martes, 3 de junio de 2014

"Elección presidencial en Siria. Autodeterminación de un pueblo y camino a la reconstrucción"

Juan Francisco Coloane (especial para ARGENPRESS.info)

El 3 de junio se llevará a cabo la elección presidencial en Siria, en un acto estipulado por la Constitución de la República Árabe Siria. Es el derecho de ejercerlo por la autodeterminación de un pueblo para iniciar el camino a la reconstrucción. El gobierno Sirio ha hecho un enorme esfuerzo para que el proceso electoral se desarrolle con transparencia y tenga todos los requisitos de legitimidad. Son más de 200 los medios de comunicación que se encuentran en Siria, además de 70 equipos de televisión para cubrir las elecciones. Más de diez millones de personas están habilitadas para votar este martes.

Las elecciones se realizan en conformidad con la Constitución cuyo antecedente clave consiste en que una gran mayoría de sirios se encuentran en las zonas controladas por el gobierno sirio. Las zonas que no están bajo el dominio del ejército Sirio se encuentran más despobladas. Es el escenario de la desolación demográfica por el abandono masivo de población huyendo como una estampida de la agresión a través de la espuria mezcla de efectivos militares que dicen llamarse rebeldes con terroristas en un proceso de infiltración por las fronteras bajo la anuencia de los países empeñados en derrocar al gobierno.

Los candidatos que lograron los requisitos para postular aparte del actual presidente Bashar al –Assad son, Hassan Abdullah al- Nouri, miembro de la Iniciativa por la Administración y el Cambio en Siria y el legislador Maher Haijar, ex miembro del Partido de la Voluntad Popular, y que estuvo en la oposición al gobierno. Hubo 21 postulantes a candidatos que no lograron los requisitos, aunque demuestra el entusiasmo por una democracia amplia.

La constitución de Siria permite que los sirios residentes en el exterior voten anticipadamente para que sus votos se integren al escrutinio nacional del 3 de junio. Alemania, Bélgica y Francia se opusieron a que los sirios residentes votaran en las embajadas de Siria. Aún así, el vicecanciller Sirio al-Mekdad señaló que las elecciones se produjeron en 43 embajadas, y el porcentaje de participación alcanzó 95% de los ciudadanos que fueron registrados ante estas embajadas.

En una declaración fiel a la política del gobierno de François Holland, de no ceder al plan de derrocar al gobierno e impulsar la actividad terrorista, el portavoz de la cancillería francesa, R. Nadal, señaló a los medios que la Convención de Viena permite estas restricciones, asignándole al presidente Bashar al Asad “la responsabilidad de una represión que ha causado 150.000 muertos” (El Mundo. 31 de mayo, 2014), demostrando en su declaración el carácter agresivo de los que alientan derrocar al gobierno Sirio. El gobierno francés no puede declarar inconstitucional al gobierno Sirio en circunstancias que Siria ha sido intervenida militarmente por fuerzas armadas externas, principalmente terroristas, en un plan de derrocar al gobierno en el cual Francia participa contraviniendo la Carta de la ONU.

Si el Consejo de Seguridad de la ONU estuviera haciendo efectivamente el papel que le corresponde, declaraciones como las de la cancillería francesa sería materia de reprobación. Sin embargo el Consejo de Seguridad es por cierto uno de los órganos responsables de que el conflicto en Siria se haya prolongado. Como contra medida, muchos residentes sirios en los distintos países donde fue prohibido sufragar, desarrollaron su propio ejercicio electoral.

El mensaje del portavoz de la cancillería francesa se une a las declaraciones de otras autoridades que han estimulado la actividad terrorista frente al escenario de una población siria estimulada por la elección. Ciertamente las organizaciones terroristas que han traspasado la frontera especialmente desde Turquía y Jordania intentarán desvirtuar el proceso electoral. En una nota del 28 de mayo, el Washington Post advierte que esta elección y el triunfo más que probable del actual presidente Bashar al –Assad, es para ser tomada en serio y de que el actual gobierno cuenta con un apoyo mayoritario.

No solo eso, la elección ha despertado gran entusiasmo en la población dentro y fuera de Siria, como si se tratara de la consolidación de un triunfo nacional y patriótico más que político. Este es un punto clave. El presidente Barack Obama y el grupo de jefes de estado que lidera para derrocar al gobierno de Bashar el-Assad, han fallado en reconocer la generación de una nueva situación política en Siria después de tres años de una guerra indeseada por los sirios, menos con el expediente terrorista para derrocar un gobierno. La persistencia en derrocarlo generó la compactación política y social en Siria de mayor apoyo al actual jefe de estado y que se verá reflejado en los resultados de la elección del 3 de junio.

La afirmación de Barack Obama del 28 de mayo de 2014, “de que la mirada hacia el conflicto en Siria debe se mas amplia contemplando el desafío de la lucha contra el terrorismo”, es inconsistente respecto a la decisión de continuar enviando armamento a la oposición moderada. Además repite su agresión verbal hacia Bashar el –Assad con frases como, "La dictadura criminal de Assad" (“Murderous Assad dictatorship”), incitando así a mas violencia.

Con el envío de armas, Barack Obama aspira a que el gobierno sirio sea derrocado en una victoria militar y no está por la solución política. Para el presidente de la potencia mundial mayor, en Siria se acaba su postura por la paz y el manejo del liderazgo con innovación, competencia sana y con una seguridad humana para el planeta sin armas, sin guerras, como lo ha manifestado en algunos de sus discursos. Con Siria, como con el conflicto en Ucrania, no renuncia al mundo unipolar sin equilibrios de poder.

Naciones Unidas está orientada a que las naciones cumplan con las medidas acordadas por el organismo en la lucha antiterrorista expresadas en la resolución del Consejo de Seguridad 1373 (28 de septiembre 2001). La aplicación de este instrumento es crucial en la situación Siria y el organismo no ha sido efectivo en este sentido, lo que ha sido notorio durante el desarrollo del conflicto. Persiste la gran interrogante respecto a la prolongación del conflicto asociada al financiamiento del terrorismo en Siria y el origen de la liquidez disponible para implementarlo. De acuerdo a diversas fuentes en la zona del conflicto, cálculos moderados hablan de sumas cercanas a los US $50 millones mensuales para sostener el plan de derrocar al gobierno en Siria, que principalmente es absorbida por la actividad terrorista.

El gobierno Sirio con visión política ha decidido llevar adelante esta elección porque una mayoría de sirios dentro y fuera de Siria considera que es el paso decisivo para terminar la guerra y proteger su república.

La historia recordará la intervención extranjera que sufre Siria en los últimos tres años, como el error en política internacional más grave después de la guerra en Vietnam para impedir su unificación. Más grave que la invasión a Irak en 2003 sin autorización de Naciones Unidas, emprendida unilateralmente. El error de intervenir en Siria es mucho más grave porque consiste en el derrocamiento del gobierno bajo el expediente de utilizar una fuerza militar de origen externo que cobijó a la actividad terrorista como en ninguna otra operación militar de que se tenga memoria en los anales de la política internacional.

Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Turquía, Arabia Saudí, Catar e Israel deben asumir la responsabilidad de haber conducido el plan al actual estado de situación. Los países que han impedido a que el terrorismo que afecta a Siria sea discutido en el Consejo de Seguridad, son aquellos que más han incitado a que se continúe violando la resolución 1373 y que seguramente no reconocerán los resultados de la elección del 3 de junio.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

A 10 años de la ocupación de Haití por la Minustah: Hay un trabajo sistemático de desconocimiento de los valores de resistencia del pueblo haitiano

Mario Hernandez (especial para ARGENPRESS.info)

Entrevistamos a Henry Boisrolin.

Mario Hernandez (MH): Estamos con Henry Boisrolin del Comité Democrático Haitiano (CDH). Ayer desarrollamos una actividad solidaria con el pueblo haitiano en el bar de La Dignidad, en Aguirre 25, donde vimos un documental sobre la situación en Haití. Noté una presencia muy grande de agencias de la ONU, ONGs, empresas subcontratistas, la película muestra la falta de coordinación entre esas organizaciones, a pesar de lo cual el 99% de los recursos para la reconstrucción de Haití han sido canalizados a través de ellas. Tengo entendido que en Haití hay una larga tradición de redes sociales ¿por qué esas organizaciones del país han sido marginadas de la reconstrucción?

