspondientes al nivel inicial (de 3 a 5 años) y al nivel medio (de 13 a 17 años) se acentúa la brecha entre los chicos pobres y los que no lo son. Mientras casi un 80% de los niños y niñas de 3 a 5 años no pobres asisten a un establecimiento educativo, entre los niños y niñas pobres el porcentaje desciende al 68,4%, por lo que hay un tercio que no logra acceder al sistema educativo. Esta desigualdad en el acceso durante los primeros años, condiciona fuertemente el futuro desempeño de los alumnos, conformando un círculo vicioso que acentúa cada vez más la brecha entre ricos y pobres. En el nivel medio, se observa un problema de deserción escolar que implica que entre los chicos pobres, la cobertura descienda 10 p.p. con respecto al nivel primario, llegando al 89,9%, mientras en el caso de los chicos no pobres el porcentaje llega al 94,5%. Cabe aclarar que en este cuadro estamos utilizando las edades teóricas correspondientes a cada nivel, con lo cual no refleja los problemas de repitencia y sobreedad que también son elevados en el nivel medio y más aún entre la población pobre.

Cuadro Nº 13: Menores de 3 a 17 años según asistencia educativa, por tramo de edad. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

La confluencia entre el profundo déficit del sistema educativo y los límites del modelo económico vigente en términos de generación de empleo, en conjunto con una situación de pobreza estructural en la cual se encuentra sumida gran cantidad de familias hace ya muchos años, desemboca en la peor de las consecuencias para nuestros jóvenes: la pérdida de expectativas sobre el futuro. Lo antedicho queda de manifiesto en el Cuadro Nº 14, donde se observa que más de la mitad de los jóvenes de 18 a 24 años no estudia (54,2%), y entre quienes sí lo hacen (45,8%), una cuarta parte debe además trabajar, dificultando la calidad de su formación debido a la necesidad de complementar los bajos ingresos de los hogares. Por otra parte, entre los jóvenes que no estudian, el 41% tampoco trabaja. Esto es, el 22,1% del total de jóvenes (cerca de un millón de personas entre 18 y 24 años) no estudia ni trabaja. Dato por demás contundente respecto al vacío que en materia de futuro nos condena el actual ordenamiento económico.

Cuadro Nº 14: Jóvenes de 18 a 24 años que no estudian ni trabajan según condición de pobreza. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

Esta situación lleva a que la infantilización de la pobreza tenga su continuación en la pobreza juvenil. En el Cuadro Nº 15 se muestra la situación de los jóvenes entre 18 y 24 años, para los cuales el nivel de pobreza e indigencia es considerablemente elevado. De hecho, 4 de cada 10 son pobres (43,3%), es decir, 1,8 millones de jóvenes, de los cuales casi 600 mil pasan hambre (13,8%).

Cuadro Nº 15: Jóvenes de 18 a 24 años según condición de pobreza.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

En lo que se refiere a las condiciones habitacionales, en el próximo cuadro mostramos un conjunto de indicadores referidos al déficit en infraestructura social básica que atraviesa tanto la población en general, como aquellos que se encuentran en situación de pobreza, desagregando la situación de los menores de 18 años. Como puede observarse, todos los indicadores se agravan si se consideran a las personas pobres, y aún más si tomamos en cuenta a los chicos que habitan en tales hogares.

Si consideramos a la población total, resulta que el 34,8% habita viviendas sin cloacas, mientras el 33,5% no tiene gas de red y el 11,3% no tiene agua corriente. Por otra parte, el 13,5% habita zonas inundables y el 8,3% vive cerca de basurales. También se destaca que el 9,2% tiene baños precarios a la vez que el 6,1% vive en situación de hacinamiento. En su conjunto, el 55,7% de la población atraviesa alguna modalidad de precariedad en las condiciones de su vivienda.

Este porcentaje se eleva al 75,4% entre la población pobre, donde el 55,9% no posee gas de red y el 47,8% habita viviendas sin cloacas, a la vez que más que se duplica el nivel de hacinamiento (14,2%) y los baños precarios (18,6%), mientras casi un 12% vive cerca de basurales y el 18% habita en zonas inundables. Si dentro de estos, consideramos a los menores de 18 años, todos los indicadores de déficit se intensifican, provocando que casi el 80% de los chicos pobres, además de no contar con los ingresos suficientes para acceder a un nivel de consumo básico, deban vivir en condiciones de infraestructura deficitaria, con las consecuencias que ello implica en términos de higiene, seguridad habitacional, salud, capacidad para estudiar, etc.

Cuadro Nº 16: Indicadores de infraestructura social deficitaria según grupos poblacionales seleccionados. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a EPH-INDEC.

Tales circunstancias habitacionales deficitarias se ven agravadas si consideramos que una porción significativa de la población carece de cobertura sanitaria a través de obras sociales o prepagas, con lo cual debe recurrir al sistema público de salud para atenderse, con todo lo que ello implica en términos de falta de insumos, personal, infraestructura adecuada, etc. En el siguiente cuadro exponemos los datos para el conjunto de la población, y para aquellos en situación de pobreza, desagregando en ambos casos la situación de los menores de 18 años. De allí surge que un tercio de la población argentina carece de cobertura sanitaria (32,3%), esto es, 13,6 millones de personas que dependen del sistema público de salud para atenderse. Si tenemos en cuenta a los niños, niñas y adolescentes, el porcentaje sin cobertura se eleva al 40,4%, abarcando a 5,5 millones de chicos, de los cuales el 80% son pobres.

De hecho, si observamos lo que ocurre al interior de la población en situación de pobreza, resulta que el 58% no logra acceder a una obra social o prepaga, esto es, más de 8,9 millones de pobres. El porcentaje llega al 60% en el caso de los menores de 18 años pobres, siendo casi 4,4 millones los niños y niñas pobres sin cobertura.

Cuadro Nº 17: Población total y menores de 18 años por cobertura de salud, según condición de pobreza. 2do trimestre 2013.

Fuente: Elaboración propia en base a Proyecciones Poblacionales del Censo 2010 y EPH-INDEC.

La cara más injusta y extrema de este flagelo social se expresa a través de las muertes de nuestros pibes, vulnerando su derecho humano más fundamental: el derecho a la vida. Y lo más grave es que la mayor parte de esas muertes son fácilmente evitables. En el Cuadro Nº 18 observamos que, según el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud, en nuestro país mueren por año 8.227 niños y niñas menores de un año, de los cuales 5.176 (el 62,9%) se deben a causas reducibles, es decir, que pueden evitarse en función de los conocimientos y capacidades existentes. Dicho de otra manera, mueren por día 23 niños y niñas, de los cuales 14 podrían seguir viviendo.

Cuadro Nº 18: Mortalidad infantil por causas evitables.


Fuente: Elaboración propia en base al Anuario de Salud 2012 de la DEIS-MSAL (Diciembre 2013).

Coordinación
Claudio Lozano - Tomas Raffo

Equipo de trabajo
Ana Rameri - Agustina Haimovich

Notas:
1) Para más información consultar IDEF, (2006). “El mapa de la pobreza en la Argentina: los efectos de actualizar la metodología”.
2) INDEC (2004), “Actualización de la metodología oficial de cálculo de las líneas de pobreza (mimeo)”, 13º Taller Regional.
3) Para más info, ver Ipypp (2013), “El empleo y los salarios durante los primeros seis meses de 2013”.