Henry Boisrolin (HB): La pregunta permite remitirme a dos o tres cosas. En primer término, en la historia de mi país el cimarronaje jugó un rol importante. Fue la primera forma real de organización en contra del sistema esclavista cuando los esclavos abandonaron las plantaciones y huían hacia las montañas para sobrevivir y resistir atacando de noche y tomando lo que necesitaban hasta formar ejércitos que el enemigo llamaba bandas. Había grupos armados que fueron la base que cimentó el gran ejército revolucionario.
Esta tradición de lucha no ha desaparecido totalmente en Haití. De ahí se va a nutrir el campo popular haitiano, de sus mejores exponentes y luchadores.
Teniendo en cuenta que Haití ha sido siempre un país marginado de todo, castigado, hasta la propia religión del pueblo, el vudú, fue perseguida y tuvo que emplear tácticas de guerrilla para poder sobrevivir frente al avance del catolicismo y otras religiones. Entonces, las organizaciones populares haitianas, esas redes, han permitido al pueblo subsistir y resistir.
Después del gran triunfo de 1804, el asesinato de Dessalines el 17 de octubre de 1806 y de varios de sus lugartenientes, abre el camino para el triunfo de la contrarrevolución. A partir de ahí, las clases acomodadas, desde la época colonial, coparon el control del país aliadas, fundamentalmente, a los países centrales, Francia primero y después EE. UU.
Esas organizaciones, que son múltiples, sobre todo en las zonas rurales, fueron siempre víctimas, no solo ninguneadas, de persecuciones y de matanzas. Si uno lee la historia de Haití después de 1806, se va a dar cuenta que hay una constante: los levantamientos de los campesinos.
Cuando los norteamericanos ocuparon el país por primera vez de 1915 a 1934, la mayor resistencia provino de los llamados “cacos” que supieron desarrollar una guerrilla en contra de la ocupación. Fueron vencidos pero dejaron unas semillas importantes.
Para no ir tan lejos, la historia más cercana a nosotros, en 1987 hubo una matanza de campesinos en el noroeste del país, en la región de Jean Rabel, sin embargo, los que sobrevivieron siguen resistiendo hasta hoy. Conozco gente que todavía participa de esa organización que tienen los brazos cortados, han perdido a sus hijos o a sus padres y siguen luchando.
Las organizaciones sociales haitianas no podían participar de la “reconstrucción” que nunca arrancó porque es un perfecto negocio, dominado por la Comunidad Internacional y algunas migajas fueron tiradas al Estado o a las clases dominantes haitianas que se acomodan siempre.
La formación social haitiana nunca pudo desarrollar un capitalismo, por eso el capitalismo haitiano es raquítico, no hay una base material importante para poder tener una clase burguesa nacional. Son vasallos, son serviles, por eso un gran intelectual haitiano que fue asesinado, que escribió con nosotros Haití, la ocupación militar y la tercerización del imperialismo, Anil Louis Juste, caracteriza a la formación social haitiana como servo-capitalista.
Esta situación, estas organizaciones, hoy por hoy, siguen siendo organizaciones de resistencia que permiten la sobrevivencia de muchos, de millones de haitianos, en varios sectores del país.
Cuando no te eliminan físicamente, tratan de hundirte con el hambre. Hay zonas que conocen hambrunas y dejan que la cosa se degenere a tal punto que ahora hay una muy severa en el noroeste. Justamente para debilitarte aún más, ponerte de rodillas. Hay una especie de ingeniería planificada no sólo por las clases dominantes haitianas, por los latifundistas, que no hay que confundir con los argentinos porque no tenemos grandes extensiones de tierra, por la Comunidad Internacional, donde esas organizaciones son rodeadas, militarizados los territorios alrededor de ellas, impidiendo su funcionamiento, sus asambleas, persiguiendo permanentemente a los dirigentes que aparecen y que pueden representar un peligro porque no pueden cooptarlos, comprarlos.
Hay una lucha subterránea, si uno no trata de sumergirse en eso, no la va a ver. Cuando hablo de las organizaciones sociales haitianas siempre tomo un ejemplo propio. Cuando ocurrió el terremoto, llegué cinco días después a ayudar, viví en carpas también y ahí me di cuenta de la importancia de esas organizaciones, incluso del espíritu de solidaridad y de colaboración. Tenía sed y una señora adulta mayor iba a tomar un vaso de agua y me vio, me miró la cara y la de los otros que estaban conmigo y no tomó todo el vaso, tomó un poquito y nos dio el resto a nosotros.
Los haitianos fuimos los primeros en empezar a rescatar gente, a sacarlos debajo de los escombros, sin embargo, la gran prensa internacional ha mostrado la parafernalia de aviones que llegaban, a los expertos en rescatar gente que venían a salvarnos, como si el pueblo haitiano nunca hubiera hecho nada. Muchos dirigentes del campo popular que han perdido sus casas te pueden contar que han podido recuperarse gracias a la solidaridad del pueblo y eso es parte de la tradición de esas organizaciones que tú me has preguntado.
Entonces, hay que vivir en carne propia esto. Es difícil entenderlo desde afuera. Hay aspectos de la realidad haitiana que confunden, es como alguien que está parado a la mañana y ve el sol adelante y después a la tarde lo ve atrás y dice el sol se desplaza y no la tierra. Uno tiene que hurgar un poco más, investigar para poder entender esta problemática de la resistencia, esta guerrilla permanente no sólo cultural sino política de esas organizaciones.
Hay un trabajo sistemático de desconocimiento de esos valores culturales, de resistencia por parte de la gran prensa, de los que dominan Haití, para poder decir ahí no pasa nada, hay que ayudarlos, es esa visión paternalista.
Hay un movimiento campesino llamado Papaye que acaba de cumplir 40 años, más allá de mis diferencias con algunas líneas políticas planteadas por sus dirigentes, en un país que tiene oficialmente diez millones de habitantes, este movimiento suele movilizar a más de 40.000 campesinos. Yo me pregunto ¿cuáles son las organizaciones populares en Argentina que pueden poner esa cantidad de gente en la calle sin tener los medios para hacerlo? Vemos que ponen 5.000/10.000 pero los trasladan en micros. Es una pregunta que yo hago ¿en cuántos países del continente podemos ver organizaciones sociales genuinas sin fondos importantes capaces de hacer esto?
El Movimiento campesino Papaye en el centro del país es una realidad y fueron invitados a las reuniones de los movimientos campesinos que organiza el MST brasileño porque tienen peso. Yo me siento más cerca ideológica y políticamente de otro movimiento más radicalizado, pero no puedo desconocer la importancia del Movimiento campesino Papaye que acaba de cumplir 40 años, luchó contra la dictadura de Duvalier, contra el golpe de Estado de 1991 y contra la ocupación del país.
Hay organizaciones sociales estudiantiles. Uno lee la historia de Haití y ocultan que hicimos la primera revolución independentista. Hubo una dictadura en 1944 que cae a partir de una huelga que comenzaron los estudiantes, tanto de liceos como de universidades, dirigida por algunos que después fueron conocidos como intelectuales marxistas importantes. Tenían una prensa que se llamaba “La Colmena”. La huelga después se trasladó al movimiento obrero y empezó a ganar ciudades. Hubo un movimiento de resistencia y enfrentamiento contra la dictadura de organizaciones estudiantiles. Hay un desconocimiento de esta historia.
No estoy diciendo que estén listas para tomar el poder, ni nada por el estilo, pero sin esas organizaciones no hay posibilidad de cambiar la realidad de nuestro pueblo.


El regreso del duvalierismo


MH: Podríamos parafrasear al marxista negro James que dijo “el único lugar donde los negros no hicieron ninguna revuelta fue en las páginas de los historiadores capitalistas”.
Otro tema que quiero profundizar es sobre el regreso del duvalierismo. He visto que el hijo de Jean Claude, Nicolás, es consejero político especial del gabinete de Martelly.

HB: Parece que has venido muy afilado. Esta es otra pregunta fundamental. A mi entender el regreso del duvalierismo responde a varias vertientes. La voluntad de los sectores más reaccionarios, fascistas o fascistoides de la formación social haitiana que siempre han anhelado reflotar, reavivar al duvalierismo.
En segundo lugar, hay que entender la debacle del campo popular hegemonizado por el movimiento Lavalás que fracasó en sus planteos reformistas, populistas, socialdemócratas y hasta traidores en algunos momentos. Dejaron un vacío y esta gente pudo avanzar. No hubo realmente una política de Lavalás para enjuiciar y castigar, hacer memoria incluso para los jóvenes haitianos de lo que fue la dictadura. Hasta en eso fracasó Lavalás porque creyó que alcanzando la victoria electoral tenía el poder y la realidad demostró que no era así.
Lavalás demostró que no hace falta tener dos o tres frases de izquierda para serlo, demostró que no se puede transformar la realidad de un país a través de discursos. Esta derrota del campo popular que mayoritariamente había empujado en1990 la candidatura del sacerdote Aristide, demostró rápidamente su techo frente al embate del imperialismo. Un golpe de Estado se produjo siete meses después con más de 5000 muertos. También hay que ver todo esto.
El tercer tema es la recolonización Haití. Esta fase que estamos viendo necesita del fascismo haitiano, de los sectores más retrógrados para poder aplastar y demostrar al mundo y también al país que echamos a Duvalier y ahora vuelve a estar.
Recién te comentaba el ejemplo del sol, entonces se ve el regreso de Duvalier, de un tribunal que lo absolvió al principio, ahora de otro que no, el tema pasó a la Corte de Casación y muy probablemente allí lo vuelvan a absolver al dictador. No sé lo que van a hacer, depende si hay que sacrificarlo o no de acuerdo a las circunstancias, porque es un peón más, no decide sobre la vida política del país como tampoco lo hace el presidente farsante Martelly. Decide la Comunidad Internacional y, fundamentalmente, el gobierno norteamericano en última instancia.
Con el duvlierismo se trata de tener otro ejemplo para demostrar el fracaso del movimiento popular y ver cómo pueden tener una pata para controlar al pueblo porque son gente dispuesta a todo. Si masacraron durante 29 años no les cuesta nada volver a hacerlo.
En esta gran burbuja y estallido de contradicciones por doquier, cuando uno va a Haití ve un barril de pólvora y gente con fósforos en la mano. Eso es Haití para graficártelo. Estamos en un momento donde no hay definición de nada y cada uno trata de definir la historia a su favor.
La nueva Constitución burguesa de 1987, después de la caída de Duvalier, decía en su artículo 291 que para un dirigente duvalierista tenían que pasar diez años para aspirar a un cargo electivo, pero desde 1987 hasta hoy el duvalierismo nunca dejó de accionar en el país. Cuando el dictador Jean Claude Duvalier huyó en un avión norteamericano que lo sacó del país, instalaron una junta de gobierno cívico-militar dirigida por una Junta dominada por los militares que era un duvalierismo sin Duvalier.
El golpe contra Aristide en 1991 tuvo su brazo, su núcleo más fuerte en el duvalierismo. Los generales que dieron el golpe eran duvalieristas de familia, gente siempre ligada a las fuerzas más reaccionarias de EE. UU. Nunca dejó de actuar y el retorno de Duvalier, unos días antes de la segunda vuelta electoral en 2011, fue porque Preval ya había perdido el consenso de la comunidad internacional, estaba en su punto más bajo, y la gestión del gobierno después del terremoto fue calificada de desastrosa, culpa de la Comunidad Internacional, pero también por límites propios. Aprovecharon este vacío para poner otro ingrediente más y demostrar realmente que acá no pasa nada. Lo mismo que tratan de hacer con la historia de Haití, con los mal llamados negros que se levantaron, vencieron y mirá como están: muertos de hambre. Entonces, ustedes para qué van a hacer lo mismo. La lectura es ésta. A Duvalier lo mantienen, lo alimentan en función de esto.
Pero también hay que hacer una autocrítica. La izquierda haitiana ha demostrado muchas debilidades, como dije al principio no supimos o no pudimos ni siquiera trabajar la memoria.
Han presentado cargos contra Duvalier unas 50 personas cuando el régimen duvalierista masacró a más de 40.000 haitianos, además de los torturados y los exiliados. Fue un régimen de terror y, sin embargo, son un puñado de compatriotas los que se armaron de coraje para poder llevar adelante este juicio en el plano jurídico burgués. Esto tiene que verlo la izquierda haitiana, nuestros límites, que también han contribuido al desastre actual, a la tragedia que estamos viviendo, a este tutelaje que nos han impuesto.
Cuando el hijo del dictador, Nicolás, fue nombrado asesor, no era el único que tiene en su seno el gobierno de Martelly, no te puedo contar la cantidad porque no los conozco a todos, pero no es solo Duvalier hijo sino también hijos de ex ministros duvalieristas. El gobierno de Martelly es un neoduvalierismo. Son los sectores más reaccionarios de la sociedad haitiana que la Comunidad Internacional, a través de Clinton, ha impuesto, lo han colocado a Martelly y su gente.


Ningún organismo internacional puede decidir en nombre del pueblo haitiano


Mario Hernandez (MH): Se conoció una declaración del ex presidente Lula “No nos vamos a olvidar de Haití” donde en su parte final propone que Naciones Unidas convoque a una conferencia sobre para discutir un balance de lo que se hizo durante estos 10 años y qué hacer en adelante. Sé que has hecho alguna consideración sobre el asunto.

Henry Boisrolin (HB): Mi opinión no difiere de lo que digo habitualmente y que es válida para cualquier pueblo. Ningún organismo internacional, por bien intencionado que fuese, ningún gobierno o autoridad, puede decidir en lugar del pueblo de Haití. Para mí es un principio básico. Cuando el ex presidente Lula llama a hacer una especie de balance por parte de Naciones Unidas, ni siquiera incluye al gobierno haitiano ni sus organizaciones sociales ni la opinión del pueblo de Haití. Solo la ONU va a decidir, va a hacer su balance y eso nosotros lo rechazamos de plano.
En segundo lugar, para nosotros, el presidente Lula falta a la verdad cuando plantea esto porque no puede ignorar todo lo que significó el dolor y el sufrimiento para el pueblo haitiano de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización de Haití (MINUSTAH) impuesta desde el 1º de junio del 2004 bajo la comandancia militar de Brasil. En su texto en ningún momento habló de abusos, de represiones a movilizaciones populares, de masacres en barrios populares incluso de niños en sus camas. No habló de la represión al movimiento obrero que cometieron las tropas y al pueblo cuando se levantó contra el hambre, de los 114 soldados de Sri Lanka que violaron niños de 12 años, del cólera introducido al país por esas mismas tropas. Para nosotros es grave no plantearlo.
Cuando dice que la ONU tiene que hacer un balance está desconociendo que se trata de una ocupación sino de una misión humanitaria, entonces vamos a ver si hicimos bien los deberes, si falta algo.
El ex presidente no puede desconocer la opinión inmensamente mayoritaria del pueblo haitiano contra la MINUSTAH. Basta ir a Haití y ver cualquier movilización popular si dicen ¡Vivan los soldados! y los aplauden.
Esto merece una reflexión también en el sentido de que esta visión paternalista, que muchos se han autoimpuesto y declamado con respecto a Haití, nosotros no la aceptamos, como creo que no la podría aceptar ningún pueblo en el mundo.
En Haití no hubo una guerra civil y no hay una guerra civil. Incluso los estatutos de la ONU no justifican la invasión y ocupación del país. Hay otra cosa más. Yo no creo que la ONU haya entrado a Haití porque estaba conmocionada de ver que los haitianos nos estábamos matando entre nosotros. ¡Qué suerte tenemos los haitianos! Murieron casi 1.000.000 de ruandeses y la ONU tiene parte importante de responsabilidad de esa masacre, de ese genocidio que ocurrió en Ruanda. Murieron más de 3.000.000 de angoleños, ¿dónde estaba la ONU? Resulta que los haitianos somos tan buenos y lindos que la ONU viene para salvarnos. No, yo no creo que sea así. En verdad, esconde las razones de Estado por las cuales el pueblo haitiano ha sido sacrificado en el altar de los contubernios del imperialismo y las grandes potencias, por ciertos gobiernos.