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El kirchnerismo, la decadencia de la coherencia, la ética y la consciencia

Gustavo Robles (especial para ARGENPRESS.info)

Cuánta mediocridad esparcen... cuánto delirio exteriorizan para justificarse... No paran de tergiversar, de negar la realidad... La crítica los encoleriza, los violenta, los hace gritar agresivamente respuestas sin sentido. Para "debatir" se apoyan en inventos, en mentiras, viven en un planeta que se han inventado... Proclaman que el amor vence al odio, pero odian a todo aquél que los contradiga, que no esté de acuerdo con sus nefastas políticas y les debata. Y cómo odian… Con tanto encono, con tanta vehemencia, con tanto afán de destruir a su oponente…

El odio los ciega tanto que ni se detienen a pensar en lo que dicen, debaten sin ton ni son, sin argumentar, sólo descalificando…. Sumado a la soberbia en la que nadan, el derrape del gobierno en pleno ajuste y proceso de re-enamoramiento con el FMI, los descontrola. Entonces, cuando alguien se los señala, prepotean su verborragia sin basamento, transformando la chicana vacía en su terruño preferido. Como cuando dicen que los militantes de izquierda "seguimos" o "nos alineamos" a Moyano y Barrionuevo por “arruinarles” el protagonismo exclusivo del paro del último 10 de abril con los piquetes y el activismo en una jornada que pretendían sin los trabajadores protestando en las calles.

No importa que sobraran razones para parar, no importa que el 90% de los trabajadores de este país hayan decidido adherir al paro. Nos apuntan a nosotros.

Nos acusan de ser funcionales a la derecha, cuando ellos son la derecha.

Y se lo decimos ARGUMENTANDO, apoyándonos en hechos concretos, en la REALIDAD en que navegan sus políticas, porque son ellos los que le entregan el petróleo a Rockefeller, a Chevron, a British, a Panamerican...

Son ellos los que le entregan nuestros minerales a la Barrik, a la Canadian, a Osisko...

Son ellos los que llevan adelante la "nueva política agropecuaria" redactada en los escritorios de Monsanto, los que mantienen el latifundio, los que le entregan la riqueza del campo a Dreyfuss, a Bayer, a Grobo...

Son ellos los que matan a tiros a los pueblos originarios y campesinos pobres para entregarles sus tierras a esas corporaciones.

Son ellos los que le pagaron al Sistema Financiero Imperialista la friolera de 174mil millones de dólares por habernos saqueado, y nos dejan una deuda de 220mil millones más.

Son ellos los que le quieren pagar al Club de París.

Son ellos los que fueron a arrodillarse al FMI, que ahora dice que ha habido “grandes avances” en Argentina. Con todo lo que ello significa

Son ellos los que le pagan a Repsol por habernos vaciado de petróleo 5000 mil millones de dólares más intereses, mientras pagan salarios de hambre a los laburantes.

Son ellos los que aprobaron la Ley Antiterrorista a pedido de Estados Unidos.

Son ellos los que aprobaron una ley de ARTs más reaccionaria que la de los 90.

Son ellos los que quieren prohibir o al menos regular el derecho a huelga y a la protesta.

Son ellos los que albergan en su seno a Capitanich, a Picheto, a Boudou, a De Vido, a Scioli, a Parrilli, a Insfrán, Fellner, Gioja, Beder Herrera, Corpacci, Closs, a Menem, a Aníbal Fernández, a Cavalieri, a Gerardo Martínez...

Son ellos los quedespués de 11 años de gobierno han pergeñado esta sociedad tremendamente desigual, donde el 10% más rico se lleva el 30% de la riqueza que generamos todos, mientras el 10% más pobre sólo accede al 1,5%

¡¡Y acusan a la izquierda de ser funcional a la derecha!!

¿¿Qué autoridad tienen para acusar a alguien los autores de semejantes desquicios, arquitectos de semejantes alianzas??

Parece mentira que los que están entregando todas nuestras riquezas a las Corporaciones multinacionales oligopólicas y al Sistema Financiero Imperialista se arroguen semejante licencia. El kirchnerismo es la "derecha posible" después del 2001 en este país al que están entregando atado de pies y manos al Imperialismo.