Haití es un país productor de mano de obra súper barata


MH: En los últimos meses se han producido una serie de movilizaciones del movimiento obrero en torno a la reivindicación del salario mínimo. En la actualidad es de 200 gourdes, añadieron 25, y el reclamo de las organizaciones representativas del movimiento obrero haitiano es en torno a los 500 gourdes. ¿Qué comentario nos podrías hacer sobre esta lucha?

HB: En primer lugar el aumento de 25 gourdes fue sacado por el gobierno de Martelly por decreto, sin consultar a nadie y representa más que una miseria. En cambio, las organizaciones como Batalla Obrera, La Central de Trabajadores Haitianos y otras están hablando de un salario mínimo de 500 gourdes y más. Como te das cuenta hay una enorme diferencia porque el salario mínimo apenas cubre la mitad del reclamo.
Los docentes fueron a una huelga por tiempo indeterminado. Hubo movilizaciones muy importantes en enero. El 28 de abril hubo paro y movilización general en todo el país. Si el gobierno no da respuesta el año académico no concluirá en mayo/junio como es habitual en nuestro país.
El tema salarial hay que enmarcarlo dentro del rol que cumple Haití en la división internacional del trabajo: país productor de mano de obra súper barata. Los salarios que están pagando las empresas, yanquis sobre todo, en Caracol, donde se fabrican los Levi’s y otros productos que los grandes capitalistas internacionales necesitan de esta mano de obra casi esclava, son de hambre, miseria y casi de vergüenza de la dignidad humana.
Hay algo claro para el marxismo. El salario no es lo que paga tu trabajo sino la reproducción de tu fuerza de trabajo que es una mercancía más. Marx lo demostró hace rato. En la medida que hablemos de un capitalismo raquítico, la reproducción de esta fuerza de trabajo tiene que ser acorde con el desarrollo del sistema y de las luchas y resistencias. Evidentemente, en este esquema que te estoy planteando, la clase obrera en Haití numéricamente no es hegemónica, pero tiene su peso. Acordate que recién hablamos de una formación social servo-capitalista. Si bien la clase obrera no es la más numerosa, sigue marcando ciertas líneas y ejes en la política de reivindicaciones, en el trabajo de transformación de una conciencia en sí a una conciencia para sí. Acá no se trata solo de reivindicaciones salariales sino también de condiciones de trabajo. En la relación con los patrones y el Estado hay una serie de cosas que se están planteando. Por eso, hay una cierta militarización policíaca alrededor de los centros industriales para evitar esto.
El gobierno lanza los 225 gourdes para decir hicimos algo, pero también te lleva a discutir si lo rechazás o no, aunque esté muy lejos de los 500 gourdes. Si alguien te está ofreciendo 225, cualquier negociación no va a llegar a los 500. Para eso hay que luchar. El gobierno tira la pelota en el campo contrario para ver cómo se sienta a negociar porque sabe que la gente no va a aceptar los 225. Lo sabe, pero tira una cifra para después subir a 230. Un tire y afloje, incluso para dividir, porque siempre hay gente desesperada que piensa que con 10 gourdes más pueden hacer algo, que es mejor que nada, si no lo aceptamos nos dejarán sin nada, dicen. El gobierno está especulando con todas estas reacciones y también midiendo el nivel de combatividad, resolución, decisión y firmeza política de las organizaciones sindicales.


Haitianos y dominicanos estamos condenados a vivir sobre una misma isla


MH: Cuando estuvimos en Montevideo, en octubre pasado, acompañando al Senador Möise, uno de los temas candentes en Haití era la retirada de la nacionalidad dominicana a la población nacida en esa república, descendiente de población extranjera, pero que afectaba fundamentalmente a los haitianos. Me estoy refiriendo a la sentencia 168/13 del Tribunal Constitucional dominicano. ¿Esa situación se resolvió?

HB: Está lejos de resolverse y tampoco hay intención de hacerlo porque si uno se queda en el marco de la Resolución 168/13 es como ver el árbol que tapa el bosque.
Tendríamos que preguntarnos por qué surgió esta resolución. Fue a partir del colonialismo. Tenés que recordar que en 1492 España ocupó toda la isla de Haití, pero en 1697, mediante el Tratado de Ryswick, le cede a Francia una tercera parte de la isla que este país va a llamar Saint Domingue y que hoy es la República de Haití, conservando España las otras 2/3 partes que hoy es la República Dominicana.
A partir de 1697 la isla se ha dividido artificialmente y se han desarrollado dos proyectos colonialistas diferentes. El español, que tenía cosas en común con el francés, pero eran dos países con grados de desarrollo y de acumulación originaria del capital diferentes, que entonces van a producir un colonialismo también diferente.
Hay una lucha diferente en Haití que en República Dominicana. Todo esto tiene una raíz. Esta división había provocado una polarización importante entre las dos partes desde la época colonial. Al vencer Haití antes la esclavitud, y para proteger la independencia proclamada, los líderes de la revolución haitiana, ocuparon militarmente la otra parte. Es la discusión que tenemos actualmente con algunos dominicanos que dicen que Haití ocupó la República Dominicana, lo cual no es cierto, porque ésta era una colonia en la cual Haití liberaría a los esclavos. Entonces, los líderes haitianos veían a la isla como un territorio único que los colonialistas habían separado.
Por debilidad y por no poder mantenerla, Haití regresó a su territorio anterior y España siguió manteniendo la República Dominicana hasta que proclamó su independencia que no fue producto como en Haití de un levantamiento de esclavos, sino que siguió los mismos parámetros que podemos ver en Brasil, Argentina y otros países, donde el negro fue relegado. El único lugar donde el negro escribió la historia realmente y pudo imponerse fue Haití.
Fue importante para los sectores dominantes dominicanos, que seguían explotando a su población llamada negra en la jerga colonialista, desarrollar y reproducir un odio hacia el haitiano porque no hay que olvidar que el racismo y la discriminación son parte integrante de la dominación colonial, no son casualidades ni inventos que aparecen porque uno un día se durmió, lo soñó y decidió aplicarlo. No, son productos, herramientas importantes en la alienación, en la discriminación, reproducidas permanentemente.
Ahora bien, las clases dominantes dominicanas, en la división internacional del trabajo, pudieron tener un desarrollo capitalista un poquito más avanzado que el nuestro, y la mano de obra haitiana fue fundamental también para su acumulación originaria. Uno puede ir a los ingenios allá y ver que la mano de obra esclava haitiana ha servido muchísimo para esto. Cuando cayó la explotación de caña de azúcar a esta mano de obra se la va a encontrar en la construcción de rutas, hoteles, etc.
La cantidad de estudiantes haitianos es importante por el ingreso de una enorme suma de dinero en las arcas impositivas de la República Dominicana. Productos como huevos, pollos, etc. que no pueden competir con la producción de otros países, se venden en Haití donde la producción alimentaria ha sido prácticamente destruida.
Todo esto se encuentra en la base de esa famosa Resolución 168 que va de la mano con la masacre que cometió el dictador Trujillo cuando asesino a más de 10.000 haitianos en 1937. También es producto de la traición, del crimen cometido por las clases dominantes haitianas, sobre todo durante las dictaduras de los Duvalier donde el gobierno vendía haitianos para ir a trabajar a la República Dominicana en los ingenios. El gobierno de Aristide terminó con esto, incluso se hizo una ceremonia religiosa en el lugar donde se concentraba a esa gente para ir a trabajar engañada con promesas y cuando llegaban a República Dominicana les sacaban los documentos y quedaban prisioneros sin poder escapar de los ingenios. Hay películas que tratan el tema, documentales como “Azúcar Amargo” que lo muestran.
Al mismo tiempo, esta resolución no nos tiene que hacer perder de vista que existe una gran solidaridad entre los sectores revolucionarios de ambos países. En 1965, cuando los norteamericanos invdieron República Dominicana para aplastar la rebelión de Francisco Caamaño Deñó, hubo haitianos que murieron en su defensa. En la actualidad hay fuerzas dominicanas del campo popular que están en contra de la resolución 168, incluso hubo unas jornadas donde dirigentes dominicanos de esas organizaciones visitaron Haití y recorrieron universidades, centros vecinales, barrios populares y sindicatos.
Estamos condenados a vivir sobre la misma isla. No tenemos que ver esta resolución como un elemento para dividirnos aún más. El gobierno actual de Haití no puede hacer nada contra ella por la simple razón que senadores de la República Dominicana han invertido plata en la campaña de Martelly. Eso está comprobado, entonces es difícil que esta gente vaya a plantear la defensa de los descendientes de haitianos. Los demás países del Caricom han demostrado mayor firmeza frente a la república Dominicana que los propios gobernantes haitianos. Hasta la Fundación Robert Kennedy presentó frente a la CIDH y otras instancias internacionales documentos, argumentos y posiciones para el retiro de la resolución y una condena a la República Dominicana.
Con esta resolución el gobierno dominicano ha recogido el repudio internacional, sobre todo, de los países del Caribe. Esta resolución hay que verla como parte de la historia colonial, de herramientas para castigar y golpear a Haití. También tratan de tapar problemas recientes de la economía dominicana echándole la culpa a los haitianos que van a sacarle el trabajo a los dominicanos igual que hacen en Argentina cuando por alguna razón acusan de lo mismo a bolivianos o peruanos. Haití no es una excepción.

MH: Te agradezco la entrevista y espero que nos encontremos el próximo lunes 9 de junio a las 12:00 en las puertas de la Cancillería para manifestar por el retiro de las tropas argentinas de Haití.

HB: Y entregar la declaración que está circulando. Una vez más quiero agradecerte de todo corazón en nombre del pueblo haitiano porque tu forma importante y concreta de difundir nuestra realidad nos ayuda a contribuir a una mayor comprensión. Por lo que uno no entiende, no va a luchar, por lo que uno no ama, no va a morir. Tu trabajo de solidaridad plena con la lucha del pueblo haitiano lo entiendo de esta manera. Para terminar, nos gustaría contar contigo para que nos acompañes a Montevideo al cumplirse los 10 años de ocupación de la Minustah donde estaremos el Senador Möise y yo. Sería una buena oportunidad para hacer ese famoso debate que pide Lula a la ONU pero con las organizaciones populares de ese país.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

El laburo de la burocracia

Daniel Cadabón (especial para ARGENPRESS.info)

Nadie dudaba el 28 de mayo pasado, que el paro nacional anunciado por la UTA, tendría un altísimo acatamiento entre los chóferes de colectivos. Los reclamos de los trabajadores son por un aumento del 35% en paritarias, que desde el mes de enero se mantiene paralizada, mejorar las brutales condiciones de trabajo de los chóferes y que se derogue el impuesto al salario.

El primero en comprender el tamaño que iba adquiriendo esta medida en la diferentes líneas, fue Roberto Fernández, histórico burócrata al frente del gremio, que raudamente se encargó de solicitar una reunión de emergencia con el ministro de trabajo Carlos Tomada, para que decretara la aplicación inmediata de la conciliación obligatoria y de este modo no tener que afrontar las consecuencias de la masividad y éxito de un paro lanzado por su propio gremio.

¿Paradójico? De ninguna manera, así es el laburo de la burocracia.

El dirigente del gremio mecánico, Ricardo Pignanelli, declara invariablemente que el Smata no acepta la reincorporación de los 67 despedidos de la fábrica Gestam. Pignanelli, se declara públicamente como un activo carnero antihuelgas, envalentonado por la sintonía que su discurso encuentra en los discursos de la presidenta de la nación y de la propia oposición burguesa, que han llegado a establecer esa doble categoría, usada con eficacia represiva desde siempre, entre trabajadores y activistas. La presidenta de los DDHH, se aclaró la garganta para sentar una clara posición reaccionaria y filovidelista: “nueve trabajadores o activistas...que sé yo, que pretenden tomar el Palacio de invierno”.

En épocas de dictadura, diarios y revistas publicaban en tapa el ajusticiamiento de trabajadores por parte de sus grupos de tareas, acusándolos de lo mismo que denuncia la presidenta: de ser activistas.

El Smata está haciendo circular entre los trabajadores de su gremio un afiche, que recogen las redes sociales, donde impone el viejo logo de su sindicato sobre toda la simbología de izquierda que identifica al Partido Obrero y el FIT.

La idea del realizador gráfico, no deja mucho a la imaginación, es brutal, autoritaria, amenazante y anacrónica porque responde a una vieja política de la burocracia peronista y reaccionaria del Smata de que los sindicatos son “nuestros y se aplastará cualquier intento de los trabajadores mecánicos de base para recuperarlos”.

En épocas de reflujo obrero, donde el término conflicto sindical se transforma es una mala palabra y las patronales avanzan sin ningún tipo de consideración sobre los derechos de los trabajadores, la burocracia sindical acomoda sus cargas para consolidar su poder al frente de los sindicatos, libera fondos de las obras sociales para armar negocios familiares, funda empresas al abrigo del poder político, moviliza sus patotas en defensa del régimen de dominación, participa en ágapes y eventos que la unen a las patronales, participa de la política enrolada en partidos burgueses, etc.

La unidad ideológica entre el capital empresarial y la burocracia, aunque a veces pase por algunos cortocircuitos, es coincidente en una estrategia única: la patronal y la burocracia exigen que los selectores de personal en las fábricas, talleres y empresas se empeñen en detectar trabajadores que se inclinen a luchar por sus derechos o que posean una ideología de izquierda, para el caso es lo mismo, y que se les impida el ingreso al trabajo o, dado el caso, que sean expulsados de los lugares de trabajo.

La patronal cumple este compromiso como un mecanismo de autodefensa de la apropiación de la plusvalía, la burocracia, en defensa de su negociado sindical.

Las cosas están cambiando vertiginosamente. Existe una transición vigorosa que coloca al movimiento obrero en el centro de la situación política y que preocupa a las patronales y las burocracias sindicales.

Las nuevas generaciones obreras resisten el ajuste de las patronales (despidos y suspensiones) y de los rompehuelgas burócratas derechistas y se movilizan con métodos propios: asambleas, paros y cortes de ruta.

La patronal de la autopartista Gestam desconoce la conciliación obligatoria dictada por el Ministerio de trabajo de la Provincia de BS. As. que ordena que los 67 despedidos tendrían que ser reincorporados a sus puestos de trabajo desde el lunes 2 de junio.

La burocracia del Smata presiona para que no se reincorpore a nadie.

Pignalelli repudia la conciliación obligatoria, cuando ésta acierta un triunfo provisorio a los trabajadores de Gestam en lucha; allí mismo donde Fernandez la acepta en contra de los trabajadores de la UTA.

La burocracia sindical en épocas de transición muestra claramente cual es su laburo en el movimiento obrero.

La movilización de los trabajadores de la línea 60 hoy en puente Saavedra y la continuidad del conflicto obrero en la autopartistas Gestam, Lear, etc. expresan que los trabajadores de base tienen plena comprensión de quienes son estos personajes y de cómo trabajan en contra de las bases.

El “brote” de Pignalelli puteando por radio al diputado nacional Nestor Pitrola, da cuenta se que la movilización obrera pone en cuestión la continuidad del laburo de la burocracia.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Argentina: Gestamp y la bancarrota del "progresismo" K

Fernando Rosso - Juan Dal Maso

El conflicto de Gestamp marca la bancarrota absoluta del "progresismo" K. El "frepasismo rabioso" que había adelantado la ruptura con los trabajadores asalariados (mediatizada por la ruptura con Moyano), termina confluyendo con una de las burocracias más rancias del movimiento obrero argentino: la del SMATA, que cuenta con el curioso "mérito" de ser igualmente apreciada por los milicos genocidas y por el kirchnerismo.

La actuación que está teniendo SMATA -y más aún si se efectivizan sus amenazas de salir a la calle-, fusionándose con el Estado (convirtiéndose en Estado o “para-estado”), confirma la caracterización que hicimos acá: los sindicatos constituyen “una burocracia sindical que constituye un aparato para-estatal que actúa como “sociedad civil” cuando tiene que contener y como Estado (banda para-estatal) cuando tiene que apuntalar la represión”. En conflictos claves (y por una combinación de circunstancias, no solo económicas, sino también políticas, Gestamp ocupa hoy ese lugar), las burocracias realizan abiertamente su función esencial: policía interna de la clase obrera.

"La posición oficial del Poder Ejecutivo" se expresó "a través de la ministra de Industria, también por supuesto de Ricardo Pignanelli como titular de SMATA, y también de la empresa", dice Capitanich. Y Pignanelli completa “ya debería haber sido tomado como un delito". Estado y para-estado al servicio de una clase, contra el enemigo común de mayor peso en la “sociedad civil”.

Después de diez años de fantaseo de la "izquierda K" sobre "trascender el pejotismo", lo único que queda es un "pejotismo puro y duro" mucho más cerca de Ottalagano y Remus Tetu, que de J.W. Cooke o Rodolfo Walsh. La ministra de industria como vocera del frente patronal-burocrático y corriendo "por derecha" a Scioli por dictar la conciliación obligatoria y defendiendo los despidos de trabajadores.... pero ojo, no hay que abrirle paso a la derecha…

Un peronista valiente y por supuesto más lúcido en sus intuiciones, ya había caracterizado, con sus palabras, la esencia de la burocracia sindical, su macartismo y su función estratégica (que el “vandorismo” supo concentrar):

Pero al suceder actuaron todos o casi todos los factores que configuran el vandorismo: la organización gangsteril; el macartismo (“Son trotskistas”); el oportunismo literal que permite eliminar del propio bando al caudillo en ascenso; la negociación de la impunidad en cada uno de los niveles del régimen; el silencio del grupo sólo quebrado por conflictos de intereses; el aprovechamiento del episodio para aplastar a la fracción sindical adversa; y sobre todo la identidad del grupo atacado, compuesto por auténticos militantes de base.

El asesinato de Blajaquis y Zalazar adquiere entonces una singular coherencia con los despidos de activistas de las fábricas concertados entre la Unión Obrera Metalúrgica y las cámaras empresarias; con la quiniela organizada y los negocios de venta de chatarra que los patrones facilitan a los dirigentes dóciles; con el cierre de empresas pactado mediante la compra de comisiones internas; con las elecciones fraguadas o suspendidas en complicidad con la secretaría de trabajo. (Rodolfo Walsh, ¿Quién Mató a Rosendo?. Ediciones de la Flor)

Por otro lado, el relato de “más estado, para ponerle límites el marcado”, queda en el más absoluto ridículo, cuando la burocracia sindical policíaca se fusiona con el estado para garantizar el normal funcionamiento de las leyes del mercado, es decir, que las empresas puedan efectivizar “en paz, orden y administración” los despidos y las suspensiones. La “bronca perra” que tenía la semana pasada el patotero servicial de Pignanelli, se convirtió en “odio” no hacia las empresas, sino hacia los trabajadores y especialmente a la izquierda.

El cristinismo, como dijimos otras veces, tiene un problema con el movimiento obrero. En épocas de ajuste, no puede basar su política en una alianza "redistribucionista" con los sindicatos, salvo con aquellos como el SMATA y la UOM que luchan a brazo partido por las ganancias de sus patronales. Pero tampoco puede chocar a la clase obrera de frente, después de diez años de recomposición objetiva y subjetiva en el terreno de la organización. De ahí que su línea sea poner techos en las paritarias por arriba y dejar correr los ataques por sector ahí donde las patronales empiezan a ganar un poco menos (no a perder) o se quieren sacar de encima a los delegados combativos y de la izquierda.

Si bien el conjunto del movimiento obrero todavía no rompió masivamente con el gobierno (en ese sentido la ruptura es más del gobierno con el movimiento obrero y no a la inversa), se expresan distintos niveles de ruptura en amplias franjas de vanguardia; lo cierto es que esta política no puede tener otro efecto que el de transformar cada vez más al movimiento obrero en "oposición social". La alianza con el capital financiero (Club de Paris), las multinacionales (con el “centro de gravedad” de las automotrices), más escasas concesiones a los pobres; no constituyen una “hegemonía” que pueda imponerse sobre el sujeto más peligroso y estratégico.

A los planes de "sucesión" hacia la derecha, empezando por el actual curso del oficialismo, cuya expresión en el movimiento obrero empieza a constituir más embrión de Triple A, que de "pibes para la liberación", con Pignanelli de vocero de la política oficial casi con más protagonismo que la propia Débora Giorgi; hay que responder contundentemente. Apoyando a la lucha de Gestamp, denunciando implacablemente (en ese sentido Walsh hacía escuela) a esta burocracia, para limitar su poder de fuego, en la perspectiva de recuperar los sindicatos.

Aquellos/as honestos/as individuos/as que acompañaron desde la izquierda o la centroizquierda al gobierno, con la ilusión de terminar con esta práctica política del peronismo, deberán meditar seriamente si están dispuestos a avalar este oscuro rumbo que comienza a tomar el gobierno de la mano de una burocracia sindical con una historia verdaderamente siniestra.

http://losgalosdeasterix.blogspot.com.ar

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

La industria cae y pifian feo Cristina y aliados sindicales

Emilio Marín (LA ARENA)

El conflicto en Gestamp ha destapado la grave situación de la industria automotriz y metal mecánica. Junto con los problemas objetivos está la cuestión política. La presidenta y sus aliados del Smata no proponen soluciones sino confrontación.

Luego de producido el lamentable deceso de su esposo, la primera actividad oficial de la presidenta Cristina Fernández fue en Renault de Córdoba, el 2 de noviembre de 2010, con motivo del lanzamiento de un nuevo modelo de esa marca del rombo. Allí la presidenta reiteró su esperanza en la industria automotriz, en llegar al millón de autos anuales y reivindicó la "ayuda" de 500 millones de pesos dados al sector. La aplaudieron el titular de la firma, Dominique Maciet, el entonces gobernador Juan Schiaretti, el burócrata de Smata nacional Ricardo Pignanelli y, entre los invitados especiales, José Manuel de la Sota.

Han pasado casi cuatro años y el panorama es diferente. Luego de haber producido en 2013 unos 800.000 vehículos, este año habrá 150.000 o 200.000 menos, dependiendo de cómo siga la caída hasta fin de 2014. Hasta ahora, según la medición de FIEL, hubo una merma del 16,9 por ciento en la producción.