Y ya no hay careta que pueda disimular semejante rostro.

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Julio Gambina: “El desafío de la CTA y del movimiento obrero mundial, es instalar una agenda de los trabajadores”

Melissa Zenobi - Miguel Aguirre (ACTA)

En el marco del Congreso Nacional Carlos Fuentealba, ACTA dialogó con Julio Gambina, Director del Centro de Estudios de la Federación Judicial Argentina (FJA-CTA) e integrante del Instituto de Estudios y Formación de la CTA. El investigador se refirió al avance del movimiento obrero a nivel mundial y a los desafíos que afronta la Central en esta etapa.

-¿Qué datos resultan más reveladores respecto de las investigaciones que se están llevando adelante?

- Una cuestión muy importante como lo es el papel de los trabajadores en la generación de la riqueza y en la lucha política a escala mundial. En los últimos años ha habido un debate que bajo distintas formas nos decía que había llegado el fin del trabajo, que no era trascendental el papel de los trabajadores, etc. Y sin embargo, cuando miramos cuali y cuantitativamente el rol de los trabajadores, vemos la importancia que estos tienen en su diversa magnitud. Datos recientes de la OIT hablan de 3100 millones de trabajadores en todo el mundo, bajo una población mundial de 7000 millones de habitantes, así que es una cifra más que interesante. De esos 3100 millones, podemos verificar que un poco menos de 500 millones son trabajadores de los países capitalistas desarrollados: Estados Unidos, Europa y Japón. Otros 2600 millones, habitan el sur del planeta: países dependientes, subdesarrollados. De esta cifra, sólo mil millones son asalariados y regularizados, mientras que 1500 millones de trabajadores del fin del mundo están en situación precaria, flexible e irregular.

La mayoría de los trabajadores del mundo están en condiciones precarias y bajo las condiciones de ofensiva del capital contemporáneo, esos trabajadores están fuera de convenio, sin seguridad social, completamente desprotegidos. Por eso cuantitativamente es interesante verificar que lo más numeroso de la clase obrera mundial está en el sur del mundo y desde aquí surge un nuevo modelo sindical. Tal como venimos experimentando desde la Central, que nuclea no sólo a trabajadores en situación regular o bajo convenio, sino que incluimos a trabajadores pasivos, irregulares. Esta experiencia de la CTA de agrupar a los trabajadores por su carácter de trabajadores, sin ninguna legalidad dada por las patronales o el Estado, marca una nueva experiencia de modelo sindical propio de esta etapa del desarrollo capitalista. Un momento de crisis del capitalismo mundial y donde los trabajadores estamos desafiados nuevamente a ser parte de un proyecto emancipador que lucha contra la ofensiva del capital y pueda construir una sociedad sin explotados ni explotadores.

-La tendencia del capitalismo es a flexibilizar y a evitar asumir responsabilidades más allá del propio salario ¿Hay experiencias de luchas exitosas en contra de esto?

- Creo que hay que ver la experiencia de los trabajadores en todo el mundo, primero por hacerse visibles en la resistencia a las distintas formas de explotación, y precisamente la extensión de las luchas de los trabajadores en todo el mundo desde sus distintas formas. Cuando vemos las luchas en Brasil de los trabajadores sin tierra, hay que poner el énfasis en el carácter de trabajadores sin acceso a la tierra y que luchan por hacerse de este bien tan preciado como lo es la tierra. Es el mismo camino de los trabajadores uruguayos que vienen desarrollando una lucha histórica por el acceso a la vivienda, organizandose bajo formas cooperativas autogestivas, en defensa de la propiedad colectiva por sobre la propiedad individual de la vivienda. Y en ese sentido, en los últimos años en Argentina volvió a instalarse la perspectiva desde los trabajadores de recuperación de fábricas y empresas, se replantea una lucha por la autogestión de los trabajadores en los procesos productivos. Se vuelve a demostrar que es innecesaria la existencia del capitalista como propietario de los medios de producción como organizador de la actividad productiva o de servicios. Estos casos de multiplican en diferentes formas, donde los trabajadores resuelven la vida cotidiana organizando sindicatos más allá de los reconocimientos que den los patrones o los estados, también en organizaciones territoriales, sectoriales o culturales. Estos procesos dan cuenta de la multiplicidad de formas que tienen los trabajadores para expresarse. Podemos decir que el sujeto trabajador, sujeto colectivo, adquiere diferentes facetas en toda Latinoamérica e incluso a nivel mundial. La expresión global de esa lucha está puesta en distintas formas de resistencia, que recogen muchas consignas que han sido parte de la construcción contra hegemónica del movimiento obrero y popular del sur del mundo.