Esas sumas y restas también las hacen los gremios involucrados. Debe ser por eso que Pignanelli declaró hace días que tiene "una calentura perra"; sin embargo este "Gordo" de la CGT tiende a enojarse con parte de los trabajadores y no con las terminales. Las once empresas agrupadas en Adefa son extranjeras. Y el Smata cultiva con éstas "relaciones carnales" desde tiempos de Dick Kloosterman y José Rodríguez hasta hoy.

Las empresas de Córdoba, junto con las de Buenos Aires las mayores de la plaza, acumulaban hasta el 25 de mayo 50 días de suspensiones, con centro en Iveco, Fiat y Renault. En Buenos Aires el parate afectó a Volkswagen, Ford, Peugeot-Citroën y otras plantas. Esa corriente negativa irrumpió aguas abajo, hacia las autopartistas, pertenecientes al ramo metalúrgico y afiliados a la UOM.

Eso dio lugar al paro del 28 de mayo de la UOM Córdoba, que denunció 200 despidos desde comienzos de año. La mayor parte fue en Montich, de capitales brasileños, y en Weatherford, una estadounidense radicada en Río Tercero.

La explicación gubernamental es que la causa central del problema es la baja de ventas por el mercado brasileño. Esa es una de las explicaciones, pero también hay otras, como la suba de los precios de los autos en el mercado interno, tras la devaluación, y el encarecimiento de los créditos para comprarlos. Y allí ya se está frente a una responsabilidad compartida, entre las terminales y concesionarias, de una parte, y el gobierno nacional, de la otra.

Suspensiones al por mayor

La cuestión no es exclusiva de la producción de autos, que resalta por su condición de "boom" que tuvo con Menem-Cavallo en 1994 y más recientemente con los Kirchner. La industria en general viene teniendo una performance entre floja y decepcionante, pues retrocedió en los últimos nueve meses, partiendo de agosto de 2013 hasta abril de 2014. Con los datos aún no procesados se puede apostar que la cuenta negativa se estirará a diez meses, contando mayo.

Si se tratara de un gobierno neoliberal clásico, muy pendiente de la valorización financiera y de lo que diga la Mesa de Enlace, tales resultados declinantes de la industria no tendrían tanta relevancia. Con el gobierno de Cristina, que siempre propendió al alza industrial como motor de la producción, el trabajo y el consumo, de exportaciones con valor agregado, etc, sí es un asunto serio.

Sin embargo el gobierno no parece tomar nota de la gravedad. Sigue haciendo propaganda con que el índice de desempleo es del 7,1 por ciento, habiendo mejorado 0.9 por ciento en el primer trimestre respecto a igual lapso del 2013.

Por lo que exhibe ese registro del Indec de 32 aglomerados del país y lo que puede estar ocultando, se extraen algunas conclusiones políticas. Es preocupante lo del gran Córdoba, que ocupa el penúltimo lugar de la tabla, cercano a descenso, con 9,1 por ciento de desempleo, sólo superado por gran Catamarca con el 9,4. Y en el podio del pleno empleo aparece el Gran Resistencia, con 0,4 por ciento, que sólo debe creerlo la familia del gobernador en uso de licencia, Jorge Capitanich. ¿Cero por ciento de desempleo en la capital de Chaco?

Gruesos nubarrones

En la industria automotriz hay unos 15.000 suspendidos, que perciben entre el 65 y 70 por ciento del salario. Todos los popes de Adefa representan a multinacionales como Fiat, Ford, General Motors, Honda, Iveco, Mercedes, Renault, Scania, Peugeot, Toyota y Volkswagen. Su actual titular es Enrique Alemañy, de Ford para Argentina y Chile. El inefable Cristiano Rattazzi, de Fiat, que se reporta a la oposición política más conservadora y Clarín, es el secretario.

Esas autoridades le han prometido a Pignanelli y a Antonio Caló, de la UOM, que hasta este mes no van a producir despidos, "sólo" suspensiones. Después no saben o no quieren decirlo: empezarán los despidos a menos que el gobierno nacional los retribuya con subsidios y créditos que, comparados con los concedidos en el programa del Bicentenario, serán mucho mayores. De lo contrario despedirán y echarán la culpa al gobierno local y al brasileño; uno se está yendo no de la mejor manera y otro que quiere reelegir a Dilma Rousseff.

El rebote negativo hacia el autopartismo se hace sentir. Las cuentas difieren según quién las haga. El ministro de Trabajo de De la Sota, Adrián Brito, manifestó que "sólo hay 35 procedimientos preventivos de crisis" en la provincia. En el aniversario de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de "La Docta", su flamante titular Isabel Martínez dijo que sólo de su sector eran 27. Y que había 155 empresas con problemas de cierta gravedad.

Sean 27, 35 o 155, es indudable que hay caída de ventas y menor producción y trabajo, por el enfriamiento de la economía, aumentos de precios, devaluación, altas tasas de interés, peso de los monopolios, Brasil, etc.

Sin ser generalizadas, hay más noticias desalentadoras, como las de Cencosud, que informó de un recorte de 1.150 puestos de trabajo en Disco, Jumbo, Vea y Easy.

Pifia de la presidenta

Frente a circunstancias adversas como suspensiones y despidos, pero también ante negativas patronales y/o gubernamentales a otorgar aumentos salariales para capear los índices inflacionarios, o por demandas de blanquear personal contratado o en negro incluso en el Estado, empiezan a producirse huelgas, manifestaciones, ocupaciones de lugares de trabajo, cortes de rutas, carpas, huelgas de hambre, etc.

Ese movimiento no es obra de Hugo Moyano ni de otro dirigente sindical, menos de quienes están en la categoría de más desprestigiados, como Luis Barrionuevo y los "Gordos". Es un fenómeno objetivo que no depende incluso de lo que digan o hagan las camadas de dirigentes gremiales más combativos, aunque por supuesto éstos sintonizan más con la tendencia y pueden crecer a su compás.

Este es el primer punto donde se advierte la desorientación del gobierno K. No entiende que pese a los muchos logros de estos años, por caso la undécima negociación paritaria para los gremios, hay muchas asignaturas pendientes. La principal de hoy es frenar la inflación y dejar la terapia de un ajuste que achica la economía y el empleo.

En vez de revisar ese giro hacia el ajuste y la derecha, políticamente hablando, la presidenta embiste contra casi toda la dirigencia sindical. Hay varios, como los nombrados de las tres CGT, que se hacen merecedores de ese topetazo, con una condición sine qua non que la mandataria no cumple: admitir que muchos reclamos esgrimidos son justos, al margen de esos nefastos personajes.

Y el segundo error, garrafal, es que la presidenta ha atacado a los trabajadores en conflicto, por ejemplo a los de Gestamp. La empresa de capitales españoles ubicada en Escobar despidió a 69 obreros y éstos tomaron la planta, hasta lograr una conciliación obligatoria del gobierno de Daniel Scioli, que no quería reprimir tal como lo urgían la presidenta y la ministra de Industria.

Dijo CFK el 31 de mayo: "Tenemos una fábrica en la provincia de Buenos Aires tomada por nueve trabajadores que impiden el trabajo de miles de argentinos. Les pido a las autoridades que se hagan cargo del problema y lo resuelvan, y a los trabajadores que cuiden las fuentes de trabajo".

Eso fue pifiar feo y echarle la culpa a las víctimas del problema, apremiando a Scioli para que desaloje policialmente la planta.

Una vez que ella habló, el que vio "luz verde" y vomitó su pensamiento de ultraderecha fue Pignanelli. Sostuvo que "ya no se trata de un conflicto gremial sino que ya debería haber sido tomado como un delito; estamos esperando que desalojen la fábrica y empezaremos a laburar mañana, siembre y cuando tengamos las garantías". ¿Policía yo?

El anticomunismo se le desbordó al titular del Smata: "¿qué tiene que hacer el Partido Obrero en la puerta de una fábrica, que tiene que hacer la nieta de los desaparecidos en la puerta de una fábrica?".

Esos burócratas hace años que no van a puertas de fábrica y creen que los demás no pueden ir y menos cuando hay un conflicto. Error. Va a haber más protestas y más gente llevando solidaridad. Y nuevas direcciones sindicales honestas y más combativas van a levantar cabeza.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Tomás Raffo: “El de Cristina es un fifty-fifty mentiroso”

Diego Genoud (LAPOLITICAONLINE.com - ACTA)

El economista de la CTA, Tomás Raffo, analiza el ciclo de inclusión y decadencia del modelo kirchnerista. La mirada de Raffo no sólo contradice los números que garabatea el INDEC sino que además discute con los datos de la fracción de la CTA de Hugo Yasky que habla de 7,5 millones de pobres.

Por primera vez en más de una década, la pobreza comenzó a subir, el salario pierde poder adquisitivo frente a la devaluación y emerge, en el final del gobierno de Cristina Fernández, la figura de los “trabajadores pobres” como resultado paradójico de la era kirchnerista.

Economista y miembro del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPP) de la Central de Trabajadores de la Argentina que conduce Pablo Micheli y crítico del gobierno nacional, Raffo sostiene que la pobreza afectaba ya a 15 millones de personas en todo el país, con las mediciones previas a la devaluación de enero y a sus efectos. Además, afirma que hoy hay más trabajadores precarios que asalariados dentro de la formalidad y alerta sobre los problemas estructurales que el kirchnerismo no resolvió.

-¿Cuál es el dato más preocupante de la coyuntura actual?

- Primero, constatar que la realidad social de la Argentina no es la que plantean los datos oficiales: la pobreza en torno al 4 por ciento y la indigencia que estaría en el 1 por ciento. Si uno trabaja con los propios datos oficiales pero utiliza otro tipo de indicador con respecto a los precios que están manipulados, el resultado habla de una Argentina mucho más frágil en términos de situación de ingresos.

-¿Cómo llegan a estimar que la pobreza es hoy del 36,5 %?

- Lo hacemos con una canasta de pobreza que está en torno a 5500 y 6500 pesos para una familia tipo, dependiendo de si el hogar es o no propietario. La pobreza es muy elevada: abarca a 15 millones de personas y esto es previo a la devaluación de enero, a mitad de 2013. Los indigentes son el 12,1 por ciento, alrededor de 5 millones que están incluidos en esa tasa de pobreza. Entre 2007 y 2013, la tasa fue cayendo pero cada vez a un ritmo menor. Y el dato novedoso y más preocupante es que a partir de 2013 ya no cae más y empieza un leve aumento de la pobreza.

-¿Cómo es la curva de la pobreza en la última década?

- En cada período de crisis, en el ’89, en el ’95 y en el 2001 con mucha más intensidad, lo que se generaron fueron saltos a niveles de pobreza e indigencia que antes no se conocían y que después no se recuperan. Los picos producen una situación de mucha fragilidad social, la recomposición es muy valorada siempre -en los ’90 y ahora- pero luego la normalización que se logra no vuelve a los niveles anteriores. La pobreza baja casi a la mitad pero menos de lo que subió y vas produciendo una suerte de pobreza estructural permanente.

-¿Hay una trampa o simplificación en esta comparación entre menemismo y kirchnerismo a nivel de pobreza? ¿O hay realmente una coincidencia fuerte?

- Son cosas totalmente distintas. No hay coincidencia en cuanto a cómo se produce la pobreza. Acá hay a partir de 2002 un proceso de recomposición de la situación social, cada vez más lenta a partir de la emergencia de la inflación, en 2007. En 2013, empieza a subir. Si medis la situación actual y lo trasladas punta a punta con algún año de la convertibilidad, por ahí hoy la pobreza te da por arriba, depende de qué año comparas. En 1995, seguro te va a dar tasas más bajas. En el menemismo vos tenés un deterioro constante y sistemático a poco de andar y acá tenés una mejora. Si no tenés en cuenta eso, no vas a entender por qué este gobierno en el final de ciclo todavía tiene una convalidación social muy fuerte, a diferencia del menemismo.

-Puede deberse a que esa mejora se termina en 2013, hace muy poco.

- Sí, de mediados de 2002 y 2006 la mejora es muy sustantiva con la creación de empleo y la baja inflación, de 2007 en adelante hay una mejora de mucha menor intensidad por la inflación y pese a que de ahí en adelante el gobierno hizo mucha más política de transferencia de ingreso de lo que había hecho antes.

-Estamos en la peor etapa del modelo…

- Evidentemente. Precios mucho más elevados, el crecimiento del empleo no sólo es menor sino que aparecen las suspensiones y además la recesión. Al mismo tiempo, la señal de la devaluación es muy mala porque ampliaste beneficios para un conjunto de sectores con el tipo de cambio.

Los problemas estructurales
-¿Cómo se inscribe en este proceso el aumento del 40 % en la Asignación Universal por Hijo?

- Es una estrategia compensatoria. Todos los años la AUH tuvo un aumento y todos los años hizo frente a un deterioro previo, una caída del poder adquisitivo en torno al 20 %. Pero los aumentos siempre han sido mayores, como mínimo del 27 %. Este aumento es el más importante y en 2013 y 2014 es la primera vez que supera en términos comparativos aquellos 180 pesos que hoy serían 210 de aquella época. El gobierno presiente y sabe que hay una situación social compleja que a su manera trata de resolver. Pero no logra o no quiere empezar a resolver los problemas estructurales de la Argentina.

-Las mediciones todavía no están registrando el impacto de la devaluación de enero.

- Claro. Lo que la historia mostró en el 2002 es que si no hubiera habido el plan Jefes y Jefas esto no se ordenaba. Entonces el par devaluación-contención es algo que ya está inscripto en la memoria de la política oficial.

-¿Cómo se sale de este esquema?

- No hay otra forma de salir que no sea alterar los predominios sociales y la apropiación de riqueza concentrada. Sería mucho más problemático que lo que supone la discusión actual de elevar tasas de interés, ordenar devaluación, permitir ciertas ganancias acotadas a actores que querían más y al mismo tiempo tratar de compensar hacia abajo.

Si vos tomás como referencia esa canasta de pobreza de 5500 pesos, Argentina produce para 60 millones de canastas de pobreza por año. Cada canasta alimenta 4 personas: 240 millones de personas podrían no ser pobres con la producción de riqueza que tenemos. Con lo cuál si tenemos 15 millones y medio de personas en hogares pobres, distribuyendo solamente el 6,5 por ciento de esa riqueza, del PBI, no habría pobreza. Para eso tenés que ir a atacar a los que hoy acumulan beneficios con la devaluación y con la historia pasada.

El problema de las mediciones
-Las mediciones sobre la pobreza se multiplicaron. La UCA, la de CTA de Yasky, la CGT de Moyano y la Junta Interna de ATE tienen las suyas. ¿En qué coinciden?

- Se puede coincidir o no en la medida en que conoces la metodología. En lo de CIFRA (CTA Yasky) no coincidimos porque ellos mantienen la canasta del año 88, aunque le actualizan los precios. Nosotros usamos una canasta distinta. Tengo una alta estima por el director de CIFRA, Eduardo Basualdo, pero es el intento prolijo de hacer una estimación manteniendo los criterios del INDEC oficial. Tiende a mostrar que la pobreza es de una magnitud menor a la que se intenta presentar desde otros centros y que no hay esa tendencia de aumento de la pobreza sino que hay una caída sostenida y sistemática de la pobreza.

-Ustedes hablan de una inflación de alimentos de 597 % en 6 años y la mitad de inflación general. ¿La destrucción del INDEC deriva en una cuestión de creencia y no hay bases ciertas?

- Hay un gran déficit de la credibilidad de las estadísticas producto de la destrucción del INDEC. Es cierto lo que dice el gobierno: ningún otro centro tiene la capacidad de relevar. Pero cuando no estaba intervenido, también podía ser cuestionable lo que decía el INDEC, no porque estuviera manipulado sino porque había una pregunta que sigue vigente: qué capacidad tienen las estadísticas de captar efectivamente lo que sucede. Si a eso, le agregas la manipulación, ya es imposible tomarlo como referencia. No hay nada objetivo ciento por ciento. Nosotros decimos que es un problema importante y tiende a crecer, se buscará alguna forma de resolverlo. Si vos decís que (la pobreza) no es tan elevada y encima sigue cayendo, bueno uno puede decir “que siga todo como está”.

-¿Qué debería hacer Kicillof si realmente quisiera recuperar la credibilidad del INDEC?. Tiene un nuevo índice de inflación que ya es cuestionado pero que forma parte de una etapa distinta que va a dar alrededor de un 30 % de inflación anual.

- Lo primero sería resolver el conflicto interno con los trabajadores, que son el cuerpo técnico de relevamiento. Previo a la intervención, Argentina estaba en los mejores estándares de excelencia en términos de producción de estadísticas. Cuando los trabajadores del propio organismo salen a decir que lo que vos haces no responde a criterios estadísticos, es muy difícil recuperar credibilidad. Podés tener un INDEC que dé mayor inflación y empiece a sincerar un poco más los precios pero el cuestionamiento sigue porque el resto de los indicadores sigue como antes y no se presenta la tasa de pobreza e indigencia.

Los trabajadores pobres
-¿Qué pasa con el empleo en este período? El gobierno sigue festejando la imagen estática de que se crearon 5 millones de puestos de trabajo.

- Te diría que es similar a la curva de la pobreza. Pobreza, empleo, ingresos y distribución tienen una tendencia similar. Habiendo llegado a picos muy elevados de desocupación en 2002, 22 o 24 %, baja muy fuerte en los primeros cuatro años, cuando se crean 3 millones de puestos de trabajo. Los otros dos millones se crean en los ocho años restantes. Eso recompuso niveles de vida y consenso social. Desde 2007, hay un crecimiento del empleo cada vez menor y ahora hay una suerte de amesetamiento con suspensiones y con destrucción de empleo. Hace rato no hay un mercado de trabajo que pueda traccionar la demanda de mano de obra. Hay un crecimiento vegetativo que acompaña y ahora se ve el efecto desaliento. El mensaje del gobierno es que hasta acá se llegó. El límite actual invita a pensar qué es lo que traba para que siga creciendo el empleo. Pero la mirada que prima es que hay que seguir sosteniendo tal cual estaba, darle un poquito más de ayuda a los empresarios, devaluar para que se regenere el ciclo de crecimiento. La otra mirada sería darse cuenta de que el empleo creció fuerte sólo hasta 2007 y hace falta cambiar el proceso productivo.

-¿Hasta cuando siguió creciendo el empleo? Algunos dicen hasta 2007 y 2008.

- Todos los años ha crecido el empleo, pero cada vez con menor intensidad. De 2006 a 2003 creció muchísimo pero fue principalmente precario. De 2007 en adelante se creció a una tasa mucho menor y se dio un proceso de formalización del empleo, de mucho empleo no registrado que se formalizó. Ya a partir de 2012, lo que se ve es que el poco empleo que se crea responde al sector público, principalmente provincial. Ahora hay que ver las bases de las nuevas tasas que se conocieron pero lo que probablemente esté pasando es que haya destrucción de empleo privado.

-¿La novedad que trae la inflación es que la pobreza ya no se limita a los desocupados, como en los 90 y ahora aparecen los trabajadores pobres?

- Si, ahora tener trabajo no implica salir de la pobreza. El 36,5 % de situación de pobreza que nosotros relevamos no se limita a personas que viven en asentamientos precarios sino que incluye a muchos que no llegan a fin de mes, que llegan con lo justo con suerte. Los ingresos no alcanzan o alcanzan a menos. Los 5 millones de indigentes están peor porque ni siquiera tienen los ingresos para recuperar las energías que gastan. A diferencia de la primera etapa del kirchnerismo, ahora con la tasa de inflación tan alta, aparece la pobreza detrás de los departamentos y los trabajadores pobres. Se rompe la idea fuerza de que de la pobreza se sale solamente con trabajo. Por eso, las políticas universales: hay que dar ingreso por fuera del trabajo.

-Miguel Bein, que asesora a Scioli, dice que se acabó la década del consumo y ahora viene o debe venir la década de la inversión y el desarrollo. ¿Coincide?

- Primero, que hubo una década del consumo hay que relativizarlo con los actuales índices de pobreza. El consumo no fue tanto de los sectores más postergados sino de los más acomodados que explican el boom de la construcción y de la industria automotriz, por ejemplo. Que venga la década de la inversión implica más que esos agentes inviertan lo que hasta ahora consumieron. Cómo se hace para que se invierta en Argentina me parece una discusión interesante pero me resulta peligrosa la idea de decir que ahora hay que ajustar a los de menores ingresos y esperar que inviertan los que tienen más.

-Otra afirmación de Bein es que, incluso con las suspensiones y despidos del último tiempo, esta es una economía de pleno empleo.

- No, no comparto, de ninguna manera. ¿Pleno empleo con un 7 % de desocupados, con un 52 % de personas en total que están en formas precarias, cuentapropistas, trabajadores no registrados, trabajadores familiares, con contratos temporarios y los desocupados?. El cuentapropismo es lo que más ha crecido en los últimos años. Lo respeto a Bein pero hay más trabajadores precarios que trabajadores formales. Los asalariados registrados bajo convenio son el 48 %, son 8 millones y medio de personas de un total de 17 millones que constituyen la fuerza laboral activa. Plantear eso en el marco de que vengan el shock productivo es solidario con “bueno, hasta acá se pudo”.

-La Presidenta volvió a decir esta semana que estamos en el fifty-fifty en cuanto a distribución de la riqueza. ¿Es así?

- El fifty-fifty se logró únicamente en 1973 durante la última presidencia de Perón. El de Cristina es un fifty-fifty mentiroso entre otras cosas porque son series no comparables. Se mide de manera distinta. Primero, el trabajo no registrado que se tiene en cuenta ahora y antes no se tomaba, aunque era de menor cuantía. Y la torta que se tiene en cuenta ahora es menor porque se descuentan una serie de impuestos. Todo eso, antes de la manipulación. Además hay un fenómeno de imputación en las mediciones: se imputan niveles salariales a los no registrados que crecen por encima de los que están registrados y tienen representación sindical. Algo imposible.

-¿Cómo cambió la participación asalariada en el PBI a partir de 2002, 2003?

- En 2001 era del 32 %, en 2002 baja 10 puntos con la crisis hasta 22 %. Después se recupera y a partir de 2006, 2007, la participación asalariada era del 34 %, cae un poco en el 2008 y 2009, se recupera otra vez en 2010 y 2011 y ahora se estabiliza. Hay una recuperación respecto del período de crisis pero estamos lejos del fifty-fifty que se repartiría en partes iguales entre 17 millones de trabajadores y 500 mil empresarios. Si existiera, sería para celebrar. Pero no existe.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Godoy: "Es una vergüenza que la Presidenta critique a los trabajadores, en lugar de pedir que no los despidan”

ACTA

El secretario Adjunto de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE-CTA), Hugo Godoy, fustigó a la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández, por sus recientes críticas a los trabajadores que mantienen tomada a la empresa automotriz Gestamp, que suspendió y despidió a decenas de empleados en las últimas semanas.

“Es una vergüenza -aseguró Godoy- que la Presidenta descalifique el legítimo reclamo de los trabajadores de Gestamp, en lugar de pedir que no los despidan. Ellos defienden a los despedidos y reclaman su incorporación, y la primer mandataria en lugar de criticar el despido de trabajadores y ese tipo de medidas que los empresarios llevan a cabo, alienta con su postura a que se legalicen”

“Lo que tendría que hacer la señora Presidenta es pedir que se frene con la ola de despidos que en el ámbito de las autopartistas y de las empresas automotrices se vienen sucediendo sin que el gobierno le ponga límites”, finalizó.