-Respecto a nuestra Central, estamos a poco tiempo de elegir una nueva conducción ¿Cuáles deberían ser las prioridades para la dirección de CTA que se elige el próximo mes?

- Yo creo que la CTA, como el conjunto del movimiento obrero de la región y del mundo, desarrolla su actividad en el marco de una crisis capitalista que despliega una ofensiva del capital hegemónico, de las multinacionales, de los principales estados capitalistas y de los organismos financieros internacionales con una agenda de ajuste contra el conjunto de los trabajadores, que es la mayoría de la población mundial. Creo que el desafío de la Central y del movimiento obrero a escala mundial, es instalar una agenda de los trabajadores, una agenda alternativa que frene la ofensiva del capital y ponga en evidencia nuestras necesidades. Entre otras cuestiones, en defensa del salario, de las condiciones vida y de trabajo de la población, en defensa de los ingresos de los trabajadores en actividad y también pasivos. Desde esa agenda de reivindicaciones de los trabajadores, proyectarse a construir una alternativa social y política porque junto a la crisis del capitalismo, existe una crisis de alternativa ya sea en Argentina, en la región y en todo el mundo. En lo que va de siglo, América Latina tiene múltiples experiencias de ejemplo y ensayo de cambio político. Deben potenciarse los cambios políticos y hacerse revolucionarios cambiando las estructuras, que le den un norte a la liberación nacional y social.

La CTA debe aspirar en este periodo a constituirse como el gran aglutinador y articulador de una fuerza social y política que coordine las luchas de Argentina con las de la región y pueda darle visibilidad a un proyecto emancipador mucho más allá de la región. Que trate de entroncar con las luchas obreras y populares de todo el mundo para hacer realidad la visibilización del proyecto alternativo que está haciendo falta. La CTA debe ser parte de ese nuevo ciclo de lucha de clase para darle carnadura a una alternativa política que discute con el proyecto de los grandes capitales y de las corporaciones trasnacionales, que están comprometidas a potenciar un modelo productivo que en Argentina consolida la hegemonía del monocultivo de soja bajo la dominación de las multinacionales en desmedro de la agricultura familiar, colectiva, de la soberanía alimentaria. Es un modelo que le ha abierto las puertas a la megaminería a cielo abierto, que destruye el ambiente, el habitat, los bienes comunes que son patrimonio incluso de las futuras generaciones y por eso hay que defenderlos soberanamente.

Ante ese modelo productivo sojero, megaminero, de una industria de ensamble y la consolidación de un sistema financiero que vía endeudamiento público, desarrolla un capitalismo cada vez más dependiente, la agenda de la CTA en esta etapa es seguir generando un debate en la sociedad para disputar el modelo productivo que plantean las trasnacionales y los grupos económicos y que los gobiernos acompañan. Hace falta generar condiciones para una conciencia generalizada que desarrolle un sujeto político, social, de trabajadores conscientes por organizar la producción de otra manera, por consolidar un proyecto social, económico, cultural y político alternativo en Argentina y ser parte del movimiento revolucionario de toda la región.

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