Cabe recordar que Cristina Fernández criticó en las últimas horas que “nueve trabajadores tienen tomada a la empresa y tienen paralizados a miles de trabajadores”, al tiempo que les recomendó que “las fuentes de trabajo no se defienden tomando fábricas, ya que estamos en un mundo nuevo y el capital financiero ya no necesita explotar a nadie”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Daniel Romano: "Están todos de acuerdo"

Andrés Sarlengo (CONTRAPUNTOS, especial para ARGENPRESS.info)

El militante y asambleísta de San Lorenzo (Santa Fe) Daniel Romano define de ese modo a las dirigencias políticas y su relación con el modelo de los agronegocios. Desde Monsanto a Bonfatti importa la soja, no la vida.



Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Garaventa: "hay un psicoanálisis al servicio de que las cosas sigan como están"

LA RETAGUARDIA

En una extensa entrevista en su programa Sueños Posibles, Alfredo Grande dialogó con Jorge Garaventa, psicólogo, psicoanalista y militante contra el abuso sexual infantil. Algunos de los temas abordados fueron: la actualidad del psicoanálisis en Argentina y su relación con el capitalismo, las dificultades para denunciar y juzgar los casos de abusos sexuales infantiles y la violencia, entre otras temáticas cotidianas en las que la cultura psi intenta dar respuestas.

El psicoanálisis en la Argentina de hoy

“Tiene una presencia bastante contundente si tomamos como psicoanálisis todo aquello que se desarrolla a partir del legado freudiano, el tema es qué se hace o cómo se hace. Hablando con vos, Alfredo, no se me ocurre empezar a decir qué es psicoanálisis y qué no. Cuando entramos en esas cuestiones es cuando la cultura represora nos pasa por encima y una de las herramientas más idóneas que tenemos, me refiero en el área de salud y de los fenómenos sociales que es el psicoanálisis, de pronto tiene una supervivencia en la medida en que su palabra pueda ser de alguna manera recreada, en la medida en que se tome la palabra freudiana como una palabra viva, sujeta a revisión; esta cuestión de si dejamos que el psicoanálisis se anquilose no existe, si nosotros logramos tener una mirada crítica hacia el psicoanálisis en el sentido de dotarlo de vitalidad, de ponerlo en funcionamiento en la sociedad actual teniendo en cuenta cuáles realmente son las verdaderas contradicciones que se dan hoy en la sociedad que no es consciente / inconsciente, sigue siendo, por lo menos para algunos que somos un poco antiguos en estas cosas, liberación o dependencia, y sigue siendo también la cuestión de liberar la cabeza para poder pensar con una cierta autonomía, es decir dotar al ser humano a través de las herramientas que nos brinda el psicoanálisis de un desempeño erótico en la sociedad”, reflexionó Jorge Garaventa al ser consultado por Alfredo Grande, en su programa Sueños Posibles, acerca del presente y futuro del psicoanálisis en Argentina.
Al hablar de “desempeño erótico”, Garaventa aclaró que se refiere a lo que suma, a lo que acaricia, a lo que está a favor de la vida: “la cuestión clásica de Eros y Tánatos puesta en todas y cada una de las categorías que encaramos a diario. Uno puedo decir ojo que lo erótico está combatido, está mal visto, tenemos la institución tanática por referencia, que por más que se ‘afrancisque’ un poco de cualquier manera sigue siendo una institución tanática, una institución represora, cómplice, como es la Iglesia, que obviamente si uno habla de lo erótico precisamente tiene que estar diciéndole ‘mire, que no estamos hablando de lo sexual propiamente dicho’, peor porque estamos hablando de esta cuestión de dotar de vida, alegría y sexualidad a la sociedad toda”.

El psicoanálisis y el capitalismo

Al ser consultado acerca de esta relación y específicamente sobre si el psicoanálisis ayuda de alguna manera a la gente a vivir en el capitalismo sin cuestionarlo, Garaventa reflexionó: “efectivamente la sociedad capitalista tiene todo un trabajo de apoderamiento del psicoanálisis, por eso el psicoanálisis se ha anquilosado en la forma en que lo hizo, y en todo caso lo que existe son algunas corrientes bastante más cuestionadoras, más revolucionarias, que en realidad lo que hacen es un cuestionamiento al status quo y a todo el proceso social como está dado. Alfredo señala con absoluta claridad cuál es la herramienta principal de la que se apodera la sociedad capitalista, burguesa, como se quiera llamarla, que es la cuestión de sostener que el psicoanálisis ha de ser esencialmente neutral, en el sentido de que trabajamos con la cabeza y los conflictos del paciente, la realidad social tiene que quedar afuera, porque nosotros somos apolíticos, incluso los códigos de ética suelen decir que no tienen que entrar ni cuestiones religiosas, ni políticas al consultorio. Entonces yo creo que el capitalismo no lo logra en su totalidad, pero que hay un psicoanálisis absolutamente al servicio de las cosas sigan como están y al servicio cada vez más claro de emparchar a las personas para que puedan seguir siendo rápidamente una herramienta más de la maquinaria productiva. De eso no tengo ninguna duda”.
A su vez, Garaventa señaló: “los riesgos con los que uno se enfrenta con la sociedad capitalista es que toma nuestras herramientas, les saca el filo, les lija la punta y pareciera que estamos trabajando con esas herramientas pero resulta que no, estamos laburando para la cultura represora, para adaptar individuos, esta cosa de estamos bien sin joder demasiado. El otro día Alfredo, respecto a esta cuestión del capitalismo con derechos humanos, decía con una contundencia absoluta que si hay capitalismo no hay derechos humanos porque están en las antinomias, porque ya pasamos la cuestión del capitalismo humanizado allá por los ’50 que terminó justamente en más explotación, más represión, terminó en esas cuestiones modernas de la ocupación a destajo”.

Afuera y dentro de Tribunales

En 2007, se realizó en Mar del Plata, el Tribunal de Pensamiento Contra Delitos de Lesa Sexualidad, del que Alfredo Grande y Jorge Garaventa formaron parte. Respecto a esa experiencia, Garaventa manifestó que para él significó un antes y después: “creo que es algo que hay que seguir difundiendo porque fue un movimiento realmente conmovedor. Estamos hablando de todo lo que se hizo desde el seminario marplatense de Psicoanálisis Implicado alrededor del juicio e impunidad de (Fernando) Melo Pacheco, un profesor de educación física que abusó de 39 chicos, que testimoniaron, los peritos afirmaron que había habido abuso, y que los jueces consideraron que en realidad había sido el delirio de una madre que había contagiado al resto y que a partir de ahí todos los chicos fueron influenciados. Este proceso nos horrorizó de tal manera que desde el seminario, conducido por Alfredo, se decidió hacer lo que era un tribunal ético que fue una cosa maravillosa, primero porque estuvimos en un teatro colmado de gente que se bancó toda una tarde donde hubo testigos, fiscales y hubo un tribunal que finalmente decidió declarar culpable a la Iglesia Católica por los delitos de abuso sexual infantil. Esto fue en el corazón de Mar del Plata y marcó un hito. Obviamente es cierto que produjo anticuerpos, y entonces el resto de la sociedad después no continuó el trabajo, pero creo que un poco señaló cuál es el camino a seguir en este tipo de casos. No alcanza solamente con la denuncia, con ir a los diarios, sino que hay que hacer una movilización donde se vayan sumando sectores populares. Se critica mucho la militancia contra el abuso sexual infantil, pero es necesaria en la medida en que después, cuando uno está en función pericial o terapéutica, entienda cuál es la diferencia, que no es la des-implicación. La des-implicación es justamente cortar la punta al cuchillo para que no pinche, cumplir la función específica es tratar de, con las herramientas para las que estamos habilitados a trabajar, demostrar que lo que estamos denunciando existió, pero denunciarlo adentro y afuera de tribunales, sino no hay salida posible”.
Garaventa mencionó otros dos hechos que para él también marcaron, al igual que el tribunal en Mar del Plata, un antes y un después: “el último fue la masacre de Cromañón, y el otro fue la movida santiagueña, un movimiento que hicimos en Santiago del Estero para tratar de que se condenara a un abusador que era funcionario del gobierno de Juárez y que había abusado de su hija, hicimos todo un movimiento que se llamó la ‘movida santiagueña’, fue un trabajo de una semana que finalmente dio resultado positivos”.

Violencia social

Finalmente, en el programa Sueños Posibles se le pidió a Jorge Garaventa una reflexión acerca de los casos de violencia en las escuelas y entre adolescentes, de los que los medios dan cuenta en forma permanente: “yo vengo planteando la vigencia de la educación golpeadora, que antes era abierta y a la luz del sol, y ahora es vergonzante y encubierta pero sigue existiendo. Yo todavía sigo sin entender cómo habiendo treinta mil desaparecidos, nos podemos sorprender de que los niños ejerzan violencia entre sí en la escuela, y por otro lado que estando en una sociedad que sufre y ejerce la violencia, qué van a hacer los niños. Lo más horroroso de esta cuestión es haber inventado una palabra como bullying y pretender suponer que hay niños que son responsables de agredir a los otros sin, de alguna manera, hacer un análisis un poco más profundo en relación a que esto que está pasando es lo que pasa en la sociedad, no existe la violencia en la escuela, existe la violencia que se refleja en la escuela, pero es violencia social”.

Como todas las entrevistas con Jorge Garaventa, sus reflexiones acerca de cualquier temática a la que haga referencia no pasa desapercibida y deja pensando, a la espera de una nueva charla con él.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Los pibes que no bailan el chamamé de los gendarmes

Carlos Del Frade (APE)

Un ex ministro de Salud de la provincia de Santa Fe ahora devenido en concejal de la ciudad de Rosario pide que las fuerzas federales se queden por toda la eternidad. En forma similar se pronuncian la mayoría de los referentes de la clase política. Socialistas, peronistas y radicales comparten la idea que el futuro mejor será hijo de los fusiles y las botas en los barrios porque eso, dicen, quieren los vecinos. A 204 años del sueño colectivo inconcluso de poner en el trono de la vida cotidiana a la noble igualdad, la intendenta rosarina, Mónica Fein, y el secretario de seguridad de la Nación, Sergio Berni, bailaron un chamamé en el barrio Las Flores, allí donde mataron a Claudio “Pocho” Lepratti.


El festejo es también consecuencia de aquel desembarco de dos mil federales del pasado miércoles 9 de abril. Hay encuestas –las supremas constructoras de la dictadura del presente y la permanente política del parche- que sostienen que el 86 por ciento de la población rosarina está a favor de los robocops en las calles de los barrios. De allí el pedido del ex ministro de salud, de allí el baile de la intendenta y el secretario nacional.

Sin embargo, en las entrañas mismas de la vida cotidiana de la ex ciudad obrera, brotan otras palabras, otras realidades.

Un maestro le escribe una carta abierta a Berni

Dice así: “…Doy clases de Formación Ética y Ciudadana en la escuela del Barrio Toba. No le escribo desde un escritorio sino desde las voces que me llegan todos los días a mí y a mis colegas. Trato de enseñar un deber ser respecto a la ética del ciudadano y la acción del gobierno y las instituciones en un estado de derecho. Me esfuerzo por hacer entender el significado de palabras como "República" a un pueblo que desde abajo sigue recibiendo abusos. Y escribo porque no puedo denunciar, porque mis alumnos no creen en la denuncia ni creen en los métodos legales que trato de enseñarles. Entonces escribo, para que aquel que tenga oídos escuche. Mi alumno "x" va, cerca de las 20 del lunes 19 de mayo, al supermercados que queda del lado este de travesía a la altura de Juan José Paso a comprar con cien pesos... Sus gendarmes, señor Berni, bandera de seguridad para muchos, después de revisarlo, de revisarle el celular, de comprobar que no hay nada ilegal, le roban los cien pesos. Mi alumno sabe cómo es el juego, usted también lo sabe, los suyos lo juegan muy bien, todos saben que ellos no tienen voz. Sin embargo señor, mi alumno también necesita seguridad, y su madre, como todas las madres, también se preocupa cuando él sale, y si bien ella sabe que no puede denunciar a los delincuentes del barrio porque están protegidos, también sabe que tampoco puede denunciar a las fuerzas de seguridad, porque entiende muy bien que no vinieron a cuidarla a ella ni a su hijo”, termina la misiva firmada por el maestro Fabio Dri del llamado "Colegio San Juan Diego".

Y Andrea, una luminosa trabajadora social, remarca que “es muy difícil sostenerse trabajando en los barrios de esta ciudad, con el escenario de estos tiempos... la gendarmería ha copado el territorio, camina las calles, golpea a los pibes, intimida, y hasta circula por las instituciones como dueños y señores… aun así seguimos dándole batalla al olvido y la indiferencia, generando estrategias en salud que apunten a recuperar la autonomía, la creación y la rebeldía ante tanto horror...”, marca la militante.

Y señala la lucha de Juan que en estos días comenzó “el segundo año de su curso de capacitación en carpintería, siendo él mismo, el que invita a otros chicos a sumarse a estos espacios, oficiando como todo un operador en salud... de estos pequeños y maravillosos movimientos nos valemos para seguir creyendo que no todo está perdido”, cuenta Andrea, ternura y valentía.

Del otro lado de las celebraciones a la llegada de gendarmes, prefectos y policías federales, las pibas y los pibes rosarinos siguen buscando un presente mejor que no parece surgir como por arte de magia ni de los fusiles ni de las botas por más que funcionarios nacionales y municipales bailen chamamé en los viejos barrios de la zona sur de Rosario.

Fuentes: Diarios “La Capital”, “Rosario/12” y “El Ciudadano”, lunes 26 de mayo de 2014, cartas y documentos remitidos al autor de esta crónica.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

Carta abierta al Ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao

RED ECO

La escribieron Chicha Mariani, Mirta Baravalle, Rosario Isabella Valenzi, Irma Medina, Marcela Gudiño, Margarita Pinto y Clara Petrakos para manifestarle su preocupación por la falta de provisión de reactivos al Banco Nacional de Datos Genéticos, que lleva más de 20 días. Reproducimos la carta completa.

Señor Ministro:

Le escribimos sumamente preocupados por la falta de provisión de reactivos al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG). Esta falta de insumos que ya lleva más de 23 días, responsabilidad del ministerio a su cargo, significa que las muestras que ingresan al BNDG no pueden ser procesadas y por tanto quedan en suspenso los análisis para la posible identificación de personas con su identidad vulnerada.

Nos consta que el pedido de dichos reactivos fue realizado por personal del BNDG el 8 de noviembre de 2013 y reiterado en varias oportunidades. No logramos entender porqué luego de más de 6 meses estos insumos no han llegado aún al BNDG.

Desde el ministerio que Usted dirige se aduce que no hay razones de urgencia para realizar una compra de emergencia.

Queremos informarle, que el Estado está en deuda con todas las personas con su identidad vulnerada y con los familiares que las buscan. Son muchos los familiares que fallecen sin encontrar a sus familiares a los que buscan hace más de 34 años, varios de estos familiares cuentan con más de 90 años y diversas enfermedades y cada día perdido es ampliar la posibilidad de que nunca logren abrazar a ese familiar tan largamente buscado.

Esperamos que pueda hacer lo que esté en sus manos para que lleguen los reactivos necesarios cuanto antes. Desde el día 6 de mayo no se han podido procesar las numerosas muestras que continúan llegando al BNDG.

Saludamos a Usted atentamente,
Chicha Mariani, Mirta Baravalle, Rosario Isabella Valenzi, Irma Medina, Marcela Gudiño, Margarita Pinto y Clara Petrakos.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.

“Los paros que tienen más fuerza, son aquellos donde los docentes hacen carne al sindicato”

OTRO VIENTO

En una de esas tardes de este frío abril, nos recibieron Mauricio Piñero y Juan Sebastián Pérez en la sede de SUTEBA La Plata, para charlar sobre los ejes centrales que derivaron del conflicto docente.

Si bien el conflicto docente se desarrolló en todo el país, fueron los maestros de la provincia de Buenos Aires, quienes instalaron el tema en la agenda de los grandes medios de comunicación, demonizados tanto por oficialistas como por la oposición de derecha, que siempre tiene espacio para mostrar su reacción.

Por eso creímos esencial acercarnos a la sede de SUTEBA La Plata, seccional recuperada por la izquierda (aglomerada en la Lista Multicolor) en mayo del año pasado, para que compañeros de esta seccional puedan contarnos su experiencia de esos históricos días de lucha. SUTEBA, como gremio provincial forma parte de CTERA, que es la entidad nacional. Como en muchos gremios, en SUTEBA hay diferentes posiciones políticas e ideologías que se expresan en agrupamientos. De las 130 seccionales, 9 dirige la Lista Multicolor, entre las que se encuentran La Plata, La Matanza, que es la mayoritaria, y Ensenada.

Mauricio Piñero, es profesor de historia de una escuela del sur de Berisso, en El Carmen, un barrio marginal y muy pobre, cuya escuela tiene serios problemas edilicios. El docente comentó que “en Berisso hemos participado 100% de los 17 días de paro. En mi caso como docente y también como parte del gremio SUTEBA siempre estuvimos acompañados por los compañeros de La Plata”.

En el marco de la regional berissense de SUTEBA, la Lista Celeste (que responde al secretario general del gremio, Roberto Baradel) tiene una gran hegemonía, respetando las máximas burocráticas de tomar las decisiones trascendentales, sólo entre las cúpulas dirigenciales y sin que las bases sean escuchadas. Ejemplo de esto, es que en el último año sólo hubo una asamblea.

Por su parte, Juan Sebastián Pérez es el subsecretario de Cultura y Educación del Sindicato y militante del Colectivo de Trabajadores y Trabajadoras de la Educación, más conocido como “El Bondi”. Con respecto a la negociación paritaria, el dirigente acentuó: “Haciendo un balance general del paro hay que destacar que fueron 17 días que junto a los feriados, se hizo casi un mes de conflicto. A principio de año ya veíamos venir la situación, dado que por la inflación y la devaluación, percibimos que éste podía ser un conflicto diferente”.

En este sentido agregó que “había una pérdida salarial muy fuerte junto con un proceso de cansancio por las condiciones de laburo en la escuela pública, que generaron un descontento mayor entre los compañeros y compañeras de las escuelas. Sin embargo, ningún gremio o agrupación previno que la participación fuera tan grande”.

Desde la izquierda, tantas veces acostumbrada a las derrotas, se compartió la adjetivación de “histórico” para este conflicto. Sobre esto, Pérez explicó que “para nosotros compartió varios elementos, ya que fue un conflicto fuera de lo común y que no se da habitualmente. Esto se refuerza por el proceso de ajuste, de inflación, suba de los precios y depreciación del salario. Otra cuestión, es el cansancio de trabajar en las condiciones en que trabajamos, y un tercer elemento es el papel de los sectores opositores y de la izquierda en el conflicto. Cuando hacemos un balance pensamos que es positivo; fue una victoria.”

Con respecto a la resolución del conflicto con el Gobierno provincial, ambos confirmaron que “el balance es positivo, ya que se jugaron cuestiones que van más allá de lo estrictamente salariales. Si nosotros nos ponemos a ver el acuerdo, desde La Plata lo rechazamos”.

Juan Sebastián Pérez cuestionó “¿por qué se rechazó?" y explicó que tras una asamblea en la que participaron 500 maestros y maestras en la Escuela Primaria Nº37, se le dio poca vista al aumento del salario básico, que son 200 pesos en el inicial y 200 pesos en la segunda cuota de septiembre. "Esto hace que el resto de la suma sea en negro, ya que son sumas no remunerativas, que no cuentan para antigüedad ni para jubilación", concluyó.

“Si para el docente que se inicia en la profesión -continuó-, el aumento es de un 38% y para los que tienen mayor antigüedad entre un 27 % y 28%, lo que deja expuesto que hay una diferencia del 10% entre trabajadores, lo cual lleva a que se achate la pirámide salarial”.

Acerca de cómo jugaba lo extra salarial, aseguraron que “la huelga daba para mucha más, había muchas ganas de seguir, mucha fuerza. Se podría haber conseguido, con el nivel de participación del conflicto, un acuerdo mejor. Y algo que es importante, que muchos de nuestros reclamos no eran salariales. En el arreglo que firmaron los dirigentes con los representantes del Estado, las condiciones de infraestructura no están claras, al igual que otros temas que no están contemplados”.

No quedan dudas que la masiva movilización del 19 de marzo por las calles platenses, marcaron a fuego a los docentes que participaron, y también a los que no. Sobre esta jornada y la gran intervención de los maestros, detallaron que “no fue un conflicto que se centralizó en los sindicatos, sino que hubo una participación muy fuerte de los compañeros de las escuelas, que muchos generalmente no eran de participar, porque además de las actividades que organizamos desde el sindicato como las asambleas, las reuniones de delegados y las marchas, hubo muchísimas asambleas en las escuelas, organizadas por los propios docentes”.

“Se discutía el paro, se panfleteaba a la comunidad, se hablaba con los padres, a través de asambleas zonales donde se agrupaban escuelas por zonas y se hacían actividades en conjunto para explicar a la comunidad por qué no empezaban las clases. Hubo muchos elementos de auto organización, no solo lo impulsado por el sindicato”, sintetizaron.

En la misma línea, agregaron: “Nosotros siempre pensamos que el paro es algo que se construye, que se ha hecho grande porque lo vamos construyendo en el día a día y que los paros que tienen más fuerza y más posibilidades de ganar, son aquellos que son activos donde los docentes hacen carne de eso que el pueblo entiende como sindicato”.

En este contexto de alza de la participación de las bases, afirmaron que “más de 800 compañeros participaron en distintas actividades, algo totalmente positivo. Cuando discutíamos en estos espacios, el tema salarial era algo fundamental, pero creemos que fue un triunfo para visibilizar la situación de precarización de la escuela pública, porque nosotros trabajamos en escuelas que están en ruinas".

Asimismo, convencidos de que los docentes son quienes se ponen a la vanguardia de la defensa de la educación pública, también se refirieron al Plan Fines. “Con el crecimiento de este plan se abandona la escuela pública, para ir a cursar solo dos veces por semana, donde nadie regula los contenidos y donde hay un proceso de precarización enorme de los docentes que trabajan en el Plan”, apuntó Pérez.

Finalizando el encuentro, interrumpido en varias ocasiones, producto de un Sindicato que se mueve y en el cual los afiliados van todo el tiempo a consultar, los dirigentes sindicales adelantaron los objetivos a corto y largo plazo de La Multicolor: “La idea, hoy en día, es desarrollarnos en muchos más distritos, ya que si bien en el Conurbano Bonaerense tenemos una buena representación, después en el interior de la provincia hay muy poca expresión. Ese es un desafío que nos proponemos dar”, aseguraron.

Para concluir, agregaron: “Nosotros creemos que los sindicatos tienen que ser autónomos y no seguir con la política del Gobierno como lo hacen Baradel o la Lista Celeste, que durante años fueron sus aliados. Buscamos un Sindicato donde se discuta, que haya asambleas, donde se pueda reflexionar, donde se discuta lo salarial pero también lo condicional de escuelas públicas y eso, en algún punto, se reflejó en el conflicto”.

Haga click aquí para recibir gratis Argenpress en su correo electrónico.